Antón Castro



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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2008.

ALESSANDRO BARICCO, EL BÁRBARO

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Reconozco que le tenía un inmenso cariño al escritor italiano Alessandro Baricco (1958). Me gustaban sus novelas, sus textos posmodernos, sus relatos llenos de historias más o menos inquietantes como “Seda”, un relato que tiene algo de largo poema en prosa, “Océano mar”. Me gustaba su pasión por los boxeadores. Veía las películas basadas en sus libros. Siempre me ha parecido un tipo muy listo. El otro día oí, casi embobado, su pregón en Barcelona. Hace algún tiempo, le escribí para invitarle a aquel ciclo de conferencias que organizó Heraldo de Aragón con motivo de su 110 aniversario. Le expliqué todo, le conté quienes venían: Cees Nooteboom, su paisano Ferdinando Scianna, el narrador Javier Sierra, que había dado un auténtico pelotazo en Italia. Baricco, que imparte unos estupendos talleres literarios (igual que hace Félix Romeo alrededor de España y del mundo: ahora está en Bogotá), jamás me contestó, aunque escribió a su editor en España, Jorge Herralde, y le preguntó por el periódico y por el tipo español que le ofrecía casi 2.000 euros por trasladarse a Zaragoza. Hace algunos meses, Félix Romeo, que es traductor de italiano, me habló de su libro “Los  bárbaros”: acababa de leer en lengua original en uno de sus viajes a Italia, a Milán tal vez, ese lugar donde nunca he estado y donde tengo un doble de Muxía. Mi hijo Daniel, que hoy redactaba en Madrid una pequeña historia del Dos de mayo para el programa de Pepa Bueno, se quedó fascinado de inmediato con algunos de los textos de Los bárbaros. Y en su blog ha copiado la nota sobre fútbol que pongo aquí y que, por cierto, también cita el autor de Amarillo en su prólogo al libro colectivo Cuentos a patadas. Historias del Real Zaragoza (Fundación Real Zaragoza, 2008).

 

He sido entrenador de fútbol con trece años en Arteixo; era tan petulante o inconsciente que le explicaba al compañero portero cómo paraba el gran Amadeo Carrizo de River: acababa de aprenderme de memoria una entrevista suya aparecida en As Color. Fui más tarde entrenador en Urrea de Gaén, durante casi cuatro años; llegué a entrenar hasta tres conjuntos. Lo volví a ser en La Iglesuela del Cid, y luego en Garrapinillos, donde es posible que vuelva a entrenar al equipo de juveniles en la campaña que viene. Así que este texto no podía dejarme indiferente.

 

[Alessandro Baricco escribe en Los bárbaros (Anagrama, 2008):

“Cuando empecé a jugar con la pelota eran los años sesenta y todavía no existían Moggi ni Sky. Era el único que no tenía botas de fútbol (no éramos pobres, pero éramos católicos de izquierdas), por lo que jugaba con las botas de montaña atadas en el tobillo: por eso, y según una lógica imperiosa, los mayores decidieron que tenía que jugar en la defensa. En esa época tenía yo la idea de que la vida era un deber que tenía que cumplirse, no una fiesta que había que inventar, y por eso durante años me ceñí a esa indicación categórica, creciendo con la mentalidad de un defensor y ascendiendo en las categorías futbolísticas llevando en la espalda el número 3. Era, en esa época, un número carente de poesía, si bien aludía a una disciplina enérgica e imperturbable. Se correspondía más o menos con la idea, imperfecta, que me había hecho de mí mismo.

En ese fútbol, el defensor defendía. Era un tipo de juego en el que si uno llevaba en la espalda el número 3, podía jugar decenas de partidos sin traspasar nunca la línea del centro del campo. No era necesario. Si el balón estaba allí, tú esperabas aquí, y te tomabas un respiro. El asunto te proporcionaba una extraña percepción del partido. Yo, durante años, he visto a mi equipo marcando goles lejanos y vagamente misteriosos: era algo que ocurría allí al fondo, en una parte del campo que no conocía y que, a mis ojos de defensa lateral, reproducía el aura legendaria de una localidad balnearia, más allá de las montañas: montañas y gambas. Cuando marcaban un gol, allá en el fondo se abrazaban, esto lo recuerdo bien. Durante años vi cómo se abrazaban, desde lejos. De vez en cuando incluso me dio por recorrer todo el campo para unirme a ellos, y abrazarme yo también, pero la cosa no salía muy bien: uno siempre llegaba un poco tarde, cuando la parte más desinhibida del asunto ya había terminado: y era como emborracharse cuando los demás están volviendo a casa”.]

*P.D. Iba con el Barcelona en su eliminatoria con el Manchester (quería que Rïjkaard se despidiese por la puerta grande) y cayó el Barça. Iba con el Liverpool ante el Chelsea, y cayó también. Voy con Manchester en la final de Moscú, así que ya se puede deducir el resultado. Ganará el Chelsea, un equipo que yo amaba de niño cuando se enfrentaba al Real Madrid de los 60 / 70 y tenía en sus filas a Charlie Cooke y Peter Osgood.

 

01/05/2008 01:38 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

J. GAVASA, F. LALANA, A. PRADA: HOY EN BORRADORES

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Hoy, Borradores recibe en el estudio al grupo Eraje, una banda  de folk-fussion, que interpretará dos temas de su último disco: “Extravagante”, grabado en 2007.

 

Acuden al plató el periodista y editor Juan Gavasa, responsable del sello Pirineum que acaba de editar “Los años convulsos. El fotógrafo Alfonso y la Sublevación de Jaca (1923-1936)”, que ha preparado el historiador Juan José Oña. El libro es realmente espectacular y recupera un espléndido material gráfico de este gran reportero madrileño, vinculado a la dictadura de Primo de Rivera, las ejecuciones de Galán y García Hernández y la proclamación de la II República. Y también visitará Borradores el escritor Fernando Lalana, Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, que acaba de publicar el libro “1808. Los cañones de Zaragoza” (Alfaguara), escrito al alimón con José María Almárcegui.

 

Borradores ofrece una extensa entrevista con Amancio Prada, que acaba  de publicar dos discos: uno sobre San Juan de la Cruz, grabado en la iglesia de los Jerónimos, y “Vida de Artista”, su homenaje particular al cantautor y compositor francés Leo Ferré; emite un reportaje sobre “Cosas del Surrealismo”, la gran exposición de diseño, moda, publicidad y arte surrealista que se expone en el Museo Guggenheim de Bilbao patrocinada por el BBV. Y, entre otras cosas, conversa con la actriz Lola Dueñas, acerca de su trayectoria y de sus colaboraciones con Nacho García Velilla, Pedro Almodóvar y Alejandro Amenábar.

01/05/2008 01:40 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

VIAJE AL MAR Y A LA ORIHUELA DEL POETA

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Tengo un virus que está intentando desarmarme el ordenador.

Voy a estar fuera unos días. Me voy a Alicante con Carmen y con Sara. A Alicante y a Orihuela, el pueblo de Miguel Hernández. Mi cuñada Isabel, la veterinaria, nos ha dicho que hay que ir al mar. Por eso os dejo aquí una refrescante imagen de la fotógrafa Gina Wildwood.

Que haya mucha felicidad para todos.

*La escritora Patricia Esteban Erlés tiene en su libro de relatos Manderley en venta (Tropo. Zaragoza, 2008; 140 páginas) un estupendo relato que se titula "De culos y manzanas".

 

P.D. Al final no he ido a Orihuela. Me he quedado aquí, al sol y enrunado de papeles. Esta mañana, tras despertarme, leí un libro-disco de Chili Valverde con textos y canciones de Juan Ramón Jiménez dedicados a su madre. Y aquí, en la pared, se ve una leyenda que pone Puerto Rico, donde vivió mucho tiempo el poeta y su esposa Zenobia Camprubí Aymar.

01/05/2008 01:51 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

ANA LÓBEZ EXPONE EN SINS ENTIDO

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Esta mañana me ha escrito una de mis ilustradoras favoritas (ya sé que son unas cuantas: el corazón y el gusto tienen cabida para mucha gente como el cielo da cabida a muchos pájaros), Ana Lóbez, que va a exponer en Madrid, en la sala Sins Entido del diseñador, editor y productor cultural Jesús Moreno, natural de Huesca.

 

Ana Lóbez, que participó en la exposición del Real Zaragoza y que ha ilustrado dos libros con Daniel Nesquens, está especialmente contenta: han hecho la tarjeta de invitación con una de sus obras.

01/05/2008 11:14 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

VÍCTOR CON LUNA Y SUS PERROS

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Anda por aquí David Barreriros intentando extirparme los virus. Tomo el ordenador de Jorge y Diego y visita la quinta de Víctor Juan Borroy, y encuentro esta estampa bucólica de jinete que descansa y piensa: "Tengo que pasar la segadora, antes de que el Real Zaragoza le gane al Deportivo".

01/05/2008 21:48 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

MARIANO GISTAÍN SE TOMA UN RESPIRO

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Carta de Mariano Gistaín a sus lectores, amigos y amiguitos:

 

[Mañana,1 de mayo, ya no saldrá la columna de ‘La ciudad de las gaviotas’, con lo que cesa mi colaboración en El Periódico de Aragón.

No tengo un motivo especial para dejarlo, es más una sensación: llevo demasiados años haciendo lo mismo y me apetece cambiar.

Esta es la nota que he puesto al final de la columna de hoy:

El columnista abandona esta actividad y se despide de sus lectores, así como de los compañeros y amigos de EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, agradeciéndoles la atención y la amabilidad que le han dispensado. Tienen su casa en gistain.net. Hasta siempre.]

 

Mariano colgó la noticia ayer, pero como he tenido algún problema con un virus no lo he podido ver. Mariano Gistaín es el periodista que he admirado constantemente, desde que leí un artículo suyo del concierto de Los Rolling Stones en el Vicente Calderón. Luego coincidimos en "El día de Aragón", de 1987 a 1990, y posteriormente estuvimos juntos casi una década en "El periódico de Aragón", que echó a andar el 20 de octubre de 1990. Mariano empezó al principio en labores de diseño, tras haber etado varios meses en Barcelona con personajes involdidables como Mario Santinoli o Antonio Franco, entre otros.  Mariano, que ha recobrado la ilusión y el amor de la mano de María Clau, es uno de los pioneros de la blogosfera en Aragón.Siempre he dicho que si fuera rico, a Mariano lo tendría cerca de mí para oír sus ideas y sus ocurrencias.

*Esta espléndida fotografía en blanco y negro corresponde a Fernando García Mongay,  biógrafo de Manuel Camo, director del Congreso de Periodismo Digital de Huesca, apasionado de los periodistas y sus libros (Jon Lee Anderson, Arcadi Espada, Villanueva Chang, Mathews, y tantos otros), y hombre de acción permanente. Y además uno de los mejores amigos del genio incesante de Barbastro.

02/05/2008 01:26 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

HISTORIA DE ROCKY GRACIANO Y PIER ANGELI

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Una de las cosas que más me gustan es sentarme en el sofá y ver películas clásicas con mis hijos. Eso lo hacía mucho con Daniel y Aloma, y de vez en cuando vuelvo a hacerlo con Diegoy Jorge, 17 y 15 años. También lo hacemos, de cuando en cuando, ante un partido de fútbol: lo haremos, al menos con Jorge, ante el Zaragoza-Depor. Ayer, a media tarde, ponían una de esas películas que siempre me han impactado: “Marcado por el odio” (1956), de Robert Wise, interpretada por Paul Newman y Pier Angeli, y también, entre otros, por un jovencísimo Sal Mineo, un adolescente enfermo del arroyo de mirada melancólica.

Es la durísima historia de Rocky Graciano, el campeón mundial de los pesos medios, que fue un niño de la calle, acabó en la cárcel, y luego fue un desertor del ejército. Finalmente, en medio de constantes desventuras, logró algo que parecía imposible: ganó el campeonato del mundo de los medios ante Tony Zale, en la segunda pelea de las tres que llegaron a disputar. En la primera y en la tercera ganó Zale. Nacido en 1922 y fallecido en 1990, Thomas Rocco Barbella, hijo de un estibador italiano que quiso ser boxeador y acabó vencido por el alcohol, llegó a pelear con quien consideró el mejor boxeador de todos los tiempos: Sugar Ray Robinson. Perdió y no tardaría en retirarse. Acabó sus días como actor.

 

La película cuenta todo eso. Y el drama personal del padre: quiso ser púgil, pero su mujer le recomendó lo contrario y se convirtió en un hombre frustrado. Pier Angeli, que fue la enamorada de James Dean, hace un gran papel. Y Paul Newman, que había debutado en 1954 también con Pier Angeli, está impresionante. Hay momentos en que recuerda al propio Dean y hace pensar en el Robert de Niro de “Toro salvaje”, la película de Martin Scorsese. Ambos héroes (o antihéroes) se parecen bastante: físicamente, en su carácter, en su forma de boxear, en el odio que sienten por el mundo porque en el fondo no se soportan a sí mismos. Los dos son películas de grandes demoliciones: relatos de la destrucción de dos hombres. Todo iba  bien hasta que Diego, el más enigmático de la casa, se levantó y nos dejó a Jorge y a mí ante el televisor. Jorge, al ver al actor que encarnaba a Tony Zale: “Pero, hombre, ¿quién se va a creer que ése sea el campeón? Si parece un abuelo”

 

Les conté que esa película parecía tener algún maleficio. Sal Mineo no tardaría en morir de manera violenta y Pier Angeli, tras casarse y separarse y perder a su famoso novio Dean, falleció a los 39 años de una sobredosis de barbitúricos.

*La foto es de Pier Angeli.

02/05/2008 10:18 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

ACASO UN MICROCUENTO, ACASO UN POEMA

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Quiero a dos hombres. O tal vez no les quiero: creo que en el fondo me desprecio a mí misma. Si no, ¿cómo se explica mi amor? Uno es anciano, maloliente y cretino. El otro, lenguaraz y lascivo. Ninguno de los dos me ama. Aquél me desnuda con los ojos, me llena de saliva y me muerde en el cuello con una caricia agónica. Éste me besuquea, me arrastra hacia la fronda y me invade de palomas de rabia. Sólo me desean. Atraviesan los valles y las veredas por la carne prieta de mis muslos, por el olor acre y musgoso de mis axilas y por mi forma de estremecerme cuando lloro, o cuando la noche enciende su rumor de cigarras y de lechuzas. Y si se encuentran, se matan. Pero no me aman: les molesta mi silencio, la seda de mi cabello oscuro, los pájaros de escarcha que aletean en mi ombligo. Sólo tienen sed, hambre, afán de un cuerpo bello y ajeno donde vencerse. Y yo me resigno. ¿A quién va a importarle mi pena, el temblor de mis ojos tras la tormenta, la soledad de mi casa donde la pasión no tiene heridas ni retratos? Yo tampoco les quiero. O a lo mejor les quiero. Sólo así se comprende esta desazón loca: esta forma de deshacerme en alacranes de escozor mientras les espero.

*Éste es un retrato de una jovencísima Barbara Stanwyck.

02/05/2008 10:40 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

LA MEDIDA DE MI MADRE: POEMA DE BEGOÑA ABAD

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LA MEDIDA DE MI MADRE

 

No sé si lo he dicho:

mi madre es pequeña

y tiene que ponerse de puntillas

para besarme.

Hace años yo me empinaba,

supongo, para robarle un beso.

Nos hemos pasado la vida

estirándonos y agachándonos

para buscar la medida exacta

donde podemos querernos.

 

[La editorial Olifante, con sede ahora en Litago, cerca de la nieve del Moncayo y de los misterios becquerianos de Veruela, acaba de publicar el poemario La medida de mi madre, de la escritora burgalesa Begoña Abad, que residió en la Casa del Poeta de Trasmoz en junio de 2007. El volumen lleva un prólogo de Antonio Orihuela y una solapa de la poeta gallega Olga Novo, que subraya “la arrolladora fuerza de la comunicación, de la ternura y de la autoafirmación”. El próximo domingo es el día de la madre; la mía, Carmen de Castro, acaba de cumplir 80 años; la madre de mis hijos, Carmen Gascón, cumplirá 50. Por eso he elegido este precioso y directo poema de Begoña Abad.]

02/05/2008 12:54 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

EL ÁLBUM DEL DEGOLLADO

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Para Fernando Valls y Gemma Pellicer

Una de las historias más espeluznantes que he oído nunca y que creía como verdaderas, rotundamente verdaderas, me la contó María de Carballido, una mujer viuda, madre de dos hijos, con la que me dejaba mi madre alguna vez. Me daba maizena y papas de maíz. Y me alimentaba de historias terribles como ésta. Al lado de su casa, y muy cerca de la nuestra, estaba el Bosque de Malvís, la fraga de Malvís, que quiere decir bosque variado en árboles, arbustos y umbrías frondosas. Aquel también lo era, y era, además, un lugar inquietante, con su luz tamizada, sus helechos arborescentes, sus gigantescos eucaliptos y sus estratégicas umbrías. Allí decían que el viento se convertía en un pájaro inmenso cuando caía la noche. Nos parecía un lugar infinito, sin demarcar, con grutas, covachas de animales y presencias casi monstruosas. Aquel era el límite a la incertidumbre. Rara vez nos internábamos allí. Había un momento en que María de Carballido sentía la necesidad de hablar de ese bosque.

 

Me decía, entonces, que allí, al atardecer, un día sí y otro también, aparecía una mujer hermosísima que llevaba un espejo y una navaja barbera. Con el espejo provocaba reflejos que llamaban la atención de los cazadores y de los leñadores. Había un momento en que éstos percibían su presencia, se acercaban y se quedaban estupefactos. Era una mujer rabiosamente bonita que los convocaba a su lado. Poseía  aura y olía como la salvia y la menta. Y ellos se acercaban tanto y tan confiadamente que ella extraía su navaja barbera y los degollaba.

Aquella historia resultaba completamente absurda e inverosímil, yo me daba cuenta. Cuando empecé a tranquilizarme, y a hacer gestos de incredulidad o de no tener miedo, María de Carballido me mostró una prueba irrefutable: un día fue a su cuarto y me trajo el retrato de su marido. “Sé lo que te cuento. Mi marido murió así, qué desgracia, y tan cerca de casa. Nunca nos atrevimos a recuperar su cuerpo. Se habrá quedado ahí a merced de los buitres”. Lo más sorprendente es que tenía un álbum de fotos de su esposo al que le había puesto este título a prueba de niños impresionables: “José. El álbum del degollado”.

*La fotografía de este bosque casi encantado pertenece al fotógrafo Sebas Navarrete, excelente creador de atmósferas que nos hacen pensar en José Verón Gormaz.

02/05/2008 20:53 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

OTRO POEMA DE BEGOÑA ABAD

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¿Qué deseas?, me habló el desierto

de candentes arenas.

“Ver el rostro del amado junto al mío”,

respondí sin voz.

Un invisible dedo dibujó

en las dunas naranjas,

un único rostro,

el rostro doliente de toda la humanidad.

Supe entonces que era la ola del mar.

 

 

*De La medida de mi madre (Olifante /CAI /Gobierno de Aragón, 2008), el poemario de la poeta burgalesa Begoña Abad. La foto corresponde a una de las modelos más famosas del mundo, de las más bellas y de las mejor pagadas, según se ha publicado hoy por doquier: la brasileña Gisele Bundchen.

02/05/2008 22:29 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

PARA UN PÚBLICO MENOR, POR ADOLFO AYUSO

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La voz, el gesto, la magia y los hilos

Anda por ahí, con los cabellos revueltos y rizosos, un oscense que se llama Adolfo Ayuso (1956). Se ha acostumbrado a mirar el mundo de la cultura de manera peculiar: es capaz de interesarse por el circo, la magia, por los secretos del rastro, o por la escritura de Witold Gombrowicz, aquel polaco que no hizo migas con Borges, y de Bohumil Hrabal, aquel escritor checo que un día, octogenario ya, se subió a una azotea y decidió echarse a volar en pos de una paloma. Este Adolfo Ayuso, que anda por ahí como un personaje de Cortázar y que tiene un refugio en Anzánigo, es el máximo experto en teatro infantil y de títeres y marionetas en Aragón. Es escritor y un observador puntilloso, un diletante de las historias menudas, un buceador allá donde hay eco y temblor más allá del olvido, criaturas cuya vida, tantos años después, siguen pendiendo de un hilo. Adolfo Ayuso es autor de libros de narrativa como “El besugo y la soprano”, “La caja” y “Fugas”, y fundó y codirigió la revista “La expedición” durante diez números. Ha estrenado, entre otros textos, “Cristóbal contra el ladrón de sueños” y “Cabaret Contratiempo”. O sea, estamos ante un oscense laborioso y empecinado que acaba de presentar “Para un público menor. Teatro y espectáculo infantil en Aragón (1950-2005”, editado por el Centro Dramático de Aragón, que Javier Brun.

         Adolfo Ayuso ha necesitado más de un lustro y de 500 páginas para recoger medio siglo de teatro infantil. El libro responde a dos ideas: definir, fijar o acotar, y plasmar “la evolución de la escena para niñas y para niños en Aragón”, y lado reconocer a un grupo de profesionales y soñadores, de titiriteros o marionetistas de la legua, o de carretera y manta casi, que han hecho del teatro infantil una forma de vida, una continua aventura de creación, representación, seducción y sueño. Adolfo advierte que no quiere ser éste un libro “gracioso, amable y didáctico”. En realidad, no es gracioso, pero sí es amable y didáctico, apasionado y exhaustivo. Responde al prisma y a la mirada de alguien que ha indagado mucho, que ha pasado horas y horas en las hemerotecas, que ha conversado con las gentes que han hecho el teatro y que ha hurgado en los archivos de las compañías. El escritor orienta su investigación en dos tramos: la historia del teatro infantil en España, donde nos recuerda que el niño, considerado como tal, “aparece” en el siglo XIX, donde dice que Carmen de Burgos “Colombine” (pionera del periodismo de mujer y amante durante años de Ramón Gómez de la Serna, que impartió una conferencia en Huesca, invitado por Ramón Acín) sugirió a Benavente que escribiera para niños, donde habla de Apel.les Mestres, Lorca y Adrià Gual, entre otros. Luego analiza la presencia de ese teatro para pequeños, y su variedad de géneros, en la educación, en las fiestas y en la cultura. Nos dice quiénes eran sus autores y sus críticos. Adolfo Ayuso habla del circo y de la magia: recuerda al payaso como Marcelino Orbés Casanova, descubierto por el periodista Mariano García en estas mismas páginas de HERALDO en una serie excepcional, y recuerda al mago José Florences Gil.

La segunda parte, la más extensa, es una cronología prolija y comentaba de espectáculos y compañías y directores. Aquí, de nuevo, la presencia oscense es abundante: se habla de La Tartana de Huesca de Miguel Abós; de Los Titiriteros de Binéfar, ese grupo que recorre ya 33 años de la historia del teatro en Aragón y en España y en el mundo; de Taraneya de Binéfar; de Trapalanda, que nació en Aineto; de Los Títeres de Rafa (Rafael Ayerbe); de Teresa la Bruixeta o incluso de Caradura Teatro, que fundaron Damián Torrijos (luego creador de Galadriel y hoy reputado narrador) y el “periodista digital” Fernando García Mongay, autor de la pieza de títeres, “Historia de Ramoncillo”.

El libro de Adolfo Ayuso hace justicia a todos aquellos que soñaron y que intentan transformar el mundo, a los seres humanos y a sí mismos con la palabra, el gesto o el hilo.

*Este artículo ha aparecido hoy en las páginas de Heraldo de Huesca, de ahí el sesgo oscense que tiene, lo cual no quiere decir que Adolfo Ayuso se olvide de los grandes proyectos ni espectáculos  ni grupos ni creadores de Zaragoza (Festival de Títeres y Marionetas, Arbolé, Teatro de la Medianoche, Mariano Cariñena...), y de Aragón en general. Ayuso ha realizado un trabajo honesto, caudaloso, lleno de lucidez y sin un gramo de pereza. Éste es un libro modélico.

Para un público menor. Teatro y espectáculo infantil en Aragón (1950-2005). Adolfo Ayuso Roy. Diseño: Fernando Lasheras; Portada: Jesús Cisneros. Centro Dramático de Aragón. Zaragoza, 2008. 522 páginas.

Fotografía de una niña que sueña de Alec Soth.

 

 

 

 

02/05/2008 22:38 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

PEPE MELERO VISITA EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES

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José Luis Melero Rivas (Zaragoza, 1956) una referencia inexcusable para quienes amamos los libros. Él los ama con locura: se entrega a ellos con una pasión renovada, con placer, con una dedicación absoluta. Pepe Melero vive una historia de amor de casi cuarenta años con los libros. Yo lo conocí en 1987 en El Ángel Azul, recuerdo que me regaló la historia de Aragón que acababa de publicar con motivo del nacimiento de su hija Iguácel, y desde entonces no he hecho más que aprender de él. Leer para contarlo. Memorias de un bibliófilo aragonés (BArC) ha sido una primera confirmación pública de su sabiduría, de su modo de vivir junto a los libros y a los autores y a los editores. Su casa es un paraíso con libros: los mima, los cuida, los acaricia como un enamorado irreductible, les cambia la piel, los encuaderna para la inmortalidad. Siempre escribe con su caligrafía casi gótica cuando ha adquirido cada volumen, y luego anota a lápiz qué ha descubierto, qué página o qué personaje le han conmovido. Es prácticamente imposible citar un título de libros aragoneses del que no sepa algo: lo normal es que cuenta detalles del autor, del editor, del impresor, y que haya redactado algunas curiosidades.

Si aquel volumen era un viaje y una autobiografía de un hombre con los libros, Los Libros de la Guerra –el volumen que presentará este jueves ocho, a las 19.30, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, bajo la coordinación del incansable José Luis Gracia Mosteo- no lo es menos: es una autobiografía de un lector fascinado por la historia y por la Guerra Civil. El libro de Pepe, publicado por Rolde, arranca con tres textos que se escapan un poco del contexto elegido, entre 1936 y 1949. Son las memorias del párroco mosén Jesús Arnal, “Por qué fui secretario de Durruti”, que se publicó por primera vez en Tárrega en 1972, y que gira en torno al anarquista Justo Bueno de Munébrega; 556 Brigada Mixta de Avel.lí Artís Gener, que se publicó en México en 1945, y Yo fui asesinado por los rojos de Jesús Pascual Aguilar, el hombre que había nacido en Alcorisa y que tenía parientes en Molinos cuya peripecia se parecía mucho a la de Rafael Sánchez-Mazas; de hecho salió ileso de idéntica ejecución en El Collell el 30 de enero de 1939. El libro, del que les habló a Pepe Melero y a Félix Romeo David Trueba, está muy vinculado con el proyecto literario y cinematográfico de Soldados de Salamina.

A continuación, Pepe Melero ordena 128 libros publicados a lo largo de trece años, redactados por aragoneses o vinculados con Aragón. La selección comentada es un auténtico tratado de erudición: Pepe comenta los libros, los ha leído a fondo, lo ha vivido con intensidad, ha extirpado notas pintorescas de asesinatos masivos, de mutilaciones terribles como la del obispo de Barbastro, de conspiraciones, de actos de una crueldad casi insoportable y también de instantes llenos de ternura y humanidad. Estos comentarios, esta glosa pormenorizada de libros y asuntos, están repletos de información, de detalles de la vida aragonesa, de personajes de vida casi oculta que aquí irrumpen con mucha fuerza. Por aquí desfilan Calvo Sotelo, que estudió Derecho en Zaragoza, los periodistas Alardo Prats o José Gabriel o Benjamín Bentura, el Obispo Polanco o Rey D’Harcourt, Ramón Acín y Sol Monrás, el extravagante Adolfo Capella (“uno de los aragoneses más extravagantes y estrafalarios de todos los tiempos”, dice), el tenor republicano Carlos Lizondo, que fue fusilado en Zaragoza cantando “Adiós a la vida” de “Tosca”, por poner algunos ejemplos. En el libro, con bella portada de Pepe Cerdá, hay muchos más, como la tierna y humanísima historia del periodista de Franco El Tebib Arrumi.

Es un libro extraordinario, de erudición constante, de un gran contador de historias, de una gran finura intelectual. Hay horror por ambos bandos, hay historias conmovedoras, hay desmesura y surrealismo. No puede dejar indiferente a nadie. Y parece casi inconcebible que algo tan específico como una bibliografía pueda convertirse en un manual de narrativa, en una enciclopedia de seres y cuentos, y por supuesto paisajes y batallas. Es difícil encontrar en el panorama aragonés de hoy, y creo que en el español (habría que citar a García Martín, Andrés Trapiello, Jesús Marchamalo, José María Guelbenzu, Félix Romeo…), a un intelectual, a un lector, a un loco por los libros como Pepe Melero, tan entretenido, tan brillante, tan proclive a la divulgación. Ante sus trabajos, ante su conocimiento, uno se zambulle y dice: “Voy a aprender, voy a soñar, voy a disfrutar”.

Los libros de la Guerra. Bibliografía comentada de la Guerra Civil en Aragón (1936-1949). José Luis Melero Rivas. Rolde. Zaragoza, 2006.

-La presentación será en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el jueves 8 de mayo a las 19.30 horas. Coordina el acto el escritor y profesor José Luis Gracia Mosteo. Además, Gracia Mosteo también presentará al autor oscenseÓscar Sipán, en concreto su libro Leyendario (Tropo Editores).

 

03/05/2008 11:50 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

HISTORIA DE LA CORTESANA LAIS, POR CARLOS FISAS

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Suelo comprar los monográficos de la revista Muy Historia. El último está dedicado a la I Guerra Mundial. Y el anterior a Curiosidades de la historia. Esta mañana, tras levantarme, abrí la revista por unas páginas donde se entrevista al divulgador Carlos Fisas, que acaba de cumplir 89 años. Fisas acepta complacido algunos dardos de desdén de los catedráticos y profesores y titulares del ramo: unos lo llaman “portera” y otros lo acusan de manejan el mismo sentido de la historia que el que manejan las revistas del corazón sobre la actualidad, algo que él reivindique: “Tampoco me desagrada esa comparación. ¿Se imagina el caudal de datos que tendría un historiador a su disposición?”. Y para muestra un botón: cuenta la patética historia de Isabel II y Francisco de Asís, “Paquita” en la intimidad.

 

Pero la historia que me ha llamado la atención ha sido ésta. Y la transcribo literalmente:

 

HISTORIA DE LA CORTESANA LAIS

 

Lais podría ser considerada la segunda gran cortesana de Grecia tras Aspasia. Lais nació en Corinto y fue trasladada a Corinto como esclava y descubierta por un pintor que la adquirió como modelo. Una vez logró ser liberada, se fue a vivir a Atenas, donde la contrató el anciano artista Mirón, creador del famoso Discóbolo. La primera vez que la contempló desnuda, Miró quedó aturdido por la belleza de Lais. De inmediato le ofreció una fortuna a cambio de que pasase una noche con él. Ella observó la raída túnica del anciano, sus canas y sus arrugas, y acto seguido se fue sin siquiera responderle. Al día siguiente, el excitado Mirón se afeitó la barba, se aplicó colorete en las mejillas, se perfumó su nueva túnica escarlata y salió para buscar a la joven modelo. La encontró y le dijo que la amaba. Ella le miró con detenimiento y comentó divertida: “Mi querido amigo, me estás pidiendo lo que ayer negué a tu padre”.

 

[*Fragmento de la entrevista de Fernando Cohnen a Carlos Fisas (Barcelona, 1919)] en la revista Muy Historia. Número 16. 2008. 100 páginas. ]

*La foto es de Filipe Manuel Librodo.

03/05/2008 12:10 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

CARILDA OLIVER LABRA, DE MATANZAS

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[En el verano de 1997, de la mano de Luis Felipe Alegre y el Silbo Vulnerado, entre otras compañías, estuve en Cuba. También iba el escritor Adolfo Ayuso, entre otros. Por entonces, los dos habíamos leído la poesía de Carilda Oliver Labra; a Adolfo, creo recordar, le gustaba mucho aquella mujer desenvuelta y libre que vivía en Matanzas. No llegamos a verla, aunque preguntamos por ella. Poco tiempo después vi una extraordinaria foto que le hizo Pepe Navarro en su bella casa despoblada de muebles e hirviente de tiempo y memoria. Una casa de madera, sombría, que parecía el cascote de un barco tras el naufragio. Mañana, en el suplemento XL Semanal el siempre sorprendente Carlos Herrera glosa a Carilda Oliver y dice que él tampoco la vio, aunque llamó a su casa en Matanzas. Recuerda uno de sus sonetos, que reproduzco aquí; yo añado otra pieza donde Carilda recuerda su pasión por los jóvenes, tan joven ella siempre, tan sensual, tan ardiente como el mar de Trocadero.]

 

 

HACE UN AÑO QUE BUSCO LA FORMA DE MI AMADO...

Hace un año que busco la forma de mi amado.
Él era joven, bueno, un poco mal hablado
aunque puso una fiesta en cada palabrota.
Entera la sonrisa, el alma casi rota.

Los ojos con la magia lumínica del rayo,
la boca como jueves romántico de mayo.
Iba desnudo y diáfano por gracia de su piel;
suave, con esa única caricia de laurel.

Tenía una manera de amar gentes y trinos
y le colgaban versos, ternuras y caminos.
Se sabe que era humilde. Se sabe que era pobre.
Maestro de las fraguas, artesano del cobre.

Gastaba los insomnios limando alguna espada.
(Quizás quiso con ellas atravesar la nada).
Comía sueños, frutas, neblinas, girasoles.
Guardado estuvo el miedo ahí en sus caracoles.

Me hizo una pulsera de plata: esta serpiente
que llevo aquí en el brazo como una huella ardiente
de aquel que era rebelde, nocturno, tan distinto,
con máscara de broma, pariente del jacinto.

Leía extraños libros. (Se le oye cuando canta
y exprime soledades aún en su garganta).

Fue huérfano de todo. Nació ya siendo hombre.
Mi amante, mi marido. Naufragio fue su nombre.
Vivir sólo quería, mas nunca tuvo suerte.
Se equivocó de vaso y se bebió la muerte.

 

TE MANDO AHORA A QUE LO OLVIDES TODO...

Te mando ahora a que lo olvides todo:
aquel seno de nata y de ternura,
aquel seno empinándose de un modo
que te pudo servir de tierra dura;

aquel muslo obediente pero fiero,
que venía de sierpes milenarias;
aquel muslo de carne y de me muero
convocado en las tardes solitarias;

aquel gesto de echarme en la locura;
aquel viaje al amor, de mi cintura;
aquel gusto en la piel a lirio extraño,

aquel nombre pequeño bajo el nombre,
aquel pecado de volverte un hombre
en el vicio feliz de hacerme daño.

03/05/2008 14:09 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

JESÚS MARCHAMALO Y JAIME SABINES

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Jesús Marchamalo, ese estudioso incansable de libros y de creadores, reedita uno de sus libros más conocidos. Abajo,

cuelgo un poema Los amorosos del escritor mexicano Jaime Sabines.

 

LOS AMOROSOS

 

Jaime Sabines (Chiapas México, 1926-1999)

 



Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre  -¡que bueno!-  han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.

Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.



 

 

 

 

 

03/05/2008 22:55 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

EL ZARAGOZA, AYUDADO POR SU AFICIÓN, GANÓ

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Gran partido del Real Zaragoza en La Romareda ante un serio Deportivo. El equipo de Manolo Villanova fabricó varias, bastantes ocasiones, pero el balón no acababa de entrar. Al final, cuando moría el partido y la esperanza, Aouate no acertó a despejar una falta, el balón llegó a Sergio García en la misma línea de fondo, éste tocó lo justo hacia la bota de Ayala, y el central argentino empujó a la red. El defensa no pudo contener las lágrimas, igual que muchísimos aficionados.

 

Unos segundos después, el colegiado Teixeira pitaba el final. El camino de la salvación sigue siendo arduo, pero anoche no se podía fallar ante el mejor conjunto de la segunda vuelta, concentrado al máximo y con despliegue (Filipe y De Guzmán fueron sus mejores hombres), y no se falló: aunque fuese casi en el último segundo. El sueño de la permanencia se multiplica: “Zaragoza no se rinde” fue un lema ideal y probablemente algo más que una premonición.

P.D. Pepe Melero me ha llamado este mediodía y me ha dicho que de la tensión y de la intensidad y del nerviosismo no había podido dormir. Con el viento del alba, se levantó y salió a la calle, camino del rastro...

04/05/2008 00:16 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

PREMIO PARA AURORA CHARLO EN LAGO DE COMO

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La acuarelista Aurora Charlo envía esta nota:

Queridos amigos-as:

 

Tengo el gusto de comunicaros que durante mi estancia en el 1º Festival Internacional de la Acuarela acaecido en Bellagio (Lago de Como) me ha sido concedido el 1º premio de pintura al aire libre, por lo que seré portada del libro que se va a editar de dicho evento.

 

 

[NOTA DE UNA EXPOSICIÓN DE AURORA CHARLO

 

El diccionario define acuarela como “pintura sobre papel o cartón con colores diluidos en agua”. La acuarela es la escritura del agua sobre el papel. Aurora Charla ha convertido esa técnica en algo más que una disciplina artística. Es su reino compartido. Es el espacio de ensoñación y trabajo donde se zambulle, disfruta, se arriesga e investiga. Aurora Charlo ha creado su método, una estética, una forma de vivir la acuarela: posee una técnica deslumbrante, ese oficio que aúna habilidad, inspiración e intensidad. Va y viene, como su mano, como ese pie que se atreve a internarse en el corazón del bosque o en las tortuosas veredas de las montañas, a su capricho: desenvuelta, con una alegría que arrolla, con una fogosidad que se alimenta de candor, sed de aventura y voluntad de ser en el  agua, en la mancha, en el puro arte de la sugerencia donde el propio color del papel es pintura y texto, es textura y arrebato.

         Recordamos la espléndida muestra de Aurora Charlo de hace más de un lustro en el Museo Pablo Serrano. Entonces, con opulencia creadora, con ambición poética, Aurora Charlo mostró sus innumerables recursos, su relación con los materiales, su empeño en negar, o discutir al menos, las supuestas limitaciones de la acuarela. Aquella exposición tenía el pulso y la pulsión del arte contemporáneo: usaba grandes formatos, empleaba el tachismo y el raspado, se acercaba a la abstracción presentida y al tumulto formal, siempre sin perder la elegancia, el arte de la sugerencia, la invención de atmósferas. Aurora Charlo expone ahora en la galería Salduba una colección heterogénea: paisajes, sobre todo paisajes, y dentro de ellos una pequeña serie de marinas con barquero o pescador, algunos retratos, que siempre son emblemas o metáforas de asuntos como la sabiduría o la astucia. Y expone también paisajes urbanos: uno, casi constructivista, acaso cubista en su intención y en su matizado descontrol, de la ciudad de Bilbao, y otro de unos reflejos en el puerto de Soller. En ambos, Aurora Charlo se suelta la mano y el agua, se emborracha de sensaciones y de atropellos, avanza y explora nuevos caminos. La mansedumbre máxima, la isla en calma, la obtiene en la pieza “Playa”: una destilación cromática de suavidades oníricas donde dialogan la arena, el agua y el celaje con alguien que llega entre gaviotas.

         En los paisajes, hay distintas series: una de ellas se titula “En las cumbres”, y en ellas se percibe la destreza absoluta, el gusto por el detalle, la exactitud y la limpidez. También, encendiendo un poco más sus habituales colores fríos, pinta el interior del bosque y obtiene dos obras magníficas con “El pozo azul” y “Curso de agua”, piezas vinculadas al gusto por los torrentes y cascadas que se despeñan en el barranco o en la vaguada. He aquí una exposición trabajada de luces y gestos, un reinterpretación de la naturaleza como materia de contemplación, como espejo de alguien que se busca y se encuentra, y se transmuta en la hermosa caligrafía del agua y sus tintas.

 

*Este texto se publicó en Artes & Letras, en las páginas de arte.]

 

04/05/2008 17:54 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

POR LA LECTURA, CONTRA EL CANON*

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*[El escritor, profesor, traductor y crítico literario José Giménez Corbatón publica hoy este artículo en Diario de Teruel, donde colabora asiduamente. José presentaba el pasado martes su extensa novela Licantropía (Huerga & Fierro), centrada en el escritor francés Petrus  Borel, narración de la que ya hemos dado cuenta otro día. Es autor de libros como El fragor del agua, Tampoco esta vez dirían nada, La fábrica de huesos o, entre otros, El hongo de Durero.]

 

POR LA LECTURA, CONTRA EL CANON

 

Por José Giménez Corbatón

 

 

         Se puede leer estos días en Internet un inteligente artículo del escritor José Luis Sampedro titulado “Por la lectura”. Lo escribe contra la intención de la SGAE de hacer pagar a las bibliotecas, siguiendo no sé qué directrices europeas, un canon de 20 céntimos por cada libro que presten al usuario. El dinero iría a parar al autor o autores del volumen. Sampedro evoca la figura de un Maestro Nacional de Aranjuez que, en 1931, ya a punto de jubilarse, creó una biblioteca en su escuela, con libros propios y donaciones, abriéndola incluso los sábados. Gracias a esa iniciativa, muchos niños y adultos –el hoy escritor formaba parte de los primeros- conocieron a los clásicos, desde Dickens hasta Karl May.

         Sampedro describe también otra experiencia insólita de animación a la lectura, la de la biblioteca de atención al paciente de un hospital valenciano, iniciativa que ha merecido el premio del gremio de libreros. A continuación se pregunta que, si en la vida se paga a cambio de obtener algo o por ser objeto de una sanción, ¿qué obtiene una biblioteca pública si el libro ya ha sido pagado a sus artífices? ¿O es que hay que sancionar el acto de impulsar a leer? ¿Y los autores? ¿No han cobrado ya sus derechos cuando la biblioteca ha comprado el libro? ¿No puede ocurrir que alguien acabe comprando un libro que ha leído en una biblioteca porque el libro le ha gustado y quiere que le acompañe el resto de sus días, sirviendo así el préstamo bibliotecario de publicidad para el autor? ¿Acaso vende menos el autor que es leído en una biblioteca que uno cuyos libros no solicita nunca nadie en préstamo?

         Añado yo: ¿gana menos un autor de best-seller porque algunos lectores tomen prestados sus libros? Y, si prestamos los libros de nuestra propia biblioteca privada a amigos y familiares, ¿estamos delinquiendo a ojos de la SGAE?

         Por desgracia me temo que este tipo de medidas encuentre apoyo en muchos escritores deseosos de vivir tan sólo de la pluma, olvidando que en España son muy pocos los que lo consiguen, y que dicha especie –repito, muy escasa- lo hace a costa de unas determinadas condiciones, a saber, multiplicando sus actividades supuestamente literarias en mil campos que no son el de la elaboración estricta de su obra, o zambulléndose en lo mediático sin sonrojo alguno. España es un país donde una buena parte de la “celebridad literaria” –sí, entre comillas, pues no me gustaría que se confundiera la labor lenta y callada del creador con otras salsas de preparación rápida- la alcanzan sujetos televisivos que se fingen letraheridos, o supuestos letraheridos que se convierten en sujetos televisivos. Y mi temor se debe a que la SGAE no es la única en ocuparse de esos órdagos. Me han pasado hace poco una revista editada por una asociación de escritores aragonesa –revista subvencionada por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de nuestra Comunidad- en la que se hace publicidad informativa de CEDRO, una entidad encargada de cobrar derechos reprográficos a mayor alimento de autores y editores. Allí se dice que la entidad cuenta con más de once mil autores y más de mil editores. No me extraña que haya tantos libros que apenas lleguen a las mesas de novedades de las librerías.

         Por supuesto que me uno a la proclama de José Luis Sampedro en contra de la cuota sobre el préstamo bibliotecario. Pero quiero añadir que me parece un freno a la lectura tan grave como el que él menciona el hecho de no poder hacerse –legalmente- una simple fotocopia de un libro o de un periódico. Contaré sólo dos casos que he vivido en mis propias carnes. Hace poco apareció en el diario de mayor tirada en el ámbito nacional una magnífica historieta de Andrés Barzi –de su serie semanal Tres en uno. En ella se animaba, con mucha gracia, a leer a los clásicos –Kafka, Homero, Cervantes o Shakespeare- antes que a los autores de best-seller –con mención expresa al tufo templario y otros adláteres. Me pareció que valía la pena disfrutarla y comentarla con mis alumnos de literatura en el Instituto de Secundaria donde trabajo. También pensé que si la reproducía en el propio centro, donde sólo tenemos fotocopiadora en blanco y negro -¡faltaría más!-, la historieta perdería atractivo. Así que me fui a una tienda de reprografía dispuesto a sacudirme el bolsillo con tal de pasar un buen rato con mis chicos. Pues bien, imposible: una amable señorita con bata blanca me dijo que el periódico tenía copyright, algo así, entendí yo, como un cinturón de castidad, a juzgar por el tono del que se sirvió la señorita para frenar mis impulsos. Mujer, le dije, cómo no va a tenerlo si es el periódico más famoso del país. Pero una canita al aire no hace mal a nadie. Ni hablar, me respondió y miró hacia otro lado. Casi hizo que me sintiera sucio. Mis chicos se quedaron con Barzi en blanco y negro, aunque hice pasar el original de mesa en mesa, como un fruto prohibido.

         Hace ya unos años, me invitaron a dar una charla a alumnos universitarios: tenía que hacer comentario de textos de uno de los relatos de mi último libro. Intenté no quedar como un memo y preparármelo a fondo –eso de comentar un texto de uno mismo me parecía un reto complicado. Decidí que lo mejor era fotocopiarme las páginas del libro que contenían el relato para poder subrayar palabras con colorines, escribir en los márgenes, apuntarme toda clase de cosas y de ocurrencias que me ayudaran a mantener un discurso más o menos fluido e ingenioso sobre lo que había querido hacer o decir con aquel cuento que había escrito un par o tres de años atrás. ¡Otra vez imposible! De nada me sirvió enseñar mi carné de identidad, intentar poner la misma cara que en la foto de la contraportada, para que se viera que era yo, y que me daba igual pagar por reproducirme a mí mismo, y que no quería que nadie me devolviera un porcentaje de mi propio desembolso, oiga, que no me chivaré ni a la SGAE ni a CEDRO ni al sursum corda. No hubo manera humana. Me tuvo que hacer las fotocopias el conserje de mi instituto, que me miró como si me estuviera volviendo  chaveta dado mi interés repentino en reproducirme a mí mismo.

         Creo que, si de verdad queremos fomentar la lectura, no tenemos que ponerle zancadillas a la difusión del libro, sea cual sea el soporte. Al escritor debe satisfacerle que le lean, incluso si le leen gratis. Quizá la clave está –ya lo he apuntado antes- en que el escritor no viva en primer lugar de su escritura, sino de otra cosa. Sólo entonces escribirá por una necesidad ineludible y desprovista de intereses espurios, y disfrutará compartiendo con los lectores el resultado de su catarsis creadora. Cobrar por ese trabajo es, por supuesto, importante –todo trabajo merece esa dignidad-, pero no lo primordial. Se supone que al verdadero escritor le mueven, ante todo, otros motivos de mayor aliento que el pecuniario.

*La foto es de Curtis Moffat.

 

 

04/05/2008 21:29 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 4 comentarios.

GRANDES FOTÓGRAFAS: BETTINA RHEIMS / 1

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Una de las fotógrafas más interesantes de la actualidad es la francesa Bettiha Rheims, nacida en 1952. Su trabajo gira en torno al cuerpo femenino, al desnudo, explícito o sugerido. Ha expuesto en medio mundo y ya ha sido objeto de retrospectivas. Es una excelente retratista (ha fotografiado a Madonna, con gran éxito, pero también a Jacques Chirac), y una de sus mejores series es Chambre close. Cuelgo aquí dos fotos suyas: una de Blanca Li, espléndida y sugerente, de 2005, y otra más clásica de Charlotte Rampling, datada en 1985. Corresponden a la parte menos escandalosa o provocadora de su trabajo.

 

Comienza aquí una nueva serie de Mujeres fotógrafas.

04/05/2008 22:12 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

BETTINA RHEIMS / 2

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La fotografía anunciada de Charlotte Rampling, una actriz que conmovió a los espectadores en Portero de noche de Liliana Cavani. Aunque esta es una foto en blanco y negro, es una excelente fotógrafa en color y su obra ha suscitado y suscita grandes polémicas.

04/05/2008 22:18 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

BETTINA RHEIMS / Y 3

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Una de las fotos del proyecto Chambre close, realizado entre 1991 y 1993. Después realizó el proyecto religioso y místico I. N. R. I., que era una interpretación moderna de la vida de Cristo, y un celebrado reportaje sobre Shanghai.

En el Diccionario de fotógrafos del siglo XX, donde se recuerda que Betti