Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2008.
CARTIER & SARRÍA: UNA INSTANTÁNEA Y UN POEMA

[Fernando Sarría, el poeta que alimenta varios blogs de poesía y música y fotografía, sigue escribiendo poemarios. Tras su primera publicación, El error de las hormigas (Eclipsados, 2008), ha iniciado una nueva línea, y este texto es una muestra de su apuesta por la contención y la búsqueda de nuevas imágenes.] Cauro viento. El ángaro se enaltece en tu prolijo impulso. Febril noche donde tus labios se reposan. Visito tus silencios, tu hábitat nevado. Vasija a vasija, el barro se recreó en mí. Yo nunca fui de bronce. El hierro me oxidó como a los barcos la humedad del tiempo. En tu saliva hay viejas historias. Tus labios nunca mienten cuando me arrastran lejos. Eres un viaje cercando una bahía. Protejo el borde extremo de mi deseo. Dársena donde las brújulas se sinceran y duermen en las manos de Ulises. Amar es respirarte. Un hábito de luces cubre mi rostro. Soy un astro sin luz cuando te alejas. Las drizas cabalgan. Los mástiles se conmueven y te nombran. Al oeste el sol es un ser habitado por la calima. Sabara derramada en los pliegues del horizonte. Gaviotas azules remontan el cielo. Duermen en el viento. Cantan su dolor de sangre. Ahora soy el faro. ¿Acaso no llega a ti el calor de mi mano?
Una de las fotos más veraniegas y voluptuosas de Henri Cartier-Bresson. La tomó en Italia.
"PAPI": TRADUCCIÓN DE UN POEMA DE SYLVIA PLATH

[Bartleby Ediciones, de Pepo Paz, está a punto de publicar la Poesía Completa de Sylvia Plath, la primera vez que se traduce en el ámbito hispanohablante y la segunda en todo el mundo. El poeta Xoán Abeleira es el encargado de la traducción. Desde A Coruña nos envía este poema, “Daddy”, con una ilustración suya.]
PAPI
Tú ya no, tú ya no
Me sirves, zapato negro
En el que viví treinta años
Como un pie, mísera y blancuzca,
Casi sin atreverme ni a chistar ni a mistar.
Papi, tenía que matarte pero
Moriste antes de que me diera tiempo.
Saco lleno de Dios, pesado como el mármol,
Estatua siniestra, espectral, con un dedo del pie gris,
Tan grande como una foca de Frisco,
Y una cabeza en el insólito Atlántico
Donde el verde vaina se derrama sobre el azul,
En medio de las aguas de la hermosa Nauset.
Yo solía rezar para recuperarte.
Ach, du.
En tu lengua alemana, en tu ciudad polaca
Aplastada por el rodillo
De guerras y más guerras.
Aunque el nombre de esa ciudad es de lo más corriente.
Un amigo mío, polaco,
Afirma que hay una o dos docenas.
Por eso yo jamás podía decir dónde habías
Plantado el pie, dónde estaban tus raíces.
Ni siquiera podía hablar contigo.
La lengua se me pegaba a la boca.
Se me pegaba a un cepo de alambre de púas.
Ich, ich, ich, ich,
Apenas podía hablar.
Te veía en cualquier alemán.
Y ese lenguaje tuyo, tan obsceno.
Una locomotora, una locomotora
Silbando, llevándome lejos, como a una judía.
Una judía camino de Dachau, Auschwitz, Belsen.
Empecé a hablar como una judía.
Incluso creo que podría ser judía.
Las nieves del Tirol, la cerveza rubia de Viena
No son tan puras ni tan auténticas.
Yo, con mi ascendencia gitana, con mi mal hado
Y mi baraja del Tarot, y mi baraja del Tarot,
Bien podría ser algo judía.
Siempre te tuve miedo: a ti, a ti
Con tu Luftwaffe, con tu pomposa germanía,
Con tu pulcro bigote y esa
Mirada aria, azul centelleante.
Hombre-pánzer, hombre-pánzer, Ah tú…
No eras Dios sino una esvástica
Tan negra que ningún cielo podía despejarla.
Toda mujer adora a un fascista,
La bota en la cara, el bruto
Bruto corazón de un bruto como tú.
Mira, papi, aquí estás delante del encerado,
En esta foto tuya que conservo,
Con un hoyuelo en el mentón en lugar de en el pie,
Mas sin dejar por eso de ser un demonio,
El hombre de negro que partió
De un bocado mi lindo y rojo corazón.
Yo tenía diez años cuando te enterraron.
A los veinte intenté suicidarme
Para volver, volver a ti.
Creía que hasta los huesos lo harían.
Pero me sacaron del saco
Y me amañaron con cola.
Y entonces supe lo que tenía que hacer.
Creé una copia tuya,
Un hombre de negro, tipo Meinkampf,
Amante del tormento y la tortura.
Y dije sí, sí quiero.
Pero, papi, esto se acabó. He desconectado
El teléfono negro de raíz, las voces
Ya no pueden reptar por él.
Si ya había matado a un hombre, ahora son dos:
El vampiro que afirmaba ser tú
Y que me chupó la sangre durante un año,
Siete años, en realidad, para que lo sepas.
Así que ya puedes volver a tumbarte, papi.
Hay una estaca clavada en tu grueso y negro
Corazón, pues la gente de la aldea jamás te quiso.
Por eso bailan ahora, y patean sobre ti.
Porque siempre supieron que eras tú, papi,
Papi, cabrón, al fin te rematé.
12 de octubre de 1962
Traducción de Xoán Abeleira
"SITIOS SARAGOSSE": UN PREESTRENO DE MARIANO ANÓS

LA FUNDACIÓN ZARAGOZA 2008 Y EMBOCADURA PRESENTAN ‘SITIOS, SARAGOSSE’, ESPECTÁCULO TEATRAL A PARTIR DE TEXTOS DE MARIANO ANÓS El Palacio de Congresos de la Expo 2008 de Zaragoza acogerá hoy y mañana el preestreno de esta obra, que se representará del 17 al 21 de septiembre en el Teatro Principal de Zaragoza El Palacio de Congresos de la Expo 2008 de Zaragoza será escenario hoy y mañana (a las 20,30 horas) del preestreno de SITIOS, Saragosse, un espectáculo que reúne teatro, danza y música, partiendo del texto original de Mariano Anós. Su puesta en escena se concreta en función del interés inicial que suscita esta idea en la Fundación Zaragoza 2008 del Ayuntamiento de Zaragoza, principal promotor de la propuesta a la que se suman los apoyos del Gobierno de Aragón, Caja Duero y el Centro Dramático de Aragón. Después de estas dos representaciones ofrecidas por la Expo dentro de la programación teatral del Palacio de Congresos se llevará a cabo el estreno oficial y la temporada de exhibición del espectáculo en el Teatro Principal de Zaragoza a partir del 17 de septiembre dentro de las actividades organizadas por la Fundación Zaragoza 2008 alrededor del bicentenario de los Sitios de Zaragoza. La producción de SITIOS, Saragosse supone un paso más en la trayectoria emprendida por Embocadura, en la dirección de facilitar la colaboración en proyectos artísticos de destacados profesionales de las artes escénicas en Aragón: Mariano Anós en la dirección, la música original de José Luis Romeo -compositor de la banda sonora del espectáculo del Iceberg de la Expo- la coreografía de Victor Orive, la escenografía de Pepe Melero, la iluminación de Javier Anós y José Ramón Bergua. La elección del reparto, formado también íntegramente por actrices y actores aragoneses con una larga trayectoria de trabajo, es también una apuesta decidida por ayudar a consolidar la profesión teatral aragonesa. Embocadura, empresa de servicios culturales con un amplio campo de actividad del que forma parte la producción de espectáculos ya ha venido desarrollando desde hace años una fructífera colaboración en el terreno de la producción con otras empresas aragonesas: Con Ciudad Interior en el estreno de “Acreedores” de Strindberg y con Teatro Arbolé en los estrenos de “El viejo y el mar”, “Alguien va a venir”, “Archipiélago” y “Travesía”.
JESÚS MARCHAMALO RETRATA A ISIDRO FERRER Y A NERUDA

[El jueves se inaugura en Caja Madrid una exposición de las ilustraciones de Isidro Ferrer para el Libro de las preguntas de Pablo Neruda, que publicó Media Vaca, dirigida por ese inmenso lector y editor y buscador que es Vicente Ferrer. El periodista y escritor Jesús Marchamalo, experto en vidas de escritores, en bibliotecas y en retratos de autor, firma uno de los textos del catálogo. Isidro Ferrer, con su gentileza habitual, me envía el artículo. Jesús Marchamalo es un estupendo escritor y colabora a menudo con pintores e ilustradores. Acudirá el jueves por la mañana a la rueda de prensa.]
La nariz de Neruda
Jesús Marchamalo
I. A Neruda le encantaban las casas. Vivió en decenas de ellas, aquí y allá, cerca y lejos, y a todas les puso nombre: La Sebastiana, La Chascona, la Casa de las Flores se llamaba ésa en la que vivió, en el Madrid de los milicianos, monos y correajes, que resultó bombardeada durante la Guerra Civil, y donde perdió libros y papeles y recuerdos y fotos. Le encantaban las casas, y llenarlas de objetos singulares; la de Isla Negra, allí, al borde del mar, como un vigía, repleta de caracolas, cartas marinas, mascarones, pisapapeles, trozos de madera rascados de salitre y esqueletos de animales arrastrados hasta la playa por la marea. Recieza, se llama. Esa línea en la arena, oscura, de algas apagadas, lacias, moluscos y exvotos laicos: cristales pulidos, pedazos de cabos, redes, y un día una tabla enorme, una pieza de un barco, o lo que fuera, que se llevó a su casa, y con la que se hizo un escritorio.
Ahí se sentaba a escribir. Con su letra enorme, verde, siempre, mirando al mar y fumando en pipa. Con una gorra de capitán, a veces, o de chulapo, y su cara, con perdón, de patata.
Antiguamente había una empalizada en Isla Negra que flanqueaba el paso desde la carretera. Hay decenas de fotos suyas, allí, con sus amigos, y con Matilde Urrutia, la bella Matilde de pelo negro y ojos de fuego.
A aquel escenario exótico, casi de guardarropía, de gabinete de curiosidades, de bazar o de vieja cacharrería de barrio viajó Isidro Ferrer hace tiempo.
Y de allí cogió piedras, según impone la costumbre. De recuerdo.
II. Isidro leyó, hace años, a Italo Calvino, el Libro de arena. Desde entonces siempre que va a una ciudad recoge piedras del pavimento que luego, cuando regresa a casa, limpia y etiqueta como un científico chiflado: escribe el lugar del que provienen, y la fecha del viaje. Tiene piedras de Lisboa, Tegucigalpa, Berlín, Venecia, París, Oporto, Santiago de Chile, Buenos Aires… Piedras blancas, terrosas, planas, punzantes, bastas, talladas y redondas, a veces, que forman un secreto empedrado, un mapa, y más que un mapa una senda que se puede seguir, como el pan desmigajado de Pulgarcito.
También tiene la costumbre de fotografiar, por la mañana, deshechas –las sábanas revueltas, la almohada con el hueco de la cara- las camas en las que ha dormido cuando está fuera de casa: habitaciones de hotel, de pensiones y hostales, de aquí y allá, cercanos y lejanos, casas de amigos, cuartos en los que se despierta de prestado.
Como a Neruda, a Isidro le gusta recolectar objetos, acumular tornillos y herrajes oxidados, trozos de madera, pedazos de alambre, cajas de lata, una jaula, el trozo de una rama. Los objetos, al menos algunos de ellos -es cuestión de mirar-, conservan una remota condición humana, guardan el tacto de las manos por las que han pasado, la experiencia indecible de haber sido tocados –dice- ,rozados, acariciados.
En sentido literal, manoseados.
Y es capaz, después, de encontrar en ellos la metáfora, la paradoja, el significado oculto o evidente: una percha es un perro, es una garza, un tren. Una esponja es la luna, o un pedazo de pan.
III. Hay una historia de Paul Auster, que tal vez se titule El palacio de la luna. Digo tal vez porque siempre he tenido mala memoria para los títulos, y una dificultad ordinaria para, no sólo recordarlos, sus palabras exactas, sino para asociarlos a aquello que titulan. En todo caso, cuenta Auster la historia de alguien que hereda una habitación llena de libros, y cómo, a falta de muebles, los construye con ellos: butacas de libros, estantes, mesas, sillas de libros.
Isidro nunca ha tenido casa propia. Así que durante años ha tenido los cuadros por el suelo, en ese mundo sin cartografiar, cerca del rodapié, que no es de los caseros, ni de los inquilinos. Nunca una escarpia, ni una lámpara colgando del techo, ni un sombrero en la percha de entrada. O hasta hace poco. Todo su mundo ha tenido desde siempre esa impronta de provisionalidad, de desembalaje, de decorado a medio terminar del que los carpinteros han tenido que salir, para comer, y al que deben regresar a media tarde.
Isidro Ferrer tiene una casa, y un estudio. Probablemente, un perro, le pega pero no lo sé. Su estudio, amplio, diáfano, luminoso, en forma de L, ocupa lo que antiguamente fue el local de una tintorería.
Siempre me ha interesado, de los artistas, saber cómo es el lugar donde trabajan. El sitio donde se realizan los prodigios: esa trastienda apenas percibida, de tijeras, papel, cinta y pinceles, salpicada de olores untuosos: a pegamento, pintura, trementina. En ese estudio en L tiene tres espacios. Una zona de dibujo con botes (uno de cola blanca), reglas, pinceles, un lápiz azul y otro rojo; un taller, con mesa de carpintero, y en la pared herramientas de nombres sonoros y misteriosos: gubias, punzones, sacabocados, limas; y un tercer espacio donde hay una mesa que él llama tecnológica, con un ordenador, impresora, escáner, y cámara de fotos.
Paredes blancas. Y suelo oscuro.
Hay una foto en el Libro de las preguntas en que los dos están allí, en el estudio, sentados en un sofá. Neruda, unas enormes piernas de madera, las manos enlazadas, mirando de reojo. Isidro, zapatos de cordones, camiseta de rayas, las manos apoyadas en las piernas.
Neruda tiene una enorme nariz de madera sobre la suya propia. E Isidro, una casa que le cubre la cabeza. Podría decirse que se trata de un empate.
IV. Neruda siempre dijo que quería ser un poeta gordo. “¡Quiero ser un poeta gordo, gordo como Balzac!”, decía. “¡Y no flaco, como los románticos. Flaco como Becquer!” Se cuenta de él que una vez, en París, gordo y panzón, retó a Alberti a ver cuál de los dos lo era más.
Y ante el escaparate de una librería de viejo donde se mostraban las obras completas de Victor Hugo, Neruda, de perfil, pegado al cristal, señaló cómo su tripa llegaba hasta Los miserables, mediado incluso el tomo, mientras que la del Alberti sólo lo hacía hasta Los trabajadores del mar. Había ganado.
Durante una larga época, al final de su vida, el viejo poeta, gordo por voluntad poética, se levantaba cada mañana, aquí y allá, en lugares cercanos y lejanos, y anotaba las preguntas que se le iban ocurriendo, ¿La rosa está desnuda o sólo tiene ese vestido?, decía un día en voz alta, en una cafetería, o lo escribía, en verde, como siempre, en libretas, cuartillas, cuadernos, folios, billetes de autobús y papeles diversos de envolver. ¿Por qué el sol es tan simpático en el jardín del hospital?, se preguntaba. O ¿El 4 es 4 para todos, son todos los sietes iguales?
V. Isidro acostumbra a trabajar con ideas que va plasmando en libretas o cuadernos, en papeles y folios sobre los que dibuja, y recorta o pega: notas, bocetos, esbozos, collages, pequeños apuntes. Una garza, una casita blanca, una calavera. En todas esas imágenes que pueden ahora contemplarse en esta exposición descubrimos el germen, el destello, el guiño del que surgieron las del libro: una mano de alambre, un pájaro de mimbre posado en el alero de una ventana, una sirena sobre una carta manuscrita, un perro que ladra a las hojas caídas, escritas, y una escalera que conduce a la luna, por la que sube un sonriente Neruda.
Porque es Neruda siempre -Neruda con chistera, Neruda boca abajo, Neruda leyendo, o dormido- quien nos va a acompañando por el libro, también por la exposición, como un diligente maestro de ceremonias. Neruda riéndose, Neruda mirando, Neruda con un guacamayo en la cabeza, Bailando con un perro, o con un esqueleto, dormido en un ancla, cargado con una mochila, como un excursionista; Neruda en un tren que expulsa por la chimenea nubes tejidas a ganchillo. Neruda y su mundo, cartas, ciudades, botellas, mar.
Las imágenes de Isidro Ferrer, al final, no responden preguntas sino que formulan otras. ¿Por qué me preguntan las olas lo mismo que yo les pregunto?, por ejemplo. Y hay una doble lectura, posible o sugerida, de versos que preguntan, y fotos –en blanco y negro- que preguntan también, como las olas.
Le propongo a Isidro que elija una. Y me señala ésa en la que hay una casa, blanca, con tejado y chimenea, prisionera dentro de una jaula. Y digo prisionera porque la casa tiene la puerta abierta, pero la jaula está cerrada, y hay un pájaro encima, fuera, con un gesto que resulta indescifrable.
Me fijo en que la sombra de la jaula, los barrotes borrosos, se cruzan con al final con los reales.
Pienso, de repente, que el suyo, Neruda e Isidro, Isidro y Neruda, tal vez aquí o allá, más lejos o más cerca, era un encuentro, al fin, inevitable. Un hallazgo de pájaros y hojas, e iniciales que crecen como brotes, árboles, ramas, nidos, un globo, un laberinto… Neruda, unas enormes piernas de madera, las manos enlazadas, mirando de reojo. Isidro, zapatos de cordones, camiseta de rayas. Y una casita blanca en la cabeza.
Y para terminar, una pregunta –parece necesario tratándose del libro que se trata-: ¿Por qué Neruda siempre sale con la nariz tapada? ¿Por qué a veces, incluso, con su propia nariz?
"PALABRAS": TRÍPTICOS FOTOGRÁFICOS DE LEO TENA

[El fotógrafo Leo Tena presentó en su ciudad el proyecto Palabras, una colección de 20 trípticos, llenos de sugerencias y de meditación, dentro de esa gran fiesta fotográfica que se celebra desde el pasado agosto. He colgado aquí algunas fotos de otros autores; ahora también cuelgo este proyecto de Leo Tena, sobrino del pintor Gonzalo Tena, que ha estado detrás -con otra gente- de ese puñado de veinte exposiciones, encuentros y cursos que han convertido a Teruel en otra capital de la fotografía. Leo Tena explica las claves de sus piezas.]
Con "Palabras" he querido darle la vuelta a la manida expresión de que una imagen vale más que mil palabras. En este caso 3 imágenes representan una palabra. Son trípticos. Son palabras grandes. Palabras importantes. Palabras llenas de sentido.
Por desgracia hoy en día se pasa por encima de las palabras, no se usan adecuadamente, se ningunean y afean, pisándolas al pronunciarlas. La saturación de medios de comunicación hace que estemos continuamente oyendo, leyendo y viendo palabras cargadas de significado, y que, sin embargo, se pierden en el contexto, en el párrafo, en la noticia...
Con esta exposición he querido resaltarlas, y en un espacio de meditación y reflexión como es el Claustro de la Iglesia de San Pedro, poder pensar en ellas, relacionarlas con las imágenes, meditarlas, asimilarlas.
Es un contraste impactante, ya que se mezcla el entorno antiguo y recién restaurado del Claustro con las fotografías con una iconografía muy contemporánea. Como verás en las fotos que te adjunto, los trípticos en su concepción original van mucho más juntos, pero las arcadas del claustro "pedían" la colocación que finalmente se hizo. A mí me gustan todas, pero la de la Adicción es mi preferida. También me gustaría destacar la del Poder, ya que, por desgracia, ha cobrado una importancia casi profética, con el reciente conflicto de Osetia. La imagen de Putin cubriendo un cuerpo infantil representado por un muñeco, representa la opresión que los poderosos ejercen siempre recaen sobre los más indefensos e inocentes.
*Esta foto corresponde al tríptico "Adicción" de Leo Tena.
NADAL GANA EL PRÍNCIPE DE ASTURIAS DEL DEPORTE

Tres Masters Series, Roland Garros, Wimbledon y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos, junto con una escalada que la llevado a lo más alto del tenis mundial esta temporada, la Fundación Príncipe de Asturias ha premiado a Rafael Nadal con el Príncipe de Asturias de los Deportes sobre el resto de candidatos, entre los que se encontraban Michael Phelps, Usain Bolt, Yelena Ysinbáyeva y la selección nacional de fútbol.
Nadal, que sucede de esta forma al piloto alemán de Fórmula Uno Michael Schumacher, ganador de la pasada edición, ha sido galardonado con 18 de los 24 votos después de que el jurado en su reunión de hoy descartara sucesivamente a los otros finalistas, la selección española de fútbol, la pertiguista rusa Yelena Isinbayeva y el atleta jamaicano Usain Bolt.
El galardón convierte a Nadal en la décima candidatura española en lograr el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, siguiendo los pasos de la selección española de baloncesto (2006), Fernando Alonso (2005), Manel Estiarte (2001), Arantxa Sánchez Vicario (1998), el equipo nacional de maratón (1997), Miguel Indurain (1992), Sito Pons (1990), Severiano Ballesteros (1989) y Juan Antonio Samaranch (1988).
"Rafael Nadal es deportista ejemplarizante. Tanto en la victoria como en las escasísimas ocasiones en que conoce la derrota, se manifiesta como gran deportista. Es particularmente impecable su reacción en los triunfos más importantes y el modo en que destaca la labor de sus oponentes. Recientemente ha creado, además, una Fundación que lleva su nombre, de carácter benéfico, destinada a la asistencia social a colectivos desfavorecidos y a la cooperación al desarrollo", recoge el acta del jurado.
Rafa Nadal sucede en el palmarés al piloto alemán y siete veces campeón del Mundo de Fórmula 1, Michael Schumacher. El premio está dotado con 50.000 euros, la escultura creada y donada expresamente por Joan Miró para estos galardones, un diploma y una insignia acreditativos. Además, el manacorí se convierte en el cuarto representante del mundo del tenis que logra este galardón, el primer hombre tras los conseguidos por las tenistas Martina Navratilova (1994), Arantxa Sánchez Vicario y Steffi Graf (1999).
De esta forma, Nadal se vestirá de gala el próximo mes de octubre en el Teatro Campoamor de Oviedo, para recibir el galardón de la mano de don Felipe de Borbón. La categoría de Deportes del Premio Príncipe de Asturias se entrega desde 1987 y ha distinguido la carrera de estrellas del mundo del deporte como Carl Lewis, Michael Schumacher, Lance Armstrong, la selección brasileña de Fútbol, o Sergei Bubka, entre otros.
El de los Deportes será el séptimo de los ocho galardones internacionales que convoca anualmente la Fundación Príncipe de Asturias, y que este año alcanzan su XXVIII edición. El jurado está presidido desde su primera edición por Juan Antonio Samaranch y estará integrado, además, por el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, por ex deportistas como Arantxa Sánchez-Vicario y Enrique Castro "Quini", y por responables de las secciones de deportes de medios de comunicación nacionles. El año pasado, el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes recayó en el piloto de Fórmula 1 Michael Schumacher, y en 2006, en la selección española de baloncesto.
*La crónica corresponde a la Agencia EFE. La foto corresponde a Vassil Donev y está tomada en el torneo de Wimbledon de ese año, donde Nadal venció a Roger Federer.
BRIGITTE REIMANN: UNA REVELACIÓN DE BARTLEBY

Novedades Narrativa Bartleby - Septiembre 2008
Brigitte Reimann
Los hermanos
Traducción del alemán y prólogo de Ibon Zubiaur
"Brigitte Reimann fue un prodigio efímero en la literatura de la RDA y uno de los mayores talentos narrativos de la posguerra alemana. Vivió apasionadamente y apenas llegó a encauzar su búsqueda: falleció a los 39 años triturada por el cáncer. Sus novelas causaban furor entre una juventud que no reconocía sus problemas en la línea oficial del realismo socialista; la honestidad y el compromiso con que ella los afrontaba desarmaba a las autoridades, y el propio Walter Ulbricht terminó por ensalzarla como ejemplo de crítica estimulante. Los hermanos, novela aparecida en 1963 (poco después de la construcción del Muro de Berlín), es la respuesta de Brigitte Reimann a su propio drama familiar y al problema que impidió hacer de la RDA otra cosa que un estado fantasmal: la huida masiva de sus ciudadanos a Occidente. Casi cinco millones de personas abandonaron el país a lo largo de sus cuarenta años de existencia (tantos como la población de Finlandia); esta sangría incontenible fue desde luego un problema económico de primer orden, pero también, y sobre todo, implicaba un cuestionamiento moral e identitario. Brigitte Reimann sufrió la huida de su hermano Lutz (al que adoraba en un grado que impregna casi toda su obra) y se lanzó inmediatamente a escribir una novela a modo de exorcismo: no tuvo empacho en citar frases enteras de las cartas de su hermano ni en entremezclar la historia con sus propias dificultades personales e ideológicas en el complejo industrial Schwarze Pumpe, donde trabajaba a la sazón. El resultado le valió a la autora el premio Heinrich Mann (la más alta consideración literaria de la RDA) y el reconocimiento de toda una generación de lectores, que tan sólo atenuarían su temprana muerte y el silenciamiento por parte de un régimen anquilosado y descontento con el creciente criticismo de la escritora". IBON ZUBIAUR
La publicación de la novela de Brigitte Reimann, autora cuya obra es por vez primera traducida al castellano y publicada en España, viene a ampliar el espacio que en otras artes se ha abierto al conocimiento de la realidad cotidiana de la antigua Alemania del Este: Los hermanos complementa y enriquece, desde la literatura, la aportación de películas de indudable calidad y repercusión pública, como Goodbye Lenin o La vida de los otros, a ese alumbramiento. El talento de Brigitte Reimann para aunar la peripecia individual con el destino colectivo hace de esta novela un monumento intemporal.
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Los hermanos
Colección: Narrativa Bartleby
Traducción y prólogo de Ibon Zubiaur
Págs: 180
SOLPOR: MEMORIA E MAR DE ÁLVAREZ BLÁZQUEZ

Na Fotobiografía de Xosé Manuel Álvarez Blázquez (Xerais, 2008), tan emocionante, o escritor e fillo do gran polígrafo Alfonso Álvarez Cáccamo narra a visita que recibiron os seus pais, Xosé María e María Luisa, do poeta Xoán Vidal, un vello amigo. Foi o 29 de agosto de 1982, en Coruxo. Despois da despedida de Vidal, “Xosé María e María Luisa baixaron á orela do mar e pasearon coas mans collidas. Xa na casa, escribiu un dos máis hermosos poemas da nosa lírica, no que Xosé María Álvarez Blázquez fala do paso do tempo con serena señardade, máis tamén é un canto ao sentimento intemporal ao amor verdadeiro”.
SOLPOR
A Xoán Vidal, en lembranza da súa visitas
Ao meu lar de Coruxo
Xa non é tempo de falar das rosas,
soños, amores, vida que pasou.
Agora chegan voces vagarosas
i eu, nun besbello, lles respondo: Vou…
Nin verso acedo nin amarga queixa.
De qué nos han valere, miña amiga!
Imos desengrellando esta madeixa
con lástima de nós e con fadiga.
Os fillos… Xa alá agarda a nosa prenda
-luz dos días abertos e louridos-
Os fillos! Santo e seña da contenda,
eles dediante e nós atrás, feridos.
Pousaremos os pés na branca area
mentres o día no solpor devala.
Nin ti ouces xa a o balbordo da marea
nin teño eu ansias de prender a fala.
Silandeiros os dous, de mans collidas,
imos devagariño pola praia,
de par en par os pasos, como as vidas…
A luz do sol, sobre do mar, esmaia.
Coruxo, 29 de agosto de 1982
*A fotografía titúlase "Tres belezas" e está firmada por Edward Quinn.
PEDRO RÚJULA EDITA EL ATLAS DEL MARISCAL SUCHET

El atlas de guerra del mariscal Suchet
[La Institución Fernando el Católico, bajo la coordinación de Pedro Rújula, publica en edición facsímil la colección de mapas del general francés y próximamente editará sus “Memorias”]
El general Louis-Gabriel Suchet, Duque de la Albufera, llegó a Zaragoza en el invierno de 1808: venía a colaborar en el I Sitio. Había nacido en 1770 y era hijo de un sedero de Lyon. No era lo que se dice un militar de carrera, de hecho iba a seguir con el negocio paterno, pero se había curtido en distintas campañas napoleónicas en Suiza, Italia, Polonia y Alemania, y decidió quedarse en el ejército. Poco antes de venir a España, se había casado con Honorine, sobrina de José Napoleón y del alcalde de Marsella. A partir de la primavera de 1809, cuando partía hacia Burgos, sería nombrado general del III Cuerpo del ejército francés, futuro Ejército de Aragón y Cataluña. Se quedó en España hasta 1812.
El historiador Pedro Rújula (Alcañiz, 1965), que ha estudiado su figura a fondo en los archivos franceses, en particular su diario, dice: “Suchet posee una característica especial: es el único de los generales que permanecerá en España todo el período de la guerra de la Independencia. Permaneció seis años en España y sus ‘Memorias’ son la mejor historia de la contienda desde el lado francés”. Esas ‘Memorias’ aparecieron en 1828, a los dos años de su muerte, en una tirada de 1.500 ejemplares; en 1834, se publicó una segunda edición. “Su esposa Honorine, que sería su testaferro y la guardiana de su memoria, quiso que la nueva edición se mandase gratis a los mariscales y que saliese relativamente barata. La mandó traducir al castellano y al inglés. Las ‘Memorias’ de Suchet son un testimonio histórico sobre el arte de la guerra, pero también querían ser un homenaje a todos los hombres que habían combatido con él en España”.
Pedro Rújula indica que el libro estaba pensado para la lectura de los militares y para el gran público: “Es un libro pionero. Refleja el gran momento de las guerras napoleónicas. El texto es de una gran modernidad expresiva, de frases cortas y directas, y un lenguaje muy cartesiano”. Ahora, prepara la edición de las más de 800 páginas del volumen, que saldrá hacia noviembre o diciembre en la Institución Fernando el Católico.
El escenario bélico
Las dos ediciones, la de 1828 y la de 1834, llevaban un “Atlas” de 16 mapas de sus campañas en España, y la Institución Fernando Católico acaba de realizar una edición facsímil en un cuidado estuche, basada en un ejemplar encuadernado y cuidadísimo de 1834, que poseía el arquitecto y bibliófilo José Manuel Pérez Latorre. En el prólogo al proyecto, que reproduce los mapas a tamaño original, explica Rújula: “Para Suchet los mapas eran la base, la superficie imprescindible sobre la que se construye la acción militar, el tablero en el que se jugaba la partida de las armas y la vida. ¿Cómo entender lo que había significado Zaragoza, Lérida, Peñíscola o Valencia sin antes conocer el terreno y las circunstancias en que tuvieron lugar las operaciones? La cartografía era una forma de racionalizar el espacio, de convertirlo en un conjunto de accidentes cuantificables y medibles, de transformar la orografía en cálculo, el fundamento de la estrategia y de la intendencia, piezas claves para conquistar y dominar el territorio”. Suchet siempre tuvo en la cabeza la idea de acompañar la narración de la “aventura española” con un conjunto de mapas que reprodujesen el escenario bélico.
La elección se inicia con un plano general del teatro de operaciones del ejército francés de Aragón, que arranca en Zaragoza en dirección al Mediterráneo y sigue toda la línea del Ebro; el segundo es de los alrededores de Zaragoza, con planos de la batallas de María de Huerva y de Belchite. Y así, en dirección al mar, se va organizando este viaje gráfico, la crónica de una expedición: Lérida, Mequinenza, Tortosa, Tarragona, Sagunto, Valencia y Peñíscola, entre otros lugares. El propio Suchet se ocupó de obtener reducciones a escala de los mapas del ejército para adecuarlos a la publicación; para ello contó con ingenieros militares e incluso con un capitán de artillería que participó en el Sitio de Valencia. Luego, el grabador trasladaba la complejidad y la riqueza de los planos al aguafuerte. La impresión corrió a cargo de Firmin Didot et fils, y también intervinieron los impresores Chardon y Adolphe Bossange.
La dignidad de los aragoneses
Recuerda Pedro Rújula que Suchet solo conoció dos derrotas en su estancia en España. Una inicial en Alcañiz, en mayo de 1809, y otra en 1810 en Valencia. Cuando en 1812 conquistó la ciudad, dejando Teruel y sus sierras y altiplanos a su espalda, se quedó fascinado: descubrió un mundo maravilloso de naranjos, de luz, de jardines, de embeleso. Para él Valencia era la promesa del mar. La cadena de victorias, y en particular la conquista de Tarragona, le supuso el nombramiento de mariscal. “Los mapas fueron el instrumento adecuado para reivindicar su condición de estratega, de buen administrador, de hombre culto, racional y sereno que había capaz de sobreponerse y superar las dificultades de la empresa hispana –dice Rújula-. En sus ‘Memorias’ cabía casi todo: la administración, las costumbres, los ambientes, el libro de viajes, a veces incluso presenta ribetes sociales. Intenta ser ecuánime, y más que insistir en los méritos de las victoria, habla de las medidas para pacificar el territorio”. Suchet siempre tuvo Aragón como centro de operaciones y es el corazón de sus memorias, por eso insiste una y otra vez en que “los aragoneses, tras desarrollar una heroica defensa, mantienen la dignidad desde el momento en que asumen la derrota. Es un gran profesional que muestra su admiración por los españoles”.
DOS APÉNDICES
Un congreso internacional
sobre la guerra de ideas
Se celebrará en Zaragoza en noviembre y participarán 21 especialistas de universidades nacionales y extranjeras
Pedro Rújula, en colaboración con Peña Verón, prepara la publicación de las “Memorias” del mariscal Suchet con el deseo que estén editadas para el congreso internacional “Guerra de ideas. Política y cultura de la Guerra de Independencia”, que se va a celebrar en Zaragoza entre el día 27 y 29 de noviembre, en la Institución Fernando el Católico y en la biblioteca María Moliner. Participarán una veintena de especialistas de universidades de París, Milán, Lisboa, Poitiers, Valencia, Barcelona y, por supuesto, de Zaragoza. Entre los nombres figuran Pierre Serna, Antonino de Francesco, José Tengarrinha, Annick Lempérière, Richard Hocquellet, Ricardo García Cárcel, Jordi Canal, Emilio de Diego y, entre otros, los aragoneses Ignacio Peiró, Carlos Forcadell, Gustavo Alares o el propio Pedro Rújula, que es el director científico de esta cita. “El objetivo de este congreso es analizar las ideas y el contexto social europeo en que se dieron, los protagonistas sociales (liberales, afrancesados y contrarrevolucionarios, las elites y las clases populares), los medios a través de los cuales se propagaron las ideologías y la política: los libros, la prensa, los folletos, la calle, etc., y por último también queremos analizar las representaciones, tanto las conmemoraciones como los monumentos”.
Rújula recuerda que Zaragoza celebró en 1908 el gran congreso interpretativo de lo que había significado la Guerra de la Independencia. “En este bicentenario, da la sensación de que nos hemos conformado con la popularización de aquella interpretación, y creo sinceramente que, desde la Universidad, no podemos conformarnos con eso. Desde el punto de vista histórico, tenemos que realizar una nueva conceptualización del pasado a la luz de las nuevas investigaciones. Creo que es por aquí por donde debemos ir. Los grandes congresos ya se han celebrado en otros lugares: Madrid, Tudela, etc. Pero quedaban estos aspectos tan decisivos: durante la guerra de la Independencia, las ideas adquirieron un valor crucial”.
Casamayor, el cronista prolijo
y la revista “Jerónimo Zurita”
Otro de los proyectos que coordina Pedro Rújula es la edición del diario de Faustino Casamayor: “Años políticos e históricos de las cosas más particulares ocurridas en la Imperial, Augusta y Siempre Heroica ciudad de Zaragoza”, del que ya se han publicado tres tomos en el sello Comuniter en colaboración con la Institución Fernando el Católico. “Se trataba de convertir en legible la crónica que Faustino Casamayor inició en 1882 y concluyó en 1833, es decir, son 51 años del día a día de Zaragoza. Es la labor de una vida, un proyecto literario casi sobrehumano, minucioso, pero está plagado de abreviaturas, está mal puntuado, con topónimos que no se ajustan los de hoy, etc.”
Los tres volúmenes corresponden a 1808 y 1809, que presenta el propio Rújula, donde se narra la revuelta estudiantil, el motín popular y la resistencia a las tropas del mariscal Lannes; el segundo tomo, 1810-1811, editado por Herminio Lafoz, aborda la vida del Zaragoza bajo la ocupación francesa, con un notable número de prisioneros y heridos, y el tercero, analizado por Carlos Franco, se centra en el periodo 1812-1813, bajo la dirección del mariscal Suchet, que “Planificó la evolución urbana, dio trabajo a los parados y alimento a los mendigos pero no convenció a todos sus habitantes”; poco después los franceses dejarían Zaragoza. “Se publicarán 28 volúmenes, cada uno de ellos a cargo de un especialista o un erudito, y ya hemos encargado otros dos: uno a Antonio Peiró y otro a Conchita Sánchez, que ha escrito una biografía de Faustino Casamayor. Sinceramente, no conozco una aportación tan interesante como ésta”.
Por otra parte, Pedro Rújula acaba de asumir la dirección de la revista de historia, “Jerónimo Zurita”, que edita la Institución Fernando el Católico. Con portada de Cano, en su número 82 ofrece un monográfico sobre la “Edad Media, instrucciones de uso”, en el que colaboran el finado Juan José Carreras, Esteban Sarasa, Dieter Berg o Ignacio Peiró, entre otros. La publicación, que estrena diseño, también publica una “Historia socio-cultural” de Jesús Martínez Martín, un artículo de Pere Anguera sobre “Las cuatro barras” y varias reseñas de libros.
ARMÓNICAS BESADAS POR LOS LABIOS DE BOB DYLAN

Pues muy pronto se podrán comprar. Las harmónicas que el legendario músico estadounidense Bob Dylan ha utilizado a través de su extensa carrera serán puestas a la venta a partir del 29 de octubre a través de la página SamAshMusic.com. Los instrumentos, con la previa certificación de haber sido besados por los labios de Dylan y firmados por él, costarán 25.000 dólares (casi 17.500 euros). Sin embargo, para los que no tengan tanto dinero, Hohner, el fabricante de las harmónicas, pondrá a la venta otros nuevos que, a pesar de que no han sido tocados por Dylan, también tendrán su firma. [Noticia de El País.]
MARCHAMALO, ISIDRO FERRER Y PIPPI TETLEY

[Esta mañana, Isidro Ferrer, el mago de los objetos, el ciclista cotidiano de Huesca, inauguraba su exposición del Libro de las preguntas de Pablo Neruda en la sala de CajaMadrid. Es una muestra deslumbrante, poética, artesanal, de una rara e inagotable invención, próxima al mundo de Torres García, del surrealismo, de los ebanistas de antaño, de los orfebres de lo minúsculo. Isidro estuvo acompañado del escritor y periodista Jesús Marchamalo, autor de un hermoso texto de su catálogo, colgado aquí, y de libros cuidados y repletos de imaginación, de conocimiento y de continuas magias: ahí están Las bibliotecas perdidas, Palabras en el Bosque. Diálogo de Lobos y Preposiciones, y 39 escritores y medio, ilustrado por Damián Flores. Jesús va a iniciar un libro del mismo estilo sobre escritores internacionales: se llamará 44. Hablamos y hablamos de esto y aquello los tres, y de repente Jesús, que lo sabe casi todo, dijo que era un seguidor absoluto del blog de Pippi Tetley. Incluso se atrevió a conversar con ella a través del móvil. No es broma. He llegado a casa, he ido al blog de la escritora y diseñadora de joyas y he encontrado esta nota.]
Amistad
Mi amigo gallego me llamó por la tarde del 20 de agosto para decirme que el neozelandés Nick Willis había ganado una medalla de bronce en la final de 1500 de los Juegos Olímpicos. Le alegraba mucho hablarme de una victoria neozelandesa. Habíamos visto juntos la final femenina de 10000 metros juntos el sábado 16. Yo pensaba que la corredora neozelandesa Kimberley Smith iba en tercera posición, y todos la animamos.
El negro y el blanco son los colores deportivos de Nueva Zelanda. También se muestra el símbolo de un helecho plateado sobre el corazón. La corredora estadounidense Shalene Flanagan también iba vestida de blanco y negro, era rubia como Kimberley y yo confundí el símbolo de Nike con el helecho plateado. Me sentí triste cuando perdimos. Igual que el miércoles 13 cuando el equipo de chicos de hockey de Nueva Zelanda perdió contra España.
Mi amigo gallego también fue testigo de otro brote de decepción nacional el 20 de mayo de 2007. Ese día el equipo de Nueva Zelanda perdió una carrera contra los españoles en la Copa América. Dan y mi amigo llegaron a casa mientras veía la carrera en Internet. Casi no los saludé y volví a la carrera, que íbamos perdiendo. Estaba enfadada y no tenía ganas de hablar. Cuando perdimos me eché a llorar. El nuestro era un equipo ganador que había venido a España a recuperar la Copa América. No tenía sentido que perdiéramos contra el inexperto equipo español.
Así que a mi amigo gallego al que le encantan todos los deportes y tiene una memoria enciclopédica de nombres y partidos y resultados le alegraba mucho tener la oportunidad de felicitarme por la victoria de mi compatriota. Yo estaba encantada con la noticia, pero secretamente decepcionada porque la medalla no fuera de oro.
Friendship
My Gallician friend called me in the afternoon on the 20th of August to tell me that the New Zealander Nick Willis had won bronze in the Olympic 1500m final. He was very happy to tell me of a New Zealand victory. We had watched the women’s 10,000 meters together on Saturday the 16th. I thought NZ runner Kimberley Smith was in third place, so we were all cheering for her.
Back and white are the sporting colours of New Zealand. The symbol of the silver fern is displayed over the heart. The American runner Shalene Flanagan was also dressed in black and white, was blond like Kimberley and I mistook the Nike swoosh for the silver fern. I was upset when we lost. Just as I had been on Wednesday the 13th when the New Zealand men’s hockey team lost to Spain.
My Gallician friend also witnessed another bout of national disappointment on 20th of May 2007. The day that the New Zealand team lost a race to the Spanish in the Americas Cup. Dan and my friend arrived home while I was watching the race on the Internet. I barely greeted them and went back to the race, which we were loosing. I was angry and not in the mood to talk. When we lost I started crying. Ours was a winning team who had come to Spain to reclaim the Americas cup. We had no business loosing to the inexperienced Spanish team.
So my Gallician friend who loves all sports and has an encyclopedic memory of names and games and scores, was very happy to finally have an opportunity to congratulate me on my fellow countrymans achievement. I was delighted at the notice, but secretly disappointed it wasn’t gold.
*La corredora rubia que corre por la calle exterior es Kimberley Smith.
LEZAMA LIMA Y PIÑERA, UNO Y MEDIA*

LEZAMA, PIÑERA Y VICEVERSA
Llama la atención que dos personas tan iguales puedan ser al tiempo tan diferentes, como si uno fuera la imagen misma del otro, pero reflejada en un espejo deformante. Negativo y foto, moneda y troquel: Lezama carnívoro, Piñera vegetariano; Lezama fumador de puros, Piñera de cigarrillos; Lezama, traje y corbata, Piñera, camisa de manga corta; Lezama, barroco, Piñera marginal.
Lezama, gordo, fofo, panzudo y desorbitado, tenía un pelo negro lleno de brillos como una sotana usada; Piñera no, era tan flaco que ni siquiera dejaba huellas en la arena de la playa. Lezama acumulaba en su casa centenares de libros, metidos en vitrinas, en estanterías, amontonados en la mesa de su despacho; Piñera no, los leía y después los regalaba, o los prestaba sabiendo que no los iban a devolver, y nada en su casa hacía pensar que se tratara de un escritor. Lezama vivió siempre en el mismo piso de la calle Trocadero, un primero con balcón a la calle que era una embajada de sí mismo, el lugar donde recibía a los jóvenes poetas que le llamaban maestro, y donde lo visitaban los escritores que llegaban a La Habana. Piñera vivió en decenas de casas, que más que casas eran en realidad habitaciones, chamizos, cuartos de los que se mudaba de un día para otro, arrastrando escasamente un hatillo de ropa, una vajilla mínima y una vieja máquina de escribir que andaba luego rodando por los rincones, como abandonada. No, no se parecían: Lezama era Lezama para todos, menos para su madre, que siempre le llamó Joselín –allí grueso y enorme-, mientras que a Piñera todo el mundo le llamaba Virgilio, menos la policía. Hasta su común homosexualidad les hacía diferentes, porque a uno le gustaban los amores angelicales, a Lezama, y a otro los rudos campesinos de la zafra, los descargadores de músculos sudorosos, a Virgilio, que duraban en su cama lo justo para el placer.
Así que acumularon bilis, con el tiempo, miradas recelosas, adjetivos punzantes, y un día se pelearon. Habían estado los dos, al parecer, en el Lyceum and Lawn Tennis Club (sin comentarios) y allí saltó la chispa de la desavenencia, de modo que acabaron en la calle. El enorme Lezama, y el pequeño Virgilio, como David y Goliat, amenazándose con partirse la cara, o la nariz, con ponerse un ojo morado, romperse un brazo o molerse a palos. Hasta que Virgilio saltó un seto, y se introdujo en un cercano jardín, desde donde comenzó a tirar piedras a Lezama, que le señalaba amenazante con su dedo regordete probablemente anillado. Y aquello fue un listado de amenazas: “Virgilio, te voy a pegar”, y de guijarros que rebotaban en la acera, y que Lezama esquivaba con pequeños, ridículos saltitos que los niños jaleaban al grito de “¡Gordo! ¡Gordo!”, que era de las peores cosas que se le podían llamar. No se hablaron durante años. Uno se volvió, rojo de ira, a casa, y el otro, tal vez arrepentido, a la Argentina.
Años después, Lezama escribió una inmensa novela que hay que transitar con serpa y botella de oxígeno, como las cumbres nevadas del Himalaya. Paradiso, una fiesta de palabras –adjetivos y adverbios- que surgen en torrente, enganchándose unas a otras como las cerezas. Se cuenta que escribía a última hora de la tarde, o de madrugada, cuando el asma le impedía dormir, en su despacho caótico lleno de libros, y fotos y tabaqueras, justo al lado de la cocina, porque le gustaba trabajar con el olor cercano de la comida, cada vez más prisionero de su gordura, del tabaco, del cansancio y las canas.
Piñera, no. Cuando lo detuvieron, tras la Revolución, un día que iba por la playa vestido con unos pantalones cortos, chanclas y camiseta, pidió a la policía, muerto de miedo, que le dejaran cambiarse. Lo acusaron de atentado contra la moral, entre otras cosas. Y ahí anduvo, ingrávido, refugiado, escondido, oculto y recóndito, asustado y pálido hasta casi su muerte. Los últimos años sólo fue una sombra incolora de sí mismo. Cuando un periodista visitó la casa del amigo que lo había acogido, y lo entrevió, el dueño lo señaló con disimulado afecto, y dijo: “Ése fue Virgilio Piñera”. Legó para la historia de la literatura un verso: “La maldita circunstancia del agua por todas partes, me obliga a sentarme en la mesa del café”, y otros cuatro libros más. Tal vez cinco.
[Éste es uno de los textos de Jesús Marchamalo del libro 39 escritores y medio, que publicó en Siruela, en coedición con el Instituto Cervantes, en 2006. El libro me acompañaba desde entonces, pero ayer el autor me lo dedicó en la plaza (misma) de Santa Marta hacia las cuatro de la tarde con su firma y un sombrero, poco después de recordar que una vez, quizá en Santander, José Hierro le dedicó uno de sus libros con algo de tinta y un poco de café que se extendió por una página inicial como un helecho arborescente. Simultáneamente, Isidro Ferrer nos dedicaba su catálogo de manera semejante: a mí me pintó un raro pez y a él otro animal extraordinario. Esta foto, ya de paso, pertenece a la página web de cubaliteraria dedicada al gran narrador y dramaturgo Piñera, tan perseguido y maltratado por Fidel Castro y el propio Che Guevara, y se titula "Lunes de la revolución, 1961".]
SALDUIE: CAMPANAS Y TAMBORES DE BARBER

EL PABELLÓN DE ESPAÑA PRESENTA “SALDUIE”
• El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch; el presidente de la Sociedad Estatal para Exposiciones Internacionales, Javier Code de Saro; el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña Pastor; y el músico Llorenç Barber presentan hoy viernes 5, a las 11h, en el Ayuntamiento de Zaragoza, el concierto ‘Salduie’.
• Se trata de un concierto de campanas y tambores, en el que intervendrán alrededor de 200 músicos del Conservatorio Profesional de Zaragoza y de la Hermandad de Tambores de la Cofradía de la Dolorosa, todos ellos dirigidos por el musicólogo y campanero Llorenç Barber.
• En este concierto, una producción del Pabellón de España para la ciudad de Zaragoza con el que el pabellón del país anfitrión cierra su programa cultural del en Expo Zaragoza 2008, repicarán, entre otras, las iglesias del Portillo, de San Pablo, de San Felipe, de Santa Cruz, de San Carlos Borromeo, de San Miguel de los Navarros, de San Gil, de San Juan de los Panetes, las Escuelas Pías, la basílica del Pilar, la Seo, y el Monasterio del Santo Sepulcro.
• Llorenç Barber, compositor, instrumentista y musicólogo, hará sonar al unísono los campanarios de Zaragoza en un acontecimiento único y conmovedor: un original concierto de campanas y tambores, que convertirá la ciudad entera en escenario de conmemoración. Barber, ya ha trabajado con las campanas de más de 150 ciudades en todo el mundo, entre ellas Berlín, Roma, Buenos Aires, Wroclaw, Yokohama, Colonia, Salzburgo y Liverpool.
[La nota corresponde al gabinete de prensa de la Expo 2008. Esta foto del músico valenciano Llorenç Barber corresponde a Asier Gogortza y está tomada en 2006].
LECTURA DE "LAS EXCELENCIAS DEL AGUA"

[El próximo jueves regresa a Aragón Televisión Borradores. Uno de los invitados es el profesor y crítico literario José Domingo Dueñas, y otro, además del grupo de rumba fusión China Chana, es la investigadora Pilar Bernad, coordinadora del volumen La cultura del agua en Aragón. Usos tradicionales (Rolde / Expoagua / BIE), un volumen en el que participan 14 autores que analizan la cultura material e inmaterial del agua. Hay piezas estupendas: una de mis favoritas es la de Pilar Biel acerca de la iconografía del Ebro. Pilar Bernad publica este artículo sobre el romance “Las excelencias del agua”. Durante muchos años fui lector de romances y coleccionista de libros de romances de todos los territorios.]
LAS EXCELENCIAS DEL AGUA.
LITERATURA ORAL EN LOS MONEGROS
Los Monegros fueron objeto de un excelente trabajo de encuesta realizado por Luis Miguel Bajén y Mario Gros que ha visto la luz en varias publicaciones[1]. Entre los romances recogidos destacan algunas versiones muy interesantes, como el corpus que acompañaba la representación del “dance”, evolución del antiguo auto sacramental muy frecuente en todas las localidades de la zona y en Aragón, que se caracteriza por la lucha que mantienen el bien y el mal, encarnado por el diablo, el ángel, los cristianos y los “moros” como se denominan a los musulmanes en estas representaciones.
Dentro de este especial y bien conservado corpus romancístico, destacan por su originalidad “Las excelencias del agua”, objeto de comentario y análisis por José Manuel Fraile Gil, máximo conocedor del romancero panhispánico. El tema constituye un endemismo aragonés de la zona monegrina, elogia las propiedades del agua, fuente de vida y destrucción, del que hasta la fecha solo conocemos los ejemplos mencionados en este artículo.
Son muestra de la rica literatura oral que atesoraban las generaciones precedentes sobre el agua de lluvia y de los manantiales, y especialmente en los Monegros por tratarse de una zona muy árida en la que “llover a tiempo” suponía la supervivencia familiar y económica. Fórmulas de protección, rogativas, romances, oraciones, devociones a santos y vírgenes vinculadas con el preciado bien son algunos de los eslabones de la cadena que compone la tradición oral de esta zona.
“Las excelencias del agua” ensalzan las virtudes materiales e inmateriales del líquido elemento. Como ha señalado José Manuel Fraile, es probable que su origen se remonte a disputas medievales que a menudo enfrentaban conceptos opuestos, antagónicos o complementarios, como el cuerpo y el alma, el dos y el tres o el agua y el vino.
El agua está impregnada de un poder divino, no es casual que el sacramento del bautismo se instituyese en el rito en que Jesucristo sumergió su cuerpo en las aguas del Jordán, o que lavarse los pies a sus discípulos antes de celebrar su última Cena, o su presencia en el sacramento de la eucaristía consagrando el vino con agua. En todos ellos se produce, en cierta medida, una transferencia de su personalidad divina.
Del mismo modo, y ahondando en el poder divino o sanatorio que puede conferírsele, se inscribe la invocación de fórmulas de protección contra las enfermedades que el agua portaba, y así se hacía para beber en fuentes, pozos, riachuelos, manantiales o balsas cuando no se contaba con agua potable.
Dentro del Romancero tradicional el agua representa la simbiosis entre el sustrato mitológico Precristiano y las creencias del Cristianismo, como lo ejemplifica la fiesta de San Juan, festividad que se celebra el 24 de junio coincidiendo con el solsticio de verano. Es la noche más indicada para la renovación de rituales en torno al fuego y al agua, mediante ritos adivinatorios o purificadores como sumergirse en agua ya sea corriente o en una determinada fuente. En muchas localidades del Pirineo y Prepirineo llaman “sanjuanarse”, es decir, lavarse la cara con agua recogida esa noche para conservar la belleza, prevenir enfermedades del sueño; también “se cogen las flores buenas” (rosas, romero, lavanda…) cocerlas y lavarse la cara con el mismo fin descrito. En otro romance frecuente en la zona titulado “La Flor del Agua” la Virgen tiene capacidad para bendecir manantiales y fuentes al contacto de sus pies, manos o rostro, de forma que este romance se convirtió en oración o plegaria usada como fórmula para rezar.
De “las excelencias del agua” conocemos tres versiones que a continuación se transcriben, recopiladas en las localidades de Sariñena y Castejón de Monegros.
Las excelencias del agua (áa) recogida en Sariñena, fue publicada en el Cancionero Popular de la Provincia de Huesca[2] por Juan José Mur Bernad:
Noche de San Antolino, noche torrencial de agua,
2 de relámpagos y truenos, que al pueblo atemorizaban,
Yo me arrimé a una alta reja vi dentro una hermosa dama.
4 -¿Qué haces ahí, galán discreto, que te está mojando el agua?
- Si me mojo es por mi gusto; si vengo, tú eres la causa,
6 baja niña y te diré la virtud que tiene el agua.
Con agua muelen molinos con agua el harina masan,
8 y el hortelano en la huerta con agua riega sus plantas.
El pepino y el melón la perita y la manzana,
10 y el sacerdote en la misa con agua el vino consagra
Con ésta quédate, adiós lucero de la mañana
12 hasta mañana a las ocho que volveré a tu ventana.
Adiós, hermosa princesa adiós lucero del alba
14 se despide este galán que está bajo tu ventana
Las excelencias del agua (áa). Versión de Castejón de Monegros (Huesca) cantada por Simeón Serrate Mayoral (2 de julio de 1913) cuando contaba con 83 años, que puede escucharse en “Romances de ronda”[3].
La noche de la Ascensión, noche muy tremenda de agua,
2 de relámpagos y truenos, que al mundo atemorizaba,
yo me arrimé a una alta reja donde mi morena estaba.
4 Sin duda me conoció, y se asomó a la ventana.
-¿Qué haces ahí, galán, (y) aguantando todo el agua?
6 -Me mojo porque es mi gusto; si rondo, tú eres la causa.
Bajarte, niña, y verás la virtú que tiene el agua:
8 con agua se lavó Cristo, se lavó Cristo con agua;
con agua lo bautizaron, lo bautizaron con agua;
10 con agua se cría el trigo, se cría el trigo con agua;
con agua muele el molino, muele el molino con agua;
12 y el jardinero bonito riega su jardín con agua,
donde se cría la ruda, la perita y la manzana.-
Con esto y quedarte, adiós, lucero de la mañana.
Las excelencias del agua (áa). Fragmento. Recogida en Sariñena (Huesca). Cantada por un hombre de unos 70 años, grabada por Arcadio Larrea Palacín el 24 de mayo de 1974. Grabación del Archivo ARNE, bobina CT 26/53
Noche de San Antolino[4], noche muy tremenda de agua,
2 de relámpagos y truenos, que el mundo atemorizaba,
yo me arrimé a una alta reja que había una hermosa dama.
4 -¿Qué haces ahí, galán discreto, que te estás mojando de agua?-
El romance tiene una estructura que puede dividirse en 4 partes; la primera se desarrolla en una noche de tormenta cuando el galán se acerca mojado a la verja de su amada. A ella le da relación de las virtudes que el agua tiene, pues la usó Cristo en su aseo y en el bautismo confiriéndole además una serie de virtudes. Entre éstas el crecimiento del trigo, que con la fuerza del agua será molido en harina; harina que convertida en hostia consagrada será cuerpo de cristo, cuerpo y sangre pues “el sacerdote en la misa con agua el vino consagra”. En la tercera despliega otras atribuciones como regar el jardín donde se cría la ruda, el pepino, el melón, la perita y la manzana, una curiosa combinación de plantas y frutas puesto que la ruda es la “hierba de la gracia” por antonomasia. Para finalizar despidiéndose de su dama hasta el día siguiente en que vuelva a rondarla
En el riquísimo y extinto romancero de la Península Ibérica falta todavía hoy una compilación y edición del aragonés, que a buen seguro nos brindaría perlas tan refinadas como las expuestas en estas breves líneas.
[1] - BAJÉN GARCÍA, L. M. & GROS HERRERO, M.: Monegros. Música Tradicional de Aragón. La Tradición Musical en España. Vol. 8 (WKPD-10/2020). Ed. S.A.G.A. S.A. Madrid, 1997.
- BAJÉN GARCÍA, L. M. & GROS HERRERO, M.: La Gaita en los Monegros. Archivo de Tradición Oral. LCD- PRAMES 10, Zaragoza, 2001.
[2] MUR BERNAD, Juan José: Cancionero Popular de la Provincia de Huesca. Edición a cargo de Joseph Crivillé i Bargalló. Ed. del Gobierno de Aragón- Dpto de Educación y Cultura. Zaragoza, 1998. Número 84, tonada 85. pág 444-445
[3] Romances de Ronda en Castejón de Monegros (Huesca). Simeón Serrate Mayoral. Transcritos y anotados por José Manuel Fraile Gil, Archivo de Tradición Oral de Aragón y Delicias Discográficas, DCD 86, 2007. Corte número 5. Fue grabada en Castejón de Monegros el día 25 de agosto de 1996 por Mario Gros Herrero y Luis Miguel Bajén García.
[4] Patrón de Sariñena, abreviatura local de San Antolín
MARÍA ZAMBRANO: RAZONES DE LA ESCRITURA

“Escribir es defender la soledad en que se está; es una acción que sólo brota desde un aislamiento efectivo, pero desde un aislamiento comunicable, en que, precisamente, por la lejanía de toda cosa concreta se hace posible un descubrimiento de relaciones entre ellas.”
“Mas las palabras dicen algo. ¿Qué es lo que quiere decir el escritor y para qué? ¿Para qué y para quién?
Quiere decir el secreto; lo que no puede decirse con la voz por ser demasiado verdad; y las grandes verdades no suelen decirse hablando. La verdad de lo que pasa en el secreto seno del tiempo, en el silencio de las vidas, y que no puede decirse. “Hay cosas que no pueden decirse”, y es cierto. Pero esto que no puede decirse, es lo que se tiene que escribir.
Descubrir el secreto y comunicarlo, son los dos acicates que mueven al escritor.”
“El que escribe, mientras lo hace necesita acallar sus pasiones, y, sobre todo, su vanidad. La vanidad es una hinchazón de algo que no ha logrado ser y se hincha para recubrir su interior vacío."
“Lo que se publica es para que algo, para que alguien, uno o muchos, al saberlo, vivan sabiéndolo, para que vivan de otro modo después de haberlo sabido, para librar a alguien de la cárcel de la mentira, o de las nieblas del tedio, que es la mentira vital.“
MARÍA ZAMBRANO (Del artículo Por qué se escribe, Revista de Occidente, junio de 1934).
*Aquí vemos a María Zambrano con Luis Cernuda y otro amigo.
LA COLECCIÓN DE ARTE DE ANTÓN CASTRO, A MUXÍA

[Uno de mis dobles favoritos es Antón Castro, Antón Castro Fernández (mi verdadero nombre, según el Libro de familia de mis padres, es Antonio Rodríguez Castro), profesor, crítico, investigador y coleccionista de arte. El 24 de agosto, en vísperas de mi 49 cumpleaños, el periódico de mi niñez y adolescencia La Voz de Galicia publicaba esta noticia, que ahora ha recogido el completísimo portal www.arteinformado.com. Nunca he visto a Antón Castro, mi homónimo, hablamos dos o tres veces por teléfono, fuimos confundidos por vez primera en Venecia en el año 1989 o 1990, y estuvimos a punto de conocernos en Milán. Me habría hecho mucha ilusión presentar allí Golpes de mar (Destino, 2006), un libro de relatos que contiene algunas piezas que suceden en su pueblo, en su villa marinera de Muxía, entre ellos uno de mis favoritos del conjunto: “Una lección de fotografía”. Habría sido bonito y desconcertante haber vivido nuestra duplicidad en Italia de nuevo… Felizmente, varios aragoneses sí estuvieron en el Cervantes de Milán, cuando Antón Castro ejercía de director: Ismael Grasa y Félix Romeo. Hace poco, cuando Demetrio Peperoni organizó la exposición de Arte Español en Palermo, de la que mi paisano debió ser un asesor muy directo, vi que él a veces nos confundía. Copio este texto sobre la colección de Antón Castro y su generosidad. ]
LA COLECCIÓN DE ARTE DE ANTÓN CASTRO
SE EXHIBIRÁ PERMANENTEMENTE EN MUXÍA
A partir de la colección de arte donada por el crítico y comisario de exposiciones Antón Castro Fernández (Muxía, 1952) al Concello de Muxía (A Coruña), este municipio de la Costa de la Muerte con 6.000 residentes, ha anunciado que, en un plazo de un año -se habla de ponerlo en marcha en el segundo semestre de 2009- contará con un Centro de Cultura Contemporánea, un edificio en el que se ubicarán los fondos no precisados de la colección donada, además de organizarse exposiciones temporales y actividades relacionadas con el arte contemporáneo. Un centro que será financiado por Turismo, organismo dependiente de la Consellería de Industria, que correrá con los gastos de construcción del nuevo edificio, que ascenderán a algo más de 300.000 Euros.
Antón Castro, autor de una veintena de libros, es actualmente subdirector general de Patrimonio del Ministerio de Cultura y antes fue director del Instituto Cervantes en Milán. Doctor en Historia del Arte, ha ejercido la crítica de arte y la docencia en la Universidad de Vigo, además de haber comisariado más de 60 exposiciones.
Hace ahora cuatro años, la Casa da Cultura de Muxía ofreció una exposición de artistas gallegos del siglo XX propiedad del coleccionista, entre los que podían verse obras de artistas como Laxeiro, Colmeiro, Ana de Matos o Freixanes. Señalaba entonces a La Voz de Galicia que coleccionaba obras "desde hace más de 25 años, pero no todas son compradas. Algunas son regalos de los propios pintores. También tengo una colección de autores internacionales". A la pregunta de por qué eligió Muxía para exponer su colección, Castro contestó: "Nací allí, y espero que algún día se construya un Instituto de Arte".
Cuenta ahora La Voz de Galicia que "entre las obras donadas destacan las de la generación gallega de los años 80, conocida como Atlántica. También habrá artistas españoles como Antonio Saura y Luis Gordillo, entre otros, pero el muxián destaca sobre todo el espacio destinado a la realización de exposiciones temporales y actividades, que espera que cuente con programación como mínimo cuatro o cinco meses al año".
*Esta foto de Antón Castro pertenece a los archivos de La Voz de Galicia y es de 2004.
LINA VILA: RETRATO DE UNA MUJER CON BESTIAS

Lina Vila tuvo una certeza inmediata tras recibir su primera caja de colores. En la cocina, alguien le oyó decir: “De mayor querré estudiar Bellas Artes”. Así lo hizo. Con ese ímpetu que la caracteriza, con una determinación de seda y hierro. Así es Lina casi siempre: seda y hierro. Frágil, acaso de agua y temblores, modelada por dentro y por fuera con tierra sedimentada por la luz y la mudanza de las estaciones, y fuerte e indomable como el hierro: tenacidad, piedra pura, determinación de ser contra viento o marea, o mejor aún, en el centro mismo de la tempestad.
Desde aquella intuición infantil, Lina Vila no ha parado: estudió tal como había soñado en Barcelona, asistió a las clases del acuarelista José Luis Cano Peñarroya, realizó cursos de grabado con Alicia Vela, en un tiempo en que sus artistas preferidos bien podrían ser Toulouse-Lautrec y Goya, en un tiempo en que el arte y las imágenes fluían como un arroyo incesante de ideas, de conceptos, de técnicas, de estremecimientos. En esa travesía de formación, Lina acudió a un curso de postgrado, y las prácticas consistían en ir al zoo de Barcelona a dibujar animales, a copiar contornos, ojos, la atmósfera de reclusión y, sobre todo, la potencia casi sobrecogedora del animal. Quizá entonces también aprendió algo más: aquellos seres salvajes y prisioneros, observados a diario por la mirada estupefacta de tantos visitantes, estaban tan desvalidos como aparentaban. Estaban desvalidos como cualquier ser humano.
La evolución de Lina Vila la llevó a la Casa de Velázquez y a otras experiencias. Siempre ha sido una pintora en el camino, una dibujante en el estudio. Uno de los proyectos que definía ya su personalidad fue La vida y sus sombras, una muestra variada y amplia que era una meditación sobre la memoria, la vejez, su propia abuela Juana, y la conquista de un espacio de intimidad. En una ocasión, me dijo Lina: “Crecí con mi abuela materna, Juana, la vi envejecer, la vi morir. Fue una persona muy especial para mí. Creo que todas las obsesiones de esa muestra venían de ahí. Era ciega. La dibujaba constantemente, cientos de veces incluso. Era mi modelo más constante. Y la conciencia de la finitud me ha llevado a reflexionar sobre el paso del tiempo, la vejez, las herencias inmateriales, los lazos de la memoria”.
Otra muestra que expandía la gran sinfonía del cuerpo doliente, por decirlo así, fue Me llamo rojo, que era la síntesis de sus dos años en la Casa de Velázquez y que se exhibió en 2004 en el monasterio de Veruela. Tenía algo de mirada al frenesí del propio cuerpo con la artesanía de una criatura que exhibe sus cicatrices y que borda, puntada a puntada, su propio corazón. En una ocasión, dijo: “El cuerpo es un gran laboratorio de miedos”. Y en 2006, en el Museo de Albarracín, Lina Vila dio un paso más: encaminó sus pesquisas sobre la relación entre el cuerpo y la naturaleza, el cuerpo y la flora arborescente, el cuerpo y la tierra, y así tejía, como Frida Kahlo tal vez, su propio mapa de los sentimientos, el torbellino orgánico de sus emociones. Aquella muestra de Albarracín tenía un apéndice fundamental: unas piezas minúsculas, rebosantes de color, que se alzaban sobre una maleta de madera y que representaban algo que le obsesiona a Lina Vila: el dolor. Que le obsesiona, o que se le escapa como una sierpe o una corriente de aire, y llega al centro nuclear de su producción. El dolor explícito, el dolor sugerido, el dolor que envuelve la existencia y se pega al cuerpo, el dolor que zarandea una y otra vez con la furia del escorpión.
Quizá hasta entonces los animales habían tenido una presencia particular en la obra de Lina Vila. Y de golpe, como quien se zambulle en los bestiarios mediales, como quien redescubre aquellas alimañas en cautividad del zoo, la artista empezó a pintar animales: animales con ella, animales junto a un cuerpo que era el suyo, animales en plena naturaleza, una veces invernal y casi metafísica, otras veces de exuberante primavera. Todo ese trabajo, ese gran ejercicio plástico de variaciones sobre un tema o de oscilaciones del rojo carmín y sus heridas, cristalizó en dos muestras: Animales conmigo, que se vio este mismo año en la galería de Mario Campos, y en Consejos de madre, más amplia aún, que se colgó poco después en el Espaciovalverde de Madrid. De entrada, hay que decir algo: el universo de Lina Vila se ensanchó con una fuerza enorme y con una espléndida y variada iconografía que tenía en el dominio del dibujo uno de sus repentinos destellos. De esa copiosa e intensa labor derivó otra pequeña colección de piezas para una colectiva en Aragonesa del Arte. Lina Vila ha dicho una y otra vez que esa obra había nacido de un período convulso, de una etapa de crisis: crisis consigo mismo en primer lugar, crisis de amor y creación, crisis con el otro, crisis con el mundo, crisis con los padres, Pedro Vila y María García, que tanto le han influido, y que siempre han estado ahí, literalmente fascinados por su quehacer en continuo crecimiento.
Los animales son los otros. La bestia es el otro: el adversario, el cómplice, el amigo que se aleja, el amante del que una se aleja. Aunque Lina ha dicho que los animales no deben verse en una clave simbólica, es obvio que ella es la criatura vulnerable, la sacerdotisa, que se reúne con ellos en el corazón del bosque. Que indaga en sí misma y en ellos, que busca respuestas, que persigue sombras en la nieve, que halla sombras en la enramada. Los animales, por lo regular, bellamente dibujados, están coloreados con ese característico rojo carmín de Lina, y ella, su cuerpo menos nítido, como contorneado tras un ademán de veladura, se ha representado en blanco, gris o levemente pintada de rosa. Los animales se arriman al precipicio, contemplan un paisaje casi desolado, esperan en la fronda, acechan, miran a esa mujer –ángel, sacerdotisa, amazona de tinieblas o desolada ninfa del valle- que parece ejecutar una rara terapia del alma. Lina Vila, más que nunca tal vez, hace arte del cuerpo y de su desnudo más integral, hace arte de la vida y sus puñales, y se muestra como lo que es: vulnerable, indefensa, diana cazadora en la selva de la sangre y la luz, como un animal salvaje que olisquea la tarde, la espesura, el refugio matricial. Como un animal salvaje, inyectado de ternuras, que convive con los cuervos, las águilas y los buitres, con los alces y los ciervos, los lobos y los zorros, los guepardos y los simios, la cabra…
Animales conmigo también era, y es aquí, en Cariñena, tierra legendaria de vinos, la narración de los animales que Lina lleva dentro. El ciervo alude, y cito el Diccionario de símbolos de Juan Eduardo Cirlot, “al Árbol de la Vida, por la semejanza de la cornamenta con sus ramas arbóreas. También es símbolo de la renovación y crecimiento cíclicos”. Cirlot resalta su aspecto físico por “su belleza, su gracia, su agilidad”, y además es un animal claramente místico. Lina bien podría haber leído esta cita sobre el buitre: “…en la India, (…) el buitre aparece como símbolo de las fuerzas espirituales protectoras que sustituyen a los padres, siendo emblema de abnegación y consejo espiritual”.
Encuentro en el Diccionario de zoología en el mundo clásico, que preparó Fulgencio Martínez Saura, esta glosa de Plinio a propósito del zorro: “Según Plinio, en los países extranjeros dicen que el zorro interviene en los presagios, siendo un animal de tal sagacidad que en Tracia, durante el invierno, solo se cruzan los ríos helados por los lugares en que lo hacen estos animales, para ello, ponen su oreja sobre la superficie helada y detectan si la corriente está muy cerca o por el contrario está bajo una espesa capa de hielo, en cuyo caso se atreven a cruzar el río”. Y la traigo aquí por connivencia o proximidad con algo que presiento que está en estas obras: un aura glacial, una gelidez emotiva, un extrañamiento constante, una pugna por ser contra la escarcha de los elementos, contra los carámbanos del desamparo.
Lina Vila habla de sus asuntos más permanentes: el sufrimiento, el dolor, la vecindad de la muerte, la imaginación y la fantasía, el cuerpo, el amor y la vida, la vida, sobre todo, que se derrama incontenible, intensa y misteriosa como una huella de felino. Si existe una pintura de sentimientos, está aquí y es ésta: la de Lina Vila, esa mujer a la intemperie de seda y hierro que se atreve a cruzar, entre bestias, el fuego y la nieve.
Como un animal salvaje. Lina Vila. Museo del vino de Cariñena. Desde el 31 de agosto al 5 de octubre. La muestra y el catálogo rinden homenaje a Pedro Vila, padre de la artista que ha fallecido recientemente de cáncer. Pedro, empresario, poeta secreto y mecenas de mil y un proyectos, era un enamorado del Museo del Vino de Cariñena, era el que más le gustaba porque ahí, con sus piezas, veía la historia de un vida junto a los viñedos, a una vida entre sarmientos.
EL LOCO DE EJULVE. MINICUENTO DE SARA

[Son las fiestas de Garrapinillos. Anoche, hacia las cuatro de la madrugada, fui a buscar a los trasnochadores Jorge y Diego, 15 y 17 años todavía. Diego me dijo que le había llamado la atención un cuento que había escrito su hermana Sara. Esta mañana lo he encontrado en la memoria del ordenador, y lo traigo aquí.]
CUENTO DEDICADO AL LOCO DE EJULVE
Érase una vez en un pueblo llamado Ejulve, en el que residía un señor al que conocían como el loco. Había matado a su propio padre y a su mujer. Estuvo días, meses, años en la cárcel.
Lo metieron en un manicomio. Allí conoció a su media naranja, bueno, a su otra media naranja, que también estaba muy loca. Después de algunos años de relaciones, se casaron en el manicomio y ya no podían tener hijos por la menopausia. Como ya habían estado muchos años, al final les dieron el alta. Y se fueron a Ejulve, donde el loco votó a mi primo en las elecciones. Y ahora, mi primo Chema es el alcalde gracias a el. El loco murió hace pocos días y donó todo su dinero al ayuntamiento de Ejulve.
Esta historia está basada en hechos reales.
*La fotografía pertenece a Gerald Bloncourt.
MARIBEL VERDÚ, MEDALLA DE ORO DEL CINE

La actriz Maribel Verdú ha sido galardonada hoy con la Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España "por su contribución a la mejora del cine español", ha anunciado dicha institución en un comunicado.
"Estoy emocionada, tengo los pelos de punta, cómo siendo tan joven pueden concederme un premio tan importante cuando sé que se lo han dado a los más grandes del cine español. Si yo he contribuido en un poquito en el apoyo al cine español y en hacer feliz a algunas personas, ya me doy por contenta y me enorgullece", asegura Maribel Verdú en el comunicado de la Academia.
La actriz, nacida en 1970 y que comenzó su carrera en el cine a la edad de quince años con El sueño de Tánger de Ricardo Franco, recibió el pasado mes de febrero el Goya a la mejor intérprete femenina por su papel en "Siete mesas de billar francés", de Gracia Querejeta.
Un premio al que había optado anteriormente en otras cuatro ocasiones por sus interpretaciones en Amantes, de Vicente Aranda; La Celestina, de Gerardo Vera; La buena estrella, de Ricardo Franco, y El laberinto del Fauno, de Guillermo del Toro.
La presencia de Verdú en el cine español ha ido incrementándose en los últimos años con cintas como El niño de barro, La zona, Oviedo Express -el regreso del cineasta Gonzalo Suárez-, además de la de Gracia Querejeta y Guillermo del Toro.
Y tu mamá también, del mexicano Alfonso Cuarón, supuso su salto al cine internacional, que le ha permitido protagonizar la próxima película de Francis Ford Coppola, Tetro, junto a Carmen Maura y ser invitada a formar parte de la Academia de Hollywood.
Un premio Ondas y un Ariel mexicano son otros de los galardones que Verdú acumula a lo largo de más de 20 años de trayectoria profesional. La Academia de Cine viene concediendo anualmente este galardón
honorífico desde 1991 a personalidades del mundo del cine como Fernando Rey, Francisco Rabal, Gil Parrondo, José Luis Borau, Fernando Fernán Gómez, Concha Velasco, y Basilio Martín Patino, entre otros.
*Esta es la crónica que ha difundido la agencia EFE. Soy un admirador absoluto de Maribel Verdú: es una mujer que ha ganado como actriz día a día, película a película, papel a papel. Y me encanta y me alegra que ya sean muy pocos los que discuten su talento, su entrega, la variada y hermosa pujanza de su oficio. La foto corresponde al premio Goya.
SENDER Y MARCHAMALO: ALFONSO REYES Y SUS VIAJES

En la inolvidable cita improvisada de ayer con Isidro Ferrer y Jesús Marchamalo, sobre todo por mi culpa, apareció una y otra vez en la conversación el libro Álbum de radiografías secretas de Ramón J. Sender, que acaba de reeditar Tropo, la empresa editorial de Óscar Sipán y Mario de los Santos. Esta medianoche, seguí releyendo el libro de Jesús, entre ellos este capítulo sobre Alfonso Reyes, un autor del que habla mucho Sender en sus memorias intelectuales publicadas por Destino en 1982 y cuya escritura le sugirió el editor Joseph Vergés hacia 1976, tal como recuerda José Domingo Dueñas en su prólogo. Sender recuerda que Alfonso Reyes estuvo en Jaca hacia 1929:
“En estos días de afluencia de veraneantes a los Pirineos, recuerdo un incidente que vale la pena referir y que me contó el mismo protagonista en el año 29. Ese protagonista era un distinguido hombre de letras mexicano que desempeñaba el cargo de embajador de México en Madrid. Se llamaba Alfonso Reyes. Murió en 1959.
En 1929,y en Madrid, me dijo que había estado pasando algunas semanas en Jaca y que, queriendo aprovechar la proximidad de Francia y hacer una escapada a París, pidió por telégrafo un coche patrulla a Pau, y como el telegrama lo firmaba Alfonso Reyes entendieron Alfonso Rey y le organizaron un tren especial. Condándolo, Alfonso Reyes, pequeño, gordo y jovial, reía a mandíbula batiente.
La mayor virtud de Reyes era la simpatía personal. Aunque poseía una vasta cultura, de la que usaba y a veces abusaba, no fue capaz de escribir nada original. (…) Trató de llevar a México náyades, tritones y nereidas y los puso en los arroyos, pero a todos se los comió Talco, dios mexicano de las aguas. (…) Yo creo que Alfonso Reyes ignoraba el odio, el resentimiento y la inquina. Era ante todo un hombre bueno”.
Y éste es el texto sobre Alfonso Reyes que escribe Jesús Marchamalo y que glosa uno de sus viajes. Hablábamos y hablábamos y nos salían aragoneses, y sobre todo zaragozanos, por todas partes. Jesús se tronchaba, claro.
ALFONSO REYES, EL CAPITÁN DEL BARCO
Ocurrió en 1920. Viajaba en tren, hasta Milán, y en Burdeos cursó un telegrama al jefe de la estación de Lyon, solicitándole una plaza en el coche cama. Uno de aquellos compartimentos decimonónicos de la Wagon-Lits forrados de madera y terciopelo marrón, con espejos biselados y una bacinilla dorada, para males menores, oculta en un discreto mueble bajo el lavabo, que desembocaba en la vía.
Allí llegó el joven Reyes, de madrugada, ancho y soñoliento con su baúl, para encontrarse con los empleados del ferrocarril formados en el andén, marciales como un destacamento de húsares, ante una alfombra roja que señalaba el camino al vagón. Cuando preguntó por aquel inesperado recibimiento le comentaron que estaban esperando al Rey. “¿A qué rey?”, alcanzó a decir. Y el jefe de estación, blandiendo un telegrama que firmaba Alfonso Rey, exclamó con la misma voz que un barítono de opereta: “Al rey Alfonso XIII, mire”. Deshecho el equívoco, aquella improvisada compañía de honores se retiró mirándole mal, de arriba abajo –no demasiado arriba, como veremos-, porque ya entonces no abundaban los reyes en Europa, ni los cortejos, ni las alfombras rojas.
Y es que no ocultaba, Alfonso Reyes, una involuntaria tendencia para provocar malentendidos. Como esa vez en que le confundieron con un rejoneador del mismo nombre, lo que motivó la llegada a la legación consular en la que trabajaba de misivas a nombre de Monsieur Reyes, Ministre et Toreador. También de paso por La Habana, en otro de sus viajes como embajador, fue recibido en el puerto por los corresponsales de los principales diarios –fotos, entrevistas, autógrafos-, quienes saludaron al día siguiente en las portadas al inmortal autor de Los humildes senderos, libro que nunca había escrito, y que era obra de… Antonio Reyes, que también es ya casualidad.
Otra historia que contaba a menudo fue cuando le tomaron por un fantasma, en Roma. Estuvo un par de días hospedado en el Palazzo di Spagna, donde existía la superstición popular de que estaba habitado por el espectro del cura piccolo, de modo que cuando la servidumbre lo entrevió caminando, de noche, bajito y regordete (con perdón) por los corredores, medio borroso, empezaron a hacerse cruces y ristras de ajos. Siempre le pesó, eso sí, su falta de estatura, no la intelectual, por supuesto, sino de la de llegar a las estanterías de arriba, así que la única cosa que hizo prometer a la que sería su esposa fue que le daría un hijo más alto que él.
Y nada, de vuelta a México, jubilado del asunto plenipotenciario, se construyó una casa con biblioteca que acabó siendo una biblioteca con casa, tanto que sus amigos comenzaron a llamarla La capilla Alfonsina. Allí pasaba los días, como un capitán en el puente de mando; la mirada perdida en aquel horizonte de libros, un estante tras otro, ordenados y limpios, impasibles como los empleados de la estación de Lyon.
*Alfonso Reyes en su despacho con su instrumento favorito: un libro. Entonces tenía un perfil atusado de poeta romántico.
CHEMA LERA ILUSTRA LA PORTADA DE "DE LIBROS"

El escritor y dibujante y soñador incansable Chema Lera me escribe: ha estado trabajando en la serie de televisión que realiza la productora de Alberto Gámez, el gran Alberto Gámez (con quien hice más de cien programas de El paseo en ZTV), ha ampliado su Breve Inventario de Seres Mitológicos, Fantásticos y Misteriosos de Aragón, que publicará Prames de nuevo en su tercera edición, tras las de 1999 y 2002, y además ilustra la portada de la revista De Libros.
Dice Chema: “…estoy muy contento porque la revista De Libros acaba de publicar una ilustración mía para la portada del número de septiembre. La he hecho con total libertad y me apetecía utilizar un estilo infantil y por supuesto, con gato incluido. Te la mando…”
Aquí está.
ÁNGEL SOBREVIELA: POEMAS Y PROYECTOS

[El joven poeta Ángel Sobreviela es un trabajador incansable. En poco tiempo, ha publicado Epístola desde Cimeria (Huerga & Fierro) y Roma (Olifante). Me envía un fragmento de su primer libro y de nuevos proyectos. Sobreviela es experto en la poesía del cineasta Andrei Tarkovski.]
De EPÍSTOLA DESDE CIMERIA (Huerga & Fierro, 2008)
(Del canto XIII):
(…)
Una multitud acompaña a cada hombre.
Llegamos a la plaza: nuestros muertos abuelos ven ángeles donde nosotros palomas. De noche, ven abrirse la flor de nuestro dolor; y con ojos que ya nunca se cierran, contemplan la sangre que no pueden restañar.
Desde las profundidades clamamos, donde permanecemos abandonados a nuestras palabras y discursos, a su veneno clavado en nuestras venas y del que no podemos huir. Palabras que discurren por tuberías y alcantarillas, que suben y bajan y siempre vuelven, y se nos enroscan como serpientes a cada paso incierto.
Pero en algún lugar, bajo el asfalto, está el manantial.
Un invierno llega a un paisaje y todo puede cambiar. Y la esfera se cierra, como una onda de agua fría, deslumbrante, que se curva sobre sí misma y se mantiene así, aferrando sus átomos.
Que se eleven las aguas en el aire inmóvil. Que suceda lo que ha sido deseado una y otra vez, pagado con sangre prematura en el confín del mundo... con la entrega del cuerpo sobre la palma abierta de la vasta mano del mar... con el tiempo pacientemente escrito sobre la carne, en la inmovilidad y la ignorancia de una celda que era amada.
(…)
(Dos fragmentos inéditos de la continuación de EPÍSTOLA DESDE CIMERIA, en proyecto.
Están compuestos a base de pares de imágenes, donde una empuja a la otra. Se imprime así un movimiento al ánimo del lector, una sensación de tránsito que me sirve para expresar ese acceso a dimensiones invisibles, no sólo subjetivas y no sólo individuales, del que me interesa hablar):
****************************
Hay un fruto madurado para nuestro mediodía, y una rama que se inclinará hacia nuestras manos. Aún hay un eco que en algún lugar reconocerá nuestro saludo, y unas voces todavía que aprenderán nuestro nombre. Una arboleda pervive esperándonos, en torno a una casa construida para nosotros. Existen palabras que se ordenarán en juramento solemne, y una memoria en la que perdurar. Hay un manto, tejido antes de nuestro nacimiento, que nos envolverá como un abrazo, junto a un frío hogar donde aún late un rescoldo.
Pero aún desearía, más que nada, el vestigio que me obligara realmente a recordar. Y, para investirme de la dignidad de tornarme recuerdo, la labor que abarcara el tiempo y en la que viviera el tiempo, circulando en sus venas recién ramificadas.
Quisiera que aún hubiera palabras para expresar lo que debemos sentir.
Hay canciones que volarán hasta nuestros labios, que han fluido entre las generaciones como aguas, y hay aguas de arroyo que acudirán redondeándose en el hueco de nuestra mano.
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Los cuerpos se proyectan, la tierra se hace carne bajo el frío rigor de los pinceles. Brotan cuerpos y se tornan conscientes. La flor emprende el vuelo y la cumbre es pedestal. La consciencia sueña con unas alas abiertas y el alma aletea en el pálpito de la sangre que aún duda. El latido se armoniza con el parpadeo de viejo astro. Se desmaterializa la carne y redime a la tierra y al surco. La tierra es puerta de la luz, recipiente elevado que acumula la mirada de astros. Y en ésta se sumerge la estirpe y la carne de cristal, y renace brotando para la nueva cosecha en la nueva tierra.
*La foto es de Frank Horvat.
SANTIAGO LORÉN: UN PATRIARCA DE LETRAS

Santiago Lorén parecía llamado al cultivo de las letras. En la escuela componía las redacciones más atractivas, inventaba historias mejor que nadie. Hijo de pastelero, había nacido en Belchite (Zaragoza) en 1918, pero pronto retornó a Zaragoza. Vivió mucho tiempo en el Matadero, y veía los horribles sacrificios de las bestias y la espesa sangre derramada con pasmosa naturalidad. Aunque donde mejor iba a pasárselo iba a ser con los libros: fue alumno de Allué Salvador, del cual recibió estupendas clases de Lengua y Literatura, frecuentaba la biblioteca de UGT en la calle Estébanes, y consumía horas y horas leyendo novelas y cuentos. Además tenía un tío, secretario de juzgado en Híjar, que disponía de una biblioteca impresionante, que puso a su disposición.
La escritura se le impuso, igual que se le impuso la Medicina, en particular la Ginecología. Combatió en el bando nacional siendo apenas un joven y estuvo en la retaguardia atendiendo a los soldados heridos. Ha descrito cuando recibía a los combatientes del frente de Teruel con los pies y las manos helados: parecía un espectáculo dantesco. Apenas terminada la contienda, acudió al Ayuntamiento de Zaragoza para dar las gracias por todas las ayudas que había recibido, y le dieron trabajo en el Hospital 18 de julio del Coso (Zaragoza). En ese instante, se inició su dedicación médica. Muy pronto le destinarían al Hospital de Calatayud, donde alcanzó crédito inmediato como escritor y como sanitario. Y allí, a principios de los 50, concibió su primera novela: Cuerpos, almas y todo eso (1952), con la cual se incorporaba a esa gran tradición de médicos--novelistas; pensamos, si nos ceñimos a España, en Marañón, Luis Martín--Santos, Baroja, Castelao, etc. El libro era una radiografía de muchos personajes que tenía su inspiración en Calatayud: la novela enojó a los que salían y podían ser reconocidos y a los que habían sido omitidos y se sentían ninguneados. La publicó el gran editor Josep Janés, que pasaba entonces por una importante crisis.
Lo cual llevó a Santiago Lorén, al terminar su segunda novela, Una casa con goteras, a intentar dar el salto a otra editorial. El año anterior había sido convocado el I premio Planeta de novela, dotado con 40.000 pesetas; en la segunda convocatoria, el editor José Manuel Lara aumentó el galardón a 100.000 pesetas. En un viaje a Barcelona, Carmen Berdusán, la decidida esposa de Santiago Lorén, que tendría luego una galería de arte, entró en las dependencias de Planeta y dijo: "¿Valen en este premio las recomendaciones?". "No, de ninguna manera", le dijo Lara. "Pues ahí tiene el ganador". La novela, realista, de escritura minuciosa y de enérgicos personajes, se alzó con el galardón, y para él comenzó una carrera literaria que ha tenido mil y una direcciones.
Ha sido narrador de ficciones en textos como La siete vidas del doctor Cucalón, El verdugo cuidadoso o La vieja del molino de aceite (novela que se alzó con el premio Ateneo de Sevilla); memorialista en libros como Cierzo de papel, donde relata los años felices y audaces de la edición aragonesa del diario "Pueblo", periodista indomable en distintas colecciones de artículos que fueron apareciendo en Radio Zaragoza o Heraldo de Aragón, es famosa la colección La rebotica. También ha escrito libros de viajes como Aragón, biografías de Ramón y Cajal y Fernando el Católico, o monografías médicas como Historia de la Medicina o Nuestra vida sexual. Uno de sus grandes éxitos fue su libro de humor, Diálogos con mi enfermera. Ha sido guionista y asesor de series como Ramón y Cajal y Miguel Servet, dirigidas por José María Forqué.
Santiago Lorén no ha terminado su carrera, aunque mira al pasado con un punto de melancolía. Fue amigo de Ignacio Agustí, Wenceslado Fernández Flórez; tuvo tentaciones políticas y llegó a presentarse a las elecciones municipales (le faltaron mil votos para ser elegido), escribió en casi todos los periódicos aragoneses: Heraldo de Aragón, Diario 16 de Aragón o El Periódico de Aragón. Hace algún tiempo, confesaba con una sinceridad inolvidable: "Sigo escribiendo artículos para vencer el Alzheimer". No obstante, en su gaveta, entre otras obras y piezas inéditas de toda índole, conserva un manuscrito en busca de autor: La funesta manía de escribir, que es una declaración de principios y un autorretrato.
Muchas mañanas sale a pasear en una silla de ruedas. Y, de cuando en cuando, sonríe. Parece reconocerte y sonríe. En este año de 2008 cumple 90 años y es uno de los patriarcas de las letras aragonesas.
*La foto es de Eugene Smith.
LUIS RABANAQUE: FOTOS DE LA EXPO Y OTRAS MAGIAS

Un día conocí a Luis Rabanaque en la calle, en el paseo Independencia. Me dijo que habíamos pasado fotos suyas en Borradores (Aragón Televisión), es el fotógrafo, y gran amigo, de David Angulo, ese artista de cien caras. Luis Rabanaque también hace muchas cosas: es fotógrafo, y se lo está pasando bárbaro en la Expo, es actor y escritor secreto de piezas cortas. Hoy me ha escrito y me ha mandado alguna de sus obras fotográficas.
Luis, además, se retrata así:
[“…al margen de la fotografía, soy actor de teatro. Estudié en la Escuela de Teatro en la promoción del 92 y después he colaborado con diversas compañías. Soy de la promoción de Alfonso Palomares, Marisol Aznar, Francisco Fraguas, ... todos ellos amigos e integrantes de los McClown. Entonces llevaba ya un tiempo trabajando la fotografía en mi laboratorio casero y el mantener las dos actividades a la par supongo que me llevó a disfrutar muchísimo las fotos de espectáculos, sobre todo teatrales.
Con Alfonso Palomares, hemos hecho algún trabajo audiovisual y actualmente tenemos otro en preparación. El primero fue "Pedro y el Capitán", basado en la obra de Benedetti que fue seleccionado en el Festival de Cortos de Huesca del año pasado en la categoría de "Los Olvidados". Lo estrenamos en la Filmoteca de Zaragoza. Casualmente esta tarde lo proyectan a partir de las 19 horas en la VII Muestra de Cortometrajes Aragoneses”.]
Ésta es una de las fotos del montaje de El hombre vertiente, sobre el cual está preparando un reportaje más extenso.
PÉREZ ZÚÑIGA Y MÉNDEZ GUÉDEZ: DOS CUENTOS

[Ernesto Pérez Zúñiga y Juan Carlos Méndez, vinculados al blog La Mancha literaria, son dos escritores muy personales. Ambos alternan novela y narrativa con absoluta naturalidad. Se manejan muy bien en el reino de lo breve, como se ve en estas dos piezas que se hallan colgadas en el blog. Siempre me han gustado las cerezas: cuando aparecían en el árbol o en las ferias, indicaban que empezaba la expansión de la primavera, que pronto iban a llegar las primeras novias del verano con esa fruta carnosa, roja, intensa, que parece derramarse en la boca y en las manos como un tinto espeso y oloroso.]
TAXIS BARATOS
Ernesto Pérez Zúñiga
Me subo en un taxi viejo y grande, porque estoy huyendo de ti, y en su interior me encuentro a un enfermo vestido con ropa de hospital, magulladuras de operado, suero en vena. El conductor —moreno, insulso— me explica el nuevo servicio: más barato, ahorra costes tanto a los necesitados de urgencias como a los usuarios que reciben de sus empresas un salario apenas suficiente para acabar el mes.
—En Atenas –le digo sentándome en el asiento trasero, junto al Otro—, también se aprovechan los trayectos, pero no hace falta estar enfermo ni ser más bien pobre.
—Aquí sí —dice el taxista—, si no estás enfermo no vale la pena. No hay quién se beba lo que escapa por el tubo de escape, ¿sabe usted?
Yo no contesto. No tengo nada que decir al respecto. Me resulta todo tan natural que es un insulto a la inteligencia responder con cualquier redundancia.
—¿Dónde va usted? —le pregunto al enfermo.
—Vengo de la Muerte.
—Voy en la misma dirección —informo al taxista.
EL CUENTO QUE LEÍA MI VECINA
Juan Carlos Méndez Guédez
cerezas/ el médico/ la cereza/ mi vecina con aquel cuento sobre las cerezas/ el médico/ quizás no sea demasiado grave, ¿oyó?/ cerezas/ como una pequeña cereza/ y mi vecina leía aquella historia/ una cereza/ la primera del verano/ más o menos así como una cereza/ y sus pechos apretados dentro de la blusa/ esta mancha, ¿ve?/ y la historia en su voz/ una cereza: helada, refrescante, un poco ácida/ y yo imaginando una cereza que caía entre su escote/ aquí en la radiografía/ un punto rojo, brillante que se lanzaba al fondo/ se me cayó la cereza/ habrá que explorar/ su voz cereza se volvía cereza entre sus pechos/ puede que no sea nada/ y la cereza en cámara lenta que se hunde entre los pechos soberbios de mi vecina/ y su voz contando aquella historia/ ¿la ve? justo en esta zona del cerebro/ y yo al salir del médico: como una cereza, como una cereza/ un pequeño grito de mi vecina: la cereza helada que se cuela, que se hunde/ mi rostro que bucea, que viaja hasta el fondo, la punta de la lengua, mi boca que nada, que explora, mis dientes que rescatan esa cereza que intuyo con los labios/ haremos unos exámenes/ pero veinte años atrás: mi vecina/ quizás no sea grave/ ¿quieres que te lea un cuento sobre la primera cereza del verano?/ tal vez sólo sea una mancha/ y yo en medio de sus bellas tetas: cereza, cereza, cereza.
(inédito)
*La foto es de Jaume La Iguana
FUENTES DE EBRO: SEMANA DEL CINE Y DE LA IMAGEN

[La Semana del Cine y de la Imagen de Fuentes de Ebro cumple este 2008 su decimotercer aniversario y presenta una programación “de calidad y cada vez más internacional”.
Los cortometrajes “El sueño de Tristán Boj”, de Paula Ortiz, y “Niño balcón”, de Pilar Palomero, parten como favoritos tras conseguir seis nominaciones.
La semana tendrá lugar del 24 de octubre al 1 de noviembre y volverá a situar a un pueblo de poco más de 4.000 habitantes en el centro de la cinematografía hispana.
La SCIFE rendirá homenaje a los fotógrafos y cineastas aragoneses Julio y Alberto Sánchez Millán, con fotografías de gran tamaño.]
La localidad zaragozana de Fuentes de Ebro se convertirá en octubre, un año más, en la capital del cine en castellano. Se celebra la XII Semana del Cine y de la Imagen de Fuentes de Ebro (SCIFE) y las calles, teatros y cines de la localidad respirarán sólo séptimo arte. Este domingo, el coordinador de la SCIFE, José Antonio Aguilar, ha presentado la edición anual y ha destacado, sobre todo, “el excelente momento” por el pasa el festival. El año pasado recibió unos 12.000 visitantes y, entre todas las actividades previstas, Aguilar espera superar el número este año.
La SCIFE tendrá lugar del 24 de octubre al 1 de noviembre de 2008 y volverá a premiar al mejor cortometraje de ficción y al mejor documental aragonés. La sección más internacional, el certamen “Un minuto de agua, una gota de cine”, también galardonará la mejor propuesta sobre esta temática. Para José Antonio Aguilar, “la respuesta de público y crítica ha sido maravillosa, y hemos recibido más de 90 vídeos”. Por lo que respecta a la faceta internacional, el coordinador también se muestra orgulloso, puesto que “el interés de los países de habla hispana ha crecido y nos llaman mucho de Suramérica”.
La organización del festival ha aprovechado la jornada de Fuentes de Ebro en el pabellón de la provincia de Zaragoza en la Expo para ofrecer los nombres de esta edición. En la categoría de ficción, diez cortos optan a premio. Se trata de “El hueco de Tristán Boj”, de Paula Ortiz; “El patio de mi casa”, de Pilar Gutiérrez; “El sueño de Eva”, de José Manuel Fandos; “La bolita; la verdadera historia”, de Trapper John, SL; “LZ127”, de Jesús J. Obón; “Made in Japan”, de Ciro Altabás; “Niño balcón”, de Pilar Palomero; “Reality”, de Kim Gázkez; “Salomón”, de Ignacio Lasierra, y “Tengo un secreto”, de Carlos Val.
De todos ellos, “El sueño de Tristán Boj”, de Paula Ortiz, y “Niño balcón”, de Pilar Palomero, parten como favoritos tras conseguir seis nominaciones cada uno. Los premios que ya se han concedido, aunque la entrega se realizará en Fuentes durante el festival, son los correspondientes al certamen “Un minuto de agua, una gota de cine”. Abiertos al público extranjero, los galardones han correspondido a “Todo el tiempo del mundo”, del alemán Frank Rückert; “Próxima estación/Hurrengo Geltokia”, de los bilbaínos Niko Vázquez y Eva Mateos, y “Nieve todo el año”, del madrileño Isidro Jiménez.
La sección a concurso convive en la Semana de Fuentes con múltiples actividades culturales. Habrá, como han anunciado, dos grandes exposiciones. Una reflejará la población zaragozana a través de varias instantáneas, mientras la otra, más importante, rendirá homenaje a los fotógrafos y cineastas aragoneses Sánchez Millán, con fotografías de gran tamaño. Asimismo, la Semana finalizará con el reconocimiento a una gran actriz española, cuyo nombre permanece todavía en secreto.
Actividades para los niños, talleres a partir de audiovisuales o el visionado de películas de primer orden (“Che”, “Los girasoles ciegos”, “El orfanato”, ...) completarán una Semana del Cine y de la Imagen de Fuentes de Ebro que se ha ido convirtiendo en estos últimos años en una cita puntera del panorama audiovisual aragonés, nacional y latinoamericano.
CARTEL GANADOR
El pabellón de la provincia ha sido sede también de la presentación del cartel ganador para la edición anual de la Semana. Elegido recientemente, responde al nombre de “Aquí se viene a ver cine”, y es obra del Estudio Garabato de Jaca. Mostrando un CD con una raya roja encima, evidencia, según sus autores, “la apuesta por el cine original, huyendo de las falsificaciones”.
*Ésta es la nota de prensa remitida por el Festival y la Diputación de Zaragoza, tras la presentación, esta mañana, de la Semana de Cine que dirige el infatigable José Antonio Aguilar.
*Autorretrato de la realizadora, fotógrafa y guionista Pilar Palomero.
TROPO PUBLICA "LA COCINA CANÍBAL" DE TOPOR

Roland Topor (7 de enero de 1938 en París-16 de abril de 1997). Escritor, pintor, ilustrador y cineasta francés de origen polaco. Publicó dibujos y cuentos en las revistas Bizarre, Arts, Le Rire y Fiction. Junto con Fernando Arrabal y Alejandro Jodorowski, fundó del movimiento Pánico, vanguardia teatral de marcadas tendencias surrealistas y del teatro del absurdo. Influido por el cine de Luis Buñuel y por El Manifiesto del teatro de la crueldad de Artaud, en el Grupo Pánico se conjugan tres elementos básicos: terror, humor y simultaneidad.
Topor ha sido autor de piezas teatrales, director y actor, como en Autorretrato de un pornógrafo. Su novela El Quimérico Inquilino fue llevada al cine por Roman Polanski en 1976. Como actor ha participado en Nosferatu, vampiro de la noche (1979, de Werner Herzog) y El amor de Swann (1984, de Volker Schlöndorff). También ha diseñado la escenografía y el vestuario de obras teatrales y de óperas. Ha sido autor de dos películas de animación: Los caracoles (1966) y El planeta salvaje (1973), premio especial del jurado en Cannes. Además de sus trabajos en televisión (Téléchat: 156 episodios para niños con Henri Xhonneux), es autor de las piezas de teatro Joko festeja su cumpleaños (1975) y El invierno bajo la mesa, representada en Bruselas en 1996. Junto con Michel Ribes escribió la ópera Batallas, representada en 1983. Entre otras distinciones, obtuvo el Gran Premio de las Artes de la villa de París. La Cocina Caníbal fue publicado por primera vez en Francia por ediciones André Balland (París, 1970).
*Esta nota corresponde al texto de promoción remitido por el escritor y editor Óscar Sipán.
BARICCO, CORTÁZAR, POE, ISAK DINESEN

Leo una entrevista con Alessandro Baricco, autor de libros como “Seda” o “Novecento”, “Océano mar” o “City”. Baricco estuvo en Santander y le contó algunas de sus experiencias con su escuela de letras a Félix Romeo, traductor de Natalia Ginzburg. En el diálogo con Cristina Carrillo de Albornoz (en “El Semanal” de este domingo), leo declaraciones como éstas:
1. “Creo, sinceramente, que lo peor para un escritor es el ‘no éxito’; eso sí que origina algunos problemas. Conozco a escritores con talento, pero que tienen un tipo de obra que a la gente le cuesta consumir. Entonces les invade esa sensación, que dura muchos años, de trabajar bien y de no recibir la respuesta deseada. Para la psicología de un escritor enfrentarse a algo así puede ser infernal. El éxito no es nada fácil, pero te puede hacer libre, mientras que el ‘no éxito’ es funesto y demoledor”.
2. “Siempre estoy ocupado, no puedo permanecer sin hacer nada”.
3. “Salinger, con Celine o Conrad, son algunos de los escritores que más me han influido en todo mi trabajo. A mis alumnos les aconsejo muchas veces que deben ser curiosos y estar enamorados de la lengua. Es importante tener una pasión instintiva por el lenguaje, y también estar enamorados de sí mismos, porque éste es un trabajo que dura muchos años y en gran medida se limita al interior de cada uno. En fin, además de talento, para ser escritor hay que tener muchos cojones”.
4. “Aunque trabajo mucho, siempre tengo tiempo para otras cosas. El cine, estar con mi hijo de cinco años o con mis amigos y mi familia. Y a pesar de mi edad, practico el boxeo. Me descansa el cerebro”.
Anoche, después de la bicicleta estática, me quedé a ver un documental sobre Julio Cortázar (1914-1984). Ha sido un escritor esencial en mi vida. Decisivo. Me ha marcado mucho más de lo que me habría imaginado. Siendo un adolescente en Galicia, tuve un profesor que se llamaba, que se llama Xosé Toba Quintáns (es de Muxía: allí veraneó Rosalía de Castro y escribió “La hija del mar”), que me lo recomendó muy pronto. A él le gustaban sus cuentos. Igual que a mí. Su preferido era “Todos los fuegos el fuego”, por la simetría de los dos triángulos amorosos y el fuego como elemento de catarsis en la antigua Roma y en un hotel contemporáneo de París. Compré una edición de Círculo de Lectores, juraría que se llamaba “Todos los cuentos”, y ese volumen de 600 páginas era el compañero ideal de muchos veranos. Me fascinaba su poética de la realidad y la ficción, el juego permanente de equívocos (pienso en un cuento que casi me sé de memoria: “La noche boca arriba”), el horror de lo cotidiano (“Casa tomada”), el extrañamiento constante (“Continuidad de los parques”, una pieza increíble, quizá el relato breve, de folio y medio, más brillante de la historia de la literatura), el gusto por los bestiarios (me quedo con “Cartas de una señorita de París”, que se me aparecía en sueños con su recua de conejos de todos los colores, o en el pez de “Axolotl”), la pasión por el jazz, por los Gauloises, por los paseos condenados, por París y Buenos Aires, la libertad del sexo (en realidad, debiera haber dicho la afición a las mujeres, a casi todas las mujeres), las presencias acechantes y, cómo no, el gusto por el boxeo: “Torito”, “La noche de Mantequilla” o aquella pieza preciosa de “Último round” donde cuenta cómo en su niñez, junto a su madre, oyó la retransmisión del combate por el título del mundo entre Luis Firpo, “El toro salvaje de la Pampa”, y Jack Dempsey. Nada más comenzar la pelea, Firpo le colocó un terrible golpe a Demspsey y lo arrojó del ring un par de minutos, pero entonces los jueces no pararon la pelea; volvió Dempsey y le dio una paliza brutal a Firpo y sumió en el llanto casi eterno a los argentinos, a Julio Cortázar y a su madre.
El documental giraba en torno a la relación de Cortázar con Carol Dunlop, su tercera esposa, que nació en 1948 y murió en 1982, dos años antes de que el escritor falleciera también por una transfusión con sangre contagiada de sida, algo que contó Rafael Conte en sus memorias. Con Carol, que parecía sumamente serena, dueña de una belleza tranquila, escribió un libro extraño: “Los autonautas de la cosmopista” (cuyos derechos de autor destinaron a la causa de Nicaragua), uno de esos juegos de palabras a los que fue tan aficionado Cortázar, que estuvo muy cerca de los OULIPO.
A Cortázar le debo también mi pasión por algunos autores como Edgar Allan Poe –sus traducciones en Alianza, recuperadas ahora en Círculo de Lectores & Galaxia Gutenberg, siguen siendo las mejores- y Marguerite Yourcenar. Leí hace años por primera vez “Memorias de Adriano” y me encantó: por la pulcritud del idioma (alianza de Yourcenar y de Cortázar, su traductor), por la recreación de la época, por la personalidad de Adriano, inteligencia y voluptuosidad a la vez, por la transparencia sin énfasis del libro. Desde entonces, Marguerite Yourcenar es una de mis autoras de referencia.
Y a Cortázar le debo también algo muy bonito. Le debo, de entrada, el gusto por el enredo por el lenguaje, la libertad de la forma, pero iba a decir que le debo otra idolatría: la que le profeso a Karen Blixen, Isak Dinesen. Diré que la descubrí en Barral Editores, luego en una traducción de “Ehrengard” de Javier Marías y luego en un prólogo formidable de Mario Vargas Llosa, pero quien me ganó para su causa fue un poema de Cortázar y los elogios que le dedicó. Bueno quien me ganó para su causa, en realidad, fue la propia Dinesen con libros como “Anécdotas del destino” (¿recuerdan ‘Una historia inmortal’ que llevó al cine Orson Welles), “Cuentos de invierno” y “Lejos de África”.
A mí, como a Hemingway, también me hubiera gustado cazar leones con Isak Dinesen en Kenya. Con Dinesen y Cortázar en Kenya.
[Este texto lo escribí en agosto de 2004. He visto que alguien lo visitó en el blog y lo recupero en la madrugada de domingo perfectamente olvidable, donde casi todo parece salir un poco mal y la cabeza te da mil y una vueltas. De algunos textos ya no me acuerdo y me gusta volver a ellos por su valor de diario. En medio de la confusión, Nadal pierde ante un fenomenal Andy Murray, el escocés, que jugó un partido increíble, especialmente un cuarto set maravilloso, de dominio, de tensión permanente y de puro vértigo.]
*En la foto vemos a Karen Blixen y a su madre Ingeborg Dinesen ante el Ford que habían comprado en 1934, dos años antes de tomarse esta foto.
UN RELATO DE LUIS RABANAQUE

El Falcón Verde
Cuando Rogelio Rosenberg giró sin resuello por la esquina de Corrientes con Uruguay tenía la absoluta certeza de que el Falcón Verde que arrancó segundos después de que saliera de la cafetería “La Giralda”, le iba a dar alcance no más allá de 20 metros. Esa convicción la sostenía, sin dejar el menor resquicio a la duda, el intenso olor a gomas quemadas y el estridente chillido de las ruedas del Falcón al frenar para acometer el giro de la calle (por no citar que justo en el momento de la arrancada había perdido el zapato del pie derecho). En ese instante no esperaba de forma alguna que una tapa de alcantarilla, que los obreros de la Compañía Nacional de la Electricidad estaban sustituyendo por una de Eléctricas Italo – Españolas, se hallara apoyada en el escalón de la acera dejando un agujero en el centro de la vereda justo de 72 centímetros y 32 milímetros de diámetro. Y por supuesto, mientras caía desconcertado desde una altura de algo más de 6 metros, de ningún modo podía imaginar que el coche se disponía a girar trescientos metros más allá a la izquierda (por Bartolome Mitre), para llegar a tiempo de ver el Argentina – Perú en casa del “Gordo” Núñez, único integrante del comando que tenía televisión a día 21 de Junio de 1978.
[El actor y fotógrafo Luis Rabanaque también es escritor de cuentos. Me ha remitido tres, dos de ellos mucho más largos; éste es el más breve y se centra en el fútbol y en su pasión por Buenos Aires. La foto es de la selección argentina que ganó el Mundial. Solían jugar: Fillol; Olguín, Galván, Pasarella, Tarantini; Gallego, Ardiles, Mario Kempes; Bertoni, Luque y Ortiz. De reservas, entre otros, estaban René Houseman y Beto Alonso.]
EL GRAFÓGRAFO, DE SALVADOR ELIZONDO

El grafógrafo
SALVADOR ELIZONDO
Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaría escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo.
*La imagen es de Fernando Vicente.
LZ 127: PREMIO DEL PÚBLICO EN DELICIAS EL DOMINGO

El pasado domingo 7 de Septiembre se otorgaron los premios de la VII MUESTRA DE CORTOMETRAJES ARAGONESES DE DELICIAS (ZARAGOZA), el encuentro anual que sirve como repaso de todas las producciones realizadas durante el curso anterior. El corto “LZ 127”, dirigido por Jesús Obón, fue galardonado con el premio del público, en una tarde donde los protagonistas fueron Carlos Val y “EL IGLÚ”, ganador del premio del jurado, y “MAKING OF” de Víctor Forniés que se llevó a casa los premios de mejor actor para Pedro Rebollo y mejor actriz para María Ángeles Moreno.
La gala de clausura se completó con un homenaje al cineasta aragonés Jorge Nebra.
Recordemos que "LZ 127" nos lleva a la primavera del año 1936, donde un periódico local zaragozano, Heraldo de Aragón, decide mandar a uno de sus reporteros para cubrir el inicio de una nueva ruta de vuelos regulares de la empresa Zeppelín. Un medio de transporte peligroso rodeado de aventuras y misterio.
Obón toma como punto de partida el suceso real del vuelo LZ 127 de la Graf Zeppelín sobre la ciudad de Zaragoza. El reportero parte hacia Frankfurt, y durante el viaje se verá involucrado en una trama de espionaje que puede provocar importantes cambios en España.
El corto se rodó a lo largo del 2007 con un gran despliegue de producción nunca visto hasta la fecha en nuestra región. Las localizaciones de "LZ 127" recalaron en algunos escenarios nunca antes pisados por un equipo cinematográfico, como es el caso de la Academia General Militar y la Capitanía General.
En el reparto destacan Jorge Sorrosal, Juan Anillo y Lola Moreno, rodeados de un elenco de caras conocidas de la televisión y el cine, Juanjo de la Iglesia, Eduardo Antuña, Luis Larrodera, Carlos Fuentes y Jesús Guzman, además de la voz inconfundible de Ramón Langa.
Jesús Obón es un joven realizador aragonés que ya tiene a sus espaldas una importante filmografía, con títulos como "El otro lado", "Callejones" y "La mente". En los últimos años su interés por la historia del siglo XX le ha llevado a dirigir dos cortos de época "Último parte de guerra" ambientado en la Guerra Civil y "Canfranc 1943" sobre el oro nazi que pasaba por la famosa estación oscense, corto basado en el trabajo de investigación de Ramón J. Campos. Este último proyecto se llevó cuatro premios, entre ellos el de mejor guión en el Festival de Jóvenes Realizadores Ciudad de Zaragoza y el de mejor producción en el Festival de Fuentes de Ebro.
"LZ 127" es una producción de THE BRAIN SPECIALIST y CLAYMORE FX en colaboración con IMPACTO FILMS.
*Esta nota corresponde al productor y cineasta Francisco Javier Millán.
LA ZARAGOZA DE AYER: EL BAR ALASKA

Rafael Castillejo, ese enamorado de Zaragoza y sus mitos, ese cronista visual de la ciudad y sus recuerdos, envía a un montón de amigos esta curiosa foto del bar Alaska, que nos traslada a otro tiempo. El pie de foto que ha colocado es éste: “Antiguo CAFÉ ALASKA (Paseo Independencia nº 8 - Zaragoza). A finales de los 60 se construyó allí el nuevo Sepu”.
OLIFANTE PRESENTA A BEGOÑA ABAD EN MADRID

La medida de mi madre
Begoña Abad
Colección Olifante de Poesía
Presenta: Ángel Guinda (Poeta)
Salón de la Lengua. Centro Riojano de Madrid (Serrano 25)
Jueves 11 de Septiembre a las 20,00 horas
Madrid 2008
LA MEDIDA DE MI MADRE
No sé si lo he dicho:
mi madre es pequeña
y tiene que ponerse de puntillas
para besarme.
Hace años yo me empinaba,
supongo, para robarle un beso.
Nos hemos pasado la vida
estirándonos y agachándonos
para buscar la medida exacta
donde podemos querernos.
PETISME, RETRATADO POR JOSEMA CARRASCO

Interpretación al retrato de Ángel Petisme, realizada por Josema Carrasco.
CARLOS BLANCO EXPONE EN EL HOTEL BOSTON

El joven pintor Carlos Blanco, recién retornado de París, donde ha vivido y ha trabajado durante tres meses, expone una selección de 33 cuadros en el hotel Boston.
Así explica Carlos su aventura: “Estuve 3 meses en París probando suerte, y conocí mucha gente interesante. Me fue muy bien. Expuse en la galerie Thuillier, la galeria Villiers se quedó con 2 obras mías y luego participé en un salón que se hizo en el carrusel del Louvre, en el museo del Louvre. En esta exposición del hotel Boston hay 33 cuadros, y hay un poco de todo. Así se ve la evolución hacia lo último que estoy haciendo. La obra ‘Helena’, así como la pieza ‘Marañá’ de gran formato, las hice nada más volver a Zaragoza”.
PEQUEÑO HUECO: ADIÓS AL GATO LUCKY. Por PIPPI TETLEY

Pequeño Hueco
Hoy ha sido el último día de la vida de Lucky. Ha aparecido muerto ahogado en la piscina (la misma a la que se acerca demasiado en la foto). Sara me ha llamado para darme la noticia. Ha dicho que había gastado sus siete vidas. Yo le he dicho que en inglés los gatos tienen nueve vidas, ella ha dicho que en Francia también. Qué pena que fuera español, ha dicho.
La verdad es que el mundo me parece un poco más vacío sin ese pequeño gato con daños cerebrales y ojos azules del mismo tono del agua en la que ha encontrado su fin. Hice esta foto hace dos semanas, sin saber que sería la última. Mis padres llegan el sábado, y van a conocer a Daniel, mis amigos y su familia, pero también tenía ganas de presentarles a Lucky. Ahora no podré.
Adiós, Lucky. Te echo de menos.
A Little gap
Today was the last day of Lucky’s life. He was found drowned in the swimming pool (the very one he is sitting too close to in the photo). Sara called me to give me the news. She said he had used up his seven lives, I told her that in English cats have nine lives, she said that it is the same in France. What a shame he was Spanish she said.
The truth is I feel the world is a little emptier without this mentally damaged little cat with eyes the same shade of blue as the water in which he met his end. I took this photo two weeks ago, not knowing it was to be the last. My parents arrive on Saturday and as well as meeting Daniel, friends and his family, I also was looking forward to introducing them to Lucky. Now I cannot.
Goodbye Lucky. I miss you.
TRIBUNA DEL AGUA: GERVASIO SÁNCHEZ Y SUS FOTOS

GERVASIO SÁNCHEZ PONE VOZ A SUS FOTOGRAFÍAS DE GUERRA EN LA TRIBUNA DEL AGUA
El fotógrafo aragonés ha expuesto su colección Vidas minadas durante este verano en Zaragoza y ahora lo hace en San Sebastián
El Ágora de la Tribuna del Agua acogerá mañana jueves, 11 de septiembre a las 20.00, una presentación inédita de fotografías del más famoso de los corresponsales de guerra españoles: Gervasio Sánchez (Córdoba, 1959), galardonado con una docena de premios y medallas por su trabajo entre las víctimas de los conflictos bélicos en África, Asia, Latinoamérica y los Balcanes.
El famoso reportero aragonés, cuyo trabajo Vidas minadas. Diez años se ha expuesto este verano en Zaragoza en la Casa de los Morlanes, nos presenta una selección de sus mejores fotografías realizadas en el campo de batalla y nos relata las historias de los protagonistas y víctimas de esos conflictos, marcados por la lucha por controlar los recursos hídricos. En esta sesión de Ágora descubriremos las vidas y los sentimientos de los que sufren los horrores de las guerras, en las que el control del agua se convierte en instrumento de venganza y arma de destrucción. Gervasio ha estado en todos los lugares donde hay conflictos: Latinoamérica, Sierra Leona, Iraq, Chile, Sarajevo, y a casi todo esos conflictos les ha dedicado libros inolvidables, cuyos derechos de autor han ido a parar casi siempre a los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Premio Ortega y Gasset de 2007, en el acto de entrega criticó la doble moral del Gobierno español que sigue vendiendo armas a países en conflicto que no respetan los derechos humanos. Gervasio Sánchez es corresponsal de guerra de Heraldo de Aragón, algo que lleva a gala y con gratitud, y suele colaborar con La Vanguardia y La Cadena Ser.
La sesión estará moderada por Carlos Enrique Bayo, periodista y ex corresponsal internacional que ha permanecido varios años en Estados Unidos.
Día: 11 de septiembre de 2008
Hora: 20.00
Lugar: Pabellón de la Tribuna del Agua
*La nota es del gabinete de prensa de la Tribuna del Agua con algunos añadidos míos. La foto corresponde a la serie Vidas minadas, un proyecto en marcha que se ha dilatado en el tiempo durante una década al menos.
INMA DE SANTIS: NIÑA DE OJOS DE MAR. UNA ELEGÍA

[La actriz Inma de Santis ha aparecido en varias ocasiones en este blog. Nació en 1959 y falleció de accidente en 1989, poco después de estrenar su primer corto: Eulalia. Hace algún tiempo se creó una página dedicada a su memoria: inmadesantis.blogspot.com, alimentada a diario con pulcritud, elegancia y mitomanía. En ese blog aparece este poema que le dedicó António Marqués-López, un Ferroviario portugués, en la versión original y en la traducción.]
À memória de Inma de Santis
A MENINA DE OLHOS DE MAR
António Marqués-López
Foste a beleza duma rosa,
tal qual breve e primorosa,
que à noite está à findar;
foste a luz do firmamento,
cabelos loiros ao vento,
menina de olhos de mar.
Foste rainha dum lindo sonho,
teu olhar foi um céu risonho,
tu vida, um filme à principiar;
foste misto de mel e de alegría,
de perfume e de simpatía,
menina de olhos de mar
Em quanto a sorte invejosa
levou-te a vida corajosa,
já não é possivel chorar.
És pomba de liberdade,
que voa sempre à vontade,
menina de olhos de mar.
(viola e guitarra)
Onde está a felicidade?
só nos deixas-te a saudade,
menina de olhos de mar.
Madrid, 27 de agosto de 2008
Um forte abraço
El Ferroviario Portugués
A LA MEMORIA DE INMA DE SANTIS
NIÑA DE OJOS DE MAR
Fuiste la belleza de una rosa,
como ella, breve y primorosa,
que en la noche se acaba,
fuiste luz de firmamento,
cabellos rubios al viento,
niña de ojos de mar.
Fuiste reina de un lindo sueño,
tu mirada un cielo risueño,
tu vida, una película empezando,
fuiste mezcla de miel y de alegría,
de perfume y de simpatía,
niña de ojos de mar.
Y mientras la suerte envidiosa
te quitó la vida valiente
ya no puedo llorar.
Eres paloma de libertad,
que vuela a donde quiere,
niña de ojos de mar.
(guitarra)
¿Dónde está la felicidad?
sólo nos dejaste nostalgias,
niña de ojos de mar.
Ferroviario Portugués
EL ALASKA Y EL CHICO DEL BIGOTE. Por RODOLFO NOTIVOL

[Rodolfo Notivol, autor de un personalísimo libro de relatos, Autos de choque (Xordica), acababa de escribir este texto sobre la historia de amor de sus padres cuando yo colgué el bar Alaska, tras recibir la bella foto de Rafael Castillejo, el desván de curiosidades de la ciudad. Rodolfo me ha enviado el texto completo y lo cuelgo aquí gustoso. Es una historia de amor y de amistad.]
"Tenía una amiga. Se llamaba Palmira. Vivía a pocos metros de mi casa, en un corralón de Ramón y Cajal, frente al hospital militar. En la esquina había una fábrica de helados que se llamaba “Lechefri”, al lado, de otra de cuerda y liza. No recuerdo bien dónde ni cómo la conocí, pero éramos unas crías. Palmira venía a casa y jugábamos en el jardín. Algunas tardes, mi madre le preparaba algo para merendar. Comía con ganas, en su casa no andaban sobradas de comida. A mi madre le caía bien. Sabía que su padre había estado en la cárcel por política como sus hermanos y no le importaba que fuera amiga suya. Pero me tenía prohibido ir a su casa.
“Es buena chica”, decía. “Son buena familia. Pero que no me entere de que vas a su casa. No sabemos si todavía puede estar allí “la infección” ”, decía.
“La infección” era la tuberculosis. El padre de Palmira la había llevado de la cárcel a casa y había muerto a los pocos meses de salir. Luego, le tocó a la hermana mayor de Palmira.
Pasaron los años, mi madre se olvidó de “la infección” y yo subía a buscar a Palmira a su casa para dar nuestros paseos las tardes de los sábados y los domingos. Me gustaba hacerlo porque así podía ver a su madre.
Su madre era lo contrario de la mía. Rubia, delgada y pálida, con unos bonitos ojos azules y, sobre todo, con una voz suave, muy dulce, que nunca levantaba más de lo necesario. Todavía era joven y guapa, pero parecía cansada y triste. Se llamaba Carmen, como su hija mayor.
El piso era pequeño y más pobre que nuestra casa. Dos dormitorios y una cocina que estaba siempre ordenada. En la cocina sólo había una mesa camilla y una alacena vieja. Sobre el último estante había una fotografía del padre de Palmira y otra de su hermana. Carmen, la hermana muerta de Palmira, se parecía a su padre; Palmira a su madre. Nos sentábamos alrededor de la mesa camilla y tomábamos media taza de leche caliente, a veces con un poco de achicoria, y unas galletas. Casi no hablábamos, pero a mí no me importaba. Disfrutaba de aquel silencio imposible en mi casa. La señora Carmen se sentaba siempre en el mismo sitio, frente a la alacena, de espaldas a la cocina de carbón. Algunas tardes, hablaba con su hija de su marido. A mí me gustaba creer que con intención de que yo también escuchara, como si que lo hiciera fuera importante para ella. Hablaba de él con respeto y cariño y, aunque no podía evitar mientras lo hacía lanzar miradas lánguidas a las fotografías de la alacena, siempre contaba cosas alegres que habían hecho juntos. Yo entonces era sólo una “pollita” y me gustaba imaginar que aquella mujer había escogido ese sitio en la mesa para poder ver siempre aquellas fotografías y que, cuando nos íbamos, se quedaba allí sentada y pasaba horas mirando las imágenes de su hija muerta y de aquel hombre al que había querido tanto. Y suponía que a mí me pasaría lo mismo, que encontraría un hombre al que poder querer de aquella forma
¡Qué tonta era!
Cuando salíamos de aquella casa, me sentía tan bien que me parecía querer a Palmira más que a mis propias hermanas. La cogía del brazo y nos íbamos a pasear hechas unos pimpollos. No teníamos dinero para otra cosa, ni siquiera para ir al cine. Subíamos por Requeté Aragonés hasta Independencia y recorríamos el Paseo de punta a punta, una y otra vez. Cuchicheábamos, estirábamos el cuello y nos hacíamos las interesantes. Podíamos ver pasar las mismas cara siete u ocho veces en una tarde, como en un carrusel de caballitos.
En la esquina de Independencia con Requete estaba el “Alaska”, un café con música. En la puerta, bajo los porches, se ponían grupos de chicos y te decían cosas al pasar. Uno de esos chicos parecía estar allí todo el día, siempre dispuesto a meterse con mis calcetines. Decía que si no era mayorcita ya para llevar calcetines.
Eran unos calcetines de lana cortos y blancos. Lo único realmente mío que llevaba puesto. Los compraba mi padre a plazos en una tienda de la calle Azoque. El resto era ropa usada. Nos la daban las monjas del hospital de la que recogían para la caridad o las mujeres de los médicos cuando se cansaban de llevarlas. Además, yo tenía sólo quince años y aunque hubiera podido comprar medias en casa no me hubieran dejado ponérmelas.
Aquel chico que se metía con mis calcetines era delgado, de labios finos y pelo negro y brillante y, aunque sólo tenía dos años más que yo, se había dejado un bigotito para aparentar mayor. Así que Palmira y yo empezamos a llamarle “el chico del bigote”.
Cada vez que pasábamos por el “Alaska”, Palmira se reía y me decía que el “chico del bigote” me haría cosquillas cuando me besara, porque yo le gustaba y le parecía que él a mí también. Yo lo negaba y le decía que si era tonta. Pero la verdad es que aquel “chico del bigote” me parecía muy guapo.
Una tarde, salimos a dar nuestro paseo con un poco retraso, habíamos tenido que esperar porque poco antes había caído el diluvio universal. Al pasar junto al “Alaska”, el “chico del bigote” asomó la cabeza y volvió a recordarme lo de mis calcetines. Yo estaba harta. Le di la espalda y bajé la acera para alejarme de él. En el suelo, junto al bordillo, había un agujero lleno de agua, y allí fue a parar mi pie. El pie entero, hasta el tobillo, con zapato y calcetín. Las carcajadas de aquel chico desde se oyeron por todo el Paseo. Saqué el pie del charco y, aunque estaba furiosa, me marché como si no hubiera pasado nada. Fui toda la tarde chapoteando dentro del zapato, llena de vergüenza, con un calcetín blanco y el otro negro.
Durante más de un mes no volví a cruzar por delante del “Alaska”. Llegábamos a Independencia por la calle Cádiz y nos cambiábamos de acera. Una tarde, cuando ya nos íbamos a casa y yo casi le había olvidado, “el chico del bigote” dio un salto desde detrás de una de las columnas del porche y se plantó delante de nosotras.
“Ya era hora”, dijo. “Toma, esto es para ti. Llevo un mes cargando con ellas.”
Sacó un paquete plano, como un sobre grande, del bolsillo de la chaqueta y me lo puso a un palmo de la cara. Yo seguía enfadada y me dieron ganas de darle un manotazo y tirárselo al suelo. Pero no me dio tiempo. Mientras me lo pensaba, asomó sus ojos por encima del paquete y dijo:
“Bueno, lo coges o no”.
Y lo cogí.
No pude ponerme aquellas medias hasta un par de años más tarde, cuando ya estaba harta de llamar Juan a aquel “chico del bigote”, que ya era mi novio formal y había subido a casa. Por entonces ya no veía a Palmira. A Juan no le gustaba que saliéramos los tres juntos ni siquiera de vez en cuando y supongo que esos días mi mirada se parecía demasiado a la de madre de Palmira cuando miraba aquella fotografía de la alacena."
EDICIÓN DIGITAL DE REVISTA DE LIBROS
Presentación del nuevo proyecto de edición digital de Revista de Libros: www.revistadelibros.com
16 de septiembre, martes, 18.00h
I Encuentro de Revistas Digitales Culturales
Casa de América, Madrid - Sala Borges
Revista de Libros participará en el I Encuentro de Revistas Digitales Culturales presentando su proyecto de edición digital, cuyo lanzamiento se realizará este octubre. En la presentación, se adelantarán todas las novedades que se han incorporado a la edición digital de la revista siguiendo los criterios de edición de la publicación.
La presentación del proyecto de edición digital de Revista de Libros, www.revistadelibros.com, se realizará durante el I Encuentro de Revistas Digitales Culturales, celebrado en Casa de América de Madrid los días 15 y 16 de septiembre. Este acto congregará a revistas culturales digitales, tanto españolas como latinoamericanas, en un foro de debate que celebra su primera edición este año.
En el marco de este Encuentro, Amalia Iglesias, jefa de redacción de Revista de Libros, e Iría Álvarez, coordinadora de la edición digital de la revista, mostrarán a los asistentes el proyecto de edición digital de Revista de Libros, en funcionamiento a partir del próximo octubre y gratis para los suscriptores a la edición impresa.
Con este nuevo formato, la revista busca acercar sus contenidos a más lectores en más puntos del mundo. Además, la digitalización permitirá a la revista dinamizar sus fondos editoriales, que comprenden ya más de 4.000 artículos de indudable valor enciclopédico.
La presentación del próximo martes 16 de septiembre consistirá en un recorrido por las nuevas aplicaciones de la edición digital www.revistadelibros.com, entre las que destaca el buscador de Revista de Libros, que permite recuperar artículos de los fondos completos de doce años de actividad editorial mediante criterios de búsqueda avanzada. Además de nuevas secciones que retomarán debates generados en las páginas de la revista, la versión digital de la revista incorporará herramientas de la Web 2.0 para generar un entorno de comunicación entre nuestros lectores.
Una de las herramientas más novedosas por las que Revista de Libros ha apostado es el Facsímil Digital RDL, una réplica exacta de los últimos números de la edición impresa que poder descargar para su consulta offline. Este formato, que se regala con la suscripción por 2 años a la revista, facilita el acceso a los últimos artículos de Revista de Libros imitando el modo de lectura de la edición impresa.
Más información:
Blanca Navarro / Mariana Suijkerbuijk
Dto. Comunicación
promocion@revistadelibros.com
www.revistadelibros.com
Tfno: 91 319 4833 - Fax: 91 319 5264
*La nota es de prensa de Revista de Libros y la foto es de la jefa de redacción y poeta y crítica literaria Amalia Iglesias.
EL CARNÉ DE LA EXPO DE 1908 DE AURELIO GRASA

[Carlos Barboza, fotógrafo, grabador y restaurador, envía una serie de materiales muy sustanciosos y evocadores de su suegro Aurelio Grasa, uno de los más grandes fotógrafos aragoneses del siglo XXI, padre de su mujer Teresa Grasa, pintora, fotógrafa y restauradora. Carlos y Teresa y sus hijos ya llevan años trabajando en ese impresionante archivo, en su digitalización, y sería el momento de que una institución realizase un libro en condiciones y recuperase parte de ese legado imprescindible. Éste es el pie de foto que le ha colocado a este simpático carné del maestro Grasa en la Exposición Hispano Francesa de 1908.] 01.- Abono de niño nº 141, de Aurelio Grasa
que le permitió visitar todas las instalaciones
de la exposición Hispano Francesa.
Esta firmado por el Comisario General
D. José Pellejero. En la foto carnet se advierte
la temprana edad del joven fotógrafo y reportero.
JOAQUÍN GRASA RETRATADO POR SU HIJO

Aurelio Grasa. Negativo 1,6 x 2,2 cm.
D. Joaquín Grasa, padre de Aurelio Grasa,
con sombrero canotier, paseando por el Coso,
junto al Palacio de los Condes de Sástago.
Se distinguen en la penumbra, los grandes balcones
de la planta noble del edificio, varios coches de caballos,
viandantes y los letreros de comercios como
Navarro Hijos y Espinosa. Es de advertir la dificultad
de ejecución de la fotografía debido al fuerte
el contraste existente entre la luminosidad del pavimento,
el personaje y los edificios del fondo.
El texto es de Carlos Barboza.
PEPE MELERO, ORO PARA LAS PEÑAS ZARAGOCISTAS

PEPE MELERO RECIBE LA MEDALLA DE ORO DE LAS PEÑAS DEL REAL ZARAGOZA
José Luis Melero Rivas, Pepe Melero para los amigos, es consejero del Real Zaragoza desde hace dos años. Y en ese tiempo se ha destacado por difundir aquí y allá, incluso en los malos momentos, el orgullo que siente por su club, el amor hacia los colores, una forma de juego, una trayectoria de momentos inolvidables y de nueve títulos. Ha estado en un sinfín de peñas, ha hablado con inmenso cariño, casi como un profeta que se no se resigna ni al desierto ni al silencio y se enerva en la arenga. Muy pronto se convirtió en el consejero de peñas: se inauguraba una peña, se celebraba un acto, se reclamaba presencia institucional y allí, con el presidente Eduardo Bandrés y con los jugadores (Zapater casi siempre, Zapater como buque insignia indesmayable), allí estaba él con su verbo inflamado y sus fogonazos de humor. El último fue decir, o más bien repetir, que el día más importante de su vida fue el 10 de mayo de 1995 en París, lo cual le había costado el reproche de su mujer, Yolanda Polo, y varios amagos de divorcio. Ese día es más importante que el día de su boda, del nacimiento de sus hijos... Lo dijo tan teatralmente que la gente se tronchaba.
Por todo eso, la Federación de Peñas del Real Zaragoza le ha concedido la medalla de oro, y le será entregada mañana en Caminreal, en un acto que tendrá el sabor de la emoción, de los cánticos zaragocistas y de la esperanza del retorno inmediato a Primera División. Pepe, sabio de letras y un centón de anécdotas, bibliófilo infinito e ilustrado de jotas, ha querido corresponder: ha llamado a su amigo Vicente Olivares, el gran jotero, para que cante, para que ronde, para que hinche en el viento la voz de la pasión por el Real Zaragoza. Y quizá, al unísono, tras alguna jota de picadillo, se atrevan a gritar aquello de lo que tan precisado está el equipo de Marcelino García Torcal: “…a ganar, a ganar, a ganar”.
Pepe Melero, incluso cuando el equipo se tambalea instantáneamente como ahora, siempre gana: recoge vientos de cariño y recoge tempestades de afecto, de respeto y de ilusión.
*En la foto, en el estadio de La Romareda, Pepe Melero posa con el joven forofo y jinete Guillermo Juan. La foto está tomada por el escritor y pedagogo Víctor Juan Borroy.
ALBALATE, DESDE EL CASTILLO

Estuve ayer en Albalate del Arzobispo, en el castillo imponente, que ofrece unas increíbles vistas sobre el pueblo y sus alrededores poblados de historia, de leyendas y de pinturas rupestres. Desde la amplia terraza, con la cámara de Florencio de Pedro, disparé hacia Urrea de Gaén, donde vivimos casi cuatro años.
Ayer se fallaba el premio de Escultura de Alabastro. Una iniciativa espléndida que lleva ya seis años con espléndidos logros.
ADIÓS A LA EXPO EN DIRECTO

LA CEREMONIA DE CLAUSURA SE EMITIRÁ POR TELEVISIÓN E INTERNET PARA TODO EL MUNDO
Podrá seguirse en directo en expozaragoza2008.es y a través de twitter.com/expozaragoza. AragónTV, rtve.es y el Canal 24Horas retransmitirán también el evento
Mañana domingo 14 de septiembre, a partir de las 19.00 horas, la web oficial de Expo Zaragoza 2008 (www.expozaragoza2008.es) emitirá en directo y para todo el mundo la totalidad de la Ceremonia de clausura de la Exposición Internacional. Además, la novedosa herramienta de comunicación digital Twitter (www.twitter.com/expozaragoza) permitirá a los usuarios interactuar y comentar el acto en directo.
Como apuesta final por la comunicación digital participativa, Expo Zaragoza 2008 ha invitado a 3 blogueros aragoneses para que retransmitan a su manera la ceremonia desde el interior del Palacio de Congresos. Fernando Tricas (fernand0.blogalia.com), Daniel Torres Burriel (aragoneame.com/expo) y Gabriel del Molino (camyna.com) contarán a través de sus páginas personales lo que suceda en torno al final de fiesta de la Expo.
Aragón Televisión ofrecerá también la retransmisión en directo de la clausura completa, que consta de los actos protocolarios del Palacio de Congresos y del gran espectáculo piromusical que tendrá lugar a lo largo de la ribera del Ebro.
Por otro lado, Radio Televisión Española (RTVE) difundirá el evento en directo a través de la página web www.rtve.es y del Canal 24Horas, que a través del satélite y de la TDT llega a millones de espectadores en España, el resto de Europa y América.
*La nota corresponde a prensa de la Expo. La visión de la paserola de Manterola es del gran José Antonio Melendo, al cual hace un par de meses que no veo.
ARAGÓN TELEVISIÓN DESPIDE LA EXPO

Fernando Ruiz y Susana Luquin conducirán el programa “Especial Clausura Expo Zaragoza 2008” desde el corazón del recinto de Ranillas. Plácido Díez Bella, María José Cabrera, Roberto Miranda y Consuelo Sánchez Vicente ejercerán de comentaristas en la despedida
Tras la amplia cobertura de la Muestra durante los últimos 93 días, con más de 300 horas de programación dedicada a la Expo, Aragón TV emprende una nueva temporada a partir del próximo lunes
Aragón TV ofrece el domingo 14 de septiembre, a partir de las 19:30 horas, un programa especial desde el recinto de Ranillas para transmitir las últimas horas de la Exposición Internacional Zaragoza 2008. Podrá ser seguido también a través de Aragón SAT e Internet (www.aragontelevision.es).
Conducido por Fernando Ruiz y Susana Luquin, y producido por CHIP Audiovisual, el programa especial comenzará con la recepción de autoridades desde el Palacio de Congresos. Posteriormente, se ofrecerá la Ceremonia de Clausura, presentada por el actor catalán Lluís Homar y que incluirá la actuación de la bailarina Tamara Rojo, la proyección de un audiovisual sobre los 93 días de la Exposición, la lectura de la Carta del Agua -insignia de la Exposición- y el acto de relevo a los representantes de la próxima Exposición Internacional que tendrá lugar en la ciudad surcoreana de Yeosu en 2012.
El programa especial contará con los comentarios de los periodistas Consuelo Sánchez Vicente, Plácido Díez, Roberto Miranda y María José Cabrera. Durante más de tres horas, el programa revivirá los mejores momentos de la Expo a través de numerosos reportajes con las imágenes de los estos tres meses.
Fernando Ruiz y Susana Luquin conectarán con distintos puntos del recinto para conocer la opinión de algunos de los 1.500 invitados a esta clausura y de los últimos visitantes de la Muestra, que también serán espectadores de la obra “Los paisajes del río”, un espectáculo pirotécnico que únicamente ofrecerá, en directo, Aragón TV.
Para esta cobertura especial, la Televisión Autonómica de Aragón ha preparado un amplio dispositivo humano y técnico formado por 70 personas y 20 cámaras.
ARAGÓN TV CON LA EXPO ZARAGOZA 2008
El “Especial Clausura Expo 2008” culmina una temporada televisiva en la que los profesionales de Aragón TV, en su compromiso con la Exposición, han trabajado intensamente para acercar a los aragoneses toda la actualidad del recinto de Ranillas durante los últimos 93 días. En total, alrededor de 350 horas de contenidos dedicados a la Exposición Internacional, de las cuales, más de 200 se han realizado en directo. Muestra de ello ha sido la emisión del magacín “Mañanas Expo” desde el corazón de la Muestra, el resumen diario “Expo imágenes”, y el especial seguimiento de la Exposición desde los diferentes programas informativos. Asimismo, Aragón TV ha emitido series documentales dedicadas al agua, al Planeta y a Aragón; y ha ofrecido una programación infantil comprometida con el mensaje de la Muestra con dibujos como “Fluvi”, “Narigota” o “Jacques Cousteau: leyendas del océano”.
Durante los meses de julio y agosto, la cadena autonómica ha alcanzado el máximo histórico de 9% de cuota de pantalla.
NUEVA PROGRAMACIÓN OTOÑO 2008: “Siempre aquí, en Aragón TV”
Con la clausura de la Exposición Internacional de Zaragoza 2008, Aragón TV estrena el próximo lunes 15 de septiembre su nueva programación para la Temporada Otoño 2008.
*Una nueva foto de José Antonio Melendo: luz, magia, embrujo y color. La nota corresponde al gabinete de prensa de Aragón Televisión que dirige María José Mozota.
HELEN LEWITT: UNA FOTÓGRAFA EXCEPCIONAL

La Fundación Mapfre, que se había especializado en un determinado tipo de pintura y que había mostrado un gran interés por el dibujo, ha invertido en el último año en torno a un millón de euros en fotografía. Parte de los fondos adquiridos conforman la muestra “Coleccionar el mundo”, en la que participan seis grandes fotógrafos norteamericanos: Walter Evans, Harry Callahan, Lee Friedlander, Garry Winogrand, Diane Arbus y Helen Lewitt. Todos ellos tienen un especial manera de mirar, una manera poética y singular (en el caso de Arbus, cabría decir una manera doliente y torturada de mirar), próxima en ocasiones al reportaje y al retrato de ambientes y de silencios. Quizá el menos conocido en España de todos ellos sea Helen Lewitt: a ella le corresponde esta foto de niños datada en Nueva York hacia 1940.
Helen Lewitt dijo: “Decidí que debía hacer fotos de la clase obrera y contribuir a los movimientos. Cualquier movimiento: socialismo, comunismo, lo que estuviera sucediendo en ese instante”.
GIL BEL. Por JOSÉ DOMINGO DUEÑAS

Gil Bel Mesonada (Utebo, 1895-Madrid, 1949). Escritor, periodista y teórico del arte de vanguardia, a la vez que miembro activo de las filas republicanas en un principio y destacado anarcosindicalista más tarde. En octubre de 1915 comenzó a colaborar en El Ideal de Aragón, órgano del partido Republicano Autónomo Aragonés, semanario zaragozano que dirigió entre abril de 1917 y enero de 1919. Aquí practicó un periodismo variado y moderno y entregó sus primeros cuentos. Poco después fue redactor del diario republicano España Nueva de Madrid, fundado y dirigido por Rodrigo Soriano. En noviembre de 1919 se trasladó a Barcelona para incorporarse de pleno a la lucha sindical en el seno de la CNT. Por entonces ejerció además el periodismo en Bilbao, Valencia o Tarragona y publicó en cabeceras sindicalistas como Solidaridad Obrera, El Comunista, Lucha Social, Nueva Senda o Los Galeotes, y republicanas como La Democracia, de Zaragoza. De 1922 es su primera novela corta, El último atentado, poco posterior debe de ser la titulada Delicadeza (sin fecha).
La Dictadura de Primo de Rivera interrumpió su periodismo militante. Bajo la Dictadura vivió algún tiempo en París y pasó largas temporadas en la casa familiar de Utebo. De estos años son sus colaboraciones literarias en Heraldo de Aragón, El Noticiero, Alfar, Pluma Aragonesa o Mediterráneo. Al final de la dictadura (1929-1930) remitió diversas crónicas sobre el arte de vanguardia a La Gaceta Literaria. En los primeros años republicanos escribió en Solidaridad Obrera y en CNT, diario madrileño que dirigió durante un tiempo; de 1932 es su novela breve Abajo lo burgués. Durante el bienio conservador (1934-1935) firmó en revistas de vanguardia como Diablo Mundo, Noreste o Las 4 Estaciones. Frecuentó la amistad de artistas de relevancia, como Rafael Barradas, Ramón Acín, González Bernal, Martín Durbán, Honorio García Condoy, etc., sobre los que escribió a menudo.
Durante la guerra civil repartió carnets de la FAI entre amigos y conocidos del bando franquista con el propósito de salvarles la vida, por ello pudo permanecer al acabar la contienda en Madrid, bajo la protección del médico aragonés Eusebio Oliver. Por entonces trabajó en la productora y distribuidora cinematográfica Ufilms y colaboró en la editorial ‘Fermina Bonilla’. Con el seudónimo de Vicente Gil publicó su novela breve Fuego en el mar (1942), acorde con las nuevas circunstancias políticas. Murió a causa de un infarto de miocardio que le sorprendió en el Paseo de Recoletos de Madrid cuando salía de presenciar un espectáculo folclórico. Al final de su vida recuperó la fe religiosa.
*Una foto de Luis Buñuel para su película El río y la muerte. Esta deliciosa y breve biografía de Gil Bel corresponde a uno de sus mejores especialistas: José Domingo Dueñas Lorente.
RÍO ABAJO / y 9. Y TÚ MEJOR QUE NADIE, VIDAL

ADIÓS A LA EXPO: ADIÓS A TODO ESO
Manuel Martín Mormeneo es un viejo enamorado del Maestrazgo. Conoce a la perfección los montes, las vegas, las sinuosas calzadas que ofrecen un cielo perfecto surcado por el vuelo de los buitres. Hace unos días, se hallaba ante el pórtico barroco de la iglesia de Ejulve, que es el umbral del Maestrazgo, una villa que se levanta desde el fondo de un vallecillo y que huele, ante todo, a jamón. Ejulve es el pueblo del jamón y de algunos mitos: allí aún se cuentan historias del bandido “El Floro”, relatos inverosímiles de la Guerra Civil y de los maquis, narraciones legendarias de mujeres lobas. E incluso alguien dijo que la raíz de la palabra Ejulve estaba vinculada con exilio, y que el pueblo debió ser antaño una tierra de exiliados. A todo ello le daba vueltas Martín Mormeneo, al que le gusta definirse también como un “coleccionista de crepúsculos” como el profesor José Manuel Blecua, cuando oyó una conversación que reclamó su atención. Cuatro hombres maduros, de ésos que se hacen oír en el guiñote de las tabernas y en la soledad del sembrado, empezaron a hablar tras salir de la iglesia. Se fueron quedando rezagados y, poco a poco, cobró vigor una voz y un tema. Uno de ellos, de impoluta camisa blanca, empezó a contar historias de la Expo: habló de los pabellones, de las plazas temáticas, de “esa cabeza loca llena de letras” y de la amabilidad de los voluntarios. Agregó: “Para mí, ir a la Expo es como estar de fiesta. Comes, bebes, caminas y hasta te puedes echar una cabezadita en el pabellón de Aragón”. Los otros lo oían con verdadera admiración: parecía hablar de un reino encantado junto al río. Entre ellos, estaba el campesino y masovero Vidal Gascón, uno de esos “milmañas” de la hacienda doméstica. Vidal escuchaba con algo de preocupación: quería ir a la Expo, sí, con todas sus fuerzas, pero le daba un poco de miedo. Cojea de una pierna, y no puede andar demasiado. El otro, el charlatán apasionado, se percató de sus reservas y le dijo: “Y tú mejor que nadie, Vidal. Llegas, entras por la Puerta del Ebro, y ya te reciben y te sientan en una silla de ruedas. Y no solo eso: te dejan entrar a los sitios antes que a nadie”. Vidal sonrió, y el amigo expansivo y pícaro resumió: “¡Qué bien te lo vas a pasar, pajaro!”
[*Esto sucedió hace varios días, hace un par de semanas o así; desconozco si al final el masovero Vidal Gascón visitó la Expo, que llega hoy a su fin. Ha sido una bella experiencia viajar por Ranillas de la mano de Manuel Martín Mormeneo, que reaparecerá en mi libro de relatos Fotografías veladas, que saldrá hacia finales de año. La fotografía del Cirque du Soleil pertenece a la cámara de José Antonio Melendo; el vestuario de la compañía fue diseñado y concebido por Doblete.]
RICARDO CONSTANTE. DIÁLOGO CON EL MÚSICO OSCENSE

[CANCIÓN DE AUTOR. El cantante oscense Ricardo Constante publica su segundo álbum, con trece temas: “Año de Bienes”, arropado por Jorge Marsó a la batería, Lorenzo Montull al bajo, Jorge Ramón al clarinete y saxo, Alberto Pueyo “Tolo” a la guitarra. La dirección musical es de Manuel Franco.] ¿Cuál es la idea, el punto de partida de este segundo disco?
El punto de partida de Año de Bienes ha sido la continuidad. Una vez acabado Constante y sonante, mi primer trabajo me parecía casi imposible realizar otro y mucho menos superarlo, porque en ese primer trabajo hubo mucha sinceridad, espontaneidad. El segundo disco siempre es mucho más duro, porque el primero tuvo una gran acogida y la gente siempre espera más. El segundo disco es el más difícil siempre. Hay que confirmar que el primero no fue un azar ni una casualidad. Este disco parte de lo mejor del primero intentando conseguir una línea de continuidad, de compromiso, de fidelidad a unos sentimientos que hoy creo sinceramente que se han perdido.
El tema general, por decirlo así, podría ser Aragón: el paisaje, sobre todo. El paisaje del hombre y el hombre en el paisaje. ¿Qué significa Aragón para ti, cómo lo ves, y en qué medida esa idea básica de Aragón es el tema esencial de tu música?
Hoy día la música es casi toda igual estés en dónde estés. Nuestra labor es diferencial, hablamos de lo nuestro, con música atractiva y arreglos actuales, como me dijo una vez Matías Uribe somos gente de gorra pero con la visera levantada. Aragón sigue presente porque su paisaje, sus gentes, sus problemas me llegan de cerca. Han desaparecido los años que luchábamos por las cosas, que pedíamos lo que era nuestro… recuerdo tantos conciertos. Es que ahora no hay nada por lo que luchar en esta tierra? El conformismo me mata, y la indiferencia más.
Siempre hay como una elegía, un canto a lo que se pierde, una suerte de añoranza por el Aragón idílico o por el Aragón de ayer, vinculado a tus raíces y parece que a tu infancia. ¿Lo vives así o es una impresión engañosa mía?
Yo nací en mi casa, en mi calle de jugar, aquella infancia perdida, el primer amor, tu vieja escuela, las historias que nos contaban los abuelos, los viejos juguetes que nosotros mismos construíamos, aquellas vacaciones en el pueblo con los tíos de la montaña…Me conmueve pensar como en mi infancia éramos tan felices y no teníamos nada. La gente de nuestra época hemos vivido un cambio tan radical, tan determinante que me gusta muchísimo volver a mi infancia, recordarla, revivirla en canciones porque fuimos muy felices. Yo fui un niño feliz.
-Hablemos de las letras: tocas dos temas candentes y casi eternos: los bienes artísticos, que se han ido a Cataluña y cuyo retorno se ha convertido en una pesadilla, y el agua, en “No llega el agua”.
Los Bienes me ha dado la oportunidad de jugar con el título del disco y darle un doble sentido. Por un lado como dices nuestra pesadilla de Años de Bienes…que no vienen y por otro el deseo de regalar un Año de Bienes, de felicidad, de buenos propósitos para todos.
El agua…es un tema especial, se ha jugado y aprovechado mucho estos últimos años y más ahora con la celebración de la Expo, pero sigue sin haber conciencia del verdadero problema que representa. Dependemos del agua más que del petróleo y no nos damos cuenta. Canto al agua como algo que nos pertenece, como patrimonio de belleza natural. Tenemos la inmensa suerte de vivir en un territorio de agua, agua para vivir, agua para jugar, agua para disfrutar. El agua representa la belleza y forma parte de nuestros sentimientos.
Uno de los temas más conmovedores del disco es “Mi vieja escuela”. Un llanto por las escuelas que desaparecen. ¿Cuál es la historia de la canción y por qué te ha interesado?
Un amigo, Rafael Jiménez, alma mater del Museo Pedagógico, me habló de un poema que tenía sobre una escuela, sobre su vieja escuela de Tiermas, en la que él aprendió de niño y que quizás podría ser interesante para hacer una canción. Me gustó y empezamos a desarrollar la idea y la verdad que es una de las canciones que más personalidad dan al disco.
Hay homenajes concretos: uno de la Ronda de Boltaña y otro a los Titiriteros de Binéfar. ¿Por qué a ellos y no a otros, por decirlo a la brava?
Nos invitaron un día de agosto Paco y Pilar a ir a su casa de los títeres en Abizanda a hacer un concierto. Con tal motivo les escribí un soneto para regalárselo en el concierto, siempre me gusta regalar detalles de estos entre canción y canción. Al acabar el concierto me ofrecieron su libro de firmas que allí tienen para sus invitados y les dejé escrito este soneto que más tarde acabaría convirtiéndose en una canción. Son gente que se lo merecen, que llevan alegría a los pueblos, que cuentan historias, que juegan con los niños…Tenía que ser una canción divertida y alegre que le vendría bien a nuestro disco y así fue. Y entonces, pensé en la Ronda que de otro modo hacen lo mismo de la manera más auténtica que conozco y también sería una canción alegre de ronda que añadiría alegría y frescura al disco.
Estas dos canciones son un homenaje hacia ellos, dos grupos con un simbolismo especial y diferente al resto.
Quizá uno de las canciones más espectaculares es “Sueño rasante”. Un mirada, a vista de pájaro más bien surrealista, de un sinfín de temas y paisajes aragoneses. Hasta te has atrevido a separar a los amantes…
Es una balada jota que me encanta. Es una de las canciones que mejor sabor de boca me dejan, para mí una de las mejores canciones del disco. Es una canción siempre inacabada, podríamos seguir volando y volando, pero las canciones tienen un tiempo y un espacio. Es una canción imaginativa y llena de contrastes, para cerrar los ojos y dejarse llevar sobrevolando paisajes, tradiciones, leyendas y mitos de Aragón.
He hablado de tono elegíaco, pero hay por lo menos cuatro o cinco canciones que son claramente festivas. ¿Combinan bien la elegía y la fiesta?
La cosecha y el barbecho, el día y la noche, la lluvia y la sequía, las penas y las alegrías, la vida y la muerte. Nada es nada por sí sólo y unas dependen de las otras siempre. Es necesario que combinen como en la vida misma. Y en un Año de Bienes hay de todo optimismo, alegría, y muchos deseos por cumplir.
Eres el letrista de la mayoría de los temas, y todos ellos están impregnados de imágenes. ¿Cómo defines tus letras, qué pretendes?
Sin una letra no puede nacer una canción. Mis canciones nacen de la letra siempre, siempre algo que decir y adornarlo, embellecerlo con música. Mis letras son sencillas creo, cada vez me siento mejor encontrando referencias sonoras, imágenes, contrastes. Me gusta hacerlo y lograr en tan poquito espacio expresar un sentimiento, algo que después pueda tocar la fibra sensible que todos llevamos dentro. El éxito de una letra está en llegar a emocionar a alguien cuando la escuche, pero sin duda primero tiene que emocionarme a mí.
Hablemos de la música: hay todo: música popular, habaneras, vals… ¿Qué has pretendido, cómo defina la parte musical?
Letras y música van unidas en cada una de las canciones reforzando la idea que desean plasmar. La música se ha construido para cada una de las letras de las canciones y no por eso es parte secundaria de este trabajo. La música enriquece de una manera singular cada uno de los temas y el resultado final, sobre todo en un concierto en directo es sorprendente.
¿Cuál es la importancia de Manuel Franco en este disco?
Constante y Sonante, Ricardo y Manuel. Esta frase podría resumir lo que es Manuel en este proyecto. Manolo y yo nos conocimos en Hato de Foces, donde coincidimos unos años. Yo le iba enseñando mis canciones y él enseguida me sorprendió mostrándome arreglos que iba haciendo con ellas. Poco a poco fuimos dando forma al primer trabajo y en este segundo hemos logrado mantener el espíritu del primero que tan buena repercusión tuvo. Manuel ha sido el director musical de los dos discos, se ha ocupado de todos los arreglos y ha sabido encontrar los arreglos precisos para cada una de las canciones respetando siempre la temática y mostrando una gran sensibilidad hacia la idea. Es un trabajador incansable, le gusta la perfección y con él hemos conseguido la complicidad precisa para crear la musicalidad y el estilo de “Ricardo Constante”. Es una suerte haberle conocido y estoy muy feliz de tenerlo como compañero de viaje.
¿Sigue siendo la palabra cantautor la que mejor define a Ricardo Constante? ¿Volverá a ser alguna vez el tiempo de los cantautores?
Quizás la palabra cantautor esté trasnochada, personalmente no me gusta porque clasifica demasiado y además de forma equivocada. Es cierto que llevo la iniciativa de los trabajos, la idea matriz, represento la idea de lo que hacemos, pero es cierto que sin Manuel y sin la complicidad y apoyo de todos mis amigos y compañeros del grupo, nada de esto sería posible. Yo siempre intento hablar en plural, lo cual desmitifica la idea personal de cantautor, pero es verdad que represento la idea por la fuerza que puedan tener mis canciones, sobre todo mis letras.
Compromiso. ¿Tiene esta palabra algún significado en tu música y en este disco en concreto?
Me gusta el compromiso. Me gusta que me identifiquen con ese significado. Cada canción, cada letra que escribo nace de un compromiso, primero personal y después colectivo. El compromiso es lo que hace que las canciones sean creíbles, tengan más fuerza, y pueda poner todo mi sentimiento al cantarlas. Sin ese compromiso no me gustarían tanto. No me gusta hacer nada que no tenga una justificación y además creo que la gente lo nota, y llega más al sentimiento del que escucha. Creo que necesitamos más de este tipo de música, aunque a veces se puede caer en el oportunismo, que espero que no sea este nunca mi caso.
[La Ficha:
Año de Bienes. Ricardo Constante. Letras: Ricardo Constante, Rafael Jiménez y José Antonio Rey del Corral. Música: Ricardo Constante y Manuel Franco. Músicos: Ricardo Constante, voz; Manuel Franco (acordeón, teclados y percusiones); Alberto Pueyo “Tolo” (guitarra acústica y eléctrica), Lorenzo Montull (bajo), Jorge Marsó (batería) y Jorge Ramón (saxo y clarinete). Colaboraciones: Juan Blas (laúd),Luis Miguel Bajén (voz, chiflo y pandereta), Joge Berges (guitarra flamenca), Eduardo González y María José Moreno.]
CRÓNICAS DE LA EXPO / 20. ALLÁ VA LA DESPEDIDA

La Expo ha tenido grandes fotógrafos, grandes informadores, grandes seguidores en prensa, radio y televisión. Ésta ha sido la Expo de los ciudadanos, de los voluntarios, de los invitados y muy especialmente también de los medios de comunicación que la han hecho más visible, audible, más cercana, más constante si cabe. La lista de nombres sería inagotable: Fernando Ruiz, Susana Luquín, Javier Vázquez, David Marqueta, Miguel Mena, Juanjo Hernández, Míquel Alcázar, Toni Ruiz, Pilar Estopiñán, los equipos de Heraldo, El Periódico, de las distintas televisiones y radios, las agencias, cuantos más enumero a más profesionales echo en falta, los gabinetes de prensa.
José Antonio Melendo, casi siempre por libre, siempre ha estado ahí, al pie del cañón, atento a cualquier señal de las nubes, de la luz, de los colores, de las formas. Ésta es una de esas fotos que definen su tenacidad, su búsqueda y su pasión por las atmósferas. Ayer sábado, según él mismo me cuenta, Melendo realizó algunas tomas "aéreas espectaculares, desde una avioneta", acompañado del pintor Pepe Cerdá y de la diseñadora y fotógrafa Ana Bendicho... Y en esta tarde, a las 19.00, está ajustando la posición del fotógrafo desde el Centro Internacional de Prensa...
Antes de que vengan los fuegos artificiales, allá va la despedida.
BODA Y MUERTE EN UN DÍA. Por NATALIA JUNQUERA / EL PAÍS

[Hoy, en las páginas del suplemento dominical, El País publica este emocionante reportaje de Natalia Junquera acerca de la historia de Arturo Lodeiro y Julia Muñoz, una de esas conmovedoras historias que tienen algo de inverosímil, de fantástico y, sobre todo, algo hondamente doloroso. La foto pertenece al archivo familiar y la reproduce el diario.]
Boda y muerte en un día
[Se casó para que su novia no fuera madre soltera y porque lo iban a fusilar. ¿Delito?: "No consta"]
NATALIA JUNQUERA 14/09/2008
Arturo Lodeiro estaba en la cárcel el día en que se casó con Julia Muñoz. No llegaron a verse como marido y mujer. Se casaron por poderes. Arturo, cerrajero, de 35 años, que llevaba casi diez meses detenido, estaba "a punto de morir", fusilado. Julia, embarazada de dos meses, se convirtió en viuda ese mismo día, tal y como su marido le comunicaba en su última carta, escrita en capilla, horas antes de ser ejecutado:
"Madrid, 27 de abril de 1940.
Adorada esposa: En este momento realizo mi voluntad por lo cual puedo llamarte al final de mi vida, esposa mía, y a mi niña, hija verdadera. A pesar de que los momentos no son de los más agradables, al menos me cabe la alegría de haber cumplido contigo como Dios manda. Ya, querida nenita, puedes llamarme esposo, y cuando hables a nuestra Julina de mí, le digas que su papaíto la quería mucho por ser hija tuya y por quererte como jamás quise. Tú, Julia mía, procúrate una relativa y sana felicidad. No le des a mi nena un padre que sea malo.
Ya sabes que no quiero rencores. Acepta esto con la mayor resignación y que lo consideres como un error, como lo que es. Cuando éstas recibas, ya habré dejado de existir y mi último pensamiento habrá sido para mis dos niñas inocentes y desamparadas. Ten valor, Juli, piensa en nuestra nenita.
Un beso hasta dejar la vida, para ti y la niña".
Julia Muñoz no pudo ir a recoger el cuerpo de su marido. "Cuando supo que había muerto se puso muy enferma. No quería comer y apenas podía alimentar al bebé", explica su nieta, Julia Mota. Pero no le olvidó. A su hija le habló siempre de aquel hombre que "un día de invierno, cuando le preguntaron por qué venía sin abrigo, contestó con naturalidad: 'Se lo di a uno que tenía más frío". Y que consiguió aprisionar decenas de mensajes en papelillos de fumar enrollados y escondidos en los bajos de los pantalones que le daba a lavar desde la cárcel; mensajes que revelan, en tan sólo ocho líneas a veces, un amor infinito -"eres imprescindible para mi vida, no porque tengas que quererme, sino por ya dominarme completamente, imposibilitándome de pensar en otra cosa que no seas tú (...). Hoy estoy muy triste, y aunque pienso cosas muy bonitas no puedo darles expresión en mi carta; perdóname, nenita, estoy loco..."-. Y otras, un pragmatismo sobrecogedor en un hombre que sabe que todos sus gestos y palabras son ya una despedida: "El miércoles próximo te mandaré para que te compres unas yemas, pues he vendido el tabaco (...). Mándame el pantalón viejo".
Julia Muñoz guardó los papelillos de fumar y aquella última carta como un tesoro hasta su muerte, en 2000, a los 91 años. También las inútiles, pero cariñosas cartas de recomendación de varias viudas de falangistas: "Celia Leira, viuda de Pena, afiliada a Falange, declara estar muy agradecida al detenido Arturo Lodeiro, a quien cree incapaz de haber cometido delitos. En varias ocasiones me demostró tener buenos sentimientos. Al ser detenido como fascista mi marido, él trató de buscarlo y ponerle a salvo, conociendo sus ideas", se lee en una de ellas.
Años más tarde, esas cartas cayeron en manos de su nieta, que se enamoró del hombre que en sus últimas horas de vida sólo pensaba en casarse con su novia para que no fuera madre soltera y en garantizar su supervivencia, para lo cual era imprescindible impedir que la consumiera el odio - "ya sabes que no quiero rencores, acepta esto con la mayor resignación y considéralo como lo que es, un error" -. Cuando Julia Mota terminó de leer, necesitó encontrarle.
Empezó a preguntar por él en cada archivo. En Instituciones Penitenciarias le facilitaron un documento que le provocó una indignación imperecedera, y que dice: "Ingresó en prisión el 14 de junio de 1939. Entregado el 27 de abril de 1940 al piquete de ejecución para dar cumplimiento a la sentencia de muerte. Delito: No consta". "¡Mataron a un hombre sin saber por qué!", grita Julia, 68 años después del fusilamiento de su abuelo. Más tarde, en el foro Memoria y Libertad, dio con alguien que tenía no sólo noticias sobre el paradero de Arturo Lodeiro, sino su mismo apellido.
"No conocíamos a la familia de mi abuelo, ni ellos a nosotras. Ni siquiera sabían que se había casado", explica Julia. Hasta el punto de que cuando los gestores del cementerio de la Almudena buscaron a la familia Lodeiro para preguntarle si quería llevarse sus restos -diez años después del fusilamiento-, llamaron al padre del ejecutado y no a su viuda. "Lo exhumaron y se lo llevaron a su panteón familiar. Mi abuela nunca lo supo". Un día, en Internet, Julia tropezó con aquella parte de la familia que no conocía y encontró por fin a su abuelo. "Fui a ver el panteón familiar al cementerio el pasado 12 de abril. Sentí de repente una tranquilidad absoluta".
DAVID FOSTER WALLACE SE HA SUICIDADO

El escritor se colgó el pasado viernes en su domicilio de Claremont, Los Ángeles. Su mujer encontró el cadáver
[En distintos medios latinoamericanos y norteamericanos apareció la noticia del suicidio, por ahorcamiento, de David Foster Wallace. En España, Marta Peirano, de ADN, redactó así la noticia hace algo más de una hora. En una ocasión, dijo Wallace: “Yo tuve un profesor que me caía muy bien y que aseguraba que la tarea de la buena escritura era la de darles calma a los perturbados y perturbar a los que están calmos”.]
Encontraron el cadáver de David Foster Wallace, el niño milagro de las letras norteamericanas, el pasado viernes por la noche en su casa de Claremont, Los Ángeles. El escritor, de 46 años, estaba de baja de su taller de escritura creativa en la Universidad de Pomona. Lo encontró su mujer, cuando volvió a casa sobre las nueve de la noche. Según revela el parte policial, se había ahorcado.
Foster Wallace ha sido un escritor precoz, un ironista triste y extremo en sus planteamientos, tanto lingüísticos y literarios como vitales. Publicó su primera novela, The Broom of the System (1987) a los 24 años y funcionó en un mercado donde triunfaban Bret Easton Ellis y Paul Auster. Según el New York Times, Foster Wallace "intentaba darnos un retrato, mediante una combinación de juegos de palabras propios de Joyce, parodias literarias y una aventura cómica picaresca, sobre un Estados Unidos contemporáneo que ha enloquecido".
Infinite Jest (Una broma infinita), publicada en 1996, terminó de configurar su nombre entre los grandes hechos de la literatura norteamericana actual. Representante quizá de un nuevo gótico americano donde, cambiando la dulzura aparente de Flannery O’Connor por el humor esperpéntico, nada también Thomas Pynchon, su "broma" fue un libraco de 1092 páginas y otras 115 páginas de notas, fragmentado y sin embargo coherente, de estructura más circular que lineal y referencias shakespearianas. Y decididamente milagroso: contra todo pronóstico, escaló rápidamente las listas de ventas y apareció en la lista de la revista Time entre las 100 novelas inglesas del siglo.
Gracias a estas novelas y a su colección de extraños relatos La niña del pelo raro, Wallace recibió la beca Genius de la fundación Mac Arthur. Después llegarían las Entrevistas breves con hombres repulsivos (1999) y Extinción (2004), obras menores aunque cuidadas, además de colaboraciones más o menos regulares en las revistas más prestigiosas del género -Esquire, GQ, Harper’s, The New Yorker y Paris Review y una colección de ensayos y opiniones, Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer.
Su editor, David Ulin, habló de él este sábado en una reunión de críticos literarios de Nueva York. "David fue de los principales escritores que devolvió la ambición, el sentido lúdico, el amor por contar historias y un experimentalismo exuberante a la novela a finales de los 80".
CESARE PAVESE, por JUAN LUIS PANERO

A LA MAÑANA SIGUIENTE CESARE PAVESE NO PIDIÓ EL DESAYUNO [No me ha dado tiempo a escribir nada sobre Cesare Pavese, un escritor que me ha marcado mucho: por sus poemas, por su diario, por sus novelas y por su condición de traductor y teórico de la literatura norteamericana. En los años 80 sobre todo leía cuanto caía en mis manos sobre él, era una debilidad. Leí la biografía de María de la Luz Uribe y las más raras ediciones. Uno de mis blogs favoritos es el de Fernando Valls, tan cuidado, tan lleno de homenajes y de fotos excelentes, tan oportuno siempre en el recuerdo y tan erudito. En él encuentro este poema de otro poeta al que leí mucho: Juan Luis Panero. Nunca me apasionó Leopoldo y sí en cambio Juan Luis. Lo copio porque me gustan el poeta, el gran escritor piamontés, y esta pieza de su suicidio, que anuncia en su estremecedor diario. Fernando Valls ha retornado a Berlín con Gemma Pellicer, inagotable narradora.]
..
Solo bajó del tren,
atravesó solo la ciudad desierta,
solo entró en el hotel vacío,
abrió su solitaria habitación
y escuchó con asombro el silencio.
Dicen que descolgó el teléfono
para llamar a alguien,
pero es falso, completamente falso.
No había nadie a quien llamar,
nadie vivía en la ciudad, nadie en el mundo.
Bebió el vaso, las pequeñas pastillas,
y esperó la llegada del sueño.
Con cierto miedo a su valor
-por primera vez había afirmado su existencia-,
tal vez curioso, con cansado gesto,
sintió el peso de sus párpados caer.
Horas después –una extraña sonrisa dibujaba sus labios-
se anunció a sí mismo, tercamente,
la única certidumbre que al fin había adquirido:
jamás volvería a dormir solo en un cuarto de hotel.
..
JUAN LUIS PANERO, Los trucos de la muerte, 1975
CD DE LOS IX PREMIOS DE MÚSICA ARAGONESA

PRESENTACIÓN DEL RECOPILATORIO
IX PREMIOS DE LA MÚSICA ARAGONESA
Este año, con una edición de 1.000 copias
Por tercer año consecutivo, Aragón Musical como organizadora de los Premios de la Música Aragonesa que se celebran cada año en Aragón, presenta en esta ocasión y con el patrocinio de CAI, el cedé recopilatorio y resumen de lo sucedido en la entrega de los IX Premios de la Música Aragonesa. Una gala de entrega que se celebró en el Teatro Principal de Zaragoza el pasado 21 de enero del presente año.
Este recopilatorio que incluye dos temas inéditos, incluye temas entre otros de Héroes del Silencio, Cuti o Niños del Brasil. Para la presentación este año, se quiso hacer de una forma distinta y se realizará en dos partes. Este, se presentará en un bus turístico de la ciudad y en recorrido por algúnas de las salas de conciertos de la capital. De esta forma, conoceremos algúnos de los puntos de música en directo de Zaragoza, tan necesarios para la música en Aragón. El final de la "fiesta" será en la sala El Zorro (Centro comercial Independencia), donde se servirá un ágape y se podrá disfrutar del acústico de uno de los premiados en la última edición de los premios, Mister Hyde.
El contenido completo del cedé recopilatorio se conocerá el mismo día de la presentación el próximo miércoles 17 de septiembre. El reparto de los cedés se realizarán como siempre de forma gratuita durante el recorrido del autobús (máximo 1 por persona y hasta fin de existencias y límite de aforo del autobús). CAI además y durante los próximas semanas anunciará el reparto de otra cantidad de recopilatorios, sumando así un total de 1.000 copias que servirán para la difusión gratuita de la cultura musical aragonesa.
El recorrido por la ciudad de unos treinta minutos, tendrá su salida a las 20 horas este miércoles 17 de septiembre desde el Teatro Principal de Zaragoza. A las 20.30 horas, seguirá la presentación en el El Zorro.
PRESENTACIÓN:
Día: miércoles 17 de septiembre
Hora de salida: 20.00 horas (puntualidad a los medios informativos)
Lugar: Teatro Principal de Zaragoza
Aragón Musical, agradece la colaboración de Turismo Zaragoza.
*Esta foto de Bigott es del Colectivo Anguila, que han realizado un fantástico trabajo con los artistas de la Expo. Esta nota está remitida por Aragón Musical.
LUIS ALBERTO DE CUENCA. UN POEMA DE AMOR

El desayuno
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
"Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno."
De La rosa y el hacha (1993)
*La foto es de Zuan.
LA REALIDAD Y LA ESCRITURA, SEGÚN D. F. WALLACE

El escritor, crítico, traductor y director del Instituto Cervantes de Nueva York Eduardo Lago escribe hoy en El País una ajustada y emotiva crónica sobre la muerte de David Foster Wallace, al que traduce en España un novelista tan intenso como Javier Calvo para el sello Mondadori. Recuerda Lago que lo entrevistó en dos ocasiones al autor de La broma infinita. Cita dos declaraciones:
-"Nuestra relación con la realidad está violentamente mediatizada por el impacto de los medios visuales y la tecnología, sobre todo la televisión. Creo que la literatura seria mantiene una relación sumamente compleja y ambivalente con la industria del entretenimiento en general".
-"Lo esencial es la emoción. La escritura tiene que estar viva, y aunque no sé cómo explicarlo, se trata de algo muy sencillo: desde los griegos, la buena literatura te hace sentir un nudo en la boca del estómago. Lo demás no sirve para nada".
*David Foster Wallace en su foto más famosa y evocadora.
EL MUNDO DE LOS PIRINEOS. VIAJEROS (1).

[Juan Gavasa Rapún es periodista, escritor, editor y viajero. Conoce el Pirineo como la palma de su mano. En su excelente y variado blog –de periodismo, de historia, del mundo pirenaico, de sus viajes- ha iniciado una serie de artículos sobre los viajeros de los Pirineos, un tema que siempre me ha gustado mucho. Traslado aquí la primera entrega, que lleva una ilustración muy simpática: la del músico y folclorista y curioso insaciable Alan Lomax con un paisano. Ayer domingo, el escritor y periodista Sergio del Molino publicaba ayer en Heraldo un reportaje sobre la película de la que acaba ser objeto; hace unos años, Plácido Serrano y Prames recuperaron y editaron los materiales que había grabado en Aragón. Sinceramente, me gusta mucho el trabajo pulcro, riguroso e intenso de Juan Gavasa, editor del sello Pirineum, que acaba de reeditar El mito del Canfranc.]
VIAJEROS. 1
Por Juan GAVASA
Los pioneros del pirineísmo dejaron escritos los más hermosos testimonios sobre la cordillera. Sus descripciones abundaban en la exuberante belleza de las montañas y en el misterioso magnetismo de unos paisajes que azuzaban todos los instintos vitales. Henry Russell escribió que “hay mañanas en las que los ángeles tienen nostalgia de la tierra”. Pero en las faldas de esas montañas, en los fondos de los valles habitaban hombres y mujeres que pertenecían a una cultura milenaria, de la que casi nadie se había interesado durante siglos.
Tuvieron que llegar los primeros fotógrafos para que la geografía humana adquiriera protagonismo. El viajero francés Lucien Briet fue el más popular e influyente de todos. Recorrió desde 1889 a 1911 en sucesivas campañas todo el Pirineo aragonés y dejó el mejor documento visual de la cordillera, un legado gráfico que es un auténtico almacén de la memoria. Otros reforzarían el valor estético y humano de estas montañas, como el maestro del pictorialismo José Ortiz Echagüe, los catalanes Adolf Más y Juli Soler I Santaló o los locales Francisco De las Heras, Ricardo Compairé, Aurelio Grasa, Andrés Burrel y Alfonso Foradada. Para ellos era más importante la esencia del hombre que el paisaje que le rodeaba. Unos se detuvieron en el tipismo de unas tradiciones ancestrales y otros optaron por ejercer de notarios de un tiempo que se consumía en las llamas fatuas del progreso. Pero todos compartieron la misma fascinación por unas gentes y unos pueblos que habían permanecido secularmente aislados. Allí encontraron la pureza de su inspiración creativa. La misma que condujo a Joaquín Sorolla a Ansó para elaborar el mural dedicado a Aragón en la monumental obra sobre las regiones de España encargada por la Hispanic Society.
El alemán Fritz Krüger publicó en 1935 “Los Altos Pirineos”, el mayor compendio jamás escrito sobre la tradición y las formas de vida del Pirineo español. Veinte años después el catalán Ramón Violant I Simorra editó el mítico “El Pirineo Español”, un clásico de la etnografía pirenaica que sigue siendo considerado un referente para entender la cultura y antropología pirenaicas. En ambos casos, sus autores acudieron al rescate de los restos de una civilización que intuían cercana a su desaparición. Otros, como el jaqués De las Heras, contribuyeron de manera inconsciente a dejar testimonio eterno de ese epílogo sociológico. El fotógrafo captó con su cámara el “triste desfile de muerte en vida” de las espirituadas en la procesión de Santa Orosia de Jaca en los años 20 del pasado siglo. Hoy es el único documento gráfico completo que se conserva de aquel tenebroso espectáculo.
Fue el tiempo también de los etnógrafos, antropólogos y folcloristas. Superado el impacto perturbador del paisaje, era necesario interpretar y comprender el origen de las tradiciones de los pirenaicos y el dédalo de sus creencias. Dos de los más destacados fueron la inglesa Violet Alford y el norteamericano Alan Lomax. En la primera mitad del siglo XX viajaron asiduamente a la cordillera y se detuvieron en la música y las tradiciones religiosas y festivas, imprescindibles para alcanzar a entender la dimensión antropológica de la cultura pirenaica.
En el siglo XIX los viajeros románticos exploraron con fortuna diversas manifestaciones artísticas para expresar las sensaciones que les provocaba la montaña. Los pintores Gustave Doré, Gavarní, Albert Tissander o Victor Petit fueron algunos de los más significados evocadores del paisaje pirenaico. En los primeros escarceos del siglo XX la vanguardia artística europea derivó en el Pirineo para poner en práctica su revolución conceptual. En 1906 un joven Picasso se preparaba en Gosol para transformar para siempre la visión del arte. Chagall, Dalí, Gris o Duchamp vibraron con la riqueza cromática que desprendían las montañas. Pero quizá la ejemplificación de todo ese caudal inspirador corresponde a Joaquín Sorolla con la gran pintura de los ansotanos que realizó para su monumental “Las regiones de España”.
El 24 de agosto de 1912 viajó desde el Valle de Roncal hasta Ansó para documentarse. Sorolla tenía claro desde del principio que “la encarnación máxima y más universal del espíritu aragonés se manifestaba en la jota”. Al regresar de la localidad ansotana escribió a su mujer Clotilde García: “Ansó es admirable para pintar figuras; así es que cuando tenga que hacer estudios para el cuadro de Aragón volveré aquí”.
Sorolla volvió en 1914 y se instaló en Jaca durante los tres meses de verano. Allí creó el mural definitivo que representaría a Aragón en el inmenso mural destinado a decorar la biblioteca de la Hispanic Society de Nueva York. En su estancia en Jaca pintó numerosos cuadros y bocetos de los paisajes y las montañas del entorno. El 7 de septiembre su hija María Clotilde se casa en la Catedral de Jaca obligada por su padre, que no quiere desplazarse a Madrid para la ceremonia. Está absolutamente inmerso en su trabajo y quiere plena dedicación. El padre regala a la hija un apunte de un paisaje jacetano.
*Nota: Mucho de los libros que cita aquí Juan Gavasa han sido publicados en Aragón y en otros lugares. Y también los fotógrafos han sido ampliamente difundidos. Entre otros, Francisco de las Heras fue objeto de una inolvidable monografía con sus fotos y su peripecia que apareció en Pirineum.
RAMÓN ACÍN PEDAGOGO. EVOCACIÓN EN SEPTIEMBRE

[Nos escribe la Fundación Ramón y Katia Acín:
Dado que estamos en septiembre, y que en todos los ámbitos se inicia el nuevo año escolar, os invitamos a leer unos fragmentos sobre Ramón Acín Pedagogo, incluidos en “La línea sentida”.
Un cordial saludo.
Ramón Acín pedagogo
La preocupación de Ramón Acín por renovar el sistema pedagógico vigente ocupó todos sus empeños. Ejerció el magisterio con estricta fidelidad a la actitud que había aprendido de su “amado maestro” –como él mismo definió a Félix Lafuente-. Los testimonios y referencias que constan de su labor docente son unánimes. Acín abrió una academia ubicada en una estancia de su casa, adonde acudían principiantes de la pintura, escolares y aprendices para formarse en dibujo artístico o técnico y, como es de suponer, aprehender del mismo Acín, de su concepción del mundo y de las cosas. Sobran también las manifestaciones de admiración y agradecimiento de quienes pasaron por esa casa, algunos de ellos de forma gratuita.
Consideraba Acín nefasta la educación impartida en las escuelas y colegios de aquellos años. La escuela oscurantista, discriminadora, memorística y cruel en sus injustos correctivos era el polo opuesto de la aspiración por una educación iluminadora, integradora, capaz de imprimir un espíritu cultivado y libre mediante la exposición razonada y cercana al alumno y en la que primara el contacto directo con las materias estudiadas.
Se ha hablado muy poco por ejemplo, de sus relevantes dotes pedagógicas, cuando en realidad, su posición a este respecto se sitúa a la vanguardia de las innovaciones de su época. Habiendo captado muy pronto que en materia de educación la libertad juega un papel decisivo, tuvo el acierto y la valentía de romper viejos moldes dando la palabra a sus alumnos y ofreciéndoles la oportunidad de practicar la participación responsable y la cooperación solidaria. (Félix Carrasquer. “Recordando a un oscense ejemplar”. Catálogo Exposición de Ramón Acín (1888-1936), pgs. 33-39, 1988)
Así traducía nuestro profesor algunos ejemplos de lo que debía ser la renovación pedagógica.
Ramón Acín pedagogo, 1
... El que dijo que al niño con el juguete debía entregársele el martillo para destrozarlo, estaba bien lejos de ser tonto. Un martillo en manos infantiles es algo más noble que un martillo: es reactivo, escalpelo, piedra de toque, balanza. Los padres muchas veces, santa simplicitas, castigan el ansia de saber. Los niños, no saben por qué canta y corre un gallo de carne y plumas y por qué no corre ni canta un gallo de plumas y cartón, mientras no rajan los dos y ven arrastrar al primero el tirabuzón de las tripas y contemplan la panza vacía del segundo. Miguel Servet, sabiondo, buscó en la sangre la vida: un niño, ingenuamente, la adivina en los intestinos. (Ramón Acín. “Juguetes y martillos”. El Diario de Huesca, 6-1-1917)
Repite incansablemente las consignas “alegría, educación, salud y limpieza”, como tablas de la ley de la nueva escuela. No es publicidad gratuita. Hablamos de los años en que ciudadanos puros de los que hablábamos al principio, y en este caso arquitectos, confeccionaban planos para que los obreros pudiesen construirse una vivienda: una toma de luz, una de agua...
En sus colaboraciones para el periódico de la CNT, “Solidaridad Obrera”, tituladas genéricamente “Florecicas”, deja estos pensamientos sobre la enseñanza:
Cuando busquéis un maestro, camaradas, no busquéis un título; buscad un cerebro pleno, buscad un corazón bueno y una voluntad firme.
*
A la máxima de la vieja escuela clerical de la letra con sangre entra, hay que oponer esta otra máxima de nuestra escuela nueva y laica: “no pegarás al niño ni con una flor”.
*
Ha dicho un escritor francés que el canto de la libertad no es la Marsellesa; es lo que cantan los niños al salir de la escuela. Hay que sacar la escuela al bosque, al jardín, al huerto. Hay que pegar fuego a esas escuelas pocilgas memoristas y rutinarias de los mapas con sus océanos colgados en la pared y su Cristo difunto. Hay que llevar a la escuela belleza, alegría y salud.
*
Dicen que Aristóteles dijo: “Verdad no existe en la inteligencia que antes no haya pasado por los sentidos”. Por eso, el niño no es humano antes de conocer la naturaleza, ponerle un dios en la cabeza como se le ponen un par de zapatos en los pies. Que conozca la vida; que viva la vida y luego, allá él, escogiendo entre la Santa Trinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo o la Santísima Trinidad de la eterna materia, la eterna energía y el eterno tiempo.
No creemos pedagógico enseñar al niño una ristra de misterios sin haber aprendido antes una cadena de verdades. (Ramón Acín. “Florecicas (de colaboración)”. Solidaridad Obrera, Barcelona. 20-4-1923)
Ramón Acín, ateo, no prohíbe la comunicación de los humanos con los dioses. Abomina de la esclavización del niño a creencias que no puede juzgar.
Ramón Acín pedagogo, 2
Promueve el deporte-ejercicio frente al deporte-espectáculo. Denuncia la situación de inhumano abandono que padecen las inclusas. Realiza propuestas urbanas como la colocación de empalizadas en los parques para seguridad de los niños, diseña espacios infantiles. Proyecta juegos pedagógicos, pergeña y construye un mueble de dibujo…
Abraza con entusiasmo las novedosas técnicas del francés Célestin Freinet que le transmite, en 1932, su amigo Herminio Almendros y que tan buen resultado van a obtener en las manos de otro colega comprometido con la renovación pedagógica, Simeón Omella, maestro en el municipio oscense de Plasencia del Monte. Acín aplaudirá la implantación de la imprenta en la escuela como motor educativo eficaz y creativo. En 1935 se celebra en Huesca el II Congreso de la Técnica de la Imprenta en la Escuela.
...Porque, ¡oh, paradoja de la civilización! estas máquinas de imprimir que trae esta gente con tanta algazara y que recibimos todos con tanta algarabía, tienen la misma sencillez y son tan por igual ingenuas y calmosas —en estos tiempos de las trafagosas rotativas— como el tórculo de la primera imprenta que el citado impresor Larumbe estableció aneja a nuestra añeja Universidad.
Y en verdad que estos trabajos de niños salidos de estas máquinas como de juguete, tienen un poco la emoción de los incunables.
Y este Freinet, creador y animador de la imprenta escolar, tiene un mucho como de reencarnación del Gutemberg de cinco siglos atrás.
(Freinet es Mahoma en esto de la imprenta escolar, y Almendros, capitán de esta expedición, es su profeta aquí en España.)
...
...las escuelas, esas escuelas con imprentilla a lo Freinet, sin libros de texto, caros y pretenciosos, donde se dibujará en las paredes como antes en las cuevas y se contará con piedrecitas y se intuirá en los deditos el sistema decimal; en esas escuelas, cuando las gentes todas se desplacen en aviones a quinientos por hora, se dará como premio a la aplicación las viejas cometas fabricadas con dos palmos de percalina y cuatro cañas; dos cañas en forma de aspa y dos en forma de cruz.
Porque la civilización es una complejidad al servicio de una simplificación.
Decía Francisco Giner que nunca se había podido explicar cómo siendo los niños tan inteligentes son los hombres tan necios.
Ramón Acín pedagogo, 3
Ante estos maestros congresistas y los métodos de estos maestros, he llegado a concebir alguna esperanza de que algún día la inteligencia de los niños no tenga que perderse por caminos de necedad; día llegará, en que no se juzgue el valer de un niño por h más o menos, por una coma en decimales, a la altura del último tendero en ocho días de práctica o por un pretérito pluscuamperfecto que toda la gente de alto saber ha tenido pronto el buen gusto de olvidar. (Ramón Acín. “Un Congreso y unos congresistas”. El Diario de Huesca, 21-07-1935)
“Porque la civilización es una complejidad al servicio de una simplificación”.
Ese Acín que abogaba por la nueva escuela y censuraba el sistema vigente, optó por una vía educativa para sus dos hijas, Katia y Sol, que debió escandalizar a no pocos y provocar la envidia de otros tantos. La escuela de las dos niñas transcurrió, en los primeros años, en casa de los Acín. Conchita Monrás, mujer culta, deportista, con buenas dotes para el piano, esperantista y madre que compartía los planteamientos de su esposo hasta sus últimas consecuencias, daba clases a las niñas junto a su marido y otros profesores amigos que acudían periódicamente a ese oasis, remedo doméstico de Institución Libre de Enseñanza, cuyos resultados educativos no pudieron resultar más óptimos.
ESCUELA DE NOCHE (¿QUE FUE DE CANO CORCERELLOS?)

ESCUELA DE NOCHE
Meruca tenía un genio de perro rabioso dentro de un cuerpo minúsculo, un cuerpo de alfiler con joroba. Sus chispeantes ojos se encendían de ira cuando era necesario, cuando alguien gastaba una broma pesada a los hijos de sus señores --Jano, Pitusa y José Manuel-- o exageraba en la convención de las ironías. Sus señores eran César Fontenla, el dueño de la ferretería, más tarde banquero. Y Leonor das Airas, que en otro tiempo o en otra vida debía llamarse Ángeles de Amor, al menos eso era lo que ponía en el cartel de la farmacia que regentaba: "Ángeles de Amor. Licenciada en Farmacia". Si él era severo, poco dado a las chanzas, lo cual no le impedía ser frecuentador de bares y de mujeres, si reía lo hacía con displicencia y con aires de superioridad, ella también era un misterio: apenas salía de casa. Meruca, en las pocas veces que revelaba detalles de su intimidad, decía que era remilgada y que la farmacia era su mundo. La farmacia, los sótanos donde se almacenaban los medicamentos y las dietas. Jamás había cogido a sus hijos en brazos --una fragilidad congénita la caracterizaba; incluso su modo de andar, a saltitos suaves de canguro sobre un terreno sembrado de huevos, llamaba la atención-- y los destetó de inmediato, antes del mes, pero cuidaba hasta límites desproporcionados su alimentación. Confeccionaba unas minuciosas tablas y allí lo apuntaba todo: Jano, Pitusa, José Manuel, las verduras, los frutos secos molidos, la incorporación paulatina de danones, los zumos, la frecuencia de las heces, la pesadez o levedad de las digestiones, las horas ininterrumpidas de sueño, el número de veces que sonreían, era importante que llegasen a las 300 al día. La risa es el mejor indicio de buena salud. Y también le gustaba la novela de la televisión en blanco y negro: seguía tarde tras tarde los capítulos de El conde de Montecristo, Crimen y castigo y Papá Goriot, una serie que le impresionó por la sentida interpretación de Carlos Lemos. "Y porque --le confesó Meruca a mi madre-- hace años que no sabe nada de su padre: se fue a Barcelona con una camarera joven y desde entonces su nombre ha sido borrado de la memoria familiar". En un insólito rasgo de humanidad, le explicaba luego a la asistenta quién era el autor, Alejandro Dumas, un ruso de nombre imposible, Honorato de Balzac; en qué hechos básicos debía reparar y en qué partes y personajes se había escapado la adaptación del original, que poseía en su biblioteca de clásicos francesces y autores de folletín.
Meruca era uno de esos personajes que imponía pese a la chepa. Durante algún tiempo creímos que tenía dos corazones y un nido de alacranes en la espalda. Todos sabíamos que ocupaba un lugar que no le correspondía y que tantos años de sirvienta con derecho a habitación propia le habían conferido una gran seguridad en sí misma. Aparentaba no tener complejos y ser capaz de cualquier cosa. De ahí sus malas pulgas. Vivía en el cruce del Balneario, justo al lado del río y del lavadero, la ventana de su alcoba comunicaba con el gran puente de las anguilas, y durante años nos resultó antipática y violenta. A Anide lo persiguió hasta los jardines del Balneario con el furor de un jabalí malherido; una vez que se resignó a no alcanzarlo, desde las escaleras que dan acceso a la pista de baile hexagonal del recinto, lo insultó a sus anchas: de su boca salieron profecías nefastas, excomuniones y recuerdos para todos sus muertos. Doña Alicia, la dama benefactora del lugar y de Baladouro en general, una santera sin hábito pero sí con modales de monja, se quedó estupefacta: "Nunca había oído tantas maldiciones de ateo", dijo. Los gemelos Dubra eran su debilidad: los atendía en la farmacia, les daba prospectos a todo color y cuadernillos de propaganda para que dibujasen aquellos lagartos que tanto le gustaban a su padre: el lagarto común, el lagarto de San Antonio, la iguana, etc. Pero un día, Ovidio le pegó a Jano, el benjamín de la familia. Meruca lo acorraló detrás del cuartelillo y le cruzó la cara varias veces con insania, con un encono bestial. Esa misma noche fue a la vivienda del joven y pidió disculpas en el gran dormitorio que hacía a la vez de comedor de los domingos y de salita de estar, ante la abuela centenaria, el padre carpintero, la madre y los tres hijos. La Nena manifestó --entre lágrimas porque veneraba a su hermano gordo, al cual se parecía como una gota de agua a otra-- que sólo le concedería su perdón tras haberle estampado idéntico número de bofetadas. En medio de una gran tensión, Meruca le regaló a Ovidio una caja de galletas de nata.
Su sobrino Cano Corcerellos había heredado demasiadas cosas de ella: la inteligencia, la ira, la determinación y la joroba. La historia reciente de Baladouro Alto no se explicaría sin su presencia. Sin su magisterio. No se sabe cómo empezó a convertirse en alguien tan importante en nuestras vidas. O en las de Juanín, Santiago Verde, Paco el Pecas, el mismo Anide, Perillón, etc. Oí por primera vez su nombre en la hora de pasantía por boca de don José. Lo criticó con toda severidad y dijo que un hombre sin título, un hombre incompleto como él, un enano sin ilustración, no podía impartir clases en la trastienda de un bar de carretera, un bar de mala muerte. O algo así.
Nunca había sido un buen estudiante, pero ese epíteto no debía hacer referencia a su sabiduría y a su rendimiento sino a su actitud. Muy pronto abandonó los estudios y pasó por talleres de mecánica, clases particulares, cursillos de formación acelerada, fábricas y andamios. De la noche a la mañana, se convirtió en un experto en casi todo: lo mismo arreglaba un futbolín rebelde que desmontaba una moto, él llevaba una derby trucada y ruidosa de 49 centímetros cúbicos. Lo mismo confeccionaba los planos de una casa --con las zapatas para las columnas, el alzado, la planta y el perfil, y el correspondiente cálculo de sección para las vigas y viguetas-- que daba clases de Matemáticas con una eficacia asombrosa.
El acontecimiento principal de los sábados por la mañana en Baladouro alto eran sus lecciones. Esa sensación teníamos cada vez que nuestros amigos hablaban de ello; sentíamos una punción de nostalgia. Muchas veces me he ido a la cama y me he despertado a medianoche pensando en él. Sólo lo había visto fugazmente en su motocicleta: menudo, soturno, de rostro encanallado, pero me imaginaba su destreza con las bielas y las bujías, su caligrafía en el encerado, el modo en que les enseñaba a mejorar la resolución de las cuentas, a comprobar que todo estaba bien, y luego a aplicar esa práctica fluida en problemas de sentido común. Era duro y no le importaba reclamar la atención del ocioso y del desatento con un golpe de nudillos a traición o con el envío envenenado de un prisma de madera. Su método lo perfeccionaba en las numerosas visitas que hacía con sus alumnos a las serrerías, la fábrica de bloques de La Revuelta del Lobo, las conserveras de O Rañal, los montes desde los cuales se veía la perspectiva de los tejados de Baladouro y el trazado de las callejas, los campos infinitos cuarteados de surcos. Iban siempre en bicicleta y él dirigía al pelotón a lomos de su estruendosa moto. Inicialmente, a los padres les resultaba una extravagancia difícil de justificar, pero a Cano Corcerellos le daba lo mismo. Afirmaba: "Yo no he ido a buscar a su hijo. Que no venga si no quiere".
Se convirtió en un mito. Y en un enemigo para nuestro maestro, especialmente cuando a Juanín o a Santiago Verde se les escapaba un nuevo sistema para la resolución de ecuaciones de primer y segundo grado que habían desarrollado con el intruso. Por eso tanto don José como Gaspar decidieron que en la Semana de conocimientos con derecho a premios --una botella de jerez, enciclopedias Álvarez y fotos de Franco durante su visita en los años 50 a Baladouro y Caión, que se conservaban repetidas en los archivos de la escuela--, que se celebraba en mayo, se suprimirían los ejercicios de Matemáticas porque estaba claro que iban a ganar los alumnos del tenaz Cano Corcerellos.
El paso siguiente fue fundar la Escuela de Noche. El profesor realizó una criba y admitió tan sólo a alumnos cuyos padres le hubiesen testimoniado previamente su confianza. En su nueva orientación académica, Cano Corcerellos transformó la trastienda de su bar casi en un gabinete de alquimia. Sus alumnos aprendieron mecánica, electrónica, fontanería y todo un sinfín de asuntos, que a menudo rozaban con las técnicas del robo y del crimen. Durante dos semanas impartió una materia titulada El homicidio en la vida diaria, y rescató para los perplejos y voraces oídos de sus alumnos relatos acerca de Billy El Niño, Luis Candelas, El Jarabo, el mafioso Scarface y nuestro delincuente más afamado, el carterista gitano de Santa Mariña de Lañas Adolfo Boiro, que solía atracar las oficinas de bancos y estafetas con una pistola de agua.
Juanín, el hijo de Restituta, la encargada de una de las fábricas de salazón, se quedó con la mosca detrás de la oreja cuando leyó en el periódico O ideal galego que un hombre había dejado a su mujer y a su hijo en el interior de un coche, sin el freno de mano, y que se habían despeñado en el embarcadero de Malpica de Bergantiños, sobre un barco de pesca. Curiosamente, tres días antes, Cano Corcerellos les había explicado que ése era un gran método criminal. Poco después supimos una nueva faceta del insólito profesor: Juanín y Santiago Verde nos dijeron que toda aquella casuística de delitos y muertes aparecía transcrita al cabo de unas semanas, con hechos y protagonistas concretos, en las cuartillas de color rojo y verde que se vendían al precio de una peseta en el autobús de Transportes Finisterre bajo el título de Crímenes famosos.
Cuando salimos de la vieja escuela de A Baiuca --unos nos fuimos a la Universidad Laboral Crucero Baleares, otros a las empresas de Sabón de salazones, textiles y construcción, otros al nuevo Centro Escolar--, perdimos la pista de Cano Corcerellos. Pareció apagarse su figura durante algunos meses e incluso se contó que había pasado algún tiempo en la cárcel. Al cabo de un año, más o menos, reabrió su bar Pase y quédese. Lo tenía casi todo: futbolines, máquinas recreativas, dos mesas de ping pong y un cuarto