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MARTÍN CASARIEGO: EL ACOSO, EL AMOR, LA LIBERTAD

Hace unos días entrevisté para ‘Heraldo’ y para ‘Borradores’ al narrador Martín Casariego. Hacía muchos años que no nos veíamos. Vino a Zaragoza a presentar su libro ‘La jauría y la niebla’, que ha ganado el II Premio de Novela Ciudad de Logroño. El año pasado este galardón fue para Manuel Hidalgo. Esto fue, más o menos, lo que contó y dijo el autor de ‘La primavera corta, el largo invierno’.
“El acoso escolar destruye
y culpabiliza a la vez”
“Es muy difícil ser valiente en Euskadi”
Martín Casariego publica ‘La jauría y la niebla’, una novela sobre el insoportable clima de las aulas, sobre el miedo y la cobardía
Martín Casariego Córdoba (Madrid, 1962) nació y creció en una familia especial. Su padre, Pedro, era arquitecto y un hombre apasionado por la cultura. Su hermano mayor, Pedro Casariego, escribía poesía y pintaba y dibujaba. Una canción de Bunbury, con su vendaval de polémica, lo ha devuelto a la actualidad. Él era como “un artista intrigante y misterioso”, así lo definió Ángel González, que ejercía una especial fascinación sobre los demás: el propio Martín y los hermanos escritores Nicolás y Antón. Una de las novelas de Martín, ‘La primavera corta, el largo invierno’ se inspira en gran parte en aquel hermano talentoso que se suicidó en 1993. “En realidad, esa novela, que no he vuelto a leer desde que se publicó en 1999, nació de una imagen: la de alguien que contempla todo Madrid desde lo alto de una azotea. Era mi hermano Pedro. Allí contaba una historia de amor que él había vivido, una historia dramática, de pérdidas y reencuentros, con una mujer que se llamaba Azul”.
Ahora, Martín Casariego publica ‘La jauría y la niebla’ (Algaida), una novela de compromiso social y de denuncia, en cierto modo, con la que ha ganado el II Premio de Novela Ciudad de Logroño 2008. La pieza narra un día de la vida de tres personajes: Leandro, que tiene siete años; su hermano Ander, de catorce años, perseguido y humillado por sus compañeros de clase, y el escritor Ignacio Mayor, que tiene 68 años y acudirá a hablar de sus libros a un colegio de Euskadi. Martín Casariego reconoce que uno de los temas fundamentales del libro es “el acoso escolar” que padece Ander, un acoso que acaba siendo ambiental, insoportable, “que destruye y culpabiliza a la vez”. “La idea me vino a la cabeza hace algunos años, antes de que este tema se hiciera tan evidente en las aulas. Reuní distintos materiales. Además, a partir de 1995, tras redactar algunos guiones de cine y publicar la novela juvenil ‘Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero’ (Anaya), empecé a visitar colegios y eso me facilitó el encuentro con niños y adolescentes, como le sucede al veterano novelista del libro”. Había otro asunto que le interesaba: la pérdida de la inocencia, la expulsión del paraíso de la niñez, y eso es lo que padece el joven Leandro cuando le dicen, “más o menos brutalmente”, que los Reyes Magos no existen.
Martín Casariego, licenciado en Historia del Arte, también incorpora el tema de las tres edades del hombre. La niñez, la adolescencia y la juventud, y la madurez. “Si en el Arte, los estudiantes nos preocupábamos por los cambios externos de los personajes representados, en esta novela yo escribo de los cambios interiores, de una mudanza brutal. Leandro cambia bruscamente; Ander, el acosado, vive a hurtadillas, con miedo, pidiendo aire para respirar, víctima de una crueldad absurda de la manada, de los cobardes, de la jauría. Los propios profesores tienen miedo: se vigilan unos a otros, no quieren ver la situación, se alejan, no acaban de ayudar. La vida tampoco es amable”. Como una leve bocanada de esperanza, irrumpen pequeños fogonazos de amor.
La novela transcurre en Euskadi, y esa elección tampoco es casual o inocente. “A mí me preocupa mucho que en un país democrático como este exista gente que no es libre, que no puede alzar la voz porque va a ser agredida de inmediato. Aquí también se denuncia la violencia del grupo sobre el individuo, la agresión aleatoria de la jauría y también se aborda la cobardía. Es muy difícil ser valiente, la cobardía, la resignación y el miedo son comprensibles en algunas circunstancias, aunque no sean nada elogiables, pero aún es más cobarde quien se refugia en la manada”. El escritor, ya metido en ese torbellino de convulsiones, también reflexiona sobre la lengua. “Estoy con Fernando Savater. No existe una lengua de territorio, una lengua de la madre patria, existe una lengua madre y yo defiendo que se pueda usar en libertad, sea el español o el vasco, el catalán o el gallego”.
Martín Casariego es meticuloso en la estructura de sus libros. Confiesa: “Soy un narrador ambicioso. Quiero emocionar al lector, divertirlo y conmoverlo, por una parte, y además le invito a reflexionar sobre la condición humana dentro de un texto que se sostenga, que no decaiga, que apetezca leer. Corrijo mucho, busco la fluidez. Trabajo yo para que el lector no trabaje tanto, intento ponerle las cosas fáciles sin volverme obvio o previsible”.
*Esta foto es de Aloma Rodríguez.
'JORGE Y LAS SIRENAS', ESTA TARDE EN ÁMBITO CULTURAL

Queridos amigos:
Esta tarde del jueves dos, en el Ámbito Cultura de El Cortes Inglés, a las 18.30 se presenta el álbum ‘Jorge y las sirenas’ (Marboré, 2009), que ha ilustrado de modo espléndido Alberto Aragón y para el que yo he escrito un breve texto. Se trata de un relato sobre un niño, Jorge, que siente una especial atracción hacia las sirenas. Un día ocurre algo extraordinario: aparece una de ellas en la bañera de su casa.
El cuento, escrito en dos tramos, apareció en el suplemento ‘Artes & Letras’ y estaba concebido para aliviar a un niño, Jorge Sanmartín, que estaba hospitalizado y en un momento crítico. Jorge Sanmartín es una enamorado de las sirenas y ahora es un montañero y un apasionado del fútbol.
Es el primer libro ilustrado por Alberto Aragón, infógrafo y dibujante de ‘Heraldo de Aragón’, ahora trabaja con Luis Grañena en Local Estudio, y ha logrado una obra de gran profundidad, sentido narrativo y una mirada un tanto cinematográfica.
La presentación del libro correrá a cargo de Elisa Arguilé, Premio Nacional de Ilustración, Patricia Delso, editora de Marboré, y de los autores. Se realizará un montaje de vídeo con el cuento.
Después de la presentación, se servirá un vino en El Circo. Y habrá, entre otras cosas, deliciosa tortilla. Mañana es un día muy complicado, lo sé: se presentan libros de Antonio Peiró, de Manuel Derqui, ‘Al final del pasillo’ en FNAC, una parte de la muestra ‘Zaragoza rebelde’ en el Cuarto Espacio. Cuelgo aquí esta foto porque no tengo ninguna del libro todavía, que ha quedado realmente espectacular. Mañana le pediré una a Alberto; mientras, aquí queda la mujer que bien podría haber inspirado la sirena a Alberto: Audrey Hepburn.
HOY: CITA CON DERQUI, PEIRÓ, ALEGRE / GUTIÉRREZ...

Presentaciones de hoy: -Isabel Carabantes, Antonio Pérez Lasheras y José Luis Calvo Carilla presentarán la edición de ‘Todos los cuentos’ de Manuel Derqui, que ha preparado la profesora, que además le ha dedicado su tesis doctoral. El libro lleva una intensa y extensa introducción que sitúa al autor de ‘Meterra’ en su contexto. El acto será en la Sala África Ibarra del Paraninfo, a las 20 horas. -Antonio Peiró Arroyo, historiador, periodista y estudioso del aragonesismo, presentará en la sede la UGT, a las 19.30, su libro sobre ‘Miguel Alcubierre. Testimonio de la emigración y el exilio’, la historia de un sindicalista de Tardienta, que llega a ser Director General de Transportes de la Generalitat, se enfrenta a la dictadura de Trujillo y finalmente recala en México. -Esta tarde, a las 19.30, en la FNAC se presenta el libro ‘Al final del pasillo’, en el que participan once autores muy diferentes entre sí con cuentos de terror, ciencia ficción y literatura pulp. Lo ha publicado Comuniter y lo ha coordinado el poeta, divulgador musical y periodista Octavio Gómez Milián. -De la mano de Luis Alegre, en el ciclo ‘La buena estrella’, la directora Chus Gutiérrez presenta su última película ‘Regreso a Hamsala’, estará acompañado de los actores José Luis García Pérez y Farah Hamed. 'Retorno a Hansala' es “una historia de emigración e intercambio cultural que hace un retrato del miedo al otro y un canto a la diferencia”. La película se estrenó el viernes y ha obtenido diversos premios en festivales internacionales y ha logrado tres candidaturas en los premios Goya al mejor guión, canción y actriz revelación (Farah Hamed). Será a las 20 horas en el Paraninfo de la Universidad. *La foto es de Charlotte Gainsbourg, retratada por su hermana Kate Barry.
EGIDO, PÁGINAS DE ESPUMA, A. ABAD: 'BORRADORES'

Aurora Egido, Catedrática de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza, visita el plató de Borradores. Galardonada estos días con el Premio Nacional de Investigación por su trayectoria, la autora de ‘La rosa de silencio’ habla de sus estudios del Barroco y de sus trabajos sobre Baltasar Gracián, Cervantes, los poetas aragoneses del siglo XVII, el mecenas Lastanosa o Lupercio Leonardo Argensola, del que se celebran los 450 años de su nacimiento.
El otro invitado a plató es el editor aragonés, pero afincado en Madrid, Juan Casamayor: su sello, Páginas de Espuma, especializado en el cuento, cumple diez años. Repasa los casi 150 títulos publicados hasta ahora, y hace hincapié en importantes títulos como los ‘Escritos literarios’ de Luis Buñuel (volumen del que se sortearán tres ejemplares entre los espectadores), la biografía de Ramón J. Sender o la publicación, estos días, de la ‘Minificción reunida’ de Ana María Shua, probablemente la mejor escritora de cuentos breves del mundo.
Además, en Borradores se emite un extenso reportaje sobre José Luis Corral: el escritor explica sus secretos y hábitos de creación en su propio obrador literario, habla de la música que oye, de sus cámaras fotográficas y de sus libros, especialmente de ‘El rey felón’ (Edhasa), que acaba de presentar) y muestra los decorados del proyecto ‘Independencia’. Además, se ofrecen entrevistas con la escritora Flavia Company, patrona de yate y traductora, que acaba de presentar en Zaragoza los relatos ‘Con la soga al cuello’. Miguel Ángel Muñoz habla de sus libros, ‘El síndrome Chejov’, de una novela ambientada en Benasque y de su visitado y prestigioso blog literario. Mario Muchnik, en el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, recomienda la lectura de ‘Pinocho’ de Carlo Collodi y de ‘La línea de sombra’ de Joseph Conrad.
El cantautor de Zaidín Anton Abad presenta su sexto disco, ‘Llesques’, e interpreta, en compañía de Mario Sasot a la bandurria, ‘Soc de poble’ y ‘Lo mangraner’.
Borradores. Aragón Televisión. 0.15. Canal Satélite Digital, 97. Imagenio 187. Hoy: Antón Abad y Mario Sasot, Aurora Egido, Juan Casamayor y Páginas de Espuma, Flavia Company, Miguel Ángel Muñoz, José Luis Corral y Mario Muchnik. En la foto Aurora Egido, en una foto del Instituto Cervantes.
'ARAGÓN A LA BRASA': VUELVEN CARBONELL Y MIRANDA

Aragón a la brasa
(Grandes temas de ayer y de hoy)
(Voces del Mercado)
Joaquín Carbonell/Roberto Miranda
Contacto: Joaquín Carbonell: 660 853509
Gran Encicopledia de Aragón Preta (Voces del Mercado) fue la sorpresa del Día del Libro del 2008. Más de 400 ejemplares vendidos y firmados por sus autores anticiparon un superventas en todo Aragón. La Preta ha pasado de mano en mano e incluso ha viajado a los extranjeros.
Para el 2009, Joaquín Carbonell y Roberto Miranda han preparado Aragón a la brasa, un volumen de 145 páginas que abarca múltiples miradas sobre nuestro territorio y sus tradiciones más opacas. La obra se divide en tres apartados:
Fueros de Aragón, (El Vidal Mayor preto), donde se revisa y mejora nuestra ley autóctona y singular, desde el papel de la querida aragonesa a los derechos del aragonés en Cataluña. Miscelánea, que recoge una variada gama de historias insólitas, biografías oscuras, gestos villanos, y anécdotas chuscas, regado con vino de Magallón. Y finaliza con Gran Historia de Aragón (Primera parte), desde el Premolar de Teruel a Don Ataúlfo: la historia sin cosquilleos ni compromisos familiares, todo lo que dio la goma.
Con Aragón a la brasa, esta pareja de individuos se sitúa en el extrarradio de la literatura de salón y en el templo de la adoración popular. En tiempos de crisis de pensamiento y obra, la creatividad es su escape: Enredar es gratis.
Aragón a la brasa no es un libro de cocina, pero arde bien.
Firmado: el encargao
PRESENTACIONES
Jueves 16 (19.30 h.)
Drink&Pool
Conde Aranda, 138 (junto al Portillo)
Presentan José A. Labordeta y Julián Casanova
Ameniza: Juako Malavirgen
Viernes 17 (19.30 h.)
Ámbito Cultural El Corte Inglés
Presenta: Javier Coronas
BLANCA SILVA: A ARTE DE BALEIRARSE

O CREADOR NO SEU OBRADOIRO
BLANCA SILVA: A ARTE DE BALEIRARSE
A pintora e escultora prepara dúas exposicións en Amsterdam e A Coruña.
Xoán Abeleira / El País Galicia
Afirma o poeta Xulio López Valcárcel que a obra de Blanca Silva ten un certo alen/to místico; que esta muller aspira a “pintar o Alén” -e leva toda a razón. Di tamén o tamén crítico de arte que o expresionismo abstracto de Silva está máis vencellado ó de Rothko ca ó de Pollock, ó de Muñoz ca ó de Kandinsky -e niso tamén leva razón. As series de cadros, de gravados de Silva invítannos, si, ó samadhi, ó estado de acougo, á suma concentración. Son unha sorte de mandalas sintéticos. E a que fin máis alto que a ese pode aspirar un/unha artista?
“Baleiro e cheo/ Nunha pincelada/ Flúe o eterno”, acordo en entrando no seu obradoiro. A arte de Blanca Silva é a arte de baleirarse, a arte do sunyata, a arte do non saber. “A pintura sérveme para internarme nun universo misterioso”, afirma ela, e eu enxergo o seu “internarse” no senso máis literal: ir ó cerne do cerne. “A maioría dos creadores coidan que hai que estar cheo para poder expresarse, mais eu preciso baleirarme de todo para transmitir algo. Non podo traballar cando estou ateigada de mundo.” Para Silva “o obradoiro non é unha terapia” senón un lugar ó que acude “á cata do baleiro”. Un espazo de meditación en movemento, poderiamos dicir no caso desta creadora interesada por toda caste de espiritualidades e de espíritos coma ela. “Aínda que isto é un proceso que dura moitos anos.”
Baleirarse: verbo que de seu abonda para resumir toda a andaina de Silva ata o de agora. Pró meu grande abraio (esa mestura de pasmo e de entusiasmo, de asombro e de arrepío), Silva concédeme un privilexio: fitar as súas primeiras obras para enxergar o seu tránsito dende o expresionismo figurativo ó expresionismo abstracto. “Eu veño da literatura”, confesa esta confesa crente da Poesía, “o que pasa é que para min a escrita é un camiño de ida e volta, mentres que a plástica o é só de ida. Na poesía -malia ser tamén unha vía de coñecemento, como dicía Valente, unha viaxe cara ó Absoluto-, cando rematas un poema, volves ó punto de partida. Na plástica non, sempre volves ó punto cero.”
A bisneta do avogado e escritor Alberto García Ferreiro comezou a pintar “xa tarde, dun xeito completamente autodidacta.” Dúas claves ben significativas aclaran aquel principio. Unha exposición de Matisse -cuxa obra final serviu de referente ós vangardistas abstractos- foi o detonante que a impulsou a pintar. Dos superrealistas Silva aprendeu a “simbolizar os meus soños”, pois, dende meniña, sempre tivo unha intensa vida onírica. “Lembro que daquela soñaba cunha xigantesca mazá vermella pairando nun azul escintilante.” Unha visión ó Magritte. Ende ben, Silva deu con dous profesores tan bos que lle quitaron da cabeza a idea de aprender a debuxar. “Dixéronme que xa acadara un estilo de meu e que a aprendizaxe da técnica tan só podía roubarme esa frescura.”
Asemade, naquel período Silva comezou “a coidar dos meus mortos, para min importantísimos”, e dende aquela traballa nunha serie de esculturas na que os defuntos, reencarnados nuns bonequiños de louza, penduran acó e aló coma exvotos primitivos. A comparación non é gratuíta: ollando esas figuriñas que espertan tanta tenrura lembro, por exemplo, os poemas de Jean Joseph Ravearivelo sobre o culto ós mortos malgaxe. Ou, moito máis atrás, as estatuíñas das deusas do xamanismo prehistórico.
Tras aquela etapa inicial guiada polos soños, Silva desenvolveu, nos oitenta, un posmodernismo tamén moi persoal. Na súa “Agra da Soleira” de San Xoán de Vilanova; a carón dun galano inédito da súa amiga Luísa Villalta, varios deses cadros dialogan en silencio. Especialmente fermoso é o retrato da súa filla María: natureza aberta coma A orixe do mundo de Courbet. Mais, curiosamente, de vagariño, Silva pasou de soñar con imaxes a “soñar con cores que logo tento plasmar nas miñas teas”. Tamén desa etapa de transición hai un dato moi revelador: “Cando non me gustaba un cadro, borrábao; ata que un día me decatei de que o que estaba a buscar eran aquelas supostas manchas que ficaban no lenzo. Non as liñas nin as formas senón as cores en si.” Cores coas que Silva mantén “unha relación anímica, nada intelectual”, e que “xamais significan o mesmo”.
Esta procura case que irracional desvélanos a feito a actitude de Silva perante a creación e a Creación. Partindo dun estadio narrativo, curativo, no que o importante era esconxurar os seus demos, chegou a estoutro estadio poético, meditativo, no que o que conta non é, nin moito menos, a arela de contar senón a capacidade de transcender(se). Coma as abellas de Rilke, Silva é unha desas artistas que “liban o invisible” para facelo visible. Coma o equilibrista de Klee, Silva viaxa dunha á outra beira do Real para transmitirnos o que non ten nin forma nin nome: preludios do Tao.
Por iso, sen dúbida, “falo tanto soa…”
*O escritor galego, afincado en A Coruña, envíame a súa segunda entrega de esta serie sobre estudios de artista, centrado en Blanca Silva. Velaquí a Blanca diante dunha obra súa nunha foto de Gabriel Tizón.
II PREMIO DE LOS NIÑOS DE LOS PORTADORES DE SUEÑOS

Le pido a Eva Coculluela de Los Portadores de Libros todos los detalles de los II Premio de los Niños 2008, y aquí está casi todo, salvo sus estupendas fotos. REMIO DE LOS NIÑOS 2008 Los portadores de sueños al mejor álbum ilustrado
La librería Los portadores de sueños de Zaragoza ha puesto en marcha la segunda edición del PREMIO DE LOS NIÑOS, que destaca el mejor álbum ilustrado publicado en 2008. Este premio presenta una novedad con respecto al resto: el jurado que decide el ganador está compuesto íntegramente por niños.
En la actualidad, existen varios concursos muy prestigiosos que premian la calidad de los álbumes ilustrados: el Lazarillo y los Premios Nacionales que otorga el Ministerio de Cultura, el “Ciudad de Alicante”, el “Apel·les Mestres”, el “A la orilla del viento”, promovido por el Fondo de Cultura Económica o el “Sant Joan de Deu”, por citar sólo algunos. Todos ellos tienen jurados compuestos por adultos.
En el PREMIO DE LOS NIÑOS queremos que sean ellos, los pequeños, quienes juzguen los álbumes ilustrados publicados a lo largo del año y quienes den a conocer su criterio, valorando las historias, las ilustraciones y las ediciones para decidir cual es, a su juicio, el mejor álbum ilustrado del año 2008.
Los niños son los destinatarios principales de los álbumes ilustrados, que están concebidos, escritos, ilustrados y publicados por adultos, y elegidos de las mesas de novedades de las librerías (normalmente) también por adultos. Cuando un niño elige un libro, está haciendo un ejercicio complejo: está valorando sus impresiones, contrastando lo nuevo con sus patrones de referencia, haciendo caso de su intuición, comparando el libro elegido con otros, y renunciando a esos otros que también le gustan… Elegir implica poner en marcha un mecanismo de toma de decisiones que vamos a repetir cada día a lo largo de nuestra vida.
Los álbumes ilustrados tienen una importancia vital en la educación de los niños. Por un lado les ayudan a introducirse en el mundo de la lectura, aportando recursos narrativos que facilitan la comprensión de los textos. Por otro, enseñan a los pequeños a mirar y a comprender los mensajes que las imágenes emiten, imprescindible en un mundo en al que la cultura visual se impone cada día con más fuerza.
El jurado del PREMIO DE LOS NIÑOS 2008 está compuesto por cinco niños con edades comprendidas entre 6 y 10 años. Todos ellos son lectores habituales.
Los cinco miembros del jurado son:
· ELOY FERNÁNDEZ, 6 años
· JULIA SANTACRUZ, 8 años
· MATEO ARQUÉ, 8 años
· JORGE SANMARTÍN, 9 años
· ALBA LERMA, 10 años
El jurado del Premio de los niños se reunió el domingo 29 de marzo de 2009 para elegir los cinco álbumes finalistas del premio. Durante la reunión, el jurado valoró los álbumes preseleccionados y tomó notas de cara a su decisión en la votación final. En esta edición la preselección ha sido realizada por la librería y por las propias editoriales, que han sugerido los títulos que han creído interesantes.
Tras valorar los 75 álbumes participantes y votar hasta en tres ocasiones, el jurado decidió que los cinco finalistas son:
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COCO Y LA LUNA Autor: EMILIO URBERUAGA Editorial KÓKINOS
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EL ABRIGO MISTERIOSO Autor: JEANNETTE JENNING Editorial: FAKTORÍA K DE LIBROS
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GENTE Autor: BLEXBOLEX Editorial KÓKINOS |
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EL GRÚFALO Autor: JULIA DONALDSON Editorial: MACMILLAN |
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NO ES UNA CAJA Autor: ANTOINETTE PORTIS Editorial: FAKTORÍA K DE LIBROS |
El jurado dispondrá de tres semanas para leer y estudiar los libros en profundidad. La reunión final, donde votarán el álbum ganador del Premio de los niños, tendrá lugar en una fecha cercana al Día del Libro que todavía está por concretar.
LAS EDITORIALES
En esta edición del Premio de los niños se han valorado 75 títulos pertenecientes a 21 editoriales diferentes. Son estas:
· ANAYA |
· APILA |
· BARBARA FIORE |
· BROSQUIL |
· CORIMBO |
· DESTINO INFANTIL |
· EDELVIVES |
· FAKTORÍA K DE LIBROS |
· FONDO DE CULTURA ECONÓMICA |
· JUVENTUD |
· KALANDRAKA |
· KÓKINOS |
· LA GALERA |
· LÓGUEZ |
· MCMILLAN |
· MEDIA VACA |
· OCÉANO |
· OQO |
· SM |
· THULE |
· VERSOS Y TRAZOS |
Los portadores de sueños es una librería de Zaragoza especializada en literatura, ofreciendo al público una cuidada selección de narrativa, ensayo y poesía y prestando una atención especial a la literatura infantil y juvenil, a la que dedica una de sus dos plantas. En los cuatro años que lleva abierta, han pasado por la librería escritores de prestigio, como Ignacio Martínez de Pisón, David Trueba, Gustavo Martín Garzo, Benjamín Prado, Soledad Puértolas, Lolita Bosch, Enrique Vila-Matas o José Antonio Labordeta. En el ámbito de la literatura infantil, hemos realizado presentaciones de editoriales como Thule, Anaya o Dandelión, y de autores como Daniel Nesquens, Elisa Arguilé (Premio Nacional de ilustración 2007), Ricki Blanco (Segundo Premio nacional de ilustración 2007) o Elena Odriozola (Premio Nacional de ilustración 2006) por citar algunos nombres destacables
Desde Los portadores de sueños queremos hacer un énfasis especial en la puesta en marcha de este premio, único en España.
*Este foto de un escaparate de Los Portadores de Sueños la tomó José Antonio Melendo que vino ayer a la presentación de ’Jorge y las sirenas’.
'JORGE Y LAS SIRENAS' SE ASOMA AL EXTERIOR

Ayer, con una intervención emotiva de Patrica Delso y de José Antonio Méndez, y con un discurso brillante y lúcido de Elisa Arguilé (por la noche, hablé con José María Conget y me dijo que le había encantado, que su presentación le había parecido una auténtica maravilla de sensibilidad e inteligencia), se presentó el álbum ‘Jorge y las sirenas’ (Marboré), pensado para Jorge Sanmartín en sus lejanos días de hospital y para todos los niños que sueñan.
Fue un acto muy bonito con cuentacuentos, proyección de las imágenes de Alberto y con una canción de Vetusta Morla, sobre la marea. Me encantó ver a algunos amigos siempre entrañables. A la salida, fuimos un instante al Circo y en el escaparate de ‘Los Portadores de Sueños’, en un espléndido lugar, ya estaba el libro. Fue como un hermoso colofón a un proyecto intenso que constituye el primer álbum de Alberto Aragón, un artista estupendo y apasionado, al que ayer le encontró Elisa otro parentesco muy cierto: Balthus.
CHUS JUSTE: PALABRAS COMO ÁRBOLES

Durante algunos años veía con frecuencia a Chus Juste, la bibliotecaria de Zuera: en La Iglesuela del Cid, en su propio espacio encantado de libros o en Zaragoza. Es encomiable la gran labor que ha desarrollado a favor de la lectura y de la creación. Es un torbellino incesante: una bibliotecaria lectora y escritora, dinamizadora, una mujer incansable que se ha forjado a sí misma con los lectores, con los escritores, con los ilustradores, con los contadores de historias y con los profesores. Siempre ha estado ahí, con la sonrisa en los labios, la pasión por su oficio; siempre ha estado ahí como un árbol diminuto y sólido que protege contra cualquier tormenta, orientado a los destellos de la imaginación y la fantasía. Chus Juste ha sido y es un modelo para muchos compañeros: la define su curiosidad, su inquietud, su vehemencia. Ha ejercido un influjo indiscutible. No sabe estar parada. Inventa estrategias contra el aburrimiento. Ayer viernes, en la presentación del cuento tradicional africano ‘El león Kandinga’ (Kandanga), que Boniface Ofogo ha contó “más de 1700 veces” (y alguna de ellas en la biblioteca de Zuera), Chus Juste estuvo presente: en ella, en el fondo, empezó el hilo invisible que tejió esa historia, y Elisa Arguilé inició la presentación de ese trabajo aludiendo a ella y al término bibliotecaria. Chus Juste: bibliotecaria, y por extensión escritora, soñadora, enamorada de los libros, enamorada del amor a los libros.
Ayer compré uno de los últimos libros en que ha participado: el libro ‘Abecedárbol’, que ha publicado el sello Versus de Javier Almalé en su colección de Los Libros Libérrimos, con fotos de él: fotos de la naturaleza, de árboles, de raíces, de frondas, fotos de la raíz.
Copio aquí este texto de Chus Juste, inspirado en los ‘Ejercicios de estilo’ de Raymond Queneau, en los juegos de Gianni Rodari y en sus propias propuestas. La foto es de Natalie Dybisz.
Encina
En este espejo estoy esperándote,
Elisa. Entre elefantes, esferas,
elegantes elegadros, entusiastas
esquinas. Estoy aquí. Efímera. Esas
eses equilibran el espacio.
Era esto: ensalada especial,
entrecot estofado en especias,
encanelados endulzados.
Epígrafe: el encinar es estrecho.
Era elíptico en enero. Espero
escalofriante escenario.
Etcétera.
'LA GRAN ORQUESTA DE ANIMALES': MONEDERO & PÉREZ

Nos encontramos en un antiguo teatro habilitado como sala cinematográfica. La mayoría del público que asiste a la proyección ha sido previamente invitado por los autores de “La gran orquesta de los animales”, está acomodado, leyendo el impreso que se les entregó en la entrada…
Tan sólo un escaso grupo formado por dos jóvenes, una mula y dos lémures, descienden apresuradamente por el pasillo central del teatro en busca de sus asientos. Todo queda sumergido en la oscuridad, y el silencio sólo es interrumpido de vez en cuando por un carraspeo o por el inquieto ulular de un búho. Un rápido haz de luz que corresponde a la linterna del acomodador señala una butaca vacía y usted se sienta en ella.
Tras unos segundos de absoluta oscuridad, un foco alumbra el lento descorrer de la cortina granate del escenario y podemos contemplar delante de la pequeña pantalla de proyección, al director de la película, que habla al micrófono de pie que tiene a su lado.
- Señores, señoras, queridos animales, me complace ver tantas conocidas entre el público y otras nuevas que se acaban de incorporar. Han contemplado un adelanto en forma de humilde película animada del álbum ilustrado “La gran orquesta de los animales”.
-El libro estará próximamente a su disposición de la mano de Thule ediciones. (El discurso es interrumpido al escuchar la última palabra del título por entusiasmados mugidos y graznidos, que son reprochados por parte del público más ceremonioso).
-Cuando la fecha de edición esté concretada podrán volver a presenciar lo visto aquí, si así lo desean, en salas de proyección más amplias y cómodas, siendo el pase de hoy el preestreno ante un público previamente seleccionado por su apreciad opinión y por su contrastado talento.
-Gracias a todos, animales y humanos, por su asistencia.
“LA GRAN ORQUESTA DE LOS ANIMALES” es un álbum ilustrado de próxima publicación en la editorial "Thule".
EL 'PAÍS DE PAISAJES' DE BERNARD PLOSSU

Hace algunos meses, el pasado noviembre, escribí:
Las fotos de Bernard Plossu tienen una atmósfera de intemporalidad. Concentran una mirada peculiar, un detalle, un laberinto de matices, un fogonazo desdibujado de contrastes. Me ocurrió algo precioso: me hizo varias fotos, cinco o seis, casi como fotos robadas, yo hablaba y hablaba, y él buscaba. A veces, la velocidad era relativamente rápida, otras oías el clic y pensaba que esa foto saldría o movida o borrosa, como si emergiese en el papel desde una cabeza borradora. Hablamos de todo un poco: de su libro de Albarracín, realmente deslumbrante e íntimo, Plossu renuncia a toda espectacularidad, de fotógrafos a los que admira como Nacho López y Héctor García, de su colega Luis Baylón, y hablamos, sobre todo, de la gran exposición que se le va a hacer en el CDAN para abril con un libro-catálogo espectador.
Hoy he estado en Huesca en el CDAN, en la inauguración de la exposición ‘Bernard Plossu. País de paisajes’, que recoge un total de 370 fotos, distribuidas en dos formatos: 7 x 11 y 17 x 23, que resumen sus más de dos años de expediciones por la sierra de Guara en compañía de amigos como Antonio Ansón, Paco Grasa (ha escrito un bello e intenso poemario ‘Duerme la caliza’), alumnos de la Escuela de Arte de Huesca, etc. Plossu, en la multitudinaria apertura de la muestra, rindió homenaje a todo el mundo y rompió el protocolo para recordar que entre el público estaba su gran amigo, admirado y conocido en Europa, el fotógrafo Rafael Navarro. Antes, Bernard Plossu tuvo dos magníficos detalles: apareció con un caja llena de fotos de sus amigos oscenses y zaragozanos (a mí me regaló dos fotos nocturnas que me hizo el pasado noviembre en la calle Manifestación) y confesó que estaba enamorado de la sierra de Huesca. De Guara, en concreto.
Me pareció enternecedor un detalle de Plossu: casado con una española de Almería, lleva debajo de su chaqueta de pana marrón una suerte de bolsa o zurrón azul, cruzado desde el hombro a la cadera. Le dije si se la sacaba para la entrevista en ‘Borradores’ y dijo que de ninguna manera. Dijo que allí viajaban sus tesoros: usa cámaras de usar y tirar, sus documentos y las fotos de su mujer y de sus hijos. En la muestra hay un vídeo que tiene algo de grabación casera: se ve a Plossu viajando en tranvía, asoma la cabeza por la ventana una y otra vez, y saca fotos. Fotos de coches, de un paisaje de playa, de viandantes.
Plossu sigue fotografiando con su Nikkormatt de hace 30 años con un único objetivo de 50 mm. Mientras Yolanda Liesa y la operadora Cristina ajustaban los planos, le preguntaba si le tentaba la fotografía digital. Dijo: “No, en absoluto. Me gusta. Está muy bien, pero yo no pienso hacerla. Me gusta lo que hago: mi fotografía es un documento fiel a la realidad”.
POEMAS DE PACO GRASA: 'DUERME LA CALIZA'

Del poemario de Francisco Grasa ‘Duerme la caliza’, que comenzó a escribirse en el primer invierto de 2006 y se cerró en los caminos de san Úrbez, en la primavera de 2007. El CDAN lo ha editado dentro de este proyecto de Bernard Plossu, ‘País de paisajes’, que ha incorporado a jóvenes fotógrafos, a narradores, teóricos de la fotografía y a poetas como él, entre otros.
Copio aquí algunos poemas de Paco Grasa:
Duerme la caliza,
la piedra que peina la raíz del árbol.
Se hacen los mapas
a pedazos,
sin rumbo
se deslizan los dedos,
patina el ojo.
Pasas montañas
por el aire sin dirección.
La sierra de Guara
comienza a verla de espaldas
de bajada de un Pirineo de nubes.
Lluvia quebrada
sobre ascuas de ceniza.
Humo que arrastra el viento.
Me voy despacio
como el invierno
que desnuda los árboles
y ve huir los pájaros
en manadas.
Se disfrazan de camino
el ocre perdido y las ramas;
con un abrazo espera la sombra,
la luna crece:
duerme la caliza.
EL GARRAPINILLOS SALVA EL MALEFICIO DEL DOMINGO

OLIVAR, 0 - GARRAPINILLOS, 0
Los domingos por la mañana el Garrapinillos juega peor. Sobre todo a las diez de la mañana. Hoy, tras las dos últimas derrotas de domingos (ante el Stadium Venecia, 1-0; ante La Jota, 5-2; felizmente el sábado pasado vencimos por 7-1 al Atlético Delicias), volvíamos a jugar por la mañana. Miguel Garcés, en su tercera ausencia consecutiva, y Diego, por lesión de peroné, fueron las dos bajas. Jorge David y Aitor estaban tocados: tenían grandes dolores de cabeza. Adrián Serna, uno de los más noctámbulos, fue de los primeros en aparecer por la plaza. A Alfredo y a Pirri se les durmieron las sábanas.
Jugábamos contra el Olivar en su campo de tierra, levemente regado, pero en buen estado. No es una maravilla, pero se puede jugar. Y se jugó en algún instante. Formamos con Stalin; Jaime, Alfredo, Marcos, Alex Velilla; Mario, Diego Cali; Diogo, Jorge, Adrián Serna; y Pirri. El dominio fue nuestro en casi toda la primera parte, fabricamos varias ocasiones de gol, hubo momentos de buenas combinaciones y de peligro por ambas bandas. Pirri no se encontraba cómodo: recibía muchos balones, los disputaba, pero no acertaba a combinar. Arriba, Adrián Serna, escorado hacia la banda, realizó algunos acercamientos sin toda la claridad que necesita; Jorge entraba desde atrás, especialmente desde la banda derecha y realizó buenos saques de esquina (peor que otros días, dicho sea de paso), Mario remató un potente trallazo a gol, que detuvo un buen arquero. Al término del primer tiempo, tablas. Nos faltaba intensidad, profundidad, nos faltaba convicción en la victoria, y sobre todo nos faltó alegría, ambición, desenfado con el balón en los pies. Y en la segunda parte, introdujimos dos cambios muy pronto: Adrián Serna dejó su sitio a Alex Fernández, y Diogo cedió su lugar a Aitor, que ocuparía más tarde su demarcación habitual y se incorporaría a la banda derecha Alex Navarro. Finalmente, cuando moría el partido, Juan entró por Diego Cali.
La segunda parte fue intensa y tediosa a la par, sin ritmo. Se jugó de poder a poder. El Olivar pareció dominar algo más en los primeros minutos, pero pronto volvimos a hacernos con el mando del choque. Volvimos a fallar ocasiones claras, pero también es cierto que desaparecimos un poco hasta los diez últimos minutos. El Olivar se quedó con diez y el Garrapinillos dio un último arreón: Alex profundizó varias veces, a Pirri le faltó acierto en los últimos metros y en la mejor jugada del partido Jorge, en un avance por la izquierda, mandó el balón fuera por muy poco. Cuando él participa en el juego, el equipo se estira con peligro. Ahí se murió el choque y nos quedamos con un palmo de narices: cero a cero.
No fue un buen partido por nuestra parte. Nos faltó combinación, constancia, alguien que se asumiese el mando, nos faltó mayor intensidad en el juego de ataque. En cambio, hay que ponderar el trabajo de la defensa, que se mostró concentrada, expeditiva y seria en todo instante. Brillaron todos a buen nivel, pero especialmente Alfredo, que realizó un partido impresionante, pletórico de energía, de rasmia, de coraje. Stalin realizó en mejor partido desde que está con nosotros, y Mario y Diego Cali estuvieron mejor en las tareas defensivas que en la construcción del juego de ataque. El Olivar fue un equipo honesto y deportivo; celebró el empate casi como un triunfo.
Hemos roto, aunque solo a medias, el maleficio de los domingos. Imagen de archivo: Adrián Serna disputa un balón ante El Salvador.
MANOLO FOREGA: NO HAY BESOS COMO TUS LABIOS

Queridas amigas, primero; amigos todos, después:
El próximo día 14 de abril, a las 20:00, en la librería El Pequeño Teatro de los Libros (C/ Silvestre Pérez, 21) de Zaragoza, daré lectura a los 25 poemas que prometí escribir tras la acción del pasado 14 de febrero en la FNAC. Fueron 25 besos; he escrito 25 textos. Los leeré en el mismo orden en que me fueron generosamente entregados.
Como deduzco que muchos estaréis de vacaciones (algunos ya las habréis comenzado) durante la semana entrante (yo mismo me largo hasta el jueves), y dada la proximidad de la fecha del 14 inmediata a las vacaciones, ruego a quien dé con este post que comunique por sus medios la noticia del acto a sus colegas.
*Carta del editor, poeta y traductor, y viejo amigo, Manuel Martínez Forega. Voy a pedirle que me envíe algunos de esos poemas. Mientras, sirva esta foto de amor de Genevieve Taylor.
LECTURA DE 'RÉQUIEN POR UN CAMPESINO...' DE SENDER

Miguel Ángel Yusta, poeta, bloggero, experto en jotas y además abuelo, envía esta nota:
La Asociación Aragonesa de Escritores está organizando algunos actos para celebrar colectivamente el próximo Día del Libro. Entre ellos se encuentra la lectura continuada de Requiem por un campesino español, de Ramón J. Sender, que tendrá lugar el próximo día 22 de Abril por la tarde, entre las 17 y las 20 horas, en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza (Plaza de Paraíso, 4, planta baja).
Se invita al acto a todos aquellos que quieran participar en esta lectura, que deberán comunicarlo a la Asociación antes del día 10 de abril, con el fin de que pueda confeccionarse un listado de lectores, con horario pautado, para evitar esperas innecesarias. Puede confirmarse la asistencia bien a través del mail aaescritores@hotmail.com o del teléfono de la AAE: 636379122.
*Este fue el cartel que realizó Natalio Bayo para conmemorar el nacimiento del escritor de Chalamera. Natalio se inspiró en el retrato que Almada Negreiros le había hecho a Fernando Pessoa.
'MEMORIA ERRANTE' DE CRISTINA FALCÓN

Pablo Robles y Olga Martínez son los editores de Candaya, editores que incorporan el audio y el vídeo a sus libros. En los poemarios, el poeta pone la voz a sus propios poemas. Y en una colección de ensayos monográfico, se realizan modestos vídeos. Acaba de llegarme un conjunto de novedades, entre ellos ‘Órbita’ del aragonés Miguel Serrano; y entre ellos me fijo en un poemario, ‘Memoria errante’ de Cristina Falcón Maldonado, la escritora venezolana nacida en Trujillo.
Uno de los poemas que más me ha gustado de este viaje de ida y vuelta y de itinerario de la memoria, de los sueños y del dolor es esta pieza. La foto es de Pascal Renoux.
Dicen
forastera.
Pero ya no es la infancia
la tarde de juegos
la película del domingo.
Es mi vida.
No dejaré de ser
errante
forastera
Hasta que regrese al único lugar
en el que no tengo que volver la cabeza al escucharlo.
JAVIER DELGADO PUBLICA 'TIERRA DE NADIE' EN XORDICA

El pasado sábado, tras la apurada victoria del Real Zaragoza, el editor Jusep Raül Usón fue objeto de un homenaje de una multitud de amigos y cómplices en Casa Emilio: Xordica cumple quince años. Se fundó en la primavera de 1994 y presentó sus primeros libros en la Aljafería; poco después, Luis Alegre hizo una fiesta impresionante en el Oasis con motivo de la publicación de ‘Besos robados. Pasiones de cine’, el mayor éxito de la editorial junto a ‘Tierra sin mar’ y ‘Cuentos de San Cayetano’ de José Antonio Labordeta. A Raül lo sorprendieron libreros, historiados, escritores, pintores, editores, cineastas, fotógrafos, bastantes de sus autores, amigos y él apareció creyendo que venía a otra cosa con su última publicación: ‘Tierra de nadie’ de Javier Delgado, una novela sobre un espacio rural, Greda, que se convierte de inmediato en el espacio mítico o paradisíaco de un joven que viene a pasar allí sus vacaciones. Algunos fines de semana aparece el padre del protagonisa. Su madre es una enamorada de la ópera y una fumadora compulsiva. Javier data la novela en 1967. Entreteje una narración con amor, humor, aventuras, revelaciones maravillosas, y la sacude de cuando en cuando con el temblor de la fatalidad, con lo inesperado.
Copio algunos fragmentos de la novela, que se presenta el día 21 de abril en la librería Antígona. José Antonio Labordeta ejercerá de padrino de esta historia que, en el fondo, tiene dos protagonistas muy claros: Daniel y Rafael, de trece años. Esta foto es de Gerald Bloncourt.
“En Greda mi padre pasaba los fines de semana: de la tarde del sábado a la del domingo, como tantos padres por aquellos años, cuando llegaba era una fiesta, siempre con regalos, pequeños regalos o grandes regalos, nunca se sabía, regalos para todos, incluso algún regalo para él, regalo envidiado: unos catalejos, una brújula, un cazamariposas, regalos suyos que nos daba permiso para utilizar mientras él no estaba, mi madre me decía Pero son de papá, para que no lo olvidáramos, que los cuidáramos especialmente, para que no contáramos con esos objetos como si fueran nuestros, de cada uno de nosotros, la verdad es que casi siempre los tenía en mi cuarto mi hermano mayor y eso me daba rabia, lo decía pero siempre mi madre salía en defensa Él es mayor…”
“Cuando tenía once años, Daniel acudía cada tarde, a la salida del colegio, a los alrededores de un circo que se instaló en su ciudad durante varios meses. Yo iba a que me raptaran y me llevaran con ellos. ¡Pero nada! Hice alguna demostración de equilibrista con un palo en la nariz, por si me veían y eso, ¡todo fue inútil!”
CARY GRANT: UN ACTOR DE MATICES INVISIBLES

Me acabo de encontrar con esta foto de Cary Grant y me ha gustado tanto que recupero aquí este texto que escribí hace algún tiempo sobre uno de mis actores más queridos. No sé quién es su autor, si alguien lo sabe lo pondré aquí de inmediato. Alfred Hitchcock dijo una vez de Cary Grant, uno de sus actores preferidos: “Podría seguir actuando con un huevo podrido en la cara y seguiría pareciendo tan fascinante como siempre”. El realizador Fernando Trueba, en su “Diccionario de cine” (Planeta, 1997, reeditado luego por Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) lo califica como el mejor actor de la historia: “Era algo más que un actor. Era un signo. Y por ello el intérprete ideal para directores de tendencias abstractas, que él humanizaba a base de esa indescifrable cualidad llamada encanto”. Fascinación y encanto: he ahí dos atributos de Cary Grant. Trueba añade: “Fue el más económico, el que con menos ha contado más, el que te comunica sus emociones escondiéndolas en vez de exhibiéndolas; entonces, definitivamente, Cary Grant es el mejor actor de la historia del cine, aparte del más cinematográfico de todos los actores, el menos teatral, el menos melodramático, el más específicamente cinematográfico”. Todas esas cualidades que no pueden adquirirse con ningún método ni en ninguna escuela. Curiosamente, Cary Grant -que encarnó a personajes escépticos, solitarios, tímidos y a la vez cínicos que no parecían resignarse a un único amor-, también creyó que una trayectoria se construye con lucha titánica, con esfuerzo y con voluntad de redención social. La suya fue, sobre todo, una infancia triste: casi miserable por la modestia de su familia, angustiosa por el temor enfermizo de su madre a que a él, a su segundo hijo, le ocurriese cualquier desgracia. Ella, Elsie, jamás pudo remontar la muerte de su primer hijo, nacido en 1900, de la que siempre se sintió culpable. Ese remordimiento la llevó a la sobreprotección de su segundo hijo, que alumbró un 18 de enero de 1904, Archibald Alexander Leach (“intentó asfixiarme con su amor –diría luego Cary Grant-. No pasé un solo instante de felicidad bajo el mismo techo que mis padres”) y posteriormente la condujo a un psiquiátrico. Un día, cuando tenía nueve o diez años, Archibald se despidió de ella como siempre, y cuando volvió del colegio le dijeron que se había tenido que ausentar. Tardó dos décadas en saber la verdad de ese encierro, y ya era entonces un actor famoso, y además había perdido a su padre. A los catorce años, abandonó el colegio y se sumó al Troupe Pender de cómicos de la lengua; con la compañía aprendió mucho: realizó acrobacias y pasos de baile, y aun tuvo tiempo de mejorar su acento de Bristol. Bordaba cualquier papel. Y a esos títulos, hay que sumar otras obras maestras: “Arsénico por compasión” (1944) de Capra, la ya citada “Encadenados”, junto a una insuperable y bellísima Ingrid Bergman, en una historia de amor entre una mujer necesitada y el hombre que niega sus sentimientos y que avanza en medio de una intriga relacionada con el uranio oculto en una botella, o “Con la muerte en los talones”. En un periodo de crisis, de cierta caída en la monotonía del galán guapo, Hitchcock le recuperó con papeles hondos y completos; tras “Atrapa a un ladrón” (1955), en 1959 le daría uno de los papeles de su vida en “Con la muerte en los talones”. Y algo más tarde redondeó su extraordinaria filmografía con una pieza deliciosa: “Charada”, junto a un ángel o a un cisne de alada beldad como Audrey Hepburn. Cary Grant se casó cinco veces. Una de ellas con la millonaria Barbara Hutton, convivió casi una década en una casita de Santa Mónica con el actor Randolph Scott (de ahí las acusaciones de homosexualidad que se han vertido sobre su figura en tiempos en que se entendía como “amor oscuro”) y no llegó a recibir más que un Oscar por su carrera en 1970. Un montón de historias sobre su tacañería y maltrato a sus esposas ensombrece su leyenda, aunque se sabe que entregó el caché de una de sus películas para el ejército inglés que combatía en la Segunda Guerra Mundial. Katharine Hepburn, con quien dio vida a algunas de las mejores parejas del cine, dijo de él: “Cary Grant es una personalidad que funciona siempre. Posee un encantador sentido del ritmo, del tiempo, un rostro divertido y una voz adorable”.
En 1920, partió a Estados Unidos y compaginó, como método de supervivencia y de crecimiento artístico, empleos de hombre anuncio y de “bufón” en el hipódromo de Nueva York con su presencia como cantante en comedias musicales y en números más o menos circenses, bajo el nombre de Archie Leach. De ahí dio el salto en papeles secundarios al cine, donde lo mismo mostraba un perfil de galán romántico con el cual tendría sus primeros éxitos que mostraba algunas virtudes que le harían famoso luego: la sensibilidad, la perspicacia, la lectura correcta de una papel, la fina ironía, su sentido del humor y aquella facilidad casi inefable que poseía para solventar cualquier papel o conflicto sin despeinarse. Esas características las iría potenciando más tarde, lo mismo que la sabiduría con que mezclaba el desconcierto y la seguridad, y otro rasgo que cultivó con elegancia y magnetismo: la ambigüedad. Aquella ambigüedad que le permitía aparentar perversidad o un oscuro tormento y que tendría sus mejores momentos en películas como “Sospecha” (1941) o “Encadenados” (1946) de Hitchcock. Pero no adelantemos acontecimientos. Sus inicios, de verdad, están vinculados a dos actrices: Marlene Dietrich en “La venus rubia” (1932) y a Mae West (ella presumió siempre de “que exigió su presencia”), con la cual realizó dos películas: “Lady Lou” o “No soy ningún ángel”.
Antes de dar ese paso decisivo que ya fue “La gran aventura de Silvia” (1936) de Cukor, junto a Katharine Hepburn, trabajó con grandes damas de Hollywood como Jean Harlow o Irene Dunne como galán romántico. Howard Hawks descubriría su inmenso talento cómico como profesor despistado en “La fiera de mi niña” (1938), y acabaría convirtiéndolo en su actor preferido; con él hizo otras películas como “Sólo los ángeles tienen alas” (1939), “Luna nueva” (1940) (una de las mejores sátiras sobre el periodismo, donde el cínico y burlón Cary Grant volvía a seducir a su ex esposa, Rosalind Rusell, en vísperas de su nueva boda, algo que también hizo impecablemente en “Historias de Filadelfia” de George Cukor”, también ese mismo año), “Me siento rejuvenecer” (1952) y “La novia era él” (1949). Cary Grant, en cualquier papel, establecía de inmediato una complicidad con el espectador, fundada en el talento, en la versatilidad y en una estrategia espontánea de seducción. Y en una inteligencia dibujada, sin ostentación alguna, con matices invisibles.
ENTREVISTA CON JOSÉ AGOSTINHO BAPTISTA

José Agostinho Baptista, poeta portugués
“ME GUSTARÍA QUE EL LECTOR ESPAÑOL PUDIERA CONOCER MI POESÍA, AMARLA Y SENTIRLA PARA QUE LOS DÍAS NO FUERAN TAN DUROS, MATERIALES, GRISES Y AMARGOS”
BAILE DEL SOL EDITA LA TRADUCCION DE UNA OBRA QUE ES CLARO EJEMPLO DE LA POETICA DE LA NOSTALGIA PORTUGUESA
Entrevista de María José de Acuña
Se trata del poemario en español Esta voz es casi viento, del escritor portugués José Agostinho Baptista (Madeira, 1948), tercer título de la Colección Macaronesia con la que la editorial tinerfeña se ha propuesto dar a conocer la obra de los autores más destacados que procedan de los cuatro grupos de islas localizados en el Atlántico Norte (Azores, Cabo Verde, Canarias y Madeira).
Tras La verdad sobre Chindo Luz, novela del caboverdiano Joaquim Arena, y Oyendo al silencio, del canario Quintín Alonso, le llega el turno al poeta José Agostinho Baptista, cuya obra ha sido reconocida como una de las más originales e importantes de la lengua portuguesa contemporánea. Además de poeta, es traductor de autores como Walt Whitman, Yeats, Tennessee Williams, Paul Bowles o Enrique Vila-Matas. También son frecuentes sus colaboraciones en la prensa lusa. La editorial portuguesa Assírio & Alvim publicó en 2000 Biografia, su obra completa.
Con la lectura de Esta voz es casi viento se percibe una concepción dolorosa y triste de la vida. Hay poemas que hablan de la añoranza, de la soledad y la resignación, ¿se considera heredero de la poética portuguesa de la nostalgia, léase Pessoa y António Nobre?
Hay quien dice que sí. Pero hay quien dice que no, que no soy heredero de nadie. Pienso que nosotros, los poetas, somos herederos de muchas voces, sean de hombres, de dioses, de la naturaleza, del agua, del cielo, del viento... Pero hay que tener una voz que defina una identidad. Esa la tienen los poetas más grandes. He nacido triste. La nostalgia siempre ha habitado mis días y mis noches. Y la soledad también. ¿Qué voy a hacer? Así es mi vida.
Albatros, gaviota, azul, navegar, madre de las aguas, mar profundo, mar de adentro, mar de mi alma…, sin lugar a dudas, el mar tiene un fuerte valor simbólico en su obra, ¿cómo cree que le ha influido su condición de isleño?
Ser isleño es un estado de alma. Es tener el mar muy cerca, muy adentro y siempre al lado. ¿Cómo huir de su presencia, cómo olvidar sus maneras? Ha sido un amigo con quien hablaba desde mi ventana, desde los caminos del litoral, de mis sueños de partir, de irme por el mundo, de conocer las ciudades y la gente de allá. El mar siempre vive conmigo, siempre está en mi poesía porque mi vida es también la poesía.
En opinión de José Tolentino Mendoça, algún día sus poemas serán indispensables para entender Madeira. Desde hace un tiempo vive en Lisboa, pero, ¿cada cuánto recupera sus paisajes?
Lamentablemente vivo en Lisboa desde hace 40 años. Es mi lugar de exilio. Por miedo al avión he pasado 19 años sin volver a Madeira. Pero Madeira siempre está en mi pensamiento, en mi memoria. Yo no he viajado a verla pero escribía sobre ella. Y entonces Madeira ha tenido una presencia constante y a veces obsesiva en mis libros. Jamás la abandoné. Jamás la olvidé. No se olvida la segunda madre.
Volviendo a Esta voz es casi viento, la figura de la divinidad aparece de manera explícita en poemas como “Eres la madre del sol”, ¿ocupa Dios el mismo espacio en su vida que en su proceso creativo?
Desde la muerte de mi padre, desde ese Ahora y en la hora de nuestra muerte, he vuelto a Dios, me acerqué a Él, quiero hablar con Él, quiero tener menos miedo de la muerte, quiero encontrar la paz al final de mi camino. Todavía no la logré. Pero lo intento, y la presencia de Dios se hace más grande en cada libro.
En España existe un discurso poético alternativo que escapa al canon tradicional, ¿existe en Portugal algún paralelismo? ¿Cómo son las nuevas generaciones de poetas?
No me gusta hablar de los demás. Pero pienso que las nuevas generaciones de poetas en Portugal hacen una poética muy distinta de la mía. Es una poesía de lo cotidiano, de las cosas más pequeñas de cada día. Es eso lo que la crítica hoy venera. Tal vez sea una cuestión de moda o una señal de los tiempos. Pero todo pasa, todo cambia. Volverá la espiritualidad, la naturaleza, el sentimiento. El tiempo lo dirá.
Ahora y en la hora de nuestra muerte recibió muy buenas críticas en España, tanto por parte de los medios de comunicación como por parte de intelectuales de renombre como Enrique Vila-Matas y César Antonio Molina. En su país recibió el Grande Prémio APE/CTT en 2004, ¿qué expectativas tiene puestas en el lector español para Esta voz es casi viento?
Me gustaría que el lector español pudiera conocer mi poesía, amarla y sentirla. Y vivir con ella. Para que la vida sea más bella. Para que los días no sean tan duros, materiales, grises, amargos. Para que el hombre encuentre al hombre.
Tenerife, 5 de abril de 2009
*María José de Acuña, del sello tinerfeño Baile de Sol, me envía gentilmente esta entrevista con mi buen amigo José Agostinho Baptista, poeta y traductor. Hace algunos años traduje para Olifante su libro ‘Ahora y en la hora de nuestra muerte’, un homenaje a su padre. Entonces, José Agostinho se trasladó a Zaragoza y realizamos algunos viajes juntos: viajes por la noche zaragozana y por el monasterio de Veruela y Tarazona. Ahora aparece este libro de este poeta espléndido, emotivo y saudoso. La traducción de este libro es de Celina Martins.
JOSÉ AGOSTINHO BAPTISTA: TRES POEMAS

ERES LA MADRE DEL SOL Eres la madre del sol, señora mía que tejes la alegría del hombre. Tus agujas brillan sobre la nieve. El alce de las montañas viene a beber a tu lado, en el regato junto al alpendre donde estás sentada, como si no pensaras. Tus hijas bailan, del otro lado del bosque, mientras esperan los príncipes que durante el sueño las amaban. Sus tranzas se sueltan y se sueltan las hojas leves del árbol sin nombre. Tú esperas que termine el día. Tus dedos se mueven como las nubes que pasan en los cielos de oriente. A veces, cantas. Y tu voz, llevada por el viento, llega muy deprisa a la soñolencia de los pájaros. Sobresaltados, ellos despiertan. Sus alas perfectas explican los sueños de Dios, la invención del mundo. Eres la madre de las aguas que corren, señora mía que viajas en la cadencia de las barcas. Los remadores te aman como aman la visión de los peces locos. Por eso bendices los cardúmenes, el milagro de los mares. Por eso te arrodillas, ahora que tus hijas regresan, sin temor, sanas y salvas. El alce también regresa a la nieve donde tus agujas brillan. Y ENTONCES ÉL DIJO Y entonces él dijo: quiero ir de pie, en el último combés, cuando el sol cae, cuando la gran luz se apaga en el otro rincón del cielo. Quiero que el albatros se pose en mi pensamiento, que sus alas estén eternamente abiertas en el aire. Pero sólo la gaviota solitaria se acercó, persiguiendo el cardumen, gritando roncamente, como si llamara. Y entonces él dijo: mar, quiero que seas siempre azul, mar profundo, mar de adentro, mar de mi alma. Pero el mar no me contestó. La gaviota voló en picada sobre el combés y ahí, hasta hoy, quedó como una estatua pura, una estatua de sal. Y entonces él dijo: ¿para dónde iré, cómo podré navegar, cómo podré secar estas lágrimas que bajan por mi rostro, cómo podré volar si no veo las alas de mi amor? Pero nadie contestó. Y ahora hay quien lo vea, de pie, en el último combés, al lado de las plumas blancas, de la estatua pura. LANZAD Lanzad, sobre mi cuerpo cansado del mundo, los pétalos ya sin brillo de las flores de la mocedad, lanzad sobre mí las estrellas que vi antes del exilio, en el país de los días conmovidos, escribid, en la piedra blanca, en el mármol pulido, mi nombre traicionado y todos los nombres que no amé, que no tuve, y se apagaron en el humo de mis labios fríos, coronad de rosas del cielo mis cabellos que aún vuelan por los caminos de la tierra, mis cabellos que caen más cerca del lodo y de las raíces, cantadme una canción más, pues sólo el lamento de los violines podrá redimir mi pecado y mis sueños, rasgando la sombra maligna, los oscuros velos del norte, su asombro, dadme de beber, una vez más, el licor ardiente de los valles que duermen entre las montañas del fuego, dadme lo oculto de los cactos y del cereal molido, dadme las heridas de los mártires que en los desiertos del amor buscan, año tras año, un rostro amado y puro, haced, en el fondo de mi pecho, un cofre de nostalgia y oro, un lugar de cenizas donde el tiempo vuelve a la secreta luz de las casas, al pequeño sol de los candelabros, encended, en el relieve de mis hombros acostados, las velas que arden más tarde, junto a los moribundos, con su olor de aceite, con su llama trémula que alumbra los retratos de los rostros perdidos, dibujad, en la cal de las paredes, las extrañas trepadoras de la noche, el bosque por donde caminan los niños del otoño, arrancando las plantas del silencio, acechando la amenaza de la hiena y del tigre, anunciad, en las altas torres de las iglesias, con campanas de profundo timbre y bronce, la hora de la hostia, la hora de mis versos antiguos, ardiendo. Tres poemas del libro ‘Esta voz es casi viento’ de José Agostinho Baptista, que edita estos días Baile de Sol traducido por Celina Martins. La foto es de Pascal Renoux y la elegido porque me parece muy sugerente y poética con esa tensión entre el color de los digitales, el rostro desenfocado de la joven y el cielo.
JORNADAS REPUBLICANAS. HUESCA: DEL 13 AL 17 DE ABRIL

Día 13-lunes: Inauguración de las Jornadas por Carlos Escartín, presidente del Círculo Republicano “Manuel Abad”.
Conferencia de Alejandro Díez-Torre: “Costistas en el Consejo de Aragón durante la Guerra Civil”. Presentará Trini Rincón, concejal del Ayuntamiento de Huesca.
Día 14-martes: A las 17 horas acto poético musical en el cementerio de Huesca, con homenaje y ofrenda floral a los capitanes Galán y García y demás mártires republicanos en el osario común. Actuarán “Os Gaiters D´a Tierra Plana”
20 h Conferencia de Juan Carlos Ara, “La Huesca de Camo: de la I República al caciquismo”. Presentará Manuel Benito vicepresidente del Círculo Republicano “Manuel Abad”.
22 h Cena popular de Hermandad Republicana en la Cafetería del Palacio de Congresos.
Día 15-miércoles: Conferencia de Raúl Mateo, “Anarquistas de corbata y alpargata”. Presenta Miguel Solana, concejal del Ayuntamiento de Huesca y miembro del Círculo Republicano.
Día 16, jueves: Proyecciones cinematográficas.
I- “Carta de un miliciano” de Javier Nadal
II- Alberto Pérez Puyal, presenta su documental: Guerra Civil y Brigadas Internacionales. Presentará Eugenio Monesma director de la productora Pyrene, patrocinadora de Caravana de la Memoria, título genérico de la serie.
Día 17, viernes: Homenaje al exilio republicano personalizado en los hermanos Charles et Henri Farreny, por su contribución al estudio y divulgación del exilio y de los exiliados españoles. Conferencia: « Algunas nuevas miradas sobre los Republicanos españoles ». Presentará Michel Latre miembro del Círculo Republicano de Huesca en Francia.
NOTAS: Todos los actos, salvo el homenaje del cementerio y la cena, obviamente, serán a las 20 horas en el salón de Actos de la Diputación Provincial.
A la cena del día 14 es necesario apuntarse con anterioridad al día 12 en el local provisional del Círculo de 20 a 22 horas, C/ Zaragoza nº 12 principal izda. (IU) o en:
www.republicahuesca.org Precio 20 €.
Esta foto es de Ramón Acín, un republicano que fue un humanista ejemplar y generoso, de los primeros en caer en la Guerra Civil.
YA PUEDO INCORPORAR FOTOS

Mil disculpas. El sistema de blogia no me deja incorporar fotos.
No sé si tengo una avería yo o es blogia.
Agradezco cualquier sugerencia o consejo.
*Advierte Javier que ya se pueden poner fotos: aquí está esta de Dorothea Lange, realizada en México en 1935.
Gracias a Roberto Abizanda y a todo su equipo. Y gracias a todos por las visitas. Yo, sinceramente, no barajo la posibilidad de cambiarme de lugar. Agradezco con absoluta sinceridad el esfuerzo y la generosidad de Roberto. Este blog, que ha recibido dos millones de visitas de julio de 2007, está a punto de cumplir cinco años. Gracias.
MARTÍNEZ DE PISÓN CON SUS CUENTOS PARA SIEMPRE

Ayer llegaba a las librerías el nuevo libro de Ignacio Martínez de Pisón: ‘Aeropuerto de ‘Funchal’, una colección de ocho relatos, cuatro recogidos en libro, y cuatro desperdigados por ahí en revistas y periódicos. Este libro, sostiene Pisón, es lo que él considera el de los mejores relatos de su trayectoria y, de alguna manera, encarnan los relatos de los que se siente más satisfecho y los que mejor reflejan su pensamiento, su estética, su visión del cuento más o menos breve. Ayer, Aloma Rodríguez le hizo esta foto a Ignacio Martínez de Pisón con uno de los primeros ejemplares de su libro, editado por Seix Barral. Pisón incorpora una nota final que explica la concepción y el espíritu del libro.
UN SONETO DE AMOR DE FRANCISCO DE QUEVEDO

SONETO DE AMOR DE QUEVEDO
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
*La foto es de Eric Kellerman.
Francisco de Quevedo
TESOROS PARA SALIR DE VIAJE, PARA VER Y LEER

La literatura infantil y juvenil vive su particular quimera del oro: aparecen libros todos los días, novelas, relatos, poemas, proyectos oníricos, álbumes inolvidables, álbumes que conjugan el sabor de las viejas historias, recreadas de la tradición, y la nueva invención, volúmenes que abren nuevos caminos a los ilustradores e incluso a los pintores de caballete, a los artistas mestizos. Vamos a centrarnos en algunas aportaciones de estos días, sobre todo aragonesas, enriquecidas con media docena de títulos muy recomendables de otras procedencias.
Antonio Santos, oscense de Lupiñén, es el ilustrador y el autor de ‘Hambre canina’ (Nostra ediciones), el relato de tres perros que no tienen qué comer y que cuando hallan un hueso, no saben muy bien qué hacer, sobre todo no saben compartirlo. Santos, que expuso hace poco en la Diputación de Huesca, da un giro a su trabajo y unas ilustraciones entre naïf y expresionistas de gran fuerza. Elisa Arguilé es una ilustradora que se reinventa a diario: todos sus trabajos son diferentes, un ejercicio de investigación en la forma, el colorido y la atmósfera. Con un esquematismo rayano en el primitivismo y en el arte bruto, ebrio de rojos y amarillos, borda ‘El león Kandinga’ (Kalandraka), un cuento tradicional elaborado por el camerunés Boniface Ofogo, que cuenta la transformación de un león hambriento, que pasa de la indigencia más absoluta y del abandono de los suyos al egoísmo y a la traición a quien le ayuda: una liebre. El cuento, de tradición oral, ha contado una y mil veces por el cuentacuentos Ofogo con una efectividad asombrosa. La edición ha costado lo suyo, en tiempo, en intercambio de ideas, y al final ha quedado estupenda. También aparece estos días ‘Ramón’ (Libros del Zorro rojo), con textos y fotos de Jesús Cisneros, que cuenta una historia minimalista, el relato de un paseo por la naturaleza a la manera de Robert Walser y Sergio Chejfec, a través de un personaje estilizado; el libro destaca por su levedad, su sutileza cromática y su capacidad de sugerencia. Es un proyecto que tiene algo de alado, de mágico, un cuento con encantamiento cuyo texto rezuma humorismo, ingenio y poesía.
Jorge Gonzalvo es coeditor del sello Laberinto de las Artes y un prosista paciente: ahora publica en Lóguez ‘Te regalo un cuento’, ilustrado con limpidez y de refinamiento por la argentina Cecilia Varela. Es un libro para niños y no lo es: es un texto próximo a la metaficción, un poema-regalo de un cuento, sugerente y lírico, un poco a la manera de Julio Cortázar o Antonio Fernández Molina, por poner dos ejemplos. Se dice: “Te regalo una idea. El concepto más hermoso de complicidad”. O “Te regalo un cuento indeterminado sin pies ni cabeza, sin trama ni desenlace final, sin argumentos ni actores de reparto”.
Para primeros lectores también es ‘Chocolate con guisantes’ (Marboré), que ya ha realizado un pequeño recorrido por las librerías, con texto de Coral Cruz e ilustraciones de Eva Garcés, una creadora oscense instalada en Valencia. Es un libro equilibrado en la forma y el fondo, sobre el desorden y los sueños, con un paradigma, no sé si moraleja, final.
Fresquísimo de tinta aún, llega un insólito y poético proyecto del escritor Ramón Aguirre y del fotógrafo Mario de Ayguavives: ‘Zapatario’, en el sello Apila Ediciones, que llega a los diez libros publicados. Se trata de un recorrido, en pequeños relatos y apuntes, sobre el mundo de los zapatos y su consanguinidad con las narraciones. Se habla de botas de gigantes, del zapato de Cenicienta, del zapato de la novia, de las botas de Neil Armstrong, de los zapatos de Navidad, de las zapatillas de las bailarinas, de las babuchas, de las botas de tacón…, y a todo este universo le pone sus imágenes y su puesta en escena el fotógrafo Ayguavives. El resultado es muy sugerente y variado, a veces deslumbrante e inesperado, a veces transgresor, a veces kitsch, a veces naturalista, y casi siempre divertido. El lector se pregunta en ocasiones cómo habrá hecho estas fotos. Begoña Oro publicó en Everest el libro ‘De la A a la Z. Aragón’, muy distinto, dentro de una colección de Comunidades Autónomas, pero con los destellos propios de esta escritora y lectora incansable, pródiga en imaginación y conocimiento del género. No debemos olvidar al escritor Daniel Nesquens, que es toda una factoría; entre otros ha publicado para los más jóvenes, ‘El vecino diablo’ (Imaginarium, Steps Two, 2008), ‘Cuando el caracol y quince más’ (Edelvives, 2008), ‘Óscar sabe muchas cosas’ (Everest, 2008). Más reciente es ‘Una nueva casa’ (SM), ilustrado por Jesús Cisneros, en una estética que parece inclinarse hacia la estética de Morando y la estilización etérea del ilustrador zaragozano. Aún están por ahí las dos primeras entregas de Marcos Mostaza (Anaya, 2008) para un público juvenil. Otro libro que debe recordarse aquí es el rico y variado ‘Bestiario ilustrado de Aragón’ (Prames) de Chema Lera, que alterna entretenimiento y rigor. Es un proyecto que nace de la observación, del cuaderno de campo y de la curiosidad de Lera, autor ya de otro diccionario de bestias.
Para esos lectores adolescentes ha concebido David Lozano su trilogía ‘La Puerta Oscura’ (SM). Estos días aparece la segunda entrega: ‘El Mal’, protagonizada de nuevo por el tímido y vulnerable Pascal Rivas, perseguido por dos amores, la carnal Michelle y el espíritu errante Beatrice (que murió sin haber amado). El protagonista, rodeado de sus amigos pintorescos, colgados, sabios, acaso inclasificables, vuelve a verse metido en una inquietante aventura: deberá regresar al Más Allá, pero ahora la amenaza es un niño, un niño diabólico, al que liberó en su viaje al submundo infernal y terrible de los condenados. De nuevo, en una narración extensa y trabajada, aparecen los cementerios, los muertos, los espectros y los fantasmas, los peligros y el terror en todas sus formas. David Lozano ha cosechado un importante éxito con la primera entrega: ha vendido en torno a 45.000 ejemplares, ha conquistado a los lectores de Latinoamérica y le han adquirido la trilogía completa en Italia y en Alemania. Empezará a publicarse en 2010.
Entre el torbellino de novedades, nos hemos fijado en ‘El secreto del oso hormiguero’ (Factoría K de Libros) de Beatriz Osés, ilustrado por Miguel ángel Díaz, que es un ramillete de poemas de animales tan sencillos y elegantes como afortunados. En ‘La pesadilla del gamusino’ se lee: “Anoche soñé // que un niño decía // que yo no existía…”; en ‘La tristeza del erizo’, se anota: “Si duermes conmigo… // No te muevas, // que te pincho”. Emily Nudd Mitchell publica un hermoso libro de sus viajes, en Demipage, por Senegal, Yemen, Egipto y Estambul: pinta y escribe, habla con la gente, toma apuntes del natural y logra un bello milagro: atrapa el corazón de África donde la gente, al menos alguna gente (según sus propias palabras ayer en Cálamo, mientras explicaba su trabajo para ‘Borradores’), pese a la miseria, a la hambruna y a otras calamidades, parece encarar la vida con un permanente deseo de felicidad. Emily comprueba que un dibujo, a veces, es un pasaporte para la amistad, la convivencia y la generosidad del que nada tiene. ‘Sofía o el pendolaje’ es un libro sumamente original que arranca de la existencia de un texto sobre piratas y abordajes de Manu Folch. Con él entre las manos, se puso manos a la obra Julio Blasco y varios integrantes del estudio Espirelius, y han realizado un libro que nace de un montaje tridimensional que pasa al papel. Hemos visto trabajar así en ocasiones a Isidro Ferrer: Julio Blasco, y Germán y Alicia, completaron luego el trabajo con nuevas esculturas, y fotos, y photoshop, y el resultado final es un libro diferente, transido de posibilidades y de magias marinas. Este libro se presentó ayer en Los Portadores de Sueños.
Jordi Sierra y Fabra publica una novela juvenil con una intención pedagógica: ‘Las guerras de Diego (una novela sobre seis siglos de historia en España)’ (Siruela), un libro muy diferente a los suyos, aunque también aspira a la fluidez y al entretenimiento, que narra la relación entre un nieto y un abuelo. De sus conversaciones y encuentros surge el relato de la historia de España, que se mezcla con otros materiales y con una intensa vida familiar de Diego, que tiene a su padre, militar, en una misión humanitaria.
Otro libro realmente delicioso, magistral y turbador a la vez, dickensiano, es ‘Un niño prodigio’ (Alfaguara) de Irène Nemirovsky (Kiev, 1903-Auschwitz, 1942), en el que relata la historia de un niño judío que se queda a vivir en los muelles. Descubre pronto que tiene un don: canta hermosas canciones de amor. Un día, un hombre, asombrado de sentido poético, se lo regala a su amada. Ismael Baruch pasará del arroyo a la opulencia, y finalmente, en una inesperada vuelta de tuerca, regresará a su espacio natural: la libertad de las calles, la hambruna, la soledad. El libro es de una desoladora hermosura que está vinculada a la propia biografía de la autora de ‘El baile’.
Cerramos estas sugerencias con la edición ilustrada de ‘El retrato de Dorian Gray’ de Oscar Wilde, que han realizado para Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores los gaditanos MP & MP Rosado, que han hecho un trabajo espectacular, pese a que aseguran que no se sienten ilustradores. La edición es una maravilla: uno de esos libros que apetece volver a leer o descubrir por vez primera por la bella factura del envoltorio.
*Esta es una ilustración del libro 'Ramón' de Jesús Cisneros, que acaba de publicar Libros del Zorro Rojo, que ha recibido el premio Lazarillo en 2007.
EN ORIHUELA, EN LA TIERRA DE MIGUEL HERNÁNDEZ

Estoy en Orihuela, la ciudad del poeta Miguel Hernández. Estamos Carmen, Sara y yo, y mi suegra Isabel Brumós, en casa de mis cuñados Isabel y José Antonio Ortuño, el hombre que sueña que vuela y que no aterriza jamás. Ya he cumplido algunos ritos: he salido de paseo entre naranjos, ayer por la tarde, y esta mañana he practicado un poco de atletismo. Anoche, cumplí un viejo deseo: fui a ver la casa donde vivió algunos años Miguel Hernández, esa casa de campo con patio, higueras y chumberas, que está en la falda de la escarpada montaña, cerca de Santo Domingo.
Miguel Hernández fue un poeta que leí mucho en mi adolescencia y luego en la primera juventud. Nada más llegar a Zaragoza me hice con su obra completa y repasaba una y otra sus textos, especialmente ‘El rayo que no cesa’, que nació de sus desencuentros de amor con Josefina Manresa, el libro póstumo ‘Cancionero y romancero de ausencias’, y sus obras de teatro. Siempre me llamó la atención la fuerza de Hernández, su poesía telúrica, que se alza de la tierra con vocación de raíz y sementera, su indomable energía de campesino enarbolado de sentires.
Después, tras dar una vuelta por la calle de Arriba, fuimos a ver ‘Los abrazos rotos’ de Pedro Almodóvar, una película correcta aunque algo fría donde sobresale el gag de ‘Aída’ con Penélope, y el gran trabajo de Tamar Novas y de Blanca Portillo. Almodóvar, a pesar de que no lo cita en sus homenajes a los maestros del cine, creo que no lo cita, sigue cada vez más el camino que trazó en el viento Douglas Sirk.
P.D. Esta mañana hemos podido entrar en la modestísima casa del poeta, tiene dos dormitorios, una habitación de paso, la cocina, el patio, los establos y una pequeña huerta con sus higueras, sus higos chumbos y la morera. Todo evoca el mundo próximo y modesto, un tanto miserable que se percibe en su poesía. Aunque el hombre de Miguel Hernández está en muchos lugares de Orihuela, aquí no abunda la riqueza ni la puesta al día del poeta. Por ejemplo, llaman la atención que no vendan sus libros, aunque al lado está el Centro de Estudios Hernandianos. El año que viene se celebra el centenario del nacimiento del autor de 'Vientos del pueblo'.
JOSEF SUDEK, EL FOTÓGRAFO DE PRAGA

Josef Sudek era el poeta visual de Praga, un hombre con un brazo amputado en la I Guerra Mundial que había soñado ser impresor. Decidió captar las instantáneas desdibujadas de la hermosa ciudad de Franz Kafka. Ahora, el Círculo de Bellas Artes le dedica una exposición centrada en los años 50. Hoy, en ‘Babelia’, en su sección ‘Ida y vuelta’, Antonio Muñoz Molina le dedica un estupendo artículo, donde leo lo siguiente mientras llueve a mares en Orihuela.
“En las fotos de Sudek, Praga parece suspendida en el tiempo, desdibujada en las luces ambiguas de los atardeceres, deshabitada y silenciosa en noches húmedas de invierno, en noches con la fosforescencia de la niebla o la nieve atravesada por tranvías como submarinos con un faro encendido en la proa”.
*Esta foto de Zorka, la esposa de Josef Sudek, está datada en 1943.
EEGÍA A RAMÓN SIJÉ, DE MIGUEL HERNÁNDEZ

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y sientro más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
*La foto es un bodegón de Josef Sudek.
JOSEF SUDEK: EL MUNDO PEQUEÑO. Por MARCHAMALO

Vuelvo a casa, tras atravesar la provincia nevada de Teruel y parte de Zaragoza. Me ha escrito Jesús Marchamalo, ese periodista y escritor del que aprendo siempre, el señor de las palabras y de los objetos. Me reenvía un artículo que publicó en ABC sobre el gran fotógrafo Josef Sudek y además me envía esta deliciosa foto. Aquí está todo: el texto, la foto y el cariño de Jesús Marchamalo, al que nada le es ajeno.
El mundo pequeño
Jesús Marchamalo
Debía resultar una figura imponente, algo irreal, fantasmagórica, en aquella Praga brumosa, nocturna, de parques y avenidas solitarias que con tanta intensidad supo captar en sus fotografías. Pelo ralo, a menudo despeinado, barba despeluchada, ojos risueños, vivarachos, solía vestir un amplio abrigo, oscuro, a veces un capote militar, y una enorme cámara cargada sobre el hombro. Una antigua Kodak de caja de madera, cuyo trípode utilizaba como contrapeso, sosteniéndolo con su único brazo.
A pesar de su aspecto inconfundible, llamativo, debió gozar de ese don que permite a los fotógrafos hacerse invisibles. No aparecen muchas personas en sus fotografías, pero cuando lo hacen, nunca nadie le mira, nadie parece reparar en él; como si no hubiera estado.
Tímido e introvertido –ni siquiera asistía a la inauguración de sus exposiciones-, minucioso y obsesivo en su trabajo, sus instantáneas, muchas de ellas positivadas como contactos, muestran una ciudad neblinosa, oscura y onírica; el poeta de Praga le llamaban.
Nacido en Kolín, Bohemia central, en 1896, huérfano de padre a muy corta edad, Joseph Sudek trabajó como encuadernador hasta que en julio de 1916, en plena Gran Guerra, fue movilizado y enviado al frente italiano, donde resultó herido. La explosión de una granada, disparada al parecer por su propio ejército, le provocó graves daños en el brazo derecho, que acabó perdiendo. De vuelta en Praga, tuvo que abandonar el taller de encuadernación, y la fotografía, que hasta ese momento había sido un mero pasatiempo, se convirtió en su nuevo trabajo.
En los primeros años veinte inició una serie de retratos en la Invaliodvna, el centro de veteranos e inválidos de guerra, al tiempo que abordaba su particular visión de la ciudad: gente caminando o esperando en una parada, estaciones oscuras, intensos contraluces, tranvías solitarios en el Puente de Carlos… Una de esas fotografías, de 1924, fue utilizada por Juan Manuel Bonet, uno de los comisarios de la exposición Una ventana en Praga, para ilustrar la cubierta de su libro La ronda de los días (Guillermo Canals, 1990). “Mi primer encuentro con la obra de Sudek debió ser a mediados de los años ochenta, cuando descubrí una monografía dedicada a él en el Centro Cultural Checo de Varsovia”, afirma. “Años después, en mi primer viaje a Praga, en 1989, compré en una galería una pequeña foto suya, un contacto de los jardines del Palacio Loblowicz”
En 1927 Sudek abrió su estudio en una especie de cobertizo de madera en un jardín en Malá Strada, el centro de la ciudad. Allí trabajó hasta su muerte, en 1976, y allí, durante la ocupación nazi, cuando las restricciones impuestas por el ejército alemán limitaban las posibilidades de salir a la calle, empezó a hacer fotografías en su estudio, que convirtió en un auténtico gabinete de curiosidades: su jardín, siempre descuidado, la rama de manzano, una nevada, el otoño… Registraba el cambio de las estaciones, la meteorología, a veces con largas exposiciones de minutos, y fotografiaba las fachadas de los edificios colindantes a través del pequeño cristal de la ventana, empañado y cubierto de vaho.
El caminante se convirtió en un paseante interior, un observador de lo próximo. Comienza entonces a fotografiar muchas de las pequeñas cosas que tiene alrededor, haciendo composiciones que repite de forma obsesiva, desde distintos ángulos y con diferentes iluminaciones. Un mundo de objetos –vasos, floreros, platos de loza-, suyos o que pedía a sus amigos, a través de los cuales trataba de recordarlos, o explicarlos. “Son objetos cotidianos, un poco al estilo de Morandi: esponjas, botellas, una pluma de ave”, es de nuevo Bonet. “Es curioso porque hay elementos muy parecidos en sus mundos. Morandi vivía con sus dos hermanas, al igual que Sudek, cuya hermana era además su ayudante. Son entornos muy pequeños. De Sudek no se conocen fotos de acontecimientos oficiales o políticos. No se sabe mucho, casi nada, de su vida privada. No hay noticia de qué hizo más allá de lo que ha quedado de su obra: un personaje muy concentrado en vivir, pasear, y en mostrar su ciudad, como un topógrafo, casi, un notario, un poeta romántico”.
Durante años fue un paseante solitario, tolerado, extravagante. A su muerte, su estudio, descuidado y abandonado, se quemó en un incendio. Se perdió gran cantidad de papeles y documentos, nunca se supo cuántos. El fotógrafo de Praga, el de los muros, las farolas solitarias y las flores marchitas. La última rosa, se lee en una de las fotos de la exposición: un florero, una concha, dos chinchetas sobre el alfeizar de una ventana.
Un título profético.
ABEL PÉREZ GRACIA RECUERDA A ANA MARÍA NAVALES

Hace unos días, el librero de viejo y agitador cultural Abel Pérez me envió este texto en recuerdo de Ana María Navales. Por distintas razones no lo he podido colgar hasta hoy. Es su homenaje personal a una mujer, a una escritora, a una intelectual que él admiró mucho. La foto es de Vaclav Jirasek.
Esta es la casa,
encendida de verdes tigres
que acumulan luz extraviada en las noches de ventisca
y se apagan con el amanecer de la vida.
¿Donde han ido mis papeles? ¿Donde quedó mi tinta?
Porque debo decir con urgencia, en silencio, por mis rojos ojos
el dolor que me causa la soledad de las estrellas.
A horas tempranas, me reclino
sobre ropas con olor a propiedad de soledades
y giran ruletas insaciables en torno a cristales
que me separan de mundos artificiales.
El afuera queda distante, lejano y absurdo
como si se tratase de un sueño que no termina,
y el adentro es el recinto por donde
puedo pasear mis arrogantes voces, o
hacer círculos imaginarios donde todo
puede precipitarse sin desmayo azul.
Recordaré a Ana María Navales. Ella conoce ambas partes y desde esta, le deseo que su estancia en la tierra que la cubre sea leve.
PROGRAMA DE CINE DE LA ALMUNIA

La decimocuarta edición de las jornadas se celebrará en La Almunia del 8 al 16 de mayo y la programación girará en torno al tema monográfico “Los jóvenes en el cine”. Ballesta y Valverde recibirán el premio Florián Rey en la clausura. En la inauguración el Ayuntamiento entregará el primer Premio “Villa de La Almunia” de las Artes Cinematográficas a Luis Alegre y David Trueba.
La Almunia de Doña Godina, 8 abril 2008.- Los jóvenes actores María Valverde y Juan José Ballesta recibirían el Premio Florián Rey, el máximo galardón que otorgan las Jornadas de Cine “Villa de La Almunia”, en la gala de clausura de la decimocuarta edición de las mismas, que se celebrará el próximo 16 de mayo.
En unas jornadas dedicadas a los jóvenes, estos dos premiados representarán a las promesas del cine español, aunque tienen tras de si una amplia carrera cinematográfica con sendos premios Goya.
La gran novedad en las jornadas de este año es entrega en la inauguración del premio “Villa de La Almunia”, creado por el ayuntamiento de la localidad, que, a propuesta de la Asociación Florián Rey, organizadora de las jornadas, se inaugurará con Luis Alegre y David Trueba. La entrega será es viernes 8 de mayo a las 20:00 horas en la inauguración de las jornadas. Este nuevo premio pretende reconocer la trayectoria de quienes por distintas razones hayan acumulado méritos suficientes y se hayan distinguido en el ámbito de las artes cinematográficas.
Tanto Luís Alegre como David Trueba son sobradamente merecedores del galardón, además de tener una estrecha vinculación con La Almunia y sus jornadas, de las que Alegre es colaborador desde sus inicios y a las que ha acudido en numerosas ocasiones Trueba. Según José María Pemán, presidente de la asociación, “los dos son muy queridos en La Almunia, y los dos quieren mucho a La Almunia”.
Durante la semana habrá cinco sesiones de proyección de los 39 trabajos seleccionados dentro de la Muestra de cortometrajes “Adolfo Aznar”. La organización destaca el alto nivel de los trabajos seleccionados, en especial de los aragoneses, que suponen casi una quinta parte del total. Los siete cortos aragoneses seleccionados son: “Niño balcón”, de Pilar Palomero; “Salomón”, de Ignacio Lasierra; “El hueco de Tristán Boj”, de Paula Ortiz; “La mente como barrera”, de Ana Abad; “Reality”, de Kim Gázquez; “Manual práctico del amigo imaginario”, de Ciro Altabás y “Ondas”, de Fernando Vera.
Los premios de esta edición de la muestra de cortos, y del concurso de guiones, para el que se han seleccionado 33 trabajos, se entregarán en el acto de clausura el día 16 de mayo.
El ya tradicional acto comarcal, que trata año tras año de extender las jornadas a un pueblo de Valdejalón, se trasladará este año a Ricla. Allí nació el Maestro Monreal, compositor de algunas de las más conocidas canciones del cine de los años 50. Además de un concierto en el que la banda de música de la localidad interpretará temas del Maestro Monreal, el domingo 10 de mayo estará allí uno de los intérpretes que hizo más populares sus canciones, José Jiménez Fernández, “Joselito”. El que fuera niño prodigio del cine español presentará su película “El pequeño ruiseñor”, que se proyectará a continuación y en la que interpreta el tema “Ay, campanera”, del homenajeado en esa jornada.
En 2009 se da también continuidad a la sección de cine internacional, OPEN!, que este año tiene como país invitado a Rumanía.
El principal escenario donde transcurren los actos de estas jornadas es el cine Salón Blanco, aunque también llegarán al Centro de Profesores y Recursos, el Casino Principal o el antiguo cuartel de la Guardia Civil. Entre las películas a proyectar están “Ladrones”, “7 vírgenes”, “La flaqueza del bolchevique”, en las que trabajan Juanjo Ballesta y María Valverde. (A los que vemos en esta foto del diario 'El País').
SOBRE 'EL COLOSO' DE GOYA: OTRAS MEDITACIONES
EL COLOSO DE GOYA EN EL MUSEO DEL PRADO
En nuestro blog http://barbozagrasa.blogspot.com damos nuestra opinión sobre ‘El Coloso de Goya’, y a la vez reproducimos imágenes de las primeras fotografías publicadas en 1930 en las revistas “Blanco y Negro” y “La Esfera” de Madrid.
También se refleja la opinión del historiador Aureliano de Beruete y Moret en 1916 sobre esta pintura de Goya y su conservación en la colección de D. Pedro Fernández Durán.
La documentación gráfica completa se encuentra en picasa barbozavargas@gmail.com
Esperamos sus comentarios.
*Recibo una llamada de Carlos Barboza y de Teresa Grasa, y poco después me envían esta nota. Ellos, artistas y fotógrafos, son grandes conocedores de la obra de Goya y han restaurado los frescos del Pilar.
NUEVA NOVELA DE JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ, EN CÁLAMO

Hoy 14 de abril presentamos en la librería Cálamo de Zaragoza (Pza. San Francisco, 4) la novela ‘Parque de atracciones’ de José Luis Rodríguez García. En el acto, que tendrá lugar a las 20 horas, intervendrá, además del autor, el escritor y periodista Antón Castro.
NOTA EDITORIAL DE LA NOVELA:
En esta original incursión en la novela negra, el lector encontrará un apasionante relato que, con la fuerza de su prosa y más allá de las convenciones habituales del género, ofrece un retrato, implacable y compasivo a un tiempo, de las miserias y frustraciones del ser humano.
En él se cuenta la historia de Rafael Caneda, un extravagante director de teatro al que por fin se le presenta la posibilidad de dirigir El rey Lear, el sueño de su vida. Para llevarlo a cabo, reúne un heterogéneo grupo de actores compuesto por principiantes y viejas glorias de la escena en el ocaso de su carrera.
*Esta interpretación al retrato de José Luis Rodríguez es de Pascual Berniz. Corresponde a un trabajo de arte y poesía que realizó el artista en Teruel, en unas sesiones poéticas que coordinó Toni Losantos.
Con el paso de los días, la rutina cotidiana se ve alterada por crecientes tensiones, que ponen de manifiesto que, tras la falsa apariencia de normalidad, se oculta un oscuro misterio. La intriga, sostenida por la intensidad de la narración, atrapará al lector hasta la última página.
CHRIS PRIESTLY: CUENTOS DE TERROR DEL TÍO MONTAGUE

Los cuentos de terror del Tío Montague cobran vida a través de sus objetos malditos.
La obra, escrita por el británico Chris Priestly, se publica en España con una tirada inicial de 10.000 ejemplares.
Cuentos de terror de los objetos malditos, del autor británico Chris Priestly, llega a las librerías españolas de la mano de SM. Esta obra narra la historia de Edgar, un muchacho que disfruta visitando a su Tío Montague. El secreto de sus veladas visitas es la atracción que siente por los cuentos que narra su tío, tan sorprendentes como escalofriantes. El Tío Montague vive en una casa más allá del bosque y, para llegar a ella, Edgar tiene que atravesar un fantasmagórico y lúgubre bosque cargado de misterio.
Los géneros fantástico y de terror se fusionan a la perfección en este libro recomendado para lectores de entre 10 y 14 años. Cuentos de terror de los objetos malditos sale a la venta con una tirada inicial de 10.000 ejemplares y cuenta con el respaldo del gran éxito obtenido en Gran Bretaña, país natal del autor, donde ya se han editado otros títulos como Tales of terror from the black ship, que dan continuidad a estos relatos de miedo.
Los objetos malditos
Tío Montague guarda un gran tesoro en su salón, cada objeto que hay en él representa algo, una historia por descubrir, un cuento por narrar. Son objetos normales que, a simple vista, no esconden nada: una muñeca de porcelana, una talla de madera, un óleo de pequeñas dimensiones, un marco dorado, un catalejo... Cada uno de los enseres inspiran al Tío Montague para contar uno de esos cuentos que tanto impresionan a Edgar: espiritismo, brujas, seres escalofriantes, voces espectrales y diabólicas... Todos los ingredientes para que el miedo y la incertidumbre envuelvan la lectura. Pero... ¿cómo habrá conseguido Tío Montague estos objetos? Quizá la respuesta sea el más escalofriante de sus relatos...
El autor
Chris Priestley ha trabajado como caricaturista e ilustrador durante muchos años, colaborando con importantes revistas y periódicos. En la actualidad ilustra una tira semanal llamada Payne’s Grey en el New Statesman. Desde el año 2000 ha escrito y publicado varios libros para niños, tanto de ficción como de no-ficción.
En 2004, su obra Death and the Arrow fue preseleccionada en los premios America Edgar como mejor autor de misterio. En 2006 ganó el Premio del Libro Fantástico de Lancashire (Lancashire Fantastic Book Award) con Redwulf’s Curse.
*Las ilustraciones son de David Roberts y la traducción es de Alexandre Casal. Lo leo en el primer capítulo del libro que envía, con esta información, el gabinete de comunicación de SM.
RECORTABLES PARA MUÑECAS DE RAMÓN ACÍN

Es el día de la II República: tal día como hoy echaba a andar en 1931. Quizá por ello, porque siempre está en todo, Víctor Juan me hace llegar esta nota sobre Ramón Acín, que luchó para que la República llegase antes y murió, asesinado, con ella, sobre una actividad del Museo Pedagógico de Aragón, que dirige ahora con entusiasmo, pasión, multitud de ideas y un amor infinito a la pedagogía.
Entre el fondo Ramón Acín del Museo de Huesca se encuentran unos recortables para muñecas. Se trata de seis parejas de figuras de 53 centímetros de altura elaboradas con cartulina.
Quizá el propósito de Ramón Acín al dibujarlas no fuera otro que sus hijas, Katia y Sol, jugaran con ellas, les hicieran vestidos, las pintaran de colores, inventaran diálogos…
En el Museo Pedagógico de Aragón hemos encargado 25 plantillas en madera de una de las muñecas para que nuestros visitantes puedan reproducirla en cartulina y se lleven de recuerdo de su visita al museo una figura diseñada por Ramón Acín.
Además hemos elaborado un sello de caucho para estampar en el reverso del recortable el nombre de Ramón Acín con la tipografía que Pepé Cerdá diseñó para el monográfico que la revista Trébede dedicó al autor de Las pajaritas.
Los grupos harán un recorrido por la exposición permanente del Museo y después les proyectaremos un multimedia sobre la biografía y a la obra de Ramón Acín. Ajustaremos la información sobre Ramón Acín a la edad de nuestros visitantes. Finalmente les visitantes elaborarán con una plantilla el recortable que se llevarán de recuerdo de su visita al Museo Pedagógico de Aragón.
(Pueden concertarse visitas en el 974-233036 o en museopedagogico@aragon.es. Se puede recabar más información en http://www.museopedagogicodearagon.com.) José Luis Cano realizó este retrato de Ramón Acín para el libro 'Aragoneses ilustres, ilustrados e iluminados'.
'JORGE Y LAS SIRENAS': HOY EN ESTILO, EN HUESCA

Hace unos días, antes de Semana Santa, en El Corte Inglés se presentó el álbum ‘Jorge y las sirenas’, ilustrado por Alberto Aragón. Escribí ese breve texto para el niño Jorge Sanmartín, hijo de Fernando y de Mar. Es un cuento sobre el poder de la imaginación, el amor a las sirenas y a los libros. Casi por igual. Esperanza Pamplona, jefa de Cultura de ‘Heraldo’ me mandó esta entrevista en vísperas de la presentación en Zaragoza, de la que salieron algunos fragmentos en ‘Heraldo’, mezclados con otros de Alberto Aragón. Esta tarde, a las 20 horas, en la librería Estilo de Huesca, la librería de Pepa Sánchez y Loreto Ribarés y cía, se presenta el libro que ha editado con suma finura Marboré, un proyecto que coordina Patricia Delso. Estoy muy contento con el volumen, es uno de los libros míos que más me emocionan: por Jorge Sanmartín, por Alberto Aragón (su obra es extraordinaria: sugerente, evocadora, profunda, narrativa y cinematográfica. Estoy seguro), por los sueños acumulados y porque siempre soñé con hacer un álbum. Rosa Tabernero trabajó el texto con los alumnos y ella, de nuevo, será la madrina del proyecto. Será en Huesca a las 20.00. Sé que es un día complicado, de muchos actos y exposiciones en Huesca. Os agradezco de antemano a todos los que podáis venir, y si no, tampoco pasa nada. Hay muchas cosas que hacer, muchos lugares a los que acudir.
En la invitación se dice que el libro surgió a raíz de la enfermedad de un niño. Me puedes contar con más detalle, cómo lo conociste y cómo se planteó la idea.
-Soy muy amigo del escritor Fernando Sanmartín desde hace veinte años. Un día me dijo que a su hijo Jorge le gustaban mucho las dedicatorias que yo hacía con sirenas, casi siempre una sirena mal dibujada (me enseñó a hacerlas Cano, pero nunca he estado cerca, ni de lejos, de sus originales), y que le pedía con frecuencia que le enseñara los libros dedicados. Un día fui a verlo a su casa y le regalé una acuarela de una sirena que me había dado el pintor Nacho Fortún. Poco tiempo después, Jorge cayó enfermo, padecía leucemia, fue una época terrible para sus padres, Fernando y Mar, y para los amigos. Y se me ocurrió escribirle dos textos en ‘Artes & Letras’, en la sección que teníamos antes de microcuentos. Eran como cartas de cariño y de esperanza que sus padres le leyeron en el hospital.
-¿Cómo surge la colaboración con Alberto?
Alberto Aragón era, y es, infógrafo, pintor e ilustrador vinculado con ‘Heraldo’. Me gustaba muchísimo su obra, muy narrativa y cinematográfica, figurativa y con un aire de art decó, en la línea de Tamara de Lempicka en ocasiones, de Hopper en otra, y le conté la historia de Jorge. Leyó los textos con atención, los fundimos en un solo y se puso manos a la obra.
-¿Cómo habéis trabajado?
Realmente, el trabajo más laborioso ha sido el suyo. Trabajó mucho, hizo varias versiones, retocamos el texto para ajustarlo a algunas ideas que él había tenido, y al final ha quedado así, con una ilustración muy sugerente, evocadora, llena de profundidad, de sugerencia y de misterio, como una historia visual más poderosa que el propio texto. Es un libro sobre los sueños, el arte de contar, la obsesión por las palabras y las criaturas imaginarias. Alberto ha hecho un proyecto feliz, luminoso, poético, con algunos fogonazos de sombra y de inquietud. Un día, se lo enseñamos a Jorge, recuperado del todo, y recuerdo que estaba con los ojos encendidos de alegría. Me hace mucha ilusión este proyecto por Jorge, por Alberto Aragón, que es su primer libro ilustrado, por la editora Patricia Delso, que se lo tomó con un entusiasmo y una generosidad increíbles, y por mí mismo: soy un enamorado absoluto de los álbumes ilustrados, es raro el día que no lea y vea/lea uno con mi hija Sara y con un vecino de seis años, Javier, mientras esperamos el bus escolar.
-¿Habías escrito antes para niños? ¿Qué dificultades presenta?
Yo había escrito algunos otros textos para niños, en ‘Los seres imposibles’ (Destino, 1998) hay varios cuentos de hadas inspirados en Aragón, y en gallego he publicado una novela infantil, ‘A lenda da cidade asolagada’ (La Leyenda de la ciudad sumergida) (Xerais, 1995). Escribir para jóvenes es diferente: yo intento ser lo más natural que sé y dar lo mejor de mí mismo, sin trucos, como si escribiera para adultos.
-¿Qué estás preparando ahora?
-Antes he trabajado en libros ilustrados con artistas como José Luis Cano, Natalio Bayo, Santiago Arranz, y también en cierto modo con Lina Vila y Eduardo Laborda, entre otros. Y ahora estoy trabajando con Alberto Aragón en otro proyecto muy bonito: un viaje a las Grutas de Cristal de Molinos y al Puente de Fonseca para esa serie de Monumentos Naturales. Hemos incorporado el cine, el viaje, la magia del hielo, del cielo y de los ríos, al servicio de una historia con protagonistas: el guardián de las Grutas y un guarda forestal. El primer libro lo firmaban Eduardo Viñuales y el ilustrador Pablo Calahorra. El trabajo de Alberto Aragón vuelve a ser espectacular. Y muy diferente a ‘Jorge y las sirenas’.
‘Jorge y las sirenas’. Texto de Antón Castro. Ilustraciones de Alberto Aragón. Edita Marboré. Presentación esta tarde, a las 20.00, en la librería Estilo de Huesca, con la participación de Rosa Tabernero, la editora Patricia Delso y los autores. En la foto de José Antonio Melendo, estoy con Jorge Sanmartín y con Alberto Aragón.
JOSÉ ANTONIO: EVOCACIÓN DEL BOXEO EN ZARAGOZA

Una de las páginas que más comentarios ha recibido de este blog es un post dedicado al púgil Alfredo Evangelista y a su combate con Cassius Clay. Familiares y amigos de Evangelista se han ido reencontrando entre ellos y también con familiares de Avenamar Peralta y con amigos de Madrid o de Móstoles. El pasado octubre, recibí este comentario, que está en ese post. Lo he editado un poco y lo traigo aquí porque es muy sugerente y evocador. Recuerda una segunda edad de oro del pugilismo en Zaragoza, en los años 90, tras el gran momento del inolvidable Perico Fernández. Hace algunos años, cuando José Ramón Escriche, hijo de Benito, logró el título de campeón latinoamericano lo bauticé en una entrevista como ‘El vendaval del Ebro’. Estuve con él en el gimnasio y me habló de Nana Konadu, de Azuman Nelson, de su padre, de Clay, de Julio César Chávez, el gran campeón mexicano, y por supuesto de ‘Búfalo’. Poco después, José Antonio López Bueno, que también entrenaba muy cerca de él con un afán sobrehumano, conquistaba el título: ganó en Zaragoza al mexicano Rubén Sánchez, un 23 de abril de 1999. Hace ahora diez años. Ilustro esta nota con el póster de la pelea Clay-Evangelista; venció el 'Loco de Louisville' a los puntos en quince asaltos.
Escribe José Antonio, púgil de Zaragoza:
Hola, me llamo Jose Antonio, soy de zaragoza. Yo tuve la oportunidad de hacer guantes con Alfredo Evangelista en el Boxing Club de Zaragoza en la calle Oriente. Qué recuerdos de aquellos guantes con un gran campeón! A pesar de la diferencia de peso y altura, era muy bonito: Alfredo se movía y sacaba manos para no hacer daño, yo lo encorría por todo el ring para hacerlo mover, cuando terminábamos me decía: “Muy bien, chaval”, ya que yo tenía unos 17 años, ya que yo llevaba 5 años entrenando bajo la tutela de un buen preparador, Jesús Couto. Qué tiempos con Alfredo, Perico Fernández, Benito Escriche y el gran ‘Búfalo’ que me ayudó en mi aprendizaje. Ya después de la muerte de ‘Búfalo’ y luego Benito Escriche, el Boxing ya fue en decadencia ya que solo entrenábamos los de siempre y estaba cerrado al público. Actualmente entreno en Zaragoza en el gimnasio de López Bueno, campeón del mundo del mosca en 1999. Ojalá el tiempo volviera hacia atrás para recordar esos momentos de satisfacción cuando ‘Búfalo’ trajo a Azuman Nelson y a Nana Konadu, qué máquinas de esquivar, nunca les pude meter una mano. Azuman me esquivaba todo y me daba siempre una palmada en la nuca, nunca me dio un golpe, era una buena persona y un gran entendedor de lo que era el entrenamiento con chavales como yo. Bueno, gracias a todos ellos, que me hicieron pasar momentos muy bonitos y todavía los paso cuando lo recuerdo. Gracias por leerlo y un saludo a todos los boxeadores.
MANUEL RIVAS: POEMAS DE 'A DESAPARICIÓN DA NEVE'

Hai uns días, chegábame, o novo libro de Manuel Rivas –protagonista de uno de mis cuentos más queridos de ‘Golpes de mar’ (Destino, 2006): ‘El hermano que le inventé a mi hermano’-: ‘A desaparición da neve’, traducida a tres lenguas del Estado español, castellano (traduce el propio Rivas), catalán (Biel Mesquida) y euskera (Jon Kortazar). Copio aquí tres poemas curtos; hai outro que me gustou moito ‘O monte do faro’, dedicado a súa irmá María Rivas Barros. É moi longo e non me da tempo de copialo aquí agora. Poño aquí esta fermosa foto de Marilyn de 'Río sen retorno'.
A MEIGA NA ESQUINA DA BARRA
Amei naquela ollada
o que había de sospeita.
E o medo das cousas
tiña naquel espello a ilusión
de disentir do futuro.
ENTERRO CAMPESIÑO
Só soaban as chocas
cunha alegría animal
pendurada das nubes,
abrindo ocos na herba,
no silencio abismal,
inhumano,
que ceibou a campá.
METAMORFOSE
Por moito que esculques,
é a terra quen ve.
Pecha os ollos. Escoita, Samsa.
Vai cara á primavera, ao violín,
ao incesto.
MANUEL FOREGA: DE 'NO HAY BESOS COMO TUS LABIOS'

El pasado martes, Manuel Forega presentó un curioso proyecto de amor y poesía: ‘No hay labios como tus besos’. Invitó a un puñado de mujeres a que le diesen un beso y él, a cambio, además de devolverles su beso, les escribía un poema. Aquí está una selección de un conjunto que rebasa la treintena de piezas. Manuel Forega celebra en 2009 los veinte años de Lola editorial, y esta tarde mismo, con David Giménez, Manuel Baile y el poeta Gómez Milián, que hará de presentador y coordinador del encuentro, hablará de su oficio de editor en la FNAC. Esta foto de besos es de Henri Cartier-Bresson.
2. Briseis Luxor
Como el vuelo del ibis sobre la tumba
donde yace el enigma,
un soplo tibio de tu boca
despertó al príncipe.
No te vayas; deja que mis párpados
aún abatidos por la muerte
se fecunden de luz y nieguen
la sombra donde yago
3. Esponja
La dúctil urgencia de la esponja
ha vertido de su perfume
un ápice licuado.
Y he conocido en el instante
los labios del mar.
6. pájaro
Un canto, un aroma,
un pájaro de madrugada
en la rama de olíbano
yace crucificado.
7. En la piedra
Así como la piedra guarda el tiempo,
así como le es dado en cada esquirla
donar el agua que atesora,
así, del mismo modo,
me ha besado la piedra,
con su misma forma,
idénticamente líquida.
12. La ternura
Como la hostia en el paladar del niño,
así permanece todavía
aquel beso de un cuerpo ausente
en mi cuerpo; adherido
a la piel translúcida,
disolviéndose poco a poco,
aún, ahí, de mi mejilla
en la ultradermis.
S/N. Tempus fugit
La mirada parpadeante
que admira por un instante
la belleza;
el primer llanto del neonato
escandalizado de súbito por el mundo;
la fuga del preso irredento;
el coma que precede a la muerte;
tu beso como el imago de la falena.
Todo en tus labios
se lo ha llevado el tiempo.
20. Epístola
Un ave, que es palabra,
se ha posado en el papiro antiguo.
Un trazo, que es un beso,
ha escrito que la edad,
esa única columna
que te sostiene, vuela,
como el verbo,
como lo ya dictado.
21. Sombra
Con la fecundidad del sol,
con la tibia ductilidad
del músculo,
en mi piel has impreso
la sombra
que me precede.
24. Casi
Dejan los casi
la luz de la duda:
casi me caigo,
casi me da...
Hay tantos casi
que casi me besas.
Y en esa sospechada llama
que, de la timidez,
fulge en el pedernal,
he adivinado el fuego,
la lumbre que guardas
para otros labios.
CARLOS CASTÁN: AVANCE DE 'PAPELES DISPERSOS'

Ese editor insomne, ese cuentista de narraciones fantásticas que es Óscar Sipán me envía el anuncio del nuevo libro de Carlos Castán, ‘Papeles disperos’, que aparecerá en su sello Tropo, que dirige con el también narrador Mario de los Santos. El email de Sipán contiene este fragmento del libro que tiene algo de aviso para navegantes.
PAPELES DISPERSOS
Carlos Castán
Tropo Editores
Últimamente, quizá porque la gente me las plantea, me he visto obligado a hacerme una serie de preguntas que, hasta la fecha, creo que sabiamente, había venido pasando por alto. Preguntas como "por qué escribo" o "por qué escribo lo que escribo" o "por qué escribo lo que escribo como lo escribo".
Y más que respuestas, lo que me viene a la mente (en el caso, por ejemplo, de "por qué escribo"...) es una serie de imágenes que creo que de alguna manera tienen que ver con eso, aunque quizá no. Y me viene a la cabeza un Machado para siempre sin Leonor, con los zapatos rotos y llevando casi a cuestas a una anciana agonizante que es su madre, cruzando la frontera por los Pirineos sólo para morir juntos pocos días después bajo un sol de la infancia, y veo a mi madre leyéndonos historias de los mares del Sur, por la noche, fragmentos de libros que durante el día escondía, nunca he sabido dónde, no fuéramos a hacer trampa y leer el final, y también me vienen a la memoria los cementerios de París y los últimos minutos de la vida de Pessoa pidiendo papel y lápiz a una enfermera para escribir "yo no sé lo que pasará mañana". Y un paquete de Gauloises sin filtro en una mesa de mármol del madrileño café de Lyon y una lluvia sin consuelo vista a través de un cristal en el que se reflejan a su vez montones de libros desordenados.
Y veo también a una chica del instituto que se llamaba Yolanda García Bravo, la cual apenas conseguí que me mirara porque siempre, displicentemente, leía un libro que tenía entre las manos y recuerdo haber pensado "algún día yo seré ese libro y no querrás mirar al universo porque estarás conmigo".
Y escribo por todo eso. Y porque no encontré mejor manera de conocerme que alejarme de mí, inventar historias. En aquella época se estilaba bastante lo de llevar un diario en el que se supone que había que ir anotando las pequeñas tristes cosas que a uno le iban sucediendo, que en aquellos años solían ser invariablemente granos, chicas que miran hacia otro lado, torpes deseos y ridículos fracasos. Yo pensé que, puestos a escribir una vida, nada impedía que esa vida no fuera exactamente la mía, podía caer tranquilamente en la vieja tentación de ser otro porque, al fin y al cabo, lo importante de las cosas es cómo se cuentan de la misma manera que una vida contada es siempre infinitamente superior a una vida vivida: más hermosa y, sobre todo, más llevadera. Así podría tener otros problemas con otras mujeres, distinto miedo a monstruos diferentes (Quizá sea éste el motivo de que en el libro abunde la primera persona y los escritos con forma de diario o correspondencia).
Y no sé, supongo que en algún momento elegí convertirme en un ser seriamente enfermo que, bajo el lema "siempre en precario" miraría vivir, rebuscaría bajo la superficie de las cosas, otros planos, otras dimensiones, algo más que la nada bajo el doblez: ir poco a poco descubriendo una historia que dormía desde antiguo enredada en su maraña. Y comencé a escribir una monumental y genial novela de novelas que bajo el título de "De lenguajes y destinos" recogería en su globalidad la vida, el sentido de la historia, cada pliegue de la condición humana. El problema es que siempre escribía la página de en medio, es decir, faltaban 300 folios por delante y otros 300 por detrás. Escribiendo esa página central de la voluminosa obra me sentía libre. No tenía que perder tiempo en la presentación de personajes o la justificación de situaciones (que se supone habrían quedado perfectamente explicados en las páginas precedentes) ni preocuparme por la resolución coherente de lo que narraba (cosa que se iría aclarando a lo largo de las 300 páginas restantes que, por supuesto, nunca completé). Así iba anotando mis cosas, mis obsesiones más cotidianas y las de las decenas de personas que podría haber sido de no haber sido yo. Mis carpetas estaban llenas de hojas así, totalmente inconexas, en cuya cabecera había escrito notas como 113- H / Legajo VI para darme importancia si alguien en casa o en clase las descubría, aunque en realidad esos tristes folios estaban más solos que yo mismo.
Y empecé a escribir sobre eso, sobre la soledad radical desde la que nos enfrentamos a los demás y al mundo y a nosotros mismos, y de la imposibilidad de satisfacer nuestros deseos, Apolo y Luis Cernuda, los sueños convertidos en polvorientas hojas de laurel.
Frente al academicismo de los estudios de Filosofía, los relatos eran un claro espacio de libertad, dolor de línea clara, en contraposición a lo que se me proponía. Y preferí "Las manos sucias" a "El ser y la nada", "La caída" a los "Carnets" y "La prosa del mundo" a la "Fenomenología de la percepción". Como Tete Montoliu, que amaba a Mozart pero no quiso enterrarse vivo bajo la losa de sus partituras.
Y escribir se convertía en un refugio donde -a cambio de parte de mi tiempo y de mi sangre- podía, por un lado, dar al miedo, a la angustia y al desconsuelo la dimensión trivial de la ficción y, por otro, obtenía licencia para mentir o para llegar a la verdad a través de mil sucias mentiras: mentir y ser valiente, mentir y la vida ser menos escasa, mentir y rebelarse contra el sinfín de humillaciones, Machado enfermo cruzando la frontera, orines sobre la tumba de Baudelaire, Yolanda G. Bravo sin levantar sus dulces ojos del libro, la policía en los pasillos de la facultad, o M. Duras bebiendo a manos llenas un gran vaso de leche.
Y continúo escribiendo porque hay historias que quiero leer y no encuentro por la sencilla razón de que nadie las ha escrito todavía, y porque la sensación es como encontrar el libro que mi madre escondía durante el día y transformar -como un poderoso Dios- a mi conveniencia los finales de esas historias que entonces me hacían sufrir, e inventar lenguajes y destinos y revolver las entrañas de algún desconocido que me lee al tiempo que lucha contra su insomnio en mitad de una noche distinta de la mía, que de esta manera se convierte en mi noche, la noche de mi soledad y mis palabras.
Quizá, si me leéis, estáis sufriendo con sangrante injusticia el castigo que, en realidad, yo reservaba sólo para Yolanda García Bravo.
*Esta foto es Tatjana Antonjuk.
DURAS. BESOS Y CHISTES MALOS. Por MARCHAMALO

Jesús Marchamalo incorpora pequeños detalles a su página web estupenda: www.jesusmarchamalo.es. Hace unos días me invitaba a ver su sección de Dedicatorias, y en ella descubrí este texto. Marguerite Duras también me conmovió de una manera especial, sobre todo con un libro turbador y extraño que se titula ‘El arrebato de Lol V. Stein’, quizá sea mi libro preferido de ella. A veces, cuando me dirijo hacia el Canal Imperial, entre maizales, higueras y el camino de las canteras, lo saco de la mochila, la edición de Tusquets, y leo algún fragmento.
Por mi admiración hacia Duras y hacia Marchamalo, que se alimenta de literatura y que alienta palabras como pájaros, traigo aquí ese texto. Jesús me dice: “He leído que, en la escuela, un compañero se enamoró de ella perdidamente. Como no le hacía ni caso, le pedía que le prestara el anillo. Durás se lo quitaba con desgana, se lo daba y él lo apretaba en su mano. Y así, a través del anillo, sentía su calor”.
DURAS. BESOS Y CHISTES MALOS
Por Jesús MARCHAMALO
Su infancia estuvo marcada por la humedad. La lluvia, los arrozales, el monzón, la jungla impenetrable y tenebrosa a la que, de niña, miraba con recelo, el mismo con que se mira un pozo. Aquella sombra oscura, opaca y tentadora de un lugar casi imaginado, una puerta secreta por la que a veces escapaba un tigre –todo fauces y garras-, una serpiente o algo más peligroso.
Criada entre palabras de sonidos exóticos –Conchinchina, elefante, sari-, a la sombra de la vida colonial, un poco de opereta, de estuco y falso techo, creció casi olvidada, escapada de una madre, pobre, viuda, maestra, que hablaba con su marido muerto cada noche, quien desde el más allá les transmitía un tranquilizador mensaje de esperanza.
Hubo algo de aquel país del agua que siempre fue con ella. La exuberancia, el jugo de las frutas, así que cuando la obligaban a comer las manzanas que llegaban de la metrópoli, su tacto algodonoso y seco, áspero en la garganta, como una venda, le provocaba arcadas.
Tenía en contra, sí, que era bajita y flaca. Trenzas, pecas, zapatos desgastados, y una expresión adusta, taciturna, rastro de una miseria bíblica y perdurable. Y a favor, una belleza exótica, oriental, de porcelana china, unos labios cereza –siempre rojos de rouge-, y un brillo seductor que la hacía, en aquel paraíso del barro, deseable.
Recordó toda su vida la húmeda repulsión del primer beso que le dio, por sorpresa, un amante, y que fue como un pez que tocara sus labios, una babosa, una culebra muerta. Fue besarla y empezar a escupir sobre el pañuelo, como si la saliva fuera venenosa.
Así, casi escupiendo, llegó al París de antes de la guerra con su sensualidad arrebatada, casi perniciosa, que fue dejando a su paso un ejército inconsolable de amantes abandonados.
Y después, escribió, todo el tiempo, incansable.
Hubo un momento en que su casa se llenaba de existencialistas, comunistas mundanos, escritores de culto, cineastas, amigos… Más tarde fue el alcohol, o al tiempo. Una caja diaria de vino de Burdeos. Hasta que veía bichos en la cama. Vacas en la despensa de la casa. Y una muchacha que cargaba libros a su espalda. Visiones que cuando consiguió curarse empezó a echar en falta.
Le encantaban los chistes. Ése del caballo que sale a la calle y se encuentra con una cebra a la que dice, ¿a estas horas todavía con pijama?
Cuando publicó El amante toda Francia se rindió a sus pies. La Duras, le decían. Fue a la tele, le dieron premios, fiestas, agasajos, la recibió el Presidente de la República… Aquel beso de pez la hizo millonaria. ¿Cuánto? Nunca lo supo exactamente. A última hora se hizo un poco de lío con los francos. Los antiguos y los nuevos.
*No es Marguerite Duras, pero sí es una bella foto de Tatjana Antonjuk.
UNA FOTO DE BALLET: VERÓNICA CANTOS Y PACO MORA

Hace unas semanas, en vísperas de la Expo colgué en mi blog esta foto de Sara Lezana, en la ópera Carmen, que corresponde al Ballet Flamenco de Madrid, tomada en una de las múltiples representaciones que el Ballet ha hecho fuera de España. Su director Luciano Ruiz me escribe y me dice que fue tomada, probablemente, en la Ópera de El Cairo en Egipto.
Cuando apareció en estas páginas, no aparecieron créditos de la foto. Aquí está la nota que debía llevar y mi agradecimiento al Ballet Flamenco de Madrid. Una de las normas que intento observar siempre es decir de quién son las imágenes que aparecen en ese laberinto visual infinito que es internet. (Este añadido es de 23.10.2008)
El pasado martes, 14 de abril de 2009, recibí esta amable nota de Paco Mora. Estimado “Antón tengo que corregirte en toda la información que aquí tienes. Esa foto no corresponde a Sara Lezana sino a Verónica Cantos, ten en cuenta que Sara Lezana tiene ya sesenta y largos años. No fue hecha en El Cairo sino en el patio del Conde Duque de Madrid. Todo esto te lo digo porque esa obra es mía, la coreografié yo y la imagen es mía. Te mando un saludo y espero que te beneficies de la verdad. Paco Mora”.
Aquí está de nuevo la foto, la rectificación y mi gratitud más sincera a Paco Mora. En la foto, Verónica Cantos.
HOMENAJE A G. GÚDEL EN LA BIBLIOTECA DE ARAGÓN HOY

Esta tarde, en la Biblioteca de Aragón, se rinde homenaje al poeta Guillermo Gúdel, en un acto promovido por grandes amigos suyos como la pintora Berta Lombán, la directora de la Biblioteca de Aragón Pilar Navarrete y los albaceas del poeta: Antonio Gracia-Diestre, Raimundo Lozano y Emilio Gastón.
Intervendrán en el acto el viceconsejero Juanjo Vázquez, y los profesores y estudiosos de poesía Antonio Pérez Lasheras y Túa Blesa.
Recitarán poemas de Guillermo Gúdel (1919-2001), tres rapsodas: Luis Trébol, Fernando Gracia y María José Moreno.
En el acto, se entregara a la Biblioteca de Aragón el conjunto de inéditos del poeta. Recupero aquí un artículo que publiqué hace algún tiempo sobre él.
Guillermo Gúdel (Coscojuela de Fantova, Huesca, 1919-Zaragoza, 2001) nunca hizo correr ríos de tinta. La suya fue una existencia silenciosa, de alguien que va y viene, que atraviesa la vida, cargado de versos y de espanto, como de puntillas: ha sufrido tanto que no quiere despertar a las sombras. Ahora acaba de aparecer el libro “Guillermo Gúdel. Biografía de un poeta esencial” (DPZ: Colección Benjamín Jarnés) de Antonio Gracia-Diestre. Nació en la Casa Aguilar de la población oscense, pero pronto despertó al estupor del mundo: su padre, que había sido un aventurero en Barcelona y ahora estaba cargado de hijos, falleció demasiado pronto y su madre, María Pilar Martí, cogió a algunos de sus hijos, los llevó a la estación de Barbastro y los abandonó. Pronto se descubrió que estaba desequilibrada y que bebía en exceso.
Los niños partieron a la Residencia Provincial de Huérfanos de Huesca. Allí pasó varios años Guillermo Gúdel, con su bata de dril, con Joaquín el ciego, con José el cura, con Bombita, que amaneció muerto una mañana, o con el regente e instructor Perfecto Pérez. En nueve años sólo recibió dos visitas de sus familiares. Cuando llegó la Guerra Civil, vio sobrevolar los aviones, percibió la agitación y el desorden, y un día “un bombardeo se coló por el tragaluz y descuartizó a seis niñas”. Siempre que podía, Guillermo Gúdel y sus amigos iban a bañarse al río Flumen. Jamás pudo olvidar el día que había visto el río Cinca: “Me pareció un descubrimiento tremendo”, le confesó a su biógrafo.
*En la foto, Howard Hawks y Angie Dickinson.
De Huesca, donde había frecuentado la Imprenta Aguarón, se trasladó a Zaragoza, al Hogar Pignatelli. Había algo que no se podía quitar de la cabeza: la ejecución de su amigo Blas Montull, que era un modesto pintor de brocha gorda. A orillas del Ebro, ya de inmediato fue llamado a ejército e ingresó en, 1938, en el Batallón de Cazadores de Montaña Tarifa Número 9, con el cual estuvo en Teruel, Albarracín y La Puebla de Valverde. Entre unas cosas y otras, abandonó el traje caqui en 1944. Trabajó en la imprenta de Teodoro Berdejo Casañal, luego ganó la plaza de corrector de la Imprenta Provincial y también se empleó los domingos en la misma tarea en “Hoja del Lunes”, semanario en el cual publicará bastantes de los 250 artículos que ha catalogado Gracia-Diestre. Por entonces conoce al poeta e impresor Luciano Gracia, con quien fundará la revista “Poemas”, e irá frecuentando a los poetas, narradores, cinéfilos, profesores (como José Manuel Blecua, nada menos) y artistas que se congregaban en torno al café Espumosos y luego en el Niké, como Miguel Labordeta, Manuel Pinillos y Julio Antonio Gómez.
Guillermo Gúdel, sin prisa, casado ya con Mercedes Rodríguez, irá desplegando una vena poética intensa y humanista, transida de melancolía y de dolor, de filosofía y de aspiración a la belleza. Publicaba sus libros en octavo como un miniaturista; de entre los suyos prefería “Policromía goyesca” y “Asiduo ofrecimiento hasta el olvido”. Visitó a Vicente Aleixandre (ya en 1956, el Nobel elogió su obra), participó en tertulias literarias y fue gentil, bondadoso y solidario con los jóvenes poetas en las páginas de “Hoja del Lunes”. La vida no le dio demasiadas alegrías, y eso se ve de nuevo en el libro de Antonio Gracia-Diestre. Al visitar en sus últimos años Casa Aguilar de Coscojuela de Fantova repasó de golpe, a la velocidad de la luz, su atribulada vida, el arrebato de los versos. Y creyó que regresaba a un edén imposible, al lugar de donde no habría querido partir jamás.
CRISTINA GRANDE Y MANUEL VILAS, SELECCIONADOS

Cristina Grande, con su primera novela, ‘Naturaleza infiel’, publicada por RBA, y Manuel Vilas, con su poemario ‘Calor’ (Visor. Premio de Poesía Fray Luis de León), son finalistas de los Premios de la Crítica que se falla mañana. Manolo, a la luz del éxito y los comentarios que ha tenido su libro ‘España’ (DVD), también podría figurar entre los finalistas de la modalidad de narrativa, de la que también son candidatos David Trueba (con ‘Saber perder’), Isaac Rosa o Ricardo Menéndez Salmón. Y también lo es la zaragozana Soledad Puértolas con 'Cielo nocturno' (Anagrama).
*Esta estupenda foto es de Lewis H. Hine y está realizada en 1913.
FERNANDO GIL: POEMAS DE 'ESTO QUEDA'

Hace algunos años, la periodista Carmina Puyod me trajo un libro de Fernando Gil Villa, un profesor de Ejea de los Caballeros que daba clases en Salamanca. Hace unas semanas, Fernando me envío un libro de relatos. Nos conocimos el pasado jueves. Fernando me traía uno de sus últimos libros: ‘Esto queda’ (Eclipsados, 2008) y me anunció que acaba de terminar una novela, ‘Diario del paraíso’, en cuya escritura había invertido más de tres años. Publicar esa novela es el gran sueño de FernandoLa foto es de Dorothea Lange.
Copio algunos de sus poemas, breves e intensos.
MENSAJE EN UNA BOTELLA
Detrás de todo accidente
siempre hay una caja negra.
Abridla sin miedo,
vosotros que contempláis
desde el futuro
nuestro vacío:
es el corazón del hombre,
ahora os pertenece.
ANSIEDAD
Cuántas veces te retirabas cansado
y no era nada.
Cuántas veces salías de la oscura boca de la
ansiedad
buscando el abrigo de la gente.
¿Es toda tu verdad, una rosa
convertida en alimento
para canes?
QUERÍAMOS SER MAYORES
Nuestros padres iban al campo por
una increíble suma
de dolor.
Nosotros flotamos en la nube
tensa y desierta de la
ambición.
EL BESO
En sus ojos
el mundo me besó.
aún vivo de aquel beso.
Cuando todo se ha hundido
quedo yo
flotando en su recuerdo.
LOS RETRATOS DE RUSSELL JAMES

El australiano Russell James es uno de los grandes fotógrafos de la actualidad: de moda y de los famosos. Un fotógrafo de puesta en escena, retratista, que se ha especializado en el cuerpo femenino, sobre todo. Ahora publica un libro de sus mejores instantáneas. ‘El Semanal’ ofrece una selección de ellas y recoge algunas de sus frases de un tipo con una gran energía que lo pasó fatal en sus inicios, que conoció el rechazo y el hambre, y que empezó a triunfar más allá de los treinta, tras haber llevado una existencia muy nómada y haber trabajado aquí y allá en un sinfín de oficios.
Dice Russell James: “Llegué a la fotografía bastante tarde, cuando la descubrí fue como encontrar tu media naranja: simplemente sabes que es para toda la vida (…) Sacar una foto lleva dos segundos, plantear una sesión, semanas”.
Parece no haber perdido la cabeza, ni se sintió intimidado, cuando retrató a Heidi Klum (en al foto), a la que captó desnuda en varias ocasiones en una de sus series más teatrales, ni a Scarlett Johansson ni a Halle Berry ni a Gisele Bündchen, de la que logró la mirada más candorosa y melancólica con una aterciopelada luz de oro de poniente.
RUSSELL JAMES / 2: RETRATO DE HEIDI KLUM

Russell James, convertido ya en un fotógrafo de éxito y en el preferido de mujeres difíciles como Victoria Beckham, dice:
“En fotografía no hay espacio para los lamentos. Pase lo que pase, dispara y aprende. En mi caso sirve eso de ‘cuando más duro trabajo, más suerte tengo’”.
*Otra de sus sugestivas foto: Heidi Klum.
UNA NOCHE EN LA ALMUNIA CON 'FOTOGRAFÍAS VELADAS'

Hoy, mientras el Garrapinillos juvenil juega con el Escalerillas, estaré en Benasque. Iré con Rosendo Tello. Pasaremos allí el día, participaremos en los premios Literarios de Benasque, y volveremos mañana por la mañana.
Ayer estuve con mi editor Jusep Raül Usón en La Almunia de Doña Godina, en la librería Ixena, de Sergio y Andrea, donde presentamos ‘Fotografías veladas’: una amable lectora, Argentina, Tina, me trajo la impresión completa de ‘Quinta de la sirena’ y me pidió que la leyera. Fue una experiencia bonita. Raül dijo que yo había inaugurado hacía ya quince años el sello Xordica y que ahora volvía a publicar. ‘Fotografías veladas’ es uno de esos libros que ha ido acompañándome poco a poco durante casi 20 y que al final conforma mucho de lo que eres y de lo que te interesa: la relación Aragón y Galicia, el fútbol, el mar, la fotografía, el cine, los paisajes, el núcleo familiar, incluso la estética del microrrelato.
Es uno de esos libros de los que me siento más satisfecho. Es un libro que permite entrar y salir en él por cualquier sitio y que hurga en la memoria, en la infancia, en los años en Urrea de Gaén y el Maestrazgo, en mi pasión por Zaragoza. Ir a la Almunia de Doña Gomina es una maravilla: allí hay un maravilloso club de lectura (Roberto, Charo, Juanjo, Esther, Fina, Mario, María Ángeles, Anabel, Ana…) que disfruta oyendo historias, planteando interrogantes y disfrutando al máximo con la literatura. Ayer firmé ese libro, pero también más de media docena de ‘Jorge y los libros’ (Marboré), el álbum ilustrado que acabo de publicar con Alberto Aragón. Cada noche de libros en La Almunia siempre es una experiencia inolvidable, repleta de complicidades y de cariño. Organizan a principios de verano una exitosa noche de poesía erótica.
*Me ha encantado esta foto del gran August Sander. El club de lectores de la Almunia tiene algo de orquesta volcada en el misterio de los libros.
MENÚ DE BORRADORES DE ESTA NOCHE

[Gracias a todos por el cariño hacia el programa. Ahí seguiremos, intentando mejorar día a día todas nuestras imperfecciones y buscando nuevos puntos de vista. Elimino los comentarios anteriores porque me hacen sentirme incómodo. Suelo respetar las decisiones de quien decide, aunque no siempre me parezcan las más acertadas. Y por otra parte, hasta ahora hemos trabajado con la máxima libertad, que también es una forma de apoyo. Hemos intentado acoger a la mayor cantidad de creadores y seguiremos haciéndolo. Llevamos 140 programas, desde mayo de 2006. Mil gracias. ]
El menú de Borradores de esta noche será el siguiente:
Actuación: Ámbar Martiatu y su grupo. Cantarán ‘Sácame de aquí’ de Enrique Bunbury y ‘Vida, te quiero’ de Frankel Garrido. El grupo acaba de publicar el álbum ‘Con voz de mujer’ en el que la cantante cubana, afincada en Aragón, desde hace una década interpreta temas de Manolo García, Joaquín Sabina o Antonio Vega.
Roger Wolfe explica sus quince años de poesía a través de la antología ‘Noches de blanco papel’ (Huacanamo). Reportaje en el Festín de Babel.
Entrevista en plató a los arquitectos Ricardo Marco y Carlos Buil acerca de su proyecto ‘Zaragoza 1908-2008’ y las dos exposiciones que exhiben en Cajalón, que consta de dos partes: una de panorámicas de Zaragoza y otra de interpretaciones de la ciudad sobre un plano de la misma de 48 x 48 cm.
Reportaje: Susana Vacas presenta ‘Cuadro natural’, un libro colectivo en el que intervienen distintos escritores, y su proyecto ‘El libro de las vacas’.
Entrevista en plató a África Vázquez Beltrán, premio ‘Jordi Sierra i Fabra’, con la novela sobre maquis y nazis. Se trata de una joven de 18 años que publicó ‘Con vistas al cielo’ (SM), donde cuenta la historia de un hombre que perteneció al maquis y que murió en el campo de concentración de Auschwitz-Bikernau.
Reportaje-entrevista: la realizadora Chus Gutiérrez y la actriz Farah Hamed explican la experiencia de la película ‘Regreso a Hansala’, el viaje de ida y vuelta de un emigrante que naufraga y perece en el mar. Su familia recibe su cuerpo y sus ropas.
Flavia Company recomienda ‘La hora de la estrella’ de Clarice Lispector, la autora brasileña que nació en Ucrania y que es una de las grandes narradoras del siglo XX.
Borradores. Aragón Televisión. 1.45 de la noche del domingo al lunes. Realización: Teresa Lázaro. Ayudante de realización: Yolanda Liesa. Redacción: Ana Catalá Roca. Producción: Mamen Delpón. Canal Satélite Digital, 97. Imagenio, 187. La fotografía de África Vázquez pertenece a ’Heraldo de Aragón’. Se halla en internet.
EDUARDO SOUTULLO: LOS ECOS EN SOLEDAD*

El compositor Eduardo Soutullo presenta su última obra en Vigo y A Coruña
por Xoán ABELEIRA
Dicen que la poesía no puede transformar el mundo. Pero el mundo está compuesto de millones de almas abiertas a la poesía, dispuestas a trabajar por su propia transformación. La belleza, como el amor, como la solidaridad, tiene un poder curativo, y, al atravesarnos de parte a parte, actúa sobre nosotros provocando un efecto dominó. Fíjense, si no, en el compositor Eduardo Soutullo. Un día leyó estos versos de Oliver Wendell Holmes, médico y escritor estadounidense que en el siglo XIX alcanzó notoriedad pero que hoy, por desgracia, ha caído en el olvido: ““All the echoes listen,/ But in vain.../They hear no answering strain” (“Todos los ecos escuchan,/Aunque en vano…/Pues no oyen ningún sonido en respuesta.”) Y a partir de ellos, movido y conmovido por ellos, escribió un tríptico sinfónico, empleando esos versos como títulos de cada una de sus piezas. La que ayer estrenó en Vigo y hoy reinterpreta en A Coruña la Orquesta Sinfónica de Galicia es la última del conjunto. Así, con su misterio habitual, la poesía pasó de la superrealidad a Wendell, y de Wendell a Soutullo. Y ahora éste nos la transmite a nosotros transformada en compases.
No es fácil ubicar a este gallego de indudable talento dentro del panorama actual, máxime cuando él mismo rehúye cualquier clasificación: “Aparte de haber desechado la recreación mimética de los modelos o formas del pasado (clasicismo, romanticismo, etc.), también he descartado siempre cualquier técnica de composición basada en la serialización, el cálculo, la combinatoria o cualquier otro proceso que coarte mi intuición y mi libertad como compositor.” Algunos críticos lo han incluido dentro del espectralismo francés, una corriente generada en la década de los sesenta por los integrantes del Ensemble L’Itinéraire y que, en efecto, influyó decisivamente en Soutullo (sobre todo Gérard Grisey). Pero él se siente “más próximo a la estética del post-espectralismo y del neo-modal”, y reconoce su deuda con “los trabajos de Olivier Messiaen, Toru Takemitsu, Magnus Lindberg, Marc-André Dalbavie o, en España, César Camarero y David del Puerto.” Nos estamos refiriendo aquí a un tipo de música “muy envolvente, de atmósfera, pero más intuitiva y tradicional”, ya que uno de los objetivos de este conjurador es “crear una vía de encuentro con el público”.
Basta con escuchar apenas un fragmento de su arriesgada tentativa para darse cuenta de que lo ha conseguido. Tal vez por eso Soutullo no ha parado de cosechar premios en este último lustro tan fructífero para él. Por ejemplo: All the echoes listen, la primera parte del tríptico que acaba de concluir, obtuvo el Primer Premio en el Concurso Internacional de Composición Ciutat de Tarragona 2005 (el único certamen español miembro de la Federación Mundial de Concursos Internacionales de Música), y el compositor Tomás Marco Aragón, Premio Nacional de Música y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la definió en su día como "una de las más relevantes partituras orquestales producidas hasta ahora por el siglo XXI español".
En esta parte final, They hear no answering strain, Soutullo ha echado mano “de una plantilla orquestal más numerosa que las de las dos obras anteriores, incluyendo al completo las secciones de cuerda y de viento de la OSG, además de emplear timbales, tres percusionistas, arpa y celesta. Al igual que en las otras dos obras del tríptico, el interés por la tímbrica y los colores orquestales (que incluye el uso de diversos tipos de sordinas en los metales o el uso de arcos de contrabajo en vibráfono y crótalos), no excluye una utilización explícita del tematismo. Los motivos y temas expuestos en las dos primeras obras del tríptico reaparecen desarrollados en ésta junto a otros nuevos, articulando el conjunto como un todo.”
Wendell Holmes escribió: “El ruido de un beso no retumba tanto como el de un cañón pero su eco perdura mucho más.” Y también: “Lo que está delante y detrás nuestra apenas tiene importancia comparado con lo que reside dentro de nosotros.” Y esos son, precisamente, los ecos que aúllan o musitan en vano tanto en su poema como en el tríptico de Soutullo: los de la vida, los de la naturaleza, es decir, los nuestros. Los ecos en soledad que nos buscan sin hallarnos. Los ecos que nos llaman sin obtener respuesta. Los ecos, ay, de nuestro castillo interior cada vez más vacío, cada vez más ruinoso.
*Este artículo de Xoán Abeleira ha aparecido en la edición gallega de ‘El País’, dentro de la serie ‘O creador no seu obradoiro’. Esta foto de Soutullo fue realizada por Roser Sans.
UNA TERAPIA INMEJORABLE: LOS LIBROS

El libro es uno de los objetos más extraordinarios del mundo. En su forma, en su textura, en su contenido, en su categoría simbólica. Esta es su semana más específica: el jueves será del Día del Libro, una fiesta al sol, un ritual desordenado y apabullante de firmas, el cántico exultante del abecedario. Será la semana de Juan Marsé, que ha recibido el Premio Cervantes por su narrativa de la memoria, de los sueños de posguerra, de los desclasados ‘pijoapartes’ y del horizonte del barrio, donde todo el posible: la locura de amor, la conspiración, el olor de los tebeos y del cine. Y la de Ramón Gil Novales, distinguido con el Premio de la Letras Aragonesas. Novales, afincado en Barcelona, es un obstinado e intenso traductor, dramaturgo y narrador que firmaba hace algunos meses su novela de la Guerra Civil en Huesca: ‘Mientras caen las hojas’ (Prames, 2008). Y es la semana de José Luis Rodríguez, que pasó por dos complicadas operaciones y ha renacido a la vida y a la creación con ‘Parque de atracciones’ (Akal), en la que relata una historia coral de un grupo de actores que quieren montar ‘El rey Lear’ en el Teatro Principal. Y también es la semana de Javier Delgado, que pugna con la sombra infinita de la depresión y la salva, palabra a palabra, libro a libro: el martes presenta en Antígona, con José Antonio Labordeta, ‘Tierra de nadie’ (Xordica), la crónica de una adolescencia feliz en una villa rural, Greda, en un tiempo en que la fuerza de la vida es tan inexplicable como subyugante. Y será la semana de un ‘resucitado’ Sergio Algora: Xordica publica su libro póstumo de relatos, ‘No tengo el placer’, y reedita ‘A los hombres de buena voluntad’. Esta es la semana de muchos otros autores, de los editores y los impresores, de los libreros y los distribuidores, y es sobre todo el tiempo de los lectores, niños y adultos, que buscan en la palabra placer, misterio, complicidad y una terapia para el alma con una receta inmejorable: un libro.
*Este artículo ha aparecido hoy en ‘Heraldo de Aragón’, en mi sección de ‘Cuentos de domingo’. En la foto, Shirley McLaine leyendo.
LOS INTERIORES DE UREÑA, EN ARAGONESA DEL ARTE

UREÑA
desde el interior
Joaquín Ureña (Lérida, 1946) estudió arquitectura; en pintura es autodidacta, expresándose siempre en acuarela. Empezó pintando paisajes urbanos y rurales y es a partir de 1986 cuando, a raíz de obtener el primer premio en el certamen nacional de Albaida (Valencia), se produce una inflexión en su obra. Pasa al gran formato, llegando a pintar en papeles de 200 x 200 cm, y los temas van a ser los de la vida cotidiana del artista.
La luz es un elemento muy importante en la pintura de Ureña. En los interiores podemos ver las composiciones de luces frías y cálidas y se pueden cruzar también las luces del exterior, de un atardecer azulado, o del comienzo de la noche en azules oscuros con matices que se dirigen al negro.
El hecho de que este artista desarrolle una pintura realista y de que necesite la realidad para pintar, ha motivado que algunos califiquen su pintura de hiperrealista. Y no lo es. Es fundamentalmente pictórica, tal como podemos observar si miramos sus obras con detenimiento.
A veces Ureña plasma en la misma acuarela el interior de su casa y el exterior que se ve desde ese interior. Los reflejos en los cristales de los balcones sirven para crear ese nexo.
En definitiva, pinta un mundo sin historias, un mundo práctico: el de las mesas montadas por uno mismo, los muebles metálicos, las estanterías con libros, carpetas y objetos, la mesa de trabajo, los balcones y ventanas que dan al exterior; se plasma así la imagen doméstica que nos rodea.
El artista ha vivido y ha pintado siempre según sus convicciones y su forma de entender la pintura, sin preocuparse de modas. Ahora resulta que su obra no está muy alejada de algunas de las tendencias más valoradas en el mundo del arte actual.
Inauguración: mañana martes, 21, a las 20 horas. Esta nota la remite la propia galería, que dirigen Mariano y Montse.
EL PINTOR ANTONIO ÁLVAREZ EN LAS PEDROSAS

Me escribe el pintor Antonio Álvarez Pardo:
"Esta semana, el jueves 23, inauguro una exposición en el Pozo de hielo de Las Pedrosas, a 48 Km. de Zaragoza, en la comarca de Las Cinco Villas. Es un espacio que me sedujo desde el primer momento, es pequeño pero su pared redonda de piedras transmite la humilde y a la vez enorme fuerza de cinco siglos de historia.
Voy a llevar paisajes rotundos, duros pero rebosantes de poesía, paisajes para poetas, de diferentes formatos técnicas; aguadas de tinta, acuarela y óleo combinados sobre papel y unas acuarelas con pigmentos en polvo sobre tablas texturadas".
INMA OTAL explica así la pintura de Antonio Álvarez, un artista que ha participado en el volumen ‘Cuentos a patadas’ y que ha colaborado en distintas ocasiones en la revista ‘Rolde’.
Antonio Álvarez es el hombre que hace de su entorno un refugio compartido, casi familiar. Sus formas y colores dibujan paisajes que uno tiene la sensación de haber pisado. Los miras, te sorprendes del reconocimiento y hasta paseas, como entonces. No sólo desaparecen las distancias físicas respecto a ese lugar, también las mentales. Y justo cuando ya estás allí, cuando por arte de magia has vuelto a esa estepa o a esa tormenta, te das cuenta de que no estás solo: Esos trazos te hablan, porque las obras de Antonio están vivas y tienen conversación. También detalles, ni muchos ni pocos ni más ni menos, los justos. Te invitan a detenerte, uno a uno, hasta que amplías al plano general y vuelves a mirar: No falta nada, tampoco sobra.
La naturaleza ofrece infinidad de ambientes, tonos, instantes y caminos. Para visitar Las Pedrosas Antonio Álvarez ha escogido los más duros, libres y naturales, esos que sólo dependen de los cielos para sobrevivir en la tierra, los del secano. Que se vistan de rojo, ocre o verde no depende del hombre, aunque los pinceles de Antonio sí parecen llegar desde lo más alto para calar en lo más profundo.
Entre el Cielo y la Tierra es una exposición de temporal, como la agricultura del municipio. Rigurosa, sin concesiones, dura, pero también resistente, capaz de soportar la fatiga y el paso del tiempo, aunque a veces tenga sed y necesite del ingenio para seguir adelante. Como el que hace unos años levantó un pozo para guardar la nieve del invierno y tener hielo en verano. Paredes centenarias de piedra de las que ahora cuelgan otras ideas, instantes y miradas. Algo me dice que serán un buen cobijo para los paisajes inteligentes de Antonio. También que el pozo de hielo de Las Pedrosas no podría haber encontrado un mejor inquilino.
*Esta obra pertenece a la colección de acuarelas gigantes que realiza Antonio Álvarez, de carácter hiperrealista. Puerto de Cambrils.
'ARAGONESES': FOTOS DE GUSTAFF ROOM EN FINESTRA

Ana Gil remite la siguiente nota:
Les envío información sobre la exposición que inauguramos el 16 de abril y que durará hasta el 4 de Mayo, en horarios de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:30, de lunes a viernes.
La Exposición titulada “Aragoneses”, es una colección de retratos en blanco y negro protagonizada por personajes de referencia en diferentes áreas de la sociedad y la cultura aragonesa, son más de treinta fotografías realizadas conjuntamente por los fotógrafos Pilar Irala, Carmelo Esteban y Jesús Royo, miembros todos de GUSTAFF ROOM, y que se realiza a beneficio de la Fundación Daño Cerebral Sobrevenido ATECEA, nacida en 2005 a partir de la iniciativa de la Asociación de Traumatismo Encéfalo Craneal y Daño Cerebral Sobrevenido de Aragón. “Una vida salvada merece ser vivida” es el lema de la fundación en torno al que gira el concepto y estilo de la muestra.
Gustaff Room es un estudio fotográfico de origen británico que se establece en Zaragoza a mediados del 2008 después de un par de años en Barcelona. Como consecuencia de los trabajos del fotógrafo internacional Gustaff Choos. Actualmente cuenta con 5 fotógrafos: Pilar Irala, Javier Ordax, Carmelo Esteban, Chris Hassel y el propio Gustaff Choos.
Gustaff Room -Photographic Projects- desarrolla proyectos fotográficos dentro de diferentes áreas: publicidad, editorial, moda, magacines especializados, prensa, etc. Su departamento de diseño dirigido por Marta Rubio y el estudio Thiswayup, es uno de los más creativos y originales del panorama nacional.
Además de sus trabajos nacionales Gustaff Room desarrolla encargos en países como Reino Unido, Alemania, Noruega, Italia, Francia y Estados Unidos. Consiguiendo de esta forma una fusión de conceptos original y única. Gustaff Room es un estudio independiente y autofinanciado involucrado en proyectos culturales y sociales de todo tipo.
*Un retrato de Carmen París, realizado por el estudio.
LOPE DE VEGA: UN SONETO DE AMOR

LOPE DE VEGA
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
*La fotografía es de Lartigue.
UNA NOTA DE J. A. ALBERO SOBRE 'JORGE Y LAS SIRENAS'

Soy un enamorado de los clubs de lectura. Algunos de los que conozco son maravillosos: pienso en La Almunia, en Ricla o en Barbastro. José Antonio Alberto me ha escrito hoy, ayer lo hizo su hija Julia, y me anuncia que ha publicado un texto en su blog: http://tertuliapedroprimero.espacioblog.com
Lo copio aquí. El día 23 de abril firmaré ejemplares de ‘Fotografías veladas’ en la caseta de Xordica, por la mañana, y por la tarde ‘Jorge y las sirenas’ en Los Portadores de Sueños.
La semana pasada Antón Castro presentaba el libro "Jorge y las sirenas" en la librería Estilo de Huesca. Me hubiera gustado acudir a la invitación que me hizo llegar, pero era una tarde lluviosa y tenía bastantes cosas que hacer. Lo que sí hice fue comprar el libro, que es un álbum precioso, con una portada muy atractiva, el título con letras plateadas como las escamas de las sirenas, y una imagen de Jorge bajo el agua mirando asombrado a una bella sirena que le tiende los brazos. La textura es suave, invita a la caricia. Las ilustraciones, de Alberto Aragón, son bellísimas, con espectaculares puntos de vista de las escenas y un dibujo que invita a soñar. Hay siluetas, sombras, luces y transparencias; perspectivas originales y escorzos atrevidos, hay sencillez y efectividad; y un uso adecuado de la paleta de colores con tonos que varían según lo requieren las escenas...
El texto de Antón Castro parte de la realidad, del hecho de que a un niño, Jorge, le gustan las sirenas. Se acompasa a las ilustraciones en un tono pausado, con frases breves que se convierten en las preguntas que todos los niños deberían hacerse. Jorge inventa, sueña y lee porque quiere saber. Es un poeta de seis años aunque él no lo sepa. Sueños infantiles que se hacen realidad para asombro de los adultos, y otra vez los libros para terminar, pues si en el baño está la sirena que se quedó tras un sueño, en los libros está la que le canta mientras duerme.
Una maravilla.
*Las ilustraciones son de Alberto Aragón.
'LA MUJER DESNUDA' DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

LA MUJER DESNUDA
Humana fuente bella,
surtidor de delicia entre las cosas,
tierna, suave agua redonda,
mujer desnuda: ¿un día,
dejaré yo de verte;
te tendrás que quedar
sin estos asombrados ojos míos,
que completaban tu hermosura plena,
con la insaciable plenitud de su mirada?
(¡Estíos; verdes frondas,
aguas entre las flores,
lunas alegres sobre el cuerpo,
calor y amor, mujer desnuda!)
¡Límite exacto de la vida,
perfecto continente,
armonía formada, único fin,
definición real de la belleza,
mujer desnuda!: ¡un día,
se romperá mi línea de hombre,
me tendré que espandir
en la naturaleza abstracta;
no seré nada para ti,
árbol universal de hoja perene,
eternidad concreta!
Un poema de Juan Ramón Jiménez, uno de los grandes poetas españoles del siglo XX. Acaso el símbolo de la vida de la poesía.
'GENTE', II PREMIO INFANTIL LOS PORTADORES DE SUEÑOS

PREMIO DE LOS NIÑOS 2008
Los portadores de sueños al mejor álbum ilustrado
La librería Los portadores de sueños de Zaragoza ha puesto en marcha la segunda edición del PREMIO DE LOS NIÑOS, que destaca el mejor álbum ilustrado publicado en 2008. Este premio presenta una novedad con respecto al resto: el jurado que decide el ganador está compuesto íntegramente por niños.
En la actualidad, existen varios concursos muy prestigiosos que premian la calidad de los álbumes ilustrados: el Lazarillo y los Premios Nacionales que otorga el Ministerio de Cultura, el “Ciudad de Alicante”, el “Apel·les Mestres”, el “A la orilla del viento”, promovido por el Fondo de Cultura Económica o el “Sant Joan de Deu”, por citar sólo algunos. Todos ellos tienen jurados compuestos por adultos.
En el PREMIO DE LOS NIÑOS queremos que sean ellos, los pequeños, quienes juzguen los álbumes ilustrados publicados a lo largo del año y quienes den a conocer su criterio, valorando las historias, las ilustraciones y las ediciones para decidir cual es, a su juicio, el mejor álbum ilustrado del año 2008.
Los niños son los destinatarios principales de los álbumes ilustrados, que están concebidos, escritos, ilustrados y publicados por adultos, y elegidos de las mesas de novedades de las librerías (normalmente) también por adultos. Cuando un niño elige un libro, está haciendo un ejercicio complejo: está valorando sus impresiones, contrastando lo nuevo con sus patrones de referencia, haciendo caso de su intuición, comparando el libro elegido con otros, y renunciando a esos otros que también le gustan… Elegir implica poner en marcha un mecanismo de toma de decisiones que vamos a repetir cada día a lo largo de nuestra vida.
Los álbumes ilustrados tienen una importancia vital en la educación de los niños. Por un lado les ayudan a introducirse en el mundo de la lectura, aportando recursos narrativos que facilitan la comprensión de los textos. Por otro, enseñan a los pequeños a mirar y a comprender los mensajes que las imágenes emiten, imprescindible en un mundo en al que la cultura visual se impone cada día con más fuerza.
‘GENTE’, GANADOR DEL II PREMIO
En la segunda edición del PREMIO DE LOS NIÑOS, el jurado ha decidido por mayoría que el álbum ganador sea GENTE, del ilustrador francés BLEXBOLEX. El libro está editado por Kókinos.
El jurado ha destacado que el libro merece el premio porque “tiene unas ilustraciones muy originales y en sus páginas aparecen personas de todo tipo que nos han hecho reír, desde un náufrago a un hombre lobo, y aunque tiene poca letra puedes estar muchas horas mirándolo y divirtiéndote”.
GENTE es un imaginario, un catálogo de personajes reales y fantásticos que proponen una visión creativa del mundo. Las 200 ilustraciones que componen el libro están organizadas en parejas; en cada doble página, BlexBolex propone dos personajes que unas veces se complementan de forma natural, mientras que en otras son tan distintos que provocan la carcajada. Este libro ha obtenido distintos reconocimientos a nivel mundial: acaba de ser premiado con el Goldene Letter medalla de oro al “Best bookdesign from all over the world 2009” (cuya traducción sería “El libro ilustrado más bonito del mundo”) que se entrega cada año en la feria de Leipzig, y en Francia ha sido elegido como el mejor libro francés (“le plus beau livre francais”), ex- aequo con el ABCD de Marion Bataille.
BlexBolex es el pseudónimo de Bernard Granger (Aurillac, Francia, 1966). Es ilustrador y dibujante de cómics, con un estilo muy marcado inspirado en el grafismo de los años 50 y en el “art brut”. Publica sus cómics y álbumes ilustrados habitualmente en las editoriales más importantes de Francia y Alemania, donde dirige un taller de arte en la Universidad de Berlin-Wessensee.
*Toda esta información corresponde al dossier de Los Portadores de Sueños. Me la remite amablemente Eva Cosculluela.
ANTONIO CARDIEL PUBLICA 'LA CRUELDAD DEL FOTÓGRAFO'

TEXTO DE ANTONIO CARDIEL
“¿No es acaso la imperfección misma de la fotografía esa dificultad de existir llamada trivialidad?”, se pregunta Roland Barthes en su memorable ensayo “La cámara lúcida”, y yo creo que sí, que la fotografía viene a demostrar, al menos en su práctica de aficionado, que las fotos que atesoramos todos en los álbumes familiares reflejan punto por punto la imperfección de nuestra vida, la trivialidad de los acontecimientos que nos afanamos en retratar. Hace ya algunos años que recorro los rastros con el corazón en un puño, en busca siempre de los álbumes perdidos de los extraños. En ellos, como si fueran espejos, me veo a mí mismo retratado en el año 1936, o en 1975, en una playa de la Costa Dorada, de viaje por Francia, en una fiesta de cumpleaños entre globos y confeti, en una boda cualquiera de unos seres quizá ya fallecidos, como si todas esas fotografías desgraciadamente perdidas nos pertenecieran a todos, como si fueran clichés que atañen a toda la Humanidad. Por eso los compro. Por eso los miro y remiro, por eso escribo sobre ellos, por eso compongo novelas como “La crueldad del fotógrafo”, o relatos que van a para a mi blog. Porque esas fotos me pertenecen, nos pertenecen a todos y reflejan nuestra trivialidad más íntima. O la trivialidad de existir.
*Dentro de un mes, Antonio Cardiel, uno de mis escritores inadvertidos favoritos (en el fondo, todo aquel narrador que no sale en los libros del apasionado Fernando Valls es un poco un escritor inadvertido), publica un libro sorprendente en Mira. Esta portada es solo el anuncio.
MYRIAM MARTÍNEZ ESCRIBE DE 'JORGE Y LAS SIRENAS'

Por Myriam MARTÍNEZ. Diario del Altoaragón
HUESCA.- "Jorge y las sirenas" (Editorial Marboré) es un cuento sobre el poder de la imaginación, el amor a las sirenas y a los libros. Con esta mirada lo contempla el autor del texto, el escritor Antón Castro, que, junto al ilustrador Alberto Aragón, ha incorporado un tierno y hermoso álbum a la biblioteca de los sueños.
El libro surgió a raíz de la enfermedad de un niño, Jorge Sanmartín, al que le gustaban mucho las dedicatorias que hace Antón Castro, en las que incluye el dibujo de una sirena. Cuando al pequeño se le diagnosticó una leucemia, Antón Castro decidió escribirle una serie de textos en una sección de microcuentos que aparecía entonces en el suplemento cultural del diario Heraldo, "Artes & Letras". "Eran como cartas de cariño y de esperanza que sus padres le leyeron en el hospital", recuerda Castro en su blog.
El autor le enseñó los textos a Alberto Aragón, infógrafo, pintor e ilustrador vinculado también a Heraldo, que completó el trabajo aportando al proyecto la magia necesaria.
La editora de Marboré, Patricia Delso, asegura que para ella ha sido un "gustazo" publicar el libro, un "cuento muy especial" que le ha permitido conocer a "dos maravillosas personas", Antón y Alberto, y también a Jorge, "un niño de carne y hueso, que estuvo enfermo hace mucho tiempo, pero ahora crece sano, feliz y con una sonrisa que parece un sol". Patricia subraya que este álbum "insufla un aire de vida y esperanza", al tiempo que "reúne valores muy importantes".
"Jorge y las sirenas" se presentó en Huesca el pasado miércoles, en un acto celebrado en la Librería Estilo, con la presencia de los autores y de la directora del Departamento de Didáctica de la Universidad de Zaragoza, Rosa Tabernero, además de la editora. Antón Castro llegó hace dos años a este mismo escenario con su maravilloso libro "Golpes de mar" y hace uno con "Fotografías veladas".
"La literatura infantil necesita de gentes como ésta, autores y editores, porque, si nos tomamos en serio la literatura de adultos, si cabe es más serio esto que vamos a presentar hoy", señaló Rosa Tabernero.
Desde una absoluta complicidad con los autores, la profesora confesó sentirse muy "halagada" por presentar un libro que Antón Castro leyó por primera vez públicamente en las segundas Jornadas de Literatura Infantil y Juvenil celebradas en Huesca en el año 2006. "Aquel cuento fue un regalo y yo veía que las palabras obraban lo que tenían que obrar: el silencio", indicó. Después, Rosa Tabernero se refirió a Antón Castro como "un maestro de la oralidad, del saber contar".
"Sabe nadar en la tradición y lo tiene todo ganado con ser gallego –prosiguió-. No puede evitar la frontera entre la realidad y la ficción. Su seña de identidad es ese narrador que ilumina la realidad a través de la ficción. Y si eso es un maestro de la oralidad y del saber contar, hoy lo he visto también como un maestro del saber callar. Es un libro de sirenas, de silencio y de agua, que de repente calla para que hable Alberto Aragón".
Éste es el primer libro de Alberto Aragón. "Yo sólo quería vivir del cuento", bromeó antes de comenzar a explicar cómo se había desarrollado su proceso creativo. "Leí el texto y luego hice lo que me dio la gana. Ni pensé a quién iba destinado. A veces el problema es pensar que se escribe para niños, porque salen cosas modosas, amaneradas. Hice el cuento que me apeteció a mí y creo que eso hace que tenga más fuerza y cariño".
Alberto recordó cómo fue creciendo el proyecto. Cuando la Editorial Marboré decidió publicar el álbum, tuvo que rehacer algunas ilustraciones que había regalado y crear otras nuevas.
Antón Castro subrayó la fuerza que tienen sus dibujos, cómo recrean y refuerzan el misterio que rodea a la historia. También desveló que, cuando llegó a trabajar a Heraldo, el 1 de mayo de 2001, Alberto fue una de las primeras personas que conoció. "Y quise hacer un libro con él", aseguró. "Alberto ha hecho un proyecto feliz, luminoso, poético, con algunos fogonazos de sombra y de inquietud", analiza Antón Castro en su blog.
Rosa Tabernero recordó que éste no es el primer libro para niños que escribe Antón Castro (recordemos "Los seres imposibles" y "A lenda da cidade asolagada"), pero él afirma que, de todos ellos, "Jorge y las sirenas" es uno de los que más ilusión le ha hecho.
"Estoy enamorado del mundo de la literatura infantil y juvenil", reconoció en Huesca el autor, a quien próximamente le van a dedicar una biblioteca en La Coruña y "Jorge y las Sirenas" será el regalo que Castro realizará al nuevo centro cultural en correspondencia al honor que le brindan.
"La plata, el agua, los brillos… Un ordenador no los hará nunca –siguió analizando Rosa Tabernero en la presentación-. Ese mar de Antón de repente se calla, y el coautor, Alberto Aragón, ha leído su sentido, su trascendencia y ha cobijado el ritmo en las palabras. Alberto ha hecho una gran lectura del libro. Arnal Ballester hablaba de cómo el ilustrador se puede convertir en un ornamentador sin darse cuenta. El trabajo de Alberto es espléndido. Cuando hay química entre el escritor y el ilustrador, pueden hacer entonces lo que quieran".
Rosa Tabernero, con toda la intención de "provocar" a los dos autores, les "recriminó" las dedicatorias del libro. "Debería ser para todas las personas que sueñan, no sólo para los niños".
Antón Castro admitió la sugerencia, aunque explicó que, en el fondo, aludía en la dedicatoria a los niños como exponente de una energía vital propia de la infancia, pero que considera necesario que los mayores conserven en alguna medida para no perder la capacidad de soñar. Confesó con modestia albergar "esa condición de amor a la vida, esa energía indomable", sin la que, señaló, su existencia "sería un desastre".
Y Alberto Aragón admitió sin ambages que las sirenas existen, a pesar de lo que dice en su dedicatoria, y hasta desveló dar cobijo a una de ellas en su casa.
"Es un libro álbum muy bien entendido, con misterio. Dada la situación vital en la que nació este libro, se corría el riesgo de ir a la literatura de autoayuda y no lo ha hecho ninguno de los dos –subrayó Rosa Tabernero-. Hay mucha ternura, pero no es explícita. Los niños no son idiotas, no la necesitan".
*Este es el artículo que escribió el pasado viernes en las páginas de Cultura Myriam Martínez, redactora jefa del ’Diario del Altoaragón’. La foto, con Alberto Aragón y Rosa Tabernero, es de Víctor Ibáñez. La librería es Estilo: Loreto Ribarés y su marido Fernando trajeron a sus tres hijos.
MENSAJE DE VICENTE, PREGONERO DE GARRAPINILLOS

José Vicente Casanova Vicente es el pregonero de Garrapinillos. Mantiene una página estupenda con información de todo tipo. Y además tiene un modesto sueño: quiere alcanzar a los 500 suscriptores a sus pregones y mensajes. En Garrapinillos se hace de casi todo, y Vicente lo cuenta. Cuelgo aquí su último mensaje:
Ya somos 426 suscriptores del Pregonero (más el chimpancé). Colabora para que lleguemos a 500 pronto.
(*)Gracias a los envíos de Jesús Marco, Noelia Navarro, Chus Royo y, Alfonso Hernández que han enviado direcciones de correo esta semana.
Muchas gracias a todos por el continuo goteo de nuevas direcciones que llega cada semana. Entre todos estamos haciendo el “medio de comunicación” más ágil y global de Garrapinillos. Me ha hecho especial ilusión la dirección de Gloria, prima de Jesús Marco que reside en Estados Unidos. Garrapinillense de pura cepa que -desde el otro lado del Atlántico- seguirá unida a este barrio por estas líneas semanales. Puede ser la primera pica de una nueva sección “Garrapinillenses por el mundo”… Nos adentramos en los días de mayor intensidad de las Jornadas Culturales que no puedes desaprovechar.
Necesito tu colaboración. Mándame todas las direcciones de mail que tengas de Garrapinillos.
El correo electrónico de José Vicente Casanova Clemente es: JVCC@telefonica.net.
*La foto es de un beso de 1941 en Estados Unidos. Desconozco a su autor.
JOHN LE CARRÉ. REFLEXIONES DE DANIEL GASCÓN

El pasado 10 de abril, el escritor, traductor y guionista Daniel Gascón (danielgascon.blogia.com) publicaba en su blog un artículo sobre John Le Carré, a raíz de una entrevista que había aparecido en ‘El País’. El artículo es extenso, pero creo que es muy interesante y que invita a la reflexión y a la polémica. Seguro que hay gente que piensa que Le Carré es un escritor superior a Camus y Orwell, los menos sin duda, pero aquí hay materia y todo un discurso organizado y desmitificador de algunas posiciones insostenibles.
El País publicó este sábado una entrevista con John Le Carré. Por lo que cuenta el periodista Le Carré es un hombre agradable: pasó cinco horas con él, charlaron, fue simpático. Aunque desde luego yo no puedo compartir todos los calificativos. El periodista sale de casa de Le Carré “con la certidumbre de haber conocido a uno de los hombres del siglo, de éste y del pasado, con la extraña sensación de que a veces, sólo a veces, la palabra, la literatura, tienen la fuerza y la estatura moral que queremos concederles”.
El periodista compara a Le Carré con George Orwell y Albert Camus, que es compararlo con dos paradigmas del intelectual honesto y comprometido, de personas que se opusieron al totalitarismo y a la distorsión de la verdad en un siglo en el que demasiados intelectuales fueron cómplices de la barbarie, y que en defensa de sus ideas adoptaron posiciones a menudo impopulares. Orwell combatió el imperialismo, el fascismo y el comunismo. Combatió en Aragón durante la Guerra Civil española y estuvo a punto de ser asesinado por los estalinistas poco después. Se opuso a la política de apaciguamiento de Hitler –en la que participaron las democracias europeas; más tarde, la izquierda británica decía que la guerra no iba con ellos, porque Hitler había pactado con Stalin-, y criticó a la Unión Soviética cuando esa postura no era nada popular, porque era un país aliado.
Albert Camus es otro paradigma similar, de un hombre que luchó contra el nazismo y el comunismo, y que incluso cuando se equivocaba –como en el caso de la independencia de Argelia- intentaba hacerlo por las razones correctas, y defendía el derecho a hablar de los demás. Se pasó buena parte de su vida intentando explicar lo que quería decir, a menudo corrigiendo interpretaciones malintencionadas. Leer sus polémicas es hermoso porque se ve a un hombre inteligente que siempre respeta a la persona con la que discute, alguien que intenta comprender y también que lo entiendan. Estas palabras, por ejemplo, me parecen emocionantes y verdaderas: Camus propone como tarea de los intelectuales reconocer
que su vocación más profunda es defender hasta las últimas consecuencias el derecho de sus adversarios a tener otra opinión. Proclamarán, de acuerdo con su condición, que es mejor equivocarse sin matar a nadie y dejando hablar a los demás que tener razón en medio del silencio y los cadáveres.
Comparar a Le Carré alguien con Orwell y Camus es como comparar a un ciclista con Eddie Merckx o a un futbolista con Maradona. Aunque, como dijo el propio Orwell, “todos los santos son culpables mientras no se demuestre lo contrario”. Y Le Carré no tiene la calidad literaria de Orwell ni Camus. Y, desde luego, no reúne condiciones para ser un referente moral como ellos.
El caso Rushdie
Dice Le Carré en la entrevista: “La consecuencia del caso Rushdie fue que podíamos acabar con toda la tolerancia hacia el islam”. El deslizamiento de John Le Carré es impresionante: al parecer, el caso Rushdie causó una tormenta cultural en la que Occidente podía agredir alegremente a los musulmanes. Sin embargo, Le Carré no da algunos detalles: por ejemplo, no dice en lo que consistió el caso Rushdie: un escritor publicó un libro y un dirigente de otro país lo condenó a muerte por ello. Y también de paso recomendaba matar a quienes hubieran tenido alguna relación con la fabricación del libro. Afortunadamente, el Reino Unido, que no estaba a favor de que se asesinara a la gente por publicar una novela, protegió a Rushdie, que tuvo que ocultarse; los fanáticos atacaron a traductores y editores del libro, y asesinaron a uno de ellos; también hubo muertos en protestas callejeras.
Muchos escritores salieron en defensa de Rushdie: Sontag, Hitchens, McEwan… Otros dudaron. Y otros dijeron que Rushdie se lo había buscado. No sé si es con la condena a muerte con lo que había que mostrarse tolerante, pero según Le Carré, oponerse a ella era declarar la guerra al islam, y te convertía en un héroe cultural. Sin embargo, al revisar las declaraciones de esos días, lo que parece que garantizaba ese estatus era exactamente lo contrario: culpar a la víctima, rebobinar la Ilustración y someter la libertad de expresión a las ideas religiosas más violentas, e infantilizar a todos los musulmanes: quienes criti