Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2009.
DE HÉRIZ, BOLEA, D. VILLAR EN BORRADORES

El escritor Enrique de Hériz, autor de ‘Manual de la oscuridad’ (Edhasa) es uno de los invitados al programa Borradores de este próximo domingo. Enrique de Hériz logró un gran éxito con su novela anterior, ‘Mentiras’, y ahora se centra en el mundo de la magia y de la ceguera en una novela que narra la historia del mago Víctor Losa, que se quedará ciego y deberá aprender a vivir de otro modo.
La joven realizadora Camino Ivars y Blanca Carvajal, programadora cultural del Centro Joaquín Roncal, hablarán de algunos proyectos cinematográficos realizados en el Centro y abordarán el programa completo de las noches de verano.
Además, entre otros asuntos, Borradores entrevista a Juan Bolea, que acaba de publicar la novela policiaca ‘Un asesino impecable’ (Ediciones B), protagonizada por Martina de Santo, que gira en torno a un crimen que se ha producido en el seno de la aristocracia, en concreto en la familia Lancaster. El novelista gallego Domingo Villar habla de su novela ‘La playa de los ahogados’ (Siruela), que constituye la segunda aventura del detective Leo Caldas y de su ayudante Estévez, de origen aragonés. Ambos intentan averiguar qué hay detrás del crimen de un marino gallego, que aparece muerto y con las manos atadas a la espalda.
Borradores también conversa con el escritor y periodista Juan Jacinto Muñoz, compilador del libro ‘Perturbaciones’, una antología de la narrativa breve fantástica española, en la que figuran autores aragoneses como Óscar Sipán, Carlos Castán, Patricia Esteban Erlés e Ignacio Martínez de Pisón.
Ciro y Carolina, libreros del Pequeño Teatro de los Libros, recomiendan algunos títulos para este verano.
La actuación musical corre a cargo del joven grupo El Palco, que tocan dos temas: ‘Perdidos’ y ‘La mente en blanco’.
Borradores se emitirá este domingo, de domingo a lunes, a la 1.15 de la noche. Esta foto es de Martin Munkacsi.
EVOCACIÓN DE MIGUEL LABORDETA

El primer día de agosto de 1969, de sol y asfixia, de una punzante y sigilosa herida en su corazón de enamorado perpetuo, fallecía en su Zaragoza Miguel Labordeta. Tenía 48 años y un cuerpo orondo, probablemente vencido, de alguien que ha leído mucho, que ha sesteado ante una vieja calavera metafísica y multitud de libros, y que se ha asomado al Ebro misterioso que culebrea hacia el mar a la altura de sus amados baños de Helios. Miguel Labordeta fue un tímido que se atrevió a cantar con todos con palabras caudalosas, como un río incesante de adjetivos y de sustantivos que se despliegan en un salto de agua, a oleadas. Fue un morador perfecto de Zaragoza; visitó los cines y el Niké, y frecuentó los tranvías, experimentó la desolación de que fallasen, a la vez, el Real Zaragoza y Ricardo Zamora, y poco a poco, verso a verso, se buscó en el fondo del espejo, quiso saber quién era aquel joven que firmaría ‘Sumido 25’, ‘Violento idílico’ o ‘Transeúnte central’, libros de una poesía telúrica y expresionista, de gestos surrealistas y un arañazo casi tribal del páramo. Miguel Labordeta fue un caudillo de la poesía y a la vez un embajador de sus soledades: amó a algunas mujeres y no fue correspondido, perdió la cabeza por la joven alumna Pilar-Berlingtonia, pero al final de la noche, envuelto en su bata roja y en humo, se encerraba con sus poetas chinos favoritos y con sus revistas. Pablo Serrano lo vio y se enamoró de grandiosa cabeza, y la esculpió como labrada en interrogantes. Luego, cuando falleció aquel primer día de agosto, sería Paco Rallo el encargado de realizar su máscara mortuoria. Miguel, huidizo y secreto, conocía como Pessoa la fuerza de las máscaras, el dolor de vivir con uno mismo en busca de un verso definitivo. Por eso lo recordamos, a él y a su maleta de domingo en la hora del adiós de hace 40 años.
*Hoy se cumplen 40 años de la muerte de Miguel Labordeta. La ilustración es de José Luis Cano.
'AUTORRETRATO'

El pasado jueves fui, con Aloma, a la librería La Central del Raval. Siempre me parece un lugar espectacular con mucho donde elegir. Allí encontré la ‘Antología sumergida’ de Javier Rodríguez Marcos, el escritor y crítico extremeño. Me llamó la atención este libro, su título que costase un euro, el prólogo y el epílogo, ese homenaje tan emotivo a Fernando Pérez, la calidad de la poesía.
Del libro, entresaco este poema.
AUTORRETRATO
Estoy hecho de golpes, de agujeros,
de ceniza caliente que llena mis arterias
y me pinta una estrella en el cielo de la boca.
Soy el dueño de heridas extranjeras
que sangran todavía bajo las cicatrices,
y lo terrible del dolor ajeno es saberse la causa.
Fui la llaga, el cuchillo.
¿Por qué esta vida nuestra viene siempre
de la mano de la muerte de alguien?
(Ya sé que cada paso traiciona un pensamiento,
que la única inocencia es no pensar;
pero la vana lógica
no sirve de consuelo).
Estoy hecho de huecos, de túneles, de barro,
de palabras que significan poco.
Soy la sombra de lo que pensó alguien
hace ya muchos años. No soy lo que soñaron
(el sueño de aquel sueño, un fuego que se apaga).
Soy la piel reseca y poco más,
este golpe de huesos mal sumados.
Lo demás, viento y vanidad, miseria.
*La foto es de José Manuel Navia.
UN VIAJE Y ALGUNOS LIBROS

He hecho un viaje casi vertiginoso a Galicia el sábado y volví el domingo. Fui con David Barreiros, que se quedó deslumbrado con las riberas de Balcobo, Barrañán y Caión; por la noche, llegamos al cierre de la primera jornada de la Feria del Libro, y allí aún coincidimos con Manuel Rivas, que parte para Buenos Aires con nuevos méritos en su bolsillo (ha sido elegido Académico de la Academia Gallega y acaba de publicar el libro infantil ‘O sombreiro Chichiriteiro’; en Buenos Aires reside su hija Sol Rivas), con el editor y poeta Miguel Anxo Fernán Vello, con el poeta y traductor Xoán Abeleira y con otros amigos como Dores Tembrás, experta en Alejandra Pizarnik, el actor y doblador Jorge Ricoy, las pintoras Isabel Pintado, compañera de Miguel Anxo, y Lola Beade, etc. Barreiros hizo muchas fotos de día y de noche a Coruña. Es de origen gallego, tiene antepasados en Orense, y no había estado nunca en las lunadas y abiertas playas de Riazor.
En uno de los puestos, me encontré con Eduardo Riestra, uno de los grandes editores españoles. Sigiloso, apasionado, intenso, un hombre con conocimiento de su oficio. Tiene un catálogo cada vez más espectacular en su sello Ediciones del Viento. Lo repasé y compré un libro que me está resultado admirable, distinto, ‘La marca de Creta’ de Óscar Esquivias, galardonado con el premio Setenil al mejor libro de relatos. Hay piezas maravillosas, mi favorita es ‘El padre del fotógrafo’, por razones obvias, aunque hay otras muchas piezas impresionantes, vinculadas a paisajes cerrados, a silencios brutales, a búsquedas dolorosas. En ‘Hijos de Dios’ descubro un párrafo como éste:
“Siempre supe que mis padres eran un mundo cerrado donde no cabía nadie, ni siquiera yo. Se vertían en el uno en el otro por completo, como dos vasijas abocadas; se dedicaban todas sus miradas y todos sus silencios y era inimaginable la existencia del uno separado del otro. Y todavía es así. Intento imaginar a mi padre y no puedo. Intento recordar a mi madre y no la veo. No es posible, no existen a solas; siempre los dos, juntos, como tallados en un mismo bloque”.
El posterior desarrollo del cuento es inquietante, complejo y sorprendente. Óscar Esquivias es el autor de un magnífico libro ‘Inquietud en el paraíso’, por el cual también apostó Ediciones del Viento, que repetiría con ‘La Ciudad del Gran Rey’ y ‘Viene la noche’.
Me encanta descubrir escritores que no había leído y que te invitan a leer y a escribir. Me ha pasado estos días con Valerie Mrejen, con Giovanna Rivero, que es una narradora fabulosa, y ahora con Esquivias.
*La foto es de
POEMAS DE EMILIO PEDRO GOMEZ

Hace unos días, Emilio Pedro Gómez, apasionado de las sinfonías fotográficas, de los espectaculares álbumes de paisajes y ciudades, poeta y matemático, me enviaba un conjunto de poemas. Entonces, no me funcionaba muy bien el sistema (por cierto, no me permite realizar correcciones), pero ahora anda un poco mejor. Por eso cuelgo aquí estas piezas de Emilio Pedro Gómez, con quien coincidí en la noche erótica de La Almunia. Él estuvo espléndido. Leyó un curioso poema anónimo que mezclaba la geometría, el sexo, el deseo, el amor…
Aún no sé
ser un cuerpo en silencio
que accede a su plural,
la risa sin porqué
fundida al gozo de las lágrimas,
el asombro sereno
de una mirada sin fronteras,
remontar el futuro
diluir nunca en siempre
al eterno dictado del instante
(esa muerte que siempre resucita),
sentir todas las veces
una,
amar sólo a favor
sin pertenencia,
ser cuanto es
en el no soy,
la plenitud de lo banal…
Mi ignorancia es infinita.
Bagan, 18-VII-09
*****
He dado con el lugar
de donde mana la nostalgia.
Aquí, a los pies de lago Inle,
bosteza el sol bajo los palafitos,
enjoya de perfilados brillos y fugaces matices
la imagen cimbreante de su sombra.
En la rizada piel del agua
al azar escondido de los peces
nacen ondas concéntricas, perfectas
(al alejarse de su centro
se entregan al temblor colectivo
de la ola de las olas que aguardan).
El vallado de juncos embellece
-línea de mar imaginaria-
lo que a separar no alcanza.
Un pescador da insólitos pasos de ballet
en el punto de fuga
de mi melancolía.
Casi ahoga la nave el buen barquero
que recoge las algas muy paciente
ahondando en el lago con su pértiga.
Cruza una barca silenciosa
cargada de tallos de nenúfares
(brotará de ellos hilo delicado
en el taller de seda).
Y más allá otra barca
avanza mansamente
plena de lentitud…
gozo de un tiempo sin deuda
y sin esperas.
No hay más rumor de fondo
que el silencio del agua en sus orillas.
He dado con el lugar
de donde mana la nostalgia.
Ha bastado un instante
de luz contemplativa
para que desapareciera
dejándome esta bendición de estar más cerca
de lo que nunca he sido:
un hombre sin recuerdos ni futuro
entregado a la paz tan fiel del lago
(que ahora bebe así mismo de mi paz
la paz que sin porqué me ha regalado).
Lago Inle,23-VII-09
*****
PREGUNTAS SIN FINAL
Para Tere
Dime dónde has guardado las palabras
que aparentabas no saber decir antes de irte,
si las dejaste suspensas en el aire
dispuestas a abrazarnos por sorpresa
alguna noche de melancolía.
Dime, prudente mujer de los silencios,
a qué música suena tu infinito.
Dime qué puede la amistad
cuando te quedas sola
justo en la punta de la flecha lanzada al aire
¿en verdad reconforta
- puente de alas verdaderas-
la mano de un amigo?
Dime de qué lucidez y arrojo te valiste
para dar con esa alma de cántaro
donde finalmente decidiste morar
y preparar el salto al otro lado de los días.
Dime, ahora que lo has aprendido,
cómo se acaba el tiempo.
Dinos en qué respiraciones contenidas
podemos recoger tus huellas,
el vaho de tus afectos y meditaciones,
los puntos suspensivos de tu vida.
*
*La foto es de John Emrys.
LA VIDA SALVAJE DE JEAN SEBERG

Hace casi medio siglo, el mundo descubrió a una americana menuda y frágil, con el pelo cortado a lo garçonne, con los ojos entre azules y grises, que paseaba por los alrededores de París con Jean Paul Belmondo en Al final de la escapada (1959), de Jean--Luc Godard. Se llamaba Jean Seberg. Había sido descubierta unos años antes por Otto Preminger entre miles de aspirantes para encarnar a Santa Juana, la Juana de Arco soñada por George Bernard Shaw. Hasta entonces poco se sabía de ella: había nacido en Iowa en 1938, descendía de emigrantes suecos y era la chica mona a la que adoraban los integrantes del equipo de fútbol de su ciudad. Pronto se convirtió en una especie de mito: encarnaba a la mujer moderna como antes lo había hecho Katharine Hepburn y como en los 70--80 lo haría la fugaz Dominique Sanda de Noveccento y Más allá del bien y del mal.
Rica y famosa, se casó con el novelista y diplomático de origen lituano Romain Gary (1914--1980), con quien mantuvo durante diez años una relación de amor y desamor. Era la vieja estampa del intelectual, sabio y maduro, y la joven diosa, la cazadora solitaria en que habría de convertirse pronto. Jean Seberg fue una mujer tempestuosa: vivía en el abismo de la pasión, en el límite de una enajenación inicialmente controlada, y poesía una lunática y poderosa personalidad.
Tuvo muchos amantes. El novelista mexicano Carlos Fuentes, casado a finales de los 60 con la actriz de Nazarín de Buñuel, Rita Macedo, sucumbió a sus encantos, y se quedó hechizado por ella. Le ha dedicado una novela, Diana o la cazadora solitaria (Alfaguara, 1994), donde le cambia el nombre por Diana Soren. La relación, que llegó a ser intensamente emocional y erótica (a veces el lector se sorprenderá con la sinceridad del autor al hablar de "la infinita capacidad sexual de Diana" y de sí mismo), contabilizó más de mes de convivencia a lo largo de casi un año. En la novela, sorprende el lado oscuro de Seberg, su rabiosa independencia y su compromiso con las causas perdidas de los Panteras Negras, del hippismo o de los derechos humanos. Era desconcertante y asumía sus traiciones: durante el rodaje de La leyenda de la ciudad sin nombre se enamoró de Clint Eastwood y vivió un romance con él; al volver al apartamento que compartía con Fuentes, colocó un retrato de Eastwood de vaquero en La muerte tenía un precio.
Carlos Fuentes viene a decir que era una mujer desquiciada, con un enigmático lado oscuro, que perturbaba a cualquiera y podía llegar a ser muy cruel. Era la mujer fatal, quizá sin saberlo, aunque iba de aquí para allá seduciendo muchachos, buscándolos en las tabernas de Estados Unidos o París, y consumiendo alcohol y droga. Hubo un momento en que fue perseguida por el FBI, habida cuenta de que era una estrella contestataria de Hollywood. Hacia 1970, poco después de cambiar a Carlos Fuentes por otro amante y reprocharle, según dice en su novela, que "era menos culto que Iván Gravet (Romain Gary)", se quedó embarazada. Alguien hizo llegar a la prensa el rumor interesado de que esa criatura era de un integrante de Las Panteras Negras. La desgracia se cebó en ella, el niño murió a los tres días, pero antes Jean Seberg tomó al cadáver más de doscientas fotos. Estaba al borde de la destrucción.
Quizá por entonces, o a mediados de los 70, la conoció y la amó el realizador Ricardo Franco. Fue para él una experiencia increíble: Jean Seberg, que nunca fue una gran actriz, seguía siendo una criatura irresistible, una leyenda de carácter insondable y aniquilador. Subyugante, sin duda, tierna, díscola, rebelde. Era un doloroso misterio y quizá un naufragio continuo como ser humano. Ni Ricardo Franco ni Carlos Fuentes pudieron olvidarse de ella, ni siquiera Gary que se suicidó en París en 1980, un año después de la muerte en extrañas circunstancias de Seberg: hacía tiempo que estaba al borde de la locura. Lo mismo salía toda desnuda del baño de un aeropuerto que había decidido alimentarse tan sólo de comida para perros. O que intensificó su atracción por la defensa de los negros a través de su amistad con el escritor homosexual James Baldwin. Apareció muerta en un Renault, envuelta en un poncho (Fuentes dice que era exactamente igual que él que le había regalado tiempo atrás), con el cuerpo abrasado por quemaduras de cigarrillo, una botella de agua y una nota de suicidio.
Fuentes no se olvidó jamás de ella. Y Ricardo Franco, muerto mientras le rendía su último homenaje, tampoco. En Lágrimas negras --la valiente e intensa película que terminó el finado Fernando Bauluz y un equipo entusiasta de colaboradores--, Ariadna Gil encarna en cierto modo el fantasma de Jean Seberg: aquel infierno y paraíso de pasión y de locura concentrado en un ser humano, signado por la enajenación, la mentira compulsiva, la autoaniquilación, la incertidumbre de vivir y la imposible felicidad. Y lo hace con una interpretación antológica y medida que reproduce a la perfección el frunce violento, la mueca torva, la ternura íntima y el amor oceánico de una loca que se sabe condenada al fuego en un coche frente al mar, aunque un hombre normal y romántico como Fele Martínez --fotógrafo y realizador de vídeos en el filme-- crea que pueda redimirla con amor de tanto sufrimiento en una historia en que ambos, Fele y Ariadna (¿o tal vez Ricardo Franco y Jean Seberg?), nos dejan perplejos y temblando. Y con ellos tiemblan también Elena Anaya y Ana Risueño en una actuación estupenda. Tiemblan y pierden porque Lágrimas negras es un testamento sobre la inútil pasión cuando sobreviene la locura.
*Hace unos días, durante mi estancia en Barcelona, hablamos mucho de Jean Seberg. Una noche fuimos a ver –Cruz Barrio, Aloma Rodríguez y yo- la representación de ‘La vida por delante’, con Concha Velasco en el papel principal de Madame Rosa, en el Teatro Goya del Centro Aragonés de Barcelona. Esa obra narra la relación entre una mujer madura y un joven y fue escrita por Emile Ajar, seudónimo de Romain Gary, que mereció el premio Goncourt en 1975. Ella murió en 1979 y un año después, tras empapelar toda su habitación con fotografías de Jean Seberg, se suicidó Gary de un disparo de pistola contra su sien. Enrique Vila-Matas ha linkado este texto en su blog y lo traigo aquí por exactamente ahora se cumplen 50 años del estreno de la película ‘Al final de la escapada’. Hoy cumple 50 años, también, Miguel Mena y a lo largo de este año los cumplirán algunos amigos entrañables como Fernando García Mongay, Fernando Sanmartín, Antonio Pérez Lasheras, Ignacio Fortún y yo mismo. Este texto formará parte de un proyecto de libro, basado en este blog, que recoge una selección de textos. (En esta foto, vemos a Romain Gary y a Jean Seberg).
VILA-MATAS POR PATRICIO JULVE

Patricio Julve, el fotógrafo casi invisible que reaparece en ‘Fotografías veladas’ (Xordica, 2008), estuvo hace unos días en Barcelona y realizó algunas fotos de escritores. Hace un instante, por correo electrónico, me ha mandado este retrato de Enrique Vila-Matas.
ROMAIN GARY Y PISÓN / Y 2

En las apostillas a Romain Gary no he dicho que uno de los escritores españoles que mejor lo conoce y que más lo ha leído es Ignacio Martínez de Pisón. El autor de ‘Aeropuerto de Funchal’, que trabaja en una nueva novela, ha leído y reseñado varios de sus novelas. Además, uno de los temas de los que hablamos a propósito del entorno Gary-Seberg fue del hijo de Gary, nacido de una relación anterior. Tanto Pisón, como Cristina Fernández Cubas, Enrique Vila-Matas o la editora Silvia Sesé, que ha ultimado proyectos editoriales con Carlos Castán para Destino, saben que Romain Gary tiene un hijo que regenta un bar en Barcelona. No saben cuál, pero sospechan que ahí, en su silencio y en su ocultamiento, también habría una interesante novela.
*En la foto, Romain Gary y Jean Seberg. Son muchos los que coinciden que el hombre que más quiso a Seberg fue Gary. Apenas pudo sobrevivirla unos meses.
VASCO SZINETAR Y SUS FOTOS LITERARIAS

*Recibo este artículo sobre el fotógrafo Vasco Szinetar, publicado en el diario Clarín, en la revista cultural Eñe, que tanto me gustó, y lo cuelgo aquí sobre todo porque este autor venezolano es un gran maestro del retrato de escritores. Por lo regular suele integrarse él en la pieza. El texto lo firma Horacio Bilbao.
VASCO SZINETAR: EL FOTÓGRAFO QUE ENVEJECE ANTE EL ESPEJO
Por Horacio BILBAO / Clarín. Revista Eñe
"¡Abajo el espejo! Al no tener fondo ni límites, éste nos revela lo que de más íntimo y lejano hay en nosotros: nuestros temibles secretos, nuestras ocultas demencias". El mensaje, versos finales de una carta escrita por Emil Cioran en París, en 1982, tenía un destinatario: el fotógrafo venezolano Vasco Szinetar (Caracas, 1948). Y estaba motivado por una foto que Szinetar había sacado de él mismo y de Cioran frente a un espejo, como las que sigue obturando en los espejos del mundo.
De más está decir que el mensaje de Cioran no acobardó al fotógrafo. Su serie "Frente al espejo" ya lleva varias exposiciones a cuesta y será un libro en los próximos días. " La edición incluye 300 imágenes. Estoy en el tiempo de selección, depuración y armado de un trabajo al que le dedico mi vida", le dijo Szinetar a Ñ en Bogotá, Colombia, donde presentó dos muestras en Festival Malpensante.
Por Bogotá anduvo Szinetar haciendo lo que le gusta, persiguiendo a escritores, artistas y periodistas para invitarlos a un baño cualquiera a tomarse unas fotos, los dos frente al espejo. Se nutre en ferias y festivales, pero anda con la cámara a cuestas y si ve un personaje, ya sabe donde encontrar espejos. Eso le ha permitido armar un banco de imágenes extraordinario, que alimenta desde hace treinta años.
"Como todas las historias, la idea tuvo un comienzo azaroso, impensado", dice el fotógrafo. La idea nació en Nueva York con una amiga, que era más que una amiga, allá por 1980. "En esa necesidad de tener y compartir una imagen del objeto amado, le hice unas fotos en el espejo. Y descubrí que allí había algo", contó. Luego probó con el retrato de un escritor y su serie tomó forma. Los primeros escritores aparecieron en los años 80. Enseguida tuvo a Emil Cioran y a Jorge Luis Borges. "Después que hice la foto de Borges entendí que era un proyecto de vida. Era como tener a Dios", dijo Szinetar, que ya no pudo parar.
Es cierto, ya se han visto fotografías de escritores en los baños, como las del argentino Daniel Mordinzki, que agarró de espaldas en los mingitorios a Santiago Gamboa, Luis Sepúlveda, Anne Marie Métailié, Hernán Rivera Letelier, Antonio Sarabia y Mario Delgado Aparaín, todo juntos mirando a cámara. Tienen otra belleza las fotos de Mordinzki, las de Szinetar son casi autorreferenciales.
Es así, su leitmotiv es establecer una línea en el que el espectador pueda ver el deterioro de una persona, que básicamente es él, el fotógrafo. "Vemos como un fotógrafo joven, vigoroso y alegre, va envejeciendo, se va complicando y hasta cambiando de humor, hasta que finalmente muera", se anticipa Szinetar.
No sabe el número exacto pero se arriesga a decir que ya cuenta con más de 2 mil retratos, cuyo valor "lo da la naturaleza del retratado". Szinetar cuenta que sólo tuvo una negativa para sus fotos, la del poeta ruso Yevtuchenko. Y alguna que otra dificultad para llevar frente al espejo al Lobo Antunes. "Antunes tiene una personalidad de difícil acceso. Me llevó un año y medio y varios encuentros agarrarlo hasta que en Guadalajara un gran amigo me lo puso en bandeja", contó.
Es un perseguidor Szinetar. De escritores y de su propia imagen, cascoteada por el tiempo. Pero no envejece solo, claro. A Fernando Savater lo sigue desde 1980, y se le notan las décadas. "Cada vez que nos vemos, nos hacemos una foto", cuenta. Y sufre por no haber podido fotografiar a Susan Sontag. "Fue una de las grandes intelectuales, que abordó el tema de la fotografía de una manera lúcida e inteligente". Ya no hay tiempo.
Envejece, madura y se lamenta por el tiempo perdido. "Tengo un enorme vacío en el alma por haberme perdido a Samuel Beckett y a Henri Micheaux", admite. Resulta que Szinetar estaba en París, fotografiando a Cioran y él se ofreció a llevarlo con Micheaux y Beckett. "Mi juventud y mi falta de responsabilidad me llevaron a rechazar la cita, y a dejar París por causa de una mujer". Nunca más tuvo la oportunidad. Tampoco el espejo lo volverá a mostrar joven.
OTRA FOTO DE VASCO SZINETAR

En la nota anterior, se me olvidó poner el nombre de Mario Bellatin y el del fotógrafo que se refleja en el espejo: Vasco Szinetar, claro. Magda Díaz Morales, de México, nos recuerda la obra de este espléndido escritor mexicano, que ha impartido numerosos talleres literarios y que en España, especialmente, ha publicado sus libros en Anagrama.
*Mil gracias, Magda. Ahora, acompaño esta nota de otra foto de Vasco, con la agente literaria y escritora Isabel Fonseca, de origen uruguayo, la esposa de Martin Amis.
NOTA DE MAGDA DÍAZ MORALES:
Bellatin ha publicado alguno de sus libros en Anagrama, tienes razón. También en Sudamericana y en Aguilar/Alfaguara. Y en Lima, en la Editorial Lluvia y en Jaime Campodónico Editor, en México en varias, por ejemplo con Tusquets Editores y en Almadía.
Te recomiendo su libro "Las dos Fridas", editado en México por R. H. Mondadori y Conaculta.
Recientemente está su novela "Biografía ilustrada de Mishima" (Entropía, 2009).
Qué buenas fotografías las de este señor Vasco. Es guapa la esposa de Amis.
*El sistema no me deja realizar ahora correcciones. En el texto anterior le había cambiado el nombre a Magda (me ha avisado gentilmente Víctor Juan Borroy), y lo corrijo aquí copiando de nuevo el texto en un nuevo documento. De ahí que introduzca aquí el comentario de Magda Díaz Morales que, por amabilidad, no me corrigió mi error. He cambiado de ordenador y aunque manejo los mismos tipos, ahora garamond doce, siempre cambia los textos el blog y no sé cómo arreglarlo.
ZAPATER: EL GLADIADOR Y SU DESTINO

Hace algo más de un par de años, cuando se acercaba el 75 aniversario del Real Zaragoza, me dijeron: “Tienes que ir a Ejea: hay un bar con las botas, con las camisetas y con los objetos de Zapater”. Fui solo para verlos: era el jugador más prometedor del club, la joya de la Corona al que reclamaban en Madrid, Valencia y otros lugares. Zapater, parco en palabras, tenía un sueño: se sentía zaragocista hasta el tuétano de la emoción y de la sangre, y habría querido pasar a la historia del club, como Violeta, Yarza, Aguado, Señor o Pardeza. Soñaba con ser uno de sus pares. El, todo corazón como su descubridor Víctor Muñoz, deseaba culminar aquí tardes heroicas de buen fútbol, y quizá un título de Liga. Y ya de paso, o incluso antes, alcanzar la selección. Las dos últimas campañas de Alberto no han sido brillantes: él era el primero en saberlo, no hallaba su sitio, ni tampoco el estado de ánimo adecuado. Quería y no podía. Quería y quería hasta quedar exangüe, quería y quería hasta el abatimiento. Y aún así, a fuerza de pundonor y de vocación, arrastrado por el inmenso cariño hacia la camiseta y su doble trayecto (el de la historia, tan exuberante; el del porvenir, tan henchido de ilusión y de utopía), hizo todo lo que pudo. Trabajó, se desgañitó, ofreció combate, honestidad y sacrificio. Halló más energía que talento; en el fondo, tenía la sensación de que era una extraña sombra y a la vez él mismo. Lloró con amargura en el descenso, lloró de emoción este año. El Real Zaragoza era su certeza y su quimera, el espejo donde quería proyectarse. Para él “el mejor club del mundo”: el conjunto de la raíz, del padre, de la tierra. Marcelino García Toral no confiaba en él y ha alentado su adiós. Algún día volverá a su equipo del alma. Es un blanquillo romántico de las botas a la cabeza. Un gladiador enfrentado al destino.
*Esta foto de Alberto Zapater pertenece a la web de gozaragoza.
AURELIO GRASA, BELMONTE Y BAYOD

Por Carlos BARBOZA
Los archivos fotográficos guardan la memoria de los pueblos desde hace mas de 150 años en que se inventó el daguerrotipo, y esto es lo que nos viene a demostrar el trabajo de investigación realizado por el historiador turolense Alberto Bayod Camarero, en su libro titulado La fotografía y su reflejo social, Belmonte 1860-1940, editado por la Asociación Cultural Amigos del Mezquín, con 540 páginas de texto e imágenes perfectamente ensambladas para comprender la historia de su gente y de su tierra. Además el libro se acompaña de un CD en el que nos demuestra la importancia del ambiente cultural de Belmonte en esta época de principios de siglo, en la que había reporteros de gran categoría técnica y artística que recogían los testimonios de la vida ciudadana, fiestas, sucesos, romerías,… Los fotógrafos eran Francisco Velázquez Martín, Carlos Estevan Membrado, Manuel Jarque Urquizu, Cándido Angosto Bayod, ….y milagrosamente, las familias han conservado las delicadas placas de cristal de estos artistas gráficos.
La relación de Aurelio Grasa con Belmonte es muy curiosa e importante para el estudio de este gran fotógrafo zaragozano, ya que ilustró gráficamente un acontecimiento sucedido en Zaragoza y que tuvo repercusión en la prensa nacional. El Blanco y Negro, Nº 845 del día 13 de julio de 1907, dio la noticia con el título Zaragoza, los niños martirizados, donde figura el Sr. Elío, padre de los niños, que se refugió en la Iglesia de San Felipe en su huída por las calles de Zaragoza, la madrastra, Dª Rosa Membrado, los niños, y el denunciador del secuestro el Sr. García, figurando como fotógrafos del acontecimiento, Escolá y Grasa.
Esta publicación de la foto de Aurelio Grasa es de sumo interés, ya que es la primera foto conocida publicada en prensa de un niño de 14 años, todo un superdotado en esta época, junto con el gran Lucas Escolá con una foto de estudio de la familia aludida. Sin embargo, Aurelio niño, se subió al balcón más alto del edificio para notificar el inesperado acontecimiento y dar un mejor sentido al reportaje, del cual conservamos tres placas de cristal 9 x 12 cm. y los contactos en papel, con un escrito autógrafo en su reverso, con el tema tratado. Curiosamente, esto lo está haciendo un niño de 14 años en Zaragoza en 1907, años antes que el famoso reportero Cartier- Bresson en 1944, como nos explica el profesor Pedro Rújula de la Universidad de Zaragoza, para sus fotos en la Magnum, página 19; es decir 33 años antes, Aurelio Grasa documentaba con textos sus fotos en Zaragoza, adelantándose a lo que va a ser el fotógrafo reportero de los años cuarenta.
La otra coincidencia, y ésta, con la bella villa de Belmonte de Mezquín, es que los protagonistas de la noticia proceden de aquí, y cuando Alberto Bayod estaba preparando el libro nos llamó para ver si teníamos documentación gráfica para ilustrar su texto sobre este acontecimiento sucedido en la plaza de San Felipe, y es así como las fotos de Aurelio Grasa se incluyen en esta magnífica publicación.
De vuelta de San Carlos de la Rápita, cruzando Morella, antes de llegar a Alcañiz, hay un desvío de unos 12 Km. con una carretera bien asfaltada, desde la que se accede a Belmonte. Allí se puede disfrutar de la amabilidad de sus gentes, de la fuentes y sus casas rurales, las pequeñas ermitas y la bella ubicación de la ermita de San José, entre pinos centenarios y cipreses, desde la que se divisa un amplio panorama del Bajo Aragón y de la tierras de Belmonte surcadas de campos de olivos y almendros que forman un espectáculo para disfrutar de una estancia inolvidable.
Carlos BARBOZA GRASA
*El pintor, fotógrafo y grabador Carlos Barboza se hace eco del estupendo libro de Alberto Bayod sobre Belmonte de San José, que prologa Pedro Rújula y que se presenta el día once de agosto, y glosa la fotografía y los viajes a Belmonte de su suegro, el gran médico y fotógrafo Aurelio Grasa. Carlos y Teresina Grasa Jordán han realizado muchas fotos de Belmonte, como se puede apreciar en su página. Carlos me ha mandado este texto y lo traigo aquí con sumo gusto. He repasado el libro de Bayod y me ha parecido realmente espléndido. Es solo la primera entrega de un proyecto muy ambicioso y extenso. El blog es: http://barbozagrasa.blogspot.com/
CAZADORES DE SOMBRAS EN CUBA

Cazadores de Sombras Comisaria: Rosa Olivares (Comisaria de exposiciones y directora de la revista ‘Exit’ y autora de libros y monografías artísticas. Organizan: Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX) y Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba. Colaboran: Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Ministerio de Cultura y Embajada de España en Cuba. La muestra, que engloba trabajos fotográficos y vídeos de 16 artistas españoles, es un proyecto comisariado por Rosa Olivares en torno a la sombra como símbolo de la ambigüedad, lo indefinible, lo misterioso. Una sombra que vuela sobre todas las cosas, desde nuestra propia identidad a la percepción que tenemos de los demás. Las obras seleccionadas para la exposición responden a la idea del artista como cazador de sombras y de incertidumbres en un mundo cuyos límites, cuyas fronteras, no están perfectamente limpias y claras. Un mundo tan real, tan cercano a nosotros como simbólico. Cada uno de los artistas plantea su visión particular de los detalles que pasan a simple vista desapercibidos, las presencias y las ausencias: imágenes cargadas de misterio. Museo Nacional de Bellas Artes *Esta es la información oficial de la muestra. En la foto, una obra de la serie 'La otra ciudad' de Mario de Ayguavives. *Est
Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, La Habana. Edificio de Arte Universal.
Artistas: Mario de Ayguavives, Sergio Belinchón, Tomy Ceballos, Javier Codesal, Manel Esclusa, Pere Formiguera, Amparo Garrido, Germán Gómez, Dionisio González, Anna Malagrida, Alicia Martín, Begoña Montalbán, Rafael Navarro, Concha Pérez, Xavier Ribas y Juan Urrios. (Tres de estos artistas son aragoneses: Mario de Ayguavives, Javier Codesal y Rafael Navarro).
Del 7 de agosto al 11 de octubre 2009
Cazadores de sombras se inaugura el próximo 7 de agosto, en el Edificio de Arte Universal, que forma parte del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, en la ciudad de La Habana. Con motivo de la muestra tendrá lugar una mesa redonda con la comisaria, Rosa Olivares, y dos de los fotógrafos incluidos en la misma: Manel Esclusa y Rafael Navarro. La itinerancia de la muestra comenzó en el 2007 en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO), coincidiendo con el II Encuentro Internacional de Fotografía: Fotográfica Bogotá y desde entonces se ha podido ver en los museos de São Paulo (MASP), Lima (Centro Cultural San Marcos), San José (MADC), Santiago de Chile (Museo de Bellas Artes), Panamá (MAC) y Córdoba (Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa). La exposición organizada por la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX) y el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba y que cuenta con la colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, el Ministerio de Cultura, y la Embajada de España en Cuba, podrá visitarse hasta el próximo mes de octubre.
CAZADORES DE SOMBRAS
7 agosto - 11 octubre
Edificio de Arte Universal
Calle Trocadero e/ Zulueta y Monserrate
CP 10200 La Habana
Cuba
Tel: +53 7 639042
Fax: +53 7 8629626
www.museonacional.cult.cu.
BALLESTER EN SAN JUAN DE LA PEÑA

EL MONASTERIO NUEVO DE SAN JUAN DE LA PEÑA ACOGE LA VISIÓN
DE JOSÉ MANUEL BALLESTER DE LA ARQUITECTURA CHINA ACTUAL
La muestra, “La Gran Ciudad en la China Actual”, recoge 33 fotografías inéditas de la arquitectura urbana del país, que este año celebra el 60 Aniversario de la fundación de la República Popular
Las fotografías ponen especial atención en los nuevos edificios construidos en los últimos años, con motivo de los Juegos Olímpicos de 2008
Comisariada por la zaragozana Dolores Durán, la exposición está organizada por la Consejería de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón
Permanecerá abierta desde el lunes, 3 de agosto, hasta mediados de octubre
El claustro del Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña (Huesca) alberga desde el lunes, 3 de agosto, y hasta mediados de octubre, la exposición de fotografías de José Manuel Ballester “La Gran Ciudad en la China Actual”, centrada en la arquitectura urbana del país.
La muestra reúne 33 instantáneas inéditas, tanto de edificios en construcción como de ya terminados, en su visión diurna y también desde la perspectiva que ofrecen por la noche.
Como testigo del rápido crecimiento de la economía de mercado en China, y coincidiendo con el año en que se cumple el 60 Aniversario de la creación de la República Popular China, “el artista madrileño muestra a través de la luz y la sombra, la levedad de la arquitectura; una visión casi romántica de las ciudades, reflejo de una nueva realidad social, que va aceptando los valores de la modernización y el capitalismo”, según indica la comisaria de la muestra, Dolores Durán.
La exposición se detiene especialmente en los edificios recién construidos con motivo de los Juegos Olímpicos de Beijin 2008, entre los que destaca la Piscina Olímpica; Digital Beijing (edificio de la prensa internacional); el Estadio Olímpico (popularmente conocido como “el nido”); o las oficinas centrales de la CCTV (televisión central China).
De igual forma, la muestra recoge una serie de grandes edificios, como el Teatro Nacional, el New CAFA (Museum of Central Academy of Fine Arts) o el MOMA (complejo residencial compuesto por 8 torres interconectadas entre sí). En todos ellos se refleja el trabajo de los grandes arquitectos europeos del momento (Herzog & Meuron, Rem Koolhass o Paul Andreu) así como el de destacados arquitectos chinos y japoneses.
Para José Manuel Ballester “China es un gran laboratorio arquitectónico internacional”. Las obras de estos grandes arquitectos simbolizan para él el “sueño chino” y suponen un puente entre oriente y occidente, un trasvase cultural de gran belleza y creatividad.
La exposición, que cuenta con catálogo trilingüe (en castellano, inglés y chino), supone para el consejero de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, el acercamiento de dos culturas y sus filosofías, la china y la aragonesa “como culturas de acogida a viajeros y peregrinos”.
Por su parte, el embajador de China en España, Zhu Bangzao, destaca en relación a la muestra su alegría “por tener esta oportunidad que me ha dado el Sr. Ballester de apreciar y redescubrir desde el punto de vista de un occidental las ciudades y culturas ya muy conocidas por mí”.
El prestigioso crítico chino Zuojin señala que “todos estos grupos de arquitectura urbana, como de otro planeta, ofrecen en la obra de Ballester una falta de realización y una sensación de levedad fuera de lo común. Estos grandes ejemplos arquitectónicos –explica– ofrecen sin duda una muestra compleja de la expansión y arrogancia de un país desarrollándose a toda velocidad”. “Sus fotografías de arquitectura son diferentes interpretaciones de la realidad, incluso diferentes experiencias”, matiza.
José Manuel Ballester
José Manuel Ballester (Madrid, 1960) realizó sus estudios en la Facultad de Bellas Artes de Madrid y sus primeros trabajos se centraron en la pintura, que en sus distintas etapas destaca por una técnica refinada, que bebe de la gran pintura clásica.
Desde finales de los años 80, centra su trabajo en la fotografía en la que, tal como describe Dolores Durán “la realidad es atrapada por su cámara y posteriormente, iluminada, manipulada y transformada, reflejando la poética de los espacios y los paisajes”.
Actualmente canaliza su capacidad creativa tanto en la fotografía como en la pintura, la escultura o el vídeo.
*Esta información pertenece al equipo de prensa de Producciones Capitel y Ducam, y me la ha remitido la siempre amable Estefanía Led. La foto es una toma de Hong Kong.
EL LLETRAFERIT A. DIEGO GARY

Hoy, en ‘Cultura/s’ (que dirige Sergio Vila-Sanjuan, un estupendo amigo) de La Vanguardia, Joan de Sagarra publica un artículo sobre Alexandre Diego Gary, hijo de Romain Gary y de Jean Seberg, que nació en 1963 (en otro lugar se dice que nació el 17 de julio de 1962) y que tuvo una asisenta española, Eugenia Muñoz Lacasta, que fue quien cuidó de él en París. Sus padres se divorciaron en 1970. Actualmente, Alexandre Diego – al que le dedicó no hace mucho un artículo Oscar Caballero desde París- regenta el café librería Lletraferit de Barcelona. Y acaba de publicar una novela ‘S. ou l’esperance’ (Gallimard), que de alguna manera recrea las dolorosas peripecias de su vida. Su padre se suicidó en 1980 cuando él tenía 17 años. Antes, según narra Joan de Sagarra, había emancipado al joven y se había preocupado de que concluyese el Bachillerato. Al parecer, Romain Gary temía que su hijo heredase su complicado carácter. Lo que sí ha heredado, seguro, es su vocación de novelista.
El escritor y editor Jordi Nadal, al que conocí en Zaragoza durante una estupenda tertulia, publicó en el sello Plataforma la novela de Emile Ajar, ‘La vida ante sí’, que ahora se representa en el Teatro Goya del Centro Aragonés de Barcelona bajo el título de ‘La vida por delante’ con Concha Velasco en el papel de Madame Roma. Esta mañana, Ignacio Martínez de Pisón me mandó un mensaje donde me anunciaba la publicación del artículo de Sagarra.
*Encuentro esta foto con la madre de Jean Seberg, ella y su hijo Alexandre Diego Gary.
MELENDO ENSANCHA LA LUZ

Me escribe José Antonio Melendo, el fotógrafo incansable, y me advierte que ha creado un dominio más profesional: http://www.melendofotografia.es/blog. Josean Melendo es un apasionado de su oficio: allí donde hay algo importante está él. Hace muy poco estuvo en el Restaurante Molino de San Lázaro, que es un maravilloso lugar a orillas del Ebro, y desde allí o desde muy cerca tomó esta espléndida estampa de fuego del río, del Pilar, del celaje, del crespúsculo que se avecinaba sobre Zaragoza, la novia del viento.
NOTAS DE LECTURA / 6

La marca de Creta
Óscar Esquivias. Ediciones del Viento. La Coruña, 2009.170 páginas.
Oscar Esquivias fijó la atención de la crítica y de los lectores con una espléndida visión de la Guerra Civil: ‘Inquietud en el paraíso’ (2005). Desde entonces, con pareja maestría y una vocación literaria incuestionable, ha redactado novelas y relatos. Con ‘La marca de Creta’, que alude a la piedra blanca con la que los romanos indicaban sus días felices, ganó el premio Setenil al mejor libro de relatos de 2008. Hay piezas extraordinarias y hay, sobre todo, una poética del cuento, un aliciente de extrañamiento, un aroma continuo de originalidad y de estupor. La familia, la exótica aventura y lo mágico cotidiano son algunos de los temas de un libro redondo, insólito, de una indecible belleza.
Tom Ripley
Patricia Highsmith. Trad. de Jordi Beltrán y otros. Anagrama. Barcelona, 2009. 1280 páginas.
Patricia Highsmith es una de las grandes escritoras de su época: domina las atmósferas, conoce la turbiedad del alma humana, establece parentescos entre el hombre y la bestia, y ha sabido crear antihéroes. Uno de ellos, el más famoso de los suyos, es Tom Ripley. Anagrama reedita ahora en un único volumen sus cinco novelas, que muestran su universo cambiante y su personalidad ambigua, excéntrica y desapacible. En los distintos títulos vemos al joven tímido de Nueva York, al hombre seguro que se apasiona por la pintura, al seductor que se casa y que sigue amando a hombres y a mujeres, y siempre, siempre, hallamos a un amoral fascinante y burgués que vive de escaramuza en escaramuza, casi a salto de mata.
Luna caliente
Mempo Giardinelli.. Alianza Literaria. Madrid, 2009. 160 páginas.
Alianza rescata ‘Luna caliente’ (1983). Mempo Giardinelli se deja arrastrar por una certeza: cualquier situación es susceptible de ser empeorada. La novela, breve y concentrada como un poema, recuerda a una ‘Lolita’ más tropical: cuenta la historia de un joven abogado que regresa a casa y se queda embrujado, seducido, desarmado por completo, por la belleza y el descaro de una joven de apenas trece años. Araceli es una ‘femme fatale’ de poderosa e insaciable sensualidad. Ella será la detonante de la desgracia, de la huida, de la fatalidad. Próxima al género negro, esta novela mezcla la pasión maléfica e irresistible con la muerte y el espejismo. Vicente Aranda ha trasladado esta ficción al cine.
El hombre mojado no teme a la lluvia
Olga Rodríguez. Debate. Barcelona, 2009. 346 páginas.
El verano también es la estación de la reflexión. La periodista Olga Rodríguez, una de las más brillantes de su generación, dice en el prólogo que quiere “contar sin juzgar, poner nombre, voz y rostro a gente que normalmente es presentada tan solo como integrante de una gran masa a la que llamamos los árabes, los musulmanes o los judíos”. Y aquí, en estas crónicas de siete países (Irak, Palestina, Israel, Líbano, Siria, Egipto y Afganistán), aborda vidas impresionantes: dolorosas historias de la pérdida, de la injusticia y de la persecución, historias familiares donde conviven el crimen, el éxodo o los sueños como los de un egipcio que trabaja sin desmayo, con toda la esperanza de la tierra.
*En la foto, un retrato de la joven actriz Kirsten Dunst. No será la Araceli de 'Luna caliente' de Vicente Aranda pero podría haberlo sido.
INTERNET Y LA LITERATURA

INTERNET, LABORATORIO DE LA LITERATURA MÁS VANGUARDISTA
María PÉREZ / El Mundo
Un mundo virtual con escenas de pesadilla y música tétrica es el hábitat de la poesía que Nathalie Lawhead invita a descubrir en su web Blue Suburbia. Bocadillos de cómic se desplazan sobre planos reales de ciudades en todo el mundo mientras cuentan el 'thriller' protagonizado por un personaje sin rostro de Charles Cumming, 'The 21 steps'. Una cadena de palabras que el internauta puede borrar o reescribir avanzan y desaparecen en la pantalla sobre una cadena de escenarios grises o en ruinas fotografiados por Jody Zellen.
Los creadores de páginas como éstas ni siquiera sueñan con audiencias como las de Ruiz Zafón, pero sirven de banco de pruebas de una literatura tan experimental que su nombre aún no está definido ('e-literature', literatura digital o literatura expandida son algunos de los candidatos).
Es una literatura que desborda las posibilidades del papel, juega a crear espacios de un arte híbrido que mezcla con literatura escenarios virtuales, sonido o vídeo, implica al internauta en la construcción de historias o crea personajes ficticios que utilizan los blogs para ir contando novelas en tiempo real.
"Permite una aproximación mucho más directa a la obra, todo está a un clic de ratón"
"En esta creación literaria para Internet se combina gente de la escena 'underground', por un lado escritores que no tienen editor o que se llevan mejor con 'performers' y artistas visuales y, por otro, músicos o videoartistas interesados en estos proyectos", cuenta Eloy Fernández Porta, director del congreso sobre literatura y nuevas tecnologías NEO3. "En definitiva, lo más raro de cada casa", bromea.
Internet "permite una aproximación mucho más directa a la obra, todo está a un clic de ratón", cuenta el profesor y escritor. La red se convierte además en un espacio de recepción de estas obras, intercambio de ideas y discusión. Y la literatura de vanguardia fue la primera en aprovecharse del medio: "Internet empezó siendo un estudio de literatura experimental", aunque luego se incorporaron formas literarias más generalizadas (y fórmulas de márketing literario) que, a la postre, han acabado teniendo más audiencia en la red, cree Fernández.
Para el autor, la poesía, el ensayo y el microrrelato son los géneros que más provecho le pueden sacar a la Red, aunque no faltan los casos de blog novelas con éxito. Como la obra de Hernán Casciari '¡Más respeto, que soy tu madre!', que acabó llevando al papel y a los teatros los problemas de un ama de casa argentina que debe lidiar con su esposo, su suegro drogadicto y tres hijos adolescentes en plena crisis. O la ya impresa 'París Tres' (Xordica, 2007), de Aloma Rodríguez, que también nació en la blogosfera.
La poesía, el ensayo y el microrrelato son los géneros que más provecho le pueden sacar a la Red
El problema es que los proyectos más experimentales "requieren en general, mucho tiempo y trabajo en equipo con gente que tenga conocimientos informáticos", cuenta Miriam Reyes, escritora que se sumó a las trincheras de la poesía digital combinando música electrónica, imágenes abstractas y poesía recitada. Había empezado con animaciones en Flash, un proyecto que ahora le apetece retomar.
Entre los trabajos más complejos, obras construidas con fórmulas de generación aleatoria de palabras para construir poesía y que juegan con las fórmulas del "cadáver exquisito", proyectos en los que el lector puede "crear textos nuevos a partir de las palabras del escritor" o que explotan "las capacidades poéticas del lenguaje de programación". Un ejemplo muy elaborado: 'telepoesis.net', un experimento con interfaz de videojuego en el que el participante va construyendo sus propios poemas a lo largo del camino.
Todos estos proyectos encuentran sus ancestros en la literatura hipertextual, un engendro gestado a principios de los 80, en el despacho de Robert Coover en la Universidad de Brown, cuenta Fernández Porta. Entonces, Internet era sólo un proyecto, pero Coover jugaba ya a crear un género que llevara hasta sus últimas consecuencias el camino emprendido en papel por Julio Cortázar con su 'Rayuela' o por los experimentos del colectivo Oulipo. La primera novela pensada para Internet, 'Afternoon', de Michael Joyce, había nacido en 1980. En ella, un hombre presencia un accidente de tráfico y, dependiendo de las elecciones del lector, puede (o no) implicar en el asunto a su mujer y sus hijos.
La primera novela pensada para Internet fue 'Afternoon', the Michael Joyce'
Ahora la red también sirve "para reflexionar sobre la cultura digital" e incluso para filosofar sobre el sentido de la obra en relación con su entorno: "En ocasiones, un texto sólo tiene sentido porque actúa de nodo, une varias webs, una obra de arte, un vídeo de Youtube...", cuenta Fernández. Aunque, añade, también hay hueco para difundir lo más nuevo de la literatura en papel en antologías que, como 'Afinidades electivas', difunden la poesía de autores de menos de 30 años.
Miriam Reyes cree que el futuro de la literatura digital será fértil. Dice que estamos en el camino de la normalización, que cada vez hay más festivales (e-poetry, que se celebró en Barcelona en su última edición, ya va por su quinto año y NEO3, por la segunda) y que "cuando crezcan los niños que han nacido ya con las nuevas tecnologías, habrá un salto enorme".
*María Pérez publica en ‘El Mundo’ un interesante artículo sobre literatura digital. Miriam Reyes, la escritora gallega que residió en Venezuela y en Zaragoza durante mucho tiempo, es una de las principales representantes de la literatura digital. Aloma Rodríguez, zaragozana de 1983, también es citada por su libro ‘París Tres’, que publicó Xordica en 2007 y que es una novela-diario que narra, entre otras cosas, un año de Erasmus en París. Es, por múltiples razones, uno de mis libros favoritos: la redacción del libro coincidió, además, con mis dos únicas estancias en París. Hay otros nombres aragoneses que fueron pioneros en la publicación en la red, como es el caso de Mariano Gistaín, Fernando García Mongay fue uno de los grandes divulgadores desde los inicios y creador del Congreso de Periodismo Digital, y recientemente Luisa Miñana publica en la red ‘La arquitectura de tus huesos’, un libro personalísimo que mezcla la fotografía, la narrativa, el ensayo y la poesía.
TROPO PUBLICA 'VIRGINALES' DE M. PONS

Oscar Sipán me envía la noticia de una nueva publicación de Tropo, el sello editorial que dirige con Mario de los Santos: se trata de Virginales, el libro de relatos breves de Maurice Pons que llevó al cine François Truffaut.
"La hermana de Jouve era demasiado guapa, no podíamos soportarlo. Se contoneaba siempre, con su falda de vuelo, seguro que no llevaba enaguas". Así arranca Virginales, de Maurice Pons, que Tropo Editores ha traducido del francés y que publicará en breve.
Virginales
Autor: Maurice Pons (Estrasburgo 1927- )
Premios: Grand Prix de la nouvelle 1955 (Gran Premio de Relato Corto)
Editor: Cristian Bourgois Éditeur
1ªed. 1955 / 2ª ed. 1984. Reimpresión en Francia en 2001.
Páginas: 106
AUTOR
Maurice Pons estudió filosofía y se dedicó puntualmente a la edición. Es actor amateur y en 50 años ha escrito algo más 10 novelas y libros de relatos. Virginales fue su opera prima y obtuvo bastante éxito en la época, aunque su obra más aclamada ha sido Las Estaciones, traducida a varios idiomas, incluido el español (Siruela, 1994). Esta es su única obra traducida en nuestro país.
Aunque no publicaba nada desde los años ochenta, a partir de 2000 retomó su actividad literaria y en 2006 salió al mercado Délicieuses frayeurs (Deliciosos espantos), un libro de relatos sobre los reveses de la vida y el existencialismo, compuesto de nueve historias plagadas de personajes excéntricos y desgastados por la vida. Tuvo una buena acogida por parte de la crítica.
RESUMEN
Virginales comienza con una introducción de tres páginas en las que el autor relata su trayectoria como escritor novel. Pons también cuenta cómo estos relatos de principiante, recogidos en 1955 en el presente volumen, llegaron al público, en primera instancia, a través de la prensa. El éxito que obtuvo con este libro le animó a seguir escribiendo.
Los 10 relatos que siguen a este pequeño prólogo son historias contadas en primera persona y en pasado por niños y niñas (¿o debería decir exniños con buena memoria?). Relatan situaciones de infancia, lugares comunes que todos guardamos en nuestra memoria más primitiva y en los que es fácil reconocer una parte de nuestra propia niñez. Son historias de seres virginales, incorruptos, puros y libres aunque no por ello desprovistos de una maldad ingenua y de una sexualidad instintiva, intrínseca a los seres inmaduros.
Estas historias de planteamiento lineal, cortas y sencillas, son un reflejo del razonamiento de sus protagonistas, que a pesar de su corta edad (calculo que no superan los 10 años) muestran el ingenio agudo y atrevido asociado a los genios, los locos y los niños. Ocurrencias, temores, juegos, placeres sensuales, lugares prohibidos… Pura fantasía cosida en retales de realidad. En pocas palabras; chispeante, divertido, cotidiano y entrañable.
A nivel visual lo describiría como un viejo álbum de fotografías de los veranos de nuestra infancia.
En Miss Fraulein, Ma marraine, Le seducteur, La communiante y A bicyclette, se adivina una serie de placeres sensuales que casi rozan lo sexual, lo exuberante, lo prohibido, pero tratados de un modo velado e inesperadamente natural. Los niños perciben y expresan sensaciones físicas desconocidas, instintos que siguen sin pararse a pensar. Todo a su edad es espontáneo, nuevo, prohibido y excitante. Se abandonan sin tapujos al placer sensual, siguen sus impulsos por puro hedonismo, como es natural en los niños, y consiguen trasladarnos a esos juegos ambiguos con nuestras primas y primos, a las tardes de verano al sol, al contacto, casual o pretendido, con personas adultas, a los olores y las sensaciones reconfortantes…
Por otra parte, Balzac, Le gniagnia, Mots d’enfants, En Tripolitaine y Los mocosos nos transportan a los juegos y travesuras de antaño. En realidad los niños se mueven en universos paralelos, en mundos improbables; la fantasía forma parte de su realidad.
En estos relatos se habla de sus diversiones y entretenimientos, de su espontaneidad, de su credulidad, de su crueldad, de sus tesoros y sus secretos. A veces sus ocurrencias son sorprendentes. Estas historias tienen una parte de travesura, consciente o totalmente inocente. La lógica de sus razonamientos y de sus juegos parece nítida para el lector, que sigue la historia desde dentro, convertido en un niño más, mientras los adultos que aparecen en las historias se sorprenden de sus actos y reacciones, puesto que las viven desde fuera.
Tanto en los relatos sensuales como en los de vivencia Pons hace gala de una total maestría a la hora de meterse en la piel de un niño y logra hacernos viajar a un mundo olvidado. Las historias son atrevidas, divertidas, y dejan un regusto a ternura y nostalgia. Algunas, como Los mocosos, tienen un final triste e incluso una moraleja, aunque sus protagonistas, despreocupados e inconscientes, no sean capaces de percibirlo; al fin y al cabo son sólo niños.
El autor relata de un modo natural situaciones cotidianas en la vida de un niño, sin artificios, sin efectos especiales ni dobles sentidos. Las historias no son insólitas o rebuscadas; cualquiera de nosotros podría haberlas vivido. De hecho hay una especie de sensación de deja-vu permanente a lo largo de la lectura del libro.
La magia de estos relatos reside en la capacidad que tienen de provocar una sonrisa y de despertar en el lector recuerdos de un universo perdido.
Los mocosos | |||||||||
RESUMEN
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Basado en tres de los diez cuentos que Maurice Pons escribió para su colección Virginales, este cortometraje de Truffaut sigue a una pareja de amantes, que son perseguidos por una banda de cinco chicos, deseosos de espiarlos… Realizado antes de Los 400 golpes, el film que lo consagrara en el festival de Cannes al año siguiente. Le Mistons cuenta la historia de una pandilla de chiquillos que espían y entorpecen los amoríos estivales de una pareja de estudiantes, Yvette y Etienne. Será el primer papel de la guapa Bernadette Lafont. El rodaje de Les Mistons tiene lugar durante el verano de 1957, cerco de Nîmes. Presupuesto diminuto, equipo limitado a algunos amigos, material mínimo. | |||||||||
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1957. LES MISTONS. Director: Francois Truffaut. Nacionalidad: Francesa. Productora: Les Films du Carrosse (François Truffaut). Jefe de producción: Robert Lachenay. Exteriores: Nîmes. Fechas de rodaje: 5 agosto a septiembre 1957. Argumento: Relatos «Les mistons», «A bicyclette» y «Miss Fraulein» del libro «Virginales» de Maurice Pons. Adaptación, Guión y Diálogos: François Truffaut. Fotografía: Jean Malige, en blanco y negro y 16 milímetros. Operador: Jean-Louis Malige. Música: Maurice Le Roux. Montaje: Cécile Decugis. Ayudante de montaje: Michéle de Possel. Ayudantes de dirección: Claude de Givray y Alain Jeannel. Intérpretes: Gérard Blain (Gérard), Bernadette Lafont (Bernadette), cinco niños de Nîmes (Los «mistons»), Michel François (Voz del narrador). Estreno mundial: Noviembre 1957 en el Festival de Tours. Duración: 23 minutos. Premios: A la mejor dirección en el Festival de Bruselas; Premio de los Jóvenes Espectadores de Bélgica; Medalla de Oro en Mannheim; Blue Ribbon Award en Estados Unidos. Nota: Duración original 28 minutos, después se redujo a 23 para la exhibición comercial.
*Esta foto pertenece a Bernadette Lafont y está realizada a principios de los 60.
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FERNANDO GARCÍA DE FIESTA

Hace unos días coincidiendo con el cumpleaños de Miguel Mena, el pasado día 3, escribí una nota donde decía que Fernando García Mongay también había nacido en 1959. Ayer, amablemente, me envió una nota donde me corrige: lo he hecho un año más joven. “Como nuestro querido Mariano Gistaín”, me ha apostillado. Le había puesto la edad que aparenta.
Fernando está estos días de fiesta laurentina. Como el sistema ahora no me acepta las correcciones, la hago aquí, le devuelvo un año –“yo nunca me quito años –dicen que decía Sara Montiel-, no vayas a quitarme el mejor de mi vida”- y le dedico esta estampa tan veraniega de James Russell, tomada en 2003.
RUSSELL JAMES, NO JAMES RUSSELL

El fotógrafo es Russell James, y no al revés.
Coloco aquí otra de sus estupendas fotos de moda y de glamour.
EL 'ESCENARIO ALTERNATIVO DE COPI'

COPI estrena ‘Escenario alternativo’,
un musical para la televisión argentina
El intérprete y compositor aragonés conducirá un espacio de entrevistas en CMTV y de actuaciones en vivo de hora y media
El cantante y compositor Francisco Javier Corellano, Copi, iniciaba esta semana un programa musical, ‘Escenario alternativo’ en Argentina, en el canal CMTV, El Canal De La Música, (www.cmtv.com.ar). El programa tendrá una periodicidad quincenal y una duración de una hora y media. Copi realizará las labores de realizador y productor de una emisión que se realizará en directo y por Internet.
El músico se explica así desde su residencia en La Plata: “Mi idea es convertir ‘Escenario alternativo’ en algo divulgativo, sacarlo de su contexto exclusivo musical y llevarlo a algo más cultural, más generalizado. Habrá bandas naciones e internacionales. La dinámica del desarrollo de la emisión es la siguiente: actúan tres bandas en tres escenarios, interpretando tres canciones cada una, totalmente en vivo. Agrega Copi: “En principio son dos bandas emergentes y una banda de nivel, que hace las veces de padrino/madrina, además de llevar invitados para charlar en el hall donde yo estoy. Con ellos hablaré de su trayectoria, sus canciones, de las claves artísticas de su música”.
*Este texto, con leves variaciones, se publicó ayer en 'Heraldo de Aragón'. La foto la he tomado de Flickr.
El primer programa se emite este miércoles de agosto a las nueve y media de la noche. Copi resume así el menú: “Será un especial sobre blues con Zakiya Hooker (hija del famoso John Lee Hooker), como invitada especial, Don Vilanova (ex Miguel Botafogo) como banda principal, y las dos bandas emergentes son The Pocamadre y Mr. Jones Blues Band. Además tenemos como invitados a miembros de la última banda de Pappo (bluesman argentino fallecido en accidente de moto, de fama mundial, que ha acompañado a B. B. King, entre otros), y a un periodista especializado que tiene un programa de blues en Radio FM Flores 90.7. Mi intención es interactuar con las bandas y con los invitados de un modo dinámico y espontáneo”. Copi está muy ilusionado: “es una gran oportunidad para mí”. Dice que tiene como modelos, entre otros, a ‘Séptimo de caballería’, que condujo en TVE Miguel Bosé. Por otra parte, Copi, nacido en Borja en 1965 y acompañante de Héroes del Silencio, de Enrique Bunbury y de Amaral, entre otras formaciones, acaba de concluir un ciclo de conciertos en la sala Clásica y Moderna, donde ha presentado su nueva formación: un cuarteto de jazz, con el que ha cantado sus temas, ha hecho versiones y se ha atrevido con el tango.
MURIÓ WILLY DEVILLE

Nueva York (DPA) - El rockero estadounidense Willy DeVille murió de cáncer a los 55 años, informó hoy su mujer, Nina, a dpa en Nueva York.
El músico, conocido por sus baladas entre dulces y duras, falleció en un hospital de la ciudad en la noche del jueves. "Se fue en paz. Yo estaba a su lado", añadió su esposa. En junio la familia había anunciado que los médicos habían descubierto que el artista sufría cáncer de páncreas cuando iban a tratarlo de hepatitis C.
"Está bien. No tiene dolores y pasa el tiempo en casa con películas, música, tocando la guitarra y leyendo", señalaba entonces la página web del cantante, cuyo nombre real era William Borsay.
Su música era una mezcla de rock, ritmos latinos, blues, doo-wop, cajún, créole, mariachi y country, mientras que sus letras están llenas de romanticismo. En 1974 fundó en San Francisco la banda Mink DeVille, que le dio fama mundial. Su álbum debut, Cabretta, fue muy bien recibido por la escena musical en 1977.
La revista de rock Rolling Stone eligió el disco mejor álbum del año. DeVille convenció a los miembros de la banda para que se mudaran a Nueva York y se convirtieran en el grupo estable del club punk CBGB. En 1977 se hicieron famosos con su hit Spanish Stroll y hasta mediados de los 80 editaron una serie de álbumes de éxito.
Nacido el 25 de agosto de 1950 en Stamford, en el estado de Nueva York, entre sus hits más conocidos figuran Hey Joe, cantada también por Jimi Hendrix, Save The Last Dance For Me y Cadillac Walk.
"La música es mi vida. Es lo único que sé hacer", dijo alguna vez. Luego Willy se hizo solista y se trasladó a Nueva Orleans. Ha tocado entre otros con Van Morrison, Bruce Springsteen, Southside Johnny, Brenda Lee, Tom Waits y Los Lobos.
Su vida privada no fue fácil: dos de sus parejas murieron, y luchó durante años contra su adicción a la heroína y el alcohol.
Más tarde se pasó a la música rythm and blues, el soul y la salsa, dos estilos muy presentes en sus últimos trabajos discográficos, Crow Jane Alley (2004) y Pistola (2008).
DeVille siempre se declaró un gran amante de Francia, donde conoció a Edith Piaf y grabó parte de su disco El Gato Azul en 1980.
*La redacción de la noticia corresponde a la agencia internacional DPA.
TOMELLOSO Y ANA FERNÁNDEZ

El primer escritor que conocí en mi vida fue Francisco García Pavón: fue en el verano de 1977, en Madrid. Pocos días después vi por la televisión un reportaje sobre Tomelloso. Por esos dos detalles siempre he querido ir a Tomelloso. Leí mucho a García Pavón y fue admirador de las investigaciones de su policía municipal Plinio. Hace algún tiempo, Ana Fernández, profesora, actriz y música, se instaló allí para dar clase. Hace algunas semanas, en su blog Calle Lepanto, daba noticia de su marcha y hacía recuento de los vecinos famosos de Tomelloso.
Por Ana FERNÁNDEZ. De Calle Lepanto
Igual mañana me dicen que tengo que abandonar estos lares, por lo que no está de más hacer un recordatorio de este lugar donde nunca imaginé vivir, con este bonito documental del año 71.
Hoy me comentaba Vecino que para conseguir el teléfono del autor de "El gañán enmascarado", Pedro Salinas, para que venga al instituto a dar una charla, ha entrado en El cafetín y en la misma mesa había varios escritores, dibujantes, incluso uno de El Jueves en sus inicios. Siempre el comentario es el mismo: -Esto sólo puede pasar aquí, o sea, donde pasa lo más inverosímil.
No en vano, Tomelloso ha sido llamada, la "Atenas de la Mancha" (ojo al matojo, que dirían por aquí). Y como esta apreciación la recoge la Wikipedia en su entrada "Tomelloso", no he podido por menos que copiarla:
Tomelloso vio nacer y crecer a numerosos talentos del panorama artístico y literario nacional, ganándose por ello el sobrenombre de Atenas de La Mancha. Entre los nombres más relevantes de Tomelloso destacan:
Escritores
Francisco Martínez Ramírez "El Obrero" (escritor y político, precursor de la llegada del tren a la ciudad en 1914)
Francisco García Pavón (autor de "Plinio" y uno de los grandes escritores de la literatura española de posguerra)
Eladio Cabañero (poeta)
Félix Grande (escritor y flamencólogo)
Alfonso Ropero Berzosa
Dionisio Cañas
Juan Torres Grueso
José López Martínez
Pintores
Antonio López García (uno de los mejores pintores españoles del momento, Premio Príncipe de Asturias 1985 y Premio Velázquez de las Artes Plásticas 2006)
Antonio López Torres (uno de los grandes pintores manchegos del siglo XX, tío y mentor de el reconocido López García)
Francisco Carretero Cepeda
Pepe Carretero
Ezequiel Cano López
*Obra de Antonio López García: "Francisco Carretero y Antonio López hablando". 1959. Tomelloso.
Mi favorito es "El Obrero" que tiene un monumento, que debe de ser como el de Elvis en Tennessee, y que nos permite a los exiliados haber creado la frase hecha: "Te voy a poner un monumento al lado de El Obrero", que a la sazón está en la Calle Don Víctor Peñasco, ahogado en el Titanic.
FAEMINO Y CANSADO EN 'BORRADORES'

Plató: Carlos Forcadell y Enrique Cebrián
Reportajes: Faemino y Cansado, Dani García-Nieto y Zahara
Lecturas de verano: Desde Los Portadores de sueños: Cercas, Banffly, Coe y Martínez de Pisón
Actuación musical en directo: Jafi Marvel, con ‘Septiembre’ e ‘Impulso’.
La historia, el humor, la literatura joven y la música protagonizan una nueva edición de ‘Borradores’.
El programa recibe en el plató al historiador y director de la Institución ‘Fernando el Católico’ Carlos Forcadell, que hablará de la obra colectiva ‘Razones de historiador’, un libro-homenaje a Juan José Carreras, el catedrático de Historia Contemporánea que estuvo vinculado con Alemania y con la Universidad de Zaragoza especialmente y que ha dejado un amplio número de alumnos. El otro invitado a plató es el joven escritor Enrique Cebrián, ganador del premio de Literatura Joven del Gobierno de Aragón. Cebrián hablará de un conjunto de textos en prosa y de un libro de poemas publicado por el Instituto de la Juventud.
El programa ofrece un entrevista reportaje con Faemino y Cansado desde el Teatro Principal. Los humoristas hablan de su sentido del absurdo, del surrealismo, de su modo de entender el humor. Daniel García Nieto, humorista de actualidad, explica su método de trabajo y muestra una amplia serie de trabajos inspirados en las noticias aragonesas, nacionales e internacionales de los últimos años. Por otra parte, la joven cantante Zahara habla de sus últimos proyectos y de su forma de entender la música y la composición.
Desde la librería Los Portadores de Sueños se recomiendan libros Javier Cercas, Martínez de Pisón, Miklos Banffy y Jonathan Coe para leer estas vacaciones.
La actuación musical corre a cargo de Jafi Marvel, un músico que ha trabajado con numerosos grupos, entre ellos Niños del Brasil, y que ahora presenta una nueva formación y un nuevo disco.
*Borradores se emite la noche del domingo al lunes a la 1 de la madrugada. Estos días de verano, el programa no se redifunde luego.
AMOR Y LEYENDA DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Andrés Trapiello dice: “Juan Ramón Jiménez es él solo y de una vez, como Australia, país y continente inabarcables, el mayor territorio poética, literario y biográfico de la literatura española y en español de todo el siglo XX, acaso el único universo poético que, a semejanza del deducido por los físicos, está en permanente expansión”. Este primer párrafo a la edición del ‘Album Juan Ramón Jiménez’, que publica la Residencia de Estudiantes, es una advertencia y una guía de lo que viene luego: un paseo por la travesía de un hombre, enfermo de poesía, arrebatado de sensualidad y misticismo, que “fue un solitario… muy sociable, tan defendido del mundo como expuesto a él, tan inexpugnable como vulnerable y susceptible”. Insiste Andrés Trapiello en su retrato: “Ningún poeta español de su tiempo vio, trató, frecuentó, alentó, ayudó y se relacionó con tanta gente de toda clase”.
Las páginas que siguen, más de 600, son una confirmación deslumbrante y minuciosa, repleta de datos, de documentos, de revelaciones y de humanidad… Trapiello ha trabajado mano a mano con dos zaragozanos: el profesor Javier Blasco, director de diversos proyectos sobre el poeta de Moguer, y el diseñador y tipógrafo Alfonso Meléndez. Meléndez y Trapiello ya habían colaborado en dos álbumes anteriores: el de Luis Cernuda y el Pablo Neruda.
Javier Blasco es el encargado de repasar la biografía de “este poeta que vivió ‘en poeta”, mientras Juan Antonio Expósito es el responsable de fijar la iconografía de 7312 fotografías e imágenes que ofrece el volumen. Javier Blasco acompaña la existencia de Juan Ramón Jiménez (1881-1958) a la luz de su propia obra: su nacimiento en Moguer en 1881; el contexto familiar a la sombra de su padre, un comerciante de vinos cuya muerte le dejará sumido en una terrible crisis, que le llevará a frecuentar distintos hospitales; la relación con los profesores; el aprendizaje paulatino de la pintura y su inclinación hacia la literatura. Juan Ramón fue enamoradizo y vehemente -como ya había demostrado otro aragonés, Ignacio Prat, en su libro ‘El muchacho despatriado’-, tanto que sedujo a la mujer del señor Lalanne, director de la Maison de Santé lo acogió tras su primera crisis, y luego a varias monjas del Sanatorio Rosario, tanto a la abadesa del convento como a la aragonesa Pilar Ruberte, entre otras. En aquellos días de voluptuosidad enardecida, también vivió una aventura amorosa en el balneario de Alhama de Aragón con la joven Eloísa de Córdova.
Poco a poco, tras pasar por un episódico romanticismo y por el modernismo, va afirmando una lírica personal, de gran pureza. Alterna su residencia en Sevilla, Moguer y Madrid; en 1913 se instaló en la Residencia de Estudiantes y allí dirigirá las publicaciones del centro, editará a José Ortega y Gasset, y cuidará los libros de los amigos. En ese mismo año, se enamora de “la americanita” Zenobia Camprubí Aymar, que había vivido en distintas épocas en Estados Unidos. Ese es el asedio amoroso más definitivo de su vida. Ella, que al principio no lo quería y se burlaba con bromas que desconcertaban al poeta, acabó convirtiéndose en su esposa, su enfermera, su compañera en mil faenas y en su protectora.
Juan Ramón Jiménez era un trabajador vocacional como editor, como traductor incansable de los simbolistas, de Synge o de Tagore (dejó de firmar las traducciones de su obra con su esposa porque luego le acusaban de plagio) y, sobre todo, como poeta, que renovaba una y otra vez su expresión con libros como ‘Diario de un poeta recién casado’ o los ‘Sonetos espirituales’, que dialogaban con Shakespeare.
Dejó la Residencia de Estudiantes y se cambió hasta cuatro veces de domicilio. Cuando se produjo la Guerra Civil, se marchó de España, y anduvo de aquí para allá: Washington, La Habana, Coral Gables en Florida, Maryland, Buenos Aires, donde coincidió con los grandes escritores argentinos, y finalmente Puerto Rico. Juan Ramón Jiménez tuvo un sobrino, Juan Ramón Jiménez Bayo, que falleció a los 22 años en el frente de Teruel, el 15 de febrero de 1938. Este le mandó una postal a su tío: “A mis tíos Zenobia y Juan Ramón, con todo cariño”. JRJ agregaría luego: “¡Pobre iluso!”.
Defendió la República española y mandó dinero para los niños durante la contienda. En el exilio trabajó sin descanso, impartió conferencias y, a pesar de su carácter huraño y de sus continuas enfermedades y rarezas, estuvo cerca de sus lectores, de los exiliados y se afanó en la divulgación de la lírica. En 1956, poco después de la muerte de Zenobia, recibió el Premio Nobel de Literatura, un galardón que reconocía su trayectoria y libros tan especiales, redactados en el destierro, como ‘Animal de fondo’, ‘Un dios deseante y deseado’ o el poema ‘Espacio’. A su mujer la despidió con esta elegía sincera: “A Zenobia de mi alma, este último recuerdo de su Juan Ramón, que la adoró como la mujer más completa del mundo, y no pudo hacerla feliz. J. R. J. Sin fuerzas ya”.
Este álbum excepcional, en hondura y rigor, en rescate iconográfico de fotos, documentos y portadas, es a la mejor puerta de acceso a ese complejo laberinto que tejió el poeta y que proclamó: “Intelijencia, dame // el nombre exacto de las cosas”. Rubén Darío, a quien tanto admiró JRJ, lo definió como “el intérprete de las voces ocultas”.
LA FICHA
Álbum Juan Ramón Jiménez
Dirección: Andrés Trapiello. Biografía: Javier Blasco. Iconografía: José Antonio Expósito. Calidoscopio Juanramoniano: Andrés Trapiello. Diseño de colección y tipógrafos: Andrés Trapiello y Alfonso Meléndez. Publicaciones de la Residencia de Estudiantes. Madrid, 2009. 634 páginas. (En la foto, Juan Ramón Jiménez con Jorge Guillén y Pedro Salinas).
LA TESIS ROBADA

La noche se quedó pegajosa. Una luna caliente de oro viejo acariciaba las antenas y los tejados más altos. Descubrieron de repente que no les funcionaba internet y decidieron ir a uno de los bares con terraza donde había wi-fi. Aprovecharían para tomar algún refresco y ultimar algunos trabajos: ella seguía fascinada con el mundo literario de García Pavón y quería redondear algunas canciones para grabarlas. Y él llevaba muchos meses, acaso años, trabajando en su tesis de literatura sobre Luis de Góngora: había acumulado muchos folios y de esa labor iba a depender su retorno a las clases en Nueva York. Buscaron acomodo y abrieron sus portátiles. El tiempo pasó de prisa en medio de su afán. Les dieron las once, las doce, la una; les dieron las dos, y los dueños del bar con terraza en la Magdalena les recordaron que era hora de cerrar. Tan inspirados estaban los dos –ella, con la música, con su blog; él, con las metáforas gongorinas-, que decidieron quedarse un rato más, en un banco, hasta donde llegaba el wi-fi. Y en ello andaban, tan absortos y tan confiados, que no tuvieron tiempo de reaccionar: tres sujetos aparecieron de golpe, lo redujeron a él hasta dejarlo inconsciente, desmayado sobre el suelo, y les arrebataron los ordenadores. Ella vio sus caras, su determinación ruin e, inerme ya, aún recibió una patada. Nada pudo hacer. En la rueda de reconocimiento todo eran sombras borrosas, cuerpos y rostros indefinidos. ¿Qué ocurriría luego? ¿Venderán los ladrones de inmediato los ordenadores o tendrán la curiosidad de mirar sus tripas y sus archivos? A lo mejor descubren esa interminable tesis doctoral y optan a una plaza de profesor de literatura española en Nueva York. O mejor aún: dejan un cedé en el mismo bar con una nota: “Robamos ordenadores, pero no nos interesa Góngora. Les devuelvo la tesis y el pendrive”.
*La fotografía es de Brigitte Lacombe. ¿Adivinan quiénes son ellos en este retrato de 1975? Este texto apareció ayer en 'Cuentos de domingo' en 'Heraldo de Aragón'.
'O AFIADOR' DE XOÁN ABELEIRA

O AFIADOR
XOAN ABELEIRA
A Manuel Nóvoa Coello, afiador da súa pobreza.
I. Versión orixinal
¿Conoces bien el silbo que lo anuncia?
¿Oíste alguna vez ese reclamo?
El viento esculpe, acoda los enebros
Cuando recibes al afilador.
La noche es avanzada. El cielo un esmeril
Que abrasa vuestras dos figuras
Implicadas en lo oscuro.
Y la labor empieza,
Sin pronunciar palabra,
Sin convenir el precio que luego has de pagar.
La muela gira. Las centellas
Que intercambia la piedra aguzadera
Van conformando ese instrumento
Tajante, visionario
Que empuñarás mañana.
Y cómo se reavivan
Ante esa nueva luz tus ojos quedos,
Cómo te reconforta ese aluvión de ascuas
Después de tanta espera.
Pero el afilador no tiene tiempo,
No puede demorarse en tu entusiasmo.
Afirma el eslabón
Y, con disimulada maestría,
Suaviza, pule, sana
La grave embotadura,
Las hondas mellas que ha dejado el uso.
Después, sobre el mandil,
Limpia el filván de la hoja y, justo entonces,
Cuando es más alta tu alegría,
Te hunde severo en el costado
Cuatro dedos de amor inoxidable.
II. Versión en galego
Coñeces o asubío que o anuncia?
Sentiches algún día ise reclamo?
O vento esculpe, alomba os xenebreiros
Cando recibes o afiador.
A noite en avanzada, o ceo un esmeril
Que abrasa as vosas dúas
Figuras implicadas na negrume.
E o labor empeza.
Sen pronunciar palabra,
Sen axustar o prezo que logo has de pagar.
A moa xira. As faíscas
Que intercambia a arria aguzadoira
Van conformando ise instrumento
Tallante, visionario
Que empuñarás mañá.
E cómo se reavivan
Ante esa nova luz teus ollos quedos!
Cómo te reconforta ise aluvión de ascuas
Despois de tanta espera!
Pero o afiador non che ten tempo,
Non pode demorarse
Fitando o teu enlevo.
Afirma ben a chaira
E, con disimulada habilidade,
Adonda, pule, sanda a grave mela,
As fondas fanas que deixou o uso.
Despois, sobre o mandil,
Limpa o filván da folla e,
Xusto entón, cando máis alta
É a túa ledicia,
Afúndeche severo no costado
Catro dedos de amor inoxidable.
NOTA: Velaquí unha boa proba de que: a) os poemas só funcionan de todo na súa lingua orixinal, ou sexa, na lingua na que nós os recibimos nise intre de faíscas; e b) que os tradutores aínda nos padecemos máis cando versionamos un texto propio. Iste poema, pertencente a un novo libro que agora estou a artellar, escribino hai xa varios lustros, denantes de voltar á Galiza e retomar a lingua de meu e dos meus. "Catro dedos de aceiro" é a medida que cómpre pra atravesarlle o corazón a alguén, disque. A palabra arria (pedra de afiar), coma a de tarazana (roda ou moa de afiar), son propias do barallete, o argot dos afiadores/paraugueiros: esoutra clase de sabios, coma o meu bisavó.
*Este texto publícase hoxe en ‘La Opinión de A Coruña’. É un poema de Xoán Abeleira que prepara, tras a edición bilingüe de ‘Animais animais’, un nuevo poemario.
ÁLBUM DEL VERANO. SOFÍA LOREN. 1

Me ha encantado esta foto de Sofía Loren, la gran actriz italiana.
Hace unos días, la poeta Julia Piera tuvo la gentileza de enviarme su libro ‘Puerto Rico Digital’ (Bartleby; el sello de Pepo Paz cumple una década) un volumen muy personal, que me ha hecho pensar en el mundo de quebrantos y silencios de Alejandra Pizarnik, que parece glosar una isla caribeña, pero también París, la sexualidad, el huracán de la pasión a lo largo de una escritura muy meditada donde fluye la memoria con toda su exuberancia y con todos sus olvidos. Poemario dividido en cuatro partes que el lector, con indicios y sugerencias, completa: conforma poco a poco el misterio de su sinfonía, los hilos que permiten cerrar o resolver el laberinto.
Copio un par de poemas:
Olía la vida container
en sus frascos de crema
ofrendas de aquel cuerpo desparramado
mordía tras la oreja
mientras pensaba
“yo creo que carecía del lenguaje”
Luego se daba la vuelta, calor, giraba sus tres caderas,
párpados rendidos al carrusel de la habitación,
“aquí dormiré bien”
Otro poema de la última parte:
Ellas se ríen, las damas de los baños. Ajenas
a la ciudad de afuera, a su lluvia sólida,
enseñan manos pintadas, idiomas desnudos,
lenguas del sur, tactos de bálsamo móvil
cuellos, brazos, vientres
picor de ungüentos de pimienta y rosa
canela entre nuestros dedos
vapor sobre nuestras vidas
sobre nuestros cuerpos, vapor
*Puerto Rico Digital. Julia Piera. Bartleby Editores. Madrid, 2009. 62 páginas.
MELISSA GHEZZI: UNA POETA LIMEÑA

Les Motiv… (bitácora de una boda) (2008) Dom. 18 de enero La abuela, mujer sabia y rebelde, ama las uvas y los cuentos así como ama vernos tomadas de las manos. Nos faltan las horas para entretenernos a escondidas, picando anécdotas jugosas. Nos midió cuidadosamente de cuello a pies para tejer los dos vestidos. Pidió siete madejas de hilo crema. Aconseja que colguemos piedra translúcida de cuellos, manos y orejas para que luzcan al brillo del sol de mediodía, entretenido con sus años, caminemos descalzas al altar así se cuelen los cangrejos y llevemos girasoles de bouquet. El abuelo la enamoró con sus pétalos amarillos y sus ojos gigantes. Dom. 14 de diciembre No vengo a ofrecerte mi cuerpo almidonado. No traigo remedios para los años ni canciones fabricadas para la nostalgia. No he traído flores no he traído chocolates ni una cena a velas ni tatuajes en mis senos ni la luna por encargo de divinos elefantes. No he comprado arte de supermercado ni he envuelto un recuerdo diminuto amarrando con soguillas mis intentos. En cambio, te ofrezco mis versos domesticados; pura y ufanamente tuyos. No hay maleficios; no hay recetas Sólo esta voz temblorosa; solamente esta silueta descubierta. Dom. 19 de octubre Quien pueda excitar mis espacios más puros, no lleve disfraces el día que se anuncie. Quien toque mis venas sin tocar mis bellos buscándome debajo de alfombras de sabiduría. Quien ordene cada esquina vacía con carácter de urgencia; me ate y desate sin víctimas ni descuidos. Quien me escriba si viajo, un poema por hora y amanezca siempre con una sonrisa ante lo adverso. Quien transite conmigo las calles de Lima con manos entrecruzadas, siendo sólo nosotras y que importan las arrugas si dormidas vestimos el mismo abrigo. Universo de Mujer 2005 Errores y diluvios También te usaré. Repetiré errores y diluvios, beberé el tacto de tu tacto, abusaré de tus flujos, de tus hechizos, de tus embrujos. Entonces, postergarás tus temores, entregarás tu vientre, absolverás tu frigidez, penetraremos en la muerte. Penúltimo beso Bastan mi tacto rozando el noreste de tus comisuras; una palabra frente a tu rostro semidespierto; una fragancia de paz en tus oídos; un beso, tantas veces penúltimo. La luz apagada por si mi piel se enciende; fijando una cita con tus cinco sentidos; tus párpados desnudos, tus diablos dormidos. Mi izquierda a tu derecha si te declaras rendida; la puerta entreabierta, nota acertada; un “te amo” recurrente, causal de mis motivos y alertando mi presencia mi índice en tus rodillas, recorriendo tus certezas ...para que enciendas. La otra poeta (Inédito) Mi escritora deshila la palabra envolviéndome en su madeja. Se atreve a superar mis años, y el exceso es totalmente proporcional al deseo. Su ventana de aluminio delata un octavo piso. Enmarca el talud de la bajada al mar tapizada de verde, Más allá, la espuma en la orilla. A la lectura del séptimo poema, la humedad intimida, más tacto y menos textos. Recitamos lo escrito por los índices en los espejos de los techos, y así matamos dos placeres en un solo disparo. Deliciosa fruta de domingo por la mañana devorada por dos cuerpos. *La poeta peruana Melissa Ghezzi (Lima, 1975), a la que conocí durante mi estancia en su ciudad, ha estudiado arquitectura en la Universidad Ricardo Palma. Es autora de dos poemarios: ‘Universo de mujer’ (2005) y ‘Les motiv. Bitácora de una boda’ (publicado en Calcomanía, en coedición con el Centro Cultural de España en Lima). Es una poeta que exalta el amor entre dos mujeres, el deseo y lo que ella denomina “la más pura desnudez del alma”. Esta foto de mujer junto al fuego es de Willy Ronis, el excepcional fotógrafo francés.
AMY HEMPEL Y SUS 'CUENTOS COMPLETOS'

Desde hace unos cuantos días estoy leyendo los ‘Cuentos completos’ de Amy Hempel (1951), una extraña escritora que ama los perros y que es admirada por autores tan diferentes como Alice Munro o Chuck Palaniuk. Amy Hempel es una escritora inteligente y ceñida, que domina sus recursos y no teme incurrir en lo insólito ni en la extravagancia. Posee lirismo y sentido del humor (tras una accidente, escribe: “No perdió el conocimiento. Pero se le había desgarrado un brazo hasta el hueso mismo y, cuando lo vio… le dio un susto de muerte. // Es decir, que se murió”), un sinfín de personajes estupendos, y puede ser tierna, cruda, cruel, implacable. Puede dar giros inesperados al curso apacible de la acción. Estos ‘Cuentos completos’ –que edita Seix Barral en traducción de Silvia Barbero- son el trabajo minucioso de veinte años que había desplegado en cuatro libros. Probablemente, el mejor de todos ellos sea la última recopilación: ‘El perro del matrimonio’.
Me ha encantado esta foto de Amy Hempel. Ante ella y en derredor, diferentes cuadros con motivos de perros.
ÓSCAR ESQUIVIAS: UNA ENTREVISTA

Hace algo más de una semana, estuve en A Coruña. Llegué el sábado por la noche y regresé a Zaragoza el domingo por la mañana. Iba a buscar a mi madre. Tuve tiempo de pasar un instante por la Feira do Libro y me paré en algunos sitios. Vi la caseta de la espléndida editorial Ediciones del Viento de Eduardo Riestra, a quien invité hace algunos años a un encuentro de editores en Albarracín en 2006, y me paré un instante a curiosear en su catálogo. De repente, vi el libro ‘La marca de Creta’ de Óscar Esquivias, un escritor al que había seguido a raíz de ‘Inquietud en el paraíso’. Vi, además, que el volumen, que me había pasado inadvertido, había recibido el premio Setenil al mejor libro de relatos de 2008. Saludé a Eduardo, que es un hombre simpático y bondadoso, con gran conocimiento de su oficio y de la literatura, y compré el libro. Me deslumbró por completo. Esta mañana he recibido en mi blog la visita de Marta María López, de Asturias, que posee un fino sentido literario y es una apasionada del relato breve, y eso me atrajo hacia su blog, www.eldesvandeloslibros.net, que ya había visitado en otra ocasión y me encontré con esta interesante entrevista a Óscar Esquivias. Lo tomo aquí prestada por si alguien no la hubiera visto en el blog de Marta y le envío mi felicitación a ambos: a Óscar y a Marta. Después de leerla, releo otra vez ‘Maternidad’…
ENTREVISTA CON ÓSCAR ESQUIVIAS
Por Marta María LÓPEZ. El desván de los libros
Óscar Esquivias (Burgos, 1972) ha escrito novela, ensayo, cuento y poesía. Codirigió la revista El Mono de la Tinta y fundó y dirigió Calamar. Ha ganado premios como el Letras Jóvenes de Castilla y León, el Arte Joven de la Comunidad de Madrid, el Premio Ateneo Joven de Sevilla y el Premio de la Crítica de Castilla y León. Hace pocos días se le concedió el V Premio Setenil al mejor libro de relatos por La Marca de Creta (Ediciones del Viento).
1. Antes de nada, Óscar, quiero darte la enhorabuena por el Setenil. El título de tu libro de relatos, La marca de Creta, hace referencia a esa piedra blanca que usaban los romanos para marcar sus días felices. Es también el título del relato que cierra el libro. ¿Por qué elegiste precisamente ése?
Muchas gracias por la enhorabuena, Marta. Estuve dudando entre titular el libro «La fiesta más divertida» o «La marca de Creta». En el fondo ambos evocan lo mismo: un momento de plenitud, de felicidad. Creo que finalmente me quedé con «La marca de Creta» porque suena más misterioso.
2. Estos relatos habían sido publicados en varias revistas españolas y americanas y tú los seleccionaste para agruparlos en este volumen. ¿Qué criterio seguiste para esta selección?
Primero elegí los cuentos que me parecían mejores entre los que había escrito durante los últimos quince años. Después, busqué los que tuvieran cierta afinidad: me interesaba que el libro fuera algo más que una mera antología o acumulación de textos, que poseyera alma propia.
3. En la mayoría de estos relatos aparece Burgos, pero da la impresión de que es un Burgos que se recupera desde el recuerdo, a veces desde la añoranza y otras veces desde la angustia, ¿es así?
Ahora vivo en Madrid, pero Burgos ha sido el escenario más importante de mi vida y también de mi literatura. En esta ciudad tuve todas las experiencias importantes que han conformado la persona que soy. Guardo de la ciudad y del pueblo de la provincia donde me crié recuerdos muy intensos y variados que son los que se reflejan en mis cuentos (aunque los sentimientos de mis personajes no son necesariamente los míos, claro está). En cualquier caso, Burgos me ha resultado siempre un lugar muy inspirador.
4. Uno de los temas más recurrentes del libro (y uno de los más interesantes) es el del muchacho que se marcha del pueblo y encuentra la libertad (Hijos de Dios, La fiesta más divertida) o el muchacho que se queda en el pueblo mientras todos se van y una sensación de soledad, ahogo y extrañamiento lo domina (Septiembre). El pueblo es como una tenaza y la libertad sólo se encuentra lejos de allí. Hay que marcharse para poder ser quien uno es.
Sí, cuando las expectativas del entorno inmediato no coinciden con las íntimas de una persona y uno se ve incapaz de modificar tal entorno. Todos sabemos cómo la presión familiar o social puede anular la vocación de una persona o sofocar sus aspiraciones vitales más íntimas (su sexualidad, por ejemplo). Aparte, a lo largo de mi vida he tenido siempre gustos contradictorios: por una parte, soy una persona sociable y me gusta el trato con la gente; por otra, amo la soledad y el silencio y necesito periodos de retiro y aislamiento. A mí me encanta volver al pueblo y pasar allí largas temporadas (sabiendo, claro está, que puedo irme cuando quiera).
5. Me parece muy interesante el modo en el que muestras las relaciones de pareja, el silencio y la costumbre, el desconocimiento del que tenemos al lado, el instante en el que todo se rompe irremediablemente. Estoy recordando ahora La reina del puré y también uno de mis relatos favoritos del libro, El origen de las especies. Este cuento es maravilloso y engancha desde el inicio, con esa pareja que no es capaz de hablar de su relación sin que vuelen las cacerolas y se dedican a hablar de las hormigas que les están invadiendo la casa.
A mí me interesan mucho las relaciones humanas y, dentro de ellas, las de pareja, que son en las que depositamos nuestras mayores esperanzas de plenitud y felicidad. La degradación de ese vínculo, cómo la convivencia de ciertas parejas se convierte en un continuo reproche y desata una violencia más o menos soterrada es algo que me ha atraído siempre como argumento literario.
6. ¿Cuál es tu relato favorito del libro y por qué?
Me gusta mucho leer en público «Maternidad» y me conmueve especialmente «La fiesta más divertida».
7. Muchos de tus personajes son adolescentes, tanto en cuentos como en novelas (las que tienen como protagonista a Étienne). ¿Por qué te interesa tanto la adolescencia?
Supongo que porque todavía me siento un adolescente, y esto no lo digo con ironía: me siento más cerca de ellos que de las personas de mi generación que tienen planes de pensiones y acciones de bolsa. La adolescencia puede ser un periodo turbulento, pero también luminoso, lleno de intuiciones, de energía.
8. Has tocado casi todos los géneros literarios. ¿En cuál te sientes más cómodo? ¿Qué inconvenientes y que virtudes encuentras en cada uno de ellos a la hora de dar forma a las ideas?
Me siento muy cómodo en el cuento y en la novela, y muy incómodo en la poesía. Yo no elijo la forma literaria de mis textos: cada idea reclama un desarrollo distinto y cuando me veo escribiendo versos pienso «esto no es lo tuyo, Óscar», pero no puedo evitar hacerlo (por fortuna, la musa poética me visita muy rara vez). En general, me siento feliz cuando se me ocurren ideas para cuentos porque el resultado es inmediato. Las novelas dan muchas satisfacciones, pero requieren un trabajo mucho más largo y constante. Lo que más me interesa ahora mismo es el teatro.
9. Por último, Óscar, ¿cuáles han sido los autores y las obras que más te han marcado?
Hay muchos libros que me han entusiasmado: desde niño he sido muy sensible al encanto de una historia bien contada y siempre me he sentido feliz leyendo. Mis libros favoritos durante la infancia fueron los de Julio Verne (sobre todo La isla misteriosa y Miguel Strogoff), El libro de la selva de Kipling, El conde de Montecristo de Dumas y muchos más que sacaba prestados de la biblioteca pública de mi barrio, todos de ese corte aventurero y exótico. Más tarde, en la adolescencia o la juventud, llegaron a mis manos Crimen y castigo de Dostoievski, el Viaje al final de la noche de Céline, Cuento de hadas en Nueva York de Donleavy, Boquitas pintadas de Manuel Puig, Lo prohibido de Galdós o La peste de Camus. Me gustaría pensar que hay algo de estos autores en mis obras (y también de Clarín, Baroja, Unamuno, Gómez de la Serna, Bolaño, Stendhal, Flaubert, Queneau, Bassani, Natalia Ginzburg, Bufalino, Carson McCullers, Vargas Llosa... a todos ellos les he robado algo).
*Ilustro la entrevista con un retrato de Óscar Esquivias, realizado por el dibujante, pintor y videocreador Pablo Gallo, un gallego residente en Bilbao.
MÉNDEZ FERRÍN EN CASTELLANO

Recibo uno de los correos colectivos o masivos del editor Enrique Redel de Impedimenta. Anuncia la publicación de varios libros, uno de Eudora Welty, prologado por Félix Romeo, ‘La hija del optimista’, entre otros, pero hay un título que me gusta especialmente: ‘Amor de Artur’ de Xosé Luis Méndez Ferrín. La edición de ese libro, publicada por Xerais, ha sido una compañía constante en los años 80 y 90. Probablemente sea uno de los libros que más veces he leído. Es un libro de cuentos excepcional, barroco, sutilísimo, de elevada poesía y de una narratividad especial. Me gustan todos los relatos, todos, en especial el que da título al conjunto y ‘Familia de agrimensores’; en mis libros ‘Vida e morte das baleas’ (Espiral Maior, 1987) y en ‘Golpes de mar’ (Destino, 2006) se habla mucho de él, hasta el punto que el cuento inicial, el que abre el texto se basa en la historia de Artur. El libro lo traducen dos de los mejores conocedores de Xosé Luis Méndez Ferrín: su compañera Moncha, profesora, y el poeta, traductor y profesor Xavier Rodríguez Baixeras, otro compañero de viaje de mis lecturas obsesivas durante muchos años. Tengo su poesía completa en gallego, pero hay un libro suyo que disfruté con especial cariño: ‘Fentos no mar’ (1981). En una ocasión, hace ya más de una década, Félix Romeo me trajo un bonito regalo: la edición de ‘Con pólvora y magnolias’ que había realizado Hiperión, dedicada por Méndez Ferrín, que es uno de mis escritores gallegos preferidos con Cunqueiro, Otero Pedrayo y Rafael Dieste. Me dejo a otros muchos, sin duda, pero ellos han sido decisivos en mi formación y en el placer de leer en gallego, la lengua de mis padres, la única lengua en la que habla mi madre esté en Arteixo, Zaragoza, Garrapinillos o en Cuba. La introducción es de un gran conocedor de las letras gallegas, gallego de Lugo él y un apasionado editor, como Constantino Bértolo.
Esta es la nota que manda Enrique Redel:
Xosé Luis Méndez Ferrín
Amor de Artur
Traducción del gallego de Moncha Fuentes y Xavier Rodríguez Baixeras
Introducción de Constantino Bértolo
Xosé Luis Méndez Ferrín es, sin duda, el más importante autor vivo en lengua gallega. Escritor totémico, maldito, referencia de todas las nuevas generaciones de narradores gallegos, fue propuesto al Premio Nobel de Literatura en 1999 por la Asociación de Escritores en Lengua Gallega. En el año 2008 consiguió el Premio Nacional de Literatura Gallega. Amor de Artur está considerado unánimemente uno de los textos más intensos y brillantes de la narrativa gallega contemporánea. En el relato que da título al volumen, Ferrín recrea el mundo artúrico abordando, a la vez, conflictos de la condición humana (el amor, la traición, la soledad, el poder, los celos) a través de los míticos personajes extraídos de la literatura bretona: Artur, Ginebra, Lanzarote, Galván, Merlín, Liliana, todo con el fondo del país de Tagen Ata, símbolo de la Galicia mítica. Historias de amor y de dudas, de celos y de enigmas, de deseo y de traiciones, recreadas magistralmente con la perfección del orfebre que talla una piedra exquisita.
*La foto es de Pascal Renoux. Quizá pudiera ser ella una nueva Liliana o la protagonista del misterioso relato 'Familia de agrimensores'.
'DER ROTE JOSEPH' DE GUSTAVO PEAGUDA

'DER ROTE JOSEPH'
Conto de Gustavo PEAGUDA
A miña nai un día mandoume que dunha vez colocará nos andeis da biblioteca familiar os libros que había polo chan do meu cuarto.Como son un fillo cumpridor cos mandatos da miña nai, comecei a coller os volumes. Arte de ser portugués. Antoloxía dos sesenta anos. Os pobres de deus. As tres columnas, Cadernos. Psicopatoloxia do retorno. E moitos máis. Pero dos cadernos de Paul Valery saía unha folla dun xornal. Saqueina do libro. Era unha carta ao director do xornal La Region do día vintedous de xuño de mil novecentos setenta e catro (por certo, o día en que eu nacín) que dicía:
Se o hospital estivera aberto só polas mañas durante tres meses, que sucedería? Se a policía traballará só polas mañas durante tres meses, que sucedería? Se houbera auga e luz só polas mañas durante tres meses que sucedería? Se os supermercados e bares estiveran abertos só polas mañas durante tres meses, que sucedería? Se as fabricas e os traballadores da construcción só traballaran polas mañas durante tres meses, qué sucedería? Se os curas dirán misa só polas mañas durante tres meses, que sucedería?
Se as farmacias estiveran abertas só polas mañas durante tres meses que sucedería?
Se os bombeiros apagaran só lumes polas mañas durante tres meses, que sucedería?
A biblioteca publica de Ourense nos meses de verán durante tres meses só abre polas mañás.
Que sucede? Nada a fin do cabo só son libros.
A carta estaba asinada por un tal Der rote Joseph.
*O escritor ourensano, con parada e fonda en Santiago de Compostela, Gustago Peaguda envíame este conto e pídeme que o ilustre con este cadro tan famoso de Carl Spitzweg, ‘Der Bucherwurm’.
ÁLBUM DE VERANO. AVA GARDNER.2

Olifante publica estos días una ‘Antología poética’ del gran poeta romántico John Keats (Londres, 1795-Roma, 1821), en traducción de Rafael Lobarte Fontecha. La edición, como todas las de Olifante, es de carácter bilingüe. Lobarte opta por una elaborada versión rítmica.
Copio aquí su traducción de una canción:
Tuve una paloma y mi dulce paloma
murió. Sé que de pena. Oh, ¿qué pudo apenarla?
Sus patitas estaban atadas con una hebra
de seda que yo mismo había entretejido.
Dulces, rojas patitas. ¿Por qué muriendo habías
de dejarme? ¿Por qué, dulce ave, por qué?
Vivías solitaria en un árbol del bosque,
¿por qué no deseabas, ¡bonita!, estar conmigo?
Te besé muchas veces y te di blancos granos,
¿por qué como en los árboles no vives dulcemente?
*Antología poética (Odas, Sonetos, Otros poemas, La Víspera de Santa Inés). Edición y traducción de Rafael Lobarte Fontecha. Olifante. Tarazona, 2009. 200 páginas.
NOTAS DE LECTURA

Cazadores de letras
‘Minificción reunida’. Ana María Shua. Páginas de Espuma. Madrid, 2009. 894 páginas.
Dicen que Ana María Shua (Buenos Aires, 1951) es una de las mejores escritoras del mundo de microrrelatos. En ‘Cazadores de letras’ recoge sus cinco libros y casi mil de páginas de piezas breves como un suspiro, de apenas media página como máximo o de un par de líneas. Todo le sirve: la vida y sus fantasmas, los animales, la filosofía, la mitología, la familia, los monstruos o los objetos. Cultiva el asombro, el desconcierto y la paradoja, y posee ingenio y una imaginación ilimitada: “Con algunas personas, la naturaleza fue generosa. Con otras fue cubista”. O: “Sigue siempre adelante y serás la alegría de tus padres y maestros, me asegura una mata de azaleas al borde de un precipicio”.
Cuentos completos
Amy Hempel. Traducción de Silvia Barbero. Seix Barral. Barcelona, 2009. 508 páginas.
Quizá sea este uno de los libros donde más se ensalza el talento de una autora y la calidad de su contenido. Si hacemos casos de los elogios, incluido Palaniuk: este es nuestro libro de la última quincena de agosto. La norteamericana Amy Hempel es buena: es sorprendente y delicada, posee un virtuosismo increíble y conduce al lector por lugares insospechados. Igual habla de amor y de traición, que de extraños embarazos vinculados con la película ‘Los intrusos’ o de una mujer que remite una carta de rechazo de una multa que, más que una protesta, es casi un doloroso autorretrato. Amy Hempel es una cuentista de estirpe minimalista que no renuncia al lirismo ni a las criaturas extravagantes.
Poesía completa
José Ignacio Ciordia. Edición de Ignacio Escuín. PUZ. Zaragoza, 2009. 126 páginas.
Ignacio Ciordia (Graus, 1930) es el poeta más raro y quizá más solitario del café Niké. Lo sigue siendo: solitario, tímido, un continente de misterios y de sigilosa ironía. Publicó dos poemarios en 1965 y 1975: ‘Cafarnaum’ y ‘Estuario’, en los que se perciben afinidades con los poetas expresionistas, con Aleixandre, con Gil de Biedma y con Miguel Labordeta. El primero es un único poema, y el segundo es una ambiciosa y elaborada colección de poemas; algunos de ellos hablan de la ruptura, del lenguaje, del dolor de vivir, de la alucinación o del LSD. ‘LSD’ se titula una composición sugestiva y experimental. Larumbe reedita los dos libros, con sus poemas sueltos, de la mano del escritor Ignacio Escuín.
Antología poética
John Keats. Traducción de Rafael Lobarte. Olifante. Tarazona, 2009. 200 páginas.
John Keats (Londres, 1795-Roma, 1821) es uno de los grandes poetas románticos. Su poesía se mueve entre la melancolía, el amor, la ebriedad de vivir, el desengaño y la exaltación de la belleza. El poeta y traductor zaragozano Rafael Lobarte publica una extensa antología de su obra. Se centra en las odas –algunas tan célebres como ‘Oda al Ruiseñor’ y ‘Oda a una Urna griega’-, los sonetos y distintos poemas, entre ellos la balada ‘La Belle Dame sans Merci’, y ‘La Víspera de Santa Inés’, casi una fábula medieval. Lobarte realiza una personal versión rítmica y se arriesga: “Nunca la poesía de la tierra perece”, traduce allí donde el poeta había escrito: “The poetry of earth is never dead”.
*No sé si esta foto de Ingrid Bergman debiera figurar en el 'Álbum de verano': creo que sí.
SILVIA SESÉ Y 'MILLENIUM' EN DESTINO

La editora que creyó en ‘Millenium’
Silvia Sesé, la mujer que apostó en España por la trilogía de Stieg Larsson, es de procedencia aragonesa y residió en Huesca, Hecho y Ansó. Define la obra como una novela de género sobre el amor, la verdad, la política, la prensa y el poder
Silvia Sesé, editora de Ediciones Destino, es una lectora compulsiva desde niña. Su padre, secretario de ayuntamiento, bajaba a Huesca a realizar sus cosas, regresaba con un pequeño cargamento de clásicos ilustrados de Bruguera y de álbumes infantiles. Gracias al azar, a un olfato literario muy cultivado y a su curiosidad, los dioses la han recompensado con un auténtico tesoro: tres novelas que se han convertido en el gran fenómeno literario del año: ‘El hombre que no amaba a las mujeres’, ‘La mujer que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina’ y ‘La reina en el palacio de las corrientes de aire’, publicadas por Destino, en traducción de Martin Lexell y Juan José Ortega.
Silvia Sesé es la editora de ‘Millenium’ en castellano, la mujer que descubrió para Destino la trilogía de Stieg Larsson, que ella considera “una novela de más de dos mil páginas que ofrece muchas dimensiones. Es una novela de género, una novela de denuncia, una novela política y social con un añadido especial: el protagonista es un periodista, Mikael Blomkvist, cuyo ideario ético es fácil asumir si uno no es un cínico. Es uno de los nuestros”.
El padre de Silvia Sesé (Tremp, Lleida, 1965) estuvo en Montanuy y en pueblos de esa zona. Esa vida ambulante trajo como consecuencia que tanto ella como su hermana permaneciesen internas en diversos colegios. Entre los ocho y los doce años, entre 1973 y 1977, Silvia estudió con las monjas de Santa Ana de Huesca; luego, sus padres se asentaron en Hecho y Ansó, y ella pasó allí temporadas inolvidables, igual que en Lafortunada, de donde es su padre y donde sigue teniendo tíos. “Tuve una infancia campesina, una infancia de cuento y de montaña con días preciosos. Vivíamos en casas de funcionarios de tres pisos, con chimenea, y jugábamos con la nieve, veíamos apacentar el ganado en el prado, hasta que colocaron el Parque Escultórico de Hecho, que pronto nos maravilló a casi todos”, recuerda. A su padre, muy lector, le gustaba mucho la pesca y recorrer el Valle de Oza y los bosques.
De Ansó y Hecho, los Sesé se trasladaron a las cercanías de Santiago de Compostela. Algunos años después fijaron la residencia en Granollers, y Silvia cursó estudios de Filología Hispánica. La edición aún no había hecho aparición en su vida, pero de repente decidió hacer un curso de ortotipografía. Un verano el gran profesional José Martínez de Sousa necesitaba ayuda para publicar ‘La guillotina y la figuración del terror’ en la editorial Labor y entraron en contacto. “Me presenté a él y cuando vio que no tenía experiencia, dijo: ‘Que Dios me coja confesado’. Recuerdo, así de entrada, su aparente mal genio y su rostro tocado de bigote, pero pronto quedé encantada. La sede de Labor era maravillosa, y José un hombre extraordinario y sabio del que aprendí muchísimo”, dice Silvia.
Posteriormente ingresó en Círculo de Lectores, “donde, a lo largo de quince años, hice de todo. Círculo colabora con otras editoriales, es un club de socios que elige los mejores libros, y eso te exige estar informada de autores, sellos, de estéticas, del vasto mercado editorial. Círculo fue para mí un observatorio y un lugar de formación que me permitió participar en grandes proyectos culturales”. De ahí, a principios de 2007, pasó a Destino. Poco después, reclamó su atención un libro que figuraba en la página web de la editorial francesa Actes Sud, donde también publica otro editor de Destino como Emili Rosales. Algo había en el ambiente: más tarde se enteró de que un lector de Destino, Alexander Dobler, había realizado un informe formidable del libro. Solicitó un ejemplar en francés y lo leyó. Quedó deslumbrada con ‘El hombre que no amaba a las mujeres’ del sueco Stieg Larsson (1954-2004), que había fallecido de un infarto unos meses antes de la aparición en Suecia de ese primer volumen. Recuerda Silvia: “Marc Guevenain, editor de Actes Sud, la había traducido al francés; este sello ya había publicado los dos primeros volúmenes, y eso también fue una referencia”.
¿Qué es lo que atrajo de Larsson? ¿En qué residía la fascinación del libro? “Me atrapó porque era una cosa distinta. Es una novela negra, pero avanza sin prisa, se toma su tiempo para presentar a los personajes. Huye de los tópicos del género: Mikael tarda casi 200 páginas en aparecer. Me gusta por el equilibrio entre la información y la ocultación, que es buenísimo. Hubo un momento que me olvidé del lápiz, de las notas, y me dejé ir en la lectura. Y también me encantó Lisbeth Salander: es todo un hallazgo. Es libre, desprejuiciada, salvaje, su personaje es una reivindicación de una forma de estar en el mundo”. Larsson pensó cómo sería Pippi Calzaslargas de mayor y le nació Lisbeth. La segunda novela es la que más me le gusta de las tres. “Es la más loca, las más desmadrada y contiene un sinfín de elementos de la cultura popular. La tercera también está muy bien –señala Silvia-. Es una gran novela sobre la venganza y el ajuste de cuentas, en la línea de ‘El padrino’ o ‘El conde de Montecristo’; se centra en la crisis de un gran periódico y cuenta con grandes personajes. ‘Millenium’ es una gran novela de entretenimiento y una novela muy literaria de los temas más importantes de la actualidad”.
FRASE:
“La trilogía es sumamente compleja. Es algo más que una novela negra: es un libro literario que tiene una dimensión política y de denuncia”
LA PORTADA:
La portada de Gino Rubert, que había ilustrado ‘Salomé’ de Óscar Wilde para Círculo de Lectores, fue una apuesta de Silvia Sesé. A los editores suecos les gustó mucho y “también es una clave del éxito”.
EL ÉXITO
“Han sido los propios lectores los primeros divulgadores de la trilogía. Ha funcionado muy bien de boca a oreja. Y es importante resaltar la condición de periodista del protagonista. Eso también ha sido importante para los medios, que le han dado mucho eco. Larsson también habla del futuro del periodismo”, dice Silvia.
El AUTOR
Stieg Larsson, trotskista y defensor de la verdad, dormía tres horas al día, fumaba tres cajetillas y tomaba 20 cafés diarios. Falleció media hora después de subir siete pisos del edificio de la revista ‘Expo’ porque el ascensor estaba estropeado. En los últimos ocho meses había desarrollado una vertiginosa actividad con el sello Norstedts, de Suecia, para corregir y ultimar ‘Millenium’.
*Esta foto de Silvia Sesé la publica hace unos días 'El País' en contraportada en un reportaje del poeta Javier Rodríguez Marcos. Pertenece a A. García.
UNCARTEL DEL SILBO VULNERADO

Recibo esta carta, con regalo, de Luis Felipe Alegre: rapsoda y actor, director de El Silbo Vulnerado y amigo desde hace ahora 30 años.
Aquí te envío un proyecto de cartel de lo que vamos a estrenar en el festival de poesía de Trini, en Veruela. El original es de 1974 y lo "pintó" Francisco Gil. Pongo las comillas porque no se pintó, lo silueteó en papel cebolla y luego se imprimió sobre papel de estraza en una gran vietnamita (que el padre de Francisco usaba para hacer anuncios en los escaparates de Galerías Primero).
*En un post anterior anunciaba la programación del Festival Internacional de Poesía del Moncayo que organizan cada año Marcelo Reyes y Trinidad Ruiz-Marcellán con invitados y amigos de todo el mundo. Este año, el Festival está dedicado a Miguel Hernández, del que en 2010 se cumple el centenario del nacimiento.
CIRÍACO YÁÑEZ: LISTA DE AFORISMOS

El enólogo, poeta y viajero Ciríaco Yáñez me envía estos pensamientos, frases y aforismos.
"El maquillaje que embellece más es una sonrisa sincera".
Stanley E Daugherty
"Aprender es descubrir lo que ya sabes, hacer es demostrar lo que sabes. Enseñar es recordar a otros, que saben tanto como tú. Todos somos aprendices, hacedores, maestros".
Richard Bach
"Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida".
Arthur Snitzler
"Quien quiera enseñarnos la verdad que no nos la diga. Que nos sitúe de tal modo que la podamos descubrir nosotros mismos".
José Ortega y Gasset
"La integridad es hacer lo correcto aunque nadie nos esté mirando".
Jim Stovall
"El sentido de la vida es la única fortuna digna de ser buscada; y no se encuentra en tierras extrañas sino en el propio corazón"
R.L. Stevenson
"Vive cada día como si fuera el único de que dispones para ser feliz, para gozar y para aprovechar el tiempo".
Noel Clarasó
*Esta foto, sobre los misterios y paradojas del existir, corresponde a la gran Cristina García Rodero.
DEL SUICIDIO Y LOS SUICIDAS

Diccionario del suicidio. Carlos Janín. Laetoli. Pamplona, 2009. 460 páginas.
El profesor y traductor Carlos Janín (Pamplona, 1944) firma este curioso ‘Diccionario del suicidio’ que recoge suicidas famosos y no tan famosos, tentativas de suicidio (Cioran siempre quiso suicidarse), la presencia del suicidio en obras literarias o pictóricas, un vocabulario de términos próximos y una casuística impresionante y curiosa de hechos, anhelos y teorías. Janín, con gran meticulosidad, ha ido ensanchando su diccionario. Recoge múltiples suicidas, algunas con gran laconismo: “Sinos, Paula (Baracaldo, 1950-Portugalete, 1981) Antes de arrojarse al paso del ferrocarril, esta joven poeta vasca escribe como disculpa: ‘Siempre puedes pensar que fue el tren / el que se arrojó a ti”. Esta poeta eligió un final muy frecuentado; Janín también evoca la muerte de Víctor Mira, del que dice: “Después de que un incendio ocasionado en su taller destruyera gran parte de su obra, se arroja al paso de un tranvía a los 53 años”. Hay finales espeluznantes como el de la poetisa Karoline von Günderrode. Se glosa a Christa Wolf y se dice que “el cuchillo que Karoline se clava en el corazón la acompañaba a todas partes, siempre dispuesto a ser usado contra ella”. Tras ese gesto, Henriette Vogel, la amiga de Heinrich von Kleist, o Charlotte, mujer del poeta Heinrich Stieglitz, siguieron el mismo camino. Otro fin espeluznante es el del polaco Witkiewicz: “… comienza por abrirse las venas, se cercena luego los tendones y, al no obtener mejor resultado, termina cortándose la yugular”. Solo son pequeños y estremecedores ejemplos de un libro que no tiene desperdicio. El suicidio es universal y tenebroso.
*Retrato de Karoline von Günderrode (1780-1806) de autor desconocido.
POEMAS DE JOSÉ EMILIO PACHECO

Hace unos días, en ‘Borradores’, mientras definía esa palabra, Víctor Manuel aludía a la poesía de José Emilio Pacheco, a quien he leído poco y con precipitación. Ayer fui al Palacio de Sástago a ver, con más calma, la exposición de Vicente Pascual Rodrigo, ‘Opusculum’, una muestra impresionante, rigurosa de gran belleza plástica y filosófica, la obra de un artista del silencio, de la intensidad, de la concentración, del pensamiento: paisajes, ecos de los indios norteamericanos, ecos sufís, laberintos, espirales, columnas, el ying y el yang, la sombra y la luz, la paradoja y su reverso. He ahí, a lo largo de dos décadas, los ejes de su mundo. Vi la muestra solo (ya la había visto en la víspera de su inauguración), durante media hora, en ese ejercicio de búsqueda y de encuentro con el amigo, con el artista, con el hombre que sentía el arte como un pálpito esencial de realización y trascendencia. Había quedado con Ana Marquina, su musa y su compañera, y volví a ver la exposición: con sus ojos y con mis ojos. Coincidimos los dos en algo: la exposición es la más hermosa que ha hecho nunca Vicente Pascual y era la exposición de sus sueños. Es la exposición de sus sueños: la soñó así, la concibió así, con este montaje, limpio, lleno de detalles, lleno de sensibilidad. Desde algún lugar, desde su rincón del más allá, la estará viendo y se sentirá feliz, exultante, dueño de la última luz. Al salir, entré en la FNAC y compré dos libros: una ‘Antología poética’ de José Emilio Pacheco, que me ha acompañado por la noche y esta mañana, ‘En resumidas cuentas’ de Visor, y ‘Terredad’ de Eugenio Montejo. Cuelgo aquí estos poemas de José Emilio Pacheco, el gran poeta mexicano, nacido en 1939 que escribe una poesía, según dijo Darío Jaramillo “que extiende las fronteras de la percepción, poesía de todos, para todos”.
ALTA TRAICIÓN
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.
LLUVIA DE SOL
La muchacha desnuda toma el sol
apenas cubierta
por la presencia de las frondas.
Abre su cuerpo al sol
que en lluvia de fuego
la llena de luz.
Entre sus ojos cerrados
la eternidad se vuelve instante de oro.
La luz nació para que el resplandor de este cuerpo
le diera vida.
Un día más
sobrevive la tierra gracias a ella
que sin saberlo
es el sol
entre el rumor de las frondas.
EL PULPO
Oscuro dios de las profundidades,
helecho, hongo, jacinto,
entre rocas que nadie ha visto, allí, en el abismo,
donde al amanecer, contra la lumbre del sol,
baja la noche al fondo del mar y el pulpo le sorbe
con las ventosas de sus tentáculos tinta sombría.
Qué belleza nocturna su esplendor si navega
en lo más penumbrosamente salobre del agua madre,
para él cristalina y dulce.
Pero en la playa que infestó la basura plástica
esa joya carnal del viscoso vértigo
parece un monstruo; y están matando
/ a garrotazos / al indefenso encallado.
Alguien lanzó un arpón y el pulpo respira muerte
por la segunda asfixia que constituye su herida.
De sus labios no mana sangre: brota la noche
y enluta el mar y desvanece la tierra,
muy lentamente, mientras el pulpo se muere.
FOTOS
No hay una sola foto de entonces.
Mejor así: para verte
necesito inventar tu rostro.
EUGENIO MONTEJO: TRES POEMAS

PÁJAROS
Oigo los pájaros afuera,
otros, no los de ayer que ya perdimos,
los nuevos silbos inocentes.
Y no sé si son pájaros,
si alguien que ya no soy los sigue oyendo
a media vida bajo el sol de la tierra.
Quizás es el deseo de retener su voz salvaje
en la mitad de la estación
antes que de los árboles se alejen.
Alguien que he sido o soy, no sé,
oye o recuerda,
si hay algo real dentro de mí son ellos,
más que yo mismo, más que el sol afuera,
si es musical la fuerza que hace girar el mundo,
no ha habido nunca sino pájaros,
el canto de los pájaros
que nos trae y nos lleva.
LA TERREDAD DE UN PÁJARO
La terredad de un pájaro es su canto,
lo que en su pecho vuelve al mundo
con los ecos de un coro invisible
desde un bosque ya muerto.
Su terredad es el sueño de encontrarse
en los ausentes,
de repetir hasta el final la melodía
mientras crucen abiertas los aires
sus alas pasajeras,
aunque no sepa a quién le canta
ni por qué,
ni si podrá escucharse en otros algún día
como cada minuto quiso ser:
más inocente.
Desde que nace nada ya lo aparta
de su deber terrestre,
trabaja al sol, procrea, busca sus migas
y es sólo su voz lo que defiende
porque en el tiempo no es un pájaro
sino un rayo en la noche de su especie,
una persecución sin tregua de la vida
para que el canto permanezca.
HOTEL ANTIGUO
Una mujer a solas se desnuda,
pared por medio, en el hotel antiguo
de esta ciudad remota donde duermo.
Abren las sedas un rumor disperso
que se mezcla al follaje
de los helechos en el aire.
Se oyen llaves que giran en un cofre,
jadeos ahogados, prendas,
la inocencia de gestos solitarios
que beben los espejos.
A su tiempo la noche se desnuda
y las calles apiladas se doblan
en un vasto ropaje
con la fatiga de un final de fiesta.
Una mujer a solas tras los muros,
unos pasos, un oscuro deseo,
hasta mí llega de otro mundo
como alguien que he amado y que me habla
desde un ataúd lleno de piedras.
*Esta fotografía es de Anna Koudella; la anterior corresponde a la actriz Ann Sheridan.
DON McCULLIN Y SUS FOTOS

Del británico Don McCullin (Londres, 1935), alguien dijo que “capta la mirada del otro para enviar un mensaje”. Y él suele considerar que sus fotos, generalmente impactantes, con un gran dolor detrás, son “fotos de paz”. Ahora Reporteros Sin Fronteras publica una monografía suya de un centenar de fotos en un contrastado y hermoso blanco y negro: fotos de más de casi medio siglo de trabajo, de guerra en guerra, de convulsión en convulsión. El destino de Don McCullin se fraguó a los catorce años, tras la muerte de su padre; quiso alistarse y se interesó por la aviación y, sobre todo, por la fotografía aérea. Poco más tarde, descubría al reportero que hay en él: sus tomas iniciales eran de algunos desórdenes de Irlanda e Inglaterra, aunque también mostró sensibilidad para capturar la vida cotidiana. Desde entonces, Don McCullin ha estado en casi todos los conflictos: en Vietnam, Congo, Biafra, Rodhesia, Sudán, Chipre, también realizó estupendas tomas del muro de Berlín. McCullin encierra en su cámara todo el dolor del mundo, toda la ternura del que sufre, el estupor del exiliado a la fuerza, la fragilidad de los que se mueren poco a poco en medio de la codicia ajena, del desamparo, de la falta de escrúpulos. El libro es una mezcla, como toda la estética del fotógrafo, de documento social, de reportaje y de narración visual. Además de inventariar el dolor, el éxodo y las ruinas, y a esos ciudadanos primitivos o tribales que se han convertido en espectros, también realizó reportajes de Los Beatles o algunos retratos inquietantes de Francis Bacon. Su foto de taller es tan desapacible como su pintura, como el personaje turbulento mismo.
100 Photographs. Don McCullin. Reporteros sin Fronteras. En inglés y francés. París, 2009. 144 páginas. (Unafoto de McCulllin: John Lennon y Paul McCartney de Los Beatles).
ALBUM DEL VERANO. MUJER AL SOL. 3

Encontré esta foto de Peter Stackpole y me parecido ideal y refrescante: mientras ellos juegan a las cartas cerca de la playa, ella duerme así, tan a gusto, bajo el sol de la tarde. Le añado, como sugerencia a este Álbum del verano, este poema de Gonzalo Rojas.
ENIGMA DE LA DESEOSA
Muchacha imperfecta busca hombre imperfecto
de 32, exige lectura
de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma,
b) toda su piel liviana
para los besos, c) mirada
verde para desafiar el infortunio
de las tormentas;
no va a las casas
ni tiene teléfono, acepta
imantación por pensamiento. No es Venus;
tiene la voracidad de Venus.
MAÑANA, 'BORRADORES'

Actuación musical: Juan Fernando Moreno Gistaín, pianista
Reportajes: La vuelta de Juan Perro, la exposición del Cuarto Espacio XXIII Isabel de Portugal de pintura.
Invitados al plató: José Antonio Conde, Brenda Ascoz y Luisa Miñana
Lecturas: Librería Antígona. Marga Clark en ‘Letras para una vida’: Rainer María Rilke
El pianista Juan Fernando Moreno Gistaín, nacido en Barbastro, actúa este domingo en ‘Borradores’ y repasa sus últimos conciertos (Festival de Peralada, Foro Romano, Festival de Música de Granada) y varios proyectos de giras internaciones que va a realizar con música española, especialmente. Visitará Portugal, Italia, Estados Unidos, Rusia o Italia, entre otros países. Interpreta dos temas de Claude Debussy, el segundo ‘La puerta del vino’ está muy vinculado con la música española y con Manuel de Falla.
Otro músico como Juan Perro, el alias de Santiago Auserón, habla de su regreso, de su vuelta a la carretera y a los conciertos con una nueva orientación musical: persiste en el blues, en los ecos latinos, en la salsa, en la música cubana, y abre nuevos caminos. En esta vuelta, que le ha traído al Teatro Principal de Zaragoza, Juan Perro habla de sus nuevas canciones, en especial de ‘Río negro’.
Visitan el plató tres poetas: José Antonio Conde, Brenda Ascoz y Luisa Miñana. El primero acaba de publicar en Olifante ‘El ángulo y la llaga’, centrado en un conjunto de mujeres, reales y soñadas, entre las que figuran desde Delmira Agustini, Gerda Taro, Gloria Swanson o Casta Álvarez hasta la maestra de canto de María Callas, Elvira de Hidalgo.
Brenda Ascoz presenta su libro ‘Ecorché’, un libro de viajes, de reflexiones, de indagación en torno a la identidad, al amor y a la noche y sus máscaras. El libro lo ha publicado el sello Eclipsados. Y Luisa Miñana, en la misma editorial, ha publicado ‘Las esquinas de la luna’, un libro sobre el amor, la espera y la desesperanza, un libro que también incluye viajes a Italia y a Ibiza, y una mirada personal hacia la historia del arte y algunos artistas como Leonardo Da Vinci. Además, la autora también habla de un curioso proyecto que ha ofrecido en la red: ‘La arquitectura de tus huesos’, un libro digital que mezcla la poesía, el ensayo, el aforismo, el microrrelato y las fotografías de Miguel Ángel Latorre.
Borradores visita el Cuarto Espacio, donde se están exponiendo los cuadros seleccionados y ganadores de la XXIII edición, probablemente una de las más completas de los últimos tiempos: ofrece casi un estado de la cuestión pictórica en la Comunidad en la esfera de los artistas jóvenes. Cristina Silván fue la ganadora absoluta; Yann Leto, el ganador menor de 30 años. Hay espléndidos cuadros de José Moñu, Javier Joven, Rómulo Royo, Álvaro Díaz Palacios, José Ramón Magallón, María Enfedaque, Sarah Shackleton, etc.
Borradores se completa con una visita a la Librería Antígona, desde donde se recomiendan algunos títulos para leer este verano. La fotógrafa y poeta Marga Clark sugiere la lectura de Rainer Maria Rilke en la sección ‘Letras para la vida’.
Borradores. Aragón Televisión. Se emite la noche del domingo al lunes, a la una de la madrugada. No hay redifusión a lo largo de la semana. Canal Satélite Digital, 97. Imagenio, 187. Esta foto es de la norteamericana Nina Leen.
MUNDIAL DE BERLÍN.1

1. USAIN BOLT BUSCA EL ORO ANTE TYSON GAY
2. PAQUILLO ABANDONA Y GANA EL RUSO VALERY BORCHIN
3. CANTWELL GANA AL POLACO MAJEWSKI EN PESO
4. ISINBAYEVA SE CLASIFICA SIN ESFUERZO
Ayer apareció Usain Bolt y demostró que viene a ganar, a pesar de la amenaza de Tyson Gay, que parece algo más tenso. Usain Bolt, en una de sus carreras, incluso dejó ganar a un rival, tal como se aprecia en esta foto: son como dos colegas. Uno le dice al otro: “Venga, gana tú. Ahora. Mañana lo haré yo”. Esta tarde, a las 21.35 Usain Bolt.
Ayer fue preciosa, y de resultado un tanto inesperado, la final de 10.000 metros: ganó la keniata Linet Masai de 19 años. Meselech Melkamu y Meseret Defar, ante la ausencia de la bella y menuda Tirunesh Dibaba, se jugaron en la última vuelta el título: Defar parecía con fuerza, Melkamu se acercaba peligrosamente, y al final, en un esprint agónico y suficiente, Masai ganó en los últimos tres o cuatro metros. Según la foto finish, venció por una décima a Melkamu y por algo más a la campeona olímpica en Atenas 2004 (en 5.000 metros), Meseret Defar, una de las grandes del medio fondo. Diez años después, Kenia vence a Etiopía.
Por otra parte, en una estupenda y emocionante final de peso, el norteamericano Christian Cantwell venció, prácticamente en el último tiro, al polaco Tomasz Majewski, que acusó la derrota. Fue una prueba muy reñida y por escasos centímetros; 21.91 había logrado Majewski y ya acariciaba el oro; Cantwell se fue hasta los 22.03. Manuel Martínez no estuvo en la final. Sus mejores días ya han pasado, pero ahí queda su magnífica trayectoria. Igual le ocurrió a Paquillo: decepcionó por completo en los 20 km marcha; ya lo había anunciado, que no estaba bien, y Valery Borchin, el campeón olímpico ruso, demostró a todos que es el sustituto natural de Jefferson Pérez. Paquillo, pronto, muy pronto, dará el salto a los 50 kilómetros marcha. La suya parecía una medalla segura. Su abandono en kilómetro once ha sido algo más que un leve batacazo.
En pértiga, vimos fugazmente a Yelena Isinbayeva, que no parece en el mejor momento de su carrera, o al menos no parece con una puesta a punto demasiado fina. Y también vimos a la bella Ana Battkee, la esperanza alemana. Otra mujer realmente hermosa que pasó a la final.
*La foto es de Reuters.
MUNDIAL DE BERLÍN.2

La corredora rusa Olga Kaniskina ganó con absoluta autoridad la medalla de oro de 20 kilómetros marcha, por delante de la rival irlandesa Olive Loughnane y la china Liu. María, a las que sacó alrededor de un minuto. María Vasco hubo de retirarse y Beatriz Pascual acabó haciendo una excelente carrera: fue de menos a más, hasta tal punto que les pasó inadvertidos a los comentaristas, y se clasificó en el sexto puesto, lo cual no deja de ser un magnífico puesto.
Maite Martínez, a su modo, corriendo con auténtico frenesí en los últimos 30 metros, entró tercera en su serie de 800 y pasó a semifinales. La que vuelve a estar radiante, concentrada y con esa ligereza deslumbrante, es Pamela Jelimo. Ella es la gran favorita: es una corredora, campeona olímpica en Pekín a los 18 años, que no parece tener rival: es leve y poderosa, posee fluidez, energía, cambios ocultos y una potencia increíble. No corre: vuela, se eleva, huye y deja una estela de oscura y estilizaba belleza en sus huellas. Ella, si no hay alguna sorpresa inesperada, será la campeona de 800 metros. Parece muy superior a todas sus rivales.
SANTIAGO ARRANZ PASEA SU OBRA

LA OBRA DE SANTIAGO ARRANZA VIAJA DE EUROPA A AMÉRICA LATINA* | |||
Santiago Arranz vive un periodo de intensa actividad, sumando a su trayectoria proyectos de un calado sobresaliente que le confirman como uno de los mejores artistas aragoneses contemporáneos. Una de las muestras más recientes en las que ha participado lleva por título "Le noir absolu et les leçons de ténèbres" ("El negro absoluto y las lecciones de tinieblas") y se plantea como una reflexión sobre el color negro que tuvo como escenario la Villa Tamaris durante los meses de abril y mayo 2009 en Toulon -Costa azul francesa-, y que ahora, desde el 2 de julio, se puede contemplar en el Centro de Arte Contemporáneo Raymond Farbos en Mont de Marsan.
Myriam MARTÍNEZ
HUESCA.- La exposición comisariada por el crítico francés Gérard Georges Lemaire se divide en dos partes. La más importante y extensa está dedicada al color negro, en la que participa Arranz que presenta dos piezas, una de su serie "Llaves", que guarda relación con su intervención en la fachada del edificio Bussines Center de Zaragoza, una obra que surge de una superficie tratada monocromáticamente en negro, desvelando las formas de llaves abstractas a modo de vaciados que recuerda los huecorrelieves de algunos de sus trabajos en hormigón, y con algunos matices diferentes también las epigrafías musulmanas, a la vez que constituye un análisis sobre la comunicación. La segunda pieza que expone es un "Centauro" negro, dedicado al poeta Maurice de Guérin, obra que ya estuvo expuesta en el Château-Musée de Cayla en abril del año pasado con motivo de la exposición "Jeux mystérieux". Recortado dentro de un cubo, recuerda los trabajos que hizo el artista sobre vaciados en las ventanas de la "Escuela de Restauración de Capuchinas" de Huesca. Aquí el negro es omnipresente, porque -como explica Arranz-, por razones culturales, la tradición española es muy sobria en color. "Si pensamos en Zurbarán, el Guernica de Picasso o incluso en Saura….se pueden observar bastantes ejemplos de este ascetismo cromático". Santiago Arranz, por otra parte, siempre se ha movido en el terreno de las tierras naturales, ocres, almagras y negros, considerando que este último es un color más. Esta afirmación también toma cuerpo en la arquitectura, porque el artista estima que el negro ayuda enseguida a apreciar un planteamiento en un edificio. Además, Arranz contempla el negro como un tono muy místico. Por eso, para los proyectos a los que quiere dar una dimensión espiritual, suele recurrir a ese color que se le hace cada vez más inevitable. Es sin duda la arquitectura la que ha llevado a Santiago Arranz a una síntesis cromática tan marcada, pero no olvidemos sus genuinos "abecedarios", que son siempre cartulinas negras recortadas. MUSEO CHAMPOLLION Otro de los proyectos en los que Santiago Arranz participa desde el 1 de julio es el titulado "Du simple au double, l´écriture multipliée" (De lo simple a lo doble, la escritura multiplicada). Una muestra organizada por el Museo Champollion de Figeac -cuna del personaje que descifró los jeroglíficos egipcios- y el Museo Georges Labit de Toulouse. La muestra es muy relevante, por el número y la calidad de las piezas expuestas, algunas de ellas procedentes de los museos parisinos del Louvre y Guimet. El artista de Sabiñánigo muestra aquí, y por segunda vez, un libro-objeto que surge de las letras de su abecedario y que tiene unas proporciones de manuscrito medieval (100 x 140 centímetros desplegado). Ésta es la única pieza expuesta de un artista contemporáneo que cuenta con textos que el periodista y literato Antón Castro escribió a partir de cada una de estas letras. El autor gallego afincado en Zaragoza refiere un retrato literario de las vivencias de Santiago Arranz en París durante los años 90, unos textos por los que el artista confiesa "sentir mucho cariño". Las páginas del libro de Arranz son papeles lacados donde tanto las letras como los textos de Antón Castro han sido troquelados a mano y a través de los vaciados se pueden apreciar las páginas precedentes en un intento de demostrar la persistencia del lenguaje, de las cosas dichas y de la memoria recurrente a la que alude esta exposición que estudia la transmisión del saber a través de los textos escritos y de la multiplicación del lenguaje, donde la palabra es magia, poder, identidad y difusión del conocimiento. La exposición permanecerá abierta durante el verano y hasta el mes de noviembre en el museo Champollion en Figeac, trasladándose posteriormente ya en el 2010 al Museo Georges Labit de Toulouse. INSTITUTO CERVANTES DE BRUSELAS La cartera de Santiago Arranz todavía alberga más proyectos, y algunos muy destacados. Por ejemplo, el titulado "Letras, palabras y literatura", que se podrá contemplar en la sede del Instituto Cervantes de Bruselas, a partir del 9 de septiembre. A esta institución le interesó especialmente la parte literaria del proyecto, que se repartirá en las tres salas de exposiciones del palacete italiano que el Cervantes posee en la capital belga. En la primera, expondrá trabajos relacionados con los puzzles de letras y su abecedario, para mostrar, a través del aspecto pictográfico que tiene su trabajo, la relación que existe entre el arte y la escritura. En una segunda sala habrá otra segunda pieza relacionada con las palabras, que forma parte de un proyecto realizado en Jaén y Málaga en el 2006 sobre el olivo. Bajo el sugerente título "El aceite es la luz", Arranz aporta esta imagen de nuestra cultural ancestral conectando cultura y naturaleza. En la tercera, se dispondrán los trabajos dedicados a Eugénie de Guérin, escritora francesa del siglo XIX, una instalación que rememora la casa natal donde ella vivió una intensa vida interior aislada del mundo, plasmada en sus 16 diarios íntimos, cuadernos abiertos como pájaros con las alas desplegadas que Arranz ha dispuesto sobre el tejado en alusión a quien encontró en las alas de la literatura su libertad. En definitiva, un diario visual del siglo XIX sobre la vida interior de las palabras. EN SEPTIEMBRE A COLOMBIA Y en septiembre la obra de Santiago Arranz llegará hasta Colombia gracias a una exposición organizada por el Centro Cultural Español Reyes Católicos de Bogotá y la Embajada de España. Después, está previsto que la muestra, que contará con más de 100 piezas entre dibujos, pinturas, esculturas e instalaciones, visite al menos dos ciudades colombianas más, Medellín y Cartagena. Será la primera vez en que Santiago Arranz exponga individualmente en América, aunque ya ha participado en varios proyectos colectivos organizados por los Institutos franceses y en España a través del Instituto de Cooperación Iberoamericana (ICO), con el que participó en una exposición sobre la Generación de los 80. Esta exposición nació en Madrid, partiendo posteriormente a varios países latinoamericanos como Argentina, México, Venezuela, Chile… Esta exposición, que llevará por título "El discurso de lo real", vincula proyectos surgidos de la literatura, la escultura y la arquitectura desde 1990 hasta el 2009 con obras que han derivado de ellos. Así, Arranz creará nuevas metáforas, nuevas obras a partir de lo real, pero también expondrá otras más alejadas en el tiempo con el fin de que el público no se quede con una visión exclusivamente de sus piezas más actuales. Por eso, para esta exposición ha escogido una serie relacionada con la CIUDAD, otra con los SIGNOS y una tercera relacionada con el LENGUAJE. Aborda la ciudad como una isla de la existencia en su serie "Las ciudades invisibles", donde una misma estructura de torre se repite albergando en su interior una urbe diferente que encierra una nueva historia contradictoria. También contempla este espacio como una maraña de relaciones humanas en su pieza "La ciudad soñada". Esta última idea procede de las cúpulas pintadas para la Nueva Sede de Urbanismo de Zaragoza en 1992. Se trata de una pieza para el suelo que consta de 30 aguadas donde se refleja la ciudad como una mezcolanza de personajes, animales y arquitecturas. Es la ciudad telúrica con toda su energía, en contraposición a las celestiales cúpulas. Los signos los trata en varios apartados: - Los que expresan dolor están representados en una serie que ha titulado "Tortura", a partir de la obra literaria de Franz Kafka "En la colonia penitenciaria". - Los que expresan apariencia quedan reflejados en una serie de esculturas en hierro con una forma exterior y otra interior que el artista denominó "la forma dentro de la forma". - Los que expresan eternidad están plasmados en los Planetas, relacionados con los Óculos encofrados en el techo de la Biblioteca María Moliner de Zaragoza, 1998. - Por último los que expresan comunicación quedan manifestados en su instalación "Llaves", como metáfora de la comunicación. Para cerrar el ciclo de esta exposición, Arranz ha creado una nueva pieza sobre el lenguaje, una serie de pictogramas realizados a lapicero sobre tabla a partir de sus letras antropomorfas que creara en el año 1991 para el Diccionario de Surrealismo de Gérard de Cortanze, ahondando de este modo en los misterios del mundo simbólico y la cultura creada por el hombre.
*Este artículo de la estupenda periodista y amiga Myriam Martínez apareció el pasado día diez en el ‘Diario del Altoaragón’. En esta foto, Santiago contempla su proyecto 'Vocabulario de espectros', que le he escrito pensando en su obra y en su trayectoria. |
MUNDIAL DE BERLÍN.3 / USAIN BOLT VOLÓ

Escribí esta mañana que Usain Bolt no parecía estar en su mejor momento. Nada más lejos de la realidad. Es un gran actor, simpático, seguro de sí mismo, un poco histriónico. Si al principio parecía no aplicarse demasiado a la faena, en el momento de la verdad estuvo inmenso: fue tan veloz y potente como el viento. Él sí es el hijo oscuro del viento, el atleta vertiginoso que desconoce los límites. Poseía el récord del mundo con 9.69; en el hectómetro más impresionante de todos los tiempos rebajó esa marca en once centésimas y lo dejó en 9.58, lo cual se dice pronto, en el lugar donde triunfó Jesse Owens en 1936.
Usain Bolt hizo un amago de boxear con Asafa Powell, bromeó con la cámara, jugó a hacer caritas, ora serio, ora simpático, mientras el serio y tímido Tyson Gay parecía reconcentrado y sediento. Apuró do so tres veces su botellín de agua, y lo dejó sobre el tartán. Y en esto comenzó la carrera: Usain Bolt desde prácticamente la salida, salió como una centella, con las rodillas alzadas, la vista al frente, armoniosos los abrazos y con una seguridad apabullante. Lo quería todo: el récord, la gloria, la inmortalidad, la victoria más maravillosa. Tyson Gay corría como un loco, con los tendones convulsos, con el rostro a punto de quebrarse, y otro tanto hacía Asafa Powell. Usain Bolt pulverizó la marca y culminó una carrera increíble, bellísima, explosiva y rítmica a la vez, pura elegancia de selva. La exaltación de la intensidad y del cuerpo. Y Tyson Gay estuvo fenomenal: hizo una marca maravillosa, 9.71, que hubiera sido la segunda mejor de todos los tiempos, y el propio Asafa Powell estuvo realmente bien con sus 9.84.
Esta carrera del Mundial de Berlín ya será un hito. Eso sí, y no es fanfarronería, se vio que Bolt aún puede sostener algo más su elevadísima velocidad en los dos o tres últimos metros. Es decir, tarde o temprano, este atleta excepcional, la gran figura del atletismo mundial, podría fijar su marca en 9.50. Y si no al tiempo. Él, aglutina y supera a Valery Borzov, Carl Lewis, Mo Greene, Donovan Bailey, Linford Christie, Ben Johnson y el propio Gay, y se coloca a la cabeza de todos ellos.
Ha nacido el viento de Jamaica hecho atleta, Usain Bolt, el hombre más rápido de la tierra.
*La foto es de AP, de Michael Sohn.
ADIÓS A PABLO ANTOÑANA

Miguel Sánchez-Ostiz despide así al escritor navarro Pablo Antoñana (1927-2009)
Por Miguel SÁNCHEZ-OSTIZ. http://vivirdebuenagana.blogspot.com/
"Me consuela saber que cuanto escribí, mientras estuve sonámbulo entre los vivos, lo fui recogiendo, con paciencia de monje, de boca de los campesinos de mi pequeño país." Pablo Antoñana.
ESTA mañana, como muchos particulares y gente de la política, del periodismo, del arte o la literatura en Navarra, bajé caminando al cementerio de Pamplona para despedir a Pablo Antoñana.
Una mañana triste. He pasado por la puerta de Socorro de la Ciudadela, escuchado a lo lejos el melancólico acordeón de un gitano rumano y me he dicho que hay árboles muy hermosos en el terreno polvoriento donde de niño vi hacer instrucción a los soldados. Vi. Estuve. Nos vamos yendo. Los árboles han crecido. Pablo escribía muy bien de esa superposición de las imágenes del pasado en el presente.
Hacía un tiempo zakarro, de bochornera, con nubes espesas y sol a ratos. Y allí, en Berichitos, nos fuimos encontrando gente que no nos habíamos visto hacía tiempo. Se puede decir que Pablo era hoy un puente que nos unía a los presentes y que hacía aflorar más lo que nos une, lo que tenemos en común, que lo mucho o poco que nos separa. Manos en la manos. Sueños compartidos. Ideales no del todo quebrados.
Delante del féretro, dos dantzaris, él y ella, han bailado un aurresku. Ella apenas ha podido terminar la danza y se ha deshecho en lágrimas. Hoy he visto llorar a bastante gente adulta, no solo a su hermano Xabier. Y me he dado cuenta de algo que tiene un hondo valor y que flotaba entre los que allí estábamos. Algo más que admiración o respeto, o reconocimiento por una vida de honestidad.
Pablo Antoñana pudo tener mala suerte con su literatura, ser un preterido y un olvidado a conciencia, pero era una persona querida, muy querida. Y eso es un misterio, porque no consiste en gustar ni en seducir, ni en dar para así comprar. Es otra cosa. Dar se da, pero qué, y quien recibe, agradece con ese sentimiento intenso de afecto que el pudor impide expresar.
Y además, me he dado cuenta de que tenía lectores entre la gente que cuenta poco para las estadísticas de los bestsellers, de los premios amañados hasta el delirio, de las trapisondas en las que él no estuvo jamás. Lectores, esto es, gente que se emocionaba con esas páginas que hablaban del presente desde el pasado o viceversa, de una manera seductora, poco complaciente. Lectores que se reconocían en esas páginas que les despertaban memorias olvidadas, familiares o no.
En unas exequias civiles, han hablado el sacerdote Xabier Irigaray, que ha hecho un hermoso elogio de Pablo, de los valores humanos que cultivó e hizo gala, su hija Blanca que ha leído un fragmento de Testamento, un vibrante texto autobiográfico publicado hace años, en el Pablo pedía que no le encerraran en un nicho y lo devolvieran ceniza a la tierra, y su hermano Xabier que dijo algo muy certero: no se podrá entender de manera cabal esta tierra, sus trastiendas, sin acudir a la obra de Pablo.
Se cantó Txoria txori – si le hubiese cortado las alas habría sido mío-, la canción de Mikel Laboa, y el Agur Jaunak, acompañado por un txistu. Hasta un chaparrón que cayó de pronto y repiqueteó en la techumbre de la sala parecía hacer eco al gusto expresado por Pablo por el tris-tras de tela descosida de la lluvia menuda”.
Eso fue todo. “Nos queda su obra”, decía su hija. Y tanto.
“Adiós, os espero en el misterio de la muerte”, terminaba Pablo su Testamento.
Supongo que visto desde fuera o desde lejos, o desde vaya usted a saber dónde –¿desde dónde vemos las cosas ajenas?-, estas cosas sonaran raras, anacrónicas. Son las nuestras. Me limito a hablar de lo que he visto y de lo que vivo y comparto con otra gente, en la tierra en la que he nacido y vivo. Es lo que hizo Pablo.
*Julio José Ordovás, que se entera de casi todo antes que los demás, me escribe. Me dice que Miguel Sánchez-Ostiz ha dedicado hermosos textos al escritor Pablo Antoñana, que tenía algunos devotos aragoneses, que acaba de fallecer. Tomo este texto de despedida, esta hermosa crónica del adiós, que es a la vez una vindicación de un escritor cuidadoso, con un mundo muy interesante, que arrancaba del carlismo y se proyectaba, con brillantez, hasta nuestros días. Creo recordar que una de las personas que mejor me habló de Antoñana fue Fernando Sanmartín. Esta foto es del Diario Noticias de Alava.
DIÁLOGO CON ARSENIO IGLESIAS

LUNES AL SOL: ARSENIO IGLESIAS
EL HOMBRE QUE HIZO SOÑAR A MEDIA GALICIA
Xosé Manuel PEREIRO / El País Galicia
"Por mí casi no lo hacemos... Si yo no tengo nada que decir, hombre". Ya lo dijo por teléfono, y ahora lo repite nada más sentarse en una terraza, justo al pie de su casa. Arsenio Iglesias (Arteixo, 1930), el recordado entrenador del Superdepor, retirado profesionalmente desde que dejó el banquillo del Real Madrid en 1996, asegura además que no hace "nada". "Solo termar de los nietos, llevarlos al colegio, traerlos del colegio...". "Bueno, está también lo del Indoor", considera. Lo del Indoor es la Liga de veteranos. El pasado año, de nuevo a sus órdenes, Fran, José Ramón, Manjarín y Djalminha, entre otros, el Depor fue campeón de la Liga y la Copa, "pero esta temporada perdimos un poco de garra". Los demás espabilaron, claro. "Más bien es que llega una edad en la que los pasos para atrás son grandes".
"Arsenio, ¿vas a los toros?", le pregunta un chaval discapacitado psíquico que lo ronda desde que entró en el bar. "No, no. Yo ya soy un toro sin fuerzas, je, je". Arsenio Iglesias tiene los años que tiene, pero puede aparentar unos diez menos. Quizás, entre otras cosas, porque antes del pastoreo de nietos, por las mañanas, "pero no todos los días", corre una hora, y no precisamente por el cómodo Paseo Marítimo, sino por el monte de Santa Margarita, "aunque buscando las chanceiras". Lo mismo, salvar las pendientes y rodear los obstáculos, sigue haciendo en las entrevistas.
-¿El fútbol actual está un poco desmadrado, o siempre fue así?
-El fútbol siempre estuvo algo fuera de sitio, quizás se le dio una importancia que tenía, o no tenía, pero lo de ahora es una locura. Si me preguntas por lo del Madrid, está claro que hicieron un grandísimo equipo, compraron lo más florido. Ellos se defienden diciendo que va a ser rentable, con lo de vender camisetas [hace un gesto escéptico y cómplice], aunque si funcionará o no, ya se verá.
-Usted ya tuvo experiencia en tener que gobernar a un vestuario florido en el Bernabeu.
-No tiene nada que ver. Lo de ahora fue un escopetazo. No fue fichar a Zidane, sino a los mejores que estaban a tiro. Se habla del vestuario, y en ocasiones se habla más fuera que dentro de él, porque el rumor vende. Los jugadores no son tan tontos como a veces parece que son, y supongo que son profesionales que saben lo que hacen. Lo importante es que no haya muchos, de hecho ya están limpiando, porque 30 tipos se pueden convertir en un problema terrible, tanto como una plantilla retorcida.
-¿Hay plantillas retorcidas?
-El carácter de la gente no es todo igual, claro. Yo tuve bastante suerte, no tengo mucha queja. Lo importante es estar metido en el medio, sin estorbar, para que las cosas no se te vayan de las manos, porque si se van, luego tener que doblarlas es muy difícil.
-¿Y cómo se lleva eso de estar en el punto de mira?
-Que te persigan no es bueno, pero yo estuve en equipos tranquilos. En el Burgos, en el Hércules, en el Zaragoza... Yo siempre preferí estar tranquilo, o tranquilizar, y soportar lo que tenía que soportar en vez de decir nada.
-Pero el del Depor fue un momento excitante...
-Tranquilo no estás nunca, hombre. Hubo momentos difíciles, porque al equipo se le exigía como si fuese un grande, y si no era así, la gente protestaba. Y yo supongo que, a veces, ser de la casa aquí no ayuda.
No mucho, al menos en su caso. Salió del club por la puerta de atrás y ahora no tiene ninguna relación con él, igual que muchos de los jugadores que dirigió, hasta el punto de que el equipo de veteranos tuvo que conseguir las camisetas por su cuenta. En cierta forma, constituyen algo parecido a un grupo de exiliados, que se reúnen y juegan más de lo que parece. Hace pocos días en Betanzos, y antes en Ribeira. Arsenio se levanta para escenificar un penalti que tiró allí Djalminha. Se fue hacia el portero, amagó la patada y dio una vuelta completa sobre sí mismo antes de chutar, con el portero ya vencido. En la pequeña plaza donde el ex entrenador deportivista vive y ahora mismo imita al brasileño, está el restaurante que sirve de tradicional escenario de las interminables negociaciones del presidente del club, Augusto César Lendoiro. "Nunca me coincidió ver ninguna. Paso mucho por aquí, pero a horas normales".
-¿Cómo ve ahora al Deportivo?
-Éste fue siempre un club cumplidor, independientemente de cómo fuese en materia deportiva. Y ahora lees cosas, juicios... Hubo un momento en que las cosas se hicieron con talento, se ficharon jugadores que parecían de segundo pelo y que dieron un rendimiento excelente, y en función de eso se pudieron hacer fichajes en calidad y cantidad. Casi en demasiada cantidad, porque estaba claro que la mayoría no iban a jugar, y quizás ahora estemos pagando esos excesos. De todas formas, hace dos años hubo un momento malísimo, y sin embargo el pasado hizo una gran campaña. Creo que se irá manteniendo ahí, de manera más o menos coherente, pero no podemos andar con bromas, claro.
-¿Suele ir a Riazor?
-No voy mucho, no.
-¿Cuándo fue la última vez?
-La verdad es que hace bastante. Vas perdiendo el gusto de estar allí, me trae demasiados recuerdos, y a mí nunca me gustaron las aglomeraciones. Ya sabes: si es por la tarde, por la siesta y, si es por la noche, porque hace frío...
-Pero sigue el fútbol por televisión...
-Más o menos, no con mucha insistencia. Son tantos años que, aunque estés pendiente... Si echan una buena película de indios ya no sé qué veo mejor.
Sí ve el suficiente fútbol como para admirar el juego del Barcelona, "exquisito, de una precisión que da gusto", o el del Manchester, "con mucho toque y mucha velocidad, le acabo de ver un partido creo que contra el Valencia, aunque estaban de rebajas. Si un equipo no tiene jugadores de calidad, puedes juntarlos, ayudarlos más o menos, eso que se llama orden, pero si no hay quien tire..."
-Pues usted y Fernando Vázquez hicieron de la Selección Gallega un equipo bastante bien apañado, sin tener grandes figuras.
-Es que, según antes no había una unidad de criterio, ahora hay mucha comunicación, y los futbolistas conocen cómo hay que jugar. Lo de la Selección Gallega fue una alegría muy grande, y todos nos sentimos muy ilusionados.
-¿Le llamaron para otros partidos, o sabe si continuará la Selección?
-De momento no tengo constancia de nada [repite el gesto escéptico/cómplice]. Non che sei.
NOTA MÍA:
*Cuando era niño, de diez, once y doce años, Arsenio Iglesias entrenaba, en el campo del Balneario de Arteixo, al Deportivo de Joanet, Seoane o Aguilar; Belló, Luis, Cholo; Manolete o Sertucha, Domínguez; Cortés o Juanito, Loureda o Vales, Chapela o Beci, Cervera y Martínez. También entrenaban en aquel conjunto otros jugadores como Landa, David Vidal, Pepe Vales, Gaona, Bordoy, José Luis… Arsenio era mi ídolo de la niñez: había estado a punto de ser internacional y lo queríamos como a un segundo padre, aunque era un padre escéptico y descreído, cotidiano y a la vez distante. Eso sí, de vez en cuando, me decía: “Neniño, vai buscar a pelota que se non a vai levar o río”. Esta mañana, en ‘El País de Galicia’, Xosé Manuel Pereiro le publica esta entrevista. Yo le dediqué un cuento a Arsenio, más o menos encubierto, ‘A radio e o ídolo’ en ‘Vida e morte das baleas’ (Espiral Maior, 1997), traducido al castellano en ‘Fotografías veladas’ (Xordica, 2008) con idéntico título. Es un cuento cruel, lo reconozco, donde se habla del forofo que cambia la admiración por la indiferencia o el odio ante un gesto que no aprueba de su ídolo. En una ocasión, cuando ya era periodista y trabajaba en ‘Heraldo’ le hice una entrevista a Arsenio al pie de la torre de Hércules, y con él, entre otros, estuvieron Miguel Anxo Fernán Vello, Antón Reixa, Manuel Rivas y Beatriz Pais. Aquel reportaje se tituló ‘Cuento de amor junto al faro’ y anda por aquí, por los archivos de este blog.
Arsenio, o bruxo de Arteixo, fue el creador del superDepor, aquel conjunto que los niños se aprendieron de memoria: Liaño; López Recarte, Ribera, Djukic, Albístegui, Nando; Aldana, Mauro Silva, Fran; Claudio y Bebeto. Con ellos empezó todo: una década maravillosa de felicidad que se coronó con dos Copas del Rey y una Liga. Arsenio ganó una Copa, Irureta otra Copa y la Liga.
Uno de mis periodistas favoritos de Galicia, desde hace años, con Xosé Hermida, Manolo Rivas, Xesús Fraga, Xan Carballa, Xulio Valcárcel y Luis Pousa, entre otros, es Xosé Manuel Pereiro. Tomo su texto y aquí lo traigo para quienes no frecuenten la edición de ‘El País de Galicia’.
UN ALFABETO PARA S. ARRANZ

VOCABULARIO DE ESPECTROS
El pintor, el calígrafo, el hombre que sueña inventa signos a diario. Su imaginación descansa en la letra, el gesto y el símbolo. Con tinta negra, construye el mundo, lo despieza en sucesivos garabatos.
Si escribe la A, piensa: “He visto a un hombre y a una mujer a una hora indefinida del día. Se acercan, se entregan y se funden: primero se besan y se beben, se anudan y suspenden su amor desde la tierra hasta el cielo. El sexo tiembla en el centro y la piel se estremece con un sudor vegetal”.
¿Qué se puede hacer con la B? El pintor mira al papel y despliega un abanico, aboceta un insecto que es como una lágrima plana y negra. Le sale una mariposa: la delicadeza que huye, el cuerpo inaprensible que avanza como una rotunda carta de colores en el viento. El pintor anota en su diario: “Yo también estoy de vuelo con los dedos manchados de tinta”.
Pensó el pintor: “¿Qué ocurriría si al ingresar en el bosque hallase sobre los helechos una pluma de ruiseñor vencido en el bochorno de la tarde?”. Así, mientras buscaba respuestas a sus delirios, le salió la C, de pluma, de colibrí lejano, de contraluz, de canción sorprendida en el silencio ideal de la enramada.
La D apareció de súbito. Un hombre o un ángel de tinieblas irrumpió en el papel con una joroba de caracol: era el primer hombre caracol de los bestiarios y le puso de nombre Diego, aquel que lleva su guarida a la espalda.
Cuando esparcía la tinta y ordenaba los folios, irrumpió la mujer del artista y le dijo: “He tenido un sueño: me abandonabas por una mujer elefante. Desesperada, alcancé a decirte: ‘Sé como es: hermosa de nalgas, poderosa de muslos, arrolladora, pero ¿sabrás besar tú su trompa?’”. Al dibujarla, le añadió otra imperfección: carecía de pechos. Sin embargo, la E se le antojó perfecta.
Hace años, cuando vivía en París, vio a los hombrecillos inquietantes de René Magritte, que también le parecieron los hombrecillos que atravesaban las paredes de Marcel Aymé. Jamás pudo olvidarlos. Al avanzar por el alfabeto llegó a la F, que son otros tres hombrecillos. Uno camina, diríase que perplejo; los otros dos levitan, paralelos al cielo y al suelo.
La G le hizo pensar en guarida. El malherido huía de sí mismo y de los otros, y dejaba un curvo rastro de sangre sobre la nieve. La huella empezó a difuminarse en el umbral de la cabaña. Allí se quedó. Nadie oyó su lamento, aunque su testamento urgente lo aclaraba todo: “Me muero sin verte, Gloria”.
El pintor escribió con su lápiz Milan del 6: “No son pájaros aunque pudieran parecerlo. No son plantas voraginosas que se deslizan en el viento. No es un meandro de negra tinta en el papel. No sé lo que es, pero intuyo que de ese movimiento atropellado brota la H”.
Ha caído la noche y el mundo se ha quedado sin luz. La vela y el fuego. Es la obviedad de la I: la tiniebla nos vuelve vulnerables.
Un águila vuela sobre las torres y, sin quererlo acaso, dibuja una J. Hace años, en las afueras de París, cuando empezaba a sentirse pintor infinito, el calígrafo vivía a diario esta estampa desde un jardín sin sombra.
Nunca me hubiera imaginado –pensó el artista- que una salamandra erecta tuviese las patas tan largas. Es una K perfecta. Es un animal sagrado, amarillo y azul, desposado con la lumbre.
Hace años, cuando era feliz e indocumentado, el pintor descubrió la redondez creciente de su amada. Le pidió: “Déjame verte en tu desnudez fecundada”. En el interior del estómago intuyó la fuerza de la vida, los senos más turgentes aún, el temblor invencible del pubis. Aquella mujer tenía forma de L. “He ahí otra metamorfosis de la pasión y el deseo”, meditó el artista.
Rescató una imagen de la niñez, en Sabiñánigo, y recordó. Había dos hermanas gemelas, Clara y Celia, las nadadoras. En la piscina, antes de la competición, se deseaban suerte. Se cogían las manos y se deseaban suerte, ya lo he dicho. Nunca supieron que componían la M. Nunca supieron que el niño pintor las recordaría tantos años después, un instante antes de arrojarse al agua como sirenas.
Aquel hombre que venía con el circo era flautista y sabía hacer algo prodigioso: despertaba con la música a la cobra. Recordó aquel instante y perfiló una N que se enmaraña y huye.
Y luego bosquejó la Ñ con un rosal exuberante y su larga raíz que se muestra al mundo como si suplicase un poco de lluvia, por favor.
La O es una nuez o una elipse o un animal mitológico con dos picos y un solo cuerpo. Al besarse completan el círculo y un anillo de lascivia.
Aquella niña que leía en clase era distinta a las demás. Se encaramaba en su pupitre y leía “El libro de las tierras vírgenes” de Rudyard Kipling. Una vez, sin darse cuenta, petrificó el ataque del tigre y lo dejó, inerme y bello, en el aire del aula. Su voz era un conjuro contra el peligro y el rugido del temporal. El pintor ha dibujado ese instante y es la P.
Casi nadie se había dado cuenta, ni siquiera la profesora Elba Mairal, que el rabo encogido del tigre simulaba una Q.
El pintor, el calígrafo, el hombre que sueña tenía fijación por los caracoles. Había sido un niño de campo, había sido un explorador de caminos tras la lluvia. A veces, cuando se desordenaba el fiero vendaval, los caracoles perdían la compostura y hacían la R. Nadie supo si jamás si se habían suicidado o si exhibían su impudor.
Qué habría pasado si en la superficie del pantano apareciese el monstruo de dos cabezas, aquella sierpe bifronte con esbeltez de cisne. Al pintor le perturbó su propia interrogante y se percató de que acababa inventar otra letra: la S.
En el torreón de fronda, esa olorosa T de los jardines o los vergeles, vio los primeros gorriones de la mañana. Habría querido que fuesen cogujadas, alondras o el ruiseñor que cantó en la última noche de los amantes. Parecían sonreír.
Para sellar la U en la escala de su alfabeto optó por una vasija con un resto de agua que adopta la forma de los labios que besan. O pensó en el cuerpo vibrante de una mujer de fuego y nardo. O en una boca, que se ha quedado sin rostro. Todo, todo está en la imaginación del que mira.
La abubilla se acunaba en el columpio del aire en forma de V. El pintor escribió: “También podría ser un gato al acecho sentado en el pubis de la contorsionista”.
La contorsionista existe. Posee un admirable desnudo. Su número más convincente también es el más enigmático: se eleva sobre las manos, ofrece las colinas de sus senos al público que la mira y se pone un gran tulipán a la altura del ombligo. Es la inesperada función de la W.
El pintor escribió en su diario. “Ahora voy a hablar de mí”. Se despereza frente a la araña del sol. Y así se pinta, como una X. A nadie le pasará inadvertido un detalle: “El tamaño importa”.
“No es que me vuelva loco, pero a veces mis pensamientos están patas arriba. Así descanso”. Así descansa y hace la Y. Y sus pies parecen las aletas de un buzo. ¿Practicará el pintor submarinismo?
Cuando era niño, el pintor experimentaba una curiosa sensación: si llovía, se metía bajo el cobertizo, se arrugaba sobre sí mismo como si fuera una Z bien arrugada, y se quedaba allí, como si quisiera descubrir los estremecimientos continuos o los olores acres de la tierra golpeada por la tormenta.
*Este ‘Vocabulario de espectros’, que se expone ahora en Francia, está inspirado en un Alfabeto, más o menos animado, más o menos simbólico, de Santiago Arranz. Lo traigo aquí de nuevo porque Santiago suele exponerlo en distintos lugares. El pintor atraviesa un gran momento creativo.