Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2009.

EL LUGAR DEL BESO

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Hace unas semanas, un amigo periodista me dijo que quería elaborar una guía de besos de la ciudad [Zaragoza] y me pidió que eligiera un lugar en donde hubiera besado a alguien especial, un lugar en el que hubiera sido feliz, un rincón en donde me gustaría que me hubieran besado. Sugerí nuestro banco junto a la fuente de la pareja del paraguas.

 

VÍCTOR JUAN BORROY

 

*Fragmento de una novela inédita en marcha. La fotografía es de Miss Aniela. Natalie Dybisz.

01/01/2009 19:08 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

VIRGILIO VALLMAJO: EVOCACIÓN DE UN PINTOR

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Pepe Cerdá fue quien me puso tras la pista de Virgilio Vallmajo. Me dijo: “Vivió pocos años, hacía abstracción geométrica y su breve vida me ha hecho pensar en nuestro paisano González Bernal. Como casi siempre, Juan Manuel Bonet ha escrito de él antes que nadie”. Lo cierto es que Vallmajo (Olot, 1914-París, 1947) tiene una existencia muy novelesca. Nació en Olot, se supone que debió conocer la famosa Escuela de paisaje de su ciudad, de espíritu naturalista, y que luego se trasladó a Barcelona, donde frecuentó a los vanguardistas y a los cubistas, impregnados en algún caso del viejo espíritu de ‘Els Quatre Gats’.

 No se sabe mucho de aquellos años iniciales, salvo su interés por el arte, una pulsión auténtica y apasionada por la pintura. Al principio, en un tono de colores desvaídos, de incendio mitigado, se encontraba a sí mismo en la órbita del cubismo y del postcubismo, más próximo a Juan Gris, y a su inventario vertiginoso de objetos y delirios para el bodegón, que a Picasso. La Guerra Civil lo sorprendió en Madrid, pronto se integró en la FAI, y se incorporó al frente de Aragón, en concreto combatió en el tórrido y espeluznante verano de 1937 en Belchite. En febrero de 1939, cuando la España que había soñado ya empezaba a desmoronarse, tomó el camino del exilio a Francia, y conoció los campos de prisioneros de Argelés-sur-Mer. Logró dirigir sus pasos a París, y allí entró en contacto con personajes claves en su trayectoria: otros pintores del exilio, el escritor Jaime Sabartés y, sobre todo, Picasso. Se intercambiaron retratos, y el malagueño universal le ayudó a profundizar en la pintura y debió sugerirle algunos caminos para su evolución.

Virgilio Vallmajo –al que Juan Manuel Bonet dice que lo conocían como Virgilio a secas- iría derivando hacia una abstracción geométrica. Nunca dejó de ser un artista sobrio, sin demasiada filigrana, con aspiración a la esencialidad. Había bebido en las corrientes de vanguardia, y también conocía y había asimilado a artistas como Malevich, Kandinsky, Mondrian, etc. Todos ellos, de algún modo, están presentes en la pintura más intensa de cromatismo de su segunda época, más poderosa de intención y de vigor, de líneas nítidas, aguzadas en ocasiones, simétricas, armoniosas, límpidas: he ahí el trazado de un mundo que anhela el orden y la música. Virgilio Vallmajo fue un creador enfermo, escaso de recursos, un pintor que iba de ribera en ribera, de ciudad en ciudad, huyendo de su destino. Él, como tantos otros, también sintió el acoso de los nazis y la herida de guerra, íntima e insalvable, de los despatriados a la fuerza. Recorrió Collioure y Vermeille, se asentó en Toulouse, logró exponer dos series como Naturalezas muertas y Paisajes del Mediterráneo, pero tenía algo de joven moribundo, acuciado por la tuberculosis. Falleció a los 33 años en París, tras peregrinar por varios hospitales. Dejó, en el interior de un granero, alrededor de cien obras en casi todos los soportes: mantas y sábanas, óleos, papeles, tablas y cartones. Esa producción era la escritura de un artista, los trazos y los símbolos y los objetos de un creador que murió demasiado pronto, víctima de los huracanes de la violencia y la sinrazón.

 

La galería Aroya de Adrián Aroya expone estos días la obra de Virgilio Vallmajo. Esta pieza se titula Bodegón con ajedrez y está fechada en 1941.

 

02/01/2009 00:02 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas Hay 1 comentario.

LA VIDA EN UN CUENTO / 1

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EN BUSCA DE LECTOR

 

¿Para quién escribes?, me preguntó uno de mis hijos. ¿A quién podría interesarle un fotógrafo cojo y tuerto casi, que va y viene entre fantasmas en tus relatos?, insistió. No sabía qué responderle. Ensayé respuestas: escribo porque lo necesito, escribo porque estoy enfermo y hambriento de historias, escribo para conocerme ya que aún no sé quién soy, porque me urge enviar una botella al mar sin preocuparme del todo si alguien la recoge. Las respuestas me parecían insatisfactorias. Y a él, si he leído bien las expresiones de su rostro, tampoco le convencieron.

 

Una mañana tuve que llevar a otro de mis hijos a la ciudad. Mi mujer me llamó al móvil para que hiciese unos recados. Unas compras. Antes, tomé café con un familiar: Jesús Salvador. Cuando apurábamos unos churros me dijo, como si no fuera conmigo: “Acabo de conocer a un gallego que vive en Bilbao que es seguidor tuyo. Se ha comprado todos tus libros. Conoce muy bien a tu fotógrafo cojo. El otro día me contó que lo sentía como un amigo invisible y como un familiar al que presiente a menudo en una comida de domingo”.

 

Volví a casa y le dije a mi hijo: “Ya sé quién me lee. Un abogado: se llama Oscar Martín, tiene tres carreras de la rama de Económicas, ha estudiado en Santiago de Compostela y lleva en su imaginación el mejor álbum de fotos de mi fotógrafo cojo”. Mi hijo me miró con displicencia adolescente y dijo: “Papá, eres demasiado mayor para inventar mentiras así”.

*La fotografía corresponde a Ring Landner.

02/01/2009 00:14 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

LA VIDA EN UN CUENTO / 2

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Quiero a dos hombres. O tal vez no les quiero: creo que en el fondo me desprecio a mí misma. Si no, ¿cómo se explica mi amor? Uno es anciano, maloliente y cretino. El otro, lenguaraz y lascivo. Ninguno de los dos me ama. Aquél me desnuda con los ojos, me llena de saliva y me muerde en el cuello con una caricia agónica. Éste me besuquea, me arrastra hacia la fronda y me invade de palomas de rabia. Sólo me desean. Atraviesan los valles y las veredas por la carne prieta de mis muslos, por el olor acre y musgoso de mis axilas y por mi forma de estremecerme cuando lloro, o cuando la noche enciende su rumor de cigarras y de lechuzas. Y si se encuentran, se matan. Pero no me aman: les molesta mi silencio, la seda de mi cabello oscuro, los pájaros de escarcha que aletean en mi ombligo. Sólo tienen sed, hambre, afán de un cuerpo bello y ajeno donde vencerse. Y yo me resigno. ¿A quién va a importarle mi pena, el temblor de mis ojos tras la tormenta, la soledad de mi casa donde la pasión no tiene heridas ni retratos? Yo tampoco les quiero. O a lo mejor les quiero. Sólo así se comprende esta desazón loca: esta forma de deshacerme en alacranes de escozor mientras les espero.

*La foto es de Weegee.

02/01/2009 00:20 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

FERMÍN ARRUDI, 'EL GIGANTE ARAGONÉS'.

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[En Aragoneses ilustres, ilustrados e iluminados (DGA, 1992) hablaba de un personaje fascinante como Fermín Arrudi. Aquel libro, uno de mis favoritos de los míos, estaba ilustrado por Cano. Aquel texto, ‘Fermín Arrudi o el coloso de la música’ lo integré en Los seres imposibles ( Desitno, 1998). Mi admirado Juan Gavasa, cronista, viajero, editor y pensador constante, escribía hace varios días un estupendo artículo sobre Fermín Arrudi y la novela que le ha dedicado David Dumall, un joven escritor jacetano. Aún no tengo el libro, pero lo conseguiré de inmediato. Mientras, cuelgo aquí el artículo de Juan Gavasa, cuyo blog es realmente estupendo y ejemplar por muchas razones. ]

 

Por JUAN GAVASA

Fermín Arrudi, el gigante de Sallent, es uno de los personajes más célebres de la historia popular del Pirineo aragonés. Su desmesurada altura, 2,29 metros, marcó por completo su vida y le arrastró al territorio de la leyenda, donde se convirtió en una figura casi mítica con un potencial literario tan poderoso como su estatura. Autores como el inolvidable Rafael Andolz o Antón Castro habían indagado en su vida, pero ahora el jacetano David Dumall explora el registro novelesco de Arrudi con una novela –la primera que publica-, en la que repasa los episodios más relevantes de su intensa peripecia vital. La vida del gigante sirve a David Dumall para dibujar un aguafuerte de la sociedad pirenaica de finales del siglo XIX, inmersa en pleno desconcierto ante los avances tecnológicos y el desmoronamiento de la sociedad tradicional. La propia figura de Arrudi bien podría ser la metáfora de ese tiempo de incertidumbre.

“Era una figura titánica, colosal, legendaria, como si fuese arrancada de la mitología griega, salida del monte Yda, lanzada en medio de la sociedad actual pero exornada de carne y hueso y vida regularizada". La prensa de principios de siglo, tan amante de la épica, la perífrasis y la metáfora, describía con este derroche de imaginación a Fermín Arrudi, el gigante aragonés. Nacido en Sallent de Gállego en 1870, su monumental estela es hoy uno de los iconos más popularizados del Pirineo. Pero Fermín no era sólo un cuerpo interminable, impropio de su época y su entorno. Detrás de su inmensidad cegadora habitaba un ser inquieto y sensible, preocupado por conservar y difundir las raíces culturales de su tierra, obsesionado por ser algo más que una mera atracción de feria. Y no hay duda de que lo fue.

Pese a que amasó una respetable fortuna mostrando su anatomía por medio mundo, Paris, Nueva York, Viena... Fermín siempre rehuyó de esta servidumbre que le obligaba a interpretar el personaje extraordinario que detestaba. Cuentan que en aquellas interminables giras su rostro se teñía de tristeza y pudor, acomplejado por las sonrisas, la soledad y la enorme admiración que provocaban sus más de dos metros de altura. Esa introversión se volvía en exultante vitalidad cuando regresaba a Sallent, cuando volvía a su casa y se encontraba con sus paisanos. De cada viaje traía regalos para todo el pueblo, un extenso anecdotario cargado de extraordinarias vivencias y, sobre todo, más ganas de no salir nunca más del valle.

En los montes de Tena Fermín pasaba largas jornadas practicando la caza (osos, sarrios...), en los campos de la familia. Su formidable anatomía era más valiosa que cualquier máquina y en los ratos de ocio sacaba su diminuto guitarrico y entonaba jotas que hablaban de amor y la tierra chica. París fue el escenario idílico donde conoció a Louis Carle Dupuis, la que sería poco después su mujer. Con ella vivió los años más felices, aquellos en los que la prosperidad económica le permitió construir su propia casa en Sallent, comprar un pequeño ganado y prolongar sus estancias cada vez más. Cuba, Nueva York, el mayor éxito de su vida, y otra vez el Pirineo. Esta vez para siempre.

Seis hombres portan a duras penas su féretro por las estrechas calles que conducen a la iglesia. Tenía 43 años y la huella que dejó en Sallent fue tan grande como su cuerpo. El párroco del pueblo, Mosen Miguel, se olvidó de la fría burocracia para escribir en el Libro de Difuntos su partida de defunción: “...Fermín Arrudi Urieta, era conocido con el nombre de “Gigante Aragonés” por su extraordinaria estatura: dos metros veintinueve centímetros, y por el anillo de su dedo pasaba holgadamente una moneda de diez céntimos. Su calzado medía cuarenta centímetros de largo por dieciocho de ancho; levantaba pesos que cuatro hombres robustos no podían mover...”

 

02/01/2009 00:29 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Temas aragoneses Hay 2 comentarios.

FERNANDO IWASAKI: SUS LIBROS FAVORITOS DE 2008

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[Ese gran navegante de internet, publicista y editor infatigable y escritor de enorme talento que es Óscar Sipán me envía un enlace y la copia de un artículo del escritor peruano Fernando Iwasaki sobre sus libros de 2008, publicado en ABC de Sevilla. Sus recomendaciones incluyen a dos escritores aragoneses: Patricia Esteban y a Félix Romeo, y una lista muy personal, con títulos originales. Iwasaki es un gran narrador y un apasionado del flamenco, del mundo de la brujería, la historia y la inquisición, y del fútbol. Uno de mis libros favoritos de fútbol es suyo: “El sentimiento trágico de la Liga”.]

 

Por Fernando IWASAKI

AHORA que los medios de comunicación nos hablan de los libros que podríamos leer en el 2009 que comienza, a mí me haría ilusión hablar de los estupendos libros que he leído a lo largo del 2008, aunque no hayan sido editados en el 2008. Aclaro que la mayoría de mis lecturas son por trabajo (reseñas, presentaciones y compromisos varios), así que sólo trataré de enumerar las que recuerdo con placer.

NOVELA: En primer lugar, «La ninfa inconstante» (Galaxia Gutenberg) de Guillermo Cabrera Infante, una obra maravillosa y colmada de hallazgos verbales. En otro registro estaría «El ángulo ciego» (Bruguera) de Luisa Etxenike, una novela hermosa, valiente y conmovedora, que narra la vida de una familia vasca destrozada por el terrorismo etarra. Y en el apartado de rescates, Libros del Asteroide ha reeditado la inencontrable novela del boliviano Edmundo Paz Soldán, «Río Fugitivo». Y ya pasando a la narrativa extranjera sólo puedo mencionar «Diario de un mal año» (Mondadori) de J.M. Coetzee, un autor que considero tan admirable como ensayista y como escritor de ficción.

RELATO: De forma rotunda, considero que el mejor libro de cuentos que he leído es «El trabajo os hará libres» (Páginas de Espuma) de Espido Freire y que la revelación literaria del año ha sido la zaragozana Patricia Esteban Erlés con su colección de relatos «Manderley en venta» (Tropo Editores). De Chile recibí -no obstante- un libro de cuentos prodigioso: «No decir» (Alfaguara) de Andrea Maturana.

AUTOFICCIÓN: No me gusta este rótulo, aunque el género me apasiona. Por una parte estaría «La maleta de mi padre» (Mondadori) del turco Orhan Pamuk, «Amarillo» (Plot) de Félix Romeo y «Quieto» (Anagrama) de Márius Serra, un libro bellísimo que el autor ha dedicado a su niño de siete años, paralizado por culpa de una encefalopatía. ¿Cómo convierte un padre la irreversible enfermedad vegetativa de su hijo en un libro lleno de humor e ilusión? No se pierdan «Quieto» de Márius Serra.

ARTÍCULOS: Soy un furioso seguidor de la obra del mexicano Jorge Ibargüengoitia y la exquisita editorial de Javier Marías nos ha regalado una nueva antología de las risueñas crónicas de Ibargüengoitia, prologadas por Juan Villoro: «Revolución en el Jardín» (Reino de Redonda). Inteligente y desopilante; o sea, genial.

ENSAYO: «Mentiras contagiosas» (Páginas de Espuma) del mexicano Jorge Volpi me ha parecido el ensayo literario en lengua castellana más brillante del año. Por otro lado, «Imaginemos que la mujer no existe» (FCE) de la profesora Joan Copjec me ha divertido y estimulado porque se ha metido con el psicoanálisis y el feminismo; es decir, un ensayo hereje y provocador contra las mojigaterías de nuestro tiempo. Por último, Chesterton en estado puro ha regresado a través de dos títulos imprescindibles: «Correr tras el otro sombrero» (El Acantilado) y «La superstición del divorcio» (Los papeles del sitio), primorosa edición del editor Abel Feu.

DIARIOS y MEMORIAS: «La Manía» (Pre-Textos) de Andrés Trapiello y los dos tomos del chileno Morla Lynch. A saber, «En España con Federico García Lorca» y «España sufre», ambos editados por la sevillana Renacimiento.

FILOSOFIA: Mi descubrimiento del año ha sido el alemán Peter Sloterdijk, cuya obra en español tenemos traducida gracias a Siruela y Pre-Textos. Si tuviera que recomendar uno solo de sus libros mencionaría «Crítica de la razón cínica» (Siruela).

POESIA: Además de filosofía, los narradores deberíamos leer poesía para renovar la prosa. Este año he disfrutado con la «Poesía completa» (Pre-Textos) de José Watanabe y «Los pasos lejanos» (La Veleta) de Rafael Adolfo Téllez.

Insisto en que a lo largo del 2008 he leído muchísimos más libros, pero he querido separar el trabajo del placer y me he quedado tan ancho... Pasen y lean. [Esta foto es de Robert Doisneau.]

 

http://www.abcdesevilla.es/20081231/opinion-firmas/lecturas-20081231.html

 

02/01/2009 11:26 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

ANTONIO ANSÓN Y EL LIMPIABOTAS DE DAGUERRE

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[El narrador, poeta y profesor Antonio Ansón me envía este correo a propósito de uno de sus libros más sugerentes:]

 

En el siguiente enlace encontrareis en edición digital
EL LIMPIABOTAS DE DAGUERRE
http://ellimpiabotasdedaguerre.blogspot.com/
El libro fue publicado en Murcia por Puertas de Castilla en 2007, con un prólogo de Ferdinando Scianna.
Esta edición digital reúne pasajes del libro junto a fragmentos inéditos, fotografías y videopoemas que no pudieron incluirse en la edición papel y ahora la completan.

 

[Ya lo he visitado y es un blog admirable, lleno de conocimiento, pasión por la fotografía y buenas fotografías. Antonio Ansón es el director de la colección Cuarto Oscuro, que publica las PUZ. La foto es de Ferdinando Scianna. ]

02/01/2009 12:16 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

GONZALO JUANES: 'EL COLOR DE UNA VIDA'

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PHotoBolsillo presenta un nuevo volumen de la colección 10 años, los 70 mejores fotógrafos españoles que tiene como protagonista a Gonzalo Juanes, un adelantado a su tiempo al introducir el color en plenos años 60. Setenta y cuatro imágenes configuran el monográfico.

Gonzalo Juanes apostó por el color en unos años teñidos de gris. Su técnica, revolucionaria entonces, giró alrededor de la idea que la fotografía española de los años 50 debía dejarse influenciar por los aires de renovación que venían de fuera.

Su miradas personal, la solidez en su técnica y sus influencias extranjeras en su tratamiento de la luz así como en sus temas y enfoques, fueron muy elogiados.

En sus fotografías de temática social destacan especialmente los paisajes mineros asturianos, habitantes de pequeñas localidades de la zona noreste asturiana, celebraciones, escolares, rincones de su ciudad natal y ambientes de la capital, dejando para el final instantáneas sobre su vida personal, como fotografías de sus padres, esquinas de su casa y de su estancia en el hospital.

José Manuel Navia, fotógrafo asociado a la agencia Vu y fiel conocedor del trabajo y de la trayectoria de Gonzalo Juanes, se encarga en el prólogo de presentar al fotógrafo con un breve texto de profunda admiración y respeto por todo lo que supuso para la fotografía.

Gonzalo Juanes (Gijón, 1923) fue un fotógrafo autodidacta adelantado a su época. Formó parte del Grupo Afal (Agrupación Fotográfica Almeriense) junto a otras reconocidas personalidades como Oriol Maspons, Gabriel Cualladó o Ramón Masats. La temática de su obra fue variada, centrándose en los paisajes mineros y sus habitantes asturianos, escolares, rincones de Gijón o las calles de Madrid.

PHotoBolsillo es una colección editada por La Fábrica que se publica desde 1998. Dirigida por Chema Conesa, esta biblioteca de fotógrafos españoles, se dirige tanto al fotógrafo profesional como a todos los aficionados.

 

[Esta información corresponde al gabinete de prensa de La Fábrica. Gonzalo Juanes expondrá próximamente en la galería de la FNAC de Zaragoza. Esta foto pertenece a la muestra itinerante El color de una vida, y se titula sencillamente ‘Gijón 1966’]

 

02/01/2009 14:09 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos Hay 2 comentarios.

LA VIDA EN UN CUENTO / 3

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EL POETA INTERRUMPIDO

 

Siempre he querido escribir poesía. Lo hacía de joven: poemas libres, sonetos de amor, cancioncillas a la noche que buscaban el ritmo de las de Juan Ramón Jiménez. Un día descubrí, al otro lado del río, el secreto de los árboles. Llevaba un libro en la mano: Arias tristes, tal vez. Ingresé en la espesura y sus sombras, y me puse a caminar. No buscaba nada. Solo sentir. Quería oír los cánticos de las aves ocultas, percibir cómo se me abrían los pulmones a la húmeda menta de los eucaliptos, quería notar el vértigo de las briznas bajo mis pies. Saqué mi libreta y anotaba imágenes, sensaciones, movimientos en la fronda. Seguía el impulso de mi imaginación. Empezó a caer la noche. Me había alejado en exceso y no estaba seguro de encontrar el camino de vuelta. Poco a poco me enfrenté al horror. Todo se me hacía pavoroso y abrupto: el chicotazo de las ramas, la umbría, las imágenes a las que daba forma y espanto en mi mente, la llegada de alguien que se me antojó el diablo o sus pasos… Perdí pie, y un búho extendió su cántico espasmódico y lastimero.

 

A la mañana siguiente, el sargento de la Guardia Civil fue el primero en leer una de mis notas: “El miedo iguala a los poetas con los demás hombres”. Miró mi cuerpo aterido con una sensación de fastidio. Eso me dirían luego. Jamás he vuelto a escribir un poema. [Retrato de Langston Hughes.]

 

03/01/2009 17:05 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

JOSÉ CARLOS CATAÑO: CINCO POEMAS

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Hace ya muchos años, quizá veinte, cayeron en mis manos algunos de los libros de José Carlos Cataño: poeta, narrador y escritor de diarios. Compré su poesía completa: El amor lejano. Poesía reunida (2006), que contenía títulos que siempre me habían gustado: El cónsul del mar del Norte o Las islas vacías. Durante algunos años fui coleccionista de libros del mar, y quizá llegase a Cataño, isleño, por esos títulos. Estos días me he hecho con su último poemario: Lugares que fueron tu rostro (Bruguera 2008; 88 páginas), un libro que aborda los grandes temas o los temas eternos: la vida tal como viene, la memoria, el hombre enfrentado al espejo y a su memoria, la belleza, la tragedia, el diálogo con la juventud perdida y con un puñado de poetas que le han marcado, que nos han marcado a todos.

 

Selecciono para el blog algunas composiciones:

 

LUGARES

 

La luz podría ser la misma

Cuando de verdad era cierto.

El mar siempre invisible, hacia arriba,

Todo selva, luz y extravío.

Entonces no pensaba si te amaba.

Hacíamos la juventud;

Yo sin más destruía.

 

PADRE

 

Sólo después de muerto

Y sólo después, muerto,

Gozo de todo lo negado,

Y tan muerto de todo,

Padre, después de tu decir

Apenas de tu muerte vivo.

 

RUMOR FINAL

 

Y cuando cierres los ojos y sientas

El sordo rumor del mundo que sigue

Por la débil memoria de los otros,

La raíz del estruendo en las entrañas,

Y pasee por ellas la luz que ya no sientes,

Alguien te nombrará en los labios:

Tú fuiste la deshabitada sangre.

 

VOLVIENDO

 

Volviendo a lugares que fueron tu rostro

Atravieso la nube que rodea mi cuerpo

Y hunde en el aire su sombra.

 

MAR EN LA FRENTE

 

De plata eres, estela de la luna,

Lengua de sol por la mañana,

Aire de crecidas y decrecidas

Olas, como hacia lo alto,

Suspiro en la inmutable

Frente del día.

*Retrato de dos escritores: W. H. Auden y Christopher Isherwood rodeados de libros.

03/01/2009 19:01 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

CLINT EASTWOOD: UNA NOTA SOBRE 'EL INTERCAMBIO'

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No suelo frecuentar los foros de cine, pero hoy lo he hecho para recabar alguna información de ‘El intercambio’ de Clint Eastwood, la película que vi ayer con mis hijos (Diego y Sara) y mis sobrinos (Jose, María e Isabel) en el cine Palafox. Me ha costado algún tiempo, pero desde hace algunos años Eastwood es uno de mis narradores favoritos. Es un realizador clásico, que cuenta con un estilo invisible, de gran efectividad, es un gran narrador que dirige con cuidado e intensidad a sus actores. Conservo magníficos recuerdos de muchas de sus películas (Sin perdón, Los puentes de Madison County, Mystic River…) y siempre me sorprende su atrevimiento, su rigor, su inclinación a abordar temas complicados y a denunciar los excesos del poder y algunas perversiones constantes de la sociedad norteamericana. Es un cineasta al que le interesan las pasiones, la vulnerabilidad, la infancia atropellada, el crimen y la violencia, la incomunicación, el poder, los complejos lazos de familia, los personajes atrevidos dispuestos a ponerse el mundo por montera o por bufanda.

 

No sabía casi nada de la película. No había leído apenas nada, quizá por ello llevé a mi hija Sara de 10 años. No parpadeó, ni los demás, ni tampoco yo. Clint Eastwood cuenta una historia un tanto inverosímil: sospecho que las lagunas del guión –como el hecho de que una presionada madre acepte un hijo que sabe que no es el suyo: esa foto que se volverá en contra de ella-, y algunos otros, deben ser verdad. Es decir, debieron ocurrir en ese caso que le inspiró la película, que transcurre en los Ángeles entre 1928 y 1935, creo recordar. La realidad siempre dona las mejores historias y también esos sesgos que parecen irreales, la realidad rara vez adapta las convenciones de la ficción.

 

Dicho eso, la película corre todo el rato un riesgo inequívoco: tiene algo de folletón de cine de sobremesa, de historia lacrimógena, con algún que otro desvío sentimentaloide, pero una y otra vez se alza, una y otra vez se percibe una mirada, una intención, la crítica, una moral, una convicción. Angelina Jolie (no conozco bien su carrera, pero me parece que está mejor que nunca: tiene que hacer un ejercicio constante de contención desde el dolor y no lo hace mal) acaba rebelándose contra la perversidad policial, ayudada por el predicador (John Malkovich), y contra la brutalidad del manicomio. Las escenas de su interior te hacen pensar en ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’. Su retrato psicológico es interesante, igual que la terquedad del niño impostor, que es un niño pícaro. Pronto entran en acción otros elementos: el azar, sin duda, el equívoco, y una vuelta de tuerca en la historia con ese relato del asesino en serie de niños, que tiene mucho que ver con la idea del Destino. Es impresionante la confesión del niño asesino. La película avanza con tensión, con vivacidad, y también va cargada de buenas intenciones: no sé si es el maniqueísmo de Eastwood, o su esperanza en que los malos pierden, o si fue la realidad, el drama acaba bien. La corrupción puede vencerse: el director elogia el valor de la democracia, el sentido de la justicia, el valor de la esperanza. Quizá la escena final pueda sonar a apología de la pena de muerte, que él defiende en el caso de los asesinos y violadores de niños, y quizá se le vaya la mano con la escena final del otro niño desaparecido que regresa. Ahí el guión se debilita y se debilita un poco una película admirable e intensa, de nervio narrativo, bien trazada y ambientada, que ya había cerrado unos minutos antes con convicción y con belleza cuando la radio anunció que la película ‘Sucedió una noche’ recibía el Oscar.

 

Ese título, ‘Sucedió una noche’, tampoco es ajena a más de una lectura simbólica.

 

No sé qué lugar ocupa ‘El intercambio’ en su producción, no creo que sea una obra maestra, pero sí es una estupenda película, con yerros y algunos deslices, pero poderosa, estupendamente contada.

03/01/2009 19:55 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas Hay 3 comentarios.

UNA SIRENA, UN MURAL, UNA PORTADA. Por ALOMA RGUEZ.

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[Hace algunas semanas, mi hija Aloma Rodríguez escribió esto en su blog y colgó un detalle de la sirena que pintó Lina Vila, que recibió hace poco esos simpáticos Premios Ahora de Artes Visuales.]

 

Cuando mi padre me dijo que iba a sacar un libro en Xordica me puse muy contenta. Sabía que a él le hacía ilusión y además íbamos a compartir editorial. Le pregunté si había pensado algo para la portada y él me dijo que quería una foto, porque en el libro salen muchos fotógrafos. Me ofrecí a hacerla yo. Al principio, él quería que fuera una foto de la ciudad, porque hay un cuento que se llama “El enamorado de Zaragoza” que cierra el libro. Así que hice fotos de la ciudad, del río, de la calle Pabostría, porque otro de los cuentos se llama así. Después de leer las pruebas del libro, pensé que la foto de portada tenía que ser una piscina. Busqué una foto de la piscina en invierno, con la lona cubriéndola y una silla de plástico en el centro. Mi padre no terminaba de verlo. Unos días después fue su cumpleaños y mi madre le regaló un mural frente a la piscina. Lina Vila pintó una sirena rodeada de mar y coral. Mi madre y yo discutíamos por el parecido de la sirena: según mi madre, se parece a Lina, para mí, se parece a Sara. Entonces mi  padre me dijo que a lo mejor la sirena era una buena portada. Le hice fotos de noche, de día, de cerca, de muy cerca, eligiendo encuadres y puntos de vista muy raros, con la piscina desenfocada y el reflejo del dibujo en el agua.

Al final la foto de la portada es la más conceptual: se ve la mano humana y la cola de pez, un mechón de pelo y brazos de coral.

03/01/2009 21:10 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas Hay 3 comentarios.

'EL JUEGO', UN CUENTO TURBADOR DE PATRICIA ESTEBAN

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[Patricia ha sido una de las narradoras revelación de 2008. Le pido que me mande un cuento y dice esto: “Aquí va El juego, un cuento de gemelas en tonos azules, como el precioso cobalto de tu sirena”. La foto es de Diane Arbus.]

 

EL JUEGO

 

Sigo castigada. Al asomarme a la puerta entornada de mi cuarto escucho el rumor de sus voces a través del hueco de la escalera. Mi madre solloza bajito, mi padre sube el tono cuando habla de ese sanatorio suizo en el que el doctor Ocampo le ha recomendado internarme. Escucho el sonido de sus pasos, ploploplop, y su voz acercándose y alejándose luego, porque no deja de moverse de un lado para otro como el tigre amarillo del zoológico. Seguramente camina con las manos a la espalda como cuando está muy enfadado, mientras mamá llora sentada en su sillón, con las piernas muy juntas y  un pañuelo blanco hecho una bola entre las manos. Hay que tomar una decisión, Mercedes, le dice mi padre, y después se hace el silencio.

 Van a llevarme allí, no sé si Laurita vendrá conmigo, pero a mí seguro que me llevan. Tú tienes la culpa, le digo muy enfadada, girándome desde la puerta. Mi hermana gemela Laurita sonríe, sentada sobre la cama y encoge los hombros. Está acostumbrada a librarse de todos los castigos; pese a que yo sólo hago lo que ella me ordena, siempre se libra.

Me cortarán el pelo al cero en ese asqueroso colegio para niñas malas, me pondrán un vestido de arpillera, me encerrarán en un cuarto lleno de ratones y cucarachas y sólo beberé el agua de lluvia que pueda recoger en la palma de la mano, a través de los barrotes de un ventanuco. Les he dicho la verdad y no me han creído.  Tengo miedo. Ahora lloro bajito, hihihi, como nuestro cocker Jasper, tumbado a la sombra de su sauce favorito cuando me acerqué a él con el trofeo de papá en la mano.  El año pasado mi padre se quedó tercero en el torneo del club y le dieron aquel ridículo señor de bronce,  con gorra   y un palo de golf levantado, que pesaba una burrada. De verdad que yo no tenía nada en contra del pobre Jasper, fue mi hermana Laurita, como siempre, la que me ordenó que tomara el trofeo de la vitrina y lo atara a un extremo de nuestra cuerda de saltar, quien me susurró que Jasper sufría mucho por culpa del reuma y era mejor para todos que anudara muy fuerte el otro extremo del saltador a su cuello. Me negué al principio, como de costumbre, pero Laurita me dijo que entonces jugaríamos a lo de la muerte, y eso sí que no.

  Jasper estaba ciego y apenas podía mover las patitas de atrás porque ya tenía doce años. Lloriqueó bajito cuando me arrodillé junto a él para acariciarle sus orejas, largas y rizadas como la peluca de un rey francés, y no dejó de hacerlo mientras lo llevaba en brazos hasta el borde de la piscina. Después lo vi patalear brevemente en la superficie, tratando de mantenerse a flote, pero enseguida le fallaron las fuerzas y se fue al fondo. Al mirarlo allí abajo, tan quieto,  pensé que ya no daba tanta pena, porque en realidad no parecía un perrito, sino más bien la sombra de una araña negra y muy gorda.  Al cabo de una hora Laurita y yo estábamos tumbadas tan tranquilas sobre mi cama,  leyendo a medias un libro de Los Cinco que nos gusta mucho, cuando escuchamos el alarido de mi madre en el jardín.

La verdad es que últimamente Laurita está muy pesada, pero mi padre no cree una palabra de lo que digo, y mamá se echa a llorar cuando acuso a Laurita  de obligarme a hacer cosas. Claro, ellos no tienen que aguantar el juego de la muertita, si no también harían todo lo que ella les pidiera. Detesto ese juego, mamita querida, le confesé a mi madre la penúltima vez, Laurita es mala y dice que se morirá delante de mí si no le obedezco. Pero mamá  me miró como si no entendiera, con sus ojos abiertos como platos y algunos fragmentos de su muñeco Otellito entre las manos,  sin dejar de susurrar una y otra vez, ¿Por qué lo has hecho, Victoria, por qué? Ella no se imagina la pena que me dio estampar contra el suelo el muñeco negro de porcelana que había pertenecido a mi abuela de Cuba. Hasta tuve que cerrar los ojos para hacerlo. Sabía que aquel bebé de color chocolate, que tenía las manitas gordezuelas levantadas como si estuviera muy contento y fuera a empezar a aplaudir de un momento a otro, era el último recuerdo que le quedaba a mi mamá de la suya. Era lindo de verdad, Otellito, tan lindo, sonreía con la boca abierta y tenía los dientes muy blancos, y hasta un poco de pelusilla negra muy rizada en lo alto de su cabecita. Mi abuela Silvia le había tejido el jersey y el pantalón de punto azul celeste que llevaba, también los diminutos patucos con botones de nácar, y mamá lavaba a mano aquellas prendas cada semana para evitar que cogieran polvo en lo alto del armario. Luego, mientras la ropa se secaba a la sombra, envuelta en una toalla blanca como si fuera un tesoro, frotaba con un paño húmedo los brazos y las piernas de Otellito, su cara de negrito feliz, y tarareaba una canción de cuna que la abuela Silvia le había enseñado cuando vivían en La Habana. Yo sabía cómo iba a dolerle encontrar a Otellito hecho trizas, que también a ella  se le iba a partir el corazón en un montón de pedazos pequeños que nadie iba a poder recomponer, pero Laurita se cruzó de brazos y agitó la cabeza de un lado para otro mientras yo le suplicaba y le ofrecía mis canicas de vidrio azul, la bañera con patas de latón de mi casa de muñecas, hasta el guardapelo de oro que me regaló nuestra madrina. Qué tonta eres, me dijo, ¿para qué quiero un guardapelo que tiene dentro un mechón mío, si puede saberse? Rompe el muñeco o jugamos, dijo, y lo siguiente que recuerdo es que me subí a una silla para alcanzar al inocente de Otellito, que estaba allí, como siempre, sentado en su esquina del armario de nogal de mis padres, tan feliz. Ni siquiera el terrible golpe contra los azulejos consiguió quitarle la sonrisa de los labios, tan sólo se la partió por la mitad.

Me alejo deprisa de la puerta porque escucho los pasos cansinos de mi madre al pie de la escalera. Corro hacia la cama y empujo bruscamente a Laurita, para que me haga un sitio. Disimula, viene mamá, le digo entre dientes, así es que nos sentamos a lo indio y nos ponemos a jugar a piedra, papel o tijera. Mamá se detiene junto a la puerta y da dos golpecitos muy suaves. Pregunta en un susurro, ¿Estás ahí, Victoria?, con una voz tan triste que  me tiembla la garganta al contestarle que sí, que estamos las dos, aquí, jugando tranquilamente. Mamá ahoga un sollozo al otro lado, lo sé, y espera un poco con la mano puesta en el tirador antes de entrar. Laurita y yo no decimos nada cuando la vemos aparecer, tan sólo sonreímos de oreja a oreja para que se calme y vea que todo está bien ahora. Pero mamá no sonríe.  Parece un fantasma triste, le están saliendo canas plateadas por toda la cabeza y ese horrible vestido negro dos tallas más grande le queda fatal. Se sienta en la cama de Laurita y arregla el cojín en forma de corazón. Después me mira.

-Victoria. ¿Por qué?

Ya estamos. Sólo me habla a mí, como siempre, y la sonrisa se borra de mi rostro. Me enfado, me enfado mucho. Quiero que me crea y empiezo a contarle otra vez, desde el principio lo de la muertita, para que vea que no miento. Me estoy poniendo roja de rabia. Cierro los ojos. Le digo que Laurita se empeñó en jugar a eso por primera vez un domingo por la mañana,  a la vuelta de misa, y que luego insistía siempre en volver a hacerlo. Le cuento cómo subíamos corriendo escaleras arriba, mientras papá se quedaba leyendo el diario en la sala de estar y ella marchaba a la cocina a supervisar la tarea de Matilde, nuestra cocinera. Yo caminaba unos pasos por detrás de Laura y la veía trotar hasta el dormitorio de ellos, que era su lugar favorito para morirse. Entonces se tumbaba en la cama de matrimonio y levantaba el brazo para indicarme con un gesto imperioso que entornase la puerta de la alcoba. Así lo hacía yo, que nunca supe llevarle la contraria, a pesar de que aquel juego  me aterraba.

Mi madre me pide por favor que me calle, pero no le hago caso. En lugar de eso le digo que no soportaba mirar a Laurita cuando se quedaba tan quieta, pero no podía hacer otra cosa. Me quedaba junto a la cama, viendo flotar sus rizos negros contra el almohadón de raso, como la cabellera fosilizada de aquella actriz famosa  que se tiró al río y salió en todos los periódicos. Cuando mi hermana cerraba sus ojos era como si se  apagaran de pronto todas las estrellitas blancas que le brillaban dentro. Laurita  parecía más que nunca una muñeca, y me daba miedo mirar sus fosas nasales de adorno, sus largas pestañas disecadas en torno a los párpados, las manitas cruzadas sobre el pecho igual que las de la abuela Silvia cuando aquel hombre flaco de la funeraria nos dijo que podíamos pasar a verla, porque ya estaba arreglada. El vestido de seda azul que mamá nos ponía a las dos los domingos dejaba de ser idéntico al mío y se convertía en la tulipa inmóvil de una lamparita. Las piernas de Laura parecían dos palillos enfundadas en sus medias blancas, y terminaban en un par de merceditas de charol negro, muy relucientes y con sus suelas nuevas.

Yo estaba viva y mi hermana Laurita se había muerto. Parada junto a la cama la realidad y el juego se mezclaban hasta convertirse en una sola cosa, yo estaba viva y mi hermana gemela se había muerto. Me sentía culpable de seguir de pie y de temblar como una hoja, con los ojos llenos de lágrimas que apenas podía contener, mientras mi hermana se quedaba quieta para siempre y con los zapatos puestos. Eso era lo peor, sus zapatos nuevos que nunca llegarían a gastarse. Entonces corría hacia el armario, abría la puerta y me escondía dentro. Me quedaba allí encogida  mucho rato, hasta que Laurita empezaba a reírse y a saltar sobre el colchón, gritándome que era una sonsa y una cobardica, y yo me picaba y salía hecha una furia cuando no podía más, con las mejillas rojísimas por la falta de aire.

Ya no estoy enfadada, ahora me río acordándome de mi cara roja como un tomate, de las ruidosas carcajadas de Laurita señalándome, muerta de la risa y dando patadas en la cama de mis padres. Cuando termino de contarle todo esto a mi madre me doy cuenta de que ni siquiera espero ya que me crea. Mamá saca del puño de jersey su pañuelo arrugado y se seca el rastro que las lágrimas han dejado en sus mejillas. Laurita me mira con ojos llenos de rencor. Yo miro a mamá, expectante y entonces ella dice,  y sé que me lo dice a mí:

-Cariño, tu hermana está muerta. ¿Entiendes eso?

Pero no le contesto ni que sí ni que no. Miro a Laurita, que ahora saca la lengua y se lleva el dedo a la altura de la sien, dándole vueltas. Me entra la risa. Sí, claro, muerta, qué se sabrá ella.

 

 

04/01/2009 13:54 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 6 comentarios.

MARIANO CASTRO: POEMAS DE 'EL PÁJARO Y LA PIEDRA'

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Hace unos días, poco antes de la Navidad, el poeta Mariano Castro, que no es familiar mío pero sí un buen amigo, publicó un delicado libro, El pájaro y la piedra (La Gruta de las palabras. Prensas Universitarias de Zaragoza), que trata del paso del tiempo, de la naturaleza, del silencio y de la luz, de la palabra en su amplio campo semántico. Es un libro acaso panteísta, de pulso sereno, pródigo en belleza y en imágenes fulgurantes. Alterna el verso y la prosa, y posee fragmentos espléndidos de visión e intuición. La piedra y el pájaro está dividido en tres partes. Copio algunos poemas:

 

1

Ha llovido esta noche.

 

Una fragancia húmeda

canta en el aire

como si celebrara

un rito de renovación.

 

Es más transparente el verde de las hojas,

el trino de los pájaros.

 

Y desciende la luz sobre sí misma.

 

Las cuerdas del sentido

se templan en el diapasón de lo vacío.

El ojo nada sabe

que no sepa el alma sin saber.

 

2

 

El aliento amarillo del otoño

toca en las ventanas;

una luz sucia

al ojo de la indulgencia.

Y huele a madera dispuesta para el fuego.

 

Que la palidez de los paisajes

se encienda nuevamente en primavera.

 

3

 

La palabra en la piedra

duerme el sueño

de un tiempo que retorna

convertido en el polvo

de la perduración.

 

4

 

He visto una luciérnaga; es decir, solo su luz.

 

5

 

El canto del pájaro invisible, transparente lenguaje de su pluma. Escucha como va a lo más alto y revela los secretos del aire, y reposa después en su silencio. ¿Qué voz oyes, ahora, en el espacio frío de su ausencia?

 

6

 

El hombre contempla las estrellas;

El poeta las cuenta como sílabas de un verso.

 

7

 

Fuego de la palabra:

ceniza en los oídos.

 

El pájaro y la piedra. Mariano Castro. Prensas Universitarias de Zaragoza: La Gruta de las palabras. Zaragoza, 2008. 60 páginas. [La foto que cuelgo aquí es de Horst P. Horst (Sajonia, 1906-Nueva York, 1999), y se titula 'Belleza de Chanel', 1987. He repasado el poemario mientras suena la cantante griega Haris Alexiou, una de mis predilectas.]

04/01/2009 19:23 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

LA VIDA EN UN CUENTO / 4

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 Mi cuñado José Antonio Ortuño es de Orihuela, la ciudad del poeta Miguel Hernández, y se ha dedicado durante años a la cría de cerdos y a algunos negocios del hielo. Vive en pleno campo, rodeado de naranjos y de la exuberancia de la huerta. Es un hombre sencillo y diáfano, afectuoso y vitalista, de ésos a los que casi nunca desarman las circunstancias. Hace algún tiempo le han detectado un grave problema en los pulmones que le impide trabajar. Una fibrosis. Ha tenido que abandonar sus quehaceres, que había heredado de su padre. Está pasando las navidades aquí en casa, en Garrapinillos, y ha vivido unos días complicados. Una gripe violenta ha acentuado su disnea, sus dificultades de respiración.

 

Esta mañana, durante el desayuno, ha contado que desde hace algún tiempo tiene un sueño recurrente: planea por el aire como un pájaro y vive una sensación muy placentera. Pensamos todos que  bromeaba. Con seriedad, este hombre poco dado a los excesos de la imaginación ha dicho. “Ese sueño lo he tenido varias veces. Inicialmente, busco un barranco no muy  abrupto, como si quisiera hacer una prueba de vuelo. Cuando estoy más o menos seguro de que puedo volar, subo a una colina más alta y desde allí me arrojo al vacío. Inicialmente, me voy hacia el fondo, pero pronto, merced a las corrientes de aire y al movimiento de mis brazos, remonto el vuelo y planeo como un pájaro. Me cruzo con las aves, las miro, me miran, y contemplo desde arriba la ciudad, la montaña, los campos de naranjos. Es una experiencia muy bonita. Muy agradable”.

 

Le preguntamos si tenía dificultades volver a pisar el suelo. Contestó con absoluta calma: “En el sueño no aterrizo jamás”.

 

[La foto es de: http://elcontinentedevenus.blogspot.com]

 

 

04/01/2009 20:10 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

ANIS AL-DOLEH, LA FAVORITA DEL FOTÓGRAFO

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[Ana Briongos, la viajera incansable, escribe: "Entrad en mi blog http://pasionviajera.blogspot.com/ y disfrutad de las fotos más sorprendentes. Las tomó el primer fotógrafo que hubo en Irán, el propio rey Nasser od-Din". El texto que sigue es suyo.]

 

Estas son algunas fotos tomadas por el rey iraní Nasser od-Din (1848/1896), de la dinastía Qajar, en su harén. Sus esposas y concubinas lucen unas faldas cortas parecidas a los tutús que vió el rey en los ballets de París. A su regreso a Irán, dicen los que han estudiado esa época, el shah introdujo la nueva moda entre las mujeres de su harén. Moda, por otra parte, que no trascendió a la población y que solo él fotografió. Cuando se abrieron los archivos fotográficos del Palacio Golestán de Teherán, apareció este tesoro de imágenes extraordinarias. Nasser od-Din Shah era un gran aficionado a la fotografía. Sus viajes a Europa le convirtieron en un admirador de los avances tecnológicos que allí se producían.

La favorita del rey, Anis al-Doleh tocaba el armonium que su esposo le había traído de Europa.

En la foto aparece ella misma en posición reclinada. Las cejas unidas eran un signo de belleza en la época Qajar. Hoy en día hay modernas muchachas iraníes que recuperan aquella estética y se muestran hermosas y cejijuntas.

 

04/01/2009 20:58 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

'BAÑISTAS': UN CUENTO DE LUISA MIÑANA

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[Continúa la escritora y especialista en arte Luisa Miñana con la edición en la red de su proyecto ‘La arquitectura de tus huesos’ de prosa, poesía y fotografía. Envía la siguiente nota: “Esta entrega de La arquitectura de tus huesos parte del relato ’Bañistas’ como excusa para explorar los universos paralelos, tanto aquellos sobre los que han reflexionado los artistas como los que física y matemáticas están empeñadas en describir y demostrar bajo un nombre absolutamente poético: multiverso”. La foto de nadadores es de Andreas Hering.]

 

BAÑISTAS

 

Por Luisa MIÑANA

Sé que era ella. El color del pelo diferente. Las facciones algo más henchidas quizás. Han sido dos segundos. Eran sus ojos, de eso no dudo. Y era su gesto, dedicado, en mitad de la inaudible conversación, al hombre que a su lado ascendía por la escalera mecánica, mientras yo descendía, bajando de inmediato la mirada para no tropezarme con el tiempo transcurrido. El hombre que ahora ascendía a su lado por la escalera del centro comercial la acompañaba siempre por entonces a casa, en su versión de chaval desenfadado, al acabar las largas tardes en la piscina, a donde la venía a buscar tras el trabajo. Con el rabillo del ojo ambos hemos seguido las líneas de nuestras trayectorias opuestas. Nunca diremos nada. Ni siquiera he pensando qué le habré parecido, pasando junto al mío, de repente, su tiempo, el de ella. Escaleras del tiempo. Ella llevaba un peluche en sus manos, envuelto para regalo. Y yo la amé todas las tardes de aquel verano en que la enseñé a nadar.

 

 

05/01/2009 00:47 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 3 comentarios.

ANNIE LEIBOVITZ: UNA FOTO DE PENÉLOPE Y ALMODÓVAR

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Buscaba algunas fotos de Annie Leibovitz y me encontré esta pequeña perla: Pedro Almodóvar y Penélope Cruz. Él es el dueño de El Havana y ella su mejor estrella. Una buena muestra de la composición, del glamur y de la puesta en escena de al fotógrafa norteamericana.

05/01/2009 09:53 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos Hay 1 comentario.

LA VIDA EN UN CUENTO / 5

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SUERTE

 

Son muchos los jugadores que van a entrenar solo por verla. Carolina es rubia y misteriosa, una de esas mujeres cuya belleza ha trabajado la vida a golpe de buril y de adversidades. Conduce un ‘Picasso’ oscuro. Son muchos los que encuentran un leve pretexto para verla un instante en el almacén trasero: van a por balones, quieren más conos para la sesión de entrenamiento, buscan tiritas, gasas o el linimento. Jamás pierde la sonrisa: colabora, busca en las alacenas o en las bolsas de masaje, y sigue con su faena. Como si no fuera con ella. Como si no supiera que es la atracción de los viernes y la fantasía más procaz en el bullicio de las duchas. Ordena todos los equipajes, los de los alevines, infantiles, cadetes, juveniles y veteranos, y los deposita minuciosamente sobre una mesa. Al lado, como si pensara en otra cosa, coloca las carpetas con las fichas y la pizarra magnética que ha solicitado el entrenador de juveniles.

 

De noche, cuando todos se han ido, se acerca a la escultura y la besa. La pieza recuerda al capitán Luis Acosta, el último clásico del campo de San Atilano, que falleció en un accidente de coche. Besa la escultura, las letras de ese “Siempre te recordaremos”, y luego mira hacia el cementerio. Allí, en una tumba adornada con un balón de piedra, descansa el futbolista de su vida. Ella, aún ahora, le desea suerte antes de salir al campo cada vez que acaricia la camiseta del número diez.

*La foto es de Frank Horvat.

 

06/01/2009 09:27 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

HORST P. HORST: EL CORSÉ NEGRO

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Horst P. Horst es autor de una maravillosa foto de un corsé blanco que se ha utilizado en varias ocasiones como portada de libros, entre ellos en uno de Javier Marías. En 1943, realizó esta delicada instantánea de un corsé negro, esculpido en un cuerpo hermoso dibujado de sensualidad y de luz.

06/01/2009 09:34 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

CLARÍN COMENTA LA REEDICIÓN DE MOYANO EN TROPO

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El diario Clarín de Buenos Aires en su sección de Sociedad acaba de publicar este artículo de María Neder sobre la reedición de El trino del diablo de Daniel Moyano. Me lo envía uno de sus editores: el infatigable Oscar Sipán, que acaba de publicar en Onagro su libro de relatos Avisos de derrota. Este jueves, en ‘Artes & Letras’ lo reseña José Domingo Dueñas. El foto está Daniel Moyano con Julio Ramón Ribeyro, dos magníficos narradores.

 

[‘EL TRINO DEL DIABLO’, UNA PARÁBOLA SOBRE LA SALVACION POR EL ARTE, PUBLICADA EN 1974

Tropo editores Reedita en España una gran novela de Daniel Moyano

Admirado por Rulfo, Cortázar y Gelman, el escritor se exilió en Madrid desde 1976. ]

MAGIA. "NO ME CONSIDERO UN ESCRITOR REALISTA", DECIA DANIEL MOYANO.

Un editor de Zaragoza, Oscar Sipán, acaba de reeditar en España el relato del escritor argentino Daniel Moyano que cuenta la fundación mítica de la ciudad de La Rioja en el año 1591, El trino del diablo, originalmente publicado en 1974 con un prólogo de Augusto Roa Bastos. Para esta reedición con el sello Tropo Editores, Sipán acompañó esta novela de Moyano con un texto que Mario Benedetti escribió en el diario español El País en 1992, a pocos días de la muerte de Moyano en Madrid, donde vivía exilado desde 1976. "Para sobrevivir -llegó a España con su esposa y dos hijos- ejerció de plomero, buscó tiempos y espacios para ir escribiendo su Libro de navíos y borrascas, novela suscitada por la represión y el exilio. Solo en los últimos tiempos consiguió un trabajo que armonizaba con su vocación cardinal: la Universidad de Oviedo lo llamó para que dictara cursos de narrativa y estaba tan contento con ese gesto como si le hubieran regalado un Stradivarius", decía Benedetti en El País. Admirado por Gelman, Cortázar y Rulfo, "merece la reedición de todas sus obras, es tremendamente injusto que los textos de un autor de la categoría de Moyano no puedan conseguirse en España", opina Sipán.


La reedición de El trino del diablo está acompañada por otros seis cuentos de Moyano -entre ellos, Tía Lila, Desde los parques, o el relato con el que ganó el Premio Juan Rulfo en 1985, El halcón verde y la flauta maravillosa- que confirman su cosmovisión y fuerza lírica. Músico y escritor a la vez, en Moyano se unen la música como salvación -la musicalidad de su prosa- y la literatura: "Moyano no propaga doctrina, no teoriza ni argumenta, simplemente narra", decía José Bianco. "Estamos ante un realismo profundo a fuerza de ser objetivo", decía Roa Bastos.


De chico, Moyano jugaba con Ernesto Guevara en el pueblo cordobés de Alta Gracia, ambos robaban frutas del huerto de un músico español exilado, Manuel de Falla. Desde 1959 en La Rioja trabajó como periodista -durante muchos años fue allí el corresponsal de Clarín- y a la vez, docente en el Conservatorio Provincial de Música, era violinista en el Cuarteto de Cuerdas de esa institución.

En 1968 con El oscuro, editada por Sudamericana, ganó el Premio de Novela de la revista Primera Plana: los jurados eran García Márquez, Roa Bastos y Marechal. La dictadura militar de 1976 lo secuestró durante una semana, sufrió torturas y simulacros de fusilamiento -hechos que lo marcaron de por vida- y debió ocultar la primera versión de El vuelo del tigre, reeditada en Madrid en 1981. Amigo de Haroldo Conti y Antonio Di Benedetto, el hecho es que Moyano siempre se consideró "un autor del interior", más cercano espiritualmente a Rulfo y Onetti que a Borges. El escritor Mario Paoletti decía que el encuadre simbólico de Moyano "nos remite a las mejores páginas de otros maestros, como Franz Kafka y Cesare Pavese".

"Al cuento hay que tocarlo en un buen violín y bien tocado" decía Moyano a sus alumnos de taller literario en Cádiz. La música como salvación: esto se ve claramente en El trino del diablo cuando, en la fundación inicial de La Rioja, dos mil indios armados con flechas envenenadas oyen el Kyrie en el violín de Francisco Solano. Conmovidos por la música, los indios desisten y no llevan adelante su ataque. El protagonista del relato, Triclinio, es un violinista que -entre La Rioja y una villa miseria porteña- simboliza la pureza en un país desangrado por la violencia, la locura y la barbarie dictatorial.

En 1997 en la iglesia Passionkirche de Berlín se estrenó una versión musical de El trino de diablo, obra del guitarrista italiano Carlo Domeniconi, colega y amigo de Ricardo Moyano, hijo del narrador. La obra musical, una estructura operística pensada para instrumentos de cuerdas, piano y percusión, luego fue interpretada en 1998 en el Philharmonic Hall de Berlín. "No me gusta fotocopiar la realidad, no me considero un escritor realista, no describo las cosas tal como suceden", decía Moyano. Traducido al inglés y al francés, ya era tiempo de que el mundo mágico de Daniel Moyano regresara a las librerías.

http://www.clarin.com/diario/2009/01/06/sociedad/s-01834212.htm

 

06/01/2009 14:46 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

HISTORIA DE BLANCA LUZ BRUM. Por JAVIER RIOYO

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[Hace algo menos de un mes leía este artículo de Javier Rioyo en El País, y desde entonces yo también he seguido la huella de Blanca Luz Brum. Traigo aquí el texto y una de sus mejores fotos.]

 

BLANCA LUZ BRUM

Por Javier RIOYO

Pocas mujeres americanas tan inquietantes, tan hermosas e incomprensibles como Blanca Luz Brum. Hace años, en Montevideo, en la librería del judío Moses, compré un libro sobre la vida de una inquietante y hermosa uruguaya, unas falsas memorias escritas por Hugo Achugar. Las devoré fascinado y desde entonces llevo años persiguiendo al fantasma real de una mujer que parece una leyenda. Atrapado por su vida, por sus excesos -no soy el único, me acompañan Andrés Trapiello y Juan Manuel Bonet-, el otro día me volví a encontrar con su realidad, su mito, en un artículo de Soledad Gallego-Díaz. Hablaba de un mural del "coronelazo" y pintor David Alfaro Siqueiros. Los desnudos de la mujer rubia de esa obra perdida, y rescatada en Buenos Aires, son los de Blanca Luz, su mujer durante algunos años al principio de los treinta del pasado siglo.

Seductora, muy joven, Blanca Luz Brum se escapó de su colegio de monjas y se dejó raptar por un poeta enfermizo.

Tuvo muchos amores, muchos hombres, muchas ciudades y varias vidas. Coqueta, mentirosa, seductora, desde que muy joven se escapó de su colegio de monjas, se dejó raptar en una motocicleta por el poeta enfermizo, moderno, amante de Lenin, del fútbol y niño bien limeño Parra del Riego. Ella había nacido hermosa y con ganas de escapar. Tuvieron un niño y el poeta murió. Y Blanca Luz siguió su vida enamorando a poetas, políticos, pintores, revolucionarios y ricos. Y abandonándolos. Fue una "reina comunista", una cortesana de tiempos revolucionarios. Exaltada escritora, poeta mediocre, que desde su belleza, su impertinente juventud y su osada libertad se metía con "las poetisas gordas, invertidas, sucias; con los poetas serios, muñecotes rellenos de piedras, melenudos, momificados, egipciados...".

Tiempos de amor con el estalinista, bebedor de tequila y gran pintor que ya había gritado "abajo la pintura de caballete", Siqueiros. Una vida llena de emociones, cárceles, confinamientos, asesinatos políticos, aventuras revolucionarias y amigos que se llamaban Frida Kahlo, Diego Rivera, Tina Modotti, Eisenstein, Álvarez Bravo, Sandino o Pablo Neruda, con él conoce alguna noche de amor. Mientras su marido la pinta desnuda para el mural del rico mecenas Natalio Botana, ella ya está enredada con el "emperador, el ciudadano Kane" de la prensa argentina. No le dura mucho Botana. Cambia de amante, de país, y se casa por la Iglesia -sin haber renunciado a la fe comunista- con un ingeniero chileno. Después vendrían los amores peronistas, incluido Juan Domingo, antecedentes de aventuras entre la progresía y la burguesía de Chile. Cada vez más rubia y más conservadora. Quiere luchar contra "los rojos", huir de Allende, refugiarse en la España de Franco. Termina sus días protegida y admirada por Pinochet, en la isla de Robinson Crusoe. Olvidada de sus viejos compañeros de viaje, vive su última huida hacia delante.

Artículo publicado en: El País, 14 de diciembre de 2008.

 

06/01/2009 18:19 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas No hay comentarios. Comentar.

UN RETRATO DE MICHAEL THOMPSON

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Buscaba una foto inconcreta de Edward Steichen, un retrato de un escritor, y no lo encontré. En ese breve paseo he encontrado esta estupenda foto de Julianne Moore, realizada por Michael Thompson, en la que recrea un famoso cuadro.

06/01/2009 22:10 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos Hay 1 comentario.

PEDRO UGARTE: UN MICRORRELATO GENIAL

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Los libros, los cigarrillos, tu hijo y sus juguetes, el rostro de tu esposa.

Estás en casa, y es de noche, y apagas la última luz. Qué extraño: de pronto todo desaparece.

 

PEDRO UGARTE. De Materiales para una expedición.

 

[Llevo algunos días leyendo el libro Soplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español de Fernando Valls, aparecido en Páginas de Espuma. Me encuentro con esta deliciosa pieza, y me alegra el despertar. Esta de Augusto Monterroso quizá no sea inferior al del dinosaurio: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí". La foto de Lupita es de Adrián Mendoza.]

Hoy me siento bien, un Balzac, estoy terminando esta línea.

07/01/2009 10:17 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 12 comentarios.

DOS MÚSICOS OSCENSES. Por LUIS LLES

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JUSTO BAGÜESTE y JAVIER CARNICER: Lijas

Exilios y encuentros a la luz de la palabra

 

Una palabra tan sonora y expresiva como es “Lijas” sirve para dar título al primer disco conjunto de Justo Bagüeste y Javier Carnicer, dos creadores oscenses en el exilio (el primero en Madrid y el segundo en Barcelona), cuyas carreras hasta ahora sólo se habían aproximado de forma tangencial. Y, sin embargo, aunque a nivel personal sean muy diferentes, sus universos creativos ¡tienen tanto en común! La misma filosofía existencialista, la reivindicación de la bohemia, el ansia por experimentar, el gusto por la heterodoxia, el deseo de decir lo de siempre de una manera radicalmente distinta. Son puntos que unen, aunque sea de forma esquiva, la trayectoria de ambos creadores.

 

Los doce temas que componen este disco son, efectivamente, lijas para el alma, para curar sus heridas y exorcizar sus demonios a través de una conjunción casi mágica entre palabra y música. En cierta forma, tiene su precedente en “Inducing the Poetic Dreams”, álbum del año 2003 de IPD (proyecto personal de Justo Bagüeste), en el que experimentó ya con algo que se podría definir como poetronics, una forma de conjugar poesía y electrónica, entrelazando estrofas y cables, palabras y sonidos. El recorrido de Justo Bagüeste es, desde luego, uno de los más largos, dilatados y multiformes de la música española reciente: Clónicos, Rey Lui, Polansky y el Ardor, Corcobado y los Chatarreros de Sangre y Cielo o los múltiples rostros de IPD son solo algunos de los hitos que lo jalonan. Y en cuanto a Javier Carnicer, a su labor como poeta se une su liderazgo en dos de los proyectos más intensos del post-punk oscense: Carnicería Carnicer y Manicomio Romántico.  

 

“Lijas” es una suerte de mosaico en el que cada pieza encaja perfectamente en el conjunto y, al mismo tiempo, mantiene su independencia. El hecho de que en cada tema haya una voz invitada en un idioma diferente en cada caso (solo se repite el alemán) ayuda a configurar este puzzle convertido en fascinante Torre de Babel. El itinerario comienza con “Club privado”, con su enigmática atmósfera tejida en clave de jazz electrónico y trenzada con la ayuda de músicos de la escena aragonesa: Juanjo Javierre, Orencio Boix, Felipe Garzo y Fernando López (Pársec). Después, el oyente puede dejarse envolver en el politizado y vibrante sputnik funk de “Dominio” o en la psicodelia futurista de ese “Lamento del misántropo”, que se beneficia de un sugerente toque de guitarra a cargo de un Gonzalo Lasheras próximo a la estética sonora de los devaneos de Steve Hillage para Gong.

El viaje continúa con el lirismo acendrado del ambient dub de “Soñador insomne”, con apoyo atmosférico de Frank Rudow (ex Manta Ray), para adentrarse después en esa especie de oda ermitaña que es “Primer pensamiento”, a ritmo de hip hop bizarro. Le siguen el pesimismo militante de “Panorama”, inmerso en una barroca exploración sónica; el jazz pacifista de “Sed” (con el apoyo “arquitectónico” de Susana Cáncer); el inquietante ronroneo post-rock de “Bajo continuo” (con un formidable trabajo en la guitarra de Felipe Garzo); y la música neo-concreta de “Flor de ceniza”, un escalofriante poema de amor y locura (con guiño incluido a Leopoldo Mª Panero) en el que destaca la magnífica labor de Pelayo Arrizabalaga en los turntables.

 

Y ya iniciando la recta final, “Probador” es, como diría John Huston, un paseo por el amor y la muerte, acompañado por la trompeta de Markus Breuss y la voz de Morti, cantante de Skizoo. “Otros humos” es, sin duda, la canción más canción del disco, la más pop, con Javier Corcobado en la guitarra y Morti de nuevo cantando, y con ciertos ecos de la psicodelia a la catalana de Música Dispersa. Y “Lijas” se despide con la oda amorosa de “Carmen, en francés (¡claro!) y mecida por el swing. Son, en total, doce píldoras para curar el alma a golpe de poesía sonora. Doce certeros disparos al corazón de ese oyente con sensibilidad que, afortunadamente, todavía existe.

 

Luis Lles

 

 

LA ECLECTICA MADRILEÑA,

Promoc. y contacto: 630 456 882

*El retrato del poeta Javier Carnicer pertenece a Lorenzo Belarde.

 

 

 

 

 

 

 

 

07/01/2009 14:48 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

ARREOLA Y SUS FANTASMAS

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La mujer que amé se ha convertido en un fantasma. Yo soy el lugar de sus apariciones.

 JUAN JOSÉ ARREOLA

*La foto es de Robert Farnharm.

07/01/2009 15:02 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 2 comentarios.

CARLOS MIRAGAYA: ACTA DE UNA DESPEDIDA AL 2008

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[Así ha despedido el año, desde Alemania, Carlos Miragaya, hermano de Víctor Mira, gran amigo de Víctor Juan y hombre realmente fascinante. Copio aquí su texto, que incluye un detalle de cariño y de evocación de un encuentro que tuvimos en la calle Francisco Vitoria hace algunos años. Carlos se distingue por su lucidez y por su ausencia de afectación.]

 

Update - Spanish

He aquí llegadas, nuevamente, estas nativitas fechas.

Sépase antes que nada que este mi Goodbye 2008 bebe y hace oficio de ese complejo proceso de despedida que es el Good-bye Series de mi hermano el genial artista y santo Víctor Mira. Adiós. Adioses. El adiós de Gustav Mahler, Das Lied von der Erde (Libreto), Der Abschied (La despedida), Sexto Movimiento. ¿De dónde tengo yo en mí que la letra se basaba en el libro Ecce homo - Cómo se llega a ser lo que se es (Wie man wird, was man ist. 1889), de Friedrich Wilhelm Nietzsche?
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Las nativitas fechas es fiesta cristiana, de nacimiento. Celebra el nacimiento en este (sic) mundo de un individuo llamado Jesús de Nazaret.

Las nativitas fechas labran en la relidad una suerte de vórtice, torbellino, remolino o ciclón que impele a eso llamado consumo, todopoderoso agujero negro que todo engulle y deglute y que es la paja (sic) que alienta el crimen (de lesa humanidad) que es en sí completo el necio mecanismo que viva carne teje el condicionamiento del rumbo del mundo y con ello y por ello el des-rumbo consecuente proporcional de más de 6.000 millones de humanos rumbos.

Deseo que venidero tiempo vea este tiempo de pertinaz oscurantismo (oposición sistemática a que se difunda instrucción, persistente defensa de ideas o actitudes irracionales o retrógradas y su muy tenaz perseverar de dictamen o resolución) como obstrucción con grande peligro de necrosis isquémica (infarto) de los sutilísimos tientos que es la viva aguja de marear de la evolución de la vida.

A este espacio-tiempo de tiniebla mental ya le aplicó Francisco Gómez de Quevedo y Santibáñez Villegas, Señor de La Torre de Juan Abad y Caballero de la Orden de Santiago, el antídoto universal de la punta de florete de su péñola. "Poderoso Caballero es Don Dinero". Fuerza. Mueve el imposible perpetuum mobile del manubrio económico, que constituye el dicho crimen de lesa humanidad. Salud, Quevedo, a y en "España Jode - Una Corrida de Toros" (Alonso Quijorna, seudónimo, Madrid), obra literaria hermana de España crónica - Un partido de fútbol (Alonso Quijorna. Madrid. 1990).

Explotada al máximo la circustancia de las nativitas fechas se dan unos días de tregua en los que casi por completo suspende su actividad succionadora o de intensa gravitación (Intensidad del campo gravitatorio) el torbellino diario de la existencia común. Es el epicentro de ciclón. Se da ahí un silencio, una paz y dicha tales que derretirse de gusto es demasiado poco decir. | También para él llegará la noche en la que dormir imposible sea y siéntese a su mesa de labor. Todo duerme. La lluvia no azota los cristales. Es medianoche. Oigo al 'gran duque'. ¡Terribilísimo grito! | Ambrosía que dioses alimenta.

En la tregua del epicentro de ciclón de las nativitas fechas me gusta invitar a los sucesos, pensamientos y sentimientos del año a presentarse ante mí: grandes y pequeños, trascendentales y nímios. Truth tie versus white tie. No se trata en absoluto de ningún ágape, mas sí lo perteninente. Elixir aburbujado hay. También natural sustancia química esencial para la supervivencia de todas la formas conocidas de la vida. Nos movemos, somos propia natura en el ámbito. Gala ninguna interfiere. Única Gala. Nos saludamos. El sucinto y desenfadado intercambio trae a consciencia. Mas lo que traido a consciencia en este vitalísimo acto de hallarse vivo no es sistema alguno de referencia, no interfiere, se halla a posteriori, es sólo información, conocimiento, respecto a algo, saber obtenido de la experiencia. No se halla presente en la observación. No interfiere. El centro de este ámbito, en el que todos nos hallamos posados, es una muy grande mesa redonda, en noche como la que fue el reciente día miércoles 24 de diciembre, Nochebuena, Heiliger Abend, Christmas Eve, Réveillon de Noël. Quedaban ese día 7 días para finalizar el año. Hoy quedan 3 días para finalizar el año. Es el Día de los Santos Inocentes.

Carlos Miragaya

Düsseldorf, domingo día 28 de diciembre de 2008.

*Una obra de Víctor Mira.

 

07/01/2009 19:23 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas Hay 1 comentario.

AMOS OZ: LA SENSUALIDAD DE LOS LIBROS

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Mi padre tenía una relación sensual con los libros. Le gustaba tocarlos, escudriñarlos, acariciarlos, olerlos. Le excitaban los libros, no podía contenerse, enseguida les metía mano, incluso a los libros de personas desconocidas. Es cierto que los libros de antes eran mucho más sexys que los de ahora: tenían qué oler y qué acariciar y tocar. Había libros con letras de oro estampadas sobre las aromáticas pastas de piel, algo ásperas al tacto, pero que hacían que te recorriera un escalofrío como cuando se toca algo íntimo e inaccesible, algo que se estremece y tiembla al contacto de tus dedos. Y había libros que tenían tapas de cartón forradas de tela y pegadas con una cola que tenía un olor asombrosamente sensual. Cada libro tenía un olor propio, secreto y excitante. Algunas veces la tela estaba un poco separada del cartón y se movía como una falda atrevida, era difícil evitar mirar por el espacio oscuro que había entre el cuerpo y la ropa y respirar allí aromas de vértigo…


Amos Oz

Una historia de amor y de oscuridad. Siruela, 2004.644 páginas.

 

[Acabo de entrar en el blog de Lara López, www.laralopez.com, locutora de radio (me encanta oírla a mediatarde o en la sobremesa cuando cuenta historias de músicos y secretos de las canciones), degustadores de mil y una músicas y una intensa prosista, y encuentro este fragmento de uno de mis libros más apreciados de Amos Oz. El fragmento tiene algo de historia de amor y de erotismo con los libros y con la literatura. Esta foto de Hermann Hesse está realizada por Gret Widmann en 1927.]

07/01/2009 21:35 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

HIPÓLITO G. NAVARRO: DOS CUENTOS BREVES

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[Hipólito G. Navarro acaba de recoger una selección de sus cuentos en El pez volador (Páginas de Espuma). Le pido que me mande un par de textos, y me hace llegar estos dos, sorprendentes y deliciosos. la foto pertenece a Camera Work.]

 

La inspiración

 

Hay que imaginarse el escenario: los días todos iguales del Polo Sur, una atardecida eterna que arropa de desvaído azul un universo frío, plano y desamueblado. En el espacio que nos interesa recortar tal vez se puedan suponer, además de la superficie helada y blanca, tres o cuatro pingüinos a lo lejos, si acaso en un ángulo a la izquierda los deshilachados amagos amarillos de una aurora boreal. Poco más. Y frío, un frío abstracto y desacostumbrado para los termómetros.

Pero en el centro de la escena está el iglú, como una redonda y rotunda provocación. Y en su interior, la historia: despaciosos sucederes presididos por el calor. Los padres se aman desnuditos bajo las blanquísimas pieles de oso, la abuela come a lentos puñados de un pescado blanco salpicado de rojo intenso en las agallas, y el hijo entretiene su mirada en el alegre bailoteo de las llamas en el fuego del hogar. Esa contemplación ensimismada le ocupa todas las horas; hay poco colegio por esas latitudes. No se trata de perder el tiempo, aunque lo parezca, como no se pierde el tiempo si se observa toda una tarde el vaivén del mar golpeando en la costa o el resto de la noche el cuerpo desnudo de la mujer que hemos amado. Los ojos del niño han subido y bajado al compás de las llamas durante horas y horas, y ahora tiene como dos brasas las pupilas. Afuera todo lo más quedará un solitario pingüino rezagado, el paisaje aún más plano bajo el peso de difíciles constelaciones. Es entonces cuando el niño casi lo susurra: «Bueno..., y yo ahora me pregunto...: ¿qué es un rincón?».

 

 

Los k

 

No es muy grande la mesa que aquí tengo. Justo lo suficiente para el ordenador y la impresora, un taco de hojillas para notas, la funda de las gafas..., el bote de los bolígrafos también, la macetilla con el cactus para absorber las radiaciones... y el teléfono éste desde el que le cuento.

Sí, en efecto, ya hace un rato largo que pasó, pero es que usted siempre comunica.

De aquí mismo salieron, de los agujeritos del auricular, uno a uno, muy despacio, como si disimularan. Luego fueron entrando por la rejilla de ventilación del aparato, también en fila india y en silencio, como la otra vez. Se pudo ver enseguida cómo algunos atravesaban por la pantalla apagada, escarbando desde dentro, con una intermitencia de iconos desquiciados, mientras otros aparecían de súbito, sin apenas transición, por la bandeja de salida de papel de la impresora.

Tan sólo unos cuantos, de intenciones menos cibernéticas, bajaron directamente a la mesa. Impunes y envalentonados, estuvieron recorriendo cada una de las púas del cactus, el interior de la funda de las gafas, la mullida y confortable brevedad de la gamuza amarilla que en otro tiempo utilicé para limpiar las lentes. Incluso un par de ellos se colaron por el agujerito del mechero, y a través de la rosa transparencia se los podía ver como nadando en el gas, que es líquido sin embargo, como sabe.

¿El total? Tres o cuatro docenas como mucho. No me explico cómo han logrado convencer a los millones que albergaba el aparato, y llevárselos a todos.

Así que esta vez, y por favor, nada de ampliaciones de memoria ni de placas añadidas. Mejor será que me instale un disco duro todavía mayor, si acaso un disco externo adicional para estas emergencias. Ya ve lo fácil que ha sido quedarse de nuevo sin los puñeteros megas. No es que el aparato se quede pequeño, desfasado, como usted profetizó; se ha quedado en blanco, encefalograma plano así ataque las teclas en plan Stravinsky intentando recuperar algún archivo.

Que con esos archivos pasa como con las abuelas, que más tarde o más temprano se queda uno sin ellas, eso también me lo dijo la otra vez. Se repite usted, amigo. Hace mucho ya que yo no tengo abuelas. A una no llegué ni a conocerla.

Y que me ponga del lado de los k. Eso también. No seré yo precisamente quien deje de considerar como bastante razonable y hasta justificado su abandono. Nadie mejor para conocer de primera mano mi producción, la que luego se hace pública..., y también la otra. Una novela entera perdí en la otra ocasión. ¿Se ríe? Bueno, sí, tendría que reírme de nuevo un poco yo también. La pérdida de una novela a medio escribir es la mejor oportunidad que se le presenta a uno para lloriquear por un motivo verdaderamente absurdo, una alegría exquisita que no se da todos los días. Transcurrido un tiempo, además, el suceso termina por convertirse en una lección soberbia, de lo más edificante: verifica uno que las novelas las pierde uno y sólo uno, y no, como en algunos momentos me hubiese cabido suponer, que las está perdiendo la historia de la literatura o, todavía más, la literatura misma...

Usted tardará semanas en poder atenderme. Me lo estaba viendo venir. De todas formas apúntelo en su agenda: fulanito ge punto de tal se quedó otra vez sin megas. Si usted, que es un buen técnico, en alguna de sus reparaciones se los encontrara y corrobora que en efecto son los míos y no otros, me los manda con una buena bronca, haciéndoles los cargos.

Vía módem, estamos okey, de acuerdo; dejo la línea abierta. Le pago con tarjeta.

Un momento, un momento: he llamado mesa a esta torpe composición, a su basto acabado: un tablero sin pulir sobre dos cajoneras macizadas de libros por un lado y un caballete a punto de vencerse por el otro. Es no obstante la mesa que me sirve. Diga a su hermano, pues, que se venga con la lija cuanto antes. La mesa ha quedado que da pena. Defecan mucho, encima, los malditos k.

 

 

08/01/2009 08:19 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

HOY BORRADORES, A LAS 2.05 DE LA MADRUGADA

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El primer Borradores del año 2009 se emitirá esta madrugada, a las 2.05, del jueves al viernes. Contará con la actuación del grupo Volador, que prepara nuevo disco: estrena un tema de su próximo disco ‘El largo viaje’, y dos de sus intérpretes Antílope y Anazul explican la trayectoria de una banda que se mueve en los terrenos del pop emotivo.

 

Borradores emite una extensa entrevista con el ganador del Premio Planeta Fernando Savater, en la que habla de su última novela, ‘La Hermandad de la Buena Suerte’, de la pasión por los caballos, del terrorismo y de su afición a autores como Stevenson o Chesterton. Ignacio García-Valiño habla de su nueva novela, ‘El corazón de la materia’ (Plaza & Janés), donde mezcla una historia de amor y muerte con algunas de las supercherías y supersticiones en torno a la ciencia, en diversas ciudades del mundo. El programa también visita la exposición ‘Por las ramas’ de Eva Armisén en el Torreón Fortea, donde la pintora aragonesa que reside en Barcelona explica las claves de su obra esencialmente narrativa, con atmósfera de cuento.

 

Acuden al plató la poeta Marta Navarro, que acaba de publicar su poemario ‘Ocho islas y un invierno’, y la cuentista y profesora Clara Járboles, que ha editado su cuento infantil ‘Simón el parsimonioso’. El narrador David Jasso presenta su nueva novela, ‘Día de perros’, una narración inquietante de robos, persecuciones por Zaragoza y un inesperado final en una estación de cercanías y en los teleféricos de la Expo; la novela es un texto futurista que sucede en el verano de 2010.

 

El programa se completa con dos de sus secciones habituales: Rebeca Tabales recomienda en ‘Letras para la vida’ el libro ‘Las correcciones’ de Jonathan Franzen, y Enrique Redel explica las claves del sello que dirige, Impedimenta, y recomienda algunos títulos.

 

 Borradores se emite esta noche a las 2.05 de la madrugada, después de la emisión de dos capítulos de la serie Héroes, del informativo nocturno, del programa de nieve Bajo cero y del programa de Luis del Val, que esta noche se emite a las 0.20 horas. Os recuerdo el horario, del que nos hemos enterado esta misma mañana, porque sé que algunos grabáis el programa. Algunos de los reportajes son muy bonitos, especialmente el de Nacho García-Valiño, grabado en la librería el Pequeño Teatro de los Libros.  (Ya sabéis que podéis seguir el programa fuera de Aragón en el canal 97 de Canal Satélite Digital, por ejemplo. La ilustración es de Eva Armisén.)

 

08/01/2009 19:55 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Temas aragoneses Hay 1 comentario.

USE LAHOZ: DIÁLOGO SOBRE SU NOVELA 'LOS BALDRICH'

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[Hoy, cuando andaba por Buñuel y por Tudela con Eduardo Laborda y con mi hija Aloma, me ha llamado el joven escritor Use Lahoz, hijo y nieto de aragoneses. Su madre es de La Almolda y su padre de Hoz de la Vieja. Publica la novela Los Baldrich en Alfaguara con un intenso lanzamiento. He aquí una breve ficha: Use Lahoz nació en Barcelona en 1976. Publica en medios como El Periódico de Catalunya, El Viajero de El País o Qué leer. Es autor de la novela Leer del revés (2005), distinguida en el Festival du Premier Roman de Chambery, y del libro de poemas Envío sin cargo (2007). El propio autor me envía esta entrevista realizada por el gabinete de comunicación de Alfaguara, con Rosa Junquera al frente. La foto de Use Lahoz es de Óscar Carriquí.]

 

PREGUNTA: La primera pregunta es inevitable. ¿Existieron de verdad los Baldrich?

Los Baldrich no han existido más que en la ficción, pero a menudo, después de tantas horas con ellos, de tan ficticios que son me parecen más reales que el autor. Posiblemente estaban dormidos en mi interior, y como en casi todas las historias, en esta hay una pequeña parte endógena y una gran parte ficticia.

Para mí, lo más importante de una novela es la historia, y que esta sea lo más fascinante posible. Quería hacer una novela de personajes que abarcara parte de la historia última de España y que se emparentara con la quimera de un personaje emprendedor y brazo derecho de sí mismo. Me interesaba poner en juego a unos personajes en situaciones que puedan arrancar la conciencia del lector y que generen preguntas y sentimientos contrariados. Creo que Jenaro Baldrich, en ese papel de magnate y patriarca de una familia que no puede dominar, promueve muchas interrogaciones. A Jenaro se le puede admirar y se puede odiar al mismo tiempo. Me gustan los personajes arrepentidos, que no se van a tiempo y que se arrepienten y tienen que vivir con ello. Baldrich es un personaje camaleónico, con mucha personalidad, que nunca muestra debilidad por el desmembramiento familiar, ni mucho menos que sufre por las cosas perdidas. En ese sentido quería hacer una saga clásica, pero con un narrador poco clásico.

 

P: ¿Por qué un narrador tan ajeno a la familia para contar la historia de los Baldrich?

Como en casi todo en la vida, en literatura también son importantes la distancia y el tiempo, por eso el narrador de Los Baldrich es un personaje ajeno a ellos. Gracias a eso vive con pasión e intensidad la vida de una familia que no es la suya, pero que paulatinamente va asumiendo. Nunca se dice de donde viene porque eso no importa, es lo de menos.

 

P: La historia de la España de la segunda mitad del siglo xx acompaña en todo momento a la familia. ¿Se trata sólo de un marco en el que ubicar a los protagonistas o es un personaje más?

La historia del último siglo en España es trágica, pero tiene un punto fascinante y perfecto para enmarcar una historia. Desde los años cincuenta hasta los noventa los cambios y los avances tecnológicos, políticos, sociales, artísticos son muchísimos. Es un marco propicio para poner en juego a unas generaciones que sueñan pero que enseguida renuncian a lo soñado. Me interesa ese espacio en el que se pasa de ser un país auténtico, espontáneo, a un país de nuevos ricos, seducido por “lo razonable”.

 

P: Los Baldrich es la historia de una ambición, la de Jenaro,  un hombre que se vale de la amistad y de la confianza para lograr el éxito empresarial y que impone una tensión familiar asfixiante. ¿Coincidía con los patrones de la época?

Jenaro es un tipo que se desdobla en su propia necesidad de controlar todo y a todos, le traiciona el hecho de ser demasiado conservador con su revolución interna. La historia de Jenaro Baldrich debe mucho a la ilusión de querer dar forma a su quimera, ya que tan pronto descubre que su sueño es real, se deja llevar por “los pies en la tierra” y “la sangre”, y eso le lleva a despreciar el sentido de la amistad. Yo creo firmemente que se arrepiente en su fuero interno de muchas cosas, pero nunca lo dirá ni se le notará. Con el tiempo, Jenaro pasa con más facilidad de la que imaginaba, y con una absoluta falta de memoria, de la ambición a la avaricia desmedida. El sueño del cosmopolitismo lleva a Jenaro Baldrich a tener muy claro lo que quiere y a tratar de conseguirlo al precio que sea, absorbiendo grandes dosis de cinismo. La Barcelona de la época era muy propicia para gente como Jenaro, sin escrúpulos y con dinero, pero sobre todo con un proyecto. En ese aspecto, por supuesto que coincide con los patrones de la época, puesto que Jenaro sabe relacionarse, manejar sus intereses, y a golpe de inventio y estraperlo, se hace un hueco con su atrevimiento y con su independencia y, dicho sea de paso, “adelantándose” al régimen franquista.

 

P: El propio Jenaro, con su affaire con Francesca, acaba traicionando el buen apellido de la familia. ¿Es Sagrario la única que permanece hasta el final en el lugar que le ha sido asignado?

Francesca es producto de su conquista, de su cosmopolitismo. Es ella quien le hace sentir como a él le gusta en privado, es lo desconocido que atrae a los cobardes con poder. 

Sagrario es víctima de su condición humilde. Y eso es algo que no le deja crecer. Por tanto, el lugar que se le ha asignado es ese, el de la señora de, lo que pasa es que en realidad ella no se atreve ni siquiera a serlo porque se avergüenza de sí misma y puede que sepa que ese universo no debería de haberle correspondido.

 

P: El fútbol ocupa en la vida de los personajes un lugar tan importante como los negocios…

El fútbol es pasión y acompaña a esos personajes toda la vida. Para Mateu es algo más, lo ha vivido desde pequeño y muchas de sus ilusiones de niño se han proyectado en su equipo. En cambio para Jenaro es una distracción, un ambiente adecuado para generar más relaciones sustanciosas. Podemos decir que Mateu siente los colores de su equipo, Jenaro siente los colores del dinero.

 

P: Tal vez Jaime, el hijo mayor de Jenaro, sea el personaje más desvalido emocionalmente, no acaba de encajar en ningún lado…

Jaime no forma parte de lo razonable, es capaz de sentarse al lado de un campesino y entablar conversación, por lo tanto no es un Baldrich como su padre pretendía.

En realidad, Jaime Baldrich es un personaje que transita por los márgenes de su apellido. Siente que no le pertenece. Es el primer hijo de Baldrich y en él se proyecta la frustración de un padre que no lo acepta pero jamás lo desprecia. Jaime no quiere querer a su familia, pero no tiene más remedio que quedarse con ella. Tiene un peso fundamental en la novela porque representa la debilidad, la fragilidad del ser humano, la incertidumbre. Es un personaje lleno de preguntas, perdido en el laberinto de su estirpe, que no encuentra su lugar, y en ese sentido es muy contemporáneo. Es el contrapunto a su padre porque no ven la vida de la misma manera.

Ahora bien, es probable que si Jaime hubiera sabido la verdad, y se la hubieran sabido transmitir, no hubiera pasado lo que pasa. Además, Jaime tiene un trastorno mental al que nadie se enfrenta y sobre el que todos pasan de puntillas. No obstante, la incomunicación entre Jaime y su familia es total. Su mayor problema es que cada vez que encuentra cómplice se le acaba yendo, primero es Roger, después Nati y finalmente Ignacio Párbole, con cuya marcha ya no puede lidiar, ¿para qué?

 

P: El otro hijo, Rodrigo, parece representar la gran esperanza para Jenaro. ¿En qué momento se tuerce esa relación?

Rodrigo avivaba los sentidos delante de su padre, pero era incapaz de pedir que le echaran una mano, y así acabó siendo leña. La relación se tuerce cuando Jenaro descubre que su hijo es más de recoger los frutos que de sembrarlos. Jenaro es un tipo emprendedor, visionario, muy trabajador. Su padre le supo transmitir esa dedicación, pero él tiene dificultades para hacerlo con los suyos.

 

P: Nati es la única que consigue alcanzar un modelo de familia en el que priman la amistad, el amor y la comprensión. ¿Ha caducado el modelo de la familia tradicional española?

La familia tradicional permanecerá siempre, pero en la vida actual hay otros tipos de familia. La gente se mueve mucho, vive fuera de casa, en otros países, y tiene la necesidad de hacerse sus otras familias en otros lugares. Es normal.

En muchas familias ocurren situaciones absurdas, casi surrealistas, en las que primos y hermanos que no se soportan, o que ni si quiera se conocen porque no tienen nada en común, tienen que comer juntos el día de Navidad, por suerte, hoy en día, tienen la oportunidad de hacerlo con la tele puesta, lo cual ayuda a evitar daños mayores. Ese tipo de familia está condenada a extinguirse. Puede parecer un tópico pero es cierto, la familia es una imposición y los amigos no. La propia Nati Baldrich acaba teniendo dos familias y convive con ellas.

 

P: Resulta muy interesante la forma en que se describe la evolución de la fisonomía de Barcelona con el paso de los años. ¿Es muy diferente la Barcelona de hoy?

Sin duda es muy diferente. Es una ciudad donde todo el mundo tiene su parcela. Barcelona ha cambiado mucho en los últimos treinta años. Sigue siendo una ciudad fantástica, pero es víctima de su propio éxito. Ha conseguido convertirse en un hotel de lujo. Me interesa esa Barcelona de Los Baldrich, la Barcelona como miscelánea mediterránea, puerto de ilusiones emprendedoras, negociante,  exportadora de sí misma, como el propio Baldrich.

 

P: Hablando de ciudades, ¿Madrid y Barcelona son un marco o más bien un personaje?

Son las dos cosas a la vez. Madrid se presenta como ese espacio propicio a las casualidades, que va absorbiendo gente sin preguntar de dónde vienen. Madrid es la ciudad en la que todo es posible. Y cuando vives en ella, te das cuenta de que es cierto. En la novela hay una casualidad que sólo es creíble en Madrid, porque las relaciones humanas son mucho más directas, más de contacto físico que de teléfono.

Por su parte, Barcelona es fundamental en el desarrollo de Jenaro Baldrich y en la formación de su personalidad. Los dos van creciendo juntos.

En cierto modo sí que es un homenaje a dos ciudades con formas de vida diferentes pero complementarias, que son marco y personaje a la vez. La historia de Los Baldrich de ninguna manera podría darse en otras ciudades que no fueran estas.

 

P: No obstante también hay sitio para Argentina…

Sí, el Buenos Aires de las cartas de Ignacio Párbole es un universo completamente distinto al de la Barcelona de Sagrario. Son lo opuesto. Luego se gira la tortilla y mientras uno recupera la dignidad el otro está siendo fulminado. La dictadura militar del cono sur fue algo tremendo, salvaje. Barcelona acogió a muchísimas familias de exiliados argentinos y uruguayos en los finales de los setenta y principios de los ochenta. Yo mismo crecí en Barcelona con compañeros de clase argentinos, que siendo niños contaban traumatizados, pero sin saber conscientemente lo que contaban, episodios durísimos cuyo recuerdo los hacía llorar en el patio a las primeras de cambio. Luego viví mucho tiempo en Montevideo, donde hice grandes amigos uruguayos que habían vivido el exilio en una Barcelona que les recibió muy cordialmente y que no había manera de que olvidaran.

 

P: Jaime, Roger Segura e Ignacio Párbole comparten una intensa afición por la música. ¿Es ésta  un modo de escapar de la realidad que los rodea?

Es difícil entender la vida sin música, es evidente. En esos años formaba parte del presente y futuro de la propia personalidad de cada uno. Cada disco se diseccionaba y se compartía, les hacía sentir, pensar, compartir y también fantasear, claro que sí.

 

08/01/2009 22:17 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

JOSÉ GIMÉNEZ CORBATÓN: DE 'MORIR AL RASO'

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[El escritor José Giménez Corbatón y el fotógrafo Pedro Pérez Esteban suelen colaborar en distintos proyectos. Ya lo han hecho en varios, como el universo de las Masadas, la historia de la cueva de Cambriles o los paisajes de Gúdar, y ahora vuelven a hacerlo en un libro sobre los paisajes de la Guerra Civil. Le pido a José que me envíe uno de sus textos. Y aquí está. Le pediré a Pedro una foto, pero no tengo por aquí su correo.]

 

PELDAÑOS

 

José GIMÉNEZ CORBATÓN

        

He subido las escaleras despacio, a pasos cansinos. No me esperaba hacerlo así. Tantas veces como había imaginado este momento. Me veía saltando de cuatro en cuatro los peldaños, corriendo hasta golpear la puerta con los puños enrabiados, cruzando el umbral hacia los brazos abiertos, los ojos llorosos que me aguardaban. Morderle los labios, hundir los míos en su boca, secarle las lágrimas con las yemas de los dedos, acariciarle los párpados con la punta de la lengua. Sentir su pecho latiendo contra el mío. Deslizarle luego las palmas de las manos, muy despacio, por la espalda, hacia abajo, hasta las caderas, mirarla a los ojos apartando un poco la cara, lo justo para distinguir el brillo verdoso, recuperar su pálpito, perderme en el fondo, en el fondo de la mirada, en el fondo del rostro tan ansiado, extraviarme en el cuerpo inacabable, terso, aguardándome. Pero he subido despacio, y me he detenido en cada rellano, preguntándome qué me paralizaba, qué me hacía escalar de ese modo hacia la felicidad tan anhelada. El silencio. He entendido que era el silencio. El rumor callado del patio de vecinos. He mirado por una ventana abierta. He visto la ropa tendida, limpia. He respirado el olor de las sábanas. He oído la voz de un niño, apenas un gemido. Y la respuesta sosegada de una mujer, muy queda, remolona. Luego alguien, me lo ha parecido, abría el grifo de un fregadero, y lo volvía a cerrar. Un gesto simple. El agua. He escuchado el agua. Un murmullo tenue, borroso, aunque preciso, indistinto. He alcanzado el siguiente rellano y me he sentado en la escalera, apoyando las puntas de los dedos en las sienes me he dicho varias veces que no podía ser cierto. No, me he dicho, no puede ser cierto. No puedes ser tú. Es otro el que sube las escaleras de tu casa. Es otro el que teme el abrazo. Y entonces me ha estallado la cabeza. Sí. Ha sido como si algo me explotara en el cerebro. Un bramido pavoroso, y el ruido de las piedras al chocar las unas contra las otras, al desintegrarse, al convertirse en toneladas de tierra deshecha, sepultadora, y me he visto otra vez en la fosa atronante de todos los días, como tantas veces estos últimos meses, y me he encogido otra vez, como tantas veces estos últimos meses, he escondido la cabeza entre las rodillas, tapándome la nuca con las palmas de las manos, y me ha parecido que gritaba como tantas veces estos últimos meses, alaridos de hartazgo, mugidos de buey impotente y humillado. No sé cuánto tiempo he estado así, hasta que el estrépito ha desaparecido. Me he puesto de pie, todo en silencio de nuevo, y he creído percibir el dibujo de una risa, apenas un bosquejo de risa, un apunte de risa, una risa dibujada con un lápiz muy fino. He subido un piso más. Y he oído entonces los murmullos de la siesta, hace tanto tiempo. Tanto tiempo hacía, que me ha parecido que no fuera yo quien los hubiera vivido, que fuera otro, un tercero. No el que soñaba con el abrazo del encuentro. No el que no se atrevía a vencer los últimos peldaños. Un tercero. Un hombre que echaba la siesta, tiempo atrás, dejándose adormecer por los rumores de la casa: antes de que todo se desmoronara, cuando había niños jugando en el patio, sin miedo a los pájaros de hierro que desfiguran el cielo; cuando las mujeres bordaban sentadas en los umbrales, ávidas de sol y de palabras. Un hombre que se dejaba acunar por los quejidos de la radio que ella escuchaba muy baja, para no molestar al hombre que quería echar la siesta. O su propia voz, apenas audible, bien entonada, dulce, como las raíces / de la enredadera / que va alimentando / la pena en mi pecho / con sangre en mis venas. No sé cuál de los tres ha subido el último tramo, ha mirado por la ventana del patio el cielo dorado de la tarde, se ha plantado delante de la puerta, cansino, herido de repente por no sé qué mal indefinible, un dolor de almendra amarga en el pecho, ha llamado muy suave, como acariciando la madera, y ha atisbado sus pasos al otro lado, el oleaje frondoso de la falda, el silbido de las piernas, la respiración cadenciosa, tranquila. Y ha esperado.

 

De Morir al raso

*La foto es de Boris Pasternak y de su familia.

 

08/01/2009 22:58 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

SAMUEL WOLSTENHOLME Y EL BLOG DE PIERO

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Durante una temporada, quizá una de las más aciagas de los últimos tiempos, la 2001-2002, tan mala como la pasada, iba a La Romareda a redactar contracrónicas, y por allí coincidía con un cronista muy particular: Juan. Era boticario, periodista y escritor oculto o secreto. Hace algún tiempo, Paco Cálamo me invitó a dar una charleta a varios alumnos de unos de sus cursos de escritura creativa, coordinados por dos buenos escritores y amigos Manuel Vilas y Javier Sebastián. Allí estaba Juan: apasionado, con ganas de aprender y con una ironía que yo no conocía. Esta mañana ha entrado en el blog y anuncia que él también tiene un blog, donde escribe de todo, y también, como entonces, de fútbol. Su blog es http://piero.blogia.com. Le copio la fotografía y un artículo breve de las relaciones entre el fútbol español (alude a Juande Ramos, ahora en el Real Madrid: dice hoy Sergio Ramos que con él entrenan mucho más que con Schuster) y el fútbol inglés. Aquí está y aquí está también el enlace.

 

SAMUEL WOLSTENHOLME

 

[La foto corresponde a Samuel Wolstenholme. El futbolista inglés jugó a principios del XX más de cien partidos con el Everton. Internacional con Inglaterra. Entrenaba en Alemania en 1914. Fue hecho preso en Berlín al inicio de la Gran Guerra. Tras pasar por varios equipos, fue entre 1924 y 1926 el primer entrenador profesional de la Gimnástica de Torrelavega. El Tottenham ganó la última Carling Cup con un español en el banquillo {Juande Ramos}. El fútbol, a veces, es recíproco.]

09/01/2009 09:49 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

JESÚS PEDRO LORENTE: UN ESTUDIO DE ORENSANZ

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Jesús Pedro Lorente, el profesor de historia del arte, escribe la siguiente nota:

[Queridos amigos, me alegra poder comunicaros que ya está colgada la  versión pdf del libro bilingüe El escultor Ángel Orensanz: un artista global en la esfera pública, en la web del Centro de Investigación sobre Arte y Ciudad (CER POLIS) de la Universidad de Barcelona. Así, los que no lo hayais recibido o no hayais podido comprarlo en las librerías, donde se vende a 30 euros, os lo podeis descargar gratis (tarda en torno a un minuto en bajar). La dirección es http://www.ub.edu/escult/1.htm.


Un abrazo y mis mejores deseos para el año 2009.
Jesús Pedro Lorente]

 

*Hace un par de días, desde París, me llamó Ángel Orensanz. Quería contactar con mi homónimo Antón Castro de Muxía, que ha dejado el Instituto de Milán por un cargo superior en el Ministerio de Cultura y prepara una gran exposición de arte español. Ángel querría estar ahí. Ya de paso me anuncia que le hacen una gran antológica en Moscú y que han galardonado, de nuevo, su vídeo El séptimo sello, un homenaje a Ingmar Bergman.

*En la foto, servida por el servicio de prensa de Cajalón, pueden verse a Ángel Orensanz, Jana Catalán y Jesús Pedro Lorente. Al cuarto invitado no lo conozco. Agradeceré que alguien me diga quién es.

 

09/01/2009 10:06 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas No hay comentarios. Comentar.

ILDEFONSO-MANUEL GIL: TRES POEMAS TIERNOS

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Anoche hacía un frío terrible. Hacia las once nevó levemente. No tuvimos entrenamiento: solo acudieron Aitor, Mario Calvera; entre otros, Diego tenía exámenes y Jorge está lesionado: el pasado martes, en un partido estupendo que acabó en tangana, recibió una fuerte patada que no le deja entrenar y no sabemos si podrá jugar mañana contra el Salvador. Más tarde apareció Adrián Serna, que vino con un curioso regalo: sus padres Arturo y Tracey le habían dado, para mí, una monografía de Ildefonso Manuel-Gil, publicada por el Instituto Juan de Lanuza e ilustrada por los niños, entre ellos por dos de sus nietas: Lucía e Irene. Es un libro en tinta azul con simpáticos dibujos.

 

Copio aquí algunos poemas:

 

1

La niña mira sus manos

y se le llenan los ojos

de pétalos y de pájaros.

 

Milenaria maravilla:

en el juego de sus dedos

se está encontrando a sí misma.

 

2

 

Por los caminos del tiempo

voy cogido de tu mano

esperando en el recuerdo.

 

Hay un pajarito verde

que lleva escrito en el pico

“Adiós mi vida, en mi muerte”.

 

3

 

¿Qué paloma mensajera

me dijo que eras tú

para que yo te quisiera?

 

Mas ¡qué pobres, las palabras:

diciéndote que te quiero

casi no te digo nada!

*La mujer de moda: Kate Winslet, fotografiada por James Whitel.

09/01/2009 10:28 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

LA VIDA EN UN CUENTO / 6

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EL OTRO, EL MISMO

 

Siempre me digo lo mismo: querría ser lo que no soy. Querría saber contar historias, pensar tan bien como otros, querría saber sonreír y borrar el vaho de cansancio y derrota que me enturbia la mirada y me devuelve al mundo, huraño y envuelto en aspereza. Siempre me digo: querría ser quien conmigo va y que no es yo mismo, sino el hombre a quien sueño que debiera parecerme.

 

[*Retrato del joven Henry James.]

 

09/01/2009 11:35 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

UNA MUJER CONTRADICTORIA. Por CARLOS MANZANO

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UNA MUJER CONTRADICTORIA

No sé si alguno de ustedes se ha encontrado alguna vez en su vida con una de esas mujeres que en un primer momento solo se atreverían a calificar de vulgar, tosca, carente de finura, una de esas típicas feúchas que parecen no haber encontrado todavía su lugar en el mundo, ni siquiera un minúsculo espacio que las acoja, pero a la que sin embargo poco tiempo después no dudarían en describir como terriblemente bella, lacerantemente hermosa, brutalmente atractiva. Son, en efecto, mujeres inclasificables a las que no resulta fácil adaptarse, que poseen la extraña cualidad de ser una cosa y su contrario, que representan condensada la imagen perfecta de la mujer y la hembra, la niña y el animal. ¿Se hacen cargo de lo que quiero decirles?

Yo he convivido varios meses con una mujer que respondía punto por punto a esa descripción, una chica de aspecto difícil, rostro ampuloso y formas demasiado marcadas, casi diría que protuberantes, pero que dependiendo del día, de la tonalidad de la luz o de la alineación de los astros podían revelarse profundamente exóticas e incluso llegar a ser calificadas como osadas, rabiosamente salvajes: pómulos sobresalientes; labios no tanto carnosos como generosamente dotados, amplios, absorbentes; ojos, más que gatunos, tristemente vívidos, maravillosamente alicaídos…

No sé si resultará fácil comprender lo que voy a decirles –las personas no estamos acostumbradas a convivir con lo dual, con lo multiforme, con lo ambivalente: nos atraen más las certezas, aun cuando sean irremisiblemente falsas–, sobre todo cuando esa extraña dualidad física tan fascinante y odiosa se hacía extensible al conjunto de su personalidad.

Olga era por lo menos dos mujeres a la vez: convivían en ella dos mundos casi opuestos, rivales más bien, como si siempre estuviese en guerra contra ella misma. Y esa característica a veces me traía loco y otras me desesperaba hasta la locura. La amaba casi tanto como la odiaba y la necesitaba de la misma manera que me repelía. Había noches en que hacer el amor con ella nos conducía a un inmenso estallido de voluptuosidad y lujuria donde ambos vibrábamos de placer hasta elevarnos en espíritu sobre nuestras propias carnes de mortal; en otras, en cambio, se dejaba penetrar con el mismo desinterés y la misma falta de ardor con que se tomaba el café los lunes de madrugada o recogía los platos después de comer.

A veces, cuando volvía de trabajar, se sentaba a mi lado y me contaba hasta en sus más nimios detalles todo lo que le había deparado el día. Otras tardes, en cambio, se ponía delante del televisor y, silenciosa y abstraída, lo encendía con el mando a distancia sin que pareciera importarle lo más mínimo el programa que echaran pero, eso sí, ignorándome por completo, negando incluso cualquier indicio de mi presencia. En esos momentos, si me hubieran dicho que yo era invisible, lo hubiese creído a pies juntillas.

A veces, el chiste más estúpido la hacía reír a carcajadas, y otras no había manera de modificar su rostro serio y circunspecto cuando se empeñaba en cerrarse en banda a cualquier influjo exterior. No solo era imprevisible y contradictoria: sobre todo era inexplicable, impenetrable, hermética. Indescifrable. ¡Cuánto sufrí por su culpa! ¡Cómo me devané los sesos tratando de descubrir qué le hacía comportarse de una u otra forma, dónde estaba el mecanismo que regulaba sus reacciones y sus estados de ánimo! Pero todo esfuerzo resultó inútil. La racionalidad no tenía nada que ver con ella. Olga era así: sencillamente no estaba hecha a la medida de lo humano. De ahí quizá su extraño atractivo. Y también su insoportable carácter.

Como es fácil comprender, no aguantamos mucho tiempo juntos. Un día, y tras encontrarme sus maletas a la puerta de casa, su figura enérgica e incontestable se presentó ante mí por última vez.

–No te soporto más –me dijo–, estoy harta de tus cambios de humor, de tus manías y de tus contradicciones. No se puede vivir con alguien así, con un hombre que un día se comporta como el amante más maravilloso del mundo y al día siguiente te ignora como si ni siquiera te conociera. Estoy cansada de tus idas y venidas, de tus paranoias y de tu inconsciencia. Y sobre todo de tu falta de sensibilidad: sobre todo de eso. No se puede vivir así, Daniel, las personas tenemos sentimientos, no se nos puede tratar con semejante desprecio. Te adoro cuando te muestras amable y cariñoso, cuando te interesas por mí, cuando me dejas entrar en tu vida. Pero eres inaguantable cuando permaneces horas callado, en completo silencio, negándote a contestar a una sola de mis preguntas; cuando no me dejas ni que te toque y rehúyes la más tímida de mis caricias; o cuando me esquivas con todo el descaro del mundo como si mi sola presencia te resultara inaguantable, o peor aún, odiosa. No hay quien te comprenda, Daniel, y sin comprensión no hay relación que valga. Así que me voy para siempre. No quiero saber nada más de ti. He esperado demasiado tiempo a que cambiaras, me empeñaba en darte una oportunidad tras otra, pero ahora sé que es imposible. Tú eres así y así te morirás. Y no hay nada que ni yo ni nadie podamos hacer.

Lo terrible es que en ese instante no se me ocurrió qué contestarle. Creo que me pilló con pocas ganas de hablar.

 

*El texto es de Carlos Manzano, fotógrafo, escritor y director de la revista Narrativas. Acaba de publicar una nueva novela en Mira. La foto es suya.

09/01/2009 15:16 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 2 comentarios.

EL NUEVO JUGUETE DE CANON DE J. A. MELENDO

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José Antonio Melendo es un fotógrafo que siempre busca los mejores modelos. Acaba de ponerme una pequeña nota y me dice que se ha comprado este juguete de Canon.

09/01/2009 22:09 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos Hay 1 comentario.

ALFREDO BRYCE ECHENIQUE, CONDENADO POR PLAGIO

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[El diario El País, en su sección de cultura, publica la noticia de la condena de Bryce Echenique por plagio. Creo que éste es uno de los casos más extraños de la historia de la literatura. Bryce es un autor talentoso, responsable de un libro excepcional como Un mundo para Julius y de otros estupendos libros, sobrado de asuntos, de ideas y de magnífica prosa. Seguramente, aquí habría una inverosímil novela sobre la creación…]

EL PAÍS

  El autor de Un mundo para Julius, el peruano Alfredo Bryce Echenique (Lima, 1939), plagió un total de 16 artículos de 15 autores distintos, según ha resuelto el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual de Perú (INDECOPI), quien ha sancionado al literato y ha difundido la noticia a través de un comunicado. Los artículos se publicaron en diversos medios de comunicación peruanos y españoles. El escritor ha sido sancionado con una multa de unos 40.000 euros.

Los textos plagiados, o copiados ilegalmente (según INDECOPI), son los siguientes: Potencias sin poder, de Oswaldo de Rivero (publicado en Quehacer, Perú, mayo 2005), Uso social del tabaco, de Eulalia Solé (La Vanguardia, España, julio de 2005), La leyenda de John Lennon genera cerca de 19 millones de euros al año, de Nacho Para (Periódico de Extremadura, España, diciembre de 2005), Londres busca detectives, de Carlos Sentís (La Vanguardia, España, julio de 2005), La estupidez perjudica seriamente la salud, de Jordi Cebrià Andreu y Víctor Cabrè Segarra (Revista Jano España, octubre de 2005).

En la revista Jano también fueron publicados, Estrellas médicas, de Sergi Pámies; La angustia de Kafka y John Steinbeck, un novelista de los oprimidos, ambos de Juan Carlos Ponce; John Ford, la épica del Western, de Blas Gil Extremera; El psicoanálisis de Woody Allen, de Benjamín Herreros; Cultura y civilizaciones, de Cristóbal Pera y La enfermedad de la nostalgia, de Luis M. Iruela. La nueva amenaza nuclear, de Oswaldo de Rivero, fue publicado en 2005 en la web www.contexto.org. Ségolène, de corazón, de Francesc-Marc Álvaro, apareció en La Vanguardia en 2006; también Cómo combatir el terrorismo, de Joseph María Puigjaner fue publicado un año antes en ese diario catalán. Además, el texto William Blake y los proverbios del infierno, de Jorge de la Paz, apareció en la revista ANUIES, de México, en julio de 1986, asegura INDECOPI.

"Durante la investigación Bryce Echenique, a través de su abogado, argumentó en su defensa que los artículos no habían sido publicados en el Perú y por ello no se podía pretender protección por las normas nacionales. Por otro lado, señaló que habían sido publicados sin su autorización, por lo que negó ser el autor de las mismas", señala el organismo peruano.

Sin embargo, INDECOPI desestimó su posición, al tener en cuenta que varios de los textos del denunciado fueron reproducidos en medios nacionales, por lo que las infracciones se cometieron en territorio peruano. Además, se consideró que los textos plagiados tuvieron amplia difusión al ser publicados en medios de comunicación de gran tiraje y estuvieron a disposición del público en distintas páginas Web

En su resolución, la institución determinó que Bryce Echenique "infringió el derecho moral de paternidad en la modalidad de plagio y el derecho moral de integridad. El derecho moral de paternidad es la facultad que tiene un escritor a ser reconocido como autor de una obra, es decir, que se debe publicar su nombre o seudónimo en caso su obra sea citada por un tercero. En tanto, el derecho moral de integridad está referido a que el autor puede oponerse a cualquier modificación o mutilación de su obra", indica INDECOPI.

Cabe apelación

Finalmente, la decisión fue sancionar al escritor con una multa de 50 Unidades Impositivas Tributarias, equivalentes a 177.000 nuevos soles (41.000 euros). Por su parte, el escritor Bryce Echenique, puede presentar apelación ante el Tribunal del INDECOPI, segunda y última instancia administrativa de la institución. Alfredo Bryce Echenique fue denunciado anteriormente ante el INDECOPI por presunto plagio en agravio del escritor Herbert Morote Rebolledo. Sin embargo, en dicho caso, Bryce no fue sancionado al no contarse con pruebas suficientes que corroboren la supuesta infracción.

*La foto corresponde a los fondos de la agencia EFE.

 

 

10/01/2009 03:14 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

JOAQUÍN MURILLO: HA MUERTO EL GRAN GOLEADOR

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[Esta mañana, a las seis, en el hospital Royo Villanova, ha fallecido el ex futbolista Joaquín Murillo (Barcelona, 1932-Zaragoza, 2009), uno de los grandes goleadores del Real Zaragoza de todos los tiempos: marcó 113 tantos en 174 partidos. Murillo será incinerado mañana a las dos, en la capilla uno de Torrero, aunque no habrá velatorio hoy. Su deseo, así se lo había anunciado muchas veces a su hijo Joaquín Murillo, actor y músico, es que parte de sus cenizas se arrojen al estadio de La Romareda. Llegó al Real Zaragoza en 1957, procedente del Valladolid, y permaneció aquí hasta 1964, aunque su último partido lo jugó en noviembre de 1963. De ahí, antes de su retirada, partió al Lérida. Finalmente, regresó a Zaragoza y regentó durante años el bar La Espiga. Recibió varios homenajes del club y de la Asociación de Peñas del Real Zaragoza, el último en 2007, coincidiendo con los 75 años del Real Zaragoza. Recato aquí este texto que le dediqué hace algún tiempo.]

 

MURILLO: EL ARIETE QUE LO REMATABA TODO

 

Los cronistas de la historia del Real Zaragoza quizá no hayan sido justos del todo con el gran cañonero del club: Joaquín Murillo, barcelonés formado en el Europa, autor de 113 goles en 176 encuentros y máximo goleador en Primera División. Nada más y nada menos que 90 aciertos en 146 choques. Ahí supera a Pichi Alonso, Pardeza, Saturnino Arrúa, Eleuterio Santos, Paquete Higuera, Raúl Amarilla y Poyet. Y a Marcelino Martínez Cao, quien ostenta un total de 116 (otros hablan de 122) tantos en 331 encuentros, aunque sólo 73 han sido obtenidos en la máxima categoría, a los que deben sumársele los goles en las competiciones europeas y copa del Generalísimo. La pugna con un más que emergente Marcelino, en 1964, condujo a Murillo a la despedida por la puerta falsa del club en febrero de ese año: un sector de los aficionados le pidió con pancartas que se quedase, que continuase marcando goles desde los ángulos más diversos y en las posiciones más acrobáticas.



Pero El Pulpo --que se las había tenido con el entrenador Antonio Ramallets: taciturno y rígido, le expulsó de un entrenamiento-- partió al Lérida y poco después se retiró para siempre.        

Las excelentes monografías del club reproducen algunas fotos suyas, incluso le recuerdan como fugaz capitán antes de que Yarza se convirtiese no sólo en el portero asombro de España sino en el abanderado de Los Magníficos, pero pocos se detienen a narrar sus goles, su entrega, su increíble carisma que comenzaba con su larga estampa rubia, su flamante bigote, sus brazos desnudos, está remangado en casi todas las instantáneas. No son demasiados los que parecen considerarle un auténtico ídolo ni reparan en su indiscutida titularidad: Mundo, Rosendo Hernández, César, etc., para todos el equipo fue un poco Murillo y diez más. Murillo, durante los siete años que estuvo en Zaragoza, fue un clásico del club: encarnó la entrega honesta, la terca convicción en el arte de golear, la brega constante aliada con la calidad.         

Su eficacia no admite parangón, salvo la rutilante campaña de 1961--1962 en que el peruano Seminario obtuvo el único Pichichi absoluto en la historia de los blanquillos. Pese a ello, Murillo materializó 18 dianas, y en un par de encuentros, contra Osasuna y Betis, repitió el codiciado hat trick. Algo que también había logrado la temporada anterior, famosa porque el Zaragoza quedó tercero en la Liga y adquirió al versátil Negro Benítez, que se moriría en un estadio tras la ingestión de una lata de mejillones en mal estado: Murillo fusiló tres veces al Elche y al Valladolid, su club de procedencia en 1957, cuando fue adquirido por el Zaragoza.

   
Desde su llegada, los números cantan. Fue el goleador del club año tras año. He aquí sus cifras: en la temporada 57/58, logró 15 goles; en la siguiente sintonizó a las mil maravillas con Mauro y Wilson y marcó doce. En el curso 59/60 repitió la docena e inició esa virtud particular de la triple diana: curiosamente acertó en tres ocasiones contra el Granada y el Las Palmas, en sendos choques que terminaron 6-2 a favor del Zaragoza, presidido por Faustino Ferrer. Una curiosidad casi increíble: Murillo marcó tres goles en la Copa de Ferias en octubre de 1962 frente al Glentoran y el resultado final fue 6-2. En la gran temporada 60/61 formó con un Miguel rejuvenecido (venía del Atlético de Madrid y los aficionados, ante su velocidad y su regate, pedían a gritos que fuese convocado para la selección), Marcelino, Duca y Lapetra, una de las delanteras más consistentes de la Liga; Murillo, bien como ariete, como interior o como falso mediapunta, marcó nada menos que veinte goles y rivalizó con jugadores a los que admiraba como Di Stefano o Puskas. Al año siguiente, el año triunfal de Seminario, cuyo fichaje fue un serial con el Barcelona y el Sporting de Lisboa, El Pulpo rubio añotó 18 tantos: igual marcaba con el pie, de remate seco, de jugada o por veloz desbordamiento, que con la cabeza, arriba, a media altura y en plancha. Era el perfecto depredador del área que, en cuanto el rival le concedía metros o un espacio mínimo en el que remecerse, hacía diabluras letales. El Barcelona le tenía un gran respeto y César confiaba en su carisma y en su determinación, hasta el punto de que lo hizo jugar contra el equipo azulgrana con fiebre. El estilete enjuto y flexible como mimbre cumplió con su gol habitual.        

Aquel Zaragoza que acariciaba las mieles del éxito contaba con jugadores formidables como Severino Reija, Marcelino, Gonzalo Sigi, conocido por La octava maravilla del mundo, etc. En la temporada 1962--1963 llegaron Santos, Santamaría y Villa, entre otros, y el conjunto alcanzó la final de la Copa del Rey, que perdió en el Nou Camp ante el Barcelona por 3--1. La delantera integrada por Marcelino, Villa, Murillo, Sigi y Lapetra poco pudo hacer ante Pesudo. Comenzada la Liga, se fue Seminario a Italia y dejó créditos entusiastas: jugó ocho domingos y marcó otros tantos goles. Para entonces ya se sabía que César iba a ser el nuevo entrenador culé y que el ex arquero Antonio Ramallets le reemplazaría en la Romareda. Con su incorporación, Joaquín Murillo, iniciaría el éxodo definitivo de los estadios y montaría sucesivos negocios de hostelería.         

Ningún aficionado de veras habrá olvidado su fina complexión, su testa elevada y su feroz determinación. A su manera, sin llamar en exceso la atención, sin suscitar titulares épicos y sin haber generado una literatura que merecía, halló su paraíso ideal en el área y frente al cancerbero. Ahí era una auténtica figura.

10/01/2009 10:45 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Real Zaragoza Hay 3 comentarios.

EL GARRAPINILLO PERDIÓ CON EL SALVADOR: 1-3

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El Garrapinillos juvenil ha perdido hoy, tras acumular ocho victorias consecutivas (y una más, en el amistoso ante el Montecarlo de Carlos Arnal), ante el Salvador B. Se jugó en su amplio campo, de césped artificial, y el equipo local venció por 3-1, tras remontar el gol de Jorge Rodríguez, que remató una espléndida jugada de su hermano Diego. Dos fallos defensivos y un penalti, que pareció innecesario, fueron el premio acaso excesivo para el conjunto jesuita.

 

El partido tuvo cuatro fases: la primera parte del primer tiempo, el Salvador fue superior: dominó el centro del campo, jugó un fútbol aseado y con buenas transiciones, aunque no generó demasiado peligro. A partir del minuto 30, el Garrapinillos recuperó el pulso, llegó arriba con nitidez y Pirri malogró un gol cantado. En la segunda parte, hasta el minuto 20 o 25, Garrapinillos se adueñó del partido: generó el gol, generó varias jugadas de mérito, Diego volvió a hacer una impresionante jugada, dejó atrás a todos y en el duelo contra el portero, ganó éste: rechazó y abortó una espléndida jugada e impidió el 0-2. Poco más tarde, Pirri lanzó al larguero y marró, y Jorge realizó un desborde por la izquierda que mereció ser gol: el pase hacia Pirri se paseó a puerta vacía y acabó cerca del poste y fuera.

 

De golpe, un poco más allá del ecuador de la segunda mitad, se produjo la reacción del Salvador: se aliaron su buen juego y dos despistes defensivos del Garrapinillos, para ponerse por delante; más tarde, una falta de entendimiento entre Alfredo y Miguel Ángel Gayoso derivó en un penalti, que el delantero del Salvador lanzó con maestría.

 

No hubo mucho más. El Salvador tomó el pulso al choque, provocó más ocasiones, y el Garrapinillos dependía básicamente de las jugadas de Diego, de algún que otro avance de Jorge y de Pirri, que no tuvo ayer su mejor día.

 

El Garrapinillos jugó a ráfagas, con intensidad y desvalimineto, pero pecó de falta de efectividad en los momentos determinantes y adoleció de condición física. Esta semana no se entrenó y eso, al final, se pagó caro. El resultado pudo haber sido otro perfectamente, pero tampoco hay que restar mérito alguno al triunfo del Salvador. Estuvieron mucho mejor en el arreón final. El Garrapinillos formó así: Gayoso; Alex Velilla, Alfredo, Marcos, Aitor; Diego, Mario Calvera; Miguel, Jorge, Adrián Serna; y Pirri. Entraron en la segunda parte Jaime, Alex Navarro y Juan.

 

José Antonio Melendo acudió a hacernos fotos con su nueva cámara. Y entre los espectadores estaba el gran Jorge Melero, que bajó un instante a saludar. Poco después, un gol de Braulio (otra vez) le daría la victoria al Real Zaragoza y el liderato de la Segunda División.

*El gran José Antonio Melendo apareció por el campo con su cámara nueva, que adquirió en La Casa del Fotógrafo de Jacinto, padre de nuestro delantero Juan (de lo que me he enterado hoy), y captó así el momento en que Jorge marcaba nuestro único tanto.

10/01/2009 21:08 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Deportistas No hay comentarios. Comentar.

ADRIÁN SERNA: LANCE CON UN JUGADOR DEL SALVADOR

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Adrián Serna no ha hecho el mejor partido de la campaña, pero rindió bien. Pugnó por su banda; especialmente en la segunda parte estuvo inspirado. La buena noticia para nosotros es que intenta serenarse, acoplarse al equipo y que se siente importante. Así lo vio, durante la primera parte, el fotógrafo José Antonio Melendo. Adrián Serna penetró por la banda izquierda, aunque de vez en cuando permuta su posición por Jorge. Le cuesta aguantar 60 minutos, y de eso también se resiente el Garrapinillos.

10/01/2009 21:17 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Deportistas No hay comentarios. Comentar.

GINÉS LÓPEZ GÓMEZ: UN POEMA PARA EL DOMINGO

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Dime

Dime donde has llegado

y te diré de qué huías.

Dime a qué tablas te acercaste a morir

y te diré quién te hirió de muerte,

dime que espalda recuerdas desdibujarse

y te diré que mano se cerró mientras caías.

Dime si en las líneas de un paso de cebra

ves un puente o una cárcel,

si en medio de la noche el miedo

o una tregua,

si en una bala ves un animal herido,

o en un vaso de agua

brotes verdes,

o el hielo de próximos inviernos.

Dime donde guardas tinta negra

y te diré qué montañas mueve

sobre fondos blancos;

dime lo que no viste pero dejó quemadura,

y ya todo será buscar un orden

nuevo a tus mismas palabras,

y sabrás donde te espera el Sur,

y el mar del que naciste.

 

[Ginés López Gómez me envía una hermosa carta y algunos poemas, y una sugerente alusión a la nieve y a este blog. Así de entrada, tengo que salir, cuelgo estos versos suyos. La foto es de Nathalie Portman.]

11/01/2009 11:40 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

CARLOS BARBÁCHANO GLOSA A DULCE MARÍA LOYNAZ

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[Carlos Barbáchano me envía este artículo sobre Dulce María Loynaz, Premio Cervantes en 1992, y su libro Últimos días de una casa. Es el artículo extenso y hondo que analiza también otro libro muy sugerente Un verano en Tenerife.]

 

Por Carlos BARBÁCHANO

 El pasado 31 de diciembre se cumplía medio siglo de la aparición en Madrid, 27 años antes que en Cuba, del poema mayor de Dulce Mª Loynaz, Últimos días de una casa. Se edita en formato de pequeño libro, con prefacio de Antonio Oliver, esposo de Carmen Conde, en la imprenta de los Hnos. Soler. Pocos días después, curiosa coincidencia, sobreviene la Revolución Cubana, que da al traste con la organización social y política  de la isla bonita, carne de dictadura a lo largo del siglo.

     La revolución que infiltra el largo poema de Dulce, medio millar de versos blancos agrupados en cortas y flexibles estrofas en un largo y emocionante monólogo donde la propia casa que acogió la juventud de la poeta nos relata sus tres últimos días de existencia, poco tiene que ver con el levantamiento popular de comienzos de 1959. Loynaz nos dramatiza líricamente la desaparición de la clase patricia cubana, simbolizada en la mansión del Vedado, y el asentamiento de la boyante burguesía  que desde inicios del XX había tomado las riendas del poder económico a través de un capitalismo salvaje que en pocas décadas acabaría con los antiguos valores.

     Los dos grandes vectores narrativos, el espacio y el tiempo, articulan el poema que se abre en medio de un inquietante e inhumano silencio, un silencio incómodo y viscoso que contrasta con el silencio humano que sentía a veces cuando se vivía en ella y sus moradores se ausentaban o el sueño reponía sus fuerzas. Ese conocido silencio provenía “de ellos”; incluso sus ausencias conllevaban regresos. La casa los notaba siempre unidos a ella “por alguna cuerda invisible, íntimamente maternal, nutricia”. Puesto que el hombre, aunque no lo sepa: “unido está a su casa poco menos/que el molusco a su concha”.

     Esta reflexión martiana encabezará otras distintas que rítmicamente engarzan las diversas partes del poema potenciando sus efectos dramáticos por medio de evocaciones del pasado. Otro silencio nos lleva a la muerte la Ana Mª, una de las niñas, muerte que anticipa la destrucción de la casa y que le impulsa a declarar con melancolía: “soy ya una casa vieja”.

     Constatación que nos conduce a la vejez y a la carencia de espacio. Los nuevos tiempos comportan un asunto tan actual como el de la especulación del suelo, lo que además supone la progresiva desaparición de los árboles, los pájaros, el sol, la presencia visible del mar… La casa se ve cercada por nuevas casas, se siente “ya su prisionera”, “extranjera en su propio reino”.

 

     “Cuando me hicieron, yo veía el mar”, nos confiesa; lo tenía cerca, “como un amigo”. Poco a poco va perdiendo su visión, deja de paladear sus hermosos crepúsculos. Y tal vez “todo: el mar, el aire, /los jardines, los pájaros,/se haya vuelto también la piedra gris,/de cemento sin nombre”.

     Recopilación y síntesis de lo anteriormente enunciado, estos versos nos llevan a la materia que resume la falta de ética de la nueva época: el cemento. “El mundo se nos hace de cemento (…) Y el mundo es ya pequeño, sin que nadie lo entienda”. Los hombres viven ahora como las abejas en sus pequeñas celdas (recordemos “los cubículos” de Cernuda en La gloria del poeta, “escalonados los unos sobre los otros”). En las casas nuevas, que también compara con hormigueros, no hay espacio “ni aún para morirse”. “Tampoco nadie nace en ellas”, constata. De manera que el círculo de la vida cada vez se aleja más de nuestras vidas, y una casa ya no es un hogar sino la celda de la que sin rejas somos prisioneros.

     “Esa extraña fuga de los muebles”, así se sintetiza, surrealmente, el traslado de los enseres de la casa. Esa sensación de extrañamiento le aterroriza mientras cae la noche y se asienta ese silencio angustioso que envuelve el comienzo del poema.

     Llega el segundo día. Nadie viene. Además de vieja, la casa se siente enferma y pide “que alguien venga/ a recoger los mangos que se caen”, “a cerrar la ventana del comedor”, “a ordenar, a gritar, a cualquier cosa”.

     Tras las súplicas se enhebran las primeras cuentas de un rosario de dolorosas paradojas (quien ha albergado a tanta gente es ahora un cascarón vacío, “una ropa sin cuerpo que se cae”), contrasentido que busca la complicidad del lector y su propia autoestima; pese a su decrepitud ha sido capaz de resistir humedades y ciclones, y esperanzada pide “un poco de cal y de ternura” para recomponerse, materia y espíritu que le insuflen nueva vida.

     Pero nadie vuelve. El polvo que todo lo invade es el fruto maldito de la ausencia, el síntoma del cáncer moral que arrastran los nuevos valores. A lo lejos el sonido de las campanadas que señalan las tres de la tarde, su única compañía. Era la hora feliz: la de la sesión de costura, la hora de compartir sueños y confidencias.

     A las tres se abre la puerta. Los dueños vuelven, por muy poco tiempo. Han venido a buscar algo que no encuentran.  “¿Y qué se puede hallar en una casa/ vacía sino el ansia de no serlo/ más tiempo”, se pregunta y nos pregunta. La menor de las niñas le arranca el rosal de la enredadera y el dueño, antes de irse, se detiene en el umbral para observarla lentamente, “como los hombres miran a los muertos”. Mirada que no entiende porque se siente viva, “gozosa de sentir su aliento”, y aquí se nos regala una de las metáforas más hermosas del poema: gozosa de sentir “el aprendido musgo de su mano”.

      Después de esa breve visita piensa que regresarán en diciembre, “porque la Nochebuena se pasa siempre en casa”. La casa rememora las Nochebuenas pasadas, todas alegres, excepto la del año en que murió Ana Mª y la del año pasado, una celebración marcada por la tristeza, por los presentimientos  de abandono. “Ahora la tristeza –concluye- es sólo mía (…), es la cosa más mía que he tenido”. En ese momento los recuerdos se funden con el presente pero sigue lúcida al proclamar que no es un cuento lo que relata  sino “una historia limpia”, la de “una vida honrada” que representa “un estilo que el mundo va perdiendo”; y surge la nostalgia, el dolor manriqueño por la pérdida de los valores que el mundo actual ha desestimado.

     La casa se siente “con alma”, adquirida por contigüidad, como las metonimias (“tal vez tenga ya un alma por contagio”), mas propia ya. Se pregunta entonces: “¿Cómo es posible que no sientan los hombres el alma que me han dado?” La respuesta a esta pregunta va a cerrar el poema con brutal contundencia. Pero antes, consecuentemente con la repetida técnica del contraste, se nos ofrece un nuevo remanso de paz.

 

     Un día nuevo. El tercer y último día. De madrugada se acercan hombres desconocidos. Toman el jardín, como una nube de hormigas que invade el césped. El más joven de ellos se acerca a la casa. Sus ojos son “azules e inocentes”, como los de la niña muerta. El joven está ya frente a la casa y musita entre los labios una canción mientras levanta su pica. El contraste llega al límite porque el día es radiante, esplendoroso: “La mañana es tan dulce, / el mundo es todo tan hermoso, /que quisiera decírselo a este hombre; / decirle que un minuto se volviera/ a ver lo que no ve por estarme mirando”.

     En este último verso Dulce sintetiza con precisión una de las características más significativas de la vida moderna: el mirar sin ver, comparable al oír sin escuchar. Ya no hay tiempo, tampoco, para ni siquiera mirar. “No mira nada, blande el hierro…/ ¡Ay los ojos!...” El primer golpe, certero, es en los ojos, justo en lo último que fija la casa su atención: en los ojos azules del joven. Tamaño golpe le lleva a perder la consciencia, a no saber si sueña o está despierta. Se siente “del otro lado de la pesadilla”, “despegada de sí misma”.

     Pero las sensaciones son reales, lacerantes, y, como las tres heridas hernandianas, tres contundentes imágenes nos transmiten su patente dolor: “¿Qué buitres picotean mi cabeza?/ ¿De qué fiera el colmillo que me clavan?/ ¿Qué pez luna se hunde en mi costado?”

     Tres poderosas imágenes que preceden al inmisericorde despertar:

                “¡Ahora es que trago la verdad de golpe!”

     Y viene ya la última, la más terrible de las paradojas, fundamentada en una admirable enumeración: son los hombres los que destruyen, los hombres de “quienes fui madre/ sin ley de sangre, esposa sin hartura/ de carne, hermana sin hermanos, / hija sin rebeldía”. A pesar de tener “mejor arcilla que la mía”, sentencia, su codicia “pudo más que su voluntad de retenerme” y fue vendida: “porque llegué a valer tanto en sus cuentas, / que no valía nada en su ternura…”

     Estamos ante la palabra clave: “ternura” (“me recompongo”, nos recordaba, “con un poco de cal y de ternura”).

               “Y si no valgo en ella, nada valgo…/ Y es hora de morir”.

 

      Así se cierra el poema mayor de la Loynaz, quien recibió el Premio Cervantes en 1992 y vino  a recogerlo personalmente a España, su patria adjunta, cumplidos los 90 años. Aquí se publicaría la mayor parte de su producción lírica y narrativa. Medio siglo se cumplió también el pasado año de su libro de prosa favorito, Un verano en Tenerife, recientemente reeditado, preciosa evocación de la isla canaria, patria chica de su segundo y definitivo esposo, el periodista Pablo Álvarez de Cañas, que promovió en los años 50 la mayor parte de las ediciones españolas de una escritora bastante reacia a publicar. Ojalá que este aniversario contribuya a reeditar en nuestro país Últimos días de una casa, uno de los textos capitales de la poesía hispanoamericana del siglo XX.

*Dulce María Loynaz en Camagüey, en el centro de la foto, con dos amigas.

11/01/2009 19:55 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

LUIS ALEGRE CUMPLE HOY 47 AÑOS

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Cuando yo tenía 5 o 6 años y vivía en Lechago y Calamocha, para mí Zaragoza era una especie de ciudad mítica por una exclusiva razón: en Zaragoza jugaba el Real Zaragoza. En Zaragoza vivían mis héroes de entonces. Recuerdo muy bien la primera vez que viajé a Zaragoza con mis padres y hermanos. Veníamos a la Basílica del Pilar, a la boda de mi prima Maribel. Pero si a mí me hacía ilusión venir a Zaragoza era, sobre todo, porque yo creía, ingenuamente, que en cualquier momento me podía tropezar con Marcelino o con José Luis Violeta. Me pasé el día de la boda mirando de un lado a otro, por si de repente aparecía por allí uno de ellos. Pero no sólo eso no sucedió sino que, encima, el viaje me sentó fatal, me mareé en las endiabladas curvas que tenía aquella carretera y tuvimos que parar el coche varias veces para que yo vomitara.

 

Superado el chasco de la primera vez, el resto de mi relación con Zaragoza ha sido, está siendo, excelente. Y no sólo con la ciudad de Zaragoza que, es directamente, mi casa. Hay otros muchos lugares de esta provincia asociados a instantes magníficos que casi siempre tienen que ver con el cine. Entre mis 12 y mis 14 años residí con mi familia en las afueras de Fuentes de Jiloca, donde me recuerdo por sus montes escuchando en Radio Zaragoza a Paco Ortiz glosando las gestas de Arrúa, Diarte o Perico Fernández. Me recuerdo años después en Sos del Rey Católico, con Alberto Sánchez, Luis Berlanga, Alfredo Landa, José Sacristán, Fernando Baldelloú y Pascual Peiró en el rodaje de La vaquilla; me recuerdo en Fuentes de Ebro, en la Semana de cine con José Antonio Aguilar y Cristina Palacín. Y con Cuchi, Carlos Pérez Anadón, Roberto Fernández y Asunción Balaguer el día en el que María Pilar Palacín, la entonces concejala de cultura de Fuentes, decidió dedicarle una calle a su ídolo, Paco Rabal; me recuerdo en Bulbuente, con Julio Alejandro y Agustín Sánchez Vidal; me recuerdo en Monegrillo con Bigas Luna, Penélope Cruz, Javier Bardem, Jordi Mollá, Anna Galiena, Chema Mazo y Stefanía Sandrelli; me recuerdo en el Monasterio de Veruela con José Luis Cuerda, Antonio Resines y Alfredo Landa en el rodaje de La Marrana; me recuerdo con Carlos Forcadell enseñándole el pueblo viejo de Belchite a Perico Beltrán; me recuerdo en la comarca de Calatayud, con Fernando Fernán Gómez, Antonio Banderas, Ana Gracia, Alejo Lorén, Ramón Pilacés y Gabriel Latorre en el rodaje de Réquiem por un campesino español y con Terele Pávez y María José Moreno en el de El aire de un crimen; me recuerdo en Cariñena, con Julio Medem, Carmelo Gómez y Emma Suárez en el rodaje de Tierra; me recuerdo en Alfajarín, con Antonio Resines y el grupo de amigos de Ignacio Martínez de Pisón en el rodaje de su Carreteras Secundarias; me recuerdo aquí, en Zaragoza, con Miguel Ángel Lamata en el rodaje de Una de zombis y con Antonio Artero y José Antonio Labordeta y su hija Ana en el rodaje de Biografía interior; me recuerdo en Fuendetodos, con Joaquín Jimeno, Roberto Sánchez, Carlos Saura y Maribel Verdú en la casa natal de Goya; me recuerdo con Genoveva Crespo, Carmen Puyó y Lola Campos tratando de enseñarle a Jorge Perugorría el acento aragonés para que hiciera de Goya; me recuerdo con Imperio Argentina y José María Pemán y Luis María Garriga en Borja y en La Almunia de Doña Godina. En realidad en La Almunia me recuerdo con mucha gente. Aunque será difícil de olvidar aquel día en el que un chico de allí, de la Almunia, en un bar, le lanzó a Maribel Verdú uno de los piropos más divertidos que he escuchado en mi vida. Le dijo: "Hala maña, que si tú fueras mi madre, mi padre dormiría en la escalera". 

*He seleccionado aquí un fragmento de su discurso de recepción de la medalla de Santa Isabel de Portugal.

 

 

 

 

11/01/2009 21:27 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

ANTONIO SERRANO CUETO: DOS MICRORRELATOS

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[Le he pedido a Antonio Serrano Cueto que me envíe algunos de sus microrrelatos. Y aquí están dos, inéditos, lleno de inquietud y sorpresa. Dos auténticos cuentos breves, como relámpagos de perplejidad.]

 

LADRONES DE MIRADAS


En el andén del metro F. y N. se buscan las miradas. F.
encuentra la mirada de nieve de ella, la atrapa y la encierra en
un cofre bajo dos vueltas de llave. N. encuentra la mirada de
fuego de él, la atrae y la encierra en una habitación oscura,
tenuemente iluminada por el ojo de un ventanuco. Allí la somete a
un arduo interrogatorio y, quemándose los párpados, recorre el
historial de la visión de F. para descubrir dónde puso la llave.

PEDRO LAPSO Y LA FUERZA GRAVITATORIA


En la víspera del nacimiento de su primer hijo, a Pedro Lapso
se le cayeron varios objetos de las manos. Los más eran
menudencias recuperables y su caída no produjo ningún quebranto.
Sin embargo, otros eran objetos valiosos que estallaban con
estrépito y pasmo. Era como si la fuerza gravitatoria se hubiese
empeñado en demostrarle su omnipresencia. Asustado y temiendo
males mayores con el niño, Pedro Lapso se amputó los brazos. Por
eso no pudo evitar, aun estando a su lado, que a su mujer se le
escurriese el bebé.

 

 

12/01/2009 00:32 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 3 comentarios.

GEORGINA HÜBNER Y JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

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Epístolas a una diosa en Lima

 

Historia de un amor imaginario)

 

Georgina Hübner fue una mujer imaginaria, aunque sí existió en Lima una muchacha morena, de cara redonda, que se llamó así. Juan Ramón Jiménez hacia 1904, cuando vivía la fiebre del Modernismo y acababa de publicar un bello libro titulado Arias tristes, amó a una presencia lejana de poco más de veinte años que firmaba Georgina Hübner. Expertos en Juan Ramón como Ricardo Gullón, Antonio Campoamor, Aurora de Albornoz, Melchor Fernández Almagro, Juan Guerrero Ruiz o Antonio Oliver  Belmás abordaron esta delirante peripecia de amor e invención.

         Tampoco es extraña esta fascinación, sufriéndola quien la sufrió: aquel muchacho despatriado --tal como bautizó Ignacio Prat al poeta de Moguer en su libro El muchacho despatriado. Juan Ramón Jiménez en Francia (1901)-- que tendía a enamorarse irremediablemente de un modo platónico de muchas mujeres: Marthe y Denise Lalanne, Francina, una novicia. También él fue objeto de deseo: la joven escultora Marga Gil Roësset se mató de amores contrariados en Las Rozas, en 1932, cuando ella contaba 22 años y él 50. Antes de suicidarse, la desdichada dejó una carta, rescatada por Blanca Berasátegui, donde pedía disculpas a Zenobia Camprubí Aymar y le confesaba: «En fin me he enamorado de Juan Ramón y siendo tu amiga aquí ya está mi culpa. Le he dicho que le quiero y le he pedido que se case conmigo; ¡estaré loca! Pero como él te quiere, ¡te quiere!, pues me ha dicho que no, que nunca.» Desde esa primera pista, se han publicado muchos textos y una biografía de la escultora, Amarga luz, redactada por la fotógrafa y poeta Magda Clark, que era sobrina suya un tanto lejano.

         Arias tristes, el libro que desencadenará el episodio Hübner, estaba dedicado a diversas damas: la sombra de una novia de Moguer como Blanca Hernández Pinzón, algunas monjas, amantes soñadas. La historia comenzó en 1904 cuando los integrantes de La Sociedad de Beneficiencia Pública de Lima (dos especialmente: José Gálvez Barrenechea y Carlos Rodríguez Hübner, primo precisamente de la muchacha real) leyeron una crítica del poemario en el diario Abc. Juan Ramón, además, era asiduo colaborador de la revista Blanco y Negro. Al cabo de un tiempo decidieron urdir una estratagema para conseguir el libro, que no se podía adquirir en la ciudad. Hablaron entre ellos y determinaron tomar prestado el nombre de una prima de Carlos Rodríguez Hübner, Georgina, para dirigirse al poeta. Le cursaron una carta púdica y afectada, idónea para la sensibilidad enfermiza de Juan Ramón, que acababa de quedar huérfano de padre y vestía de negro únicamente, con el objeto de que les remitiese la obra. En el fondo, José Gálvez y Carlos eran unos mitómanos, mitómanos y perversos, y esperaban amontonar autógrafos, cartas, fotos firmadas, envíos gratuitos de un creador al que admiraban.

         La primera carta de Georgina decía así:

        

         Señor: por el bisemanario español Abc me he impuesto de la publicación de un libro de poesías de usted, titulado Arias tristes. He buscado inútilmente el referido libro en los centros libreros de esta capital, y en la imposibilidad de conseguirlo, me permito sugerirle tenga la bondad de enviármelo, dispensando la molestia que este le ocasione. No le remito a usted el valor del ejemplar (tres pesetas), pues no hay giro por esa cantidad. Reciba usted mis agradecimientos anticipados por este favor y mande en la voluntad de su atta. y s. s. Georgina Hübner. Lima, 8 de marzo de 1904. Mi dirección: Georgina Hübner, calle de Belaochaga,número 142. Lima.

 

         A Juan Ramón esa carta le conmovió, a pesar de que recibió el mensaje con casi dos meses de retrato. El 6 de mayo le responde con el primer vendaval amoroso de su corazón.

 

         A Georgina Hübner en Lima: He recibido esta mañana su carta tan bella para mí, y me apresuro a enviarle mi libro Arias tristes, sintiendo que sólo mis versos no han de llegar a lo que usted habrá pensado de ellos. La carta de usted es del 8 de marzó, a mí no me ha venido hasta hoy, 6 de mayo. No me culpe de la tardanza. Si usted me envía siempre su dirección --en el caso de que vaya a cambiar de domicilio--, yo mandaré a usted los libros que vaya publicando, siempre --claro está-- con el mayor placer. Gracias por su fineza. Y créame muy suyo, que le besa los pies. Juan Ramón Jiménez.

 

         La segunda carta de Georgina Hübner aparentaba ser de arrepentimiento, como si reconociese que había cometido un desliz o una imprudencia, aunque luego agrega que se siente mejor al haber leído el libro, ése parecía otro ardid muy bien estudiado para minar el frágil corazón y la vanidad del escritor.

 

         ¡Mas felizmente todos mis desasosiegos se han calmado, todas mis dudas han desaparecido, al recibir su atenta carta y su hermoso libro! Sus versos llenos de tristeza hablan del corazón y al cadencioso vibrar de las notas melancólicas de Schubert, recordaré esas estrofas en las que vaga el perfume delicado y suave del alma de su autor. Si le dijese a usted que una parte de su libro me gustaba más que la otra, mentiría. Cada una tiene su encanto, su nota gris, su lágrima y su sombra. Que esas vistas que le mando le agraden es el deseo de su amiga y admiradora. Georgina Hübner. Lima, 23 de junio de 1904.

 

         Los impostores lo hacían muy bien. Parece ser que la caligrafía, preciosa, era de otra mujer, pero la verdadera Georgina Hübner no sabía nada. Las epístolas empezaron a cruzarse con mucha frecuencia y la mujer imaginaria que escribía fue cediendo en su pudor, en su timidez, para entrar en el juego de Juan Ramón: éste, hechizado, empezó a responder con idéntica pasión y lirismo a unas cartas de enamorada que se ofrece espiritualmente desde la distancia. El vate incluso le ofreció dedicarle su nuevo libro Jardines lejanos, en el pórtico iba a ir esta leyenda: A Georgina, este libro que debió ser todo para ella», pero la dama le disuadió. Las mejores palabras de ternura inflamaban la correspondencia del poeta. Como Juan Ramón conocía muy bien a San Juan de la Cruz y los versos «la dolencia de amor sólo se cura con la presencia y la figura», creyó que era el momento en que debían conocerse personalmente. En un principio le pidió a ella que viniese a España, pero tal vez de inmediato le hizo saber que en caso de que eso fuese imposible, iría él a verla.

         El curso de los acontecimientos empezaba a preocupar a aquellos traficantes de sentimientos. Juan Ramón era un filón: construía desde lejos, carta a carta, el sueño de la amada ideal, y ésta se agigantaba mensaje tras mensaje. Decidieron, para apaciguar su ardor romántico, recluir a Georgina en un balneario porque «está muy enferma.» La nueva travesura no surtió efecto. Además, la espectral Georgina Hübner le escribió una nota que no podía dejar indiferente a Juan Ramón.

 

         Recibí su última carta, aún no del todo repuesta de una enfermedad que me tuvo en cama por unas semanas. Mi familia, asustada, me llevo al Barranco, un pintoresco balneario, y después a La Punta, lugar de veraneo también, muy solo y muy triste (...) ¡cuánto he pensado en usted, amigo mío! Un primo mío me llevó Ninfeas, y con él he sentido mucho. Sus versos dulces y suaves me sirvieron de compañía y de consuelo. Recuerdo mucho el día que leía El alma de la luna, tiene un fondo melancólico que me encanta y que me hizo pensar --yo no sé por qué-- en el alma de las cosas. ¿Me pregunta usted si me he enojado porque me pide mi retrato? ¡No! No me crea usted tan pequeña de espíritu. Espere, ya irá: pero antes justo es que me mande el suyo. Ya casi puedo decir que estoy bien; sólo de cuando en cuando una tosecilla seca me desgarra el pecho, ¡Y hay días en que amanezco tan triste!

 

         La broma era perfecta y totalmente seductora, y estaba elaborada con refinamiento, con la estética propia del momento. Los poetas peruanos conocían la vulnerabilidad de Juan Ramón y en ocasiones parecían ir hasta el recochineo. Ella le indica su nueva dirección en esta misiva y dice que vive en Amargura, 275, principal.

         El poeta enaltecía a la joven, soñaba que era una diosa taciturna que asomaba a su vida, y se sabía protagonista y dueño de una embriagadora aventura de amor. Tuvo un arrebato de coraje o de frenesí voluptuoso. Se ofreció para casarse con ella. Es verdad que Juan Ramón Jiménez había estado internado en Francia en 1901 por desequilibrios, es cierto que mostraba un temperamento enfermizo y soñador, capaz de cometer locuras sentimentales, ¿pero no demuestra su intención y esta respuesta una firme creencia en su amada ilusoria, una sincera desesperación de amor?

 

         ¿Para qué esperar más? Tomaré el primer barco, el más rápido, el que me lleve a su lado. No me escriba más. Me lo dirá usted personalmente, sentados, los dos frente al mar, o entre el aroma de su jardín con pájaros y luna.

 

         Esta nueva epístola creó una gran zozobra en el grupo peruano, que debió asustarse. La historia se le iba de las manos. Y buscó una solución rápida y cruel. Antes de nada, al parecer, los embaucadores hicieron saber la historia al completo a la auténtica Georgina Hübner, quien dejó muy claro que deseaba cortar por lo sano con aquella travesura. Se reunieron y determinaron matar a la joven de una tisis galopante, y se lo hicieron saber al poeta antes de pudiese embarcar mediante un telegrama que cursaron al cónsul de Sevilla. La misiva de los integrantes de la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima decía:

 

         Georgina Hübner ha muerto. Rogámosle comunicar la noticia a Juan Ramón Jiménez. Nuestro pésame.

 

         Ahí pareció acabarse el infausto idilio, aunque Juan Ramón Jiménez dejó testimonio de la sinceridad de sus afectos en un poema magnífico y sentido que incluyó en Laberinto, en 1913, justo el año en que iba a conocer a la mujer de su vida Zenobia Camprubí. Años más tarde, Antonio Oliver Belmás, poeta del 27 y biógrafo de uno de los impostores en José Gálvez y el modernismo, intercedió por el grupo. Juan Ramón les perdonó, y la mejor prueba de su clemencia fue que habló del asunto en varias ocasiones --Juan Guerrero Ruiz lo recoge en varias citas en su Juan Ramón de viva voz. Cotejamos la edición de Ínsula de 1961, Pre--Textos reeditó el volumen-- y permitió a Ricardo Gullón rescatar alguna carta cuando él vivía, aunque el epistolario completo no apareció hasta 1960, en Ínsula. El poeta nunca llegó a conocer a la verdadera Georgina Hübner, quien murió en 1958 en Colombia, seis meses después de la propia muerte del poeta. Para entonces, sin saberlo tal vez, ya era inmortal merced a este largo poema de Laberinto, del que ofrezco el fragmento final:

 

Ahora, el barco en que irá, una tarde, a buscarte,

no saldrá de este puerto, ni surcará los mares;

irá por lo infinito, con la proa hacia arriba,

buscando, como un ángel, una celeste isla...

¡Oh, Georgina, Georgina!¡qué cosas!..., mis libros

los tendrás en el cielo, y ya le habrás leído

a Dios algunos versos...; tú hollarás el poniente

en que mis pensamientos dramáticos se mueren...;

desde ahí, tú sabrás que esto no vale nada,

que, salvando el amor, lo demás son palabras...

¡El amor!, ¡el amor! ¿Tú sentiste en tus noches

el encanto lejano de mis ardientes voces,

cuando yo, en las estrellas, en la sombra, en la brisa,

sollozando hacia el Sur, te llamaba: Georgina? (...)

 

El cónsul de Perú me lo dice: «Georgina

Hübner ha muerto...»  Has muerto. Estás sin alma en Lima,

abriendo rosas blancas debajo de la tierra...

Y si en ninguna parte nuestros brazos se encuentran,

¿qué niño idiota, hijo del odio y del dolor,

hizo el mundo, jugando con pompas de jabón?

 

         El enigma no se cierra aquí del todo. Existió otra mujer que cedía su hermosa caligrafía para el engaño. Y de sus verdaderos sentimientos nada se sabe ni nadie ha escrito ni una palabra: acaso ella sí estuviese con su alma entera en las páginas apasionadas y hondas de la impostura. Seguro que con el paso de los años, el forjador de leyendas que fue Juan Ramón Jiménez debió imaginarse algo así y fantasear de nuevo con aquel rostro, con las manos níveas y con su delicioso e incógnito abatimiento.

 

*Hace algunos años, en la revista La Expedición, que dirigían Fernando Sanmartín y Adolfo Ayuso, publiqué este artículo. Es una de las historias de amor imaginario más poéticas y terribles que he leído nunca. Aparecerá en un libro que estoy preparando de artículos literarios. Lo rescato aquí porque lo he encontrado por casualidad entre mis páginas, que también me llevaron a las de Magda Díaz Morales de México, que ha reproducido esta estupenda e increíble historia del poeta perpetuamente enamorado.

[Juan Ramón Jiménez retratado por Joaquín Sorolla.]

 

 

12/01/2009 09:42 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

CARMEN RÁBANOS Y LA ARQUITECTURA DE ARAGÓN

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Mira Editores presenta el libro de Carmen Rábanos Faci "Estética de la composición arquitéctonica. Aragón Contemporáneo", este miércoles 14 de enero, a las 19:00 horas, en el Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón,  C/ San Voto, 7, de Zaragoza.

 

En el acto intervendrán  Carlos Forcadell, profesor de la Universidad de Zaragoza, Luis Peirote, presidente de la Demarcación de Zaragoza del Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón, la autora, profesora de la Universidad de Zaragoza y Joaquín Casanova, el editor.

 

 

SOBRE EL LIBRO (NOTA DE MIRA EDITORES)

Estética de la composición arquitectónica.

Aragón contemporáneo

 

 

 El libro aporta una reflexión y revisión críticas de los movimientos arquitectónicos contemporáneos y su estilística, desde la perspectiva de su globalización internacionalista hasta su localización en la Comunidad Aragonesa, a la vez que valora la producción de los arquitectos pioneros y más relevantes y las tipologías arquitectónicas de mayor peso de cada periodo, todo con base documentalista, a partir de trabajos de investigación de la autora y de su intervención en obras colectivas y direcciones de tesis, memorias de licenciatura y trabajos de curso y doctorados (además de su participación en movimientos ciudadanos), al modo de una grand thèse a la francesa, con un recorrido cronológico de más de treinta años de tarea profesional ininterrumpida y como cenit de toda una carrera.

Se sistematiza por bloques temáticos, por etapas históricas y con una estructura estilística, desde la ilustración y su lenguaje estético contemporáneo, el Neoclasicismo, hasta el nuevo milenio que comienza a abordar el desarrollo de la arquitectura social.

Eclecticismos e historicismos, Modernismo, Regionalismo, los protorracionalismos arquitectónicos y el Art Decó, el Racionalismo, las corrientes del periodo de la autarquía franquista, los internacionalismos, la Posmodernidad y la Deconstrucción son las tendencias y estilos que se van abordando en el índice de contenidos.

Parte de la comprensión y el debate teórico de la arquitectura contemporánea internacional y su interpretación en el territorio aragonés y estudia las tipologías arquitectónicas de cada etapa estilística a través del análisis de la labor de arquitectos como Ventura Rodríguez, los Yarza, Ricardo Magdalena, Regino  y José Borobio, Fernando García Mercadal, José Romero, Saturnino Cisneros y los "Z-7", Basilio Tobías y José Manuel Pérez Latorre, entre otros muchos, y resalta la labor de los que considera han tenido más peso específico en el desarrollo de la arquitectura aragonesa en el contexto nacional e internacional.

Esta obra ha creado escuela, de modo que van apareciendo y aparecerán estudios monográficos que amplíen los contenidos introducidos aquí y es bueno que así sea.

 

LA AUTORA

Carmen Rábanos Faci ejerce como profesora titular de Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza. Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte ha sido socia fundadora y colaboradora de Andalán, así como crítica en otros medios de información aragonés: El Día, El Periódico de Aragón, El Siete y Heraldo de Aragón, Konozer Aragón, Konozer desde el Alféizar y AACA digital (estos tres últimos se emiten por la red, como su blog de Ibercampus, del que es titular Arquitectura y Sociedad); también colaboró en Radio Juventud, Radio Heraldo Y Radio Zaragoza. Hasta el 2007 ha sido miembro del consejo de redacción y redactora de la revista La Acacia, eco imparcial de la masonería universal, institución en la que ostenta el Grado 14 en el Supremo Consejo Masónico de España.

Desde 2007 es vicepresidenta de la Asociación de Críticos de Arte. Su tarea constante en actividades públicas de base culminó en el año 1995 como Vicedecana de Nuevas Enseñanzas en la Facultad de Filosofía y Letras, abordando la reforma de los planes de estudios de dicho centro.

Ha publicado, entre otros libros, Los tapices de Aragón (1978), Vanguardia frente a la tradición en la arquitectura aragonesa. El racionalismo (1984), La casa rural del Pirineo aragonés (1990), Huesca. Arquitectura civil y popular (1999), Estética para historiadores del arte (2005)...

[Fachada del hotel Silke Zentro, tomado de la web: http://davizon-masqueviajes.blogspot.com .]

 

 

12/01/2009 09:56 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

EL BOTÁNICO MARIANO LAGASCA. Por V. MARTÍNEZ TEJERO

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La vida de Mariano Lagasca (1776-1839), el más universal de los botánicos aragoneses, transcurrió desde el último periodo de la Ilustración hasta los comienzos de la época romántica.

En 1795 tuvo ocasión de participar en el momento más brillante de la botánica zaragozana. Tras cursar el primer año de medicina y asistir a las clases de Echeandía, marchó a Valencia por motivos desconocidos, continuando más tarde sus estudios en Madrid, cuando ya había realizado amplias herborizaciones por Aragón, Valencia, Andalucía y La Mancha.

Encontró el liquen islándico en el Puerto de Pajares, descubrimiento que evitó la importación del mismo, muy utilizado en el tratamiento de la tuberculosis.

Disfrutó de la amistad de notables liberales aragoneses, como Isidoro de Antillón y Eusebio Bardají, político de gran cultura botánica y sobrino de Félix de Azara.

Participó en la guerra de la independencia, como médico del Ejercito español, tras no aceptar el cargo de director del jardín Botánico ofrecido por José Bonaparte.

Finalizada la contienda y reinando de nuevo Fernando VII ocupó la plaza anteriormente rechazada.

Resultó elegido diputado a Cortes por Aragón, pero pronto la política le conduciría al exilio, perdiendo la biblioteca, herbario y manuscritos durante los trágicos sucesos sevillanos de 1823.
Desarrolló en Londres y Jersey una intensa labor creadora, logrando modificar favorablemente la imagen de la ciencia española que circulaba por Europa.

Fallecido Fernando VII, regresó a Madrid, obteniendo público reconocimiento a sus méritos. En apurada situación económica y enfermo, se trasladó a Barcelona donde falleció en 1839.
Perteneció a numerosas sociedades científicas españolas y extranjeras. Sus estudios sobre selección de especies para mejorar los cultivos fueron divulgados por Hugo de Vries.
En la clasificación de los trigos utilizó un sistema, enunciado posteriormente por el ruso N. Vavivlov como ley de las series homólogas en la variación.

Veinte especies botánicas, aproximadamente, llevan su nombre como perpetuo homenaje de diferentes naturalistas. Decandolle, Hooker, Boissier, Kunth, Webb, Humboldt, Schulter, etc., se han referido elogiosamente en sus escritos al botánico aragonés que aunque no concluyó sus obras más queridas, Flora española y Ceres hispánica, logró incluir su nombre en la historia de la Biología.”
Vicente Martínez Tejero

 

[Este texto apareció en el libro Curiosidades aragonesas, publicado por Moncayo. Esta año se cumplen los 170 años de la muerte de Lagasca. De esta efemérides se hace eco en 'Cuadernos de Encinacorba' Chusé María Cebrián.]

12/01/2009 10:17 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

JOAQUÍN CARBONELL, A POR EL MEJOR DISCO DEL AÑO

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La prestigiosa revista musical Efe Eme, ha elaborado la lista de los 20 mejores discos del año 2008. Una vez más ha incluido a Joaquín Carbonell y su álbum “Clásica y Moderna” (Voces-Factoría Autor). Dos aragoneses más aparecen en la lista, Amaral y Santiago Auserón.
Carbonell se presenta el domingo 18 (19.00 horas) en la sala Luz de Gas de Barcelona, seleccionado para el XIV festival Barnasants de Música de Autor. 

[Ilustro esta nota sobre el estupendo disco de Joaquín  Carbonell, que acabo de recibir, con una preciosa foto de Eugenio Recuenco que he encontrado en internet.]

12/01/2009 13:34 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Músicos Hay 1 comentario.

EUGENIO RECUENCO: ENTREVISTA DE PHOTOESPAÑA

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PHE.es entrevista a Eugenio Recuenco:

"Siempre me encanta improvisar"

En la obra de Eugenio Recuenco se mezclan el pop, el comic, la publicidad, la pintura y, por supuesto, el cine. De hecho su estilo ha sido definido en algunas ocasiones como “cinematográfico”.

Como buen fotógrafo de moda, la mujer ocupa un papel fundamental en su obra y todas sus atmósferas suelen tener un punto de irrealidad.

Combina unos buenos vestuarios con cuidados escenarios teatrales, lo que hace de él un fotógrafo con un estilo muy definido. Ver sus fotos, en algunas ocasiones, es como trasladarse a un cuento o a una película, siempre con una historia detrás.

Es uno de los fotógrafos favoritos entre muchos directores de arte y creativos de agencias de publicidad. Sus fotografías han recibido numerosos premios (entre ellos el V Premio ABC de fotografía por su obra “Concepción, Parto, Juego y Educación”) y ha trabajado con algunas de las marcas de moda más prestigiosas.

 

PHE- ¿Cómo te iniciaste en la fotografía de moda?

Eugenio Recuenco- Terminé Bellas Artes en la especialidad de pintura pero cursé todas las asignaturas posibles de Audiovisuales, al mismo tiempo que en mis cuadros iba incorporando fotos. Esas fotos fueron tomando fuerza y espacio en el cuadro. Poco a poco, sin darme cuenta, me estaba haciendo más fotógrafo. Al terminar Bellas Artes te enfrentas a un mercado, y ya que tienes que comer, pues elegí la moda porque la veía como más creativa.

 

PHE- ¿Qué fotógrafos han influido en tu carrera?

ER- Muchos conocidos y muchísimos desconocidos para mí. Sobre todo me han influido imágenes, que en muchos casos eran anónimos para mí. En mis inicios, y ya que venía de Bellas Artes, un referente fue Javier Vallhonrat.


PHE-¿Cuál es el desarrollo de tu proceso creativo? ¿Lo tienes todo estudiado o dejas algo de espacio para la improvisación?
ER-
Preparo y estudio al máximo el tema y la historia de mis fotos. Luego, dos días antes, empiezo a olvidad casi todo y el día de la sesión intento ir con la cabeza lo más virgen posible y lo más despejada para poder agarrarme a cualquier cosa que ocurra en la sesión. Siempre me encanta improvisar. El trabajo anterior es un poco la red para no hacerte demasiado daño en caso de que no funcionen.

PHE- ¿Cuál de tus proyectos te ha dado mayor satisfacción?

ER-
Todos en los que me he visto involucrado desde el primer momento de creación del concepto. Me horroriza la publicidad por lo encorsetada que está. Todo tiene que estar previsto de antemano y cuando te dan un boceto me quiero morir. Por eso siempre esas fotos son predecibles y la improvisación y el acto creativo el día de la sesión están muertos. Sólo queda técnica y la verdad es que no me sobra.

PHE- ¿Cuál es el tipo de fotografía que más te atrae?

ER-
Diferencio fotos, no tipos. En las fotos como en la música, me gusta todo, si es bueno.


PHE- Cuéntanos sobre el anuncio de Loewe "Quizás, quizás, quizás" ¿Cómo surgió esa idea?

ER- La agencia de publicidad me presentó un boceto de la gráfica que querían. A partir de ahí nos inventamos una historia con un antes y un después de ese momento de la gráfica. De ahí surgió un spot de 45 segundos, que luego, aprovechando una sesión de fotos para el resto de la línea de baño, se convirtió en un corto de casi 4 minutos. Tuvimos que inventarnos el decorado y el hotel. Fue muy divertido.

PHE- En algunas ocasiones se han comparado tus fotografías con el cine ¿Cómo ves esta relación? ¿Te interesa el mundo del cine?

ER-
No sé si mis fotos tienen que ver con el cine, pero estoy trabajando en 3 historias para hacer largos. Una trilogía. Un guión va bastante avanzado, casi terminado. Sólo falta lo más difícil, que es el dinero. De hecho estoy haciendo spots publicitarios y videoclips de música para ir cogiendo oficio.


PHE- Siguiendo con las semejanzas ¿Qué relación tiene tu fotografía con la pintura clásica?

ER- Creo que la luz. En los cuadros clásicos tenían un punto de luz que iluminaba la escena. Yo suelo utilizar en muchos casos lo mismo. Un punto luminoso, dos al máximo. Casi nunca utilizo luces de contra ni tampoco relleno las sombras, que dan una sensación más fotográfica. Si a eso le añades un decorado antiguo, pues la semejanza es grande.


PHE- ¿Cómo funciona tu estudio? ¿Cuánta gente forma parte de tu equipo?

ER- En mi estudio hay tres personas fijas, dos para todas la posproducción de mis fotos y otra más para el tema de montaje de vídeo. Además tengo al lado a Eric Dover y todo su equipo con el que diseño los escenarios, la puesta en escena.


PHE- ¿Podrías recomendarnos algún fotógrafo de moda (clásico o actual)?

ER- Me gusta mucho Steven Klein y Meisel. La luz de Javier Vallhonrat y la puesta en escena de Tim Walter.

PHE- ¿En que estás trabajando ahora? ¿Cuál será tu próximo proyecto?
ER-
Fotos y fotos. Y como ilusión, hacer las películas que tengo en mi cabeza. Creo que se puede hacer cine bueno y barato. Estoy terminando 2 videoclips y preparando otro más. Además en junio se estrena la ópera de Les Hugonotes en Nueva York y estoy encargado de realizar la puesta en escena. Es todo en lo que estoy trabajando. A nivel fotografía tengo en mente poder terminar la serie “Sueños” y hacer realidad los dos proyectos de fotoinstalación (Naufragio y Paraíso) El único problema: el tiempo.

 

*Recibo esta entrevista al gran fotógrafo Eugenio Recuenco, un maestro de la puesta en escena, de la creación de atmósferas, de la foto con anécdota y cuento, y la cuelgo en el blog. Pertenece al gabinete de comunicación de PhotoEspaña y de La Fábrica.

 

12/01/2009 15:45 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

FÉLIX ROMEO CUMPLE HOY 41 AÑOS

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Félix Romeo, el viajero constante,

el enamorado de Zaragoza,

el curioso incansable,

el buscador de libros y autores,

el morador de Las Fuentes,

el lector de  todo lo humano y lo extraterrestre,

el explorador de literaturas y de gastronomías,

el noctámbulo paseante de la calle Conde de Aranda,

Félix Romeo cumple hoy 41 años.

*Esta fotografía está realizada por el gran fotógrafo de escritores: Daniel Mordzinski.

12/01/2009 15:57 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 2 comentarios.

RICARDO CALERO INAUGURA UNA EXPOSICIÓN

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[Me escribe Ricardo Calero, que inaugura mañana una escultura en el hospital Royo Vilanova: “el martes día 13 de enero a las 12'30 se inaugura la intervención escultórica “Jardín de pensamientos”, que he realizado en el exterior del Hospital Royo Villanova de Zaragoza (frente a la antigua entrada)”].

 

DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO

 

Intervención escultórica que da forma a un espacio compuesto de “intensidades de vida”, que interrelaciona las formas físicas de la misma y los elementos vegetales que la construyen con las personas que la visitan o la contemplan, es decir una escultura para ser "vivida" que favorezca la idea de plaza-jardín, lugar de encuentro, descanso y reflexión.

 

El proyecto escultórico esta compuesto de los siguientes símbolos:

 

-        ENCUENTROS, una composición de letras que forman esta palabra y delimitan el perímetro del espacio.

-        PLANTAS y HIEDRAS, elementos vegetales que con el tiempo irán construyendo y dando forma al volumen de las letras.

-        MESA DE PENSAMIENTOS, compuesta por “un montón de folios” realizadas en acero, sobre las que se recogen pensamientos grabados que “germinan”, representados en 52 palabras (una por año) seleccionadas de entre las propuestas sugeridas por personas del propio hospital.

-        LUZ que ilumina los pensamientos, que se manifiesta mediante tres farolas de distinto tamaño.

 

UBICACIÓN

 

La ubicación en un espacio abierto en  el pinar situado frente a la antigua entrada principal, aprovechando el lugar abandonado dejado por la tala de unos antiguos pinos, permite recuperar de nuevo este espacio natural, transformándolo en escultura-jardín, único en un hospital, para uso y disfrute de los pacientes, familiares y trabajadores del mismo

Se plantea por tanto, una obra con espacios cargados de vida y en continua transformación (como es nuestra salud y la evolución de un hospital), en función del crecimiento y transformación de los elementos vegetales de que se compone, así como  del cuidado y estima de los habitantes del lugar, y del uso que estos hagan del espacio interior, que está concebido para la reflexión, la contemplación y el dialogo.

              

Esta es una obra que se encuentra “terminada”, pero que comienza a hacerse a si misma a partir de ahora y que alcanzará su sentido con el transcurso del tiempo, con la evolución de la escultura – naturaleza,  y con el cuidado y el uso y la habitabilidad de la gente del lugar. 

Una escultura para sentirla en el tiempo…

 

DESCRIPCIÓN TECNICA

 

1- Sobre el espacio propuesto,  se han instalado en primer lugar las diez letras que forman la palabra ENCUENTROS, que delimita el perímetro de la intervención, (30 metros de largo X 15 metros de ancho, 450 m2 ).

Las letras están compuestas por una estructura de  varillas de acero y maya galvanizado de 250 cm. de altura según diseño.

En su interior, se han plantado tres tipos de hiedras y enredaderas (Hedera Helix Hibérnica, Hedera Helix Oro y Parra hiedra virgen Parthenocissus)  que  con el tiempo la cubrirán y darán forma al volumen de las letras.

2. En el centro del espacio se ha ubicado una gran estructura “mesa de pensamientos” según diseño,  compuesta por 15 planchas (folios) de acero patinado con unas medidas de 5 metros de larga cada una de ellas por 2`50 metros de ancho, que en su parte superior (el primer folio), contiene grabadas 52 palabras-pensamientos, (una por año del hospital), que caladas sobre el acero, permiten que de su interior germinen las semillas (Lolium, festucas y Poa) sembradas en la tierra que deja el hueco de la letras.

3. En un lateral se han instalado tres farolas de 5, 6 y 7 metros de altura, que iluminan la mesa de pensamientos.

 

 

Es uno de los más interesantes creadores de proyección internacional,  un artista metódico y silencioso que explora conceptos  de clara raíz filosófica: la memoria,  el vacío,  la ausencia,  el silencio,  la luz…, logrando construir un lenguaje propio que le identifica al tiempo que define pensamiento.

JAVIER MADERUELO

             (Catedrático de estética del paisaje y crítico de arte del País)

 

 

12/01/2009 23:27 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas Hay 1 comentario.

JOSÉ ANTONIO MELENDO: OTRO PASE DE FOTOS EN SFZ

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José Antonio Melendo tuvo tanto éxito con su pase de fotos en el Centro Antón García Abril del Actur, que la Sociedad Fotográfica de Zaragoza le ha invitado para que haga un nuevo pase. He aquí algunas fotos inéditas de la Expo. El sábado tuvo la delicadeza de estrenar su cámara retratando a los juveniles del Salvador y del Garrapinillos.

13/01/2009 01:41 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MANUEL DEL ARCO CUMPLIÓ AYER UN SIGLO

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El caricaturista que conversó con todos

 

[Ayer se cumplió un siglo del nacimiento en Zaragoza del escritor, periodista, dibujante y viajero Manuel del Arco (1909-1971), uno de los grandes entrevistadores del siglo XX]

 

 

Manuel del Arco, el hombre convirtió la entrevista en su auténtica obra maestra, cumple hoy un siglo. Durante 30 años, dialogaba con personajes de actualidad y les sacaba lo mejor de sí mismos. El periodista Manuel Aznar, con quien coincidió en ‘La Vanguardia’, dijo que Manuel del Arco “era rudo es sus modos, pero señalado de genialidad y de sutileza”, y agregó que “nunca iba más allá de lo que aconseja la cautela bien calculada”. Del Arco poseía un tino especial en la elección del entrevistado y en “la dignidad del diálogo”. Él tenía muy claro quién era y qué pretendía: “Soy tímido y vivo de la audacia; no tengo curiosidad y vivo de preguntar, preguntar, preguntar”. Precisó aún más: “Un periodista es un señor que sirve a los demás, que vive para los demás, que piensa en los demás (…) Yo no sirvo al personaje, sino al lector. Mi columna ha querido ser un barómetro de la temperatura del país. Si añadir un grado más ni menos”.

Esos diálogos breves y vertiginosos que redactaba Manuel del Arco (Zaragoza, 1909-Barcelona, 1971) iban acompañados de una pequeña caricatura porque él, en realidad, empezó siendo caricaturista y deslumbró a personajes tan especiales como Ramón Acín, Ramón Gómez de la Serna o Manuel Bayo Marín. Y empezó en las páginas de HERALDO en 1929. Hacia 1931, se trasladó a Madrid dispuesto a conseguir trabajo en un periódico. Se lo dieron en ‘Heraldo de Madrid’ y rivalizaría cada mañana con dos de los hombres que más admiraba entonces: Luis Bagaría, caricaturista de ‘El Sol’, y Sirio de ‘ABC’. Manuel García Guatas, autor de la monografía ‘La caricatura en la prensa antes y después de la guerra. Manolo del Arco, 1909-1971’ (Artigrama, 2001), señala que fue Bagaría quien más le influyó y “también Bon, que llevaba una especie de vehículo ambulante, en un tiempo que Aragón y Zaragoza vivían un periodo maravilloso para la caricatura, con nombres como Gazo, Rodio, Sanz Lafita, Ugalde, Bayo Marín, Mata, Guillermo Pérez Bailo o Marcial Buj ‘Chas”.

         Manuel del Arco Álvarez había nacido en Zaragoza un doce de enero de 1909. Su padre, Luis del Arco, era un capitán de carabineros de Búbal que falleció cuando él tenía seis años. Y su madre, Rosa, era de Huesca, donde Manuel pasó algún tiempo. Poco después, ingresó en el colegio de huérfanos Alfonso XIII del Escorial, donde realizó sus estudios de bachillerato. Posteriormente, cursó estudios superiores en la Universidad de María Cristina del Escorial, retornó a Zaragoza, y aquí se licenció en Derecho. Una de sus primeras exposiciones la hizo en Jaca, en los cursos de verano, en 1928. Y posteriormente llegó a exponer en Zaragoza y en Huesca. Allí estableció lazos de afecto con escultores como Ramón Acín y José María Aventín. Y quizá con el propio Ramón José Sender: realizaría la portada de ‘Siete domingos rojos’. Por aquellos días, en vísperas de su traslado a Madrid, tal como recuerda García Guatas, “publicó en la publicación quincenal ‘Huesca ilustrada’ una entrevista con Ramón Acín, amena y directa, que anticipaba las que luego le harían famosos”. En HERALDO hizo bastantes caricaturas. Además diseñó un cartel para anunciar una exposición de Bayo Marín y concursó en los carteles de fiestas del Pilar y de San Lorenzo de 1931 con dos piezas muy personales.

         Ya en Madrid, y ‘antes del 36’ (así tituló uno de sus mejores libros de caricaturas y pequeños textos), Manuel del Arco trabajaba en periódicos y revistas de todo tipo. Lo mismo retraba a un político del momento, a un intelectual o a un galán de cine, con un estilo muy personal, sin duda, “y con cierto carácter expresionista”. Siempre tuvo fama de ser un hombre de izquierdas. Durante la Guerra Civil estuvo en Valencia, en intendencia. Concluida la contienda, fue depurado y se le prohibió trabajar en Madrid. Residió unos meses en Valencia y en 1941 decidió probar suerte en Barcelona y en distintos periódicos: primero trabajó en ‘El correo catalán’, donde firmó la sección ‘Vis a vis’; luego ingresó en ‘El correo catalán’ e hizo la serie ‘Usted dirá’, y en ‘La Vanguardia’, adonde llegó en 1951, popularizó una columna mítica de conversaciones: ‘Mano a mano’.

Manuel de Arco se convirtió en un periodista de referencia. Con olfato, en alerta permanente. “Su propia hija Norah me contó que había establecido una especie de pacto con los conserjes de los hoteles –recuerda García Guatas-. Cuando llegaba alguien importante lo avisaban, y él hacía la entrevista. Ella me decía que su padre apenas escribía a máquina: redactaba el diálogo a mano, con una caligrafía difícil y enrevesada, y se lo leía al entrevistado y le pedía que se lo firmase si estaba de acuerdo. Luego, se lo daba a ella para que se la pasase a máquina”. Manuel del Arco entrevistó a medio mundo (Pablo Neruda, Rubinstein, Kubala, Simenon, Nixon, Mina…) y además le daba tiempo para hacer una pequeña caricatura. Le hizo “una entrevista de largometraje” a Dalí en pelotas, el fótografo Ramón Dimas captó el momento, que dio lugar al libro ‘Dalí al desnudo’. Le ocurrió de todo: un día iba a entrevistar a María Félix, ésta se retrasó mucho, llegó la hora de cerrar la edición y del Arco siguió allí, plantado en el hotel; aunque era muy tarde y estaba muy cansada le concedió la entrevista. Quizá por ello dijo una vez: “La profesión de periodista es, después de la aviación, la más arriesgada”. Cuando le concedieron a Santiago Lorén el premio Planeta y le rindieron homenaje en Calatayud, del Arco acudió allí para entrevistarlo. Y le arrancó esta confesión: “Me parece mejor puerta de entrada para la gloria la literatura que la medicina”.

 

SOBRE LA CARICATURA Y LA ENTREVISTA

“Siempre he intentado escribir entre líneas”

 

En 1931, con un lapicero, 36 duros en el bolsillo y una carpeta de caricaturas, Manuel del Arco se trasladó a Madrid. Buscó trabajó en todos los periódicos, y finalmente logró que Manuel Fontdevila, director de ‘Heraldo de Madrid’, le comprase una colección de doce retratos a razón de diez pesetas cada uno. La primera que apareció el 9 de octubre de 1931 era de Francisco de los Ríos. Poco después, Manuel del Arco fue llamado por el director de ‘La Libertad’ para que hiciese una nueva sección diaria, ‘Figuras de los Constituyentes’, en la que aparecía un diputado. Eran tiempos en que “se publicaban más caricaturas que fotografías”. Del Arco podía encontrarse con Azaña, con Pío Baroja, con Lerroux o con Ramón y Cajal en La Granja del Henar, en otras tabernas y cafés o en el Ateneo. En esos lugares, el propio dibujante veía la primera reacción de los caricaturizados; decía que solo “el mal hablado” Valle-Inclán se había molestado.

En mayo de 1936 expuso en el Ateneo, pasó por allí Ramón Gómez de la Serna, y le redactó un estupendo prólogo para un libro que define muy bien la trayectoria de Manuel del Arco, a quien tilda de “maestro”. Dice Ramón: “¡El único que sobrepasa el presente es el caricaturista!”. Agrega: “Del Arco estiliza a sus caricaturizados como un realizador de esquemas seguros, rotundos, con algo de cifras, con mucho de jeroglíficos egipcios. Es un caricaturista que fija los ojos de los personajes, el ojo del personaje mejor dicho, en su debido centro, negreando su mirada, devolviéndole desescamado al mundo”. Miguel Maura, en un nota epilogal a ‘Antes del 36’ (que se reeditó en 1966 en AHR), resume: “Es ya maestro insuperable hoy en día Del Arco. Ha llegado a un preciosismo en el ‘arte de inquirir’, que creo que no tiene rival en el periodismo español”.

Las consideraciones sobre la caricatura también podrían aplicarse a lo que mejor hizo y lo que le dio fama: esas inquisiciones, esos miles de entrevistas chispeantes que parecen realizadas a vuela pluma, a golpe de intuición. Se trataba de entrevistas ingeniosas y rápidas, menos improvisadas de lo que parecía (“Jamás se encomendó a la improvisación”, señalaba Manuel Aznar), en las que reinaba la concisión del estilo, el humor y la gracia. Una sencilla relectura de muchas revela clarividencia y escasa frivolidad. El joven Mario Vargas Llosa le decía: “La novela es una representación verbal de la realidad en la que un hombre expresa simultáneamente su experiencia y su rechazo del mundo en que vive. Un novelista es un hombre que no dice la verdad, sino que la contradice”.

Del Arco, que se confesaba “aragonés y tozudo”, también fue subdirector de ‘Tele-Expréss’ y trabajó en la radio y en la televisión y fue un gran viajero. En su oficio –el diario ‘Pueblo’ lo calificó como “un español popular y universal”- mezclaba la agudeza, el ingenio, el interés por la vida y un virtuosismo constante que se basaba en su gran cultura, en la pasión por el arte (fue crítico de arte unos meses), la historia y el deporte. Cada entrevista tenía un cuento dentro, un discurso, una idea, y cada caricatura era un ejercicio elegante de síntesis, de capacidad de ver en tres o cuatro trazos. Del Arco sentenció: “Siempre he intentado escribir entre líneas”.

 

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA

-Antes del 36. Editorial AHR. 1966. Lleva un prólogo de Ramón Gómez de la Serna, de su primera edición de 1936, un epílogo de Miguel Maura y una apasionante autobiografía de Del Arco: sus vínculos con Aragón, su traslado a Madrid, sus primeras colaboraciones. El libro mezcla caricaturas con breves apuntes en prosa sobre cada personaje: Cambó, Companys, Lorca, Ramón, Benavente, Azaña…

El personaje de bolsillo. 1948. Es la primera compilación de sus entrevistas. Alcanzó tal prestigio que en los últimos meses de su vida, en 1971, recluido en casa, los grandes personajes acudían a su casa para ser entrevistados.

Los personajes son de carne y hueso. Planeta, 1960. Otro de sus libros más conocidos de entrevistas.

-Ayer, noticia; hoy, recuerdo. Planeta, 1962. Manuel del Arco también trabajó en TVE, y este libro, profusamente ilustrado, recoge las preguntas que él había buscado y que cada concursante debía contestar para el programa televisivo ‘Ayer, noticia; hoy, dinero’. El repaso de las preguntas da la medida de cómo ha cambiado el país, la televisión y tal vez el concepto de conocimiento.

-Israel. Los judíos en la tierra prometida. Planeta, 1969. Del Arco fue un gran viajero, y le encantaba salir a la aventura con la información justa. Era un buscador: la realidad le daba las mejores historias. Aquí reivindica una tierra para los judíos.

-Rusia es otra cosa. 1966. Editorial AHR. Lleva un curioso subtítulo: ‘La URSS entrevista por un periodista’. El viaje obedece al intento de desentrañar los misterios de la URSS; la experiencia fue tan apasionante como decepcionante.

-Mano a mano. Planeta. 1972. Es el gran libro en homenaje a Manuel de Arco. Contiene más de 700 páginas y más de 700 entrevistas. Es un libro-síntesis del arte de conversar de Del Arco. Entrevista incluso a sus hijos.

 

 

 

ALGUNOS COMPAÑEROS DE VIAJE

 

 

En octubre de 2008 se cumplió el centenario de otro gran caricaturista aragonés: Manuel Bayo Marín, nacido en Teruel y formado en Zaragoza, adonde regresaría a morir tras vivir una gran aventura creativa en Madrid. Bayo Marín era amigo de Manuel del Arco. Ambos formaron parte de una extraordinaria generación o grupo de dibujantes y caricaturistas. Hace poco tiempo  fallecían Luis Germán y Pedro García Aznar, vinculados a la técnica del aerógrafo y al magisterio de Bayo y Del Arco. En los años 20 y todo el periodo anterior a la Guerra Civil se vivió un apogeo de la caricatura, del dibujo, de las portadas ilustradas. Otros nombres básicos son Ramón Acín, Vigaray, Teixi, Gazo, Ugalde, Uriarte, Alberto Duce, Guillermo, Rodio, Sanz Lafita. De algún modo, con este homenaje a Del Arco también se recuerdan y se evocan a muchos de ellos, y a sus continuadores de hoy: Cano, Grañena, Aragón, Postigo, Cirac ‘Tinaja’, Gamón…

*Un nieto de Manuel del Arco, Javier, le ha dedicado un blog a su abuelo: manueldelarco.blogspot.com. Este artículo apareció ayer a doble página en la sección de cultura de Heraldo de Aragón y de Heraldo Soria.

 

 

13/01/2009 08:51 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas No hay comentarios. Comentar.

JAVIER MORENO PRESENTA 'CLICK'

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Esta tarde, a las 19.30 en el Fórum de la FNAC de la Plaza España, que coordina el poeta y viajero Ángel Gracia, el narrador y poeta Javier Moreno (Murcia, 1972) presentará su novela Click, editada por el sello barcelonés Candaya. El libro cuenta la historia de Quisque Serezádez, un personajes obsesionado por la belleza y por algunas mujeres (en sus inicios, por Merceditas o Merche, hermana su amigo Álvaro, que pronto dejará de serlo). Se trata de una novela más o menos fronteriza donde todo es posible: la fantaciencia, las obsesiones, la fagmentariedad, la libertad creativa, la corriente imparable de sentimientos y de discursos. El volumen se inscribe en esa denominación genérica de la estética de la ‘generación nocilla’. Será presentado por Manuel Vilas, que prepara novela con Alfaguara. 

 

13/01/2009 14:18 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

ERICH ARENDT: DE 'LOS PAPELES DE ESPAÑA'

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[Cuando está a punto de acabar el día recibo esta carta de Óscar Sipán, con espléndidas y frescas noticias. Está encantado de la reseña a su libro ‘Avisos de derrota’ (Onagro), que le hizo el otro día José Domingo Dueñas.]

 

Querido, Antón

 

Vamos a editar Los papeles de España, del alemán Erich Arendt, traducido por Teresa Abad. En el libro aparecen numerosos personajes aragoneses, en muchas ocasiones con nombres y apellidos, héroes anónimos y situaciones históricas narradas desde la óptica de un alemán implicado en el conflicto y con una visión limpia. Textos como El chófer de Almudevar, Banastás, Fraga se alista, El pueblo de Robres y la Brigada 123, Ofensiva al sur de Huesca, En las trincheras de la Sierra de Alcubierre, Pueblos liberados del Alto Aragón o De cómo fue bombardeada la estación de Caldearenas nos permiten acercarnos a una época triste que en 2009 celebra su aniversario.

 

En el epílogo, Silvia Schlenstedt, editora de Los Papeles de España en la antigua Alemania Oriental, cuenta lo siguiente:

 

“Había una vez un montón de papeles entre los que se encontraba lo que Erich Arendt había escrito en España. Se guardaron en una ambulancia durante la huida hacia la frontera – Katja Arendt, su mujer, estaba enferma, y con esfuerzo se consiguió un sitio en la ambulancia- y después fueron olvidados. Ya en suelo francés, a resguardo de los bombardeos, se descubre la pérdida. Arendt regresa, le pide al oficial francés que le permita pasar de nuevo al lado español, obviando las advertencias, y se hace con el montón de papeles.  Sin embargo, esos papeles no pudieron ser salvados: un año y medio más tarde, las tropas alemanas han ocupado París y avanzaban hacia el sur. Katja se encontraba en la masa de evacuados que buscaban huir de las tropas alemanas, “los nazis fueron más rápidos que ella, y en Tours Katja tiró las poesías por el inodoro.”

 

Después de la guerra Arendt pasó por tierras aragonesas, plasmando la desolación que encontró en este poema:

Zaragoza 1941

 

Fantasmales se despliegan las oscuras sombras otoñales

de los árboles de la ribera sobre el río negro.

Sobre mí amenaza el helador reflejo

de la ciudad, que descansa pétrea:  tumba devastada por el miedo.

  Sin embargo, el Ebro murmulla...

                 

Voy a través del campo enemigo.  Las cercanas paredes

me agreden con sus huecas miradas.

Las calles huyen.  Una huida sin fin

por el campo y la noche bajo la dura luz de las estrellas.

   Sin embargo, el Ebro murmulla...

 

Su eco llena los muros con un canto lastimero.

En el polvo del camino, dos mujeres se ovillan mudas

por largas noches en el silencio.

Mataron a sus maridos en los calabozos

   Sin embargo, el Ebro murmulla...

 

Las mendigas alargan sus brazos

desesperadas. Se agazapan como proscritas.

A la orilla del río cruje el psao guardián de los gendarmes.

Caen los brazos cansados de vivir, ateridos por el miedo

   Sin embargo, el Ebro murmulla...

 

De la amenaza mortal y el miedo surge

en la pálida bóveda de la noche un torso gigantesco:

la pétrea violencia de la catedral.

Y ancianos relojes  golpean sordos por encima de las cumbreras

   Sin embargo, el Ebro murmulla...

 

                                                           Traducción Teresa Abad.

 

II

 

Pesadamente se alzan desde el suelo las torres

que antaño veíamos inalcanzables ante nosotros,

pues nos desangramos en el acero de las torres blindadas,

cuando herido el cielo lloraba por el hombre miserable

Sin embargo el  Ebro  gritaba...

 

Nos arrastramos hacia la corriente.  Las olas fluían enemigas.

Las férreas alas de la muerte se agitaban cerca

Del cielo caían llamas hacia nosotros

La ciudad a lo lejos! La ciudad allí esperando.

 Rojo sangre crecía el Ebro.

 

Ella esperaba a nuestro ejército de libertad;

nosotros, casi sin armas, luchábamos contra la superioridad

de la ola blindada que nos arrastraba hacia el mar.

Un llanto recorrió el río por la polvorienta pendiente de la noche

El Ebro  descendía...

 

En el agua nadaban nuestros muertos en silencio

abriendo los ojos al pasar a las afueras de Zaragoza,

donde estaban mujeres y hombres, inclinándose en el dolor

y sabiendo, que su saludo estaba prohibido

El Ebro fluía.

 

 

III

 

                      El Ebro murmulla...

 Murmulla a través de la tierra el enorme lamento de los héroes

de nuestro tiempo;  murmulla lleno de rabia y poder.

Murmulla por el vacío espacio de los días muertos.

En miles de corazones se oye su llamada al combate.

 

                       El Ebro murmulla...

hasta colmar la inmensidad de la pena,

hasta que sus aguas crecientes detengan su marcha,

cuando todos los ojos se agranden en dureza,

y los invisibles salgan todos de la noche.

 

                        El Ebro murmulla...

Visibles al pueblo, aparecen en la claridad.

Y calles, ríos y bosques sólo escuchan sus palabras.

Los seres van, abarcados por una ola alta como el destino.

La ola los lleva.  También arrastra a los débiles.

 

                        El Ebro murmulla...

Manos desesperadas se han encontrado en el coraje

Silenciosa derriba la cólera de los verdugos los portales.

Las mendigas del camino han desaparecido.

Están en pie en la montaña; ¡y no están solas!

 

                          El Ebro murmulla...

Acuden con las armas y el ejército de los campesinos

para ayudar al pueblo  de la ciudad que allí lucha.

La plaza del Pilar no abarca a la gente entre  sus muros,

en la que con henchido pecho canta la libertad, pues libre

                           el Ebro murmulla y murmulla.

 

 

 

 

14/01/2009 00:13 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

VICKY CALAVIA: DOCUMENTAL SOBRE MANUEL ROTELLAR

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Mañana jueves 15 se estrena el documental "Manuel Rotellar. Apuntes desde la fila 8", a las 20 horas, en el Salón de Actos del Centro de Historia de Zaragoza.

 

La presentación del acto correrá a cargo de D. José María Jiménez Jiménez, Director General de MultiCaja, Luis Alegre (en la cinta define a Rotellar como "un héroe de la cultura aragonesa"), periodista y cineasta y Vicky Calavia, directora del documental.

Un documento visual que se acerca a la vida y la labor cinematográfica de Manuel Rotellar, escritor, historiador, periodista, actor, crítico de cine y director de la Filmoteca de Zaragoza, a través del testimonio de diferentes personajes de la cultura aragonesa que compartieron una parte de su recorrido vital y cinematográfico junto a él.

Al finalizar la sesión se ofrecerá un vino español en la cafetería (planta calle).

*La foto es de Anton Senkou.

14/01/2009 10:43 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas No hay comentarios. Comentar.

CARNAVAL: JOSEMA CARRASCO

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Josema Carrasco, por sorpresa, como siempre, me envía este motivo carnavalesco con una cita de Pere Gimferrer.

 

Tiene el mar su mecánica como el amor sus símbolos.

14/01/2009 10:46 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

JULIETTE BINOCHE VISTA POR ROBERT DOISNEAU

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No sé cómo he llegado hoy hasta Juliette Binoche. Hace algunos años, como si huyese de ‘Al final de la escapada’, que hizo Jean Seberg, Robert Doisneau (1912-1994) le hizo este hermoso y sugerente retrato, que forma parte de su descomunal archivo de 400.000 negativos. Alguien la calificó de “una diosa absoluta”. Es una deliciosa desmesura: la elegante actriz pasea a la derecha del Sena en 1991. Juliette, madre de dos hijos, es también pintora.

15/01/2009 10:53 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas No hay comentarios. Comentar.

VICENTE GALLEGO RECITÓ 'ODA' PARA 'BORRADORES'

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[Ayer por la tarde, con Laura Mediano y otro compañero de Aragón Televisión, grabamos una entrevista a Vicente Gallego y a Carlos Marzal. Vicente fue entrevistado luego por Lorenzo Oliván en el Centro Joaquín Roncal. Era casi un diálogo paralelo en torno a la poesía, la vida, los ecos de Gil Albert, César Simón y Paco Brines, la relación entre poesía y prosa… La foto es de Horst P. Horst. Vicente leyó este estupendo poema:]

 

Oda

 

Tú eres canto de amor
bajo la piel traslúcida del día,
circulación del alma en las vistosas alas
de las formas terrestres,
destello que delata, jubiloso,
la condición solar de la materia.
Tú has sembrado en la noche
tu plateada flor iridiscente,
y es la muerte por ti una perla negra.

Tú eres alta embajada
del subterráneo fruto,
y está arriba tu sitio, en la fugaz
superficie lograda de las cosas:
brillo eterno del mundo,
rocío del mirar enamorado.

 

Vicente Gallego

 

15/01/2009 11:06 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ EN ANTÍGONA EL DÍA 21

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Julia Millán, de librería Antígona, manda esta nota:

[Estimados amigos y amigas,

El próximo miércoles, 21 de enero, a las 8 de la tarde, presentaremos Cuaderno Boliviano, último libro de MIGUEL SANCHEZ OSTIZ, publicado por la Editorial Alberdania en su colección Alga.


Para hablarnos del libro contaremos con la presencia de Julio José Ordovás, Fernando Sanmartín y el autor.

Os esperamos]




SOBRE EL ‘CUADERNO BOLIVIANO’

"Cuaderno boliviano es la crónica e impresiones de un viaje por una Bolivia convulsa, laberíntica, hecha avispero, donde conviven mal que bien 36 etnias diferentes, en apariencia abocada al enfrentamiento si no tuviera como ritual los tynkus pacificadores. Crónica y cuaderno de campo de un viaje a un país multiétnico, plurirracial y pluricultural a la fuerza, y de la errancia por esa ciudad, La Paz, en la que en una misma mañana te tropiezas con un entierro, una procesión, un desfile militar y una manifestación que huele a pólvora y que puede terminar delante del lujo suculento de una gastronomía "al paso" o en las casas de comidas. Y tras la Paz y el altiplano aymará, Sucre, la ciudad blanca, donde se dio el grito libertador de América Latina, y por cuyas calles van a la deriva los ja’lkas, el grupo étnico más pobre de Bolivia; y el Potosí del Cerro Rico, la ciudad de las casas llanas y de juego, los espadachines, los pícaros y los nobles no menos pícaros, donde se enfrentaron vicuñas y vascongados, y los niños siguen trabajando en minas de plata que matan, y junto a ellas la desolación de las minas de estaño de Llallagua, con el recuerdo de las matanzas de mineros en el tiempo de la guerrilla de Che Guevara, y la Cochabamba de las buganvillas gigantes, las abiertas conspiraciones en los cafés y la muerte al fondo de los enfrentamientos raciales: mercados, casas de comidas, chiflerías y curanderos, carreteras vertiginosas, patios virreinales, cafés de conspiradores y aventureros, tránsfugas y escritores..."

http://culpinak.blogspot.com/2008/05/el-amigo-miguel-snchez-ostiz.html

[Curiosamente, ayer me llamó Fernando Sanmartín para hablarme de este libro, de Miguel Sánchez-Ostiz, a quien entrevisté por extenso en los años de ‘El Día’, y hablamos de sus dedicatorias siempre a Dominique, igual que Conget dedica sus libros a Maribel y Enrique Vila-Matas a Paula de Parma. Buscando, en el blog anterior, encontré esta estupenda dedicatoria de Sánchez-Ostiz.]

15/01/2009 11:17 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

HOY SE PRESENTA EL LEGADO MIGUEL LABORDETA

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El legado del poeta Miguel Labordeta (Zaragoza, 1921-1969) llega por fin a la Universidad de Zaragoza. En medio, han pasado años de negociaciones, de desencuentros, de quimeras, e incluso de congresos universitarios en torno a su figura, como el que organizaron en abril de 1994 Túa Blesa y Elena Pallarés. El 1 de agosto de 2009 se cumplen 40 años de la muerte de “aquel orangután celeste” que se vomitaba en la “zaragozana gusanera” y que, hastiado y solo, se marchaba a leer a sus poetas chinos favoritos.

El mundo de un creador

En estos 40 años, Miguel Labordeta ha sido estudiado (Antonio Ibáñez redactó una completa biografía suya), ha sido homenajeado, editado y reeditado. Uno de sus grandes especialistas es el profesor y escritor Clemente Alonso Crespo, que ha custodiado desde 1979 su arsenal de poeta, de lector, de corresponsal de escritores, de líder de una generación de postguerra (la del café Niké) y de coleccionista de revistas, de objetos artísticos y de fotografías, firmadas por Joaquín Alcón, especialmente, por el estudio Lagos o por Julio Antonio Gómez, su último editor, etc. Alonso Crespo realizó su tesis doctoral sobre el autor de ‘Sumido 25’ y editó en El Bardo su ‘Poesía completa’ en tres tomos.


El legado que presenta esta tarde la Universidad, a las 19.00, en el Salón de Actos de la Biblioteca de Humanidades María Moliner, constituye el autorretrato de un escritor crítico e incomodado de posguerra, que asumió la huella del surrealismo y del postismo, la inspiración existencialista y desgarrada, y también un expresionismo lírico que derivaba de autores alemanes y centroeuropeos. Los fondos de Miguel Labordeta se reparten en dos apartados: una colección de 1.850 libros, que estaban en el Colegio Santo Tomás, y particularmente en su despacho, y 13 cajas, que recogen los materiales que había custodiado Alonso Crespo, así como grabados, dibujos, discos, pipas e incluso la mascarilla mortuoria que le hizo el escultor Francisco Rallo.

El epistolario de Miguel Labordeta es muy completo: conservaba cartas con filólogos e historiadores (Camón Aznar, José Manuel Blecua, Francisco Yndurain, Eugenio Frutos, Federico Torralba…), con poetas (desde Blas de Otero, Gabriel Celaya y Vicente Aleixandre hasta Manuel Pinillos, Carlos Edmundo de Ory o Fernández Molina, que fue secretario de redacción su revista), con artistas (Agustín Ibarrola, Fernández Molina o Antonio Mingote, que realizó la portada de su primer libro), o con narradores como Juan Eduardo Zúñiga o Ignacio Aldecoa. También se conservan sus manuscritos de letra enrevesada y diminuta, sus libros autodedicados, sus diarios, y numerosos ejemplares de revistas de su época cono ‘Espadaña, ‘Crótalo’, ‘Doña Endrina’, ‘Palabra’, y todas las zaragozanas, en las que solía colaborar: ‘Ansí’, ‘Papageno’, o la suya propia ‘Despacho literario’…

 Un congreso en el horizonte

Su biblioteca está compuesta por primeras ediciones de poetas contemporáneos, amigos suyos, y de clásicos que le interesaron: desde Pablo Neruda a César Vallejo, que fueron dos de sus dioses. La donación concreta un viejo deseo familiar, un ofrecimiento que se remonta a finales de los 70 y que, finalmente, tras distintas tentativas, se ha consumado coincidiendo con el 40 aniversario del poeta, con la publicación del volumen ‘José Antonio Labordeta: creación, compromiso, memoria’ (Rolde /SGAE, coordinado por Javier Aguirre), donde Miguel es un protagonista fundamental, y con la aparición de una antología traducida al búlgaro, realizada por Rada Panchovska, que lleva un prólogo de dos de sus mejores estudiosos, Antonio Pérez Lasheras y Alfredo Saldaña.

En el acto de presentación del legado del poeta de esta tarde participarán el rector de la Universidad, Manuel López, los hermanos del vate José Antonio y Donato Labordeta, y Antonio Pérez Lasheras, que pronunciará una conferencia en torno a sus poemas capitales. El profesor Jesús Rubio Jiménez, que ha sido el gran valedor de este proyecto, ha anunciado que se van a iniciar los trabajos para organizar un congreso “en reconocimiento al escritor y para poner en valor y mostrar este legado tan interesante”. El legado de Miguel Labordeta quedará instalado en la Biblioteca María Moliner y una parte será expuesta en vitrinas y paneles hasta finales de enero.

*Detalle de una foto de Miguel Labordeta en el parque, realizada por su gran amigo Joaquín Alcón. 

 

15/01/2009 11:27 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

JAIME I, AJUBEL, MONSTRUOS, BIBLIOFILIA: BORRADORES

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El programa cultural Borradores recibe esta noche, a las 0.20 horas, a los escritores José Damián Dieste y Ángel Delgado, autores de la novela ‘El Rey Conquistador. La crónica oculta de Jaime I’ (Edhasa), donde narran la vida, los amores y la conquista de tierras de este monarca de la Corona de Aragón que fue considerado “el hombre más bello de su tiempo”. Y también recibe al periodista y escritor Miguel Bayón y al pendolista e ilustrador Francisco J. Lázaro. Ambos publican una colección de láminas sobre pergamino, ‘Berola’ (DPZ), y llevan años colaborando en distintos proyectos sobre el Camino de Santiago o los Reyes de Aragón, donde se alían textos muy cuidados, de barniz poético, con deslumbrantes ilustraciones. Francisco J. Lázaro utiliza una técnica medieval de iluminación de libros, mediante el temple al huevo, y colabora con la Casa Real. Ha hecho ediciones de bibliofilia de las Leyes de la Cortes de Aragón o del ‘Vidal Mayor’.

 

Borradores ofrece un reportaje con la escritora y cuentacuentos Ana Cristina Herreros, compiladora de ‘El libro de los monstruos españoles’ (Siruela), que recoge animales fantásticos de tierra, agua, aire y fuego, entre ellos el gigante Silván de la Peña. Ana Cristina Herreros también ha compilado, con Ramón Besora, el volumen '25 cuentos populares de miedo' (Siruela /Aura). Ambos volúmenes están ilustrados por Jesús Gabán, del que reproducimos aquí una pieza. Y el ilustrador cubano Ajubel, Premio Nacional de Ilustración por ‘El pájaro libro’ (SM, 2003), presenta un espectacular proyecto de novela muda: ‘Robinson Crusoe’, basada en la novela homónima de Daniel Defoe. Ajubel revela su trayectoria en España, el regalo que le concedió Media Vaca y su editor Vicente Ferrer con el encargo del libro, y comenta el uso del color y de una técnica cinematográfica en el volumen.

 

Además, Espido Freire, Premio Planeta y Premio Ateneo de Sevilla, recomienda lecturas en la sección ‘Letras para la vida’. Y el editor Luis Miguel Solano, Premio Nacional de Fomento a la Lectura en 2008, analiza las claves de su editorial Libros del Asteroide, recomienda algunos títulos y confiesa que le hubiera gustado publicar al escritor japonés Haruki Murakami.

 

La actuación musical corre a cargo del grupo Nadie, que grabó este verano ‘La venganza de Peter Pan’. Martín Navarro, líder del grupo, y Gabriel Fernández explican la trayectoria y la estética de una banda que canta ‘Nanas de la cebolla’, el poema de Miguel Hernández.

 

Borradores. Aragón Televisión. Jueves, 15. A las o.20 horas. Redacción: Ana Catalá Roca. Producción: Mamen Delpón y Ánchela Rubio. Ayudante de realización: Laura Mediano y Yolanda Blesa. Realización: Teresa Lázaro.

 

15/01/2009 17:35 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Temas aragoneses Hay 1 comentario.

JULIO ESPINOSA IMPARTE UN NUEVO TALLER DE POESÍA

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Me escribe Julio Espinosa y anuncia un taller de poesía:

 

Este lunes comienza un taller de poesía en la Escuela de Escritores, más que nada por si conoces a alguien que pueda estar interesado. Lo dicto yo y va de 18:00 a 20:00hrs. Serán seis meses de clases, hasta fines de junio. El valor mensual es de 80 euros más una matrícula de 30.


Los teléfonos de la Escuela son: 976207509 y 653165287, aunque también pueden escribirme al correo: julio@escueladeescritores.com

También te anoto el programa completo:


I: Poesía

1 - Poesía y realidad

2 - La poesía: ¿filosofía, psicología, sociología, autoayuda? ¿qué?

3 - La poesía, una manera de mirar: asombro, originalidad e imagen poética

4 - Forma, fondo y poema: la santísima trinidad

5 - El poema más allá de la técnica: base de toda creación

 

II: Leer

1 - ¿Por qué, para qué y qué leer?

2 - Lectura de las imágenes reales y poéticas

3 - Poetas ejemplares en nuestra lengua: lectura y ejercicios (Vallejo, Huidobro, García Lorca, Neruda)

III: Escribir

1 - ¿Qué escribir? Contar y poetizar; la escritura de las imágenes; la tensión poética

2 - El proceso creativo: La necesidad de escribir: la inspiración: ¿diosa o trabajo?, la idea sobre el papel, tiempo de cura: la lejanía y la corrección, el texto definitivo

3 - La experiencia y la creación poética

4 - Figuras literarias

*La foto es de un magnífico fotógrafo italiano: Fulvio Roiter. Nació en Venecia en 1926, viajó por medio mundo, desde Andalucía y Portugal a México, y ha sido bautizado como "el fotógrafo de las ilusiones". Esta imagen en cierto modo encarna muchos valores poéticos: la belleza, el canal, el puente, la gaviota, la ciudad que se copia en la corriente, el hombre que mira...

 

15/01/2009 19:15 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

UN CARTEL DE MANUEL DEL ARCO PARA EL PILAR-1931

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Javier Castellnou del Arco, nieto del inolvidable Manuel del Arco, de quien se cumple este año el centenario de su nacimiento, me ha enviado el cartel con el que Manuel del Arco concursó al premio de carteles de las fiestas del Pilar de 1931.

 

Javier Castellnou, Xavi, mantiene un blog dedicado a su abuelo: manueldelarco.blogspot.com

 

 

15/01/2009 19:35 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

FULVIO ROITER: EL CARTERO.

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Voy a estar casi todo el día fuera. Dejo una fotografía del veneciano Fulvio Roiter, un maestro de la ilusión, de la composición, de la belleza. Inscrito en la corriente neorrealista, su obra respira sensibilidad, curiosidad por la vida y por los seres humanos. Esta pieza se titula 'El cartero'.

16/01/2009 07:45 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos Hay 3 comentarios.

UN RELATO DE MARÍA JOSÉ PAREJO: 'LA INMORTALIDAD'

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[María José Parejo llegó hace algunos años a Aragón para trabajar de realizadora en ZTV. Ahora lo hace, dentro de laproductora Chip, en Aragón Televisión. Escribe relatos tan deliciosos y trabajados como éste. Aquí está ‘Inmortalidad’. La foto es de Fabrizio Ferri.]

 

INMORTALIDAD

 

Me está pareciendo que todos eluden hablar del asunto. Esta mañana he llamado a mi nieta Valeria para contarle lo preocupada que estoy. Luqui está muy mal. Pero ella no estaba en ese momento y se ha puesto la pequeña, Gema.

-Abuela, que es un pez…

Carece por completo de eso a lo que llaman tacto. Es un poco bruta y un poco resabida. Cierto día me dijo que había consultado en Internet y que era imposible que un pececillo de esa especie viviera más de cincuenta años. Qué sabrá ella. A mí, Luqui me ha acompañado durante más de media vida.

-Pues si ves a tu hermana se lo dices, que tú no me haces ni caso.