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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Artistas.

PILAR DELGADO EN LA MEMORIA

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PILAR DELGADO: MEMORIA DE UNA GRAN

ACTRIZ QUINCE AÑOS DESPUÉS

Mañana exactamente se cumplen quince años de la muerte de la gran actriz y mujer de teatro Pilar Delgado. Fue la directora de compañías como La Taguara, que tuvo varios éxitos, especialmente 'Aragón para todos'; la compañía fue una escuela de teatro, una factoría de actores: se me ocurren, así a bote pronto, Gabriel Latorre, Agustín Miguel, Rufino Rodenas. Posteriormente, se incorporó al Teatro de la Ribera, y realizó espléndidas piezas junto a actrices como Pilar Laveaga, Pilar Doce, y tantas y tantas otras. La recordamos en muchas funciones: pienso en 'Bodas de sangre', en algunas piezas de Brecht, en 'Electra' o en aquella inolvidable función para los sentidos, casi alada, que fueron 'Las soledades' de Góngora, un espectáculo extraordinario, de gran plasticidad, que dirigió Mariano Anós. La primera vez que vi a Pilar Laveaga fue a finales de los 70 en el Casino Mercantil, y más tarde, poco después, en la presentación de un libro de poesía en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Zaragoza. Mi mejor recuerdo de ella fue una entrevista larga, de un par de horas por lo menos, en el hotel Zaragoza Royal: trajo sus fotos, sus recuerdos, su memoria iluminada (recordó sus años en la radio y en la televisión, su trabajo en una serie sobre Joaquín Costa) y trajo la serenidad y la fragilidad de una mujer tocada por el cáncer. Fue la esposa de Alfonso Zapater y la madre, entre otros vástagos, de uno de mis grandes amigos: el periodista y escritor Pedro Zapater Delgado.

14/02/2012 23:19 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

EL ARTE DE ROBERTO MIRANDA

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Roberto Miranda, periodista durante años de ‘El día de Aragón’ y de ‘El Periódico de Aragón’, siempre ha sido un espíritu inquieto: ingenioso, apasionado de la filosofía y del lenguaje, un buscador de lo esencial. Le interesaban por igual José Hierro o Albert Einstein, los trazos de Tàpies o la filosofía de Heidegger. Y las vidas rurales o la historia de un campo de fútbol que ha perdido el córner. Tras su reciente jubilación, Roberto ha hecho varias cosas: ha escrito de imágenes fotográficas, de arquitectura. Y, desde hace algunos meses, asiste a clases de dibujo y pintura: hace obra figurativa, pero sobre todo abstracción. Aprende, experimenta, siente. Roberto Miranda, que ha escrito libros con Mariano Gistaín y Joaquín Carbonell, es un puro sinvivir y, como se ve aquí, un discípulo entusiasta de Mondrian, de Malevich, de tantos otros: un defensor de la curiosidad.

JULIO JOSÉ ORDOVÁS GLOSA LA PASIÓN DE ALAIN DELON Y ROMY SCHNEIDER

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Este martes, Día de los Enamorados, Julio José Ordovás presenta ‘Una pequeña historia de amor’ (Isla de Siltolá, Sevilla) en Los Portadores de Sueños. Será a las 20.00; Almudena Vidorreta hará la presentación. En el libro, Ordovás alterna verso y prosa. Uno de los episodios en prosa más cautivadores es este, dedicado a la pasión de  Romy Schneider y Alain Delon.

 

 

 

TRES POLAROIDS Y CUARENTA Y TRES ROSAS ROJAS

 

De Julio José ORDOVÁS

   Finales de los años cincuenta. Aeropuerto de Orly. Un chico muy joven, muy guapo, muy serio y muy repeinado, vestido con traje y corbata, espera un vuelo procedente de Viena. No puede dejar de dar vueltas de un lado para otro. Tampoco puede parar de fumar. Lleva un ramo de rosas rojas. Le sudan las manos. Se afloja un poco el nudo de la corbata.

   El portador del ramo era Alain Delon. Su destinataria, Romy Schneider.

   Alain Delon y Romy Schneider trabajaron juntos en tres películas: Amoríos, de Pierre Gaspart-Huit (1958), La piscina, de Jacques Deray (1968), y El asesinato de Trotsky, de Joseph Losey (1972). Su relación fue apasionada y tormentosa, como corresponde a las estrellas más rutilantes del firmamento cinematográfico.

   Yo era un adolescente cuando vi por primera y única vez La piscina. Recuerdo a Romy Schneider saliendo del agua con un bañador negro y las gotas resbalando de su piel y precipitándose, juguetonamente, sobre la piel seca y dorada de Alain Delon. No podría decir cómo termina la película, pero recuerdo que el desenlace me impactó mucho, porque terminaba mal. Hasta entonces yo era tan ingenuo que creía que todas las historias se resolvían en un final feliz, así en el cine como en la vida.

   El final de la vida de Romy Schneider no pudo ser más trágico.

   Al parecer, el actor Jean Claude Brialy depositó sobre su tumba cuarenta y tres rosas rojas. Romy Schneider no llegó a cumplir los cuarenta y cuatro.

   Christian Dureau y Philippe Barbier escribieron un libro sobre la relación entre Romy Scheneider y Alain Delon. Su título: Ils se sont tant aimés (Se quisieron tanto). A raíz de la publicación del libro, en una entrevista para el diario La Provence, Alain Delon, después de tantísimos años manteniendo un silencio sepulcral,  descorrió el velo del luto y contó que en cuanto tuvo noticia del fallecimiento de Romy fue a toda prisa al lecho de muerte de la actriz para despedirse de ella, junto a sus amigos los productores Claude Berri y Alain Terzian. “Allí”, dijo Delon, “le hice tres fotos con mi Polaroid, porque quería fijar para la eternidad su imagen en el féretro”. Y dijo más: “Conservo estos retratos, que nunca he enseñado a nadie, en mi cartera, siempre cerca de mi corazón”. Al término de la entrevista, Alain Delon se sinceraba por completo: “Es difícil decir esto, pero no me habría gustado verla con setenta años. Creo que no habría envejecido bien. Es mejor que se fuera así. Murió guapísima. Era un mito y lo seguirá siendo”.

   Proust escribió que reconocemos mucho mejor a los seres que amamos en una fotografía que en nuestro recuerdo.

   La gente guarda en la cartera las cosas más extrañas. En uno de sus frecuentes viajes a Arles, donde Van Gogh se cortó parte de la oreja tras discutir con Gauguin, Picasso se propuso encontrar un periódico local que hubiera dado la noticia, y lo encontró. Recortó el breve que hacía referencia a la automutilación del pintor desequilibrado y lo guardó en su cartera hasta el día de su muerte.

   Yo no utilizo cartera desde que me la robaron a los quince o dieciséis años.

   Una vez acabada la entrevista y la presentación del libro, Alain Delon regresa solo a casa, en su coche. Un semáforo le obliga a detenerse. Aprovecha entonces para sacar la cartera del bolsillo interior de su americana y extrae las tres instantáneas. Sonríe. Le sonríe a ella. Que ha dejado caer la maleta en el suelo y corre por la terminal del aeropuerto trastabillando con sus zapatos de tacón recién estrenados. Los dos se funden en un beso y a continuación la película se funde en negro. Pero el semáforo está en ámbar; en unos instantes se pondrá verde.  

   Alain Delon ha tenido suerte: nunca le han robado la cartera.

 

13/02/2012 00:49 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ESTRELLAS DE HOLLYWOOD QUE VENDÍAN

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VALLADOLID EXPONE '¡ESTRELLAS EN VENTA!

HOLLYWOOD EN LA PUBLICIDAD AMERICANA (1930-1970)' 

La Sala Municipal de Exposiciones de la Casa Revilla, del Ayuntamiento de Valladolid,  presenta a partir de hoy día 9 de Febrero, la exposición “¡Estrellas en venta! Hollywood en la publicidad americana (1930-1970) Colección Roger Biosca” en la que podremos ver 151 anuncios publicitarios originales, de entre 1930 y 1970, aparecidos en revistas norteamericanas como Life, The Saturday Evening Post, Lady's Home Journal, Colliers o Esquire. En todos estos anuncios aparecen actores y actrices de cine de Hollywood haciendo promoción de un producto concreto.

 Los ejemplos mas contemporáneos de la exposición son los de George Clooney y John Malkovich anunciando cápsulas de café, Leonardo DiCaprio y Brad Pitt luciendo un reloj deportivo, Hugh Laurie bebiendo tónica y Scarlett Johansson dejándose conquistar por un perfume. Reclamos recientes con los que el mundo de la publicidad intenta seducir. Una estrategia comercial centenaria que se remonta a los orígenes del star system del séptimo arte y que el Museu del Cinema de Girona –productora de la muestra que se presenta en Valladolid-recuerda con esta exposición

 La muestra, se centra en la edad de oro de la publicidad de famosos, cuando actores de la talla de John Wayne, Gary Cooper, Rita Hayworth, Marilyn Monroe, Humphrey Bogart y Clark Gable prestaban su imagen para promocionar los más diversos productos.

Hollywood creó el star system para promocionar las películas. Se dieron cuenta de que un filme tenía más éxito cuando era protagonizado por un actor famoso. Las industrias del cine y la publicidad ya se encontraron a finales del siglo XIX y, desde ese momento, no han dejado de hacer confluir sus intereses comunes. La mayoría de las películas ofrecían la imagen de una vida mejor y todo lo que el espectador observaba desde su butaca se convertía en un objetivo para alcanzar a través del consumo. La publicidad se convirtió en el guía que indicaba a los espectadores que habían de comprar para vivir como lo hacían sus ídolos.

Algunos de los sueños prometían hacerse realidad a través del consumo, y la publicidad se convirtió en el guía que indicaba a los espectadores qué habían de comprar para vivir como lo hacían sus ídolos. Convencidos de que esta relación era buena para ambas industrias, el cine y la publicidad convirtieron las estrellas en las protagonistas de los anuncios. Hollywood y su star system se sirvieron de esta herramienta publicitaria potente para anunciar las películas. ¿Por qué no utilizarlo también para anunciar el resto de los signos de la era contemporánea? Cines, calles, escaparates y supermercados se llenaron de imágenes en las que los actores comentaban cuáles eran los secretos de su belleza o que regalaban a sus parejas en Navidad. ¿Por qué tenemos que perder el tiempo buscando el producto que nos conviene, si nuestra estrella favorita ya lo ha hecho por nosotros?

En esta exposición, podrán contemplar un selecto número de anuncios aparecidos en revistas norteamericanas entre los años 1930 y 1970, procedentes de la Colección Roger Biosca, que ilustran esta intensa relación entre el cine y la publicidad.

 Un audiovisual reproduce 15 anuncios de televisión muy divertidos en los que, entre otras cosas, se ve a conocidos actores haciendo publicidad de una marca de tabaco. Precisamente, la conexión de esta industria con Hollywood es una de las partes que más llama la atención, ya que se extendía a las películas, donde actores y actrices aparecían constantemente con un cigarrillo en los labios. Uno de los primeros iconos de las tabaqueras fue John Wayne, de quien se decía que fumaba seis cajetillas al día y acabó protagonizando campañas contra el humo antes de que un cáncer de pulmón acabara con su vida.

 

La Exposición, en la que colabora la SEMINCI, permanecerá abierta hasta el próximo día 25 de marzo.  (Esta información es la nota de prensa de la muestra). Las actrices son Marlene Dietrich y Marilyn Monroe.

09/02/2012 08:49 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

RETRATO DE ALEJANDRO CORTÉS

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Alejandro Cortés es un joven artista aragonés, polifacético, que reside desde hace algo más de un año en Buenos Aires. Me envía una de sus obras y esta nota escueta: “Y como siempre, no sólo fotografía, no sólo cine, no sólo escritura, no sólo pintura. Necesito y necesitaré de todas ellas. Es difícil  avanzar en varias ramas a la vez. El cine me enseña mucho para lograrlo y para mí es tan necesario...”

06/02/2012 10:22 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PILAR BURGES: RETRATO DE ARTISTA

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Visité a Pilar Burges dos veces poco antes de su muerte. En su estudio, entre sus retratos y alacenas de antaño, la estufa y varias bombonas. Vivía ante la plaza de España: el sol entraba por la ventana con un centelleo de vitalidad. Fatigada y malherida, aún mantenía algunas de sus obsesiones: leía la prensa, anotaba frases y aforismos a lápiz que colgaba en las paredes o dejaba bajo los objetos de cerámica, repasaba su obra literaria (soñaba con escribir teatro de nuevo) y le daba vueltas a los folios de su tesis doctoral sobre el proceso creador en las Bellas Artes. Pilar Burges se sabía tocada por la guadaña del adiós inexorable y estaba pendiente de una operación. Durante más de cuatro horas, en dos días consecutivos, recordó para 'Heraldo domingo' a su padre, fundador del Iberia, sus encuentros iniciales con artistas como Bayo Marín y Joaquina Zamora, evocó a Marín Bagüés, aquel solitario que pintaba a una amante secreta o ideal, y le dio una peseta para que la arrojara por él en la fontana de Trevi. Recordó sus días en Barcelona, algún que otro amor entrevisto, el aprendizaje del arte mural, y recorrió los días de Roma y de París, cuando iba a ver a Marcel Marceau. A su regreso, iluminada por el arrebato de Goya, realizó su obra: variada, intensa, expresionista. Escribió, soñó, fue una rebelde, vendió cuadros, y usó un lema: “No hay otra virtud que ser valiente”. A los pocos días de aquel ejercicio de desnudez rechazó una antológica en Cajalón: “Ni mi corazón ni mi enfermedad lo resistirían ahora”, dijo. Extinta ya, Pilar Burges regresa en sombra y sueño a la Casa de los Morlanes, en un proyecto de Jesús Pedro Lorente y Rafael Ordóñez. Tampoco ahora debemos dejarla sola.

 

*Esta artículo apareció ayer en mi sección 'Cuentos de domingo' de Heraldo. En la foto, una de las obras más modernas de Pilar Burges.

06/02/2012 00:59 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MARISÉ SAMITIER: DIÁLOGO DE CINE

 

"EL CINE ENTRENA LOS MÚSCULOS DE LA EMOCIÓN"

 

La realizadora montisonense Marisé Samitier, galardonada en España y en Estados Unidos con su corto ‘Amores ciegos’, habla de su aprendizaje y de su formación audiovisual en Los Angeles, donde reside

 

 

 

 

Existe un momento mágico y decisivo, a veces tan fugaz como una corriente de aire o la aparición del arco iris, que decide una existencia. O cuando menos señala un sendero, abre un paréntesis que acaba siendo definitivo. Cuando tenía entre diez y doce años, y residía ya en Barbastro, a Marisé Samitier, nacida en Monzón, le regalaron uno de aquellos cuadernos con hebilla dorada y llave, bellamente encuadernado, con el título de ‘Mi diario’. Aquel se convirtió en el mejor regalo de su vida: Marisé empezó a anotarlo todo. “Noche tras noche, escribía lo que vivía –dice-, lo que soñaba, lo que me imaginaba, lo que quería hacer y no podía. Al poco tiempo, casi sin darme cuenta, empecé a hacer diálogos, a crear personajes que vivían historias y dialogaban, y además redactaba mis confidencias, el relato de mis amores imposibles o cualquier aventura con amigas en el colegio. Sigo escribiendo igual: tengo muchos cuadernos donde anoto frases, diálogos, impresiones; jamás hacía dibujos. Me acuerdo de que por la noche lo dejaba bajo llave en mi escritorio. Aquel era mi secreto”.

A ver: usted nació en Monzón, luego vivió en Barbastro...

Sí, además viví en Zaragoza, donde hice la primera comunión. Mi padre trabajaba en la construcción y tuve una infancia y una adolescencia movidas. Quería estudiar Psicología.

¿Lo hizo?

No. Mis padres se metieron un poco en medio, no veían claro el futuro, no se podía hacer entonces en Zaragoza y me incliné por Filología Inglesa. Y me vine de nuevo a Zaragoza: tenía unos tíos que vivían cerca del Mercado Central y allí pasé mi primer año.

¿Ya había aparecido el cine en su vida?

La verdad es que no demasiado. Tuve por entonces un novio cinéfilo, pero a mí aquella pasión suya me sonaba como una música de fondo. Al año siguiente, me fui a vivir con unas amigas a un piso y cogimos el bar del Teatro del Mercado. Ahí empecé a asomarme a otro mundo, el mundo de la noche y de la escena, pero lo más determinante fue un profesor: José María Bardavío...

¿Por qué?

De entrada porque no era un profesor al uso. Era multidisciplinar: igual te hablaba de literatura que de teatro, de música o de cine. Sobre todo de cine. En sus clases siempre había referencias al cine: recuerdo cuánto me impactó oírle hablar de ‘La ley del silencio’ de Elia Kazan. La vimos y me impresionó muchísimo Marlon Brando y empezó a intrigarme lo visual.

¿Qué quiere decir?

Más que las historias en sí, piense que veíamos la película en versión original y a veces no la entendíamos del todo, me fascinaban las imágenes, aquel caudal de encuadres, de gestos, de expresividad. Pero, además, Bardavío también nos hablaba de Harold Pinter y de su teatro: recuerdo que trabajamos un texto del futuro Premio Nobel, que hicimos ensayos, etc. Bardavío nos llevó a la Escuela Municipal de Teatro y allí nos enseñaron pequeñas escenas y nos invitaban a encarnar personajes y animales. Uno de los profesores nos decía: “imaginaos que sois un animal, un tigre, un gato... A ver cómo le dais vida”. De repente, di un salto a un mundo imaginativo y diferente, más creativo...

¿Representaron la obra?

No la hicimos. Pero yo ya estaba tocada por la curiosidad.

He leído en su currículo que estudió fotografía en Spectrum, la galería de Julio Álvarez Sotos...

Es cierto. Desde entonces no la he abandonado nunca. Un amigo mío tenía una cámara rusa, una Zenit, una réflex de 35 mm., se la pedí y empecé a experimentar. Años después me la robaron en Málaga, pero mi amigo nunca lo ha creído. Hacía fotos a todo. A todo. Pero ya entonces quería hacer fotos que contasen historias, fotos documentales, fotorreportaje. Y eso seguí haciéndolo durante mucho tiempo en Estados Unidos. En ese intento de contar una historia revelaba los rollos juntos sin que se cortasen los negativos. Era como una película, por decirlo un poco así. En aquella época, además, conocí al fotógrafo Ángel Carrera, que era el novio de una amiga mía y me hizo bastantes fotos. He expuesto en varias ocasiones.

Andamos ya avanzados los 90, rebasaba usted la veintena, y el cine no parecía haberle dejado mucho impacto.

Es cierto. Hay otro paso muy importante: fui a un cineclub y vi ‘Los cuatrocientos golpes’ de François Truffaut. Salí impresionada, con un deseo: quería saber cómo se hacían películas así.

Al parecer un accidente truncó sus sueños.

Más que truncarlos, los aceleró. Con un grupo de amigos fuimos a las fiestas de San Lorenzo, y en un tramo de Huesca a Barbastro, en una recta, sufrimos un accidente y me rompí la columna vertebral. Recuerdo que pusieron una coraza de yeso, que estuve bastantes días en el Clínico y luego estuve convaleciente en mi casa. Un amigo, Juan Carlos Cuello, vino a verme y me dijo que ofrecían unas becas de Educación para Los Ángeles. Nos presentamos los dos y a mí me llamaron; a él no y siempre me ha quedado como un rescoldo de pena y de culpa, aunque yo no era responsable de eso, claro. Hice exámenes, entrevistas, y al final me aceptaron. Y me fui.

¿Adónde exactamente?

Al sur de Los Ángeles, a un lugar llamado Lynwood, que era la parte más dura, agresiva y pobre. Tuve la sensación de que no soltaron en medio de la nada.

¿Nos soltaron?

Sí, íbamos cinco chicas. Una de San Sebastián, otra de Madrid y dos de Barcelona. Cuando vimos aquello nos quedamos desoladas. No tenía nada que ver con el mundo del brillo de Hollywood. Estábamos dejadas de la mano de Dios: el glamur del cine no aparecía por ningún lado. Tuvimos que adaptarnos a todo: incluso a las proporciones. Allí todo era grande, hasta los vasos, las ensaladas, o las personas, que nos parecieron muy obesas. Había mucha población afroamericana, y hasta la escuela era surrealista. Los niños eran verdaderamente difíciles.

¿Cómo remontó el vuelo?

No sabría responderle del todo. Pero lo hicimos. Me compré una cámara Minolta y la llevaba a todas partes. Disparaba a todo lo que se movía. Hacía fotos del barrio, de los vecinos, de los maestros, de los niños, de los bares, de la oscuridad. De todo lo que me rodeada. Y luego entré en la Otis Parsons, una escuela de arte y diseño, y también hice fotos. Encontré un modelo especial: el novio norteamericano de una amiga de Barcelona era muy guapo, y a él y a ella, juntos y por separado, les hice cientos y cientos de fotos. Por entonces, descubrí una película de Ingmar Bergman: ‘Persona’, con Ingrid Bergman y Liv Ullman que me deslumbró.

¿Le deslumbró ‘Persona’? ¿No es una de las películas más difíciles, teatrales y obsesivas de Bergman?

A mí me gustaba el juego de primeros planos de los rostros. Eran unos planos que definían toda una vida y sus sombras. Luego vi también ‘El séptimo sello’, y al poco tiempo hice una prueba con un amigo: intenté copiar, literalmente, un fragmento de la película. Y poco a poco fue aumentando mi pasión por el cine.

¿Qué pasó?

Empecé a matricularme en diversos college, en la Universidad, en el American Film Instituto, y asistía a todas las clases de cine que podía. Y empecé a probar con una cámara de súper ocho, luego compré una cámara de 16 mm e hice varios proyectos; con la cámara de 35 mm hice ‘Bazar’. Más tarde accedí al Film Institute en un proyecto en el que elegían a ocho mujeres, nos entrenaban –por decirlo así- durante dos meses y luego había que hacer una historia tuya para la que te subvencionaban con seis o siete mil dólares. Y así nació mi película ‘La virgen’. Más tarde, en la Universidad de Los Ángeles (UCLA) hice producción, guión y dirección, aunque mi especialidad es la de guión.

¿Cuál es el secreto de un guión, qué debe tener?

El guión ha sido mi entrenamiento más específico, es cierto. Para mí el guión debe tener emoción: puede ser realista, familiar, de terror, fantástico, pero la emoción es imprescindible. El cine entrena, debe entrenar los músculos de la emoción, es un gimnasio de los sentimientos y de la complejidad. Y el guión en sí es un territorio de la experimentación: es la base, la semilla, el germen. El producto final, es decir la película, siempre es diferente al guión e incluso a veces se rescribe al guión para adaptarlo a la película.

¿Cómo es eso?

Es así. Una historia se escribe al menos tres veces: con el primer libreto de guión, el material de partida para el rodaje; se reescribe durante el rodaje, con los cambios y las aportaciones de los actores y se reescribe en el montaje. Y todo eso me ha ocurrido con ‘Amores ciegos’, mi último corto.

Sí, que ha sido galardonado en Estados Unidos y  entre nosotros, y figuró entre los precandidatos al Oscar de cortometraje.

Sí. Lo escribí en 2005. Escribí otros en los años siguientes, y finalmente lo retomé. Al principio era más complejo, pero no lo supe hacer así. Al final reduje la historia a cuatro personajes y a sus complejas relaciones de amor y desamor. Rodé mucho más que lo que aparece ahora, he dejado a varios personajes fuera y eso siempre da mucha pena. Cuesta mucho hacer cine.

¿Le ha dolido no ser nominada?

Me deprimí mucho. Sentí una pena infinita. Estaba ante la puerta y no se me ha abierto. He ido a ver todas las películas con las que competía la mía, y han elegido una convencional, de narrativa lineal con un conflicto. Eso sí, optar a la candidatura suponía dar un paso profesional hacia adelante: se me hubieran abierto las puertas para hacer un largometraje.

En todo caso, ¿qué le debe a ‘Amores ciegos’?

Muchas cosas. Por ejemplo, mi estancia en Cannes: fue una experiencia fabulosa que me encantaría repetir. Cannes es la meca del cine. Hay secciones de casi todo, secciones, foros, y se establecen unas conexiones maravillosas. Con ‘Amores ciegos’ allí experimenté el vértigo de la distribución y firmé un contrato exclusivo de siete años. Volvería a repetir. Y ‘Amores ciegos’ supuso mi regreso a España y a Zaragoza y la posibilidad de contar con un espléndido productor, Francisco Javier Millán, y un equipo de lujo. He aprendido mucho y me han tratado de maravilla.

SIBIRANA EDITA A GINÉS LIÉBANA

Mañana martes, 24 de enero, de 2012 en Librería Cálamo

Con motivo de la edición del libro Resucita Loto, obra de Ginés Liébana (Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes  2005), Sibirana Ediciones se presenta al público con su primer título y anuncia sus planes de futuro.

 

El sociólogo Chaime Marcuello es uno de las cabezas visibles de esta editorial que ha rescatado esta pieza de teatro sobre una el amor y la resurrección, en un formato menudo, de bolsillo, que lleva dos hermosas ilustraciones del pintor, poeta y dramaturgo. Explican los editores: 

 

SIBIRANA EDICIONES

¿QUIÉNES SOMOS?

Somos un grupo de amigos que nos encanta leer y disfrutar de la lectura.

Nos gusta leer e imaginar mundos imposibles. Nos gusta sentir y oler el perfume de la vida, efímera siempre, inevitablemente corta o, quizá, demasiado larga si esto sólo es una espera antes de la eternidad. Nos gusta sentir y beber con gozo las esencias de la Tierra que el Sol deja en nuestras copas filtrado en el corazón de las uvas.

Nos gustan los libros y el gozo de tener entre las manos la sensación del paso de cada hoja, las tapas que se rozan, la tinta que pinta el blanco con los colores de la imprenta. Nos gustan las cosas bien hechas y nos gusta ponerlas a disposición de quien se quiera dar un lujo. Un lujo singular, carente de despilfarro y alejado de lo común. Nos gustan las obras que no se publican para adocenar a las masas.

¿DÓNDE VAMOS?

Queremos ser una apuesta por la singularidad, por la excepción. Un asunto exclusivo, sólo para quienes sepan distinguir y busquen entre las maltrechas idas y venidas del día a día, la dicha como destino y como sentido.

Queremos ser hacedores de libros, de objetos bellos y llenos de emociones.

Queremos hacer una cartografía de ínsulas extrañas, donde cada obra forme parte de un archipiélago rodeado de nubes e "imagina-constructores" por todas partes, menos por una, la de sus raíces.

Queremos descubrir por qué la Luna se esconde y vuelve a salir, porqué no se puede vencer a los vencidos o porqué el buen gusto sabe que todo tiene un abajo y un arriba, una cara que se ve y otra que se esconde.

Queremos percibir el mundo y dejarnos llevar por sus aromas.

Queremos paladear el eco de las viñas al reposar su tiempo en el vidrio de la botella y decantarse en la copa de cristal.

Queremos subir la piedra de Sísifo para deslizarnos con ella al volver a descender, porque sólo quienes han caído se pueden levantar...

Sibirana Ediciones es la suma de unas voluntades que quieren disfrutar haciendo libros y más cosas. Nuestro lema fundacional es "leer, oler, beber", todo con moderación. Sin sobresaltos.

*Las fotos y los cuadros de Ginés Liébana están tomados de su blog personal.

 

 

23/01/2012 09:38 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LUCÍA CAMÓN Y ALFONSO KLINT

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LARA ALBUIXECH: LUCÍA Y ALFONSO, RETRATO DE EMPAREJADOS

He hablado aquí otras veces de la actriz, poeta y videocreadora Lucía Camón. Tiene mucho talento: una voz poética que se suspende en lo cotidiano y en los secretos del amor y de la convivencia. Lara Albuixech me envía esta bonita foto de ella, que está a punto de ser mamá, tras su paso por ProyectAragón. Con ella está su compañero Alfonso Klint, que es diseñador y maquetador del libro de Lucía, ‘Siete veces sí’, que presentó en Zaragoza, y además es su guitarrista: junto, Lucía y Alfonso, realizan cuidados recitales poéticos.

 

22/01/2012 13:26 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

J. FUEMBUENA Y A. RAMÍREZ: ÚLTIMA SEMANA EN LA CASA DE LA MUJER

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JORGE FUEMBUENA Y ALEJANDRO RAMÍREZ

EXPONEN EN LA CASA DE LA MUJER

 

A PROPÓSITO DE ‘A SONG FOR MY MOTHER’

[Texto de la presentación de la muestra]

 

En esta sociedad, con una cultura visual tan potente, las imágenes y los textos que  nos inundan no son sólo el reflejo de referentes ajenos y anteriores a ellos, si no que ayudan a construir y representar una realidad saturada de estereotipos violentos. Visibilizar y deconstruir estos estereotipos es una de las funciones sociales del arte, creando códigos artísticos y culturales que dan forma al imaginario colectivo.

‘A song for my mother’ se articula construyendo una narrativa visual y simbólica donde se representan y transmiten pensamientos y reflexiones en los límites entre la realidad y su representación. Se trata de pensar con imágenes y sonidos, de establecer analogías, correspondencias emocionales e identificaciones.

El margen de tiempo que nos impone la cultura visual actual resulta insuficiente para poder apreciar las imágenes aquí presentadas como iconos. El objetivo de esta exposición no es crear un recorrido para deleite puramente estético o reafirmación colectiva, sino reflexionar acerca de un hecho que acontece en nuestra sociedad desde el principio de los principios en torno al binomio universal.

Las nuevas tecnologías crean el espejismo de que la complejidad del mundo se ha simplificado. Esta propuesta plantea lo contrario, ya que a través de lo tecnológico se puede observar la complejidad de un mundo aparentemente simple. Aquí se va más allá del puro documento para mostrar en un acto deliberadamente premeditado lo que es la manipulación a la que el individuo se somete. Las obras presentadas se sitúan en la intersección entre individuos, emociones y conceptos. Los artistas se muestran ambiguos, pero esto no quiere decir que Jorge Fuembuena y Alejandro Ramírez sean ajenos a lo acontecido. Su compromiso con el arte va más allá de lo puramente reconocible, de lo obvio, y de manera decidida, incluso radical, hacen reflexionar al espectador sobre lo irreconocible, lo oculto y lo profundo de las relaciones humanas. En definitiva hablar sobre la naturaleza contradictoria del ser humano.

 

21/01/2012 11:15 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

RAMÓN GAYA, EN VALLADOLID

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La Sala Municipal de Exposiciones del Museo de Pasión de Valladolid, presenta desde hoy viernes día 20 de enero y hasta el 18 de marzo, la exposición ’Ramon Gaya. Pintura, Verso y Prosa’.

De formación autodidacta, Ramón Gaya (Murcia, 1910 – Valencia, 2005), es una de las figuras esenciales del arte español, que curiosamente abandonó la escuela para dedicarse a la pintura.

Nacido en una familia donde la cultura era un pilar fundamental, con un padre de profesión litógrafo, parecía evidente que el joven Gaya se decantará por una carrera artística que le marcaría el trazo a seguir durante su vida. Creció rodeado de los amigos artistas de su padre y de los grandes libros que inundaban la biblioteca de los Gaya.

El azar y Juan Guerrero le llevó a conocer y a entablar amistades con las figuras más importantes de la Generación del 27. La llegada de Jorge Guillén a Murcia y la creación de la revista Verso y Prosa, le permitieron colaborar con ilustraciones y escritos junto a Lorca, Alberti, Aleixandre, Altolaguirre o Cernuda, entre otros.

En la década de los veinte, viaja por primera vez a París y expone en una de las galerías más importantes del momento junto a otros artistas españoles. Desencantado por lo que interpreta como una falsa modernidad de las vanguardias toma a los grandes maestros como referentes pictóricos a su vuelta a España.

La fatalidad vendría de la mano de la Guerra Civil que sacudió a nuestro país y que llevó a Gaya a exiliarse en Francia tras haber apoyado fervientemente al bando republicano. La tragedia hizo que, además, sufriera la muerte de su mujer en un bombardeo, cuando se encontraban en Figueras a punto de coger un tren para salir del país.

En el año 1952, se embarca en el Sinaia para viajar a México. Lejos de su patria, su sensibilidad le acerca a otros artistas exiliados y a algunos locales, como el gran escritor y Premio Nobel Octavio Paz. Su admiración por Tiziano, Rembrandt o Murillo late más fuerte que nunca y es capaz de reinventarlos. En su obra destacan especialmente sus d’après sobre la iconografía de Velázquez, consiguiendo en sus interpretaciones una admirable frescura, espontaneidad y síntesis sobre los temas del maestro sevillano.

Siguiendo con los caprichos del destino en 1956 regresa a Europa, concretamente a Italia. En Roma se encuentra con su gran amiga María Zambrano y se relaciona con otros pintores y escultores como el italiano Giacomo Manzù.

Desde allí le resulta más fácil poder viajar a su país natal y desde los sesenta lo hace constantemente. Finalmente, en el año 1974 se instala en Valencia y retoma, intensamente, su vida tanto laboral como personal, contrayendo de nuevo matrimonio.

Ramón Gaya tuvo una fuerte personalidad que le permitió no tener que beber de las fuentes de sus contemporáneos para lograr crear su propio mundo artístico. Las modas no influyeron en él y pudo escapar de los ismos que parecían acaparar el arte del siglo XX. El artista fue capaz de tomar distancia de todos esos dictados y con su desarraigo abrió una brecha única en la Historia del arte de nuestro país.

Sumergido en los juegos de luces y de colores su obra posee la esencia única del intimismo. El alma como leit motiv de su obra, así mismo lo definió él: “Pintura no es hacer: es sacrificio, es quitar, desnudar, y trazo a trazo, el alma irá acudiendo sin trabajo.”

El destino lo agració con el reconocimiento de sus esfuerzos y sacrificios y pudo disfrutar en vida de grandes reconocimientos y galardones como el Premio Nacional de Artes Plásticas, concedido en 1997, la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes madrileño o el Premio Velázquez en 2002. Autor de más de 2.500 cuadros, repartidos en colecciones privadas y públicas de Europa y América, Gaya publicó además, entre otros libros, Diario de un pintor, 1952-1953, El sentimiento de la pintura, Huerto y vida, y su fundamental Velázquez, pájaro solitario. Con su muerte en 2005, desapareció el último pintor de la Generación del 27.

En esta ocasión se rinde homenaje a uno de los artistas españoles más importantes del siglo pasado. Una vez más el Ayuntamiento de Valladolid brinda a los vallisoletanos la oportunidad de gozar de una exposición única gracias al Museo Ramón Gaya de Murcia.

 

*Esta información es la nota de prensa.

20/01/2012 10:09 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

RETROSPECTIVA DE PILAR MORÉ

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Mañana jueves, 19 de enero, a las 20:00 horas, se inaugura la exposición “Pilar Moré. Retrospectiva 1958-2012”, en la Sala de Exposiciones del Museo Ibercaja Camón Aznar (C/ Espoz y Mina, 23), que permanecerá abierta al público hasta el próximo 29 de abril de 2012. Se trata de una antológica de sus obras que nos acerca a la relación de la artista aragonesa con la expresión plástica, que se caracteriza por la constante experimentación con texturas y soportes diversos fruto de su espíritu inquieto y curioso.

La muestra que se enmarca dentro la línea de divulgación de artistas aragoneses contemporáneos en el Museo Ibercaja Camón Aznar, ha sido presentada esta mañana por Magdalena Lasala, responsable del Programa de Educación y Cultura de Ibercaja; la propia artista, Pilar Moré, y Desirèe Orus, coordinadora de la muestra.

Esta restrospectiva se compone de 41 obras – 35 pinturas y 6 esculturas- que realizan un recorrido por su obra, con especial atención a las creaciones de los últimos diez años.

Pilar Moré nació en Fraga (Huesca) en 1940, se trasladó a Zaragoza lugar donde inició su formación y en el que actualmente sigue viviendo. El interés de la artista por el dibujo se inició a los doce años y desde ese momento, en el que comenzó su aprendizaje en la Academia de la pintora Joaquina Zamora, su trayectoria ha estado ligada a la creación artística. Desde los inicios de su obra se interesó por la abstracción, pero también ha trabajado con la figuración, practica el grabado, la talla en madera y la experimentación plástica con materiales reciclados. Una pintura que realiza a través del estudio del espacio y el color aplicados a formas geométricas, prestando especial interés a la composición y la búsqueda de nuevos soportes.

Es una creadora infatigable, que realiza series que en ocasiones no llegan a exponerse, como es el caso de dos piezas del año 2006 que pertenecen a una colección inédita, y que se muestran en esta exposición. En su dilatada trayectoria artística ha realizado más de cien exposiciones colectivas y más de sesenta individuales. Pilar Moré, como otros artistas, ha recorrido un camino que le ha llevado a simplificar sus estructuras, hasta quedarse con la esencia, acorde en cada momento a lo que creía debía pintar.

 

*Esta es la nota que remite prensa de Ibercaja a través de Teresa Domingo.

'BORRADORES' SE DESPIDE ESTA MEDIANOCHE

ESTA MEDIANOCHE, A LAS 0.35, ÚLTIMO

PROGRAMA DE ‘BORRADORES’: EL 280

 

[Actuación musical: Míster Hyde. Toca dos temas: ‘Manchester’ y ‘Romper a bailar’

Plató: Javier Romero, escritor; acompañado de un vídeo de Bunbury, en el que canta a Elvis y Eva Amaral hace los coros.

Reportajes: Gervasio Sánchez, fotógrafo; Cristina Fallarás, escritora; Alberto Olmos, escritor; Laura Pamplona, actriz y cantante de Sweet Wasabi; Paco Arango, Aitana-Sánchez Gijón y Goya Toledo, equipo de la película ‘Maktub’

Balance: Resumen de 280 programas, desde mayo de 2006 a enero de 2012.]

 

‘Borradores’ emite esta medianoche, a las 0.35 en Aragón Televisión, su último programa tras haber permanecido más de cinco años y medio en pantalla y haber ofrecido un total de 280 emisiones con música en directo. Se han grabado más de 500 piezas de pop y rock, folk, música clásica, jazz, música electrónica, rap y otros estilos.

 

Acuden al plató el escritor, periodista y editor de Aragón Televisión Javier Romero Collazos que habla de su primer libro de cuentos: ‘El día en que Bunbury fue Elvis y Eva Amaral le hizo los coros’ (Tropo editores), con el que ganó el premio Isabel de Portugal de narración de 2011. El volumen presenta un carácter unitario a través de la presencia de Elvis Presley, pero también de un universo cultural vinculado a su época: el cómic, el cine, la televisión, los casinos o la música popular. ‘Borradores’ muestra una auténtica primicia: una grabación en la que Enrique Bunbury cantas temas de Elvis y cuenta con una jovencísima Eva Amaral a los coros.

El menú del programa está compuesto por muchas cosas más: Gervasio Sánchez, Premio Nacional de Fotografía y uno de los fotorreporteros españoles más reconocidos, enseña y comenta su exposición ‘Desaparecidos’, que se exhibe en el Centro de Historias, y que ofrece un recorrido por toda una historia universal de la infamia: el secuestro, la tortura y la aniquilación en los Balcanes, en Colombia, en Chile, en Iraq y, entre otros lugares, en España, tanto en León como en Cetina. En la parte más literaria, la escritora zaragozana Cristina Fallarás habla de su novela ‘Últimos días en el Puesto del Este’ (DVD. Premio de Novela ‘Ciudad de Barbastro’), un libro sobre la comunicación, la indigencia y una sexualidad muy especial, casi hipnótica; Alberto Olmos analiza su novela ‘Ejército enemigo’ (Mondadori), una narración sobre un diseñador que debe investigar la rara muerte de un viejo amigo a través de sus correos electrónicos como punto de partida. La novela trata algunos temas capitales: internet, la pornografía y la solidaridad con una estética de novela negra. Por otra parte, se emite un reportaje con la actriz y cantante e ilustradora Laura Pamplona, de origen turolense, que explica su trayectoria y su proyecto musical Sweet Wasabi, que lleva a cabo con el músico Pedro Barceló. Paco Arango, Aitana Sánchez-Gijón y Goya Toledo explican la película ‘Maktub’, lo que está escrito, una cinta en la que se ríe y se llora en torno a un niño de cáncer que entra en contacto con una familia en crisis, y que fue presentada hace poco en el ciclo ‘La Buena Estrella’.

Además, a modo de balance, ‘Borradores’ ofrece un pequeño resumen de su trabajo: más de 500 temas grabados en directo, 750 entrevistas en plató y más de mil reportajes realizados a escritores, fotógrafos, actores, periodistas, historiadores, realizadores, músicos de pop y rock y música clásica, pintores y escultores, diseñadores, viajeros, etc. Desde Zubin Metha, Lila Downs, Eleftharia Arvanitaki, Jane Birkin, Bebo y Chucho Valdés, los hermanos Taviani o Montserrat Caballé y Teresa Berganza a El Cigala, Christina Rosenvinge, Nacho Vegas, Carmen París, Manuel Vicent, Víctor Erice, Rafael Azcona, Fernando Trueba, David Trueba, Javier Cercas...; desde Agustín Sánchez Vidal, Soledad Puértolas, Javier Tomeo, Gil Novales, Rosendo Tello o Ángel Guinda a Manuel Vilas, Miguel Mena, Ismael Grasa, Carlos Grassa Toro, Isidro Ferrer, Daniel Nesquens, Elisa Arguilé, etc. La lista contempla más de dos mil nombres sin duda: más de un 20 % ni habían actuado nunca ni habían estado en la televisión.

 

La última actuación musical corre a cargo de la banda Míster Hyde, que prepara un nuevo disco, del que interpreta dos temas: ‘Manchester’ y ‘Romper a bailar’. Alex Elías y Edu Soria repasan la carrera de un grupo que grabó por primera vez en televisión en ‘Borradores’ hace ahora cinco años.

 

AGRADECIMIENTO

Mil gracias a los técnicos de sonido, de iluminación, de maquillaje y vestuario, de infografía y diseño, a los responsables de edición y montaje, de documentación, a los regidores, a las señoras de la limpieza (a las que tanta guerra dio la tarima negra), a los distintos productores que hemos tenido (Suso, César, Federico, Óscar, Raquel, Mamen, Isabel, Ánchela, Camino, Laura, Julia, Natalia, Arantxa...), a los responsables de Chip (Modesto Rubio, que siempre estuvo muy cerca del programa y quería saber cómo iba todo, Ana Cermeño, afectuosa y apasionada, María Jesús Canga, cercana, animosa y protectora que repartió confianza... Armando Gallego, Óscar Molina...), a los responsables de la cadena (Pepe Quílez y sus jefas de contenido, Jesús López Cabezas, que creyó en el programa en su primera etapa, Ramón Tejedor, siempre atento), a todos los creadores, que han sido multitud, a toda la gente que ha apoyado el programa con emails, cartas, sms, firmas de manifiesto, y, por supuesto, a los espectadores, que han estado en Aragón, en Barcelona, en Madrid, en Austria, en Argentina... Hemos intentado defender, programa a programa, la televisión pública, la cultura, la convivencia, el gran momento de creatividad de Aragón, y la tarea se nos ha quedado a medio hacer, pero ahora les toca a otros y seguro que lo harán muy bien. Y ojalá que con más audiencia...

Mi agradecimiento especial es para Ana Catalá Roca, nuestra redactora, acompañada a veces por Carlota Muñoz, y para nuestras realizadoras Teresa Lázaro y Yolanda Liesa. Ellas han sido los ojos y la sensibilidad del programa y las personas en quien me he apoyado todo el rato. De quienes he aprendido en los reportajes, en el plató, en la vida cotidiana. Jamás hubo ni un grito, ni un desaire, ni un malentendido, ni un arrebato de narcisismo, de orgullo, de enojo. Han sido un equipo perfecto y animoso, y no hay exageración alguna en ello.

 

Mil gracias a todos. Y viva la vida. Y viva la cultura.

 

[En las fotos aparecen ’Desaparecidos’ de Gervasio Sánchez, Aitana Sánchez-Gijón, Paco Arango y Goya Toledo (ella dice el último ’Borradores’), Laura Pamplona y Pedro Barceló, Cristina Fallarás y Alberto Olmos.] 

EL TEATRO CIRCO: EVOCACIÓN A LOS 50 AÑOS DE SU DEMOLICIÓN

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El popular Teatro Circo fue

derribado hace medio siglo

 

Alejandro Castejón Gay con sus hijos Alberto y Alejandro ante la escenografía de ’La venta de los gatos’, que tuvo gran éxito. Arriba, una joven Raquel Meller. [Las fotos son de Alberto Castejón, hijo, y de Rafael Castillejo, entre otros]

 

[Este espacio circular se había fundado en 1887 para espectáculos de fieras, fue reformado por Albiñana en 1923 y tenía 1972 butacas. Se convirtió en una sala muy popular que alternaba las variedades, el cine y el teatro, y que vio pasar por su escenario a Fleta, Raquel Meller, Imperio Argentina, Concha Piquer o Carmen de Lirio]

 

 “El Teatro Circo era una sala muy popular. Daba hasta tres funciones al día, e incluso cuatro; la más importante era la de la noche. Por allí pasaron algunos de los artistas más importantes del teatro, de la copla, del bel canto y del mundo de las variedades”, dice Alberto Castejón (Zaragoza, 1937), que se asomó por primera vez al escenario en pañales en una escena de ‘Gigantes y cabezudos’. Alberto es hijo de Alejandro Castejón Gay (1901-1960), que fue operador cinematográfico y jefe de tramoya hasta su muerte, tras un derrame cerebral que sufrió en el mismo recinto.

Allí, en aquel teatro circular, construido en 1887 para espectáculos circenses y derribado tal día como hoy en 1962, hace ahora50 años, Alberto jugaría a casi todo: a las adivinanzas de canciones con su hermano Alejandro, seis años mayor que él, a la descripción de las calles de Zaragoza, jugaba en el columpio en los trapecios, donde solía entrenar una volatinera alemana llamada Irene Margot. “Mi hermano cantaba muy bien. Cuando venía el barítono Marcos Redondo, una de las mejores voces que recuerdo, nos llamaba a su camerino y nos pedía que le cantásemos. No veíamos a los artistas como dioses o como mitos, sino como amigos”, dice Alberto.

El teatro se levantó en la calle San Miguel 12, en los baños o lavaderos de la familia Marraco, y alternaría espectáculos teatrales y de variedades con las proyecciones de cine de reestreno. En 1923, el arquitecto José Albiñana, que sería ejecutado en 1936, realizó una reforma. Al principio las butacas eran de madera y luego estarían tapizadas en azul; constaba de 1972 asientos, aunque había 380 sin apenas visión en el anfiteatro. Allí en 1925 actuó Miguel Fleta con cuatro óperas: ‘La Boheme’, ‘Aída’, ‘Rigoletto’ y ‘Carmen’, tal como se puede ver en las fotos que han cedido a lo largo de los años tanto el citado Castejón como María José Quintana, familiar de José Luis Quintana, que fue jefe de la claque hasta el cierre en junio de 1961, la familia del tramoyista Cecilio Marco, Estela Clemente y la web ‘El desván de recuerdos’ de Rafael Castillejo. Un año antes, en septiembre de 1924, se había producido el debut de Narcisín, “el más grande actor conocido, encerrado en el cuerpo más pequeño”. Este Narcisín no era otro que Narciso Ibáñez Menta.

“Allí actuaron desde Raquel Meller e Imperio Argentina hasta Juanito Navarro, que hablaba de fútbol con mi padre: había hecho el servicio militar en Zaragoza y tenía la aspiración de ser presidente del Real Madrid. Pero también estuvieron Concha Piquer, una profesional muy exigente consigo misma y con los demás. Colaboramos en una caída de telón muy laboriosa, en un mutis de una canción: salió tan bien que pidió un aplauso para mí”, recuerda Alberto Castejón.

También actuó Carmen de Lirio, “que es una de las mujeres más bonitas que he visto nunca”, en obras como ‘La noche de bodas’, con dirección del maestro Cabrera, que era tan ocurrente que “se permitió el lujo de dirigir con un salchichón de Vic en la mano”.

Las dos funciones de más éxito en la posguerra fueron ‘La blanca doble’ del maestro Jacinto Guerrero con Conchita Leonardo, José Orjas, el citado Navarro o Antonio Riquelme. Aquella función de revista superó las cien representaciones y permaneció casi dos meses en cartel. “Guerrero tenía mucho talento para las escenas de chabacanería: creó algunos números graciosos muy famosos como aquel de ‘Ay que tío’ y ‘Encaje de bolillos’, que se hicieron muy populares, y creó una especie de anticipo del karaoke actual: en uno de los telones bajaban las letras de las canciones y sonaba la música para que la gente cantase”.

Otro de los espectáculos que alcanzó un gran éxito, en 1952, fue ‘Visto y oído’, una revista que se formó con los artistas del Oasis. Actuaban, entre otros, Lolita Rivero, Paddy, Susepet y Pilar o el cantante Antonio Amaya. Otros de los personajes habituales era Gracia Imperio: una morena agitanada, con un cuerpo repleto de curvas, que encendía los ánimos, tanto que a veces, tras una de sus canciones, seguía moviéndose sensualmente y se apagaban las luces para que la censura no prohibiese la función.

El cierre del Teatro Circo se produjo en junio de 1961 y seis meses más tarde la demolición. Aquel día Alberto y su hermano Alejandro recuperaron muchas de las fotos de su padre, que había ido amontonando en una garita contigua al escenario. Allí estaba la memoria visual de casi un siglo de sueño, ocio y picardía.

 

*Este artículo se publicó ayer en ‘Heraldo de Aragón’ y contó con la generosa colaboración de Rafael Castillejo y Alberto Castejón, entre otros.

ISAAC DÍAZ PARDO: UNHA ENTREVISTA CON XESÚS FRAGA

Ven de morrer en Galiza, o seu país de mar e lama, de cinza e chuvia, Isaac Díaz Pardo e vexo que o escritor e xornalista, e especialista en gastronomía, Xesús Fraga publicara en ‘La Voz de Galicia’ (un dos xornais cos que medréi e no que sempre soñei escribir durante anos) no ano 2002. Díaz Pardo era un mito en vida.

 

 

Isaac Díaz Pardo: "Teño pouca fe nas cousas"

de Xesús Fraga, el jueves, 5 de enero de 2012 a la(s) 21:25

Nunha tarde soleada no Castro, en Sada, Isaac Díaz Pardo está sentado fronte unha mesa cunha máquina de escribir, papeis, libros e os xornais do día. Detrás, un encerado ten lemas escritos con xiz. A decoración sobria está na mesma liña que a roupa do propio Díaz Pardo, chaqueta negra de pana e pantalóns grises. Este despacho no Castro é, xunto co Instituto Galego da Información, en Santiago, o lugar onde Isaac Díaz Pardo traballa nas múltiples frontes que foi abrindo ó longo da súa vida: as cerámicas do Castro e Sargadelos, editoriais, galerías e un longo etcétera que fan de Díaz Pardo un dos homes máis ocupados de Galicia. O encerado fala: «O tempo é o máis caro».

Moi vencellado ó rexurdimento da cultura galega que propiciou ó exilio, Díaz Pardo, como artista, intelectual e empresario, segue matinando no que precisa Galicia, e desvía toda pregunta sobre si mesmo a esa tarefa.

–¿Conduce vostede?

–Si, conduzo eu. Non teño chofer.

–O digo porque relendo algúns dos seus artigos atopo que non é da opinión de que o progreso material trouxese sempre a felicidade que prometía.

–Non, creo que non. (Ri). Creo que ademais vai ser peor.

–Parece mentira, había tanta ilusión a principios do século XX, no progreso, e agora...

–Si, pero hai que ver que a vida é como é. E que a terra non dá para máis. A terra é así e calquera día desaparecemos. Vén un aparato deses que anda voando por aí e nos cae enriba e  os pasa o mesmo que ós bichos eses grandes que os matou a todos e van quedar os bichos pequenos.

–Os dinosauros.

–Os dinosauros. Pero van quedar sempre os bichos pequenos porque son os que teñen máis resistencia. Quedan os virus. Chegará un momento en que a patria esta será dos virus.

–Nun dos seus artigos tamén di que foi emigrante e fracasou. ¿En que termos mide ese fracaso?

–Fracasei porque eu fun detrás dos exiliados e os exiliados tamén fracasaron todos na emigración. Hai que distinguir ben o que son os emigrantes e o que son os exiliados. Os exiliados desempeñaron unha función extraordinaria. Da intelectualidade española había unha porcentaxe maior fóra que dentro. Estaba Picasso, Juan Ramón Jiménez, Manuel de Falla, estaban todos. E de Galicia estaban todos, desde Castelao, Dieste, Blanco Amor... Entón, eu fun detrás dos exiliados coa idea de montar unha empresa. O pouco que se gañou alí serviu para facer cousas como a editorial Ruedo ibérico.

–Debe ser doloroso ver o que ocorre en Arxentina ou Venezuela, países que acolleron a tantos galegos e agora viven malos momentos.

–Si, pero son situacións artificiais. Porque Arxentina tiña un nivel de vida moi alto a principios dos anos 20, maior que Europa ou América, porque a súa riqueza é fabulosa. É sete veces o territorio de España, ten tódolos climas... Pero, claro, estes países con esta riqueza, Norteamérica non o pode consentir. A Arxentina, co neoliberalismo, lle destrozaron a industria. É un exemplo de que o neoliberalismo sérvelle ós ricos, pero non ós países pobres.

–Cita neoliberalismo. ¿Que lle di a palabra globalización?

–Globalización espontaneamente hai sempre. Eses o que queren é a globalización no comercio. E ten uns condicionantes: «Nós lles axudamos a vostedes, pero privaticen todo». Arxentina é o exemplo máis claro do que producen o neoliberalismo e a globalización. Os que teñen máis se quedan con todo.

–Falando de definicións, vostede vese como un anarco-conservador, inconformista e descrido.

–Non digo anarco, digo libertario. Conservador-libertario. Eu digo conservador porque naturalmente os conservadores agora non son conservadores. O único que queren conservar é os privilexios. Mandar e quedarse con todo. Eu digo que son conservador no senso de que hai que conservar o antecedente da historia, tamén desde o punto de vista arquitectónico. Pero ó mesmo tempo hai que ter liberdade para mover as cousas, para cambiar a economía, o sistema de vida.

–¿E por que di tamén que é un descrido?

–Porque teño pouca fe nas cousas. Non creo que teñan moita solución os problemas que hai. Sempre hai moitos egoísmos. O home é un animal que trata de quedarse con tódalas  ousas.

–Non é un sentimento relixioso, senón máis ben de pesimismo.

–Non, non son relixioso, pero tampouco me opoño a nada. A relixión é unha cousa que crea o mesmo individuo, que espontaneamente lle vén de dentro, porque xa se ve que tódolos pobos son relixiosos, dunha maneira ou doutra. É buscarlle un sentido. Temos talento, pero non sabemos en qué aplicalo. Creamos deuses, virxes e tódolos santos ou o que sexa.

–Di que se buscan vías para plasmar o talento. De vostede dise que é debuxante, teórico, ceramista, deseñador... ¿cal cre que o máis axeitado?

–No ano 36 eu estaba estudiando o bacharelato e a idea que había, e a meu pai lle parecía ben, era que fose arquitecto porque el era delineante e traballaba cos arquitectos no municipio de Santiago, e como os que están debaixo sempre falan mal dos que están enriba, pois a meu pai lle fodían bastante os arquitectos, e quería ver se eu fora arquitecto para ver se non era tan cabrón. Pode ser. O certo é que eu estudiaba para ser arquitecto, pero só había dúas escolas en España,as de Madrid e Barcelona, e só saían  15 arquitectos ó ano; na Coruña só había 3 ou 4 arquitectos e agora hai 150 ou non sei cántos, non sei nin de qué viven. Pero como era carísimo, eu tiven que facer unha cousa barata, que era Belas Artes. Traballaba xa no taller do meu pai. Case tódolos carteis da autonomía fíxenos eu. E funme gañando a vida. Despois da guerra as carreiras podían facerse rapidamente e eu en dous anos fixen os catro de Belas Artes. Pero non era esa a miña vocación de andar pintando cadros e andar retratando a xente daquela do réxime. Funme a Inglaterra e conectei cos exiliados alí. Coñecín a Cernuda e toda a xente que traballaba alí. Vin que eran máis importantes que os que quedaran, e me deu a idea de que esta senté ten que estar no estranxeiro, e nós vamos a estar traballando en España, traballando para o réxime sen decatarnos, e ó mesmo tempo vendo que os que valen teñen que estar fóra. Non se podía continuar así. E metémonos nesa cousa de facer cacharros. Había unha idea de que Sargadelos tivera unha importancia grande e había unha nostalxia polo prestixio, pois había que facer algo. Montamos un laboratorio, aquí no Castro, para estudiar as terras de Sargadelos. Pero, claro, aquilo converteuse nunha empresa que foi para adiante. Logo marchei a Arxentina, e formouse o Laboratorio de Formas, para recuperar cousas da memoria histórica, e niso estamos.

–Pois desa cousa de facer cacharros estamos hoxe en que poucos fogares debe de haber sen cerámica de Sargadelos ou do Castro.

–Pensouse ben, eh. Nesas conversas estiveron Dieste, Lorenzo Varela, Luís Seoane, Antonio Baltar, en fin, toda esta xente que estaba alí era o valor que tiña Galicia. Tiñan un sentido de estar na tradición, con conciencia galeguista, pero cun gran sentido da modernidade, como non o había aquí, nin creo que nin na xente nova que hai agora. Unha cousa é ser fiel á  historia, pero tradición quere dicir traspaso, non quedarse en alcohol, senón ó contrario. Había que recuperar o Seminario de Estudios Galegos, unha editorial que recuperase as cousas  que non se dixeran, e tamén estaba o de Sargadelos, facer institucións de investigación. E niso estamos.

–¿Que outras artes lle interesan? ¿Música, cine?

–Home, si. O que pasa é que eu non teño tempo.

–Xa o di no encerado: «O tempo é o máis caro, hai que saber administralo».

–Si (ri). Si é o que máis custa. Sería unha cousa boa facer un teatro, que é a base do cine. E o teatro está un pouco deslabazado en Galicia. No Consello da Cultura Galega fixeron un proxecto dunha escola dramática que aínda non se fixo, despois de catro anos. Pedíronnos a nós, se no Instituto da Información de Santiago, a ver se podiamos arranxar para facer unha cousa así. Ata o de agora non fixemos nada porque non nos interesa meternos nese asunto, porque de meternos, sería, non para facer unha escola dramática, senón para facer un estudio teórico e práctico do teatro que lle convén a Galicia. O teatro foi sempre para conducir. A xente vía os seus dramas no seu teatro. Pero non é ese o teatro que se está facendo.

–Pero eu lle pregunto polos seus gustos e vostede responde con proxectos, con actitude de traballo. ¿Non lle queda tempo?

–Non me queda tempo para nada. E que claro, vostede pregúntame polo teatro, e eu penso que sería interesante levar adiante unha cousa de teatro, pero non de calquera teatro, hai que ver e estudiar que é o que lle convén a este pobo. De qué temas tería que falar, non que nos traían calquera teatro, aínda que sexa moi bo.

–¿Que cadro lle gustaría ter pintado?

–Pois non sei, tería que pensalo moito. Non lle podo contestar a iso.

–¿E hai algunha obra de arte que admire especialmente?

–Home, si. As obras clásicas admiranse, o Renacimento, por exemplo, ten unha importancia tremenda. Leonardo da Vinci, o Buonarotti, hai unha ciencia e unha cultura detrás extraordinarias. Son os que mobilizaron Occidente, Europa, en tódalas ordes, literatura, pintura... é fabuloso.

–¿Hai unha paisaxe coa que se identifique?

–¿Na realidade ou na arte?

–Na realidade.

–As nosas rías creo que teñen un valor extraordinario, e un as quere, claro. Estiven no enterro de Carmen Muñoz, a viúva de Dieste, en Rianxo, e o malo é esa arquitectura de gresite, esas trapalladas que non teñen máis solución que a piqueta e botar abaixo todo iso. Rianxo tiña un valor arquitectonico precioso, pero é un desastre, como Galicia e como case todo o mundo. Hoxe a arquitectura está en mans da especulación. E as leis están en contra. Dicía César Portela que quitar o feísmo da nosa terra é imposible porque son as leis as que obrigan ó feísmo. Para facer un chaleciño hai que ter 2.000 metros, e a terra xa non serve para traballar, porque está toda chea de interrupcións. E o que convén é que a xente se concentre a vivir nun lado, pero que deixe a terra libre para traballar e vivir dela. Pero así o escarallamos todo. Tiñamos unhas peras urracas de marabilla, e unhas mazás tabardillas, e unhas  claudias galegas, que non había mellor froita no mundo: todo eso está escarallado. E hai que traer froita de fóra, de peor calidade.

 

Publicado orixinalmente no suplemento Fugas de La Voz de Galicia o 20 de abril do 2002

06/01/2012 20:29 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

DINO VALLS EXPONE EN ATENAS

DINO VALLS MUESTRA EL LADO OSCURO

DE LA REALIDAD EN ATENAS 

 

El pintor aragonés, afincado en Madrid, expone una retrospectiva de 40 obras, fechadas entre 1994 y 2011, en el Museo Frissiras

 

Dino Valls (Zaragoza, 1959) ha emprendido la conquista de una convulsa Grecia desde finales de noviembre: expone en el Museo Frissiras una retrospectiva de su obra, fechada entre 1994 y 2011, compuesta por 40 lienzos que se encuentran en colecciones privadas de Madrid, Zaragoza, de varios lugares del mundo y que también pertenecen a los adquisiciones que ha hecho este espacio. Este museo privado fue fundado por Vlassis Frissiras, que es uno de los mayores coleccionistas de arte del mundo de piezas sobre el cuerpo humano.

“Tras conocer mi pintura hace unos años –dice el pintor Dino Valls-, inmediatamente se puso en contacto conmigo para incluirme en su colección y preparar una exposición como la que finalmente se inauguraba a finales de noviembre. Él y sus colaboradores pusieron muchísimo interés y profesionalidad en la organización, y el resultado es magnífico”. La muestra, que se titula sencillamente ‘Dino Valls’, tiene como comisaria a Christina Sotiropoulou, que dice que quien se enfrente por vez primera con la obra del aragonés “vivirá una experiencia única que no se limita a un placer estético, algo previsible de una obra de arte, sino que además logra sobrepasar por completo lo que hasta entonces se percibía como realidad”.

La exposición cuenta con la colaboración de la Embajada de España en Grecia y con el Instituto Cervantes de Atenas. Se ha editado un catálogo en inglés, griego y castellano con 70 imágenes con textos de la comisario y del crítico español Fernando Castro Flórez, que define así la pintura de Valls: “Podríamos entender toda la estética de Valls como una especie de ‘especulación’ sobre la condición del sujeto contemporáneo. Sus cuadros son ‘espejos’ donde queda sedimentada la ansiedad y el proceso doloroso de desdoblamiento de la personalidad”. Y añade que “las figuras de Dino Valls no están inspiradas en lo real sino que son producto del ejercicio intenso de la memoria”.

El propio artista, que reside en Madrid desde hace más de veinte años y pinta media docena de cuadros al año, dice que “mi obra siempre es una elaboración intelectual de los conflictos que padecemos (identidad, dolor, angustia, ira, soledad, etc.), por eso no me considero surrealista”. Ahí podría diferir levemente de sus críticos que lo sitúan en “la nueva figuración” y también le otorgan características surrealistas a una pintura elaboradísima y lenta, llena de detalles y de objetos, de referencias clásicas y médicas, que describe los territorios del escalofrío, de la inquietud y el lado oscuro de nuestra conciencia. Matiza Sotiropoulou que esta pintura “nos arrastra a un juego de misterio, tensión psicológica y búsqueda metafísica. Es una provocación. Parece un laberinto fascinante”. Dice Valls: “Mi pintura sirve para aportar oscuridad, inquietud, tormento. Ahondo en la parte más oscura y desconocida del ser humano”.

El pintor realiza una pintura de gran fuerza expresiva, subyugante para muchos, turbadora siempre, una pintura de patologías y de obsesiones radicales, que mantiene una paradoja: atrae y repele a la vez, es una pintura de la luz y de lo siniestro, matizada por técnicas clásicas y por figuras estilizadas, heridas y vapuleadas, que siempre tienen el mismo rostro. Un rostro vulnerable y bello, doliente y sereno a la vez, un rostro que el pintor intuyó antes de encontrarlo en la vida real en la que es su mujer y musa Alicia Guixá.

“Hay obras de grandes formatos, algunas tan recientes como ‘Ars Magna’, cedidas temporalmente por coleccionistas. Una exposición como esta, con ese carácter antológico, es muy especial para mí: me permite ver de nuevo, en directo y de cerca, cuadros que en muchos casos no veía desde hacía tiempo y que apenas estuvieron en mi estudio una vez acabados”, explica Dino Valls. La exposición se prolongará hasta el 26 de febrero; es decir, los griegos podrán contemplarla a lo largo de tres meses.

*Este artículo se publicó en 'Heraldo de Aragón'. Todas las obras son de Dino Valls.

'UNA JIRAFA' DE BUÑUEL, EN TOULUSE

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UNA JIRAFA

Poema visual de Luis Buñuel visto por 21 artistas aragoneses

El próximo día 12 de enero a las 18.30 horas, en el Instituto Cervantes de Toulouse (31 rue des chalets) tendrá lugar la inauguración de esta exposición que recoge la visión de veintiún artistas plásticos aragoneses del texto que, con el mismo título, publicase Luis Buñuel en 1933 en la revista Le Surréalisme au Service de la Revolution. La exposición se podrá visitar desde el 12 de enero hasta el 29 de febrero de 2012, en horario de apertura del centro.

 

Organizada por Artix espacio creativo y Producciones Che y Moche, la exposición surge como iniciativa del Centro de Investigación Artefacto en paralelo a la producción del espectáculo teatral “Una Jirafa” de Producciones Che y Moche.

 

En el texto de Buñuel, concebido como manual de instrucciones para la construcción de un objeto surrealista, Buñuel describía cada una de las manchas de la jirafa como un lugar en el que aparecían los más diversos objetos asociados de los modos más absolutamente surreales. Cada artista se hace cargo, en este proyecto, de una de esas manchas y da su particular visión de los mundos propuestos en ellas por don Luis. La pintura, la fotografía, el collage, la escultura o el ensamblaje componen así el necesario repertorio de técnicas e ideas que permiten reconstruir esta nueva versión de esa jirafa.

 

En esta exposición, concebida como un “lugar de encuentro”, participan los artistas Jorge Juan Perales, Nicolae Didita, Jessica Aliaga Lavrijsen, Álvaro Ortiz, Antonio Chipriana, Javier Joven, Miguel Ángel Gil, Esther de la Varga, Jesús Ordovás, Paco Serón, Fernando Clemente, Olga Remón, Caterina Burgos, pierre d. la, Mariángeles Cuartero, Sergio Muro, Christian Losada, Lina Vila, Rakel García, Helena Santolaya y Miguel Ángel Ortiz Albero.

 

Este proyecto ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Zaragoza y Centro Buñuel Calanda así como con el apoyo de Fundación Zaragoza 2016, Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, Gobierno de Aragón, y Bodega Grandes Vinos y Viñedos de Cariñena (Zaragoza),  quien para conmemorar esta exposición y el 111 aniversario del nacimiento del genial cineasta aragonés, ha embotellado un vino edición especial CORONA DE ARAGÓN. (Nota remitida por Sergio Muro de Artix. En la foto la obra de Helena Santolaya).

05/01/2012 08:25 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ROSTROS ETERNOS: FELIZ 2012

Barbara Stanwick.

Carole Lombard.

Gene Tierney.

 

Estas fotos son del archivo de Alice Japan. Feliz año 2012.

EL FESTIVAL DE CINE DE HUESCA MARCHA

Abierta la convocatoria para participar en el Festival de Cine

Por Sonia URÍA.

El Festival Internacional de Cine de Huesca, que se celebrará del 9 al 16 de junio del 2012, ha abierto su convocatoria de presentación de obras cuyo plazo finalizará el próximo día 1 de marzo. En esta edición que conmemora sus cuatro décadas de existencia, el cartel será obra del prestigioso fotógrafo de proyección internacional Chema Madoz, con la colaboración de Isidro Ferrer en la tarea del diseño gráfico.

La dotación de premios asciende, en esta edición, a 32.000 € repartidos entre los cuatro Concursos: el Iberoamericano en la categorías de Cortometraje y Cortometraje Documental y el Internacional en las categorías de de Cortometraje y de Cortometraje Documental. La filosofía del festival ha sido, desde su comienzo, la defensa del cortometraje como formato y, más recientemente, del género documental. La presencia del cine latinoamericano es otra de sus constantes. Además, es el único certamen español de estas características y el único también cuyos dos premios principales de cortometraje optan a la selección de los Premios de la Academia de Hollywood.

El Festival, por otra parte, goza de una creciente proyección, como lo muestra el hecho de que una selección de títulos del palmarés de su edición anterior haya sido proyectada en la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas el pasado mes de octubre. Así mismo, en la línea de habituales colaboraciones con festivales internacionales de prestigio, el equipo del certamen ha programado una sección de cortometrajes premiados en ediciones previas que se han exhibido en la última edición del Festival de Viña del Mar (Chile).

El cartel del festival, una muestra de identidad

En esta edición que conmemora las cuatro décadas de festival, Chema Madoz –a quien le fue otorgado el Premio Nacional de Fotografía en el año 2000- aportará una fotografía original. Chema pinta ideas de plata. Con su trabajo, abre espacios insospechados, formas de gran fuerza; y todo ello alcanza al espectador, porque le recuerda siempre a algo y le empuja a reflexiones sin límites. Su obra ha sido expuesta en numerosos países y, precisamente por su ubicuidad, ha obtenido galardones como el Premio Higasikawa (Japón) o el de PhotoEspaña.

Isidro Ferrer será el encargado del diseño del cartel partiendo de la citada fotografía de Madoz. Ilustrador y diseñador por devoración, actúa con la realidad de manera parecida a la máquina de hacer versos que imaginó el machadiano Juan de Mairena: por un lado entra el mundo, por otro sale la poesía. Entre los trabajos más sugerentes del ilustrador y escultor que obtuvo el Premio de Diseño 2002, destacan la campaña de de carteles del Centro Dramático Nacional –por la que obtuvo el Premio Visión de Oro, JCDecaux de Creatividad Exterior- y los originales títulos de crédito del filme Que se Mueran los Feos (Nacho G. Velilla, 2010).

Dpto. de Prensa del Festival

Sonia Uría. suria@huesca-filmfestival.com. +34 686 639 650. www.huesca-filmfestival.com (La foto de Isidro Ferrer es de Vicente Almazán; abajo dos obras de Chema Madoz.)

28/12/2011 11:07 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ROMÁN ESCOLANO HA MUERTO

Acaba de fallecer Román Escolano (Zaragoza, 1933), un apasionado del arte y, en particular, del grabado. En 1996 donó al Gobierno de Aragón la colección que había ido acumulando con su mujer Carmen Olivares. Se expuso, en diversos períodos (eran alrededor de 700 piezas), en el Museo Pablo Serrano, en Albarracín, en diversas itinerancias. Le hice varias entrevistas a Román Escolano: una, extensa, que apareció en la sección ‘Los raros’ de ‘El Periódico de Aragón’, y otra en la contraportada de ‘Heraldo’, más reciente, de 2002. Román se definió así: “Prefiero dar que pedir, soy amable y a lo mejor un poco oscuro”. Lo encontrabas en exposiciones, de aquí para allá, y siempre tenía una sonrisa en los labios. Para los artistas, los escritores, los críticos; estaba muy orgulloso de su hijo y de su nieto que se llamaban como él: Román Escolano. José Luis Lasala siempre me dijo que Román había sido determinante en su vida y en su manera de concebir el arte. Ayer Pepe Melero (cumplía 55 años bellamente llevados, todo hay que decirlo) me anunció su muerte; y poco después me llamó José Luis Lasala, que se recupera a pasos agigantados, para elogiar y recordar al gran amigo, al gran hombre. Reproduzco la entrevista que se publicó en diciembre de 2002.

DIÁLOGO CON ROMÁN ESCOLANO (ZARAGOZA, 1933-2011)

“El arte me ha dado felicidad y amplitud de miras”

 

¿Desde cuándo le interesa el arte? 

Desde mucho antes de contar con algún medio económico. Coincidí con José Luis Borau, en Madrid, en una “república de estudiantes”, que coordinaba Cruz Martínez Esteruelas, muy autoritario él. Nos traía a escritores, y vino Antonio Gala, que estudiaba para abogado del Estado y tenía problemas personales muy fuertes. Al cabo de un tiempo se trasladó a una cartuja.

¿Cómo vivía el fulgor cultural de la ciudad? 

Yo preparaba mis oposiciones, claro, y fue fundamental José Luis Borau. Hay hombres buenos, malos y regulares, pero él es óptimo en todos los sentidos. Yo iba a Clan, la librería-galería de Tomás Seral y Casas, a Bucholz, donde expuso “El Paso”, y por supuesto a El Prado, a Biosca, etc.

¿Recuerda cuál fue la primera obra de arte que compró?

Le compré a un compañero de Ibercaja su colección de pinturas de “La Escuela de Vallecas”, piezas de Martínez Novillo, Redondela, etc., pero pronto me di cuenta de que había un desenfoque entre mis gustos modernos y aquella pintura del paisaje. En cuanto pude, me quité aquellos cuadros a precio de saldo casi. De veras.

¿Y qué le llevó a hacerse coleccionista de obra gráfica?

Podías tener en casa cosas pequeñas que no te exigían un gran derroche económico. Recuerdo que me hice con unas carpetas estupendas, una maravilla, cerradas, en las que no entraba el polvo, y allí iba guardando mis obras. La obra gráfica me exigió mucha documentación, estudio, búsqueda. Fue una aventura fascinante.

Eso lo vimos todos cuando en 1995 donó la “Colección Román Escolano” al Gobierno de Aragón.

Lo hice tras haber hablado con mi mujer, Carmen, y con mi hijo. Comprendí que una colección es algo muy personal, que es muy difícil de continuar...

¿Es necesario tener dinero para ser coleccionista?

Más que dinero, es imprescindible la curiosidad, el espíritu de libertad, la buena fe, porque al principio, mientras aprendes, debes fiarte de los galeristas y los artistas. Jamás debes creerte eso de “esto lo hace mi hijo”. Creo que siempre he sido una de las personas mejor informadas de arte de la ciudad.

¿No fue traumática la cesión?

No me arrepiento de haberla hecho. Le diré que yo llevaba por las tardes las obras al Museo Pablo Serrano, que pagaba los taxis como si fuera con salida de la estación. Si fuese ahora la donación, pondría condiciones. Yo no quería nada para mí, sólo quería divulgación pedagógica, y creo que eso no se ha hecho bien.

¿De qué se queja?

Aquí en materia de artes plásticas hay muchas cosas de que quejarse. La legislatura anterior fue totalmente negativa. Fueron cuatro años perdidos.

¿Y ahora?

Hemos mejorado algo. Existen proyectos que empiezan a fraguar: se está hablando de anexionar al Museo de Zaragoza el edificio de la Caridad, y a mí eso me parece el huevo de Colón. Hace años que debía estar hecho. Y está el Museo Beulas, que es mejor por el continente que por el contenido, por ahora. En Albarracín, Javier Callizo dijo que una parte de la “Colección Escolano ” podía ir allí.

¿Y qué le parece?

Bien. He donado más de 700 obras y están todos los artistas y movimientos desde la II República hasta hoy.

¿Es suficiente el Museo Beulas para Aragón, qué ocurre con Zaragoza?

Zaragoza lleva muchos años de retraso. Yo creo que podía ser el Pablo Serrano ese principio. Hay que aprovechar lo que ya se tiene.

¿Qué le ha dado el arte?

Me ha dado felicidad, amplitud de miras. Me atreví a abrir la ventana y a mirar por ella. Y entraron aires nuevos.

 

 

Román Escolano tenía grabados de casi todos los artistas, entre ellos Picasso. No tengo foto de Román ni de su colección: tomó aquí varios grabados de Picasso.

JUAN JOSÉ VERA: UN DIÁLOGO

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[Esta tarde, en el Museo de Zaragoza, se le hace entrega a Juan José Vera del Premio Aragón-Goya 2011. Hace poco tiempo publiqué este diálogo con él: lo recupero aquí con dos fotos de José Miguel Marco: una en su estudio y otra realizada en el balneario de Jaraba.]

 

 

El estudio de Juan José Vera (Guadalajara, 1926) parece el de un brujo postergado o el de un alquimista medieval. Está poblado de arriba abajo: de cientos de cuadros y dibujos, de carpetas, de esculturas que parecen juguetes policromados, de botellas pintadas. Una estufa antigua le confiere un aire de otra época: de avanzada posguerra. De intimidad sigilosa, de faro de fuego contra el frío. El taller de Juan José Vera es el arsenal de creación de toda una vida de arte, de música, de lecturas, de pasión por la belleza y por el color. Dice el artista: “Soy adicto al trabajo. Me levanto a las cinco o a las seis de la mañana, y me pongo a dibujar, a pintar, a crear cosas. Es mi condena y mi salvación. Hacia las diez vengo aquí y pinto. A veces pinto por las dos caras, por eso digo que a veces yo hago cuadros-gangas, o dos por uno: pinto por delante y por detrás. Y no solo eso, a veces, cuando me quedo sin lienzos, vuelvo a pintar lo ya pintado, a hacer un cuadro nuevo. Para crear necesito la inspiración, y a mí me inspiran sobre todo los niños, mis nietos en especial, y las mujeres”. Hay algo que distingue también a Vera: el interés por los cuadros ajenos, el gusto por la pintura en sí misma. En el centro de su estudio campa una arpillera de los años 60 de su gran amigo Daniel Sahún.

¿Empezamos?

Mi familia era de Guadalajara, mi padre, Gabriel Vera Oria, había sido auditor de Cuentas del Estado y maestro, y entonces era inspector de Primera Enseñanza. Una de mis hermanas se casó con el médico de Robres, Juan Valdivia, y por estar más cerca de ella nos trasladamos todos a Zaragoza, a Paseo Sagasta 78.

Siempre ha hablado usted muy bien de ese cuñado.

Fue muy importante para mí. Era dieciocho años mayor que mi hermana y algunos más que yo, pero poseía una memoria asombrosa. Él me descubrió la poesía: me recitaba de memoria todo Bécquer, la poesía clásica española. Tenía la memoria más prodigiosa que yo he conocido nunca, y era un humanista integral. Cuando se murió, hacia 1948, le dediqué un cuadro: ‘Arlequín muerto’, realizado tras ver su cadáver.

Ha dicho usted que había sido siempre un huérfano de padre…

Desde luego. A mi padre lo fusilaron en Torrero. Él era inspector de educación, fundó colegios, creía en la enseñanza en libertad. Recuerdo que una vez, en uno de los colegios a los que fui de niño, habló con el profesor; este elogió a mi hermano Miguel, pero del “rubio”, que era yo, dijo que solo hacía lo que me gustaba: dibujar. Dibujar a los reyes. Mi padre, le contestó: “Déjelo. Déjelo usted. Por algún lado saldrá”. Nada más comenzar la guerra, alguien lo denunció. Lo detuvieron, pero intercedieron por él Juan Moneva y García Atance y lo soltaron. Poco después, la misma persona volvió a denunciarlo y fue asesinado. Poco antes, en Guadalajara, le sucedió algo semejante a mi tío Manuel, que era pintor.

¿Tuvo tiempo de disfrutar de su padre, conserva recuerdos de él?

Tuve muy poco tiempo.  Pero luego me satisfizo mucho comprobar qué gran recuerdo había dejado: algunos me reconocían por parecerme a él, y me decían: “Qué gran hombre fue tu hombre. He conocido a poca gente con tanta dignidad y tanta decencia. Estaba lleno de solidaridad humana”. Se me saltaban las lágrimas.

¿Dónde pasó usted la contienda?

Me cogió en Robres, de veraneo. Volví a Zaragoza a principios de 1939, cuando estaba a punto de terminar la guerra. Entonces me enteré de la muerte de mi padre. De Robres nos llevaron a una colonia de refugiados, con dos de mis hermanos pequeños, a Igualada y a Piera. Allí estuve con una familia que se dedicaba a los tejidos, Ramón Sarauja y su mujer Carmen, que me trataron como si fuera su hijo. Un día vino a buscarnos un camión de los italianos y nos trajo a casa.

No quiero imaginarme el panorama.

Mi madre era ama de casa. Teníamos una casa grande con ocho habitaciones, y la convertimos en una pensión. ¡Fíjese, qué categoría tendría mi madre! Alquiló una habitación a la mujer de un militar con una pensión pequeña: le sacaba la lana al colchón de su cuarto y la vendía. Un día nos dimos cuenta, mi madre se enfadó y al poco rato nos dijo: “Podrecilla, qué mal lo debe estar pasando”. A mí me gustaba mucho pintar cerca de mi madre en un cuarto grande que teníamos. Ella zurcía, calcetaba, ordenaba la ropa y como empezaba a perder la vista me pedía que le enhebrase la aguja. Yo tenía los cuadros extendidos a sacar. Y de repente me decía: “¿Qué vas a hacer con todas estas mamarrachadas?”.

Usted también estudió piano.

Estudié piano y terminé la carrera con buenas notas. Me gustaba y me gusta mucho la música. Recuerdo que teníamos en casa un buen piano y organizábamos pequeños conciertos con cantantes y todo: cantaban Pascual Carreras, tío de José Carreras, Adolfo Barbacil, que era tenor y que puso a uno de sus hijos mi nombre en señal de amistad y cariño, y mis hermanos Fernando, el arquitecto, con el que yo trabajaría de delineante, y mi hermana Purita. Arriba de nuestro piso había una camisería: a veces sus clientes se sentaban en la escalera y se quedaban a escucharnos.

¿Llegó a dar conciertos de piano?

No. No podía llegar a todo: ser pintor, ser delineante para ganarme la vida y dedicarme a la música, que es muy exigente. Un día, mirando en la biblioteca de mi padre, encontré un catálogo de Paco Picasso, de una exposición que había hecho en Madrid en 1936. Empecé a pasar páginas y de repente me encontré con el cuadro cubista: ‘Los tres músicos’. Me quedé fascinado. Dije: “Este hombre ha hecho avanzar la pintura. Esto es lo que yo quiero hacer”. Y poco después, empecé a pintar abstracto: una de las primeras obras nació del impacto de ese cuadro de Picasso. Lo hice sobre la tela de un saco de aceitunas que nos enviaban desde Guadalajara. [Juan José Vera coge el cuadro, absolutamente abstracto, y comprueba que está fechado en 1946-1947]. A Fermín Aguayo le gustó mucho.

¿Ya conocía al pintor de ‘Pórtico’?

Acabábamos de conocernos en el servicio militar, en la brigada de topógrafos, que se caracterizaba por la presencia de intelectuales y de artistas: por allí andaban el citado Aguayo, Eloy Laguardia, de ‘Pórtico’ también, el cineasta y fotógrafo José Luis Pomarón, Manero… Y entre nosotros hablábamos mucho: de arte, de cine, de literatura. Quien menos hablaba era Eloy Laguardia.

¿Por qué?

Porque era poco hablador. Yo siempre he pensado que en él había un punto naïf: era un hombre tan ingenuo com excelente. Santiago Lagunas, su cuñado, diría luego que “es el más pintor de todos nosotros”. Picasso decía que su gran sueño es llegar a pintor como los niños. En Eloy había un niño oculto; se enamoró de una mujer y poco a poco iría dejando la pintura. ¿Cómo vas a dejar por el amor la pintura? El amor tiene fecha de caducidad. Te enamoras, te casas enamorado, convives con sosiego, pero el amor tiene fecha de caducidad. Yo me enamoro a diario de la belleza: me gusta mirar a las chicas jóvenes.

¿Y Fermín Aguayo?

Era un hombre muy especial, marcado por el dolor. Como yo. Llevaba una tragedia dentro, un dramatismo especial. Yo creo que nos parecíamos mucho. Los dos habíamos vivido tragedias terribles: a mí me habían ejecutado a mi tío y a mi padre, que ni siquiera estaban significados políticamente, a él le habían matado a su padre y a dos de sus hermanos en Burgos. Trabajaría con Santiago Lagunas de delineante y no se lo había dicho siquiera. Sin embargo, nosotros lo comentábamos. A los dos nos atraían los colores sordos: esos oscuros terrosos, grises, apagados, dramáticos. Nos llevábamos también que yo le dejaba que titulase mis cuadros: él fue quien tituló el de mi cuñado ‘Arlequín muerto’, otro lo denominó ‘Bodegón azteca’. Yo siempre pinto lo que vivo: soy un gran paseante, me encanta la ciudad, descubrir rincones, andar por los bosques, coger determinadas luces cuando llega la noche: algunas luces misteriosas y blancas.

Otro de los grandes amigos de su vida ha sido Daniel Sahún.

Nos conocimos hacia 1961. Un día, en un concurso de pintura, Ricardo Santamaría y yo vimos una arpillera suya y nos encantó. Ricardo Santamaría, el hombre del ‘Manifiesto de Riglos’ y otras muchas cosas, era un aglutinador, siempre quería hacer grupos. Fuimos a verlo a su casa y poco después fundamos el Grupo Zaragoza. Se sumaron Julia Dorado, pero ella vino menos.

Llegó a formar una pareja de hecho artística con Sahún.

Es verdad, pero somos muy opuestos. Yo soy más concreto, soy más obediente al pensamiento, a una idea, sigo lo que me dicen la cabeza y el corazón. Y él es más novedoso, más moderno, le dicen que su pintura es muy norteamericana. Además, tenemos incluso formas muy diferentes de ver la pintura: íbamos a El Prado o a museos europeos y parecía saberlo ya todo, quería avanzar y avanzar, y yo me quedaba embobado viendo las pinceladas, los colores, la estructura. A mí me gusta gozar la pintura con lentitud: me despierta la pasión enseguida.

En 2001 realizó una gran Antológica en el palacio de Sástago. ¿Cómo la recuerda?

Era un sueño. Me apetecía ver toda mi obra reunida, con la misma luz con que había sido pintada. Quería contemplar mi trabajo de años. Yo no le pido a nadie que entienda mi pintura: la pintura hay que sentirla, hay que verla en silencio. El silencio es la atmósfera del arte y no existe silencio más elocuente que el de la música.

12/12/2011 10:14 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

FOTO SAFARI DE LA SOLIDARIDAD

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[El periodista y escritor Juan Luis Saldaña, antaño músico en Nubosidad Variable, me envía este proyecto con la ilustración de Víctor Montalbán.]

 

La Fundación Canfranc celebra su XV aniversario con su Foto Safari Solidario 2.0 y un vino con sorteo solidario en el hotel Meliá.

  

El Foto Safari Solidario 2.0. que tendrá lugar el día 16 de diciembre de 11 am. a 11 pm. es un concurso fotográfico global sin precedentes en el que cada participante debe realizar 10 fotografías y enviarlas a través de las redes sociales. Por cada fotografía que se presente al concurso, la Fundación Canfranc, con el patrocinio de la Caja Rural de Teruel, dedicará 1 euro al proyecto de Mejora de la salud de 220 niños desnutridos y con necesidades especiales en Muketuri, Norh Shoa, Etiopía.

 

Se esperan participantes de China, Polonia, Etiopía, Ecuador, Costa de Marfil y, sobre todo, de Aragón.

 

Información y bases: www.fundacioncanfranc.org

 

El día 17, en el Hotel Melia a las 19 h, la Fundación Celebrará sus XV años con un sorteo solidario de regalos en el que colaboran entre otros Peletería Gabriel, Hotel Don Paco, Perfumería Yagüe, Real Zaragoza,  Muebles Rey,  Bodegas Isidro Milagro, Restaurante Gayarre, Imaginarium, Baby Mami,  Aramon,  Aston, la artista Maria Angela Vila Burch, Paquita Ors y The Dream Bag.

 

12/12/2011 09:35 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

DOMINIQUE SANDA POR CARLOS FREIRE

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DOMINIQUE Y NICOLÁS:

RETRATO DE PAREJA CON PERROS

Dominique Sanda vive desde hace algunos años en Buenos Aires. Hace teatro e intenta vivir tranquila. No ha perdido la elegancia de ayer ni de anteayer. Carlos Freire les hizo a ella y a su marido Nicolás Cutzarida esta estupenda foto de paseo con perros. En una entrevista con Claudio Ratier, Dominique explicaba que vive en Buenos Aires por trabajo... “Sí, y por amor, porque en esa oportunidad encontré a mi marido, Nicolás Cutzarida. Lo conocí a través de su hermana, con quien nos hicimos amigas en París en 1988. Ella es profesora de idiomas y me enseñó el ‘porteño’ que debí hablar en la película de Becchis [‘Garage Olimpo’, 1998]. Obviamente me decidí por Buenos Aires, pero siempre con la posibilidad de regresar a Francia, donde tengo a mi familia”. Nicolás Cutzarida es rumano, filósofo y profesor universitario.

12/12/2011 09:01 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

'DETRÁS DELTIEMPO': CINE DE ZATÓN

 

‘DETRÁS DEL TIEMPO’:

UN PROYECTO DE JESÚS ZATÓN

Esta mañana, en la clausura del Festival de Cine de Zaragoza, me he encontrado con un sinfín de amigos. Gentes de la televisión, del cine, de las letras. Entre ellos, estaba el equipo de ‘Detrás del tiempo’, una película de ficción, que será un mediometraje, de unos 45 minutos. Está basada en una idea de Jesús Zatón, escritor, guionista, ilustrador y fotógrafo, que aquí también asume la labor de director. Los productores son Fernando Yarza y Juanjo Delgado. Me decían que apenas les quedan dos o tres días de rodaje, con el actor Alfonso Pablo, creo, para una película laboriosa que luego será reducida a un formato de unos 30 minutos para realizar su recorrido en festivales. Jesús Zatón es un humanista muy completo: alterna la creación plástica y la teoría, con las letras y el cine. El proyecto tiene una estimulante página (www.detrasdeltiempo.com) con un currículo muy completo de todo el equipo, el story board e incluso el guión, que gira en torno a un hombre, un profesor, que se desenvuelve entre tres mujeres. Él es Jesús Bernal, y ellas son Natalia Diloy, Ana Portolés y Patricia López. ¡Viva el cine!

 

10/12/2011 19:42 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MIGUEL ÁNGEL BERNA: AUTORRETRATO CON OTROS Y UN PAÍS DE JOTA

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He estado esta pasada noche en la función de Miguel Angel Berna, ‘Bailando mi tierra’, en la Sala Mozart. El público estaba entregado: Miguel Ángel ha planteado un espectáculo compendio de una década, cruzando algunas de sus obsesiones: el mudéjar, Aragón o la tierra del dragón y la sabina, y la jota. La función, de algo menos de dos horas, cuenta con maravillosos músicos en directo, que permiten explorar distintos estilos: la música árabe, el flamenco, el jazz, incluso los ecos de la música klezmer, la música contemporánea pautada por las percusiones y algunos sonidos turbadores (están muy bien, en este apartado, otra vez, Fletes y Josué Barrés; está espléndido en realidad el grupo musical liderado por Alberto Artigas y Joaquín Pardinilla), y la jota.

En este sentido, me ha parecido mucho más apasionante la primera parte del espectáculo: ahí, Berna y sus músicos exploran nuevos caminos, se atreven. Renuevan. Siguen haciéndolo con la jota,  sin duda, pero todo es un poco más previsible, y para mí menos emocionante, a pesar del trallazo de intensidad de los tambores y bombos de Albalate del Arzobispo. Al público, en cambio, le gusta mucho más la segunda parte. Ahí se producen los grandes aplausos en un montaje de muchos aplausos y de identificación absoluta con Berna, palpita la emoción, o incluso se oye una voz femenina que grita, ante un solo de Berna: “¡Tío bueno!”

Miguel Ángel tiene muchas virtudes: ha creado equipos, y pienso en los músicos, en intérpretes como María José Hernández y Lorena Palacio, en las jotas, ha creado equipo de diseño y artístico, incorpora a los jóvenes bailarines y una escenografía de Martínez Tendero. Miguel Ángel asume cada vez menor protagonismo: cree en sus bailarines y en sus coreografías. Está y hace estar a los demás. Y sobre todo, insisto en ello, si alguna vez se ha sentido el malquerido, el incomprendido, nada más lejos: Miguel Ángel Berna es querido, es aplaudido y ensalzado. Emociona a la gente. Es jotero clásico y jotero que renueva desde el baile y la música. Y suscita admiración y muchos, muchos minutos de aplausos.

'VIRIDIANA' PROTAGONIZA UN SIMPOSIO

La película de Buñuel ‘Viridiana’ centra

un seminario internacional sobre la estética

del tardofranquismo, en la Universidad de Zaragoza

 

Nancy Berthie, de la Universidad de la Sorbona, y Julia Tuñón, de la Universidad Nacional Autónoma de México, ambas expertas en la obra del cineasta aragonés, protagonizan hoy una mesa redonda a las 19 horas en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras

  

Viridiana, la película realizada por Luis Buñuel en 1961, centra el seminario sobre la estética del tardofranquismo que ha organizado la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza. El encuentro, que cuenta con expertos internacionales en la obra del director aragonés, se celebrará en el Aula Magna del centro entre hoy y el próximo miércoles.

Viridiana es una película española y mexicana de 1961, dirigida por Luis Buñuel, con Silvia Pinal, Francisco Rabal y Fernando Rey en los papeles principales. Está basada en la novela Halma, de Benito Pérez Galdós, concebida como una continuación de Nazarín. La película recibió el máximo galardón del Festival de Cannes, la Palma de Oro, así como la ovación unánime de público y jurado.

Nancy Berthie, de la Universidad de la Sorbona y Julia Tuñón, de la Universidad Nacional Autónoma de México, dialogarán a partir de las 17,30 horas sobre la estética y la significación de la película Viridiana. Posteriormente, a las 19 horas participarán en una mesa redonda en torno al mismo filme.

El martes, se proyectará la película Rey de reyes (1961), de Nicholas Ray, sobre la que hablarán Francisco Lázaro Sebastián, de la Universidad de Zaragoza, que reflexionará a cerca de la evolución de la fotografía española con una conferencia titulada ‘De cómo la fotografía española dejó de ser estática. Avances y  transformaciones del medio en tiempos de Viridiana’. Por su parte, Mónica Vázquez Astorga, de la Universidad de Zaragoza, disertará sobre ‘El chiste gráfico en las revistas de Humor y la cultura española (1956-1965)’. Por la tarde, se visualizará el filme Teresa de Jesús (1961), de Juan de Orduña, que antecederá a la ponencia de Fernando Sanz Ferreruela, profesor de la Universidad de Zaragoza.

El miércoles por la tarde, los profesores Amparo Martínez y Agustín Sánchez Vidal, ambos de la Universidad de Zaragoza, y Pedro de Rey y José Luis García Sánchez, profesionales del mundo del cine, repasarán de nuevo el proceso creativo y el contexto histórico en el que se rodó la película Viridiana.

El seminario servirá para poner en común, contrastar y analizar los hallazgos realizado por los miembros del grupo de investigación sobre La cultura audiovisual del tardofranquismo, 1959-1975. Además, este encuentro se plantea como parte de la formación de los alumnos que cursan las asignaturas de Cine y otros medios audiovisuales, Géneros audiovisuales y Cien Español.

*Esta nota ha sido elaboradada por la Universidad y el equipo de Amparo Martínez Herranz. Las fotos pertenecen a la película y las he tomado de varios lugares de internet.

  

AURORA CHARLO EN A DEL ARTE, HOY

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Esta tarde, a las 20.00, en la galería A del Arte, Aurora Charlo presenta una exposición de sus viajes de los últimos cinco o seis años: ‘De norte a sur’: marinas, estepas, ciudades o bosques como este del Pirineo. De Escocia a Aragón y Andalucía, pasando por Chequia o Bélgica. Escribo en el catálogo: “Charlo es una investigadora de la luz, de la luz blanca, apabullante, esa que peina las playas y las marismas, esa que se hace carne y reflejo de los atardeceres de fuego, y a la vez Charlo es una enamorada de los Pirineos. Esas cordilleras encarnan la belleza irreductible, la cifra del misterio, encarnan esa naturaleza arrolladora que nos hace sentir más ínfimos, briznas o motas en el centro del paisaje. Y allí ella tiene uno de sus refugios más amados. Los Pirineos son un abrigo entre peñascos, un espectáculo, un territorio de hechizos y un solaz para la paseante que es”.

LUCÍA CAMÓN: ARTE, MÚSICA Y POESÍA

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LUCÍA CAMÓN: POESÍA Y VIDEOCREACIÓN

EN LA FNAC Y EN EVE'S BAYOU

 

Hoy miércoles, 16 de noviembre en la FNAC Plaza España de Zaragoza (C/ Coso, 25) a las 19,30 horas, Lucía Camón presentará su primer libro de poemas titulado ‘Siete veces sí’. Luego, a las 22 horas, podremos verla en una actuación en directo en la sala Eve's Bayou. La actuación será un adelanto de su último espectáculo ‘Lulu on the Bridge’, una colaboración con el artista Alfonso Kint (www.alfonsokint.com) realizador de los videoartes de Lucía y compositor de las bases electrónicas del espectáculo. Se trata de una combinación de poesía, guitarra eléctrica en directo y música electrónica.

Todo ello dentro con motivo de la celebración del Festival Proyecta Aragón al que Lucía Camón ha sido invitada como Videoartista por su directora Vicky Calavia. Dice Lucía Camón: “Este libro de poesía nace de una forma natural y a petición del público. Durante los últimos dos años he compartido muchos de estos poemas en el escenario y a menudo, al finalizar, la pregunta era ‘¿Dónde podemos comprar el libro?’. Así que después de escucharlo muchas veces, pensé que había llegado el momento de llevarlo a cabo. ‘Siete veces sí’ viene de una necesidad vital que tengo de transformar lo que pasa en algo escrito. De este modo puedo evolucionar y continuar. Este libro trata de la parte más salvaje de lo cotidiano. Para mí, la muerte puede estar presente en la taza del desayuno, el éxtasis en el viento que se cuela por debajo la falda o el dolor en el recuerdo repentino de un patio de colegio”.

Lucía Camón es actriz, poeta, videocreadora. Conversará con Antón Castro en la FNAC.

He aquí algunos poemas de Lucía Camón:

 

Lulu on the bridge

Quiero que nadie

tenga miedo

de acercarse,

que nadie

se detenga

antes del beso,

ni yo, ni nadie...

 

 

La reina de la pista

Me voy deslizando

por la parte fina

de la baranda

y aunque apenas recuerdo

cómo era mi cuerpo de niña,

mantengo el equilibrio

mientras camino

entre cuchillos

y elefantes amarillos.

 

 

 

A flor de piel

Fácilmente me desprendo

de un vestido

y me pongo otro,

no te enfades

si no me reconoces,

tal vez es que no me conoces.

 

16/11/2011 08:29 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

SANTIAGO ARRANZ EN LA LONJA

 

El pintor y escultor se enfrenta a su exposición más importante: ‘Una y otra realidad’, en la Lonja, compuesta por 99 piezas que exploran el lenguaje de la alegoría y los signos.

 

 

Llegar a la Lonja tiene algo de culminación. O de confirmación de un baremo de calidad, de proyección, de maestría. Recordamos ahora algunos artistas que lo hicieron en el último cuarto de siglo: Natalio Bayo, José Orús, Pascual Blanco, Juan Sotomayor, José Luis Lasala, Jorge Gay, José Luis Cano, Broto o Pepe Cerdá, por citar algunos creadores que siguen aquilatando su obra. Y ahora le ha tocado el turno a Santiago Arranz (Sabiñánigo, 1959) con ‘Una y otra realidad, que consta de 99 obras.


Arranz es un artista que ha desarrollado una travesía estética muy peculiar: ha vivido en París, en Zaragoza, ahora lo hace en Castejón de Sos porque quería recuperar el contacto con la naturaleza. En el fondo, siempre se ha sentido un artista nómada, no solo por sus mudanzas de residencia y de ciudad, sino incluso en la disciplina artística: empezó como pintor, con inclinación expresionista, y luego ha realizado murales, relieves, ha colaborado con arquitectos, ha dado un paso hacia los juguetes y la escultura, sin perder jamás de cerca la pulsión de la pintura. Santiago Arranz es un creador obsesionado por la materia, que funde trabajo e inventiva, y que se siente muy cómodo con la espátula.

La obra 'Niña de agua', 2010.


Todo ello, esa evolución u obra en marcha, se percibe en su exposición en la Lonja. Ahí están sus distintos caminos: su búsqueda, las diversas series, los ecos literarios, la correspondencia entre realidad e imaginación pictórica, la memoria y el olvido, el interés por los símbolos y los signos, que es su nueva porfía. Santiago Arranz siempre ha sido un pintor refinado y sutil, de pequeños gestos, cada vez más sobrio en el asunto, en el uso de color, en la estructura de la obra: se ha ido depurando y ahora en sus cuadros tiende a la estilización o el esquematismo. A una emoción controlada.

Exponer en la Lonja no es fácil. La Lonja exige una idea, una propuesta, una concepción unitaria, un ritmo. Y Arranz se lo da: presenta sus relieves, su pintura mural, presenta esos ‘planetas’ que tienen mucho que ver con su colaboración con los arquitectos en el Centro de Historias, Casa de los Morlanes, en Capuchinas o en el edificio de Almacenes Gay, que desarrolló en torno a la llave en una amplia superficie de cristal. Presenta esos caballos de hierro, sus esculturas de línea neta. Luego incorpora sus alfabetos de letras e imágenes, con su homenaje a Kafka incluido, repasa sus ‘Las Ciudades invisibles’, basadas en el libro de Ítalo Calvino, donde realiza una pintura que conversa con la arqueología y con las antiguas civilizaciones, con los bestiarios y acaso con la desnuda estética del fósil.


La muestra se cierra en varias salas o dependencias con la pintura de Arranz: las obras de los dos o tres últimos años. Una pintura simbólica y alegórica que está presentada, cuadro a cuadro, casi como un relato o como un retablo. El pintor juega con el soporte, usa el relieve, y resume su percepción del mundo. El cuadro se abre a distintos personajes e historias, y hay como un cuadro-árbol: aquí está la figura central, que no siempre es un hombre o un animal, puede ser un corazón arrebatado, un árbol, una barca. A veces, Arranz parece próximo a Torres-García, a los autores de la vanguardia rusa, pero en realidad siempre está buscando su camino. El camino del silencio, de la precisión, de la delicadeza, del equilibrio y del ciclo de la vida, el sendero de su propia memoria y de su inclinación al sueño y sus industrias.


No es esta una exposición de batalla. Ni siquiera fácil. Ni efectista. Debe verse con calma: llegar a la Lonja no significa haber acabado la travesía. Es un puerto seguro para volver al mar de la creación y recomenzar. Y Arranz acaba de rebasar el medio siglo.

 

*Las dos fotos de Santiago Arranz las realizó Vicente Almazán.

JACQUELINE, VISTA POR PATRICK LICHFIELD

 

Ayer fui a ver la obra 'Retrato' de Mariano Anós y José Luis Romeo. Camino a casa entré en el VIP's y vi un catálogo de Patrick Lichfield (1939-2005), el gran fotógrafo inglés. En casa busqué fotos suya y hallé estas dos intantáneas de Jacqueline Bisset.

 

'EL ÁRBOL DE LA VIDA' DE CALLEJAS

‘EL ÁRBOL DE LA VIDA’ DE JUAN CARLOS CALLEJAS:

ARTE MURAL PARA TORRERO

 

Esta ha sido también la semana de un pintor al que le tengo mucho cariño y mucho respeto como artista: Juan Carlos Callejas. Juan Carlos, que alterna la gastronomía con la pintura (dos formas complementarias de arte), ha tenido un hermoso gesto: ha regalado su mural ‘El árbol de la vida’ al ayuntamiento de Zaragoza y a los zaragozanos: ya está colgado en una de las salas de ceremonias del cementerio de Torrero. Es una obra suya muy característica: matérica, abstracta, de sugerencias, una pintura reflexiva y serena que ha sido muy meditada y ejecutada con lentitud y primor. Juan Carlos es así: expuso hace muy poco en el Torreón Fortea y semanas atrás lo hacía también en Cristina Marín. Fernando Vallejo, ese capellán que parece un poeta romántico alemán o inglés, está muy feliz. Es un bonito regalo y un bonito detalle que el arquitecto Fernando Bayo ha dispuesto con armonía y sensibilidad. ‘El árbol de la vida’ está muy cerca del gran mural de otro estupendo artista como Alfonso Val Ortego.

05/11/2011 13:49 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

'RETRATO' LLEGA AL MERCADO

 

La función ‘Retrato’ llega hoy al Teatro del Mercado. Se trata de un montaje poético y musical, con Mariano Anós y José Luis Romeo, que efectúa un viaje alrededor de la poesía española.

 

 

SINOPSIS RETRATO:

 

No es un recital de poesía con música.

Es un espectáculo que nos ofrece un retrato

de una persona a través de un viaje por la mejor poesía

española. Poemas que ilustran el recorrido de una vida. En el

escenario, Mariano Anós, que habla por las voces de los

principales poetas españoles para contarnos la historia de su

existencia que es también la nuestra. La de una vida. Jose Luis Romeo

enmarca este retrato en una atmósfera musical que crea

paisajes sonoros por los que transcurre este viaje vital. No es un

recital de poesía con música. Es un retrato pintado con las voces y

sonidos de una vida.

 

 

¿De qué se trata? Del tiempo, de la muerte, del amor, de la

libertad: de la vida, en fin, cuando ocurre que se nos revela, de

pronto, en un fulgor apenas, en su afán interminable de

encontrar algún sentido a la existencia. Poesía. Actualísima

siempre, por sustraerse justamente al tiempo impostor de los

relojes y de los calendarios. Frágil, al borde siempre del silencio,

fugaz, menesterosa, necesaria. Mariano Anós

 

Más información:

 

http://retratoespectaculo.blogspot.com/

 

El espectáculo cuenta con poemas de: Jaime Gil de Biedma. Antonio Machado. Jorge Guillén. Juan Ramón Jiménez. Ángel González. Miguel Labordeta. César Vallejo. Sor Juana Inés de la Cruz. León Felipe. Federico García Lorca. Gustavo Adolfo Bécquer. Lope de Vega. Francisco de Quevedo. Pablo Neruda. Vicente Aleixandre. José Agustín Goytisolo. Pedro Salinas. José de Espronceda. Luis Cernuda. Ángel González. Jorge Luis Borges. [Mariano Anós]

 

*La foto es de Saúl Esclarín.

 

02/11/2011 22:01 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

CON EDUARDO ARROYO EN LA ALJAFERÍA

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EDUARDO ARROYO, HOY, EN ‘CONVERSACIONES EN LA ALJAFERÍA’

Eduardo Arroyo (Madrid, 1937) conversa esta tarde con el psiquiatra, escritor y coleccionista de arte Javier Lacruz, director artístico de la colección ‘De Pictura’, que tiene varias obras de Arroyo, y conversa también con Antón Castro, un servidor, en el ciclo ‘Conversaciones en La Aljafería’, que coordina Fernando Sanmartín. Arroyo suele definirse como “un pintor que escribe”: ha firmado libros sobre Panamá al Brown, sobre la relación del boxeador panameño con Jean Cocteau, sobre ‘El trío Calaveras: Goya, Benjamin y Byron’ y es autor de un espléndido libro de memorias: ‘Minuta de un testamento’, absolutamente recomendable. Tengo en la mano la edición de Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores y es muy sugerente, un libro extraordinario de texto e ilustraciones. Arroyo es un pintor mediatizado por la literatura y por la cultura: ha pintado a Ángel Ganivet, ha pintado contra la España negra, ha pintado a los boxeadores, que encarnan para él “el sentimiento efímero y una metáfora de la vida”. Es un espléndido cartelista y ha hecho decorados para óperas y obras de teatro. Suele decir que puede charlar y charlar sin parar, y que los amigos son muy indulgentes con su cháchara. Recibió el premio Aragón-Goya.

DIÁLOGO CON EDUARDO ARROYO

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[Este lunes, en el ciclo ‘Conversaciones en la Aljafería’, Javier Lacruz, escritor, psiquiatra y coleccionista de arte, y yo conversaremos con Eduardo Arroyo: de arte, de literatura, de exilio, de boxeo y supongo que de política. Hace algunos años, Jesús Marchamalo conversó largo y tendido con Arroyo, Premio Aragón-Goya: con absoluta gentileza, me ha mandado la entrevista que cuelgo aquí. Es, como dice Rosa Montero, el hermoso cuento de una vida.]

 

ENTREVISTA CON EDUARDO ARROYO  

 

Por Jesús MARCHAMALO.

‘Cuadernos Hispanoamericanos’, febrero de 2005

 

A las cinco en punto de la tarde, como en el poema. Dos operarios trajinan en la entrada de su casa con unas alfombras. Al amplio salón, con las contraventanas entornadas, llega el eco bullicioso de la calle: motos que pasan a todo gas, camiones y cláxones de coches, el sonido lejano de una ciudad eternamente en obras, y alguna inoportuna sirena de ambulancia.  

Se sienta en el sofá, con las gafas en la mano. Una gafas con las que juguetea a lo largo de la entrevista, que apoya sobre la rodilla o que se coloca abandonadamente en la frente. Camisa de rayas con las iniciales bordadas, corbata con el nudo flojo, pantalones oscuros y unos traviesos zapatos de color rojo intenso.

Pintor y escritor nacido en Madrid en 1937, estudió periodismo y en 1958 se exilió en París, ciudad en la que vivió durante más de cuarenta años. Ha publicado tres libros: La biografía del boxeador Panamá Al Brown, Sardinas en aceite y El trío calaveras. En 1982, el Centro Georges Pompidou le dedicó una antológica, y ese mismo año le fue concedido el Premio Nacional de Artes Plásticas.

 

- Comenzamos, si le parece, hablando de Argensola, la calle de su infancia, su primer universo.

- La verdad es que sí era un pequeño universo, una calle completa, ya no hay calles así, allí estaba todo: la tienda de ultramarinos, la de flores, la planchadora, la ferretería, la tienda de zapatos, bodega, la peluquería que recuerdo como un verdadero suplicio. En realidad, había dos, una arriba de la calle, y otra al lado de la farmacia de mi padre. Y luego había otra más que era la que a mí más me gustaba, en el hotel Regina. Los domingos tenía una cita con mi abuelo, él se afeitaba y se cortaba el pelo, y a mí me arreglaban. Y era un suplicio: la raya a un lado, el tupé, todo aquello, sobre todo cuando con doce o trece años ya no estabas en la edad en que te divertía que te sentaran en un sillón de peluquería que parecía un caballo. Todo eso ha desaparecido barrido por el prêt-à-porter, y ahora todo son tiendas finas de decoración y galerías de arte, lo único que sobrevive es la confitería, que ya estaba instalada en la calle antes de que mis padres llegaran a vivir en 1936.

 

- Hace unas descripciones muy literarias, creo que fue Calvo Serraller quien dijo que usted siempre se había tenido que enfrentar a esa  encrucijada entre la literatura y la pintura.

- Yo creo que no existe tal encrucijada, soy solamente un pintor, un pintor que escribe, pero un pintor. Pero sí es cierto que vivo en una ensoñación literaria, que me ha acompañado toda mi vida y que no me dejará jamás: mi biblioteca, el amor por la literatura, el amor por los libros. Y es verdad que me siento mucho más cómodo en las librerías que en los museos.

 

- Volviendo a su infancia, imagino una cierta paranoia entre el Liceo Francés, donde estudió, y esa España de los cuarenta que usted dibuja en negro, el negro de los tupés, el de las botas de los falangistas, y el de los tricornios de charol negro de la Guardia Civil.

- Y no se olvide de las sotanas, negras, ala de mosca, cuerpo de mosca. Creo que aquel colegio fue un privilegio del que no me daba cuenta en su momento. Que mi padre, del bando victorioso, un hombre tremendamente creyente, enviara a su hijo al colegio maldito, el de los perdedores, el de los refugiados, el de los judíos y los masones, es algo bastante sorprendente. Quizá su muerte, cuando yo tenía seis años, me haya hecho mixtificar todo aquello, pero me sigue emocionando el rechazo de mi padre a la victoria, y esa decisión que de algún modo me salvó, siquiera temporalmente, porque el Liceo Francés tuvo la delicadeza de echarme cuando tenía 15 años, por mala conducta. Pero sí pienso que la semilla de un colegio de este tipo, comparado con los que tuvieron que sufrir otras personas de mi generación, me ha ayudado si no a vivir, sí por lo menos a sobrevivir.

 

- ¿Qué hizo para que le echaran, por curiosidad?

- Bueno, en realidad fue una sucesión de cosas, argumentaron que no era escolarizable, y me echaron. Pero mi madre en ese momento duro de la expulsión, merecidísima, interviene en segunda opción, después de mi padre, y en vez de meterme en sitios antipáticos me mete en un colegio surrealista, muy divertido, cuyo lema era que si tú pegabas a un profesor, echaban al profesor a la calle, y conservaban al alumno, que en realidad era el que pagaba. Y eso, claro, te da una cierta fuerza.  

 

- Acaba de contarnos que su padre murió cuando usted tenía seis años, ¿Vivió una infancia marcada de algún modo por su ausencia?

- Perder al padre era entonces pecado, y en la sociedad española de la época no se soportaba la figura de la viuda, la viuda era siempre sospechosa. Es verdad que viví marcado durante mucho tiempo más por la viudez de mi madre que por mi propia orfandad, porque la viudez era la exclusión. Después he leído que en muchas sociedades y culturas primitivas se penaliza la desgracia, y algo de eso era lo que ocurría.  

 

- Se hizo periodista, hizo la mili y se marchó al exilio.

- No sé si exilio es la palabra adecuada, porque queda muy bien ahora hablar del exilio, es una cosa un tanto heroica. Yo prefiero hablar de alejamiento porque tiene menos énfasis y más sentido, al menos en mi caso. Yo pertenezco a una generación que  vivía sueños literarios, una generación que quería escribir, pero que quería irse, escapar… Nosotros leíamos a los escritores americanos que, desde Hemingway trabajaban en periódicos y nos hicimos periodistas porque en realidad queríamos ser escritores.

Entonces existía la Escuela Superior de Periodismo, un lugar surrealista lleno de locos; locos los que nos inscribíamos y locos los profesores, un lugar muy divertido y absurdo. Y con dieciséis y diecisiete años se nos asignaban prácticas en diferentes diarios, y había que ver cómo eran en aquel momento las redacciones de Pueblo, o del Arriba, todo absurdo, prehistórico. Y nada, te mandaban a llevar el café al redactor jefe, era un mundo por el que pensábamos que había que pasar para escribir. Pero en mi caso fue más fuerte el deseo de irme que el deseo de escribir, realmente no se podía vivir en esa España insoportable, aburrida, negra, idiota, zafia, vulgar…Y me fui.  

 

-  París, 1958, ¿qué recuerda de la ciudad?

- Recuerdo una gran sorpresa, una gran curiosidad, mucha retórica, fantasía, un poco de estupidez, de ingenuidad… Sobre todo en aquella época en que había pasado muy poco tiempo de la liberación de París, de la Segunda Guerra Mundial. Era un país todavía de acogida, donde se vivía una cierta tolerancia, se respiraba mucha libertad, no tiene nada que ver con el París de hoy, una ciudad tremendamente hostil y difícil. No envidio a ningún joven que vaya ahora a París, pero entonces era una ciudad acogedora, generosa. Y luego estaban los personajes que estaban allí, con los que también había una relación de complicidad.

 

- ¿Habla de Giacometti, y De Chirico?

- A De Chirico le conocí más tarde, en Roma, pero sí, por allí estaban Calder, y Giacometti, a quien veía casi todas las noches en el Dôme, donde uno podía comer con él y nunca se sabía quien pagaba. Tenía una relación muy simpática conmigo porque le gustaban los españoles, yo creo que todavía tenía vivo el mito de la Guerra Civil.

 

- Nunca les contó que pintaba.

- No, en aquella época era difícil ser artista, estaba en cierto modo mal visto hasta por nosotros mismos. Era una profesión como de mal gusto, así que era preferible no decir nada.

 

- Y se hizo pintor casi de la noche a la mañana.

-  Hubo un cúmulo de coincidencias afortunadas, la suerte de cara. Fue muy sorprendente cómo ocurrió todo, nunca había puesto los pies en una escuela de arte, no tenía ese pasado que tenían todos los artistas que habían hecho Bellas Artes y que ya tenían obra. Yo empecé a pintar y mis cuadros empezaron a funcionar tanto en la crítica, que entonces era importante, no como ahora, y también en las ventas. Y a partir de ese momento me di cuenta de que, de la noche a la mañana, me había convertido en un pintor que vivía de su pintura. Fue bastante sorprendente, sí.  

 

- ¿Es fácil para un pintor habituarse a tener que desprenderse de todos sus cuadros, no hay un cierto desgarro?

- Ah, no, yo no he tenido nunca ese problema, afortunadamente. Lo que yo hago me interesa únicamente cuando lo estoy pintando, después ya no me pertenece. En esta casa no hay ni un solo cuadro mío, ni en ninguna de las casas en las que he vivido. Yo no vivo con mis cuadros, sino con los cuadros de los demás. Cuando los termino, los firmo y los vuelvo contra la pared. Y cuando presto un cuadro para museos o exposiciones, alguno de esos invendidos que tiene cualquier pintor de buena educación, y vuelven embalados, no les quito nunca el papel. Estoy completamente seguro de que me voy a morir sin ver cuadros que están embalados y contra la pared en mi estudio desde hace años. No tengo ningún apego por ellos, tienen sentido para mí sólo mientras los estoy pintando.

 

- Se confiesa un asiduo visitante de cementerios, le interesan los escritores muertos, las lápidas…

- Tengo mucho interés por la desaparición, la cancelación, las lápidas, los monumentos funerarios, todo eso me interesa mucho. Es algo que no tiene mucho mérito, soy supersticioso y he comprendido lo inteligentes que son los mexicanos que se comen los muertos de mazapán, y convierten el día de los difuntos en una fiesta. De algún modo, hablar de la muerte es conjurarla. Yo he hecho bastantes vanitas, y algunas las he regalado a mis amigos, y esa idea de la cosa un poco tétrica, que a mí me divierte mucho, la calavera y la vela, siempre me ha producido cierto regocijo.

 

- ¿Y la ceguera, creo que también es otra de sus grandes obsesiones?

- Los artistas, es lógico, tienen siempre miedo a la ceguera y a la mutilación. Pero yo procuro no pensar nunca en ello, es algo que no me quita el sueño.

 

- ¿Y qué se lo quita?

- Los lunes por la mañana, la angustia del lunes por la mañana, es una catástrofe. Tiene que ver, yo creo, con  el colegio: levantarse todos los días a la misma hora, hacer los deberes… Pintar es igual.

 

- Me he fijado en los títulos de sus cuadros; “El final trágico de Marcel Duchamp”; “Retrato de Lenin en 1968 con una chaqueta de un solo botón”; “Hay una cierta diferencia entre las tonsuras de la columna de la izquierda y las de la derecha”. Parece que tienen gran importancia para su pintura.

- Mi pintura ha sido siempre literaria, podríamos decir, anecdótica, que es una de las peores cosas que se pueden decir de la pintura de alguien. Los gurús siempre han criticado todo lo que no fuera pintura, de modo que la abstracción sería la gran pintura, podríamos decir. Pero a mí me gusta reivindicar esa parte antipática del oficio, la de contar historias. Y respecto a los títulos es algo en lo que pienso desde que empiezo un cuadro, hay veces que incluso empiezo un cuadro por el título que siempre tiene que ver con la pequeña historia, el relato que hay en él.

 

- Hay un cuadro suyo de 1970, “Diferentes tipos de bigote reaccionario español”, con el que se organizó un considerable escándalo cuando lo adquirió el Museo Municipal de Madrid.

- Fue el típico escándalo provinciano, donde el protagonista fue, en la oposición a Tierno Galván, un personaje que desgraciadamente sufriríamos después como alcalde, un personaje miserable y detestable que es Álvarez del Manzano. El pobre se puso pesado, él además que no tenía bigote de la División Azul, se hizo solidario con los bigotes de la División Azul. Me da igual. Es un cuadro que forma parte de una serie que se llamaba “25 años de paz”, y acompañaba a otros que están dispersos en colecciones, en museos, en diferentes sitios, y en los que intenté reflejar aquella época.   

 

- No es el único escándalo en que se ha visto envuelto.

- Los escándalos me producen una profunda indiferencia. No hay nada más patético que organizar escándalos, el fabricante de escándalos es un personaje lamentable. Cuando ves al pobre Arrabal intentando provocar y ves que nadie le toma en serio es realmente patético. Sí es verdad que me he visto envuelto en treinta mil ensaladas, algunas bastante violentas, pero nunca lo he buscado, no me acuerdo de haber hecho una provocación en mi vida de una manera premeditada, tal vez uno hace o dice cosas que a veces provocan escozores, pero nunca los busco.

 

- Muchas veces me he preguntado por lo que pasa por la cabeza de un pintor cuando se reencuentra con alguno de sus cuadros.

- Hay varias sensaciones, a veces una cierta curiosidad cuando hace veinte o treinta años que no ves un cuadro. Hace unos meses se inauguró una exposición en Segovia donde se exponían unos cuadros míos que venían de Berlín, y otro de una colección belga que no veía desde hace tiempo, y me sorprendí metiendo la nariz para ver cómo estaba pintado. Pero es una curiosidad que inmediatamente se transmuta en una sensación ligeramente angustiosa porque te fijas en las carencias. Por eso digo que son desaconsejables demasiadas retrospectivas porque son vengadoras. Cuando uno recuerda lo que ha pintado, en realidad lo disfraza, pero ante el cuadro se da cuenta de las carencias, aunque también se da cuenta de que cuanto más viejo es el cuadro, más indulgente es la gente y dice: claro, es que esto lo pintó en el año sesenta… En la historia del arte se dice que cuando el pintor no sabe pintar unas manos, pone delante un florero, y suele ocurrir que cuando ves tus cuadros te fijas sobre todo en los floreros.

 

- ¿Y las moscas? Creo que tienen una cierta atracción por su pintura, hasta el punto de que a veces se quedan pegadas al óleo.

- Si, es curioso, tal vez sea la misma pintura al óleo, o el aceite de lino. Pero sí, se ha convertido en una situación bastante familiar. Vivo bastante con las moscas, he vivido toda mi infancia porque en casa de mi bisabuela había mucho ganado, y muchas moscas. Pero es verdad que la mosca me interesa mucho, y de la misma manera que persigo textos en torno a los cementerios y la muerte, persigo también textos sobre moscas.

 

- En algún libro he visto reproducido su pasaporte parisino, de un deprimente color gris, creo que con rayas verdes

- Eran negras, las bandas, y sí, era un pasaporte un poco triste, de refugiado político, bastante preciado porque te permitía ir a todo el mundo, incluso a Mongolia Exterior. De hecho, era un pasaporte que me permitía ir a cualquier lugar del mundo con excepción de España. Pero tenías esa satisfacción de levantarte por la mañana y poder ir libremente a Mongolia.

 

- Incluso los lunes.

- Sí, a veces no estaría mal irse los lunes a Mongolia Exterior para vencer un poco esa frontera insalvable… Últimamente estoy leyendo cosas que no me ayudan mucho a sobrevivir a mis lunes, los diarios de John Cheever, por ejemplo, fantásticos, aunque tremendamente melancólicos, así que la tristeza se instala de una manera tal que estoy deseando terminar porque mi melancolía natural se va a hacer crónica.  

 

- Los toreros como tú nunca atraviesan la calle corriendo. Es algo que le dijo, creo, a Ortega Cano.

- En realidad, se lo escribí. Lo que le dije a Ortega Cano en los burladeros de la Feria de Nimes, y que no le gustó nada, es que se vestía fatal, con unos colores horribles, apastelados, color rosa pompón, verde manzana… Era un momento en que me interesaba muchísimo Ortega Cano porque pasaba de ser ese torero valiente, terriblemente valiente, que toreaba lo que le echaran, a ser una auténtica figura del toreo. Y yo le aconsejaba que no pusiera más banderillas, que no lo necesitaba porque ya se había convertido en un maestro, y que se vistiera mejor. Y aquello no le gustó nada, y lo comprendo porque es un poco estúpido decirle a un torero antes de la corrida que va mal vestido.

 

- Se dice que su problema es que es un afrancesado, dicen que en el fondo usted es un parisino, ¿es un piropo, una lacra?

- Yo creo que lo segundo. Lo que sí es cierto es que cuando te has pasado más de cuarenta años viviendo fuera de España, te conviertes en una persona, no sé si parisino o no, pero sí un poco particular. Porque el aprendizaje de España es duro, sobre todo si es tardío. Es como querer aprender el ruso siendo mayor, o alemán, así que al final eres una persona singular, sobre todo por las carencias.

 

- Me resultó divertida aquella anécdota en la entrega del Premio Nacional de Artes Plásticas, cuando el ministro Solana lo llamó al estrado por su verdadero nombre: Eduardo Juan González Rodríguez…

- Si, fue muy divertido… Yo siempre he querido tener muchos nombres, con ése, por ejemplo, entraba en España durante el franquismo: Eduardo González, periodista, que era alguien que no tenía nada que ver con Eduardo Arroyo, pintor. Siempre he querido tener muchos nombres para combatir la violencia de la Administración, sea cual sea. Hay que ponérselo difícil al recaudador de impuestos, al policía, al representante de esta sociedad cada vez más lamentable y más aburrida. Ahora ya no lo practico, porque ya no me lo permitirían, pero sí es cierto que he practicado mucho ese juego de nombres que en un cierto sentido me ha sido bastante útil. El problema es que, al final, siempre se descubre.

 

- Definitivamente, en lo que no me lo imagino es en el boxeo… 

- Pues se equivoca. En realidad, es lo que más me interesa, el boxeo para mí es más bien un sueño, y como todos los sueños es inexistente. El boxeo, gracias a toda la estupidez, el conformismo, el miedo, lo políticamente correcto, se ha convertido en una entelequia, el boxeo no existe. Existe únicamente en mí, al menos mi modo de sentirlo. Yo duermo en una biblioteca pugilística, y duermo en una ensoñación de puños, duermo en unas batallas campales de guantes y puños y es algo que no me interesa más que a mí. Sigo escribiendo, sigo pensando y soñando. El otro día estuve en un combate hasta las tres de la mañana, es una locura, pero una locura que no quiero abandonar. Es algo que está muerto y que está solamente en mí, y que ya no puedo compartir con nadie.

 

- Ahora que ha llegado Zapatero al gobierno, va Aznar y dice que usted es su pintor favorito. Hay quien dice que fue un regalo envenenado.

- Pues no, en realidad no, porque yo tengo un enorme respeto por una persona que ha sido elegida en las urnas, y si esa persona dice que le gusta mi trabajo, lo que produjo cierto sarcasmo entre amigos míos y sobre todo enemigos, pues me parece muy bien. Y no veo por qué no puede interesarle la pintura a un presidente de Gobierno de derechas y por qué únicamente debe estar entusiasmado por los escritores aburridos como Saramago, por ejemplo.

 

-  Creo que se pregunta a menudo por los cuadros que le quedan por pintar.

- No sé, la vida pasa y esto es una banalidad más de las que he dicho. Lo que te interesa te angustia, lo que quieres hacer se te escapa, y cada vez es todo más complicado. Cada vez piensas más a menudo en cuánto te queda, cuántos cuadros vas a pintar. Porque siempre he defendido con mucho tesón que me gustaría que se me juzgara por la obra completa, desde el primer cuadro hasta el último, por todo, en su conjunto, y no sólo a mí sino a todo el mundo. Pero siempre llega alguien que dice que la primera obra de uno es la mejor, que la última época de Picasso era una porquería, que De Chirico no pintó nada desde 1950. Hay que perder la esperanza, por eso lo que verdaderamente me interesa hoy es saber si soy capaz de pintar un cuadro o no, y por eso vivo esa angustia de lunes, porque quiero pintarlo, perseguir esa idea, que seguramente me va a llevar hasta el final.

 

- Pues si es verdad que tiene que dejar de leer a Cheever…

- Sí (se ríe), tengo que dejar de leer a varios.

 

        

         Y acto seguido nos sumergimos, ya en son de paz, en ese universo de libros y puños, sueños de golpes enguantados y fotos dedicadas de boxeadores que miran, los ojos cristalinos, desde las paredes.

 

21/10/2011 12:12 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PACO LAFARGA EN EL TORREÓN FORTEA

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PACO LAFARGA, LA PINTURA EN ESTADO PURO

 

El pintor zaragozano presenta una ambiciosa y deslumbrante exposición, de piscinas, retratos, interiores y desnudos, en el Torreón Fortea: ‘Instante-alambre’.

 

Algunos anunciaron ya hace tiempo, e insisten en ello, la muerte de la pintura. La pintura sucumbía a un nuevo arte mestizo, hecho de muchas cosas: de fotografía, de collage, de infografía, de arte digital, de instalaciones. Sin embargo, la pintura posee una cualidad muy especial, un bruñido, una textura, un aroma casi inefable e intemporal. Es una disciplina eterna que pelea con la materia y con la lentitud y con la capacidad de transformar la luz en una imagen indeleble. Querer ser pintor es una actitud, una vocación, un empeño, una búsqueda. Paco Lafarga (Zaragoza, 1977) quiere ser pintor por encima de todo, y eso se percibe en la muestra ‘Instante-alambre’ que exhibe en el Torreón Fortea.

Se afana, indaga, persigue sombras, trabaja sin descanso, busca la hondonada y la hondura de un rostro, uno de esos rostros que reflejan tantas y tantas cosas. Vean ‘Mujeres en el estudio’ (2009), un retrato de dos hermanas, Sheila y Ana Pilar Herrero: cuánto dicen esas caras, qué decepción, que impresión de derrota o desengaño la actitud de Sheila, que introspección onírica la de Ana Pilar, qué intimidad desgajada y cortante. Son como dos bailarinas un tanto abatidas en el centro de un glaciar.

Paco Lafarga pinta lo que ve y lo que adivina. Pintar es adivinar. Pintar es salir a cazar emociones, estados de ánimo, la piel al desnudo. Y eso se percibe en ‘Hueco-drama’, el desnudo de una mujer madura que ha perdido un pecho: conmueve ese rostro sereno, de una asombrosa dignidad, el pálpito dulce de esos ojos. En cierto modo, una actitud pareja de tensa serenidad la hallamos en ‘P’: esa mujer desnuda, entrada en años, que lleva una media puesta y la otra no, que sobresale de un fondo lila, un tanto despintado. Y conmueve en la muestra la libertad del pintor: mezcla el óleo con el carbón y el lápiz, mezcla estilos diversos dentro de una poética general, mezcla planos medios o largos con primeros planos y, sobre todo, compone muy bien. En Paco Lafarga se percibe la huella de Lucian Freud, de Antonio López (en algunos paisajes y en la perfección del dibujo. Confiesa: “Su pintura me emociona. Me estremece”), esa desolación de los estancias de Hopper, como sucede en ‘Interior’, y también la intensidad cromática de David Hockney en una serie espléndida que ha agrupado en una única sala: la de las ‘Piscinas’; son cuadros de formato medio en los que pinta a su mujer y a su hijo, sobre todo. En ese apartado, se percibe el talento y la seguridad del pintor: sus cualidades como dibujante, el modo de diluir el color en forma de arañazos, la estructura misma de los lienzos. Reparen en ‘Escena’ (2011) y en ‘Piscina’ (2010).

Quizá la exposición no sea redonda del todo: el propio artista lo señala. La unidad más precisa está en la serie de piscinas. En las restantes dos salas, ha colgado obras diversas de gran impacto visual como ‘Tatas’, la serie de las mujeres en el paisaje y ‘Mundos paralelos’, donde logra un raro equilibrio entre la figura y los fondos, o el retrato ‘La giganta’, una mujer sobre fondo oscuro vestida con el traje de baturra. Paco Lafarga es exigente consigo mismo, es parsimonioso, y se atreve a despintar. Sabe extraerle las heridas a un cuadro, a una escena, a los seres humanos.

Esta exposición, aunque parezca modesta, es un auténtico acontecimiento artístico en una Zaragoza en fiestas. He aquí algo más que un pintor: alguien que ha tomado el camino para ser un gran pintor. Osado y penetrante, Lafarga se atreve a mirar y a hurgar hasta que descubre la soledad, el dolor y una belleza nada complaciente.

 

Paco Lafarga. ‘Instante-alambre’. Catálogo: Pepe Cerdá y José Luis Ara. Torreón Fortea. Hasta el 27 de noviembre.

PACO RALLO ABRE UN BLOG

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El pintor y diseñador gráfico Paco Rallo ha creado un blog, que se centra en el mundo de la creación artística y en su propia actividad. Rallo, un clásico joven (nació en 1955 y es hijo del escultor Francisco Rallo) de las artes plásticas en Aragón, ha colaborado con muchos diseñadores y fotógrafos, especialmente con Antonio Ceruelo, con quien hizo este cartel: ‘El sol sale para todos’, de 2009. Actualmente expone en Remolinos, en los proyectos y espacios que dirige David Jiménez, y a él le corresponde el nuevo nombre del Centro de Historias. Su blog es: http://pacorallo.blogspot.com/

15/10/2011 17:46 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LUIS RETRATA A LAURA

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LUIS RABANAQUE RETRATA A LAURA GÓMEZ-LACUEVA

Luis Rabanaque, actor y fotógrafo, me envía otra de sus estupendas fotos con esta nota: “Esta es Laura Gómez-Lacueva, compañera del Oregón (cuantos bofetones me habrá llegado a dar esta mujer) y buena amiga ya desde muchos años atrás. Es una actriz que se empeña día a día en mejorar en su oficio. Una currante de la interpretación que continuamente sale de su tierra para recibir formación. Es un gusto trabajar con ella y yo la quiero muchísimo”.

29/09/2011 14:42 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

DAB Y EL CIRCO, EN BORRADORES

Pedro Andreu y Luis Sancho, de DAB.

 

DAB, EL CIRCO, ANA MARÍA SHUA, 

A. GRANADOS, Y LABORDETA, EN BORRADORES

Pedro Andreu, batería de Héroes del Silencio, y Luis Sancho, los líderes de la banda DAB (Digital Analog Band), son dos de los invitados a ‘Borradores’, esta noche a las 0.55. Interpretan, con la cantante Elena Rubio y el guitarrista Nacho Estévez ‘Niño’, uno de los temas de su nuevo disco: ‘The best 3’, que acaba de aparecer y que se presenta este viernes 30 en la sala Oasis. Los dos reconstruyen la historia musical del grupo y explican sus líneas de trabajo, y sus colaboraciones con vocalistas y compositores como Susan North, Elena Rubio, Clara Téllez y otros muchos. Su presencia en el plató se completa con un vídeoclip del tema ‘I promise’, que ha realizado Jorge Nebra.

Borradores también ofrece una noche muy circense: recibe a Miguel Ollés, director del Festival Animahu, y a Noche Diéguez, vicepresidenta de la Asociación de Malabaristas de Zaragoza, que explicarán el ciclo ‘Circo de la Trashumancia’, que se realizará en Jaca entre el 28 de septiembre y el dos de octubre. Además, la escritora Ana María Shua explica las claves de su libro ‘Fenómenos de circo’ (Páginas de Espuma), de microrrelatos, donde el circo es una metáfora de la vida y un lugar que inspira ficciones fantásticas, de terror gótico, poéticas, sobre los enigmas de la identidad, etc. Borradores ofrece un reportaje con el escritor y periodista Alberto Granados, autor de la novela ‘Los vigilantes de los días’ (Espasa), que transcurre en México en un clima apocalíptico en 2012, y que tiene la factura de una intriga donde convive el ritual, la investigación y personajes sombríos.

Borradores se traslada a Calaceite, al Museo Juan Cabré, para ver la exposición de Rubén Enciso, ‘La brecha en el muro’, donde realiza una pintura acrílica llena de color y de reivindicaciones. El programa se cierra con un homenaje a Labordeta en el primer aniversario de su muerte.

27/09/2011 12:50 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PACO RALLO EXPONE EN REMOLINOS

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Me escribe Paco Rallo y me dice que expone a partir de hoy en Remolinos. Paco Rallo es pintor y diseñador gráfico y un animador constante de iniciativas artísticas como los Premios de Artes Visuales. Ahora, con Manuel Estradera, Strader, dirige el estudio de diseño Camaleón. He aquí el texto de Paco Rallo: 

 

Considero que el proyecto enLATAmus es una de las iniciativas privadas más interesantes de las puestas en marcha estos últimos años en el campo de las artes visuales. Cuando, para asistir a un evento gastronómico que allí se desarrollaba, visité por vez primera el bello contenedor de barco pintado de color rosa que sirve de acogedor ámbito a sus proyectos, me entusiasmó la forma en que sus gestores desarrollan las actividades programadas y, enseguida, comencé a concebir esta muestra que ahora presento, compuesta por obras objetuales seleccionadas especialmente con el fin de ser instaladas en su fértil seno.

Objetos retenidos a través del tiempo dentro de frascos de cristal, o en cajas de madera... Todos ellos tienen en común el haber convivido conmigo durante muchos años, en diferentes espacios vitales o de trabajo que ya han desaparecido de mi vida, que ya pertenecen a mi pasado, que son pasado. Objetos humildes, procedentes de diversas épocas, de carácter heterogéneo y múltiples orígenes que, al conectar con mi memoria, se cargan de un sutil simbolismo que todo lo unifica, permitiéndome revivir mágicamente esa extraña mezcla de dolor, tristeza y alegría que es la esencia de mi vida.

 

Ciertamente, los objetos tienen el poder de retener el tiempo de la vida, que pulsa su aliento en momentos de placer y de sufrimiento. Su presencia se completa con algunas ideas o reflexiones íntimas, sobre imanes dispuestas en las paredes del contenedor en torno a los objetos. Como ofrendas o exvotos con vocación profiláctica, estos que ahora presento son parte de mí, retazos de mi evolución formativa y profesional; esencias también de mis sentimientos y vivencias compartidas con aquellos seres a los que he querido.

 

 Paco Rallo

Zaragoza, 20 de agosto de 2011

 

*La foto de esta pieza de Paco Rallo la realizó Antonio Ceruelo.

 

 

23/09/2011 11:12 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LUIS ALEGRE EVOCA A LABORDETA

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EL ABUELO NUNCA MUERE

 

*Por Luis ALEGRE. Texto de 'Heraldo Domingo'*

 

Mañana lunes, 19 de septiembre, se cumplirá un año de la muerte de José Antonio Labordeta. Se nos ha pasado volando. El tiempo siempre se pasa volando cuando lo empleas en recordar a las personas que quieres. Aragón no ha dejado de recordar al aragonés de mayor calado popular de la historia. Ha sido –está siendo- la historia de un amor muy correspondido. José Antonio amó profundamente Aragón y la inmensa mayoría de la gente de esta tierra ha sabido estar a la altura de ese amor. Si alguien se entretuviera en contar los homenajes que se le han rendido al Abuelo desde que se extendió el runrún de su enfermedad hasta hoy mismo, la cifra que nos daría sería espectacular. Tan abrumadora como las 50.000 personas que desfilaron por la capilla ardiente instalada en el Palacio de la Aljafería o las 25.000 que firmaron para procurar que el “Canto a la libertad” fuera declarado por las Cortes como el Himno oficial de Aragón.

 

Absurdamente, esas firmas no han provocado que nuestros representantes consideraran siquiera la posibilidad de debatir el asunto. El PAR y el PP han pasado totalmente del clamor de la calle y lo han hecho imposible. A mí, cómo no, me hubiera gustado que la iniciativa popular hubiera salido adelante. Pero, ahora, ya solo encuentro ventajas a que no haya salido. En Aragón podemos presumir de tener dos himnos y ninguno sobra. Uno, el oficial –creado, por cierto, por gente de tanta categoría como Ángel Guinda, Rosendo Tello, Manuel Vilas, Ildefonso Manuel Gil y Antón García Abril- y otro, el “Canto a la libertad”, que es el que la gente siente como suyo. El himno oficial se compuso hace ya 22 años y, aunque a mí me gusta, me huelo que me voy a morir sin aprendérmelo. Pero no me molesta, sino todo lo contrario, que siga ahí. El Abuelo tiene otras tres canciones entre las que se podía haber elegido un himno muy bonito, muy popular y muy aragonés – “Aragón”, “La Albada” y, sobre todo, “Somos”, que era el favorito del propio Abuelo- pero, como él mismo decía, el “Canto a la libertad” tiene la cosa de que al menos la gente se sabe el estribillo. Cuando en algún acto o lugar se cante el Himno de Aragón parece claro que la gente va a entonar, espontáneamente, el “Canto a la libertad”. Por dos razones: porque le encanta y porque no se sabe otro. La campaña que culminó con la recogida de las 25.00 firmas no ha sido ni mucho menos inútil: ha servido para que todo Aragón se haya enterado de que existen dos himnos y para dejar claro cuál es el que se va a cantar cuando toque. A mí también me parece bien que el “Canto a la libertad” no haya recibido la bendición oficial por otro motivo: a esa canción le sienta de maravilla un cierto perfume clandestino. Resulta muy coherente con su espíritu, con la personalidad de su creador y con todo lo que representa. Le añade, digamos, pedigrí, glamour, encanto. Las Cortes le han rendido al Abuelo, sin saberlo ni mucho menos pretenderlo, un homenaje totalmente insospechado.

 

Este ha sido el homenaje más raro y a contracorriente pero, en el último año, los tributos al Abuelo han sido –están siendo- de todos los colores, en todos los lugares, impulsados por todo tipo de gente. Algunos de ellos van a quedar ahí para siempre. Uno de los seres que mejor le quiso, Antonio Pérez Lasheras, ha escrito y editado -con Nacho Escuín (Eclipsados)- dos volúmenes para coleccionar: el primero –“Setenta y cinco veces uno”- reúne toda la poesía conocida de José Antonio; en el segundo, “La duda del paisaje”, Pérez Lasheras indaga en su vida y obra con mucha erudición y cariño. En realidad, los que, al margen de su familia, formaban el círculo afectivo más íntimo de José Antonio, sus albaceas sentimentales – Emilio Gastón, Eloy Fernández Clemente, Joaquín Carbonell, Félix Romeo, José Luis Melero…- se han volcado en celebrar su memoria y en arropar cualquier iniciativa que contribuya a que el Abuelo no se acabe de ir nunca de nuestro lado. José Luis Melero, por ejemplo, ha instituido una cena anual que se va a celebrar en el salón Labordeta de Casa Emilio todos los 19 de septiembre. Así que la próxima semana habrá dos cenas en las que sobrevolará José Antonio: una, la de Casa Emilio; la otra, la del viernes 23, el día en el que Ismael Grasa presentará en Antígona “La flecha del aire”, el típico libro –el diario de Ismael como profesor de filosofía- que hubiera devorado José Antonio.

 

Este verano he asistido a dos homenajes muy especiales. Uno, invitado por Jennifer Marín, fue la cena organizada en honor de Labordeta por la asociación gastronómica ”Slow food”. El otro fue el que le dedicó Carme Chacón en Cariñena, el sábado 27 de agosto. Este tiene su pequeña historia. El abuelo de la ministra de Defensa era un monegrino de Alcubierre, Piqueras, al que Labordeta apreció mucho. José Antonio se dirigía a Carme como “la nieta del Piqueras” y Carme adoraba a Labordeta. Cuando José Antonio se encontraba ya muy delicado, Carme acompañó al ministro Ángel Gabilondo a su casa de Zaragoza para imponerle La Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. Al despedirse, el Abuelo les regaló una botella del “Gran Reserva José Antonio Labordeta”, el vino que creó la Denominación de Origen Cariñena. Luego, cuando el Abuelo murió, Carme Chacón acudió a Zaragoza y se presentó en la capilla ardiente, muy emocionada. Esa imagen impactó enormemente a José Luis Campos, el director de Marketing y Comunicación de la Denominación de Origen y, por cierto, el autor de la idea de crear el Gran Reserva con el hombre del Abuelo. José Luis estaba buscando una figura de altura para inaugurar la Fiesta de la Vendimia y encender la Fuente de la Mora, un rito que habían protagonizado en las dos ediciones anteriores Los Reyes de España y Vicente del Bosque, nada menos. Al ver a Carme, José Luis pensó que ella era una candidata perfecta: por sus raíces aragonesas, por su gesto hacia Labordeta y por haber revolucionado, como mujer, la imagen del Ejército, una de las instituciones más respetadas por los españoles. José Luis Campos y yo somos amigos desde que éramos niños en Calamocha y conozco muy bien su capacidad para concretar ideas felices, liderar toda clase de iniciativas y seducir a todo dios. Carme aceptó de inmediato la propuesta. Por eso, el 27 de agosto, estaba en Cariñena, acompañada por su hijo, por su suegra zaragozana y su grupo más estrecho de colaboradores. En la plaza de Cariñena, en un discurso conmovedor, Carme homenajeó a sus dos abuelos, al de Alcubierre, a su avi, y a José Antonio, y los señaló como los responsables de que ella estuviera allí esa noche. Luego le escuché algo que me dejó tocado: “José Antonio hubiese sido el único político que no hubiera sido abucheado en la Puerta del Sol el 15 M”. Esa frase retrata con mucha precisión a Labordeta pero también la retrata a ella.

 

Y mañana, 19 de septiembre, hará un año que decidí que de la agenda de mi móvil nunca borraría el nombre del Abuelo.

 

*Este texto aparecía ayer en la sección de 'Heraldo Domingo' que coordina Picos Laguna.

19/09/2011 23:48 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MUJERES DE PASARELA Y CINE

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MANUEL OUTUMURO: LAS ESPAÑOLAS DE HOLLYWOOD

Judit Mascó emula a Sharon Stone en ‘Instinto Básico’, en una serie del fotógrafo Manuel Outumuro. Además de Mascó, que recrea la famosa escena del interrogatorio de Sharon, en el que la actriz realizó aquel inolvidable cruce de piernas, otras modelos como Martina Klein (que encarna a Verónica Lake), Nieves Álvarez (como Ava Gardner) o Eva González (que se transmuta en la Rita Hayworth de ‘Gilda’) son protagonistas de un exclusivo y cinéfilo reportaje de la revista Marie Claire que se inaugura hoy como exposición en la 59 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

 

YOLANDA LIESA Y SU CINE

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“Para nosotras Yolanda Liesa, Yoli, es una chica segura, laboriosa, profesional, perfeccionista, inteligente, discreta, creativa, tímida pero siempre con una sonrisa y, sobre todo, buena persona. En una palabra: es muy Yolita. Y no sabe mentir”.

Así definen Teresa Lázaro y Ana Catalá Roca a Yolanda Liesa. Las tres son esencialmente el núcleo de Borradores; y ahora también Arantxa Melero (y antes Anchela Rubio y Mamen Delpón y Natalia Chicón, enamorada en Huesca). Los ojos de Borradores. Conozco a Yolanda desde mayo de 2006 y la definición es precisa.

Yolanda tiene aura, un karma particular: donde ella está reina la calma, la placidez, el buen clima. Parece que tuviese el don de apaciguar los terremotos y de expulsar los malos aires. Rara vez se ríe a carcajadas, pero siempre tiene una sonrisa dulce, franca, luminosa, de alguien que es vitalista, creadora, de alguien que pugna todos los días, y de modo casi inadvertido, para que el mundo sea menos dramático y oscuro. En el fondo, Yolanda Liesa es como una abeja que fabrica felicidad.

Luego, cuando se pone a trabajar, percibes que tiene algo especial. Lentitud, sensibilidad, cadencia, pasión por la perfección: todo está medido, todo busca la armonía, un orden íntimo. Y cuando trabajas con ella –aquí en Huesca, en cualquier otro sitio...- no se impacienta jamás: no le ves un mal gesto ni un mohín de fastidio. Y eso lo percibe también el entrevistado.

 

Digo todo esto por varias razones. Porque Yolanda Liesa sabe crear equipo cuando es la reina, es decir cuando dirige, y sabe formar parte del equipo, cuando es la secundaria o actriz de reparto en el montaje de una película, y todos sabemos que es la mano derecha de Maxi Campo. Yolanda Liesa controla los detalles, las atmósferas, las relaciones: está y no está, es visible e invisible cuando el guión lo exige, tiene determinación y a la vez está abierta a la sugerencia. Sabe escuchar y sabe muy bien que el cine, y también la televisión, son un trabajo de equipo. Y todo eso se percibe en esta pieza: ‘Lo que creas tú’, que ella dice que es un corto que ha escrito y dirigido para darle gusto a su sobrina Lucía Martínez, que es nuestra Ana Torrent, la niña de ojos deslumbrantes e hipnóticos de ‘El espíritu de la colmena’ de Víctor Erice. Después de haber aparecido en la película sobre Alicia de Carlos Naya, Lucía se quedó con ganas de repetir. Y Yolanda, se dijo: ¿y quién mejor que yo para hacer un corto para mi sobrina?

Y así nació ‘Lo que creas tú’. Que es una pieza deliciosa, exacta en sus matices, primorosa en su concepción y en su puesta en escena. Un cuento cotidiano y a la vez con un desvío hacia lo fantástico: Lucía habla con su muñeco Babu y es tan audaz que se atreve a indagar cómo con instrumentos modernos se puede probar la mentira de algunas convenciones sociales o de algunos cuentos que nos cuentan como los Reyes Magos, el pajarito Pinzón o el Ratoncito Pérez. No les voy a contar nada sobre el argumento de este corto: es una pieza sobre la pérdida de la inocencia. En el fondo, Lucía, Julia en la obra, había tenido barruntos, intuiciones, sospechas de las cosas no eran tal como se las habían contado. Y que a lo mejor se parecían mucho a lo que le ha dicho su amiga Candela Campo, no Candela Casanovas. Por averiguarlo, Julia se convertirá en una niña detective.

Cierro con Lucía: parece que no hubiera hecho otra cosa en la vida más que actuar. Lo hace con naturalidad, con fuerza y con gracia, y está muy bien arropada por todo el equipo, por Elba Mairal y por Alfonso Palomares, y por todos los demás.

 

La película es toda una exhibición de belleza y de gracia, de hondura y de puesta en escena. Todo ha sido mirado y remirado desde la dirección artística: Yolanda y su equipo crean un poema visual elegante, con la precisión de un soneto y con la alegría matizada de un cuadro resuelto en ocres y en rojos. Y todo encaja a la perfección: la escritura del guión, los silencios, las elipsis narrativas (que las hay y están impecables), la factura interior de la pieza, la tensión y, cómo no, el sentido del humor: aquí está, de nuevo, la Yolanda Liesa de la media sonrisa. E incluso de la sonrisa enigmática.

Me gustaría resaltar algunas otras cosas: la calidad del sonido de Juan Palacios, la estupenda fotografía de David Asensio y la banda sonora de Marko Zaragoza, a quien habíamos oído ya en ‘Figura’ de Maxi Campo.

Hay muchas cosas singulares en ‘Lo que creas tú’: como ocurría en ‘Figura’ o ‘Runner’ del citado Campo o con ‘Los chicos de provincias somos así’ de Orencio Boix, este corto también es una confirmación de que aquí, en esta ciudad, se vive el cine con intensidad, con energía, con sensibilidad y se sabe crear en equipo.

 

Yolanda Liesa es una realizadora muy especial. Perfeccionista. Imaginativa. Precisa. Una mujer de luz que busca la belleza y la emoción con sensibilidad y una mirada que emerge no solo de los ojos, sino del fondo del corazón y de la vocación por contar las cosas a su modo.

 

*Este es el texto de la presentación de ’Lo que creas tú’ del corto de Yolanda Liesa, que leí el pasado jueves en el Teatro Olimpia de Huesca, ante más de 400 personas.

 

10/09/2011 20:12 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ROBERTO COROMINA EN A DEL ARTE

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ROBERTO COROMINA

minutos, horas, días 

 

 

 


           

             La Galería A del Arte presenta este martes seis, a las 20.00, la exposición minutos, horas, días de Roberto Coromina (Remolinos, Zaragoza, 1965). La Historia del Arte y la Pintura son los temas sobre los que trabaja. Su interés es  cuestionar la Pintura, sus imágenes, percepción, presencias y ausencias; en suma su razón de ser. Utiliza diferentes técnicas y soportes, unas veces  más fiel a la tradición, otras creando objetos y ocupando el espacio.

            La intención de Coromina es reflexionar sobre el propio soporte. Todas las series que en los últimos años ha desarrollado giran en torno a la idea de deconstrucción, tanto en la estructura de la obra artística como en el hecho icónico transcendental. De esta manera, las formas se producen a través de lo ya asumido y las imágenes devienen de un espectro inherente a nuestra cultura occidental abarrotada de una inmensidad de obras de arte que se generan en torno a un formato, un canon o, en general, a una estructura no suficientemente replanteada. Rafael Doctor escribe en el texto de la exposición de la Universidad de Murcia: “No importa si lo que tenemos enfrente es pintura, escultura o instalación; eso es lo de menos. En este caso nos situamos ante un ejercicio que pretende jugar y dialogar con los mínimos elementos posibles, desde un sentido de la desestructuración de los formatos tradicionales que parecen revelarse en la consecución de un lenguaje más transcendente y puro donde sobran las imágenes o las historias”.

            En el texto del catálogo de la exposición Francisco Carpio expone: “Coromina ha venido planteándose igualmente en su pintura esta expansión de sus fronteras y límites, convirtiendo asimismo muchas de sus obras en otro órgano en el que sus elementos plásticos también se contraen y dilatan, y en ocasiones pueden llegar casi hasta explotar. Una doble expansión por cuanto que su obra se cuestiona no sólo los límites puramente físicos de la pintura, sino también la propia concepción procesual de la práctica pictórica”.

             Guillermo Solana en el texto del catálogo de Itinerarios, de la Fundación Marcelino Botín escribía: “…la confrontación de la pintura consigo misma, que es el gran tema de la obra de Roberto Coromina, se verifica en un terreno típicamente postmoderno, y cargado de implicaciones culturales y sociológicas. Su investigación puede verse como una apropiación de los grandes iconos de la tradición pictórica”.

              En esta exposición Coromina presenta cuatro grupos de obras recientes: una instalación de cuadros rojos que emergen de la pared, una serie de pinturas azules, un vídeo que se presenta por primera vez y una instalación realizada con esculturas de acero para el espacio de la galería. Roberto Coromina nos hace partícipes de su investigación, de su intento de que la pintura confunda a nuestra percepción y de definir sus nuevos límites.

 

*Este texto es el de promoción de la muestra que elabora Mariano Santander de A del Arte.

02/09/2011 11:43 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ESTRELLAS DEL CINE EN ARAGÓN

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Grandes estrellas del cine en Aragón

 

[Aquí rodaron, entre otros intérpretes extranjeros, Gina Lollobrigida, Tyrone Power, Anthony Quinn, Charlton, Anna Galiena, Stefania Sandrelli, Uma Thurman, Natalie Portman o Johnny Depp, y estuvieron por diversos motivos Ava Gardner, Walt Disney, Arnold Schwarzenegger o George Clooney]

 

 

Isaki Lacuesta, con su película ‘La noche que no acaba’ (2011), ha vuelto a poner de moda a Ava Gardner, el animal más bello del mundo que vino a España a “beberse la vida”, tal como ha escrito Marcos Ordóñez, y que simpatizó de inmediato con el país. Llegó a finales de 1950 para rodar ‘Pandora y el holandés errante’ de Albert Lewin, viviría dos famosos romances con Mario Cabré y Luis Miguel Dominguín, y aún tuvo tiempo para acercarse a Zaragoza. En el coso de la Misericordia la captó Luis Mompel, en una instantánea del Pilar de 1955 mientras Julio Aparicio le brindaba un toro. Una foto para la leyenda. Aún estuvo en otra ocasión, acompañada de Ernest Hemingway.

Sin embargo, quien sí estuvo en Aragón para participar en un rodaje fue Gina Lollobrigida: vino, con su hermana y vestida de amarillo, para encarnar el papel protagonista de ‘Salomón y la reina de Saba’ (1959), una película de King Vidor que se rodó en gran parte en Valdespartera en septiembre y octubre de 1958 con más de dos mil extras y una memorable batalla: Gina fue recibida por la multitud ante el Gran Hotel, que solo la vio fugazmente al descender del coche. Desde la calle Costa se dirigía al lugar de rodaje, en compañía de Tyrone Power y George Sanders. Power encarnaba a Salomón, y rodó durante varios días; salía con su mujer Linda Christian de paseo o de compras –de ahí que algunas tiendas llegaran a colgar el simpático cartel: “Aquí compró Tyrone Power”-. Más tarde, se trasladó a Madrid para continuar el rodaje, sufrió un ataque al corazón tras un combate a espada y falleció de inmediato, vestido de rey Salomón. Lo sustituiría Yul Brinner.

George Sanders, el torturado actor que acabaría suicidándose en la Costa Brava, dejó en sus memorias algunas páginas sobre el rodaje que ha publicado Mariano García en su blog ‘Tinta de hemeroteca’ de HERALDO: “Murieron no menos de doce caballos e innumerables extras fueron llevados al hospital con tobillos rotos, clavículas rotas, o simplemente exhaustos y en shock. Se puede considerar un milagro que no muriera nadie, y en algunos momentos dudé seriamente que yo fuera a sobrevivir la experiencia”.

El escritor y locutor Miguel Mena recuerda en su libro ‘1863 pasos’ (Xordica) que en el Gran Hotel hay una página en libro de firmas del equipo de la película donde se distinguen con absoluta nitidez las formas de Sanders y la de Vidor. Y hay otra página con el autógrafo y algún dibujo de otro gran personaje de Hollywood: nada más y nada menos que Walt Disney, que estuvo en Zaragoza en el otoño de 1957.

Algunos años más tarde, en marzo de 1982, Albarracín recibió la visita de una gran estrella mundial, en posesión de dos Oscars: el actor Anthony Quinn, para intervenir en la película ‘Valentina’ de Antonio J. Betancor. En la villa conservan un recuerdo imborrable: de la atmósfera de la película, de la simpatía del actor, que hablaba “en mexicano” con los paisanos y que incluso jugó a las cartas en el Casino vestido de cura bonachón, tal como aparecía en el filme. Aquella película estaba interpretada por los niños Jorge Sanz y Paloma Gómez. Quinn también se trasladó a Loarre para rodar algunas escenas y allí dijo, para la televisión, que no le gustaba hablar de sus personajes mientras rodaba; tocándole la frente a Jorge Sanz, agregó: “Yo querría hacer una película con este muchachito, pero como director. Es un genio”.

Belchite es otro de los grandes platós de Aragón. Son muchas las películas que se han rodado en ese espacio espectral. Entre ellas, en 1988, ‘Las aventuras del barón de Münchaussen’ de Terry Gilliam. El rodaje fue bastante caótico y la superproducción tampoco funcionó en taquilla. Entre otros actores de renombre, como Robin Williams, contó con dos actrices muy jóvenes entonces: Uma Thurman y Sarah Polley. Uma le confesaría años después a Fernando Trueba que Zaragoza le había parecido “una ciudad muy aburrida”, y el realizador y productor de televisión Félix Zapatero ha recordado alguna vez que acompañó a la actriz a comprar unas botas camperas; poco después empezaría a hacerse famosa con su papel en ‘Las amistades peligrosas’. Y Sarah Polley, actriz, cantante y realizadora canadiense que ha trabajado con Isabel Coixet, contaba ocho años cuando estuvo en Belchite. Encarnó a la golfilla Sally y vivió una experiencia traumática con “días de 18 horas en un plató y viajes al hospital por hipotermia y un latido irregular del corazón causado por una explosión que tuvo lugar muy cerca de ella”, según contó a ‘El País’. Añadía: “‘El barón de Münchaussen’ hizo que me decidiera definitivamente en lo que se refiere a no querer estar jamás en grandes producciones y a centrarme en las películas independientes. Tengo verdadero pánico a volver a estar en un entorno inseguro otra vez”.

Charlton Heston era otro mito de Hollywood. Uno de los grandes por películas como ‘El planeta de los simios’, ‘El tormento y el éxtasis’, ‘Ben-Hur’ (cuya interpretación le valió el Óscar) o ‘El Cid’, que había rodado en Peñíscola junto a Sofía Loren. Llegó a Zaragoza el nueve de febrero de 1989 para grabar algunos capítulos de una ‘Historia de la ópera’ para la BBC. Con un amplio equipo y su mujer Lydia Clarke, rodeado de periodistas y reporteros gráficos aragoneses a los que trató con absoluta afabilidad, visitó Loarre, donde grabó la introducción de ‘Hernani’, Remolinos, Veruela, el Patio de la Infanta y finalmente La Aljafería, para presentar ‘El trovador’ de Verdi. Heston fue simpático: recordó su rodaje de ‘55 días en Pekín’ (1963) con Ava Gardner en Las Rozas, Madrid, y muy especialmente habló de ‘El Cid’ y de la belleza de Sofía Loren. Confesó que el castellano que sabía lo había aprendido entonces.

En Veruela, también en 1989, se rodó una de las películas más difíciles y hermosas de Carlos Saura: ‘La noche oscura’, una aproximación a la vida y la obra de San Juan de la Cruz. En ella aparece una joven, de veinte años, Julie Delpy, que se hará muy famosa más tarde con la trilogía ‘Tres colores’ de Krysztof Kieslowski (protagonizó ‘Blanco’), y con dos películas de culto como ‘Antes del amanecer’ y ‘Antes del atardecer’. El otoño de 1991, Monegrillo y los montes blancos monegrinos acogieron una película que ha hecho correr ríos de tinta: ‘Jamón jamón’ (1992) de Bigas Luna. Allí se conocieron Javier Bardem y Penélope Cruz, y contó con dos grandes estrellas del cine europeo: Anna Galiena, que ya había protagonizado ‘El marido de la peluquera’ y ‘La viuda del capitán Estrada’, donde compartió cartel con Chema Mazo, y Stefanía Sandrelli, una gran actriz italiana que había participado en ‘Novecento’ y a la que acabamos de ver en ‘La prima cosa bella’.

En 1998, George Clooney y Arnold Swarzennegger vinieron a Gran Casa para presentar los nuevos cine Werner de GranCasa y la película ‘Batman y Robin’ de Joel Schumacher; demostraron un gran sentido del humor y se marcharon con dos figurillas de la Virgen del Pilar. Al año siguiente, Johnny Depp, Vanessa Paradís y Jean Rochefort estuvieron rodando cinco días en Las Bardenas y otro en el monasterio de Piedra para la película ‘El hombre que mató a Don Quijote’. Ese proyecto era un sueño y una obsesión para Terry Gilliam, y acabó siendo una maldición. Así lo resumió el propio director en la prensa británica: “Fue un proyecto difícil, pero lo que pasó fue tan cruel, tan absurdo, tan surrealista, tan devastador, que una parte de mí todavía no acaba de creerse lo que ha pasado”. A Rochefort se le reveló una hernia discal y se desató una catástrofe casi bíblica de polvo, lluvia, viento y riada que se desmanteló el campamento de rodaje.

Si en 1994, Ken Loach había rodado ‘Tierra y libertad’ (1995) en Teruel y diversos lugares de Mirambel y alrededores, con Ian Hart en el papel principal, un par de años después Manuel Lombardero debutaría en el cine con ‘En brazos de la mujer madura’ (1997), que contó con una extraordinaria actriz: Faye Dunaway. Se hospedó en Casa Amada de La Iglesuela del Cid y acabó enamorada del ternasco. Cada mañana se colocaba varias toallas heladas para estirar la piel, salía el set en la casa palacio Daudén-Matutano, y con una prueba bastaba.

Entre otros rodajes importantes, cabe citar ‘El reino de los cielos’ (2005) de Ridley Scott, que arrancó en Loarre y contó con la presencia de Orlando Bloom, que se había hecho famoso con ‘El señor de los anillos’, de Liam Neeson, el protagonista de ‘La lista de Schindler’ y de la bella Eva Green; ‘El laberinto del fauno’ de Guillermo del Toro, con Sergi López, Ariadna Gil y Maribel Verdú, se rodó en parte en Belchite, y ‘Los fantasmas de Goya’ de Milos Forman, transcurrió en Veruela, ambas de 2006. En el monasterio, coincidieron solo unas horas Natalie Portman, que apenas se dejó ver, Javier Bardem y el realizador Forman. No se acaba aquí la lista de rodajes ni de estrellas. Hay más. Aragón, como decía Félix Zapatero, es un territorio de cine: de pioneros y de grandes directores, de actores, de guionistas, de técnicos y de espacios, de platós naturales maravillosos para hacer cualquier película. Loarre, Veruela y Belchite ya forman parte, sin duda, del imaginario universal de la ficción. Y Fraga ha sido nuestra Almería particular de una veintena de películas del Oeste.

 

 

*En la foto de José Antonio Duce, Gina Lollobrigida y Tyrone Power. Abajo: Ava Gardner vista por Luis Mompel; Uma Thurman en 'Las aventuras del barón de Münchaussen' y Charlton Heston en Loarre. Este reportaje apareció en Heraldo el pasado domingo.

 

CALVOMOÑACO Y SUS MUJERES

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Alberto Calvo prepara exposición para Madrid, para La boca del lobo. A modo de regalo sorpresa, me envía esta obra. Es todo un incendio de color y de cubismo.

22/08/2011 00:32 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

AVA GARDNER Y SU AVENTURA ESPAÑOLA

Ava Gardner en España

 

Isaki Lacuesta le dedica el documental ‘La noche que no acaba’, basado en el libro ‘Beberse la vida’ de Marcos Ordóñez, una crónica sobre el esplendor y la decadencia de la actriz

 

 

Isaki Lacuesta (Girona, 1975) es uno de los cineastas más interesantes y trabajadores del cine español. Un apasionado de su oficio capaz de rodar en cualquier formato. En su trayectoria, se contemplan títulos como ‘Cravan versus Cravan’, sobre la vida del poeta y boxeador que se enfrentó con Jack Johnson en Barcelona y que desapareció en el Golfo de México, ‘La leyenda del tiempo’, donde seguía de manera oblicua la huella de Camarón de la Isla, o la película de ficción ‘Los condenados’, la historia de dos guerrilleros que buscan el cadáver de un amigo y hurgan en los fantasmas del pasado. Por encargo, Isaki Lacuesta ha dirigido una película muy especial: el documental ‘La noche que no acaba’ sobre la presencia de Ava Gardner en España, basado en el libro ‘Beberse la vida’ de Marcos Ordóñez.

Ava con Mario Cabré. El torero poeta.

Lacuesta intentó hacer desde el primer instante un documental de autor. En ‘La noche que no acaba’ hay buenas ideas: por ejemplo, habla de la Ava Gardner que llega a España en 1950 para rodar en Tossa de Mar ‘Pandora y el holandés errante’ y de la Ava Gardner en decadencia, víctima de todos los excesos, de los del momento y los acumulados, con el rostro trabajado por la vida y sus desórdenes. Crea dos voces: la de Ariadna Gil  para la juventud y la de Charo López, para algunos nuestra Ava Gardner, en la madurez, y mediante la confrontación, la mezcla de los fotogramas de las películas –no solo las que rodó en España, sino las que rodó en Italia o en México, aunque sucedieran en España, las que rodó en el Hollywood clásico: ‘Forajidos’, ‘Mogambo’, ‘Las nieves del Kilimanjaro’, ‘La noche de la iguana’...- con el material de archivo (fotos, carteles, documentales, etc.), logra darle un importante dinamismo a la biografía de esta mujer de belleza extraordinaria, que enamoró a Mario Cabré y Luis Miguel Domínguez, que mantuvo una relación de amor y desamor oceánicos con Frank Sinatra y que acabaría mal: maltratada incluso por su último compañero George C. Scott.

Ava Gardner con Lola Flores.

En ese diálogo entre la Ava de las películas y la Ava real, logra Lacuesta un espléndido trabajo, que alcanza su mejor momento cuando vemos como Ava veía con espanto la cogida de su amor Dominguín. También está el universo de la leyenda: aparece esa mujer apasionada de la fiesta y de los ‘sanfermines’, de la noche, del sexo y del alcohol, casi todo el mundo decía que se había acostado con ella. Uno de los personajes que la recuerdan, un pianista, no muestra ningún interés en acostarse con ella, y Ava le pregunta por qué; él le dice: “A ti y a mí nos gusta el mismo hombre: Clark Gable”.

En ‘La noche que no acaba’ salen distintos personajes que la conocieron y que convivieron con la actriz: en los rodajes, en las noches madrileñas, en los tendidos, en un improvisado recital. Sale por ejemplo, con su edad y su cuerpo de ahora mismo, la mujer que la suplantó en un desnudo de época, y sale desnuda como entonces. Salen fotógrafos como Manel Fábregas, directores de fotografía como Jack Cardiff, músicos, biógrafos de Dominguín como Carlos Abella, cronistas de cine como Jesús García Dueñas o Jaime Arias, camareros y, entre otros, dos actrices: Lucía Bosé, que rivalizó con ella en su pasión por Dominguín (le diría luego Gardner: “El torero se ha quedado contigo porque en ti ha visto a la madre de sus hijos”) y la joven Silvia Marsó, que trabajó con ella en ‘Harem’ y le pidió un consejo para el futuro. Ava le dijo: “¡Huy niña! Ten paciencia, porque en esta profesión no se llega nunca”.

Lacuesta toca casi todos los asuntos capitales: la intensa y conflictiva relación con Sinatra (que detestaba a Franco: no podía verlo, y era quien más explicítamente lo odiaba), aborda el asunto de la maternidad, y recuerda cómo fue a Italia a rodar algunas películas como ‘La maja desnuda’ (1959), donde hacía de duquesa de Alba con Tony Franciosa como Goya. Aquí, entre otras, aún rodó ‘55 días de Pekín’ con Charlton Heston, con el que se llevó bastante mal, y con David Niven.

Como curiosidad más bien aragonesa, echamos a faltar la espléndida foto que le hizo Luis Mompel en la plaza de toros de Zaragoza, donde estuvo al menos en dos ocasiones con su amigo Ernest Hemingway. Es una foto luminosa, una foto para la historia, como lo es este documental que recoge parte del mito, de la belleza y del dolor de vivir de Ava Gardner, probablemente uno de las criaturas más fotogénicas del cine que enamoró, también, al poeta y novelista Robert Graves.

 

La noche que no acaba. Isaki Lacuesta. Basada en el libro ‘Beberse la vida’ de Marcos Ordóñez. Cines Renoir. Única sesión, a las 18.30 horas. (Este artículo apareció en la edición digital de Heraldo).

LA ZETA: UN PROYECTO COLECTIVO

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PROYECTO ZETA, EN EL CENTRO DE HISTORIAS

 

 

La zeta es una letra muy atractiva. Consonante toda ella, riza el rizo del alfabeto encerrándolo y dándole la vuelta. Curioso zigzagueo.

 

En eso estábamos en Zaragoza y se nos ocurrió esto que contamos. Proyecto Z lo llamamos. Fue esto y empezar a surgir zetas. Zetas por doquier y zetas al poder.

 

Las instrucciones consistían en desarrollar algo en que la letra Zeta propiciara algún tipo de impulso artístico, concebir una imagen, un texto, un sonido, un símbolo, lo que fuera. Poner a trabajar a ángeles y demonios,  a cordura y locura para que con ese dígito, la última letra del abecedario, y procurando no “rizar el rizo”, fuéramos capaces de tirar de nuestra sensibilidad para ver si algún planteamiento novedoso daba pelos y señales.

Zoreando, zozobrando, zancochando, autores varios zetas nos fueron entregando. Grandes y chiquitas, sonoras o plásticas, literarias también.

 La Casa de Zitas y Susana Vacas pensaron qué hacer con semejante abecedario de una letra. ¿Lo enseñamos? ¿Lo catalogamos? Y eso hicimos.

 He aquí lo que salió.

 

 La Casa de Zitas y Susana Vacas

 

 

Colección de “zetas” de autores que estuvieran en contacto con Zaragoza, residentes, naturales o relacionados con esta ciudad, la ciudad de las zetas, aunque el tema se ampliaba a cualquier referencia que partiera de la propia letra zeta, letra simbólica donde las haya, fin y conclusión de todo, resumen y sugerencia de lo que se quiera...

 

 

PROYECTO:

La idea surgía de la artista Susana Vacas, bajo el auspicio del colectivo cultural y de creación artística La Casa de Zitas. Consistía en el encargo, la elaboración y la reunión de una serie de letras zeta por parte de los más variados autores que de alguna manera tuvieran relación con la ciudad de Zaragoza. Se podía entender la Z de Zaragoza, Z de zitas, Z de ziudad, zombis, peta-zetas, zipizapes, zurullos y zoquetes, zorros y zopilotes, zarzas y zarzales, zoreos y zumbidos… referencias con o sin sentido, literal, gramatical o poético… el resultado es amplísimo además de en su temática en sus técnicas, soportes, tamaños…

 

COLABORADORES:

La idea fue difundida por las comisarías Susana Vacas, artista, y Sagrario Manrique, escritora, sin requisito alguno, abarcando autores plásticos, en dos o tres dimensiones, literarios, críticos… Solo así fueron surgiendo zetas dibujadas, en collage, esculpidas o filmadas, descritas o narradas, zetas hechas un poema con y sin rima, casas con zetas o piernas en zeta, zetas de colores…

 

La propuesta acabó con casi cien zetas de muchos autores, en buena medida escritores, en prosa, en poesía, en acción y en teatro, y pintores, en todos sus colores de la A a la Z. Pero también los hay diseñadores gráficos, fotógrafos, escultores, activistas culturales, gastrónomos, diseñadores de moda, incluso algún músico, videoartista, investigador, artista performático.

 

Contamos incluso con una zeta en grafiti, varias comestibles, otras bailadas y otras sumergidas en agua… por qué no alguna entre fluidos y otras entre cristales, conformando un zoo, un burka, una caja de maripozetas o un lindo parazetas. ¡Ah!, y cómo olvidarnos de la que fue nuestra última incorporación… la perrica Zeta.

 

Como se verá, cada creador ha jugado con las letras y las palabras, con lo físico y lo intuido, con el título y la elaboración… incluso con su colocación…

 

EMPLAZAMIENTO:

Para dar cabida a esta amplia colección de zetas desde el principio se contó con el emplazamiento y el apoyo del Centro de Historias, con un montaje que incorporaría una rotulación y unas presentaciones adecuadas para cada una de las piezas, incluyendo tanto las instalaciones como los audiovisuales,  incluso alguna creada in situ.

 

La exposición ocupará toda una planta del centro desde el 25 de agosto hasta el 6 de noviembre de 2011.

 

*Este texto lo han elaborado los coordinadores de la muestra, Susana Vacas (en la foto de Vicente Almazán, que también participa) y Sagrario Manrique y su equipo. En la primera foto, además del cartel, una de las obras, en este caso de Antonio Vázquez.

21/08/2011 18:01 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MAPI RIVERA: POEMAS E IMÁGENES

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Le pido algunas nuevas imágenes de su trabajo a Mapi Rivera y me manda algunas con esta nota: “Te envío una selección de la última serie que estoy trabajando se llama ‘NUBE del no saber’. Son imágenes inspiradas en una guía espiritual anónima del s. XIV del mismo título, que a su vez se inspira en la ‘Teología mística’ de Dionisio Aeropagita que consideraba la “tiniebla de luz” como única forma de contemplación divina.” Junto a algunas imágenes, Mapi también me envía tres poemas de su libro ‘Poamario’, que está en ese momento de la búsqueda de un editor.

 

***

 

BUSCO EL SILENCIO CUANDO HUYO,

busco el silencio cuando escarbo entre pensamientos,

cuando imagino, cuando creo,

busco el silencio.

Lo busco cuando me recuesto sobre tu pecho,

cuando te escucho y cuando hablo.

En nuestro abrazo, rebosante de ternura,

al sumergirme bajo el agua,

cuando me abstraigo y cuando leo,

busco el silencio.

Lo busco porque es la caricia que suaviza la piel,

lo busco porque es el recipiente imprescindible

para el amor.

Como una hoja en blanco,

como un cuerpo desnudo,

como un útero vacío,

así es el silencio.

Yo, en mi naturaleza íntima,

soy silenciosa.

Este silencio me conforma,

este silencio soy yo.

Me reconozco en el latir suspendido del pulso,

en la expansión luminosa del éxtasis,

en el grito que lo atraviesa,

descomponiéndolo.

El amor es la voz que lo hiere,

lo fecunda,

lo anima.

El amor es el silencio pronunciado.

me disuelvo en un río de vida

que asciende con la fuerza de la levedad.

Vacía de pensamientos graves,

giro hacia arriba

en remolino de luz.

 

*** 
 

VEN,

soy un cauce abierto para recibirte.

Ven,

el agua que discurre transparente y te refleja.

Ven,

insemíname con tu luz,

úngeme con tu esencia,

lléname de tu energía

para que pueda vibrar y renacer.

Conozco mi fuente y sin embargo te invoco,

porque lo que está dentro está fuera.

Eres luz solar lejana

y fuente íntima de amor.

Ven,

abrázame como tú haces,

en la vibración silenciosa

que impregna la naturaleza.

Te invoco,

porque sólo abriéndome a ti,

puedo recibirte,

porque sólo vaciándome de mí,

puedo acogerte.

Soy mujer, receptiva, valle, río, agua.

Mi vientre está vacío

para la concepción de la luz.

Mi corazón es el alambique que regenera mi ser.

Nazco, fluyo y vibro,
naturaleza y luz.

 

*** 
 

ABANDONAR LO CÓMODO

a su comodidad,

lo confortable

a su confortabilidad.

Atravesar el frío, el viento,

el espacio vacío.

Atravesar el hogar

para sumergirse en el bosque,

hacer una inmersión en lo salvaje.

Aullar para perder el habla,

balbucear como un niño,

para volver a nacer.

En la burbuja de la ensoñación

se vive sin despertar sospechas,

se vive sin perturbar las aguas,

el precio es el estancamiento.

El viaje es el desarraigo del hogar,

el viaje es la soledad y lo desconocido,

el viaje es una decisión de vida.

Mantener el amor en su inocencia,

preservarlo como un continuo recién nacido,

es la pulsión imprescindible para la vida.

El amor brota del corazón

y el corazón toma forma gracias al amor.

Bombear, palpitar amor

es su sentido vital,

es su función orgánica.

La emanación del amor

se hace visible en la ternura,

en su porosidad,

en el brillo de la mirada

y en la humedad de las palabras.

Para acceder a lo esencial,

hay que volver, continuamente,

a sumergirse en su fuente,

desprenderse de uno mismo

y atravesar el corazón

en un viaje hacia el misterio.

Lanzarse, a cada instante,

al precipicio,

sumergirse en las aguas matriciales,

retornar a su oscuridad para rasgarla

y darse a luz.

No hay frondosidad que no duela atravesar,

ni vacío en el que diluirse

que no revierta en la libertad

de volver a nacer.

19/08/2011 14:50 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

UNA PINTORA INOLVIDABLE

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GEMA NOGUERA: LA PINTORA INOLVIDABLE

QUE FECUNDA UN NOGAL DEL MATARRAÑA 

 

La Antigua Fábrica Noguera de Beceite rinde homenaje permanente a su fundadora y expone una nueva muestra de sus collages

 

Gema Noguera se ha quedado para siempre en la Antigua Fábrica Noguera a orillas del río Matarraña y sus cascadas. La pintora y decoradora falleció en su estudio en noviembre de 2008 y ahí siguen su obra y su espíritu: en la atmósfera, en su lienzos, en los ecos de su sonrisa, en la memoria de las gentes, en un sinfín de espacios que decoró, y en la exposición que se exhibe desde hace unos días: ‘Collages II’, una treintena de piezas.

“Gema Noguera fue muy importante para el Matarraña: trabajó mucho, llevaba el arte a flor de piel. Era una artista de los pies a la cabeza. La echamos mucho de menos”, dice Carmen Portolés, directora del Museo Juan Cabré. Lola Pintado, del mismo museo, dice: “Era emprendedora, tenía una gran creatividad. Recuerdo que en los años 80 había decorado tres discotecas en Beceite, Valderrobres y Alcañiz: entrabas y de inmediato te dabas cuenta de que tenían algo especial. Tenían el espíritu y la invención de Gema”. El poeta Andreu Subirats, que frecuenta Los Puertos de Beceite desde muy joven, recupera una imagen de su adolescencia y juventud. “Conocí a Gema cuando era una joven de diecisiete o dieciocho años: se enamoró del Matarraña y del que iba a ser su marido, Alberto ‘Beto’ Celma, y ya se veía que era una mujer especial”

Gema Noguera convirtió el Matarraña en su paraíso de creación. Optó por dedicarse al arte y fue su padre Ernesto Noguera quien le dijo de debía formarse. Lo hizo y en 2001, con la ceramista Dominique Goffard, cumplió uno de los sueños de su vida: abrió en los bajos de la Antigua Fabrica Noguera una galería de arte. Expusieron a artistas de diversas disciplinas –pintores, escultores, fotógrafos, ceramistas, grabadores…- y ella colaboró con Rafols-Casamada, que elogió su obra pictórica: su lirismo, su sentido del color, la inclusión de tipografía en sus lienzos. A la vez que realizaba su pintura y exponía aquí y allá, decoraba restaurantes, hoteles con encanto y ensanchaba su colección de collages, que son esa parte de su labor donde mezclaba todo tipo de objetos, como puede verse en ‘Collages II’.

Gema Noguera utiliza sus famosas raspas de pez, los números del 0 al 9, un ticket de bus, una entrada de cine o de teatro, carteles antiguos, botones, imperdibles, fotos, folletos, dibujos suyos de cuando tenía tres o cuatro años, que le guardaba su madre, y rescataba los papeles antiguos, empalidecidos por el tiempo amarillo, que se fabricaban en la empresa familiar. “Los números eran una obsesión para ella –recuerda su madre Rosa María-. Gema siempre había tenido alma de artista, desde niña. Era impulsiva, nerviosa y a veces parecía enfadarse o volverse ansiosa. Le contaba a su padre por teléfono lo que le pasaba y él siempre le decía: ‘Cuenta hasta diez antes de enfadarte’. Estaban muy unidos”. Su hija Kenia Celma (que tiene una hermana: Mariona) escribe en el catálogo: “Una madre artista como ella ha sido un privilegio. Un aprendizaje, como un goteo incesante, de valores que a ella le sobraban: generosidad, respeto a los demás, tolerancia, humildad, creatividad, pero sobre todo ilusiones”.

Ersi Samará es una fotógrafa griega instalada en el Matarraña desde hace algunos años. Ahora está al frente de la Antigua Fábrica Noguera, que cuenta con el respaldo del Gobierno de Aragón, del Museo de Teruel y del ayuntamiento de Beceite. Dice: “Tenemos una exposición permanente con cuadros de Gema, y hemos dejado en el suelo sus manchas de pintura. La gente entra aquí y percibe algo especial. Aunque no les guste el arte contemporáneo o la pintura abstracta, se sienten atrapados por los colores de Gema: ese rojo tan personal, esos azules, sus letras que son un discurso puramente plástico. Se sienten atrapados por la pasión de pintar. Y eso se nota”. Rosa María, la madre de Gema, revela: “Gema era una mujer simpática, vitalista, muy alegre. Sus cenizas reposan, con las de su padre, en el jardín de la casa bajo una noguera”. Bajo un nogal que cree y crece cerca de un corazón inmenso y espontáneo de hiedra.

 

*Este artículo se publicó ayer en Heraldo de Aragón. La foto principal de Gema Noguera me la envió, desde el Museo Juan Cabré de Calaceite, Lola Pintado; la imagen del collage la he tomado de Descongelarte.

ERSI SAMARÁ: FOTÓGRAFA EN BECEITE

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En la Antigua Fábrica Noguera, el espacio que creó Gema Noguera en los sótanos de la antigua casa familiar, trabaja ahora una artista griega instalada en el Matarraña: Ersi Samará. Es fotógrafa y cuida la obra de Gema: explica sus cuadros, su personalidad, su alegría. Así es Ersi: dulce, trabajadora, delicada. Oye a cada instante el murmullo del río Matarraña y sus cascadas, oye el gorjeo de los pájaros y, de cuando en cuando, cuida a una gata.

LAIA VAQUER: EL CUERPO Y EL PAISAJE

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Laia Vaquer estudió escultura en Barcelona y poco a poco pasó a realizar fotografía e instalaciones. El tema central de su obra es su propio cuerpo, como sucede con artistas como Marina Abramovich, Francesca Woodman, Miss Aniela, Ana Mendieta, a la que admira mucho. Otra de sus referencias es Louise Bourgeois. Laia Vaquer, que reside en Valderrobres, trabaja con su cuerpo como si fuera un paisaje o un elemento fundamental de posesión e identidad integrado en la naturaleza. En los últimos meses ha realizado unas series muy sugerentes de desnudos en el paisaje o de desnudos entre harina; sugerentes es aquí una palabra equívoca: desnudos de una gran belleza y plasticidad, y  a la par de una gran pureza. Laia Vaquer ha expuesto en el Museo Juan Cabré o en la galería Finestra, entre otros lugares. En noviembre expondrá en Valencia. Y suele trabajar con su compañero Hugo: ella hace la puesta en escena, se sitúa entre los árboles, sobre las piedras, en pozas o en pequeñas cubículos de tierra, y Hugo dispara. Así sucedió en esta foto que pertenece a su última exposición. Ayer grabamos una entrevista para ‘Borradores’ (con el operador de cámara Alberto Gimeno) a Laia Vaquer y a su compañero Hugo, que maneja una cámara Canon 5 D. También suelen trabajar el vídeo y han realizado varios que acompañan las exposiciones de Laia.

12/08/2011 08:48 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

VIAJE AL MATARRAÑA

 

Aragón es un pequeño país de territorios fascinantes. Uno de ellos, tan fronterizo y en apariencia tan lejano, es la comarca del Matarraña. Posee dos lenguas y un paisaje tan hermoso como variado. Si ese paisaje de almendros y viñedos, de colinas y de aves que planean, de terrazas que ordenan las fincas y escalan las montañas, es conmovedor, no lo es menos la arquitectura. Avanzas y ahí está el barroco de Calaceite, con sus angostas callejas, los palacios con escudos y la piedra del tiempo. Continúas en dirección a Beceite e irrumpe, majestuoso, tras cerrados de sarmientos, Cretas: tierras de vinos y de toreros. ¿Y Beceite? ¿Qué se puede decir del Parrisal, del paso del río bajo los puentes, y de esas antiguas fábricas de papel? En una de ellas creó su estudio y su mundo más personal la pintora Gema Noguera (1965-2008): ahí está, muda de dolor y de abandono, su bicicleta, cerca de esos collages que ella hacía con números, con botones, con billetes de tren y tranvía, con las raspas de pescado que parecen animales milenarios. Al lado se sitúa Valderrobres: ese pueblo con castillo que se inclina ante el río con sus miradores. Valderrobres tiene un porte intemporal que desata la melancolía; la localidad posee un embajador cultural: el librero Octavio Serret, capaz de movilizar a medio mundo. Y desde ahí pasamos a La Fresneda y La Portellada, de donde son los antepasados del escritor mexicano Juan Villoro. El Matarraña es el solanar de gente que trabaja y resiste, de creadores, soñadores y fugitivos que desean atrapar la esencia de la luz. Una luz mediterránea El pasado fin de semana recibía a un centenar de escritores en las tres lenguas de la Corona de Aragón. El Matarraña es el lugar donde se cruzan todas las historias.

 

*Dos imágenes de Calaceite (del blog 'Todos los pueblos') y de Beceite, una instantánea del Matarraña muy cerca de la Antigua Fábrica Noguera.

08/08/2011 12:01 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PALMARÉS DEL FESTIVAL DE CALANDA

PALMARÉS DE LA SÉPTIMA EDICIÓN DE 22 x DON LUIS

 

PREMIO DEL PÚBLICO MEJOR CORTOMETRAJE

Un dios que ya no ampara, de Gaizka Urresti

 

PREMIO DEL PÚBLICO MEJOR LARGOMETRAJE

Contracorriente , de Javier Fuentes

 

ADEMÁS, LA ORGANIZACIÓN DEL FESTIVAL

HA DECIDIDO CONCEDER LAS SIGUIENTES MENCIONES

 

MEJOR DIRECTOR

Agustí Villalonga, por Pa negre (Pan negro)

 

MEJOR ACTRIZ

Emma Suárez, por La Mosquitera, de Agustí Vila

 

MEJOR ACTOR

Vladimir Cruz, por Afinidades, de Jorge Perrugoría y Vladimir Cruz

 

MEJOR GUIÓN

Jacques Bonnavent, por La mina de oro, de Jacques Bonnavent

 

MEJOR EQUIPO

Pa negre (Pan negro), de Agustí Villalonga

 

 

La VII edición del Festival de Calanda celebra esta noche la Gala de Entrega de Premios, en la que asistiremos a los estrenos del cortometraje de Javier Espada ‘Residencia el Milagro’ y la película mexicana ‘La mitad del mundo’ de Jaime Ruíz Ibáñez.

Ha sido una edición que ha puesto de manifiesto el interés de Calanda por el cine de autor.  Se han presentado un total de 33 películas, once de ellas estrenos. El patio del Centro Buñuel de Calanda, sede del Festival, ha recibido a lo largo de esta VII edición a más de 2.500 espectadores que han compartido la magia del cine con más de 30 invitados internacionales que han querido vivir esta nueva cita con el séptimo arte y con Buñuel.

+ info: http://www.22xdonluis.es/

 

Saludos cordiales. Javier Espada

06/08/2011 11:46 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

FERNANDO MALO: CERAMISTA MUDÉJAR

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FERNANDO MALO: UN CERAMISTA CLÁSICO Y MUDÉJAR

Fernando Malo es un ceramista clásico en Aragón. Joven pero clásico ya. Sin él no se entendería nuestra cerámica. Él ha trabajado en un sinfín de espacios públicos: entre ellos La Seo o la torre de Utebo. Y sigue y sigue. Pertenece a esa generación que arranca con Raúl Abraín y que continúa con Javier Fanlo, con Juan Antonio Jiménez, con Joaquín Vidal, Ángeles Casas, Amado Lara, entre otros. Su especialidad es la cerámica mudéjar. Reside en San Mateo de Gállego y es un apasionado de su oficio, un artesano y un artista, un domador del barro y del fuego. Al fondo, su actual colaboradora y compañera sentimental. La foto es de Antonio Ceruelo. Podéis seguirlo en su blog: http://fernandomalo.blogia.com.

ARTE Y VIDA: GEMA EN EL MATARRAÑA

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Estuve ayer en Beceite, en la Antigua Fábrica Noguera. Entras y te quedas perplejo o poseído: allí se respira creación, magia, misterio, se percibe el fantasma de la artista Gema Noguera. Cuánto hizo allí: qué alma de artista, de pintora, de soñadora de colores. La bicicleta, deshinchada, está ahí, en la entrada. Y dentro, en las paredes, en las galerías, en los atriles, sobre las mesas, está su mundo, el suyo y el Dominique Goffar, la ceramista argentina con la que trabajó tanto. Lola y Carmen, del Museo Juan Cabré, me explicarían luego más cosas de Gema: había trabajado en aquel espacio como si fuera un albañil, con las manos llenas de masa. Con entusiasmo. Es difícil definir lo inefable: allí se vive el ámbito de lo inefable. Un aire levemente húmedo te envuelve la cabeza y te puebla con una emoción extraña. Podrías llorar, perfectamente. Es un silencio habitado de belleza, de creación y de leyenda. Luego ves el que fue su taller, ahora donde se exponen sus colecciones de lienzos, que se van renovando cada cierto tiempo, cuadros rojos, sobre todo, y luego ves con atención sus collages. Afuera canta el río Matarraña: canta y silabea una melodía de luz. Bajo el puente y entre la fronda. Tras la inauguración de la muestra de ‘Collages II’ Gema Noguera (1965-2008), en la Antigua Fábrica Noguera (he aquí una foto del blog de Arte Informado) que ella recuperó, su madre Rosa Maria me enseñó algo inolvidable: la pintora está enterrada, disuelta en cenizas, junto a su padre, Ernesto, bajo una noguera en el centro del jardín. Una noguera que ha ido creciendo y creciendo; las cenizas alimentan varias matas de lavanda. Cuando la enterraron, los hermanos se reunieron allí y se despidieron de ella: con lágrimas, con poemas, con pensamientos, con todo el cariño de la tierra.

 

UNA MUJER DE LUZ ANTE EL MATARRAÑA

 

Antón CASTRO

Hace días que pienso en Gema Noguera. Es una de esas criaturas a las que querrías definir con exactitud y con un lenguaje no solo preciso sino evocador. Un lenguaje impregnado de color y de sabor, un lenguaje con música y con un envoltorio de brisa de almendros. Quizá por ello, antes de zambullirme en su pintura, en sus árboles milenarios, en sus cuencos y en sus técnicas mixtas, he visitado de diversas maneras Beceite y alrededores: he seguido el curso del río Matarraña, me he asomado a su agua de espejos, a sus consteladas noches. He imaginado sus avenidas y sus rumores, he oído su lamento de voces intraducibles.

He querido imaginarme a Gema, a solas, en el estudio o en las amenas riberas, ante el río de la vida y la creación que es el Matarraña. Ella lo veía correr, desmandarse, remansarse de luces y de ecos, ella lo necesitaba para sentirse viva en el centro del misterio. Y el misterio, más allá del río y sus peces con brillo, también era Beceite. Beceite y sus oliveras, sus arboledas y sus serranías, y sus pájaros huidizos.

Beceite estaba ahí, plantado en un rincón del paisaje y de la memoria, antes de que llegase Gema, pero ella contribuyó más que nadie probablemente a que se haya convertido en un lugar casi legendario que encarna una idea de la creación, de la convivencia y del sueño. Beceite es inseparable de Gema Noguera y viceversa: ella encontró su identidad y su pulsión radical de artista, y acaso de mujer, en Beceite. Hay otro detalle que podría parecer marginal, o un tanto ajeno a la creación artística: la sonrisa. Gema Noguera era una mujer que sabía sonreír: sabía sonreír y sonreía. Era luminosa, expansiva, un torbellino de vitalidad. Se afanaba a diario en vivir y crear desde Beceite, desde las raíces del mundo, pero no solo para sí misma, sino para los suyos, para los viajeros ocasionales, para los peregrinos del arte. Era un imán irresistible, uno de esos seres –misteriosos, turbadores, dulces, torrenciales- que parecían sembrar su entorno de refugios, de magia, de tesón, de plazas para una cultura en paz. Estaba dispuesta a colaborar con artesanos, con fotógrafos, con otros pintores, con escritores. Gema Noguera siempre estaba en la llama viva del volcán.

Gema Noguera nació en Barcelona en 1965 y se formó en pintura, diseño industrial y diseño gráfico, en interiorismo. Y estudió donde había una incitación para sus talentos: en Valderrobres con Rafols-Casamada, con el maestro del papel Dai Bi Lin. En realidad, casi sin darse cuenta y con enorme curiosidad, se forjó a sí misma como una aventurera del arte, como una investigadora del papel, como una exploradora de las emociones. Con poco más de veinte años, volvió sus ojos hacia los territorios del Matarraña y reparó en un laberinto maltrecho como la Antigua Fábrica Noguera, que había funcionado desde el siglo XVIII y que pertenecía a su propia familia. Y allí se retiró a vivir, a buscarse a sí misma en el arte, allí se retiró a contemplar estrellas, a escuchar a las gentes y sus confidencias, los cuentos populares, allí se retiró a recuperar una lengua que navegaba en su sangre. Trabajó durante dos décadas sin descanso y expuso en Aragón, en España y en el extranjero, en individuales y en colectivas, series, proyectos, su obra en marcha, sus cromatismos encendidos como una casa lunar. Era una artista indesmayable, ansiosa y paciente a la vez, suave y brusca, etérea y terrenal, inspirada e intuitiva.

Su quehacer se repartía en varias direcciones: era una agente cultural, una embajadora incansable del Matarraña. Insisto en ello: su galería fue un cruce de caminos y un destino para un sinfín de creadores. Y era una artista muy personal e inquieta que operaba desde la pintura y desde la técnica mixta, en particular desde el collage. En pintura desarrolló de manera casi obsesiva la poética del color rojo. El color de su vida. El color de la sangre y del sueño. El color de la plenitud. El color del amor y del deseo. Los collages han sido permanentes compañeros de viaje. Un tema, una disciplina, un laboratorio de pruebas, un continuo amasijo de formas y colores, de símbolos y de materiales.

Gema Noguera se había desposado con los materiales insignificantes. O casi insignificantes: humildes, invisibles, inadvertidos, sin una personalidad definida a primera vista. Por ejemplo: fragmentos de camisas de cuadros celestes, imperdibles, botones, un billete antiguo, un ticket de un museo o de autobús, un franqueo de cartas, una dirección escrita en un sobre, un plano de ciudad, una hoja de una guía de Londres, algunas etiquetas de publicidad, cartulinas húmedas o mugrientas, un dibujo infantil, una tabla de números o de letras, diferentes papeles de diversas texturas y gramajes… Y los árboles y las espinas o raspas de pescado. ¿Por qué le atraían tanto esas espinas? Parecen una alusión al pasado, a los fósiles que remiten a ese periodo remoto en que Beceite estuvo invadido de mar, parecen filamentos simétricos o rejones de lluvia que caen en el atardecer o en la balsa del recuerdo. Son estructuras geométricas, poderosas e inquietantes, de trazo desnudo como cuerpos mínimos, ramajes exentos en los locos dedos del otoño.

El arte, para Gema Noguera, era juego, voluntad de transformar y trascender, manufactura del alma, artesanía esencial de las formas. Para ella el arte era un nuevo estadio de la materia. Sus collages no nacían de la acumulación, sino del mestizaje y del equilibrio, de la búsqueda de una tensión y de una armonía, de la materia que se funde y se confunde. En su obra se percibe la intuición, la imaginación, la audacia, la frescura, la expresividad; se percibe la voluntad de crear una estructura abierta y cerrada a la vez, donde todo es posible: el trazo candoroso de un niño, un frase escrita a lápiz o eso que José Antonio Benavente llamó “un bosque de palabras”, un código numérico, la alusión al mar, a una montaña o a un precipicio, una combinación de cajas geométricas, la figuración y la abstracción simultáneas. Y lo que le confiere una personalidad específica a estas obras es esa mezcla de sutilidad y extrañamiento, de mestizaje y alucinación, de conciencia y de adivinación, de combinación de elementos que parecen ajenos y que ella -merced a ese cerebro que elige y ordena y a esa mano que elabora con virtuosismo artesanal- logra armonizar y dotarlos de unidad y de belleza. Gema Noguera crea un universo que plantea interrogantes y que busca, con terquedad y elegancia, decir lo máximo con lo mínimo: decir, sugerir, envolver, trasladarnos a un plantío de ideas, de obsesiones, de estímulos, de llamadas y de vivencias. El arte de Gema Noguera tenía una aspiración cíclica: muchos de los papeles, cartones o cartulinas que usaba se habían realizado en la Antigua Fábrica Noguera. Y ella los rescataba del polvo de los días, de la humedad de los años y del olvido, y les confería una vida no usada, otro destino y una nueva forma de pervivencia. Así, se alían el pasado y el futuro: lo que fue, lo que es y lo que será. El ritmo de los meses, la sucesión de las estaciones, las esquinas del aire y de la memoria. El tiempo habitado y sus fulgores.

Volvamos un instante al Matarraña, al molino espectral, al edificio rescatado, a las galerías: aún veo la bicicleta de paseo de Gema Noguera, aún oigo su voz que llama a los niños, a su marido Alberto, a los paisanos que acarrean leña. Aún oigo su risa contagiosa, que salta los montes y los soles, y veo sus ojos que parecen centellear de felicidad.

Gema se fue en noviembre de 2008 con el otoño. Se fue y a la vez se quedó: en sus obras, en el ambiente, en el rumor incesante del río Matarraña. Se fue con el estrépito de la sombra y se quedó en la memoria de las cosas que con ella adquirieron nuevos nombres y otras sensaciones para la leyenda.

 

*Texto redactado para el catálogo de ‘Collages II’, que se exhibe hasta noviembre en la Antigua Fábrica Noguera, que coordina ahora Herzi, artista también. El catálogo lleva otro prólogo, muy emotivo, de Kenia Celma Noguera, la hija mayor de Gema. La otra hija es Mariona. Esta foto de la casa y del estudio de Gema Noguera es de Emilio Mateo.

31/07/2011 21:43 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

HOMENAJE A GEMA NOGUERA EN BECEITE

 

GEMA NOGUERA Y SU MUNDO, DE NUEVO, EN BECEITE

Esta tarde, a las 20 horas, en la Antigua Fábrica Noguera de Beceite, se inaugura una exposición de collages de Gema Noguera, la gran artista y animadora cultural que recuperó ese espacio y fundó un tejido de creación multidisciplinar en torno a ella en el Matarraña. Gema, con su vitalidad, con su alegría y con su voluntad artística, era uno de esos seres que se vuelven imprescindibles. Fue una intérprete de una tierra, de un sentir, un latido constante de creación y de sueño. Y nos legó, además, una obra personalísima: en la pintura, fue una maestra del rojo; en collage, confeccionó un personal álbum de secretos, de la memoria, de recuerdos familiares y de símbolos. Esta es una de las fotos más bonitas de Gema Noguera. Una foto para siempre: toda una vida en una foto.

30/07/2011 09:10 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MEDIO SIGLO DE COLOR CON JULIA

 

Julia Dorado: color, verdad y luz

 

El Palacio de Sástago ofrece una ‘Retrospectiva 1962-2011’ de esta artista que integró el Grupo Zaragoza con Santamaría, Vera y Sahún, entre otros, y Fuendetodos recibe la donación de más de un centenar de sus grabados.

 

 

Julia Dorado siempre fue una pintora entre hombres. Una pintora entre pintores: Ricardo Santamaría, Daniel Sahún y Juan José Vera, que formaban el núcleo del Grupo Zaragoza que asumía la estética del Grupo Pórtico. Los tres vieron una exposición suya y rápidamente la localizaron y la reclamaron. Era distinta a otras mujeres fundamentales del arte aragonés como María Pilar Burges, Maite Ubide o Pilar Moré, por citar algunas. Julia Dorado, nacida en Zaragoza en 1941, ingresó a los catorce años en la Escuela de Artes y a los veinte se marchó a Barcelona. En 1961 contactó con aquellos artistas abstractos, que mezclaban el informalismo y el tenebrismo en su obra y que se declaraban progresistas, insurgentes, investigadores de la luz y de la sombra. El Grupo Zaragoza nace propiamente en 1963 y se clausuró tres años después: en aquel tiempo, Julia Dorado era un torbellino, una joven pizpireta, atenta a todo, entusiasta, con el cerebro lleno de ideas, de intensidad, de vocación por el óleo, el dibujo y el grabado.

El Palacio de Sástago rinde homenaje a Julia Dorado con una ‘Retrospectiva 1962-2011’ que recoge medio siglo de su quehacer; esta muestra, que es un arsenal de atmósferas y cromatismo, de vivacidad y pasión, se completa con una muestra de grabados que se expone en Fuendetodos. Desde sus inicios, Julia Dorado fue quemando etapas, recorriendo caminos y forjando su propia trayectoria: en un principio, desde la abundancia de tinieblas, de negros y de ocres, se situó en el informalismo que nacía del desgarro de la posguerra, de la comezón de angustia, del llanto.

En algún momento Julia Dorado ha aludido a que su pintura fue un grito: el grito que vio Goya entre los huéspedes de su propia cabeza en ‘las pinturas negras’, el grito de Munch, que se asoma con incredulidad a la exuberancia de la naturaleza, el grito de los expresionistas o del joven Bacon. Después, ya en los 70, Julia creó sus curiosos pasillos: que tienen algo de pasillos fantasmas o de pasillos imaginarios. Se ven, se presienten, hay una puerta que se abre hacia ellos, pero luego hay que avanzar a tientas.

En esta evolución, tras estas formas, casi siempre geométricas y figurativas, Julia Dorado abraza una nueva línea: se acerca a los artistas del ‘soporte-superficie’, a los cuadros casi monocromos, o muy matizados de color y desmayo, que presentan parentescos con la obra de Mark Rothko y José Luis Lasala, entre nosotros. Cuadros de dimensión lírica, de pintura trabajada y envolvente, cuadros que tienen algo de paisaje del alma, de naturalezas anímicas. O acaso de pintura terapéutica. Como sucede en un lienzo como ‘El peligroso hechizo del paisaje’, cuyo título es casi una definición del arte de la artista zaragozana. Otra pieza poderosa que encarna estos hallazgos sería ‘La sombra flotante de Ofelia’. O ‘Húmedos senderos, perdidos bosques’. Ya en 1978, Julia Dorado decía: “Pintar es, como hablar o jugar, una manera de vivir y, a la vez, de explicarnos la vida”. La pintura de la artista explica su biografía y su compromiso con el mundo que le ha tocado vivir.

Julia Dorado, antes de instalarse definitivamente en Bruselas junto a Pablo Trullén, el compañero de su vida, estuvo en Italia, en distintos lugares de Europa, en Estados Unidos, aunque de algún modo siempre ha estado en su Zaragoza, ciudad a la que le rinde un espléndido homenaje en ‘Zaragoza, 1954’. Ha realizado siempre un pintura personal, de intensas emociones, vivaz, de inclinación al lirismo y de escasa anécdota. En los últimos años se acerca a una obra que sin dejar de ser abstracta se desliza hacia la figuración, hacia el cuadro-retablo, hacia el cuadro-viñeta, como puede verse en la espectacular sala de arcos. Se trata de una pintura de color, de manchas, de estructuras, de claridades, pintura de esencia, el pálpito estremecido de una verdad honda, propia, ya sin clamor, aunque de vez en cuando manifiesta su rebeldía, como se ve en ‘Guerra no, gracias’, una obra de sus tonos más claros o ahuesados realizada en Bruselas en 2000.

Julia Dorado jamás ha perdido ni su candor ni su picardía ni esa mirada que lanza al mundo con perplejidad, con embrujo y con curiosidad. No es necesario recorrer la obra de un tirón: puede y debe hacerse, pero también puede entrarse y ver una sala, dos, tres, y regresar otro día. Es una pintura en soledad que busca contemplación, silencio y compañía. Julia Dorado es una pintora apasionada por la literatura, por el teatro, por los mitos, por el cómic, por las arte gráficas, por el viaje, por el torbellino incesante de la creación. Por la dimensión onírica del mundo. Como se percibe en otro lienzo muy trabajado: ‘El Dorado’, que contiene fuego y alucinación, poesía y atmósfera.

 

Julia Dorado. Retrospectiva (1962-2011). Palacio de Sástago. Hasta el 18 de septiembre. [Se ha editado un completo catálogo con estudios y textos de Jaime Ángel Canellas, Juan José Vera Ayuso, Manuel García Guatas, Juan Domíngez Lasierra y el coleccionista M &IR.]

28/07/2011 09:33 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ESLABONES DE PABLO GRACIA-ALEXIS

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Recibo de mi viejo amigo Pablo Gracia López, más conocido como Alexis (juntos hicimos el libro ‘Arquitecturas imaginarias de Aragón’), este correo y esta ilustración:

 

Estimado Antón:

Contacto de nuevo contigo para informarte de la próxima inauguración de mi exposición ‘Los eslabones de Alexis’ en el Selwo-Aventura de Estepona (Málaga). Estamos pendientes de fijar la fecha de la inauguración pues esperamos la presencia de representación institucional del Excmo. Ayuntamiento de Estepona... seguramente será el jueves 28 o viernes 29 de Julio por la mañana (en torno a las 11.00 h.). Ya sabes que se trata de la exhibición de reproducciones de mis obras (en lonas de gran formato cuando se realiza al aire libre) pero en esta ocasión también se exhibirán reproducciones fotográficas (sobre un soporte tipo ‘Foam’) en la sala de exposiciones. Una exposición itinerante que desde que comenzó en 2010 en el Zoobotánico de Jerez ha sido ya vista por más de 160.000 personas.

Y a partir de ahora, en la sección ‘La tienda’ de nuestra web, además de la venta del catálogo con mis obras... hemos inaugurado una nueva sección en donde poder adquirir reproducciones de mis obras sobre papel. Te animo a visitar: 

http://www.loseslabonesdealexis.com/reproducciones.html

26/07/2011 11:56 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

'ABISMOS DE PASIÓN' EN CALANDA

Vamos a celebrar la VII Edición del Festival “22 x Don Luis” y no podíamos encontrar mejor tema contra esta época de crisis, que el título de una de las películas de Buñuel: Abismos de pasión.

 

Pero pese a la crisis económica y a los escasos recursos con que contamos para realizar este festival, en esta edición podremos disfrutar de 33 películas entre largos y cortos, 4 de ellas procedentes de México, país que acogió a Buñuel en otro momento de crisis, y que pese a las dificultades del exilio le permitió crear grandes obras.

 

Estrenaremos 11 películas en España, presentamos 4 mesas redondas en torno al cine y otras pasiones. La directora María Trenor impartirá un taller de cine de animación para niños y nos acercaremos a la pasión por el cine de Óscar Fernández Orengo con su exposición fotográfica “A través de mis ojos” en la que aparecen retratados un gran número de directores de cine en formato panorámico.

 

El Festival rinde tributo a la magia de Bárbara Allende (Ouka Leele), a la labor del productor y director Luis Miñarro y al 25 aniversario que está a punto de cumplir la Semana del Cine de Medina del Campo dirigida por Emiliano Allende.

 

La música también estará presente en la inauguración del festival, con el concierto de “Jazz Hispano” interpretado por Miguel Ángel Remiro y Chavi Naval tras la proyección de “Chico y Rita” creada por la suma de pasiones de Fernando Trueba y Javier Mariscal.


Reflejo de la primavera de libertad que ha “brotado” a orillas del Mediterráneo, Mª Jesús Hoyos recitará cada noche, justo antes de las proyecciones,  poemas de Yehuda Amichaid, Fadwa Tukan, Mahmoud Darwix, Yabra Ibrahim, Angel Petisme y Oscar Mourave.


La VII edición del Festival comparte los deseos, la pasión sin mesura en el amor y el sexo, la pasión comprometida en la lucha por los derechos humanos y la defensa de nuestra casa Tierra, la ilusión apasionada que nos hace falta para vivir día tras día.


Serán 33 películas con la apasionada y necesaria locura de directores y directoras que nos enredan en sus historias para inocularnos la dosis preceptiva de “com-pasión”, emoción compartida, que nos ayude a sobrevivir a titulares que nos hablan de miedo, crisis, caídas y otros “cracks” que parecen querer empobrecer nuestros deseos, evaporar los sueños y empequeñecer nuestras vidas.

 

Gracias a la amistad, a la colaboración de instituciones,  y empresas podremos celebrar una nueva edición de este festival de cine que además de rendir tributo a Buñuel, acerca el cine de autor durante el verano a los aragoneses y a quienes nos visitan, cuando el cine nos envuelve desde esa pantalla, abierta bajo las estrellas, en el patio del Centro Buñuel de Calanda.

 Son tiempos difíciles para la Cultura, pero no debemos olvidar el gran esfuerzo que conlleva la creación artística y la enorme necesidad que tiene toda sociedad avanzada por mantener y mostrar espacios de libertad, tolerancia y debate, en los que el arte, la cultura, el turismo y la industria puedan converger, como es el caso de los festivales de cine para generar riqueza y evitar el empobrecimiento cultural de nuestra sociedad.

 

La pasión nos pierde y no somos capaces de concebir ni de realizar un festival mediocre. No nos arriesgamos a que el busto de don Luis salga huyendo del CBC…

 

Un festival hecho con enorme pasión y que no teme a los abismos.

 


¡La emoción te atrapará en Calanda! [Este texto corresponde al director del CBC, el realizador y productor Javier Espada]

25/07/2011 20:27 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LUCIAN FREUD: ADIÓS AL ARTISTA MÁS DESCARNADO

 

 

Ha fallecido uno de los más grandes pintores del siglo XX y XXI: Lucian Freud (Berlín, 1922), a los 88 años. Era el artista del desnudo, de la piel turbulenta, del desgarro, de la expresión desabrida, de la desnudez anímica, del desamparo vital; era el artista de la pasión, del deseo, del loco amor y de una cierta crueldad, el artista narcisista y tempestuoso. Y quizá uno de los pintores más carnales que han existido en el siglo XX. Uno de sus cuadros más famosos fue ‘Benefits Supervisor Sleeping’ (2005), que le llevó a ser el artista más cotizado. Esta mujer obesa, recostada en un sofá, se subastó por 33,6 millones de dólares en la sede neoyorquina de Christie’s. Se inspiró en Sue Tilley, una supervisora de subsidios sociales de Londres que posó para el artista en diferentes ocasiones. Es un cuadro que demuestra que en el pincel de Freud la belleza y la fealdad se aliaban sin contemplaciones. Lucien Freud pintó a la reina, a Kate Moss, a sus amores, a sus familiares, y siempre había una visión descarnada, sin contemplaciones. Fue surrealista en sus inicios, pero poco a poco este berlinés que huyó del nazismo y se trasladó a Londres ha ido haciendo una pintura intensa con claros ecos del expresionismo alemán: Otto Dix, sin duda, y George Grosz.

22/07/2011 23:34 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ADOLFO ARISTARAIN: LETRAS DE CINE

El mundo literario del cineasta Adolfo Aristarain

 

El zaragozano Sergio Casado publica una monografía sobre el autor de ‘Martín (Hache)’ (JC) y ‘Roma’, donde también rinde homenaje al director Mario Camus y al crítico Manolo Marinero

 

 

Sergio Casado (Zaragoza, 1972) es un escritor que posee un vasto campo de intereses: es biógrafo de Enya, de Sinnead O’Connor y de Alanis Morrisette, y a la vez es un enamorado absoluto del cine: de actores, de directores, de guionistas, de la vida oculta de las películas. Ha escrito artículos, ha realizado entrevistas y posee un programa de radio sobre cine. Y, además, es un entusiasta de la literatura: igual le interesan Joseph Conrad que Pierre McOrlan, William Faulkner que Pío Baroja, o la poesía de Alejandra Pizarnik. En cierto modo, de esa pasión literaria nace su atracción por el realizador argentino Adolfo Aristarain (Buenos Aires, 1943), que es un cineasta muy literario, marcado por las estructuras narrativas de Conrad, por un amplio puñado de autores y, sobre todo, por el embrujo de la palabra que convive con “el poderío de la imagen”. En cierto modo, su trilogía ‘Martín (Hache)’, ‘Lugares comunes’ y ‘Roma’ sería un cine de palabras. Un cine donde importante mucho lo que se dice, cómo se dice, la melodía esencial del lenguaje, e importan mucho el reparto. Dice la actriz Marina Glezer: “Adolfo Aristarain hace hablar hasta a las plantas”. Y matiza su ayudante Carina Sama: “Lo fundamental para él son los actores y cómo interpretan”.  

El interés de Sergio Casado por el realizador de ‘Un lugar en el mundo’, que arranca con una foto de Alfonso Reyes para HERALDO, cristaliza en el libro ‘Adolfo Aristarain’ (JC. Madrid, 2011. 224 páginas), que no es un libro nada convencional. Sergio Casado parece escribir a veces fragmentos de un diario de su relación y de sus encuentros con Aristarain, utiliza fragmentos de sus entrevistas, recrea las muchas cosas que le ha contado, acude a amigos del director (se cita, entre otros, con Pepe Sacristán y sus colaboradores), se cartea con Eusebio Poncela y, muy especialmente, conversa una y otra vez con otro cineasta y guionista que fue fundamental en la vida de Aristarain: Mario Camus. En realidad, el libro tiene mucho de vidas paralelas de Camus y Aristarain, que empezaron a colaborar cuando Camus se fue a Argentina a rodar ‘Digan lo que digan’ con Raphael. Allí nació una complicidad especial que se mantendría con los años y que tendría continuación inmediata en la serie ‘Los camioneros’.

Camus es decisivo en este libro: se explica a sí mismo y explica el cine y el mundo de Aristarain. Ambos han sido grandes lectores, ambos han entrado en el universo de las imágenes a través de la literatura, ambos se han intercambiado guiones y proyectos. Y con ellos, como tercer elemento fundamental del libro y de una amistad muy sólida, está Manolo Marinero, mitómano, cinéfilo y crítico, biógrafo de Bogart y gran amigo de los dos. Camus y Marinero están muy presentes en el libro, aunque Marinero haya fallecido en 2004.

Aristarain debutó en el cine en 1978 con ‘La parte del león’, luego hizo cine musical comercial en ‘La playa del amor’ (1979) y ‘La discoteca del amor’ (1980), ambas con Ángela Carrasco; poco a poco iría evolucionando hacia un cine más personal y comprometido con títulos como ‘Tiempo de revancha’ (1981), en medio hizo, entre otras cosas, la serie ‘Pepe Carvalho’ para TVE, que le ocasionó algunos disgustos con Vázquez Montalbán, que llegó a matarlo en una novela ‘Asesinato en Prado del Rey’.

Más tarde filmó una obra maestra como ‘Un lugar en el mundo’ (1992), que fue Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, una cinta luminosa donde todo funcionó a las mil maravillas, tal como señala Sacristán, y donde ya se forja el estilo Aristarain, auspiciado en una técnica exquisita, en una forma de mirar y de rodar, y en una serie de temas: el amor, los celos, la amistad, la idea del suicidio, el impacto del magisterio y la devoción por los libros y por autores como Pizarnik o Marcel Schwob, por poner algún ejemplo.

Esa poética cristaliza -más que en la obra de encargo ‘La ley de la frontera’, que Casado valora muy bien- en ‘Martín (Hache)’ (1997), en ‘Lugares comunes’ (2002) y en ‘Roma’ (2004), películas que han cosechado éxitos muy distintos. Sergio Casado ofrece sus propios juicios y los contrasta con los de otros críticos. Ángel Fernández Santos dijo de ‘Martín (Hache)’ que era “Cine impuro, contaminado por la vida”, y lo colmó de elogios: “Es una película fresca, vitalista, irónica, descreída, inteligentemente ligera, subterráneamente romántica, inofensivamente cínica, perteneciente a ese difícil, subestimado y adorable género conocido como ‘comedia de aventuras’”.

Críticas así –de Carlos Boyero, de Manuel Hidalgo, de William Goldman…- se repiten a otras películas a lo largo del libro, que se completa, entre otras cosas, con una cronología de los tres amigos –Adolfo Aristarain, Mario Camus y Manolo Marinero- y con un ‘Diccionario informal alrededor de Aristarain’. Es un libro quizá caótico y a la vez muy atractivo, uno de esos artefactos escritos desde el entusiasmo, la reflexión y la presencia constante del autor, que es también un detective de la belleza, de la emoción, de las imágenes y de las historias menudas de la filmografía de Aristarain. Ese señor acaso melancólico que se empeña, como decía Truffaut, en mejorarnos la vida.

 

Adolfo Aristarain. Sergio Casado. Ediciones JC. Madrid, 2011. 224 páginas.

22/07/2011 23:07 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

CINE Y LITERATURA EN GUAYENTE

IV PEQUEÑA MUESTRA DE CINE INVISIBLE

 

Del amor y otros desastres

22, 23 y 24 de julio de 2011

Hotel Aneto

Benasque

 

Programación

 

Viernes, 22

 

18:00 h

Mesa redonda Un amor de cine

Modera: Vicky Calavia

Intervienen: Marisa Juan Germán, Eduardo Fuembuena, Mónica Ibáñez.

 

19:00 h

Proyección Me suma, me resta, de Marisa Juan Germán. España, 2010. 20’

Proyección Voces de Eduardo Fuembuena. 16’

Coloquio con los directores

 

21:30 h.

Cena en el Restaurante Sotobosque del H. Aneto.

Menú cinematográfico (Reserva previa: 974 55 10 61)

 

Sábado, 23

 

16:30 h. Presentación del libro, La vida cotidiana, de Daniel Gascón

Librería El Estudiet de Benasque

 

18:00 h

Proyección: Todas las canciones hablan de mí, de Jonás Trueba. Nominada a los Goya 2010. 107’

Coloquio con el director y el coguionista, Daniel Gascón

 

21:30 h.

Cena en el Restaurante Sotobosque.

Menú cinematográfico (Reserva previa: 974 55 10 61)

 

24:00 h.

Música en directo: Mike & Mona (soul, boleros, música brasileña…)

Terraza del Hotel Aneto

Servicio de bar

 

Domingo, 24

 

18:00 h

Proyección:

“Cosetas d’adentro”. Película rodada en la Ribagorza. Lola Gracia

Coloquio con la directora

 

Entrada libre a todos los actos

Más información www.guayente.info y Facebook

 

*Las fotos son de Vincent Peters.

18/07/2011 10:55 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ADIÓS A BALTASAR LOBO EN EL PARANINFO

La mujer: materia, madre, cuerpo del deseo

 

[El Paraninfo acoge, hasta mañana domingo, una muestra de esculturas y dibujos de Baltasar Lobo (Zamora, 1910-París, 1993), un artista del exilio y la vanguardia que reivindica la maternidad y la belleza femenina]

 

Hay exposiciones que hay que verlas varias veces. Y una de ellas es la de Baltasar Lobo (Cerecinos de Campo, Zamora, 1910-París, 1993), que puede contemplarse en las dos salas de arriba del Paraninfo. Hay que volver a enfrentarse a sus temas, a sus texturas, al predominio de la curva, a esas formas que buscan la figuración absoluta sin renunciar a la abstracción, a esos cuerpos femeninos, antiguos, clásicos y modernos, que parecen dialogar con los de Pablo Gargallo, con las mujeres primitivas del arte ibérico o románico, y con aquella contundencia de la obra de Constantin Brancusi, el artista rumano que procedía del campo y que parecía un ciclón en su taller, un ciclón de talento y expresividad que acababa haciendo piezas de una estilización asombrosa.

Baltasar Lobo tiene mucho que ver con Brancusi: proceden del núcleo rural y ambos se sienten fascinados por París. Baltasar Lobo llegó a orillas del Sena un poco a la fuerza y un poco porque siempre había soñado con la capital del arte y la bohemia. Hijo de un carretero o transportista, que moriría en un bombardeo en la Guerra Civil, pronto se reveló como una criatura sensible que se formó en Valladolid y en Madrid, y que hubo de emprender el éxodo tras la derrota de la II República: lo hizo con su compañera Mercedes Guillén, periodista muy interesada por el feminismo y el anarquismo.

Lobo podría haberse ido a México, pero optó por Francia, por la Francia ocupada por los nazis, y finalmente se inclinó por París. Allí, contarían con grandes amigos y, en cierto modo, con protectores: uno de ellos, muy constante, fue Pablo Picasso, a quien le mostró sus dibujos. Y otro, fundamental, fue Henri Laurens, de quien fue ayudante y con quien perfeccionó su técnica. En la muestra del Paraninfo se perciben detalles incuestionables: Lobo era un maestro de la escultura, de los matices, del vigor expresivo, de la sensualidad, y parecía sentirse cómo por igual en el mármol y en el bronce. Lobo era un excelente dibujante: tenía esa mano precisa con el lápiz que poseen los buenos escultores. Lobo era un enamorado de la mujer: como madre que establece un hilo de complicidad y cariño y protección con sus hijos, como mujer que ansía la libertad, la expansión y la alegría, como cuerpo bello y armonioso que danza en el viento, como materia esencial que invita al amor, al sueño, que enciende el deseo y acaso una melancolía indefinible y está ligada íntimamente a la tierra y sus limos.

Tras tantas peripecias y ese círculo de amistades, Baltasar Lobo ya estaba listo para crecer. Era un republicano que había perdido el país. Era un republicano que había perdido a su padre, que le introdujo en el camino del arte y le invitaba a leer a Calderón, a Zorrilla y a los clásicos rusos. Era un republicano que se sentía incomodado con el franquismo y que no quería volver a España. Y era, ante todo, un artista con sus porfías y sus imágenes: a muchas de las mujeres que esculpió las había visto en la arena de las playas en el exilio jugando con sus hijos (hay varias piezas de niños) mientras el mundo esclarecía su destino, son madres que conocen el dolor del destierro, el sufrimiento y la muerte, son mujeres heridas, son mujeres que sueñan, mujeres-sueño. A muchas las había adivinado en las playas, con su redondo desnudo, o en la orilla se los ríos de su infancia y adolescencia, cuando empezó a soñar. De ahí la importancia de las maternidades, de las mujeres que se vencen en el puro ensimismamiento, de las mujeres que parecen salir del baño entre el oleaje bravío o que se exhiben al sol con esa carnalidad apacible, voluptuosa, sugerente.

Todo eso está en la muestra del Paraninfo. Y están los influjos que Baltasar Lobo asume: el arte ibérico y románico, el descubrimiento de las vanguardias y el especialmente el cubismo, la tentativa de realizar una obra abstracta, cuajada de movimiento y de gracia, y la figuración permanente, que le aproxima en muchas ocasiones, además de los autores ya citados, a Henry Moore. Hay un detalle capital: en esta exaltación de la belleza femenina, de la arista, de la curva, de la sensualidad, del arquetipo y de un erotismo, más contemplativo que excitante, casi místico, hay una permanente aspiración a la huida, al vuelo. Baltasar Lobo lo dijo así: “Siempre he soñado con una escultura de mármol que sea como un vuelo que se eleve desde el suelo para brillar en medio de la luz y nos haga olvidar la pesadez y la penalidad de la tierra”.

 

Baltasar Lobo. Esculturas y dibujos. Paraninfo de la Universidad de Zaragoza. Hasta el 17 de julio de 2011.

16/07/2011 10:38 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PACO RUBIO: TRES POEMAS

Paco Rubio es taxista y poeta. Hace algún tiempo publicó un poemario. Ahora ha terminado otro que aparecerá hacia septiembre u octubre en La Fragua del Trovador. Paco, muy gentilmente, me envía tres poemas.

Si pierdo esta pasión que casi vence,

si refuerzo de plomo y de ceguera 

las bridas y el bocado que la aguantan,  

acaso vuelque en mí aquel conjuro

de calendarios sin hojas, ni fechas;

sin cuartos en la luna, ni estaciones...

 

Si no me entrego ya a esta tormenta

y escondido de mí, tras los cristales,

sigo calentando mis frías manos

con la  tibia ceniza que desprende

el roce gris del tiempo que se arrastra...

 

Si no me queda ya ni un solo impulso,

ni un gramo de torpeza ante el vacío,

ni un roce de temor en la memoria,

ni un temblor por un pulso desbocado,

ni una duda al mirarme en el espejo...

 

Si no enfrento de cara los rabiones

sin la asepsia del plástico en mis venas

ni una alarma de miedo en la mirada;

qué derroche de tiempo tan inútil

el que un día lejano de titanes

invertí en soñar para esta bala 

un trazo luminoso hasta mis sienes.

 

 

MIEDO A MI MEMORIA... DE TI

 

Si me dejara ir, de nuevo, hasta tus brazos

descarnados;

si mi débil memoria, rienda que aún sujeta

mi deseo,

recordara los pulsos de tu vientre rotundo

e incendiario;

si pensara un instante que mi nombre navega

por tu voz;

si dejara manar un suspiro de gota

de tu frente,

sería en ella náufrago, zatara a la deriva

sin remedio;

voluta gris de humo, capricho de tus labios

enfermantes.

 

Si soñara de pronto, gabriélico en mi espalda

entumecida,

un nuevo escalofrío alado de tu lengua

de Caronte;

si a mi olfato volviera, tal vez para quedarse,

ese aroma,

volcánica humedad, reguero de mi boca

desnutrida;

si un leve parpadeo de mis ojos consiente

de ceguera

la vuelta de tu pelo hasta la amnesia fútil

de mis manos...

 

Si admitiera que miento al pronunciar solemne:

“No me importas”,

quebrado de un relámpago el puntal que sujeta

mi camino,

caería de bruces, postrado en mi mentira

por vivirte,

y, acaso sin querer, me olvide la decencia

de olvidarte

para morir de nuevo en ese infierno tuyo

 

... tan celeste.

 

 

SERVICIO DE TAXI

                                             (A César López, poeta colombiano en clandestinidad)

 

Zaragoza. Las dos de la mañana.

Sobre el papel, las dos de la mañana

es una buena hora para lo subrepticio.

 

La noche no demanda los papeles

que la tarde desluce en Medellín.

 

A las dos de un invierno de rocío,

César me oculta sueños en su sueño

hundido en un asiento de mi taxi.

 

César tiene la piel curtida por el mangle,

algún verso que aguarda en los birlíes

y los ojos repletos de jet lag.

 

A las dos de la mañana

acechan, bien despiertos, colmillos “solidarios”,

vampiros disfrazados con pose de gourmet

adictos al sabor de arepa y sangre.

 

A las dos de la mañana

la mirada de César tan solo quiere ver,

en los cruces de Fleta, Colombia y Palacé;

Plazuela Nutibara en Paraíso,

puentes de Guayaquil cruzando el Ebro,

el parque de Berrío en el de Oriente,

un clúster en dos naves industriales,

y en todas las robinias, selvas de Catatumbo.

 

A veces, César, abre ojos de leoncillo

en el espacio lábil del espejo.

 

Por allí merodea un silencio de pumas,

sueña el cóndor con vuelos de un delfín rosado

y Omaira sobrevive al Nevado del Ruiz.

 

Las dos y cuarto. Fin del recorrido.

 

César, sobre el papel, nunca subió a mi taxi,

ni su piel se empapó de olor muerto de mar,

ni un empresario ruin  dentelleó en su cuello,

ni se mordió la lengua ante un cobarde abuso.

 

Mañana, a las dos de la mañana,

César tal vez me cuente su clandestino ayer

o sus sueños durmientes de Mutis y de Castro...

 

... Sus sueños sin papeles para escribir el jazz.

 

 

*Todas las fotos son de Michal Giedrojc.

ÉLODIE DURAND: LA VIDA Y EL CÓMIC

 

No se puede vivir sin memoria

 

Élodie Durand publica ‘El paréntesis’ (Sins Entido), una novela gráfica autobiográfica y conmovedora donde cuenta cómo se sobrepuso a la epilepsia, a un tumor y al olvido

 

 

El ‘oscense’ Jesús Moreno ha convertido su sello editorial Sins Entido en uno de los mejores de España en la edición de cómic o novela gráfica. Ahí publicó uno de los mejores de los últimos años, ‘Asterios Polip’ de David Mazzuccheli, y en la pasada Feria del Libro de Madrid se presentaba ‘El paréntesis’ de Élodie Durand, una obra visual que estremece desde sus primeras páginas. Formada en la Escuela Superior de Artes Decorativas de Estrasburgo, Élodie empezó a sufrir hacia los veinte años constantes mareos, ataques de ira, pérdidas de memoria. Les dice a sus padres: “Os costaba mucho explicármelo. Me hablabais de la mirada perdida, de las fuertes convulsiones, de la boca abierta”. Anota en una doble página negra, donde también puede leerse el catálogo de síntomas que padece: “No veo nada. No siento nada. No puedo oír. No hay nadie. No puedo hablar. Estoy perdida. Como una pequeña muerte”. Élodie Durand cita una frase de Buñuel, que define el espíritu de su obra: “"Nuestra memoria es nuestra coherencia, nuestra razón, nuestra acción y nuestro sentimiento. Sin ella no somos nada".

El neurólogo le confirmó que padecía epilepsia; más tarde, le dirían que tenía un tumor –en principio “no operable”: luego será intervenida en Marsella, con muchos riesgos- en el cerebro que le afectaba a la zona del lenguaje y de la memoria. En este proceso, durísimo, desarbolada por completo por su dolencia, Élodie, que en la ficción se llama Judith, asistía con extrañamiento y perplejidad a su paulatina destrucción: perdió la autonomía, no recordaba lo que acababa de hacer, se sentía incómoda con los médicos, no quería ver a nadie, y a la vez realizaba una serie de dibujos casi a vuela pluma que reflejaban su desconcierto: son dibujos goyescos y grotescos, son sombras, son monstruos, son líneas informes que van y vienen y que definen su estado. Son las imágenes que viajaban por su cabeza malherida, acaso un diálogo con sus propios fantasmas.

El libro narra, en primera persona, una demolición. Es el relato del dolor, del desconcierto: una mujer joven, de veinte años, talentosa, se queda sin recuerdos, no conoce lo que ve, ni siquiera a sus padres prácticamente. Y todo ello, esa suerte de viaje a los infiernos de la enfermedad, se cuenta de un modo directo: en primera persona, a través de lo que siente, y a través de lo que han contado sus padres, que tienen voz en la obra. Este es un libro sobre el poder de la memoria, sobre la fragilidad de la materia química con la que estamos hechos, sobre el océano infinito de misterios que es el cerebro.

Así contado puede parecer que estamos ante un cómic terrible. Casi insoportable. Nada más lejos. Estremecedor, sí, emocionante, intenso. ‘El paréntesis’ es un libro aleccionador, terapéutico, esperanzado, el testimonio de una pugna contra lo inesperado y el desamparo. Es la crónica de una esperanza y es una lección de cómo sobreponerse a la angustia. Avanzo tan solo algo más: Judith se trasladará a Belleville y se planteará cantar en un coro, bailar salsa, e incluso se preguntará si podrá tener hijos y utilizar preservativos. ‘El paréntesis’ es uno de esos libros que nos afectan a todos: en cualquier instante, sin percatarnos siquiera, nos asomamos al abismo del dolor y de la enfermedad. “Lo más duro para mí fue la dificultad de aceptar mi enfermedad y comprender que había estado enferma”, dice. Al fin y al cabo,  Recibió el Premio Revelación de Angulema 2011 y fue el Premio BD de los lectores de ‘Liberation’.

 

El paréntesis. Élodie Durand. Traducción de María Serna. Sins Entido. Madrid, 2011. 222 páginas. [Estas dos imágenes las he tomado del blog El cine de Ultramundo.]

15/07/2011 08:52 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

UN POEMA PARA CRISTINA GIL IMAZ

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[La artista digital, pintora y grabadora y poeta Pilar Catalán Lázaro me envía este poema sobre Cristina Gil Imaz (Tudela, 1957-Zaragoza, 2011) con la siguiente nota: “He pasado  las últimas horas con mi amiga y compañera de actividades artísticas Cristina Gil Imaz y desde el afecto he escrito este poema. Deseo que pueda llegar a los que la querían y admiraban…"]

 

 

A MI AMIGA CRISTINA GIL IMAZ

 

Por Pilar CATALÁN LÁZARO

 

Amazona  de  vientos,  huracanes  bordados.

Guerrera  que  llegaste  en  buques  de  los  cielos

Cascada  de  unicornios,  libertades que faltan

 Dos  lunas  que  sangraban  en  terciopelos  negros.

Escuché  sus  palabras   pronunciadas  al  alba

Respeté  su  corona  tallada  de  tormentos

Su  cuerpo  con   aromas  de  frutos  limoneros

Saciaron  las  penumbras  de  huecos  en  silencio.

Los  arcos  se  hermanaron  para  iniciar  el  viaje

Curtida  su  piel  suave  traspasaron  el  tiempo

Y  en  las  diagonales  de  senderos  activos

Encontraron  patrones  y  saltaron  el  miedo

Los  caballos  salvajes  le prestaron  aliento

Las hierbas  más  pequeñas  le  sirvieron  de  lecho

Y la concupiscencia  de las cigüeñas blancas

Sirvieron  de  vestido  a la dama   de  invierno.

 

*Es una obra de Cristina Gil Imaz, que pertenecía a su serie de 'Ciudades imaginarias'. Cuelgo aquí el artículo que le dediqué el domingo a modo de complemento por si a alguien quisiera conocer más cosas de Cristina.

Adiós, Cristina, adiós

 

[Artista e historiadora del arte, era la directora del Museo Pablo Gargallo y alternaba su pasión por el grabado con la escultura, el interiorismo y el diseño de joyas]

 

Cristina Gil Imaz (Tudela, 1957-Zaragoza, 2011) estaba muy unida a Pablo Gargallo y a su museo, del que era directora desde hacía más de veinte años: tenía la sensación de que era un gran creador y un artista intemporal, clásico y moderno a la vez, que transmitía serenidad y que acariciaba con sus esculturas. En el palacio de los Argillo se sentía muy a gusto: disfrutaba, soñaba y trabajaba con una indecible sensación de felicidad. Pablo Gargallo era uno de sus amores y un estímulo constante.

Cristina Gil Imaz siempre fue una mujer sincera, directa, nada preocupada por lo “políticamente correcto” y, en apariencia al menos, segura de sí misma y de sus creaciones. Decía: “Desde muy joven he tenido habilidad en las manos. El grabado es un trabajo eminentemente manual, de barnices, de línea, de tintas”. Además, sentía una gran curiosidad por los artistas y su universo de creación.  Estudió Filosofía y Letras y poco a poco se inclinó hacia otras disciplinas como el diseño industrial y gráfico, el interiorismo, el escaparatismo y la construcción. Uno de sus últimos proyectos, en esta dirección, fue la coordinación del libro colectivo ‘Casas’.

De la mano de Maite Ubide llegó al grabado, que fue toda una revelación para ella: lo aprendió, lo ejecutó y analizó el mundo de los grabadores en libros como ‘El grabado zaragozano actual’ (IFC), que era un resumen de su tesis doctoral, o ‘El mundo escénico de Natalio Bayo’ (Oroel), al que se sumaron otros trabajos sobre su admirado Manuel Lahoz, a quien consideró el mejor grabador aragonés después de Francisco de Goya, sobre Antonio Fernández Molina, Mariano Rubio, Alejandro Cañada o la citada Maite Ubide, “que ha sido mi maestra y la mujer que también me enseñó a aprender sola”. Le gustaba definirse, en este contexto, como “una apasionada del grabado –decía-. A mí me fascina el grabado porque requiere esfuerzo, concentración, y todo lo que significa esfuerzo conduce a un resultado meditado y, por lo regular, muy positivo. Me compensa”.

Crisitna Gil Imaz siempre estaba en el camino. Era hiperactiva y a la vez le gustaba la soledad del estudio, necesitaba hallar un refugio, un cuarto propio. Coordinó exposiciones, lideró proyectos colectivos y realizó numerosas muestras de grabado y pintura, de joyas, de escultura. Entre sus series figurativas y abstractas, de diferentes técnicas, figuran ‘Las ciudades imaginarias’, ‘El Apocalipsis’’, ‘El cantar de los cantares’, ‘Gargantúa y Pantagruel’ o ‘Naturalmente’. En los últimos tiempos había presentado sus diseños de joyas, en oro y plata. Hace algo más de un año se le descubrió un cáncer: lo sobrellevó, hasta ayer, con entereza y elegancia sin perder la atracción por la vida y por el arte.   

14/07/2011 00:44 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

AVA GARDNER EN 'LA VENTANA'

ELIO  BERHANYER Y AVA GARDNER EN ‘LA VENTANA’

Se me había caducado el carné de conducir y he ido a Tráfico. Estuve con Fernando Salvador: tomamos café, conversamos, paseamos por el parque. Después de probar mi escasa habilidad, y de verificar que veo mal del ojo izquierdo, fui a comer al restaurante Germán con José María Gómez, Cuchi, y con Alfredo Castellón, que me recordó que había escrito el guión de ‘Una historia de amor’ de Jorge Grau, con Simón Andreu, Serena Vergano y Teresa Gimpera en quince días. También estuvimos en Los Portadores: allí compré una pequeña monografía de María Moliner. De vuelta a casa, mientras el viento azotaba el vendaval, combinaba a Janis Joplin con ‘La Ventana’ con Marta González Novo, que lo hace muy bien. Oí una entrevista con Elio Berhanyer, el modisto cordobés nacido en 1929 y gran amigo de Antonio Gala (“lo definió como su mejor amigo”): Elio contó sus amistad con Ava Gardner, cuando ella vivía en el Ritz, iban todas las noches a escuchar flamenco al Zambra; luego ella se trasladó al ático del Hilton y lo recibía por la mañana en su casa a las seis, cuando rodaba ’55 días en Pekín’ de Nicholas Ray, con Charlton Heston: dijo Elio que Ava se levantaba completamente desnuda, con una resaca importante que intenta curar o aliviar con una copa de ginebra. Hacían las pruebas de vestuario y se marchaba al set, “siempre llegaba tarde, claro”. Elio dijo que era la mujer más bella que había visto nunca, que siempre se levantaba con una belleza radiante. También dijo que dos de las mujeres más elegantes que había vestido jamás habían sido la reina Sofía y la condesa de Romanones, y que el cuerpo más hermoso que ha tenido entre sus manos y sus telas ha sido el de Cyd Charisse, la bailarina y actriz de las piernas interminables. Marta González Novo, acompañada de Pedro Mansilla, le agradeció las historias y la porción de glamur que había traído a ‘La Ventana’.

 

*En las fotos, portada de 'Una historia de amor', Serena Vergano y Paco Rabal, Teresa gimpera, y varias instantáneas de Ava Gardner.

 

13/07/2011 19:45 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

CRISTINA GIL IMAZ: PASIÓN POR LA VIDA Y POR EL ARTE

[Recibo esta misma mañana este texto de Alejandro Salvador Zazurca, novelista, técnico cultural y compañero de Cristina Gil Imaz (Tudela, 1957-Zaragoza, 2011). Lo cuelgo aquí: se trata de un texto emocionante y poético de alguien que conocía muy bien a la escultora, grabadora, diseñadora y gran lectora de poesía.]

 

 

MARIA CRISTINA GIL IMAZ:

PASIÓN POR LA VIDA Y POR EL ARTE

 

Por Alejandro SALVADOR ZAZURCA

De la calle de la Princesa a un paraíso de ciudades imaginarias y de tronos. Nos entregas tu arte sin reflexionar, a borbotones, porque para ti la espontaneidad es una gran fuente de inspiración. Nos brindas tu obra, tus hojas, tus flores, tus plantas, aguafuertes y aguatintas... puro temblor colmado de color, lirismo y amor. Nos regalas tu mirada profunda y sincera, retazos de vida entusiasmada, pasión de ser artista, creadora de sueños. Como el viento, a veces huracanado; otras, suave céfiro sosegado. Porque piensas que la vida o es una aventura atrevida, o no es nada. Porque quieres vivir intensamente y sacarle todo el jugo a la vida. Porque admites que seguimos teniendo incertidumbre, que no nos conformamos con doctrinas ni recetas manidas y anhelamos fluir con el tiempo, redescubrir lugares y sensaciones nuevas, rescatar la mirada limpia de nuestro niño íntimo que se maravilla y asombra ante lo desconocido y dejarnos seducir por el encanto de lo inesperado.

De la calle de la Princesa al balneario de Panticosa donde coreas con las sirenas del hontanar: "Más allá de la vida, cruzando el umbral de la muerte, te amaré eternamente en las profundidades del manantial de la Fuente de la Belleza”. Allí pintas jazmines aromáticos y en el fragor de las cascadas y arroyos nos descubres que, más que bella, eres hermosa, María Cristina, como las ondinas de la fuente. Bella de día, incendiada por la luz del sol; hermosa de noche, irradiada por el resplandor de la luna. Bella como el regazo de una madre, hermosa como la noche de luna plateada donde corren los ríos hacia la muerte. Bella como el canto de las sirenas, hermosa como su silencio.

Ahora tu sigilo es de estrella, tan lejano y sencillo, distante y penetrante como si estuvieras dormida... Pero una palabra, una sonrisa a la gente que amas y que te ama, bastan para sentirnos reconfortados. Y, junto al hontanar, nos dices que nada existe en el universo más sublime que el canto de una sirena. Y gritas con furia que queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber qué hacer, tener miedo a tus recuerdos… Y el viento te susurra al oído poemas escritos en las paredes de las fuentes: "Tuya es la caricia que separa a Dios de la soledad” (Ángel Gracia). "Muere lentamente quien evita una pasión y sus ramilletes de emociones, aquellas que rescatan el brillo de los ojos y los corazones decaídos” (Neruda).

Por eso aprieto mis labios con fuerza: para que no se escape tu nombre. Por eso cierro los ojos: para que esta noche no huya y no despierten mis sueños. Que el silencio envuelva este momento y no ahogue el amor en penumbras y falsas promesas. Déjame con tu mirada y tus grabados, zozobrando por senderos de recuerdos donde viajan mis sueños guiados por un canto de sirena que brota de la fuente de la Belleza, más allá de la vida, montaña adentro, allá donde las nubes tocan el mar. Y tu canto nunca se apagará.

HA MUERTO CRISTINA GIL IMAZ

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[Esta madrugada fallecía Cristina Gil Imaz, artista, diseñadora gráfica y de joyas, grabadora y estudiosa del grabado y directora del Museo Pablo Gargallo desde hace más de veinte años. Recupero aquí una entrevista que le hice en 2003.]

-“El Museo Pablo Gargallo es el mejor de Aragón. Se hizo con mucho criterio y fue un gran acierto”

-“Las obras del escultor despiertan sensaciones a flor de piel; no hieren, acarician y transmiten paz y serenidad”

-“Me fascina el grabado porque requiere esfuerzo, concentración. A mí me compensa”

-“El artista tradicional está a punto de desaparecer”

Arte Cristina Gil Imaz (Tudela, Navarra, 1957) es la directora del Museo Pablo Gargallo desde hace catorce años, pero además es una de las grandes investigadores del grabado, la disciplina de sus creaciones artísticas. Aquí hace un repaso de su obra y de algunos proyectos museísticos

 

Lleva catorce años en la dirección del Museo Pablo Gargallo. ¿Cuál es el balance que hace de todo este tiempo?

El Museo es una maravilla y ser su directora me hace muy feliz. No se pueden imaginar los zaragozanos los piropos que reciben por ese espacio. Nos visitan alrededor de 40.000 personas al año y lo más importante de él son las obras del escultor: contiene la mayor colección de piezas de Gargallo reunida en un único espacio en el mundo.

Mucha gente dice que es el mejor museo de Aragón...

Yo creo que es el mejor. Se hizo con mucho criterio. Quien vio que había que hacer un Museo Pablo Gargallo tuvo un gran acierto. Y aquí hay que elogiar a Ramón Sáinz de Varanda y agradecérselo, a él y a Pierrette Gargallo, claro. Contamos con 150 obras originales, entre máscaras, dibujos, cartones y esculturas, que son copias, algo habitual en la escultura. Piezas únicas tenemos más de un centenar. Ya sabe que en 2003 incrementamos el legado, gracias a la donación de 26 piezas de Pierrette y Samca.

Explíquenos cómo ve usted la trayectoria de Pablo Gargallo (Maella, 1888-Reus, 1934).

Aparte de su valor indiscutible como gran creador, creo que Pablo Gargallo transmite serenidad. Su obra me sugiere paz, sosiego, serenidad, y creo que eso es lo que percibe la gente. Es una producción sin sobresaltos, que no sorprende por la agresividad. Ahora estamos en esa época en que las cosas destacan por lo grotesco, y Gargallo es todo lo contrario. No está al límite: sus obras despiertan sensaciones a flor de piel, son piezas que no hieren: acarician. Gargallo está al límite, sí, en lo creativo, en ese diálogo de lo vacío y lo lleno, que para mí no es lo más importante, sino esa serenidad que emana.

Usted parece una directora sigilosa, oculta, casi inadvertida. ¿A qué se debe eso?

Yo creo que el verdadero valor está en saber administrar esos bienes, ese edificio, el centro de documentación, las personas, el eco de la obra. No se trata de hacer ruido. Esta ha sido la etapa de la consolidación del museo. No tengo que ser protagonista de nada, y a mí me parece que la obra está en muy buenas condiciones. La importancia de Gargallo crece día a día: el próximo mes de febrero se inaugurará en el IVAM una muestra del artista, para la cual hemos cedido una veintena de obras, y estamos a punto de publicar la tercera edición, corregida y aumentada, del catálogo del Museo Pablo Gargallo, del cual es autor Rafael Ordóñez Fernández.

Por cierto, ¿no le parece que se debería recuperar el premio de escultura Pablo Gargallo?

Desde luego. Es lo primero que propongo año tras año desde que se eliminó. Estoy convencida de que, antes o después, se recuperará. Este año parece que en efecto no hay presupuesto.

¿Resulta incómodo eso de compaginar la dirección de un museo con la faceta de artista y a la vez de investigadora de arte?

En absoluto. Me enriquece muchísimo en varias direcciones. Gracias a Pablo Gargallo he conocido a muchísima gente interesante, José Luis Aranguren, por poner un ejemplo, me dejó una huella importante. En el Museo no es la directora quien programa las exposiciones temporales y eso a veces limita la comunicación del Museo con los artistas, y la comunicación es imprescindible en el mundo del arte, pero aquí me siento muy feliz y con mucha proyección, ya le digo. Y si además se programa bien... Ser directora no me crea ningún inconveniente; al contrario, me permite conocer a muchos artistas y sus obras.

En su faceta de investigadora y de artista, usted ha apostado por el grabado. ¿Por qué?

He realizado más de 300 piezas, distribuidas en numerosas series. Soy licenciada en Letras, y a la vez me he especializado en Diseño Industrial, decoración y construcción. Desde muy joven, lo digo sin presunción, he tenido habilidad en las manos y el grabado es un trabajo eminentemente manual, de barnices, de línea, de tintas. Y por otra parte, está mi curiosidad por la gente, por el mundo del artista. Siento una enorme atracción por el creador que está detrás de la obra. Y eso me ha llevado a estudiar a Maite Ubide...

Y a Manuel Lahoz, Mariano Rubio, Borja de Pedro, Natalio Bayo, Cañada, Fernández Molina...

Estudiando a los demás, aprendes mucho. Y no sólo de técnicas. A Maite Ubide la aprecio muchísimo porque es mi maestra y la mujer que también me enseñó a aprender sola. Manuel Lahoz es nuestro mejor grabador después de Goya. Es muy aragonés: llevaba la tierra en el fondo del alma. Fue un bohemio total que realizó primorosamente muchos asuntos de carácter específicamente aragonés con maestría y grabó los “Sueños” de Quevedo. Mariano Rubio representa la obra siempre renovada, siempre está buscando. Natalio Bayo como grabador es tan bueno como dibujante.

¿Y Fernández Molina, que acaba de publicar sus memorias?

Me encanta su obra gráfica. En sus grabados veo su persona y me gusta, es de lo más nuevo, de lo más joven, de lo más audaz. Me gustaría estudiar la obra gráfica de Broto, de Barceló o de Anselm Kiefer. En grabado es muy importante desarrollar la creatividad y, sobre todo, resulta básico pensar los proyectos antes de su ejecución y “pensar” en grabado.

¿Y usted? Hablemos de Cristina Gil Imaz artista...

En grabado los temas no son lo más importante. Lo importante es la técnica. Por ejemplo, yo suelo emplear el aguafuerte y el aguatinta para la figuración o abstracciones muy poéticas; el linóleo y el linograbado me permiten expresar mi mundo más personal, mi privacidad. Mi pasión por las casas, el mundo interior de las casas, o proyectos como “Las ciudades imaginarias”. Pero también uso técnicas aditivas, el azúcar (que es una técnica de tinta china y azúcar), la manera negra, que te permite sacar la luz. A mí me fascina el grabado porque requiere esfuerzo, concentración, y todo lo que significa esfuerzo conduce a un resultado meditado y, por lo regular, al menos a mí, muy positivo. Me compensa.

Además de la serie “Las ciudades imaginarias”, ha hecho “El Apocalipsis”, “El cantar de los cantares”...

“El Apocalipsis” es una colección de unas 30 piezas: 20 con técnicas aditivas, y diez con aguafuerte y aguatinta sobre animales híbridos o fantásticos. En “Astros” hice una serie de abstracciones en la que buscaba ritmos muy diferentes, a partir del círculo como elemento unitario. También homenajeé a Rabelais en las obras de “Gargantúa y Pantagruel”. En “Naturalmente” realicé vegetaciones, ramas y hojas mediante superposición de técnicas y planchas. Y en Zeus hace apenas un mes presenté una obra muy libre, casi como cuadernos de bocetos para posteriores grabados, inspirados en “El cantar de los cantares”. No sé cuales son mis constantes o mis mensajes: cada día supone el reto de hacer una nueva obra y superarte.

También hace diseño gráfico...

Sí: decoración interior de casas, escaparatismo, diseño de folletos. El diseño industrial atraviesa un gran momento en Aragón.

¿Y qué ocurre con el arte?

Atraviesa un momento de gran confusión. El arte tradicional -la pintura, la foto o el grabado- parece que va a desaparecer; no lo harán sus obras que pasan a formar parte de nuestro patrimonio.

Ha dicho que parece que van a desaparecer. ¿No lo tiene claro?

El artista tradicional va a desaparecer, está a punto de hacerlo, ante el empuje de las nuevas técnicas que permiten obtener imágenes más rápidas, ante el arte digital. La crisis que vivimos obedece a que estamos en ese momento en que intentamos amoldarnos a la nueva imagen y se produce un vacío. Intento espabilarme, ya trabajo con el ordenador.

 

 

DE GOYA A NUESTROS DÍAS, EN IBERCAJA

 Dos siglos de arte español en Ibercaja

 

‘De Goya a nuestros días’, comisariada por Lola Durán, recoge una amplia selección de pintura, de escultura y grabado de creadores nacionales y aragoneses como Pradilla, Gargallo, Serrano, Broto, Saura, el grupo Pórtico o García Condoy, entre otros.

 

 

Son muchas las razones del coleccionista. Y quizá una de las más determinantes sea la del coleccionismo entendido como una experiencia emotiva, como una búsqueda y un encuentro, una cita con la creación y con el azar, como ha referido tantas veces Helga de Alvear. Si pensamos en Ibercaja resulta más difícil hablar de una emoción específica (más bien habría que hablar de rentabilidad, defensa del patrimonio, apoyo al arte, mejora de imagen pública), pero a lo largo del tiempo, a través de sucesivos responsables culturales, se ha ido adquiriendo un patrimonio, se ha creado una colección que cuenta, nada menos, con más de cinco mil piezas. Experta en la obra de Torres García, Picasso, Guerrero, Mompó o, entre otros, Pablo Serrano, está redactando el catálogo razonado para la fundación de Lalo Azcona, Lola Durán se ha zambullido en ese arsenal y ha seleccionado la muestra ‘De Goya a nuestros días. Colección Ibercaja’, que ofrece un recorrido desde el siglo XVIII hasta nuestros días, con una notable y mucho más que digna presencia aragonesa, como ahora veremos.

La selección abarca pintura, escultura y grabado. Goya participa con piezas pequeñas pero importante: Antonio Saura dijo que “Goya ilumina nuestra época” y quizá nadie como él encarnase el espíritu de la modernidad antes de la modernidad misma. Fue un pintor de pintores y varios pintores en un único pintor. Aquí, entre otras piezas, vemos un boceto pequeños de ‘El Dos de mayo de 1808 en Madrid o La carga de los mamelucos’ (1814) o ‘La Gloria o Adoración del Nombre de Dios’ (1771-1772), un óleo de medio formato que es un anticipo del fresco de la bóveda del Coreto. Ambos cuadros, tan antagónicos en apariencia, explican a la perfección la evolución de Goya, su convivencia con el monstruo, su mirada hacia la guerra. Su presencia se completa con grabados de todas sus series, entre ellos algunos tan emblemáticos como ‘Volaverunt’ o ‘El sueño de la razón produce monstruos’.

El itinerario sigue y nos lleva a la pintura religiosa, a la pintura histórica y a la pintura de paisaje del siglo XIX, ya en la esfera del Romanticismo y de los variados realismos. Ahí andan, entre otros, nuestro Marcelino Unceta, Santiago Rusiñol (el maestro de los jardines y los detalles cromáticos realiza una ‘Vista de Gerona II’), Muñoz Degraín, Aureliano Beruete (que pinta un mínimo ‘Paisaje castellano’ (1908) que es todo un primor de pincelada, de sutilidad y de vaguedades cromáticas). Ahí también está un osado cuadro de Mariano Barbasán, ‘La zampoña’ (1911), pintado en Italia, donde crea una nueva línea del horizonte y una masa de nubes dramáticas y acaso voraginosas. Es impresionante el retrato de mujer de Cecilio Pla, que posee un estilo suelto, un leve escorzo, una luz sonrosada que matiza un rostro un tanto enigmático y sereno, inscrito en un fondo oscuro.

Y aquí nos dejamos para el final el cuadro más conmovedor de todos, más que Goya probablemente: ‘Niebla de primavera en Italia’ (1907) de Francisco Pradilla, una obra de formato medio que es todo un elogio de la pintura. Es un cuadro magistral, de pintor excelso que buscaba un arte sincero, pintado del natural, con la luz de las once de la mañana, un cuadro de la serie ‘Pontine’ de escenas costumbristas en Roma donde se percibe cómo Pradilla intenta trascender la naturaleza con los valores intrínsecos de la pintura: composición, uso del color, caligrafía casi invisible del pincel y una magia inefable. Pradilla consigue crear un cuadro simbólico, cargado de referencias y de vida y de serena melancolía. Este cuadro merece ser visitado y revisitado en Ibercaja. Es una obra con ángel, con aura, con enigma: una refutación del arte de pintar, de la artesanía de la genialidad sin estridencia.

Hay mucho más que ver. La muestra da un pequeño salto temporal y viaja por las vanguardias con Pablo Gargallo; la escultura se completará con Honorio García Condoy y Pablo Serrano. Y dentro de los nuevos ismos o movimientos de posguerra, están el grupo Pórtico –representado por Fermín Aguayo con un ‘Paisaje castellano’, el pintor era de Burgos, y por Lagunas con ‘Pescados’-, la ‘Escuela de Vallecas’, ‘El Paso’. Y nos detenemos aquí un instante porque están Saura con ‘Manda’ y Viola con ‘Voz del Moncayo’, y con ellos el Salvador Victoria más informalista. La lista, entre otros, abarca a Broto, Clavé, Guinovart, Martínez Novillo, Carmen Laffón, MenchuGal, Carlos Franco, Pérez-Villalta, Lucio Muñoz, etc. Y casi a modo de cierre hay un acrílico sobre tela de Juan Genovés, ‘Límites continuos’, que es un cuadro estupendo: un juego del ser y la apariencia, un laberinto de cromatismo sobrio que habla de la soledad, de la masa y del ritmo visual de la pintura.

 

*Tres cuadros: Goya, Eugenio Lucas y Francisco Pradilla.

25/06/2011 21:17 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MARILYN MONROE Y MILTON H. GREENE

Milton H. Greene (Nueva York, 1922-Los Ángeles 1985) ha sido un espléndido fotógrafo de la moda y de los artistas del cine y de las artes. Entre muchos otros captó a Marilyn Monroe, Frank Sinatra, Grace Kelly, Marlene Dietrich, Sammy Davis, Jr., Elizabeth Taylor, Cary Grant, Sophia Loren, Groucho Marx, Audrey Hepburn, Andy Warhol, Judy Garland, Giacometti, Lauren Hutton, Alfred Hitchcock, Romy Schneider, Sir Lawrence Olivier, Ava Gardner, Steve McQueen, Claudia Cardinale, Paul Newman, Lauren Bacall ( a quien se dice que descubrió él), Dizzy Gillespie, Catherine Deneuve o el escritor Norman Mailer. Por encima de todo, fue el fotógrafo más constante, y uno de los más inspirados, de Marilyn Monroe. La fotografió de todas las maneras y contribuyó a crear su mito de belleza, fragilidad y de fotogenia absoluta. Es difícil encontrar en la historia de la fotografía un rostro que ofrezca tantos matices, tanta complejidad de sensaciones, de sentimientos, de emociones tan directas.

24/06/2011 08:56 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ACTIVIDADES DE LA NOCHE EN BLANCO

 

Más de 40 actividades para animar la noche de 'Zaragoza en Blanco'
Viajes nocturnos por el Ebro con música en vivo, actuaciones en el
tranvía, pasacalles por la calle Alfonso, concierto de antiguos alumnos
del Conservatorio Profesional de Música en el museo del Foro son algunas
de las propuestas para la noche del sábado.

Más de 40 actividades se
sucederán a partir de las 18.00 horas del sábado 25 para animar la noche
de 'Zaragoza en Blanco'. Viajes nocturnos por el Ebro con música en
vivo, actuaciones en el tranvía, pasacalles por la calle Alfonso,
concierto de antiguos alumnos del Conservatorio Profesional de Música en
el museo del Foro son algunas de las propuestas con las que se pretende
animar las últimas horas del día en la capital aragonesa y, de paso,
sumarse a la iniciativa de la 'Noche en Blanco' que se celebra en
numerosas ciudades europeas.


Programación
1. EDIFICIO EUROPA (junto al Puente de La Almozara).
De 18 a 1 h. EL EBRO DESBORDADO.
De 20 a 22 h. PASEOS POR EL PARQUE: 1, 2, 3 VES?

2. CASA DE LOS MORLANES
18.30 h. DEL MUÑECO A LA PALABRA. Taller de creación de títeres. 12
LUNAS

3. TEATRO ARBOÉ
19 h. PAI: Presentación LINTERNA MÁGICA

4.  PLAZA SAN FELIPE
19.30 h.  TRAYECTOS. Festival de Danza en Paisajes Urbanos
Muestra del Taller de Danza y Arquitectura

5. TEATRO PRINCIPAL DE ZARAGOZA
19.30 h.  ALUMNOS/AS DEL TEATRO DE LA ESTACIÓN
UN SEÑOR DE TRAJE GRIS
1 h. y 1.30 h. VISITAS GUIADAS NOCTURNAS

6. PUERTA CINEGIA
De 20 a 2 h. ROSTROS URBANOS
Set de retratos de Gustaff Choos y exposición posterior a beneficio de
ATECEA (Fundación Daño Cerebral Sobrevenido de Aragón)

7. PL. LA SEO
20 h. TRAYECTOS. Festival de Danza en Paisajes Urbanos.
El punto! Danza Teatro (Sevilla)

8. ESTO NO ES UN SOLAR Nº 4 C/ San Blas
20 h. SOMOS HORMIGAS Instalación de Javier Planter. Texto de Javier
Castanera Gazo

9. PL. DE ESPAÑA
20 h.  1ZB. INSTALACIÓN Instalación de Alejandro Bolix y Virginia
Laguna

10. C.C. INDEPENDENCIA-EL CARACOL
20 h.  CREATIVOS SIN TECHO Exposición de trabajos de diseño e
interiorismo de estudiantes y jóvenes zaragozanos. Coord: Estudio
Laburilla

11. MUSEO PABLO GARGALLO
20 h. PERSONAJES DE GARGALLO a cargo de Gozarte
23 h. JAVI EL MAGO

12. TURISMO ZARAGOZA
VISITAS TEATRALIZADAS.
20 h.  UNA DE ROMANOS.Salida Torreón de la Zuda.
20 h. y 22 h. LOS SIETE PECADOS CAPITALES
22 h.. GOYA: Salida de la Lonja
Reservas en: www.zaragozaturismo.es

13. PL. MAYOR DE SAN JOSÉ
20 h. ZARAGOZA ZOMBI WALK. I Muestra muestra de cine fantástico y de
terror. Concentración de Zombis, Entrega de Premios Segundo de Chomón,
OS CHULASOS y TROKOBLOCO, Proyección de cortos zombies y de Bienvenidos
a Zombieland y Carne Cruda

14. UNIVERSIDAD DE ZARGOZA. PARANINFO
De 21 a 1 h. VISITAS GUIADAS Expo. Baltasar Lobo, Costa, el fabricante
de ideas y X Concurso artes plásticas Unizar. Abierto patio central
PARANINFO FLOR

15. ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE ZARAGOZA
21 h. CONCIERTO alumnos de canto del Conservatorio Profesional de
Música de Zaragoza

16. TEATRO DEL MERCADO
21 h. CASCAI TEATRE: Ciroco

17 PL. SANTO DOMINGO
De 22 a 1 h. LUNA DE HIERBABUENA Gnawa Spirite y Alsam Fusion, Té,
Artesanía, Exposición, cuentos, trueques… Colabora: Asoc.
Árabe-aragonés

18. IAACC PABLO SERRANO
21.30, 22 y 22.30 h. GRUPO DE PERCUSIONES DEL CSMA
23.15 h.  NACHO SOTOMAYOR, música chill out

19. MUSEO DIOCESANO
De 21 a 1 h. Visitas guiadas

20. JUAN SEBASTIÁN BAR. 21 h. NICO CASINELLI + DAVID DE GREGORIO

21. ARENA ROCK. 21 h. NICO CASINELLI + DAVID DE GREGORIO

22. MUSEO DE ZARAGOZA
21 h.  Visitas al Patio y las Salas dedicadas a la Zaragoza romana y
las Salas del Románico al Barroco
21.15 h.  Intervenciones musicales del Conservatorio Superior de Música
de Zaragoza
21.45 h.  MONÓLOGOS CLÁSICOS IES PEDRO DE LUNA
22.30 h.  COMO CENAN LOS ROMANOS. Cena romana a cargo de Gozarte

23. SALA EL SOL. 21 h. OLD SCHOOL

24. SALA LÓPEZ. 21 h. X-PRAYS + POL-POT

25. TRANVÍA
22-0.30 h.  BLANCO A LO SUPERHÉROE Y MÚSICA
De Teatro Indigesto y Pato y Hernán

26. CALLE ALFONSO
22-23 h.  LOS BICICLOWN. Pasacalles a cargo de los Alumnos/as de la
Escuela Municipal de Teatro. Profesora: Amparo Nogués

27. PL. DE LOS SITIOS
22-1 h.  EL SALONCITO: A MI QUE ME CUENTAS. Espacio Orienta. Un set de
fotos y videograbación dónde el público será partícipe de las historias
construidas durante la noche.

28. LA LEY SECA. 22 h. OK/KO

29. EL TUBO C/ Ossau
22.30-2 h.  INTERARTIVE WALLS Instalación interactiva de Matheria

30. CENTRO DE HISTORIAS
22.30 h. TRAYECTOS. Festival de Danza en Paisajes Urbanos
Matxalen Bilbao (País Vasco), Proyecto d_Ruses (Zaragoza-Francia),
Teresa Lorenzo (Canarias), La Mov (Zaragoza), Thomas Noon (Barcelona)

31. MUSEO DEL TEATRO DE CAESARAUGUSTA
22.30 h. CONCIERTO CORO ENARMONÍA

32. MUSEO IBERCAJA CAMÓN AZNAR
22.30 h. LOS COLORES DEL JAZZ… Moncayo Jazz Band

33. PUB EL ZORRO. 22.30 h. CLUSTER SOUND

34. SALA SOCCO CAFÉ. 22.30 h. DAVID TEJEDOR + LEO HEREDIA

35. LA CAMPANA DE LOS PERDIDOS. 22.30 h. AMBAR MARTIATU

36. MUSEO DEL FORO DE CAESARAUGUSTA
De 23 a 0.30 h. AQUÍ HAY UN PIANO LIBRE Concierto de ex alumnos del
Conservatorio Profesional de Música de Zaragoza

37. PL. SAS
De 23 a 1 h. COMIC GIGANTE Asociación Cultural Malavida

38. PL. SAN PEDRO NOLASCO
23 h. ROCK EMERGENTE:  40 grados

39. ARCO DEL DEÁN
23 h.  DEÁN CLÁSICO. Esparadrapo: dúo de guitarra y voz

40. ANFITEATRO NÁUTICO
23 h. EN CORTO: Proyección trabajos de cine aragonés

41. PL. DEL PILAR. FUENTE DE GOYA
23.30 h. EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO. LECTURA DRAMATIZADA.
Profesora: Blanca Resano
01.00 h. CLAQUÉ Y ESCENA FUTURO.
Alumnos/as de la Escuela Municipal de Teatro. Profesor: Carlos Blanco

42. BARCOS DEL EBRO
23 y 24 h.  ALGO SUENA EN EL RÍO. Viajes nocturnos por el Río Ebro con
concierto del Grupo Elegía.

22/06/2011 16:45 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

'MÚSICA EN DANZA' DE CARMELO PUEYO

PRESENTACIÓN DEL LIBRO ‘MÚSICA EN DANZA’

Hoy martes, 21 de junio, a las 20 horas, en el Centro Cívico Universidad de Zaragoza (Violante de Hungría, 4 -entre el Auditorio y el Conservatorio de Danza de Zaragoza-), se presenta el libro MÚSICA EN DANZA: MANUAL DE MÚSICA APLICADA A LA DANZA ACADÉMICA.

 

En esta obra, Carmelo Pueyo Benedicto dibuja una cartografía musical de la danza, recapitulando y categorizando aquellos elementos que intervienen en el espacio coreográfico, regulando las interacciones que ambas disciplinas ejercen entre sí, tanto en su componente creativo como educativo. Da a conocer algunas nociones básicas del mundo de la danza y del ballet, su historia, terminología y dinámica interna. La intención de este libro es recapitular aquellos aspectos de la música más útiles a los profesionales y alumnos de danza, exponer una serie de nociones teóricas  y prácticas que les ayuden a interrelacionar ambos lenguajes y, en consecuencia, poder aplicar estos conocimientos en sus tareas respectivas, dar mayor eficiencia a su labor formativa y mejorar la coordinación pedagógica entre quienes intervienen en este proceso. En el prólogo intervienen Antón Castro, Enrique Gastón y Álvaro Zaldívar. Las ilustraciones son obra de Álvaro Ortiz. El libro consta de veintiún capítulos ordenados en tres apartados: Notas para una clase de danza; Teoría y práctica; y Apuntes históricos. Incluye partituras y un CD para clase de danza.

 

En el acto de presentación se realizará también un debate en torno a la danza y la música, protagonizado por maestros, coreógrafos y profesionales del mundo de la danza y la música. Una coreografía de Elia Lozano, con música del autor del libro, dará por finalizado el acto.

 

*La foto es de Elia Lozano y ha sido realizada por Alberto Rodrigálvarez, uno de los grandes fotógrafos de danza de nuestra comunidad. 

LIA-ME: UNA PROPUESTA ATRACTIVA

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LIA-me: Callejero. LABORATORIO DE INVESTIGACIÓN ARTÍSTICA. III Edición.

 

Fechas: Del 27 de junio al 1 de julio. (Curso de  14 horas)

Lugar: Casco Urbano de Zaragoza.

Horario: De 17.30 a 20.30 (del 27 al 30 de Junio)

            De 18.00 a 20.00 (1 de Julio)

Precio: 60 euros. 50 euros (Afiliados al Sindicato de Actores y Actrices de Aragón)

 

La calle, y más concretamente la urbe, las plazas y lugares más céntricos de Zaragoza,  pasan  a ser aula y escenario en este LIA-me Callejero 2011. Es un LIA que transforma a la calle en probeta para mezclar en ella distintos lenguajes artísticos y supone para el alumno un aprendizaje eminentemente práctico, en el que de la mano de un profesorado especializado se le acercará a la interpretación, pintura, canto y danza. Cuatro lenguajes artísticos que se entrecruzan en la ciudad, bajo un hilo conductor común: la calle como aliada en el proceso de creación artística. El último día se preparará una performance, en la que los alumnos integrarán todo lo aprendido. Se explorarán los límites, dificultades y posibilidades de las acciones escénicas en la calle. Este Laboratorio se nutre de un lenguaje contemporáneo, que alberga la performance y la instalación, y da recursos al participante de cara a crear en el exterior, a reutilizar espacios públicos para puestas en escena teatrales,  artísticas y culturales. La calle es protagonista, contenido y continente de LIA. A lo largo de la semana el alumno irá integrando la calle como una herramienta más que da posibilidades a su trabajo, a su creatividad, a ser determinante para la construcción plástica y para la exposición del trabajo. La prisa, la soledad, la comunicación, el encuentro, el ruido, la luz, la noche, el tránsito… ¿qué es la calle para ti?

 

¿A quién va dirigido? El Laboratorio de Investigación Artística está abierto a todos aquellos que tengan un interés previo y formación en alguno de estos campos artísticos: el teatro, el canto, el musical… etc. Para actores, bailarines, y profesionales o estudiantes del mundo de las artes escénicas.

Más info en www.laventana cultural.com ó en el 976 444 256

Blanca Resano. Dirección Pedagógica. 

Rosa Escuin (La ventana Cultural). Producción y Gestión. 

 

Profesorado:

Laura Plano: Teatro e Interpretación.  

Alizia Romero: Canto

Lina Vila: Pintura 

Elia Lozano: Danza

 

 

 

Plazas Limitadas, Reserva o más información:

La ventana cultural

976 444 256

www.laventanacultural.com

 

*Blanca Resano, actriz y dramaturga, es la directora pedagógica de este proyecto. Esta foto es de Gabriel Latorre.

VIDA Y MUERTE DE MARGA GIL ROËSSET

Marga Clark me llamó ayer para anunciarme que había reeditado su estupendo libro ‘Amarga luz’ en Funambulista: la historia de la escultora Marga Gil Roësset, que se enamoró de Juan Ramón Jiménez y se acabó suicidando. Y esta noche, me ha enviado esta nota de Adolfo Caparrós sobre el libro, “que ha quedado muy bien, con nuevas aportaciones”.

 

 

 

Cuando el sentimiento se hace novela
Adolfo Caparrós Gómez de Mercado
Doctor y Profesor de Lengua y Literatura

Desde la primera página del libro presentado por la Editorial Funambulista, Amarga luz, la autora, Marga Clark, me recuerda a Valle-Inclán. Me lo recuerda en esa explicación de que está escribiendo una novela basada en sus recuerdos, y que al fin y al cabo, nadie puede saber a ciencia cierta si sus recuerdos son reales o están matizados por los deseos y los sentimientos. De hecho, a la hora de la verdad, yo apostaría por lo segundo.


En la página 68, Valle-Inclán aparece explícitamente como uno de esos fantasmas que se convierten en motivo recurrente en la obra. Está claro que al igual que hiciera él en su segunda época, instado por Ortega y Gasset a poner las entrañas en su obra y dejarse de princesas, Marga Clark pone toda la carne en el asador, regalándonos una novela que nos encogerá el corazón, una novela que nos hará sentir muy fuerte a poco que tengamos corazón.


Confieso que me he encontrado muy identificado con Marga Clark, ya que si ella tiene una tía Marga a la que nunca conoció, y a la que debe el nombre, yo también tengo un tío Adolfo al que tampoco conocí, que me atrae de la misma manera, y evidentemente, a él debo mi nombre, aunque mi tío, Adolfo Gómez de Mercado, muriera en un accidente.


Por eso he leído su obra con curiosidad, y hasta con los pelos de punta, al verme reflejado en esos sentimientos, en esa pasión por el pasado. Desde luego, a la hora de optar por una estética, yo apuesto por la del pasado que se va, a la de la vanguardia que viene. Generalmente, son los que apuestan por el futuro los que pasan a los libros de literatura, pero Valle-Inclán también apostó por un Modernismo retro y todos lo conocemos.

Sin desvelar demasiado el argumento, diremos que esa tía Marga es Marga Gil Roësset, escultora y poetisa enamorada de Juan Ramón Jiménez. Dicho amor no fue correspondido y la tía de nuestra Marga se suicidó, convirtiéndose así en un fantasma –la metáfora es de la autora- que ella tuvo que descubrir poco a poco, a escondidas. Esa parte de la infancia nos recuerda el mundo de los folios con la marca de galgo, los tinteros, las plumas, los ascensores forrados de madera… Nuevamente un mundo que ha desparecido y que Marga Clark inmortaliza en su novela, como ya hiciera el propio Ramón María del Valle-Inclán con los pazos de blasón en la fachada, los curas que hablaban latín –latines le gustaba decir a él- o las Guerras Carlistas.

Gracias Marga por tu creación, invito a que nuestros lectores la disfruten de con esos ojos, que entren en la obra como yo he entrado y se emocionen todo lo que puedan, que para eso se ha hecho este esfuerzo, aunque la intención inicial es la del homenaje a Marga Gil Roësset, y vaya si se logra.


En el aspecto formal, sobriedad y belleza se dan la mano en una combinación de imágenes en blanco y negro y celeste muy acertada, que la disfruten.

 

11/06/2011 01:23 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

HOY VISITO LA UNED CALATAYUD PARA HABLAR DE 'CASABLANCA'

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Yo sí soy mitómano. Y mujerista. Como dice Fernando Trueba, he ido muchas veces a enamorarme al cine. He ido al cine y me he enamorado. Me he asomado a la pantalla del televisor y me he enamorado. Ingrid Bergman es una de las mujeres imposibles de mi vida. Una de tantas. Me gusta casi siempre: en ‘Luz de gas’, en ‘Encadenados’, en ‘Casablanca’, en ‘’¿Por quién doblan las campanas?’, en tantas y tantas películas... Qué ojos, qué belleza tranquila, qué delicadeza, qué sensual desorden del rostro de súbito, qué capacidad de atrapar todos los gestos y todos los arrebatos. Esta tarde, en la UNED de Calatayud, tengo que hablar unos instantes de la película ‘Casablanca’ (1943) de Michael Curtiz, en un ciclo que organiza en la UNED José Verón, el fotógrafo poeta. Una película de amor y de intriga, de libertad y de opresión, de grandes personajes principales y de inolvidables secundarios, una película sobre la lealtad, el deber y la amistad. Siempre me ha gustado, y me sigue gustando, aunque sean tantos, tantos, entre ellos el gran Umberto Eco, los que la ponen a morir: la califican de aleatoria, inverosímil y sentimental. Me gusta Bogart, muchísimo, su cinismo estudiado, me gusta Ingrid Bergman: la mujer por excelencia. La actriz. El volcán de dulzura, la brasa dormida. La serena pasión de vivir, de soñar y de entregarse. Me gusta ‘Casablanca’, que también me hace pensar en Jorge Semprún, el atractivo caballero del cabello de plata eterna.

 

Miro esta imagen y me parece realmente conmovedora. El arte de la interpretación llevado a su máxima expresión. El artificio sublime de la verdad.

BORRADORES, A LAS DOCE, DESDE EL IAACC PABLO SERRANO

Esta mañana, a las doce en Aragón Televisión, se redifunde el programa 'Borradores' grabado en el IAACC Pablo Serrano. Participan: su directora Marisa Cancela, el arquitecto José Manuel Pérez Latorre, y se ven las exposiciones de Pablo Serrano y el proyecto ‘Noreste’. También se ofrece un pequeño reportaje de ‘La noche en blanco’ con Mariano Anós, Nico Cassinelli, Fernando Burbano, Nacho Escuín y Manuel Forega, entre otros. Ana Alcolea habla de su nueva novela, ‘La noche más oscura’, que sucede en Noruega, en un faro, y Patricia Almarcegui explica las claves de su novela ‘El pintor y la viajera’, sobre Ingres y Lady Montagu. El programa se completa con un reportaje sobre ‘Visión emocional de una ciudad’, que se exhibe en la Lonja y en el Museo Camón Aznar, y con una visita a la exposición sobre el Ebro y sus riberas, ‘Diario de un río’. Creo que visualmente es uno de los programas más bonitos que hemos hecho, y llevamos casi 250, cinco años ininterrumpidos.

 

*Una pieza de Serrano de la serie 'El drama del objeto'.

04/06/2011 11:23 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LOS BLOGGERS A LA LONJA Y AL MICAZ

Recibo esta carta de Chema Moncasi, que valora en exceso el efecto llamada de este blog:

Estimado Antón, buenos días;


Adjunto convocatoria para la visita de bloggers/tuiteros a celebrar hoy a la exposición "Visión emocional de Zaragoza". En la misma se presentará la iniciativa "QR" para artistas noveles que quieran servirse de las redes sociales y tecnología para promocionar sus obras. 

Nos encantaría nos acompañaras y si lo puedes difundir mejor que mejor. Es una excelente manera de reforzar nuestro apoyo a la cultura. Gracias. 

Saludos, 
Fernando & Chema (619259285)

@MoncasideAlvear
@fernand0

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Zaragoza Cultura 2.0 organiza hoy una visita de bloggers/tuiteros a la Exposición “Visión emocional de una ciudad”<http://zgzc20.tumblr.com/post/5804352124/zaragoza-cultura-2-0-organiza-una-visita-de>

·         Mañana, martes 31, Zaragoza Cultura 2.0 organiza una visita de bloggers/tuiteros a la exposición “Visión emocional de una ciudad”.
·         La visita se enmarca dentro de los objetivos de esta plataforma que es acerca la cultura a la comunidad 2.0 y que los museos/escritores/pintores/artistas participen en la red.
·         Presentaremos la iniciativa código “QR” para artistas noveles: un sistema para almacenar información en un código de barras bidimensional  que permiten promocionar la obra vía dispositivos móviles.

Convocatoria

Fecha: 
31 de mayo de 2011.
Hora: 19 horas.
Lugar de encuentro: Palacio de la Lonja (Zaragoza)
Duración: 2 horas (aprox.)
Nuestros anfitriones: Los dos comisarios de la muestra

Máximo: 
Últimas plazas (Por riguroso orden de confirmación)
Se ruega máxima puntualidad

——
Confirmaciones

Twitter
:
Escribiendo: @ZGZc20: Confirmo asistencia a #VisionemocionZgz

Facebook: En el muro

CARTEL DE ACTÚA: CINE SOLIDARIO

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Mañana comienza el Festival Actúa. La sesión de mañana la coordino yo y la del jueves Miguel Mena. Los cortos son comprometidos y de mucho interés. Como veis, la entrada es libre.

31/05/2011 10:29 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

FÉLIX ANAUT Y GONZALO ALONSO: LA BELLA ALIANZA DE LA PINTURA Y LA MÚSICA

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Una melodía pictórica y musical para Zaragoza

 

[Félix Anaut presenta en Cajalón la exposición pictórica ‘Zaragoza: Visual Simphony’, a la que Gonzalo Alonso ha puesto música para cuarteto de cuerda, piano y para la voz de Marta Almajano]

 

 

 

Félix Anaut (Zaragoza, 1944) es uno de esos personajes que parecen inventados por un fabulador desbordado. Desde su nacimiento, su niñez en Escolapios, su juventud plena de aventuras y de tránsitos, su residencia en Ibiza, París, Londres, Dublín, Belfast, Tánger, Madrid o en las afueras de Daroca: todo en él ha sido un tanto excesivo, vértigo, furia de vivir. Esa extraña forma de existencia ha cristalizado en una obra pictórica muy personal, que a veces dialoga con Malevich, a veces con el Grupo Cobra, con Goya, con Kandinsky y Klee, y siempre, siempre brota de su pasión por el color y la forma, de su pasión por la música: Telemann, Mozart, Bach, Haendel. Desde hace algunos años, Félix Anaut reside en el campo, en Lot-et-Garonne (Francia), y allí trabaja a su antojo. Ha sido distinguido en diversos lugares, entre ellos en Florencia. Tras tantos viajes y regresos, Félix buscaba el sosiego, cuidaba sus lienzos o se trasladaba a Bandaliés para realizar obras de cerámica.

Un día empezó a pintar óleos a los que administraba música: la música que oía, la música que soñaba, la caligrafía expresionista de las notas pintadas en diversos tonos. Y en un arrebato pensó que quería hacer un proyecto: ‘Zaragoza: Visual Simphony’, la Sinfonía Visual de Zaragoza. Apuró bocetos, realizó dibujos, concibió piezas de cerámica, desplegó lienzos, y habló con Cajalón y con dos arquitectos inquietos: Carlos Buil y Ricardo Marco. Estos le hablaron de un músico, Gonzalo Alonso –ex Días de Vino y Rosas, ahora El Hombre Azul, cuando se mueve en la música pop: Gonso tiene alma y talante de estrella-, y éste fue a verlo trabajar. Vio sus piezas, conoció a su compañero y colaborador Corey (del que suele decir Félix: “Me rescató, me salvó”), y concibió su propia ‘Sinfonía’ de Zaragoza para cuarteto de cuerda, piano y voz.

Así, al proyecto pictórico inicial se le sumó una pieza musical de unos quince minutos que tiene la fuerza y el ritmo de Gonzalo Alonso, que ha contado con Juan Bernués y Alberto Tundidor (violinistas), Miguel Zarazaga (viola) y Pilar Juan (violoncello), y con una maravillosa sorpresa: la voz de la soprano Marta Almajano. El doble proyecto se presentaba el pasado martes en Cajalón: primero se oyó la composición, dividida en dos partes, un preludio y una aria, en la que Marta Almajano tenía la fuerza incontenible de un oleaje: la fuerza, el movimiento, el aleteo, la belleza de la espuma, el temblor de un latido de agua. El concierto, con el propio Gonzalo Alonso al piano, fue espectacular: el compositor llevó los sonidos a su terreno, pero no olvidó en ningún instante que muchos de los cuadros de Félix Anaut habían nacido mientras este oía música barroca. La letra es del propio pintor y en ella pide explicaciones a Dios o a los dioses acerca del destino del creador, de su destino y de su lugar en el mundo.

Luego, con la emoción impresa en la piel, el numeroso público bajó a la exposición. No hay que llamarse a engaño: la muestra tiene la factura de un proyecto de ‘variaciones sobre un tema’. El tema, claro, es la música, las notas, el pentagrama, las corcheas… Pero es, sobre todo, un curioso y apasionado ejercicio pictórico, de arrebato y desgarro, de poesía y suavidad, de colores poderosos y mitigados, de belleza y delirio y de brutalidad en ocasiones. Es una muestra que presenta en su ciudad y ante sus paisanos a un creador más bien irreductible, que vivió peligrosamente durante algunos años. Él como Labordeta, decía de Zaragoza que la amaba y la odiaba. Ahora, vencidos algunos de los demonios de la memoria, Félix Anaut se siente feliz en la Cesaraugusta matricial, en el Antiguo Casino Mercantil y consigo mismo. Félix Anaut ha sido recientemente objeto de un libro: ‘Felix Anaut. His life&work’ (2010) de Michael Simonow, que es un libro catálogo de su obra y que contiene una larga conversación, en inglés, francés y español.

29/05/2011 10:07 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PACO RALLO EXPONE EN BARCELONA

El pintor y escultor Paco Rallo (Zaragoza, 1955) expone en las salas del Institut Français de Barcelona una selección de sus obras, bajo el título ‘La indisciplina del pensamiento’, donde se mezclan sus dos facetas: la de pintor y la de diseñador, en ambas muy activo. Apasionado de las imágenes, enamorado de la fotografía, en el cuidado catálogo, la historiadora del diseño Raquel Pelta recoge estas frases de Rallo: “El artista, el creador, ha pasado a ser un mago-diseñador, un cleptómano icónico, objetual y un ávido recolector de recursos que maneja desde el pensamiento”. Dice Pelta “Si hay algo que define el trabajo de Paco Rallo es, precisamente, ese ‘Arte en todo’ o ese ‘Espacios de confluencia’, pues ninguno de los dos títulos es casual y ambos son, en gran medida, una auténtica declaración principios”. Subraya su actitud vital, y recuerda que ahora trabaja en el estudio Camaleón con Manuel Strader después de haber realizado una intensa tarea en otros proyectos: monta exposiciones, diseña, maqueta, dibuja, concibe espacios escénicos. Colabora con fotógrafos como Antonio Ceruelo. En el catálogo se recogen multitud de imágenes de impresión digital que resumen las infinitas direcciones de su trabajo, la poética de la invención, mediante la pintura, el dibujo, el vídeo, la fotografía, el objeto encontrado o el diálogo con pintores minimalistas como Malevich o algunos instantes de Eduardo Arroyo, como se percibe en el motivo de la portada del catálogo.

 

Paco Rallo. La indisciplina de la estética. Institut Français de Barcelona. Calle Moiá 8. 08006 Barcelona. La muestra permanecerá abierta hasta el 31 de diciembre. Una obra en colaboración con Antonio Ceruelo.

JORGE GAY EXPONE EN MADRID, EN BAT

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Jorge Gay expone en Madrid, en la galería BAT (Alberto Cornejo) la exposición ’Los Ojos del corazón’. Me manda tres textos: uno dedicado a los pintores, otro que explica el concepto de la muestra y el texto de su bellísimo libro ilustrado, ’Biblos’, que se publicó recientemente.

 

 

a los pintores

 

 

Pintores, poetas de la ausencia y de las fronteras del alma, olvidados del presente urgente, que queréis seguir viviendo entre la luz turbadora de Zattere, la plúmbea de París o la radiante y pulcrísima que envenenó los Alpes.

Pintores que surcasteis mares buscando el cardumen centelleante que hirió vuestros ojos y a la pintura fuisteis, como se iba  a la ilustrada Trieste,  a ofrecer los frutos recogidos. Pintores, exiliados, que amáis lo que merece amarse y habéis quedado aturdidos por los vientos que gritan incesantes: ¡Qué error, que osadía, creer tener todavía la belleza en los ojos!

 Amigos no temáis,  aunque la luz  venerada  narcotice y termine cegando  y el precio del esfuerzo se esparza inerme por las playas del mundo, os invito a arrancar la hiel de vuestros peces aún vivos y de nuevo a frotar con ella vuestros ojos para volver a ver.

La travesía  sigue.

La exploración no acaba.

 

 

 

LOS OJOS DEL CORAZÓN

 

Los ojos del corazón son los que ven el paisaje de dentro.

Los que palpan  la forma en la penumbra, los que oyen el roce de los astros.

Dicen que nacemos con ellos, pero son ciegos hasta no frotarlos con la hiel de los peces.

 

 

 

 

BIBLOS

 

Hace muchos, muchísimos años, de una ciudad cualquiera,

salió un caballo a buscar jinetes para llevarlos lejos.

El caballo se llamaba Biblos. Era bello, luminoso y alto.

Quienes tuvieron la suerte de viajar con él cuentan que

cruzaron desiertos, hielos y ensombrecidos mares; rutas

inmensas que les hacían sabios y sentirse libres: igual

exploraban la feracidad de la selva que se asomaban a la

infinita oquedad de los hombres. Llegaron a ver el alma del

aire y el rostro de los astros.

De tanto esfuerzo acumulado, un día, Biblos murió.

Los que con él viajaron afirman, sin embargo, que se les aparece

en sueños. Como un dibujo acuoso recortado en la sombra,

lentamente se acerca a sus oídos y con voz ronca les susurra una

frase que parece llegada de lugares remotos: “Cuando vuelva a

encontrar las palabras capaces de explicar el mundo os las diré

una a una. Con ellas podréis seguir contando vuestros cuentos.

Cultivadlas. Mantenedlas vivas. Cuidadlas como cuidan las

madres de sus hijos. Ellas os harán creíbles a la nueva mirada

de los hombres y ablandarán su helado corazón en flor”.

Después Biblos desaparece, no sin antes dejar un rastro

perfumado en las estancias.

Esta fragancia despierta a los durmientes.

Envueltos en ella, los jinetes que fueron, se levantan raudos a

cruzar la vida, aunque un viento incierto aturda sus arterias

o invada gélido la quietud del alba.

 

22/05/2011 13:24 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PREMIO DE ILUSTRACIÓN PARA HELENA Y ANTONIA SANTOLAYA EN CANARIAS

LA OBRA “NADA EL PENSAMIENTO” OBTIENE EL PREMIO

DEL VI CONCURSO INTERNACIONAL ÁLBUM ILUSTRADO

BIBLIOTECA INSULAR DEL CABILDO GRANCANARIO

El mago Vicente Almazán todo lo ve y así vio a Antonia y a Helena, dos 'hermanas de hecho en la creación'.

El jurado de la sexta edición del “Concurso Internacional Álbum Ilustrado Biblioteca Insular Cabildo de Gran Canaria” ha otorgado el premio de la convocatoria impulsada por la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo grancanario y la Editorial Edelvives, a la obra Nada el pensamiento, escrito por Helena Santolaya e ilustrado por la autora Antonia Santolaya Ruiz-Clavijo.


El jurado del citado concurso, dotado con 8.500 euros para el primer premio y 2.000 euros para el premio especial Autores Canarios, destaca la coherencia y la combinación perfecta entre el texto y las ilustraciones logradas en la obra ganadora.


El jurado, integrado por la ilustradora peninsular Elisa Arguilé Martínez, Dolores Soto Díaz, profesora de la Escuela de Arte y Superior de Diseño Gran Canaria, el escritor Pablo Albo y la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo grancanario, Luz Caballero, actuando en calidad de presidenta, decidió otorgar el premio especial en la modalidad de Autores Canarios, dotado con 2.000 euros, a la obra La gota, con texto e ilustraciones del autor Daniel Martín Castellano y la ilustradora Rosa Delia Marrero Santana. Según recoge el acta del jurado se otorga este premio por su valor poético así como por la utilización de la técnica del lápiz de color que imprime ternura a las ilustraciones.

La ganadora del premio convocado por el Cabildo grancanario, la zaragozana Helena Santolaya, es Licenciada en Filología Hispánica y en Bellas Artes. Ha sido docente y ha coordinado congresos como el dedicado al escritor Jaime Gil de Biedma y a su generación poética, entre otros. Por su parte, la ilustradora Antonia Santolaya es licenciada en BBAA por la Universidad Complutense de Madrid. Ha obtenido el premio Apel-les-Mestres por su libro ‘Las damas de la luz’, que ha editado Destino. Es también autora de las ilustraciones de los volúmenes ‘Isadora Duncan, la bailarina del mar’, ‘Nico y el bebé estrella’, ‘María Zambrano’, ‘Martín y la pirata Candela’, ‘Cuentos y leyendas de Japón’ y ‘Un día de estos’.

 

[Ayer, en el Teatro Principal, en la presentación de la ‘Poesía reunida 1945-2010’ (Eclipsados, 2011) –oficiaron Ángela Labordeta, Antonio Pérez Lasheras, Alfredo Saldaña y el editor Ignacio Escuín-, Helena Santolaya me dio esta buena noticia. Y esta mañana me ha escrito un correo. Y me dice: “La verdad es que me hizo mucha ilusión que una ilustradora del calibre de Antonia Santolaya me propusiera una colaboración. Yo conocía muchos trabajos suyos y todos me parecían geniales. Pero es cierto también que cuando vi las ilustraciones sobre las que tenía que trabajar casi me muero del susto, porque no tenían nada que ver con lo que yo conocía de ella. Me costó meses encontrar la manera de hilvanar un discurso que abrazara las ilustraciones. Antonia fue muy paciente conmigo y, sobre todo, tuvo una confianza absoluta en mí, cosa que le agradezco profundamente. Aunque creo que el resultado final es de verdad bueno, no estoy acostumbrada al reconocimiento. ‘¿Habré hecho algo mal -pensé- para que me premien?’.  (…) La alegría del premio se multiplica por mucho al compartirlo. Compartir premio y apellido nos convierte a Antonia y a mí en ‘hermanas de hecho’”. Así, ya era sabido, es Helena Santolaya, artista, activista, madre y abuela joven en la vida. Conozco a Antonia Santolaya, es una mujer encantadora, suave y tímida, suele venir mucho por Aragón, participa en los congresos y encuentros de cuadernos ilustrados de Clara Marta y comparte la vida y algunos hijos y sueños con el dibujante e ilustrador Enrique Flores.]

18/05/2011 08:28 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

CANO, UN CURSILLO DE ILUSTRACIÓN

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José Luis Cano, el gran ilustrador y humorista, va a impartir este verano, del once al diecisiete de julio, en El Frago y con la Fundación ‘El Frago Ana Aragüés. Memoria y futuro’ un cursillo de ilustración. Habrá humor asegurado, muchas tertulias, piscina y muchos dibujos.

Le pido más información a José Luis y me envía esta nota:

"Para la RAE, la segunda acepción de la palabra 'ilustración' es:  Estampa, grabado o dibujo que adorna o documenta un libro.

En este curso trataremos de enmendar la plana a los señores académicos, explorando otras relaciones (que ya existen hace tiempo y que no se reducen a adornar o documentar) entre la imagen y el texto.

(A modo de ejemplo: Ajubel, ilustrando “Robinson Crusoe”, ha conseguido prescindir del texto.)

En el cursillo sólo nos ocuparemos de crear las imágenes correspondientes a los textos que hayan sido aportados por cada uno de los asistentes, unos textos que pueden estar escritos por él o por cualquier otro autor, unos textos de cualquier género literario (o no: pienso, por ejemplo, en un hipotético texto sobre la flora de la zona), unos textos breves, eso sí, para poder ilustrarlos en una semana.

Cada participante deberá traer también su material para trabajar: pinturas, pinceles, papeles, reglas, lápices, etc., contando con que se pueden utilizar todas las técnicas excepto las digitales, por falta de infraestructura.

Cada participante decidirá, así mismo, el formato de ilustración en el que prefiere trabajar.

Se intentará, si hay tiempo suficiente, encuadernar de algún modo sencillo los libros de cada uno y con ellos montar, el último día, una pequeña exposición de todos los trabajos”.

09/05/2011 09:50 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ALBERTO ANDRÉS EXPONE 'CARNE CRUDA' EN EL TORREÓN FORTEA

Recibo esta nota del ceramista y animador cultural Alberto Andrés:

El próximo martes10 de mayo a las 19:00 h. inauguro la exposición CARNE CRUDA en el Torreón Fortea de Zaragoza (Plaza San Felipe). 
Las obras que presento son producto del imaginario surgido a partir de un edificio que tras ser sala de despiece y venta de reses, se utiliza de prostíbulo.
*Todas las obras que cuelgo aquí son de Alberto Andrés.
09/05/2011 00:43 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

CARLOS CARNICER EXPONE EN CRIVILLÉN

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Carlos Carnicer Cañada, Charly Cañada, es un artista muy vinculado a la Comarca Andorra Sierra de Arcos. Por eso presenta su exposición ‘Studies of’ en Crivillén, en el Centro de Arte Contemporáneo. Se trata de una colección de 25 reinterpretaciones muy personales de pinturas muy conocidas. Carlos Carnicer es profesor en la Academia de pintura Cañada, fundada por su abuelo, el pintor de Oliete Alejandro Cañada, y cuya labor continúa él su madre Mª Ángeles Cañada. Miembro por lo tanto de una saga de extraordinarios pintores: sobrino de Nati Cañada, también, y hermano de otra estupenda pintora: Clara Carnicer. Carlos Carnicer empieza con gran fuerza y con un peculiar sentido del color, de las texturas, de la materia.

28/04/2011 10:24 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

BLOGGERS EN EL MUSEO PABLO SERRANO

BLOGGERS Y TUITEROS EN EL MUSEO PABLO SERRANO

 

La cita

 

Fecha: hoy, martes 26 de abril.

Hora: 19 horas.

 

Asistentes

 

La convocatoria va dirigida a los miembros de la comunidad 2.0, aragoneses o no, que no asistieron a la primera visita del pasado 5 de abril o los quieran repetir de nuevo.

 

El objetivo

 

Es claro y dual: acercar a los bloggers/tuiteros a la cultura, a través de iniciativas como visitas a museos, organización de eventos que promocionan nuestra ciudad y cultura en el mundo; y, segundo, animar a los museos e instituciones culturales de nuestra comunidad a participar en la red, en el 2.0 (dospuntocero).

 

Organiza

 

“Zaragoza Cultura 2.0”: Blogtwitter y facebook.

 

Confirmaciones

 

Twitter

 #museosentwitter #pabloserrano #zgzc20 @IAAC_PSerrano @ZGZc20

 

Blog

http://zgzc20.tumblr.com/

 

Facebook

 http://www.facebook.com/pages/Zaragoza-Cultura-20/

 *Me escribió anoche José María Moncasi de Alvear y me pidió si podía colgar esta visita en el blog. Aquí está. La imagen es de flickr. Que sea fructífera la visita.

J. A. GIMÉNEZ MAS EXPONE SU COLECCIÓN ORIENTAL EN PINA DE EBRO

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[El médico José Antonio Giménez Mas, de Anatomía Patológica, nacido en Zaragoza en 1950, es un extraordinario coleccionista de arte oriental. Empezó por el arte chino y poco a poco, a raíz de sus estudios y contactos con Elena Barlés y David Almazán, también se ha interesado por el arte japonés. A partir de hoy, en Pina de Ebro, expone una selección de sus obras y de los libros que posee.]

 

Cuelgo aquí una pequeña nota-carta de José Antonio y unos fragmentos del catálogo, donde él explica las obras, las técnicas, los significados simbólicos. José Antonio es, en el fondo, un orientalista apasionado por la China y el Japón antiguos.

 

NOTA-CARTA 

Me complace hacerles partícipes de la Exposición ’Archipiélago perenne. El camino de la Tradición de Oriente’ en la que, en seno de las 8ª Jornadas sobre Creación Literaria en Aragón, este año dedicadas a la Literatura Oriental, se presentará una muestra de una colección de Arte japonés integrada por pintura tradicional, caligrafía, grabado ukiyo-e y libros.

 

Fecha de inauguración de la exposición: Domingo, 24 de abril de 2011, 19:30 horas.

  

José Antonio Giménez Mas

 

ARTE ORIENTAL

En el seno de las Octavas Jornadas sobre creación literaria

en Aragón, y como complemento a las conferencias, el

Ayuntamiento de Pina de Ebro se complace en presentar

esta muestra procedente de la Colección de Arte y

Literatura Oriental de José Antonio Giménez Mas.

La colección se compone principalmente de pintura y

grabado japonés y reúne obras de temática tradicional de

varios siglos de antigüedad.

La muestra se estructura en un recorrido temático que

incluye símbolos de la tradición de Oriente como bambúes

y orquídeas, caligrafías y poetas, arte Zen y Yamato-e,

teatro Noh y teatro Kabuki (Ukiyo-e).

 

PRESENTA:

JOSÉ ANTONIO GIMÉNEZ MAS (Zaragoza, 1950).

Comparte su profesión de médico con su fascinación por el arte

y la cultura de Extremo Oriente cuyo conocimiento ha cultivado.

Fotógrafo y pintor, ha realizado varias exposiciones públicas.

Su última obra: ‘21 poemas para el largo viaje’, es una secuencia

de poemas expresados a través de un triple lenguaje: literario,

escultórico y fotográfico (Urban Gallery, Barcelona).

Partiendo del viaje como alegoría de la vida, la exposición

os invita a recorrer un camino que iniciado en el lenguaje

de los símbolos (ciruelo, orquídea, bambú, crisantemo,

etc.) transita hacia la ceremonia del té, el bushido

(espíritu de samurai), la caligrafía, la poesía y los poetas.

El arte Yamato-e y el Zen están presentes y conviven

armónicamente.

 

TEATRO NOH

Surge en el siglo XIV, periodo feudal Muromachi. Está

impregnado de la austeridad del Budismo Zen y del

Bushido con los que convive. Se trata de un espectáculo

ritual, aristocrático, minoritario desde sus orígenes

y con un gran componente espiritual que orienta al

espectador hacia una mirada interior.

 

UKIYO-E

Literalmente, imágenes del mundo flotante, se refiere a

la vida que fluye, el día a día. Se trata de un arte gráfico y

popular que se desarrolló en el Periodo Edo (1615-1868)

cuyas planchas de grabado se realizaban en madera

tallada (xilografía). Abarcó una temática muy variada,

entre ellas, el teatro Kabuki.

 

*Retrato de José Antonio Giménez Mas realizado por José Antonio Duce, un maestro del retrato, entre otras cosas.

24/04/2011 10:25 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

TRES NOCHES CON GABINO EN EL TEATRO PRINCIPAL DE ZARAGOZA

[El actor Gabino Diego es muchas cosas. Un actor especial, con gran sentido del humor. Y es, además, un espléndido coleccionista de fotografía. Recuerdo que hace años me llamaba para preguntarme por tal o cual fotógrafo: Tony Catany, Virxilio Vieitez, Isabel Muñoz, Ramón Masats, y muchos y muchos otros. Desde cualquier lugar de España. Hacia 2003 empezó a desarrollar un espectáculo, ‘Una noche con Gabino’, que dio sus primeros pasos en Alcorisa. Ahora, ocho años después, vuelve al Teatro Principal: esta noche a las 21 horas, mañana a las 22 y el domingo a las 19, Gabino Diego regresa con ‘Una noche con Gabino ocho años después’, donde ha incorporado también a Obama o a Rodríguez Zapatero. Recupero una entrevista que le hice a Gabino con motivo del estreno del espectáculo. Han cambiado algunas cosas, pero no la ironía, el sentido del humor y la gracia del zangolotino Gabino Diego: soltero, coleccionista y padre de una hija en la vida.]

 

Soy actor, imitador, showman, un contador de historias”



Gabino Diego es un hombre de obsesiones. Primero descubrió a Javier Tomeo y se convirtió en su autor de cabecera. Y luego empezó a darle vueltas a un monólogo, “Una noche con Gabino”, que ha realizado más de 300 [ahora muchas más: me dice Gabino que serán unas 700] funciones por toda España y que hoy se presenta en Caspe..

Ese monólogo, ¿qué es: una promesa o una petulancia?

Quizá lo primero. La función tuvo varios títulos, uno de ellos, “Los burros volando”. Había muchas ideas por ahí dando vueltas. En cierto modo, es una noche con el brujo, con el contador de historias, con el actor que tiene la facultad de vivir muchas vidas y contarlas, con la persona que interpreta a muchos personajes...

Entonces, ¿no hay nada de sexo?

Santiago Segura me decía que el título debía ser: “Una noche con Gabino... y el sexo aparte”. “Una noche con Gabino” es una hora y veinte minutos conmigo y con otros muchos personajes a los que doy vida. Es como un viaje en el que hay trozos de mi propia carrera y el intento de un actor de encontrar un hilo conductor para contar cosas que me han pasado que invento, canciones, poemas, porque todo parece discurrir de manera improvisada...

¿De manera improvisada? Si lleva usted muchos años con este proyecto en la cabeza...

Sí, pero es que soy muy disperso. Tengo muchas cosas en la cabeza, quieres contar unas cosas y acabas contando otras, piensas en un personaje y de golpe te sale otro. De ahí la necesidad del hilo conductor para poner en orden todos esos deseos. En “Una noche con Gabino” también se habla del sueño de la mujer de tu vida o de las malas críticas.

¿De las malas críticas?

Sí, sí. Para un actor es muy curioso eso del éxito y del fracaso, y yo lo toco pero en clave de humor. Para mí lo importante es que haya humor. Bueno, las críticas negativas, en escena, son muy divertidas. Me hicieron algún daño al principio, y ya las he superado. A la gente le hacen mucha gracia.

¿Cómo es su sentido del humor?

Es difícil definirlo. Un crítico de Málaga ha dicho que en el montaje yo soy muy bueno, que me falta mala leche. Es mi opción. A mí me gustan mucho personajes como Albert Pla o Leo Bassi, fui a ver su obra “Doce de septiembre” hasta cuatro veces, que no se corta ni un pelo, pero yo soy de otra manera. Por supuesto que hay críticas a determinadas cosas que me preocupan...

¿Por ejemplo?

A la época escolar que yo pasé. Fue un periodo muy duro: me echaron del coro, y a mí lo que me gustaba era cantar, y me suspendían en todas las asignaturas.

Antes de hacer “Una noche con Gabino” estaba usted obsesionado con el aragonés Tomeo...

Es cierto. Antes de hacer este monólogo, yo quería hacer “El cazador” de Javier Tomeo porque me quedé fascinado, me gustó muchísimo. Lo conocí después y leí algunos otros libros suyos, llenos de humor y de surrealismo. Fui con esa novela a ver al guionista Rafael Azcona. Me dijo, cuando le conté mi idea de hacer yo solo a todos los personajes: “Te va a resultar cansadísimo”. Cambié de plan y le rindo un pequeño homenaje en la obra, y es él quien me ha escrito el programa de mano. Siempre me ha animado.

¿También ha incorporado esas cosas o encuentros surrealistas que le suceden con personajes un tanto extravagantes?

Desde luego. Para mí es esencial el contacto con el público, con los amigos, con los taxistas. Todos me dan historias y al interpretarlos creo que se nota algo que ha advertido Tomeo: que he aprendido a quererlos.

¿Qué se siente usted en realidad: imitador, actor, showman?

¿Qué es imitar y actuar? Showman lo han sido en muchos momentos de su carrera Steve Martín, Billy Cristal, Robin Williams o el propio Woody Allen. Yo soy actor e imitador: incorporo personajes e imito a otros conocidos como Aznar, Fernán Gómez, el Rey Juan Carlos I, Gurruchaga, pero estoy seguro de que muchos de los personajes que aparecen aquí, bien maquillados, podrían salir en las películas. Los imitadores son actores. Yo admiro muchísimo a Cruz y Raya, Martes y Trece, cuando estaban en activo, Faemino y Cansado, y uno de mis ídolos es Pedro Reyes, que sale en el “Club de la comedia”.

¿Debe algo “Una noche con Gabino” a “El Club de la comedia”?

Yo creo que no. No es un invento de ahora. Aquí hemos tenido a Pepe Rubianes, Gila o Pedro Reyes. Se hacían monólogos antes y eran fantásticos. Y el mío es una reflexión sobre la identidad del autor y del ser humano que soy.

Por cierto, ¿a qué se debe esa obsesión suya por los acentos?

Me gustan. Animan la función. En el arte debe haber riesgo. Cada acento te da una manera distinta de caminar, de moverte, e incluso de sentir. Una acción externa te modifica dentro. Hago cubanos, gallegos, andaluces o maños. Soy actor, imitador, showman, un contador de historias...

LOS PREMIOS ESPIELLO 2011

 [Dolores Galindo, jefa de prensa del Festival Espiello de Cine Etnográfico de Boltaña, nme envía gentilmente todo el palmarés del certamen y me cuenta el gran salto cualitativo que ha dado. Ha tenido eco hasta en algunos periódicos de Inglaterra.]

 

'IN THE BAZAAR OF SEXES', UN DOCUMENTAL SOBRE MATRIMONIOS TEMPORALES EN IRÁN, GANADOR DEL ESPIELLO 2011

 

El palmarés de la novena edición de Espiello consagra a la Muestra como un referente mundial en la difusión del documental etnográfico.

 

El canto emocionado de Mariem Hassan, Mención Especial de Espiello da paso a una brillante entrega de premios entre gritos de “Sahara libre”

 

“Es el acontecimiento cultural más importante de Aragón”, dijo Mª Victoria Broto, Consejera de Cultura del Gobierno de Aragón

Cristina Argota e Iván Golovnev, galardonados por Espiello.

 

Los premios Espiello 2011 se fueron este año, el pasado fin de semana, a Australia, Austria, Argentina, Ecuador, Suiza, Camboya, Madrid y Galicia. De la calidad y la originalidad de los 23 documentales seleccionados a concurso pueden dar fe las cuatro mil personas que han acudido durante los nueve días de proyecciones al Palacio de Congresos de Boltaña (Huesca).

La realizadora Sudabeh Mortezai con su documental “In the Bazaar of Sexes” es la ganadora del premio Espiello (1500 euros más trofeo). En la película Mortezai habla del 'sigheh', práctica chiíta mediante la que se establecen matrimonios temporales que pueden durar desde una hora a toda una vida. Un soltero de mediana edad, una madre divorciada y un joven mullah son los protagonistas de este retrato de las relaciones íntimas entre sexos en Irán. Mortezai, nacida en Alemania y criada en Teherán y Viena, recogió el premio con emoción, satisfecha por haber abierto una ventana a la realidad de su país. Dedicó su Espiello a quienes luchan por los derechos humanos, en especial a las mujeres de Irán.

El premio Espiello Choben al mejor documental realizado por menores de 30 años, dotado con 800 euros y trofeo, ha sido otorgado a “Baltazar Ushka, el tiempo congelado” de Jose Antonio e Igor Guayasamín (Ecuador). La película narra la vida del último hielero del volcán Chimborazo. Guasamín agradeció en su discurso la existencia de un festival etnográfico “algo que no es muy común”, dijo.

El jurado este año ha decidido repartir dos accésit especiales dotados con 400 euros cada uno,  valorando el trabajo de los realizadores más jóvenes, a “Boteros”  de Martin Turnes (Argentina) y “Mulleres Da Raia”  de Diana Gonçalvez (Galicia, España).  El primero habla de la situación de unos conductores de botes a quienes un puente les hace replantearse su lugar en el mundo y el segundo es un viaje a las fronteras del norte de Portugal y Galicia.  Gonçalvez dedicó el premio a las mujeres de la frontera y prometió volver a Espiello en 2011 con un nuevo documental.

El Premio Espiello Pirineos ha quedado desierto y su dotación se destina a los accésits nombrados.

“Bunong Guu Oh – Bunong´s Birth Practices” es la ganadora del Espiello Rechira, al mejor trabajo de investigación, dotado con 800 euros y trofeo. La película coproducida entre Suiza y Camboya y dirigida por Tommy Mendel habla de los cambios que la “medicalización” introduce en las tradiciones ligadas al parto y al nacimiento en la etnia bunong. Mendel acudió a recoger el premio y en un correcto castellano agradeció el apoyo al uso del audiovisual en las investigaciones antropológicas y a la difusión de los trabajos en esta área.

El premio del  público (500 euros más trofeo) ha sido para “Contact”, una película australiana en la que la protagonista, Yuwali, narra el momento en el que un equipo de blancos que van a lanzar un cohete espacial la sacan del desierto junto a un reducido grupo de aborígenes para evitar el peligro de los desechos espaciales.

La Asociación Española de Cine e Imagen Científico ha concedido el premio “Guillermo Zúñiga”, dotado con trofeo y diploma, a “Pueblos Originarios III: Pilagá Bañado La Estrella”, de Ulises Rosell (Argentina), un documental sobre dos indígenas que han visto sus tierras inundadas por obras hidráulicas que salen a cazar anacondas en una canoa. Cristina Argota, responsable del INAPL de Argentina, recogió el premio. Cristina, a su vez, entregó a la Muestra de Documental Etnográfico de Sobrarbe una distinción por su labor difusora: un hacha de la cultura Tehuelche (patagones). Patricia Español recogió este galardón.

El  premio al mejor proyecto para realizar un documental etnográfico escolar, dotado con material audiovisual por valor de 600 euros es para el proyecto “Rastros”, del colegio público Santa María de Lavapiés, Madrid.

La Consejera de Cultura del Gobierno de Aragón, Mª Victoria Broto clausuró la entrega de premios con grandes elogios a  la muestra que se ha convertido “en el acontecimiento cultural más importante de Aragón” y comparó la lucha de las mujeres como Mariem Hassan o Sudabeh Morzai por cambiar el mundo con la de las mujeres de Sobrarbe que en tiempos de la dictadura hicieron grandes esfuerzos y sacrificios por que sus hijos fueran más libres a través de la educación.

La cantante saharaui Mariem Hassan ha sido también protagonista en una entrega de premios de signo claramente femenino. Hassan ha recibido la Mención Especial y ha traído aires del Sáhara a este rincón del Pirineo, que la ha recibido con tímidos “esgarits” (el grito tradicional saharaui) que ella ha superado con maestría en un intenso concierto antes de la ceremonia de entrega.

Mariem no aprendió las canciones de su pueblo en las fiestas del Tambor, como ha sido tradicional entre los nómadas: las aprendió con una garrafa de agua en un campamento en Argelia. Lo hizo para poder transmitir mejor el mensaje de independencia para el Sáhara ya que confía en llegar a más corazones con la música que con los discursos políticos.  Entrevistada por Pepe Quílez, director de la televisión aragonesa, Hassan ha declarado que mira con atención lo que está ocurriendo en el mundo árabe a partir de la revolución tunecina pero que mientras que la democracia no llegue a Marruecos, la independencia del Sáhara no será posible. Al recoger el premio de manos de la Consejera de Cultura del Gobierno de Aragón los gritos de “Sahara libre” han llenado el Palacio de congresos.

Desde hace nueve años medio centenar de habitantes de la comarca de Sobrarbe, en la provincia de Huesca se han convertido en algunos de los mayores expertos del documental etnográfico en nuestro país: han visto alrededor de cuatrocientas películas formando parte de la comisión permanente de la muestra Espiello. Su trabajo ha sido fundamental en la selección de películas, en la recepción a los documentalistas que acuden al festival, en el reparto y recuento del voto del público, en la difusión en redes sociales… Todos ellos coordinados por la directora de Espiello, la técnico de cultura comarcal Patricia Español.

Espiello es el único festival de nuestro país dedicado exclusivamente al documental etnográfico y basa su prestigio en la independencia de criterio otorgado por esa participación de los habitantes de esta comarca pirenaica junto a la colaboración de autoridades mundiales en este campo del audiovisual: el director del Centro de Antropología Visual de la Universidad de Manchester, Paul Henley, la responsable Medios Audiovisuales del Instituto Nacional de Antropología de Argentina (INAPL)  Cristina Argota y el profesor de Antropología Visual de la Universidad Complutense José Carmelo Lisón formaron parte de Espiello en la pasada edición. Este “Sundance” del documental etnográfico se enorgullece de haber recibido este año 127 documentales de todos los rincones del mundo.

16/04/2011 10:15 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

'METRÓPOLIS': F. LANG, THEA VON HARBOU, GERDA MAURUS, Y CHE Y MOCHE

Fritz Lang y Thea von Harbou.

Anoche, con Carmen Gascón, fui a ver ‘Metrópolis’, la función de teatro, danza, cine y música de Che y Moche, un homenaje particular a la película de Fritz Lang, estrenada en 1927. Es un espectáculo muy especial, breve, intenso, de un gran equilibrio general, con una maravillosa y turbadora música de Víctor Rebullida, dirigida por José Marco. El montaje lo dirige el músico, actor y dramaturgo Joaquìn Murillo. Esta ficción, que transcurre en 2026, fue concebida por la mujer de Lang, Thea von Harbou, un siglo antes y fue publicada en una novela en 1926. Esta tarde, a las 20.15, se realiza la tercera y última función en la sala Mozart del Auditorio. En la función me encontré con muchos amigos –Santiago Gascón y Araceli, Esther Esteban, Carlos Espatolero, José Mari y Elena, José Javier Gallardo y su mujer…-, pero me hizo mucha ilusión el encuentro con Marta Cebollada y Fernando Lalana. Marta tiene un huerto ecológico en La Cartuja y está maravillada y Fernando viaja de aquí para allá y acaba de reeditar una de sus novelas de Fermín Escartín, ‘Amsterdam Solitaire’ (Casals, 2011), que firmará el próximo día 17. En la foto, un retrato precioso de Fritz Lang y Thea von Harbou, que se separaron en 1933. Ella se unió al Partido Nazi y mantuvo su lealtad hasta el fin; murió en 1954. Hizo guiones para Murnau y Dreyer, estuvo un tiempo en prisión y tras la contienda no volvió a alcanzar el éxito anterior. Lang había establecido una relación sentimental con la actriz Gerda Maurus (que no duró mucho; aquí cuelgo una de sus fotos), huyó del nazismo e hizo una importante carrera en Estados Unidos, donde firmó películas como ‘La mujer del cuadro’, ‘Mientras Nueva York duerme’ o ‘Sobornados’, entre otras.

Gerda Maurus (1903-1968).

A LAS DOCE, REDIFUSIÓN DE BORRADORES

Los escritores Daniel Nesquens y Begoña Oro, ganadores de los premios Barco de Vapor y Gran Angular 2011, son dos de los invitados del programa Borradores, que se redifunde esta mañana a las doce en Aragón Televisión. Nesquens hablará de ‘Mi vecino de abajo’ (SM) y Begoña Oro de ‘Pomelo y limón’; la primera es la historia de una amistad entre un niño y un misterioso ciudadano islandés que tiene una moto rosa y parece un espía. Begoña Oro cuenta una historia de amor entre Jorge y María, que tiene algo de historia moderna de Romeo y Julieta, de Tristán e Iseo, una narración que participa de las posibilidades de intercambio de las nuevas tecnologías: internet, facebook, el blog, etc. Por otra parte, el actor y dramaturgo Joaquín Murillo y el músico Víctor Rebullida hablan del espectáculo ‘Metrópolis’ de la compañía Che y Moche, con el que ganaron el premio Max al mejor grupo revelación. Se trata de un homenaje a la película de Fritz Lang, al expresionismo alemán y a otra historia de amor con revelaciones insospechadas. Se trata de una función de ópera, música (del propio Rebullida), teatro y danza en la que participan diecisiete actores y bailarines. El montaje regresa esta noche y mañana a la sala Mozart del Auditorio.

 

Borradores ofrece tres reportajes más: con el rapero Sho Hai, que acaba de grabar en solitario su álbum ‘Doble vida’, para el que ha contado con la colaboración de Rumba, en la producción musical; con el fotógrafo Rafael Navarro, que muestra dos proyectos complementarios en el Paraninfo: su fotos en color y en técnica digital ‘A destiempo’, y una selección de las fotos que ha ido coleccionando a los largo de los años: desde Arnold Newman y Álvarez Bravo a García-Alix, Cristina García Rodero y a numerosos fotógrafos aragoneses: Avellaned, Uriel, Carbó, Gómez Buisán... La escritora, pintora y fotógrafa Cecilia Bardají habla de su primera novela, ‘La perdiz blanca’ (Huerga & Fierro), donde narra la historia de un niña en un ambiente complejo.

La actuación musical corre a cargo del grupo Deep in blue, que canta dos canciones: ‘Maldita senda’ y ‘Wake up’.

*Una ilustración de 'Tristán e Isolda' de Waterhouse, el 'Stravinsky' de Arnold Newman, que pertenece a la colección de Rafael Navarro, y el cartel de 'Metrópolis' que regresa hoy al Auditorio.

09/04/2011 09:55 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ALBERTO CALVO REAPARECE EN COLOR

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Hace días que no hablo aquí de Alberto Calvo, ‘Supermaño’, ni de sus moñacos picassianos, inequívocamente suyos. Hoy me ha escrito: pinta para Madrid, hace distintos proyectos, sigue colaborando en Heraldo. La vida no cesa: el arte tampoco. Y esta es la foto que me ha mandado, se titula ‘Retocando’. Alberto Calvo o la creación en llamas.

PREMIO PARA GEMA RUPÉREZ

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Recibo esta carta de la artista Gema Rupérez, becada ahora en la Casa de Velázquez por la Diputación de Zaragoza.

 

Gema Rupérez:

 

Quería compartir esta buena noticia. I premio en el V certamen creación artística fundación José García Jimenez 

 

http://fundacionjosegarciajimenez.org/actividades/concurso-de-creacion-artistica/fallo-del-jurado-del-v-concurso-de-creacion-artistica

  

En mi web se ve una foto más:

 

http://www.gemaruperez.com/castigo.html

  

Adjunto un breve texto que presenté con la obra:

 

‘Castigo’ es una pieza compuesta por dos materiales primitivos, el cuero y la cera, usados por las sociedades ancestrales y que perduran en nuestro tiempo como elementos comunes entre las nuevas industrias.

Cuando se utilizan dos objetos como protagonistas de toda la instalación, no podemos obviar su propio significado y lo que representan.

Los cinturones han sido durante mucho tiempo un objeto relacionado con el  poder, la fuerza o la represalia que generalmente van asociados al estado patriarcal. Tiñen la historia de tantas culturas en las que aún se sirven del azote, y no solo físico si no también psicológico.

Por otro lado, el cirio, totalmente maleable y frágil, que nos dicta el paso del tiempo de una forma tangible.

La combinación de ambos, compone una metáfora que retrata parte de la historia actual en la que la “falsa” libertad en la que vivimos adquiere un papel protagonista. Con el tiempo y los acontecimientos acaecidos, los pueblos han llegado a un teórico mayor nivel de civismo, que en muchas ocasiones no es real, dependiendo del prisma con el que se mire.

03/04/2011 13:00 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PEPE CERDÁ EXPONE CON PAT ANDREA EN LA GALERÍA QUINTESSENS DE UTRECHT

Pepe Cerdá: “La pintura cuenta

cosas y yo la dejo hablar siempre”

 

El artista oscense presenta una veintena de cuadros de pequeño y medio formato en la galería Quintessens de Utrecht con Pat Andrea

 

Pepe Cerdá no ha dejado de pintar. Trabaja en un nuevo estudio, pero sigue mirando el entorno inmediato de Villamayor: las carreteras de acceso, las gasolineras, los tractores, la papelera de Montaña o Zaragoza, entrevista desde los montes. Y los ‘entreluces’: puestas de sol, atardeceres de fuego, sangre y sombra, nocturnos de vuelta a casa. Pepe Cerdá sigue evolucionando desde su gran exposición en la Lonja en octubre de 2009 e inaugura una muestra en la Galerie Quintessens de Utrecht (Holanda) en compañía de uno de “los grandes maestros de la neofiguración, un pintor clave, maestro de varias generaciones, como Pat Andrea”. Con su humor habitual y su gusto por las imágenes, dice Cerdá: “Es un regalo. Es como torear con Curro Romero siendo un torero marroquí”. El pintor oscense afincado en Zaragoza recuerda que Pat Andrea exponía hace muy poco una “formidable colección de obras sobre ‘Alicia en el país de las Maravillas’ en el Centro de Santa Mónica de Barcelona”.

Pepe Cerdá conoce a Pat Andrea (La Haya, 1942) desde hace una veintena de años. Igual que a su galerista holandés Maarten Jaager, que se trasladó a la Lonja para visitar su exposición. Vio aquella colección de paisajes y retratos, y le propuso exponer en la ciudad holandesa. “La Expo de la Lonja me dejó con una estupenda sensación: salió fantásticamente bien. Si en algún momento había albergado suspicacias acerca de cómo iba a ser recibido aquí tras mi vuelta de París, todo fue maravilloso. Pasó mucha gente, la muestra gustó, hechas algunas salvedades, y yo me sentí querido y apreciado. Era un reto que nació de la complicidad, del amor y de un gran esfuerzo”. Desde entonces, Pepe Cerdá no ha dejado de exponer(en Basilea, en París…) y de participar en proyectos solidarios. “A Utrecht llevo una veintena de cuadros de mi mundo más cercano, pero de formatos pequeños y medios. Se trata de una exposición más intimista, donde he intentado que cada lienzo sea como una pequeña joya”. Pepe Cerdá se mantiene en sus trece, en su estética. “La pintura es un vehículo que sirve para contar cosas, y yo soy de los artistas que siempre quiere dejar hablar a la pintura. Intento que la pintura, y sus matices, se vean antes que la cosa representada. Estoy con Goethe cuando dice: ‘Los ojos necesitan de la imaginación para ver’. Con la pintura sucede exactamente eso: lo primero que ven los ojos es la mancha, el gesto, las texturas, y luego el objeto representado”.

Ya puesto a explicar sus bases de creación, agrega: “En arte no hay progreso. El progreso aplicado a las artes produce monstruos, y no existe mayor falacia que la idea de que cada artista se sienta un investigador que busca la originalidad. En el fondo, estamos como antaño, como hace miles de años: como el hombre que con un utensilio rudimentario pintaba un bisonte. Ahora no está pasando una cosa curiosa: hay mucho temperamento artístico y pocos artistas”.

El artista desea crecer y multiplicarse. Si a Utrecht lleva piezas que continúan su temática habitual, también trabaja en dos nuevos caminos: quiere pintar tesoros, “como ya hice en una escenografía con la compañía de danza La MOV, y querría construir con multitudes humanas nuevos paisajes”. La exposición de Pat Andrea y Pepe Cerdá en la galería Quintessens permanecerá abierta hasta el 29 de junio.

 

*La foto es de Vicente Almazán.

 

02/04/2011 12:17 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

CINE Y DERECHOS HUMANOS EN HUESCA Y ZARAGOZA

VIII Muestra de Cine y Derechos Humanos

 de Zaragoza del 1 a 8 de abril de 2011

Miguel Mena en 'Un dios que ya no ampara'.

Por Luis Antonio ALARCÓN SIERRA

El próximo viernes, 1 de abril, comenzará la VIII Muestra Muestra de Cine y Derechos Humanos de Zaragoza, que se prolongará hasta el siguiente, 8 de abril. Hoy más que nunca la Muestra cobra todo su sentido y se hace absolutamente necesaria. Los acontecimientos recientes así lo indican. La crisis continúa afectando a numerosas personas y revela, una vez más, que el sistema económico dominante es injusto. Los líderes mundiales se empeñan en recurrir a la guerra como solución para curar enfermedades creadas por ellos mismos y sus antecesores, mientras otros solo ven en los conflictos intereses monetarios. Y el mundo sigue en manos de mercaderes a los que no les importa nada más que su propio beneficio.

 

Sabemos que no vamos a cambiar el mundo, pero queremos apoyar la labor de las personas y entidades que trabajan para ello. Ayudando, investigando, criticando o denunciando en distintos lugares de aquí y allá, donde hay tantos problemas que resolver.

 

Este año hemos querido otorgar importancia a dos temas, la discapacidad y el binomio guerra y dictadura. El primero estará presente en las secciones Educativa y Oficial, como forma de reivindicar los derechos de este colectivo y apostar por su normalización en la sociedad. El segundo, centralizado en Panorama, nos mostrará variadas historias y reacciones en torno a los conceptos citados.

 

El resto del viaje nos enseñará una imagen del Islam muy alejada de la que habitualmente vemos en los medios de comunicación, cuál es el verdadero liderazgo del mundo, la situación de la mujer y sus iniciativas para mejorar, la resistencia ante las dictaduras, la tortura institucionalizada en países democráticos y cómo la libertad puede esconderse en un programa de televisión.

 

También rendiremos homenaje a dos cineastas iraníes, Jafar Panahi y Mohammad Rasolulof, condenados en su país a seis años de cárcel y veinte sin hacer cine solamente por hacer uso de su libertad de expresión y mostrarse contrarios al régimen imperante. Y, como siempre, las obras realizadas en Aragón o por aragoneses tendrán su propio espacio.

 

Además, como novedad, saludamos la incorporación de Huesca a la Muestra. Allí, simultáneamente a Zaragoza, podrán verse todas las películas de la Sección Oficial que tendrán una presentación previa a cargo de diferentes ONGs.

 

Tras las proyecciones de la Sección Oficial en la capital aragonesa desarrollaremos un coloquio en el que vuestra participación es fundamental. Se trata de poner en valor el diálogo y el intercambio de ideas, para contribuir a ese mundo mejor que todos queremos y en el que “humanismo” se imponga a “egoísmo”.


Estáis todos invitados a compartir y participar en la Muestra. Os rogamos asimismo que le deis la máxima difusión posible. Para información detallada de lugares y horarios de proyección, podéis visitar el blog de la Muestra: http://cineyderechoshumanos.blogspot.com/

 

 Sección Oficial

 

Zaragoza. Todas a las 19:00 horas en Salón de Actos CAI (P.º Independencia, 1

 

Huesca. Todas a las 19:00 horas en Salón de Actos de la Diputación Provincial de Huesca (Porches de Galicia, 4) los días 1 a 6 de abril y en la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales (Plaza de la Constitución, 1) los días 7 y 8 de abril

  

01/04 María y yo, Félix Fernández de Castro. 2010, 80 min., España

 

02/04 Una Jihad por amor, Parvez Sharma. 2007, 81 min., Estados Unidos-Reino Unido-Francia-Alemania-Australia

 

03/04 La doctrina del shock, Michael Winterbottom y Mat Whitecross. 2009, 79 min., Reino Unido

 

04/04 Tapologo, Gabriela y Sally Gutiérrez. 2008, 88 min., España-Sudáfrica

 

05/04 Secretos de lucha, Maiana Bidegain. 2007, 85 min., Francia

 

06/04 Bajo la capucha: un viaje al extremo de la tortura, Patricio Henríquez, 2008. 107 min., Canadá

 

07/04 Afghan Star, Havana Marking. 2008, 87 min., Reino Unido

 

08/04 Proyección de la película ganadora del Premio del Público

 

 

Homenaje a Jafar Panahi y Mohammad Rasoulof

 

A las 11:30 horas en el Paraninfo – Sala Pilar Sinués (Plaza Paraíso, 4)

 

02/04 La isla de hierro, Mohammad Rasoulof. 2005, 90 min., Irán

 

 Desde Aragón

 

Todas las 17:15 horas en Salón de Actos CAI (Pº Independencia, 10) las sesiones de los días 2 y 3 y en el Paraninfo – Sala Pilar Sinués (Plaza Paraíso, 4) los días 4 y 5

  

02/04 Aragoneses en el infierno de los campos de concentración, Mirella R. Abrisqueta. 2009, 44 min., España

Una secuencia de la película de Mirella R. Abrisqueta.

 

Un dios que ya no ampara, Gaizka Urresti. 2010, 20 min. España

 

03/04 El pájaro que trae la buena suerte, Irene Bailo. 2009, 10 min., España

 

Aragón y los armarios concéntricos, Marián Royo y Pepe Paz. 2010, 55 min., España

 

04/04 Romnia. Mujeres gitanas de Huesca, Pablo Vega. 2010, 30 min., España

 

Guatemala, la violencia que no cesa, José Manuel Fandos y Javier Estella. 2010, 49 min., España

 

05/04 Tránsitos feministas, Amparo Bella. 2009, 29 min., España

 

La huella del Bubisher, Irene Bailo. 2010, 10 min., España

 

Voces en el espejo, Sonia Llera. 2010, 30 min., España

  

Panorama: Guerra y dictadura

 

Todas a las 17:30 horas en el Paraninfo – Sala Pilar Sinués (Plaza Paraíso, 4)

  

06/04 Guerra y salud, Michel Vuillermet. 1996, 52 min., Francia

 

07/04 La lección de Bielorrusia, Miroslaw Dembinski. 2006, 56 min., Polonia- Bielorrusia

 

08/04 Sonderkommando Auschwitz-Birkenau, Emil Weiss. 2007, 52 min., Francia

 

Pase Especial 35mm-Estreno en Zaragoza

 

A las 22:00 horas en Cine Cervantes (Casa Jiménez, s/n)

  

07/04 La misión del director de recursos humanos, Eran Riklis. 2010, 103 min., Israel-Alemania-Francia

 

Direcciones de las salas de proyección

 

Zaragoza

 

Salón de Actos CAI: P.º Independencia, 10

 

Paraninfo – Sala Pilar Sinués: Plaza Paraíso, 4

 

Cine Cervantes: Casa Jiménez, s/n

 

 

Huesca

 

Salón de Actos de la Diputación Provincial de Huesca: Porches de Galicia, 4

 

Escuela Universitaria de Estudios Empresariales: Plaza de la Constitución, 1

 

31/03/2011 10:21 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LA OBRA GOYESCA DE VALERIE CAMPOS

Desde México me escribe Pablo J. Rico, noctámbulo como es y apasionado del arte, donde vive, escribe y trabaja desde hace algún tiempo. Ahora presenta allí, México D. F., la obra de una joven artista: Valerie Campos, de 28 años, que a veces dialoga y refuta o polemiza con Goya a su manera, como sucede en esta obra. Y en otras muchas, que a veces rayan o lamen la irreverencia o el explícito homenaje. Pablo la presenta estos días en la ciudad y me dice: “Estoy fascinado con su obra desde que la vi. Cuando la conocí hace un par de años sentí las mismas vibraciones que sentí con otros jóvenes artistas con los que empecé cuando eran unos absolutos desconocidos y hoy son artistas consolidados y consagrados: el cubano Kcho, el artista chino Xu Bing, o Bernardi Roig, Mónica Fuster, entre los españoles... Confío mucho en ella: en su fuerza, en su voluntad de arte”.

 

*No puedo poner las fotos de gran formato y peso de Valerie, pero cuelgo esta obra.

PABLO SERRANO Y SU MUSEO

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Retrato de Pablo Serrano coincidiendo con una antológica en Valladolid. Premio Príncipe de Asturias de las artes, encarna al escultor humanista: al creador que piensa, que sueña, que se siente emparentado con el labrador, con el panadero, con el carpintero, con alfarero, con los primeros pobladores del mundo. Nació en Crivillén en 1908, se trasladó a Uruguay, regresó a España a mediados los años 50, se incorporó a El Paso y luego desplegó su carrera personal en la que siempre buscó, pieza a pieza, serie a serie, un refugio espiritual y mental para el hombre. Falleció en Madrid en 1985. A veces, volcado hacia su trabajo, con la bota blanca y el rostro borrascoso, tiznado de interrogantes y de afanes, cerca de Juana Francés o en soledad, evocaba la concentración y la ansiedad creadora de Vincent Van Gogh.

[Esta mañana, a las once y media, se inaugura el nuevo Museo Pablo Serrano, dedicado al escultor y al arte contemporáneo. Su directa es una gallega de Betanzos: Marisa Cancela.]

IGNACIO FORTÚN EN A DEL ARTE

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            IGNACIO FORTÚN

 

            rural necesario   

 

[Inauguración de la exposición el martes 22, a las 20 horas, en la galería A del Arte.]                                                       

 

            Ignacio Fortún necesita algo más que pinceles para trazar sus cuadros: buriles que rayan, ácidos que muerden. El pintor necesita ir abriendo caminos a la pintura. Tiene algo de grabador: primero crea texturas en el metal y luego las utiliza para levantar sobre ellas sus paisajes. Pinta como quien extrae colores a la niebla.

             En rural necesario ha ido perfilando una geografía a su medida. Más que un lugar concreto, a Fortún le interesa recrear un ambiente, un carácter, un espacio a menudo intercambiable.

             Naves y viviendas que compiten por diferenciarse de la que tienen al lado. Básculas donde hace tiempo que no se detiene un camión. Vehículos varados al resguardo de una tapia. Iglesias a la sombra de una palmera, como transplantadas desde el trópico de la santería. Corrales a un tiro de piedra de la autopista. Parideras con vistas a los sisallos que hunden sus raíces buscando el agua y a las capitanas superficiales que pronto arrancará el viento. Bodegas crepusculares. Fábricas con chimeneas que no alientan. Depósitos de agua coronando una colina. Huertos bajo el puente de la carretera. Lagunas en calma. Cigüeñas acomodadas en medio del río. La última cabina de teléfonos del último pueblo sin cobertura. Edificios con ínfulas de los años sesenta. Árboles alineados como para contemplar el amanecer y comentarlo. Tractores con un remolque de sueños. Una vaca a punto de ser engullida por su soledad.

             Es Rural y es Necesario. No es urbano ni es obligatorio. Es lo que el pintor quiere que sea. Rincones humildes que se convierten en presencias poderosas. La belleza de lo indefinible, de lo inadvertido, de lo difuminado, de lo disperso. La lata de refresco que pudo acabar en el vertedero pero acabó dándose vida en un cuadro. La niebla que se disipa y nos deja ver un lugar hacia el que rara vez miramos.

 

*Este texto lo remite Mariano Santander. El catálogo lo firma Miguel Mena. Hace unos días, Ignacio Fortún me contaba la ilusión que le hacía la colaboración con Miguel, que está a punto de publicar una nueva novela juvenil en Alba. No sé si esta obra está inspirada en una imagen idéntica del Ebro a su paso por Alcalá de Ebro. He visto allí una estampa idéntica...

 

 

19/03/2011 00:46 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ALEX SAHÚN EN ACCIÓN

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Alex Sahún es fotógrafo y operador de cámara en Aragón Televisión, adscrito a informativos. Allá donde va, foto que tira. Series de fotos. Le interesa todo: posee un ojo alerta, curiosidad, y una especial percepción de la luz. A su padre, el pintor Daniel Sahún le hizo un retrato muy cuidado que se pudo ver en su antológica del palacio de Sástago. Este es el retrato: Daniel Sahún es un pintor de color y de tinieblas, de gesto y de fogonazos de luz que emerge de la noche del alma y de la noche de la posguerra. Trabajó mano a mano, como delineante, con Santiago Lagunas.

15/03/2011 09:20 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PREMIO DE FOTO TAURINA PARA SEVI

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PREMIO INTERNACIONAL DE FOTOGRAFÍA

TAURINA DE CASTELLÓN 2011


La Junta Directiva del XX Concurso Internacional de Fotografía Taurina de Castellón le ha otorgado a Antonio Bascón "Sevi" el premio a su fotografía de título ‘Liarse el capote’.

[Conocí a Antonio Bascón ‘Sevi’ en Albarracín: allí, como operador de cámara de Aragón Televisión, trabajó con intensidad y pasión en un especial de fotografía que hicimos en ‘Borradores’ con motivo del X Seminario de Periodismo y Fotografía que dirige Gervasio Sánchez. Salieron, entre otros, Castro Prieto, Morenatti, Mireia Sentís, Cristina García Rodero, Sandra Balsells; él se lo curró con profesionalidad e imaginación. No soy apasionado a los toros, en realidad me parece un espectáculo trasnochado y cruel, pero me alegro mucho de los éxitos de ‘Sevi’, que sí es un gran aficionado y que pone una especial sensibilidad en su visión de los toros.]

14/03/2011 11:28 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

FERNANDO TRUEBA, HOY, EN 'LA BUENA ESTRELLA' 100 CON 'CHICO Y RITA'

Fernando Trueba es un cineasta muy especial. Es un cineasta apasionado: se enamora de un texto, de un mundo, de una música, y allá se va. Investiga, busca, redacta el guión (o lo escribe con alguien: con Azcona, con García Sánchez, con Jonás Trueba, con Ignacio Martínez de Pisón…) y dirige. Una de sus obsesiones /devociones desde hace muchos años es el mundo de la música latina o caribeña. La música a secas. De ese fervor ha nacido su última película: ‘Chico y Rita’, una obra de animación sobre el amor, la música, el canto, la sensualidad, Cuba, etc. En ese proyecto han intervenido con mucha intensidad Ignacio Martínez de Pisón, que redactó el primer borrador de guión y lo aquilató luego, Javier Mariscal (que ha dibujado la película, que se entusiasmó con el proyecto, con la música, con el propio Trueba), Bebo Valdés, que es el alma melódica o sonora de la pieza. Y muchos más. Una película es una confluencia de seres y de intenciones: es un mar de trabajo y de complicidad. Hoy, esta tarde, a las 20 horas, Fernando Trueba, recién llegado de Miami, creo, acude al ciclo ‘La buena estrella’ con su gran amigo, con su gran hermañico Luis Alegre. ‘La buena estrella’ alcanza hoy su edición número 100; hasta ahora ha visto pasar a 175 actores, directores, músicos, creadores de cine, teatro, música… Fernando trabaja ahora en varios frentes: una película sobre el músico brasileño Tenorio y otra, inspirada en Arístides Maillol, sobre el artista y su modelo.

 

09/03/2011 09:33 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MATURÉN: UN PINTOR PARA SIEMPRE

MATURÉN: UN PINTOR PARA SIEMPRE

 

Ángel Esteban Maturén (Zaragoza, 1949- Tarazona, 2005) fue un artista irreductible. Conoció el panorama de las antigüedades y del arte en su propia casa, por influjo de su padre, y luego dio todos los pasos precisos para aplicar un talento innato, un don: dibujaba muy bien, tenía imaginación, capacidad de encerrar en trazos y colores su percepción del mundo. Esos pasos lo llevarían, tras haber debutado con Bilbao con la energía de un niño prodigio, al Estudio Goya, a la Escuela de Artes, a la Escuela Superior de San Fernando y a la realización de trabajos de restauración.

Si se repasa su biografía, se observa de inmediato cuántas cosas ha hecho Maturén, cuántas huellas ha dejado, en cuántas empresas ha participado: ha sido siempre un hombre en el arte, un artista del hambre (al modo kafkiano) y de la pintura. Ángel Maturén era esencialmente un pintor: poseía un código genético de artista, de artesano del óleo y del acrílico, de soñador incansable ante el lienzo. Para él pintar era un modo de revelarse: de abrir su corazón, de soltar amarres y sombras, de vaciarse en sensibilidad y belleza. Para él pintar era una forma de rebelarse. Estaba en el mundo y contra el mundo, estaba contra los tópicos y contra la dictadura, contra los lugares comunes, y poseía una rara entereza, espíritu de aventura, capacidad de asombro y de conmoción. Y eso, la pasión por la pintura como forma de vida, lo llevaba a París y a Londres, a Madrid (intentó hacer carrera desde muy joven en la capital y allí contó con la ayuda de Millares y fortaleció la amistad con Manolo Quejido), a Logroño, a Sierra de Luna, a Zaragoza (que ha sido el lugar donde se forjó su leyenda de hombre noctámbulo, de trasnochador con una copa en la mano y toda la tertulia por delante. Colaboró en ‘El lobby contra el cordero’, la fragmentaria película del rarísimo Maenza), a Lanzarote, que se reducía para él a dos sustantivos definitivos: monte y mar. Finalmente recaló en Tarazona, esa localidad que mira el Moncayo y que había frecuentado de niño.

Ángel Maturén se retiró a la ciudad del Queiles, montó su morada en los aledaños de San Atilano, o en San Atilano mismo, y allí creó su Fundación. Vivió como lo que era: un galanteador de emociones, un diletante, un pintor que al fin había encontrado el último refugio. Allí, en su taller, en su casa, paseando arriba y abajo, Maturén era como un eremita o un falso misántropo: pintaba a cualquier hora, amontaba series, desarrollaba ejercicios, intentaba darle coherencia a sus cuadros, soñaba con divulgar la obra de los demás. Algunos han dicho que Ángel Maturén tenía algo de “bestia pictórica”: es cierto. Disfrutaba ante el lienzo, atesoraba sagacidad y osadía, conciencia del oficio, artesanía de la luz y de la indagación. Cuando se situaba ante el bastidor se transformaba por completo. Era otro y él mismo. Era el extranjero y el augur que había bajado de las montañas de nieve. Qué energía, qué voracidad, qué desinhibición, qué modo de ir quemando etapas, de encontrar temas, de entregarse a sus símbolos, a sus alegorías, a la textura pastosa del lienzo. Hay muchas referencias en Ángel Maturén: fue pintor informalista en cierto modo, mezcló abstracción y figuración, se sumó a la transvanguardia, en la línea de Enzo Cucchi quizá, y dicen que quiso conocer a un joven artista como Miquel Barceló, con quien parece tener puntos de conexión. Luego, en su estancia en Lanzarote, conectaría con César Manrique o con José Saramago, dos de los grandes creadores de la isla.

Hace muy poco tiempo, en el Palacio de Sástago pudo contemplarse la mejor retrospectiva del artista, ‘Pintura como materia de vida’, una muestra comisariada por Pablo Pérez Azpeitia y Víctor Maturén que no dejaba duda alguna a propósito de la calidad del artista. Maturén ha sido un estupendo pintor: trabajador, consciente y torrencial. Una criatura que anhelaba ser un creador en libertad. Pintor en el sentido más amplio del término. Pintor pintor por encima de todo.

Esta exposición de Carlos Gil de la Parra ahonda, desde los formatos medios, en su diáfana lección de la creatividad: aquí se compendia, temáticamente, su trayectoria. Una buena parte de los cuadros están pintados en Lanzarote y acabados, por lo regular, en la falda del Moncayo. Y pueden verse como una nueva síntesis de los distintos asuntos y tramas en los que trabajó. Una y otra vez, en los 90 o en el último lustro de su existencia reaparecían las obsesiones de los 70 o de los 80.

Aquí están sus naturalezas muertas, impregnadas de sutileza y de una cierta inclinación hacia el azul y el ocre; y las series de velas y candelabros, donde convive la claridad lechosa de oro y el barniz humoso. Y esos cuadros matéricos detrás de los cuales se adivina el mar con sus peces y sus estrépitos, con sus caracolas o con esas flores marinas que parecen nenúfares o fósiles. Aquí están esas obras que tienen algo de volcánicas y que parecen aludir al desierto. Y están sus experimentos con los plomos, o con el plomo, que le otorgaron una nueva dimensión a su faceta de investigador permanente, aunque pusiera a prueba su vida; a muchas de esas tentativas las tituló sencillamente, o desesperadamente, ‘Osadía’. Y están, sobre todo, varios cuadros de una de las series que más le gustaban: los gatos y las sillas. Gatos que parecen más de Matisse, luminosos y alegres, que del umbrío poeta Baudelaire que amaba los gatos y las mujeres en penumbra. También en eso Maturén se parecía al poeta sobre el alambre que fue el autor de ‘Las flores del mal’. Maturén amaba la vida y algunos de sus excesos, amaba el amor, a las mujeres y a los misteriosos felinos de compañía.

No voy a decir aquí que Ángel Esteban Maturén fuese un incomprendido. Quizá podría afirmar que fue un solitario rodeado de amigos. Autores como Curro Fatás, Manuel Pérez-Lizano (su biógrafo), Ángel y Pedro Pablo Azpeitia, Miguel Torrubia o Ricardo García-Prats, por citar algunos nombres, han intentado darle la dimensión adecuada. No voy a decir que fuera un artista menor: todo lo contrario. Ángel Maturén ha sido un artista mayor, de un individualismo feroz, irónico y sarcástico en ocasiones, proclive a la repetición o a la seriación, que creía que la pintura era el vehículo fundamental para situarse en el mundo. Su primer vínculo: el territorio de la afirmación y del conocimiento. La pintura era su instrumento, su bisturí, para conocerse y para darse a los demás. Y la medida de las cosas para atrapar lo que tanto amaba: la tierra y sus seres, el mar y su misterio insondable, el corazón y sus dolencias. La naturaleza y el océano: esos lugares donde vive, fértil, su mejor recuerdo entreverado con la pintura.

 

Maturén. Un pintor para siempre. Galería Carlos Gil de la Parra. Paseo de la Constitución 28. Inauguración: mañana jueves, a las 20 horas. Permanecerá hasta el 2 de abril. [Este texto mío forma parte del catálogo que se ha editado con motivo de la muestra.]

FALLECE ANTONIO RUIZ ASENSIO

Retrato de septiembre de 2010 de Antonio Ruiz Asensio, por Esther Casas.

 

[El pasado mes de septiembre, gracias a la iniciativa del pintor y escritor Eduardo Laborda y la colaboración de Rafael Ordóñez Fernández, se recuperaba la obra de Antonio Ruiz Asensio y sus compañeros de la empresa de diseño industrial e interiorismo Maruvik. Hace un instante, entrecortado por las lágrimas y la pena, me ha llamado Eduardo para decirme que Antonio acababa de fallecer a los 89 años. Felizmente disfrutó de una recuperación de su obra. Cuelgo aquí el artículo que le dediqué: conversé con él en su casa la víspera de la inauguración en el palacio de Montemuzo]

 

ADIÓS A UN PIONERO DEL INTERIORISMO

 

Antonio Ruiz Asensio (Zaragoza, 1922) está viviendo un auténtico sueño: el palacio de Montemuzo acoge desde esta tarde una exposición de sus trabajos de decoración integral que realizó desde los años 40-50 hasta que se retiró. "En esta exposición, que se la debo a la generosidad del pintor y escritor Eduardo Laborda y del Ayuntamiento de Zaragoza, solo recoge una parte mínima de mi trabajo: he trabajado mucho en esta vida, primero como mecánico y luego como dibujante". La trayectoria de Ruiz Asensio está ligada a su gran amigo y socio Julio Martínez Palacín: juntos coincidieron en varias empresas; durante quince años como dibujantes de muebles y de interiorismo para Loscertales y, a partir de los años 60, en Maruvik, proyecto al que se sumaron otros dos socios: Victoriano Poblador Lozano y Carlos Martínez.

La exposición ’Zaragoza años sesenta’, sin embargo, solo recoge obras suyas, las que su esposa Carmen Garrido guardó como oro en paño en un armario de su casa. Ruiz Asensio se define como "dibujante e inventor" porque el dibujo ha sido la razón de su vida y la invención una constante: con Julio Martínez, inventó en 1957 y 1958 dos coches a partir de una vespa y de una lambretta. Su hija Celia conserva, enmarcado, el reportaje que les hizo en HERALDO el periodista Marcial Buj.

La cartulina negra

"En Zaragoza había muchos decoradores, y yo sentí que no podía ser menos. El dibujo era mi mundo. Me había gustado desde pequeño. Tras trabajar en Talleres Garín y Talleres Alonso, vi que había plazas en Loscertales y entré en la fábrica de muebles. Allí, con Julio, hicimos proyectos muy interesantes, entre ellos, la decoración integral de la Cafetería Las Vegas, en Independencia. Yo diseñé los mostradores de la cafetería y de la marisquería".

Antonio Ruiz Asensio se siente orgulloso de una intuición que iba a marcar su carrera: la utilización de la cartulina negra. "En eso fuimos pioneros. Había muy buenos dibujantes sobre papel blanco, pero se nos ocurrió usar el papel negro y eso asombró. Fue determinante en nuestro éxito y en nuestra independencia posterior -señala-. Julio trabajaba los espacios interiores y yo las fachadas y los diseños de muebles. El secreto de una fachada es la elección de una buena perspectiva y un buen contraste de luz".

Con todo este bagaje, el equipo de Maruvik realizó el ’zócalo urbano’ (como dice la historiadora del arte María Luisa Grau) de establecimientos como el Banco Agrícola de Aragón, la tienda Escolá, Sastrería Gazo, Bombonera Loto, Tintorería Los Alemanes o un proyecto tan fascinante, en su límpido acabado, como el Restaurante el Parador de Ágreda (Soria), por citar obras cuyos dibujos se exponen en la muestra.

Una de las características de las acuarelas y los gouaches sobre cartulina negra es la minuciosidad de detalles, la sutileza del trazo y de la tipografía, la elegancia, el sentido de modernidad, cierta atmósfera norteamericana y una leve inspiración racionalista e incluso art decó. Maruvik "determinaba desde la organización espacial, hasta la colocación de los puntos de luz, el diseño de las escayolas decorativas, el color de las pinturas, el cortinaje y tapicería, los elementos decorativos y la distribución del mobiliario, diseñado por ellos mismos", señala María Luisa Grau en el catálogo.

"A mí me encanta Velázquez y el Goya retratista, pero nosotros fuimos autodidactas. Julio y yo hablábamos mucho: éramos socios, buenos amigos y nos compenetrábamos", dice Antonio, con un leve hilo de voz. Eduardo Laborda -que ha recuperado su obra, como antes recuperó la de Luis Germán, Manuel Bayo Marín o Pedro García Aznar- afirma: "El trabajo de Antonio Ruiz Asensio por su carácter anónimo o marginal tiene las características del arte de vanguardia. Había pasado inadvertido y ahora está de moda el diseño de los 60-70 de nuevo por su carácter ultramoderno, en muchos aspectos. Antonio Ruiz Asensio es un pionero de la decoración moderna, y esta muestra es una prueba de ello".

01/03/2011 11:27 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ADIÓS A ANNIE GIRARDOT

Con Renato Salvadori, su marido de 1962 a 1965 y padre de su hija Giulia.

Casi a la vez que Amparo Muñoz, moría en Francia una gran actriz: Annie Girardot, una mujer que deslumbró al mundo en ‘Rocco y sus hermanos’ de Luchino Visconti, donde encarnaba a Nadia y compartía papel con un apuesto Alain Delon. Ha trabajado con Mario Monicelli, con Claude Lelouch, Marcel Carné, Luigi Comencini o, entre otros muchos, con André Cayatte, que la hizo protagonista de uno de los grandes éxitos de principios de los años 70 en ‘Morir de amor’. En 1994 encarnó ‘Los miserables’, película que le dio una segunda vida. Tuvo también sus períodos oscuros, de desaparición y de rumores (se dijo que había estado prisionera de las drogas, en particular de la cocaína), y se recuperó su figura en los últimos años con mucha fuerza, como pudo verse en ‘La profesora de piano’ (2001), junto a Juliette Binoche, en la película de Haneke, y en 2005 en ‘Caché’, también de Haneke, con Daniel Auteil y la citada Binoche. En los últimos tiempos, contrajo la enfermedad de Alzheimer y fue objeto de un documental sobre esa misteriosa y devastadora dolencia. Es una de las grandes actrices franceses de posguerra, un mujer de inmenso carácter, exigente en los rodajes, con personalidad, y también fue uno de los rostros, maduros, fundamentales de fines del siglo XX y principios del siglo XXI. De la estirpe, con todos los matices debidos, de María Casares, Simone Signoret o Jeanne Moreau, por citar algunos nombres imprescindibles. Uno de sus compañeros dijo que sus grandes pasiones fueron tres: las drogas, el dinero, y el amor y el sexo.

 

LA GRAN NOCHE DE NATALIE PORTMAN

En Hollywood anoche ganó ’El discurso del rey’: mejor película, mejor director, mejor actor y mejor guión adaptado.

 

Pero lo que me más me alegró fue el triunfo de Natalie Portman como mejor actriz por ’El cisne negro’. Ayer, durante la transmisión de los Oscar, Luis Alegre contó que una vez la invitó al estadio Bernabéu con Gael García Bernal y que se lo pasó pipa. Se portó como la mayor seguidora del mundo.

HA MUERTO AMPARO MUÑOZ

La actriz y Miss España en 1973, y Miss Universo 1974 (la única en la historia de España), Amparo Muñoz Quesada, fallecía anoche en su casa de Málaga a consecuencia de un cáncer a los 56 años. Después de ejercer durante seis meses de ‘Miss Universo’, Amparo Muñoz comenzó su carrera cinematográfica con la película ’Vida conyugal sana’, a la que siguieron ’Tocata’ y ’Fuga de Lolita’, ’Clara es el precio’ y ’La mujer del ministro’, películas inscritas en aquel cine tópico y más bien casposo del destape.

Algún tiempo más tarde, su carrera dio un cambio importante con títulos  como ’Mamá cumple cien años’, de Carlos Saura; ’Dedicatoria’, de Jaime Chávarri, o ’El balcón abierto’, película homenaje a Federico García Lorca. Y una de sus mejores apariciones, muchos años después, fue en ‘Familia’ (1996), la película de Fernando León de Aranoa, con Juan Luis Galiardo, Elena Anaya o Agatha Lys, entre otros. En esa película, desgastada por la vida y sus circunstancias sombrías, Amparo Muñoz conservaba una belleza serena, dolorida y trabajada, y estaba extraordinaria en su papel. Cuando saltó a la fama, Amparo Muñoz fue como una aparición: era una mujer rabiosamente hermosa, suave, dulce, de un encanto irresistible.

En ’Familia’ de Fernando León.

Con el actor Ramiro Oliveros.

Con Víctor Valverde, uno de sus compañeros.

 

MITOS DE CLARENCE SINCLAIR BULL

Greta Garbo.

Joan Crawford.

 

Leyla Haims.

Grace Kelly.

Audrey Hepburn, 1958.

 

Uno de los grandes fotógrafos de las estrellas de Hollywood fue Clarence Sinclair Bull. Aquí, poco antes de que empiecen los Oscar, cuelgo algunas de sus fotos. Sinclair Bull fue, sobre todo, quizá el mejor retratista de Greta Garbo, superior tal vez a Cecil Beaton, amante de la actriz.

28/02/2011 00:38 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

DIEGO Y 'LAS BODAS DE ISABEL'

’Los Amantes de Teruel’ de Jorge Gay.

[Anoche, en compañía de Olga Bernad, el grupo Deep in Blue y Luis Felipe Alegre (que leyó dos poemas: ‘Vida de poeta’, dedicado a Mariano Esquillor, y ‘Una casa en venta’ de ‘El paseo en bicicleta’, que vi ayer unos minutos antes de empezar la lectura) participé en una lectura de poemas en La Campana de Los Perdidos. Mi gratitud a Fernando Sarría, Miguel Ángel Yusta, Manuel Forega y José Ángel Rodicio, entre otros, y a los asistentes. Quería haber leído este texto de ‘Vivir del aire’ en homenaje a ‘Las Bodas de Isabel’, pero al final se quedó en el tintero. Ayer, Miguel Mena realizó un estupendo programa desde Teruel en ‘A vivir Aragón’. Traigo aquí el texto que pongo en boca de un imaginario Diego de Marcilla. Hoy en mi sección ‘Cuentos de domingo’ de HERALDO le dedico otro texto a Isabel de Segura, otra Isabel imaginaria. Teruel ha sido muy importante en mi vida: he vivido más de una década en tierras turolenses y tengo dos hijos nacidos en el Bajo Aragón y el Maestrazgo]

 

 

LOS AMANTES DE TERUEL / 2

 

Ni yo mismo sé si he existido alguna vez en el siglo XIII o si he sido un milagro de la literatura. En cualquier caso me gusta mi nombre, Diego de Marcilla, amplificado en la leyenda del tiempo, modelo de amante loco de amor, caballero esforzado en pos de una quimera por aquí y por allá, en batallas y tareas, a lomos del caballo. He soñado, más allá de la muerte, con Isabel de Segura: la he visto en sueños y pesadillas, la he deseado, he sentido su piel de cereza, la he percibido junto a mí transformada en piedra y olvido. Año a año, siglo tras siglo, he visto cómo nuestra aciaga historia pasaba a los libros, a las corrientes de aire, escalaba las torres mudéjares como un gran pájaro de pena. Decir Teruel era decir Isabel y Diego, decir Teruel era pensar en nuestra pasión imposible, decir Teruel era como refundar una ciudad mudéjar para el amor nuevo e inmortal. Desde hace unos años, soy una sombra feliz, un ardoroso espectro: resucito, adquiero distintas formas, asumo cuerpos ajenos y jóvenes, y avanzo por la ciudad, entre estandartes y la multitud dichosa. Al final de la algazara, cierro los ojos y noto el aliento de tantas mujeres que amo y he amado, esas mujeres que han sido y serán Isabel hasta el fin de los tiempos. Cierro los ojos y espero esa boca, ese beso definitivo que justifica cada una de mis metamorfosis.

 

De ‘Vivir del aire’ (Olifante, La Casa del Poeta, 2010).

’Los Amantes de Teruel’ de Muñoz Degrain.

20/02/2011 02:27 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

A LAS DOCE, BORRADORES EMITE EL MONOGRÁFICO DEDICADO A MIGUEL HERNÁNDEZ

 

Hoy sábado, a las doce de la mañana, se redifunde el programa Borradores de Aragón Televisión del monográfico dedicado a la vida y obra de Miguel Hernández (1910-1942) con motivo de su reciente centenario y de la exposición ‘Hijo de la luz y de la sombra. Imágenes para un poeta’ que se exhibe en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza. Intervienen por este orden: Luis Felipe Alegre y Carmen Orte, que cantan ‘Andaluces de Jaéns’ y luego ‘Sepultura de la imaginación’ para cerrar el programa; se ofrece un reportaje sobre la exposición del Paraninfo, explicada por Ana Marquesán, Arantza Pérez de Mezquía y Paco Simón, diseñadores y coordinadores del proyecto, y luego ya se emite la extensa entrevista con Joan Manuel Serrat, de unos 19 minutos, donde habla de todo: del poeta, de sus canciones, del disco, de los poemas visuales. Agustín Sánchez Vidal analiza la muestra, su relación con el cine y las claves de la obra de Miguel Hernández, y finalmente José Luis García Sánchez explica las claves de los 20 poemas visuales de cineastas como Isabel Coixet, Pedro Olea, Gutiérrez Aragón, Pere Portabella, Agustín Sánchez Vidal (vemos un largo fragmento de su clip ‘Las abarcas desiertas’, David Trueba, Jaime Chávarri… Si el pasado martes no pudisteis ver el programa, os lo recomiendo: hay muchas imágenes, cariño, poesía, canciones…

 

*Miguel Hernández y Josefina en la huerta; Joan Manuel presentando el disco 'Hijo de la luz y de la sombra' y Josefina, en uno de sus mejores retratos.

19/02/2011 01:19 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PATRICIA RODRIGO: ENTREVISTA A LA DIRECTORA DE LA GALERÍA ANTONIA PUYÓ

“Me gustan los artistas

que explican

nuestro tiempo”

 

La directora de la galería Antonia Puyó, mejor espacio expositivo de 2010 para la crítica especializada, explica el estado del arte en Zaragoza y Aragón, las aventuras que emprende a diario y su voluntad de apostar por los nuevos creadores

 

 

Patricia Rodrigo Puyó (Zaragoza, 1980) ha vivido cerca del arte desde muy niña. Iba con sus padres, José y Antonia, a ver exposiciones en España y en el extranjero de arte contemporáneo. Tenía aguante, curiosidad y “no solía quejarme”. Su recorrido fue el inverso al del espectador corriente: habituada a las tendencias modernas y a los artistas que exponían en la galería de sus padres, el arte clásico era como una revelación, un deslumbramiento y una asignatura pendiente. En el fondo sería la sensación de que no conocía en profundidad la historia del arte lo que decidió su destino: abandonó el sueño de convertirse en arquitecta, como su tío Antonio, para estudiar Historia del Arte. Desde 2005, con apenas 25 años, es la directora de la galería Antonia Puyó (Madre Sacramento 31), que acaba de recibir de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte el premio a la mejor sala de exposiciones de 2010 “por su
acrisolada trayectoria como galería de arte contemporáneo pero especialmente por la renovación generacional en su gestión y por su fuerte apuesta en favor de artistas jóvenes y de nuevos medios”.

¿Por qué quería ser arquitecta?

Porque me gustaba mucho el mundo de mi tío. Siempre rodeado de planos y dibujos y de fotos de edificios. Colaboró un tiempo con el arquitecto José Manuel Pérez Latorre. Y por otra parte estaba mi padre, que era interiorista y decorador, y se quedó Moldurarte; acabaría convirtiéndose en galerista con mi madre en 1990. Y claro, a partir de entonces fue entrándome el gusanillo.

¿No todo en su vida sería arte contemporáneo?

En absoluto. He pasado veranos inolvidables en Ansó, donde disfrutaba del río y de las montañas, allí conocí a mis mejores amigos. Lo más fascinante puede ser una niñez de pueblo y yo la tuve. Ansó está muy vinculado al traje regional y nosotros tenemos una antepasada, Pascuala Mendiara, que fue modelo de los pintores Sorolla y de Zuloaga, y de fotógrafos como Ortiz Echagüe o Ricardo Compairé. Además, jugué mucho al baloncesto: tanto en Zaragoza, especialmente en el Casablanca, como en Segovia. Estuve un mes en Estados Unidos, tenía 17 años, me vieron jugar y me ofrecieron pagarme los estudios, pero al final me dio miedo.

En esos primeros años de la galería, ¿tuvo usted relación con los artistas?

Especialmente con Andrés Nagel, que exponía mucho con mi madre y con Maike Azurmendi, que coordinaba la galería. Hice un trabajo de fin de carrera sobre él: era el diálogo de una estudiante con un artista empeñada en desmontar lugares comunes. Nagel decía que siempre que leía las críticas que le hacían tenía la sensación de que hablaban de otro. Y ahí borrábamos su imagen de ‘artista maldito’. También conocí al escultor Miquel Navarro: estuve en su estudio de Mistela y compartimos muchas noches cuando yo era adolescente. Y a muchos otros, en Arco, que siempre ha sido muy importante para mí.

¿Por qué?

Me gustaba mucho. Iba siempre. Era como mi período especial de prácticas artísticas. Siempre me reservaba esos días. Estaba en la galería, como ayudante y como observadora, y veía lo que ocurría. Antonia Puyó acudió a Arco durante diez años. Arco era y es un escaparate: tenías la oportunidad de ver en unos pocos días el arte de todo el mundo. Con todas estas incitaciones, era lógico que estudiase Historia del Arte. Lo decidí el último año de instituto, en 1997. Cuando se lo dije a mis padres, me dijeron: “Pero, ¿qué carrera es esa? Eso ya lo tienes en casa. Elige otra cosa”. Entendí que me faltaba base, información, que había un vacío importante, y me fui a estudiar a la carrera a Segovia. Recuerdo que había cuatro modalidades: Restauración, Conservación, Investigación y Difusión. Yo me incliné por esta, que comprendía Museología, Crítica de Arte y Nuevos soportes.

¿Qué significó Segovia en su vida?

Significó la libertad, jugué al baloncesto con el Caja Segovia en Primera y en Primera B. Tenía un museo estupendo, el de Esteban Vicente, donde podía ver muy buenas exposiciones, y estaba muy cerca de Madrid. Al menos una vez al mes me iba al Reina Sofía y a distintas galerías de arte contemporáneo y emergente. Al acabar realicé un máster de la Complutense, de museografía y diseño de exposiciones, entre otras cosas porque soñaba con trabajar algún día en el Museo Reina Sofía. Lo hice gracias al máster durante seis meses.

No está mal. La cosa prometía.

Me lo pasé muy bien. Aprendí muchísimo. Y colaboré muy en una exposición del centenario de Cervantes: ‘Las tres dimensiones del Quijote’. Operaba en tareas de organización y coordinación, en la recepción de obras, en las relaciones con museos y galerías, en la preparación de seguros. Allí me enteré de que muchos museos que dejaban sus obras las envían tuteladas por un restaurador o conservador. Me lo tomé con tanto cariño que una de mis jefas me dijo: “¡No quiero pensar cómo lo harás el día que trabajes de verdad!”.

Todo un piropo. ¿Qué ocurrió luego?

De repente, recibí una llamada de Antonia Puyó, mi madre. Me dijo que se estaba planteando cerrar la galería y que necesitaba mi ayuda para devolver todas las piezas. A la vez, había salido una posibilidad de quedarme en el Reina Sofía. Cuando vine aquí, mi madre me propuso que llevase yo la galería. Me quería pasar el testigo; de lo contrario cerraba. Yo era algo que contemplaba, claro, pero a largo plazo: tenía que aprender, vivir, viajar. Cuando regresé a Madrid se lo comenté a mis compañeros del Reina Sofía.

¿Qué le dijeron?

Que no podía renunciar. Que ese era el sueño de alguien que ame el arte: elegir a los artistas y difundir su obra, preparar las exposiciones, programar, tener una galería propia. Me decía que era la oportunidad de mi vida.

¿Cómo llegó a Zaragoza?

Fue en 2005 y vine muy ilusionada. Teníamos la Exposición Internacional en puertas y eso también abría perspectivas nuevas. Recuerdo que por entonces también se abrieron nuevas galerías.

¿Se confirmaron las expectativas en 2008?

El arte en la Expo-2008 fue lo peor. O de lo peor. Todo fue de poco nivel, incluso las piezas de la ribera, sean o no de artistas importantes, son interesantes, pero de nivel medio. La política de exposiciones en el recinto dejó mucho que desear, no hubo una auténtica apuesta por el arte contemporáneo, salvo excepciones, pocas. No hubo un proyecto artístico. O si lo hubo, se desinfló pronto y ese evento tan importante no nos permitió colocarnos en ningún sitio. Sin embargo, la Expo fue muy importante: cambiaron las riberas del Ebro y a mí me encantó redescubrir un río que siempre me ha encantado, que siento muy mío y muy nuestro. Me gusta mucho Zaragoza.

¿Y ahora, cómo le va? ¿Se puede vivir solo del arte?

Es muy complicado vivir solo de las ventas. Es casi imposible, al menos para nosotros. La galería Antonia Puyó, que hace unas seis exposiciones al año, tiene una tienda de enmarcación, redacta informes museográficos, realiza estands y vitrinas de feria o de exposición, realiza montajes, hacemos diseños museográficos. Aragón está lleno de museos y de centros  de interpretación. Y además hacemos muchas exposiciones, casi todas de La Caixa.

Por ejemplo, ¿cuántos visitantes suelen acudir a su galería? ¿Cuántos cuadros se pueden vender al año?

Descontado el día de la inauguración, nosotros recibimos alrededor de 200 personas por exposición. En algunas hay más visitantes, sobre todo si es aragonés o un consagrado. Y luego hemos notado mucho que coincidieron cerrados, durante un tiempo, el Paraninfo y el Museo Pablo Serrano, digamos que nosotros formamos parte de ese circuito. Si las cosas van bien, podríamos decir que vendemos unos treinta cuadros al año, con precios que pueden oscilar entre desde los 100 o 200 hasta los 6.000.

Todo el mundo dice que es un mal momento para las galerías.

Lo es. Para las galerías, para el arte contemporáneo y para muchas cosas. Pero yo sigo confiando en Zaragoza. Va todo más despacio con la crisis, la ciudad no acaba de dar ese cambio que necesita en materia de artes plásticas. Quizá los galeristas tengamos fama de ser un poco distantes, pero también ha llegado la hora de que la gente deje de tenerle miedo a una galería. En Zaragoza nos falta sensibilidad para el arte contemporáneo, siguen interesando mucho el paisaje y el costumbrismo, y bastante menos la abstracción. Zaragoza es una ciudad mermada por su política cultural, y espero que el Museo Pablo Serrano sea el estímulo que todos esperamos.

¿Le gusta el edificio?

Me encanta, sí. Me gusta la parte exterior, con ese color verde Insalud. Me gusta mucho que se hayan ampliado las salas de exposiciones temporales. Creo que va a costar ponerlo en marcha y me parece que tendrá que apostar por exposiciones de calidad que se mantengan un poco más de lo habitual.

¿Cuáles son las líneas maestras de Antonia Puyó?

Nos interesa mucho el arte que se hace ahora, el arte actual y emergente, nos interesa mostrar lo que está pasando en el mundo con distintos artistas, estéticas y soportes. Me gustan los artistas que explican nuestro tiempo. Querríamos exponer obras que fueran iconos o reflejo de esta época de miseria, de prejuicios, de tensiones, de contradicciones, de lo rápido que va todo. Todas estas cosas las cuentan los artistas: unos narran o abordan la dureza con un envoltorio amable y otros son duros y cuentan cosas duras. Mi sueño sería poder vivir de la galería y que me acompañen los artistas por los que hemos apostado y por los que apostaré. Mi sueño sería que madurásemos juntos. 

 

*No he podido encontrar una foto más nítida de Patricia Rodrigo Puyó. Esta pertenece al archivo, en internet, de 'El periódico de Aragón'.

 

18/02/2011 11:42 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

UNA HISTORIA SENCILLA

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Amor

 

Anteayer volvía hacia casa bajo una niebla londinense. En la plaza de Aragón me encontré con un viejo amigo, uno de esos seres afectuosos que ignoran el resentimiento y que buscan a cada instante el brillo y la alegría de la felicidad. JMG ha sufrido uno de esos tragos terribles que, a menudo, te obliga a beber la vida: perdió a la mujer de su vida, a la madre de sus dos hijos. Ella había lo había sido todo: la compañera, la luz, el esfuerzo, la delicadeza, la criatura pugnaz que ordena el mundo y sus circunstancias sin estridencia, hasta tal punto que él no recordaba siquiera cuándo se había comprado un pantalón. Siempre lo hacía ella: vivía para él, para los hijos, para su trabajo, para el círculo de amistades, con ese don inefable que poseen muchas mujeres y que les permite multiplicarse a su antojo. A JMG lo que más le desesperaba era no era su propio dolor, el desamparo en el que se había quedado, la perplejidad de tantas noches de silencio, ni la reconstrucción de sí mismo a la que se veía abocado. No era eso. Lo que más le dolía era que ella, su mujer y su esperanza, no pudiese disfrutar de las pequeñas cosas que él ve en su derredor: el afán de los hijos, su buen rendimiento en los estudios, la serenidad y la madurez que han adquirido en medio de la pérdida. JMG me dijo: “Es que todo esto es lo que ha ella había construido, lo que había estado haciendo casi sin que yo me diese cuenta”. JMG, además, es cinéfilo y en una noche como ésta también le habría gustado compartir los Goyas y las risas con ella. Con Esperanza. Andaba yo buscando una historia de San Valentín y me pareció que mi 'distraído' amigo me traía una de las más conmovedoras y sencillas que se pueden contar.

 

*Este texto apareció el domingo en mi sección de Heraldo. Está dedicado a José María Gómez, 'Cuchi', y a su inolvidable compañera Esperanza Martín Tezanos. La foto es de Edouard Boubat. Me parece maravillosa.

PEDRO RODRÍGUEZ ABAJO Y EL GOYA

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EL HOMBRE QUE AMABA LOS MONSTRUOS

Pedro Rodríguez Abajo, un bilbaíno formado en Zaragoza, opta esta noche al Goya de maquillaje y efectos especiales por ‘Balada triste de trompeta’.

 

«Mi trabajo, básicamente, consiste en realizar trucos, ya sea con muñecos, prótesis o cualquier tipo de artilugio, frente a la cámara con el fin de engañar al espectador. Utilizamos todo tipo de materiales. En prótesis para actores, usamos siliconas, espuma de látex, gelatina o resinas dentales; en escultura, hierro, madera, poliuretanos, resinas, barro o plastilina. Y en ’animatrónica’, equipos de radiocontrol, válvulas de aire, etcétera. Muchas veces, en un solo trabajo se puede ver una buena mezcla de todos los productos», dice Pedro Rodríguez Abajo, un bilbaíno que creció y se formó en Zaragoza y que aspira este próximo domingo al Goya de maquillaje y efectos especiales por ’Balada triste de trompeta’, de Álex de la Iglesia. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Zaragoza y aquí realizó su primera inmersión en el cine.

Pedro Rodríguez pertenece a esa generación de jóvenes que se educaron visualmente con ’La guerra de las galaxias’; aún recuerda cuánto le fascinó el ’making off’ que se emitió por televisión. A la par, con temor y perplejidad, veía los monstruos de la Universal: ’Frankestein’, ’El hombre lobo’ o ’Drácula’, y de ahí pasó al «género de terror contemporáneo: a películas como ’Evil Dead’, ’Reanimator’, las obras de George Romero, Darío Argento o Lucio Fulci. A finales de los 80 y principios de los 90, vacié literalmente todos los estantes de terror y ciencia ficción de los videoclubs de Zaragoza. Ha sido siempre una búsqueda continua».

Pedro se zambulló en el aprendizaje de técnicas y en el estudio y manejo de materiales de manera autodidacta, a través de revistas, libros y de investigación personal. Un día, como quien asiste a una revelación, dijo: «Quiero hacer monstruos». Así lo hizo: el ’hobby’ y la obsesión acabaron convirtiéndose en una profesión. Y no solo eso: Pedro quiso conocer mejor los procesos del cine y también se lanzó a la realización de cortometrajes, que eran «homenajes al cine y a la música que más me gustan: Russ Meyer, Gordon Lewis y, por supuest,o el rocanrol más salvaje. A mí me gusta el ’gore’ por el humor salvaje que conlleva. Me parece muy sano reírse absolutamente de todo y con todo. Hasta de lo más atroz».

Dispuesto a emprender la aventura en serio, se marchó a Madrid, trabajó de dependiente de un sex shop de sadomasoquismo, «por pura supervivencia», y un día recibió la llamada de Miguel Ángel Lamata para su debú en el cine con ’Una de zombis’. «Fue una experiencia estupenda y muy loca. Mi primera experiencia, y le estaré eternamente agradecido a Miguel Ángel por confiar en mí. Así pude empezar a darme a conocer».

En estas apareció Álex de la Iglesia. «Yo ya era muy fan de ’Acción mutante’ y ’El día de la bestia’ antes de conocerlo. Es de los pocos directores que en España apostó desde el principio por hacer un tipo de cine sin complejos respecto a la industria de fuera. Además es un gran fan, como yo, de ’La matanza de Texas’, y es un gran tipo». ’Balada triste de trompeta’, que opta a 15 premios Goyas, es algo especial en la carrera de Pedro Rodríguez. En la suya y en la de su socio Javier Hernández.

«Esta película fue brutalmente buena para nosotros, ja, ja. Generalmente, nuestros muñecos o monstruos permanecen un par de segundos o minutos en pantalla, pero aquí hemos podido mostrar los rostros de dos de los personajes principales transformados durante la mitad de la película. Algo muy poco habitual en España. Una gozada. ’Balada triste de trompeta’ es una película brutal y barroca -dice el maquillador-. El primer guión del director en solitario. Es Álex de la Iglesia al doscientos por cien. Muy disfrutable, por lo menos para mí».


Pedro parece no darle demasiada importancia a la nominación para los Goya, aunque la satisfacción debe ir por dentro. «Supongo que la candidatura es una oportunidad de que se conozca nuestro trabajo». Sigue muy vinculado con Zaragoza: «Aparte de tener a mi familia y a un buen puñado de buenos amigos y haber vivido en la ciudad una intensa y evocadora adolescencia, sigo en contacto con un montón de gente de aquí que trabaja en el cine», dice.



Pedro Rodríguez Abajo afirma que su receta de trabajo es sencilla: «Amar profundamente lo que más te gusta y ser consecuente con tus propias obsesiones. Ese es el lema». Ese amor, en su caso, parece llevar implícita una rareza o extravagancia: el consumo de novelas e historias de asesinos en serie... «Sí, viene todo en el mismo ’pack’. De Michael Myers a Manson hay un paso..., desde la barrera de la ficción, por supuesto».

 

 

13/02/2011 16:02 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MIGUEL HERNÁNDEZ, EDUARDO LOZANO Y LUIS DÍEZ: DEL ARTE

Voy a Zaragoza de exposiciones. Quería volver a ver la muestra sobre Miguel Hernández (el lunes grabamos un monográfico sobre el poeta y este proyecto, y el trabajo de El Silbo Vulnerado en 2010): está atestada de gente que se interna en un universo inesperado a través de la sugerencia, de la voz de Serrat, que suena suave, de los poemas visuales de una veintena de realizadores y de la puesta en escena que han concebido Agustín Sánchez Vidal, Paco Simón, Ana Marquesán y Arantza Pérez de Mezquía.

El itinerario de la muestra es esencialmente visual, poético y alegórico: desde el mundo del joven cabrero y ‘La palmera levantina’ hasta el final, ese poema del agua y de la cárcel, al que ha puesto imágenes José Luis Garci. En el recorrido hay de todo: la exuberancia del campo, los volcanes del amor, la presencia del cine, el mundo de las publicaciones, la relación entre cine y literatura; y casi al final ese montaje estupendo del tema que da título al segundo álbum de Serrat: ‘Hijo de la luz y de la sombra’. Hay personas que terminan el recorrido y vuelven a empezar. El espacio posee magia y Serrat, para evitar la contaminación acústica, parece cantar a media voz, como si nos susurrase al oído. Entre otras cosas, merece una atención especial ese tríptico del dolor, de la muerte, de la sangre derramada de Arantxa Pérez de Mezquía, que evoca por momentos el ‘Guernica’, la pintura de Antonio Saura y el arrebato del informalismo.

De ahí me voy a la sala Luzán. Si antes me había encontrado en el Levante con Félix Romeo y Lina Vila y José María Conget (a quien acaba de morírsele su hermana), en esta muestra –‘Naturaleza’ de Eduardo Lozano- me encontré con varios amigos, entre ellos con Pedro Andreu y con el propio pintor. Pepe Cerdá dice en el catálogo: “Eduardo Lozano es un pintor (…) Eduardo es un pintor porque ama la pintura. La ama tanto cuando está pintando como cuando la ve en cuadros de otros pintores de cualquier época”. El texto acaba siendo casi un autorretrato de Pepe Cerdá o un retrato conjunto de afinidades entre Eduardo y él. La muestra tiene cuadros de grandes formatos y una serie muy unitaria de paisajes. He aquí una lección de pintura: una lección de pintura en cuanto a vigor y energía expresiva, en cuanto a materia o sustancia expandida, en cuanto a composición, en cuanto a asunto o argumento mismo del cuadro, una lección de pintura que le exige una y otra vez al espectador que busque la posición idónea para contemplar los destellos, la untuosidad, el trampantojo del óleo.

Eduardo Lozano es un pintor de gesto, un pintor apasionado, un pintor torrencial, aunque luego sabe matizar el lienzo, dotarlo de profundidad y de misterio, vaciarlo en rotundidad y color. Y logra piezas extraordinarias: intensas, rugientes como la selva, majestuosas como las montañas que capta. Eduardo Lozano, por otra parte, es un pintor lírico: un observador de la naturaleza, un andarín de los bosques y de las crestas de las montañas, un pensador del paisaje. Por ello hay que asomarse a esta muestra: es la más importante en la carrera del joven pintor, nacido en Zaragoza en 1975, que tiene una técnica incuestionable: en cierto modo, Eduardo Lozano practica una pintura de vendaval. Enérgica. Bella. Envolvente. Incontenible. Llena de cicatrices, de heridas y de sugerencias.

Y de ahí, tras adquirir un catálogo que no incluye la pieza que más me gusta de la muestra (una especie de río que viaja encajonado entre murallas o umbrías de verdor, y esto es más una adivinación que una certidumbre), me fui al Cuarto Espacio, a ver la exposición de Luis Díez. Un pintor en busca de la consolidación: un pintor un tanto fronterizo que arranca de la ilustración y del cómic y busca su confirmación en la pintura. El proyecto se titua ‘El frío y el gran pez’, y es un trabajo temático sobre ‘Moby Dick’, una novela totalizadora de Herman Melville, que es todo un tratado de la complejidad de vivir, de sentir y de morir. El libro habla de la caza de las ballenas, de la persecución obstinada, de religión, de la búsqueda de uno mismo, y es también un viaje iniciático de Ismael en el Pequod, del capitán Ahab, del lector. Además de la pintura de Luis Díez, con algunas piezas muy bonitas, la muestra concluye con una especie de instalación o de escultura que representa a la ballena blanca en el último cuarto; al lado se ven distintos cuadros iluminados.

La muestra es deudora de las inquietudes de Luis Díez. El cómic, la ilustración, la pintura narrativa, la pintura pop-art en algún momento, la pintura expresionista alemana sobre todo, pero también se percibe con qué empeño ha trabajado Luis Díez, cuánto ha puesto de sí, cómo se ha desvivido, cuánto hay de él, de su misticismo, de sus obsesiones, de su indagación. Quizá algunos cuadros resulten a veces abigarrados, como llenos de cosas y de iconografía, pero se ve siempre el pulso, el talento, la fuerza del artista. Y hay una serie de siete desnudos donde vibran la sensualidad, la magia de los cuerpos y el enigma de la luz.

LUIS DÍEZ, MELVILLE Y MOBY DICK

Conocí a Luis Díez durante su exposición en el Centro de Historia, donde pintó un mural estupendo, con el fotógrafo Gustaff Choos. Me pareció un artista intenso, apasionado, un explorador constante de la expresión plástica que vive en contacto permanente con la literatura y con la música (ha colaborado con muchísimos grupos, entre ellos Bunbury, Bronski o Nacho Vegas, ha diseñado portadas y . Posee una mano extraordinaria: calidad de dibujo, sentido del color y de la composición, profundidad y un buen sentido narrativo. Luis Díez me habló entonces de un proyecto en torno a ‘Moby Dick’, la novela totalizadora de Herman Melville. La muestra se titula ‘El frío y el Gran pez’ y se expone en el Cuarto Espacio, un lugar realmente bien situado al que, incomprensiblemente, le falta público. Este es el dossier de ese proyecto.

  

EXPOSICIÓN

 

El frío y el Gran pez

 Retratos de la obsesión. Porque es de eso de lo que se trata, si es que aceptamos que tal cosa se puede tratar. Digamos que algo así es el arte, esa cosa que no trata sino de lo intratable. En Moby Dick se conjuga este misterio, y la muestra “El frío y el Gran pez” que nos presenta Luis Díez vuelve a recoger ese guante lanzado hace más de un siglo. ¿Cómo se explica que la ballena más conocida del mundo represente lo desconocido del mundo, del mundo que habita en el interior de cada uno de nosotros? Digamos que esa es la paradoja que se encuentra en la esencia de la obra de arte, y en la de toda vida vivida con intensidad. Lo que nos obsesiona es aquello de lo que apenas conocemos una parte mínima, pero ese enigma, esas esferas invisibles que residen en el mundo del terror, citando ya al propio Mellville, son reveladoras de nuestras pequeñas existencias y nos consagramos a ellas, nos afanamos en esa búsqueda a pesar de que sabemos que será infructuosa y que en último término nos puede conducir a la destrucción.

 

 Luis Díez lleva toda su vida rodeado de vinilos y de pinceles. Nunca ha sabido pintar sin música al igual que nunca ha sabido escuchar música sin su cuaderno de bocetos entre las manos.

 

Desde hace algunos años se dedica profesionalmente a la pintura y a la ilustración, en donde su melomanía siempre ha estado presente en sus trabajos. Claros ejemplos son su exposición titulada “The Feel Good Revolution” o la exposición “Diez años foca en un circo” en la Sala Cai Barbasán. En la primera cada cuadro representaba alguna banda inspiradora  para sus obras, como Bright Eyes, Songs:Ohia o Bonnie Prince Billy. La segunda fue un trabajo conjunto con el músico y escritor Julio de la Rosa. Pintó doce canciones inéditas de Julio, introduciendo en los cuadros algunos textos, cerrando así un círculo de poesía, pintura y música.

 Su relación con la música no acaba aquí. También se conoce a Luis por ser el creador de las imágenes de los discos de artistas como Niños del Brasil, Bronski o más recientemente, Nacho Vegas. También se ocupó del atrezzo plástico de la gira “El viaje ninguna parte” de Enrique Bunbury y además ha trabajado como ilustrador para revistas musicales de tirada nacional como Mondo Sonoro o Rolling Stone.

En su periplo artístico ha estado siempre presente relacionado con la Galería Pepe Rebollo en la que ha expuesto en múltiples ocasiones, tanto de forma individual como colectiva. En sus últimas intervenciones artísticas también se le ha podido ver el Centro de Historia de Zaragoza, en la exposición homenaje al sello Grabaciones en el Mar y en el espacio Tránsito, en donde desplegó su artillería imaginativa para realizar un mural de 60 metros cuadrados en el desarrollo un concepto de la fracción de segundo que une la vida y muerte.

 Luis Díez también ha ganado y ha sido seleccionado en diferentes muestras y concursos nacionales, como el Premio de Arte “Santa Isabel de Portugal”, el concurso Muz Martinez o el Encuentra 09 entre otros.

 Para todo esto, Luis Díez utiliza una pintura de figuración realista donde el color, la mezcla de fotogramas y de cuerpos y las fuertes perspectivas son su seña de identidad.

10/02/2011 10:39 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MONGRÁFICO DE COSTA EN BORRADORES

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El programa cultural Borradores, de Aragón Televisión, dedica esta noche, a partir de las 0.30, un monográfico a la figura de Joaquín Costa (Monzón, 1846-Graus, 1911), del cual se cumple exactamente el primer centenario de su muerte. [Antes, a las 23.00, Aragón TV proyectará el documental 'Joaquín Costa, la conciencia de España' que ha dirigido Eugenio Monesma.]

Borradores contará en el plató con cuatro invitados: el pintor, caricaturista y dibujante José Luis Cano, que acaba de firmar un libro ilustrado sobre el intelectual oscense donde recrea su vida y su trayectoria; Rafael Bardají, periodista y profesor que ha estudiado su faceta periodística, su preocupación por los temas altoaragoneses y que será uno de los comisarios de la muestra que se exhibirá a partir de marzo en Paraninfo; Ignacio Peiró, historiador y estudioso de la historiografía que analizará a Costa en relación con la Restauración, el Regeneracionismo y la Generación del 98. Y Juan Carlos Ara, profesor universitario que está realizando la edición de los ‘Diarios’ de Joaquín Costa y que conoce a la perfección sus publicaciones y su vasta producción científica.

Además, Eloy Fernández Clemente, uno de sus grandes especialistas, realizará un retrato de aproximación a través de cuatro conceptos: la intimidad, la educación, la política y Aragón. Agustín Sánchez Vidal analizará una faceta algo más desconocida de Costa: su condición de novelista, de creador de ficciones –históricas, de anticipación, autobiográficas- a través de varias novelas, la más importante es ‘Justo de Valdediós’. Entre otras cosas, también se evocará a Georges Cheyne, el hispanista inglés que sigue siendo su mejor biógrafo, que le dedicó numerosos estudios y que editó la correspondencia de Costa con Rafael Altamira, Silvio Kossti (cuyo verdadero nombre era Manuel Bescós Almudévar) y Giner de los Ríos, que definió a Costa como “el más adorable de los baturros”.

El programa mostrará abundante iconografía del polígrafo y será el primero de los que se le dedicarán a diferentes asuntos costistas.

Borradores se completa con la presencia del grupo O’Carolan que tocará varios temas de su nuevo y brillante disco, muy elogiado por la crítica: ‘Nota de paso’. Este grupo está formado por Susana Arregui, Pilar Gonzalvo, Chema Arcarazo, Julian Ansuategui (que en esta ocasión no puede acudir) y Miguel Ángel Fraile. O’Carolan toca tres temas: ‘Nota de paso’, ‘La taberna del holandés’ y ‘Rosariera’.

08/02/2011 01:56 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MATURÉN: UN GRAN ARTISTA, UNA GRAN EXPOSICIÓN DE UN PINTOR MODERNO

Había visto hace más de un mes la exposición de Ángel Maturén (1949-2005). Recuerdo que luego estuve hablando con Miguel Torrubia, pintor y escultor, poeta y editor, y me dijo que Maturén era para él uno de los grandes artistas del último medio siglo en Aragón. Me pareció exagerado de entrada. Volví a ver hoy la muestra, comisariada por Pedro Pablo Azpeitia y Víctor Maturén, en el Palacio de Sástago. Y realmente me parece muy buena, una muestra soberbia, de un artista que poseía una mano capaz de todo, preciosista, inspirada, una mano de pintor contemporáneo capaz de arriesgar en series, en trazos, en gestos, capaz de tratar la materia de un modo especial, un auténtico pintor moderno, de su tiempo, que tiene cuadros llenos de profundidad, de emoción, de intensidad.

Algunos de sus gatos con sillas son maravillosos; me gusta la facilidad con que sugiere una naturaleza muerta de flores, despintando el fondo o pintándolo de modo esquemático; sus campos, sus mares con caracolas, incluso en la parte de arriba me gustó esa habilidad tan sencilla y elocuente, bien resuelta en línea y color, de esas mujeres sensuales que tienen una pose un tanto impresionista. Maturén era un artista figurativo y abstracto a la vez, que se sentía cómodo en los formatos grandes. A veces, en algunas piezas me hace pensar en el vibrante Broto de los ochenta y en ocasiones coincide con el mundo de Barceló, más que con el mundo con la estructura íntima de sus lienzos, en el óleo derramado mediante una caligrafía gestual y en relieve, en hondonadas de expresividad y música.

Di varias vueltas. Repasé cuadros, los comenté con Javier Aguirre, el historiador que ha estudiado a los gitanos (me dijo que había conocido a Maturén), quizá lo que menos me interesara fueran esos trabajos sobre plomo, los de la patio central, quiero decir, los más escultóricos, porque los cuadros sombríos, tenebrosos, de la galería de arcos me parecieron rotundos, de una oscura belleza. En algunos casos me hicieron pensar en algunos alemanes y en algunos momentos de Víctor Mira.

No sé si volveré a ver la exposición porque se termina el trece de febrero. Antes de irme compré el catálogo. Me hacía ilusión tenerlo. Repasarlo. Recordar a Ángel Maturén, con quien hablé tres o cuatro veces, una vez en su estudio de San Atilano, en Tarazona.

 

Ángel Maturén, 1949-2005. Pintura como materia de vida. Palacio de Sástago. Hasta el trece de febrero.

BOLLAÍN Y 'TAMBIÉN LA LLUVIA'

Omero Antonutti en ’El sur’ con Sonsoles Aranguren. Cuando creció la niña, la encarnaría Iciar Bollaín.

 

Siempre he sido muy fan de Iciar Bollaín.  Desde que la vida, como actriz, en ‘El Sur’, una película que me gusta mucho: leí en un momento especial de mi vida ‘El Sur’ y ‘Bene’ de Adelaida García Morales, cuando quería ser escritor, y vi la película de Víctor Erice de un modo muy especial. Además, poco después, en un restaurante de la plaza del Carmen conocí y conversé largo y tendido con Omero Antonutti, quien, al cabo de unos días, me envió una preciosa postal desde Roma en español e italiano.

He seguido la carrera de guionista, de actriz y de realizadora de Iciar Bollaín. Por múltiples razones, ‘Tierra y libertad’ fue una película muy importante en mi vida: hablé con muchos actores, con los extras, hice un reportaje sobre el terreno y viví durante un lustro muy cerca de sus escenarios del Maestrazgo. Iciar Bollaín tenía ahí un papel muy especial, como lo tenía Rosana Pastor, quizá la protagonista femenina de la narración. También seguí sus distintas películas: ‘Hola, ¿estás sola?’, ‘Flores de otro mundo’, ‘Te doy mis ojos’ (donde trabaja una de mis actrices españolas favoritas: Laia Marull) y anoche vi con Carmen, mi mujer, ‘Después la lluvia’, que me pareció una película interesante, más de Paul Laverty que de ella, como dijo un crítico (y con eso creo que quería decir que más de Ken Loach que del mundo de conflictos interiores y cotidianos de Iciar Bollaín), una película interesante, con un trasfondo interesante, pero fallida. Descompensada, y con un final facilón y sentimental que la estropea bastante, un final de buenas intenciones, redentorista, que afea la película, el desenlace e incluso la ambición de partida.

Curiosamente, el gran momento de cine para mi gusto es esa estupenda escena en que los indígenas son condenados y quemados en la hoguera. Ahí se respira cine y veracidad en la ficción. Belleza, pulso, conmoción. Ahí sí se ve el talento de los actores, de la directora, el poder de un guión que se precipita luego y que se desploma. Me pareció una película prometedora, pero que no ha sabido ajustar el desarrollo ni la intensidad del conflicto: curiosamente creo que es una película a la que le falta metraje. Sí hay algo que me gusta mucho de Bollaín: es una realizadora intensa, sincera, que apuesta, que asume riesgos con lucidez. Luis Tosar está muy bien, como siempre, y Karra Elejalde también, aunque su papel promete mucho más y también queda huérfano de más desarrollo.

El productor Santos (Luis Tosar) y el realizador Sebastián (Gael García Bernal).

Eso sí, ‘Después la lluvia’ me ha interesado más que ‘Balada triste de trompeta’, que me parece una película difícil de coger y asimilar, más allá de la espectacularidad de su puesta en escena y la fuerza plástica y gótica de algunas escenas.

Iciar Bollaín y el actor Juan Carlos Aduviri, que realiza un papel determinante en el conflicto: por su rebeldía, por su dignidad, por su sentido mesiánico. El asunto de fondo de la película es la ’guerra del agua’ en Cochabamba, algo que cambiará a los egoístas chicos del cine.

GRACE KELLY EN BICICLETA

 

Jesús Marchamalo me envía esta foto más allá de la medianoche. Siempre tan amable. Está ultimando un nuevo libro sobre bibliotecas. Se avecina un nuevo temblor de adjetivos y sensaciones.

LUIS ALEGRE: MIGUEL HERNÁNDEZ, JOAN MANUEL SERRAT Y LOS OTROS

[Luis Alegre publicaba ayer en ‘Heraldo domingo’, el suplemento que coordina Picos Laguna, un artículo sobre Joan Manuel Serrat y su proyecto ‘Miguel Hernández. Hijo de la luz y de la sombra. Imágenes de un poeta’, que se exhibe en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, en el que han trabajado Agustín Sánchez Vidal, Ana Marquesán, Paco Simóny José Luis García Sánchez, entre otros. Este texto integrará probablemente un libro en el que Luis está trabajando que aparecerá en Xordica en 2012. Será la continuación, si puede decirse así, a su exitoso ‘Besos robados’, más de tres lustros después.]

 Joan Manuel Serrat en una foto de Heraldo, en la exposición.

 

El cantante

 Por Luis ALEGRE / Heraldo Domingo

Miércoles 26 de enero. Se celebra en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza un estreno mundial, el de “Hijo de la luz y de la sombra. Imágenes para un poeta”. Es la exposición alrededor del disco que Joan Manuel Serrat ha dedicado a Miguel Hernández. Ana Marquesán es la comisaria de la exposición y Agustín Sánchez Vidal el encargado de la dirección de textos. El pintor Paco Simón, autor del diseño, y José Luis García Sánchez, director audiovisual, son los otros responsables de este acontecimiento cultural de primera categoría.

 

Miguel Hernández era de Orihuela y Joan Manuel Serrat es “el Noi del Poble Sec”. Alguno ya se lo ha preguntado: “¿Y por qué, entonces, Zaragoza?”.

 

La madre de Serrat era de Belchite, Joan Manuel es Medalla de Oro de la Diputación Provincial de Zaragoza y él siente debilidad por esta tierra. Pero, más allá de esas evidencias, hay unas cuantas razones que explican que Zaragoza haya acogido esta exposición antes que ningún otro lugar. En el origen de casi todo aparece José Luis García Sánchez, íntimo de Serrat. José Luis –Pepe- le dijo a Joan Manuel que en Zaragoza vivía el tipo que más sabía de Miguel Hernández, Agustín Sánchez Vidal. Un día Serrat vino a Zaragoza con Pepe y conoció a Agustín y a Ana Marquesán, directora de Investigación y Archivo de la Filmoteca de Zaragoza. El flechazo fue inmediato. Serrat comprendió que Agustín no sólo era el que más sabía de Miguel Hernández sino también el que mejor lo sabía mirar. A finales de octubre de 2009 Ana Marquesán le preparó una fiesta sorpresa a Agustín para festejar su jubilación y Serrat viajó adrede a Zaragoza para estar al lado de su nuevo amigo. Una noche, en Madrid, Serrat me dijo: “Una de las grandes cosas que me han pasado gracias a Miguel Hernández ha sido conocer a Agustín y a Ana”.

 

A Pepe y Serrat se les ocurrió liar a unos cuantos amigos directores de cine para que rodaran unas pequeñas películas sobre los poemas/canciones. Y, luego, surgió una idea estupenda: organizar para después de la gira de conciertos una exposición alrededor de ese trabajo, que la comisaria fuera Ana Marquesán y que se inaugurara en Zaragoza. Estaba claro que no había otro sitio más indicado.

 

La expo en una imagen de TVE-1.

Joan Manuel Serrat es una estrella de la vida española desde hace más de 45 años, desde que él tenía poco más de 20. Su presencia en el imaginario sentimental, musical y social de varias generaciones es bastante impresionante. Joaquín Sabina consideraba “Dos pájaros de un tiro” –el disco y la gira que compartieron- como el logro de un sueño adolescente: Serrat era uno de sus ídolos en sus tiempos de Londres y Granada. Hubo una época en la que las españolas lo señalaban todo el rato como el español ideal. Yo aún conservo varios discos suyos rayados de tanto ponerlos. No sé si hay muchos cantantes que puedan presumir de acumular tantas obras maestras. Eso por un lado. Por el otro, está el Serrat encantador y fan de sus amigos, que es capaz de hacer un viaje a Zaragoza con la única intención de darle una sorpresa a Agustín Sánchez Vidal o de darle un beso a Juana de Grandes, la viuda de José Antonio Labordeta.

 

Serrat es como un imán. Te mira, te reclama y allá que vas. La exposición “Hijo de la luz y de la sombra” es un lujazo que ha costado muy poquito dinero. Ha habido mucha gente que ha colaborado por la cara, por el placer de sentirse en el mismo barco que Joan Manuel Serrat. De Serrat atrae su carisma, su leyenda y su personalidad. Pero también conmueve su resistencia: al paso del tiempo, a las modas, al cáncer, a su propia leyenda. Serrat grabó su primer disco en 1965. Es formidable ver a alguien como él volcar a estas alturas tanto amor  en cada nuevo paso de su camino.

 

A veces, en Madrid, en el Restaurante El Puchero, acudo a una comida-tertulia con amigos como Manuel Vicent o el periodista Ángel Sánchez Harguindey. Esa comida es una cita que Serrat se impone cada vez que va a Madrid. Manuel Vicent es una máquina deliciosa de hablar y de contar anécdotas. Este miércoles, a Zaragoza, han venido Vicent y Harguindey para arropar a su gran amigo. Casi nunca aluden a él como Joan, Juan Manuel o Serrat. Se suelen referir a él como “el cantante”.

 

Serrat es un niño de la posguerra obsesionado por Ladislao Kubala. Ahora vive su época dorada como culé con el Barça de Pep Guardiola. En la comida del Paraninfo, Serrat se coloca entre Manuel López, el Rector de la Universidad, y su amigo Javier Lambán, presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza. Serrat y Lambán se pican un poco con el fútbol. Javier es del Zaragoza pero, sobre todo, es del Real Madrid. Es tan forofo que él confiesa que no ve jugar al Barça para poder afirmar sin mentir que el Real Madrid es el mejor equipo que ha visto. El otro día le pregunté: “¿Y tampoco viste el Barça 5-Madrid 0?”. “Por supuesto que no”. Este Madrid ha tenido la desgracia de coincidir con el que, tal vez, sea el equipo más brillante de la historia.

 

Serrat en el Gran Hotel, donde se hospedó con Candela, su mujer. Retrato de Esther Casas.

Desde el principio de su carrera, Serrat ha empleado su buen gusto y su talento para darle otro vuelo a la obra de algunos de los más ilustres poetas de la literatura universal. Miguel Hernández es la segunda vez que centra su atención. El poeta murió en la cárcel, enfermo de tuberculosis. Es realmente estremecedor reparar en cómo, dónde y por qué murieron Miguel Hernández, Federico García Lorca y Antonio Machado, tres genios de la cultura española. Es muy fácil caer en la tentación, a partir de ese horror, de sacar conclusiones sobre el trato que España ha dado a la gente con la que se nos llena la boca.

 

Yo soy un chico de Lechago que, a los cuatro años, acompañaba a mi padre Alberto al huerto mientras me recitaba poemas. Cómo no me va a gustar Miguel Hernández. En Calamocha, con mi amigo Jesús Ángel Lacruz, competía en recitar de memoria la “Elegía” dedicada a Ramón Sijé. Se puede dar por sentado que alguien como Miguel Hernández es un gigante del que todo el mundo está al cabo de la calle. Gran error. A mí me pasa muy a menudo encontrarme con gente, universitarios incluidos, que no tiene ni la más remota idea de quién es el autor de “El rayo que no cesa”. Tal vez es que tengo muy mala suerte con los que me encuentro pero eso es lo que me sucede. Fernando Fernán Gómez sostenía que el pecado capital de los españoles no era la envidia sino el desprecio. El desprecio a la excelencia. El desprecio a gente como Miguel Hernández. La exposición “Hijo de la luz y de la sombra” brinda una maravillosa ocasión para que nadie nos pueda sacar los colores por ese pecado.

31/01/2011 00:40 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

DOS PELÍCULAS

Anoche vi, con mi hija Aloma, dos películas: ‘778. La Chanson de Roland’ del holandés Olivier van der Zee, coproducida entre otros por Modelika, Aragón TV y el Gobierno de Aragón; tiene mucha presencia Zaragoza, la Aljafería, historiadores como Antonio Ubieto y arqueólogos como Manuel Martín Bueno e Isabel Ubieto, que defiende las investigaciones de su padre. La cinta narra en algo menos de 80 minutos la realidad y la leyenda de la intentona de conquistar Zaragoza por parte de Carlomagno y su paladín Roldán, y la derrota brutal en Roncesvalles tras la emboscada de los vascones. Una de las conclusiones de una pieza cuidada es que la literatura es superior a la historia: el mito de Roldán es superior a las certezas de la realidad. Es un buen documental que incorpora la búsqueda arqueológica de los restos de una batalla de impreciso escenario, en la que también interviene el equipo de la arqueóloga Mercedes Unzu.

Y luego vimos ‘Blog’, una película de Elena Trapé que narra la historia de siete jóvenes, que crean un grupo más o menos secreto, y se relacionan entre ellas a través del correo electrónico y la webcam. La película tiene un claro aroma ‘indi’ pero está muy trabajada, funciona muy bien, posee momentos de humor, más de que angustia, y cuenta con un magnífico reparto. Es una película fresca, divertida y dramática a la vez, sobre lo que somos, lo que queremos ser, lo que soñamos, y explora la identidad, la adolescencia, la revelación del sexo, la amistad, las soledades, el desencuentro con los adultos y también con la enseñanza, que rara seduce a ninguna de las siete chicas que deciden llevar a cabo un sorprendente plan colectivo...

Por su atmósfera general y por el tema, a más de uno puede recordarlo 'Las vírgenes suicidas'.

28/01/2011 09:38 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

RAMÓN FONTSERÈ: A PROPÓSITO DE 'TODAS LAS CANCIONES HABLAN DE MÍ'

 

La escritora Aloma Rodríguez, autora de ‘París Tres’ (Xordica, 2007) y ‘Jóvenes y guapos’ (Xordica, 2010), entrevista a Ramón Fontserè con motivo de su publicación en ‘Todas las canciones hablan de mí’, la película de Jonás Trueba, que opta a dos Goya: el mejor actor revelación de Oriol Vila y al mejor director novel, el propio Jonás. La película ha sido escrita por Jonás Trueba y Daniel Gascón, autor de 'La vida cotidiana' (Alfabia, 2010).

La entrevista puede leerse también en:

 http://todaslascancioneshablandemi.wordpress.com/2011/01/27/una-entrevista-con-ramon-fontsere/

 

 

 

Tu personaje, el librero, es el único adulto que aparece en la película, ¿cómo te has sentido entre tanta juventud?

Muy bien. Estaba muy bien rodeado, fantásticamente bien. Yo me siento muy cómodo porque hay algo en eso que transmite no la cosa del principiante, sino la ilusión de hacer las cosas con una energía fuera de lo normal. En los rodajes –yo he hecho pocos- con gente muy bregada hay una energía muy cansina. En cambio, en este tipo de rodajes, la energía que hay en el ambiente es más prístina, más clara, arremete con más intensidad, y eso es cojonudo porque te obliga a estar a la altura, a subirte un poco, te obliga a recoger este rebufo, esa térmica tan buena. Y además, trabajar con Jonás es una pasada. A mí me gusta que me lleven, que me enseñen un poco la dirección de la interpretación, por dónde va el personaje. Y Jonás es un tipo que pese a su juventud lo tiene todo muy claro, es el “antizapatero” –que cambia constantemente. Jonás te lleva muy bien, sin estridencias, muy suave y eso es cojonudo. Cuando te encuentras un chico así, un director así se agradece mucho.

También te mueves en otro registro distinto al del resto de los actores para construir un librero de viejo bastante entrañable y con un punto borde, ¿cómo fue la preparación?

Yo creo que en eso sí que se ve la mano del director, en esa especie de tío-padre de Ramiro -que es un afortunado porque tiene todas las novias, es un playboy. Luismi es una especie de tipo estrafalario, de esos tipos que se han quedado en un tiempo, que no han avanzado, son tipos que a mí me gustan mucho. Cuando escribí Visca la terra! intenté retratar un poco a esos tipos que a pesar de los tiempos se han mantenido igual, con los tirantes y la máquina de escribir. Esos tipos son cojonudos, guardan un poco la esencia, se niegan a dar ese paso hacia lo contemporáneo por una cuestión muy lógica: se sienten ridículos, inseguros, se sienten idiotas. Y Luismi es un tipo así. Está muy bien pensado, muy bien escrito: es un librero, está encolando, y es un desastre; llegan los clientes y él los despacha en contra de lo que sería su propio interés: vender libros.

Cuando empieza la película y ves al tipo este en la librería y luego al otro por la calle con el gorro de aviador y el abrigo largo, te preguntas de dónde han salido esos. Pienso que el contraste está muy bien, es muy real y muy madrileño también. He vivido en Malasaña tiempo y hay sitios así: me acuerdo de “Tintorería Camino” y del restaurante “casa Fidel”, en el que nos encontrábamos al tipo del tinte. Eran sitios anacrónicos; allí Luismi hubiera sido un moderno. Y hacían unos callos cojonudos.

 

¿Te has sentido cómodo entre los libros, tú que además de actor eres escritor?

Este tipo de librerías de viejo tienen un olor especial, adusto, serio.  A mí me han gustado dos cosas: los sex-shops y las librerías (ahora soy crítico de sex-shops y tengo un blog en el que hago crítica del sex-shops). El problema de los sex-shops es el ambientador y la música. Las librerías tienen que siempre te hacen estar activo: siempre estás como escogiendo, como comprando, y en los sex-shops también. Pero tienes que soportar el ambientador y la música o que el sex-shopero te ofrezca su ayuda en caso de que surja alguna duda, pero qué duda vas a tener si se ve muy claro todo para lo que es. La librería en la que rodamos es preciosa, tendría que ser patrimonio de barrio de Madrid porque ese tipo de librerías va a desparecer, ojalá no.

¿Cómo ves el papel de la literatura, la música y las chicas en la película?

Se desprende de la sensibilidad de Jonás y de Daniel: presentar a ese tipo Ramiro, ya en sus pinitos de poeta, rodeado de libros, que se haga referencia a Pessoa, está muy bien y está muy enraizado en el guión. Está muy bien planteado todo, también con la música. El enganche entre la literatura y la música y todo el universo de Ramiro y su relación con las chicas está muy bien conjuntando. Lo que más me gusta es que todo eso no tiene pretensión, sale como natural, no da la sensación de forzado –que a veces el cine español tiene esas cosas. Aquí, no. Y el monólogo final es cojonudo: está muy bien porque la música le quita, le hace de lubricante a esa declaración de amor con esos ritmos de batería. Es muy atrayente toda la mezcla de la peli.

Es una película que no tiene pretensión, es muy sencilla, pero está muy bien hecha. Y eso es muy difícil porque en este tipo de películas es cuestión de milímetros caer en un lado o en el otro. Es una película especial que no cae en el lado hortera ni romanticoide. Creo que Jonás tiene mucha sensibilidad en ese campo, no es zafio. El tratamiento de las chicas, de las imágenes, está hecho con mucha delicadeza, con mucha sensibilidad y sin caer nunca en el otro lado.

 

27/01/2011 18:15 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MIGUEL HERNÁNDEZ-SERRAT, EN ZARAGOZA, EN EL PARANINFO

HOY: INAUGURACIÓN DE LA EXPOSICIÓN

MIGUÉL HERNÁNDEZ – SERRAT:

“HIJO DE LA LUZ Y DE LA SOMBRA. Imágenes para un poeta”

Fecha:      Inauguración, 26 de enero

 

Hora: -   10:30 h: Visita Guiada:  Paco Simón, director artístico realizará una visita guiada a puerta  cerrada para los medios

-          11:00 h: Encuentro con Medios. Los portavoces de la exposición y los directores invitados estarán a disposición  de los Medios

-          12:00  h:    Inauguración oficial, con las autoridades (discursos)

Lugar:  Paraninfo de la Universidad de Zaragoza (Pza. Basilio Paraíso, 4). Antesala Exposición(Planta Baja)

 

Hoy, 26 de enero, en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, se inaugura la exposición Miguel Hernández-Serrat: “HIJO DE LA LUZ Y DE LA SOMBRA. Imágenes para un poeta”.

 

Han confirmado su presencia a la inauguración Carlos Pérez Anadón, Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Zaragoza y Javier Lambán, Presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza como organizadores de la Exposición; y Manuel López Pérez, Rector de la Universidad de Zaragoza, como anfitrión.

 

A las 10:30 h, el artista Paco Simón, director artístico, realizará una visita guiada para los medios, a puerta cerrada.

 

Entre las 11.00 y las 12.00 h, estarán a disposición de los medios de comunicación los portavoces de este evento cultural. Joan Manuel Serrat (dirección musical), Agustín Sánchez Vidal (dirección textual) y José Luis García Sánchez (dirección audiovisual)

 

A las 12:00 h. Inauguración oficial de la Exposición, a cargo de las autoridades asistentes (discursos)

 

Se trata de un montaje promovido por Joan Manuel Serrat como homenaje a Miguel Hernández, en el que se propone un recorrido sobre la vida del poeta a través de las canciones de Serrat, sobre las que 20 directores de cine españoles- los más conocidos y amigos personales de Serrat- han hecho 20 micropelículas. Todo ello sobre un montaje artístico coordinado por el artista aragonés, Paco Simón. El itinerario se distribuye en bloques iconográficos  que van recogiendo el transcurso de la obra de Miguel Hernández, siempre en función de las canciones y los tratamientos fílmicos y gráficos suscitados.  La Comisaria es Ana Marquesán, Directora del Departamento de Investigación y Archivo de la Filmoteca de Zaragoza. (adjuntamos resumen)

 

Han confirmado su presencia en la inauguración los directores de cine José Luis García Sánchez, Rogelio Caballero, Imanol Uribe, Pedro Olea, Pere Portabella, Manuel Gómez Pereira

  

Vistas guiadas. Con la colaboración del Vicerrectorado de Proyección Cultural y Social de la Universidad de Zaragoza, se ha organizado un servicio de visitas guiadas gratuitas. Están destinadas a centros escolares y asociaciones aragonesas que muestren su interés por conocer esta propuesta cultural. Para los centros culturales, la organización de la exposición ha creado un “ficha didáctica” que se ha enviado a los centros escolares para facilitar la preparación previa de la visita.

 

El horario de las visitas será:

  • De martes a viernes: a las 10:00, a las 12:00 y a las 18:00 horas
  • Sábado: a las 11:00 y a las 12:30 horas, visita guiada libre para cualquier persona que se quiera apuntar. 

  (A lo largo de la semana, si no hay grupos en alguno de los horarios, la guía propondrá a los visitantes, si desean participar en una visita guiada).

Reservas: Llamando al Tel.  976 76 20 96, en horario de 9:00 a 14:00 horas, de lunes a viernes.

 

26/01/2011 10:07 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

RETRATO DE JOSÉ LUIS BALAGUERÓ

Esta foto es de José Miguel Marco.

 

La mirada del padre

 

José Luis Balagueró es uno de esos artistas casi secretos que suele dar este territorio. Hijo de un maestro catalán que pidió plaza en Aragón, pasó sus primeros años en Romanos, donde nació en 1930. Un día del verano de 1936, recién estallada la guerra, aparecieron por el pueblo varios soldados falangistas: le preguntaron dónde estaba su padre y él lo vio salir de la escuela con su bata. Se lo llevaron, primero a Daroca y luego a las tapias del cementerio de Torrero, donde fue ejecutado. José Luis Balagueró jamás pudo olvidar ni la mirada del adiós de su padre ni el miedo y los gritos de su madre y su hermana, que no entendían nada. Desde joven le gustaba dibujar y pintar. Se trasladó a Francia, y fue devuelto a Zaragoza bajo la acusación de haber participado en el maquis. Estuvo detenido, luego pasó controles periódicos y en cuanto pudo se marchó de nuevo. Residió en Lille, en París, en Zurich, en Formentera y en Chicago durante una década; regresó definitivamente en 1975. Es un artista de la forma y del color, de la música y de la sugerencia, en el que se perciben los ecos de Klee, Nicolas de Stäel y Kandinsky. Reside en El Escorial desde hace algún tiempo, y ahora posee un estudio para hacer cuadros grandes. Grandes, atractivos, de gran fuerza plástica, como puede verse en el Museo Camón Aznar. Se siente zaragozano por los cuatro costados y le gusta decir que fue visitar a Picasso por la parte trasera del jardín, que lo recibió en su taller y que le regaló un dibujo, algunas confidencias y una sonrisa. Expuso en ‘El día’ en los años 80 e hizo una muestra intimista de papel en el palacio de Montemuzo en 2005. Si aquella era una recuperación, la de ahora en Ibercaja es una confirmación. Balagueró es un magnífico pintor con memoria: un artista de la luz contra las sombras del tiempo.  

ISABEL BISCARRI: 'ESTO ES LIBRO'

Todo está en los libros plegados

 

La artista y diseñadora Isabel Biscarri expone una original instalación escultórica y fotográfica en la Biblioteca de Aragón

 

Isabel Biscarri (Zaragoza, 1960) ha desarrollado, durante tres años, una tarea titánica o una auténtica labor de chinos: plegar y plegar un montón de libros, más de 150, para construir una exposición tan sugerente como ‘Esto es libro’, que se exhibe en la Biblioteca de Aragón. Lo ha hecho  con tanto ahínco que casi ni salía a la calle para ver el sol. Se trata de una exposición que es y no es lo que parece: es una instalación, una ‘performance’ de páginas y páginas, un conjunto de columnas y de fotografías que revelan la pasión por el libro, por el diseño y por la creación artística. Y por el arte oriental, especialmente por las casas de papel de Japón. Afirma: “Yo creo que podríamos ‘Esto es libro’, frase que evoca a Cervantes, como una instalación escultórica y fotográfica que nace de toda una vida como lectora y constructora de libros raros y de diseñadora editorial. Lo que hago es cambiar de función el libro y lo convierto en escultura”.

“La mayor parte de los libros son míos, aunque también ha habido bibliotecarios que han colaborado con algunas donaciones para este proyecto. Los libros no están rotos ni pegados. Se pueden volver a leer. La mayor parte de los volúmenes corresponden a las cajas de un último traslado”, explica Biscarri.

Con esta muestra, Isabel Biscarri toma como elemento simbólico la columna, muchas columnas hechas de libros, de prismas de papel, de ejemplares ilustrados, columnas elaboradas a tamaño natural mediante montajes fotográficos. Señala: “Mis temas son siempre los mismos: el paso del tiempo y lo que tienes dentro y nadie conoce. Aquí hay muchos libros de mi infancia, y he comprobado qué mal se imprimía entonces. Hay libros que leía mi hermana, libros que me acompañaron en los viajes, hay muchos libros de arte y de diseño, de mi especialidad, hay libros de los 70 y 80 que ya están en internet y que son de deficiente calidad, sobre todo las reproducciones fotográficas –agrega-. Todos tenemos un mundo íntimo que no se conoce: lo que somos está en los libros. Somos los libros que hemos leído. Y empleo la columna como cimiento invisible de la personalidad, como una metáfora”. Le gusta contar que ha empleado el libro ‘Los rostros de Cristo en el arte español’: al plegarlo el texto desaparece y dialogan dos medios rostros, inquietantes y siempre distintos, de Cristo “que me gustan mucho”.

Isabel Biscarri ha recibido algunos reproches de amigos lectores y de bibliófilos. “Alguno ha dejado de hablarme. Me dicen que cómo me atrevo a hacer con los libros”, recuerda con una sonrisa. “Ahora ya no quiero comprar libros. No quiero más. Quiero guardar cosas que me conmuevan como ‘Moby Dick’ y sobre todo ese montón de libros estrambóticos de artista, amigos o no, que tanto me gustan, y que sigo coleccionando y buscando”. Profesora durante años en Escuela de Artes y en la Escuela Superior de Diseño de Aragón, le gustaba hacer proyectos específicos con sus alumnos con cuentos o con libros de autores aragoneses, sobre todo. La muestra ya ha tenido su eco: una de las columnas de libros se quedará para siempre en la sala de lectura de la Biblioteca de Aragón. Será una escultura de libros en la morada del libro.

25/01/2011 11:04 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

REDIFUSIÓN DE BORRADORES AL MEDIODÍA

Esta mañana, a las doce, se redifunde Borradores, uno de los programas culturales de Aragón Televisión.

He aquí una obra de Clara Carnicer que pertenece a la colección Alcort.

Invitados al plató: Ángel Guinda, Premio de las Letras Aragonesas 2010, y Orencio Boix, director del Festival de Cine de Huesca y autor del documental ‘Los chicos de provincias somos así’. Ángel habla de su madre, que murió cuano él nació, de sus visitas al cementerio, de su contacto con el trasmundo, habla del término 'poeta maldito' que le acuñó Ángel Crespo, habla de proceso por haber escrito en el Café de la Infanta 'Eyaculad en el ano de Dios hasta el límite del placer' y habla de su nuevo poemario 'Espectral'.

Reportajes: Clara Carnicer en la galería Carolina Rojo y ‘Transformaciones’ en el Centro de Historia. Actuación musical y entrevista con Luis Cebrián y Ana Muñoz, dos de los integrantes de Louisiana, que publica su primer álbum. Ayer me escribió Ana Muñoz y me dijo que ya habían tenido más de mil descargas en la red. [El programa tuvo en su emisión de la medianoche del sábado un 4.6 de espectadores.]

Javier Carnicer, músico y poeta, de una personalidad fascinante, con un talento especial. Puede verse en el documental de Orencio Boix.

Justo Bagüeste y Javier Carnicer.

Juanjo Javierre, fundamental como músico y como activista musical en la cultura aragonesa desde los 80 hasta hoy.

22/01/2011 10:07 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

CALEIDOSCOPIO: CENTRO DE HISTORIA

 

SOÑAR Y VER O MIRAR PARA SER VISTOS

 

Hace casi tres décadas descubrí el mundo de los títeres y las marionetas: las piezas de García Lorca, Valle-Inclán y las farsas de Rafael Dieste, quizá mi escritor-pianista favorito, y Eduardo Blanco-Amor. Me imaginaba sus puestas en escenas, la elaboración de los personajes, esas labores tan ingratas como fascinantes con el papel, las telas, los hilos. Y soñaba con esos teatrillos que iban de aldea en aldea, de plaza en plaza, y que arracimaban a la gente con el asombro dibujado en el rostro y en la comisura de los labios. A estos dramaturgos se sumaron otros, y otras puertas a la imaginación: Lewis Carroll y los universos de Alicia, C. S. Lewis, los surrealistas e incluso aquellos franceses como Georges Perec y Raymond Queneau, del OULIPO, que hacían ejercicios de estilo con las palabras y con las historias, y que se acompañaban de otros personajes como Italo Calvino o Julio Cortázar, el enamorado del jazz, del boxeo y de la radio. No recuerdo con exactitud cuando fui consciente de la existencia de un grupo como Caleidoscopio: quizá fuese al final de los 80, tras haber frecuentado a otros compañeros suyos de viaje como Garabaita, el Teatro de Medianoche, los Titiriteros de Binéfar, etc. Los vi por primera vez en una Feria de Huesca, y luego en otros muchos lugares: en sus espectáculos callejeros, en sus funciones en la sala, incluso en fragmentos de grabaciones.

Para mí Caleidoscopio eran Roberto Barra y Azucena Gimeno. Otra pareja entre hilos y personajes que sueñan. Otros soñadores del trasmundo, de la comunicación y de las palabras con contenido y juego. Iban o volvían de Londres, de París, de estudiar los secretos del teatro. Volvían de colaborar en La Mosca o Teatro del Alba con siempre inquietante Santiago Meléndez, fascinado con el Jean Genet más oscuro y el Lorca más enigmático. Más tarde, se incorporó Vicente Martínez, que ha sido otro referente decisivo. Era él quien me contaba qué hacía el grupo, en qué regiones de la imaginación se había extraviado, hacia dónde iba a llevar sus baúles, sus ropajes, sus monstruos. O esas criaturas amables, casi naïf, que lo dan todo por un buen relato con sonrisa final.

Caleidoscopio se ha dedicado a cultivar el jardín de los sueños. Caleidoscopio quiere divertir, entretener, usas los vocablos y los gestos como un conjuro, y arma espectáculos para niños chicos y niños que podrían alcanzar los 90 años con mucho colorido, con un océano de ropajes y de misterios, con un frenesí de movimiento y de acción. Juegan con las palabras y las voces, gritan desaforadamente o acarician con sus sílabas insomnes, con sus lemas, desordenan la cabeza y el conformismo. Les hemos visto construir montajes de todos los signos: de agitación, de latido, de puro divertimento, de juegos léxicos y transgresión, de maletas repletas de osadía. Les hemos visto dialogar con algunos clásicos y con Alfred Jarry, con el ya citado Lewis Carroll y el circo inagotable de los cuentos de hadas, les hemos visto aludir a universos poéticos de cristalina pureza (el agua, Ondina, las sombras gigantescas, ciertos tonos del negro), les hemos visto desplegar un calculado choteo para todos los públicos. Caleidoscopio ha querido ser una compañía de desvelos constantes: se desvela a sí misma porque huye del anquilosamiento y de la autocomplacencia, desvela a los espectadores porque ha pensado en ellos previamente y les traza un sendero lejos del tedio, en el centro de la invención o la hilaridad. Y desvela al teatro mismo porque siempre lo refuta, lo cuestiona, lo ensancha, lo divulga con una pasión casi indesmayable. Acabo de repasar sus fotos: me gusta la sensación de trabajo artesanal que ofrecen, el clima de complicidad, esa vocación incontenible por contar y por contarse.

Caleidoscopio es una forma de mirar. Una forma de estar alerta ante las estrellas. Una apetencia de abrir cauces a la felicidad para compartirla luego. Para compartirla siempre.

 

*Este texto se escribió para el catálogo la exposición de ‘El Pez Dorado’ con la que Caleidoscopio celebra su primer cuarto de siglo en la escena. La muestra, diseñada por Sergio Abraín, en colaboración con Roberto Barra y Azucena Gimeno y Vicente Martínez, entre otros, está en el Centro de Historia y es realmente sugerente. Da gusto verla: es una lección de historia del teatro de títeres, de animación, del teatro basado en el lenguaje, en el mimo, en el color.

MAÑANA, PREMIOS DE LA AACA EN LA GALERÍA ANTONIA PUYÓ

José María Martínez Tendero ante uno de sus cuadros.

 

Queridos amigos:
Mañana viernes 14 de enero, a partir de las 19.30h, en la Galería 
Antonia Puyó, tendrá lugar la entrega de los premios AACA 2010:

 

-Premio al mejor espacio expositivo a la Galería Antonia Puyó, por su
acrisolada trayectoria como galería de arte contemporáneo pero
especialmente por la renovación generacional en su gestión y por su
fuerte apuesta en favor de artistas jóvenes y de nuevos medios, como
bien prueban sus exposiciones de este año 2010.

-Premio a la mejor labor de difusión del arte aragonés contemporáneo
al Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza,
por la creciente dedicación a ese tipo de temas en los Coloquios de
Arte Aragonés, en la revista Artigrama, y en las demás labores de cara
al público tanto iniciativa del Departamento, como de sus grupos de
investigación y sus miembros en general.

-Gran premio al más destacado artista aragonés contemporáneo objeto de
una gran exposición en 2010 al pintor José María Martínez Tendero, por
su gran retrospectiva en el Palacio de Sástago de la Diputación
Provincial de Zaragoza entre el 13 de mayo y el 18 de julio de 2010.

Un fuerte abrazo, con los mejores deseos para el 2011.
Jesús Pedro Lorente
Secretario de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte (AACA)

13/01/2011 18:57 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ISABEL BISCARRI EXPONE 'ESTO ES LIBRO' EN LA BIBLIOTECA DE ARAGÓN

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Isabel Biscarri expone en la Biblioteca de Aragón la instalación de esculturas “Esto es libro”

Inauguración: jueves, 13 de enero, a las 19.30 horas

 

La artista aragonesa Isabel Biscarri presenta en la Biblioteca de Aragón, desde el día 13 de enero al 28 de febrero, la exposición ‘Esto es libro’, una instalación de esculturas construidas con libros plegados que sugieren columnas y pilares confrontados con fotografías manipuladas de columnas a tamaño real. Un diálogo entre imágenes reales que se parcelan en hojas y libros que forman volúmenes. Un paseo que pretende sugerir la imposibilidad de aprehender la realidad objetiva, para dar paso a sensaciones oníricas.

Somos el conjunto de todas las historias vividas, tanto las del mundo real como las soñadas y leídas que, amalgamadas, crean nuestros cimientos. Las lecturas, como los sueños nocturnos o nuestras fantasías, forman parte de una de las capas más ocultas de nuestra vida. Los libros que nos acompañan y releemos y revivimos, siempre con distintos resultados, construyen parte principal del aparato motor de nuestros sentimientos.

A modo de instalación, Esto es Libro, sugiere un paseo entre columnas y pilares. Unos firmes y recién levantados; otros ya cansados y derruidos. Estructuras construidas a base de más de un centenar de libros plegados. El objeto libro como elemento escultórico: sólidos de revolución apilados en contraposición a su aparente fragilidad. Enfrentados en obvia paradoja a imágenes de columnas reales deconstruidas por el lenguaje fotográfico. Las imágenes que evocan nuestros recuerdos, leídos o soñados, siempre fragmentadas y sesgadas por el momento de nuestra ensoñación. Lo que somos por debajo de las innumerables máscaras del día a día. El yo, que asoma sólo a veces, en vertiginosa aparición ante nosotros, como un truco de prestidigitación; así los libros, al mostrar su estructura formal interna, nos alejan de su función lectora para llevarnos a la esencia de las imágenes ensoñadas que provocan.

   TEXTO INCLUIDO EN EL FOLLETO

-Ahora digo -dijo don Quijote- que no ha sido sabio el autor de mi historia, sino algún ignorante hablador, que, a tiento y sin algún discurso, se puso a escribirla, salga lo que saliere, como hacía Orbaneja, el pintor de Úbeda, al cual preguntándole qué pintaba,

respondió: “Lo que saliere”. Tal vez pintaba un gallo, de tal suerte y tan mal parecido, que era menester que con letras góticas escribiese junto a él: “Éste es gallo”.

Y así debe de ser de mi historia, que tendrá necesidad de comento para entenderla.

 

 

Isabel Biscarri (Zaragoza, 1960). Licenciada en Bellas Artes por la Escuela de San Carlos de Valencia, disfrutó una Beca Santa Isabel de la Diputación Provincial de Zaragoza para continuar la especialización en grabado en Urbino, Italia. Desde 1987 ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas: en 2008 la instalación de grabados y esculturas Tiempo Inmóvil en el Teatro Arbolé de Zaragoza; la instalación al aire libre en un islote del río Ebro El Jardín de las Hespérides dentro del IV Asalto patrocinado por el Ayuntamiento de la ciudad, así como la participación en la colectiva  IN CARTIS: UNA  CARTA CONQUISTATA en Latina, Italia. Ha recibido, entre otros, un Premio en la 3ème Biennale Internacional du Film sur L,Art del Centre Georges Pompidou, en París, y un Premio Nacional a los Libros Mejor Editados del Ministerio de Cultura.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Exposición “Esto es libro”, de Isabel Biscarri
Biblioteca de Aragón
(C/ Dr. Cerrada 22) – 50005 Zaragoza
Desde el día 13 de enero al 28 de febrero de 2011
Horario de visita: De lunes a viernes, de 9 a 21h; Sábados, de 9 a 13.30h  [Esta información me la remiten Ana Rioja, desde su gabinete de comunicación, y la propia artista]

11/01/2011 11:29 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LAS FOTOS DE MURRAY GARRETT

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Por pura casualidad encuentro a un fotógrafo excepcional, Murray Garret, y esta foto suya de Ava Gardner, llegando a un estreno.

 

Murray ha hecho fotos sensacionales. Esta de Ava con Lana Turner también es muy sugerente.

Y esta de Marlon Brando.

Otra foto de Murray Garrett: Marilyn Monroe.

Un retrato de Eddie Fischer.

LEO FUCHS: FOTOS DE HOLLYWOOD

Gina Lollobrigida.

Gregory Peck.

Joanne Woodward y Paul Newman.

Rock Hudson en un set de rodaje.

Maria Perschy.

Joanne Woodward, actriz y esposa de Paul Newman.

Leslie Caron.

Dos fotos de Audrey Hepburn. 

Brigitte Bardot.

Shirley McLaine, jovencísima, misteriosa y bella, en 1963, en el rodaje de 'Irma la dulce'.

 

LEO FUCHS

Leo Fuchs, austriaco de nacimiento que emigró a Estados Unidos cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, se dedicó durante veinte años de su vida a captar imágenes de los actores icónicos de los años cincuenta y sesenta del siglo XX en Hollywood. Fue de los pocos que entabló amistad con ellos, quienes le invitaban a los rodajes. Trabajó con Rock Hudson, Sean Connery, Shirley MacLaine, Cary Grant, Marlon Brando y Gregory Peck, quien se convirtió en el padrino de su hijo Alexandre. Con Frank Sinatra compartió apuestas en el casino de Montecarlo y con Audrey Hepburn pasó noches en el Congo escuchando a Beethoven.

 

«Mi padre tenía una personalidad gregaria y hacía amigos con facilidad», recuerda ahora su hijo, también fotógrafo, que explica el talento que tenía su progenitor para hacer que las estrellas se sintiesen cómodas; confiaban en él además porque les enseñaba las imágenes antes de publicarlas. Murió hace unos meses a los 79 años en su casa de París, donde vivió durante cuarenta años, pero había dejado antes un tesoro que encontró Alexandre hace diez: las fotografías de Paul Newman que ahora se exhiben estaban guardadas en una caja de cartón, muchas de ellas aún en el negativo, y no habían visto la luz del día en tres décadas.

 

02/01/2011 13:53 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

CALVOMOÑACOS, DE NUEVO

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Muchos días después de no saber nada de él, me llama y me escribe Alberto Calvo Supermaño, que sigue trabajando mucho en su nueva casa. Enamorado y animoso, me envía esta ilustración. Y me pone al teléfono a la poeta Kiki Járboles. Poeta y actriz.

02/01/2011 10:51 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LA BICICLETA DE BEATRIZ DE CHILE

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Beatriz Rodríguez Fernández, una gallega de Coruxo y alrededores en Chile, profesora de inglés y enamorada de la memoria, de la pintura y de la poesía, me envía este poema de la bicicleta de Miguel Arteche. Ya estaba colgado en el blog, pero me hace ilusión el envío, la pintura de un artista ruso y el cariño de Beatriz, en tierras del fin del mundo, impregnada por la nostalgia del mar gallego. 

Feliz 2011 Beatriz. La mujer que tenía una bicicleta que pasea por las nubes y un hontanar de melodías en su página web. Por ejemplo, ahora suena Leonard Cohen.

 

LA BICICLETA

 

 

En rueda está el silencio detenido,
y en freno congelado la distancia.
Qué lejano está el pie, cómo se ha ido
la infancia del pedal sobre la infancia.

El reino del volante sometido
se borra con la sed que hay en la llanta.
La mano que no está tiene un sonido
de tanta ausencia y cercanía tanta.

Cuán remota la edad que en ti palpita
con las velocidades de tu cita,
y qué rápida estás con ser tan quieta,

tan inmóvil pedal dormido ahora
por la lluvia de ayer que te evapora
tu perdida niñez de bicicleta.


Miguel Arteche

 

'OPUS MAGNA' DE DINO VALLS

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El pasado miércoles estuve con Dino Valls, que reside y trabaja en Madrid, volcado en un mundo de inquietud, belleza y sombra. Una de sus últimas obras es ‘Opus Magna’, de 2010, que resume sus obsesiones y que muestra de nuevo el tamaño de su ambición. Dino Valls prepara proyectos para Italia, Alemania y Grecia. Y trabaja despaciosamente, sin prisa, con una elevada voluntad de perfección.

RICARDO CALERO EN LA GALERÍA RAQUEL PONCE DE MADRID

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RICARDO CALERO EXPONE EN GALERÍA RAQUEL PONCE 

18 de diciembre 2010 – 29 de enero 2011

 

 

 

DEL TIEMPO NECESARIO…                                                

 

Luz, tiempo, silencio y naturaleza son conceptos fundamentales en la obra de Ricardo Calero. Es un autor que trabaja con una concepción abierta del arte. En función de los proyectos, interviene a través de acciones e intervenciones que fundamentalmente se desarrollan en torno a dos conceptos claves que unifican su trabajo: natural exterior y natural interior.

 

La realidad está constituida, a la vez, por presencias y ausencias, por elementos que se muestran y otros que se esconden, pero la realidad no es sólo lo que se ve. Invisible es todo aquello que no podemos percibir a través del sentido de la vista, pero también aquello que escapa a la acción de la mirada. Hay que aprender a mirar. Calero abre caminos para saber mirar lo que no se ve hasta convertirse en una especie de guía en el paisaje invisible de nuestra sociedad. Su exposición actual en la Galería Raquel Ponce, presenta tres series de los proyectos en los que ha estado trabajando durante los últimos años: Bautismal (Albarracín) 2008. Sueños en el mar (Cabo de Gata) 2001-2008, y Gotas de Vida 2007-2009, trabajos separados por el tiempo, pero unidos por un discurso revelador que argumentan sus acciones, unas series que resumen su práctica y su poética. En ellas el artista traza un nexo entre artificio y naturaleza, y más allá de una obra o de una serie, se trata de la destilación de un método que ilumina su proceso de creación artística.

  

Bautismal

Las piezas de la serie “Bautismal” se crearon en Albarracín, Teruel, con la ayuda del río Guadalaviar que desciende de los Montes Universales. Se trata de un excelente ejemplo de “natural exterior”. Calero introduce en el agua sus lienzos y deja que el río –las plantas que en él se agitan o los sedimentos que transporta– los trabaje sin prisa. El aflorar de letras y palabras, marcará el tiempo de rescatar el lienzo de las aguas. Las palabras claves en el universo de Calero son esenciales, como los primeros pasos del lenguaje –NADA, DESEOS, SIEMPRE…–, siendo necesario despertarlas para descubrir su sentido. El “Bautismo” representa un segundo nacimiento, mediación entre lo existente (oculto) y las palabras (reveladoras). Los lienzos resultantes son, a la vez, puro proceso y su representación.

 

 

Gotas de Vida

Cuando Calero maneja las imágenes de las gotas (producidas en cristal) y de las manos, alude a la historia privada de la humanidad (sudor o lágrimas), y alude a un quantum de energía significante, que permite, con su evaporación, lubricar la paradoja de la existencia. En este caso, el agua nos conduce al concepto de “natural interior”. Esta serie debe vincularse a las acciones del Cabo de Gata. Gotas de agua, gotas de vida pescadas con anzuelos…

Lagrimas perdidas en el mar…

 

 

 

Sueños en el Mar

Se presenta por primera vez el trabajo inédito “Sueños en el mar”. Calero muestra el resultado de acciones realizadas a lo largo de ocho años, 2001-2008, en distintos lugares entre el mar y la costa del Cabo de Gata (Almería): La acción se materializa “inundando el mar de pasaportes”, cada año 365 pasaportes fueron lanzados al mar desde una barca para hacer después un seguimiento del viaje, de su travesía a la deriva entre las aguas, para finalmente rescatar aquellos pasaportes o fragmentos que llegan milagrosamente y quedan varados entre calas o rocas, marcados por las heridas del viaje. Nuevamente lugares invisibles, imágenes que revelan paisajes emocionales generados por el extrañamiento del que no pertenece a ningún sitio, por la despersonalización en el mar, lugar de tránsito hacia un espacio, en este caso el parque natural de Cabo de Gata, donde todas las especies están protegidas, todas menos el ser humano que llega a ellas sin papeles…

 

Las tres series, Bautismal, Gotas de Vida y Sueños en el mar están estrechamente relacionadas, no sólo en su gestación, sino también en sus propios procedimientos, del mismo modo que lo están los mundos del “natural exterior” e “interior”.

 

Estos últimos años han sido trascendentales para el reconocimiento de la obra de Ricardo Calero, consolidando su trayectoria sobre la base de un trabajo personal, comprometido y meditado. Sus últimas exposiciones, instalaciones e intervenciones han sido realizadas en Galerías y Museos de España, Alemania, Bélgica, Italia, Portugal, República Checa, EEUU y Canadá. 

  

[Del 18 de diciembre y hasta el 29 de enero, la exposición permanecerá abierta en horario de 11 a 20`30 horas, de martes a sábado.]

 

31/12/2010 11:16 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LA FOTOGENIA DE JACQUELINE BISSET

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El pasado lunes, durante la fiesta de cumpleaños de Ignacio Martínez de Pisón, Eloy Fernández Clemente y yo hablamos de miles de cosas: de sus memorias, que saldrán inmediatamente en Rolde, de libros, de cultura, de periodismo, de amigos, de todo, de viejos profesores, eso sobre todo con Emilio Lacambra y con Ángel Artal. Y también hubo tiempo para hablar de cine y de musas del cine que nos gustan a ambos. Eloy me dijo que tenía una espléndida colección de fotos de Jacqueline Bisset. Recordé entonces un artículo delicioso que le dedicó hace años Luis Alegre en ’El Periódico de Aragón’. Eloy y yo habíamos estado en unas jornadas en Teruel, por la mañana compramos la prensa y ya en el viaje leímos el texto. Era una pieza espléndida, de esas que Luis redacta tan bien.

P. D. Después de haber colgado esta serie, Eloy Fernández me envía una nueva foto. La que está arriba del todo. Jacqueline Bisset fumando un cigarrillo con sus ojos de agua.

29/12/2010 00:56 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

JULIE CHRISTIE PARA MITÓMANOS

Estos días he estado repasando la nueva versión de ‘El Doctor Zhivago’ de Boris Pasternak, que acaba de publicar Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores. Al pensar en Larisa, he pensado en la película y en una bellísima y misteriosa mujer: Julie Christie.

Cuelgo aquí algunas de sus fotos.

LA VOZ Y EL ARTE DE UN SIGLO: MALENA O IMPERIO ARGENTINA

Ayer se cumplieron cien años del nacimiento de Imperio Argentina (1910-2003), cantante, actriz y bailarina que fue esposa de Florián Rey, con quien hizo películas de éxito como ‘Nobleza baturra’, y que rodó en Riglos ‘Tata mía’ con José Luis Borau

 

-1. Imperio Argentina publicó sus memorias en 2001 con el título ‘Malena Clara’

                                                                                             

-2. La actriz y cantante solía decir: “Estar en un escenario es la más hermosa vanidad. Y yo sigo enamorada de mi profesión”.

 

Magdalena Nile del Río aunó belleza y talento y “una elegancia elemental” (como dijo Falla) que la convirtieron en una auténtica estrella de su época a lo largo de veintidós películas y de unos cuantos discos donde mezclaba el tango y la copla. Tal como día como ayer, hace cien años, nació en el barrio de San Telmo, Buenos Aires. Era hija de un guitarrista gibraltareño y de una bailarina sevillana. A los cuatro años, la niña debutó en la escena y pronto fue bautizada como ‘La Petite Imperio’. Algunos años después, la conoció el Premio Nobel Jacinto Benavente en Perú y dijo: “Canta tan bien como Pastora Imperio y baila tan bien como Antonio Mercé, ‘La Argentina”, y fue él quien le sugirió un cambio de nombre: Imperio Argentina.

La niña había tomado clases de baile, en el Teatro Colón, con Anna Pavlova: “Estaba entonces ella en plena forma, y la recuerdo como una pluma en el escenario, bailando ‘El lago de los cisnes”, le diría a Vicente Molina Foix para el libro ‘La edad de oro’ (El País Aguilar, 1997). Algo más tarde, la familia Nile del Río se trasladó a España, y el realizador aragonés Florián Rey la contrató para ‘La hermana San Sulpicio’ (1928). Rodaron poco después ‘Los claves de la Virgen’, pero el reencuentro decisivo entre los dos se produjo en París, en los estudios de Joinville: allí Imperio Argentina rodaba en castellano algunos éxitos de Hollywood. La propia esposa del cineasta le dijo a la joven: “¿No te has dado cuenta de que está loco por ti?”. Imperio Argentina realizaría dos películas con Carlos Gardel, ‘La casa es seria’ y ‘Melodía de arrabal’, ambas de 1932. El año anterior había aparecido en un corto con Maurice Chevalier: ‘El cliente seductor’.

“Florián Rey fue mi Pigmalión. Todo lo que yo sé de cine se lo debo a él, que era tan exigente, tan artista. Yo creo que no ha habido ningún director en España, e incluyo a Buñuel, de su talento, de su preparación. Aunque era muy violento trabajando”, dijo. Después de grabar ‘La hermana San Sulpicio’ en versión sonora, harían dos películas de enorme éxito: ‘Nobleza baturra’ (1935) y ‘Morena Clara’ (1936). ‘Nobleza Baturra’ –tal como recuerda Agustín Sánchez Vidal en su libro ‘El cine de Florián Rey’ (CAI, 1991)- se rodó en un pequeño caserío de Bisimbre, “en un ambiente de total fidelidad, sin ningún asomo de pintoresquismo”, y fue todo un acontecimiento. La película contó con un presupuesto de 450.000 pesetas de la época (2.700 euros), se estrenó en 35 ciudades españolas coincidiendo con la festividad del Pilar. Era una pieza de atmósfera campesina y musical que utilizaba como tema central la jota de la ‘Olivarera’ o ‘Magallonera’. La actriz y cantante, ya casada con el cineasta, vivió dos meses por la zona y ese tema se lo enseñaron el cura del pueblo Manuel Pardo, “que tenía una espléndida voz”, y Guadalupe Martínez, la hermana de Florián. Al año siguiente, ensancharon los triunfos con ‘Morena Clara’ (1936), que narra la historia de dos briboncillos gitanos que roban unos jamones y son llevados a juicio.

Poco después, el propio Hitler y su ministro Goebbels la llamaron para que rodase en Berlín. El líder nazi la saludó al grito de “Mi artista, me encantas”. Florián e Imperio rodaron allí ‘Carmen la de Triana’ (1939), “con más medios que nunca”, y ‘La canción de Aixa’ (1939). Para entonces, el matrimonio hacía aguas. Imperio grabó ‘Tosca’ (1940) con Renoir y Visconti, que fueron sustituidos por Carl Roch, se reencontraría con Florián Rey en ‘La cigarra’ (1948), pero su carrera iría perdiendo fuerza hasta que fue redescubierta por la crítica en 1962 en San Sebastián en una retrospectiva del cineasta de la Almunia. En 1986, José Luis Borau la recuperó para su película ‘Tata mía’, que se rodó en Riglos. No aplaudió ‘La niña de tus ojos’ de Fernando Trueba, que recreaba parte de su historia. Escribió, con Pedro Manuel Vílllora, sus memorias, ‘Malena Clara’ (Temas de Hoy, 2001) y falleció en Benalmádena en 2003.

 

 

El nazismo y los amores difíciles

 

Imperio Argentina fue un auténtico ídolo de masas, pero no le favorecieron en absoluto sus coqueteos con el nazismo ni su proximidad al franquismo. Durante algunas de sus actuaciones en Buenos Aires, en México D. F. o en Nueva York fue objeto de protestas y de insultos, hasta el punto de que la mujer del presidente Roosevelt o el dramaturgo Tennessee Williams salieron en su defensa. Tuvo una vida sentimental compleja: se casó con Florián Rey (“de un empujón me tiró al suelo”, dijo en una ocasión), se le insinuó Marlene Dietrich, “vestida de tío, con corbata, muy antipática”, amó durante una década a Rafael Rivelles y, entre otras relaciones, vivió una historia de amor con el dibujante y poeta Rafael de Penagos. En Aragón recibió varios homenajes antes del adiós, en Zaragoza y en La Almunia de doña Godina, y solía cantar a dúo con Luis Alegre.

MONTSE DONOSO EN GARRAPINILLOS

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Desde el pasado día 17 de diciembre expone en el Centro Cívico ‘Antonio Beltrán’ la pintora Montse Donoso Corman una veintena de ‘Vistas de Garrapinillos’, una colección de paisajes de diversas características: paisajes abiertos, con grandes horizontes, paisajes del Canal, enramadas y boscajes, estampas de callejas y de la plaza de la iglesia de Ricardo Magdalena, estudios de luces al atardecer, crepúsculos, fincas de cereal. Montse Donoso ha asistido a clases al estudio Cañada con María Ángeles Cañada y Clara Carnicer.

26/12/2010 20:42 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

OFELIA: MILLAIS Y DAVID LEVINGSTON

La Ofelia del pintor Millais.

La Ofelia del fotógrafo David Levingston.

25/12/2010 20:52 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MEMORIA DE ÁNGEL MATURÉN Y DE SU PINTURA EN EL PALACIO DE SÁSTAGO

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Esta tarde, en el palacio de Sástago se inaugura una retrospectiva de la pintura de Ángel Maturén. La muestra ha sido comisariada por Pedro Pablo Azpeitia, que vuelve al arte tras haberlo dejado durante un tiempo; en los últimos años, se había incorporado a Prames. Este es el dossier que envía la DPZ y los promotores de la exposición. A Ángel le habría gustado saber que su retrospectiva coincide con la otra de uno de sus grandes amigos: Miguel Torrubia, en el Torreón Fortea.

 

 

Breve biografía del artista

Ángel Esteban Maturén nació en Zaragoza el 15 de enero de 1949, hijo de Antonio Esteban Blasco y de Águeda Maturén Cano; con sus padres y hermanos pasó sus primeros años en una vivienda de la céntrica Gran Vía. El padre poseía una tienda de antigüedades; un negocio que influyó en el temprano interés de Maturén por el arte.

Décadas después, explicaba: “En mi casa, colgada detrás de la puerta, había una tabla de pintura del siglo XV. Ví arte desde que abrí los ojos. Mis padres me introdujeron sin darse cuenta el afán de la pintura”.

Murió en 2005, a los 54 años, en Tarazona, después de haber vivido una vida intensa volcada a su libertad técnica y temática. Con su arma: los pinceles trabajó hasta su último minuto la dialéctica ‘VIDA-MUERTE’ / ‘LIBERTAD-OPRESIÓN’.

Todo lo que pintaba era triste, pero lo pintaba simpático.

Según contaba el propio artista, desde muy temprana edad pasaba las horas dedicado a hacer dibujos y esculturas. Incluso en la escuela primaria, por donde pasó como un mal estudiante, al que los maestros dejaban dibujar para que no molestase en clase.

La combinación de su afición pictórica, que su padre siempre apoyó, y su nulo interés por los estudios le llevaron a que con apenas 13 años comenzara a trabajar en la tienda de su padre. Con 13 años, Maturén comienza su carrera artística cuando su padre enseña algunos de los dibujos del niño, al marchante catalán Andrés Grifell.

Sorprendido éste del talento del jovencísimo autor, le anima a exponer sus obras en Bilbao. Así, apenas adolescente, presenta por primera vez sus obras al público en la sala de arte Gran Dragón, donde logra un sorprendente éxito. Ya desde esta primera exposición, se presenta al público como Ángel Maturén, utilizando como nombre artístico su apellido materno.

De talante muy inquieto vivió y trabajó en distintas ciudades, alejado de los circuitos comerciales. Comentaba: Me he movido tanto porque no estaba a gusto. Lo que me ha empujado han sido las inquietudes artísticas, no ha habido otro motivo. Sería tonto por mi parte decir que mi dedicación al arte me ha privado de cosas, porque no las he conocido. Si hay algo que me inclinó a pintar fue la libertad, el poder cambiar de estilo. Otros tienen que pasar años en la misma línea, por imposición de las galerías, pero yo no creo en esas cosas.

 

PINTURA COMO MATERIA DE VIDA

Organizada por la Diputación Provincial de Zaragoza, en las salas del Palacio de Sástago, se trata de la primera gran exposición antológica que se organiza con la obra de este artista aragonés que ha pintado más de mil lienzos, sin contar toda la obra gráfica, en papel que será objeto de una muestra futura.

En el palacio de Sástago tendremos la oportunidad de admirar una pequeña parte de la enorme obra en formatos medianos y grandes de Ángel Maturén. Podremos comprobar la cantidad de recursos técnicos que tenía como pintor. Una exposición que muestra toda la materia que tiene la pintura. Veremos la obra de la última época, en la que trabajaba con plomo, muy poco conocida.

 

Comisario de la Exposición: Pedro Pablo Azpeitia

Organiza: Diputación Provincial de Zaragoza

Lugar: Palacio de Sástago

Fechas: del 23 de diciembre de 2010 al 13 de febrero

LINA VILA Y ALICIA VELA, DESDE MAÑANA EN LA CASA DE LA MUJER

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Este martes, 21, en la Casa de la Mujer, Alicia Vela y Lina Vila realizan una exposición conjunta titulada ‘Sala de lectura’, “una invitación a leer los pensamientos de las mujeres”. Mujeres como Louise Bourgeois, Anna Ajmatova,  Alejandra Pizanirk, María Zambrano, Wislawa Szymborska o Emily Dickinson, entre otras, que escribieron, dibujaron o garabatearon en una libreta.

 

Alicia Vela y Lina Vila tienen una relación muy especial desde hace años: la de la complicidad de la creación entre la profesora y la alumna.

 

*Esta obra de Lina, con autorretrato como pájaro incluido, pertenece a una serie anterior. No tengo imágenes de esta muestra.

20/12/2010 08:46 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

GEORGES WARD POR NAVIDAD

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Recibo esta felicitación navideña del artista Georges Ward.

Es una pieza ideal y muy sugerente.

HOMENAJE A EMILIO ABANTO

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José Ramón Mañeru me envía la siguiente nota:

 

El pasado viernes se inauguró en el Centro Cívico Esquinas del Psiquiátrico la exposición “Emilio Abanto, un dibujante para Delicias”. En la misma se muestra una parte de la obra de Emilio como dibujante, ilustrador y cartelista. Organizada por la Asociación de Vecinos Manuel Viola de Delicias –con la que colaboró durante algunos años– y con la colaboración de muchos de sus amigos, esta exposición constituye el primer homenaje público a un extraordinario dibujante de nuestra ciudad, y mejor amigo, que falleció en septiembre del año pasado.

JONÁS TRUEBA Y DANIEL GASCÓN, HOY EN EL CICLO 'LA BUENA ESTRELLA'

El director de cine Jonás Trueba y el escritor y guionista zaragozano Daniel Gascón participarán el próximo jueves 16 de diciembre en “La buena estrella”, el ciclo de coloquios organizado por el Vicerrectorado de Proyección Cultural y Social de la Universidad de Zaragoza que dirige Luis Alegre.

 
El pasado viernes 10 de diciembre se estrenó en toda España “Todas las canciones hablan de mí”, el primer largometraje dirigido por Jonás Trueba, que éste ha escrito con Daniel Gascón. La película está protagonizada por Bárbara Lenni, Oriol Vila, Ramón Fontseré, Miriam Giovanelli, Valeria Alonso, Ángela Cremonte y Bruno Bergonzini.

 
El coloquio se celebrará a las ocho de la tarde en el Salón de Actos de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (Gran Vía, 2) y será presentado y moderado por el coordinador del ciclo, el escritor, periodista y profesor de la Universidad de Zaragoza Luis Alegre.

Oriol Vila conversa con Ángela Cremonte; por atrás Bárbara Lennie.
 
“Todas las canciones hablan de mí” se ha presentado en el reciente Festival de Cine de Gijón, donde ha recibido una excelente acogida. El teatro Jovellanos estuvo lleno a rebosar.

 
Según Jonás Trueba la película “es una comedia romántica, con un punto melancólico y nostálgico. No cuenta el principio de un amor sino su supuesto final. Habla de lo difícil que es sobrellevar una ruptura sentimental, sobre todo cuando la persona de la que te has separado sigue presente en tu vida”.

 
JONÁS TRUEBA

Jonás Trueba (Madrid, 1981) es coguionista de las películas dirigidas por Víctor García León (“Más pena que Gloria”, 2001; “Vete de mí”, 2005) y de “El baile de la Victoria” (2009, Fernando Trueba). Ha dirigido el cortometraje “Cero en conciencia”(2000), que escribió con Daniel Gascón, y una obra de teatro, “Pienso a menudo en ti” (2007). Ha sido también editor de algunos libros de cine para Plot Ediciones. Escribe, en el diario ‘El mundo’, un blog dedicado al cine llamado “El viento sopla donde quiere”.

 
DANIEL GASCÓN

Daniel Gascón (Zaragoza, 1981) estudió Filología Inglesa e Hispánica en la Universidad de Zaragoza. Ha publicado dos libros de relatos, “La edad del pavo” (2001) y “El fumador pasivo” (2005) y, en colaboración con Antón Castro, el ensayo “Parábolas y monstruos de Javier Tomeo” (1999). Coordinó, con Ismael Grasa, el libro colectivo Zaragoza de la A a la Z. Colabora en la revista ‘Letras libres’ y en el suplemento “Artes y Letras” de Heraldo de Aragón. Es traductor profesional: recientemente ha traducido a Sherman Alexie, William Faulkner, David Vann, Rudyard Kipling, Christopher Hitchens o V. S. Naipaul, entre otros. “Todas las canciones hablan de mí” es su primer guión de largometraje. Mantiene un blog: danielgascon@blogia.com.

En el blog de Borradores (borradores.blogia.com) podéis ver una entrevista con Jonás y Daniel que se emitió el pasado martes y que se redifunde el sábado por la mañana a las doce.

16/12/2010 10:22 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MARIBEL VERDÚ O VOLVERÁS AL CINE

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En el verano de 1987 asistí a mi primer rodaje: ‘El aire de un crimen’, la última película de Antonio Isasi. Recuerdo el ambiente especial que se vivía en Calatayud: los coches de época en la plaza; recuerdo a Chema Mazo, convertido en el capitán Medina, con sus pesadas botas que crepitaban al pasar; recuerdo la fragilidad de orquídea transida de Maribel Chueca y la energía inmensa de María José Moreno, que desplegada una grave voz de terciopelo. Y también andaban por allí, y por Nuévalos y otros lugares cercanos, actores como Germán Cobos o una jovencísima actriz, que deslumbraba a todos: Maribel Verdú. Germán Cobos la miraba arrobado, como quien mira a una diosa que acaba de entrar en el mesón. Casi un cuarto de siglo después, cuando ya es una actriz imprescindible y con Goya, Maribel Verdú ha retornado en una efemérides muy especial del Festival de Cine de Zaragoza. Y lo ha hecho con un actor que ha marcado nuestra educación sentimental en novelas y series y en el cine: Emilio Gutiérrez Caba, un actor de estirpe. Un grandioso actor, a secas. El cine nos envenena de sueños la vida. Nos transporta, nos invita a viajar o a enamorarnos en el centro de la oscuridad. Acaba de tocarme muy cerca una experiencia curiosa: mi madre y mi suegra han vuelto al cine muchos años después. La primera no había estado en una sala desde finales de los 60, cuando asistió a una película de Marisol en el cine Real de su pueblo; mi suegra, desde el estreno de ‘Los santos inocentes’ en el Teatro Fleta, aún resuena en sus oídos aquella ‘milana, bonita’, que decía Paco Rabal. Las dos han regresado para asistir a un estreno, ‘Todas las canciones hablan de mí’ de Jonás Trueba, y al salir, cada una a su modo, han sugerido: “Qué final tan soberbio y romántico. Qué necesarias son las cartas de amor”.

 

*Hoy publico en mi sección 'Cuentos de domingo' este artículo sobre el FCZ y un detalle entrañable como el regreso al cine de dos ancianas de 82 años (mi madre Carmen) y 80 (mi suegra Isabel) tantos años después. A mediatarde, poco antes de que empezase el partido del Real Zaragoza, Carlos Moncín, jefe de fotografía de Heraldo de Aragón, me enviaba una foto que tomó en la plaza mayor de Calatayud en julio de 1987 del rodaje de 'El aire de un crimen'. En esta foto se ve a Maribel Verdú y a Germán Cobos.

EL JOTERO APASIONADO

Miguel Ángel Berna ha crecido con la jota y la ha defendido del derecho y del revés en casi todos sus espectáculos, hasta el punto de que Berna y jota han sido términos inseparables. Berna lleva mucho tiempo escribiéndose con jota, y en su travesía de bailarín ha asimilado que la jota arrastra muchas adherencias, una rica y compleja afinidad con otros sonidos. La jota, de origen siempre tan debatido, ha caminado con la música popular, nace de ella y se expande hacia la música culta en Liszt o Glinka, por poner dos ejemplos; camina con los influjos mudéjares y árabes, con el flamenco e incluso con la música céltica, a la que tampoco es ajena Aragón en absoluto.

Con esa convicción y con esa reivindicación, Miguel Ángel Berna ha preparado un nuevo montaje que quiere ser autorretrato, o quizá un retrato de grupo y de pequeño país con bailarín, un montaje que hilvana una confesión y una declaración de principios, como se percibe en las dos primeras piezas: ‘Nostalgia’, que es una mirada a los orígenes, al niño que despierta a la jota en un palacio en ruinas, y ‘Buscando la luz’, un diálogo con su ‘alter ego’, esa marioneta que evoca los trabajos y los días del artista. Hecha esa presentación, donde Berna acentúa su imagen doliente o dramática, de mártir y profeta de la jota a la vez, estalla la función con todo lo que tiene: la música en directo, los cantantes, el cuerpo de baile. Berna propone un viaje a la emoción, a la raíz, a la memoria, a la piel estremecida, y lo hace como le gusta hacerlo, sin trampa ni cartón, con entrega, con sinceridad, con ardor.

Berna es un bailarín apasionado que se dosifica: reparte juego y eso le da profundidad, brillo y variedad al conjunto. Suenan jotas espléndidas, se perciben los ecos flamencos en el ‘Fandango de Mora de Rubielos’, María José Hernández ensalza el mudéjar en uno de sus cálidos temas, Miguel Ángel Fraile borda la ‘Jota de las nieves’, de aroma céltico, el trabajo de Nobleza Baturra es estupendo, e incluimos aquí a los cantadores Lorena Palacios, Mª Carmen Salinas, José Luis Urbén y Roberto Ciria. Los intérpretes realizan una sólida actuación, Joaquín Pardinilla y Alberto Artigas han acertado tanto en la música original, con esa inclinación hacia el impacto de las percusiones, como en los arreglos de música popular. Y Berna se exhibe, se gusta, se desmelena, busca la apoteosis, especialmente en las tres últimas piezas, y la encuentra. La encontró el día del estreno con todas las de la ley. Si alguna vez se ha sentido ‘el malquerido’, bien se ve, mañico, que no había motivo. El Principal se vació de aplausos y vítores durante diez minutos.  

Berna se escribe con jota. Dirección musical: Alberto Artigas y Joaquín Pardinilla. Con Nobleza Baturra y María José Hernández, entre otros. Coreografía, baile y dirección: Miguel Ángel Berna. Teatro Principal hasta el 19 de diciembre.

 

JULIO ESPINOSA: POEMAS

 

sintaxis asfalto

(algunos fragmentos de un poema único)

 

35

Evitar soñar lo soñado

Despertar y sentir

La noche colándose

                                               sus imágenes

                                               su espesura

en la oscura carretera

de la piel

 

 

 

34

Volver a soñar lo soñado

y escribir con un lenguaje

de muertos

lo vivo

 

10

Amanece

y la línea del horizonte

es la boca de tu párpado

buscando a lo lejos

otra ciudad

 

 

11

Bienes muebles

que se desplazan

Maletas           bultos

en el vientre de la ballena

Correa de nuestra domesticación

a la que nos aferramos

con uñas y dientes

 

 

12

Maletas y bultos

en el corazón del autobús

Lengua muerta

con que vestimos

el futuro

Abecedario mudo

de nuestra genealogía

 

 

82

Dejar el equipaje en el vientre de la ballena

y saltar al océano

sin saber nadar

 

Julio Espinosa Guerra (Santiago de Chile, 1974) es director de la Escuela de Escritores de Zaragoza y colaborador de la publicación Revista de Libros. Ha publicado varios libros de poemas, entre los que destacan Las metamorfosis de un animal sin paraíso (Premio Villa de Leganés 2004) y NN (Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2007); además ha preparado dos antologías en su esfuerzo por comunicar a su país de origen y su país de adopción: La poesía del siglo XX en Chile (Visor, 2005) y Palabras sobre palabras: 13 poetas jóvenes de España (Santiago Inédito, 2010). Está incluido en numerosas antologías, como Todo es poesía menos la poesía (Eneida, 2003), Cantares (LOM, 2005), Enjambre berlinés: poesía latinoamericana actual (Vox/grumo 2008) o Fuga de la nada: 16 propuestas poéticas (Bohodón,  2009). Recientemente, con sintaxis asfalto ha obtenido el XXV Premio Isabel de Aragón, Reina de Portugal, mención poesía, y será publicado por Olifante. [Todas las fotos son del peruano Martin Chambi.]

11/12/2010 19:07 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PALMARÉS DEL XV FCZ

PALMARÉS

XV DEL FESTIVAL DE CINE DE ZARAGOZA

 

Fotograma de 'Sal' de Orencio Boix.

Mejor Corto de Ficción de un Joven Realizador/a. 1.000€ + Trofeo (Premio Manuel Rotellar) “Merry Little Christmas” de Manuel Marín e Ignacio Martín.

Mejor Corto de Ficción. 3.000€ + Trofeo (Premio Carlos Saura) “El premio” de León Siminiani.

Mejor Corto Aragonés de Ficción. 1.500€ + Trofeo (Premio Defensor de Oro) “Salva el mundo” de Borja Echevarría. Premio Patrocinado por Bodegas Corona de Aragón de Cariñena

Premio del Público al Mejor Cortometraje. 1.000€ + Trofeo (Premio Ramón Perdiguer) “Vicenta” de Sam.

Premio Jurado Joven al Mejor Corto de Ficción. Trofeo (Premio Antonio Artero) “Jaque” de Iker Franco.

Mejor Corto de Animación. 1.000€ + Trofeo “Daisy Cutter” de Enrique García y Rubén Salazar.

Mejor Largometraje “Ópera Prima”. 3.000€ + Trofeo (Premio José Luis Borau) “The Symmetry of love”, del realizador Aitor Gaizka.

Premio Jurado Joven al Mejor Largo. Trofeo. (Premio Alberto Sánchez) “Mami Blue” de Miguel Ángel Calvo.

Mejor Video Clip. 500€ + Trofeo (Premio José Antonio Labordeta) “Mentiras”, del realizador Titán Pozo y del intérprete musical Dinero.

Mejor Documental. 500€ + Trofeo (Premio Eugenio Monesma) “Tener el corazón en un lugar equivocado”, del realizador Josu Venero.

Mejor Documental Científico. Trofeo (premio ASECIC “Guillermo Zuñiga”) “Ecología de la Muerte”, del realizador Arturo Menor Campillo.

 

Palmarés Oficial FCZ

Mejor Trabajo Científico, producido por una Universidad. Trofeo (Premio Eugenio Tutor) “Corpos Arbóreos”, del realizador Andrés Victorero Rey.

Mejor Corto de Serie Z. 300€ + Trofeo “Nobleza Gorila”, del realizador Javier Chillón y Luis Fuentes.

 

MENCIONES

 

Mejor Interpretación Masculina. Diploma. Fernando Cayo por “El vendedor del año”

Mejor Interpretación Femenina. Diploma. Pilar Castro por “El premio”

Mejor Guión. Diploma. “El vendedor del año” de Jose Ramón Soriano

Mejor Fotografía. Diploma. “Disección de una Tormenta “de Álvaro Martín Blanco

Mejor Banda Sonora Original. Diploma. “¿Te vas?” de Dani Molino.

Mejor Montaje. Diploma. “Artalde” de Demetrio Elorz

Mención Especial Animación

“Ámár” de Isabel Helguera.

Por el marcado carácter experimental y la consideración de la técnica 2D tradicional (tinta, color y papel), así como sus valores sociales.

Mención Especial Documental

Queremos hacer una mención especial al documental “Pomarón (Pintor, fotógrafo, cineasta)” de los realizadores Germán Roda y Paula Pomarón, por su emocionado viaje hacia el personaje, a su tiempo y a su entorno, un personaje pionero y creador multidisciplinar cuya obra es necesario recuperar y difundir.

Mención Especial Video Clip

Queremos hacer una mención especial al video clip “Sal” del realizador Orencio Boix y del grupo Kiev cuando nieva, por el concepto o historia bien desarrollada, con un desenlace y trama muy imaginativa.

Premio SOL MUSICA del público al Mejor Video Clip. “El Muerto”, del realizador David Sáinz.

11/12/2010 13:34 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ARTURO ELENA Y SUS DIBUJOS

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Arturo Elena, el gran diseñador y dibujante de moda nacido en Santa Eulalia del Campo, me manda esta felicitación navideña. Una de sus elegantes mujeres.

Arturo se encuentra en un gran momento de su carrera: hace poco exponía una deslumbrante selección de su trabajo en el Museo del Traje de Madrid, donde también expuso otro turolense que ha hecho una gran carrera en la moda: Manuel Pertegaz.

10/12/2010 18:06 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

HOY, ESTRENO EN LOS RENOIR, DE 'TODAS LAS CANCIONES HABLAN DE MÍ'

Hoy llega a la cartelera zaragozana, a los Renoir, la película ‘Todas las canciones hablan de mí’, de Jonás Trueba, cuyo guión ha escrito con el escritor aragonés Daniel Gascón. Se trata de una película romántica y delicada sobre el amor y sus descosidos. Oriol Vila encarna al protagonista, que rompe con su novia, Barbara Lennie, y entra en esa zona pantanosa del amor y del desamor, del dolor y del placer de recordar, mientras otras chicas pasan por su vida: Miriam Giovannelli, Ángela Cremonte o Valeria Alonso. Pasan, pero no se quedan: son como los alrededores de su vida, como las afueras de una vida que ha perdido el centro. La película es muy personal, con ecos de Truffaut, de Rohmer y de Woody Allen, con latidos también del Madrid costumbrista y barojiano, y posee una espléndida banda sonora donde suenan, entre muchos otros, Bill Evans, Anni B. Sweet, Araoh, Franco Battiato, Nacho Vegas. Es una película sobre los sentimientos, el dolor la pérdida y sus incertidumbres, una película tocada aquí y allá por los ángeles de la melancolía, en la se reivindican los libros, la cultura y, por encima de todo tal vez, las cartas de amor. En realidad, en contra de lo que dispuso Fernando Pessoa, solo son ridículos quienes no escriben cartas de amor.  Por eso, toda la película es una carta de amor.

 

Todas las canciones hablan de mí. Dirección: Jonás Trueba. Reparto: Oriol Vila, Bárbara Lennie, Ángela Cremonte, Valeria Alonso, Miriam Giovannelli. Guión: Jonás Trueba y Daniel Gascón. Estreno: hoy viernes, en los cines Renoir.

10/12/2010 10:48 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

POSTALES DESDE EL LIMBO

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“POSTALES DESDE EL LIMBO” RECIBE LA COLABORACIÓN DE NUMEROSOS ARTISTAS, A BENEFICIO DE PROYECTO HOMBRE

 

La iniciativa es originaria de Nueva York y reune artistas consagrados y noveles

 

 

Entre el 10 y el 12 de diciembre, el 4º Espacio Cultural de la Diputación de Zaragoza acoge un original proyecto que se realizará por primera vez en España, a beneficio del Centro de Solidaridad de Zaragoza-Proyecto Hombre.

La idea original de «Postales desde el Limbo» va ya por su decimosegunda edición en la ciudad de Nueva York. Este evento consiste en reunir artistas y clientes para un fin benéfico, apoyar a Proyecto Hombre, de modo que realizan  una o varias postales de forma altruista. Se les proporciona el soporte para que todas las postales tengan el mismo formato.

El elenco de participantes es muy variado, reuniendo artistas consagrados junto a artistas emergentes. Todas las postales se expondrán juntas, y la exposición y compra se hará a lo largo del fin de semana. La gracia y el interés radica en que los visitantes no conocen quién es el autor de cada obra hasta que éstas no han sido adquiridas.

 

Un total de 602 artistas han participado en esta iniciativa enviando sus postales, algunas de ellas llegadas desde puntos tan dispares como México, Holanda, Japón, Inglaterra, Alemania o Corea. Pero no sólo han participado reputados artistas plásticos, sino que también ha colaborado gente de otras disciplinas, como diseñadores gráficos, fotógrafos, músicos como Luis Auserón y Rubén Leiva, del grupo Pereza, o los arquitectos Pérez Latorre y Joaquín Sicilia.


Todas las obras tendrán precios únicos, que variarán en función del día en que se adquiera: el primer día, todas ellas costarán 40 euros; el segundo, 30 euros; y el último día se podrán comprar las restantes al precio único de 20 euros.


Los curiosos que deseen adquirir una pieza original y colaborar así con la causa solidaria, pueden acudir desde mañana hasta el domingo, en horario de 10.30 a 14.00 y de 17.30 a 21.00 en el Cuarto Espacio, en la Plaza de España junto a la Diputación Provincial de Zaragoza.

 

*Esta información es de Versus (Nieves Añaños y Javier Almalé) y la DPZ.

CLARA CARNICER, NUEVA ETAPA

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Clara Carnicer inaugura

la galería Carolina Rojo

 

La pintora inicia una nueva etapa centrada en el arte y en la música

 

 

Carolina Rojo, licenciada en Derecho y especializada en la representación de artistas y diseñadores, ha inaugurado una nueva galería de arte, que lleva su nombre, en la calle Albareda 6. Carolina señala que “la galería forma parte de un proyecto más amplio. Sin embargo, es lo primero que ha comenzado a funcionar. Es un espacio dedicado al arte y al diseño local, nacional e internacional. Mi idea es hacer unas cuatro o cinco exposiciones al año de escultura, fotografía, pintura y joyería. Creo que en Aragón tenemos muy buenos artistas y me gustaría poder colaborar en su difusión en el exterior”. Agrega que el nuevo local también es el lugar de trabajo de la agencia Red Telia que ofrecerá servicios relacionados con el mundo del arte y el diseño a coleccionistas, empresas, instituciones, artistas.

La sala Carolina Rojo se ha abierto con una exposición de Clara Carnicer. La galerista, que ha vivido en Amsterdam, Barcelona y Nueva York, señala: “Conozco y admiro el trabajo de Clara Carnicer desde hace muchos años. Creo que es una gran artista ya”.

Clara Carnicer (Zaragoza, 1977) inicia una nueva etapa en su vida. Tras diez años como profesora en el Estudio Cañada, fundado por su abuelo Alejandro Cañada y dirigido por su madre, lo acaba de dejar con la idea de centrarse en el arte y en la música. Clara Carnicer es guitarrista y segunda voz del cantante Bigott, que inicia una gira de ocho días por Sevilla, Granada, Valladolid, Barcelona y Tarragona, entre otros lugares. “Empiezo una nueva etapa en mi pintura, que sigue en la línea figurativa y humana pero menos introspectiva. Creo que no necesito contar nada en particular, así que dejo que los personajes se cuenten solos. Me he limitado a pintar lo que tengo cerca: personas, lugares, comidas, cosas. Me limito a observar sin sentirme parte importante del asunto”, dice Clara.

La muestra consta de más de cuarenta piezas donde conviven la pintura al óleo con la acuarela y el dibujo, y las series con las piezas sueltas. Llama la atención una colección de retratos de caras de pequeño formato, donde están desde el poeta y cantautor Sergio Algora, ya fallecido, al propio Bigott, el comisario artístico Manu Azcona, el librero Javier Lahoz o, entre muchos otros, “mi propia hermana, que se parece mucho a mí”. Además hay otra serie de dieciséis piezas que aluden al mundo del circo, que le interesó mucho en otro tiempo, de la danza o de la vida cotidiana, entre ellas varios desnudos. Esas obras son de carácter expresionista de influjos alemanes y a la vez poseen un estilo muy personal, de toques perturbadores y de sutileza. En algunos de sus óleos con figura humana –también hay un bodegón con pasteles y un paisaje- se ve la atracción que siente Clara por el mundo del pintor británico Freud. “No hay ninguna influencia buscada, pero me gustan la pincelada de Lucian Freud y sus retratos. Pinto sobre lo que me apetece y me atrae, así que supongo que en mi manera de pintar también influyen los pintores que me gustan, y, desde luego, me gusta el expresionismo alemán”.



09/12/2010 00:32 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

JOSÉ LUIS ANCHELERGUES: QUINCE AÑOS DE FESTIVAL DE CINE DE ZARAGOZA

El pasado domingo, en el suplemento Hoy Domingo de Heraldo, que coordina Picos Laguna, publiqué esta entrevista con José Luis Anchelergues, director del Festival de Cine de Zaragoza, que alcanza su XV Edición.

 

José Luis Anchelergues en una foto de Heraldo, creo de Víctor Lax.

 

“Querríamos que Zaragoza

 se sintiera orgullosa

de su festival de cine”

 

“El Festival de Cine

de Zaragoza es más

de todos que nunca”

 

SUMARIOS

- “Sería un error pensar que todo está conseguido. Nuestra obsesión es evolucionar, tener los pies en el suelo y aprender de los errores”.

-“Maribel Verdú es una maravillosa profesional y queremos respaldar la película ‘De tu ventana a la mía’, de Paula Ortiz, que protagoniza”.

-“El FCZ me cuesta dinero, eso es así, pero estoy aquí porque quiero, porque me gusta, porque amo a esta ciudad y al cine”

 

 

Asegura José Luis Anchelergues (Zaragoza, 1964) que no sabe exactamente de dónde le viene la pasión del cine, al que define como “pasión, ilusión, magia”. Si se pone a rebuscar en los secretos de familia descubre a un tío cinéfilo que era coleccionista de programas de mano y de fotos. Él, con ocho y diez años, se recuerda en las matinales de los sábados de los cineclubes de los colegios Virgen del Carmen o Escolapios. Y se recuerda, unos años más tarde, fundando con otros amigos de Torrero el Cineclub Bogart, que proyectaba películas de 16 mm. en el antiguo cine Venecia por 40 pesetas, poco más de 20 céntimos de euro. “Tenía una máquina de escribir y hacía mis propias historias, que nunca sacaba a adelante. Empecé, como un juego, a confeccionar programas para un festival de cine imaginario con sus presentaciones y sus premios. Articulaba el programa en torno a películas como ‘Ben-Hur’, ‘Lo que el viento se llevó’ o ‘Casablanca’, que siempre ha sido una de mis películas favoritas”, señala el director del Festival de Cine de Zaragoza, que acaba de iniciar su XV edición.

Se diría que estaba usted predestinado…

Sé que parecerá raro. Redactaba las presentaciones alrededor de cuentos y pequeñas historias con humor. Yo creo que había visto reportajes en la tele de los festivales de San Sebastián, Valladolid, sabía que existía el Festival de Huesca, y me imaginaba algo semejante en Zaragoza. ¡Se lo juro! Era muy seguidor de aquellos críticos de entonces que veíamos en TVE: Alfonso Sánchez, al que veneraba, Pascual Cebollada o Alfonso Eduardo. Veía ‘La clave’ de José Luis Balbín, me encantaban los coloquios y era un seguidor de Chicho Ibáñez Serrador. Era un teleadicto y empezaba a convertirme en cinéfilo.

¿Cómo evolucionó esa afición?

Hacia 1984, me metí en la Casa de Juventud de Torrero y allí, con otros compañeros, formamos un grupo de vídeo: Socvideo, que será el embrión de la Asociación El Gallinero, que fundará en 1996 el Festival de Jóvenes Realizadores de Zaragoza. Entonces empezaba la fiebre del vídeo, y en aquel grupo, entre otros, estaban José Miguel Bruna, Miguel Ángel Marco, Jonás Pérez, José Manuel Olleta, muchos siguen en la brecha. En ese instante estaba más volcado en la difusión de los medios audiovisuales, y trabajamos en ese campo y con los estudiantes de los institutos durante mucho tiempo.

Y en 1996, nació el Festival. ¿Qué sucedió?

Nos gustaba mucho tipo de cine. El Gallinero adquirió experiencia en la organización de pequeños eventos, y surgió la oportunidad de organizar una noche de cine fantástico y de terror, ‘Pánico en el Matadero’, que comenzó a las ocho de la tarde y terminó a las ocho de la mañana. Santiago Segura fue el conductor del certamen. Fue un éxito que nos animó a todos. Y a mí especialmente: pensé que era el momento de cumplir el antiguo sueño de que Zaragoza tuviera un festival. No teníamos muy claro qué tipo de festival exactamente, pero bosquejamos unas notas y decidimos llamar a la puerta del concejal de Cultura de entonces, Juan Bolea. Intentamos citarnos con él en tres ocasiones, pero fue imposible, y en vez de tirar la toalla nos dirigimos a la concejalía de Juventud…

Usted entonces trabajaba en TUZSA ¿no?

He trabajado ahí hasta hace dos años en mantenimiento de limpieza de autobuses en una empresa de servicios. El festival había crecido tanto que decidí arriesgarme y pasé un primer año malo, de inseguridad, sobrevivo con trabajos eventuales y colaboraciones con otros festivales y todo lo que puede salir para un autónomo.

Sigamos. Estábamos en el despacho de Juventud…

Sí, con Ricardo Mur. Nos recibió y le dijimos que teníamos un proyecto cinematográfico para Zaragoza. Teníamos claras algunas cosas: queríamos que fuese de alcance nacional y que mimase nuestro sector audiovisual, que ya estaba en pleno desarrollo. Nos decíamos: “No podemos competir con Sitges o Gijón, el festival de Huesca es internacional, tenemos que buscar un hueco, y quizá el mejor sea el de los jóvenes realizadores”. Mur nos dijo: “Tengo por ahí un dinero. Podríamos hacerlo, pero tiene que ser pronto. Para septiembre”. Estábamos en verano. Así nació el Festival de Jóvenes Realizadores en septiembre de 1996.

Contaron con Paul Naschy, Jacinto Molina, nada menos…

Y no solo con él: estuvieron con nosotros, en el jurado, actores como Silvia Marsó, Gabriel Latorre, o el propio Paul Naschy, que estuvo encantador, participativo, entrañable. Fue muy feliz. Era de los primeros homenajes que se le hacían. Celebramos el Festival de viernes a domingo en el colegio de los jesuitas.

¿Cómo los han aceptado los demás festivales?

Muy bien. Los grandes festivales nos echan una mano: nos dejan películas, colaboran en algunos aspectos de la programación. Nosotros tampoco somos fanáticos de la exclusividad.

¿Cuál es el balance de estos quince años?

Para mí bueno. Hemos llegado hasta aquí y he decidido que no voy a quejarme de nada. Que no vamos a quejarnos. Pero también sería un error pensar que todo está conseguido. Nuestra obsesión es evolucionar, evolucionar, evolucionar, tener los pies en el suelo y aprender de los errores. El FCZ ha sido apoyado a lo largo de estos años, en Juventud, por Ricardo Mur, Jorge Azcón, Mar Herrero y Carmen Gallego. Quizá integrado en esa consejería no podía crecer como habíamos soñado. Ibercaja empezó con nosotros y se retiró, y ahora está la CAI, volcada, financiando los premios. Aquí tenemos esa especie de contrariedad de que si está una de las dos cajas no puede estar la otra, si está una institución a otra le cuesta estar, pero este año tenemos a muchas empresas implicadas en muy diferentes grados. El festival es más de todos que nunca. Y eso es una noticia emocionante. Como lo es también que ahora contemos con el apoyo de Zaragoza 2016.

¿Con qué presupuesto cuentan en 2010?

Tenemos 200.000 euros para 83 horas de cine, 30 homenajes y premios, muchos invitados, la proyección de 123 cortos y numerosas actividades complementarias, entre ellas la exposición ‘La serie B en el cine español’, que permanecerá en el Centro de Historia hasta febrero de 2011. Gestionamos 120.000 euros en metálico y los otros 80.000 corresponden a préstamos de infraestructuras, salas de cine y otros conceptos más o menos inmateriales

Tampoco parece demasiado para la quinta ciudad de España, una ciudad esencialmente de cine, y para un festival que lleva ya quince años.

Festivales como San Sebastián, Valladolid o Sitges lógicamente están muy por delante. Málaga tiene en torno a dos millones y medio de euros; Gijón rebasa el millón de euros; Huesca tiene alrededor de 600.000 euros; Cinema Jove de Valencia cuenta con un millón; Burgos organizó la primera edición de un festival con medio millón de euros. Puede imaginarse que no nos sobra nada. Tenemos que hacer encaje de bolillos. A mí personalmente, el FCZ me cuesta dinero, eso es así, pero estoy aquí porque quiero, porque me gusta, porque amo a esta ciudad y al cine. Nadie me pone ni me ha puesto una pistola, nadie nos obliga, lo llevamos en la sangre, pero puestos a soñar todos querríamos que hubiera un nivel mayor de profesionalización. Puestos a soñar, querríamos que Zaragoza sepa que tiene el FCZ, que se sienta orgullosa de él y que participe.

¿Ese es el gran reto?

El gran reto es popularizar el festival, contagiar la pasión por el cine a la gente. Queremos que el FCZ llegue a los ciudadanos y eso se ve en algunas de los programas que hemos preparado: las proyecciones en los barrios, la incorporación de los enfermos con síndrome de Down, los ‘Días de cine y tapas con vino Corona de Aragón el Tubo’, que consiste en que 18 establecimientos de esa zona de Zaragoza preparen auténticas tapas de cine, cada una está inspirada en una película española. La más fácil de imaginar es ‘Jamón, jamón’, ja, ja, ja… Tenemos una cosa muy clara.  No estamos aquí por vanidad, el FCZ no es nuestro: es de la gente. Y nosotros, todo nuestro equipo, lo que les queremos decir a los zaragozanos es esto: “El Festival de Cine de Zaragoza es vuestro”.

¿También le dicen eso a los realizadores aragoneses?

Por supuesto. Han sido y son muy importantes para nosotros. El FCZ tiene una muy buena relación con los otros festivales de Aragón. En 2010, hemos cumplido quince años la Semana de Cine de Fuentes y las Jornadas de la Almunia. En cada certamen hemos homenajeado a 10 realizadores distintos que han crecido y que han evolucionado con nosotros. Treinta cineastas, nada menos.

Sigamos con las novedades. ¿Qué más hay este año?

Además de la programación oficial, tenemos un apartado que se llama ‘Supervivencia fílmica 36 horas’. Se van realizar 24 cortometrajes en el que van a participar 300 personas de toda España. Cada equipo hará un proyecto a lo largo de veinticuatro horas de rodaje en Zaragoza, dispondrá de doce horas de montaje y edición, y la pieza no podrá exceder de cinco minutos. Se pasarán el día de la clausura por la mañana. Uno de los cortometrajes, coordinado por Javier Mesa, se realizará en la cárcel de Daroca por los presos. Este es un programa que patrocina Ámbar, siempre muy volcada con nosotros.

¿Por qué rinden homenaje a Maribel Verdú y a Emilio Gutiérrez Caba?

Maribel Verdú es una maravillosa profesional, incuestionable, vinculada a Zaragoza por diversos motivos, pero además es la protagonista de ‘De tu ventana a la mía’, el primer largometraje de Paula Ortiz -será ella quien le entregue la distinción-  y es un modo de respaldar esa producción. Y Emilio Gutiérrez Caba es un monstruo de actor que tampoco ha recibido tantos homenajes y está muy feliz con el galardón.

09/12/2010 00:23 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

FELICITACIÓN DE AURORA CHARLO

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La primeras felicitaciones navideñas empiezan a llegar. Esta es de la acuarelista Aurora Charlo. Uno de sus característicos paisajes.

08/12/2010 21:10 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PAUL BOWLES, POR DORA CORRINGDON

Me encuentro, mientras recorto periódicos viejos, con esta foto de Paul Bowles, retratado en Tánger en 1975 por Dora Corringdon.

Me encanta. Durante algunos años, a finales de los 80 y principios de los 90, sobre todo, fui muy lector de Bowles. Y aún recuerdo la emoción tan vívida e intensa que me produjo ‘El cielo protector’ de Bernardo Bertolucci, interpretada por la inolvidable Debra Winger. Con ella, como se ve en la foto, estaba John Malkovich.

FCZ: ZARAGOZA PLATÓ DE CINE

Zaragoza se convierte en un auténtico plató de cine

durante el Certamen 36 Horas de Supervivencia Fílmica

El jueves 9 de octubre, arranca el Certamen 36 Horas de Supervivencia Fílmica organizado por Cinemavip, primera y mayor red social profesional del sector audiovisual a nivel nacional, en colaboración con el Festival de Cine de Zaragoza.

 Este pionero proyecto en España, aúna lo virtual con lo real, en una experiencia única de creación cinematográfica en equipo. Las calles zaragozanas se convertirán en un gigantesco plató natural cinematográfico y sus habitantes en testigos privilegiados. Hasta 22 equipos de rodaje grabarán durante 24 horas ininterrumpidas sus proyectos. A continuación, tendrán 12 horas para editar los cortometrajes y exhibirlos el día 10 de diciembre en los Cines Aragonia.

  

DÍA: 9 de Diciembre de 2010

HORA: 08:00 horas (hasta las 08:00 horas del 10 de Diciembre)

LUGAR: Zaragoza

Participación

En esta tercera edición del Certamen se cuenta con  más de 20 grupos  inscritos procedentes de diferentes puntos de España como Zaragoza,  Madrid,  Cataluña, Murcia, Badajoz, Toledo, Segovia, Ávila, Guipúzcoa, Asturias, Salamanca, Vizcaya, Valencia o Cantabria, entre otras, que intentarán alzarse por alguno de los premios en metálico.

Como equipo especial participará un grupo formado por 15 internos del centro penitenciario de Daroca, actividad enmarcada dentro del programa de talleres de cine que la misma institución tiene.

Jurado

El jurado del Festival de Cine de Zaragoza, formado por Miguel Ángel Lamata, director de cine, Pepe Mora, director y realizador de televisión, Verónica Fernández, guionista de televisión, cine y teatro, Kepa Inazio Sojo Gil, profesor de cine y Norma Ruiz, actriz de cine y televisión,  serán los encargados de entregar el primer y segundo premio a los ganadores, sumas que ascienden a 5.000 y 2.000 euros respectivamente.

 

En las fotos, Miguel Ángel Lamata.

CLARA CARNICER, EN CAROLINA ROJO

Clara Carnicer compagina la creación artística con la música. Es una artista muy personal, que suele realizar una figuración más bien expresionista. Inaugura esta tarde, en la nueva galería de Carolina Rojo (Albareda, 6), que se inaugura con  una muestra de sus últimos trabajos. Clara Carnicer canta y toca la guitarra en la formación de su compañero Bigott.  Aquí coloco una pequeña selección de sus obras, variadas, de sus últimos años.

 

UNA BIOGRAFÍA DE MIGUEL Á. BERNA, REDACTADA POR ANA RIOJA

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Presentación del libro “Miguel Ángel Berna se escribe con J”

El próximo jueves, día 2 de diciembre, se presentará en Zaragoza (Divino Amore, 19 horas) el libro “Miguel Ángel Berna se escribe con J”, que resume la trayectoria del reconocido bailarín y coreógrafo aragonés. Escrito por la periodista Ana Rioja Jiménez y editado por Luna Nueva, cuenta con prólogo del alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch; y epílogo del director de cine Carlos Saura. El volumen viene acompañado de un CD que reúne algunos de los temas musicales compuestos para sus espectáculos más célebres.

A través de una larga entrevista, este aragonés universal desnuda su alma en este libro. En sus páginas recuerda y relata su trayectoria, habla de sus avances, sus logros; pero también de sus desilusiones y fracasos. Todo ello ilustrado con abundante material fotográfico de los diferentes momentos y espectáculos de su carrera. Esta obra realiza una retrospectiva de sus años en el mundo de la danza, como agradecimiento y homenaje a los que siempre han creído en él, y brinda una nueva oportunidad a los escépticos para acercarse y entender su arte.

A través de las palabras de Miguel Ángel Berna, este libro cuenta cómo la jota se hizo danza. Narra cómo este bailarín y coreógrafo, tras dedicarle su infancia y su juventud, se marcó como objetivo renovarla, despojarla de tópicos, para acercarla al público más joven y subirla a los grandes escenarios; y cómo se entregó a ella en cuerpo y alma, para dotarla de mayor expresión y sentimiento, para hacerla universal.

Hoy, dos décadas después, Miguel Ángel Berna ha creado una compañía que dibuja con el movimiento las filigranas mudéjares y se atreve a pintar con la jota los mejores lienzos de Goya. Ha incorporado la jota a la danza contemporánea, la ha vestido con ropas nuevas, ha creado una música para ella, y, sobre todo, le ha prestado su juventud, le ha contagiado su entusiasmo para que el mundo descubriera que la jota no sólo es un baile anclado en el pasado, sino que la jota puede ser también danza, danza española, y situarse en la vanguardia.

Este libro quiere contar, en suma,  la historia de Miguel Ángel Berna que, como su “Rasmia”, es una oda al tesón. “Danza popular contemporánea” o “mudéjar”, así define este artista su baile, una forma de poner en relación el folklore con las nuevas músicas y las nuevas danzas. Este libro ve la luz coincidiendo con el estreno de su nuevo espectáculo, “Berna se escribe con Jota”. La danza popular contemporánea aragonesa se escribe con Miguel Ángel Berna.

 

MIGUEL ÁNGEL BERNA, bailarín y coreógrafo

Miguel Ángel Berna (Zaragoza, 1968) se inició en la jota a los 8 años y a los 20, tras haber participado en más de mil festivales y haber ganado numerosos concursos, entre ellos el Primer Premio del Certamen Oficial de Jota de Zaragoza, comenzó a estudiar danza contemporánea, ballet y flamenco. En 1990 creó su primera compañía, Danza Viva.

Premio al Bailarín más Sobresaliente en el II Certamen Internacional de Flamenco y Danza Española (1993) y Premio a la mejor Coreografía en este mismo concurso siete años después, en 1999 creó su actual compañía con la que ha estrenado diez espectáculos, cinco de ellos como compañía residente de Zaragoza. Rasmia (1999), Percusión, Percusión (2000), Solombra (2001), Tierra de dragón (2003),  Mudéjar (2003), Encuentros (2005), Savia Nueva (2006), Amares (2007), Goya (2008) y Flamenco se escribe con jota (2009).

Ha bailado en los escenarios más importantes y ha trabajado con los grandes de la escena y del cine. Bajo la dirección de José Carlos Plaza creó y bailó la coreografía para la ópera La Dolores (Teatro Real de Madrid, 2004). Ese año participó en la película Iberia, de Carlos Saura. Con este director también colaboró en el audiovisual Sinfonía de Aragón (2008). Luis Olmos lo  dirigió en Goya (2008).

ANA RIOJA JIMÉNEZ, periodista y escritora

Ana Rioja Jiménez nació en Tudela (Navarra) en 1962. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, desde 1985 reside en Zaragoza, ciudad en la que han nacido sus tres hijos. Compagina su profesión de periodista con la vocación de escritora de novelas y relatos de ficción.

Por encargo del Gobierno de Aragón, en 1993 vio la luz su primer libro, una biografía de María de Ávila, en la colección Memorias de Aragón. Ha publicado las novelas  Julia, Rayo de Luna (1996), Esa mujer no es para ti (1998) e Y Dios creó el corazón de los periodistas (2000). Todas ellas han sido editadas  por la editorial madrileña Huerga & Fierro. En diciembre de 2004 publicó el libro Sueños, títeres y corazones, editado por Teatro Arbolé y Gobierno de Aragón.

Asimismo, es coautora de los libros: Historia Mágica de Zaragoza y su provincia (DPZ y Grupo Zeta, 1997), Hijos del cierzo, una antología de escritores aragoneses contemporáneos (Prames, 1998), y Los cuentos de nuestra tribu (El Corte Inglés, 2000).

 

 

Presentación del libro “Miguel Ángel Berna se escribe con J”. Día y hora: jueves, 2 de diciembre, a las 19 horas. Lugar: Cafetería Divino Amore (Plaza del Carmen, 9 Zaragoza). Intervendrán en el acto: Miguel Ángel Berna. Ana Rioja Jiménez, autora. Kike Cruz, editor. [La nota de prensa corresponde a la autora del libro y a la editorial.]

 

 

29/11/2010 13:15 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

TERESA RAMÓN EN LA LONJA

La Lonja ha albergado los proyectos de un sinfín de creadores aragoneses: desde Goya y Pradilla hasta Jorge Gay, Pepe Cerdá o Cano, pasando por Serrano, Gargallo, Marín Bagüés o Lagunas, entre otros muchos. No sería tan fácil encontrar tantas mujeres que hayan ocupado con sus creaciones ese espacio. Ahora se expone una exposición muy trabajada de Teresa Ramón, una artista oscense que practica una pintura vinculada con la imaginación primitiva africana, con la obra de creadores sudamericanos como Guayasamín, Matta o Lam, una pintura expresionista de poderosos colores, más bien sombríos, y de formas aguzadas, pobladas de triángulos y de leves enigmas. La muestra se llama ‘Desiertos y cardenales’, y es un diálogo con los Monegros y sus soledades, un diálogo con la materia y con la forma, un diálogo entre la abstracción, rotunda, y la figuración, entre el páramo y la agitación neoyorquina. Una exposición no puede contarse; la de Teresa Ramón (Lupiñén, Huesca, 1945) no tiene un argumento: tiene emoción, sedimento de la memoria, trallazos del color, heridas, fortaleza de artista que se atreve a realizar piezas de hasta tres metros. Quizá la mejor pieza de la muestra sea ‘Rojas cárceles’. Teresa Ramón pinta rostros y autorretratos, paisajes, regiones tenebrosas del alma; vuelve a bosquejar esas ciudades ideales que viajan en su imaginación, como veíamos en el mural de ‘La ciudad dorada’. ‘Desiertos y cicatrices’ es la entrega de alguien que ha trabajado mucho, que se ha encerrado muchas horas en el taller con sus demonios y que asume el riesgo de llenar la Lonja con lo mejor de sí misma. Teresa se enfrenta a la exposición más ambiciosa de su carrera. Su vida no se acaba en la Lonja, pero aquí, en estos cuarenta cuadros, parpadea y fluye una mirada de mujer que dialoga con la sensibilidad, con la sombra y con las bestias.

*La foto superior es de Heraldo y la de abajo es de Yahoo. Detrás vemos uno de los cuadros más espectaculares, con 'Rojas cárceles', de la muestra, trapado en la pared sin bastidor.

HOY, EN EL PRINCIPAL, SE PRESENTA 'PASEOS POR UN ESPACIO SIN TIEMPO'

Esta tarde, en el Teatro Principal, a las 19.30, se presenta el libro ‘Paseos por un espacio sin tiempo. Balneario Sicilia y Balneario Serón. 150 años de tradición termal’, un volumen diseñado por Batidora de Ideas (Miguel Ángel Pérez Arteaga y Teresa de la Cal), impreso por Calidad Gráfica y coordinado por Margó Venegas y Joaquín Sicilia, que está lleno de fotos actuales y de antaño, de reflexiones sobre arte y botánica, sobre los jardines del Paraíso y esos alrededores del río Piedra, que está lleno de recuerdos, de cuentos –de gentes tan distintas como Luis García Bandrés, Eugenia Rico, Ferrer Lerín, Margarita Barbáchano, Montse Martín…-, que analiza y documenta las intervenciones artísticas de un puñado de artistas (Sergio Abraín, Eva Armisén, Lennie Bell, Clara Carnicer, Jorge Gay, Margó Venegas, Nelson Villalobos, Julio Álvarez, Gonzalo Bujeda…), que recoge las fotos de Vicente Almazán, Julio Álvarez, Ricardo Calero, José Miguel Marco…, que incorpora reflexiones científicas y que reseña todos los actos culturales del año 2010.

 

El libro, de 250 páginas, ha quedado muy bonito y es casi un tratado sobre los balnearios. Creo que se obsequiará con él a los invitados.

 

Participarán en la presentación José Manuel Sicilia, gerente del recinto y melómano, Joaquín Sicilia, arquitecto y yo, Antón Castro.

25/11/2010 09:55 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MARÍN BAGÜÉS, VISTO Y CONTADO Y RECREADO POR MANUEL GARCÍA GUATAS

Manuel García Guatas, retratado por Vicente Almazán.

 

El catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza Manuel García Guatas es el comisario de la exposición 'Marín Bagüés en las colecciones privadas', que se exhibe en Cajalón. En esta larga entrevista, el también biógrafo del gran pintor aragonés -nacido en Leciñena en 1879 y fallecido en 1961 en Zaragoza-, analiza su vida y su obra. El texto puede completarse con su biografía para la CAI y con el catálogo de la muestra.

-¿Qué sabemos de la infancia de Francisco Marín Bagüés en Leciñena?

         Se sabe poco de los primeros quince años que vivió Marín Bagüés en Leciñena. Era el menor de siete hermanos y lo más relevante para la vida de un niño en un pueblo es que llamó la atención su predisposición y buena mano para dibujar, como descubrieron el maestro de la escuela y el cura. El primero le encargó algunos dibujos para uso escolar, como el de un alambique, que recordaba el pintor ya mayor. Hizo algunas pinturas a la acuarela con lo que encontró a mano, como una pareja romántica que decoraba el tape de una caja de bombones, o una pintura pequeña de la Virgen de Magallón, en la ermita a donde ibn de romería. Pero su padre, que ejercía de veterinario, se opuso a que fuera pintor y quiso que empezara a estudiar bachillerato.

 

-La familia se trasladó al Arrabal y pronto se hizo notar…

        Al morir el padre, la madre vino con él y alguna hermana a vivir a Zaragoza. Pero como han hecho muchos monegrinos y montañeses que se trasladaban a vivir a la ciudad, no entraban en ella, sino que se instalaban en la orilla izquierda del Ebro, principalmente en el Arrabal. Además, el hermano de Marín Bagüés era coadjutor de la parroquia de Altabás y debió buscarles una casa en la plaza del Rosario. El pintor adolescente lo primero que hizo fue colgar los libros del bachillerato.

            El barrio del Arrabal de hoy día no se parece en nada al de finales del siglo XIX. Allí convivían el progreso con el mundo rural de hortelanos, labradores y vaquerías con la principal estación del ferrocarril o la primera fábrica de motores y acumuladores eléctricos de Aragón, que se abrió en la  calle Sobrarbe.

            Aquí empezó a pintar el joven Marín Bagúés y tuvo los primeros coleccionistas. Los más importantes para él, el farmacéutico don Blas Sánchez de Rojas y el hacendado Antonio Puerta, concejal del ayuntamiento, que tuvo calle con su nombre en el barrio. Lo presentaron al pintor Mariano Oliver, que tenía el estudio en la calle Manifestación, donde empezará a practicar con los colores este aprendiz de pintor.

 

¿Cuál el influjo real de Mariano Oliver?

            Mariano Oliver era pintor de retratos, de paisajes y pequeñas escenas costumbristas con tipos rurales aragoneses, pero de su manera de pintor muy poco se nota en los primeros cuadros de Marín Bagüés. Era una pintura correcta, pero decimonónica.

 

Tras la mili en Lérida, entra en contacto con artistas tan diferentes como el casi olvidado Rafael Aguado, el hombre que se hizo famoso como arqueólogo como Juan Cabré o Ángel Díaz Domínguez, a quien hemos visto mucho en el Casino…

      Fue en la Escuela de Artes e Industrias de Zaragoza donde Marín conoció a los primeros condiscípulos con los que conservará amistad a lo largo de su vida. Con los que más trato tuvo fueron José Valenzuela La Rosa, que compaginaba los estudios de Derecho con los artísticos, persona muy influyente en la vida cultural de Zaragoza, pues fue el secretario de la Comisión organizadora de la Exposición Hispanofrancesa, crítico de arte bien informado y director un tiempo de Heraldo de Aragón, para el que le encargó a su amigo pintor el primer cartel publicitario que tuvo este periódico, ahora presente el único ejemplar impreso que se conoce en esta exposición. También Juan Cabré, de Calaceite, que había dejado el Seminario de Tortosa, con el que viajará a Madrid y copiarán en el Prado, codo con codo, a Velázquez. Luego abandonará la pintura y será uno de los pioneros del descubrimiento y estudio de la arqueología y del arte ibérico.

            Pero los que serán pintores destacados de su promoción fueron el zaragozano Rafael Aguado y el logroñés Angel Díaz Domínguez, que como todos, se marcharon pronto a Madrid. Fueron con Marín los tres pintores protegidos y reconocidos por Zuloaga. A Marín le encomendará años después mover el tema de la compra de la casa de Goya en Fuendetodos. Con Julio García Condoy no hizo Marín buenas migas, sí con Juan José Gárate, unos años mayor, y también con el escultor José Bueno, algo más joven, y luego con Félix Burriel. Pero además de los jóvenes condiscípulos, en la escuela de Zaragoza conoció a los profesores escultores Dionisio Lasuén y Carlos Palao, que le apoyaron.

 

Manuel García Guatas ante un cuadro de Marín Bagüés. La foto es de 'El Periódico de Aragón'.

-Qué sucedió en Madrid? ¿Qué le aportó el Museo del Prado y especialmente Velázquez?

   Los meses que pasó en Madrid entre 1903 y 1906 fueron trascendentales para asentar la pintura del joven Marín porque descubrió a Velázquez, el único pintor del Prado del que solicitó hacer copias y pasan de la veintena las que hizo de figuras de sus cuadros. Años después descubrirá El Greco, que le emocionó, pero Velázquez le fascinará toda su vida. A Goya creo que lo descubrió desde Zaragoza, por reproducciones de los Caprichos, por los pocos cuadros que había en el Museo, de los que admiraba sobre todos el retrato del duque de San Carlos, y por las pintura murales del Pilar.

 

Siempre se ha dicho que fue uno de los artistas aragoneses que más impactó en la Exposición Hispanofrancesa de 1908. ¿Qué hay de real? ¿Qué aportaba, por qué llamó la atención?

            Fue del único pintor aragonés que, con veintinueve años, se expusieron seis cuadros, también los únicos que se reprodujeron en una de las tarjetas postales oficiales, diríamos, y el que más unánimes y elogiosas críticas, de Zaragoza y de fuera, recibió. Se le trató como la gran promesa de la nueva pintura aragonesa porque pintaba figuras de verdad. Empezaba a estar en auge la pintura de las regiones de España como moda nacional, impulsada por los éxitos de Sorolla, Zuloaga, Manuel Benedito o, desde París y con otra orientación, de Anglada Camarasa.

 

--De 1909 a 1912, recibió una beca de la Diputación de Zaragoza y se trasladó a Roma y a Florencia. ¿Cómo fueron esos años, qué sabemos de su trabajo, de su vida personal?

  Obtuvo en disputada oposición con siete candidatos la beca de la Diputación de Zaragoza con la que se formó dos años en Roma y los dos últimos  en Florencia. Fueron decisivos para su pintura y para el patrimonio artístico de esta institución. Correspondió Marín Bagüés con los dos mejores cuadro y de gran tamaño, presentados por becario alguno: Santa Isabel de Portugal (o El Milagro de las rosas) y Los Compromisarios de Caspe. El primero muy influido por las tendencias simbolistas-.modernistas de moda entre pintores becarios en Roma de todas las naciones de Europa, y el segundo, por la pintura florentina del siglo XV. Florencia fue la ciudad soñada por Marín Bagués, que como reconoció muchos años después, había conocido por la literatura, por una novela (que no dijo el título), pero que le fascinó. Es la ciudad en la que fue más feliz, resumía en sus últimos años desde Zaragoza.

            Para un joven pintor aragonés que viniera a Roma, era visita obligada Mariano Barbasán, que pasaba casi todo el año en Anticoli Corrado, a donde fue Marín a pasar unas semanas con él, también visitaban al secretario de la Academia Española, Hermenegildo Estevan.

            En Florencia fue donde creo hizo sus mejores amigos como el pintor suizo Alexandre Girod, con el que se escribió con frecuencia, el escultor Julio Antonio, durante los pocos meses que pasó por allí, el pintor malagueño Enrique Marín, el norteamericano Willy, Probst, otro suizo escultor.

            Descubrió la pintura de los Uffizi y especialmente, a Botticelli y Ghirlandaio, pero también la de los pintores muralistas del siglo XV en las iglesias florentinas, si no, no se comprenden bien las figuras del cuadro de Los Compromisarios.

           

-Por cierto, ¿qué le aporto von Stuck, en qué medida quiso imitarlo en ese autorretrato de juventud?

   Este pintor alemán, Franz von Stuck (1863-1928), uno de los fundadores de la Sezesión muniquesa, cogió cierta fama entonces por su pintura, continuadora de la de Arnold Böcklin, y por su forma de vida en Munich, donde se hizo construir una pequeña villa-estudio (hoy visitable como museo monográfico), para vivir en un mundo estético de belleza impregnada de clasicismo griego, que casó con una rica norteamericana. Para Marín  fue un descubrimiento, pues no dudó en viajar a Venecia para ver en las Exposiciones Internacionales de 1911 y 1912 las obras de de Böcklin y las de Stuck, de un raro expresionismo clásico, impregnado de simbolismos sexuales, y llenar de anotaciones entusiastas los catálogos.

            Marín Bagüés conoció el autorretrato de Stuck (1906) que había donado a los Uffizi  y le servirá de modelo compositivo para el suyo de cuatro años después, presente en la exposición y reproducidos ambos en el catálogo.

            Von Stuck y Böcklin fueron las primeras influencias de pintores extranjeros que asimiló Marín. Quiso ir a ver sus pinturas a Munich, preparó el viaje su amigo Girod desde Suiza para finales del año 1914, pero el estallido de la Gran Guerra desbarató los planes. Girod había sido movilizado y Marín no pudo viajar siquiera a Basilea para ver  las pinturas de Böcklin.

 

Marín Bagüés vivió dos años en Florencia. ¿Qué le aportó esta ciudad? También estuvo en París. Y en otros lugares de Europa. ¿Cuál sería el impacto de esos viajes en su obra?

 Viajó a París durante el último verano de becario en Florencia. Le desbordó, como le contaba en una de las tarjetas postales a su madre, casi le atropelló un coche al cruzar una avenida, acostumbrado como estaba a las calles de Zaragoza y Florencia. Pasó muchas horas en el museo del Louvre, que le agotó, y en el de Luxemburgo. Pero, lo más trascendente para la evolución posterior de su pintura es que conoció la de los Futuristas, que acababan de exponer en la galería Bernheim. Marín tenía el catálogo y lo llenó de comentarios a lápiz en los márgenes. Pienso que ya debía conocer algo de la pintura futurista en Florencia, tal vez desde el ámbito de la revista literaria Lacerba, impulsora de la pintura moderna.

 

¿Qué sabemos del proceso de realización de ‘El Compromiso de Caspe’, pintado hacia 1912? ¿Sería su primera gran obra?

 

             Estaba muy satisfecho del cuadro de Los Compromisarios, pero se disgustó mucho con la segunda medalla que le dieron en la Nacional de 1915. Esperaba la primera medalla. Pero estaba también muy satisfecho del cuadro de El Pan Bendito, que pintará un año antes en Zaragoza a la misma escala, pero en clave de pintura regional. Poco después se lo comprará la Junta del Mercantil y en ese edificio estuvo colgado durante más de setenta años. Ahora ha vuelto a él con esta exposición. Es la pintura en la que mejor se percibe la influencia de Zuloaga por la composición de las figuras, por los colores y la pincelada larga y rebosante de pasta.

 

Dice María Buil que “Marín Bagüés pinta con un sinceridad brutal, casi descarnada”. ¿Cómo dirías tú que pinta Marín Bagüés?

 

            Muchas veces los comentarios e impresiones de un pintor -en este caso de María Buil- son muy sagaces. Marín Bagüés pintó cualquier género, incluidos los retratos de sus últimos años, con una sinceridad y franqueza casi descarnadas y con mucho color. Pero es que así parece que iba directo a la  naturaleza de las cosas, fueran un paisaje o unas frutas, o al alma de sus retratados.

En 1919, pinta otro de sus grandes cuadros: ‘Las tres edades’. ¿Qué significa esta obra, una de las más conocidas de las suyas?

             El cuadro de Las Tres Edades es uno de los más dolorosamente sinceros, a pesar de esa impresión de la sólida construcción pictórica del grupo de tres mujeres y de la energía en la expresión de la mujer sentada. En aquel año de 1919 tenía cuarenta años y pintó un cuadro de gran hondura con el que se despedía de dos referencias muy vitales para su estética y para su sensibilidad: de la pintura regional y de sus aspiraciones de contraer matrimonio.

 

Tanto en tu libro como en una pequeña nota del catálogo, hablas de un desequilibrio mental pasajero cuando menos. ¿Qué sabemos de las enfermedades de Marín Bagüés?

 

Creo que la solución de ese desequilibrio mental que padeció está en el origen de este cuadro de Las Tres Edades. En la primavera de 1916, por causas complejas de explicar y no suficientemente contrastadas todavía, sufrió una enfermedad mental que le llevó a estar ingresado unos meses en el siquiátrico “Pedro Mata” de Reus. Se recuperó en una larga convalecencia pasando unos meses con sus familiares en Madrid, asistiendo a los conciertos de música, de la que era un emotivo aficionado. (Conservaba los programas de los conciertos a los que había asistido en Roma y ahora en Madrid e incluso de los novedosos ballets rusos cuando actuaron en la capital española en junio de 1917, así como algunos de la Filarmónica de Zaragoza).

Como Goya después de la crisis de salud que le dejó sordo, Marín Bagüés dejará de lado la pintura y se dedicará casi por completo, hasta pasados los primeros años veinte, a aprender la técnica del grabado al aguafuerte y a abrir e imprimir unas cuantas planchas de contenido dramático expresionista, en los que expresó el debate entre anhelos y frustraciones, la vida y la muerte del artista.

 

Desde hace algunos años pasa todos los veranos en Castelserás. ¿Cómo le influyó ese paisaje, ese encuentro con la soledad?

 

            El pueblo de Castelserás fue la segunda terapia que fue asentando su temperamento y tranquilizando su mente. En casa de su hermana Juana y de su marido Erundino Anglés, que le dispuso una habitación para pintar con alcoba para dormir, pasará los meses de junio a octubre durante muchos años. De allí proceden las frutas –los prescos o melocotones- de sus cuadros y los numerosos dibujos que tomaba en sus paseos en solitario por los alrededores.

 

Alguna gente, y tú también, define a Marín Bagués como un solitario, como un paseante melancólico que va de su casa al Canal y a la vez es un pintor muy zaragozano, que apenas se movió de aquí… ¿Cómo eran su vida y sus soledades? ¿No se le conocen amoríos?

 

            En Zaragoza los paseos más habituales, cuando llegaba el buen tiempo, los hacía por las tardes desde su casa en la calle Pedro Joaquín Soler, por el paseo de la Independencia y la Gran Vía hasta el parque, para subir al Cabezo de Buena Vista, recorrer la orilla del canal hasta el cuartel de caballería de Castillejos para ver entrar o salir los caballos y tomar apuntes de sus movimientos, que fue una de las fijaciones de su pintura para representar la sensación de movimiento. Luego bajaba por el ahora llamado paseo de Sagasti hasta su casa.

            Era un pintor de hábitos muy metódicos: las mañanas las pasaba en su estudio en el último piso del Museo, del que era pintor-conservador, y las tardes que no emprendía estos paseos, iba a visitar a alguno de sus amigos o ver exposiciones, bien las del Mercantil, o las de la salita Libros. Víctor Bailo, su propietario, era también de Leciñena.

            Algunas veces, en los veranos de los años treinta, paseaba por la orilla del Ebro para tomar apuntes de los bañistas desde el pretil, frente al Centro Naturista Helios. Con ellos compondrá el cuadro que titulará Los placeres del Ebro, que terminó en 1938, en el año de la cruenta batalla que se libraba aguas abajo.

            Era muy reservado y mantuvo su intimidad inaccesible. Por alguno de sus amigos supe que había estado enamorado de una zaragozana de clase alta, pero no era posible que ambos se correspondieran

 

            ¿Qué ecos podemos encontrar de otros pintores y de otros movimientos en su obra? Citas a Sorolla, a Romero de Torres, a Van Gogh…

Marín Bagüés vivió su pintura y su arte (pues hizo también grabados y modeló medallas y alguna pequeña escultura, como una para un monumento en Calatayud al poeta Marco Valerio Marcial) en un estado de renovación permanente. Huía de adocenarse, me decía su amigo y albacea, el escultor Bayod. Para ello recurrió a ese estudio de las obras de otros artistas, desde Velázquez, El Greco y Goya a los contemporáneos como los citados expresionistas germano-suizos, Zuloaga, Sorolla tras el éxito de sus grandes lienzos para la biblioteca de la Hispanic Society de Nueva York, los futuristas, la pintura de Delaunay, que conoció desde mediados de los años veinte a través de ilustraciones de revistas que guardaba recortadas. En la posguerra española descubrió la pintura de Benjamín Palencia que expuso en la sala Libros en la primavera de 1947 y a través de sus cuadros y de algunos otros pintores que pasaron por Libros, como Eduardo Vicente, Francisco San José o Menchu Gal, Marín Bagüés se sumergió de lleno en aquella renovación de la pintura de la posguerra que fue calificada como el neofauvismo español, con destellos de Van Gogh.

 

Dices que fue el retratista de la sociedad zaragozana… ¿Quiénes fueron sus cómplices, quiénes cuidaban a esta solitario un poco paranoico?

 

            A pesar de su carácter retraído y refractario a las tertulias –tan habituales en cualquier ciudad de antes y después de la guerra- Marín Bagüés fue un retratista muy considerados, no sólo por las instituciones que le encargaron retratos, como la Económica de Amigos del País, el Ayuntamiento, la Universidad sobre todo para rectores (fallecidos o en activo), decanos de Derecho, directores de la Escuela de Ingeniería Técnica y de la Escuela de Trabajo, o el Colegio de Médicos, fueron muchos los particulares, amigos o presentados para la ocasión los que le encargaron retratos a lo largo de su vida. Algunos de ellos, muy influyentes que lo protegieron en momentos delicados de su vida, como el deán Florencio Jardiel, José Sinués, director de la Caja de Ahorros, Miguel Allué, Antonio Mompeón, director de Heraldo de Aragón, etc. etc. Resolvía también con solvencia los retratos de personas fallecidas a partir de diminutas fotografías, como eran entonces.

 

Si hubiera que definir sus retratos, ¿cuáles serían sus características?

 

            Bastantes retratos de sus primeros años de juventud son del montón, o sea, al estilo de los claroscuros decimonónicos y algunos, poco logrados. Aunque tiene algunos excepcionales, como el de su sobrina de Leciñena Mariana Bolea. En los años veinte y treinta se dedicó menos  a este género, pero será en las décadas de 1940 y 1950 cuando realizó retratos magistrales, por el acierto en captar, no sólo el parecido físico, sino su personalidad y viveza, y por el modo de pintarlos, con una libertad nada habitual en la elección de los colores y por la manera de aplicarlos sobre el lienzo.

 

Barboza y Grasa han dicho que estuvo a punto de pintar en el Pilar y Antonio Beltrán Martínez decía que le habían encargado a él el mural de la Diputación. ¿Qué sabemos a ciencia cierta de eso?

 

            Sí, es cierto que recibió propuestas para pintar en el Pilar, pero no una cúpula, sino varias. Se las hicieron a mediados de los años treinta el arquitecto Teodoro Ríos que estaba restaurando el interior del templo y hasta de la Academia de San Luis, que trató el asunto y nombró una comisión. Pero estalló la guerra civil y en la posguerra el cabildo se olvidó totalmente de Marín Bagüés. Se hizo ilusiones y bastantes dibujos y bocetos en color, pero ya no vivía su amigo el deán Florencio Jardiel y Marín Bagüés, que ya pasaba de los sesenta, se sintió muy dolido con los canónigos.

 

  ‘La Jota’ y ‘Los placeres del Ebro’ son dos cuadros excepcionales, que no están en la muestra. No quiero preguntarte por qué no están, sino cómo se gestaron, uno de ellos en plena Guerra Civil.

 La Jota (1932) y Los placeres del Ebro (1934-38) son dos de los mejores cuadros de los años de madurez de Marín Bagüés. El primero es el resultado final y feliz de un largo proceso para captar no una escena típica de la pintura regional, sino la impresión de movimiento de las figuras, descomponiendo las figuras de las dos pareja de joteros en planos y líneas al modo de los pintores futuristas y distorsionando la perspectiva de la vista de Zaragoza desde el Cabezo de Buena Vista al modo de las soluciones neocubistas de Robert Delaunay.

Los placeres del Ebro es un cuadro con una vista panorámica extraña, o sea con intención de abarcar con una mirada panóptica desde el pretil del río los grupos de numerosos bañistas, las casetas del otro lado del club Helios y el paisaje de las orillas y arboledas del Ebro,  encajados como en una fotografía tomada con gran angular.

Tampoco ha venido a la exposición, por ejemplo, otro cuadro muy interesante y literario, como es La nave de Petrarca (inspirado en un poema de su Cancionero, que nuestro pintor había leído y releído en los años de más honda crisis). Poco conocido, pero clave en su biografía de pintor atormentado.

Los tres cuadros están en el Museo de Zaragoza. Pero es que esta exposición que planteó Cajalón debía de ser de obras de Marín Bagüés en colecciones privadas, o sea pocas veces vistas y algunas, ahora por primera vez.

Otro cuadro de madurez, neocubista y neovanguardista, es ‘Las carreras de pollos’, con un colorido muy especial.

 

            Carrera de pollos es uno de sus últimos cuadros que pintó en 1953, pero la idea de representar el movimiento de las patas de los caballos la tenía guardada en un boceto en color de 1913. La escena de esta costumbre popular, que el pintor había leído en un libro de cuento del oscense López Allué, publicado precisamente ese año de 1913 y habría visto tal vez en Leciñena, desborda el costumbrismo regional para elevarla a una fusión de efectos de la pintura futurista para plasmar el movimiento y de la renovación a partir de vibrantes colores y empastes en amarillos y ocres.

 

¿Cuál es el lugar que ocupa Francisco Marín Bagüés en el arte aragonés y español? ¿Es solo un pintor de pintores?

       Marín Bagüés fue un pintor muy reconocido entre las instituciones aragonesas desde sus años de juventud, muy considerado por los pintores de su generación, como Gil Bergasa, Aguado, Berdejo, etc., que en entrevistas se refiere a él como el pintor de más talla en Aragón, y es emocionante que pintores y pintoras zaragozanos, mayores que alcanzaron a conocerlo, y de generaciones más jóvenes, coincidan ahora en reconocer que es un gran pintor, un pintorazo de los pies a la cabeza. Lúcido y valiente con los pinceles o los lápices para abordar cualquier género.

            En el panorama de las publicaciones sobre pintura española del siglo XX tiene un hueco, pequeño, pero que en los últimos años se ha ido ensanchando. A ello han contribuido que empiezan a salir en subastas, de Sevilla o Madrid, pinturas suyas de colecciones privadas que se han ido dispersando, y que en exposiciones nacionales alguna de sus pinturas han sido presencia obligada. Esta exposición de Cajalón ha venido a cubrir precisamente un hueco de más de treinta años en que no se había visto su obra en Zaragoza. 

 

24/11/2010 08:20 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

'TODAS LAS CANCIONES HABLAN DE MÍ' O EL ARTE DE LAS EMOCIONES

 

EL SEDUCTOR MELANCÓLICO

 

Oriol Vila, Ramiro Lastra en la ficción, escribe cartas de amor.

 

El pasado sábado se presentaba en Gijón, en el Festival de Cine, la primera película de Jonás Trueba: ‘Todas las canciones hablan de mí’, que ha producido Gerardo Herrero, y que cuenta con un joven reparto: Oriol Vila, Bárbara Lennie, Ángela Cremonte, Valeria Alonso, Miriam Giovannelli, Bruno Bergonzini, a los que suman Ramón Fontseré y David Trueba, en un divertido cameo, entre otros. Se presentaba a las ocho de la tarde en el Teatro Jovellanos, antiguo y acogedor, que estaba repleto: Jonás y el equipo (y muchos amigos que habían ido desde Madrid, Valencia, Zaragoza o el País Vasco), oyeron hasta tres tandas de aplausos en una noche pasada por la lluvia. Fue una noche de muchas emociones y complicidades en torno a un joven realizador que rezuma pasión por el cine y la literatura, por la sensualidad y la belleza. Daniel Gascón es coguionista con Jonás: ambos han trabajado, mano a mano, en distintos lugares: Mallorca, Madrid y Zaragoza para redondear un texto que intenta ser diáfano: un texto sobre el amor y la ruptura, sobre el modo en que se viven las crisis y las incertidumbres del corazón, un texto sobre la necesidad de recuperar a un amor perdido que no se te va de la cabeza y que te lleva a vivir una obsesiva forma de melancolía. Eso sí, todo está planteado con naturalidad, sin renunciar a la presencia de la cultura. Jonás demuestra algo importante: las novelas y los libros de poesía (Kundera, Pizarnik, Pío Baroja…), la literatura y las cartas de amor forman parte de nuestra existencia como forman parte las canciones o algunas cafeterías, sin que en esa exposición de asuntos o de adherencias exista ni afectación ni petulancia.

Jonás Trueba, Oriol Vila y Bárbara Lennie.

 

Llaman muchas cosas la atención de esta ópera prima. En primer lugar, la mirada sutil: es una película muy pensada que bebe en el mundo de François Truffaut, Rohmer, Woody Allen e incluso el cine japonés, pero que revela una sensibilidad especial, riesgo, atrevimiento con la cámara, una voz en off que no desentona jamás y un sorprendente sentido del equilibrio y del ritmo. Jonás intenta darle sentido a todo: a las zozobras del amor, a la importancia de la literatura en nuestra vida –la película, dividida en siete o epígrafes, dialoga con Milan Kundera-, la necesidad de las cartas de amor. Le da la vuelta a Pessoa y dicen que solo son ridículos los que no escriben cartas de amor. Y podríamos decir que se articula en torno a la palabra ’follar’: follar es una necesidad imperiosa, un deseo, un destino y a la vez un desatino; curiosamente, a pesar de que el protagonista, no demasiado expansivo, se acuesta con varias mujeres nunca vemos un coito ni un desnudo exactamente. También ahí ha preferido la sutileza del antes y del después, la sugerencia, la calidez de los climas. Esta es una películas de climas, sinuosa como la vida, incesante como un torbellino de confusiones. La película se desarrolla en medio de las tensiones del protagonista, que no puede olvidar a la mujer con la que acaba de cortar. Trabaja de librero, va y viene de las calles a los bares, de casa al parque y a las casas de viejas amigas, e intenta consolarse como puede, varado en distintas variaciones del dolor y la nostalgia. La película está llena de humor, de ingenio, de pequeños detalles (rinde homenaje a la población turolense de Molinos), y posee una banda sonora muy especial –con Aroah, con Nacho Vegas, que estuvo presente en el estreno, con Bill Evans, con Franco Battiato…-.

Hay un momento que define el espíritu de la cinta: Oriol, el joven protagonista (Ramiro en la cinta; Ramiro Lastra), está de espaldas al espectador y mira en sus estantes algunos lomos de los libros o los discos. Mientras, como única acción decisiva, suena ‘La estación de los amores’ de Battiato: esa poética del silencio con música, esa lentitud tan elaborada y jamás aburrida también hablan del modo en que ha sido concebida esta película. Cine de emociones en estado puro.

También hay una ráfaga de costumbrismo madrileño, galdosiano,  barojiano, y a la vez muy actual. Reciente, vinculado a las librerías de viejo, a los bares, a personajes impresionantes como ese joven –el actor es Bruno Bergonzini, maravilloso…- que está enamorado de la camarera argentina y dice que se va a casar con ella para que pueda quedarse a vivir en España. Ese personaje es como el envés de Oriol / Ramiro: de alguna manera también se niega a sí mismo, enmascara su dolor, y lo que observa en su amigo, doliente de amor, no lo ve en sí mismo. Jonás Trueba también ha sabido otorgarle mucha fuerza a sus secundarios, en cierto modo los secundarios pasan a un primer plano y enriquecen la película, la llenan de humanidad, de ternura, de ironía, de gracia. La interpretación está muy bien, equilibrada en las cuatro actrices, Bárbara Lennie hace su mejor papel en el cine para mi gusto (aunque es muy fácil enamorarse de Ángela, Valeria y Miriam), y Oriol Vila va ganando poco a poco, a menudo es un tanto hermético, y acaba por establecer un hilo de complicidad con el espectador.

 

Oriol y Bárbara. En busca del tiempo perdido...

Por afecto, por vinculación familiar, por muchas razones no soy ajeno del todo a esta película, pero me ha parecido fresca y hermosa, llena de ideas y de matices, de sensibilidad y de poesía, de homenajes y de juegos, una de esas película que te atañe y en la que querrías quedarte a vivir o a pasear como Oriol Vila / Ramiro Lastra, que a veces me ha recordado a un Jack Lemon joven callejeando, doblando esquinas, con su extraña y casi humorística manera de andar. Con su extraña aureola de seductor melancólico.

 

Todas las canciones hablan de mí. Guión: Jonás Trueba y Daniel Gascón. Reparto: Oriol Vila, Bárbara Lennie, Valeria Alonso, Ángela Cremonte, Miriam Giovanelli, Ramon Fontsere, Bruno Bergonzini... Dirección: Jonás Trueba. 

Jonás Trueba y Daniel Gascón en San Lorenzo del Escorial.

ANA LABORDETA Y LAS OTRAS: 'PLANES PARA MAÑANA' EN EL PALAFOX

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Goya Toledo, Juana Macías, Ana Labordeta y Aura Garrido. Arriba, Ana Labordeta; abajo, Carme Elías y Goya Toledo.

 

Anoche, en la sala 3 de los cines Palafox, se realizó el preestreno de la película ‘Planes para mañana’, de la joven directora Juana Macías. Se trata de una película de emociones y sentimientos en torno a la vida de cuatro mujeres, que de repente viven experiencias inesperadas y traumáticas: un embarazo, que abre una brecha en la relación de pareja, dos rupturas conyugales y una historia de amor de dos jóvenes que se alza en medio de este estallido de crisis, en el que también irrumpe la fatalidad. ‘Planes para mañana’ es una película de actrices, de un soberbio reparto: Goya Toledo, Carme Elías, Ana Labordeta y Aura Garrido. La directora, que procede del mundo del corto, ha hecho una película arriesgada: una película de amor y desamor, de fracasos y esperanzas, contenida, como un poema intenso y seguro sobre los secretos y la incertidumbre, sobre lo inconfesable y las soledades que se venían acumulando y se desatan de golpe. Juana Macías –que trabajó con su hermano, con su hermana y con su marido en esta “película tan familiar, tan de verdad”, tal como diría Ana Labordeta- coloca la cámara muy cerca de los ojos de sus protagonistas y así transmite cercanía, obsesión, intensidad, unos turbadores mundos interiores. El contrapunto lo pone la historia de amor entre los dos jóvenes que se desarrolla a través de internet y de la webcam, y que ofrece instantes de frescura y de humor. Suenan, como música de fondo, entre otros temas, canciones de Anni B. Sweet o Alondra Bentley. ‘Planes para mañana’ tiene un aroma a cine independiente vitalista y sincero, a cine arrebatado por la compleja autenticidad del existir y de la poesía. Cine sobre las relaciones peligrosas con el amante, con el marido, con los hijos y con uno mismo.

En el preestreno, Ana Labordeta fue presentada, con precisión y mucho cariño, por Ramón Tejedor y por Pepe Quílez, y estuvo acompañada por familiares, amigos, gentes de la cultura. Se creó un clima especialmente afectuoso y ella, conmovida y agradecida, sintió que tenía un nudo en el estómago o un nido de mariposas amarillas en la garganta. Ana, como todo el reparto, está estupenda en este su primer papel protagonista.

18/11/2010 09:12 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

JUAN LUIS GALIARDO EN EL TEATRO PRINCIPAL CON 'EL AVARO' DE MOLIERE

Comí ayer en Casa Hermógenes –la casa de Hermógenes y de su compañera Carolina: entrañables por igual- con Luis Alegre, la representante Anabel Mateo y el actor Juan Luis Galiardo, que está en Zaragoza, en el Teatro Principal, haciendo varias funciones de ‘El avaro’ de Moliere, junto a otros catorce actores, una función que concibió y dirigió Jorge Lavelli, que reside en París. Juan Luis Galiardo empezó siendo un galán del cine español y, por lo tanto, también fue un gran seductor. Es un hombre simpático y arrollador, capaz de embelesar a las piedras (luego se le quedarán mirando tres mujeres en la calle, las saluda y les recuerda, con una inmensa sonrisa, que tiene cuatro funciones este fin de semana. Las besa y ellas le prometen que irán a la representación) o de descolgar abruptamente su teléfono móvil para decirle a Jorge Sanz que la serie que interpreta y está dirigiendo David Trueba es estupenda. O para decirle simplemente, a voz en grito: “Te quiero, Jorge. Qué bien me lo he pasado en tu serie”. Juan Luis sale, creo, en el capítulo cinco. Yo he visto el primer capítulo con mi hijo Jorge y creo que podría definirse como una serie “genial y patética”.

Juan Luis Galiardo estuvo a punto de partir a Estados Unidos, a Hollywood. Trabajó con Sofía Loren en ‘Blanco, rojo, negro’ y se quedó fascinado con ella, aunque él era muy joven (ella tenía como un sueño amoroso y sexual con él, que terminó casi abrasado por accidente), y también realizó dos películas con Charlton Heston, una de ellas fue ‘La llamada de la selva’, basada en el texto homónimo de Jack London. Galiardo sufrió una especie de ataque de pánico ante uno de los perros lobos de la película y tuvo una reacción extrañísima, no quiso rodar, y además se dice que en medio de ese arrebato estuvo a punto de estrangular a Heston. Eso dice la leyenda negra, o lo que le han contado a Luis Alegre, porque Galiardo no lo recuerda con precisión. Con esa precisión al menos. Después de estas aventuras y algunos amores con bellas y famosas mujeres del cine español, cayó en una especie de pozo, entre la depresión y el desconcierto, se recuperó poco a poco y rehízo su carrera en México, hasta que la reemprendió en España de la mano de directores como Luis García Berlanga, José Luis García Sánchez (en alianza con Rafael Azcona), Manuel Gutiérrez Aragón (que lo dirigió como Don Quijote) o Fernando León de Aranoa, que le dio un extraordinario papel en ‘Familia’. Para todos ellos tiene palabras de cariño. García Berlanga solía decirle: “Aún no tienes suficientes arrugas para aparecer en mis películas”; cuando creyó que las tenía lo contrató para ‘Todos a la cárcel’. Otros nombres que aparecieron en la tertulia fueron María Luis San José, María Luisa Merlo, Carmen Sevilla, Vicente Haro, que hace de padre de Jorge Sanz en la serie y que falleció hace poco, y Antonio Giménez Rico, con quien tiene una relación muy entrañable. Juan Luis Galiardo es, ya de paso, un estupendo imitador de voces.

Juan Luis Galiardo ha perdido a dos mujeres y desde hace una década vive con María. Le gusta recordar que es padre de cinco hijos y abuelo de tres nietos, quizá por eso, por su condición de abuelo de 70 años, ha querido que haya funciones infantiles, hoy y mañana, para niños. Él es un apasionado del teatro y de sus magias, y con Harpagón está haciendo uno de los papeles de su vida: un papel oportuno, que Moliere –actor también: murió en escena- escribió para él y que quizá admita hoy una lectura particular. Galiardo es excesivo a veces, candoroso siempre, incontinente una y otra vez, amoroso con los amigos, expansivo por naturaleza y exuberante. Zaragoza es una ciudad que le suscita cariños y el Teatro Principal es uno de sus favoritos de España. Está muy ilusionado con la obra, y con sus compañeros de reparto, y además está como quien vuelve de un naufragio o de una resurrección.

Está feliz. Comió alcachofas con una placer absoluto, bebió vino blanco Borsao y se mostró radiante. Cariñoso con Anabel, que es como una madre joven que le ha salido, como una cuidadora, y cómplice con Luis Alegre, que lleva ahora una libreta roja donde apunta las ocurrencias o las frases felices de los otros. Una de ellas, de Juan Luis Galiardo, podría ser parecida a esta: “Los golfos nunca mienten: siempre miran de frente”. La frase auténtica, que no recuerdo con exactitud, era mejor.

El avaro. Con Juan Luis Galiardo. Dirección: Jorge Lavelli. Viernes, sábado (dos funciones) y domingo en el Teatro Principal. [Ahora me doy cuenta: me habría gustado decirle que me gustó mucho en la serie de televisión ’La regenta’, dirigida por Fernando Méndez Leite.]

ALTARRIBA Y KIM, PREMIO NACIONAL DE CÓMIC POR 'EL ARTE DE VOLAR'

ENTREVISTA

Antonio Altarriba (Zaragoza, 1952) lograba ayer el Premio Nacional de Cómic por su libro ‘El arte de volar’, que ha ilustrado magistralmente Kim. Hace unos meses, le hice esta entrevista a Altarriba en el suplemento ‘Hoy Domingo’ de Heraldo de Aragón, que coordina Picos Laguna. Recupero ese texto, centrado básicmaente en el libro, aunque su trayectoria ofrece muchos más perfiles. También hicimos una entrevista en ‘Borradores’ [la grabamos en Cálamo y la voz de Kim, por cierto, desapareció bajo una tormenta de interferencias] y realizamos una presentación, con Antonio y Kim, realmente encantador y sencillo, en la pasada Feria del Cómic. Hoy en 'Heraldo' conversa con él Ana Usieto y valora su trayectoria dos expertos como Óscar Senar y Juan Royo.

 

 

 

"A mi padre todo le salió mal.

Quiso volar y se estrelló siempre"

 

ENTREVISTA CON ANTONIO ALTARRIBA

-"Mi padre pertenece a una generación que vivió los vaivenes del agitado siglo XX"

-"Su muerte me dejó con la sensación de que debía haber hecho algo más por él "

-"Se jugó la vida pasándose al bando republicano: luchó en la batalla del Ebro"

 

Quién es, en realidad, Antonio Altarriba? Un aventurero de la literatura y de la imagen, nacido en Zaragoza en 1952, capaz de realizar proyectos fotográficos con Pilar Albajar, como 'Vida salvaje' (PUZ, 2008), de firmar relatos eróticos como 'Cuerpos entretejidos' (Tusquets: La Sonrisa vertical, 1996), o de escribir 'La España del tebeo' (Espasa, 2001), e incluso de ofrecer una visión diferente de Tintín en 'Tintín y el loto rosa. Homenaje a Hergé en su centenario' (Edicions de Ponent, 2007). Ahora publica, con el ilustrador Kim, un tebeo estremecedor: 'El arte de volar' (Edicions de Ponent, 2009), que cuenta la historia de su padre, que se arrojó al vacío a los 90 años.

¿Cuál es la idea inicial de su libro? ¿Cuándo sintió la necesidad de rendir un homenaje a su padre?

El libro se cuece en la salsa de la culpabilidad y de la indignación. Culpabilidad porque una muerte tan trágica como la de mi padre me dejó con la sensación de que debía haber hecho más por él. Indignación porque la residencia de Lardero donde estaba alojado me reclama 34 euros porque mi padre se suicidó un día 4 y, por lo tanto, había que pagar los tres primeros días del mes. Inicié acciones legales contra la Comunidad de La Rioja para evitar esa última humillación a la memoria de mi padre. ¿Qué pasó luego?

En ese momento Paco Camarasa, editor de Ediciones de Ponent, me visita para pedirme que colabore con su editorial como guionista y, al ver la situación en la que me encuentro, me sugiere que escriba la historia de mi padre. Al principio no termino de verlo. Tenía idea de hacer algo con el fajo de cuartillas que, a modo de memorias, mi padre dejó escrito. Pero no un cómic. Poco a poco me convencí de que era un buen medio para contar un relato donde hay reconstrucción histórica, aventura y biogafía familiar. Al principio me parecía un proyecto descabellado.

 

Impresiona, de entrada, el principio del libro: el suicidio de un hombre de 90 años que llega a pedirle que le ayude a morir.

Fueron años terribles. Cualquiera que conozca lo que es una depresión severa sabe todo lo que sufren los afectados y lo difícil que es ayudarles. La depresión no es consecuencia de la enajenación sino de una lucidez trágica. Llega un momento en el que la muerte es la única solución, el único alivio. Entendía que mi padre quisiera suicidarse y me pesa enormemente no haberle ayudado.

No puede decirse que su padre haya sido un hombre feliz…

Todo le salió mal. Y de mayor lo repetía constantemente. Fracasó en su apuesta ideológica no solo por la victoria de Franco sino porque vivió para comprobar cómo el dinero, que el consideraba fuente de las desgracias e injusticias de la humanidad, se imponía como valor máximo. Fracasó en su intento de encontrar una estabilidad económica porque un socio le estafó. Y fracasó afectivamente porque con 75 años se separó de mi madre. Quiso volar pero se estrelló una y otra vez, de ahí el título del libro. Él lo intentaba porque era un idealista, un entusiasta de espíritu optimista, una persona alegre que cantaba muy bien las jotas. La vida le amargó. Pero siempre, hasta en los peores momentos, fue un hombre muy generoso.

¿Qué quería contar exactamente? Al fin y al cabo, la vida de su padre concentra parte del siglo XX.

Mi padre nació en tiempos de Alfonso XIII, su adolescencia transcurre durante la dictadura de Primo de Rivera, su juventud es la Segunda República, la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial, su madurez coincide con el franquismo y su vejez con la democracia. Pertenece a una generación que ha vivido los vaivenes de un agitado siglo XX. Se vio arrastrado por la Historia y, como otros muchos, su vida se convirtió en una aventura con decisiones muy importantes que marcaron su destino y el de los que vinimos después. Eso es lo que me parece importante y lo que he querido resaltar en el libro: que la vida de mi padre fue como la de otros muchos. Incluso, más allá de su generación y del momento histórico, fue un hombre que intentó hacer frente a las circunstancias con honestidad.

¿Qué hay de cierto en esa relación de amor-odio con Peñaflor, donde nació, en la importancia del coche Hispano Suiza y en la pasión por la mecánica?

Es totalmente cierto. Mi padre no volvió a Peñaflor después de la guerra y mantuvo la ruptura con su familia hasta el final de sus días. Para alguien como él, hacerse chófer era la forma de escapar del campo. Los coches eran tecnología de vanguardia en aquellos tiempos, sobre todo en los pueblos. Mi padre se sacó el carné de primera en cuanto tuvo edad para ello y le sirvió a sus propósitos. Y sí, repartió correo por el frente al volante de un Hispano Suiza.

Emociona la entereza de Antonio Altarriba padre, su convicción política de izquierdas, su honestidad.

No fue un hombre de militancia significada ni de acción directa. Supongo que tuvo que tragar muchos sapos y culebras durante los años del franquismo. Me consta, además, que le pesaban las contradicciones entre sus ideas y la vida que debía llevar. Pero, más allá de eso, fue coherente en su vida personal. Muchos anarquistas fueron así. Su compromiso iba más allá de lo estrictamente político. No fue su discurso político sino su ejemplo como hombre lo que influyó en mí.

La política es muy importante en el cómic. Su padre estuvo en la batalla de Belchite, en la de Teruel, en la del Ebro, y luego en los campos de concentración franceses.

Mi padre no estuvo ni en Belchite ni en Teruel. Sí se jugó la vida pasándose al bando republicano, estuvo en la batalla del Ebro y sufrió en los campos de concentración franceses. En el libro le hago participar en Belchite y Teruel para dar una visión más completa de cómo se desarrolló la guerra. No es la única licencia que me permito. Pero siempre es para reforzar la verdad de los hechos.

¿Fue tan penoso el comportamiento de Francia con los prisioneros españoles y tan evidente su colaboración con el franquismo?

No exagero nada. Quizá, incluso, me quede corto. El trato de Francia con los españoles antifascistas fue vergonzoso. Murieron por centenares de frío e inanición en los campos. Sólo desde hace unos años los franceses revisan un episodio tan indigno de su Historia. Todo el papel de las democracias occidentales con respecto a la guerra civil española tendría que ser revisado. Tanto antes y durante como después. Hasta 1948 mi padre estuvo convencido de que, tras la derrota de Hitler, Franco sería el siguiente objetivo del mundo libre.

La estancia en la granja de la familia Boyer, y el amor hacia su hija Madeleine, ¿fue su mejor paraíso en la tierra?

Hubo dos momentos de plenitud que al final de su vida recordaba con mucha nostalgia. Los meses pasados en las colectividades del bajo Aragón donde no había dinero y reinaba el compañerismo. Y el otro momento fue, efectivamente, el que pasó en la granja francesa de los Boyer. Lo trataron como uno más de la familia. Tras la guerra y los campos de concentración, estaba tan necesitado de afecto que lo apreció mucho.

El regreso es una forma de derrota y de decepción. ¿Cómo vivió su padre el franquismo?

Sí, el regreso a España supone el reconocimiento de la derrota para mi padre y el comienzo de un largo período marcado por el miedo, la miseria económica y moral que vivió en silencio. Se nos ha olvidado el entramado de favoritismos y delaciones que marcó la sociedad española durante décadas. Tampoco quería manifestar sus ideas ante mí, consciente de que así podía ponerme en apuros.

El cómic tiene un conjunto de fragmentos eróticos que lo hacen muy moderno. Imagino que sus amores con Concha, la mujer de un rico, se los contaría su padre.

He querido tratar la figura de mi padre como un hombre más, con sus pasiones y sus infidelidades. Resulta difícil entrar en detalles sobre la vida sexual de tu propio padre pero he querido hacerlo aún a riesgo de atribuirle querencias y comportamientos que quizá sean más míos que suyos. El episodio de Madeleine me lo contó él en todos sus detalles, salvo los más directamente eróticos. Del de Concha tuve noticias a través de una tía mía que lo daba por seguro. No tengo constancia fidedigna pero me resulta verosímil.

Háblenos de la estructura de la obra y de las ilustraciones de Kim.

Uno de mis principales problemas para escribir la historia era cómo situarme en relación con mi padre. No me veía hablando de él en tercera persona. Por eso en la introducción del libro me convierto en él y cuento su historia en primera persona. "Aunque no estaba allí, estaba en él y, ahora que ya no vive, él está en mí". Construyo el relato como un largo 'flashback' en su caída al vacío. Cada planta que desciende hacia la muerte constituye un período de su vida. "Aunque parecieran unos pocos segundos, mi padre tardó 90 años en caer de la cuarta planta". Hay una red muy tupida de metáforas entre las cuales la del vuelo sólo es la más evidente. Nada de ello habría sido posible sin los dibujos de Kim que ha hecho un trabajo expresivo, plástico y muy documentado. Es uno de los grandes dibujantes del cómic español y aquí lo demuestra ampliamente.

¿Qué diría su padre de haber podido leer este cómic?

Me lo pregunto constantemente estos días. No era un hombre al que le gustara la notoriedad. Si me dejo de argumentos autocomplacientes, el libro está hecho más para mí que para él. Sobre todo para zanjar una deuda afectiva que creo tener con él... Hay algo que sí le gustaría. Él mismo me lo dijo cuando escribía esas cuartillas llenas de recuerdos. "Que los jóvenes sepan todo lo que pasamos y aquello por lo que luchamos". En ese sentido creo que contarlo en cómic es un acierto.

Los ganadores de los Premios Cálamo: Abdelá Taia, Manuel Vilas, Paco Goyanes, Antonio Altarriba y Kim.

 

DESPIECE

El dedo cómplice y el duelo

Antonio Altarriba es catedrático de francés en la Universidad del País Vasco. 'El arte de volar' es su proyecto más personal; hay un gesto de entrañable complicidad entre padre e hijo: "Mi padre y yo manteníamos una complicidad callada pero profunda. Mi madre llevaba la voz cantante en casa y ella se encargaba de mi educación. Yo desde niño intuí que mi padre se hallaba alejado del catolicismo de mi madre y notaba en él un cariño muy fuerte, quizá porque silenciado. Empecé a saber cosas de él por sus amigos anarquistas refugiados en el sur de Francia a los que conocí y visité a partir de los 10 años. Cuando él comenzó a contarme cosas de su vida y de sus ideas, yo ya estaba al tanto de muchas. Me cogía del dedo, lo sacudía y luego me daba un cachete cariñoso en el cogote". Confiesa el escritor: "Aún no me he acostumbrado a ver la vida de mi padre encuadernada. Noto que el largo proceso de su duelo, para bien o para mal, todavía no se ha cerrado".

NUEVO LIBRO DISCO DE PETISME

 

 

UNDER WOOD SONGS, El océano de las escrituras,

nuevo libro disco de Ángel Petisme

 

El zaragozano une en esta propuesta sus dos facetas, escritor y cantante.

Su nuevo disco Under wood Songs, que saldrá a la venta el próximo 22 de noviembre, reúne veinte canciones inéditas, grabadas entre 1987 y 1989, y cinco poemas por “Petisme y Los Sin Techo”.

Por su parte, se ha reeditado su libro El Océano de las Escrituras que incluye, además, quince nuevos textos con el título de De Vuelta al Mundo.

 

Una revisión del pasado es lo que nos propone el artista Ángel Petisme en su nuevo trabajo. Canciones y poemas inéditos se unen a nuevos y viejos textos en el libro disco Under wood Songs, El Océano de las Escrituras, a la venta desde el próximo día 22 de noviembre. Con motivo de este lanzamiento, Petisme ofrecerá una serie de conciertos por diversas ciudades españolas. Los dos primeros serán el 27 de noviembre y el 10 de diciembre en Zaragoza, para luego comenzar una gira de conciertos que le llevará en diciembre a Madrid y a comienzos del próximo año a Valencia, Barcelona, Sevilla, Las Palmas, Tenerife y Bilbao, entre otros.

 

Hace veinte años, Ángel Petisme editó el libro El Océano de las Escrituras. Hoy vuelve a la calle en un nuevo formato de libro-cd, que incluye quince nuevos textos bajo el título De Vuelta al Mar. Incluye fotografías de Tono Embid, Ángel Carrera , Vicente Lluna, Ángel de Castro y José Luis Prieto. Por su parte, el CD, titulado Under wood Songs, incluye veinte títulos inéditos de los años 1987 a 1989, y cinco poemas que fueron, en su momento, grabados por “Petisme y Los Sin Techo”, el grupo en el que militaba el artista antes de iniciar su carrera en solitario. Hoy, Petisme vuelve a grabar cuatro de los temas del disco, Recuerdo de los Ochenta, Calle del Pez, Bajo el Volcán y La moral es muy alta.

Under wood Songs saldrá a la venta el próximo 22 de noviembre.

 

Biografía

 Nació el 17 de Enero de 1961 en Calatayud (Zaragoza). Como cantante, ha formado los grupos ¿Qué es el Optimismo?, Ciao, Michelle, Los Sin Techo. En solitario ha publicado los discos “ La Habitación Salvaje ”, “Turistas en el Paraíso”, “El Singapur”, “Bailando en Campos minados”, “Cierzo”, “Buñuel del Desierto”, “Metaphora”, “Sacco i Vanzetti”, “Amor entre las cuerdas”, “Éxitos secretos”, “Agua Cero”, “Río Ebrio” y, ahora, “Under wood Songs”. Como escritor, se pueden citar, entre otras, las obras “Cosmética y Terror”, “Un ejercicio sobre la normalidad”, “El Océano de las Escrituras”, “La habitación salvaje”, “Amor y Cartografía”, “¿Sueña Dios con Buñueles eléctricos?”, “Buenos días, colesterol”, “El cielo de Bagdag”, “Soñar en Palestina”, “Teoría del Color”, “Demolición del arco iris” y “Cinta Transportadora”.

 

*Esta nota es de la productora del músico y poeta y la remite Esther López Frago. Las fotos las he tomado de dos blogs: mosicayparolas.blogia.com

 y de http://4.bp.blogspot.com

15/11/2010 14:30 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

"BERLANGA DIRIGÍA COMO DIOS"

El pasado mes de diciembre, entrevistaba a Luis Alegre con motivo del libro ‘¡Viva Berlanga!’, que él confeccionó y coordinó. El libro se presentó en Los Portadores de Sueños. Rescato la entrevista con motivo del adiós del cineasta.

 

ENTREVISTA:

LUIS ALEGRE RECUERDA A LUIS GARCÍA BERLANGA

Conociste a Berlanga en ‘La Vaquilla’, en 1984. ¿Qué es lo que más te impresionó de él?

De entrada, su extraordinaria calidez y amabilidad. Fui a Sos del Rey Católico con el desaparecido Alberto Sánchez para hacerle una entrevista y, sin conocerme de nada, enseguida me invitó a quedarme en el rodaje y hacer de figurante. Y me gustó mucho descubrir el niño pillo, gamberro y tocahuevos que tenía dentro.

¿Qué criterio aplicaste a la selección del libro ‘¡Viva Berlanga!’ (Cátedra), cómo lo pensaste? ¿Qué buscabas?

Quería que el libro aportara algo a lo que se ha publicado sobre Berlanga. Pensé que podía ser interesante confeccionar un retrato de Berlanga a través de las miradas de una serie de cineastas españoles de diversas generaciones. Nadie mejor que un cineasta español para ponerse en el lugar de Berlanga y admirar su extraordinario mérito. Como ocurre con todos los clásicos, cada uno tenemos “nuestro” Berlanga y yo quería que esos cineastas contaran cuál era “su” Berlanga. El libro es, por ese lado, una polifonía de miradas sobre Berlanga. El volumen recoge también cerca de 100 fotos, la mayoría inéditas, que recorren la vida de Berlanga. Y me lo pasé muy bien escribiendo una crónica de su vida salpicada de comentarios del propio Berlanga –o de otros que han escrito o hablado sobre él- que he rastreado por diversos libros y entrevistas. Es muy difícil que Berlanga diga algo convencional. Suele ser muy cáustico y divertido.

Varios aplicáis términos elogiosos a Berlanga: el de genio del cine. E incluso José Luis García Sánchez dice “dirige como Dios”.

En general, es muy difícil hacer una película que casi todo el mundo considere que es una obra maestra. La inmensa mayoría de los cineastas no lo logran nunca. Como decía Fernán Gómez, conseguir eso es una especie de milagro. Bueno, pues Berlanga, en un cine tan endiabladamente complicado como el español, ha logrado ese milagro tres veces: con “Bienvenido Mr. Marshall”, “Plácido” y “El verdugo”. Si quien consigue eso no es un genio, entonces no sé qué es un genio.

 ¿Qué quieres decir cuando dices que no se puede ser más español?

El cine de Berlanga ha hurgado en la personalidad esencial de España y de los españoles apoyándose en tradiciones culturales profundamente españolas: el sainete, la picaresca, la tragicomedia grotesca, el humor negro o el esperpento. Si dentro de 200 años alguien quiere saber cómo era de verdad la España de la segunda mitad del siglo XX, lo mejor que puede hacer es ver algunas películas de Berlanga. Como dice Pepe García Sánchez, España es un país de secundarios y eso, el cine de Berlanga, lo refleja maravillosamente.

¿Qué ha significado Berlanga para el cine español?

La aparición de Berlanga en los años 50 disparó la calidad del cine español hasta niveles inéditos. Sus películas supusieron un enorme subidón de autoestima para nuestro cine. Y, concretamente, su alianza con Rafael Azcona ha sido lo mejor que nunca le ha ocurrido al cine español. Por otro lado, Berlanga también resume algunas de las sombras y debilidades de nuestro cine: es muy revelador que alguien de su talento encontrara tantas dificultades –políticas e industriales- para hacer su cine. Es impresionante saber que más de sus 30 guiones nunca pudieron ser rodados, por la censura y otras causas.

Sexo, humor y libertad parecen oponerse a su concepto más general: “el mundo es una mierda”. ¿Cómo se liga todo eso: la apología de la vida y la certidumbre del horror de vivir, por decirlo así?

En realidad, es una postura muy coherente: Berlanga cree que el mundo y la sociedad son una completa basura. De ahí que el reto sea sacudirnos esa mierda celebrando las mejores cosas de la vida.

Cerramos: Berlanga y Aragón. ¿Cómo defines esa relación, qué vínculos ha tenido con aragoneses?

“Los jueves, milagro” se rodó en el balneario de Alhama de Aragón y “La vaquilla” en Sos del Rey Católico. Berlanga ha tenido y tiene muchos amigos aragoneses: Julio Alejandro o José Luis Borau, por ejemplo. Siempre que yo le he invitado a venir ha venido, con cualquier pretexto. Zaragoza le resulta una ciudad muy confortable. Siempre que hemos cenado los amigos con él –en casa Berna o en Casa Emilio- hemos acabado las cenas con un ¡Viva Berlanga! El título del libro se me ocurrió por eso: es muy exaltante y gamberro, como el propio Berlanga. Además remitía a ¡Vivan los novios¡ y a ¡Viva Rusia!, uno de sus proyectos frustrados.

 ¿Al lado de quien pones a Berlanga? ¿Rossellini, Zavattini, De Sica…?

Lo pongo al lado de Billy Wilder, Jean Renoir, Rafael Azcona, Fernán Gómez o Luis Buñuel. Al lado de los mejores.

¿Cuáles son tus tres películas favoritas de las suyas?

No voy a ser nada original: “Plácido”, “El verdugo” y “Bienvenido Mr. Marshall”. Hay mañanas en las que pienso que su mejor película es “Plácido” y otras en las que creo que es “El verdugo”. Hay otra película de Berlanga por la que siento debilidad: “Calabuch”. Fue la primera película que vi de él. Yo tendría ocho o nueve años y la vi en mi casa de las afueras de Calamocha, al lado de mis padres y hermanos, en la primera tele que mi padre compró. Recuerdo esa noche como si fuera ahora mismo.

 

ADIÓS A LUIS GARCÍA BERLANGA

 

Ha fallecido Luis García Berlanga (1921-2010) a los 89 años. Ha sido un director fundamental en la cinematografía española con títulos como 'Calabuch', 'Los jueves, milagro', 'Bienvenido Mr. Marshall', 'Plácido', 'El verdugo' o 'Tamaño natural', por citar algunos ejemplos incuestionables. Formó una pareja decisiva con Rafael Azcona: escribieron juntos siete películas. Su cine se caracteriza por su mirada crítica y mordaz, por el uso de la ironía y el humor negro y por la exaltación de la vida, la alegría y el sexo dentro de un mundo terrible e injusto. También ha sido un gran enamorado de la literatura erótica, del fetichismo y de la tertulia.

 

13/11/2010 13:18 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

BUSCANDO A DEBRA WINGER

El poeta y escritor y crítico de arte Ángel González Pieras es un gran admirador de una actriz hoy casi olvidada, Debra Winger, otro de mis mitos del cine. Esta mañana en que acaba de desaparecer Luis García Berlanga recibo este recuerdo de C. S. Lewis y de la película 'Tierras de penumbra', que tanto me gusta.

 

Suavemente, tan al azar,

tan bello, tan ligero, tan ligero,

el cielo cruel deja caer algo que no combates.

 

Los hombres, antes de perecer,

ven con ojos ilesos, por una vez,

cómo algo suave cae del cielo.

 

de "TIERRAS DE PENUMBRA"  (Richard Attenborough) (1993)

("Nieve en Madrid", poema propio que Debra Winger recita a Anthony Hopkins al poco de conocerse)

JONÁS TRUEBA: NUEVO DIRECTOR

JONÁS TRUEBA DEBUTA COMO DIRECTOR

 

‘Todas las canciones hablan de mí’ se presentará en la sección de competición del Festival de cine de Gijón y se estrenará en las salas el 10 de diciembre




La película está protagonizada por Oriol Vila y Bárbara Lennie

“Todas las canciones hablan de mí” supone el debut como director de Jonás Trueba quien había trabajado hasta la fecha como guionista en películas como “Más pena que Gloria”, “Vete de mí” y “El baile de la Victoria”.


Para su primer largometraje ha contado con los jóvenes actores Oriol Vila (“El séptimo día”, “Tu vida en 65 minutos”), Bárbara Lennie (“Más pena que Gloria”, “Obaba”), Miriam Giovanelli (“Mentiras y gordas”), Ramón Fontseré (“Soldados de Salamina”), Bruno Bergonzini (“El mar”) y Eloy Azorín (“No me pidas que te bese porque te besaré”) entre otros.

La película se estrenará el 10 de diciembre.




Previamente, se presentará en la sección oficial de la 48 Edición del Festival de cine de Gijón que se celebra del 19 al 27 de noviembre. A dicha presentación acudirá el Director acompañado de los protagonistas y del coguionista de la película, el escritor y traductor Daniel Gascón.


Todas las canciones hablan de mí” es una comedia romántica, con un punto melancólico y nostálgico que en palabras de su director: “No cuenta el principio de un amor, sino su supuesto final. Habla de lo difícil que es sobrellevar una ruptura sentimental, sobre todo cuando la persona de la que te has separado sigue presente en tu vida”.


Producida por Castafiore Films y Tornasol Films, cuenta con la colaboración de Canal + y será distribuida por Alta Films.



SINOPSIS:

“Todas las canciones hablan de mí” es una comedia romántica, pero sin “chico conoce a chica”. La premisa sería más bien “chico trata de olvidar a chica”, algo bastante más difícil de sobrellevar, sobre todo cuando la chica de la que te acabas de separar es la protagonista de cada uno de tus recuerdos y empiezas a pensar que todas las canciones hablan de ti.

LOU REED, SEGÚN DIANA ZAFORTEZA

 

LOU REED, SEGÚN SU EDITORA ESPAÑOLA

 

Por Diana ZAFORTEZA

Lou Reed era para mí mucho más que sus canciones, una leyenda que traspasaba todas las fiestas a las que asistía, donde pinchaban sin cesar  Femme Fatal o Heroin ; más tarde, en épocas más sosegadas de mi vida descubrí su canción Pale Blue Eyes, cuya letra,  menos violenta y más lírica,  me descubrió al Lou Reed poeta . Por eso,  cuando vi que su libro inspirado en Poe, The Raven, con las sulfurosas ilustraciones de Lorenzo Mattotti,  permanecía inédito en España, no dudé en publicar esta joya que reunía el  underground neoyorquino y el mejor cómic europeo.  Su agente literario, el temido y venerado Andrew Wylie, fue el que puso en mis manos esta joya después de departir largo rato sobre los tiempos en los que frecuentaba Studio 54 junto a Lou Reed y Andy Warhol, cuyo state también representa. “Yo me dedicaba a divertirme y a poner orden en medio de tanto talento, por eso ahora Lou  Reed, además de ser mi amigo, confía en mí plenamente. Cuando le diga que lo vas a editar tú en España pensará que he escogido una muy buena opción. Es un libro que necesita muchos cuidados¨.

 

 La edición del libro debía ceñirse a los parámetros escogidos por Reed y Mattotti, siguiendo el esquema de la versión francesa, publicada por éditions du Seuil, pero como en mi pequeña editorial somos de carácter joven y osado, decidimos proponer a los autores algunos cambios: Fue ahí, en ese intercambio de emails, cuando tuve el primer contacto con Lou  Reed. En la bandeja de entrada de mi correo encontré un mail suyo en el que decía: “No quiero hacer cambios, no me gustan los cambios, pero hablad con Lorenzo”.  Le contesté amablemente y acto seguido me puse en contacto teléfonico con Lorenzo Mattotti. La empatía entre los dos fue inmediata.

 

Conocí a Lou Reed durante una exposición de su álbum de fotos Romanticism en el Museu Baluard, un antigua fortaleza desde cuya terraza se disfruta de unas espléndidas vistas de la bahía de Palma de Mallorca. Era más bajo de lo que imaginaba, quizás por su andar encorvado. Lo primero que pensé es que era un milagro que mantuviera insobornable al paso del tiempo su vitalidad creativa. Pude comprobarlo al permitirme vivir con él su presentación en Palma de  su trabajo como fotógrafo y director de cine. Al cabo de unas horas iba a empuñar la guitarra eléctrica con su grupo experimental Metal Machine Trio. Iba a ser el concierto de clausura de una larga gira mundial que había iniciado en el Whitney Museum de Nueva York. Lo vi aturdido y vulnerable, como centrifugado por la vida acelerada que había llevado.

 

 Su mirada quiso escrutar una a una sus fotografías –paisajes de atmósfera romántica, captados con una cámara digital de óptica de infrarrojos- antes de ser presentadas al público y parecía que incluso un minuto antes de la inauguración estuviera absorbido por una enorme inseguridad; tanta, que no dejo que la prensa lo fotografiara; tanta, que quiso sentarse en una sala aparte, porque no quería cruzarse con las miradas de los admiradores de su obra. Su trabajo ya estaba hecho, él no quería decir nada. Su obra hablaba por sí misma, no necesitaba palabras. Fue en esa sala donde lo conocí y frente a frente, sentado en una silla mientras bebía lentamente una coca-cola zero y repetía que no se iba a dejar fotografiar ,  me dijo que pensaba que Mallorca era una isla pequeña y que no esperaba encontrarse tanto gentío. Me presenté y le dije que era su editora española además medio mallorquina. “Ah, muy bien –contestó- podrás llevarme a la Fundación Miró, Miró es  fantástico”.

 

Entonces me pareció muy flaco y también moderno, pues ya pasados los sesenta, iba vestido con camiseta blanca, chupa de cuero, pantalones pitillo y zapatillas Nike  con el logo dorado. (Más tarde me contó que sólo vestía prendas Rick Owens).

Su imagen estaba tan estudiada como cabía esperar y su leyenda seguía al rojo Vivo. La prensa estaba desesperada por su silencio y él seguía escondido ahora bajo una gorra negra que le había pedido a su joven asistente neoyorquina  que viaja con él a todas partes. ¨ Vamos a ver la película –dijo-,  es un documental sobre mi tía centenaria, Shirley, a la que he querido rendir un homenaje. Es una mujer con una fuerza increíble.¨  Sabía de la andadura cinematográfica de Reed y sentía verdadera curiosidad por ver el documental , pues esta faceta suya para mí era totalmente desconocida. Ahí lo tenía, hace unas horas hablaba  el Reed fotógrafo y ahora el Reed  cineasta, al día siguiente sería el Reed músico. Abrumador.

 

Durante la proyección de la película tuve la oportunidad de conocer los rasgos marcados por el paso del tiempo de Sherley, la historia de una mujer valiente que había sido perseguida por los nazis y se había pasado la vida trabajando como costurera tras huir de un campo de concentración, de Polonia a Canadá y por fin en Nueva York. También  tuve tiempo de intercambiar unas palabras con Steven Kasher, el galerista americano de Lou Reed,  que me habló de la última exposición de su galería de Chelsea, una retrospectiva de fotos de Warhol, todas en blanco y negro y seleccionadas por él.  Lou Reed, en las fotos del catálogo de la exposición que me enseñó  Steven, era muy joven, rondaba la cuarentena. El Lou Reed que ahora tenía delante mantenía una frescura adolescente que lo empujaba a embarcarse en aventuras diversas; alcé la vista y vi que la gente le estaba preguntando por detalles de su película. Otra aventura, pensé, en la que intenta como siempre encontrar la perfección.

 

 “¿Sabes, Diana? Yo soy  oscuro como Poe”, me confesaba más tarde, mientras cenábamos en mi casa. De primer plato, siempre ensalada, sin ningún tipo de salsa; y de segundo, carne roja a la plancha vuelta y vuelta.  “¿Sabes, Diana? Cuido mucho mi alimentación porque soy diabético. Es muy importante que todo esté libre de salsas, una vez tuve una subida de azúcar que por poco acaba conmigo… ¿Por dónde iba? ¡Ah, sí! Poe. Los versos de Poe son luminosos y oscuros, son música pura, ritmo.  Con el libro he querido  homenajear al que es para mí el mejor escritor del mundo  y Lorenzo Mattotti es simplemente un genio. Mira, mira  esto”, me  dijo,  mientras señalaba una de las ilustraciones. “Siempre me había sentido fascinado por su Dr. Jekyll y Mr. Hide ilustrado. Sabía que trabajaría con él. Cuando le llamé , insistí en que se sintiera libre y no estuviera condicionado por el texto, en que se empapara de Poe”.

 

 La génesis de The Raven está en PoeTry, el espectáculo que ideó en 1996 con Robert Wilson, un artista del teatro de vanguardia, que ya había colaborado con Phillip Glass (Einstein on the Beach), Heiner Müller, Tom Waits, William Burroughs, David Byrne y Rufus Wainwright. Lo compuso como si fuera una ópera contemporánea y, después de su estreno en Hamburgo,  llamó a sus amigos músicos para grabar un doble CD, ya con el nombre de The Raven:  David Bowie, con quien no había vuelto a grabar desde que el británico le produjo su mítico Transformer; el gran Ornette Coleman, su mujer Laurie Anderson y  el entonces casi desconocido Antony, de Antony and the Johnsons, que había dedicado una canción y la portada de su álbum de debut a Candy Darling, la actriz transexual fetiche de Andy Warhol que acabó suicidándose. Su devoción por Poe hizo que quisiera publica los textos –hay un diálogo entre el viejo Poe y el joven Poe que pueden leerse como una transposición del Viejo Reed y el impetuoso  Reed de la Velvet Underground- y para ilustrarlo, nadie mejor que Lorezo Mattotti.

 

Mattotti me había contado que Lou le había pedido “que escuchara muchas veces The Raven, el ritmo de su música, de sus palabras y que me dejara seducir por la atmósfera para que mis visiones salieran libremente en mis trazos. Hemos luchado el uno con el otro e intercambiado ideas. Desde mi punto de vista este libro es completamente diferente de mis otros libros ilustrados porque está impregnado de muchos estilos. Mis dibujos crean un mundo de símbolos e imágenes que creo que enriquecen el texto¨.

 

La imagen que durante la cena en mi casa de Palma estaba embelesando a Reed era la que habíamos elegido para la portada. Una figura que representaba  el miedo, el espanto, los lugares que dejamos en penumbra, pero que siguen latiendo en nuestro interior sin que queramos reconocerlos. Y recordé que el prólogo que había escrito Lou Reed a propósito de The Raven decía lo siguiente: ¨Poe, fue, por supuesto, el primero. Poe lo era todo. Siempre he pensado que algunos escritores poseen la habilidad de atrapar sus peores miedos, sueños y pesadillas, y volcarlos directamente en su trabajo. Los mejores los convierten en arte. Esta capacidad de conectar con las esferas del miedo y los duendes de lo perverso -el deseo de hacer aquello que sabemos que está mal-, las historias y visiones que normalmente nosotros censuramos y catalogamos como pesadillas que debieran ser olvidadas, son las que hemos de confiar a la magistral capacidad y compromiso de Poe. El amor, la visión de la muerte del ser amado, los crímenes, los celos… Él los conocía bien y exploró como nadie esa gama de emociones y su ritmo poético.”

 

 Me di cuenta de que Lou Reed, bajo su pose de excéntrico cascarrabias y su eterna chupa de Rick Owens, era en realidad un gran tímido que escondía su fragilidad. “Laurie Anderson –insistía- es luminosa y bondadosa, yo no. Yo nací en Brooklyn”. Y me habló de Warhol, de la Factory, pero sobre todo de sus proyectos de seguir reinventando la música, de no dejarse sobornar por la inercia del tiempo. Tiene 63 años, pero cuando al día lo vi tocar  con su Metal Machine Trio, el escenario tronó con una tormenta  de ruido y furia y se serenó con delicados oasis sónicos, sacando música del silencio. Como él, como Poe. Música y poesía para aplacar el oleaje interno del desasosiego. 

*Diana Zaforteza le dedicó este estupendo artículo a su encuentro con Lou Reed. El sello Alfabia, que ella codirige, ha publicado su libro 'Tha Raven'. Diana me ha enviado muy gentilmente este artículo que apareció en 'El Periódico de Cataluña'. 

12/11/2010 20:38 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

NACE SOMOSARTEZAR

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NACE SOMOSARTEZAR

 

Somos una asociación cultural que se fundó con la intención de desarrollar proyectos culturales que individualmente era imposible llevar adelante.
Somos los responsables del Live Painting que pretendemos llevar a cabo en 2011 ocupando más espacio de la riberas. Casi 1 KM.
También de los conciertos debajo del puente de piedra que continuaremos a partir de la primavera que viene.
A partir de Enero nos hacemos cargo de la programación de Espacio Orienta, espacio dedicado a la fotografía.
También nos haremos cargo de un proyecto completamente nuevo que tiene que
ver con el Club Deportivo Náutico que a partir de Enero volverá a funcionar y tendrá un nuevo espacio cultural que gestionaremos nosotros.

Habrá exposiciones, presentaciones de libros, alguna actuación musical y conferencias y debates.

Pretendemos que se convierta en un referente en la ciudad, no solo del arte, si no del debate de modelo de ciudad y futuro de
Zaragoza. Esperamos dar sorpresas.
Nuestra intención es dar oportunidades a jóvenes creadores que no tienen ninguna puerta abierta.
Crear nuestros propios proyectos y ayudara llevar a cabo los de otros. Revitalizar las riberas del Ebro a través de la cultura.
Eso es un poco todo más o menos.

Aquí está nuestro blog en el que contamos lo que hacemos y lo que nos gusta de lo que otros hacen:

http://somosartezar.blogspot.com/

 

*La foto: 'Live Painting 2010'..

12/11/2010 08:43 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

CASTELLÓN EN EL CENTRO DE HISTORIA

Esta tarde, dentro del ciclo Proyectaragon IV, que dirige con entusiasmo y con criterio Vicky Calavia, se proyecta la película ‘Las gallinas de Cervantes’ de Alfredo Castellón Molina, que está basada en un texto de Ramón José Sender. El acto empieza a las 19.30 con un pequeño encuentro con Alfredo, que estará acompañado del crítico, profesor e historiador del cine Pablo Pérez Rubio, y del periodista Antón Castro. Luego se proyectará la película y habrá una posterior mesa redonda. Será en el Centro de Historia. Recupero aquí una entrevista con Alfredo que apareció en mi libro ‘Vidas de cine’ (Ibercaja, BArC, 2004).

 

 

Castellón y Raúl Artigot. 

ALFREDO CASTELLON:

LUIS BUÑUEL ES MI MAESTRO

 

Julio Alejandro, en su casa de la playa, en Jávea, le dijo tras un mes de colaboración en el guión de San Manuel Bueno, mártir: “Que raro eres, hijo mío”. Alfredo Castellón se define a sí mismo como muy tesonero, muy aragonés, capaz de no parar hasta vender lo que sea: un guión, un proyecto teatral, apuntes de Derecho o retales de tela. Este realizador y escritor es un aventurero insaciable: fue pícaro, viajero por Roma y París, contertulio en el Niké, paseante romano junto a María Zambrano, atleta, meritorio con  Michelangelo Antonioni, cineasta surrealista y uno de los hombres claves en series, Estudios 1, documentales y programas de Televisión Española desde 1956, es decir, durante casi 40 años. Hablamos con un empecinado divertido y afectuoso.

-Mi padre, Manuel Castellón, se dedicaba al negocio de las maderas y mi madre, Isabel Molina, a sus labores. La Guerra Civil nos cogió en Barcelona, pero a los pocos meses nos fuimos a Burriana, donde un ingeniero aragonés, amigo de mi padre, OIiden, construía el puerto de la ciudad. Nos instalamos en una masía, a cuya puerta llegaba el mar. Veinte años después de todo aquello, mi madre me dijo que volviese, y entonces el mar ya estaba lejos porque habían cerrado el puerto, y aquella mirada del mar que yo tenía de niño y que tanto había influido en mí sufrió un verdadero trauma. Empecé hablando valenciano. Mi padre trabajaba en el puerto y no lo movilizaron, aunque tanto a él como al ingeniero y a otros amigos los persiguieron y se escondieron en un bosque de naranjos. Los niños les llevábamos comida al naranjal, y cuando presentían el peligro, se ocultaban hacia dentro, bajo un gran montículo de hojas secas. Me acuerdo del primer delfín que llegó muerto a la arena; le hicieron un agujero en la arena y lo enterraron con cal viva. El peligro fue incrementándose durante la Guerra civil: las  fuerzas regulares de Franco entraban y salían libremente  con los moros, hubo muchos fusilamientos, se paralizó el puerto y sucedió algo terrible. Los delfines acudían al griterío de los niños pero un día vimos que se hacían no agujeros sino zanjas muy alargadas y que venían varios camiones que vaciaban sus volquetes en ellas, luego se cubrían con cal viva, pero entonces ya no se enterraban los delfines sino a los hombres muertos o fusilados en la contienda. Esa es mi última imagen de Burriana.

Tras esa visión espeluznante Alfredo Castellón regresó a Zaragoza e ingresó en el colegio  de los Jesuitas. "No aprobé nunca un curso completo. Era muy botarate. Tenía dificultades de todo tipo porque mezclaba el castellano con el valenciano y el catalán", dice. Sin embargo en aquellos días era imposible soñar el paraíso, Alfredo encontró un remedo en la casa de la abuela Ciriaca –todo un personaje, lista, dispuesta; maternal y ardiente-, donde se juntaba toda la familia: hijos, hermanos, sobrinos, nietos. Allí el niño salvaje que había sido en Burriana, entre naranjos, "con todos los pillos del mundo", volvió a serlo con sus primos, bribones y pícaros, en una nueva pillería de clan. "Era muy bonito aquel ambiente para nosotros: vivíamos en comunidad y los primos nos enamorábamos locamente de las primas. Éramos felices a pesar del racionamiento". Al cabo de un año o así, su padre recobró su negocio de maderas y la familia Castellón Molina pudo tener una casa en el barrio de la Paz.

-Nunca fui buen estudiante, pero aprobé la Reválida a la primera. Y gracias a mi afición por el deporte y la montaña adquirí amistades distintas a las del colegio. Ahí están Alberto Portera, Alonso Lej, Barrachina o José Luis López Zubero. En atletismo nos entrenábamos por la noche en la Plaza de los Sitios con sillas en vez de vallas, y los entrenamientos más serios eran en el viejo campo de Torrero. He sido récord de Aragón durante bastante tiempo en 400 metros vallas, en Granada conquisté el record universitario nacional, y también solía participar en relevos de 4 x 100 y 4 x 400. Jugué mucho a baloncesto como alero. Ángel Anadón era entonces jugador y manager del Helios y discutíamos las tácticas y preparábamos los partidos en una de las salitas del Principal con López Zubero, Enrique y Cipriano Octavio y Félez, entre otros. El primer viaje que hicimos al extranjero fue a Pau y París. Éramos el equipo de la Universidad aragonesa y perdimos en París contra la Universidad del Bearn, creo, por un margen de diez puntos, más o menos. La Federación Española de Baloncesto nos criticó desde el diario Marca diciendo que éramos unos inconscientes.

-¿Continuó usted con el atletismo?

-Sí, luego me fui a Madrid a la Escuela de Cine y vivía en el colegio Mayor Cardenal Cisneros. Bajaba a correr con el poema hecho...

-¿Con el poema hecho?¿Qué quiere decir?

-Sí. En el cuarto había escrito un poema, y durante las sesiones de footing lo iba corrigiendo. Solía llevar bolígrafo y papel y me paraba a corregirlo. Al oxigenársete la mente tanto, ese oxígeno que ibas metiendo te suministraba muchas ideas para cambiar el poema y hacerlo más brillante. Esa costumbre la sigo teniendo ahora en que por prescripción facultativa tengo que andar siete kilómetros al día: he vuelto a coger la libreta y el lápiz para tomar notas o apuntar lo que sea.

La vida de Alfredo Castellón es como un scalextric o como una goma: avanza y retrocede por ella, a su antojo, no sabemos nunca con certeza qué estaba haciendo en 1948, dónde vivía en 1951 o cómo era posible que durante siete años consecutivos pasase todos los octubres en París. Sabemos sí que se matriculó en Derecho en la Universidad de Zaragoza, donde destacó por su astucia y la modernidad de sus chuletas y por su buen olfato para los negocios.

-Mi rendimiento, aún sin aprobar todo, fue relativamente bueno. Ahí lo que hice con mi amigo Pepito Pérez Gállego fue vender apuntes y nos convertíamos en unos negociantes hasta octubre. Llegábamos a conseguir hasta 100 pesetas diarias que nos permitían presumir en el café e invitar a los amigos. Con ese dinero nos íbamos a París pero en realidad no llevábamos dinero en el bolsillo sino cosas para vender:  sobre todo retales de tela de traje. Aquí estaban baratísimos y en Francia muy caros. Vendíamos todos los retales en el mismo tren, antes de pasar Canfranc ya era nuestro gran negocio. Cuando salimos con el equipo hicimos lo mismo.

-¿Qué hacían en París?

-Íbamos al teatro y a la Cinemateca. En esa aventura estaban implicados Julio Diamante y Antonio Saura, a veces. Nuestro truco consistía en que comprábamos una entrada y el que accedía al cine, cuando se apagaba la luz, nos abría la puerta de incendios, entrábamos todos y nos sentábamos en el suelo en la primera fila. Al cabo de un instante pasaba la madame que nos decía de malas maneras. "Pasad por la cola, pasad por la cola. Siempre los españoles, siempre los españoles". Allí veíamos el cine más maravilloso del mundo: El viento de Víctor Sjöstrom, películas de Eisenstein y Pudovkin.

-Supongo que entre viaje y viaje; usted seguía estudiando...

-Sí, claro, pero como aquí en Zaragoza el catedrático Herce había puesto muy caro el Mercantil y el Procesal, yo me matriculé en Oviedo. Puedo decir que cuando se enteraron de eso, se matricularon allí no sólo compañeros de mi curso, sino que hubo toda una peregrinación de estudiantes que se alargó durante cinco años más. Luego trasladé mi matrícula a Santiago de Compostela, adonde llegué con el Mercantil de cuarto y quinto suspendido. Había un profesor muy simpático, casi un ángel, que se llamaba don José. Yo había hecho un viaje en autostop desde Roma a Santiago que había durado quince días, alimentándome sólo con pan y queso, pan y chocolate. Me animé a ir a su casa y me recibió su mujer. Le monté un gran show: le conté mi viaje, le dije que sólo comía caldo gallego, que no tenía ni un duro, por eso sería, dije, sería tan importante para mí superar el Mercantil. Salió Don José y me dijo: "Ya veremos qué puedo hacer, pero no suelo aprobar dos cursos en una sola vez”. Me aprobó.

Hemos dicho que la vida de Castellón es como un scalextric. Quizá también pudiéramos decir que es como un chicle, no soporta bien las cronologías. O acaso no las soporte él mismo, narrador infatigable, contador de historias y de sucesos de modo torrencial como El suplicante, adorable parlanchín. Sabemos que a finales de los 40 ingresó en la Escuela de Cine de Madrid...

-Estuve dos años. Por entonces existía un ambiente muy elemental, tanto que cuando quise realizar mi primera película, Jarillo García (y la cito porque acaba de encontrarla el historiador y cineasta Fernando Méndez Leite) la hice en cine mudo, muy influenciado por Cesare Zavattini y el neorrealismo. Por allí andaban Julio Diamante, Ramón Zulaika, Carlos Saura, Juan García Atienza, que ahora se dedica al esoterismo, o Jesús Fernández Santos, el narrador de Cabezas rapadas o Los bravos, que hacía muchos cortos. Realicé varios documentales sobre Velázquez y su mundo. Y al cabo de un tiempo, Luis García Berlanga me dio una carta de recomendación para Michelangelo Antonioni, que iba a rodar Las amigas. Me fui a Roma, a Cinecittá, y trabajé de meritorio...

-Siempre había creído que había ido a Roma a estudiar en la Escuela de Cine...

-Verá. Trabajé con Antonioni, pero se acabó el dinero y el rodaje en exteriores se retrasó bastante. Entré en contacto con el director de la Escuela y me incorporé a ella. Estuve dos cursos. Coincidí, como alumno, con el austríaco Peter Kubelka, que ahora hace cine de vanguardia en Nueva York, y con Gutiérrez Alea, que era de un curso anterior, con el cual he tomado más de un café. Participé en varios documentales con Silvio Maestranzi. Entonces yo ya soñaba con ser cineasta surrealista. Buñuel es mi director ideal, mi maestro. Quisimos hacer un cuento mío, El suplicante, pero no se llegó a hacer. En Roma aprendí mucho de técnicas de montaje (empalmes, trucos, etc.), la señora Rosana me pasaba en la moviola todas las películas mudas. También recuerdo el hambre, que enlazaba con el hambre de nuestra posguerra. Vivía con Kubelka y con Tranto, un pintor vietnamita, en una fonda cerca de Cinecittá que pertenecía a un barrendero llamado Galizzia. Cada vez que volvía con un pedazo de pan a casa, lo primero que me encontraba era el escobón.

-¿Cómo fue su relación con Antonioni?

-Era muy frío pero simpático. La que en realidad se portó muy bien fue la actriz Rosana Podestá, que estaba siempre acompañada de su madre y me invitaba a su casa a tomar el té. Una de mis mejores amistades en Roma fue María Zambrano, a la cual le dediqué más tardes algunos trabajos en vídeo. Yo ya había escrito cosas, había publicado en Blanco y negro ante el estupor de las gentes del Niké, que no veían nada bien a los deportistas, y María me invitó a colaborar en su revista Boteghe oscure, que publicaba en varios idiomas. En aquel número colaboraron Carlos Barral, Gil de Biedma, Claudio Rodríguez y Adlfo Bioy Casares, entre otros. Nos veíamos todos los días; la acompañaba a darle de comer a los gatos y conversábamos en el parque. Tengo maravillosos recuerdos de la autora de Claros del bosque.

De pronto, con 56 años, falleció su padre y Alfredo Castellón regresó para hacerse cargo de su negocio y ayudar a su madre y a sus hermanos Maribel y Antonio, experto en teatro, que fallecería prematuramente. Poco después, iniciaba una nueva travesía: se incorporaba como realizador a TVE en 1956.

-¿Cómo podríamos resumir su presencia en TVE?

-En 1958, durante las fiestas del Pilar emití por primera vez con la Unidad Móvil de televisión, que era inglesa. Emitimos fútbol, los toros y desde la Feria de Muestras, donde hicimos un travelling de 220 metros. He hecho Teatro breve y series tan conocidas como Visto para sentencia, La familia de los Martínez, El último café o Palma y Don Jaime, con José Luis López Vázquez y Elena María Teijeiro, la primera que se realizó. También recuerdo con mucho cariño Las nubes de Aristófanes con Tip y Coll juntos por primera vez. Televisión me dio la oportunidad de hacer teatro, documentales, series, pero al mismo tiempo me mató la ilusión del cine.

--En esos tiempos, usted debió batallar lo suyo con la censura.

--Desde luego. No se trataba sólo de la censura que te imponían, sino de la que te imponías tú. Si dejabas pasar algo te ibas a la calle. Te llamaban y te decían: “Usted nos ha metido un gol o ha pecado de imprevisión”. Te sentías obligado a ser tu propio censor. Algunas censuras me dolieron mucho: el corte de 25 minutos que me hicieron en un programa de una hora sobre Antonio Machado. Y con una novela mía, que se llamaba El príncipe. Se grabó la novela, pero luego borraban la voz de los actores cuando decían príncipe. Era una cosa increíble, una falta total de inteligencia. Me da vergüenza contarlo. Yo vi la novela con lágrimas en los ojos. También la censura literaria me prohibió un prólogo que María Zambrano había escrito para un libro infantil: El más pequeño del bosque.

Y padecí una cruel censura en Platero y yo (1965), basada en el libro de Juan Ramón Jiménez, que es una película incompleta que sufrió cinco cortes y fue declarada no apta para menores. “Pero esta mierda, dijeron, ¿va a ser apta para menores, con esos obreros caminando?”. Había momentos que recordaban al cine ruso. Tuvo una distribución horrible. Estaba interpretada por Simón Martín, cuyo padre era un banquero londinense, al que no sé cuánto dinero le estafaron. Yo tenía la espada de Damocles en mi cabeza, porque había incluso un director para sustituirme, Klimovsky, que había cobrado y todo. Rodamos en Huelva y en la casa de Juan Ramón, y elegimos el punto de vista de la Loca, a la cual le dedica el libro el poeta.

--Sin duda, su película más celebrada es Las gallinas de Cervantes (1987), basada en el cuento homónimo de Ramón José Sender.

-Vine a Zaragoza y descubrí en la librería de Inocencio Ruiz un libro de relatos de Sender en el que venía Las gallinas de Cervantes. Me pareció que allí había un guión; cuando lo presenté, me dijeron que era una patochada. Luché con esa idea y gracias al productor Salvador Agustín, cuya mujer era aragonesa, pudo salir la película adelante. Se rodó en 1987, aunque en medio yo tuve una angina de pecho (igual que le ha ocurrido ahora a Eloy Fernández Clemente, pobrecito, qué generosidad la de esta tierra con seres como él), y recibió el premio Europa en 1988. El surrealismo de la cinta se entendió mejor en Francia que aquí. Es la historia del fugaz matrimonio de Cervantes con una mujer extraña, que tenía la facultad de convertirse en gallina. Es una película de época, transcurre en el siglo XVII., pero yo hacía aparecer a Sender en el principio de la cinta. Está interpretada por Miguel Rellán y Marra Fernández Muro.

--¿Cuáles han sido las constantes de su trabajo, su estética?

-Siempre me ha gustado la ruptura, el automatismo con ideas e inspiración, no el vulgar juego de café. En cine me identifico, además de con Luis Buñuel, con Salvador Dalí, Alejandro Jodorowsky y Kubelka; en el teatro con el absurdo de Tardieu. Ahora mi gran sueño es llevar al cine nuestro guión de San Manuel Bueno, mártir, de Julio Alejandro y mío, quizá lo haga en México con un actor español. Lo escribimos en Javea, junto al mar, y ha sido una de las experiencias más hermosas de mi vida. Julio era un hombre irrepetible.

 

 

11/11/2010 12:20 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

ÁNGEL PASCUAL EN A DEL ARTE

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ÁNGEL PASCUAL RODRIGO

 

destellos en la noche  --  sombras en el día

 

Galería A del Arte

Del miércoles 10 de noviembre al 30 de diciembre

 



Ángel Pascual Rodrigo nació el año 1951 en Mallén. Vivió en Zaragoza y Montmesa hasta 1982, año en que trasladó su vivienda y estudio a Campanet, Mallorca.



En 1970 formó con su hermano Vicente un equipo de creación plástica, al que en 1974 dieron el nombre de La Hermandad Pictórica Aragonesa; realizando numerosas exposiciones, instalaciones y proyectos.  A partir de la disolución del equipo en 1989 ambos hermanos continuaron su labor en solitario.



A mediados de los 70 causó sorpresa que él y su hermano decidieran modificar su línea —claramente vanguardista y política— hacia un paisajismo simbolista.  Fue antes de que ellos mismos conocieran la obra de Caspar David Friedrich y se produjera su valoración generalizada.  El tiempo ha confirmado la singular contemporaneidad de aquella determinación.

 

Ha expuesto su obra en más de 100 exposiciones individuales en todo el mundo: Londres, Ammán, París, Roma, Berlín, Atenas, Moscú, Nueva York, Chicago, Basilea, Washington… y en las principales ciudades españolas: Madrid, Barcelona, Zaragoza, Santander, Pamplona, Granada, Oviedo, Valladolid, Vitoria, Huesca, Teruel…



La fugacidad y la permanencia del instante constituyen los temas medulares en la obra de Ángel Pascual Rodrigo.  Las obras que conforman esta exposición siguen manteniendo una actitud contemplativa, alejada de pretensiones y grandilocuencias que desvirtúen su coherencia.  Las metáforas que se plantean van de lo cercano a lo lejano y toca al espectador descubrirlas.

 *Este texto pertenece a la promoción de la muestra de A del Arte, que dirigen Mariano y Montse.

 

 

09/11/2010 10:35 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

BORRADORES: CINE, TEATRO, CIRCO, POESÍA...

[Borradores recibe esta medianoche, en el plató, a Miguel Ángel Tapia, coordinador del Festival de Jazz de Zaragoza, y a José Antonio Aguilar, director de la SCIFE. Roberto Barra y Azucena Gimeno recorren los 25 años del grupo Caleidoscopio. Reportajes: Fernando León de Aranoa habla de ‘Amador’, Miguel Ángel Ortiz visita el circo con ‘Troupe’, y el mundo de Mayumaná. Actuación musical: Nora María Lastre, violín, y Enrique Bagaría, piano.]

 

Esperanza Spalding.

Borradores dedica su programa de esta noche  al mundo del espectáculo. Recibe en el plató a Miguel Ángel Tapia jr., coordinador del Festival de Jazz de Zaragoza, que cuenta este año con Esperanza Spalding y Chucho Valdés, entre otros, y recibe también a José Antonio Aguilar, director del Festival de Cine de Fuentes, que rinde homenaje a Álvaro de Luna y ha creado un espacio de cine y vino, del que se proyectarán la obra ganadora y los dos accésits. Roberto Barra y Azucena Gimeno, fundadores del grupo teatral Caleidoscopio, recorren la trayectoria de una compañía que rebasa los 25 años y prepara una gran exposición en el Centro de Historia: ‘El pez dorado’.

Alvaro de Luna recibirá 'La dama de Fuentes'.

 

En el capítulo de reportajes, Borradores ofrece una extensa entrevista con el realizador Fernando León de Aranoa, acerca de su última película, ‘Amador’; Miguel Ángel Ortiz Albero se adentro en los interiores del Circo Mundial para hablar de su libro de poesía ‘Troupe’ (Olifante), que aborda la vida, el misterio y las acrobacias de un circo. Y el grupo Mayumaná, a través de Aka Jean Claude, explica su método de trabajo, el concepto de sus espectáculos que mezclan teatro, danza, música, con motivo de su presencia en el Teatro Principal de Zaragoza.

 

Magaly Solier, actriz de 'Amador'.

La actuación musical, en directo, corre a cargo de la violinista Nora María Lastre, una joven cubana afincada en Zaragoza desde hace tres años, y del pianista y profesor Enrique Bagaría. Ambos pertenecen al Conservatorio Superior de Música de Aragón. Tocan dos temas de Brahms y Ravel.

 

Borradores. Aragón Televisión. Noche del martes al miércoles. A las 0.45 horas.

02/11/2010 08:34 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

EL SILBO CON MIGUEL HERNÁNDEZ

La casa de Miguel Hernández en Orihuela, tomada de domuspucelae.blogspot.com.

Este mes se cumple el centenario de Miguel Hernández y lo estamos significando:


En La Topera

Hoy lunes, acabamos el ciclo de charlas y sopa de cebolla, a las nueve. 

 

*

En el Teatro Arbolé:

 

RAYO, VIENTO Y AUSENCIA DE MIGUEL HERNÁNDEZ .

 

Días 30 y 31, a las 21 horas

 

 EL MUNDO DE MIGUEL (para niños a partir de 3 años)

Día 30, a las 18 hs. Día 31, a las 12 y 18 horas.

25/10/2010 08:16 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MARÍN BAGÜÉS, EN CAJALÓN

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Grabamos ayer para ‘Borradores’ la exposición de Francisco Marín Bagüés (Leciñena, 1879-Zaragoza, 1961) que se inaugura esta tarde en Cajalón. El comisario es Manuel García Guatas, que ha reunido 65 obras de 20 colecciones e instituciones: la muestra tiene, de entrada, la virtud de presentar a las jóvenes generaciones (hace 31 años que no se veía al artista en una muestra totalizadora) a un pintor excepcional que practicó pintura costumbrista, la pintora histórica, el retrato y el bodegón y el paisaje, y que poco a poco fue realizando una obra poderosa de colorido, textura, transparencia y untuosidad, una pintura llena de delicadeza, de variedad, de intensidad y, a menudo, de irregularidad.

Manuel García Guatas ha dividido la exposición en tres partes: una dedicada a los retratos, algunos excepcionales, de una gran sabiduría introspectiva y expresiva, ahí figura 'Las tres edades'; otra a las obras de contexto general, desde sus inicios hasta ‘La carrera de pollos’, y en esa sala hay piezas deslumbrantes, de pequeño formato, o la grandiosa ‘El pan bendito’, ese cuadro en el que Marín Bagüés dialoga con Gutiérrez Solana y con Francisco de Goya. García Guatas dice que los tres grandes maestros de Marín Bagüés son Velázquez, “al que ha copiado mucho, de quien ha hecho reproducciones por pura pasión”, Goya y El Greco, “un pintor que le inspira para realizar ‘Los placeres del Ebro” (obra que que no está en la muestra). La tercera sala es un pequeño gabinete de dibujo, con algunos inolvidables como el de un joven que parece vivo, o el estupendo cartel de 1909 para ‘Heraldo de Aragón’.

Manuel García Guatas, autor de una monografía sobre el pintor que publicó la CAI en la colección Mariano de Pano, ha colocado un autorretrato del artista en cada una de las salas. Y los tres son delicadísimos: el primero es un retrato un tanto sorollesco, de una gran sutileza, que lo emparenta con la espléndida pintura española del siglo XIX; el segundo es un autorretrato de vez, está realizado en 1953, y es una de sus obras maestras: es el autorretrato de un hombre vulnerable, melancólico, inmerso entre sus paisajes de Leciñena y sus sueños del Mediterráneo, con el pincel en la mano. El una obra que mezcla la fragilidad y la determinación del artista. Y el otro es una cabeza pequeña, muy matizada, que adquirió el pintor Eduardo Laborda.

[Los pintores Jorge Gay, Pepe Cerdá, Eduardo Laborda y María Buil explicarán, además del comisario, la obra del artista. Eduardo Capapé, de Cajalón, ha realizado un intenso trabajo de colaboración con Manuel García Guatas. El montaje es de los hermanos Robert. Esta foto, trabajada por Andrés Ferrer, es un retrato de Marín Bagüés de autoría desconocida.]

He tomado esta espléndido cuadro, 'Las tres edades', del blog

http://www.almendron.com, uno de los mejores de Aragón y de asunto aragonés.

21/10/2010 09:54 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MARISOL AZNAR: ENTREVISTA

“Ser madre me hace conectar mejor

con la vida y con el mundo”

[Esta mujer de admirable vis cómica, apasionada por Zaragoza, se confiesa actriz sobre todo, aunque escribe sketches, piezas de teatro, compone letras de canciones y hace todas las voces femeninas de los musicales de ‘Oregón TV’]

Marisol Aznar con Javier Coronas.

 

Marisol Aznar (Zaragoza, 1972) es uno de los rostros más populares de esa gran familia audiovisual que es Lobomedia, la productora de Félix Zapatero, que ha creado programas de televisión como ‘Que viene el lobo’, ‘Vaya Comunidad’ y, desde hace cuatro años, ‘Oregón TV’ para Aragón Televisión. Marisol se transforma en la pantalla; al natural es sencilla, sonriente y luminosa. Sin trampa ni cartón.

¿Desde cuándo tiene usted esta alma de artista?

A mi padre, Ignacio, siempre le he gustado mucho la música. Él iba en rondallas de jota. Se lo pasaba muy bien. Ese entusiasmo y afición a la música la contagió en casa, empezando por mi madre. Somos tres hermanas y las tres ocupábamos siempre el sofá y lo compartíamos con la guitarra, ella siempre estaba ahí como el paisaje inevitable de fondo. Mis hermanas Marga y Elena cantan y cantaban muy bien…

Usted tampoco lo hace mal. El pasado domingo hizo todas las voces femeninas de ‘Oregón Musical’ en la sala Multiusos… ¿Habrá tenido que estudiar mucho?

Sí, claro, pero ahí me ayuda mucho mi compañero David Angulo. Él me graba, me dirige, hacemos todo tipo de pruebas, empezamos, volvemos a empezar, David corta y ajusta, tiene mucha paciencia conmigo. Cuando tengo un tono de voz parecido a la cantante que imito es más fácil. Lo que yo hago son imitaciones de voz, exagero un gesto, por eso tengo que ver muchos vídeos, busco el humor, pero no tengo la voz de Rocío Jurado, claro…

Digo que ahora sus padres, tras un éxito como el de la sala Multiusos o el de la tele, estarán orgullosos de usted…

Están orgullosos, sí. Las cosas nos van bien. Ellos siempre me han dejado hacer teatro o música con la condición de que no descuidase los estudios. Me he dado cuenta luego de lo importante que ha sido todo eso. Esa exigencia me creaba una tensión especial y una responsabilidad. Yo era muy payasa desde muy pequeña. Ahora algunos compañeros míos de cuando era niña, a los que a lo mejor no he vuelto a ver en mucho tiempo, me lo recuerdan por el facebook.

Sigamos. Decía que sus padres eran exigentes…

Yo siempre he hecho teatro. En el colegio, en el instituto, en la universidad. Me matriculé en Historia. Cuando llegué a tercero de carrera le dije a mi madre, Visitación, que iba a apuntarme a la Escuela Municipal de Teatro. Y ella me dijo que si lo hacía era cosa mía, que debía financiármelo yo y, sobre todo, que no podía dejar la carrera.

¿Hay alguna razón o influencia que le llevase a inclinarse por la escena?

No lo sé, pero siempre me veo así, con vocación de actriz. He tenido mucha suerte. Estoy con los mismos compañeros prácticamente desde el instituto. Allí surgió un grupo que nos hemos dedicado al teatro, a la animación, y que hemos estado juntos desde entonces. Éramos amigos del alma, y lo seguimos siendo. Y entre ellos figuraban ya Yolanda Blanco y David Angulo, con quienes trabajo ahora en ‘Oregón TV’…

Y de golpe también se lanza a la escritura…

El grupo evolucionó a partir de vivencias muy bonitas. Íbamos probando cosas. ¿Escribir? Lo he hecho porque me ha tocado, porque en realidad yo lo único que hubiera querido ser es actriz. Ahí es donde me siento muy relajada. Tranquila. Escribir es como una gran responsabilidad, exige mucha concentración, es una tarea muy cerebral. Eso sí, luego te pones y te sale también lo visceral y te ríes de todo mientras escribes.

¿Por qué le ha tocado escribir?

Después del grupo Hécate que tuvimos en el Instituto Pedro de Luna, estuvimos en la Escuela de Teatro y también en el Teatro de la Estación. Hubo un momento en que decidimos irnos y hacer algo por nuestra cuenta. Tanto Alfonso Palomares como Francisco Fraguas y yo teníamos una serie de sketches en la cabeza, y empezamos a escribirlos.

Y de ahí han salido tres obras de teatro…

Sí, ‘Cinema Maravillas’, ‘La biblia según San Clown’ y ‘En pie de guerra’, una pieza que representamos este fin de semana en Teatro Arbolé con Los McClown sobre las guerras imperialistas del siglo XX.

¿Cómo dio el salto a la tele?

Eso aún fue más casual. Los contactos que habían tenido con la televisión me habían descorazonado mucho. Me parecía que era un medio vertiginoso, dominado por la prisa. No me gustaba. Lo había visto con nuestra banda Al Son del Sur. Todo eran prisas. A finales de los 90, yo ya tenía mi grupo teatral y andaba de ensayos. Sabía que se había convocado un castin para la tele. Me dije: “Si terminamos pronto los ensayos, iré”. Lo lógico era que no llegase a tiempo; sin embargo, acabé y me presenté allí. Félix Zapatero, que ha sido y es una persona esencial en mi vida, buscaba una actriz que hiciera entrevistas y reportajes en la calle.

¿Y?

Hubo un momento en que me dije: “Pero, ¿qué hago yo aquí ante ese señor serio y con bigote? Ni soy una tía buena ni nada por el estilo”. Félix Zapatero me conocía por Los McClown y porque acababa de ser semifinalista en ‘El Club de la Comedia’ de Canal Plus. Y les debí gustar.

De eso no hay duda. ¿En qué consistía la prueba?

Tenía que cantar, contar un chiste, dar una noticia. Varias cosas. El castin me lo hicieron Luis Larrodera y Javier Coronas. Y así empecé a hacer reportajes en ‘Que viene el lobo’. Casi de inmediato, Javier Coronas me dijo que le acompañase en los sketches. Fue una experiencia maravillosa y un aprendizaje permanente. Javier Coronas es un improvisador nato: talento puro. Él es libre como el viento: hace lo que le da la gana. Poco después, cuando empezó a trabajar mucho en Madrid y se vio sobrecargado de tareas, me dijo que escribiera yo, y empecé a escribir sin parar. Ahora lo sigo haciendo pero Lobomedia también tiene otros guionistas: José Antonio Videgaín, Jorge Asín, Francisco Fraguas…

¿Cómo definiría su sentido del humor?

No me resulta fácil. Yo me he formado con el clown, donde se gesticula más que se habla, y también he visto con mucho interés el humor de los hermanos Marx. También ha sido muy importante el humor de Coronas, sus juegos de palabras. Con todo eso y un poco de observación de la gente de alrededor, en los mercados, en el bus, en las panaderías, ha ido desarrollándose este humor que pretende simpatizar de verdad con la gente, que provoca risas afuera y dentro, que te lleva a la incontinencia verbal en ocasiones. Yo creo es un humor blanco, payaso, un poco absurdo, aferrado a los sentimientos de la gente y de la tierra. En ‘Oregón TV’ y en Lobomedia somos un poco como una familia muy bien avenida.

Tras el éxito que están teniendo, ¿cómo la tratan en la calle?

Me tratan con cariño y simpatía. “Me gusta mucho lo que hacéis”, suelen decirme a mí y a mis compañeros. Digo gracias y avanzo. En mis papeles soy atrevida, y en la vida normal cortada. Lo más desconcertante es cuando alguien te dice, con una espontánea naturalidad: “¡Hola, Marisol!”. Te quedas un rato pensando si será alguien de la familia a quien has olvidado, y te dice: “Tú no me conoces a mí, pero en casa eres como de la familia”. Algo así ocurrió en el concierto: la gente se sabía las canciones de memoria y nos sentía muy cercanos.

En este recorrido por su carrera no hemos hablado de su condición de letrista, de sus versiones, en clave somarda de la actualidad de Aragón…

Travestirse como otra cantante exige trabajo, repasar los vídeos, descaro y sentido del humor. Te disfrazas de Amy Winehouse y te entra de golpe el alcohol por la venas. De algún modo, tanto yo como mis compañeros intentamos revivir las vidas y las canciones y los gestos de Elvis, de Freddy Mercury, de Marisol, de Tina Turner, etc. Canciones hay muchas. Cuando vas a hacer una letra, el problema es de qué vas a hablar. A veces sale fácil y en ocasiones tienes que darle muchas vueltas a las cosas. En la cama se me ocurrió ‘Estando contigo’ de Marisol o vi de inmediato ‘Hija de La Muela’, en clave de Mecano.

Laura Gómez-Lacueva cantando 'Hija de la Muela'.

¡Vaya lío han tenido con ese tema!

La alcaldesa nos puso una querella por una pieza de humor, la ‘Barbi Pinilla’, y en medio yo había escrito ‘Hija de La Muela’. Lo hablamos con Félix y con Samuel Zapatero, que nos miman mucho (de tal palo tal astilla), y decidimos seguir adelante: la cantamos. Era un poco aquello de si no quieres una taza, toma taza y media…

El otro gran éxito es ‘Les jode mucho’, donde ironizaban sobre el reino de Oregón y el lugar de Cataluña en la historia.

A veces lo que nos moviliza es ir contra algo. Y aquí esa idea de ir contra los catalanes conecta bien con el público. Pero no deja de ser una parodia.

¿Es un tópico decir que al aragonés le estimula jugar a la contra?

Aquí somos muy duros con nosotros mismos. Si a alguien le va bien, se suele decir ya caerá, ya fracasará, a ver cuánto le dura. Parece que cuesta reconocer el trabajo de los demás, y a la vez me gusta mucho ver cómo un programa como el nuestro moviliza a muchas personas, genera corrientes de cariño y de identificación. Es como una paradoja. Sabe…

¿Sí?

Cuando vas a un acto público, una tertulia, a un colegio, siempre acaban por hacerte esta pregunta: “¿Cuándo os vais de aquí, cuándo os marcháis a Madrid o a Barcelona?”. Siempre les digo que no me quiero ir, que vivo muy bien aquí, que Zaragoza es una ciudad acogedora, abarcable, llena de rincones y de espacios para estar y para pasear. A mí, además, me gusta mucho la gente. Estuve un par de años en Madrid haciendo ‘XXL’ para Canal Plus con Javier Coronas y lo pasé fatal: salías a las seis de la mañana, te pasabas dos horas en un atasco y volvías a casa a las nueve de la noche. ¿Quién te las devolvía luego? Solo hay una cosa a la que no me acostumbro: me vuelve loca el cierzo, me enloquece el viento. Y eso ya me sucedía de joven: nací en el Barrio Jesús y cruzaba el puente del Ebro a diario hasta los diecisiete años.

En el concierto, también había críticas a la ciudad, al ambiente cultural.

Eran críticas a la gente que gestiona las cosas. Aquí somos muy dejados. Somos estoicos, seguimos aguantando mecha hasta el final y a menudo dejamos que las situaciones se enquisten hasta el infinito o la indiferencia. ¿Cuántos años llevamos esperando a que se homologue la Escuela de Teatro? Quien tiene el poder de hacerlo se esconde. Y era una crítica también a ese clima de indiferencia: ¿se habrán dado cuenta de la cantidad de cosas que hacemos, de los artistas que salen, de los actores que actúan, de los pintores, escritores, música y diseñadores que hay, a pesar de los pesares?

Hace algo menos de dos años, fue madre de una niña, Inés. ¿En qué le ha cambiado la vida?

Le pusimos Inés porque es un nombre sencillo y corto, de siempre, de tradición teatral. La niña me ha hecho mejor persona, me ha hecho conectar mejor con la vida y con el mundo. Creo que soy mucho más sensible e impresionable a un sinfín de detalles de la vida cotidiana, sobre todo en el terreno de las emociones.

 

La irresistible vocación de ser feliz

 

Confiesa Marisol Aznar que no es mitómana. Si piensa en un nombre de actriz le viene a la cabeza Victoria Abril; entre sus escritores favoritos figuran Luis García Montero y Almudena Grandes. Si piensa en una cantante, recuerda a Mercedes Sosa y, en otra dirección, a Sting, en concreto un disco: ‘Nothing like the Sun’, aunque su músico predilecto lo tiene en casa: el compositor, intérprete, actor y diseñador David Angulo. Dice: “David encarna el espíritu de los dos grupos musicales en los que he participado: Al Son del Sur y A la de Tres, y el espíritu mestizo de ‘Oregón’. En los últimos tiempos me he dado cuenta de que David, ante todo, es un gran músico, capaz de hacer muchas cosas: himnos, bandas sonoras para cine y obras de teatro, discos. Y es muy fácil trabajar con alguien así”.

Muy identificada con Zaragoza, vive el Pilar “casi siempre trabajando. Este fin de semana por ejemplo recuperamos con Los Mc Clown ‘En pie de guerra’, que es un obra muy divertida. En el reparto estaremos Pablo Lagarto, Alfonso Palomares, Laura Gómez-Lacueva, que es una actriz maravillosa, con una tremenda vis cómica, y yo. Pero eso también podría decirlo de ellos. La dirección corre a cargo de Amparo Nogues. Vivo en el centro y en estos días no es fácil ni aparcar ni llegar a casa. Tampoco me quejo. Lo acepto: la gente es muy feliz, y todo pasa”. Asegura que una de sus consignas para vivir es el optimismo. “Todo es llevadero y a mí no me cubica acumular el rencor o la mala baba. Ni soy orgullosa ni rencorosa”.

Dice Marisol Aznar que ya han grabado algunos programas de la nueva temporada de ‘Oregón TV’, donde seguirán apostando por las secciones tradicionales y van a incorporar, dentro del apartado de películas, una sección sobre novelas que hayan sido llevadas a la pequeña pantalla como ‘20.000 leguas de viaje submarino’ o ‘El Quijote’. A propósito de su presencia en el cine revela: “Ni me llaman mucho ni yo puedo llegar a todo. La tele mi tiene absorbida. He participado, entre otros, en dos cortos de Pilar Gutiérrez”.

El compositor, cantante y diseñador David Angulo.

 

19/10/2010 08:49 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

IV PROYECTARAGÓN

PROYECTARAGÓN

IV MUESTRA AUDIOVISUAL ARAGONESA

Del 19 de octubre el 23 de diciembre

Zaragoza, Huesca y Teruel

 

 

Alberto Sánchez Millán por Alberto Rodrigálvarez.

 

Panorama de actualidad. Estrenos. Cine-club. Cine en Súper 8 y 16 mm. Espacio Documental. Piezas cortas. Lenguajes Almargen. Voces femeninas. La imagen de la música. Pioneros. Vídeo clips. EducaProyecta. Festivales invitados. Señas de identidad. Ficción de aquí y de allí. La imagen libre. Directos.

 

El cine aragonés vive en permanente estado de buena esperanza y PROYECTARAGON lo quiere celebrar convirtiendo su cuarta edición en un homenaje extenso, e intenso, a tantos y tantos nombres que nos han regalado su vocación en imágenes.

 

Personas con nombres y apellidos que han puesto ilusión, esfuerzo, entusiasmo, intelecto, tesón y sensibilidad al servicio de este oficio, proyectando ante nuestros ojos miles y miles de imágenes con las que poblar nuestra vigilia y nuestros sueños.

 

Miguel París. Fotógrafo y operador de cámara.

Desde la organización te invitamos a asistir a la Inauguración de PROYECTARAGON, IV Muestra Audiovisual Aragonesa y de la exposición Dos cronistas visuales de Aragón: Alberto Sánchez y Miguel París, que tendrá lugar mañana martes 19 de octubre, a las 19.30 horas, en el Salón de Actos CAI (Pº Independencia, 10)

 

Al finalizar la proyección podremos disfrutar de un vino español en la Fiesta Audiovisual de Bodegas Almau (terraza).

 

 Actuación a cargo de: VJ Yago de Mateo & DJ Mena

 

Nos encantará contar con tu presencia, un cordial saludo.

 

Vicky Calavia

Directora de la muestra

Miguel Mena, DJ, locutor y escritor, amenizará la velada del martes en Bodegas Almau. La foto es de Vicente Almazán.

18/10/2010 09:08 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

'CALABUCH', POR JEAN VALJEAN*

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CALABUCH

Por Jean VALJEAN

 

De su blog http://www.cuadernosdelfaro.blogspot.com/

 

 

Esta mañana de domingo, al ir a comprar la prensa a mi kiosco habitual, después de haber tomado mi café con churros, me he tropezado, en la cesta de mimbre en la que el dueño del kiosco arrincona los saldos de los que pretende desprenderse ese día, me he tropezado, digo, con dos películas de la primera época de Berlanga del que me considero un admirador incondicional. Las películas son: Bienvenido Mister Marshall y Calabuch. Dejando constancia en estas líneas de que el hecho de escribir primero sobre Calabuch no implica preferencia alguna sobre el otro título, voy a importunar al paciente lector de este blog con unas notas sobre esta película. Y como no me considero un crítico de cine, ni mucho menos de aquellos que puedan desplegar ante el espantado lector una amplia bibliografía sobre este arte, por mí firmada, no puedo meterme en unos jardines de los que yo sé positivamente que puedo salir como salió (de donde y cuando saliera) el famoso Gallo de Morón, o sea, sin plumas y cacareando... ¿No era así? De tal manera que sólo puedo hilvanar algunas ideas, bastante subjetivas, aliñadas con una pizca de metáforas para urdir la trama de eso que se llama artículo literario y que se ubica grosso modo entre el ensayo y la receta de cocina.


Aunque no recuerdo el año exacto ni las circunstancias que rodearon mi primer encuentro con esta magistral cinta de Berlanga si me atrevo a postular, por el año en que se rodó, que debió de ser por los tiempos de mi Primera Comunión y el lugar, casi seguro el Cine Astoria de la barriada de Haddú, en mi ciudad natal, Ceuta, en alguna de aquellas tardes de sábado en las que mi madre nos preparaba a mi hermana y a mí una cestita de mimbre (la cestita de mimbre era propiedad de ella, de mi hermana, y procedía por lo visto de algún disfraz de caperucita roja estrenado en alguna fiesta familiar o de barrio) con algo de merienda y una botella de gaseosa de un cuarto de litro que cuando habíamos consumido en perfecta camaradería yo me encargaba de llenar de agua en los rancios urinarios del viejo cine.

Nada más llegar a casa, me he encerrado con mi pequeño tesoro en la biblioteca; he bajado la persiana (como el que va a cometer alguna execrable fechoría y quiere ocultarse a la vista del vecindario) para recrear la completa oscuridad de una sala de proyección, o sea el ambiente del cine de barrio en el que vi por primera vez esta película en compañía de mi hermana que, más pequeña que yo, y dependiendo de mi tutoría para poder asistir al cine los días de entre semana, aguantaba con una estoicidad marmórea las tres o cuatro repeticiones de proyección con que yo impíamente la castigaba....Creo que con el maestro Berlanga tenía al menos la justificación de haberla martirizado con uno de los grandes maestros del cine europeo, que sin duda al menos para mí lo es junto al gran Federico Fellini.

Pero, vamos a la película...


Ese viejo profesor que ha huido de los "USA", ese papá Noel de celtas cortos, alpargatas y eructos de sardina arenque, pero que encierra bajo su venerable calva todo el saber de los presocráticos, ese -en fin- Hemingway exquisito pasado por Diógenes llega a este pueblecito por el mar, como Ulises, y cuando toma posesión de sus playas comienza a presentarnos los personajes de esta historia que van naciendo a medida que él va marcando sus pasos por la isla, o lo que aparenta ser una isla, pues hasta ese torero (Jose Luis Ozores) que parece como si dudara entre ser Cantinflas o ser Gila, y que ha formado una pareja “de hecho” con su joven vaquilla parece como si viviera en alguna arruga de los decorados, comiendo, en los descansos, su pan de soldado y su lata de sardinas en aceite, y echándole, mientras abre la lata, a su compañera bicorne, piropos de alameda provinciana. Además de que cuando hablan (me refiero ahora a los habitantes de Calabuch) cuando hablan de ir a Guardamar dicen de ir en barca... Lo que les digo...¡Una isla!


Georges Comosellame, el famoso físico norteamericano huido –repito- de una terrible base secreta norteamericana nos va presentando a los habitantes de este pueblo que parece sacado de un relato homérico, unas gentes que si calzaran sandalias y vistieran ligeras túnicas nos trasladarían -sin cambiar una coma del guión- a un pueblecito griego de la época de Sócrates.


Nada más llegar, el señor Jorge se hundirá de hoz y coz en un duelo entre el Cabo de la Guardia Civil y dos paisanos que trabajan a plena luz del sol en el oficio más antiguo de estas costas, el estraperlo. Berlanga lo trata con toda la ternura y la magia de su maestría, y lo que podría ser una escena del tremendismo celiano, como el de La Familia de Pascual Duarte, el genial director lo convierte en una viñeta de Ibáñez; parece como si estuviera preparada para disfrute del viejo forastero que lo contempla todo, como nosotros desde nuestra butaca, enternecidos por ese disparo que suena a caseta de feria y a verbena en el casco del romano, un romano de cartón y engrudo, un romano “de mentirijillas” como decíamos de niño. Con el alijo entre sus manos, el tío Jorge, (como terminará siendo conocido entre los naturales de esa isla) camina por la playa hacia el caserío para encontrarse con el Langosta, y en ese camino tropieza con otro personaje que por el oficio que ejercita en ese momento parece sacado de ese mismo relato de Homero que hemos citado; se trata de un joven que está pintando las mejillas de una joven barca destinada a convertirse en el carro de Neptuno nupcial de una joven pareja de calabucenses; aquí tenemos un Aquiles pintor, joven y optimista que con la sangre de sus ilusiones pinta la barca para unos futuros esposos y que confiesa con una risa angelical que las “eses” (pintar “eses”) se le da muy bien...


Pero, sigamos con nuestro hombre.


Nada más ver el rostro bondadoso de este intelectual yankee, exiliado del Manhattan nuclear en que la posguerra ha convertido al mundo, adquirimos la firme convicción de que él lo arreglará todo, de que si en ese pueblo existía algún problema, la magia de su mirada colocará cada cosa en su sitio. Así vemos como todos los habitantes del pueblo se van transformando al contacto con la mirada y la sonrisa de este forastero que, después de pasar con el Langosta su primera noche en la cárcel/fonda se levanta de su camaranchón con el optimismo del hombre que ha recuperado la fe en el hombre, con la vitalidad de Tarzán en su jungla, y cuando todo el Servicio Secreto americano anda tras su pista a él solo se le ocurre pedir de tomar un baño, y no le sorprende en absoluto las relaciones paternofiliales que el terrible guardia civil (lo de “terrible” es, naturalmente, una broma) ha establecido con su detenido. Si en ese instante, el Cabo (que hacía de monje en Marcelino Pan y Vino) se pusiera un delantal y le sirviera el desayuno no le parecería nada extraño. Por eso, cuando su amigo el maquinista le insiste para que no abandone el pueblo, él, deseando poder responder, suelta a pecho abierto: pero si yo no quiero irme de aquí. Me gusta Calabuch, me gusta mucho lo que aún sorprende más al joven maquinista del cine que al contrario que el anciano fugitivo sueña con grandes urbes como las que ve todas las noches en las películas que proyecta para sus paisanos.
Por mi parte debo decirles que yo me he quedado extasiado con la vista panorámica que Berlanga nos ofrece de Peñíscola (Calabuch). Una panorámica de unos años en que yo no pude conocerla; creo que viviendo en Barcelona, y viajando en moto desde esta ciudad hasta el sur de la península me detuve una vez en esta villa pensando que me iba a encontrar la Calabuch de la película, pero, el amasijo de cemento y ceramica vertical me rompió la bella imagen que yo traía en mi cabeza.

El farero que nos presenta Berlanga, más que un marino al que la marea hubiese expulsado a tierra, parece un pacifico librero "de viejo" de la Cuesta de Moyano de Madrid trasplantado a las costas de levante; juega al ajedrez y lee; no le gusta pescar y la torre de su faro, lejos del rompeolas, guiña torpemente su ojo de tercera categoría desde los callejones del pueblo, como un triste y solitario semáforo de plaza. En todo el transcurso de la historia, don Ramón (¡un farero con don!) no baja nunca de la torre ni siquiera cuando su amigo, el señor párroco, se acerca hasta la crujía del faro para reprocharle las trampas en el juego de ajedrez; porque esta es otra: contándose escasamente cincuenta metros la distancia que separa al faro de la iglesia, estos dos fieros contrincantes juegan al ajedrez por teléfono.


La maestra de escuela me ha recordado (ahora por primera vez) a una niñera que teníamos en casa cuando entre mi hermano y yo juntando nuestras edades no conseguíamos formar un número de dos dígitos ¿Me explico? Esta joven se llamaba Ana, Anita, y tenía la estructura ósea de esa maestra de Calabuch, y también, como la maestra, llevaba aquellas faldas de vuelo hasta las rodillas con la delgada cintura recogida por un cinturón ancho y negro, y las cúpulas de sus pechos, en aguda punta geométrica, como mandaban los cánones de la época. Anita nos llevaba todas las tardes a pasear a los Jardines de San Sebastian (hay foto) al final de los cuales había una barranquera en cuyo fondo, semi enterrada entre la maleza se encontraba la antigua estación de ferrocarriles Ceuta-Tetuán, que con su arquitectura neoárabe le daba al conjunto todo el aire de una escena de jungla hollywodense, ¡vaya! de película del famoso arqueólogo de látigo y revólver....¡eso! de Indiana John...que no me acordaba. Anita tenía una hermana más joven que ella e igual de guapa que trabajaba como asistenta en un chalet que había (aún está) subiendo desde la Puerta de El Campo hasta el Morro.

De regreso a casa siempre hacíamos una parada en este chalet donde la hermana de Anita nos recibía por la puerta de servicio. Y en la cocina, que a mí me parecía como las que veía en las películas americanas, aquellas que se conocían popularmente como “de teléfono blanco”, nos servían unos enormes vasos de leche acompañados de bizcochos mientras ellas hacían la tertulia cuyo tema era siempre los fueros y desafueros de sus respectivos novios; la leche debía de ser de la buena (no de la que nos llegaba, “en polvo” de la ayuda americana) porque nos dejaba el bigote blanco y pegajosillo. El novio de la hermana de Anita trabajaba de conductor en aquellos autobuses pintados de negro y rojo, como la bandera de la CNT y que hacían la línea Tetuán-Ceuta. Yo ya me he olvidado de su rostro. Algunas tardes saltaba las tapias del chalet, y después de apretujar a la hermana de Anita contra la encimera de la cocina, y si nosotros estábamos allí, nos daba a mi hermano y a mí unos cachetes cariñosos en la cara y, a pesar de los fregoteos con saliva que nos daba Anita, nos dejaba toda la tarde oliendo a gasoil de motor. Todo muy Berlanga, sí.


Pero dejemos el terreno de la autobiografía para otros archivos digitales y sigamos con Calabuch.

Parece –iba diciendo- como si todo el pueblo se fuese transformando a medida que el anciano científico va paseando por sus calles. La cárcel, contra toda ortodoxia, permanece con las puertas abiertas las veinticuatro horas del día, y el único preso que tiene, que se relaciona con la carcel como un viajante de comercio se relaciona con su pensión (hasta el punto de que a veces llegamos a confundir al Cabo con una portera del Madrid decimonónico) acude a ella sólo para dormir y probar las delicatessen que la hija del Cabo prepara en la cocina, la cual se perfuma para su novio canalla con las goyerías que su padre le requisa al maquinista guapo, que le echa de vez en cuando películas de Juanita Reina para tenerlo distraído en el corral del cine junto a su subordinado intelectual mientras él con sus compinches arrima el alijo de contrabando hasta la playa. En esta ocasión la Teresa, según comentarios del Cartero, se perfuma el envés de sus orejitas con chanel número cinco acudiendo, ya lo hemos dicho, a los paquetes requisados al contrabando.
Ya les digo, el pueblo entero parece sacado de la tira cómica 13 Rue del Percebe que tan popular hiciera, precisamente por esos años, el genial caricaturista Ibañez en las páginas de TBO. Y al final de la película, (que es toda ella como un sueño feliz) el sueño se acaba, la ilusión se rompe, y ese duendecillo bueno que una mañana, como un cangrejo despistado apareció en aquella playa, se va por los aires, que es como se van los duendes. La Cruella de Vill del Pentágono, con su Séptimo de Caballería a las órdenes de un Almirante americano que parece un empleado de Correos, se lo lleva por los aires a bordo de un helicóptero color marmita o de envoltura de chocolate.


Termino:
Cuando yo era niño, y cuando en presencia de nuestros padres, cualquier vecino o vecina pelma nos preguntaba aquello tan clásico de... A ver niño… tú qué quieres ser de mayor todos contestábamos sin saber muy bien su significado: Señora (o señor) servidor de mayor va a ser Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos Si me preguntaran ahora aquello mismo, no lo dudaría ni un instante: Yo, de mayor, quiero ser Calabuch.

 

*Jean Valjean me escribe desde Ceuta y me dice que ha escrito un artículo sobre una de mis películas favoritas: 'Calabuch'. Me fascina ese mundo y los amores imposibles de la maestra y el contrabandista. Y el faro, y el ajedrez, la sensación de apacible felicidad.

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La niña Norma Jean. Una belleza sencilla.

08/10/2010 01:44 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

DE NORMA JEAN A MARILYN MONROE

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Marilyn Monroe está muy de moda de nuevo con la publicación de su libro de poemas y otros textos. En Valladolid exponen retratos de la joven Norma Jean. Uno de ellos es éste: Norma Jean, luego Marilyn Monroe, esa mujer compleja y fascinante, capaz de leer a Joyce, o de intentarlo al menos, de escribir poemas, casi todos dramáticos, y de enfrentarse al genio de Goya.

 

Ella era así.

EL MISTERIOSO VAL DEL OMAR. POR ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS

 

El genial naufragio de Val del Omar

El Reina Sofía reúne la obra de este inclasificable cineasta e inventor.

El museo quiere incluir en su colección su laboratorio de trabajo

 

ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS (EL PAÍS)

Inventor, cineasta, artista, poeta, visionario... ninguna etiqueta basta para definir a José Val del Omar (Granada, 1904-Madrid, 1982), figura única de la historia del cine y de las vanguardias españolas que murió en el olvido rodeado de sus inventos, sus cámaras, sus máquinas y sus latas llenas del cine más audaz, raro y misterioso que pueda imaginarse. Aquel cine, aquel feroz intento de modernidad en una España demasiado alejada de cualquier avanzadilla estética, se puede descubrir ahora en la exposición que le dedica el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía: desbordamiento de Val del Omar, viaje único a lomos de un náufrago, un recorrido por la obra y la vida (esta vez, como tantas, inseparable) de un hombre con algo de genio loco, de chamán místico o de Dr. Frankenstein.

En la muestra que ahora abre sus puertas, y que permanecerá hasta el 28 de febrero del próximo año, emerge no solo el cine de Val del Omar sino la construcción de ese cine, el proceso creativo ("Soy una criatura enamorada de la creación, que vibra entre la teoría y la práctica") y el lugar de ese rito creativo: el laboratorio.

Con la fuerza de un barco fantasma emerge el espacio físico donde Val del Omar se encerró durante años para dar luz y movimiento a sus ideas. Trasladado pieza a pieza desde su casa del norte de Madrid (lentes, filtros, polarizadores, láseres, pantallas, grabadoras, hasta la caja de un infantil cine Exin...), el laboratorio PLAT (tientos en Picto Lumínica Audio Táctil) es, como explica el director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, una pieza de arte en sí misma. "Y por eso queremos quedárnosla. Es una maravilla", dice señalando los dispositivos ópticos y mecánicos de un lugar desde el que es fácil imaginar porqué la historia de Val del Omar es la de un genial naufragio. "Tenía poca relación con el resto del mundo porque sencillamente quería hacer lo que le daba la gana. Era un tipo antisocial, un guerrillero de sí mismo, un hombre sin profesión porque su profesión era él", recordaba ayer Gonzalo Sáenz de Buruaga, su yerno y uno de los especialistas en su obra. "Era un individualista y eso se paga. Hay que estar en una tribu para que se hable de uno, y él era un naufrago que solo creía en sí mismo. Eligió vivir así".

Ahondando en la imagen del inevitable fracaso escribe Víctor Erice en uno de los textos que acompañan a esta exposición: "Se naufraga siempre, dice una voz razonable...": así se expresó Val del Omar en Aguaespejo granadino, dejando entrever una idea de destino que se relaciona no solo con el sentimiento de pérdida que le acompañó en tantas etapas de su actividad profesional sino también con algunos de los términos más íntimos de su propia poética, aquellos que brotan de su visión del cine como un fenómeno espiritual único, siempre sometido a la dura prueba de la realidad. De ahí el carácter extraordinario, ejemplar, de su experiencia; de ahí, igualmente, su drama como artista. ¿Contradicción eterna entre materia y espíritu? Su aventura más bien, de la que el cine -arte e industria- constituye uno de sus más precisos ejemplos.

Los tres cortometrajes del Tríptico Elemental de España, la obra más conocida de Val del Omar, rodados entre 1953 y mediados de los sesenta, clausuran una exposición que arranca en el anonimato de Las misiones Pedagógicas para cerrarse con el "Sin Fin" -y no el "Fin"- del fundido en negro de sus películas. Val del Omar llama a la puerta de los sentidos con su poética para mostrar un país que latía a ritmo de flamenco seco, imágenes religiosas de agua y fuego. El cine al servicio del delirio artístico de un hombre que escribió: "Yo soy un río cuya alegría es derramarse" o, tocado por un instinto más trágico, "Vinimos por el agua -nos hicieron barro. El fuego de la vida nos va secando".

'IL MONDO MIO' EN MONTEVIDEO

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'IL MONDO MÍO', EN LA SECCIÓN OFICIAL DEL 5º FESTIVAL INTERNACIONAL MONTEVIDEO FANTÁSTICO

 

Desde el martes 12 y hasta el domingo 17 de octubre inclusive tendrá lugar en las dos salas de Cine Universitario (Canelones 1280) la quinta edición de Montevideo Fantástico, el Festival Internacional cinematográfico de terror, fantasía y ciencia ficción en Uruguay.


Para este año el evento contará una vez más con numerosos trabajos de casi 20 países, donde se podrán ver materiales en competencia, novedades, muestras informativas, y homenajes a destacados maestros y cineastas del género, como Lon Chaney, el uruguayo Román Viñoly Barreto, Wolf Rilla, Freddie Francis y Dan Curtis.


Dentro de los largometrajes que compiten se exhibirán films provenientes de Argentina, Australia, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, España, Estados Unidos, Hungría, Inglaterra, Italia, México y Serbia.

 

Il mondo mío, protagonizado por Marta Larralde y Toni Álamo y escrito y producido por la editorial aragonesa Tropo (Óscar Sipán y Mario de los Santos), alcanza la treintena de selecciones en festivales de seis países.

FLORENCIO DE PEDRO EN FRAGA

 

El viernes 1 de Octubre, a las 20:30 h, en el Palacio Montcada de Fraga,

DEPEDRO inaugura su exposición

                          Entrespiral. Senda de la Memoria

 

Para esta ocasión, al ser invitado a exponer en las Salas del Palacio

Montcada, DEPEDRO ha decidido realizar obras que recojan las

series de casi dos décadas : Laberintos – Atalayas – Brumaria .

 

Esta muestra está compuesta por series de esculturas y grabados, en distintas dimensiones y de una gran extensión física, piezas que han sido estudiadas para adaptarlas al espacio del Palacio (s.XVII), configurando un itinerario, una deambulatio libre.

Citando a DEPEDRO:    “Cada obra parte con una energía nueva, aunque viene de un periodo preexistente que se nutre de una serie de trabajos que no ven la luz pero son necesarios y previos como aproximación, abarcando un trayecto que puede cubrir varios años hasta completar una cosmología”.

 

El impulso irrefrenable de crear, lleva a DEPEDRO a un reto consigo mismo, consiguiendo “arquitectar” tanto exposiciones, como realizando Proyectos de Escultura Pública que le van solicitando en cualquier parte del mundo.

 

El espíritu de cada exposición es sorprender y emocionar, invitar a descubrir la belleza de los materiales, y ver cómo los amigos se alegran de los logros conseguidos.

Es el trayecto de una idea, guiada por un Sueño, que, madurando se hace obra, y arte compartido.

 

*Para esta muestra, Florencio de Pedro me ha pedido un texto. Y me ha salido esto.

 

FLORENCIO DE PEDRO: LA MATERIA Y SUS FUEGOS

 

Por Antón CASTRO

 

Hay artistas que se desvelan soñando. Artistas que piensan

hasta perder la noción del tiempo. Artistas que abrazan la materia

y el delirio en busca de la forma, de la imagen, del signo.

Hay artistas que viven en la pregunta permanente, artistas a la deriva

que pasean por su estudio con jardín como errabundos.

Florencio de Pedro es un pensador y un artesano, un poeta

y un panadero que amasa los sueños y estruja los metales.

Es un obrero de callosas manos y un alquimista de sonidos.

Es un hombre incesante que va del rayo a sus asuntos:

de la luna y sus espirales al centelleo de la soldadura.

Así anda siempre: como alma poseída por el diablo,

con la sienes a punto de estallarle. Es un puro sinvivir

y un arrebato de vitalidad. La creación imparable.

Siempre hace dibujos, planos, mapas. Siempre se afana

con las imágenes y los símbolos más o menos definitivos

que lo retraten y lo impulsen hacia nuevas sendas.

 

I

ATALAYAS

 

Uno de sus símbolos predilectos es la atalaya.

la torre del homenaje, la ventana que mira hacia la lejanía,

ese lugar donde se refugia el centinela de las estaciones

y el hombre sigiloso que se planta en el abismo.

Desde ahí, bien arriba, más cerca del cielo que del suelo,

se interroga sobre la fugacidad de las cosas, sobre el amor

y su levedad, sobre el arte transformado en incertidumbre

y precipicio. Mira abajo, hacia las vaguadas y los ríos agrestes,

adivina el fin, el adiós, la demolición de las quimeras.

Mira arriba y ve el celaje y su noche cárdena, tocada de astros,

atisba el espacio del pájaro, la ensenada de estrellas.

Entonces, en plena búsqueda del equilibrio de la creación,

Florencio de Pedro se queda ahí, en busca de sí mismo

y de su identidad con los ojos inundados de luz y misterio.

Se queda ahí y resuelve la perfecta manufactura del alma.

 

II

TRATADO DE BRUMAS

 

Todo en él es simetría y contigüidad. Puertas y pasadizos.

Pesadillas. Gritos en la oscuridad. Aleteos de la imaginación.

Va y viene por un territorio pantanoso de brumas.

¿Quién anda ahí, entre las aguas y las arenas movedizas,

qué espectro arroja al mundo su dolor y su llanto?

Florencio de Pedro viene y va por un vergel de neblinas.

La incertidumbre también es su reino. Y su destino.

De ahí sus brumarios: figuras, rasgos, monstruos, cabezas,

quién sabe qué ha visto, quién sabe qué ven sus ojos

estupefactos. Una voz, entre los alaridos del yunque, susurra:

“Avanza, poeta, loco del bronce, después de la niebla

está la claridad, la certeza del fuego, el oro de los tigres”.  

 

III

EL LABERINTO DEL HOMBRE

 

Florencio de Pedro ha entrado en el laberinto.

En el laberinto de su conciencia, en su propio cerebro,

en el laberinto en el que fluyen los océanos y su oleaje,

en el taller donde se amontonan el bronce, el hierro,

los tórculos, las acuarelas, los dibujos, la tensión de las formas.

A veces sueña que le sajan la cabeza y que le miran dentro:

hay corrientes de agua, túneles, bosquejos del olvido,

letras de una enciclopedia o de un poema infinito,

hay espirales, líneas de luz, senderos que se bifurcan.

Todo. Todo está en ese cerebro abierto por las sienes.

Todo está en ese cerebro herido y repleto de manos humeantes.

El artista se pregunta: “¿Cómo salgo ahora yo de aquí?”.  

29/09/2010 02:04 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PEPE CERDÁ ESCRIBE DE 'ENCADENA'

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CUATRO ARTISTAS 'ENCADENA'

Por Pepe CERDÁ

 

Hoy martes 28 se celebra en la calle de la Cadena de Zaragoza una jornada de inauguraciones simultáneas. La invitación del evento es la reproducida arriba y están todos lo que lo lean invitados.  

Puede que a los lectores menores de treinta y tantos les sorprenda, pero hubo un tiempo y un país en el que no existían ni plóteres, ni ordenadores, ni vinilos, ni pedeas. Aquel tiempo fue hace cuatro días y aquel país era este. Este país en el que los de mi generación hemos visto como se pasaba del burro al turbo, de la escasez a la dieta y del tiralíneas y la plumilla a los programas de dibujo.

En aquel tiempo cualquier imagen  que se quisiese reproducir en otro soporte que no fuese papel se había de hacer “a mano”. Era lógico pues que existiesen el número necesario de profesionales capaces de pintar “a mano” y eficazmente cualquier tipo de imagen que se les solicitase. En cualquier ciudad como Zaragoza existían varias decenas de profesionales capaces de hacerlo.

En aquel tiempo los autobuses y tranvías salían un día con el espacio para la publicidad pintado en blanco. Eran necesarios dos días, mejor dicho, dos noches, para lijar, fondear y volver a rotular la publicidad siguiente. En aquel tiempo cuadrillas de pintores rotulistas y dibujantes peregrinaban de feria en feria de muestras para hacer y decorar los stands. En aquel tiempo los cines adornaban con enormes murales los estrenos de las películas. En aquel tiempo a la salida del cine del domingo salía también la hoja deportiva:....”ha salido la hoja, ha salido la hoja, la hoja depooooortiva”, cantaban multitud de chavales que blandían tacos de cuartillas naranjas  impresas con los resultados de los partidos de fútbol cuando el domingo agonizaba.

Yo era niño entonces y mi padre era uno de aquellos que se ganaba la vida haciendo lo que fuese necesario con un lápiz, una plumilla, un tiralíneas, un pincel, una brocha o con cualquier otra herramienta del oficio.

Antes de nacer yo mi padre había sido de todo un poco. Que yo recuerde ahora mismo había sido: impresor, camionero, taxista, dibujante humorístico, dibujante publicitario, rotulista, pintor de cuadros y murales, empresario (con una empresa de impresiones serigráficas) y algunas cosas más.

Mi padre, Don José Cerdá Udina, habrá realizado decenas de miles de originales, entre dibujos, ilustraciones, chistes, murales, cuadros, decoraciones de aparatos de feria, etc.

La inmensa mayoría de estos originales han sido de su invención y ,a día de hoy, apenas conserva algún centenar. En aquel tiempo los originales no se devolvían en las imprentas, se pintaba encima de los pintado para ahorrar en soportes y en los traslados de taller se quedaban la mayoría de los trabajos en el anterior.

Los que guardaban como tesoros sus trabajos eran otro tipo de pintores,  los que se consideraban a sí mismos artistas, pero esos, generalmente, no solían mantener a sus familias ni consideraban una obligación tener ingresos para alimentar a su prole. Su compromiso era con la humanidad entera y su obra lo más importante, pero esta es otra historia y otros pintores.

Mi padre también tenía, cómo es natural, su vena artística, que situó por debajo de la obligación de mantener a su familia,  y, aún así, realizó miles de cuadros.

Expuso en la sala del Casino Mercantil en 1973 y ganó algunos premios. En Torremolinos, dónde paso algunos años al final de los sesenta, realizó decenas de pinturas murales y centenares de cuadros.

Mi padre no ha dejado de pintar ni un solo día de su vida, aún lo sigue haciendo.

Estas exposiciones, la de la galería Aroya y la de Estudio Novo quieren mostrar un pequeñísima parte del quehacer de José Cerdá Udina tanto como pintor, como dibujante publicitario, diseñador y proyectista.

Estas exposiciones quieren ser, también, un homenaje a los centenares de profesionales que llenaron de imágenes nuestras calles, periódicos, autobuses y tranvías y que han sido invisibles a los cronistas artísticos.

Pepe Cerdá

CITA DOBLE CON LABORDETA

Esta noche, a las 21.15, Borradores emite un especial dedicado a José Antonio Labordeta. Publico aquí este ‘Diccionario íntimo y autobiografía’ que propone un recorrido por su universo. Estos textos pertencen a ’Banderas rotas’, ’Tierra sin mar’, ’Un beduino en el Congreso de los Diputados’ y a ’Regular, gracias a Dios’.

 

 

DICCIONARIO AUTOBIOGRÁFICO

 

LA INFANCIA

 

Siempre que vuelvo a aquellos días [de infancia] reproduzco la misma escena: un niño que soy yo con su gorrita, sus guantes, su chaquetita, una cartera de cuero tipo mochila y un grueso abrigo -en mi memoria siempre es invierno-, esperando el tranvía que a diario me llevaba hasta el lugar donde se levantaba el Colegio Alemán. Hay que pensar que estamos en el año 1941. (?) Recuerdo que mi padre todas las noches escuchaba Radio Londres junto a mis dos hermanos mayores, Miguel y Manolo. Lo hacían como si fuera un ritual y de la misma manera señalaban en un atlas Salinas la marcha de los combates. Para ellos era algo importante.


EL PADRE, DON MIGUEL

Mi padre fue un hombre alegre y muy rumboso, y sus sueños pasaban por tener en su pueblo natal una buena partida de olivares, llegar al pueblo de Goya, Fuendetodos, conduciendo un Buick amarillo bajo el griterío de los muchachos, pagar unas vacas -nunca tuvo una perra- y planificar el partido político que bajo las alas de la Izquierda Republicana pusiera a su tierra en primera fila. (?) Pero ante todo, mi padre fue un gran señor y de ese buen hacer dan cuenta muchos de los hijos represaliados por el franquismo y que no podían pagar el precio de la mensualidad. Él se lo perdonaba porque era consciente de que la guerra había destrozado muchas familias; siempre decía lo mismo a la humillada madre: "Cuando pueda el chico, ya me lo pagará".

LA MADRE, DOÑA SARA

A mi madre, mi padre la enamoró con palabras y buenas maneras, algo que ella apenas había visto en un hombre. No sé cómo fue la boda, pero el retrato de mis padres, fotografiados por uno de los mejores fotógrafos de la ciudad, muestra a unos novios de una elegancia casi exquisita, como si fueran actores de una de esas películas que en ese momento estuviera en la cartelera. Él, un chaqué, un sombrero de copa en la mano y dos guantes blancos. Ella, un vestido de noche oscuro, una diadema en el pelo y, entre la humildad y su fina belleza, una mirada de mujer enamorada. (?) Mi madre era la madre de todos aquellos chavales que andaban bastante desnortados (?)

EL MERCADO CENTRAL

Cada vez que veo el Mercado Central me acuerdo de él [mi padre] y de aquellos años de internado y carbón. El carbón, recuerdo, estaba por todas partes en aquel edificio tan destartalado: de las bodegas a la inmensa cocina, donde quedaba almacenado, para permitirnos sobrevivir a la rutina y al duro invierno.

EL SERVICIO MILITAR

Una visita que recuerdo llena de ternura en aquellos días de desolación y angustia fue la de mi hermano Miguel con el poeta Fernando Ferreró. Yo volvía a estar arrestado y como no podía salir del cuartel, lo único que pude hacer con mi permiso fue comer con ellos en la cantina. Fernando contó mil expresiones de mi hermano, sobre todo aquella que protagonizó el día anterior en Barcelona cuando preguntó en un bar por ’la tauleta dels resultats’. Parece que tuvieron que salir corriendo: el Barça había perdido en aquella jornada.

GEORGES BRASSENS

Una tarde (?) fuimos a Marsella a oír a Brassens. (…) Al final del concierto casi no podía levantarme del asiento, tan emocionado como estaba de lo que aquel tipo era capaz de hacer con una guitarra, una voz tenue, un contrabajo y, de vez en vez, con la presencia de un acordeón. Casi lloré por el ibón de Estanés, la nostalgia del recuerdo y la emoción frente al Gorila. (?) El cantautor con quien más me he identificado ha sido Georges Brassens, sin duda. Era un gran poeta, un gran músico y me gustaba de él su actitud humana, muy coherente a lo largo de toda su vida. Me parece todo un ejemplo. Posee -y yo también lo tengo- ese sentido depresivo de que el tiempo lo acaba por destruir todo. Es una especie de desencanto continuo que yo también comparto.

TERUEL

Como decía un prologuista mío (Federico Jiménez Losantos), a mediados de los 70 Teruel era la ciudad más pogre de España, lo que pasa es que España no se daba cuenta. Ni Teruel tampoco. Y en especie de paraíso terrenal caímos Juana y yo, recién casados. (?) Montamos teatro -Cervantes, Shakespeare, Mrozek-, transformamos la biblioteca en libros legibles y con José Sanchís -el cátedro de literatura- apoyamos a los chavales en todo lo que querían aprender. (?) Cambiamos el aire denso de una atmósfera irrespirable por un lugar lleno de vida, de humor y de alegría.

EL CANTAUTOR

Ahondamos en Brassens, en Brel, en los corridos mexicanos y acabé grabando un EP -’Cuatro Canciones’- cuya oferta de grabación apareció en ’Cuadernos para el diálogo’. Todos los días a la hora del bocadillo, los ’gamberros’ de los alumnos ponían una moneda de cinco pesetas en la máquina de reproducir música y me tenía que escuchar los leñeros, los masoveros, las arcillas y una canción que me había traído de Francia y que me la grabaron como un corrido mexicano.

’ANDALÁN’

Aquel semanario, que fundamos en 1972, iba a llamarse ’Andalán’. Y fue curioso cómo convergieron hacia aquella locura profesores universitarios, periodistas, trabajadores, poetas, políticos de ambición o de ensueño, es decir, los que acabarían medrando y aquellos que ponían el corazón en la puerta de su casa. Casi casi como miembros de un patera iniciamos el tránsito desde una buhardilla desolada de la calle San Miguel, ya en Zaragoza, y en la que nos reuníamos todos los lunes para preparar el editorial y los contenidos. (...) Aquí no ha habido nunca un proceso cultural tan importante como ’Andalán’. (...) La democracia y la clandestinidad no sentaron bien a los medios que vivimos entre la clandestinidad y el humor.

EL P.S.A.

El PSA ha muerto. Se ha autodisuelto. El fin de una hermosa utopía se ha cumplido. Otra esperanza perdida en un pequeño y viejo país tan necesitado de utopías y tan carente de ellas. Ha sido la victoria del ’sentido común’ sobre los sueños, la imaginación, el humor, la praxis con revoloteo de arcángeles y el suspiro de unos adolescentes camino del lecho del amor.

UN UNIVERSO PROPIO

Mi mundo es un mundo entre lo telúrico de la infancia, mis padres, mis amigos, Zaragoza y sus mitos cotidianos (la vieja, San Lamberto, el barrio, el Mercado), Aragón y la nostalgia de la libertad. (…) En mis discos hay siempre himnos esperanzados y por otra parte canciones muy dolorosas, como puede ser ’Banderas rotas’. (…) En toda mi trayectoria hay un hilo conductor: el camino que ha ido hacia la libertad, hacia la democracia, que es lo que ha sucedido en este país.

ARAGÓN

Este duro Aragón de todos los demonios, de los hombres que sobrevivieron a un modo de vida descarnado y a los que ahora intentan sujetarlo, a veces, insujetable. Si en esta tierra dura, de climas extremos, de economías rudimentarias, no hubiese habido, y hubiera, gentes con enorme tenacidad y ese coraje, no existiríamos. Pienso que un día, con toda la humildad del mundo, habrá que hacer un homenaje a ese hermoso tesón que es el coraje y que nos ha hecho así, como nosotros, como la tierra y el clima nos va pariendo, construyendo y matando.

EL MAR

Siempre he tenido envidia de los poetas o escritores que vivían en casas frente al mar o que, en paseos cotidianos, se acercaban hasta él para comprobar su belleza, su inmensidad y su paisaje cambiante y lleno de emoción. Por ello, como soy de un secano cerril y ’tierradentro’, nunca he podido tener un mar y, desde niño, convertí para mis adentros y mis ensoñaciones la plaza del Mercado en mi mar privado. (…) De noche, cuando el Mercado descansa, si escuchas en el silencio un resoplido lejano, es el vientre de este gran barco varado que se recuperar del trajín cotidiano.

’UN PAÍS EN LA MOCHILA’

Nunca agradeceré suficientemente a dos paisanos, José Luis Rodríguez Puértolas y Manolo Serrano, productores en TVE, el hecho de que un día me llamaran -entonces me ganaba la vida haciendo un ’magazine’ en Onda Cero- para ofrecerme la posibilidad de realizar unos documentales en los que saliera la España interior -aquí en el Hemiciclo se habla poco de ella- y se hicieran vivos retratos del paisanaje superviviente de ese territorio en su mayoría agonizante.

LA ANÉCDOTA

[Uno de los pescadores de la bahía de Fornells, Menorca], añadió: Yo sé quién es usted. Mi mujer y yo pedimos el día de nuestra boda que nos cantasen una canción suya: el ’Canto a la libertad’. Así que esta noche viene a mi casa, come tanta langosta como quiera y nos canta el canto.

PASEOS EN CASA

Cuando uno no tiene más que su casa como recorrido y vida, hace de ésta un lugar tan hermoso como el más hermoso. A los paseos se suma un ejercicio que también realizo todos los días para intentar fortalecer mis piernas: tras la caída quedaron medio muertas. Mi casa, como digo, es mi refugio y también mi condena y todos los días, tras finalizar mi paseo de veinte pasillos, acepto que este paseo ficticio es mi vida y quiero hacerlo todos los días y me doy cuenta de que cada vez necesito menos cosas para ser feliz. Yo, que para vivir necesitaba hacer tanto y tanto, estar con tanta y tanta gente, descubro ahora que la monotonía en la que se ha convertido mi vida ya no me resulta insoportable, sino extrañamente agradable.

 

MAÑANA, SÁBADO, 'ESPECIAL LABORDETA' EN BORRADORES, A LAS 21.15

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ESPECIAL DE ‘BORRADORES’ DEDICADO A LABORDETA

 

[Actuaciones musicales: Elena Rubio, Gabriel Sopeña y Labordeta (rescate de su canción no grabada ‘El tercer mundo’). Invitados al plató: el escritor Félix Romeo, el editor Chusé Raúl Usón, el compositor y productor musical Paco Aguarod y el compositor e intérprete Gabriel Sopeña. Reportajes: ‘Somos’, José Luis Melero y los libros de Labordeta, José-Carlos Mainer y su condición de poeta y narrador, Matías Uribe y la música del ‘Abuelo’, los cantantes españoles analizan la carrera de Labordeta]

 

El programa Borradores ha preparado un especial Labordeta centrado en su literatura y en su música.

Elena Rubio cantará a ‘capella’ una versión muy personal de la ‘Albada’ en el arranque y Gabriel Sopeña despedirá el monográfico con la canción ‘Mai’, basada en un poema de Ánchel Conte que cantaba el propio Labordeta.

 

Acuden al plató el escritor Félix Romeo y el editor Chusé Raúl Usón. El primero, compilador del libro ‘Tierra sin mar’ y gran amigo del escritor y cantante, habla de su trayectoria poética y de su increíble capacidad para contar historias. Y recuerda que los escritores que más influyeron en el autor de ‘Banderas rotas’ fueron su hermano Miguel Labordeta, César Vallejo, William Faulkner y Juan Rulfo. Y Usón, responsable del sello Xordica, habla de libros como ‘Los amigos contados’, vinculado a sus amigos del grupo Niké, de los ‘Cuentos de San Cayetano’ y de algunos textos que ha dejado inéditos, como una colección de retratos y fragmentos de una novela: ‘El crimen de la calle Boggiero’.

Paco Aguarod, compositor y productor musical, recuerda sus años de colaboración con Labordeta, explica cómo era en el estudio y evoca la grabación de algunos álbumes, entre ellos ‘Canciones de amor’. Y Gabriel Sopeña explica las claves de su canto, de sus melodías, la fuerza de sus letras, y analiza el magisterio ejercido por el cantautor en el panorama de la música aragonesa más joven.

 

Se ofrecen diversos reportajes: José Luis Melero Rivas, bibliófilo y uno de los amigos más próximos a Labordeta, repasa la treintena de libros que publicó de diversos géneros: poesía, relato, novela, libros de viajes y libros de memorias. José-Carlos Mainer, catedrático de Literatura Española, analiza la importancia de la escritura dentro de su compleja y variada trayectoria. Matías Uribe, crítico musical, analiza los discos de Labordeta y las líneas estéticas que pueden detectarse en su discografía: el canto cívico y de denuncia, una veta festiva y una dimensión tierna y amorosa. Un conjunto de cantantes españoles (Paco Ibáñez, Joan Manuel Serrat, Javier Krahe, Amaral, Carmen París, Joaquín Carbonell) abordan las virtudes de un fabricante de himnos, marcado por la autenticidad.

 

Borradores, además, emite una canción inédita, que no figura en disco alguno, ‘El tercer mundo’, que Labordeta grabó para Aragón Televisión el día después de Reyes de 2007 y que es un homenaje a tantos inmigrantes que ven Aragón y España como tierras de promisión.

 

Borradores. Especial Labordeta. Se emite mañana sábado a partir de las 21.15 de la noche. Redacción: Carlota Muñoz, Ana Cristina Mancho y Ana Catalá Roca. Edición: Sergio Gómez y Teresa Lázaro. Producción: Natalia Chicón Cabrera. Realización: Teresa Lázaro. Y un amplio equipo de operadores de cámara, técnicos de sonido, editores, técnicos de iluminación, maquillaje… Incorpora imágenes, en algunos de sus reportajes, del espléndido reportaje de Aragón Televisión ‘José Antonio Labordeta. Un canto a la libertad’, que dirigió Pablo Carreras y ha obtenido magníficos resultados de audiencia: un 15.2% y un 17%. [Esta caricatura de Labordeta, realizada por José Luis Cano, aparece en el volumen colectivo ‘José Antonio Labordeta. Creación, compromiso, memoria’, que coordinó Javier Aguirre para Rolde en 2008. La foto de Juana y José Antonio la he tomado del blog de Antonio Pérez Morte: me ha parecido muy bonita. Y la foto final de Labordeta en su casa es de José Miguel Marco, fotógrafo de Heraldo.]

 

MARISA LANUZA, ALCAÑIZ Y LABORDETA

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MARISA LANUZA

El sentimiento que tengo ahora mismo es de orgullo.
Me siento orgullosa de 2 joyas de mi tierra: Alcañiz, mi pueblo, y José Antonio Labordeta, un aragonés que quería que lo recordaran como "un hombre sin más".
El destino ha querido que ambos fueran la noticia española de hoy.
Alcañiz ha sido mostrada al mundo entero y Labordeta se ha ido de él.
¡Larga vida a Alcañiz!
¡Larga vida a Labordeta!

 

*Esta una entrada del blog de Marisa Lanuza que me envió estos días. El blog es http://marisalanca.blogspot.com

22/09/2010 02:42 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

UN ESCAPARATE PARA LABORDETA

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La librería Los Portadores de Sueños, de Félix González y Eva Cosculluela, acaba de colocar un escaparate dedicado a Labordeta con algunos de sus libros y con la serigrafía que José Luis Cano le hizo con el título de Honoris Causa junto a su mujer Juana de Grandes.

'JOSÉ ANTONIO LABORDETA, UN CANTO A LA LIBERTAD', ESTA NOCHE EN ARAGÓN TELEVISIÓN

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Aragón TV emitirá esta noche, a las 21:35 horas, el espacio “José Antonio Labordeta, un canto a la libertad”, un reportaje especial elaborado por los servicios informativos que repasa la vida del cantautor y político fallecido esta madrugada en Zaragoza.

 

El reportaje, además de reflejar la vida y la faceta humana de Labordeta, ahonda en su faceta de profesor, escritor, cantautor y político.

 

“José Antonio Labordeta, un canto a la libertad” se emite este domingo día 19 de septiembre a las 21:35 horas en Aragón TV.

 

*Gustaff Choos le hizo esta foto a José Antonio Labordeta para diversas campañas benéficas.

 

19/09/2010 11:18 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

HA FALLECIDO LABORDETA

Esta noche, hacia la una de la mañana, en el hospital Miguel Servet ha fallecido el escritor, cantautor, político, profesor de historia y presentador de televisión José Antonio Labordeta. La voz de Aragón, el humanista integral, el amigo, el ciudadano, el hombre que cultivó un montón de utopías. Copio aquí un fragmento extenso del libro ’Mar de amor’ (Olifante), dedicado a sus canciones, que preparé con Trinidad Ruiz-Marcellán y su equipo para el Festival Internacional de Poesía del Moncayo.

EL CANTO GENERAL DE LABORDETA

 

En Aragón, las cosas tenían nombre, trayecto y leyenda, tenían una aventura histórica que se llamó la Corona de Aragón, pero de pronto apareció él con su voz de trueno y de sementera, con la garganta herida por la injusticia y el dolor, y puso acento y canto a las ancianas que se morían de soledad y de nostalgia, a las masías colgadas del atardecer y del collado, a los leñeros, al hombre sigiloso que va y viene del tajo a sus asuntos, o que rumia su soledad entre las viñas y los enebros. José Antonio Labordeta, compañero de viaje de la Peña Niké y autor de varios poemarios, sobre todo era poeta. Aquel hombre educado en los alrededores del Ebro y del Mercado Central, que parecía un mar destartalado al mediodía, lucía ya bigote y la gallardía de un viejo campesino: cantaba alto y fuerte. Cantaba por todos: era voz, eco y estandarte. Era el profeta en el viento muy a su pesar, porque siempre se ha confesado inseguro de casi todo, un dudante que ni quería construirse una trayectoria ni sabía qué iba a hacer mañana.

Ese grito era la prolongación de su condición de novelista y poeta, de memorialista, de viajero por los intersticios de la historia. En ese canto general estaba su autobiografía –el eco del palacio de los Gabarda, su hermano Miguel encelado con sus poetas chinos favoritos, el río Ebro y la Zaragoza secreta de burdeles y garitos, la pasión por la juncal Juana de Grandes- y su afirmación en la aldea, en las tierras de Belchite y Letux, en el pequeño país de polvo, viento, niebla y sol, en el barrio y en la amistad.

Aquel señor que parecía adusto era capaz de aunar la cólera y la ternura, el humor y la timidez como nadie, o como su admirado Georges Brassens, al que había oído cantar en Francia a finales de los 50 y quedó fascinado, fue su primer maestro. Labordeta, el trovador del páramo, se convirtió en un símbolo, en un amigo, en un ciudadano imprescindible que siguió a lo suyo: consolidó la tarea del héroe con un infinito mar de amor que nos inundó a casi todos. Ese juglar, José Antonio Labordeta, ha cantado con todos y para todos sin temor a quedar sin voz ni a morir en el terco combate de la rebeldía.

José Antonio Labordeta ha escrito alrededor de doscientas canciones  y ha publicado una quincena de discos. Empezó a cantar en los veranos en Canfranc y un día escribió un tema en francés: ‘Le metro’. El citado Brassens, Atahualpa Yupanqui, Bob Dylan, Paco Ibáñez y Raimon le indicaron el camino a seguir, y en 1968, en Teruel y mientras se gestaba Andalán, nacieron cuatro temas: ‘Los leñeros’, ‘Los masoveros’, ‘Las arcillas’ y ‘Réquiem para un pequeño burgués’, que constituyeron su primer disco. Así ha definido el cantante y poeta aquellas piezas, que evocaban los años fascinantes y oscuros de Teruel: “Allí, en ‘Los leñeros’ aparecía la acritud de muchas horas de tertulias. Y en ‘Las arcillas’ se plasmaban los paseos felices por la orilla del Guadalaviar, queriendo comprender nuestro entorno. Y en el ‘Réquiem por un pequeño burgués’ se quería hacer un homenaje a ese viejo monstruo que es Brassens y al que años después Joaquín Carbonell le seguiría cantando. Y en ‘Los masoveros’ se buscaba ya la raíz más oculta de nuestro folclore, intentando, aún a ciegas, denunciar lo que estábamos viendo y que la prensa, la radio y la televisión parecía que andaban ignorando”.

¿Cómo y por qué se hizo cantante? El propio Labordeta lo ha recordado así, con su ironía habitual: “Tenía 33 años y nunca había pensado ser cantante: de niño pretendía ser obispo y hacía misas por la casa. Había pensado también ser actor, poeta…, pero cantante, nunca. Lo de la canción había sido siempre marginal, pese a haber estudiado solfeo y violín cuando era bachiller”, declaraba en una entrevista que se recogió en Tierra sin mar (Xordica, 1995). Y en uno de los volúmenes de sus memorias, Banderas rotas (Ediciones B, 2001) dice que el Rey Juan Carlos le preguntó de dónde le venía eso de ser cantautor: “Ya ve, de cantarles a las chicas de la Sección Femenina en un albergue de Canfranc”. Algo más adelante, añade: “Un día tendré que contar que mi primera canción, con letra y música de un servidor, la inventé y la interpreté una noche de desgarro surrealista en la casa del fotógrafo Tramullas de Jaca, mientras un ilustre profesor de la nada intentaba domesticar un perro lobo que huía de él como alma que lleva el diablo”.

Sin embargo, con aquellos cuatro temas empezó todo. El disco fue secuestrado al año siguiente, y dos años después aparecería Cantar y callar, que ya define plenamente su estética y su compromiso. “Mi mundo es un mundo entre lo telúrico de la infancia, mis padres, mis amigos, Zaragoza y sus mitos cotidianos (la vieja, San Lamberto, el barrio, el Mercado Central), Aragón y la nostalgia de la libertad (…) En mis discos siempre hay himnos esperanzados y canciones muy dolorosas, como puede ser ‘Banderas rotas’”. Desde entonces, la trayectoria musical de Labordeta no hizo más que crecer, amplificarse en el viento y en el territorio, “los recitales de entonces eran actos culturales y políticos”, y se hizo universal con temas inolvidables, plenos de emoción, de sensibilidad, de denuncia y de complicidad hacia los de abajo. Ahí están ‘Somos’, ‘Aragón’, ‘Canto a la libertad’, ‘Zarajota blues’ o piezas tan delicadas como ‘Mar de amor’, ‘Joven paloma’ o ‘Trilce’, uno de sus discos preferidos: era un homenaje a su veta más lírica, una cita con su adorado César Vallejo y un guiño a su hija Ángela, que había nacido en Teruel y era el rostro de la portada.

 

KLAUS KAMPERT: BELLEZA EN MOVIMIENTO

Klaus Kampert es un fotógrafo alemán nacido en 1953. Se ha especializado en fotos de arte y de desnudo: ha trabajado mucho en moda, en ballet, ópera y en diversos espectáculos musicales. He aquí una selección de sus fotos: elegantes, de contenido erotismo y una acusada voluntad de perfección. Habla la piel, el movimiento, habla la luz que esculpe el cuerpo y la piel del deseo.

 

14/09/2010 00:35 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LINA VILA EN A DEL ARTE

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LA BOCA DEL LOBO  -  LINA VILA

Galería A del Arte. Inauguración: jueves, 16 de septiembre.

 

Paula Gonzalo escribe en el catálogo de la exposición:

En la propia construcción de la identidad la mirada tiene un papel fundamental, algo que se ha negado a las mujeres. El verse a una misma de modo consciente implica empezar a ver el mundo y a narrarlo de un modo bien distinto al que se nos tiene acostumbradas. Lina, como otras muchas creadoras, no duda en enfrentarse a sus propios miedos. Se interroga a sí misma exponiendo sus emociones y hasta su propio cuerpo al sufrimiento que entraña encontrar un camino propio; recorrerlo será aún más difícil, pero, desde luego, no imposible.

Lina ha explorado con el rojo las pasiones humanas, los celos, la vida misma, pero ahora este color sólo sirve de contrapunto, en algunos pequeños toques, del azul. El azul celeste, el azul del sueño, el azul de lo imaginario, el azul del vacío, el azul que abre las formas, el azul de la evasión sin contacto con lo real. A veces sólo podemos recuperar el Norte viviendo al otro lado del espejo.

 

La propia Lina Vila, nos dice:

Pienso que el arte sirve para sublimar valores universales como el amor, como el dolor, como el deseo, como las ansias, como las pasiones y, por supuesto, para crear una memoria, para fijar ausencias, o, en mi caso, para soportarlas. Me encierro en el estudio y empiezo a trabajar, y va saliendo lo que hay dentro de mí: mis anhelos, mis miedos, mis alegrías, mis angustias, mis deseos… Y todo esto toma una forma que, en este periodo, son fundamentalmente los animales. Muchos pájaros y mucho azul.

 Intuyo que, como todo mi trabajo, LA BOCA DEL LOBO encierra la metáfora de mi propia realidad. Es, quizá, una realidad inventada pero, desde luego, quisiera que fuese un imaginario extrapolable. Aun sabiendo que me encuentro en una tradición artística donde la autobiografía es esencial, también me gusta pensar, ahora que estas pinturas, dibujos y bordados se exponen, que otras personas sentirán algo al verlas, que les provocarán una reflexión y, lo que desde luego sería maravilloso, que se emocionaran.

 

La boca del lobo. Lina Vila. Galería A del Arte. Inauguración: jueves, 16 de septiembre, a las 20.00.

HA MUERTO CLAUDE CHABROL

 

Claude Chabrol, uno de los más eminentes directores de cine franceses y pionero de la Nouvelle Vague que revolucionó el cine francés a finales de la década de los cincuenta, murió a los 80 años.

   Chabrol fue un creador prolífico, con más de 60 películas en su filmografía, entre ellas 'El Infierno', 'El Carnicero', ‘Los primos’, ‘El bello Sergio’, ‘Landrú’, ‘La mujer infiel’, ‘Gracias por el chocolate’ o ‘La dama de honor’.  Fue actor, crítico de cine, novelista y, sobre todo, un magnífico realizador, capaz de analizar desde la vida rural, la más compleja psicología o los hábitos de la burguesía. Las bases de su cine partían de Alfred Hitchcock, Ernst Lubitsch y Fritz Lang.

Fue galardonado por doquier, y era un apasionado de la gastronomía: sus rodajes siempre eran exuberantes en buena comida y decían que estaban prohibidos los sándwiches. Ha trabajado con los más grandes actores franceses y estuvo casado varios años con una de sus musas: Stephane Audran, su segunda esposa. La primera fue Agnès Marie-Madeleine Goute. Luego otra de sus actrices preferidas fue Isabelle Huppert.

He aquí algunas de sus musas: Stéphane Audran, Isabelle Huppert y Laura Smet.

 

13/09/2010 00:50 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

RICARDO CALERO, EN MIGUEL MARCOS

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La Galería Miguel Marcos acoge la exposición SEDIMENTACIÓN del artista RICARDO CALERO, que tendrá lugar este martes 14 de septiembre a las 20h. en sus salas de Barcelona. Este es el texto del catálogo, a cargo del escritor y crítico de arte Alejandro J. Ratia.

 

 

R  I  C  A  R  D  O   C A  L  E  R  O

 

S  E  D  I  M  E  N  T  A  C  I  O  N

 

 Por Alejandro J. RATIA. Escritor y crítico de arte

 

PROCESOS DE SEDIMENTACIÓN

 

 

La Galería Miguel Marcos presenta “Sedimentación”, una muestra del artista Ricardo Calero, que reúne obras representativas de sus últimos proyectos.

 

         Estos años últimos han sido trascendentales para la carrera de Ricardo Calero, consolidando su prestigio sobre la base de un trabajo sincero y personal, meditado y comprometido. Sus acciones e intervenciones le han llevado de Montréal a la Republica Dominicana, del desierto de los Monegros al Valle de Giffre, en Francia, de Albarracín al Monte Taunus, en Alemania. Sus exposiciones han viajado a Venecia y Roma, a Washington y México, a Praga o Colonia, Madrid o Bad Homburg. Sin embargo, ha transcurrido ya una década desde su última individual en Barcelona – Luz en la sombra, en la galería Joan Prats, mayo del 2000.

 

Su exposición en la galería Miguel Marcos nos presenta a un artista singular, que ha aprendido tanto a hacer como a dejar hacer. “Sedimentación” tiene al agua y al tiempo como protagonistas, aportando arquetipos de sus modos paralelos de trabajo, “natural interior”/ “natural exterior”, a través de dos series: Bautismal y Gotas de Vida.

 

Ricardo Calero, en una foto de Vicente Almazán.

Resulta instructivo recordar la pregunta que Calero se hacía en 1984 y que se reiterará a lo largo de su carrera: ¿es necesaria la presencia para invadir un espacio de deseos? La cuestión tuvo que ver, entonces, con un líquido que desaparecía, evaporándose pero dejando cierto rastro. Era la creación de un espacio a través de una ausencia. Y en cierto modo, en muchas de sus obras posteriores, la retirada del propio artista o la mera acción del tiempo han actuado como reveladoras del sentido.

 

Ricardo Calero ha dejado hacer a la tierra, a la intemperie y al tiempo. Así sucedió con los dibujos abandonados y recuperados del Monte Taunus, en Alemania –acción del año 2001 que planteó un trueque simbólico con la Naturaleza–, o con los papeles y letras que sembraría más tarde en las tierras de Fuendetodos, junto a la casa natal de Goya. Serían estos trabajos ejemplos de lo que el artista llama “natural exterior”, y que desarrolla junto a los que denomina “natural interior”, donde la presencia humana y el compromiso social tienen un papel primordial. Encajaría en este segundo capítulo el proyecto “Latidos del Tiempo”, compartido con el fotoperiodista Gervasio Sánchez, o las acciones desarrolladas durante siete años en el Cabo de Gata, donde esparció pasaportes sobre las olas del mar, aludiendo así al problema de la inmigración.

 

 

 

 

El agua, la tierra, elementos fértiles pero paradójicos, han seducido necesariamente a este artista. Él también se muestra mediador, a su imagen. Mediador y casi transparente.  

 

Las piezas de la serie “Bautismal” se crearon en Albarracín con la ayuda del río Guadalaviar. Se trata de un excelente ejemplo de “natural exterior”. Calero introduce en el agua sus lienzos, algunos bastante grandes, y deja que el río –las plantas que en él se agitan o los sedimentos que transporta– los trabaje sin prisa. El aflorar de letras y palabras, previamente grabadas, pero ilegibles al principio, marcará el tiempo de rescatar el lienzo de las aguas. Las palabras claves en el universo de Calero son pocas y leves, como los primeros pasos del lenguaje –NADA, DESEOS, SIEMPRE…–, siendo necesario despertarlas para descubrir su sentido. El agua se manifiesta aquí signo sacramental, agente eficaz, en términos teológicos. El Bautismo representa un segundo nacimiento, mediación entre lo existente (oculto) y las palabras (reveladoras). Los lienzos resultantes son, a la vez, puro proceso y su representación, y se dirían predispuestos a regresar al río. Tal como dice Ángel Antonio Rodríguez, “una vez más, la naturaleza abraza al azar, y el azar es controlado (…) mediante intervenciones previas que, en esta ocasión, desvelan palabras, nacidas del silencio para rubricar la acción efímera”.

 

A hilo de un texto de Heidegger, Fernando Castro Flórez habla de la “serenidad” como virtud de Ricardo Calero. Esa serenidad tiene su reflejo físico en sus “Gotas de Vida”, un mínimo esencial de significado acuático, a un tiempo perfecto y móvil. Cuando Calero maneja las imágenes de las gotas (producidas en cristal) y de las manos, alude a la historia privada de la humanidad (sudor o lágrimas), y alude a un quantum de energía significante, que permite, con su evaporación, lubricar la paradoja de la existencia. En este caso, el agua nos conduce al concepto de “natural interior”. Esta serie debe vincularse a las acciones del Cabo de Gata y a la emotiva instalación “Sueños Azules” presentada en la Expo 2008, en Zaragoza. Los anzuelos de los que cuelgan las gotas denuncian el reparto desigual del agua y, en un juego simbólico, transforman a ésta en representación del deseo. Deseo indistinguible del sufrimiento humano.

 

       Ambas series, Bautismal y Gotas de Vida, están estrechamente relacionadas, no sólo en su gestación, sino también en sus propios procedimientos, del mismo modo que lo están los mundos del “natural exterior” e “interior”.

12/09/2010 18:42 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

JAVIER JOVEN, PREMIO IBERCAJA 2010

El jurado ha fallado esta mañana el “Premio Ibercaja de Pintura  Joven 2010”, es la tercera edición nacional, que tiene como objetivo apostar por el arte emergente, apoyando a los artistas jóvenes en el inicio de sus carreras. El artista zaragozano Javier Joven Araus ha resultado ganador  con su obra  “Retrato del artista seducido”. Una obra realizada con pintura acrílica sobre lienzo, de 195 x 195 cm, que es un autorretrato del pintor.

 

El premio está dotado con un fondo de 60.000 euros; de ellos, 12.000 se destina a la compra de la obra ganadora y el resto, a adquirir otras piezas entre las seleccionadas por el Jurado.  En esta ocasión se han presentado 84 obras de artistas menores de 35 años, de las que se han seleccionado 31 piezas y se han comprado siete además de la obra ganadora.

 

Con este concurso Ibercaja se reafirma en su vocación de ser un referente nacional para el arte joven, un arte plural y en constante transformación, con las más diversas técnicas y tendencias, reflejo de la sociedad en que vivimos. El jurado encargado de la selección ha estado formado por Juan Manuel Bonet, Fernando Alvira Banzo, Joaquín Escuder Viruete, Ricardo García Prats, José Luis Lasala Morer, Juan Carlos Sanchez Bielsa y Rosario Añaños Alastuey.

 

Javier Joven Araus (Zaragoza,1976) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia (1999), donde también obtuvo el Diploma de Estudios Avanzados en el año 2003. Ha completado su formación con un beca de Erasmus en Venecia, y  el cursó Maestría en  Arte y Cultura de Iberoamérica, en la Universidad Politécnica y Artística de Asunción, Paraguay, en el año 2006. Actualmente compagina su trabajo artístico con el de la docencia en un centro de educación secundaria de Zaragoza. El joven artista ha realizado varias exposiciones individuales, entre las que destacan las realizadas en la galería Pepe Rebollo, el Monasterio de Veruela y el Museo del Barro-Centro de Artes visuales en Paraguay,  y colectivas, como las realizadas con la Casa de Velázquez en Paris y Nantes, entre otras. Su trabajo ha sido merecedor de becas y premios. [Esta información es de Prensa de Ibercaja]

 

UN PIONERO DE LA DECORACIÓN MODERNA

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[El palacio de Montemuzo recupera la trayectoria del dibujante Antonio Ruiz Asensio, que trabajó en Loscertales y en Maruvik y realizó una valiosa labor de intervención global en fachadas e interiores.]

 

Antonio Ruiz Asensio (Zaragoza, 1922) está viviendo un auténtico sueño: el palacio de Montemuzo acoge desde esta tarde una exposición de sus trabajos de decoración integral que realizó desde los años 40-50 hasta que se retiró. "En esta exposición, que se la debo a la generosidad del pintor y escritor Eduardo Laborda y del Ayuntamiento de Zaragoza, solo recoge una parte mínima de mi trabajo: he trabajado mucho en esta vida, primero como mecánico y luego como dibujante". La trayectoria de Ruiz Asensio está ligada a su gran amigo y socio Julio Martínez Palacín: juntos coincidieron en varias empresas; durante quince años como dibujantes de muebles y de interiorismo para Loscertales y, a partir de los años 60, en Maruvik, proyecto al que se sumaron otros dos socios: Victoriano Poblador Lozano y Carlos Martínez.

La exposición ’Zaragoza años sesenta’, sin embargo, solo recoge obras suyas, las que su esposa Carmen Garrido guardó como oro en paño en un armario de su casa. Ruiz Asensio se define como "dibujante e inventor" porque el dibujo ha sido la razón de su vida y la invención una constante: con Julio Martínez, inventó en 1957 y 1958 dos coches a partir de una vespa y de una lambretta. Su hija Celia conserva, enmarcado, el reportaje que les hizo en HERALDO el periodista Marcial Buj.

La cartulina negra

"En Zaragoza había muchos decoradores, y yo sentí que no podía ser menos. El dibujo era mi mundo. Me había gustado desde pequeño. Tras trabajar en Talleres Garín y Talleres Alonso, vi que había plazas en Loscertales y entré en la fábrica de muebles. Allí, con Julio, hicimos proyectos muy interesantes, entre ellos, la decoración integral de la Cafetería Las Vegas, en Independencia. Yo diseñé los mostradores de la cafetería y de la marisquería".

Antonio Ruiz Asensio se siente orgulloso de una intuición que iba a marcar su carrera: la utilización de la cartulina negra. "En eso fuimos pioneros. Había muy buenos dibujantes sobre papel blanco, pero se nos ocurrió usar el papel negro y eso asombró. Fue determinante en nuestro éxito y en nuestra independencia posterior -señala-. Julio trabajaba los espacios interiores y yo las fachadas y los diseños de muebles. El secreto de una fachada es la elección de una buena perspectiva y un buen contraste de luz".

Con todo este bagaje, el equipo de Maruvik realizó el ’zócalo urbano’ (como dice la historiadora del arte María Luisa Grau) de establecimientos como el Banco Agrícola de Aragón, la tienda Escolá, Sastrería Gazo, Bombonera Loto, Tintorería Los Alemanes o un proyecto tan fascinante, en su límpido acabado, como el Restaurante el Parador de Ágreda (Soria), por citar obras cuyos dibujos se exponen en la muestra.

Una de las características de las acuarelas y los gouaches sobre cartulina negra es la minuciosidad de detalles, la sutileza del trazo y de la tipografía, la elegancia, el sentido de modernidad, cierta atmósfera norteamericana y una leve inspiración racionalista e incluso art decó. Maruvik "determinaba desde la organización espacial, hasta la colocación de los puntos de luz, el diseño de las escayolas decorativas, el color de las pinturas, el cortinaje y tapicería, los elementos decorativos y la distribución del mobiliario, diseñado por ellos mismos", señala María Luisa Grau en el catálogo.

"A mí me encanta Velázquez y el Goya retratista, pero nosotros fuimos autodidactas. Julio y yo hablábamos mucho: éramos socios, buenos amigos y nos compenetrábamos", dice Antonio, con un leve hilo de voz. Eduardo Laborda -que ha recuperado su obra, como antes recuperó la de Luis Germán, Manuel Bayo Marín o Pedro García Aznar- afirma: "El trabajo de Antonio Ruiz Asensio por su carácter anónimo o marginal tiene las características del arte de vanguardia. Había pasado inadvertido y ahora está de moda el diseño de los 60-70 de nuevo por su carácter ultramoderno, en muchos aspectos. Antonio Ruiz Asensio es un pionero de la decoración moderna, y esta muestra es una prueba de ello".

*Publiqué este artículo ayer en Heraldo de Aragón. La fotografía la tomó el pasado lunes Esther Casas en el domicilio de Antonio Ruiz Asensio el lunes por la tarde.

09/09/2010 00:56 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

UNA BICICLETA MUY ESPECIAL

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Recibo esta carta de una persona muy especial, Kenia Celma Noguera, hija de la inolvidable Gema Noguera.

“Cuando mi madre restauró la antigua Fábrica Noguera, entre las ruinas nos encontramos esta bici. Y fue un símbolo para la galería. Cuando abríamos la dejábamos aparcada en el puente y cuando la galería estaba cerrada, la quitábamos. Ahora siempre está en la puerta y nunca sale de la sala pero siempre que la veo me acuerdo cuando volvía de Barcelona y pasaba por el puente. Sabía que si la bici estaba fuera podía parar porque la galería estaba abierta y si no estaba pues directamente me iba a buscar a mi madre a otra parte”.



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