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04/11/2009

VIAJE A DUBLÍN, ENTRE AMIGOS

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SEMANA DE LETRAS EN DUBLÍN

Mochilas y maletas. Geografías Mutantes

Del 5 al 7 de noviembre

P R O G R A M A | P R O G R A M M E

All events will take place in Café Literario, Instituto Cervantes Dublín.

Lincoln House, Lincoln Place, Dublin 2, Ireland. Tel:+353 1 631 15 00 | http://dublin.cervantes.es

En español e inglés con la traducción simultánea.| In Spanish and English with interpreting available.

j u e v e s | t h u r s d a y 5 / 1 1

6.30 pm.

Mochi las y maletas : Aper tura | Opening

Ana Mar ía Matute * Pedro Sorela * Mary O’Mal ley

Moderates : Phi l ip Johns ton

R e c e p t i o n | Cour t e sy of the Embas s i e s of Chi l e , Mexi co and Argent ina

v i e r n e s | f r i d a y 6 / 1 1

10.30 am.

Una maleta para una i s la | A Sui tcase for an Is land

José Carlos Llop * Zoé Valdés * Carme Riera * Daniel Sarasola

Moderates : Al i son Ribei ro de Mene z es

2.30 pm.

Proyección del documental| Documentary Screening

Even the Olives Are Bleeding. The Ir i sh in the Spani sh Civi l War

Re p o r t e r : C a t h a l O’ S h a n n o n . Pr o d u c e r : Jo h n Ke l l e h e r, RTÉ. 1976

4 pm.

Mig raciones , exi l ios | Mig rat ions , Exi le

Antón Cas t ro * Mar i fé Sant iago Bolaños * Mar ina Oroza*

José F.A.Ol iver * Gerald Dawe

Moderates : Cather ine O’Leary

s á b a d o | s a t u r d a y 7 / 1 1

12 pm. l i t e r a r y b r u n c h

Retorno y escr i tura | Return and Wr i t ing

Mar ía Fasce * Luisa Etxenike * Jul io Espinosa Guer ra *

Claire Kilroy

Moderates : Félix Romeo

In association with: Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas * Poetry Ireland *

Ireland Literature Exchange * University College Dublin * NUI Maynooth * Trinity College

Dublin * Goethe Institut * Embassy of Mexico * Embassy of Argentine Republic * Embassy

of Chile * Embassy of Spain in Ireland. (He tomado esta foto de aquí:

http://www.unllocunmon.com/blog/images/dublin.jpg)

La directora del Instituto Cervantes de Dublín es la poeta Julia Piera.

04/11/2009 14:32 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 2 comentarios.

HOMENAJE A LOS HERMANOS ARGENSOLA

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18, 19 y 20 de noviembre de 2009

Huesca. Salón de Actos de la DPH. Porches de Galicia, 4

Barbastro. Salón de Actos de la UNED. Argensola, 60

 

 

JORNADAS

DOS SOLES

DE POESÍA

Lupercio y Bartolomé

Leonardo Đ Argensola

450 años

 

Dirección: Aurora Egido. Coordinación: José Enrique Laplana

 

Huesca, 18 de noviembre

19:00 horas. Recepción de los asistentes e inauguración

Conferencia inaugural: Sátiras y discursos de los Argensola

Lía Schwartz, Universidad de Nueva York

 

Barbastro, 19 de noviembre

09:00 horas. Salida a Barbastro. Estación Intermodal de Huesca

10:00 - 11:30 horas

Los Argensola vistos por sus contemporáneos

Alberto Blecua, Universidad Autónoma de Barcelona

Las tragedias de Lupercio Leonardo de Argensola

Luigi Giuliani, Universidad de Extremadura

12:00 - 13:30 horas

Los géneros poéticos en las Rimas de Lupercio Leonardo de Argensola

José Lara Garrido, Universidad de Málaga

Bartolomé Leonardo de Argensola, poeta

Bienvenido Morros, Universidad Autónoma de Barcelona

14:00 horas. Comida. Hotel San Ramón (Academia Cerbuna, 2)

17:00 - 20:00 horas

Los Argensola y el humanismo europeo

Guillermo Serés, Universidad Autónoma de Barcelona

Recepción de la obra histórica de los Argensola

Jesús Gascón Pérez, Universidad de Zaragoza

Recepción y transmisión de la obra literaria de los Argensola

Isabel Pérez Cuenca, Universidad CEU San Pablo

20:30 horas. Salida a Huesca. Estación de Autobuses de Barbastro

 

Huesca, 20 de noviembre

10:00 - 11:30 horas

La obra histórica de los Argensola

Gregorio Colás, Universidad de Zaragoza

Bartolomé Leonardo de Argensola, poeta satírico

Maria D’Agostino, Università degli Studi di Salerno

12:00 horas

Los Argensola en Italia

María Teresa Cacho, Universidad de Zaragoza

Conferencia de clausura: Los Argensola y las corrientes poéticas de su tiempo

Antonio Pérez Lasheras, Universidad de Zaragoza

*Con su gentileza habitual, José Ángel Sánchez me ha mandado el programa de estas Jornadas dedicadas a los hermanos Argensola, que coordinan Aurora Egido, esa mujer incansable que mezcla la erudición, la ciencia y la pasión, y José Enrique Laplana, un gran conocedor de la literatura del Siglo de Oro. En la foto, un retrato de Bartolomé de Argensola.

04/11/2009 11:02 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

03/11/2009

PARAÍSOS DE TERESA GARBÍ

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En Montanejos, una población castellonense del Alto Mijares encajada entre montañas, hubo un rey moro que descubrió que una de las fuentes poseía propiedades especiales. Decidió construir allí un balneario con el que pretendía favorecer la belleza de sus favoritas. Montanejos es un enclave acogedor que te hace pensar en Panticosa. Desde hace algunos años tiene una vinculación muy especial de intercambio turístico y cultural con Rubielos de Mora, uno de los pueblos más hermosos de Aragón por el trazado medieval y armonioso de sus calles, por su atmósfera de leyenda. Rubielos siempre ha tenido una inclinación por la creación: allí nació Salvador Victoria e intuyó, en un taller de ebanistería, la luz herida de los colores y las formas; allí trabajó durante muchos años Pepe Gonzalvo, el escultor y dibujante de trazo bravo y expresivo que ha sembrado de esculturas de inspiración popular y campesina la provincia de Teruel y cumple 80 años. Todos los veranos, con su mochila, su cámara de fotos y sus cuadernos de campo, el escritor José Gimenez Corbatón anda y desanda su orografía en busca de historias y de la épica de la memoria. La persona clave en ese intercambio entre Montanejos y Rubielos es Teresa García Ruiz, que un día decidió cambiarse el apellido y adoptar el de su pico favorito: Garbí. Teresa Garbí ha redactado manuales de literatura, ha hecho su tesis sobre ‘Mujer y literatura’, y escribe libros deliciosos, de arte y viaje, como ‘Leonardo Da Vinci: Obstinado rigor’ (DVD, 2009). Vive y trabaja en Valencia, pero siempre retorna a sus raíces: a la Zaragoza del cierzo en que nació, a Benasque, donde es una de las animadoras de sus premios literarios junto a su marido Ángel López, o a Rubielos de Mora, ahí donde el silencio habla al Mediterráneo, donde el paisaje se vuelve residencia en el paraíso.

*La foto es de Nina Leen. Apareció en 'Life'.

03/11/2009 10:19 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

02/11/2009

FESTIVAL EÑE DE ARTES Y LETRAS EN MADRID

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Eñe. Revista para leer crea Festival Eñe, un acontecimiento literario anual que tendrá lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el 13 y 14 de noviembre


El Festival Eñe reunirá a más de 70 escritores, artistas y creadores que participarán en un programa de más de 60 actividades que incluye conferencias, mesas redondas, talleres literarios, conciertos, actividades infantiles, exposiciones, performances, proyecciones, firmas de libros, cine y lecturas


Javier Cercas, Álvaro Pombo, Jorge Herralde, Bernardo Atxaga, Sr Chinarro, Leopoldo María Panero, Ray Loriga, Agustín Fernández Mallo, Chema Madoz, Guillermo Fadanelli, Vicente Molina Foix, Antonio Gamoneda, José Luis Cuerda, Esther Tusquets, Julio Llamazares, Rodrigo Fresán, Gabriela Wiener, Alberto García-Alix, Eduardo Arroyo, Fernando Savater, Fernando Iwasaki, José Luis Borau, Soledad Puértolas, Manuel Vilas y Andrés Barba, son algunos de los autores que participarán en el Festival


Los creadores compartirán con el público sus gustos, aficiones, lecturas y pasiones en un encuentro que tomará todas las plantas del Círculo de Bellas Artes

Durante el festival se hará público el nombre del ganador y los finalistas de Cosecha Eñe 2009, el galardón literario que la revista entrega anualmente. Este año se han recibido más de 2000 relatos procedentes de 30 países


El Festival Eñe cuenta con la Comunidad de Madrid, el Ministerio de Cultura, la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, Ministerio de Educación y Leer.es. Los socios protectores son BBVA, Fundación Santander, Telefónica e Iberdrola

Para acreditarse como prensa, concertar entrevistas o solicitar información contactar con el Dpto. de Comunicación de La Fábrica: 91 298 55 11 / 13

 mgonzalez@lafabrica.com jherrero@lafabrica.com 

Compra de entradas: www.entradas.com 


Más información en la nueva web de Eñe www.revistaparaleer.com y en la web del Círculo de Bellas Artes, www.circulodebellasartes.com 

LUNES, 1 DE NOVIEMBRE DE 2009

Eñe quiere llegar a nuevos públicos. Crear debate. Hablar de literatura. Por ello La Fábrica y el Círculo de Bellas Artes ponen en marcha el Festival Eñe, un acontecimiento anual que nace con la ambición de convertirse en el festival de literatura de Madrid y que reunirá a más de 70 escritores, creadores, editores y músicos para hablar de libros y para dar el protagonismo tanto a éstos como a los lectores.

El Festival Eñe se celebrará durante un fin de semana intenso: el viernes 13 y sábado 14 de noviembre. El Círculo de Bellas Artes se convertirá en el centro de la literatura, en el corazón de los libros, en un ambiente donde los escritores, los editores y los lectores disfrutarán de la palabra, los libros, las lecturas por sus propios autores, la música y un conjunto de actividades en torno al placer de leer.


Durante dos días, el Círculo de Bellas Artes concentrará gran cantidad de nombres y de actividades; conferencias, talleres, música, lecturas, exposiciones, performances... Un Festival que se podrá seguir en directo y a través de la nueva web de Eñe, www.revistaparaleer.com
 

EL FESTIVAL EÑE


Más de 60 actividades han sido organizadas para llegar al público, para acercar a autores y seguidores durante dos jornadas cargadas de literatura. Conferencias, cara a cara, mesas redondas, lecturas dramatizadas, performances, firmas, proyecciones, talleres literarios, música, actividades infantiles, una fiesta. Todo tendrá lugar en un único espacio entre el viernes 13 y el sábado 14 de noviembre de 2009.

 
Las Actividades

Conferencias. Algunos de los autores más conocidos de la escena literaria como Javier Cercas, Guillermo Fadanelli, Alberto García-Alix y Eduardo Arroyo descubrirán al público sus pasiones literarias, sus costumbres, sus ideas sobre el mundo contemporáneo. Un encuentro con personajes de primer nivel.


Cara a Cara. Dos escritores y un tema de actualidad. Parejas posibles e imposibles se enfrentan y acompañan en un encuentro relajado y ameno. Estos son los ingredientes del programa Cara a cara. Un espacio para el pensamiento y el debate en el que el público es también protagonista. Jorge Herralde, Vicente Molina Foix, James Frey, Antonio Gamoneda, Julio Llamazares, Álvaro Pombo, Ray Loriga, Rodrigo Fresán y Fernando Savater son sólo algunos de los participantes.


Conferencias Exprés
. Durante treinta minutos escritores y creadores hablarán sobre literatura y temas de actualidad. Media hora en la que descubriremos su lado más cotidiano, su otra cara. Participarán: Bernardo Atxaga, Fernando Iwasaki, José Luis Borau, Soledad Puértolas, Agustín Fernández Mallo, Sr Chinarro, Manuel Vilas y Andrés Barba.

Lecturas. Esta actividad nace como un espacio para la escucha. Durante el Festival podrán conocerse algunos de los textos en los que los escritores están trabajando de la mano de sus autores... La palabra ocupa protagonismo.


Acciones. Performances e intervenciones artísticas. Un programa que ocupará varios espacios del Círculo donde se disfrutará de los nuevos trabajos de algunos de los performers más interesantes como Víctor Coyote, Peru Saizprez y Monoperro.

Talleres Exprés
. El público también podrá aprender algunas de las herramientas para la práctica del cuento, la poesía, el guión, la literatura fantástica,... Ocho talleres en un formato exprés de dos horas para iniciarse en la creación literaria, con un precio de inscripción de 20€. Estos talleres se han coordinado con la colaboración de tres de las escuelas más destacadas de Madrid: los Talleres de Escritura Creativa Fuentetaja, la Escuela de Escritores, y el Centro de Formación de Novelistas.


Firmas. Los escritores participantes firmarán sus libros y se acercarán a los lectores en dos espacios habilitados para ello en el café principal, ubicado en la 2ª, y en la 4ª planta.

Proyecciones. Cine y literatura. Un programa especial organizado por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) y la Academia de Cine para acompañar esta cita literaria estará encabezado por el director de cine Rafael Azcona. Su apellido dará nombre a un ciclo donde se verán sus películas más destacadas tales como: ¡Ay, Carmela!, El Pisito o Tirano Banderas, entre otras.



Homenaje a Un perro andaluz, de Luis Buñuel. Durante el festival podrá verse parte de la exposición Un perro andaluz, 80 años después, organizada por la SECC. Ésta incluye la versión del film restaurada por la Filmoteca Española así como diferentes facsímiles de los guiones de la película. La exposición se completará con una mesa redonda en la que participarán Amparo Martínez Herranz, Agustín Sánchez Vidal y Manuel Gutierrez Aragón.

Música. El Festival también es Fiesta. Un programa de conciertos durante los dos días del festival será la excusa para celebrar esta fiesta de la literatura. Podrá verse a Josele Santiago y sus Menudencias, Fernando Alfaro, Maderita, Coralie Clément o Dj Dr. Volcán, entre otros.


La Librería. El Festival contará con una tienda en la que poder ojear y adquirir ejemplares de los autores participantes así como un café que actuará como punto de encuentro de autores y público.



Fiesta. Se celebrará el viernes 13 y durante la misma se desvelarán los nombres del ganador y finalistas de Cosecha Eñe 2009, galardón que entrega anualmente la revista. Este año ha contado con la participación de más de 2000 relatos procedentes de más de 30 países entre los que se encuentran: Alemania, Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, Estados Unidos, Francia, Marruecos, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Reino Unido, Uruguay y Venezuela.


Actividades infantiles. Talleres, cuentacuentos, sorpresas y mucho más para los más pequeños. Los padres podrán disfrutar del Festival Eñe mientras los pequeños también participan en él.


Patrocinadores y colaboradores

El Festival Eñe cuenta con el patrocinio de la Comunidad de Madrid, Ministerio de Cultura, Ministerio de Educación y Leer.es. Los socios protectores son BBVA, Fundación Santander, Telefónica e Iberdrola. Los socios colaboradores son la SECC, Radio 3, Illy y Calle 13.

Los proveedores oficiales son: Librería Antonio Machado, Vitra, Cromotex, Brizzolis e Intervento. Como medios e instituciones asociados cuenta con Instituto Cervantes, Gremio de Libreros de Madrid, El Volcán, Radio Círculo, Notodo.com y Notodotv.com.

Toda la información del festival en www.revistaparaleer.com 


Una web renovada y con mayor contenido que, a su vez, busca la participación del lector es la que presenta Eñe. Revista para leer. Una web que lo cuenta todo y que sigue la actualidad del mundo literario a través de su Agenda mensual y de la sección Noticias.
Desde www.revistaparaleer.com se puede acceder a otros contenidos audiovisuales donde diferentes escritores hablan sobre su trabajo o leen extractos de sus libros favoritos.

Otras secciones de la web son aquellas que se centran en los gustos no literarios de autores y personajes del mundo de las letras. En Las listas de Eñe pueden verse las playas favoritas de Cristina Peri Rossi; Qué está leyendo se centra en mencionar brevemente el libro de cabecera de un autor o editor; Me gustó es un espacio para quien navegue por la web y quiera destacar un ejemplar que le haya resultado interesante. En la red, rastrea Internet para buscar historias, relatos, novedades y rarezas que Eñe quiere compartir con sus lectores.

Eñe. Revista para leer también tiene versión on-line. Ofrece al lector la posibilidad de poder ver el contenido completo de todas las revistas editadas hasta el momento a través de su página web. Para ello se proporcionará una contraseña al suscriptor de Eñe. Éste puede elegir serlo sólo de la versión on-line o de la revista en papel, que además dé acceso a la versión digital.


Eñe quiere escuchar lo que los editores piensan, dónde se esconden, qué leen, qué hacen cuando no leen... En sus blogs, los protagonistas son los que están detrás de los libros. Pilar Reyes, directora editorial de Alfaguara y Enrique Redel director de editorial Impedimenta son los primeros en escribir en ellos.

 


¿Qué es Eñe. Revista para leer?

Fundada en 2005, recoge cada tres meses relatos inéditos de los grandes escritores españoles, latinoamericanos e internacionales. Relatos cortos creados especialmente para la revista o textos inéditos en castellano, escritos por algunos de los grandes autores de nuestro tiempo o por nuevos creadores.


Eñe es una puerta abierta a la literatura en español. Eñe es una revista trimestral y monográfica. Se edita con las estaciones del año y cada uno de los números trata sobre un tema. Desde su nacimiento, Eñe ha dedicado sus números a asuntos tan sugerentes como La Noche, La Ciudad, El Deseo, el Cine o Nueva York con textos de más de doscientos autores de primer nivel.


Cada número de Eñe está ilustrado por un artista, que crea la portada y algunas obras exclusivas para el interior. Eduardo Arroyo, Manolo Valdés, Luis Gordillo, Javier Mariscal, Alfredo Alcaín o Ceesepe son algunos de los autores de sus cubiertas, con las que cada trimestre se realiza una serigrafía, firmada y numerada.

Eñe es una revista para un idioma. Se hace en español, y se dirige a un público que piensa, vive y habla en esta lengua. Es un vínculo con el que deleitar a lectores de ambos lados del océano. Una revista para guardar.


Los espacios del Festival

Todo el edificio del Círculo del Bellas Artes estará en plena actividad desde las 17:00 horas del viernes 13 y hasta la madrugada del sábado 15 de noviembre .
Compra de entradas

A través de www.entradas.com. Precio del abono para todo el festival: 15€

Cómo llegar
Círculo de Bellas Artes
Calle Alcalá, 42 28014 MADRID
Metro: Sevilla / Banco de España
Bus: 1 / 2/ 5/ 9/ 14/ 15/ 20/ 27/ 45/ 46/ 51/ 52/ 53/ 74/ 146/ 147/ 150
Parking: Sevilla / Las Cortes

02/11/2009 14:49 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

01/11/2009

FOREGA, PREMIO POESÍA DE MIEDO

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PREMIO POESÍA DE MIEDO

para manuel martínez forega

 

Como pórtico de la sesión que, bajo el lema “Hablando de miedo”, organiza la AAE en torno a la lectura de poemas y relatos cortos de terror, el día 31 de octubre, a las 22:00 horas, en el Albergue Municipal de Zaragoza (C/ Predicadores, 70), tendrá lugar la presentación y entrega del premio Poesía de Miedo, en cuyo acto intervendrán el Viceconsejero de Cultura del Gobierno de Aragón, el Presidente de la Asociación Aragonesa de Escritores y la editora Trinidad Ruiz Marcellán.

El jurado del premio (convocado por La Casa del Poeta -Trasmoz, Zaragoza-, de la Asociación Cultural Olifante) “ha decidido” –según recoge el fallo- “conceder el Premio Poesía de Miedo al poema «El dolor de la luz», del que es autor Manuel M. Forega, en consideración a su belleza y profundidad al tratar con claro simbolismo la resignación lúcida con la que el ser humano interioriza la idea e implacable realidad de su propia muerte.”

El Premio del Público ha recaído, ex aequo, en José Javier Alfaro Calvo (Navarra), Miguel Ángel Marín Uriol (Aragón), Dolan Mor (Cuba) y Marian Raméntol Serratosa (Catalunya).

El Primer Premio está dotado con 3.000,00 € en metálico. Asimismo, el premiado y los premios del público recibirán  un certificado realizado por el calígrafo Ricardo Placed y la edición de los textos en la colección Papeles de Trasmoz. El IV Premio Poesía de Miedo está patrocinado por el Departamento de Cultura del Gobierno de Aragón, Presidencia de Diputación Provincial de Zaragoza y Ministerio de Cultura.

 

Manuel Martínez Forega (Molina de Aragón –Guadalajara-) es poeta, ensayista y traductor. Ha publicado una treintena de títulos de esas disciplinas. Con He roto el mar obtuvo el premio de poesía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 1986. En 2005 ganó el Internacional “Miguel Labordeta” con 333 días, y Ademenos (2008), su último título de poemas, ha sido reciente finalista del Premio Nacional de la Crítica 2009. También se le otorgó en 2002 el Premio Europeo a la traducción por su versión de El legado de François Villon. Preparó la edición antológica 20 poetas aragoneses expuestos, ha editado, introducido y anotado Toda la luz del mundo. Minimal love poems de Ángel Guinda, y ha traducido, introducido y anotado la única edición castellana canónica de Monsieur Teste de Paul Valéry, amén de dar a conocer en España a los poetas checos Josef Kostohryz y Frantisek Halas y la poesía del francés André Pieyre de Mandiargues.

 

 

EL DOLOR DE LA LUZ

 

En la sombra está su nombre inscrito

como un estigma que a la luz renuncia,

invisible y no obstante poderoso,

latente como el dolor que cada día,

cada día, por simple azar burlamos.

Otro día, al fin, te rendirás

a su esplendor imbatible, a los brillos

de su daga, a la final herida de su filo,

y permanecerás ahí, incrédulo,

creyendo ser un sueño fugaz

lo que no es sino la propia rigidez

de tu nombre desde ese momento

perfilado contra un fulgor inmóvil.

Y ambos serán ya uno para siempre,

ungidos a la memoria de aquellos

que dejas y se irán más despacio

(pero se irán) cediendo al vacío

otro vacío, otra asombrada oquedad

para el relámpago, para otro olvido.

 

                  **************

EPITAFIO

Si para morir he merecido la vida, deseadme mejor muerte.

*Esta foto es del fotógrafo ciego Eugen Bavcar.

01/11/2009 21:46 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

OLGA BERNAD: UNA ENTREVISTA

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Entrevista con Olga Bernad (Zaragoza, 1969), que acaba de publicar en la Fundación ECOEM de Sevilla su primer poemario: ‘Caricias perplejas’.

 

-¿De dónde sale la escritora Olga Bernad? ¿Cuál es su prehistoria? ¿Dónde ha estado todo este tiempo?

Yo llevo escribiendo casi desde que tengo memoria. A los ocho años (quizá ya intuyendo que los temas son cuatro: sota, caballo, rey y otro que no sabemos concretar) comencé una historia de mi vida. Acabé pronto, pero la intención estaba ahí. La lectura y la escritura fueron siempre una auténtica pasión para mí. De muy niña sufrí una miopía progresiva que hizo que mis padres intentasen controlar mis horas de lectura, y yo llegué a leer bajo las mantas, a la luz de una linterna. Eso y el hecho de vivir en el entorno de un barrio periférico y obrero, donde el estudio se estimulaba como un arma muy importante para defenderse en la vida, pero la imaginación excesiva y la literatura se consideraban poco menos que tonterías, me llevó a alimentar mi pasión como a una criatura que uno mantiene escondida. Quizá no creció bien, pero salió viva.         

 

-¿Cómo nace este libro, cuál es su origen?

Este libro tiene un origen bastante concreto, al menos como intención. A los treinta y ocho años me di cuenta de que nunca me había dado permiso para la poesía por puro miedo, por puros prejuicios, por pura cobardía. Me encontré por sorpresa ante un serio problema de salud y supe que me arrepentía de no haberme dado esa íntima libertad de hacer exactamente lo que quería, aquello para lo que crees que sirves. Ya había pagado todos los peajes y todo lo que escribía se me iba convirtiendo en prosa poética.  No quería simplemente contar cosas.  Quería algo que sólo podía venir a través de la poesía. Y quería mostrarla. Fue tan sencillo como dejarme hacer, después de vivir, leer y  callar durante mucho tiempo.

 

¿Por qué ese título ‘Caricias perplejas’?

Forma parte de un verso de uno de mis primeros poemas.  Empecé escribiendo sobre la belleza, qué menos, ya que había tardado tanto.  Simplemente me gustó y fue el nombre que le di a mi blog. Luego he pensado sobre ello y creo que define bien mi poesía. Creo que en una época tan poco inocente como la nuestra, estamos inmunizados contra el asombro: ni el horror, ni el sexo, ni la hipermodernidad salvaje nos sorprende demasiado tiempo, ni siquiera nos escandaliza. La única bofetada eficaz para mantener la perplejidad por un momento tal vez sea la de la belleza.  En esos pocos segundos de perplejidad se mantiene viva una cierta inocencia, una limpieza que ya no es del todo nuestra, y ese es un buen territorio para la poesía. Cuando tuve el poemario terminado, un amigo -Juan Manuel Macías, excelente poeta y prologuista del libro- me comentó que no pensase más, que ya tenía el título.  Tenía que ser “Caricias perplejas”.  Estuve de acuerdo. 

-Arranca con una cita de Luis Cernuda: “Adiós, dulces amantes invisibles, // Siento no haber dormido en vuestros brazos. // Vine por esos besos solamente; // Guardad los labios por si vuelto”. ¿Es un aviso a navegantes, a propósito de gustos o influjos, o la cita se ajusta bien al carácter del libro, que tiene algo de elegíaco, de poemario sobre la pérdida?

No, no es un aviso para navegantes. Hago pocos, o tengo muy poca intención de hacerlos. Yo misma he tenido que ir reconociendo mis influencias a medida que el poemario se convirtió en una realidad. Esos cuatro versos me encantan.  Simplemente. Admiro a Cernuda, pero también a otros muchos. Soy una apasionada del Siglo de Oro, de algunos románticos, de muchos de la nómina oficial- y no tan oficial-  del veintisiete. Pero también de los Panero (me gustan todos, hasta la madre), de ciertos poemas de Pere Gimferrer, de Gil de Biedma, de César Vallejo, de Miguel Labordeta, de Julio Martínez Mesanza mezclado con Auden, Keats y Yeats, Catulo, Safo y Arquíloco. Y otros que no nombro para no alargar innecesariamente la entrevista.

La cita se ajusta al tema.  Siento no haber dormido entre sus brazos. Es lo que nunca conseguiremos de los dulces amantes invisibles.

 

-Dices al final que ‘Caricias perplejas’ puede “leerse como la crónica de un asombro”. ¿Qué quieres decir exactamente?

Fue una conclusión que saqué al final. Como lectora del resultado. Creo que ese asombro y esa fuerza que propiciaron el comienzo del poemario siguió su propio camino y sus propias leyes, y yo me plegué a ellas y actué como cronista, cronista de sensaciones y no de hechos;  les presté una voz que yo aún no conocía, pero que estaba ahí, seguramente esperando.

 

-También lo defines como una historia de amor. ¿En qué medida lo es, realmente, y cómo debe leerse?

Es una historia de amor ficticia, lo que no quiere decir que no sea cierta, una autoficción donde el tú es una mezcla de cosas, un tú tradicional y perfecto: la figura del amado.  Ese tú perfecto como interlocutor poético es imposible de encontrar en la realidad.  Tal vez es cada lector, al que sólo puedo dirigirme a través del lenguaje amoroso. Ya digo al final que nunca pensé en la realidad, me resulta tan confusa como la teoría literaria. En cualquier caso, la literatura es construcción y, cada poema, un acto de nuestra inteligencia.  Con buenos sentimientos y buenas intenciones se puede llegar a ser muy buena persona, pero no se hacen poemas, se hacen con palabras. Debe leerse como cualquier otro poemario: con la incredulidad suspendida, y dispuestos más a sentir que a juzgar. Pero conseguirlo es tarea del escritor.  Si alguien no lo hace así, seguramente la culpa es mía.  

-En una de nuestra conversación has dicho que es como una novela con conflicto, nudo o desarrollo y desenlace.

Sí, esa especie de conflicto interno que supone la búsqueda no de algo sino de todo, de quererlo todo, de aprender y aprehender un mundo que se escapa y guardar al menos la intención en unos pocos versos, se ordenó casi como historia. Como ante todos los absolutos, nuestra pequeñez nos lleva hacia ese miserable fracaso que es la decepción.  La nada. Pero el libro termina con un adiós no del todo desolador. La búsqueda nos hace mejores, incluso aunque nadie note nada. Se escribe a solas y, en gran medida, se vive a solas. Pero la aventura interior nos enriquece.  

-¿Cuál es el tema del libro para ti: el sueño, la fugacidad de la vida, la exaltación de la pasión, el erotismo más o menos aplazado?

Vaya, me gustan todos los que nombras. Todos están en algún momento. En esa especie de trozo de camino compartido, el libro funciona como una novela río, y arrastra con él la amistad (en “Los niños perdidos”), la indefensión (“Sin ángel de la guarda en esta noche”), lo perdido (“Pequeña para siempre”), los dolores de cabeza (“Pájaros crueles”), un intento de poética (“La dureza”) y algún  arrebato incendiario, de índole más sensual que destructiva (“Miliciana”). Pero el hilo sigue, del “todo” –primera palabra del libro-  hacia la “nada”- palabra con la que termina.  

 

El primer poema ya anuncia una cierta imposibilidad, un viaje del todo a la nada, aunque si se llegase al todo parece que seguiría faltando algo. ¿La insatisfacción es el reino del poeta?

 La insatisfacción es el reino del hombre, convertir ese lamentable y maravilloso reino en poesía es la tarea del poeta.   

-El libro tiene un carácter metafórico y simbólico, a veces casi visionario, y a la vez es un libro sereno.

Uso todo lo que hay: metáforas, símbolos e intuiciones.  Serenidad es una palabra que muchos de mis lectores me repiten. Es una sensación que me acompañaba al escribir, junto con la pasión. Quizá lo mejor que encuentro para reflejar esa sensación es uno de los versos: “incapaz de pudor, ardiendo en calma”.   

 

Hablemos de tu búsqueda de un estilo: ese clasicismo personal. ¿Cómo lo concretas?

No lo concreté, al menos no previamente. Comencé a andar sin saber muy bien cuál era el camino, pero teniendo muy claro cuál no era (que no es poco). A la hora de escribir poesía, sigo el ritmo del pensamiento, no cuento sílabas, pero no evito el cómputo que traigan. Cuando comencé, mis conocimientos de prosodia estaban tan olvidados que no era capaz de hablar de cuestiones métricas muy simples.  Después de trabajar casi quince años en tareas contables, mi licenciatura en filología se había convertido en una anécdota en mi vida.  Por eso mismo, no supe ni quise evitar nada que me viniera al pensamiento con naturalidad. La música es importantísima para mí en poesía. He escrito como he querido.  A eso no renunciaré nunca. 

 

Me gusta mucho la elección del vocabulario, es muy propia. ¿Cuál es tu relación con el lenguaje?

Mi idioma es mi riqueza: lo respeto, lo cuido y lo disfruto, y también me peleo mucho con él, aunque esas peleas no las muestro nunca en los poemas.  El lenguaje es el sustituto de la realidad más potente que hay.  Pero es muchas más cosas.  Dicen que, a un tonto, vale más contarle una cosa que hacérsela vivir.  Yo quiero vivir y contarlo, porque lo quiero todo, claro.  Algo así intento expresar en “Distinto amor”.

 

¿Qué pasa con internet y la poesía? ¿Es ahora internet un vehículo inesperado para la divulgación de la poesía? Cuéntanos tu propia experiencia.

Pues yo creo que con internet y la poesía pasa casi lo mismo que con cualquier otro tema. Que hay un exceso en el que es muy difícil distinguir. Está lleno de cosas que admiro y de cosas y actitudes que odio. Pero la libertad y las posibilidades que abre son innegables. En círculos más puristas, parecen estar en contra. Quizá porque en internet el nombre hay que ganárselo y las razones para el éxito o el fracaso se vuelven mucho más incontrolables que si hablamos de cuatro editoriales y unos cuantos nombres, a los que es imposible llegar, decidiendo con quién arriesgan y con quién no. No lo sé, yo estoy completamente fuera del mundillo literario, pero empecé el blog de forma anónima y la respuesta de gente que no conocía y que, por tanto, se acercó exclusivamente por lo que leía en él, me llevó a publicar. Ya he dicho alguna vez que no creo que mis poemas ni los de nadie sean mejores o peores sobre la pantalla que sobre el papel, pero publicar es un deseo legítimo de cualquier escritor, y para mí ha sido posible gracias a internet. Y a la atención de Javier Sánchez Menéndez y el buen hacer de Abel Feu, por supuesto.  Estoy encantada de formar parte de la colección de poesía Siltolá.

 

¿En qué proyectos andas que se puedan revelar?

Bueno, ando inmersa en la corrección final de la novela “Andábata”, de la que mostré cinco o seis capítulos en el blog, y de la ordenación de las prosas. Estoy en conversaciones para publicarlos.  No tengo ninguna prisa, nunca la he tenido.

Por otra parte, sigo dándole vueltas al segundo poemario, algo más duro que estas Caricias. También voy mostrando algunos de sus poemas en el blog. Mis lectores habituales son para mí importantísimos. Tres de los nuevos poemas aparecerán pronto en una revista literaria.   

 

-Acabamos. ¿Cuándo escribes, cómo lo haces (a mano, a ordenador, corriges mucho poco), quién es tu primer lector, te acompañas de diccionarios, qué manías tienes?

Escribo donde puedo, eso me ha hecho acabar teniendo una especie de método. En casa, mis dos hijos no me dejan y siempre tengo demasiadas cosas que hacer, así que suelo aprovechar los recreos del trabajo para plantear líneas fundamentales. Es una hora a la que aún estoy fresca y “funciono” bastante bien. Cuando salgo del trabajo, a veces suelo darme una o dos horas mientras hago algo parecido a comer, antes de ir a casa. Para eso tengo que contar con la ayuda de mi familia y siento que debo aprovechar el tiempo.  Escribo, por tanto, casi siempre a mano y en cafeterías diversas.  Voy cambiando en la medida de lo posible porque muchas veces me emociono escribiendo y no quiero que piensen que tengo un novio lejano y cruel que me maltrata por vía epistolar. Luego, lo paso y corrijo en la pantalla del ordenador; para eso le quito horas al sueño, lo hago en completo silencio, cuando todo el mundo se ha dormido.  Además, procuro atender el blog con la misma política de cortesía que cuando lo empecé. A veces me acuesto a las tres y me levanto a las siete, y llevo así año y medio.  Cuando no aguante o deje de sentir esa necesidad, frenaré y punto.  

 

*Esta es una de las fotos que me envió Olga Bernad, que ya ha sido seleccionada por Ángel Guinda para figurar en una antología de poesía femenina, que aparecerá en Olifante y abarcará el período 1965-2010.  


01/11/2009 21:09 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 3 comentarios.

31/10/2009

PREMIOS Y LETRAS EN RUBIELOS, HOY

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  II  PREMIO LITERARIO Y DE INVESTIGACION “RÍO MIJARES”

 

El 31 de octubre, de 2009, se celebra en Rubielos de Mora, en el Palacio de Congresos y Exposiciones, a las 19 h., el II Encuentro entre las villas de Montanejos y Rubielos de Mora. Esta iniciativa nació para vincular más estrechamente a dos villas próximas que comparten naturaleza, población, fauna e historia, pero que pertenecen a dos comunidades autónomas diferentes.

El acto consistirá en una mesa redonda sobre la vertebración de una zona turística --la del alto Mijares--, en la que intervendrán los alcaldes de las dos villas, Ángel Gracia y Laureano Sandalinas, el Director General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, Jaime Vicente Redón, el Diputado de las Cortes Generales, Miguel Barrachina, la periodista Mara Calabuig y el escritor y periodista Antón Castro. A continuación se entregarán los galardones del II Premio literario y de investigación Río Mijares, convocado por las dos villas. Para finalizar el encuentro actuará la Banda Municipal de Rubielos de Mora.

31/10/2009 01:37 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

30/10/2009

EL VALOR DE LOS ADVERBIOS

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Anda por ahí un editor infatigable, poeta a su vez y animador cultural desde su sello Eclipsados, que se llama Ignacio Escuín Borao. Es turolense y del Real Zaragoza, y el veneno de la literatura impregna sus venas. Milagrosamente –el hombre es un milagro químico que sueña-, descubre jóvenes, publica a escritores de aseado currículo y a algún que otro consagrado como Ferrer Lerín, el ornitólogo que atrapa las metáforas bajo los cielos de Jaca. Un día, al empecinado Escuín le llegó un curioso borrador: ‘No hay adverbio que te venga bien’ de Jesús Marchamalo y Mario Merlino. Marchamalo, madrileño y embrujado por todos los secretos de los libros y sus autores, había escrito un conjunto de textos sobre el lenguaje, la pasión por las palabras y la tentativa, casi imposible, de decir el exacto nombre de las cosas. Merlino, traductor de Lobo Antunes y rapsoda pasional, había redactado un juego de divagación sobre el lenguaje, donde reivindica su modulación, su música, la capacidad de la traducción, la palabra como ser vivo. Habían unido sus textos en un libro menudo, intenso, que apetece leer porque habla de la identidad, del placer, de la vida, y a la vez hurga en un delicioso y humanísimo anecdotario de Clarice Lispector, Salinas, Cortázar, Juan Ramón Jiménez o aquel Italo Svevo, que recibía lecciones de inglés de Joyce y acabaría por tocar el violín. Ese libro se enriqueció con unos dibujos de Isidro Ferrer. Lo coges en la mano y es una pieza con alma, con rebeldía, una invitación a la libertad. Ahora es, más que nunca tal vez, cuando debemos decir el exacto nombre de las cosas. Estamos en una crisis profunda, y no sólo económica: España ha perdido el respeto a sus ciudadanos, a lo público y a la democracia, y corre el peligro de transformarse en una cloaca. Ante el mangoneo no hay adverbio que valga. 

*Esta foto es de Sergio Larrain.

 

30/10/2009 09:12 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 2 comentarios.

27/10/2009

'EL ÁRBOL AUSENTE' / 2

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Se me ha colado una falta en el encabezamiento: ‘El árbol ausente’. No puedo corregirla. Aprovecho para colocar una nueva foto, en este caso de una niña en el agua del gran Alfred Eisentaedt.

27/10/2009 12:10 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

'ÉL ARBOL AUSENTE': CATHERINE FRANÇOIS

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Dos fragmentos de 'El árbol ausente' de Catherine François (París, 1953), traducida y prologada por su compañero Santiago Auserón. El libro acaba de aparecer en Demipage.

1

 

No recuerdo el lugar donde vivía antes de llegar a la colonia de Campo Redondo. El día de la mudanza, el vigilante nos explicó que el nombre venía de la forma de los campos sobre los que había sido edificada. Añadió que en otros tiempos los campesinos de la región dejaban pacer a su buey atado a una estaca, de modo que el recorrido del animal delimitaba sus propiedades. Al principio el nombre me pareció extraño. Lo pronunciaba de un tirón, sin detenerme a imaginar un campo redondo. Lo ensayaba en diferentes tonos, como si fuera un cuerpo desnudo al que tuviera que vestir con varios trajes antes de encontrar el que mejor le sentaba. Lo cantaba con el soniquete de dar la vez en los juegos, imitando tanto la voz de los payasos como la declamación de los cantantes de ópera, y el nombre, al escapar de mi boca, tomaba la forma inaudita y cambiante de una nube. Cuando me acostaba lo repetía con los ojos cerrados, con una voz íntima que me daba la impresión de pronunciar las palabras en el interior de una iglesia, donde resonaban como un encantamiento solemne que acababa por fundirse con la noche misma al acercarse el sueño. Luego, el nombre perdió su carácter insólito para convertirse con el tiempo en un lugar cuyos límites también tenían nombres, surgidos espontáneamente en los juegos de los niños, como en el centro de un corro.

 

*

 

Vivo en la colonia de Campo Redondo, calle de los Bueyes, número 2, primer piso. No me dejaron salir sola hasta que aprendí a escribir mi dirección correctamente. Mis primeros amigos fueron los niños del tercero, Iván y Nicolás, cuya hermana, Ana María, tenía edad de trabajar, y Cristián, que vivía en el bajo. El nuestro era el primero de una serie de edificios contiguos con fachadas idénticas que se sucedían sin interrupción a lo largo de toda la calle. Estaban comunicados por un corredor subterráneo, que daba acceso a los sótanos, al cual se bajaba por unas rampas situadas junto a las puertas principales.

Por favor cierren la puerta. Mirando la puerta del sótano me preguntaba cómo podía parecer tan serena, cuando cada vez que cruzaba su umbral todo en mí se ponía a temblar. Evidentemente no era más que una cosa. Yo sabía que las cosas están siempre tranquilas, es decir, podemos dejarlas y volver más tarde para constatar que no se han movido, que conservan el mismo aspecto, ni del todo vivas ni del todo muertas. La puerta, vista desde el otro lado, desde el lado oscuro, cobraba sin embargo otro cariz. Se hubiera podido decir, incluso, que había dos puertas, aunque eso no me confortaba. Era tan difícil pensar que las cosas tienen dos caras como admitir que dos caras tan diferentes son una misma cosa. Había muchos otros asuntos que no comprendía, como por ejemplo lo que ocurría cuando la puerta se cerraba detrás de mí y me hallaba en la oscuridad completa. Era como entrar en uno mismo y no ver nada, la oscuridad era un ojo tras el párpado cerrado. El ojo de los muertos. ¿Seguía siendo un ojo el ojo de los muertos? Todo lo que sabía y todo lo que ignoraba se hallaba allí, confundiéndose en aquella masa negra, bruta e intacta. ¿Acaso era eso el vacío? Al igual que las cosas siempre tenía la misma apariencia, pero no su carácter tranquilo. Había en la oscuridad una voluntad tenaz de acapararlo todo que la hacía parecer vieja y encorvada. La sentía como una resistencia al pensamiento. Mis pensamientos eran como chispas que surgían y se apagaban súbitamente sin alumbrar. El mundo me daba la espalda, tenía un lado ordenado y otro en el que no reconocía nada, y donde ni los ojos ni la mente servían.

 

*

 

Un día me encontré con Ana María a la puerta de nuestro edificio.

          ¿Qué haces?

          Espero a alguien, me dijo sin mirarme.

          Ana María, ¿has bajado alguna vez sola al sótano?

          Bajo todas las noches la basura.

          ¿No te da miedo la oscuridad?

          Tengo otras cosas en qué pensar.

          ¿Puedes pensar a oscuras?

          No veo qué me lo iba a impedir.

          ¿Cómo es el vacío?

          No es nada.

          Pero, ¿es posible verlo?

          Si ves que no hay nada que ver, pues ves el vacío. Es como el silencio. Eso que oyes cuando no oyes nada se llama silencio.

          No entiendo cómo puede haber palabras que no sean nada.

          Son lo contrario de una cosa, como su otra cara.

          ¿Qué es lo contrario de una puerta?

          Que no hay puerta ninguna.

          ¡Pero eso no es un nombre!

          Todos los objetos tienen nombre, pero no todas las palabras representan objetos.

          Entonces las palabras y los nombres, ¿no son lo mismo?

          ¿Qué estamos haciendo en este momento?

          Estamos hablando.

          Pues para hablar empleamos palabras, hablar también es una palabra, pero no es un nombre, no indica un objeto. Cuando una palabra representa una acción se dice que es un verbo. ¿Dónde vives tú?

          En la colonia.

          La colonia está hecha de calles, en las calles hay casas y en las casas muchas puertas, todo eso son nombres comunes. ¿Cómo se llama esta calle?

          La calle de los Bueyes.

          La calle de los Bueyes es un nombre propio porque no hay más que una que se llame así.

          ¿A quién estás esperando?

          Si te respondiera con estas palabras: Espero a mi novio, emplearía un verbo y un nombre común. Si te dijera: A Juan, Juan sería un nombre propio.

          ¿Juan es tu novio?

          ¿Lo has entendido o no?

          El vigilante, ¿es un nombre propio o un nombre común?

          Es un nombre común, es su oficio.

          ¿Qué es lo que hace?

          Recoge las basuras, el dinero de los alquileres, vigila.

          ¿Tú sabes qué es el amor?

          Es un nombre.

          ¡Pero el amor no es una cosa!

          ¿Por qué no vas a jugar por ahí?

          ¿Ya te marchas?

          ¡Ahí viene Juan! No se lo digas a nadie, ¿has entendido?

 

*

 

Algún tiempo después de nuestra llegada, una familia de origen italiano vino a ocupar el piso que quedaba vacío en la planta baja. Al día siguiente, en la escalera, me encontré con Domenico, un chico de mi edad, acompañado por su hermano más pequeño, Lucio. Llevaba camisa blanca y un pantalón demasiado grande para él, sujeto con tirantes, que le daban un aire de obrero en día de fiesta. Enseguida le pusimos el apodo de Zigoto, palabra que habíamos oído decir y que no tenía para nosotros sentido alguno, pero cuya sonoridad evocaba a la vez el origen, la estatura pequeña y el carácter jovial de nuestro amigo. Él mismo lo pronunciaba imitando el acento italiano de sus padres, estirando sus tirantes, sacando pecho con orgullo, como si se tratase de un título de nobleza. Sin embargo un día vino a reunirse con nosotros en la calle, más serio que de costumbre. Nos advirtió que su padre le prohibiría jugar con nosotros si seguíamos llamándole así.

          Pero, ¿por qué?, le pregunté.

          Se ha enfadado, dice que no debéis llamarme Zigoto nunca más.

          No entiendo por qué está mal.

          Nosotros te queremos así, dijo Cristián.

          A mí me gusta ese nombre, añadió Nicolás. Zigoto sólo puedes ser tú.

          A lo mejor podríamos explicarle que es un nombre propio. ¡A ver por qué no tienes derecho a llamarte Zigoto!

          Dice que es un insulto.

El nombre, que hasta entonces nos había parecido divertido, ligero como una pluma traída por el viento de no se sabe dónde para posarse con delicadeza sobre la cabeza de Domenico, había perdido de pronto toda su inocencia, se transformó de golpe en una palabra de doble sentido, llena de misterio. Había dejado de pertenecernos, hacía resonar ahora todo aquello que no sabíamos. Miré la cara de Zigoto, buscando en la sombra que el nombre había dejado sobre él un indicio que me revelase lo que no alcanzaba a comprender. Ya no era el mismo, su rostro parecía más delgado, con las mejillas hundidas y los labios apretados. De repente me puse a pensar en Italia.

          ¿Cómo es Italia?

                    Está cerca del mar, dijo sin dejar de mirar al suelo.

 

2

 

Dentro de nuestro grupo se producían aproximaciones espontáneas que nos llevaban a formar parejas cuyos miembros variaban periódicamente. Se debían a la afinidad entre rasgos de carácter que un buen día despuntaban en dos de nosotros, o al interés que poníamos en un mismo juego hasta que pasaba de moda para dejar sitio a otro. Yo había observado que esos acercamientos no se producían nunca entre miembros de una misma familia y rara vez entre aquellos que vivían en la misma planta. Sabíamos que había otra suerte de parejas, pero las nuestras no se parecían a ellas en modo alguno, porque nunca duraban mucho tiempo y podían admitir, llegado el caso, un tercer miembro. No obstante, en los tríos que se formaban tras la desintegración de otra pareja, o porque las reglas del juego así lo requerían, el recién llegado podía quedar un poco al margen, o terminaba por unirse más íntimamente a uno de sus dos compañeros, mientras que el otro no tardaba mucho en alejarse. Con el tiempo adquirí la convicción de que nuestras relaciones obedecían a una ley natural parecida a una danza, que hacía y deshacía la amistad siguiendo un ritmo imprevisible.

 

*Hace algunos años entrevisté, a doble página, a Santiago Auserón para ‘Heraldo’. Hablamos de su infancia en Zaragoza, de su pasión por la música y los poetas, de los ritmos y de los estribillos, y de su mujer Catherine François, que había escrito un precioso libro ‘El árbol ausente’ en francés. Se publicó en 2004 y ahora Santiago lo prologa y lo traduce para el sello Demipage. Gentilmente, me han enviado este fragmento. ‘El árbol ausente’ es una evocación en la periferia parisina y una narración presidida por el embrujo del lenguaje. Estos son dos los primeros capítulos del libro. La foto es del fotógrafo parisino Willi Ronis, fallecido hace muy pocas semanas.

27/10/2009 10:39 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

26/10/2009

RETRATO DE KAREN BLIXEN

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Blixen, tan delgada

 

Por JESÚS MARCHAMALO

Tuvo, ya de mayor, un novio, o un amante, lo que fuera. Un joven poeta pálido y torturado a quien contaba historias seductoras y a quien un día obligó a grabar, como muestra de amor, un corazón con sus iniciales en la corteza de un árbol. Y años más tarde, cuando la abandonó, o lo que fuera, llegó en coche al lugar, distinguida como una de las princesas de los cuentos, con su chofer y un hacha. Señaló el árbol de lejos, y fumando indolente, vio cómo lo talaba.

Era alta, elegante, caprichosa, y delgada, delgadísima con sus brazos de alambre. Tanto que al final de su vida, tras una operación grave de estómago, comía apenas ostras, siempre con infinita, aristocrática desgana, y un par de espárragos servidos con champán. Así que hay fotos suyas en las que muestra un aspecto ligeramente cadavérico, una elegante y enigmática decrepitud: la piel pegada, el pelo recogido, la mirada llorosa, alucinada, y los ojos hundidos en las cuencas. Unos ojos volcánicos, de cierta malignidad provocadora, de esos negros intensos en los que se confunde, negra, la niña. Y la pupila, negra.

Tuvo, como se sabe, una granja en África, a los pies del altiplano de Ngong, en la que vivió diecisiete años plantando café, matando leones o viendo cómo los mataban, y organizando picnics en la sabana a los que llevaba  cubiertos de plata, vasos de cristal bueno, sus mejores sombreros y un gramófono en el que escuchaba a Schubert, todo el tiempo, sobre un coro persistente, inaudible, de rugidos, gañidos, trinos, aullidos, truenos… Allí aprendió a contar historias que inventaba. Los indígenas, alrededor del fuego, escuchaban al ama blanca, fascinados, con la voz impostada, susurrando, decir con los ojos exageradamente abiertos: “Hubo una vez un hombre que tenía un elefante con dos trompas… “

Volvió a Europa arruinada, divorciada y enferma, arrastrando los restos del naufragio: algún mueble, unos pocos libros, un revólver de cachas nacaradas, y una elegante sífilis prêt à porter de la que se curó con el tiempo, pero de la que siguió presumiendo hasta su muerte.

Se buscó un seudónimo, Isaac Dinesen, y se dedicó a escribir. Tan bien, que cuando a Hemingway le concedieron el Nobel, lo primero que dijo es que debía de haber sido para ella. Una noche estuvo con Marilyn Monroe en Nueva York, cenando ostras y espárragos, excéntrica y difícil, con uno de sus turbantes y un bolso en el que habría entrado ella misma plegada.

Pasó el resto de su vida montando en bicicleta, con el pantalón sujeto con horquillas, bañándose en agua caliente –las criadas debían subir baldes de agua por una estrecha escalera- y escuchando a Schubert.

Fumó hasta el final, de forma compulsiva, más de cuarenta cigarrillos diarios. Y murió en su casa, arriba, con un jarroncito rojo en la mesilla donde ponía la rosa fresca que un admirador, cada mañana, le enviaba.

 

 

*Este retrato de Karen Blixen, más conocida literariamente como Isak Dinesen, pertenece al libro ‘44’ que publicará en breve Siruela.

 

26/10/2009 17:18 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 3 comentarios.

24/10/2009

ESPÍAS: EL OTRO OFICIO MÁS VIEJO DEL MUNDO

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El historiador aragonés Diego Navarro publica el estudio totalizador ‘¡Espías! Tres milenios de información y secreto’ en el sello Plaza & Valdés

 

A Diego Navarro (Zaragoza, 1972), profesor del departamento de Biblioteconomía y Documentación en la Universidad Carlos III de Madrid, le han atraído desde niño “los asuntos relacionados con la seguridad y la defensa, con la historia militar y con la vida castrense”. Eso le ha llevado a dirigir el Instituto Juan Velázquez de Velasco de investigación en inteligencia para la seguridad y la defensa, y a la redacción de un ambicioso libro, ‘¡Espías! Tres mil años de información y secreto’ ((Plaza y Valdés, Madrid, 2009; 510 páginas) en el que traza “una panorámica histórica de la acción de la inteligencia, no sólo del espionaje, en todos los ámbitos de la acción del poder”.

Para Diego Navarro los espías existen desde siempre. “Son una constante atemporal. En cualquier época, lugar y bajo cualquier tipo de organización o régimen político la necesidad de obtener información, secreta, reservada o abierta, que mejorase las capacidades militares y aumentase las ventajas económicas o políticas y diplomáticas, fue consustancial a la Historia de la Humanidad”, explica. Este libro dividido en cinco partes, que incluye una conclusión final o corolario, intenta responder a esa “atracción por lo oculto, por el misterio morboso de una actividad que, según un viejo dicho, es la segunda profesión más antigua del mundo” porque siempre ha sido necesario “afrontar necesidades de información de las carencias, de las capacidades y de las intenciones tanto de enemigos como de posibles aliados. De ahí la célebre expresión del Duque de Wellington: ‘Conocer con anticipación lo que hay al otro lado de la colina”.

Diego Navarro realiza un repaso histórico, aborda los métodos de trabajo, analiza “las señales, comunicaciones y documentos”, y también describe y registra la variadísima fauna del espionaje: exploradores, indígenas, ingenieros, desertores, prisioneros, embajadores, secretarios, diplomáticos, mujeres osadas o escritores. El Siglo de Oro ha sido especialmente fértil en escritores-espías. “Fernando Martínez Laínez es autor de un libro que se titula así: ‘Escritores espías’. En él se pasa revista a la clásica vinculación que han mantenido la literatura y los servicios secretos. Escritores como Geofrey Chaucer, Francisco de Quevedo, Christopher Marlowe, Daniel Defoe y, ya en pleno siglo XX, los archiconocidos como Baden Powell, Graham Greene, Ian Fleming, John Le Carré, etc., han desarrollado su labor literaria en paralelo o tras haber pasado por diversos cargos en servicios de inteligencia”. También destaca el caso de dos viajeros y escritores: “Domingo Badía, Alí Bey, y, sobre todo, el increíble Capitán Burton, políglota y ejemplo típico de oficial británico, producto de la época del Gran Juego en Asia, son realmente sorprendentes y paradigmáticos”.

El siglo XX es el siglo del espionaje “con su carga de tensiones geopolíticas, sus dos guerras mundiales. etc. Sus conflictos armados de larga duración han propiciado un punto de inflexión en la sistematización de la actividad de inteligencia. El frente secreto de la información y de los espías fue tan importante como las propias trincheras y el agente secreto constituyó un factor muchas veces determinante en la consecución de éxitos militares, diplomáticos y económicos. Además, se ha estudiado con más profundidad y detalle; conocemos más datos de los grandes y las grandes espías del siglo XX, influjo evidente también del cine y la literatura”.

 

Tecnología, amor y héroes

Diego Navarro matiza de inmediato que no hay nada nuevo bajo el sol tampoco en este tema. “Puede cambiar la tecnología. Sin embargo, los fundamentos nucleares de la inteligencia -obtener información, procesarla y tratar de alcanzar una ventaja competitiva frente al enemigo- siguen siendo los mismos que hace milenios. Y es el espía, el agente secreto, la inteligencia humana los que tan apenas han variado: ver, contemplar, obtener información sin ser visto”. Considera que el triunfo de Mata Hari (a la que califica como “una pésima agente”) y el de James son iconos que “se han mantenido imbatibles hasta nuestros días. Sigue existiendo una imagen deformada, muy limitada por estos estereotipos cinematográficos y literarios”.

Del binomio espionaje y amor destaca la historia de  La Malinche y Hernán Cortés, la del ambiguo Caballero D´Eon, agente de Luis XV, y Catalina de Rusia a mediados del siglo XVIII, y a la propia Margarita Zelle (Mata Hari) con sus numerosos amantes. “Sin embargo –dice-, me siguen despertando mucho interés los prácticamente anónimos agentes de las llamadas, en los siglos XVI y XVII, ‘inteligencias secretas’. Mi preferido es el primer espía mayor de la Corte y superintendente general de las inteligencias secretas, Juan Velázquez de Velasco, que fue nombrado en 1598 después de una larga trayectoria como militar de frontera en Fuenterrabía. También hay historias tremendas como la del espía israelí Ely Cohen, descubierto y ahorcado en la plaza de Damasco; la historia de nuestro sorprendente Juan Pujol ‘Garbo’, el único que fue condecorado por británicos y alemanes después de su exitosa acción de engaño antes del Desembarco de Normandía”.

De Aragón evoca los ‘legatus’ o enviados especiales para controlar las fronteras de Navarra, los espías de la Guerra de la Independencia y “los numerosos guerrilleros y agentes de información, anarquistas aragoneses como un primo hermano de mi abuelo, integrado en el Servicio de Información Especial Periférico dependiente del Estado Mayor Republicano durante la Guerra Civil”. 

*Uno de los retratos de Mata-Hari.

 

 

 

24/10/2009 14:32 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

23/10/2009

JESÚS MARCHAMALO HOY, EN ANTÍGONA

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Esta tarde, a las 20.00 en Librería Antígona, se presenta ‘No hay adverbio que te venga bien’ de Jesús Marchamalo y Mario Merlino, un libro que ha publicado Eclipsados en una colección preciosa y pequeña, con ilustraciones. Se trata de un viaje a través de la palabra de los dos, Marchamalo y Merlino, fallecido recientemente, que se presentó en las Jornadas de Animación  a la Lectura de Arenas de San Pedro.

 

El libro es como un diálogo entre ambos: una exaltación del poder de la palabra como ser vivo, como ser que fecunda el mundo, que duele, que exige precisión y perfección y que ilumina, un libro sobre la traducción y sobre el alma misma del lenguaje. Mientras Merlino, un excepcional rapsoda, un gran traductor galardonado con el Premio Nacional de Traducción en 2004, opta por una línea más reflexiva y a la vez indagatoria, Marchamalo cuenta cosas todo el rato, y en cada uno de sus relatos o recuerdos –sobre Cortázar, sobre Pedro Salinas, sobre Svevo y Joyce, sobre la siempre adorable Clarice Lispector, a la que nunca le veía las manos- hay una poética, una meditación subrepticia sobre las palabras.

 

En el acto de presentación participarán Jesús Marchamalo, que publicará en breve un libro sobre 44 escritores (me llegó ayer en pruebas de autor y es deslumbrante, una maravilla auténtica), que publicará Siruela, el editor Ignacio Escuín Borao y Antón Castro, un servidor. Había leído el libro un par de veces, lo he vuelto a releer esta mañana temprano y me sigue pareciendo una pieza juguetona, inspirada, llena de recovecos. Por mi condición de gallego sentimental, mi pasión por la bella e indómica Clarice al margen, me gusta mucho la historia de Enrique Vila-Matas, aficionado a lo excéntrico, los bordes, lo periférico, que cuenta que siempre estuvo enamorado de una niña a la que le mandaba poemas de Luis Cernuda que hacía pasar por suyos. Un día la chica le dijo que tenía otro novio, pero que escribía muy bien. Enrique dejó caer dos lágrimas, “una por cada fracaso”. El libro enhebra bellas enumeraciones y curiosidades del lenguaje, y recopila títulos estupendos. Se trata de un libro para llevar en el bus y para releer una y otra vez con una sonrisa en los labios.

*En la fotografía, una Clarice Lispector que sí deja ver sus manos. [Marchamalo dice que la autora de 'La pasión según G. H.' nunca deja ver las manos.]

23/10/2009 11:03 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

CON ÓSCAR SIPÁN EN 'LA LIBÉLULA'

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Ayer por la tarde participé con Óscar Sipán en el programa ‘La Libélula’ de Radio Tres, que se grabó en la sede de Aragón Radio. Sus responsables son Juan Suárez, un enamorado absoluto de la literatura, un senderista de voces y asombros, y María José Parejo, que además tiene una característica muy peculiar: también adora la literatura, claro, pero veranea en agosto en Caión, muy cerca del cementerio, y Caión es el lugar donde transcurren mis ficciones, en concreto ‘Golpes de mar’ (Destino, 2006). Ambos, en alguna ocasión, habían puesto voz a algunos de mis textos cortos. Ahora ‘La Libélula’ de Radio Tres ha pasado a un horario nocturno: de doce a una. Es un programa espléndido sobre el arte de contar, sobre el de soñar, sobre el oficio de inventar y de poner melodías y ámbitos en las ondas con tanta pasión como humor. Un humor que descansa en la palabra.

 

Nos habían invitado para hablar de Ramón José Sender y de su libro ‘Álbum de radiografías secretas’, que ha publicado Tropo. Rescató la edición de 1982 que había publicado Destino y realizó una estupenda edición, prologada por José Domingo Dueñas. Nos lo pasamos muy bien: contamos anécdotas, hablamos del personaje fundamental del libro –al margen del propio Sender, claro-: Simone Weil, recordamos su retrato de Nancy Cunard, Óscar incluso evocó a la bella y joven Valentina, y de alguna manera, por si fuera necesario, reivindicamos la figura del gran narrador de Chalamera, tan fascinante y proteico como irregular…

 

Alberto Guardiola, que está realizando un estupendo programa de música en Aragón Radio, puso la banda sonora. Una de las canciones que sonó fue ‘Regresaré a la casa de mi padre’, de José Antonio Labordeta, en una versión femenina que no reconocí, y bien que lo siento, porque es una de mis dos o tres canciones preferidas de José Antonio. Y otra fue un tema de un envolvente pianista de jazz y flamenco y fusión de Zaragoza: Enrique Amador ‘Musi’.

*Siempre me ha gustado mucho este cartel de Natalio Bayo, que tenía como referencia el de Pessoa realizado por Almada Negreiros.

23/10/2009 09:38 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

22/10/2009

SERGIO DEL MOLINO, HOY, EN CÁLAMO

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Sergio del Molino (Madrid, 1979), escritor y periodista de variados registros, salió un día de paseo y en la Feria del Libro Viejo y de Ocasión encontró “un buen fajo de panfletos de propaganda nazi (…) que procedían de una biblioteca particular de Zaragoza”. El librero no quiso darle más información, pero el escritor halló ahí un tema donde saciar su curiosidad. “Soy, así, obsesivo y cotilla”, dice. A partir de entonces, redactó una nota en su blog y rápidamente un amigo historiador le puso tras una pista que acabaría siendo el filón que busca: los alemanes del Camerún que llegaron a Zaragoza en 1916 y permanecieron aquí hasta 1956, aunque sus antepasados siguen viviendo en la ciudad y cultivando el arsenal de los recuerdos.

A lo largo de tres años, el periodista de ‘Heraldo’ y autor del volumen de relatos ‘Malas influencias’ (Tropo, 2008), realizó infinidad de pesquisas, y lo que podía haber sido un cuento extenso o una novela ha acabado siendo “un reportaje largo” que se lee como una novela donde interviene el autor y el investigador. Esas pesquisas le llevaron a Albert Einstein, claro, al cónsul Gustavo Freudenthal, a Alfonso Kurtz, el fabricante de salchichas, a los jefes nazis que hubo en Zaragoza, al arquero y suicida Erich Noak y a Peter Recknagel, que fundó una empresa puntera: la limpieza en seco de Tinte de los Alemanes.

En los dos primeros capítulos, Sergio del Molino viaja al mundo colonial de Camerún y a la presencia alemana, bastante apacible hasta que se produjo la I Guerra Mundial y fueron expulsados, tras estupendas peripecias que le invitan a glosar ‘El corazón de las tinieblas’ de Joseph Conrad. Acosados por sus enemigos, se refugiaron en la embajada de España, que era país neutral, en Guinea Ecuatorial. Y de allí viajaron en barco y en tren hacia Pamplona, Alcalá de Henares y Zaragoza, adonde llegaron 347 alemanes. Algunos de ellos, eran tan pintorescos como Paul Bieger, que se paseaba por la ciudad con un vestuario de colono y con un nativo negro, Nsango. Aquellos alemanes pronto organizaros sus orgías en el Royal Concert, suscitaron admiración y recelo, y poco a poco fueron dejando su huella. Ante su poderío económico, los periódicos incluso llegaron a redactar la publicidad en español y alemán. Trajeron el fútbol al nuevo ‘Campo de los Alemanes’, crearon un equipo correoso e invencible, en los primeros años, fundaron el Colegio Alemán e incluso un pequeño Barrio Alemán en el entorno de la calle Cervantes. Y en su pequeño cementerio, donde se enterrarían algunos soldados caídos de la Aviación Cóndor, solían jugar los domingos, y abrigar a sus muertos, antes de la merienda que ofrecía Alfonso Kurtz, un personaje enigmático que estuvo preso en Siberia, según él dijo. El trabajo está lleno de matices, de grandes personajes (como Albert Schmitz, Gustav Seeghers, Wilhem Canaris, vinculados al nazismo y al espionaje, o el ya citado Bieger, cuyo nieto ha ayudado a Sergio y le ha revelado que quiere escribir una novela sobre él), de juegos de espejos, de información y de pasión por el oficio de contar. Sergio del Molino desvela un insólito episodio de la historia de Zaragoza, lleno de recovecos, de episodios muy variados y de historias secretas. El libro, como se puede intuir, es un hermoso canto al periodismo.

 

Soldados en el jardín de la paz. De Sergio del Molino. Presentación esta tarde, a las 20.00 en Librería Cálamo. Intervienen: Javier Rodrigo, Paul Bieger (nieto del Paul Bieger del libro, aquel alemán que paseaba con traje blanco de colono y criado de color) y Chusé Aragüés, editor de Prames.

22/10/2009 08:25 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

21/10/2009

DOS FRAGMENTOS DE REYES MATE

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1.

 

LA HERENCIA DEL OLVIDO. Ensayos en torno a la razón compasiva remonta río arriba el curso de la memoria. No mueven a estos escritos la nostalgia del tiempo pasado, sino la pregunta por la significación política, moral y epistémica de lo olvidado. Nuestro presente está construido sobre los vencidos, que son la herencia oculta. La memoria trae al presente ese continente invisible en un gesto moral y epistémico pues nos pone delante un mundo desconocido sin el que no podemos ser sujetos morales. Ése es el lugar de la razón compasiva.

La historia de un pueblo, decía Walter Benjamin, puede condensarse en una época; una época, en una vida; y, una vida, en una obra. Lo decía para llamar la atención sobre el poder del detalle, la fuerza subversiva de la anécdota o la riqueza misteriosa de una única palabra. Una de ellas es «compasión». En este vocablo de raíces griegas resuena todo el equívoco moral de Occidente, de sus grandezas y miserias, de sus mejores sueños y peores pesadillas, de liberación y opresión.

«Compasión» evoca, de entrada, la conmiseración, la empatía con el que sufre, la solidaridad con el que está en la miseria. Es un concepto «abajista»  que va de arriba a abajo, del que tiene hacia el que no tiene y / o hacia el que se encuentra doliente. Ahora bien, en la tradición cristiana que inspira a Occidente ese término tiene originariamente otro sentido. El otro, el que sufre, el caído, el olvidado, es el «tú» del que decía el filósofo Hermann Cohen que nos permite el descubrimiento del yo. Sabemos lo que somos cuando respondemos a la pregunta del otro, de ese otro ninguneado por la vida, la sociedad o la historia. No se trata, por tanto, a propósito de la compasión de hacer un favor al necesitado, sino de devenir uno mismo sujeto moral o, como se llama en la jerga cristiana, «prójimo». Ser prójimo es constituirse en sujeto moral y esto ocurre cuando nos aproximamos al caído.

«Compasión» tiene, por un lado, el sentido débil, aunque generalizado, de echar una mano al necesitado; y, por otro, el sentido fuerte de constituirse en sujeto moral, gracias a la interpelación del otro. Esos dos sentidos, opuestos en sus significados, explican el equívoco moral de Occidente. En el primer caso, nos bastamos a nosotros mismos para ser buenos: basta seguir los dictados de la conciencia. En el segundo, nada somos sin la pregunta que nos dirige el otro desde su necesidad o inhumanidad. Que el propio cristianismo se haya desentendido del sentido fuerte de la citada parábola, para interpretarla en el sentido «abajista» convencional, da idea de lo exigente y difícil que es la compasión originaria, que es la que aquí se trae a colación. ¿Por qué identificamos todos «prójimo» con el caído o necesitado, cuando en verdad es el que se aproxima a ellos? Es más cómodo ser generoso con lo que sobra, que reconocerse necesitado del indigente.

 

 

Y el segundo:

7.

La composición de este libro es rizomática. Hay una serie de raíces espaciales —lo iberoamericano y lo judío— y temporales  —la memoria y la actualidad— que trenzan un cuadro en el que los temas se cruzan, fecundándose constantemente.

Pensar no es fácil. Lo habitual es echar mano de un sucedáneo consistente en revestir viejos tópicos con nuevos ropajes. Los tópicos son, en general, verdades conquistadas con mucho esfuerzo pero que se convierten en letra, conceptos o imágenes muertas si no se las arranca del contexto en que nacieron y somos capaces de sorprendernos de nuevo. Dice Foucault que «penser est dé-prendre», es decir, desprender o liberar los tópicos de las convenciones recibidas y pensarlos de nuevo. Tomemos, por ejemplo, la verdad establecida de que la modernidad es una secularización del cristianismo. Nos lo hemos dicho tantas veces que hemos perdido de vista algo que siempre ha estado ahí y que ahora necesita ser dicho: es tanto una secularización del cristianismo como un cristianismo secularizado. No es lo mismo una cosa y la otra porque mientras que la primera afirmación subraya el momento de liberación o desprendimiento de la modernidad del pasado religioso, la segunda está indicando que esa modernidad secularizada depende en su formación histórica y en su comprensión temática de la matriz religiosa que la dio a luz. Esto puede gustar o no, pero nada entenderíamos de nuestro tiempo, de sus conflictos y aporías, si no lo tuviéramos en cuenta.

Otro tanto ocurre con el tema de las víctimas: durante siglos han sido invisibles; ahora se han hecho presentes, pero sólo sabemos decir de ellas que hay que acompañarlas, consolarlas, venerarlas o repararlas. No nos decidimos aún a pensarlas políticamente porque eso significa poner en tela de juicio una lógica política, que sigue presente, dispuesta a avanzar cobrándose nuevas víctimas. Pensar políticamente las víctimas significa repensar la relación entre política y violencia, asunto sobre el que pasamos de puntillas.

Un último ejemplo del pensar como «dé-prendre»: el alcance de la postura de Bartolomé de Las Casas. Valoramos su sentido crítico en el enfrentamiento con Ginés de Sepúlveda, porque consideraba a los indígenas sujetos de derechos a todos los efectos, también políticos, pero no podemos ignorar que su valoración consistía en reconocerlos «como nosotros», sin llegar a reconocerles valor en su diferencia. «La alteridad más irreductible», escribe Luis Villoro, «aún no ha sido aceptada: el otro no puede determinar el orden y los valores conforme a los cuales podría ser comprendido. El otro es sujeto de derechos, pero no de significados. Podríamos decir que Las Casas reconoce la igualdad del otro pero no su diferencia. Para ello tendría que ser aceptado con una mirada distinta sobre él y sobre el mundo y tendría que aceptarse como susceptible de verse, él mismo, a través de esta mirada». Estas puertas, habitualmente cerradas, son las que el discurso rizomático sobre la «razón compasiva» trata de forzar o, al menos, entreabrir.

Por una extraña carambola este libro tiene un precedente francés —Penser en espagnol— que aborda asuntos que también aquí aparecen. Que allá se llame Penser en Espagnol y acá La herencia del olvido se justifica porque no son los mismos trabajos aunque haya un aire de familia entre ellos. Hemos guardado la introducción a la edición francesa de Catherine Chalier porque recoge bien el significado universal de lo iberoamericano y de lo judío que se aborda en los trabajos de ambos libros. Quiero agradecer el interés de Errata naturae en unir el destino de la nueva editorial con este libro.

                                                                     

Reyes Mate

                                                                      Madrid, enero de 2008.

 

 

*La siempre encantadora Irene Antón me ha mandado dos fragmentos del libro ‘La herencia del olvido’ de Reyes Mate, Premio Nacional de Ensayo, que ha publicado su sello editorial, Errata Naturae. Enhorabuena para el autor y para sus editores, que frecuentan a menudo Zaragoza. La foto es de Helen Levitt.

21/10/2009 16:56 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

19/10/2009

JOSÉ

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RETRATO DE JOSÉ AGOSTINHO BAPTISTA

Hace casi una década, José Agostinho Baptista, el amigo portugués, se despidió de su perro José, una especie de mastín del Pirineo al que le encantaba ladrar por teléfono, y se vino a Zaragoza. Quería ver a sus amigos aragoneses y españoles -Enrique Vila-Matas, del cual había traducido Lejos de Veracruz y Bartleby y compañía, entre otros libros, el narrador Martínez de Pisón, y su editora Trinidad Ruiz-Marcellán-, y soñaba tal vez con repetir uno de aquellos viajes que debió hacer en la compañía de taxis que su padre tenía en Funchal (Madeira), su lugar de nacimiento. Baptista había estado una vez de paso por Zaragoza: recordaba vagamente la plaza del Pilar y algunas callejas con tabernas más o menos evocadoras donde le gustó tomar, beber tequila o whisky. Así fue como conocí yo a José. José.

            Baptista conoció las tertulias de amigos y escritores en Casa Emilio, un modesto restaurante por el que han pasado casi todos los artistas y escritores y bohemios de la tierra. Departió con José Antonio Labordeta, Ismael Grasa, Miguel Mena, Pepe Melero, Ángel Artal y Cristina Grande, entre otros. Salió a la calle, asaltada por un cierzo furioso, y experimentó un viejo miedo infantil, descrito por Vila-Matas: Baptista siente auténtico pavor a las tormentas. De niño, en Funchal, los relámpagos, rayos y truenos rebotaban en una inmensa y vertical montaña, cerca de su casa, y aquel estruendo lo sobrecogía. Jamás ha podido superar la impresión: el cierzo loco y frío de la ciudad, Zaragoza es “la novia del viento” y “la novia del cierzo”, le trajo esos recuerdos. Ante la desértica y nocturnal plaza del Pilar, Baptista recordó que había sido un niño enfermizo, protegido por su madre, sus tías y sus hermanas; luego apareció en su vida Carmelita -quizá se enamorase de ella, en un primer momento, por su nombre de corrido mexicano-, otra protectora angelical que lo ha llevado y lo ha traído por el mundo porque él no conduce durante algunos años. La vida, como un bolero o un fado de violentas nostalgias, da muchas vueltas y se expande en adioses y olvidos.

            José Agostinho Baptista es un formidable especialista del fútbol español. Conoce a todos los jugadores, desde Arconada hacia aquí, y recuerda a la perfección la mítica noche del 10 de mayo de 1995 en París cuando Esnáider y Nayim -no le salía este nombre; sí el del exfutbolista e intelectual Pardeza- tumbaron al Arsenal en la Recopa con uno de los goles del siglo. En otro orden de cosas, confiesa que no le atrae Luis Buñuel porque "no me gustan los hombres ingratos. Cuando uno va a un país y se le acoge con generosidad, este no puede ni debe criticar tan ferozmente su forma de vida". Si hubiera sido aficionado al fado, Baptista habría dicho “su extraña forma de vida”. No sabemos si era una crítica general o aludía, como algunos mexicanos de entonces, a la película Los olvidados. No hay quien lo disuada de esa idea. Baptista es un enamorado de México, a pesar de que nunca ha estado allí porque teme al avión. Lo sabe casi todo de Juan Rulfo, de Octavio Paz, de algunos exiliados en la tierra de promisión mexicana, de Malcom Lowry -tiene algo del cónsul de Bajo el volcán-, de Chavela Vargas o de Jalisco, y su casa con jardín es la más mexicana de todas las casas portuguesas. En ella rara vez suele escucharse el fado porque le produce una añoranza insoportable, pero sí podría sonar una ranchera tribal de Lila Downs.

            El día que yo conocí a José Agostinho Baptista, visitó el Moncayo, el monasterio de Veruela –donde se alojaron los hermanos Bécquer; Gustavo Adolfo redactó ‘Cartas desde mi celda’, dibujó y soñó amores imposibles; Valeriano realizó dibujos costumbristas, sobre todo-, visitó el castillo de Trasmoz, vinculado a la brujería, y callejeó por Tarazona, donde visitó la Casa del Traductor, donde también ha estado su querido Enrique Vila-Matas. Vila-Matas, que tiene algo de personaje de Baptista, así como este tiene algo de criatura vilamatiana, dijo que sus padres habían venido a pasar su luna de miel al monasterio de Veruela y que podía asegurar casi con total certeza que había sido engendrado entre sus muros. Baptista, con nobleza lusa, rechazó la invitación de acudir a la Casa del Traductor: no soporta hablar en público, ni en una emisora de radio o en un plató de televisión. Sólo de pensarlo se violenta como un perro rabioso. José Agostinho Baptista es un poeta de la lentitud, un poeta de las soledades, un hombre que mira en derredor y atisba el mar y sus naufragios. Dijo que Tarazona es como un misterio ambivalente: "No podría vivir en un lugar tan cerrado, con este peso de callejas y de historia, y a la vez me encantan estos espacios abiertos, tan modernos. Los bares de aquí son los mejores".

            Nadie consiguió que hablase de poesía. Ni de sus autores favoritos, ni de sus traducciones, ni siquiera de su libro de libros, Biografía. José Agostinho es un poeta sigiloso y profundo como un océano secreto. Si se le preguntaba, daba un giro a la conversación, declaraba su pasión por el Boca Juniors de Riquelme y se quedaba tan ancho. En Litago, otro pueblo del Moncayo donde reside su primera editora española, Trinidad Ruiz-Marcellán, vive un fanático de Boca, que le prestó su camiseta: el economista, editor y profesor universitario Marcelo Reyes. Se la puso y a nadie se le habría ocurrido pensar que ese mismo hombre era el autor de Agora e na hora da nossa morte, ese impresionante homenaje de amor y conocimiento al padre que se despide de todos en un hospital  mientras golpean el viento y la espuma.

 

 

*Este texto aparecerá en breve en Portugal, en portugués, en un diccionario de entradas dedicadas a José Agostinho Baptista. Esta foto pertenece a los archivos de la editorial Baile del Sol que acaba de publicar a José.

19/10/2009 23:24 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

17/10/2009

AFORISMOS DE RAMÓN EDER

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Algunas personas resultan tan verosímiles que parecen personajes de ficción.

Es como si alguien nos cogiera igual que si fuésemos piezas de ajedrez y nos moviera en el tablero.

No dejes que la tristeza te gane la partida.

Se le cayó el alma a los pies, se agachó, la cogió y se la puso otra vez en su sitio.

J´aime Gil de Biedma.

Entrar en una librería es como volver a Egipto.

No dejes que el periódico te amargue el día.

Era tan inteligente que renunció a serlo a costa de los demás.

Algunos versos son tan malos que resultan inolvidables.

En el cuento de Caperucita Roja la verdad es que hay algo verde.

Juegos de palabras, jugos de palabras.

Una semana rara como una película de Antonioni.

El arte de convertir la ciudad en la que uno vive en un laberinto.

Las serpientes nos alarman porque se mueven exactamente igual que nuestros miedos.

Muchos extranjeros deciden venirse a vivir a España porque es un país exótico en el que, sin embargo, no hay peligro de cogerse la malaria.

Todas las biografías son distintas, pero todas las vidas son iguales.

La primera frase de un libro tiene que ser un anzuelo.

Su risa portentosa nos protegía como un tejado.

Si nos gusta una mujer es difícil que no nos gusten también sus hermanas.

La bondad es una especie de inteligencia superior.

Son indecentes esas películas malísimas que, además, nos hacen llorar.

No tenía perdón de Dios, pero ella le perdonó.

Esperó tanto tiempo que hasta olvidó lo qué estaba esperando.

El que no sabe es como el que no recuerda.

Tenía complejo de Oulipo.

Los cuentos deben ser de una sola pieza.

Las películas malas tienen la ventaja de que afinan nuestra puntería.

Jugaba con las palabras como si fueran sus primas.

 

Ramón Eder (1952) es escritor: poeta, narrador, creador de aforismos. Vive en Pasajes de San Juan. En 2000 publicó en ‘El Híbrido’ el libro de aforismos ‘Hablando en plata’. En 2007, en el sello Eclipsados de Nacho Escuín, su libro ‘Ironías’. Actualmente acaba de terminar ‘El oro de las rubias’, del que aquí anticipa una selección de textos. Mil gracias, Ramón. Ramón es aficionado a la fotografía. Elijo ésta para él. Es de Ellen von Unwerth y bien podría leerse como una glosa visual de “Si nos gusta una mujer es difícil que no nos gusten también sus hermanas”.

 

 

17/10/2009 19:54 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

OLGA BERNAD, CINCO POEMAS

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TODO

Sé desde hace algún tiempo
que ya nada sería suficiente,
salvo absolutamente todo.
Y no sé qué es todo,
no sabría pedirlo ni explicarlo,
no sabría tal vez reconocerlo.
Pero lo quiero todo.
Y no sé si sería suficiente.

 

LA ISLA

No habrá una sola torre en esta isla:
ni la iglesia, ni el faro ni tu alma.
Nada levantará la voz al cielo.
Será la arquitectura de la playa,
la planicie sin fin del mar inmenso,
el horizonte en círculo perfecto
y las luchas de los acantilados
(revolución de espumas y de ahora
que inflama el torbellino de las olas
contra las viejas piedras de los tiempos).
Será la perdición de mi mirada
mi soledad cubierta por el cielo.
No voy a defenderme pero quiero
que me sonrías antes del disparo.

 

SEMPER FIDELIS

 La sed, escandalosamente pervertida
por la necesidad brutal de ser saciada
cada uno de los días de tu vida.
La esclavitud del cuerpo que pretende
su parte del dolor, la primavera
y el ajusticiamiento inmoral de las espigas
con la excusa poética del pan.
El tiempo alegre de las recolecciones
no es más que el escenario del placer,
su sabor a condena y a derrota.
Créeme, yo quería,
pensaba ser estricta primavera,
muerte ideal del alma atrincherada
en la flor del cerezo que la lluvia arrancó.
No dejar de ser flor, morir sin fruto
y siempre sin placer; morir sin dudas,
sin nada más, contigo en la memoria.

Te imagino
buscando como yo la luna negra,
con la misma imprudencia de otros hombres.
Y sólo te prometo que solamente tú
tendrás de mí ese no de tu mirada,
el ciego no de ti,
el que me hace llorar y me despierta.

Pero estoy viva y junio
desespera esta noche mi alegría:
en la fiesta pagana de las recolecciones,
nocturnas hadas bajo los cerezos acarician mi amor
y tú no vienes.
Lo siento.
Ningún ángel me mira cuando espero
ese beso caliente
en el rincón más tuyo de mi cuello
y la nostalgia en junio
de cada escalofrío y del rubor.

 

MILICIANA

 Voy a quemar el pueblo y sus iglesias.
Voy a descerrajar todas las casas,
los cofres, las malditas celosías
por donde llueve luz sobre las celdas.
Y voy a ajusticiar a los soldados:
los pondré de rodillas y de bruces,
los amaré hasta que se acabe el día
y les haré creer nuevas mentiras.

 

DISTINTO AMOR

 No vendo mi alma al diablo por la gloria
que persiguen discípulos más débiles,
ni regalo un minuto de mis sueños
por poderlo contar.

Algo distinto y nuevo me envilece:
mi corazón por una galopada,
ver esta tierra desde tu montura
y saberlo contar. 
 

 

*El pasado jueves me escribió Juan Marqués, nuestro embajador en La Residencia de Estudiantes. Me dijo que su amiga Susana, gallega y librera en Hiperión, le había recomendado un libro: ‘Caricias perplejas’, publicado en Sevilla por la Fundación Ecoem de una autora aragonesa que ha hecho un interesante recorrido en el mundo de los blogs: Olga Bernad (Zaragoza, 1969). Olga está licenciada en Filología Hispánica, trabaja en el Instituto Aragonés de la Juventud y es madre de dos hijos. Empezó como prosista, tiene muchos relatos intermedios y una novela sobre una vida de mujer, ‘Andábata’, que es la denominación que se le daba a los gladiadores que peleaban con los ojos vendados. De golpe, aparecieron sus poemas en su propio blog, en el de Fernando Valls (siempre alerta, siempre insomne hacia la nuevas voces, aunque ande por Berlín, de ópera en ópera, de teatro en teatro, o enviando cartas de amor desesperado a Kajsa Bergqvist o Yelena Isinbayeva y de posible y encendido amor a Gemma Pellicer, la escritora de microrrelatos) y en otras latitudes. Y en editor se enamoró de sus composiciones. Aquí van cinco de ellas que integran el volumen ‘Caricias perplejas’.

17/10/2009 14:41 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 10 comentarios.

13/10/2009

JOAO: UN CUENTO DE GIOVANNA RIVERO

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João

Giovanna RIVERO

 

En realidad, todo ha empezado mirando cómo el abuelo hunde los carrillos sorbiendo el fuego del cigarro, formando pequeños cráteres, infiernos diminutos, en el cilindro de tabaco. Tose un poco y escupe a un costado. Le dicen que debe dejarlo, pero el abuelo está decidido a sorberse todo el fuego del mundo, de a poco, sin prisas pero sin pausas.

João lo entiende. Es pequeño y cualquiera puede contarle las costillas, pero a los diez ya es posible comprenderlo todo, especialmente si has viajado en tren, si has cruzado el monte, si te han picado las víboras y tu propio abuelo ―dientes podridos, respiración enferma― te ha tenido que chupar el veneno verdoso, como la flema, algo que no ya no estás seguro si es pus o un sueño. João mira el empeine de su pie izquierdo y reconoce la dentadura desigual del abuelo, el modo en que el incisivo se hundió, mientras João se liberaba en la inconsciencia.

João comprende el placer del abuelo metiendo calor en la garganta, quemando las cosas que seguramente ha  amado. João no ha conocido a su madre. El abuelo puede acabarse cajetillas completas de Astoria, las demás marcas le hacen cosquillas. João comprende eso. El abuelo, además, le enseña qué significa cada infierno: “cama”, “taças”, “crime”, “dinheiro”, “vingança”.  João sorprende al abuelo diciéndole que también puede ver “traições”. El abuelo se fuma otro pucho y pareciera que levanta una oreja, como un duende, para escuchar mejor el anuncio de los grillos. Pero João sabe más y mejor que los grillos.

 João piensa de sí mismo que es un adulto.

Los han traído hasta Santa Cruz para hacer un trabajo. Una mujer quiere que alguien muera, alguien a quien odia. João ya sabe reconocer entre el odio y los simples ajustes. “Se a senhora odeia a alguém, a senhora quer que seu sofrimento seja longo. Se é sua dignidade a que está ferida, a senhora procura que se suscite uma  tempestade, rápida, mortal, que a alivie”.

El abuelo y João van hasta la quinta de la mujer. Los alojan en una casa vieja pero llena de comodidades, algo que no es del todo real. La mujer dice que pueden quedarse allí hasta que el trabajo esté consumado. João no sabe si soportará los noventa días que el abuelo ha establecido como plazo. A João le gustan los árboles y las quebradas, pero la casa le parece horrible. El permanente zumbido eléctrico de un neón que atrapa mosquitos, hipnotizándolos, haciéndolos estallar como cenizas, le produce asco. Prefiere que le piquen, como la víbora. João quisiera decirle al abuelo que no necesitan hacer ese trabajo. En la frontera siempre es posible arreglárselas. João no quiere escuela ni zapatos nuevos. A João no le aburre mirar al abuelo fumando. João está inquieto allí y no sabe por qué.

“Vamos pronto, avô”, le ruega João. La piel oscura del abuelo se arruga, las cejas blancas no le iluminan la mirada.

El abuelo dice que los trabajos comprometidos se cumplen.  Ganarán mucho dinero, vivirán en Puerto. El abuelo atrae la cabeza del niño y la aprieta contra su pecho. João tendrá una mejor vida. João pregunta qué cosa ha apostado el abuelo. En la quinta, extrañamente, hay árboles y ríos, pero no animales. El abuelo dice que todo saldrá bien. Ou Você não acredita?

João acredita. João es todo fe.

Esa noche, João se levanta con pisadas de tigre, desde el umbral ve dormir al abuelo sobre el catre raquítico, apenas una colcha gris sobre la parrilla, pues ha tirado el colchón demasiado blando al piso. El abuelo farfulla cosas,  la respiración se interrumpe por un segundo y el abuelo se vuelca hacia la pared, definitivamente hundido en el trance egoísta del sueño. João saca los atados de cigarrillos y sale hasta el umbral de la horrible casa. Es agosto y los pastizales no se parecen al monte de la frontera. Son largos, como llamas, pero están secos.

João saca un pucho y lo frota. Fuma. Es la primera vez que fuma. Le gusta ver cómo, a causa de su joven respiración, se van formando los cráteres que le revelan cosas.

Você é o filho do fogo” le dijo un día su abuelo. Miraban fascinados el momento en que el sol topaba el agua. El pie de João había comenzado a descamarse, pero la piel nueva era aun más morena.

João se adentra en los pastizales y sorbe con furia el pucho, como lo ve a hacer al abuelo cuando está trabajando en serio. Sopla João hacia los cuatro puntos cardinales, no descuida su camino ni su espalda.

Las pequeñas astillas de fuego se esparcen en el campo y las espigas secas comienzan a cobrar vida como si João se hubiera convertido en un Dios. Un Dios frágil pero severo.

João hunde los carillos como el abuelo, tose, escupe. Todo ese campo muerto ahora vive. Y es suyo.

João ve su cara morena en el pozo más profundo del cigarro. Pero su cara desaparece de inmediato en la avanzada roja del mundo que va creando con su respiración. João piensa que eso jamás podrían enseñárselo en la escuela.

João comprende las apuestas del abuelo y las suyas propias. A los diez ya se te ha abierto el alma.

João siente calor pero no miedo. Largas y obedientes, las espigas de fuego se doblegan a los pies de João y comienzan a lamerle el empeine marcado, las piernas flacas y morenas, el estómago, el cuello de criatura sin madre. 

El corazón de  João comienza a latir con el ritmo de una música que escuchó alguna vez.  Siente ganas de llorar, pero no es saudade o dolor. La luz anaranjada del campo pinta chispas en el pelo azabache crespísimo. “O filho do fogo”, susurra el niño, fascinado ahora con esa sustancia que él mismo ha creado y que lo abrasa con ternura, de manera total, sin dejar para el imposible futuro ni un solo hueso o siquiera la insinuación de un cartílago. En ese momento, para João, todo es perfecto, todo está muy bien, nada falta y no está solo, como si acabara de nacer.

*Me gustó mucho el libro de relatos de Giovanna Rivero, 'Niñas y detectives', que publicó a principios de verano Bartleby, el sello del infatigable Pepo Paz. A través de su editor, la escritora me ha mandado este relato. Cosa que le agradezco. La foto es del brasileño Tiago Santana.

 

 

13/10/2009 22:12 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

11/10/2009

ORWELL Y ARAGÓN, POR MANUEL BENITO

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El escritor, etnógrafo y divulgador incansable Manuel Benito sigue trabajando. Ahora publica en Salvador Trallero editor uno de sus viejos sueños: ‘Orwell en las tierras de Aragón’. Manuel pugna con una complicada y tenebrosa enfermedad, a la que va venciendo poco a poco con entusiasmo y un grandioso esfuerzo. Tiene nuevos proyectos, entre ellos relatos y un libro de poemas. Le he pedido un fragmento de su libro que va a presentar en Zaragoza el 22 de octubre, en compañía de Juan Carlos Ara Torralba, en la Biblioteca de Aragón.

 

 

ORWELL: POR FIN UNA ACCIÓN HEROICA.

            El día 13 el parte fascista reconoce: A las primeras horas de la madrugada el enemigo atacó nuestras posiciones del sector Santafé y Salas, logrando en este sector poner el pie en una de las avanzadillas.

Se reaccionó ocupando los puestos en el sector de Salas, en el que penetró el enemigo y se contestó eficazmente a su fuego en otras posiciones.

            Eric Blair, con un pequeño grupo de quince voluntarios y el apoyo de setenta hombres del Batallón de Choque Rovira, será protagonista en esta escaramuza que consiguió poner el pie en las avanzadillas fascistas. Entra en acción desde Torre Fabián, delante de La Granja, van hacia La Almunia, cruzan campos embarrados, la acequia, el río, las dos alambradas; se revuelve en el barro de las últimas lluvias y alcanza el parapeto enemigo. Allí hacen huir a los fascistas tras errar el lanzamiento de una granada, persigue de una forma un tanto cómica a un fascista con la bayoneta que se pierde por los vericuetos de la trinchera. Resisten, cogen material y regresan.

            Orwell no sentía más miedo que el de ser herido en la cara tapada con su mano libre, sus granadas y disparos le producían cierto dolor al pensar que unos hombres podían resultar heridos. Tuvo valor para salir detrás de cuatro alemanes del Batallón de Choque con el fin de transmitirles la orden de retirada y evitarles así una muerte segura. Y cuando ya estaba a salvo volvió a reconocer el terreno para ver si encontraba a Jorge Roca y a otro miliciano llamado Hiddlestone, ambos heridos. Todo ello bajo el fragor de los disparos y granadas que surgían cruzados de los parapetos fascistas y republicanos. La dignidad de Orwell se mantuvo tan incólume como el cigarrillo que se había guardado para cuando todo terminara.

SOBRE ERIC BLAIR, GEORGE ORWELL

Eric Blair, quizá para alejarse de su vida como represor al servicio del Imperio Británico, se transformó en George Orwell, un nuevo hombre, un literato comprometido con las clases más bajas. Su ingreso en el Partido Laborista Independiente y las buenas relaciones que este mantenía con el POUM español, le hicieron dar un paso adelante en su lucha por los trabajadores y venir a España a combatir el fascismo.

Sobre Orwell, su biografía, su forma de pensar y narrar y de la última etapa de su vida, tuberculoso y febril hasta la delación y la muerte, se ha escrito mucho y se seguirá escribiendo. Pero hay una parte de su periplo por el Frente Aragonés que permanece inédita: los sitios por donde pasó y combatió. Este libro pretende mostrarnos los lugares, cuevas, trincheras, casamatas, hospitales… donde transcurrió su vida en el Frente, explicando el valor estratégico de muchos de ellos.

Orwell fue un gran autor, marcado por la lucha social, la Guerra de España y su aversión al estalinismo. Merecía que nos preocupáramos en Aragón de buscar, descubrir y divulgar los espacios desde donde vivió la contienda.

 

De Orwell por las tierras de Aragón. Manuel Benito. Trallero editor. Sariñena, 2009. Inmediata edición.

11/10/2009 14:07 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

RETRATO DE PEPE MELERO EN LA LONJA

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En la muestra de Pepe Cerdá hay una variada colección de retratos, a modo de cierre. Creo que hay dos muy logrados: el del escritor y explorador José Luis Ona, y el del bibliófilo, escritor y consejero del Real Zaragoza Pepe Melero.

 

José Antonio Melendo entró el jueves por la tarde a la Lonja, vio la exposición ‘El oficio de pintar’ y tomó numerosas fotos. Esta es la del cuadro de Pepe Melero, que a estas horas está en el Auditorio como miembro del Certamen de Jotas, o lo que él llama la Champions de la Jota.

11/10/2009 13:12 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

09/10/2009

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Óscar Sipán, el escritor insomne de los fogonazos con fotomontajes, me manda antes de las ocho de la mañana el artículo que publica hoy Monstserrat Domínguez en ‘La Vanguardia’ donde le dedica este fragmento:

  

El peón literario

En vísperas del Planeta, el premio económico-literario por excelencia, conviene recordar a un escritor cuyo currículum de premios necesita varios folios. El oscense Óscar Sipán ha sido galardonado con más de 200; es un auténtico especialista en ajustarse a las bases, a veces hilarantes, de los concursos. Fernando Iwasaki lo aborda con humor en su último libro: España, aparta de mí estos premios (Páginas de Espuma).

*Un autorretrato, en la biblioteca, de Daniela Edburg, Miss Aniela.

09/10/2009 08:11 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

08/10/2009

HERTA MÜLLER, PREMIO NOBEL DE 2009

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LA ESCRITORA ALEMANA HERTA MÜLLER
PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2009

 

Hoy jueves 8 de octubre se ha hecho público el Premio Nobel de Literatura 2009, que este año ha recaído en la escritora Herta Müller, novelista, ensayista y poetisa alemana, publicada en España por Siruela y Plaza & Janés.

Herta Müller (Nitzkydorf, 1953), descendiente de suabos emigrados a Rumanía, es uno de los valores más sólidos de la literatura rumana en lengua alemana. Estudió Filología Germánica y Románica en la Universidad de Timisoara y se vio obligada a salir del país por su relevante papel en la defensa de los derechos de la minoría alemana. Desde 1987 vive en Berlín. Herta Müller ha sido galardonada con los premios Aspekte (1984), Ricarda Huch (1987), Roswitha von Gandersheim (1990), Franz Kafka (1999) y Würth (2006), entre otros.

La escritora tiene dos libros publicados en Ediciones Siruela:

El hombre es un gran faisán en el mundo:

El hombre es un gran faisán en el mundo es el perturbador retrato de la desintegración de una comunidad germánica asentada en una Rumanía rural, atrapada en una atmósfera opresiva de insólita dureza. Sus páginas vuelven a plasmar la intensa calidad literaria de Herta Müller, ya revelada en su libro de relatos En tierras bajas (Siruela, 1990 y 2007), que despertó un gran interés en la crítica dentro y fuera de Alemania. Con trazos rotundos y descarnados, Müller esboza la historia de un pueblo y sus habitantes, reflejando su desesperanza cotidiana, sus conflictos, supersticiones y sueños, en un relato transformado en poesía gracias a la viveza de sus imágenes, al ritmo y la modulación de su prosa.

En tierras bajas:

Este libro reúne quince relatos -localizados en su mayoría en un mundo rural inclemente, cerrado y opresivo- que nos hacen recorrer, tras la mirada viviseccionadora de una niña, escenas cotidianas en la vida de una pequeña comunidad de ascendencia suaba. El núcleo familiar, la muerte, los juegos infantiles, el sexo, la iglesia y la escuela, el baile, los animales y el huerto se van plasmando con una engañosa ingenuidad que convierte la realidad en brutal pesadilla. Por encima de la anécdota la naturaleza se impone, incluso en las breves escenas de la vida urbana, en cada una de las páginas del libro, destilando una intensa calidad poética con la fuerza de sus imágenes casi oníricas.

 

*Esta nota la ha mandado Ana Soteras. Conocía estos libros de Herta Müller, me gusta especialmente el segundo. Acabo de oír uno de mis programas favoritos de radio, ‘El ojo crítico’, con Laura Lucas hoy (y no recuerdo quién era el otro compañero). Han entrevistado a un gran conocedor de la escritora, el traductor Miguel Sáenz, y contó una anécdota tan bella como tierna: algunos de los rumanos que se fueron a Alemania, huyendo del clima agobiante , se llevaban una rana porque querían oír cantar. Su canto les recordaba la tierra, los recuerdos y los amigos que dejaban atrás. Ha dicho Sáenz que Müller es una gran poeta, faceta que desconozco, y que construye espléndidos juegos de palabras.

08/10/2009 20:17 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 3 comentarios.

06/10/2009

HOMENAJE A MIGUEL LABORDETA EN EL CPS

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CUARENTA AÑOS SIN MIGUEL,


HOMENAJE A MIGUEL LABORDETA

 

 

 
Ponente:
Antonio Pérez Lasheras
Profesor Titular de Literatura Española en la Universidad de Zaragoza
Director Editorial de Prensas Universitarias de Zaragoza

Presenta y modera:
José Luis Melero Rivas
Bibliófilo, escritor y columnista de ‘Heraldo de Aragón’
 
Fecha: miércoles, 7 de octubre de 2009
Hora:  18:00 h.
Lugar: Sala de Grados, Edificio Torres Quevedo, CPS
            C/ María de Luna, 3.  ZARAGOZA



Resumen:

El 1 de agosto de 1969 desaparecía Miguel Labordeta (1921-1969), como le gustaba decir a su amigo Julio Antonio Gómez, "Desaparecido y silenciado, sí, pero no muerto [...]", porque su legado poético lo mantiene entre nosotros.  Aprovechando esta efeméride, el ATENEO del CPS quiere realizar un homenaje a quien es considerado la voz poética más importante aparecida en Aragón desde 1948.  Para su realización contamos con la participación de Antonio Pérez Lasheras, quién realizará un breve recorrido por la poesía de Miguel Labordeta, su vida y su obra, el significado de la misma y el contexto en el que se produce, el olvido de un nombre imprescindible en la poesía de postguerra. Todo ello, con lectura de poemas y textos del autor.


"La poesía de Miguel Labordeta, elaborada calladamente al margen de cenáculos y escuelas, insuficientemente conocida y valorada, constituye uno de los logros más singulares, una de las aventuras líricas más hermosas de nuestra literatura de postguerra. [...]" RICARDO SENABRE
 
"Qué difícil resulta hablar de Miguel sin recordar sus ojos infantiles abandonados a la lejana soledad del hombre. Qué difícil resulta pensar en Miguel sin recordar sus labios suaves - quemados por los apestantes Finos de la hispánica Tabacalera - ensoñados alrededor de la palabra justa.  Es difícil, muy difícil, querer encontrar a Miguel olvidándose de sus manos, su calva -"con cara de cura"-, su humanidad oronda y tiernísima, sus ojeras, su palabra atronante y silenciosa, su humor a cuerpo limpio y su falta absoluta para las relaciones públicas tan urgentes en una sociedad provinciana y mediocre, como la que tuvo que vivir y soportar. [...]" JOSÉ ANTONIO LABORDETA

 

 
"Miguel se ha ido.
Es posible que ya nunca llegue.
Es posible que buscando trenes
que lo lleven a la otra orilla del mundo
se quede sin saberlo extático de ahogado.[...]"

"ELEGÍA A MI PROPIA MUERTE". MIGUEL LABORDETA

Organiza: Cátedra SAMCA

*Este dibujo es de José Luis Cano.

06/10/2009 08:41 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

04/10/2009

EL ESTADO LAICO DE BERNANDO BAYONA

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Bernardo Bayona publica un nuevo y ambicioso libro, y hace llegar a sus amigos esta nota sobre el contenido del volumen publicado por Tecnos.

 

 

El origen del Estado laico desde la Edad Media

Bernardo Bayona Aznar

Tecnos. Madrid, 2009

424 páginas

 

SINOPSIS

Entre 1270 y 1400 hubo en el pensamiento político un proceso de elaboración de las ideas de soberanía, origen secular y legitimidad popular del poder, nucleares en la teoría política moderna, paralelo al que se dio en las letras y las artes con los pre-humanistas y los pre-renacentistas. Durante la Baja Edad Media se abrió paso una relación entre la Iglesia y los gobiernos, distinta de la tradicional, que exigía otra explicación del poder y marcó el horizonte de la teoría política.

El libro presenta los hitos del nacimiento de esa explicación laica del poder, en pugna con la doctrina teocrática del sumo poder pontificio. Expone a los autores que defendieron la legitimidad del gobierno secular a principios del siglo XIV: se fija en Juan de París y el entorno del rey francés, Felipe IV el Hermoso, y en los más conocidos partidarios de la separación del poder imperial y el poder religioso, Dante y Ockham; destaca, sobre todo, en Marsilio de Padua, el primer cristiano que se atrevió a excluir por completo al clero de la organización de la vida social y a sostener el fundamento solo racional del poder; y hace el contrapunto con los defensores de la teocracia papal, entre ellos, los españoles, Álvaro Pelayo y Francesc Eiximenis. También ofrece las teorías de Oresme y Wiclef, partidarios de iglesias nacionales autónomas de Roma, y resume el papel del derecho en la maduración del pensamiento político, desde la creación de la ciencia jurídica hasta Bartolo de Saxoferrato y Baldo.

 

*En vez de poner la portada del libro, he preferido poner esta imagen de Avigdor Arikha tan sugerente y bella.

04/10/2009 17:52 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

HOMENAJE A MARIO MERLINO

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ESPECIAL ESF - HOMENAJE A MARIO MERLINO


La madrugada del 28 de agosto, a los 61 años de edad, en Madrid, moría
Mario Merlino. Escritor y traductor de origen argentino exiliado en España. Desde la revista En Sentido Figurado, que avanza con "el mar de por medio", como Mario, queremos dedicarle esta edición especial. Sin duda, hay muchos retazos dispersos: obra, encuentros, anécdotas, recuerdos, fotos, grabaciones, prensa, fragmentos de textos, técnicas de escritura, y todo aquello que podría perderse. También nos gustaría reunir poemas, ensayos, micros o cuentos sobre o para Mario. Una buena selección de colaboraciones como homenaje póstumo.


No dudes en enviar esta convocatoria a los cuatro vientos, para que la
semilla de Mario germine.


Si quieres colaborar en esta edición especial que saldrá en diciembre,
envía tu colaboración a cualquiera de las direcciones que siguen, antes del
12 de noviembre:


Textos literarios y traducciones:
emilia-oliva@ensentidofigurado.com
puerto-gomez@ensentidofigurado.com
pedro-herrero@ensentidofigurado.com
Estudios y ensayos:
ensayos@ensentidofigurado.com
judy-allende@ensentidofigurado.com
Documentos gráficos / fotografías:
fotografia@ensentidofigurado.com
Vídeos: video@ensentidofigurado.com
Otros: jgllama@ensentidofigurado.com

Un saludo cordial
El Equipo de ESF
www.ensentidofigurado.com

*Este es el artículo de recuerdo que publiqué en 'Heraldo' en su recuerdo

MARIO MERLINO: TRADUCTOR, POETA Y RAPSODA

 

Falleció el Premio Nacional de Traducción de 2004, la voz española de Lobo Antunes

 

Mario Merlino era uno de esos traductores que hacían suyas todas las lenguas: el inglés, el francés, el italiano, el portugués. Igual traducía a Allen Ginsberg, a quien acompañó en su visita a España en 1994, que a Natalia Ginzburg, igual traducía a Eça de Queiroz que a Jorge Amado o Clarice Lispector. Aunque el autor con el que se ha hecho más conocido ha  sido con Antonio Lobo Antunes: en 2004 logró el Premio Nacional de Traducción con ‘Auto de los condenados’. El exigente y complejo autor portugués hacía ya tiempo que lo había escogido como su voz en español. Mario Merlino siempre recordaba que Antunes prefería un “traductor que estuviese muy interiorizado con su obra”. Una de sus últimas traducciones era ‘Manual de inquisidores’.

Mario Merlino era un asiduo de las Jornadas en torno a la Traducción Literaria de la Casa del Traductor de Tarazona, en tiempos de Maite Solana y, más recientemente, desde que Mercedes Corral asumió la dirección. El próximo mes de septiembre iba a regresar para poner voz a los traductores, para defender sus derechos, pero también para hacer algo que le encantaba: recitar poemas, leer textos suyos y ajenos, realizar una de sus ‘performances’. Mario Merlino tenía una hermosa voz (“Sé que tengo una buena voz”, dijo) y era capaz de desgranar un poema, verso a verso, hondura a hondura, mientras pelaba una manzana. Su vinculación aragonesa no finaliza ahí: acaba de publicar en el sello Eclipsados de Ignacio Escuín el libro ‘No hay adverbio que te venga bien’, escrito con Jesús Marchamalo e ilustrado por Isidro Ferrer. Un libro delicioso y delicado que está fuera de colección.

Mario Merlino falleció, a consecuencia de una enfermedad hepática, la noche del jueves al viernes. Había nacido en Coronel Pringles (Argentina) en 1948. Era hijo de una maestra de origen piamontés y de un comerciante que poseía una máquina de escribir Underwood. De vez en cuando, el niño se sumía a una banqueta y se asomaba a sus teclas. Más tarde, seducido por la poesía, con poco más de catorce años, dirigió en su ciudad, que también era la del narrador César Aira, un programa de radio de poesía. Luego continuó su aprendizaje y se trasladó a la Universidad de Bahía Blanca. Cultivó el teatro, una disciplina que siempre le gustó mucho. En 1976 escapó de la dictadura de Jorge Videla y vino a España, donde redactó diversos libros de encargo de carácter histórico como ‘El Medievo cristiano’, entre otros. Posteriormente, impartió numerosos talleres literarios, dirigió la Enciclopedia Encarta, primero en España y luego en Brasil, y poco a poco concretó su amplio campo de intereses: la traducción, por supuesto, la poesía y la recitación, la defensa de los derechos de los homosexuales, el cosmopolitismo, numerosas causas de la izquierda, la amistad. Pero también, y casi obsesivamente, la necesidad de ser muchas personas a la vez, muchos escritores a la vez, un anhelo que nacía de su obsesión por comunicarse. Algo que hacía muy bien, con su particular sentido del humor.

Ha sido director de la asociación de los traductores españoles y de la revista de traducción ‘Vasos comunicantes’, y publicó varios poemarios: ‘Missa pedestris’ (2000), ‘Libaciones y otras voces’ (2004) y ‘Arte cisoria’ (2006). Su curiosidad lo impulsó a publicar dos curiosos libros: ‘Cómo jugar y divertirse con palabras’ y ‘Cómo jugar y divertirse con periódicos’, que tenían un carácter divulgativo y lúdico. El Moncayo y Tarazona este año lo echarán más en falta que nunca: echarán de menos su voz contagiosa y honda, su sentido del show, su vitalidad y su permanente rebeldía.

En una ocasión presentó en Tarazona a la autora zaragozana Soledad Puértolas y aludió a su libro ‘Con mi madre’. Citó este párrafo: “La persona que ha muerto ha emprendido un viaje, y nosotros también tenemos que avanzar. Todos viajamos, viajamos constantemente. Conozcamos o no nuestro objetivo, viajamos. ¿No nos deparará ese viaje futuros encuentros con la persona muerta, nuevas visiones de ella?”.

*Esta foto la he tomado de www.dosmanzanas.com

04/10/2009 09:47 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

02/10/2009

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Ayer por la mañana, di un pequeño paseo por la vieja Zaragoza de José Luis Cano, acompañado por Teresa Lázaro, realizadora de ‘Borradores’, y con el operador de cámara Jorge. Empezamos en el Arco del Deán, salimos a la calle Pabostría, donde conoció José Luis a un pintor de brocha gorda que cantaba rancheras, y luego nos fuimos hacia su desaparecida casa en la calle San Braulio. Era una casa modernista que tenía una juguetería en el fondo. Desde el tercer piso, que en realidad era el quinto, veía la colmena de pardos tejados de la zona. Luego nos fuimos al río: José Luis Cano fue remero desde los 16 hasta los 20 años, y entrenaba todos los días lectivos, y tenía una jornada de especial intensidad los sábados por la mañana. Muchos de sus compañeros fueron campeones de España. Subimos y bajamos en el ascensor del río y nos asomamos al muelle del Ebrobús. Cano tiene una relación de amor y odio con la ciudad, mucho más amor que odio; le dijo a Belloch que ya que por "ser un chico malo le habían hecho hijo predilecto de Zaragoza", por coherencia y fidelidad y gratitud seguirá siendo un chico malo. Zaragoza y Aragón y los personajes aragoneses han ocupado el grueso de su producción literaria y visual. Ahora ha finalizado un ‘Picassín’.

Estaba una mañana preciosa: Teresa comentó que le había encantado el concierto de Amaral, estuvo con su hijo Malick en el del miércoles, y que había sucedido algo muy curioso: Javier Mas subió a tocar un tema, Javier Mas, el bandurrista de Leonard Cohen. ‘Borradores’ ofrece una entrevista con él el domingo once dentro de un monográfico dedicado a Zaragoza.

 

Después, entramos a ver la exposición de Pepe Cerdá, que se inaugura el día 9. Es una muestra espectacular, sin lugar a dudas la más impresionante de Pepe. Está dividida en cinco partes muy claras: tíovivos y bodegones; las gasolineras, en particular la gasolinera de Villamayor; un conjunto de paisajes de grandes formatos; los retratos ecuestres o los hombres de Garrapinillos en sus tractores, en un claro guiño a la pintura costumbrista, y una colección de retratos de allegados e íntimos de Félix: Pepe Bofarull, Pepe Melero, José Manuel Pérez Latorre, Félix Romeo, Jerónimo Ors, Ramón Justes, los rumanos que le han hecho una casa, la joven que le pone el café todos los días, el historiador José Luis Ona, etc. La exposición llamará mucho la atención: el punto de vista, por lo regular, es siempre de abajo arriba, y hay piezas espléndidas de pintor que intenta contar historias, que intentar aproximarse a la realidad a través de la mancha, del churrute, del fogonazo de color y los reflejos. Es una exposición vistosa, preciosista, con espléndidos nocturnos y algún que otro eco a David Hockney, especialmente en un retrato de Pepe Bofarull.

 

A Pepe Cerdá lo emociona pensar que más de treinta años atrás descubrió la pintura en la Lonja viendo los cuadros de Francisco Marín Bagüés.

*En la foto, Pepe Cerdá y José Luis Melero, al que retrata en uno de los obras más grandes del conjunto de retratos ante la Biblioteca Espasa. Esta foto pertenece a José Antonio Melendo. La exposición se inaugura el día 9. El catálogo, entre otros textos, lleva artículos de Rafael Fernández-Ordóñez y de Fernando Castro Flórez, un gran admirador de Pepe como pintor y como escritor y pensador desde el arte.

02/10/2009 10:54 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

LITERATURA INFANTIL EN TARAZONA

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Gustavo Puerta: “En la literatura infantil valdría la pena

que viésemos al niño sin incurrir en versiones ñoñas”

 

- El crítico literario participa en el I Encuentro Internacional de Estudio y Debate “Literatura infantil y matices” organizado por Tarazona Monumental, Círculo Hexágono y Pantalia Gestión Cultural

 

- El venezolano afirma que en España el género está concebido para la prescripción escolar y el consumo masivo, en detrimento de la calidad y la expresión artística

 

Helga MARTÍNEZ. Tarazona

 “La literatura infantil no sólo está creada para que los niños lean, principalmente es un canal de comunicación artística. Todos los adultos involucrados, desde el escritor hasta el crítico, pasando por el maestro o el editor, deberían preocuparse por compartir con el menor esta dimensión estética”. Así lo expresó hoy el crítico literario Gustavo Puerta Leisse en Tarazona, donde participa en el I Encuentro Internacional de Estudio y Debate “Literatura infantil y matices”, organizado por Tarazona Monumental, Círculo Hexágono y Pantalia Gestión Cultural.

 

Para que ese mensaje llegue al público infantil, el venezolano apuesta por “cultivar las relaciones horizontales”: “Parece que los adultos nos comunicamos de manera vertical con los niños. Sabemos lo que es bueno para el lector infantil y lo que éste tiene que aprender de la lectura, pero no nos preocupamos por establecer una relación literaria que, por un lado, responda a la necesidad de crear y comunicarnos y, por otro, respete la capacidad interpretativa del menor. Por eso, hay que renunciar a los enfoques paternalistas, valdría la pena que viésemos al niño sin incurrir en versiones estereotipadas ni ñoñas”.

 

Puerta, que durante ocho años fue crítico de El Cultural del diario El Mundo y actualmente dirige las secciones de Educación y Literatura infantil y juvenil en la revista Educación y Biblioteca, opina que en España este género está concebido para la prescripción escolar y el consumo masivo. “Por eso –apostilla-, sus objetivos son principalmente pedagógicos y comerciales, dictados por el maestro y por los departamentos de ventas. Los grandes ausentes del mercado actual son los creadores independientes, que conciben al niño como un lector sensible, crítico e inteligente”.

 

“Con este panorama –prosigue-, no hay mucho lugar para una reflexión que cuestione los niveles de la calidad de este tipo de publicaciones. Y hay que tener en cuenta que estamos hablando del sector que, tras el libro de texto, más volumen de publicación genera en las editoriales españolas, cercano al 15% y con 11.700 novedades al año”.

 

Por eso, lo que busca el I Encuentro Internacional de Estudio y Debate “Literatura infantil y matices” es crear el ambiente necesario para la discusión y el debate del que se extraigan nuevas formas de expresión. Para ello, se ha establecido una forma de exposición totalmente novedosa: cada ponente no se limita a leer su estudio, sino que las actas ya están publicadas para que todos los participantes tengan por escrito las conferencias con el objetivo de establecer un diálogo desde el que se saquen nuevas conclusiones.

 

Las jornadas se prolongarán hasta el sábado 3 de octubre y en ellas, además de Puerta, participarán Rosa Tabernero, Grassa Toro, Sergio Lairla, Olalla Hernández, Arianna Squilloni, Ana G. Lartitegui y Marcela Carranza.

*La ilustración es de Ana González Lartitegui. Él no es Gustavo Puerta, es uno de los promotores del encuentro: Sergio Lairla.

 

 

02/10/2009 00:06 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

01/10/2009

NOTAS A LOS DOS ANTERIORES POST

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*El artículo de abajo corresponde a la periodista de Heraldo de Aragón, Rebeca Cartagena Lomero. Y apareció hoy en la edición del diario.

 

** Esta ilustración de Juan Manuel de Prada es de IÑAKI CERRAJERÍA (Jose Ignacio Zarrajería García) Vitoria-Gasteiz, 1957

 

Tomó esta biografía de su blog:


Realizó estudios de Bellas Artes en las Facultades de Sevilla y Bilbao entre los años 1976 y 1981. Desde 1980 compagina su trabajo de pintor con el de ilustrador gráfico para diversos medios de comunicación. Desde 1989 es colaborador en EL CORREO, donde todos los días, tanto en la edición de Álava como en la de Miranda publica una tira, LA ILUSTRACIÓN , una forma de ver la actualidad entre la ironía y la sonrisa, así como otros dibujos en las secciones deportiva y de opinión.

01/10/2009 23:35 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

JONÁS TRUEBA CONCLUYE EL RODAJE DE 'TODAS LAS CANCIONES HABLAN DE MÍ'

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El zaragozano Daniel Gascón, coautor del primer largo de Jonás Trueba

 

El hijo del cineasta Fernando Trueba dirige ahora en Madrid 'Todas las canciones hablan de mí', que escribió junto al aragonés y que protagonizan Oriol Vila y Bárbara Lennie

 

 

Rebeca CARTAGENA /  Zaragoza

El zaragozano Daniel Gascón y el madrileño Jonás Trueba (hijo del famoso cineasta Fernando Trueba) son amigos desde hace muchos años. Nacidos ambos en 1981, pergeñaron juntos cortos como 'Acné' y 'Cero en conciencia', y juntos han dado un paso adelante con el largometraje 'Todas las canciones hablan de mí', que han coescrito y que ahora dirige Jonás.

 "Es la historia de un chico que rompe con su pareja. Cuando uno rompe, a veces tiene la sensación de que todas las canciones hablan de lo que a él le pasa. Creo que es una sensación bastante común, que a casi todos nos ha ocurrido alguna vez, y por eso hemos puesto ese título", detalla Daniel Gascón.

El filme, que comenzó su rodaje en agosto en la Ciudad de la Luz de Alicante, "es una comedia que narra los meses de después de la ruptura y, en 'flash backs', cómo era la relación", describe el aragonés, que como escritor ha publicado libros como 'La edad del pavo', 'El fumador pasivo' o el ensayo 'Parábolas y monstruos de Javier Tomeo'.

Gascón, que estos días se encuentra en Madrid -donde Trueba y el resto del equipo continúan con la filmación- aparecerá en el filme, pero solo como extra. "He estado por ahí de figurante en un bar", confiesa el zaragozano.

Actores y autobiografía

"He visto buena parte de lo que han rodado ya, y estoy muy contento", asegura Gascón, que destaca las interpretaciones de los dos protagonistas: Oriol Vila (visto en 'El séptimo día' de Carlos Saura) y Bárbara Lennie (candidata a un Goya por 'Obaba' y vista en 'Las 13 rosas' y 'Amar en tiempos revueltos'). "Están estupendos, y me parece que dan muchos matices y riqueza a los personajes", comenta el aragonés. "Oriol le va muy bien a su personaje, y Bárbara es una actriz muy completa y con un sentido del humor que no se veía tanto en sus películas anteriores".

 Gascón confiesa que el guión refleja en parte experiencias propias de sus autores. "Hay cosas autobiográficas que empleas, pero las cambias un poco. Yo lo hago quizá porque las películas que a mí me gustan tienen algo de uno mismo", argumenta. El haber elegido como género la comedia obedece a que "si no pones humor, con el tiempo todo se va a quedar más ridículo y acartonado". Gascón califica de "muy divertido" el proceso de gestación de este guión. "Lo hemos escrito a caballo entre Zaragoza y Madrid. Uno se sentaba al ordenador y el otro paseaba por la habitación, e íbamos diciendo diálogos. A veces nos pasaba como a los protagonistas de 'Seinfeld', que se sientan a pensar y se quedan dormidos", bromea el zaragozano, que señala que la visita que hicieron en Zaragoza a Antígona y Los Portadores de Sueños determinó que el tío del protagonista sea librero.

 Acabado el guión, toda la responsabilidad ha quedado en manos de Jonás, que ha asumido la dirección tras haber coescrito con su padre, Fernando Trueba, 'El baile de la Victoria', que será la candidata española al Óscar.

 El joven cineasta comenta que cuando estaban escribiendo 'Todas las canciones hablan de mí' él "no lo veía como una comedia", pero, durante el rodaje, "lo que surge es cómico y con los actores está tomando un tono muy divertido".

Trueba explica que su forma de filmar no es precisamente cartesiana. "Me gusta rodar con cierta libertad, que la película, con todos sus riegos, viva mucho del momento. Algunos días es maravilloso, todo se alía contigo y parece que captas eso que más o menos habías puesto ahí. Otras veces, la realidad te machaca", confiesa. Pero si algo ha aprendido viendo desde niño a su padre tras la cámara es a ser positivo: "Rodando surgen problemas, tensiones, agobios... y a pesar de todo él sabe mantener un nivel de disfrute muy alto. De lo muchísimo que he aprendido con él, eso es lo que más me ha ayudado".

 

Aunque ya había hecho guiones para otros directores, es el primero que Jonás hace para sí mismo. Y asegura que "quería hacerlo con Dani porque no solo es un amigo y lo admiro porque escribe estupendamente, sino también porque me sirve de espejo que me devuelve una imagen que no es exactamente la mía". Aclara que Daniel "sabe lo que me gusta y lo que quiero", pero también le ayuda a veces "a ver que una idea que se te ha ocurrido puede no ser tan genial como creías", dice.

 

Él querría que el filme fuera "un antídoto contra la infelicidad que nos produce estar pensando constantemente que merecemos algo mejor, rechazando las cosas buenas que nos rodean".

 

01/10/2009 21:04 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

XORDICA: ENTREVISTAS DE PRADA

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Todo nuevo libro de Juan Manuel de Prada es siempre un acontecimiento. Este, sin embargo, son diecisiete acontecimientos, diecisiete extraordinarias entrevistas que Juan Manuel de Prada realizó entre 1996 y 1999 a algunos de los más grandes escritores españoles con el añadido de José Saramago. Unos pocos de esos entrevistados –Cela, Buero Vallejo, Fernán-Gómez, Ynduráin y el bohemio Adares–, ya no están entre nosotros, por lo que sus entrevistas son ya documentos históricos de primer orden. Los demás –Pérez-Reverte, Ana María Matute, Saramago, Francisco Rico, Luis Alberto de Cuenca, Muñoz Molina, Francisco Nieva, el propio Anson y Gimferrer– quizás vuelvan algún día a ser entrevistador por Prada, que no renuncia “a coger otra vez el magnetófono y hacer una segunda salida como entrevistador”. Todos conocíamos al Juan Manuel de Prada novelista, biógrafo y articulista. Faltaba su gran libro de entrevistas literarias, ese que demostrara –como si fuera preciso– su pasión por la literatura desde el principio de los tiempos.

Ya lo tenemos. Penúltimas resistencias figurará para siempre entre lo más destacado de la bibliografía de Juan Manuel de Prada.

 

 

JUAN MANUEL DE PRADA.

(Baracaldo, 1970)

Vivió su infancia y adolescencia en Zamora. Sus dos primeros libros, Coños y El silencio del patinador (1995) sorprendieron a la crítica por su poderosa imaginación y su audaz uso del lenguaje. A su primera novela, Las máscaras del héroe (1996) –Premio Ojo Crítico de Narrativa de RNE–, le siguió La tempestad (1997) –Premio Planeta–, novela que le procuró una gran proyección internacional al ser seleccionado por la revista The New Yorker como uno de los seis escritores europeos más prometedores. Posteriormente publicó Las esquinas del aire (2000) y Desgarrados y excéntricos (2001). La vida invisible (2003) se alzó con el Premio Nacional de Narrativa. El séptimo velo (2007) obtuvo el Premio Biblioteca Breve que concede la editorial Seix Barral.

 

Su labor como articulista ha sido distinguida también con algunos de los premios más relevantes, como el González-Ruano o el Mariano de Cavia. Su última obra publicada, La nueva tiranía (2009), es una recopilación de sus artículos de prensa.

 

xordica editorial, S. L.

apartado de correos 1536 – 50.080 Zaragoza

telf. 608 033 949 – 976 180 295

xordica@xordica.com

www.xordica.com

 

*Este texto corresponde al gabinete de comunicación de Xordica.

 

*La ilustración es de IÑAKI CERRAJERÍA (Jose Ignacio Zarrajería García) Vitoria-Gasteiz, 1957

 

Tomó esta biografía de su blog:


Realizó estudios de Bellas Artes en las Facultades de Sevilla y Bilbao entre los años 1976 y 1981. Desde 1980 compagina su trabajo de pintor con el de ilustrador gráfico para diversos medios de comunicación. Desde 1989 es colaborador en EL CORREO, donde todos los días, tanto en la edición de Álava como en la de Miranda publica una tira, LA ILUSTRACIÓN , una forma de ver la actualidad entre la ironía y la sonrisa, así como otros dibujos en las secciones deportiva y de opinión.

01/10/2009 20:53 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

30/09/2009

JOAQUÍN BERGES ABRE WEB

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El escritor Joaquín Berges, autor de ‘El club de los estrellados’, ha creado una página web con todo su mundo literario. Hace unos días, en ‘Babelia’, recibía una excelente crítica de J. E. Ayala Dip, un gran especialista en narrativa española y latinoamericana.

 

El enlace, que ya aparece aquí, es www.joaquinberges.com. La foto es de Laia Navarro Mellado.

30/09/2009 12:11 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

DANIEL GASCÓN: DOS MICROCUENTOS

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Daniel Gascón ha publicado dos deliciosos cuentos en su blog. Los copio aquí, con la nota introductoria.

 

Anteayer, la telecabina de Zaragoza se quedó parada durante una hora. David Marqueta me ha pedido un microcuento sobre el incidente para Hoy por hoy Zaragoza en Radio Zaragoza-Cadena Ser. He escrito dos; los he leído en el programa:

1.

Sara era la mujer de mi vida y yo lo había planeado todo hacía meses. Un domingo de septiembre le propuse ver Zaragoza desde la telecabina al atardecer. De paso, quería pedirle que se casara conmigo. Había hecho el viaje un par de veces para ensayar, había pensado las frases, y había comprado un anillo muy caro y una botella de champán. La telecabina había avanzado ya bastantes metros. Creo que me mareé por los nervios, no supe decir las frases que había preparado, y saqué el anillo. Sara me miró con una expresión de sorpresa, y yo le pregunté si quería casarse conmigo. Ella se echó a reír y dijo que no. Le pregunté por qué, y ella me dijo que no lo tomara como algo personal. En ese momento, la telecabina se quedó parada, bastantes metros por encima del río. Sara y yo nos reímos a la vez y saqué el champán. El sol se reflejaba en el anillo y pensé que tenía un rato para intentar convencerla.

 

2.

Lo reconocí por el sombrero. Hacía menos de doce horas lo había visto en el concierto del Príncipe Felipe. Y ahora lo tenía a mi lado, en la telecabina, y recordé lo que había pensado en el concierto: las canciones de Leonard Cohen tienen respuestas para todas las preguntas de la vida. Cuando la telecabina arrancó, Leonard Cohen se quitó el sombrero, y dijo hola. Yo quería felicitarle por el concierto, decirle que lo admiraba y preguntarle por el amor y el deseo y el sentido de la vida. También quería preguntarle cómo había conseguido que lo amaran tantas mujeres. Pero no sabía por dónde empezar, y de vez en cuando lo miraba, como un idiota. En ese momento, la telecabina hizo un ruido extraño y se paró, unos cuantos metros por encima del río. Yo estaba asustado, y me imaginé que acababa en un pozo del Ebro, ahogado junto a mi cantante favorito. Le pregunté: “Señor Cohen, ¿cuál es el sentido de la vida?”. Él se puso el sombrero, sonrió brevemente, y me dijo: “Te lo contaré cuando lleguemos a la Torre de la Canción. O al suelo”.

*La foto es de Miss Aniela.

30/09/2009 09:24 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

25/09/2009

ROLANDO MIX TORO: UN RECUERDO

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RETRATO DE ROLANDO MIX TORO

 

Ocurre a menudo: existe gente con la que nunca has hablado, ni lo vas a hacer quizá, que han sido decisivas en tu vida. Gente que pasa. Gente que toma el café de las doce en el bar de la esquina. Gente que lee el periódico, que acaricia las páginas de un poema, hombrones que se te antojan gigantes, de rostro atezado y una sonrisa amplia, de oreja a oreja, como paisanos milenarios, y que no sabes por qué habitan tus sueños y tus pesadillas. O la naturaleza urbana que recorres para ir a comprar el pan.

Supe de Rolando Mix Toro mucho antes de lo que él se imagina: Luis Felipe Alegre, en el bar Aragón y en El Ángel Azul, me hablaba del poeta chileno y de su rabiosa humanidad. En un primer retrato, Luis Felipe lo situaba en Santiago, próximo a Salvador Allende, y buen conocedor de los grandes poetas, desde Gabriela Mistral a Enrique Lihn, desde Pablo Neruda a Nicanor Parra. Me revelaba algunas historias entrañables, su generosidad “de desheredado latinoché” de infinito corazón, su solidaridad profunda con la que había sido compañera de sus días durante un tiempo, y me decía también que en aquel hombre “gigantesco y envalentonado” había algo de “héroe inadvertido de la poesía”. Luis Felipe Alegre sentenciaba: “Me gustan los poetas así. Hermanos de sangre de Blas de Otero, de Gabriel Celaya, de Neruda. Admiro y quiero a Rolando Mix Toro”.

No puedo recordar cuándo hablamos por primera vez. Lo veía pasar por la calle Lorente y Bretón, sobre todo, lo veía asistir a conferencias y debates de poesía. Allí andaba siempre Rolando Mix Toro, con versos bajo el brazo, dispuesto a henchir una tertulia de palabras cálidas, de risas estruendosas, de la memoria arterial y andina de América. Tenía algo de vate sentimental que se atrevía a ser contundente: proclamaba su fe en Salvador Allende, su complicidad con Víctor Jara, anunciaba sin violencia el tamaño de su esperanza. Mientras, publicaba poemas, libros, traducía, sobrevivía sin aspavientos en medio de la ira del cierzo, en medio del vendaval del desierto.

Hablamos. Y de hablar por primera vez, pasamos a vernos a menudo. Pasamos a platicar en confianza. Pronto me di cuenta de que Rolando Mix Toro había tenido una infancia especial: era uno de los doce hijos de AntonioMix Martínez, escritor social, maestro de escuela y pintor de desiertos y altiplanos, y de Ana Ángela Toro, una mujer que gastaba la vida entre los dolores de un nuevo parto y su pasión por la guitarra y el piano. Rolando Mix Toro residía en pleno desierto, en Pozo Almonte, Iquique, donde había nacido en 1931. Se levantaba por la mañana y sus ojos contemplaban la cordillera de la costa y los Andes altivos: un paisaje y el otro se estiraban más allá de las minas de salitre, los abombados desiertos y sus dunas. Al muchachito lo cautivó desde muy pronto la sonoridad de las palabras. Y en ellas se zambulló como se zambullía en el mar: adquirió un virtuosismo especial con el lenguaje, una capacidad para recitar e inventar poemas, una imaginación invencible. Poco después, también estudiaría forja. Y luego, ya en Santiago de Chile realizaría mil actividades: fue librero, periodista, activista político, los nazis quemaron alguna vez su librería, y selló su amistad con Neruda, Parra, Lihn y tantos otros, selló para siempre su comunión con la literatura.

En uno de los viajes que Juan Rulfo realizó a Chile se hicieron amigos. Dibujaron en el silencio la conjura de los camaradas; eso sí, Rulfo estaba rodeado siempre de silencio y de timidez. Y quizá de mala conciencia: sentía pánico de no estar a la altura de sus dos primeros libros y por eso no se atrevía a escribir. Algún tiempo después, el Partido Socialista de Allende lo reclamó para que se hiciera cargo, como jefe de librería, de PLA (Prensa Latinoamericana). Y luego, con todo tipo de persecuciones e insidias, llegó el golpe militar de Augusto Pinochet, pocos después de la muerte de Neruda. Hubo de exiliarse, hubo de recomenzar otra biografía personal en la República Democrática Alemana (RDA); en la Universidad Karl Marx de Leipzig estudió Traducción e Interpretación. Allí lo conocieron el alcalde de Zaragoza Ramón Sainz de Varanda y el jefe de policía Primitivo Cardenal. Lo tentaron, y Rolando Mix Toro se trasladó a Zaragoza. Y aquí vive, rodeado de amigos, en el bálsamo de amor y poesía que ha fundado junto a Juanita, su compañera.

Rolando Mix Toro ha escrito mucho. Y ha publicado diversos poemarios. Tras la palabra es un libro sobre la escritura y la vida: sobre el oficio de hacer versos, la memoria y la vida, para ser algo más precisos. Tras la palabra es uno de sus proyectos que Rolando Mix Toro gesta con dedicación y con adivinación. Es un libro-río. Para él la poesía es aliento y alimento de creación, una forma de fecundar el mundo y una forma de ser fecundado por la belleza, el pensamiento y la intensidad. Rolando Mix Toro es, ante todo, un engendrador de verbos e imágenes, capaz de decir que “las palabras son terribles”, de subrayar “el texto desvaharado del tiempo”, de precisar que “no es exactamente igual // lo sentido que lo expresado”. En una composición, que se titula ‘Leyéndome’, dice: “Alguna vez me harás tu confidente // mientras lees mi poema”.  En otros lugares, mediante sutiles metáforas, habla de sus afanes, de su vocación, del proceso casi alquímico de la escritura poética. Habla del “surco de los sueños”, dice que “la letra imprime el aire”, busca “la memoria y sus rastros”, siente “la llamada de la oscuridad”, y se percata con absoluta nitidez de que “soy un espectador con teatro propio”.

Tras la palabra es una búsqueda a ciegas de la claridad, es el intento de encerrar en un diccionario de imágenes, de recuerdos y de ideas el fulgor de una existencia apasionada y convulsa, la melodía de una voz, los interrogantes de existir, las caricias, el acto mismo de decir y sus énfasis. Tras la palabra es como una espiral inacabable de un verso que echa a rodar y se inflama y se expande con sus códigos secretos, y sale a tumba abierta –“con la elocuencia del frenesí”, tal como dice Rolando Mix Toro- en pos de un lector, o de un amor, o del viento que recoge todas sus voces y las arrastra en su silbo. Hay un instante en que Rolando Mix  Toro dice que “no cuenta para ninguna cuenta”. Nada más lejos de la verdad: el poeta cuenta y canta, el poeta se desvive por los otros, por su amada y por sí mismo. ¿Y acaso no es esa la mejor canción? En Tras la palabra, dentro y fuera, arriba y abajo, en el corazón incendiado de las sílabas y las imágenes, está él. Y tiembla, y gime, y canta furiosamente a la felicidad, a la memoria de cuanto fue, a la imperiosa necesidad de la poesía, que es “la síntesis de las vivencias que se han acumulado y que se quieren expresar”.

 

*Este es el prólogo al libro ‘Tras la palabra’ (DPZ, 2009), el último poemario de Rolando Mix Toro, que le publicó Mariano Berges. Colocó aquí esta foto de Juan Rulfo, a quien tanto admiraba Rolando Mix Toro.

 

 

25/09/2009 18:45 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

ANOCHE FALLECÍA ROLANDO MIX TORO

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*Esta mañana, me ha llamado José Ramón Marcuello Calvín, escritor y periodista, para comunicarme que ha fallecido Rolando Mix Toro, el poeta chileno, el amigo entrañable, en compañero dulce de Juanita. Rolando Mix solía llamarme muchas mañanas para contarme cosas o preguntarme algo o interceder por algún amigo. Me llamó a principios de semana, creo que el pasado lunes, me dijo que seguía escribiendo poesía, que soñaba con redactar sus memorias de poeta y me preguntó cómo estaba. Ha sido objeto de diversos homenajes: era un hombre entusiasta y alegre que rezumaba cariño. Quería y era querido. Recupero aquí uno de los retratos-entrevistas que le hice en una contraportada de 'Heraldo de Aragón'. Y le mando un abrazo infinito a su gente, a Juanita. Zaragoza sin él es un poco menos Zaragoza: Rolando quería a la ciudad muy entrañablemente.

Rolando Mix Toro será incinerado. Mañana, a las 12.15 se celebrará una despedida de amigos en el cementerio de Torrero, en la capilla número 2. Juanita trasladará luego sus cenizas a Chile. Iban a ir juntos a su país en breve.

 

 

EN PROPIA VOZ


“Nada soy ni nada tengo salvo sensibilidad y curiosidad intelectual. Allende confió en mí para un cargo de agricultura en Atacama. Asistí a los bombardeos. Huí a Argentina y a Alemania Democrática Alemana. He publicado ‘El espejo y tú’ y ‘La mar de amor’. Toda la gente tiene algo de poeta: hablamos con metáforas. Nací en 1931”.



EL HOMBRE, EL POETA, LA AVENTURA DE VIVIR



El lugar donde uno ha nacido configura un carácter. Si además es el desierto más desierto del mundo, y no existe vida ni para las bacterias, ese páramo lunar forzosamente ha de esculpir una sensibilidad a flor de piel. Rolando Mix abrió los ojos en Pozo Almonte, en Iquique, en uno de esos lugares donde la naturaleza expulsa al hombre, salvo que existan minas de nitrato de sodio. En ese caso, el ser humano accede a vivir y a ver llegar el agua en camiones Brokway. “Una tierra tan dura crea un hombre especial: un tipo que debe vivir, luchar y trabajar en condiciones inmisericordes se convierte en duro y sentimental”. En ese ámbito las disputas y reivindicaciones sociales estaban a la orden del día. En el norte inhóspito el hombre tenía que ver cosas donde nada hay, fabricarse un universo propio, una imagen. El espectáculo del paisaje era conmovedor: planicies y más planicies se alisaban hasta donde llegaba la vista. Por el este, lejanos, se erguían los Andes; por el oeste, la cordillera de la costa. Y en medio estaban las minas del salitre, las poblaciones con casas adyacentes, lo que se llama la Oficina Salitrera.



Su padre, Norberto Mix Martínez, era un escritor social reconocido, director de escuela y pintor de paisajes desérticos que vendía a los ingleses. Su madre, Ana Ángela Toro, era ama de casa y tocaba el piano y la guitarra. Cada uno de sus hermanos también dominaba un instrumento. Llegó a tener hasta doce. Su padre era funcionario del Gobierno, y los dueños del salitre (ingleses, franceses, americanos o españoles) le tenían respeto por su dimensión intelectual y lo repudiaban por sus ideas. Al parecer existía una norma no escrita e insólita: “Lo dejaban estar en la escuela mientras mi madre estuviese encinta, y así su vida se consumió entre partos y abortos. Si había embarazos mi padre tenía trabajo”. Los había.

El joven solía marcharse a la orilla del mar y se ponía a decir cosas al compás de las olas. “Era poeta sin saberlo. Y en la escuela tenía gran facilidad para la literatura. Cuando estudiábamos a los clásicos, el profesor me decía: ‘Rolando. Sal e invéntate algo’. Y me inventaba poemas a la manera clásica”. Ya tenía clara una cosa: no quería ser escritor ni intelectual como su padre ni un acérrimo defensor de los trabajadores. Sabía que su progenitor se carteaba con Joaquín Dicenta, que había conversado dos veces con Blasco Ibáñez o que se había escrito con una ancianísima Concepción Arenal, pero siempre lo veía metido en líos. En cuanto pudo, tras realizar un curso de forja, se marchó a Santiago de Chile en 1948. Dejaba atrás su pasión por la natación, “hacía muchos kilómetros mar adentro”. Trabajó de dependiente en la librería Matus y después ingresó en la cooperativa Codilibro, que tenía su base en Buenos Aires, y distribuía libros de 40 editoriales. “El libro jugó un papel esencial en Latinoamérica. Yo era vendedor y lector”.



Al cabo de unos años lo llamó el Partido Socialista para que se hiciera cargo, como jefe de librería, de PLA (Prensa Latinoamericana). Por el establecimiento pasaban los políticos, los analistas, los autores, e incluso pasó en un viaje a Chile el narrador Juan Rulfo. “Nos hicimos muy buenos amigos. Hablamos de la fascinación del desierto y le hablé de los fuegos fatuos que se veían tras los cementerios”. Pero también asistía a tertulias con Pablo Neruda, dirigía la revista poética “Orfeo” y platicaba con Nicanor Parra, Nicolás Guillén o el poeta Enrique Lihn. “Nos llamaban los hermanitos del diablo. Tenía que soportar los incendios de mi local provocados por los nazis de Chile”. Poco después de que fuera elegido presidente de la República, Salvador Allende le ofreció un puesto en el Instituto de Desarrollo Agropecuario de Atacama.



El golpe de Estado de Pinochet de 1973 le cogió en la capital. Había ido a una convención y le acababan de llamar para decirle que su tercera mujer sería operada el once de septiembre en Santiago, dos días después: se había quedado sin voz. Se hospedó en un hotel y al levantarse detectó una gran algarabía. El país estaba conmocionado. De repente, oyó: “Rolando. Tenemos la orden de matarlos a ustedes”. Era un viejo amigo policía y detective con el cual había trabajado en sus tiempos de reportero de sucesos. Insistió el otro: “En honor de los viejos tiempos, no diré nada, pero si te cogen, dejaré que te maten”. Gracias a un cura jesuita, Rolando logró llegar a la Embajada Argentina y pudo huir del país. Se trasladó a Leipzig, a la Universidad Karl Marx, donde estudió Traducción e Interpretación. Residió en la República Democrática Alemana durante una década, hasta que Ramón Sáinz de Varanda y el jefe de policía Primitivo Cardenal fueron a estudiar los sistemas de seguridad de incendios del país. El alcalde le pidió que se viniese a Zaragoza y le prometió un empleo. Mientras vivió Sáinz de Varanda, Rolando Mix Toro se sintió querido y respetado.

Luego, todo se complicó. Pero esa es otra melodía en la que no quiere ahondar. “Zaragoza es una maravilla. Me encanta. Nuestras ciudades tienen 200 años, pero ustedes pueden tocar los restos musulmanes, las huellas de Roma o tienen calles como Predicadores”. Ahora, jubilado de tercera, desea aprovechar el tiempo para literatura, para la poesía. “Para nosotros literatura y política son indivisibles. Es la misma unidad. La poesía es el antípoda de la evasión: es la síntesis de las vivencias que se han acumulado y se quieren expresar”.


Se levanta y sale a caminar por las calles. Es la discreción que pasa.

*Carlos González Sanz /Carlos Bozalongo le ha dedicado dos textos en su blog y esta foto. De ahí la tomo.

 

25/09/2009 17:56 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

24/09/2009

DOS POEMAS DE FERRER LERÍN

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Francisco Ferrer Lerín publica próximamente, en Tusquets, en la serie Nuevos Textos Sagrados, acaso una de las más bellas entre todas las colecciones de poesía, un nuevo poemario: ‘Fámulo’. Así se anuncia su sinopsis y la biografía del escritor afincado en Jaca, experto en zoología y palabras, casado con la simpatiquísima y arrolladora Concha Jiménez. Ferrer Lerín es un escritor complejo, que se mueve entre los bestiarios, la zoología, el gusto por el lenguaje, el apócrifo y una imaginación particular que hacen de él un raro y una personalidad muy sugerente. Le he pedido dos poemas de su próximo libro y aquí están.

 

 

 

LA TORRE

 

 

El ascenso a la torre de piedra produce placer y existen instrucciones para un viaje correcto por el interior de la misma. Hablo de la única superviviente del castillo de Jervis a la que ciertos compiladores, raza de seres absortos, definen como un pastel de calabaza habitado por aves que nunca se posaron en mástiles y quizá tampoco en lugares propicios para el carenado. No sólo la viuda Sicórax sino también los hermanos Mugendo emprendieron esa madrugada, negra como cueva de herrería, la prospección minuciosa de la estepa inmediata. Franciscanas marinas, formas que aún no han sido descritas, embarcaban en el puerto de la vecina isla Floreana rumbo a la costa para visitar, junto a monjas enanas en formación de combate, la combusta ruina. También dos caballeros donosos de la orden de El Vil Reproche, coronados por el Pájaro Penitente, se unieron a la comitiva, que ya llega al basamento de sillería de catorce lados, y parece penetrar presurosa por la puerta Masatierra. 

 

 

 

Macilenta soledad. El tictac del escarabajo leñoso devora la andrajosa viga y el desafortunado Stuart (uno de los caballeros donosos) muere aplastado por el entibo desprendido. Su hermano Carlos, que también estuvo a punto de dejarse los huesos, toma el mando y encamina la tropa escaleras arriba. Nadie coronó antes esta fortaleza. Ni enemigos sañudos. Ni quien quiso medrar en indignas singladuras. Ni los que clavaban la daga entre costillas españolas. Ni un camarada experto en lugares estrambóticos. Nadie. Así brindan con licor y una a una enanas y franciscanas son lanzadas al vacío por los Mugendo y Sicórax mientras Carlos, sobre un tártaro de escoria, sueña con los afectos de una damisela morena. Luego, el grupo ya reducido, desciende por la rampa helicoidal que rodea exteriormente el edificio a la vez que entona la balada del barbero charlatán e inicia el recuento, en la lejanía, de las abolladuras de los cascos de los buques. Gente portadora de la virtud genuina -facción de la Guardia de Corps-, sabían que eran esperados. Claude Jolyot de Crébillon, llamado Crébillon hijo, alcanzando la fama por la escritura de cuentos licenciosos, redacta ahora, al pie de la atalaya, la relación exacta de aquel desastre marítimo; el abordaje y destrucción, a cargo de Manada Canina, del navío de regreso. Coda: tercer aporte proteínico en importancia, por defenestración y batalla pirática, en este año de 1777.  

 

 

         WODWO

 

Hay un tipo de cuerpo

más pequeño que la garza

y de forma más sincera

que huele como a almizcle.

No pone por vicio

tampoco se acopla

y en las regiones etéreas,

donde le arden las plumas,

es un rumor muy común

-complexión intransigente-

su clara tendencia al pasto.

Las llamarían plomadas.

 

Otra bestia sólida,

que cunde en los sueños,

rozada a intervalos

y algo aumentada

provoca los fuegos.

Nunca habita en ruinas

no posee salsa

y sólo Aristóteles

sabe del oficio

de sus orificios.

Son las vacas negras

o ley comejenes.

 

¿Quién digiere el hierro,

la silla,

el mucílago?

Sólo se recuerda

el lugar del nido 

y la forma enfriada

que olvida en sus viajes.

Amarrado el hombre

al riñón violento

dicen que apacigua

el dolor de aire

y el búfalo intenso.

¡Qué especie exterior!

¡Qué humedad rabiosa!

Equilibrio lábil,

el cerdo infrecuente,

evoca el abismo.

 

*He tomado este texto del blog de Francisco Ferrer Lerín.

 

 

 

24/09/2009 18:18 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

23/09/2009

IMÁGENES INÉDITAS DEL 27

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EL INSTITUTO CERVANTES Y LA SECC PRESENTAN UN VÍDEO CON FILMACIONES INÉDITAS DE LA GENERACIÓN DEL 27


• "El deseo y la realidad" contiene las únicas imágenes en movimiento que existen de los poetas en esos años

• Cernuda, Lorca, Alberti, Salinas y Guillén, entre otros, desfilan por la película

 


El Instituto Cervantes y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) han presentado hoy a los medios informativos un documental que contiene las únicas imágenes en movimiento que existen de los escritores de la Generación del 27, rodadas en 1928 por Juan Guerrero Ruiz. El vídeo, de 61 minutos de duración y dirigido por Rafael Zarza y Fernando González de Canales, lleva por título "El deseo y la realidad. Imágenes y palabras de los poetas del 27". Se estrenará mañana jueves en un acto público en la sede central del Cervantes en Madrid a las 19:30 horas.

Por primera vez salen a la luz, en un documento sin precedentes, filmaciones inéditas y fotografías -algunas, también inéditas- de la mítica Generación del 27. Luis Cernuda, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Pedro Salinas, Dámaso Alonso, Jorge Guillén, Manuel Altolaguirre y Fernando Villalón, entre otros, aparecen en unas imágenes en movimiento hasta ahora nunca vistas.

El documental ha sido coordinado por el Instituto Cervantes y coproducido por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (bajo la coordinación del Ministerio de Cultura) y por Ojomóvil & Asociados S. L. Cuenta con el patrocinio de la Fundación CajaMurcia.

La directora del Cervantes, Carmen Caffarel, ha destacado en rueda de prensa la relevancia de este "documento único", que "va a ser visionado en los 72 centros que tenemos en todo el mundo, acompañado de mesas redondas y coloquios que pondrán en valor a una de las principales generaciones de nuestra literatura." El Instituto hará todo lo posible "para que sea un documento visto y vivido".

El vídeo contiene además las voces originales de Luis Cernuda, de Miguel Hernández o de María Teresa León, quien lee un extracto de Marinero en tierra, de su esposo Rafael Alberti. Escritores como Luis Alberto de Cuenca, Luis Antonio de Villena, Ignacio Gómez de Liaño y Luis Muñoz dan voz a poemas que escribieron Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda, Pedro Salinas y Rafael Alberti, respectivamente.

Las imágenes fueron rodadas hace ochenta años por Juan Guerrero Ruiz con una cámara Pathé Baby de 9,5 milímetros. Los 24 rollos de película filmada (con una duración total de unos 15 minutos) son probablemente parte de un documental que Juan Guerrero Ruiz (Murcia, 1893 - Madrid, 1955) intentó realizar sobre la Generación del 27, de la que fue uno de sus grandes pilares. Guerrero Ruiz, secretario de Juan Ramón Jiménez, fue amigo y colaborador de poetas y pintores, y fundador de revistas literarias como "Índice" y "Verso y Prosa".

Rafael Zarza, diseñador y cineasta, rescató por casualidad -su padre era amigo del hijo de Juan Guerrero- esas secuencias inéditas en las que podemos ver a buena parte de los entonces muy jóvenes poetas del 27. Ese material inédito fue sometido a un largo y complicado proceso de restauración por parte de la Filmoteca Española desde 1979.

Zarza, autor de la idea original y del guión, es también director y guionista de la cinta junto con Fernando González de Canales. Según ha desvelado, ha rechazado numerosas ofertas de compra del material de Guerrero porque lo que le interesaba era dirigir él mismo este trabajo, como finalmente ha conseguido. Ha descartado que el vídeo vaya a verse en los cines porque "un estreno comercial lo banaliza" y ha manifestado su satisfacción por que el Instituto Cervantes lo lleve por todos sus centros a lo largo de 2010.

Las imágenes en movimiento -destacan las de Lorca en Buenos Aires y las entrevistas realizadas a Neruda, Alberti y Guillén- se complementan con fotografías (algunas, también inéditas) en las que podemos ver diferentes momentos de la vida de García Lorca, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda y José Bergamín.

El vídeo incluye además poemas de Juan Ramón (recitados por Luis Alberto de Cuenca), de Cernuda (leídos por Villena), de Salinas (por Gómez de Liaño), de Jorge Guillén (por Ignacio Merino), de Alberti (por Luis Muñoz), de Lorca, Gerardo Diego, Altolaguirre, Dámaso, Bergamín, Aleixandre, Neruda, Miguel Hernández y Fernando Villalón. La música original es de Iván Guerrero.

23/09/2009 15:37 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

22/09/2009

EL FASCINANTE EDOUARD LEVE

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Estoy un libro diferente, inolvidable, de Edouard Levé: ‘Autorretrato’ (451 editores) cada frase te invita a pensar en otras frases, a recorrer sensaciones de tu propia vida.

 

Dice, por ejemplo:

“En el extranjero, hago cosas que no me atrevo a hacer en mi país porque todo parece ficticio. Desde que escribo a ordenador guardo todo lo que escribo a mano. No sueño con volar. En pleno verano, un día de lluvia me alegra tanto como un día de sol en pleno invierno.

 

(…)

 

En mis épocas de depresión me hago la imagen mental del entierro que sigue a mi suicidio, hay muchos amigos, hay tristeza y belleza, el acontecimiento es tan conmovedor que me entran ganas de vivirlo y, por ende, de vivir. No sé irme de un sitio con naturalidad”

 

Èdouard Levé se suicidó a los 42. Era pintor, escritor y fotógrafo. Ésta es una de sus fotos.

 

22/09/2009 11:12 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

HYPATIA: DEL OLVIDO AL MITO

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 película ‘Ágora’ de Alejandro Amenábar dispara las novedades literarias en torno a esta matemática y pensadora neoplatónica que encarna la libertad de pensamiento

 

Hypatia de Alejandría (Alejandría, 355 ó 370-415, d. de C.) no era una desconocida. Había sido considerada una mujer de una sabiduría tan dilatada que superaba “de largo a todos los pensadores” de su tiempo. Vestía con el manto de los filósofos, se abría paso en medio de la multitud y explicaba público el pensamiento de Platón y de Aristóteles. Lideraba la Escuela neoplatónica de Alejandría y era también seguidora de Plotino; frente al misticismo, optaba por la ciencia. Aborrecía la superstición y defendía la tolerancia y la libertad de pensamiento. Era un ejemplo de inteligencia y, según el rétor pagano Damasciano, poseía “el grado más alto de la virtud práctica en el arte de enseñar”.

La calificaban como justa y sabia, y se mantuvo virgen toda la vida, aunque en distintos lugares se recuerda que se casó con Isidoro, el Filósofo. Este es uno de los enigmas de su vida. Uno más, como lo fue su relación con su discípulo Orestes, que fue prefecto imperial de Egipto y discípulo suyo, como lo fue su espantosa muerte, que Carl Sagan narró en ‘Cosmos’; recuerda que una banda de cristianos fanáticos “la sacaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado”.

Otros autores hablaron de Hypatia: Edward Gibbon, Voltaire, Leconte de Le Isle, Charles Kingsley, que la convierte en una heroína erótica con el cuerpo de Afrodita, Hugo Pratt, el poeta Mario Luzi, Umberto Eco, etc. Incluso la fotógrafa Julia Margaret Cameron caracterizó a una modelo con sus supuestos rasgos de belleza. En la pintura el británico Charles William Mitchell la representó en 1885 como una voluptuosa mujer que recuerda a Dalila. En 1900, Mary Anderson la encarnó en el cine. El mejor libro sobre Hypatia lo publicó en 1996 Marie Dzielska, catedrática de la Universidad de Cracovia, del que existe edición en Siruela.

Desde que Alejandro Amenábar anunciase que iba a rodar ‘Ágora’, una superproducción inspirada en su vida que se presentó en Cannes y que se estrenará el 9 de octubre, es raro el mes que no aparece un libro sobre Hipatia: abundan las novelas históricas que mezclan el relato biográfico o el ‘biopic’ puro y duro, la perspectiva psicológica y, sobre todo, una carga de intriga, de conjuras, de pasión y de muertes. Estos días han aparecido casi tres narraciones a la vez: ‘Hipatia de Alejandría’ de Luis de la Luna (Suma de Letras), ‘El sueño de Hipatia’ (Plaza & Janés) de un clásico del género como José Calvo Poyato y ‘Tormenta sobre Alejandría’ (Alfaguara) de Luis Manuel Ruiz, tres novelas que ensalzan la leyenda de la “mujer de cabello incandescente” que gobernó la Biblioteca de la Alejandría; heredó ese cargo de su padre Teón, hasta que fue incendiada, y se formó con sus libros. Los cristianos habían pasado de perseguidores a perseguidos e Hypatia sería la más clara de sus víctimas. De ahí que Alejandro Amenábar diga que su película habla de una mujer que defiende la libertad de pensamiento y la cultura clásica frente cualquier fundamentalismo o fanatismo. Rachel Weisz (Hypatia en la película), recuerda que el cristianismo intolerante yerra; le dice a uno de sus acosadores: “Tu Dios no ha demostrado ser más piadoso que sus predecesores”.

Novelas también son la cuidadosa ‘El jardín de Hipatia’ (Espasa) de Olalla García, ‘La última noche de Hipatia’ (Alamut) de Eduardo Vaquerizo, que incorpora una historia de amor y una fantástica propuesta de salvación, e ‘Hypatia y la eternidad’ (Es Ediciones) de Ramón Galí, que transforma a la heroína en un ser eterno que viaja por la historia y por las mentes de los grandes personajes de la civilización. En la categoría de ensayo figuran, junto al ya citado y elogiado texto de María Dzielska, ‘Hipatia de Alejandría’ (Aladena) de Guillermo Díaz e ‘Hipatia’ (Los libros de la Esfera) de Clara Martínez Maza. Son libros que se acercan a la pensadora, matemática, feminista e inventora del hidrómetro a partir de hechos reales, legados arqueológicos y fuentes clásicas.

Hemos dejado para el final ‘La conjuración de Piscis’ (Styria), la novela de la zaragozana Magdalena Lasala, que ha sido una de las primeras en aparecer y conjuga tres aspectos: la biografía histórica, una parte romántica (Lasala exalta la belleza, la pasión y el conocimiento de su heroína) y una tercera donde se mezclan la aventura, la conspiración, el exilio y la existencia de un secreto vinculado con la Biblioteca del Serapeo, sucesora de la de Alejandría. En todos los libros, Hipatia de Alejandría se halla entre dos polos antagonistas: los cristianos, liderados por Teófilo al principio, y luego por su sobrino Cirilo, que fue el acérrimo enemigo de la sabia pagana y quizá el principal responsable de su muerte, y Orestes, el hombre que pugnó por su amor con mayor intensidad y que intentó salvarla de la horda furiosa que acabó su vida y la paseó desnuda por la ciudad.

*Así caracterizó Julia Margaret Cameron a Hypatia de Alejandría para un retrato.

22/09/2009 09:53 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 5 comentarios.

21/09/2009

XOÁN ABELEIRA: UN POEMA

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MONTE ALTO (O PETROGLIFO INVISIBLE)

 

 XOÁN ABELEIRA

A Manuel Rivas que
(a)prendeu no seu ventre.

As mulleres danzaban
Encadeadas
En rolda

Un século
Dous séculos
Século tras século

Un home a cabalo
Rinchaba
Perante elas

Denantes de elixir
A mellor pra prender
A palla do seu leito

E así un século
Dous séculos
Século tras século

Mulleres
A quecer a amecer
Cun home nun cabalo

Ata que unha daquelas
Égoas incendiarias
Abriu os ollos ás outras

A rolda das irmás
Pechouse sobre si mesma
Anoouse no seu eixo

As trece danzantes
Decapitaron o home
Montaron o cabalo e

Así naceu esta cidade
Así se ergueu iste faro
Así medrou iste monte

NOTA: Segundo aseverou Don Eladio Rodríguez no seu Diccionario Enciclopédico Gallego-Castellano, Tomo III, páx. 125, “a pena dos bicos” ou “o altar dos bicos” (chamada así porque nela pinaban as parellas que crían no poder de fecundidade dos penedos), é unha “roca a flor de tierra que se halla en el punto llamado Punta Herminia, a la derecha de la carretera que conduce a la Torre de Hércules, y que tiene un gran interés por las insculturas que en ella se ven, representando danzas ceremoniosas, en las que intervienen trece mujeres y un solo hombre, a juzgar por las figuras estilizadas de sus grabados”. Nin a tal pena nin o tal petróglifo puideron ser invencións de Don Eladio pois seica no seu día, a principios do século XX, o achado foi grande noticia entre os estudosos e os xornalistas que se fixeron eco dil. Mais o caso é que eu aínda non dei con il nin con persoa ningunha que saiba do seu paradoiro…

Por outra banda, aproveito a publicación diste poema inédito pra invitar a lectores e lectoras ó recital que, dentro do ciclo organizado pola Asociación Cultural Alexandre Bóveda sobre poetas d’A Cruña, daremos o meu amigo Suso Pensado e máis eu, presentados por outros dous amigos e poetas, Miguel Mato e Xulio López Valcárcel. A cita é ás 20.00, na sede da ACAB: Rúa Olmos, 18.

*Este poema, dedicado a Manolo Rivas por Xoán Abeleira, poeta e traductor, aparece hoxe na súa sección ‘Asieu’ nas páxinas de ‘La Voz de Galicia’. La foto es de Minor White.

 

 

21/09/2009 11:15 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

19/09/2009

JAVIER RAMÓN JARNE: TRES POEMAS

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ÚLTIMA DECISIÓN

 

 

Voy a apagar la luz definitivamente,

sin dolor en las pupilas,

como un pájaro ciego desde arriba

mi primer vuelo de altura,

hasta dentro,

porque nadie se cierne ya conmigo

por encima de sí mismo,

en lo oscuro.

Hay siempre hacia afuera

como un presentimiento de locura

retorciéndome los ojos,

parece que moviera sus aletas

un pez inmenso,

siempre hacia delante,

por encima del mar, sobre la tierra,

sin avanzar un paso.

 

CANTO DELIRANTE

Jaula de mis gritos

desentierra los cántaros,

alumbra de incienso las guitarras,

que en mi boca relinche de amargura

tu lengua perfumada;

porque el río va moliendo mis espejos,

con quijadas de bronce

cortará tus labios,

y arrojará la espuma de mis dientes

al invierno.

Sacudiendo riberas de amapolas

llena de cobre mi garganta, río

y crecerá la música,

yo haré de las espigas. viento,

hoces, de barro;

en sangre mineral empaparé sus filos,

degollaré al segador

y sembraré de cólera el estío.

 

LAS CIUDADES

 

Hay sitios en la geografía

que se ahuecan,

son manchas de piel rala,

sarna vieja que pudre los campos,

tierra colmatada y casuchas

de adobe y aluminio,

una herida en las grandes ciudades

en la que se ve hasta el hueso,

el aire es allí tan puro

que te quema.

 

 

*Ignacio Escuín, el editor incesante, ha publicado ‘Elegía del Cíclope’ de Javier Ramón Jarne, psiquiatra, nómada permanente y hermano de Ricardo y Teresa Ramón, el gestor cultural con parada y fonda en Buenos Aires y la pintora y muralista que se mueve entre el arte primitivo, los bestiarios y un fogonazo de color. Coloco aquí tres poemas de Javier, seleccionados por el propio editor Nacho Escuín. Esta foto es del siciliano Enzo Sellerio.

19/09/2009 19:09 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

POESÍA IRLANDESA EN MADRID

Hoy sábado día 19 de septiembre, en el marco del I Encuentro de Irlandeses (y amantes de Irlanda) en España, el escritor, traductor y bloguero Antonio Rivero Taravillo coordinará un recital poético que repasará lo más significativo de la poesía irlandesa, desde textos medievales en gaélico irlandés hasta el Premio Nobel Seamus Heaney, pasando por el primer Nobel irlandés William Butler Yeats. El recital tendrá lugar en el Irish Rover (Avda. Brasil, 7), de Madrid, en torno a las 12.45.

Escritor, traductor, ensayista y poeta, Antonio Rivero Taravillo (Melilla, 1963) estudió filología en las universidades de Sevilla y Edimburgo. Allí abandonó sus estudios académicos para dedicarse al aprendizaje del gaélico, y hoy es un reconocido celtista, autor de las antologías Antiguos poemas irlandeses y canciones gaélicas. En 2005 coordinó el volumen Cien años y un día: “Ulises” y el Bloomsday. Ha traducido a autores como Pound, Tennyson, Graves, Shakespeare, Marlowe, Keats, Donne, Melville y otros, así como la selección Poe y otros cuervos: primeros poetas norteamericanos. Es autor de varios libros de viaje, de dos poemarios (Farewell to Poesy y El árbol de la vida), de los ensayos Con otro acento. Divagaciones sobre el Cernuda “inglés” y Los siglos de la luz: héroes, mitos y leyendas en la épica y la lírica medieval y de la excepcional biografía Luis Cernuda. Años españoles (1902-1938). Ha sido galardonado en 2005 con el Premio Andaluz a la Traducción Literaria y con el Premio Archivo Hispalense. Su biografía sobre Luis Cernuda obtuvo el XX Premio Comillas, concedido por la editorial Tusquets.

También ha traducido Nadan dos chicos de Jamie O’Neill, así como La boca pobre, única novela de Flann O’Brien escrita en irlandés. Por otra parte, acaba de ver la luz su traducción de Los viajes de Gulliver de  Jonathan Swift, mientras está preparando la de la Poesía completa de William B. Yeats.


**Este post lo he tomado del blog de Innisfree y de Entrenómadas. Me mandó Chesús Yuste toda la información y se me pasó. W. Butler Yeats es uno de mis poetas favoritos. Hace años redacté una solapa para la edición de la ‘Antología poética’ que publicó Olifante. Antonio Taravillo, a quien no conozco, me merece el máximo respeto. En la foto, William Butler Yeats, en un retrato realizado por Edward Steichen.

19/09/2009 09:58 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

18/09/2009

HOY, LA POESÍA DE VICENTE PASCUAL

20090918093122-vicentepascual2.jpg

Vicente Pascual: Lectura Poética
 
Por Antón Castro, Cira Pascual Marquina y Ángel Guinda
Esta tarde, Viernes 18 de Septiembre, 19:30 h.
Palacio de Sástago (Sala de Música)

 

En el contexto Opusculum, la retrospectiva del artista Vicente Pascual en el Palacio de Sástago y la próxima publicación del poemario inédito del artista De la nada nada viene (Olifante y Diputación Provincial de Zaragoza), se realizará un homenaje poético al pintor y poeta aragonés el viernes 18 de septiembre a las 19:30 h. en la Sala de Música del Palacio de Sástago.


En este acto el escritor Antón Castro, cuidador de la edición Cira Pascual leerá algunos poemas.de la nada nada viene, tratará la relación de la obra poética de Vicente Pascual con su práctica plástica, y el poeta Ángel Guinda realizará una lectura y comentario de poemas del artista aragonés.

 

Vicente Pascual 1998 / 2009, Opusculum es una exposición retrospectiva que presenta la trayectoria de Vicente Pascual desde 1989 hasta el año de su temprana muerte. En Opusculum, 108 piezas emblemáticas enuncian el desarrollo de la práctica artística de este pintor que asumió planteamientos platónicos muy olvidados en las corrientes hegemónicas del arte contemporáneo, y cuya obra se caracterizó por la influencia del misticismo oriental y por las referencias cromáticas a los paisajes austeros de su tierra natal.

 

 

Vicente Pascual: Lectura Poética
Por Antón Castro y Ángel Guinda
Viernes 18 de Septiembre
19:30 h.
Palacio de Sástago (Sala de Música)

 

*Vicetne Pascual Rodrigo dejó al morir un libro de poemas inédito: ‘De la nada nada viene’, que arranca con una cita del romance del conde Arnaldos. Es un libro vivencial y merafísico, el recuento de la experiencia de la muerte que se avecina y de cómo el poeta y pintor se aferra a la naturaleza, a la poesía, a la memoria, a las sensaciones.

 

Copio aquí un par de poemas:

 

El mundo

 

El mundo era oscuro,

nocturna la cueva.

Ni aroma, ni ruido.

 

Nada distingo, todo es sólo uno.

 

………………………………………………………..

 

 

 

Está el agua

 

Está el agua tierna, humilde, sin voz,

prestando su cuerpo,

Al venir de una luz.

 

No es blanca, azul ni azogue.

Negro espejo.

 

Y el día que no nace, de no ser en la noche.

 

18/09/2009 09:31 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

17/09/2009

ELVIRA LOZANO: DOS POEMAS

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La periodista y poeta Elvira Lozano ha publicado ‘Toay’ en el sello Eclipsados. Viistará ‘Borradores’ (CARTV) en breve. Elvira es hija del poeta José Manuel Lozano. Me envía esta nota sobre el libro:

 

“Mi primer libro, ‘Toay’ (Eclipsados, 2009), recoge los textos que escribí en un viaje que hice en el verano de 2006 a la Pampa argentina. Un viaje de ida y vuelta al desierto, a Buenos Aires, y a Zaragoza. Toay es el nombre de una pequeña ciudad de la Pampa, donde nació la extraordinaria poeta Olga Orozco, cuyas palabras acompañaron y marcaron mi viaje. Nunca llegué a visitar Toay, que para mí representa los deseos que nunca se cumplen pero que adquieren mayor valor que si se hubieran cumplido. Como ocurre a veces con el amor, que inspiró ese viaje”.

 

He aquí un par de poemas de Elvira Lozano:

 

 

 

Laura duerme
y con sus manos dormidas fabrica
vientos con que sembrar mañana el mundo.
No son de los que alumbran tempestades
sino de los que sacuden los restos de basura
y convierten las viejas bolsas del supermercado
en globos improvisados que se enganchan en los árboles
y se acaban perdiendo en el cementerio aéreo de los globos.
El mundo es entonces un lugar más delicado.
La basura no se nos queda enganchada en los zapatos,
y se vuelve más feliz, transformada de desecho en deseo.

 

 

FELICIDAD GRATIS

 

 

 Las plantas del centro de salud

de Mauricio Mayer (provincia

de La Pampa) son (eran)

sin duda una metáfora

de lo hermosa que puede

llegar a ser la vida humana.

 

 

Era un desvencijado consultorio

de paredes y hombres

agrietados, de colores

hundidos, igual que la esperanza.

 

Era un lugar rendido al avance

devorador de la nostalgia

de otros tiempos sin duda

mejores.

 

Ella puso la voluntad de cambiar

los detalles pequeños que construyen

montañas (las que se mueven

en busca de Mahoma).

A cambio de pasar consulta pedía

una maceta cualquiera del jardín

de cada casa, unas monedas para

comprar pintura, un guiño cómplice

al fin de la jornada.

Al frente del pelotón de soñadores

a la fuerza, pasaba las noches

pintando las paredes, por el día

regaba las plantas y sacudía el polvo

de los muebles.

En la salita de espera improvisada

colocó un aparato de música:

no de la que ameniza tiempos

muertos: era la única manera

de ofrecer intimidad a los pacientes

al otro lado del biombo.

Fueron meses de trabajo incansable.

Fueron meses.

 

 Las plantas del centro de salud

de Mauricio Mayer (provincia

de La Pampa) están muertas.

 

Cuando ella se fue, volvieron

a agrietarse las paredes.

 

*Una foto de Paul Senn. Había puesto mal el encabezamiento del post anterior: Elvira Navarro por Elvira Lozano. Como el sistema no me permite hacer correcciones, lo copio por entero y le agradezco al amable informante su colaboración. No puedo llevar ahora a comentarios su nota. Lo lamento de veras. Califica Manuel Abacá de “dos buenos poemas” estos de Elvira Lozano.

 

17/09/2009 13:39 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

ELVIRA NAVARRO: DOS POEMAS

20090917102314-paul-senn-9.jpg

La periodista y poeta Elvira Lozano ha publicado ‘Toay’ en el sello Eclipsados. Viistará ‘Borradores’ (CARTV) en breve. Elvira es hija del poeta José Manuel Lozano. Me envía esta nota sobre el libro:

 

“Mi primer libro, ‘Toay’ (Eclipsados, 2009), recoge los textos que escribí en un viaje que hice en el verano de 2006 a la Pampa argentina. Un viaje de ida y vuelta al desierto, a Buenos Aires, y a Zaragoza. Toay es el nombre de una pequeña ciudad de la Pampa, donde nació la extraordinaria poeta Olga Orozco, cuyas palabras acompañaron y marcaron mi viaje. Nunca llegué a visitar Toay, que para mí representa los deseos que nunca se cumplen pero que adquieren mayor valor que si se hubieran cumplido. Como ocurre a veces con el amor, que inspiró ese viaje”.

 

He aquí un par de poemas de Elvira Lozano:

 

 

 

Laura duerme
y con sus manos dormidas fabrica
vientos con que sembrar mañana el mundo.
No son de los que alumbran tempestades
sino de los que sacuden los restos de basura
y convierten las viejas bolsas del supermercado
en globos improvisados que se enganchan en los árboles
y se acaban perdiendo en el cementerio aéreo de los globos.
El mundo es entonces un lugar más delicado.
La basura no se nos queda enganchada en los zapatos,
y se vuelve más feliz, transformada de desecho en deseo.

 

 

FELICIDAD GRATIS

 

 

 Las plantas del centro de salud

de Mauricio Mayer (provincia

de La Pampa) son (eran)

sin duda una metáfora

de lo hermosa que puede

llegar a ser la vida humana.

 

 

Era un desvencijado consultorio

de paredes y hombres

agrietados, de colores

hundidos, igual que la esperanza.

 

Era un lugar rendido al avance

devorador de la nostalgia

de otros tiempos sin duda

mejores.

 

Ella puso la voluntad de cambiar

los detalles pequeños que construyen

montañas (las que se mueven

en busca de Mahoma).

A cambio de pasar consulta pedía

una maceta cualquiera del jardín

de cada casa, unas monedas para

comprar pintura, un guiño cómplice

al fin de la jornada.

Al frente del pelotón de soñadores

a la fuerza, pasaba las noches

pintando las paredes, por el día

regaba las plantas y sacudía el polvo

de los muebles.

En la salita de espera improvisada

colocó un aparato de música:

no de la que ameniza tiempos

muertos: era la única manera

de ofrecer intimidad a los pacientes

al otro lado del biombo.

Fueron meses de trabajo incansable.

Fueron meses.

 

 Las plantas del centro de salud

de Mauricio Mayer (provincia

de La Pampa) están muertas.

 

Cuando ella se fue, volvieron

a agrietarse las paredes.

*Una foto de Paul Senn.

 

 

17/09/2009 10:23 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 1 comentario.

16/09/2009

CHUSÉ INAZIO NABARRO, HOY EN ÁMBITO

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LA OVEJA NEGRA

 

Cuando nacía una oveja negra, a la que llamaban marta, no le señalaban la orjea, ni la marcaban con pez, ni le cortaban el rabo… No se le podía hacer derramar sangre. Ni la podían montar los moruecos.

Y permanecía como amuleto contra los rayos y las centellas, de la que se protegía al rebaño entero.

 

*Malos tiempos. Chusé Inazio Nabarro. Prames. Traducción de Chusé Aragüés. Zaragoza, 2009. 156 páginas.

**Esta tarde, a las 19.30, en la sala Ámbito cultural de El Corte Inglés se presenta libro, aparecido hace una década en Xordica en su edición original en aragonés con el título de ‘Tempo de fabes’. Acompañarán al autor, su editor y traductor Chusé Aragüés y Antón Castro.

*La foto es de Alfred Eisentaedt.

 

16/09/2009 10:43 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores No hay comentarios. Comentar.

14/09/2009

ADIÓS A JUAN ANTONIO RAMÍREZ

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Juan Antonio Ramírez (Málaga, 1948), catedrático de Historia del Arte y una de las mentes más lúcidas del panorama cultural español falleció el pasado sábado 13 de septiembre en Madrid, de forma repentina. Desde 2003, era director de la colección La Biblioteca Azul Mínima (especializada en libros de Arte) de Ediciones Siruela.

Desde que acabó sus estudios en Filosofía y Letras y Periodismo en 1972 dedicó su vida a la docencia y a la investigación, materializada en más de una treintena de libros. Su visión del arte, la estética y la arquitectura siempre se ha considerado una de las más novedosas y originales y su figura ha sido uno de los referentes más nítidos para las generaciones de artistas e historiadores más jóvenes.

Entre las numerosas distinciones que recibió, figuran el Premio de Ensayo Ciudad de Barcelona, el Premio Especial del Jurado Espais a la Crítica de Arte y el Premio Pablo Ruíz Picasso.

En Ediciones Siruela publicó, además, como autor Corpus solus; Dios, arquitecto; Duchamp. El amor y la muerte, incluso; Edificios-cuerpo y La metáfora de la colmena, y fue el coordinador de la obra Escultecturas Margivagantes (La arquitectura fantástica en España).

 

*Recibo esta nota de Ana Soteras y de Ediciones Siruela. Soy, desde hace tiempo, un sincero admirador de Juan Antonio Ramírez. Tengo varios libros suyos, publicados por Siruela y por Alianza Editorial.

14/09/2009 16:22 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores Hay 2 comentarios.

12/09/2009

VILA-MATAS ESCRIBE DE FLEUR JAEGGY

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EDUCANDO MUJERES CORRECTAS

 

Por Enrique VILA-MATAS (Babelia. El País)

 

Fleur Jaeggy es deliciosamente maligna y a todas luces distinta. En su libro autobiográfico Los hermosos años del castigo, una niña de catorce años trata de vivir su propia novela de formación mientras se mira en el espejo de la realidad

Fleur Jaeggy va siempre a lo esencial y, como si tuviera bien aprendida la involuntaria lección de Kafka, consigue muchas veces en una sola página, y a veces en una sola línea, que se haga visible de golpe, a modo de repentina revelación, la estructura desnuda de la verdad. Ese pavoroso desvelamiento siempre llega acompañado de la inevitable crueldad, jamás desligada de la rutinaria, aunque secreta, vida de la verdad. Tal vez por eso se dice a veces de esta escritora que es tan peligrosa. Pero es que su arte, al dejar sólo en pie lo esencial, no tiene a veces salida más natural que la inteligencia y la crueldad. La frialdad la añade la propia Jaeggy, y acaso sea éste el rasgo suplementario más destacado de su estilo; un rasgo que acude siempre sigiloso a su cita con las frases simples -algunas terriblemente sencillas- y que, en el fondo, es también su trazo más divertido.

"Una cierta glacialidad también revela sentimientos", dijo en cierta ocasión, y a algunos nos recordó a Walser confesando en Jakob von Gunten que habría querido decir muchas cosas pero no encontraba palabras para expresar sus sentimientos. Y rematando así su confesión: "Fuera, en el patio, la nieve caía en copos grandes y húmedos". Y también nos recordó a Javier Rodríguez Marcos cuando dijo que en Jaeggy, "desechado todo sentimentalismo, es justamente el frío del ambiente el que otorga valor a los sentimientos cuando éstos aparecen: el mismo valor que cobra en una morgue cualquier señal de vida".

Cabe suponer que aquel día, cuando ella habló de glacialidad, habló en serio. Pero a algunos nos hizo reír. De felicidad inesperada. Porque para algunos su timidez fue como un oasis de calor en pleno Ártico, como un aviso que hubiera venido a recordarnos que en Jaeggy, después de todo, su rasgo más definido de estilo es esa huella de humor helado que a la larga deja siempre una rara marca de agua veraniega en sus lectores.

No está de más, si uno se acerca por primera vez al mundo del frío de Fleur Jaeggy, tener en cuenta la recomendación de Flavia Company, su traductora en El temor del cielo: "Olvídese de todo lo que ha leído y de todo lo que va a leer. Jaeggy es distinta". Y suavemente terrible, habría que añadir. Sospecho que le gusta desenmascarar públicamente la estupidez. En un penoso coloquio sobre Robert Walser en París fui testigo de cómo era justamente despiadada con los ilustres escritores que en el escenario no paraban de decir tópicos acerca del escritor suizo. Jaeggy es deliciosamente maligna y a todas luces distinta, y la mejor forma de acercarse a ella por primera vez es acudir a su libro de siete relatos, El temor del cielo, donde se encuentra un cuento, 'Sin destino', que junto con otro relato impresionante, 'Los gemelos' (también en el mismo libro), me parece la más eficaz y rápida entrada en su mundo tan personal. Hay incluso una leyenda que habla de que 'Sin destino' suele convertirse en un relato siempre memorable para quien lo lee. ¿Accederá Marie Anne a dejar en manos de unos ricos señores a su pequeña hija, a la que en realidad detesta? El desenlace del cuento nos deja alelados, mirando nuestro destino. Mejor dicho, mirando por dónde ha pasado nuestro destino. Es un final que define muy bien el tipo de inteligencia, inseparable de una extrema libertad mental, que exige la lectura de Jaeggy.

Pero lo mejor siempre llega con su novela breve Los hermosos años del castigo, que pude releer ayer con renovada admiración. Este libro se desarrolla -es un decir- en el ambiente severo y claustrofóbico de un internado para jovencitas de buena familia en Appenzell, en la Suiza alemana, años cincuenta. Que el libro se desarrolla es sumamente discutible, ya que en el retrógrado Bausler Institut de Appenzell nada en realidad se mueve, nada se agita. Y ya no sólo eso, sino que la gélida educación para futuras amas de casa perfectas -perfección y locura están relacionadas, piensa Jaeggy- parece encogerlo todo, incluidos los sueños. En medio del ambiente claustrofóbico de este libro autobiográfico, una niña de 14 años trata de vivir su propia novela de formación mientras se mira en el espejo de la realidad de su escuela: sórdida fábrica de esposas correctas y de caligrafías de letra redonda y frases simples.

La verdad es que pasé años dedicado a admirar en secreto el delicado hilo de las frases simples y tal vez por eso, cuando me encontré por primera vez con Los hermosos años del castigo, las primeras palabras ("A los catorce años yo era alumna de un internado de Appenzell") me recordaron al portentoso y simple comienzo de Karen Blixen en su libro de memorias: "Yo tuve una granja en África, a orillas de los montes Ngong". Vivir en las frases simples. Ese deseo de otro tiempo regresó ayer cuando reencontré la sencillez dulce pero potente de Jaeggy: "A los catorce años yo era alumna de un internado de Appenzell. El lugar por el que Robert Walser había dado muchos paseos cuando estaba en el manicomio, en Herisau, no lejos de nuestro instituto. Murió en la nieve. Hay fotografías que muestran sus huellas y la posición del cuerpo en la nieve. Nosotras no conocíamos al escritor (...) Es una verdadera lástima que no hubiésemos conocido la existencia de Walser, habríamos recogido una flor para él. También Kant antes de morir, se conmovió cuando una desconocida le ofreció una rosa".

Suiza como gran lugar apacible, lugar de formación de esposas perfectas y, en el fondo, monstruoso manicomio. El Instituto Benjamenta de la novela de Walser y el Bausler Institut de Jaeggy tienen puntos en común, y no es casual que la estructura de Los hermosos años del castigo remita a la de Jacob von Gunten. Walser aparte, y tal vez porque dicen que la improvisación musical se genera en la misma región del cerebro que se utiliza cuando se escribe narrativa autobiográfica, la voz narrativa de Los hermosos años del castigo me ha parecido, en esta nueva lectura del libro, que se ajustaba muy bien al tono de improvisación musical que tiene la voz -modulación sometida a un juego pérfido- de la cantante del nada inocente grupo CocoRosie. Esa delicada voz de Jaeggy, tan falsamente cándida, nos va introduciendo en el instituto Bausler, oscuro hermano de sangre del manicomio de Herisau y perversa factoría de futuras mujeres correctas. Ambiente sobrio, calmo, terriblemente reprimido, y muy suizo, très suisse. "Je me suis suissidé", recuerdo que decía alguien con toda la frialdad de este mundo. Voces bajas y constantes. Ya en el cuento 'Los gemelos' se leía, como anticipando la explosión de locura que cerrará, al cabo de los años, la historia de aprendizaje en el Instituto de Appenzell: "Como si la existencia no fuera sino una secuencia de voces, un alternarse de voces bajas y constantes, bien educadas. Y finalmente una voz aullante, como fuera de sí, de poseso".

Un ambiente sobrio y disciplinado y aparentemente cómodo, pero que va dibujando las frágiles fronteras entre la perfección y la locura, nos llevará hacia Fredérique, la "muchacha altiva" que es amiga de la narradora y será la voz suavemente aullante, desquiciada, que reencontraremos al final del fúnebre paraíso suizo. Muchos años después, cuando hasta el instituto se ha desvanecido ya de la memoria de todos, la narradora tendrá todavía un recuerdo para aquel lugar donde no aprendieron a ser correctas y buenas esposas y donde en realidad no aprendieron absolutamente nada, salvo a ser unas perfectas inocentes modernas, lo que a la larga les dejó un rescoldo infinito de odio hacia la contención y hacia las dulces cortinas de los interiores burgueses: "Le dije a Fredérique que tal vez habían sido nuestros pensamientos, o las emanaciones que habitan la edad de la inocencia, los que habían destruido el Bausler Institut. Y es que ella decía que la inocencia era una invención de los modernos". -

Los hermosos años del castigo. Fleur Jaeggy. Traducción de Juana Bignozzi. Tusquets. Barcelona, 2009. 120 páginas. 13 euros.