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RECUERDO DEL NATURALISTA Y EXPLORADOR FÉLIX DE AZARA

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Nacido en Barbuñales en 1742, aprovechó sus primeros estudios en su villa natal y luego se trasladó a la Universidad de Huesca. Vivía con su tío Mamés, que era Maestrescuela de la catedral y un sacerdote ilustrado que se tomó muy en serio la educación de su sobrino, igual que había hecho antes con el diplomático José Nicolás de Azara. En 1764, Félix entró a servir al Rey y se desplazó a Barcelona, donde adquirió sólidos conocimientos de matemáticas y de ingeniería, de dibujo y arquitectura. Dirigió parte de los trabajos de la fortaleza de Figueras, intervino en la tarea de desaguar los ríos Henares y Jarama y operó con éxito en las fortalezas de Mallorca. En 1775 conoció los sinsabores de la guerra: en la batalla de Argel fue herido por una bala.

En 1780 era nombrado teniente coronel de infantería y al año siguiente asumiría una de las labores esenciales de su vida. Fue comisionado por Portugal y España para que delimitase las fronteras de ambos países en las Indias y embarcó con destino a Brasil desde Lisboa. Iba a permanecer prácticamente 20 años entre las selvas del Paraguay, Misiones y San Ignacio, y de Río de la Plata. Esas dos décadas fueron decisivas para su vida y para la ciencia. Acosado en ocasiones por el recelo de los indígenas y por la desconfianza de los virreyes y gobernadores, Azara halló tiempo para desarrollar la pasión de su vida: las ciencias naturales, en las modalidades de Ornitología y Zoología. Descubrió el cauce de los ríos, fundó ciudades, convivió con las tribus primitivas, se alimentó en más de una ocasión con sus soldados, cuando se acababan los víveres, de armadillos.

          Su vida en la selva tiene un aroma de leyenda y de romanticismo. A la par que levantaba planos y mapas del Paraguay y del Río de la Plata y marcaba con precisión el curso y los afluentes de los ríos Paraguay, Paraná, Vermejo, Tibicuaro o Corrientes, también percibía de cerca el sueño de portugueses y españoles que perseguían la quimera de Eldorado. Conoció contrabandistas, a ladrones de caballos, y percibió el aliento caliente de los yacarés o los jaguares. Cuando partió sólo llevaba el manual de zoología de Bufón, que leyó y releyó y corrigió de algún modo. Fruto de sus esfuerzos fueron los 400 frascos con animales en alcohol que remitió a España, y los borradores de varios de sus libros como la “Historia natural de los paxaros”, “Historia natural de los cuadrúpedos del Paraguay y Río de la Plata”, o las memorias que editó y prólogo, con carácter póstumo, su sobrino Agustín de Azara (existe edición facsímil en Ibercaja de 1996).         

 Su labor fue realmente increíble: construyó su laboratorio natural en la selva y poseía un minucioso sentido de la observación. Hubo un momento en que se quedó prácticamente solo; en una de sus cartas a su amigo argentino Bartolomé Mitre, dice: “Aquí estoy en el último rincón de la tierra, olvidado de mis amigos, sin libros, ni trato nacional y viajando continuamente por desiertos y bosques inmensos, espantosos, comunicando únicamente con las aves y las fieras”. Desembarcó en Málaga en 1801 y fue presentado por su hermano José Nicolás a las sociedades científicas y academias de París. Pronto se convirtió en una celebridad, y Goya lo inmortalizó en un retrato prodigioso que se puede ver en el Palacio de la Infanta de Zaragoza. Rechazado para combatir contra los franceses, se retiró a Barbuñales donde falleció en 1821.

 *He aquí el cuadro pintado por Francisco de Goya. El Instituto de Estudios Altoaragoneses acaba de publicar las actas de las I Jornadas sobre el ilustrado.



10/10/2006 10:42 Antón Castro Enlace permanente. sin tema

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gravatar.comAutor: Javier B.

Félix de Azara es uno de los personajes más extraordinarios que ha dado Aragón. Su afán por conocer el mundo de las ciencias era inmenso y su inteligencia y tesón eran algo fuera de lo común. Su hermano José Nicolás fue un gran diplomático que tuvo un papel decisivo en la política española de la época. Sucedió al conde de Aranda como embajador en París después de estar treinta años con misiones diplomáticas en Roma. Era amigo personal y consejero de la mayoría de los reyes y emperadores de Europa y de varios papas. Los dos hermanos tuvieron una formación que influyó decisivamente en sus brillantes carreras.

Fecha: 10/10/2006 17:25.


gravatar.comAutor: carlos P.

Bueno..parece que España dio por lo menos un gran naturalista interesado en Sur America. Como decia Saavedra fajardo. " los españoles que con más comodidad pudieran practicar el mundo, por lo que en todas partes se extiende su monarquía, son los que más retirados están en sus patrias, si no es cuando las armas les sacan de ellas". Siempre me llamo la atencio no saber de ningún nauralista español en America, ya plagada de naturalistas alemanes, ingleses y franceses en el siglo XVIII y principios del XIX. No sobra mencionar a Humboldt, La condamine, Spruce, Darwin.... ahora se de un Español....ojalá no haya sido el unico.

Fecha: 28/01/2007 15:58.


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