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DE JAVIER YANES, PEDRO SANJURJO Y JESÚS CISNEROS...

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Ayer fue un día especialmente intenso. De esos que viven con estrés: por la mañana había que cerrar el suplemento ‘Artes & Letras’, cuya portada ilustra la pintora y dibujante Pilar Tena. Por la tarde, en el Gran Hotel, el segundo plató de nuestro programa de televisión, grabamos para a ‘Borradores’ al escritor y periodista Javier Yanes, que acaba de publicar una novela ambiciosa: ‘El señor de las llanuras’ (Plaza & Janés), donde narra la historia del periodista Curro que de repente descubre la fascinante historia de su abuela, que se enamoró de un extraño escocés, al que siguió a Kenia. En cierto modo,  Curro realiza años después un viaje idéntico al de sus abuelos, y lo hace acompañado de personajes muy interesantes, aventureros y extravagantes. Es la primera novela de Javier, ya se la han comprado en cuatro o cinco países y está muy feliz. Javier Yanes irradia felicidad y serenidad: conoce muy bien ‘el mal de África’, como llama él a la pasión por ese continente (él y su amigo Javier Reverte) y no escatima elogios para el Hemingway de ‘Las nieves del Kilimanjaro’ y más especialmente para mi adorada Isak Dinesen, a quien le debo tantas cosas: el primer artículo que publiqué en ‘El día de Aragón’, gracias a Pepito de Antígona, fue un comentario a ‘Erenghard’, la novela que había traducido Javier Marías.

 

Luego estuve, de seis a ocho, en el club de lectura del Instituto de Enseñanza Secundaria del Portillo. Se reunieron en torno a una treintena de personas, que había leído en buena parte ‘Golpes de mar’: me contaron que habían tenido dificultades para adquirirlo. La primera edición del libro de Destino, “el libro de mi vida” como me gusta decir, está agotado. Fueron dos horas deliciosas para mí: había alumnos (algunos de ellos jóvenes escritores ya, estimulados por la pasión de Ana Alcolea, que estrena estos días novela), profesores, padres de alumnos, etc.

 

Me encantan los encuentros con los lectores: en cierto modo se reescribe o reinterpreta el libro de nuevo con ellos, han visto matices, puntos de vista, situaciones, significados simbólicos o personajes que no habían visto el autor así. Dos estudiantes leyeron ‘El pintor que ganó la gracia del mar’, un relato pensado para el pintor Pedro Sanjurjo, que fallecía hace poco tiempo en Santoña. Ana Alcolea habló de la importancia de las mujeres y dijo que el cuento que más le había gustado a ella era ‘El jardín tras la lluvia’, la historia de dos hermanos incestuosos protegidos, en cierto modo, por su propia madre. Hablamos de Patricio Julve, de la historia de la viuda gallega que vive una historia de amor con un sacerdote de los Pirineos, hablamos de los cuentos al calor de la lumbre. Hablamos de mil y una cosas. La tarde tenía una atmósfera cenicienta, un tanto sombría, que le venía muy bien al clima de misterio que fue impregnando la tertulia.

 

La gente fue amable y encantadora. Una compañera cerró el acto con la canción ‘Golpes de mar’, con la versión que Ángel Petisme interpretó en el programa ‘Estravagario’ con sus músicos de antaño: el gallego Chema Lera y el navarro Jorge Biurrun. Conté la historia de Eduardo Pondal, de Ponteceso y de su libro ‘Queixumes dos pinos’. Diego, el joven Diego, me presentó y no solo eso: hizo unas deliciosas pastitas de mantequilla. No dejamos ni una.

 

Poco después, en Los Portadores de Sueños, con Sebastián, el editor de Libros de Zorro Rojo, tenía que presentar ‘Ramón’ de Jesús Cisneros. Libro del que he hablado aquí en varias ocasiones. Los compañeros de ‘El rincón de los artistas’, que conduce Paula Blesa, una mujer dulce y encantadora con la que rodé un vídeo de peñas para la exposición del Real Zaragoza, grababan recursos a Jesús para dedicarle una extensa entrevista. Había mucha mucha gente: ilustradores, escritores, amigos (mi amigo el poeta y motorista Ramón Zaragozano me advirtió, entre risas, que mi camiseta naranja era impropia para la ocasión), algunos familiares (entre ellos, la emocionada madre de Jesús). Hablamos Eva, Sebastián y yo, y luego Jesús, un tímido inmenso “al que le temblaba la voz”, explicó las claves de esa obra maravillosa: el personaje Marcovaldo de Calvino, el cine mudo de Keaton y Chaplin, y esa inseguridad que mejora las cosas porque se convierte en enfermiza ansia de perfección.

 

La noche se cerró con la victoria del Barcelona. Jesús Cisneros estaría muy contento. Desde hace años, desde que tuvo a mi hijo Jorge sentado sobre sus rodillas durante dos horas en el Gran Hotel, yo siempre voy con Guardiola. Ha sido uno de mis jugadores favoritos.

 

*Durante la tertulia, al evocar la pintura de Pedro Sanjurjo (Ana Alcolea nos regaló a todo una foto de unos de sus cuadros de mares helados), recordamos el influjo que había tenido en su obra la pintura de David Caspar Friedrich.

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gravatar.comAutor: Blanca

Estupendo e intenso día Antón!! Gracias por compartirlo con todos nosotros.

Cuidado con Paula Blesa, doy fe de que es un cielo y como siga tratando así de bien a los artistas te va a quitar el puesto antes de lo que piensas Antón!! jejeje.

Muchos besicos y felicitaciones a Jesús Cisneros de nuevo. :D

Fecha: 14/05/2009 13:52.


gravatar.comAutor: ana a.

Gracias, Antón, por hacernos un hueco en un día tan intenso. Todos disfrutamos hechizados por tus palabras, llenas de la magia de los mascarones de proa, de todos y cada uno de los "golpes" de todos los mares. Un beso. Y sí, sí, las pastas de Diego estaban muy ricas...

Fecha: 14/05/2009 23:20.


gravatar.comAutor: María

Querido Antón: muchísimas gracias por la tertulia compartida en el IES. Soy María, la responsable de la biblioteca. No pude leer el libro a tiempo para el miércoles (la falta de ejemplares…)pero el mismo día pude empezarlo , y ya hoy, lo llevo bastante avanzado. Me ha encantado el relato del cura de San Juan de Plan. Es una zona a la que acudo bastantes veces al año; en ese paisaje se despertó desde mi infancia una casi enfermiza afición al montañismo y la escalada libre (enfermiza, porque escalar en algunos picos de la zona con hielo invernal no debe ser propio de una persona cabal…) . Creo reconocer sitios como el puente del Holandés, pero que allí cuenta con otro nombre, que servía para arrojar a los que habían cometido algún delito y se encuentra encima de Plan, subiendo hacía el refugio de Viadós; incluso la casa a la que acuden a comer en Gistaín espero que sea la misma en la que nos hospedamos cuando vamos, sería una grata coincidencia. El próximo junio, haremos la ascensión al pico del Sen, y aprovecharé para indagar información sobre el cura de San Juan de Plan.

Fecha: 15/05/2009 12:51.


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