Blogia
Antón Castro

EVA COSCULLUELA: UN DIÁLOGO (RESCATE)

Félix González, David Trueba, Eva Cosculluela, Luis Alegre y Martínez de Pisón.

 

[El pasado 30 de noviembre fue el Día de las Librerías. Publicaba esta extensa entrevista con Eva Cosculluela, cofundadora de Los Portadores de Sueños, con Félix González. Eva acababa de ser elegida presidenta de la Asociación de Librerías de Zaragoza. Ayer recibió una llamada de Almudena Grandes. Le dijo que era para "darle una buena noticia". Los Portadores recibían el premio Mejor Librería Cultural de 2012, concedida por Cegal. El Pequeño Teatro de los Libros quedó entre las finalistas. Años atrás habían recibido este galardón Cálamo de Francisco Goyanes y Librería Anónima de Chema Aniés. Recupero aquella entrevista.]

 

¿Qué supone asumir la presidencia de la Asociación de Librerías de Zaragoza? ¿Cómo te lo has planteado?

Asumir la presidencia supone continuar con un proyecto empezado hace tres años, cuando Paco Pons me invitó a formar parte de la junta directiva. En ese momento, la Asociación se proponía un cambio a nivel organizativo que implicaba crear áreas de trabajo y que cada miembro de la junta asumiera una, de acuerdo a su experiencia y a su capacidad. En este tiempo hemos llevado a cabo un proceso de modernización, muy importante para que la imagen de comercio tradicional que tenemos las librerías no se confunda con anticuado: estrenamos una web corporativa, impulsamos la presencia de la asociación en las redes sociales... Las librerías somos modernas y activas, y esperamos haberlo transmitido con el trabajo desarrollado. Junto con el resto de la junta, esperamos seguir trabajando en esta dirección.

¿Qué habías aprendido en esos tres años en la directiva?

Mucho. Paco Pons ha sido alguien del que he aprendido mucho, tanto en lo profesional como en lo personal. Paco ha sido un modelo de buen hacer y desde el principio supo implicarnos a todos, lo que ha sido fundamental a la hora de sacar adelante cualquier iniciativa.   

Presidenta nueva, junta directiva nueva... ¿También ideas nuevas, frescas, modernas?

Intentaremos aportar nuevas ideas para afrontar los nuevos tiempos que están resultando tan duros. Debemos asumir nuevos retos que ayuden a que las librerías tengan presencia en la sociedad, que seamos una opción prioritaria cuando la gente planifique su ocio, pero sin perder de vista el proyecto empezado por la anterior directiva. Del anterior equipo, continua también Óscar Martín (Siglo XXI). Se incorporan a la junta Juancho Pons (Librería Pons), Julia Millán (Antígona) y Hermelo Delgado (Casa del libro).

¿Qué asusta más: la responsabilidad, la crisis o el libro electrónico?

La crisis, si ninguna duda. Representar un colectivo es siempre una responsabilidad, pero no la asumo en solitario. Tengo unos compañeros de junta estupendos y tomamos las decisiones en común, estamos en contacto prácticamente a diario. En cuanto al libro electrónico, creo que los dos formatos van a convivir durante mucho tiempo. Nuestro reto será buscar la fórmula para adaptarnos a ese cambio  de la mejor manera posible.

¿Cuál es el estado de las librerías? ¿Cómo está el sector? ¿Se puede hablar de una descapitalización alarmante?

Aunque no me gusta ser alarmista, el sector está muy preocupado. El descenso en las ventas ha sido muy fuerte, de casi un 30% en los cuatro últimos años: se prevé que al terminar 2012 se habrá vendido un 10% menos que el año pasado. Pero en 2011 ya habíamos sufrido un gran bajón, igual que en 2010... Una librería no puede compensar ese descenso en las ventas reduciendo la inversión en títulos nuevos, porque para funcionar tiene que ofrecer las últimas novedades publicadas, además de un buen fondo. Y en este país se publica mucho, algunos editores están haciendo una “huída hacia adelante” publicando el doble de títulos que hace unos años. Este ritmo es imposible de seguir, las librerías no podemos seguir invirtiendo lo mismo en libros ahora que nuestra facturación se ha reducido un tercio.

¿Ha bajado su impronta cultural en los últimos tiempos o siguen siendo un refugio inequívoco de cultura?

Las librerías siempre han sido refugios de cultura  y en cada época han tenido su papel. Si los libreros no se hubieran arriesgado a traer libros prohibidos durante el franquismo y no hubieran permitido reuniones clandestinas en sus espacios, la democracia habría tardado mucho más en llegar y seríamos una sociedad peor. Ahora, afortunadamente, no es necesario sortear la censura y nuestro papel es otro, pero no por eso deja de ser importante.  Las librerías somos transmisores de cultura, acercando los libros a los lectores nos convertimos en vehículos transmisores de ideas, de conocimiento. Somos también facilitadores, favorecemos que gente con intereses comunes contacte y se creen nuevas relaciones.

¿Cuál es el nivel de calidad de las librerías de Zaragoza en el contexto nacional?

Zaragoza tiene muchas librerías y muy buenas, reconocidas a nivel nacional. Librerías como Antígona o Cálamo son referentes en toda España, y a menudo constituyen un aliciente más para viajar a Zaragoza. Cuando visitan la ciudad editores o escritores, siempre se muestran sorprendidos por la cantidad de librerías y, sobre todo, por su calidad. Eso es algo que sólo se consigue a base de años de trabajo bien hecho.

 

¿Cuál es la misión de un librero? ¿O cómo entiendes tú vuestro trabajo, al que has definido como un trabajo de proximidad?

Siempre se ha definido a los libreros como mediadores, pero yo veo el oficio como algo que va mucho más allá. Por supuesto somos mediadores, pero también somos activistas culturales, gestores, agitadores. Ser librero tiene un componente muy vocacional, y eso hace que transmitamos la pasión con la que vivimos esta profesión y nos involucremos en ella hasta hacerla una forma de vida.

¿Te has preguntado alguna vez por qué eres librera? Si es así, querría saber qué te respondes...

El deseo de ser librera es algo que asocio directamente con mi infancia. Una de las cosas que recuerdo con más cariño de cuando era niña es cuando mi madre me llevaba a comprar libros a la librería “Alfil”, que estaba en la calle García Sánchez, en una especie de ritual que se repetía cada sábado por la mañana. Las dos elegíamos unos cuantos libros y pasábamos el fin de semana leyendo. Ese gusto por los libros y la lectura que me transmitió mi madre hizo que siempre pensara en las librerías como un lugar donde la gente disfrutaba, y trabajar en un lugar que ofrece felicidad es un privilegio.

Hoy viernes conmemoráis el Día de las Librerías. ¿Qué se quiere celebrar, qué queréis reivindicar?

El “Día de las librerías” pretende transmitir que las librerías hacemos un trabajo importante: tenemos un profundo conocimiento de libros y autores, recomendamos  títulos en función de los deseos del cliente, hacemos visible el trabajo de creadores y participamos activamente en la vida cultural de la ciudad. Somos muchas y diversas: cada librería, con su selección de libros, está haciendo una declaración de intenciones.  Además, las librerías somos comercios de proximidad y como tales dinamizamos el tejido social de las ciudades, fomentamos la economía local, creamos empleo... Esta iniciativa, además, quiere recordar que un libro es un regalo excelente que ofrece horas de entretenimiento. Y aunque un libro se puede comprar en muchos sitios, el mejor lugar para hacerlo es, sin duda, una librería.

Los Portadores de Sueños ha cumplido ocho años. ¿Cuál es el balance? ¿Cuáles han sido esos instantes inolvidables que has ayudado a resistir y a amar más el oficio?

El balance de estos ocho años no podría ser mejor. La librería nos ha dado muchas alegrías, pero si tenemos que elegir nos quedaríamos con los buenos amigos que hemos hecho, que nos apoyan y han sido vitales en nuestra trayectoria. Recuerdo la tarde  en que Ismael Grasa trajo a la librería a Jorge Herralde llevábamos pocos meses abiertos y fue muy importante, porque Jorge escribió un artículo que nos ayudó mucho; o el día que conocimos a Ignacio Martínez de Pisón, a quien admirábamos y que se ha convertido en uno de nuestros buenos amigos; o tantas presentaciones que han terminado en cenas divertidísimas en Casa Emilio... Nos quedamos también con algunos autores a los que admiramos y que han pasado por la librería: Marcos Giralt Torrente, Jordi Puntí, Sergi Pàmies, Rosa Montero, David Trueba...  Y lo más importante: conocer a Félix Romeo y disfrutar de su amistad es algo que la librería nos ha regalado y que cambió nuestra vida.

 

¿Por qué elegisteis como nombre el poema de Gioconda Belli? ¿Qué tiene de especial ella y la composición?

Nos gustó el poema de Gioconda Belli porque habla de cómo la esperanza se impone a los más catastrofistas y cómo siempre, aun en las circunstancias más difíciles, hay alguien que consigue hacer la vida mejor creyendo en sí mismo y en lo que hace. Nos pareció que era bonito vincular una librería, el lugar que da cobijo a tantas historias y a tantas vidas diferentes, con un poema que habla de sueños y de esperanzas.

 

¿Qué cinco libros recomiendan Los Portadores de Sueños para hoy?

Infantil: Arturo y Clementina / Rosa Caramelo. Adela Turín y Nella Bosnia (Kalandraka).

 

En los años 80 Esther Tusquets editaba en España, en su sello Lumen, una colección italiana llamada “A favor de las niñas”.  Estos cuentos, que trabajan la igualdad y el respeto, los reedita ahora Kalandraka y siguen siendo tan necesarios y tan actuales como entonces.

 

Aragonés: “Escritores y escrituras”, de José Luis Melero (Xordica)

José Luis Melero da voz en sus columnas semanales en Artes & Letras a los escritores raros, desconocidos y olvidados. Aquellos que no se recogen en los cánones ni se enseñan en las clases de literatura. Este libro recopila XX de estas columnas para gran disfrute del lector.

 

Autor extranjero:

‘Mr Gwyn’. Alessandro Baricco. Anagrama, 2012.

Mr Gwyn abandona su carrera de escritor de éxito sin saber porqué y para qué. Puede que una anciana con un fular impermeable tenga la respuesta. O quizás una chica elegante y gorda que le ofrece un móvil en la lavandería, o un viejo artesano que fabrica bombillas a mano…

 

Autor español:

“Ayer no más”. Andrés Trapiello. Destino, 2012.

La Guerra Civil no es una historia en blanco y negro, es una historia de color gris, con buenos, con malos, con buenos hijos de malos y malos hijos de buenos. Setenta años después de presenciar el asesinato de su padre en los primeros días de la guerra, José Pestaña tropieza en la calle con uno de sus asesinos. Sólo tiene una pregunta: ¿dónde está enterrado?

 

Libro especial:

Hierro ilustrado. José Hierro. Nórdica libros, 2012.

“Hierro ilustrado” recoge una antología de los mejores poemas de José Hierro  junto a su faceta como artista plástico. Retratos, autorretratos y paisajes en verso y en color. Una cuidada edición de Nórdica libros.

0 comentarios