MEMORIA DE UN LUNES. LLANTO POR UN AMIGO
1. Fue un día demasiado extraño e intenso ayer. Por la mañana, tenía en la cabeza y en los intersticios del insomnio la tragedia de Todolella y Els Ports. Ha pasado una y mil veces por Aguaviva durante cinco años, he parado en el hostal Altabella para hacer un pequeño receso en el viaje de Zaragoza a La Iglesuela y he conversado varias veces con el joven que perdió la vida junto a 17 personas más. Nuestra amiga Ana Nager Monfort también perdió a algunos amigos de Vilafranca, y Morella es una de mis lugares predilectos. Els Ports y el Maestrat, o el Maestrazgo, en ocasiones confunden su nombre, o lo mezclan.
2. Félix Romeo me llama desde Barcelona, adonde ha ido para asistir a la entrega del Premio Biblioteca Breve que ganó Elvira Lindo, y me dice que ya tiene entre las manos el libro último de Ignacio Martínez de Pisón, Enterrar a los muertos (ver la página de Mariano Gistaín). Iba a reseñarlo para Artes & Letras (y habría sido muy oportuno porque ha sido el escritor más votado. Pisón me advirtió de un error en la clasificación de autores más votados y de paso recordó que se sentía muy orgulloso de que sus paisanos le quisieran tanto), pero figura en el capítulo de agradecimientos. Tendremos que esperar algo más, pero se promete uno de los libros de la temporada.
3. Acudo a la presentación de Leyendario. Monstruos de agua (March) de Óscar Sipán y Óscar Sanmartín Vargas. Me ha encantado el libro, está muy próximo a mi mundo. Es, a través de la invención de esas siete figuras, sirenas, demonios del río, ancianos prodigiosos que emergen del fondo de las aguas y saben escuchar, buzos, etc., un gran homenaje a la literatura, animado por el espíritu vital del agua, que tiene una presencia casi absoluta en la historia de las letras. Del libro me ha gustado su variedad, la imaginación tan libre, los guiños a lo aragonés esa historia de improbable amor entre Lucien Briet y Chonín, un suicidio en masa en el pozo de San Lázato en 1940-, el clima de erudición y de búsqueda constante, la adjetivación e incluso el uso de la arbitrariedad. Las ilustraciones de Óscar Sanmartín son espléndidas, con esa manera tan peculiar que tiene él de trabajar: parece una combinación alquímica de Brueghel, El Bosco, Archimboldo, José Hernández y los mundos mecánicos y decrépitos que mezclan símbolo y alegoría
4. Para entonces ya llevaba en la cabeza la muerte por accidente de coche del escritor y comerciante Rafael Montal, un hombre extraordinario, cálido, entusiasta, torrencial. Parecía vivir en el corazón invisible de la velocidad de la luz y a la vez en la calma palaciega de su paraíso de la plaza de San Felipe. Su pasión por la Torre Nueva le había llevado a fundar un museo, a encargar obras, a buscar documentos, grabados, a escribir dos libros y a mantener viva la llama de un sueño: la reconstrucción de aquella torre que despertaba a la ciudad y seducía a los visitantes. Rafael Montal padre de nuestro compañero Rafael Montal: desde aquí le enviamos todo nuestro cariño, nuestro consuelo, el llanto que compartimos con él con toda la sinceridad del mundo- había escrito sobre el pan, sobre el chocolate, había hecho muchas recetas, y su última entrega era un libro casi voluptuoso sobre el membrillo. Halló la muerte en la carretera, en un coche frontal con siete trabajadores portugueses que también murieron. Lamento hondamente el suceso y me ha llevado a pensar en nuestra fragilidad de nuevo, en nuestra condición de criaturas fugaces que no sabemos donde nos va a sorprender la guadaña del destino. O también un fogonazo de felicidad. Con Rafael Montal y Alberto Serrano y Miguel Lobera hice en El Paseo un programa sobre la Torre Nueva, donde Rafael Montal estuvo espléndido, entusiasta, cálido, con aquella vida desbordada que llevaba entre las cejas.
5. Conmoción en el mundo del ballet. Transformación en el Ballet de Zaragoza, como avanzan hoy Rebeca Cartagena, esa periodista que posee el don de hacerlo todo bien sin reclamar demasiados focos, y mis compañeros Mariano García, Esperanza Pamplona y Santiago Paniagua. Gran trabajo en equipo. Ceno con Miguel Ángel Berna y Manuela, su mujer, una italiana de película realmente por su carácter, por su belleza, por su vivacidad, por la compenetración con el bailarín, que es un artista espléndido y próximo, un explorador constante de los senderos de la perfección. Hablamos de proyectos, con la mirada en el espectáculo que piensan preparar para la Expo 2008, hablamos de otro proyecto que tienen sobre el universo de los tambores. Nos despedimos a la una y media. Cojo el coche y pongo Hablar por hablar. Me enamora la voz de Mara Torres. Me enamora su forma de escuchar, y me embriago carretera adelante- de historias ajenas que tienen sabor a verdad.
6. Esta noche, por si le interesase a alguien, El Paseo de RTVA ofrece un monográfico sobre la Historia del Derecho Aragonés. Participarán José Ignacio López Susín, Jesús Morales, Pilar Palazón y el Justicia de Aragón, Fernando García Vicente. Se pasan muchas imágenes de libros, Fueros, Compilaciones, Observancias, el Vidal Mayor y los grandes juristas de Aragón. Es a las 22 horas. Yo no sabía nada de Derecho e intento saber.
2. Félix Romeo me llama desde Barcelona, adonde ha ido para asistir a la entrega del Premio Biblioteca Breve que ganó Elvira Lindo, y me dice que ya tiene entre las manos el libro último de Ignacio Martínez de Pisón, Enterrar a los muertos (ver la página de Mariano Gistaín). Iba a reseñarlo para Artes & Letras (y habría sido muy oportuno porque ha sido el escritor más votado. Pisón me advirtió de un error en la clasificación de autores más votados y de paso recordó que se sentía muy orgulloso de que sus paisanos le quisieran tanto), pero figura en el capítulo de agradecimientos. Tendremos que esperar algo más, pero se promete uno de los libros de la temporada.
3. Acudo a la presentación de Leyendario. Monstruos de agua (March) de Óscar Sipán y Óscar Sanmartín Vargas. Me ha encantado el libro, está muy próximo a mi mundo. Es, a través de la invención de esas siete figuras, sirenas, demonios del río, ancianos prodigiosos que emergen del fondo de las aguas y saben escuchar, buzos, etc., un gran homenaje a la literatura, animado por el espíritu vital del agua, que tiene una presencia casi absoluta en la historia de las letras. Del libro me ha gustado su variedad, la imaginación tan libre, los guiños a lo aragonés esa historia de improbable amor entre Lucien Briet y Chonín, un suicidio en masa en el pozo de San Lázato en 1940-, el clima de erudición y de búsqueda constante, la adjetivación e incluso el uso de la arbitrariedad. Las ilustraciones de Óscar Sanmartín son espléndidas, con esa manera tan peculiar que tiene él de trabajar: parece una combinación alquímica de Brueghel, El Bosco, Archimboldo, José Hernández y los mundos mecánicos y decrépitos que mezclan símbolo y alegoría
4. Para entonces ya llevaba en la cabeza la muerte por accidente de coche del escritor y comerciante Rafael Montal, un hombre extraordinario, cálido, entusiasta, torrencial. Parecía vivir en el corazón invisible de la velocidad de la luz y a la vez en la calma palaciega de su paraíso de la plaza de San Felipe. Su pasión por la Torre Nueva le había llevado a fundar un museo, a encargar obras, a buscar documentos, grabados, a escribir dos libros y a mantener viva la llama de un sueño: la reconstrucción de aquella torre que despertaba a la ciudad y seducía a los visitantes. Rafael Montal padre de nuestro compañero Rafael Montal: desde aquí le enviamos todo nuestro cariño, nuestro consuelo, el llanto que compartimos con él con toda la sinceridad del mundo- había escrito sobre el pan, sobre el chocolate, había hecho muchas recetas, y su última entrega era un libro casi voluptuoso sobre el membrillo. Halló la muerte en la carretera, en un coche frontal con siete trabajadores portugueses que también murieron. Lamento hondamente el suceso y me ha llevado a pensar en nuestra fragilidad de nuevo, en nuestra condición de criaturas fugaces que no sabemos donde nos va a sorprender la guadaña del destino. O también un fogonazo de felicidad. Con Rafael Montal y Alberto Serrano y Miguel Lobera hice en El Paseo un programa sobre la Torre Nueva, donde Rafael Montal estuvo espléndido, entusiasta, cálido, con aquella vida desbordada que llevaba entre las cejas.
5. Conmoción en el mundo del ballet. Transformación en el Ballet de Zaragoza, como avanzan hoy Rebeca Cartagena, esa periodista que posee el don de hacerlo todo bien sin reclamar demasiados focos, y mis compañeros Mariano García, Esperanza Pamplona y Santiago Paniagua. Gran trabajo en equipo. Ceno con Miguel Ángel Berna y Manuela, su mujer, una italiana de película realmente por su carácter, por su belleza, por su vivacidad, por la compenetración con el bailarín, que es un artista espléndido y próximo, un explorador constante de los senderos de la perfección. Hablamos de proyectos, con la mirada en el espectáculo que piensan preparar para la Expo 2008, hablamos de otro proyecto que tienen sobre el universo de los tambores. Nos despedimos a la una y media. Cojo el coche y pongo Hablar por hablar. Me enamora la voz de Mara Torres. Me enamora su forma de escuchar, y me embriago carretera adelante- de historias ajenas que tienen sabor a verdad.
6. Esta noche, por si le interesase a alguien, El Paseo de RTVA ofrece un monográfico sobre la Historia del Derecho Aragonés. Participarán José Ignacio López Susín, Jesús Morales, Pilar Palazón y el Justicia de Aragón, Fernando García Vicente. Se pasan muchas imágenes de libros, Fueros, Compilaciones, Observancias, el Vidal Mayor y los grandes juristas de Aragón. Es a las 22 horas. Yo no sabía nada de Derecho e intento saber.
5 comentarios
ag -
antecilla -
Anónimo -
trilin -
Cide -