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Antón Castro

Fotógrafos

EUGENIO RECUENCO: UN FOTÓGRAFO DE CUENTO DE HADAS

 

Uno de los fotógrafos más sugerentes, cinematográficos, oníricos y narrativos de la fotografía es el madrileño Eugenio Recuenco, maestro de la puesta en escena, de la sutileza, pictorialista. Todo un talento que realiza una obra que une el pop, el cómic, el cine, la literatura fantástica y los cuentos de hadas, entre otras disciplinas y estéticas. Trabaja en moda, publicidad y diseño. He aquí una pequeña muestra de sus trabajos.

POEMAS DE RAMÓN GARCÍA MATEOS

[Esta costumbre mía…] 

  

Esta costumbre mía de contemplar las cosas con las mismas palabras con que otros las miraron

me empuja inevitable a transformar mis ojos, confundidos y húmedos, en voces revividas desde un endecasílabo o en páginas de un libro           que duerme en mi regazo.

Yo miro con palabras, reconozco en sus sílabas ciudades y paisajes, descubro nuevamente lo que ya conocía:

 

 

1

 

Por Zamora y sus puentes anduve enamorado, con Blas de Otero a solas, por la puente de piedra, embebidos de noche, silenciosos los dos;

con el Duero a la espalda, su susurro de agua como un romance viejo, por callejas que guardan resonancias y ecos de traiciones ocultas, el sueño comunero de un clérigo rebelde, el agrio desengaño de las horas marchitas,

por esas calles quietas caminamos sin prisa, redoblando el instante, el sabor de un cigarro, Orio y Guetaria y ya

la galerna está lejos,

a la cita prevista, al encuentro con Claudio en un bar en penumbra, media azumbre de vino y de nuevo andariegos a la vela en Zamora:

las iglesias que encienden nuestro asombro nocturno, las plazuelas en sombra, palabras que entretejen un claro resplandor,

la llama que bendice la imagen que ahora veo, con el Duero a la espalda, otra vez deslumbrado, imagen de una imagen, esfera, espuma blanca, matriz de la ceniza, los puentes de Zamora y el don de la ebriedad.

 

 

 

2

 

Yo vi Roma a la luz de la luna de enero, desde aquella colina, mirador

de sus ojos, contemplé mi fracaso en la ciudad que duerme bajo una cripta límpida de pórfido y engaño,

Roma, peligro impío para juglares nómadas, cristal en que espejean los últimos naufragios, el dolor de estos versos, la claridad y el cielo,

Roma con Rafael y el barrio del Trastévere, camino junto al Tíber, imposible seguir tus pasos sin esbozo, imposible aprehender el vaho de la alquitara, sólo gotas de ausencia, sólo espectros del agua,

yo vi Roma en los pies desgastados de Pedro, sin barco y sin contorno, besos como mordiscos sobre la piedra en ruinas,

Roma por el orgullo de tu cabeza cana,

Roma para mi llanto,

Roma donde dormitan saetas herrumbrosas,

Roma en un espejismo que Mestre dibujara en la tumba de Keats,

así te veo, con la luna más clara, así te nombro, Roma, donde tú no estuvieras, donde yo nunca estuve, desde su voz mis ojos contemplan tus secretos, te busco y tú no estás, te busco peregrino y en Roma no te hallas,

Roma, Roma callada, te rondan las ausencias de aquellos que te amaron,

Roma, filtro de amor y prenda de todas las mentiras,

Roma, filtro de amor y prenda de todas las promesas.

 

 

 

3

 

Fue para mí La Habana un sueño adolescente, con su nombre enhebrado a mitos y delirios que aún vagan en la noche por todos sus rincones,

un sueño era La Habana, ay, Cuba, junto al mar, el mar de la bahía rozando el malecón, palabras que acarician al aire de un requiebro,

a donde yo llegué con el gordo Lezama una dulce mañana de guayaba y abril:

azul en los balcones y allá, en la ciudad vieja, el tiempo suspendido y la Prieta Mamey por la Plaza de Armas, las sierpes gongorinas, la papaya innombrable, ancianos que conjuran la muerte con palabras, azúcar y toronjas, almizcle y ron de caña.

Fue para mí La Habana recorrer El Vedado y acercarme después a la Casa de América,

con la fiel compañía de un gato enamorado, mitad cubano y vasco y mitad catalán,

un gato por sus salas, con Marcia y con Haydée, un gato perezoso entre hermosas muchachas,

cuando todo era aurora, cuando todo era mayo, cuando todo era un beso con pintura de añil.

Habana al mediodía clavada en mi memoria, a punto del derrumbe, orgullo en la camisa guajira de un poeta que fuma adormecido de espaldas a Florida,

Habana sin remedio y el hotel Inglaterra,

un café entre las manos con Nancy Morejón en la arista de un verso,

Habana por mis venas, para el pesar morfina,

ciudad donde la piel se vuelve cataclismo,

ciudad trigueña y huérfana, los muslos de azabache ciñendo mi cintura,

ciudad para el retorno,

ciudad donde es posible morir a media luz.

 

 

 

Esta costumbre mía de contemplar las cosas con las mismas palabras con que otros las miraron,

de vivir a la sombra de música y palabras:

Buenos Aires, Cortázar y París en otoño, un palo y una soga con Vallejo en un jueves de lluvia atormentado; Federico y Granada: Guillén y Carvajal jugándose los ases del aroma; don Antonio en Segovia, Ignacio en su taller; inocente Lisboa siempre en llamas, Torga y Pessoa: un ramo de cilantro; Salamanca y Fray Luis, los años ignorados que duermen en los claustros, Aníbal Núñez que arde en su triste mortaja… por dios, cuántas palabras bogando por mis ojos, ay, ay, cuántos silencios al borde de un poema,

yo miro con palabras, reconozco en sus sílabas ciudades y paisajes, descubro nuevamente lo que siempre he soñado, lo que ya       conocía, la herencia que me arroba, mi única riqueza, palabras y palabras, jardín y soledad, iglesia sin campanas.

 (De Morfina en el corazón, 2003)

 

 

[Adivinar el tiempo ya pasado…] 

 

 

El poeta no recuerda el pasado, lo anticipa.

Y no imagina el futuro, lo recuerda.

[Malversación de una cita de Carlos Fuentes]

 

 

Adivinar el tiempo ya pasado,

vislumbrar en palabras los recuerdos

como augurio del tiempo que vendrá.

Alba y premonición es la memoria.

 

El porvenir se extiende igual que un manto

bordado con agujas en pretérito.

Tejedor del futuro es el poema

remembrando palabras olvidadas.

 

Escribo con las voces de los muertos

y el eco de los años que he vivido.

Sobresalto y oráculo que dicta

 

esta crónica amarga del mañana.

Presiento lo que fui. Será ayer siempre.

De mi muerte aún tengo yo el recuerdo.

 

 

(De Como otros tienen una patria, 2007)

 

IV

El olor a jazmines de tu cuerpo,

cuando desnuda el alba los balcones

y la luz que amanece un nuevo día

aligera el rumor del desconsuelo,

acaricia la voz de la memoria

con el fuego sin fin de nuestros besos.

Y se inunda la luz de tu fragancia

y respiro tu olor, respiro y siento

el calor de tu cuerpo en mi costado:

de jazmín el aroma

en un ramo de mayo.

El olor a jazmín de madrugada,

tras la noche sellada por los besos,

se hace halo de amor entre mis manos

que transpira la esencia del deseo.

Se hace halo de amor, silencio y calma

—la pasión reverdece en el recuerdo—

y se expande de pronto al infinito,

a cielo y mar, a piedra y viento,

y es ya el olor de Dios,

presagio del misterio.

 

*Las fotos son de Laure Albin-Guillot. Nació en París en 1879 y falleció en 1962. Trabajó en moda y en desnudo femenino con una estética pictorialista. Uno de sus retratos más famosos fue el de Paul Valéry, realizado en 1940.

* El poeta, profesor (es uno de los grandes expertos en José Agustín Goytisolo) y rapsoda Ramón García Mateos, un salmantino afincado en Tarragona, publica una antología de su obra: ’Rumor de agua redonda’ (1998-2010) en la Diputación de Salamanca. Ramón y yo nos conocimos en Cuba en 1997 y realizamos una gira por Cienfuegos, Cumanayagua y La Habana, organizada por El Silbo Vulnerado. Fue un viaje inolvidable para mí. Gentilmente, me envía tres poemas de su nuevo libro.

Paul Valery, 1940.

 

 

 

CARL VAN VECHTEN (1880-1964)

Un joven Orson Welles.

 

Salvador Dalí y Man Ray, dos maestros del surrealismo.

Lena Horne.

Billie Holiday con su perro en 1949. La cantante murió diez años después a los 44 años. 

Norman Mailer.

El actor John Gielgud.

 

Francis Scott Fitzgerald.

 

Cuelgo aquí una selección de fotos del escritor y fotógrafo norteamericano Carl Van Vechten (1880-1964), un artista que retrató a escritores, actores y músicos con una mirada personal. Aunque era homosexual, se casó con la actriz Fania Marinoff, fue el albacea literario de Gertrude Stein, admiró mucho la obra poética de Langston Hughes (traducido en España por Maribel Cruzado, compañera y esposa de José María Conget y gran conocedora de la fotografía), y siempre se sintió atraído por los creadores negros, como le sucedía con el jazz y en especial con Billie Holiday, a quien retrató en varias ocasiones.

 

LEE MILLER VISTA POR MAN RAY: UNA MUSA, UNA MODELO, UNA FOTÓGRAFA

 

 

Lee Miller (Estados Unidos, 1907-1977) fue modelo, fotógrafa y fotoperiodista. Vivió tres años con Man Ray, que la retrató así, con toda su belleza. Se casó más tarde con Roland Penrose y es la madre de Antony Penrose, que escribió un hermoso libro sobre Picasso, hablando de la relación cómplice y cariñosa que tuvo de niño con el artista. Picasso y Lee Miller fueron amantes una temporada, y él le hizo un retrato cubista. Fue una de las mujeres más hermosas de su tiempo y en particular del círculo surrealista.

En esta foto, Lee Miller acaricia a su hijo Anthony Penrose.

Ella también se autorretrató así:

 

KATE BARRY: FOTOS DE FAMILIA

Charlotte Gainsbourg, hija de Serge y Jane Birkin.

 

El estilista y diseñador de moda Giambattista Valli.

Retrato de Vanessa Paradís.

Charlotte fuma peligrosamente.

 

Retrato de su madre, Jane Birkin. Y abajo, Jane Birkin y su tercera hija, la actriz Lou Doillon.

Jane Birkin y sus tres hijas: Kate, Lou y Charlotte.

 

*Cuelgo aquí una pequeña selección de fotos de Kate Barry, hija de Jane Birkin y de John Barry, el compositor que acaba de fallecer. Es, por tanto, la primera hija de Jane, madre de Cjharlotte y de Lou. 

JOSÉ CRUCES, PREMIO GOYA DE PUBLICIDAD

José Cruces acaba de ganar el premio Goya en la modalidad de Publicidad. El año pasado, en boda, lo ganó su mujer Tamara Hevia, asturiana. Y su padre Javier Cruces, poseedor de dos Goyas, el entregó el galardón. José es un poeta de la imagen y un hombre cercano, afable, que nunca olvida sus raíces ni a sus amigos, aunque se siente muy cómodo y muy feliz en Arriondas. Eso sí, muchos fines de semana coge sus cámaras y se viene a Garrapinillos, trabaja en el estupendo estudio de su padre, colabora, hace proyectos con Tamara y retrata a los equipos del pueblo.

 

Vicente Casanova da la noticia en 'El pregonero de Garrapinillos' y publica esta foto emocionante: padre e hijo lloran con la emoción.

 

Esta es la noticia que ha salido en el diario ‘La voz de Asturias’.

J. CUEVAS / Oviedo. LA VOZ DE ASTURIAS

Faltan dos semanas para que se celebre la fiesta del cine español y Asturias ya tiene dos premios Goya. Son los Goya de la fotografía, galardones homónimos y de más antigüedad que los cinematográficos, que ayer se entregaron en Zaragoza. El fotógrafo gijonés Jesús Miguel Muel y el aragonés afincado desde hace seis años en Arriondas, José Cruces, lograron, respectivamente, estatuillas en las categorías de Retrato y Publicidad.

“Hoy no contaba con él y me lo llevo para casa”, reconoció Muel tras la gala en la que se adjudicó el premio que no había logrado en diez participaciones en el certamen de fotografía. El trabajo con el que lo logró es un retrato “directo y muy crudo” de un amigo australiano residente en Gijón. Tomando algo con él se dio cuenta de que sus rasgos lo hacían merecedor de una instantánea.

Aunque Cruces nació en Zaragoza, hasta la Asociación de fotógrafos de Zaragoza, que organiza los premios, lo considera asturiano. “En la tarjeta que leyeron ponía Aragón-Asturias”, explicó. Su imagen es la de un bidón de gasolina entre sombras y luces que dividen la fotografía en varios triángulos. Además, “el golpe de luz tiene forma de embudo”, lo que recuerda también al carburante que protagoniza la fotografía.

Para José Cruces era la primera nominación a los Goya de fotografía, a los que ya había presentado trabajos en otra ocasión. Su casa de Arriondas tiene premio, porque el año pasado fue su mujer, Tamara Hevia, también fotógrafa, la que logró el triunfo en la categoría de Boda. Cruces llegó también a la final de fotografías de Libre creación, aunque esta vez no logró el premio.

Tampoco tuvieron suerte los otros dos asturianos que se encontraban nominados al certamen, José Ramón Navarro y Ramón Fernández. Como Cruces, ambos competían en Libre Creación.

 

NOTICIA DE 'EL PREGONERO DE GARRAPINILLOS'

Por Vicente CASANOVA

En la gala celebrada el pasado 30 de Enero, el fotógrafo garrapinillense José Cruces Aparicio fue galardonado con el Premio Goya 2010 en la especialidad Industrial Publicitario.

Estos prestigiosos galardones vienen organizándose por la AFPA (Asoc. Fotógrafos de Aragón) desde 1985. La convocatoria tiene ámbito nacional y sólo se celebra los años impares. No es la primera vez que llega al barrio porque Javier Cruces ya lo ha recibido en dos ocasiones (2003 y 2009). José reside habitualmente en el Principado de Asturias junto a su mujer Tamara Hevia (también fotógrafa, galardonada en este certamen en 2009). Ilustramos la noticia con el momento en el que José recibe el premio de parte de su padre Javier Cruces, ambos emocionados.

Desde estas líneas damos nuestra mayor felicitación a José:  !!  ENHORABUENA !!

 

MILTON ROGOVIN, EL OJO PÚBLICO DE LOS SUBURBIOS Y LOS OLVIDADOS

 

Acaba de fallecer el gran fotógrafo norteamericano Milton Rogovin, 1909-2010, a los 101 años. Era conocido como el fotógrafo de los olvidados, el fotógrafo de los suburbios. Estas fotos contienen una clara explicación de ese título. También captó a españoles olvidados. La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos compró una buena parte de su interesante archivo que ordenó, en buena parte, su esposa Anne.

SOPHIE CALLE EN ZARAGOZA

SOPHIE CALLE EN ZARAGOZA

 

Mi hija Aloma es una gran seguidora de la fotógrafa Sophie Calle, a la que Enrique Vila-Matas le dedica un hermoso texto en ‘Exploradores del abismo’ (Anagrama), uno de sus mejores libros de relatos. Me manda esta foto con esta misteriosa nota: ‘Sophie Calle en Zaragoza’. Me dice que el busto que se adivina arriba es el de la fotógrafa, que interactúa constantemente con el espacio, con las personas…

 

La foto a la que alude la instantánea de Aloma sería esta...