Blogia
Antón Castro

Fotógrafos

RAÚL CANCIO: ESTÉTICA Y FOTOS

RAÚL CANCIO: ESTÉTICA Y FOTOS

Hace unos días, la periodista de ‘El País’, Tereixa Constenla publicaba este artículo de homenaje a uno de los fotógrafos que más han marcado la prensa en España, Raúl Cancio, desde su trabajo en el periódico madrileño. La foto de apertura es de la Premio Nobel Doris Lessing. Abajo está María Zambrano, y más abajo se ve un instante de rodaje de 'La colmena'

 

RAÚL CANCIO, ‘SIMPLEMENTE… PERIODISMO’

Por Tereixa CONSTENLA. El País.

Entre la primera portada que firmó en un diario y la última median decenas de miles de disparos, más de 45 años y algunas lecciones. La primera: retratos frontales siempre. Cuando Raúl Cancio (Madrid, 1943) entró en el diario Pueblo tenía 20 años y osadía. Le encargaron un retrato en el café Gijón. Lo hizo de perfil. "Se publicó pero mis jefes me regañaron mucho porque un retrato tiene que ser de frente". ¿Y ahora, retirado del día a día, qué piensa? "Salvo excepciones, estoy de acuerdo".

En Simplemente... periodismo, editado por la Asociación de la Prensa de Madrid, le da la razón a aquellos jefes. No hay más que ver el de la escritora Doris Lessing, limpio, sencillo. "La retrató con un clic, como yo no supe hacerlo usando no sé cuántas palabras", escribe Maruja Torres, compañera en aquella entrevista. Algo similar dirá Juan Cruz a propósito del retrato, elegante y melancólico, de la filósofa María Zambrano, boquilla en mano, a su regreso del exilio: "Vale más que las 1.510 palabras de que constó mi entrevista".

Raúl Cancio recibió a Salvador Dalí en cuclillas en el hotel Palace de Madrid para enmarcar los rasgos que hicieron Dalí a Dalí: bigote y mirada. Los retratos, de frente. Y de cuando en cuando alegorías como las piernas neoclásicas de Perico Delgado, en perfecto equilibrio sobre los pedales, a punto de despedirse del ciclismo. O el portero Iribar saltando sin balón y con el rostro desenfocado sobre un fondo de 3.500 aficionados con gesto de asombro nítidamente enfocado. Cancio ve donde otros miran (y en deportes, más). "Todo el mundo sabe mirar fotografías, pero solo unos pocos ven fotografías", sostiene.

Durante cuatro décadas, Raúl Cancio sobrellevó el estrés de decidir la foto de las primeras páginas de EL PAÍS y, antes, de Pueblo. 64 de las firmadas por él figuran en este libro. "Es difícil hacer una buena foto de prensa, disparas y sabes que nunca volverá a pasar ese momento por el objetivo de la cámara, que es irrepetible".

Irrepetible fue el desplome de Marion Jones en la calle tres en el Mundial de Atletismo de 1999: el mito tocaba tierra y, en breve, tocaría fondo. Irrepetible fue el viaje de Cancio a las celdas de Carabanchel cuando los motines y asesinatos eran moneda corriente. Y también irrepetible resultó la expulsión de Nigeria en pleno conflicto en 1969. "Si volviera a nacer", avisa, "llamaría a la misma puerta".

LAS FOTOS DE JOSÉ LUIS RÍOS

 

Yo fui un niño perdido en la soledad del maizal: allí, a recaudo de todo, soñaba, jugaba con las piedras y con las judías, construía laberintos en penumbra. Había un instante en que mi madre pronunciaba mi nombre: gritaba, refunfuñaba, maldecía: “¡Neno, nenooo!”. ¡Niño, niñooo! Jamás hubiera dado conmigo. Era la hora de volver, y al salir fuera tenía la sensación de que abandonaba el océano y su estrépito, sus grutas y sus galerías de agua, la cueva de todos los tesoros y de todos los demonios.

 

*Acabo de encontrar un magnífico blog de fotografías de José Luis Ríos, de Binéfar. Este es un maizal de allí. Sencillo, evocador, misterioso, como un océano. El fragmento de arriba pertenece a un libro en el que estoy trabajando ahora. También me ha gustado mucho ese futbolín captado en La Puebla de Castro.

El blog de José Luis Ríos es: http://andan-dos.blogspot.com/

 

BENITA: OUTRA MULLER DE PACHECO

BENITA: OUTRA MULLER DE PACHECO

Esta tarde, desde as terras da Patagonia en Chile, Beatriz Rodríguez, mestra de inglés e soñadora de poemas e imaxes, galega polo mundo, envíame esta evocadora foto da súa aboa paterna: Benita Reimúndez, tomada por Pacheco en Vigo. É un retrato estupendo, da calidade e da forza dos do libro. Podería figurar nel perfectamente…

Beatriz Rodríguez ten un estupendo blogue:

http://sureando-sureando.blogspot.com.

Hai rescate familiar, anacos de corazón, moita poesía a cotío e unha colección sempre sorprendente de pintura. Case sempre pintura figurativa, reloucante de cor e poboada polas mulleres. Beatriz é unha criatura sensible, coa memoria habitada pola palabra e a imaxe.

AS FOTOS DE PACHECO

1925. Margarita Alonso Gil. Equipo de Hóckey Atlantida.

 

Equipa de ciclismo: Pacheco era un grande retratista de estudio, de homes e mulleres sós, pero tamén de grupos.

 Alfonso Daniel Rodríguez 'Castelao'.

Hoxe o grande escritor, fotógrafo e antropólogo Vítor Vaqueiro, autor de libros como ‘O soño (re)dirixido’ (Galaxia, 1992 e 2010) envíame un fermoso libro: ‘Mulleres’ con fotos do Arquivo Pacheco que dirixe, de Natalia Poncela e Amada Traba. Unha marabilla. Busco algunas fotos de Pacheco, que se asentou en Vigo (hai del unha monografía espléndida en Lunwerg) e atopo estas. É unha pequeña mostra do traballo deste grande profesional galego.

 

Vítor tamén me manda a nova edición do seu libro de relatos, de estirpe borgeana.

 

TERUEL PUNTO PHOTO 2010

TERUEL PUNTO PHOTO 2010

SURREALISMO E IMAGINACIÓN

 

Foto de Rodney Smith.

Teruel y el surrealismo son como el pan y el vino, si incorporas la Fotografía le añades el queso de oveja ojinegra que le faltaba…

Este año lleno de incertidumbres y repleto de carencias, lo hemos llenado con imaginación y la fuerza que nos dan los sueños, y francamente, si no tuviéramos ese punto surrealista y loco, no habríamos conseguido lo que los números nos negaban.

Una vez que nos negamos a acatar la dictadura del dinero y a luchar por nuestro Festival, llegaron, un año más, las alegrías en forma de apoyos personales, de otras asociaciones y de la empresa privada turolense. Y ahí nos volvimos locos del todo.

Hemos tenido que reducir el número de salas pero hemos mantenido la calidad. Japón, China, Estados Unidos y Teruel, ahí queda eso.

Por el contrario hemos ampliado actividades, Concursos de Fotografía, sesiones de foto en la ciudad, rally infantil, proyecciones y música.

Todo para enseñar y aprender cómo es la Fotografía, para ver cosas y gente diferentes, para intentar acercaros ese sueño de cualquier turolense, tener una foto junto al Torico.

Aquí lo tenéis de nuevo, los locos de las fotos lo han vuelto a hacer.

La Fotografía está en la calle.

 

Sociedad Fotográfica Turolense

www.sfturolense.es

 

PROGRAMA  DE EXPOSICIONES

Hasta el 31 de agosto

 

1.- “The End” Rodney Smith

(Museo de Teruel)

2.- “Old Future” Ubé

(Logia, Museo Provincial)

 

Obra de Koichi Okuwaki.

3.- “Hana” KoichiOkuwaki

(Torreón de Ambeles)

4.- “Pieles de Papel” Curso de fotografía de desnudos 2009

(Sala de la Muralla DGA)

 

Pieza de Maleonn.

5.- “Retrospectiva” Maleonn

(Escuela de Artes y Oficios)

 

Pieza de Maleonn.

6.- “Estereoscópicas de Leonardo Buñuel”

Centro Buñuel de Calanda

(Sala de Exposiciones de la Cámara de Comercio de Teruel)

7.- “Realismo Mágico” Noelia Cabello

(Biblioteca Pública)

8.- “Espacios” Pepe Aznar

(Torre de El Salvador)

9.- “Retratos a Fonda” Miembros y amigos de la SFT

(Claustro de San Pedro)

 

Pieza de Maleonn.

10.- “La Luna acuchillada” José Sánchez

(Caja Rural de Teruel)

11.- Luis Sánchez Martín

(Pub La Torre)

12.- “Dentro” María Félez

(Fonda del Tozal)

“Surrealismo e imaginación” Sociedad Fotográfica Turolense.

UN TEXTO DE PACO FERRER LERÍN

Agüilla

Por Paco FERRER LERÍN

Los encuentros en los estancos deparan a menudo grandes satisfacciones. Hoy he ido a franquear una carta para mi hijo que vive en Cercedilla y allí estaba ella haciendo cola para comprar dos paquetes de Marlboro con un body negro resaltando ese busto que adoran los futbolistas y una sonrisa exultante que he rubricado con dos besos en las comisuras. Alguien ha entrado y al socaire del tumulto he rozado mis enfundados genitales con su muslo izquierdo caliente como piedra foguera a lo que ha respondido que me vio en no sé qué periódico y que se me veían aún buenas piernas (parece ser que esa parte la pone loca). Tenía yo prisa por llegar a casa. En efecto había manchado los bráslipes; un licor no sé si prostático o de Cowper. Primavera.

 

*El pasado viernes pasé una noche estupenda en Jaca, con Paco Ferrer Lerín, su mujer Concha y la bibliotecaria Raquel. Paco está en un momento espléndido: ha redactado la segunda parte de su libro ‘Níquel’, y publicará el texto que apareció en Mira y el inédito en un único volumen en Tusquets, baraja un título provisional como ‘Razón y combate’, y a la vez, pronto, muy pronto, se rescatarán sus primeros poemas, escritos a partir de los 16 años y recogidos ahora con un bello título ‘Edad del insecto’. Encuentro este texto de Ferrer Lerín en su blog y lo traigo aquí. Ese viernes leí un poema suyo de ‘Fámulo’, y el sábado, él y Toni Marí presentaron el deslumbrante volumen que ha publicado Tusquets en la colección Nuevos Textos Sagrados. Traigo aquí estas fotos de The Raw Files que seguro que le gustarán al gran aficionado a la belleza femenina, al secreto de los bosques y al misterio sexual que es Paco: poeta, narrador, ornitólogo, filólogo a su modo y un gran inventor de libros y personajes apócrifos y de monólogos dramáticos.

REBECCA TILLETT: EL CUERPO REBELDE

 

 

 

LEO MATIZ: UN ARTISTA DE AMÉRICA

 

 

 

Uno de los grandes fotógrafos de América del Sur es Leo Matiz Espinoza, Leo Matiz, que nació en el pueblo de Gabriel García Márquez, una década antes. Ha sido caricaturista, pintor, editor, galerista y, sobre todo, fotógrafo, a pesar de que pronto perdió un ojo. Dicen de él que ha tenido una vida increíble, que se casó catorce veces, y entre sus amigos se cuentan Frida Kahlo y su marido Diego Rivera, Luis Buñuel o Pablo Neruda. Este texto lo firma Eloy Jáuregui en su blog: http://el-jauregui.blogspot.com.

 

 

LEO MATIZ: EL GUARDIÁN DE LAS SOMBRAS

 

POR ELOY JÁUREGUI

 

El fotógrafo colombiano Leo Matiz (Aracataca, 1917-Bogotá, 1998) es toda una leyenda de la fotografía del siglo XX. Nació en el olvidado pueblito de Aracataca, el mismo que alumbró a Gabriel García Márquez, y acaso marcado por ese sino recorrió una vida que se disputa con la frondosa imaginería del Premio Nobel. Caricaturista, pintor, fotógrafo de cine, actor, publicista (y de paso fundador de galerías de arte y medios propios), Matiz se ganó el reconocimiento de la crítica internacional como el “guardián de la sombra” de la fotografía latinoamericana, título que le va bien tanto por las poderosas luces y sombras que encienden sus imágenes blanquinegras como por sus dispares objetivos que pivotean entre las cumbres del poder y los laberintos del olvido.



Matiz tuvo una vida de pasiones. Llegó a México en 1941, el mismo día de la muerte de León Trotsky, queriendo ser cineasta o actor, trabajó como asistente de cámara e intimó con los muralistas mexicanos (al punto que terminó denunciando a David Siqueiros por plagio); obligado por un editor compró su primera cámara a tres dólares y vendió su primera obra a 100, montó su estudio en Nueva York, cubrió la guerra de Medio Oriente y volvió a Bogotá, donde fundó una galería de arte dedicada a los artistas olvidados. Buscador de “todos los ángulos”, ya en 1949 figuraba en la lista de los 10 mejores fotógrafos del mundo y en su vejez el gobierno francés le otorgó el pomposo título de “Caballero de las Artes y las Letras”.

 

Sólo en 1948 vislumbró dos veces la muerte. Fue herido en el centro de Bogotá, víctima de un levantamiento que terminaría en el asesinato del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, a quien Matiz había entrevistado esa misma tarde. ¿Cómo? Desde la camilla del hospital, y con una cámara prestada le robó al caudillo una toma de su espalda que recorrió el mundo. Ese mismo año, de viaje por Palestina como observador de guerra de la ONU, cayó a un pozo hirviente y fue dado por muerto. Pero revivió para presenciar (y fotografiar) el atentado contra el Conde Bernardote, mediador del conflicto, imagen que reproducirían todas las agencias internacionales.



Recorrió el mundo trabajando para las revistas Life y Selecciones del Reader’s Digest, Look, Harper’s Magazine, Norte y Así. Y entre tanto se codeó (y no sólo) con figuras de toda índole. Sólo su álbum íntimo incluye a Diego Rivera, Frida Kahlo, Luis Buñuel, Marc Chagall, María Félix, Dolores de Río, Esther Williams, Louis Armstrong y el torero español Manolete. Entre sus estampas se puede encontrar un diáfano primer plano de Pablo Neruda, una lozana Isabel Sarli, un Fidel Castro empuñando distraído rifle y habano y hasta un sonriente dactilógrafo Juan Domingo Perón.




Gitana, México (1944) Se dice que con su técnica del contrapicado –tomando a su objetivo desde abajo– capturaba el alma de sus personajes. Y con la misma fuerza expresiva que dedicó a las celebridades se entregó a los rostros anónimos de tejedoras colombianas, aguadoras de Yucatán, campesinos e indígenas del Amazonas. Matiz nunca se alejó de la calle y logró pintar la incertidumbre latinoamericana. Un imposible sueño mexicano durmiendo en el banco de una plaza, los restos de una conquista latiendo en el cuerpo sudado de un obrero, la escena de una pesca imposible, la escultura abstracta de torres eléctricas, la silueta extrañada de una obra en construcción o un impresionante sol desplegado en una red de pesca.




Primeros planos de rostros y manos de trabajadores y ancianos. Ojos y manos. La asombrosa continuidad entre una brizna vegetal y los dedos que la aprisionan y también la piel curtida de otras manos que apenas difieren del tejido que elaboran. Luces y sombras que despiertan con magníficos relieves los silencios del anonimato.