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NATALIA GANA, Y PIERDE, EL ORO

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Natalia Rodríguez, la gran corredora de 1.500, ha vivido las dos caras del atletismo en pocos segundos: ha pasado de ser campeona del mundo a ser descalificada. Natalia Rodríguez corrió a su modo, muy segura de su gran momento de forma. Empezó atrás, dejó que Nuria Fernández fuese siempre mejor colocada. En la tercera vuelta ya se hizo notar: corría con su elegancia habitual; de repente, en uno de esos movimientos de las atletas, vio que había espacio y se metió por la calle uno. Ya era el momento de situarse; delante, también por la cuerda, iba a la etíope Gelete Burka que pareció dejar un pequeño hueco para pasar. Natalia lo intentó, en la tele se percibió un gesto un poco brusco y probablemente innecesario, al menos esa fue mi primera impresión, y Burka se vino al suelo. Natalia también estuvo a punto de caer, se rehízo y siguió. Y en la recta final, impuso su esprint ante la que muchos consideraban la favorita, Jamal. Natalia fue abucheada por el público y no se atrevió a celebrar el título. En todo momento, a la hora de la verdad, dio la sensación de que era la más rápida, la más fina, la que había llegado con más fuerza. Natalia se dirigió a la atleta etíope, que lloraba en el suelo, la abrazó, la consoló y le besó la mano.

 

Los jueces la descalificaron, a parecer ningún país presentó reclamación. Tampoco se atendieron las alegaciones españolas. Realmente fue una pena, y posiblemente una decisión excesiva porque la corredora tuvo que rehacerse y también salió tambaleante del choque. La sensación inicial que tuve durante la carrera es que el movimiento de Natalia era un poco precipitado, innecesario, casi suicida. Había mucha pista por delante y ella iba tercera o segunda en ese momento. Aún así, la decisión es tremenda para una mujer a la que hoy le sobraban las fuerzas y el talento y el sentido de la estrategia en el último hectómetro. Qué amargura le espera a esta atleta de la que dicen que es tímida e introvertida. Muy callada.

 

Kenenisa Bekele ganó el 5.000, y sumó su segunda medalla ante el norteamericano Bernard Lagat. Antes había ganado con más suficiencia todavía el 10.000. Es uno de los grandes atletas del Mundial.

*Natalia Rodríguez, en esta foto de la agencia AP, se dirige a disculparse y a consolar a la etíope Burka.

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