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FLAVIA COMPANY EDITA UN POEMARIO

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La escritora, traductora y navegante Flavia Company publica uno de sus libros más personales y arriesgados: el poemario ‘Volver antes que ir’. Dice de él: “El libro se acerca al tema del viaje, de la emigración, de la memoria y de qué modo estos tres elementos sirven o se imponen para construir la identidad. El volumen tiene diseño de Javier García del Olmo y texto de contra de la poeta Ana Martín Puigpelat”. Lo publica Eugenio Cano editor, en su colección Abanto. He aquí su inicio.

 

 

FRAGMENTO DE ‘VOLVER ANTES QUE IR’

 

PRÓLOGO, TITULADO ‘SECRETO’:

 

Por Flavia COMPANY

 

SECRETO 

Es la primera vez que escribo un texto para un texto mío. Y aunque pueda parecer contradictorio, no lo hago para hablar sobre el contenido de este libro sino para contar de dónde surgió.

Mi madre falleció en 1989, cuando contaba 49 años de edad y yo todavía no había cumplido los 26. Una de las cosas más tristes que he tenido que hacer en mi vida es desarmar su casa. Recoger su ropa, sus libros, tantos objetos personales.

Algunas de las cajas que guardé, tardé tiempo en abrirlas. En una de ellas, encontré algo imprevisible: un diario. Imprevisible, digo, no tanto por lo que era sino por cuándo y por quién había sido escrito. Se trataba del diario de una niña de 12 años, la niña que era mi madre cuando viajó en barco desde Buenos Aires (lugar de nacimiento de las mujeres de mi familia, incluida yo) a Barcelona, con sus padres y su hermano, para conocer España y visitar el pueblo de mi abuelo, Bellcaire d’Urgell.

Al encontrarlo me dio un vuelco el corazón y, como es natural, quise empezar a leerlo. Fue solo el primero de los muchos intentos realizados durante más de veinte años. Nunca pude (tampoco he podido visitar jamás su tumba). Hojeaba aquellas páginas y se me rompía la vida. Así que lo guardé. (Como si algo así pudiera guardarse). Me esperó con paciencia hasta que regresé a él y busqué un camino para leerlo. Y nunca mejor dicho: un camino. Decidí volver a la Argentina (ojo al verbo empleado, pues si bien yo había nacido en aquel país, mis padres habían emigrado a España en 1973, cuando yo era una niña de apenas nueve años) en barco. ¿Por qué en barco? Para darle al diario de mi madre un regreso simétrico. Ella lo había escrito durante su travesía a España, jornada tras jornada, y yo lo leería durante mi travesía a la Argentina, jornada tras jornada también. Por mar la ida y por mar la vuelta. Sabía, creí saber, que el diario de mi madre iba a ser el centro y eje de mi siguiente novela. Viajar a mi país de origen ¿mis raíces?, era parte de la escritura. (Vivir aquello a partir de lo que se va a escribir, ya es estar escribiendo).

 

*La primera foto es de Larry Fink; la segunda, a orillas del Sena, es de Robert Doisneau, de quien se cumple este año el centenario de su nacimiento.

 

 

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antoncastro

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