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CHÉJOV: LO REAL Y LO INVISIBLE

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CHÉJOV

El maestro de lo real y lo invisible

                                      

Páginas de Espuma se ha especializado en el relato y suele alternar libros de cuentos inéditos, de autores españoles o hispanoamericanos, con la edición de ‘obras completas’ de Maupassant, Poe o Tomeo, entre otros. Con edición e introducción de Paul Viejo, escritor y especialista en literatura rusa, publica a uno de los grandes maestros de todos los tiempos, Antón Chéjov, y precursor del microrrelato (“La brevedad es la hermana del talento”, dirá años después), como se ve en el primer volumen de los cuatro que se han proyectado. En total, serán alrededor de 5.000 páginas y más de 600 cuentos. Esta edición ofrece importantes novedades: recuperaciones de inéditos, nuevas traducciones, ordenación cronológica, índices, etc.

Anton Chéjov (1860-1904) fue médico, tuvo una familia muy complicada de parientes alcohólicos y artistas, su propia madre fue una excepcional cuentacuentos, y él fue el más trabajador en medio del caos. La primera entrega abarca 240 cuentos de técnica, temática e inspiración diversa. Con apenas veinte años, ya se veía que Chéjov, que residía en Moscú y era estudiante, poseía un talento especial dado al humor, ingenioso y centelleante. Le costó publicar sus primeras piezas, pero luego lo hizo con tanta prodigalidad y variedad de recursos que con tan solo veintidós años ya barajó la posibilidad ordenar un primer libro de relatos, que aparecería en 1886 bajo el título de Cuentos de Melpómene.

Chéjov era un escritor imaginativo e impulsivo que concebía la literatura como un juego donde todo era posible: podía hacer cuentos-inventario, cuentos de costumbres, cuentos inspirados en notas de prensa, puras parodias o variaciones sobre cuestiones geográficas, cuentos que nacían de una interrogante o de una glosa publicitaria, cuentos que parecen un suspiro –con acción, retrato de personajes y una carga de ironía- en apenas veinte líneas.

El libro se abre con ‘Carta a un vecino erudito’ que explica el desconcierto y la soberbia de un militar anciano que le escribe a un científico que acaba de trasladarse a su mismo barrio. A partir de ahí, Chéjov crece y crece como quien ejecuta un divertimento, aunque no tardan en aparecer algunas piezas que ya llevan una carga incuestionable de profundidad como ‘Se fue’, de las mejores, ‘El gordo y el flaco’, ‘Carta a un reportero’, remitida por un sastre, o ‘Flores tardías’, que aborda la decadencia de un príncipe y de su entorno, y otro tema muy querido por él: los amores imposibles. Pocos han contado la vida y la existencia invisible, que envía sus detonaciones de ilusión, como Chéjov: la melancolía, la soledad, el desamparo, la sensación de derrota. Él, tan eficaz y tan elíptico, sabía teñir cualquier texto con un barniz de piedad. Algo que no ha pasado inadvertido para Carver, Piglia o Munro, por citar algunos de sus admiradores y herederos.

Cuentos completos. I Volumen. Antón P. Chéjov. Edición de Paul Viejo. Páginas de Espuma. Madrid, 2013. 1166 páginas.

 

*Este texto, con algunos cambios, apareció en la revista ’Mercurio’ que dirige Guillermo Busutil. 

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