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'ESTACIÓN LIBERTAD' Y LAS HERMANAS BOUZA DE RIBADAVIA

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HISTORIA DE LAS HERMANAS TOUZA

 

Por Emilio RUIZ BARRACHINA

«Andaba yo en Orense hace unos años rodando un documental sobre el caso Metílico, un envenenamiento masivo que se produjo en los años sesenta, con más de cinco mil afectados, cuando, de regreso al hotel, Fernando Méndez, al paso por Ribadavia, me habló sobre las hermanas Touza y su hazaña en los años cuarenta para salvar a cientos de judíos. Fernando es periodista y había estudiado en profundidad la vida de las hermanas. Rápidamente supuse que aquella historia tenía todos los ingredientes para convertirla en una película. Le solicité más información y poco tiempo después me la proporcionó.

Realizamos un primer boceto de la historia con un reconocido guionista: Ángel Aranda. El argumento funcionaba, tenía muchas trazas de convertirse en algo grande. Después, llamé a mi buen amigo y cineasta Raúl Romera y le propuse desarrollar un guion cinematográfico para rodar la película… Con semejante historia entre las manos no deberían faltar productores interesados. Trabajamos en el guion durante varios meses y, cuando lo consideramos terminado, se lo dimos a Nicholas Aikin para su traducción al inglés, quien, en su buen hacer, también colaboró con acertadas sugerencias. Efectivamente aparecieron productores interesados y las posibilidades de rodaje se pusieron en marcha. El distribuidor consideró que al guion le sobraban algunas escenas porque la película iba a quedar muy larga para lo que actualmente se exige. Las salas de exhibición necesitan al menos cuatro pases diarios para hacer las películas rentables… Cosas de la industria.

Así que recortamos la versión original. Sin embargo, para la novela he trabajado sobre la historia completa, de manera que en estas páginas hay mayor información y contenido que en la película. También hay un ejercicio literario, como es lógico, ya que en una pantalla vemos todo y no hace falta describirlo, es una comunicación unilateral. Al igual sucede con los pensamientos de los personajes, prácticamente imposibles de transmitir si no es a través de la acción. La historia ha sido ficcionada, pues no hay datos fehacientes del día a día de las hermanas, salvo comentarios de familiares y vecinos que las recuerdan, y se han cambiado nombres para no herir susceptibilidades. En cualquier caso, una película es una película. Otra cosa distinta hubiera sido plantearse un documental, con la rigurosidad en la exposición informativa que ello requiere. Este libro es un guion novelado. La vida y la heroicidad de las hermanas Touza está reconocida por la comunidad judía, entre otras, tal como se puede ver en el apéndice del libro. Y ya son bastantes los artículos y libros escritos sobre ellas.

Mucha gente compara su historia inmediatamente con la de Oskar Schindler, conocido gracias a la película de Steven Spielberg. Incluso algún periódico gallego se refiere a las hermanas Touza como las «Schindler españolas». Podría ser. Yo creo que además en la película desempeña un papel fundamental Martín, el niño limpiabotas, con lo que habría que hacer referencia a otra cinta mítica: Cinema Paradiso. Sean cuales sean los referentes, Estación Libertad es un canto a la solidaridad y a la defensa de unos principios íntegros y cabales. Es también una propuesta para vencer el miedo con el que políticos, religiosos y financieros quieren hacernos vivir y con el cual nos quieren someter desde hace siglos, desde que existen… Son como los malos sueños de los que no podemos despertar.» 

LA NOVELA

'Estación Libertad', del escritor y cineasta Emilio Ruiz Barrachina (Madrid, 1963), cuenta una de esas historias tan fascinantes y conmovedoras que solo puede provenir de la realidad: la aventura de tres hermanas gallegas que regentaban la humilde cantina de la estación de Ribadavia, en Orense, en los años cuarenta. Tres mujeres valientes que burlaron a las autoridades franquistas y a los agentes de la Gestapo para salvar la vida de cientos de refugiados que, gracias a ellas, lograron cruzar la frontera entre España y Portugal y partir rumbo a la libertad.

Título: 'Estación Libertad' (Tres hermanas en Galicia ayudaron a escapar a miles de perseguidos por la Gestapo) de Emilio Ruiz Barrachina. 211 páginas.

 

«Esta historia, basada en hechos reales, representa un homenaje a tres mujeres, las hermanas Touza, quienes con su sacrificio hicieron posible que cientos de judíos salvasen su vida durante la Segunda Guerra Mundial, huyendo desde la estación de ferrocarril de Ribadavia (Orense, España) a América y África, a través de Portugal. Su implicación en la causa no fue política, ni ideológica, ni tan siquiera económica. Solo las movía el más noble instinto del ser humano: la solidaridad, el arma más poderosa que alguien puede utilizar ante la barbarie.

Se cumplen ahora setenta años del final de la guerra más cruenta de la historia de la humanidad. Una fecha que vale la pena recordar para que nunca olvidemos, pero sobre todo para que aprendamos que las bombas nada arreglan, si acaso, sirven para hacer aflorar sentimientos como los que este libro describe, donde no hay sitio para el rencor ni los lamentos, solo bondad extrema, aquella que únicamente los grandes corazones son capaces de albergar. Si por un momento viajásemos en el tiempo y nos sentáramos en el andén de la estación de Ribadavia un día cualquiera de invierno a principios de los años cuarenta del siglo pasado, veríamos apearse a algunos viajeros con el rostro cruzado por el sufrimiento, desorientados, sucios y atemorizados como solo se puede estar cuando la muerte es tu compañera de viaje.

Mujeres, hombres y niños que llegan con ansia de libertad para sacudirse el veneno del fanatismo y que encuentran a tres hermanas que, además de rosquillas y un reconfortante caldo caliente, les ofrecen la oportunidad de salvar su vida. ¿Y qué consiguieron a cambio las hermanas Touza? Sin pretenderlo lograron que hoy, siete décadas después de aquella hazaña salvadora, los descendientes de todos aquellos a los que ellas les regalaron la vida mantengan su recuerdo como ejemplo sublime de la solidaridad del ser humano. Metámonos de lleno en este relato que, a buen seguro, removerá conciencias y generará reflexiones y debates. Todos y cada uno de los seres anónimos que, como víctimas, han protagonizado los tristes acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial merecen que así sea. Los otros, aquellos que han pasado a la historia por sus uniformes, condecoraciones y devastadoras acciones, sea cual sea el lugar en el que estuviesen, no merecen ni una sola línea, entre otras cosas porque este libro habla de amor, un sentimiento que no cabe ni en el cañón de un fusil ni en los bolsillos de muchos trajes militares que durante aquel dramático episodio bélico borraron la sonrisa a los niños y el porvenir a sus mayores. Bienvenidos al territorio de la solidaridad.»

Fernando Méndez

 

«Era una lluviosa mañana de finales de octubre cuando conocí a Emilio Ruiz Barrachina. Yo era un guionista y director novel que, con su primera película bajo el brazo, se había plantado en la capital con más hormigas en el estómago que pájaros en la cabeza y con un sueño que cumplir: hacer cine. Crucé media España para estar aquella mañana en Madrid. Emilio quería conocer el proyecto cinematográfico en el que estaba embarcado y me citó en una oficina de una céntrica calle madrileña. Fue así como aquella mañana, nuestras vidas, alejadas personal y geográficamente, se cruzaron y dio comienzo una relación personal y profesional que perdura hoy día y que me ha llevado a descubrir no solo la obra cinematográfica, periodística y literaria de Emilio, sino a la persona que hay detrás de todo ese universo creativo. Y es que, si algo define su pluridisciplinar creación, es que está impregnada de un genio y estilo únicos. Inteligente, mordaz, reflexivo, culto, gran conversador y con una amplia y dilatada experiencia vital y profesional que lo ha llevado por medio mundo…

Así es el hombre detrás de la obra. Emilio ha logrado crear un microcosmos donde historia, ficción, magia, realidad, poesía y pasión forman un imaginario tan personal como singular. Raúl Romera

 

EL AUTOR

Emilio Ruiz Barrachina (1963) es escritor y director de cine. Ha publicado las novelas Calamarí, A la sombra de los sueños, adaptada al cine, El arco de la luna, ganadora del X Premio Internacional de Novela Luis Berenguer, No te olvides de matarme, de la que en 2005 se estrenó la adaptación teatral, y La venta del Paraíso, cuya adaptación al cine ganó en 2013 el New York City International Film Festival; los ensayos Brujos, reyes e inquisidores, Tinta y piedra. Calaceite, el pueblo donde convivieron los autores del Boom y Le ordeno a usted que me quiera; y los poemarios Arroyo, que en 2007 ganó el III Premio Internacional de poesía Rubén Darío y La huella eterna, que ganó el Premio Internacional Sial-Pigmalión en 2014. Ha dirigido documentales para cine y televisión como Luz, espacio y creación, Tinta y piedra, Niñas soldado, Desminadoras en Sudán, Emigrantes, Lorca. El mar deja de moverse, sobre la muerte del poeta Federico García Lorca, que ha obtenido numerosos galardones internacionales, Orson Welles y Goya y La España de la copla. En 2010 dirigió el polémico largometraje El discípulo, que también se convirtió en novela. En 2011 rodó la película musical Morente, finalista de los Premios Goya. En 2015 dirigió El violín de piedra, sobre la despoblación rural. En 2016 rodó Yerma, adaptación modernizada de la obra de Federico García Lorca y primera parte de la trilogía que va a dedicarle al poeta granadino.

 

*Este es el dossier de La Esfera de los Libros.

 

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gravatar.comAutor: Blanca Rosa Benitez Hernández

Me ha fascinado la historia; tengo que buscar ese libro pero no sé cómo lo podré conseguir. Mi abuela paterna era de Oruense y su apellido era Touzas. Ojalá y seamos descendientes de ellas. !Qué estirpe!

Fecha: 06/02/2017 22:06.


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