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SERGIO MORA PINTA Y CUENTA LA VIDA DE CHIQUITO DE LA CALZADA

Gregorio Sanchez Fernández es, para algunos, entre ellos para el palmero Arito Katana “el cómico más grande de todos los tiempos”. Lo dice en el libro ‘Las legendarias aventuras de Chiquito’ (Temas de Hoy), una biografía ilustrada del dibujante Sergio Mora, que aquí se convierte en biógrafo y narrador. Andreu Buenafuente dice, a propósito de esta alianza: “Sergio Mora es mi dibujante favorito y Chiquito un monstruo del humor. La suma es una multiplicación de surrealismo”. El periodista José María Rodríguez es un grann apasionado de Chiquito y retrata así a un hombre que se hizo tan famoso como Los Beatles y que ni podía ir al fútbol: “Chiquito era genio y figura. Porque era un genio y, también, nuestra primera figura del humor. Alguien que te arrancaba una sonrisa no solo con lo que contaba, sino con cómo lo contaba. Alguien que de joven fue capaz de enseñar flamenco a los japoneses y, ya de mayor, logró cambiar el vocabulario de todo un país. Y aunque no se consideraba un pecador, sí reconocía ser ‘un poquito fistro’. De Chiquito solo tenía el nombre. Más grande no se podía ser”.

En el fondo, Sergio Mora, a través de su personaje de ficción Arito Katana, coincide por completo con esta percepción y presenta al personaje con una variedad gráfica deslumbrante y con su peculiar colorido: hay secuencias de cómic, cartelería, retratos individuales y de conjunto, elementos de ciencia ficción, pop art, arte psicodélico, de circo y flamenco, y también se acerca al mundo de las series, como ‘Vacaciones en el mar’, o la movida madrileña.

El libro, en realidad, es una biografía de Chiquito pero también de Arito Tanaka. Es un libro de vidas paralelas: Arito habría sido el mejor amigo del humorista malagueño y por ello lo acompañó en sus grandes hitos y en algunos hechos que quizá sean falsos: ¿conoció de verdad Chiquito a Steven Spielberg, llegó a bailar con un fascinado Michael Jackson? Sergio Mora coloca al lado de sus dibujos un “fake ?”.

Gregorio Sánchez Fernández nació en Málaga, en el barrio de Calzada de la Trinidad, en 1932. Era hijo de un electricista sevillano y debutó a los ocho años como cantaor de flamenco en el grupo Capullitos Malagueños. Dejó el colegio muy pronto y lo pasó bastante mal. “Pasábamos más hambre que el sastre de Tarzán”, diría años después. Se quedó huérfano de padre a los seis años y de su padrastro no tenía los mejores recuerdos precisamente: “… era para mí un fenómeno, pero me llevaba a todos los sitios a cantar para llevárselo”. Decía chistes y cantaba por todos los palos, en los tablaos El Chinitas, La Taberna Gitana, Peña Juan Breva, y “venía la gente de los pueblos a escuchar flamenco”.

Aquel joven, que tenía el don de hacer reír, se fue a Torremolinos en los años 60, cuando empezaba a desmelenarse el destape. Allí, descubrió la picaresca y a los empresarios aprovechados. “Nosotros nos hemos tirado a lo mejor veintitantos años trabajando en tablaos y luego habían pagado tres o cuatro meses de seguros sociales”. Dijo que en aquellos días conoció a Malon Brando y al presidente argenitno Juan Domingo Perón.

De Torremolinos se fue a Marbella en un espectáculo de variedades, como cantaor. “Yo ya contaba mis chistes, era así de siempre. De hecho, en mi tiempo en los tablaos, entre actuación y actuación, yo solía ponerme a contar chistes para que no se aburriera la gente”. Más tarde pasó a Madrid, y actuó en el Teatro Calderón, en Circo Price y La Latina, en una ocasión en un cuadro con el joven Camarón en 1971. En medio, en el Teatro Chino de Manolita Chen, conoció a la bailarina Pepita, de 18 años, que sería la mujer de su vida. Años después, Chiquito diría: “Cuando vi a esa mujer en primera fila me dije: ‘¡Hasta luego, Lucas! Esta ya no se me va’”.

Chiquito también vivió durante dos años la gran aventura de su vida: se trasladó a Japón, aprovechando el boom del flamenco en el país. Le seguía persiguiendo el hambre: “Esa gente comía pescado crudo y hasta perro pecador. Pasé más hambre”. Regresó a España, ejerció de palmero más que de cantaor, y poco a poco, amenizaba todo lo que hacía con sus chistes. Por entonces, habría deslumbrado a Michael Jackson. Y actuó en el Rock Ola, donde bailó el ‘moonwalker’ y “los guiris y los modernos madrileños, con sus chupas de cuero, le hicieron coro dando palmas”.

Poco a poco su figura fue agigantándose hasta convertirse en todo un artista diferente, simpático, candoroso, ingenioso y chispeante. Estab a punto de nacer ‘El Pecador de la Pradera’. Sergio Mora, que no se ahora bromas ni talento ni un gran conocimiento de la época y de la ilustraciñón, dice que fue el productor y director Tomás Summers se “quedó fascinado al ver en acción a aquel bicho raro con más de 60 años, camisas estrafalarias y humor tan diferente a cualquier cosa”.

En Torremolinos presentaba “un show de palabras raras, sonidos guturales como ocuando aprietas un pato de goma, saltitos con la mano en las lumbares y sacudidas como de descargas eléctricas”. Con la ayuda de la televisión, y el programa ‘Genio y figura’, nació una auténtica estrella, que también haría cine. La muerte de su mujer le dejó hundido. Se consoló en el café Chinitas y con escasos fogonazos de humor. Aconsejaba, contra las guerras: “No pelearse, que está la cosa mu mala pero todo llegará a su sitio”.

Falleció el 11 de noviembre de 2017, a los 85, y Sergio Mora sospecha que España entero dijo: “¡Hasta luego, Lucas!”. José María Rodríguez recuerda su paso por Zaragoza: “Lo vi en el Príncipe Felipe y en el Auditorio, cuando vino con el Zaragoza Comedy, y qué estrella era sin que él fuera consciente de ello. La gente se reía antes de que contara un chiste”.

Tenía un carisma irresistible y era como metralleta de sonidos, onomatopeyas y gestos que cristalizaban en una forma personalísima de humor.

*La ilustración es de Sergio Mora.





 

DIEZ CÓMICS DE VIDAS DIBUJADAS

Diez cómics de biografías pintadas

 

Una selección de diez tebeos o novelas gráficas que hablan de Boix, Buñuel, Bowie, Labordeta, Dalí o Céline

 

Vivimos una época febril de tebeos, historietas y novelas gráficas. Aragón tiene verdaderos expertos en este género –Antonio AltarribaJosé María Conget, Juan Royo, Óscar Senar, entre otros- y crea acontecimientos, ferias y festivales. Con el inicio de las vacaciones de verano, sugerimos diez títulos de un subgénero que da mucho que hablar: el biopic gráfico, la biografía en imágenes. He aquí diez títulos posibles.

 

EL FOTÓGRAFO DE MAUTHAUSEN. Salva Rubio, Pedro J. Colombo y Aintzane Landa. Norma.

Francesc Boix estuvo prisionero en el campo de Mauthausen, con el aragonés Mariano Constante, entre muchos otros. Él reveló al mundo el horror y la barbarie que allí se vio, y sus fotos, clandestinas, fueron un documento impresionante. El libro emociona casi tanto como su destino y su grandeza. Un excelente y oportuno trabajo.

 

BOWIE. UNA BIOGRAFÍA. María Hesse y Fran Ruiz. Lumen.

María Hesse deslumbró a los lectores con su obra anterior sobre Frida Kahlo. Allí dibujaba y escribía el texto. Ahora, en este cómic, rebosante de color, ingenio y fantasía, cuenta con los textos de Fran Ruiz, que crea un artificio creíble: el propio David Bowie, un músico capital del siglo XX y XXI, el rey del 'glam' y del mestizaje, narra en primera persona su vida y la adorna de hechos que aparentan ser soñados o fantásticos.

 

LA NOCHE PERDIDA DE LUIS BUÑUEL. Guión: Queco Ágreda. Dibujo: Javier Ortiz. Color: Guillermo Montañés. GP/DGA. Zaragoza, 2018.

Después del gran impacto de ‘Un perro andaluz’, ‘La edad de Oro’ y ‘Las Hurdes. Tierra sin pan’ se exilió en Estados Unidos. Estuvo casi tres lustros sin hacer cine, desde 1933 a 1946. Eso le condujo a la inseguridad y a cuestionarse su vocación, pero finalmente logró salir adelante con ‘Gran Casino’ y sus espléndidas películas mexicanas. Todo ese proceso se narra en este cómic lleno de matices, de documentación y de respeto, donde todos han trabajado a un gran nivel: el guionista Ágreda, el ilustrador Javier Ortiz, en su primer libro, y el colorista Guillermo Montañés. 

 

UN PERRO DE DIOS. Texto de Jean Dufaux. Dibujos de Jacques Terpant. Ponent Mon.

Louis-Ferdinand Céline (1894-1961) es uno de los grandes escritores del siglo XX, con títulos como ‘Viaje al fin de la noche’ o ‘De un castillo a otro’. Su actitud ante el nazismo ha contaminado la apreciación de su genialidad indiscutible. Aquí se cuenta la vida de un hombre paradójico, detestable en algunos extremos, y a la vez apasionado en el amor, capaz del odio, generoso con sus pacientes y sus perros, con aspecto de bohemio piojoso. Irreductible. 

 

EL SUEÑO DE DALÍ. Carlos Hernández. Norma editorial.

Casi resulta difícil pensar que se puedan contar cosas nuevas sobre uno de los grandes surrealistas españoles, y pionero de la publicidad y del márquetin, Salvador Dalí. Aquí, Carlos Hernández, el autor de ‘La huella de Lorca’, recrea su obra con sus desvíos, sus delirios y sus obsesiones, entre ellas el arte y su compañera Gala, su esposa, su compañera, su mejor cómplice y su musa.

 

IGUANA LADY, LA VIDA DE GRACIELA ITURBIDE. Texto: Isabel Quintero. Dibujos: Zeke Peña. La Fábrica.

Graciela Iturbide es una gran fotógrafa mexicana. Dice que “ve la realidad en blanco y negro”. Esta biografía, con texto de Isabel Quintero e ilustraciones de Zeke Peña, es un viaje a lo largo de medio siglo por su vida, sus obras y algunos hitos dolorosos, como la muerte de su hija, que la empujó hacia la fotografía. Su producción abraza el mundo primitivo y ritual, el paganismo y el cristianismo, y el diálogo con los animales. El cómic integra sus fotos más conocidas.

 

TEBEO LABORDETA. Guión: Daniel Viñuales. Dibujo: Carlos Azagra. Color: Encarna Revuelta. GP/ DGA.

No era fácil hacer un buen cómic de José Antonio Labordeta, el hombre llano que reconocía la dignidad de los desfavorecidos. Lo vemos en su contexto familiar, en sus vínculos con su hermano Miguel, sus años en Teruel, ‘Andalán’, el mundo de la canción, de las amistades (no están todas, desde luego), la escritura, la televisión, la política, la inolvidable despedida que le tributó el pueblo de Aragón en la Aljafería. El libro empieza con humor y algo de fantasía: Labordeta anda por el cielo con San Lamberto, un héroe de sus canciones y de su ciudad, a la que amaba y odiaba.

 

LA LEVEDAD. Texto y dibujos: Catherine Meurisse. Impedimenta.

La mañana del 7 de enero de 2015 la dibujante francesa Catherine Meurisse no acudió a trabajar, no le sonó la alarma, y esquivó la muerte en el atentado a la revista de humor ‘Charlie Hebdo’, una barbarie de la que se ha redimido gracias a ‘La levedad’. Este cómic, de 2017, tiene algo de curación, de exorcismo, de isla de supervivencia, de nuevo, para una mujer herida por la muerte de doce de sus compañeros y por el golpe del azar. Esa ‘levedad’ del título pesa y duele mucho.

 

SARTRE. Mathilde Ramadier y Anaïs Depommier. Oberón (Grupo Anaya).

“Para algunos, el filósofo por excelencia del existencialismo, para otros, el eterno provocador, el escritor implicado, el militante incierto, el burgués repentino, el compañero de ruta de Simone de Beauvoir”. Así presenta Oberón a este prócer de la izquierda, autor de libros como ‘Los subterráneos de la libertad’ o ‘A puerta cerrada’. El libro, de línea clara, está montando a partir de una prolija documentación que no excluye los testimonios autobiográficos.

 

MUJERES. VALEROSAS / 1 y 2. Pénélope Bagieu. Dib-buks.

Dos libros que se suman a la defensa y divulgación de las mujeres científicas de los últimos tiempos. Son retratos de mujeres conocidas (Nelly Bly o Hedy Lamarr, por ejemplo) y no tan conocidas que aparecieron en la edición digital de ‘Le monde’. Por aquí andan Wu Zetian, una emperatriz china que anticipó el actual derecho laboral; Agnodice, ginecóloga griega que se disfrazó de hombre para poder trabajar y ayudó a que las mujeres ejerciesen la medicina. Y así hasta 30 en los dos volúmenes.

 

 

JAVI HERNÁNDEZ: MUSEO DE LARRÉS

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[El jueves 17 de mayo, en el Museo de Larrés, Javier Hernández, ilustrador, editor y cuentacuentos, presenta una selección de su obra. Este es una nota que he escrito sobre su obra. Abajo, puede leerse una síntesis de su trayectoria. La imagen corresponde al libro leporello 'El tango de Doroteo'.]

JAVIER HERNÁNDEZ: ARTE Y ARTESANÍA

DE LA EVOCACIÓN Y LA SUAVIDAD

Javier Hernández es un argentino de ida y vuelta con antepasados en Siresa y Hecho que, un día, decidió desandar el camino que había recorrido su abuelo. En su trayectoria ha hecho de todo: ha sido experto en sonido, conductor de furgoneta, montador teatral, excelente conversador (lo es todavía, claro, y a cualquier hora) y un actor y rapsoda al que le gusta contar sus propios cuentos.

Volvió al viejo solanar del abuelo y aquí, en Huesca o en Siétamo, ha encontrado acomodo para desarrollar su mundo. Le apasiona el tango, desde Gardel a Piazzola, le apasiona el jazz y tiene sensibilidad para la música clásica. Con todo ello, y con esa mano que puede ser preciosista y luminosa, herida de sensibilidad, hace lo que se propone. Ya tiene bastantes libros: libros suyos, dibujados y escritos y contados. Libros ajenos, donde se encarga de encender la luz esencial de muchas páginas. Y en todos ellos ha probado algo esencial: domina el lápiz, los colores, sabe ofrecer una narratividad inmediata, atmósfera, texturas del alma. A la vez, explora la magia, la manufactura, la armonía y el arte contemporáneo.

Javier sabe lo que se trae entre manos. Posee una manera personal y paciente de coger el lápiz, un poderoso sentido del color, el equilibrio y la osadía de la composición, o el encuadre, y una delicadeza increíble para sugerir cosas. Es despacioso y sereno. Disfruta de su quehacer y se atreve a mirar por la ventana hacia el campo, hacia los sueños y su infinito horizonte, hacia el pozo sin fondo de sí mismo. La ansiedad se oculta bajo su sombrero de gaucho. Y se reencuentra con sus dioses: Rembrandt, Vermeer, Picasso, Goya, Monet, los impresionistas. Tiene muchos, aunque ha aprendido a domesticar su idolatría.

Como se sabe de esos viajes por la creación y el delirio trae magníficas compañías: las brujas, los duendes y las brumas del Altoaragón, Doroteo Melero, el hombre que tocaba el bandoneón en un barco hacia Buenos Aires y en la Boca, o Pancracio, una de sus últimas criaturas, atrapada en la corriente del Ebro. Javier Hernández es fino, seguro, incansable. Es algo más que un ilustrador: es un artista de la suavidad, de la melancolía, de la evocación, de la vida arrebatada, pero también es editor, cuentacuentos, titiritero, jardinero y campesino, alguien que se asoma a la noche, al lado de una higuera, un almendro o un olivo, y escucha el murmullo inaudible de los astros. Con los ojos bien abiertos en la oscuridad radical del artista, atrapa luces, fuegos fatuos y esos pájaros insomnes de la fantasía que se vuelven paleta de emoción e intensidad en sus dibujos.

Para alguien como él, tan entusiasta, tan enamorado de lo minúsculo, exponer en el Museo de Larrés es un honor, un regalo y un acto de justicia poética.

 

Antón CASTRO

 

 

 

JAVI HERNÁNDEZ. Currículum profesional

Son veinticinco años los que Javi Hernández lleva dedicado a la producción artística en diversos formatos. Desde su paso por la Escuela de Artes visuales de Rosario su ciudad de origen en Argentina, donde adquirió los conocimientos de la herramientas fundamentales para la expresión plástico visual y formación pedagógica para transmitir esos conocimientos en el ámbito infantil durante diez años.

Compaginando siempre su labor docente con la ilustración en diversos medios gráficos, periódicos, revistas, etc. Colaboraciones en cine de animación con estudios de Rosario y la cineasta Mariana Wenger  y una producción personal de dibujo y pintura que le ha llevado a realizar numerosas exposiciones individuales y colectivas desde 1991 en Argentina, España y Suecia.

En 1997 gana el primer premio de dibujo en el XXIX Salón de Otoño de Artistas Rosarinos. A comienzos del nuevo milenio desarrolla su actividad en España formándose primero como Técnico en dibujos animados tradicionales en Barcelona donde colaboró en la realización de series televisivas  Las tres mellizas o una versión italiana animada de Médico de familia en los estudios Frameman.

Más tarde comienza su experiencia con diferentes compañías teatrales con quienes colabora en la realización de atrezo, títeres y escenografías formándose con la Maestra titiritera Helena Millán.

Actualmente desarrolla su actividad de ilustrador y editor creando el sello Libros de ida y vuelta donde publica los álbumes ilustrados  "Haberlas haylas", "El secreto de Jacinto" adaptando historias populares, "El tango de Doroteo" junto a Antón Castro, "Como ella me enseñó" junto a Arancha Ortiz y "Pancracio el niño batracio" una historia de José María Tamparilla y además  El niño el viento y el miedo y La leyenda de la ciudad sumergida también sobre textos de Antón Castro para la editorial Nalvay. Sueños en papel en editorial Cosquillas o La sonrisa del león con textos de Roberto Malo  y Grotesque de Ignacio Cid Hermoso en la editorial Dissident Tales.

15/05/2018 21:40 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

JAVI HERNÁNDEZ ILUSTRA A TAMPARILLAS

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Javier Hernández, el editor de Libros de Ida y Vuelta, acaba de regresar de Rosario donde presentó nuestro libro 'leporello', 'El tango de Doroteo', y ha continuado un proyecto de un nuevo libro ilustrado. 'Pancracio, el niño batracio', con texto de José María Tamparillas.

 

Explica él en su facebook: [Bueno ya les puedo presentar a Anaís y su galgo Mambrú los dos personajes que acompañan a Pancracio. Que de que va la historia? Uh...para eso habrá que esperar #librosdeidayvuelta #pancracioelniñobatracio #javihernandezdibujante]

27/01/2018 14:32 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

MANUEL MARSOL, EN ANTÍGONA

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[Julia Millán.] El viernes, para redondear esta intensa semana, recibiremos en la librería a Manuel Marsol y a Carmen Chica para que nos cuenten el proceso creativo del precioso álbum ilustrado Yokai, publicado por el gran Fulgencio Pimentel, último premio Internacional de Bolonia. Será a las 19,30 en la librería, el viernes, 26 de enero. Merecerá mucho la pena. Marsol ha realizado un puñado de álbumes y libros en los últimos años que demuestran una trayectoria increíble como Ahab y la balle...na blanca (premio Edelvives), El tiempo del gigante, La metamorfosis de Kafka, La venus de las pieles de Sacher- Masoch, El gato de Brasil de C. Doyle o el desplegable sobre Madrid de la portuguesa Pato logico.
Marsol, es el artista invitado en la exposición 'Paseando la mirada. Historias ilustradas desde Zaragoza' que comienza su andadura el 25 de enero, hasta el 23 de abril y que muestra el trabajo de 33 ilustradores/as en la realización de proyectos editoriales muy variados. Será en el Palacio de la Lonja.

23/01/2018 22:19 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

HISTORIA DEL CASTILLO DE CADRETE

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El castillo de Cadrete contado

 por un león y una chorva

 

Carlos Soler narra e ilustra la historia de la fortaleza, recién restaurada, en un relato para todos los públicos

 

ZARAGOZA. Carlos Soler (Zaragoza, 1971) publica ‘Qadrït. El león del castillo’, un volumen para todas las edades sobre el castillo de Cadrete (Zaragoza), que fue restaurado recientemente. Fabio Pérez Buil, concejal de cultura de la localidad, se puso en contacto con él porque había visto su cómic didáctico ‘Masara. El viaje de Beltrán’ y le encargó algo semejante. Carlos Soler, que ha trabajado en diseño gráfico, en ilustración y animación, aceptó la propuesta. “Mi conocimiento del castillo se limitaba a saber de su existencia, así que me documenté todo lo que pude. Encontré en Fabio a una persona muy receptiva, dispuesta y con buenas ideas. Después de conocer un poco más de su historia, decidimos darle un giro y cambiamos esa primera idea de cómic por la de un cuento ilustrado que combinase la magia del lugar con los acontecimientos históricos más reseñables”, dice.

Poco a poco fue fijando sus objetivos: “Tratamos de transmitir dos ideas claras. Primera: la historia iba a hablar de lo que significa la memoria y el patrimonio, representadas por la imagen totémica del león Qadrït. Segundo: fijar en el lector unas cuantas ideas básicas del pasado histórico y las características de la fortaleza. Hemos querido combinar una historia mágica con la realidad histórica para que pudiese servir de material didáctico”. El uso del plural abarca a Fabio Pérez Buil, que también actuó de asesor histórico.

Carlos Soler cuenta la biografía en el tiempo del castillo de Cadrete a través de un león y una chova, de la familia de los córvidos, tal vez para potenciar su aroma de cuento más o menos fantástico. “El león Qadrït, el nombre musulmán de Cadrete, y la chova Huerva tienen más de real de lo que parece. En el sótano de la torre del castillo hay un grabado, pequeño, pero estéticamente interesante. Según algunos representa a un perro guardián o a un león de estilo nazarí. Este elemento real fue el desencadenante del cuento y, a mi modo de ver, conectaba la realidad con la magia. Así que imaginamos que fuera un león y que fuese una figura totémica, el alma del castillo, dibujada por un miembro de las huestes de Abderramán”. El segundo personaje es la chova Huerva (o las chorvas, que ha tenido muchas el castillo) y está conectado con la realidad. “Las chovas anidaban en su torre y Fabio me contó que, tras la restauración, le sugirieron respetar su nido, pues como aves territoriales que son evitarían la presencia de otros pájaros”.

La chova y el león tenían que conocerse y hacerse amigos. Y así sucede en el cuento de dibujos “muy detallistas, con un punto naïf, inocente”. Se les une otro elemento anecdótico, un cilindro que se halló en el transcurso de los trabajos de rehabilitación, en el foso. “Coincide con la época de la expulsión de los moriscos (de esta localidad marcharon más de 800 personas) y con el comienzo del declive del castillo. Es verosímil que fuese enterrado con algún tipo de motivación religiosa relacionado con la expulsión. En su interior se halló un pergamino muy deteriorado con motivos vegetales”, resume Carlos Soler.

El castillo de Cadrete, histórica y artísticamente, pertenece a una tipología musulmana de torre o atalaya. La primitiva construcción fue erigida en seis meses para sitiar la ciudad de Saraqusta y se remonta al tiempo en que el poderoso Abderramán trataba de consolidar un califato. Carlos invita a visitar el castillo restaurado -“ahora ha perdido aquel aire fantasmagórico de antaño”, revela-, y el nuevo centro de interpretación. “Más que de la historia puedo hablar de la poesía del lugar, de su ubicación, ahora un tanto descontextualizada, con un pueblo desarrollado y moderno a sus pies. Desde su interior se percibe su estratégica situación. El castillo controla el valle del Huerva y permite disfrutar del austero y hermoso paisaje de yesos de los montes de La Plana. Ese mismo yeso es el material en el que está construido y que le hace tener una extraña tendencia a disolverse con el paisaje, del cual procede, como si fuera un azucarillo”, asegura Carlos Soler. “Los álbumes ilustrados tienen la ventaja de que entran por los ojos y la respuesta de la gente es muy positiva en ese aspecto”, sentencia.

 

*Ilustración del autor y dibujante Carlos Soler. El artículo apareció el domingo en 'Heraldo de Aragón'.

 

 

03/10/2017 01:31 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

DE 'EL TANGO DE DOROTEO'

http://www.javihernandezdibujante.com/blog/76-javi-hernandez-y-anton-castro-ponen-todo-el-corazon-en-el-tango-de-doroteo

El dibujante argentino afincado en Huesca

y el escritor gallego firman su tercer libro en común.

El tango de Doroteo es el último trabajo a cuatro manos de Javi Hernández y Antón Castro, un libro objeto en el que ambos autores han derrochado altas dosis de cariño,esmero y virtuosismo, capaz de atrapar al lector desde las primeras palabras y trazos con la misma fuerza y lirismo que envuelven los sonidos de un bandoneón.

Myriam Martínez (Diario Alto Aragón)

Como señaló ayer el profesor José Domingo Dueñas en la presentación de esta obra, Antón Castro y Javi Hernández se entienden muy bien. O como diría después el propio Antón, ambos son capaces de adivinarse. Es el tercer título que el argentino y el gallego publican juntos. Los dos anteriores, editados por Nalvay, fueron La leyenda de la ciudad sumergida y El niño, el viento y el miedo.

“Son libros llenos de matices, que requieren una segunda lectura”, advirtió Dueñas. También destacó del dibujante, que reside en España desde hace quince años, su perfección técnica y su capacidad para sugerir con los colores, su confianza en sí mismo y su imaginación. “Su trabajo es muy simbólico y es un gran narrador visual”, aseguró. 

Por la perfección que busca en sus dibujos, se puede considerar a Javi Hernández como un autor clásico, pero Dueñas observó que hay muchos componentes vanguardistas en sus creaciones, utiliza marcos poco habituales, combina extraños elementos y se sirve de muchas metáforas y símbolos. “Hay una labor previa conceptual muy importante y creo que en este libro, Javi se ha superado a sí mismo”, proclamó. A Antón Castro, que se instaló en Aragón en septiembre de 1978, José Domingo Dueñas se refirió como un “todo terreno de la pluma”, aficionado a todo tipo de géneros y disciplinas artísticas, que igual escribe para niños que para adultos.

“Un narrador honesto y fiel a su universo”, resumió, que por cierto acaba de publicar también una nueva edición de Golpes de mar, en la que incorpora cinco relatos inéditos. En El tango de Doroteo, “Antón Castro hace un ejercicio de contención, porque el texto tiene una fuerza enorme y podía haber sido una novela”. Sin embargo, el escritor tenía que dejar su espacio a Javi Hernández, para que él también pudiera contar su propia historia. La original concepción del libro, cuya maqueta fue ideada por Javi Hernández, evoca formalmente al bandoneón. Se ha publicado con su pro- Antón Castro, de pie, y Javi Hernández presentaron el libro en el Centro Manuel Benito tras firmar en la feria. pia editorial, Ida y vuelta, y se puede leer en dos direcciones. El lector, subrayó Dueñas, puede relacionarse con él “cuerpo a cuerpo”, en un ejercicio físico e intelectual.

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El abuelo de Javi Hernández, natural de Siresa, se fue a vivir a Argentina y ya nunca más regresó a España. Antón Castro le pidió a su amigo que le contara la historia y se inspiró en ella para arrancarle toda la música a EL tango de Doroteo. Un joven deja sus montañas y se embarca hacia Buenos Aires en una travesía inolvidable en la que descubrirá el bandoneón y aprenderá a tocar este instrumento, de origen alemán pero especialmente popular en el Río de la Plata.

El tango de Doroteo Textos: Antón Castro Ilustraciones: Javi Hernández Edita Ida y vuelta “El texto es un homenaje a Javi, a los viajes de ida y vuelta, a la música, a Galicia y a Labordeta -señaló el escritor-. Es un libro objeto que está lleno de cariño, con muchos ambientes diferentes. Siempre que trabajo con Javi invento una película visual, pero me gusta que los fotogramas definitivos los haga él”.

Javi Hernández quiso ayer agradecer a Antón Castro su amistad, “por sus borbotones de cariño y su sabiduría, porque estar con él es una oportunidad para el conocimiento y el aprendizaje”. El dibujante argentino reconoció que para él “el libro está cargado de emoción” por lo que vivieron sus antepasados y las dificultades que él mismo ha tenido que superar a veces. “Es tu trabajo más audaz - manifestó Antón Castro-, en el que más lejos ha llegado tu imaginación”.

Javi Hernández reveló que inicialmente el instrumento que aprendía a tocar Doroteo era una guitarra y sugirió su cambio por el bandoneón, “que tiene una simbología tan potente”. A partir de ese momento, las ideas florecieron de manera imparable y el libro cobró otra dimensión. “Los textos de Antón son tan sugerentes, que cuesta elegir las imágenes porque es difícil no repetir lo que él ya ha dibujado. Eso me permite volar e ir a mi aire”, explicó. Aunque se siente más seguro jugando con el blanco y el negro, admite que ha ganado seguridad con el color. Eso sí, apuesta por la sutileza frente a las estridencias. Al encanto de las voces y las palabras de los tres oradores le pusieron música de tango Raquel Sobrino, al violín, y Fernando Salinas, al bandoneón.

23/07/2017 19:11 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

JAVIER HERNÁNDEZ EXPLICA EL LIBRO 'EL TANGO DE DOROTEO'

Cazarabet conversa con...   Javi Hernández, ilustrador del libro 'El tango de Doroteo' (Ida y Vuelta). volumen que se presentó en el Matadero de Huesca y en el Museo Pablo Serrano de Zaragoza con un miniconcierto de Fernando al bandoneón y de Raquel al violín.

 

CAZARABET.

Un libro ilustrado por Javier Hernández con textos de Antón Castro y editado por Ida y Vuelta. Las ilustraciones exquisitas, llenas de sentido, pero también de sensibilidad ponen todo el cuerpo a este especie de cuento que entretiene tanto al público infantil como al juvenil y al adulto porque cada mano que acaricia este libro que se transforma en una especie de bandoneón (acordeón) siente una sensación que engrandece todas las bellezas que se acogen bajo la palabra arte en el sentido más integral y holística de la palabra. Las Ilustraciones, así como el cuidado de la edición, han corrido a cargo de Javi Hernández. Un Hernández que tuvo el valor en estos días de crear su propio sello editorial para guardar cuidado de todo lo que va haciendo. La editorial se llama “Ida y Vuelta”. Los textos de este libro son de puño y letra del gallego, revestido, por los cierzos del Ebro desde hace muchos años, Antón Castro, autor de libros, poemarios, vinculado a Cultura desde el Heraldo de Aragón y coordinador de su especial de Artes y Letras que sale todos los jueves.

El libro desborda en emociones; así que si “dice la sinopsis” que “suena”; nosotros, los libreros, os diremos que el tacto es diferente, el olor es increíble, su sonido desquicia todas las dulzuras que están retenidas dentro. Así que estamos ante un libro para disfrutar en todos y en cada uno de los sentidos.

Lo que nos dice la contraportada de El Tango de Doroteo:

[A Doroteo unos lo llaman Doro y otros Teo. O al revés: su madre lo llama Doro y su padre Teo. Sin habérselo propuesto deja sus montañas y embarca en dirección a Buenos Aires. Descubre el bandoneón. Y en una travesía inolvidable se aficiona al tango. En la cabeza lleva el recuerdo de Rosa. Rosita Urdués, “qué silbaba como nadie y atraía a las aves”. A Doroteo le suceden muchas cosas, pero un día se da cuenta que aquella mujer le hace una falta sin fondo y se acuerda de que en los Pirineos, en la puerta de su casa, plantó el árbol del amor…. En este libro-Bandoneón suena casi todo: el color, la emoción, la nostalgia y los sueños. Atrévete a escuchar.] 

 

Cazarabet conversa con Javi Hernández: 

Javi, ¿de dónde surge este libro; qué te inspiró a ello? Háblanos un poco del proceso de creación; de cómo viaja la inspiración y de cómo, después, lo vas volcando en la ilustración…

-El libro surge de una charla con Antón. Mientras comíamos en un restorán de Zaragoza le contaba sobre mi historia personal y familiar, de cómo primero mi abuelo emigró de un pueblo en el Pirineo aragonés llamado Siresa para llegar a una ciudad muy cosmopolita como Rosario, en Argentina y luego me toco a mi hacer el mismo camino de vuelta cerrando un círculo. Esta historia le inspiro de tal manera que al volver a casa por la noche ya tenía el texto escrito el buzón de mi e-mail con una frase que decía: -“Este es un regalo para ti, haz con lo que quieras”. Fue muy emotivo para mí y lo guarde como un regalo muy especial hasta que al cabo de un tiempo decidí que tenía la oportunidad de poder expresar en formato de libro ilustrado, un tema que marcó mi vida hasta hoy.

 -¿Cómo fue encontrarte con la pluma, tan especial, para estas ilustraciones de Antón Castro? Por cierto, ¿cómo fue trabajar con él?

-Bueno el encuentro con Antón se produjo ya en 2012 trabajando para Editorial Nalvay con quienes hicimos dos libros muy bonitos "El niño el viento y el miedo" y " La leyenda de la ciudad sumergida" y ya en ese momento tuve la oportunidad de contactar con el universo mágico de su literatura con mayúsculas. Para cualquier ilustrador trabajar con un escritor así es enriquecer el propio interior, no solo de imágenes, si no te todo tipo de sensaciones que te provocan estos textos cargados de emociones vitales mezclados con la fantasía más pura.

-Me decías que como querías estar muy encima de todo el proceso para que quedase tal cómo lo habías pensado recurriste a crearte tu propio sello editorial, Ida y Vuelta, ¿bien cómo es el proceso de “hacerte editor”?

-La idea de hacerme editor surge por necesidad de mostrar mi trabajo. El mundo editorial se empezó a volver cada vez más impenetrable para mi, tanto por mi estilo grafico, que no encaja en las tendencias más actuales, como por las historias que me apetece contar. Los dos primeros libros que edite son leyendas populares adaptadas con imágenes (y-ese tipo de historias ya no interesan a nadie, me dijeron algunos editores), pero la verdad es que creo que si hiciese caso a las tendencias todos los libros serian iguales, solo se publicaría aquello que es seguro vender y que está inspirado a su vez en otros que ya tuvieron éxito, con lo cual es un círculo vicioso de poco riesgo.

 -Claro para el protagonista buscaste un nombre como “compuesto” de eso que uno puede abreviar de dos manera, ¿de dónde vino la idea…no sé es como si el nombre se descompusiera, también como el propio libro físicamente hablando que parece un bandoneón….

-El nombre del protagonista fue idea de Antón y precisamente es un juego que él propone mostrando diferentes lecturas dependiendo quien lo diga. Fue justamente esta idea una de las que me llevó a buscar  diferentes posibilidades de contar. Es un libro que tienes que explorar primero varios caminos hasta que consigues dar con la historia, porque si bien puede tener una lectura convencional, no está tan claro por dónde empezar y puedes verte atrapado en un bucle, y eso es muy divertido creo yo.

-Es un libro, también, amigo que es un canto a estimar la naturaleza y a aprender de ella porque solamente podemos estimarla si la conocemos en todas sus dimensiones, ¿cómo lo ves?

-Es muy cierta tu apreciación, es un canto a la naturaleza, a la música como vehículo de conocimiento para entrar en otros mundos. Doroteo aprende a tocar el bandoneón, un instrumento totalmente exótico para él, que no solo le convierte en músico, algo totalmente inesperado en su aventura, sino que además le hace libre y abre la puerta a una cultura nueva, desconocida y apasionante como el tango.

-Si te parece ¿nos cuentas cómo es el día a día de un ilustrador?

-Bueno yo te puedo contar como es mi día a día y que en mi opinión no tiene nada diferente al de cualquier persona que intenta trabajar haciendo lo que considera su oficio. Es decir buscar, crecer y ser mejor a base de trabajar duro y no olvidar que estamos en un aprendizaje continuo.

-Amigo, ¿por qué, en parte, me recuerda un tanto a Tom Sawyer?, perdona quizás aquí mi imaginación. Aunque, ¿qué influencias lectoras has tenido?

-Creo que tu imaginación te llevó Tom Sawyer porque comparte con Doroteo la necesidad de explorar el mundo, el amor por la naturaleza la curiosidad y las ganas de aventuras. Me gusta tu comparación porque Mark Twain , Dickens o Verne fueron mis primeras lecturas, las que me marcaron y a las que siempre vuelvo.

-Y en cuanto a las del mundo de la ilustración: ¿quién te influyó más y de una manera más especial?

-Sobre las influencias sería difícil decir quién porque hubo muchos autores de distintos ámbitos y en distintas épocas,  están los ilustradores como Rackham, Moebius, Mattotti o los pintores holandeses desde Rembrandt, Vermeer dibujantes como Ingres, en fin…

-Amigo, ¿en quién pensabas cuándo construías este libro?

-La construcción del libro me llevó bastante tiempo, así que fue posible pensar en muchas cosas y muchas personas pero indudablemente la figura de mi abuelo fue la inspiración en esta historia.

-Amigo, ¿en qué estás trabajando en la actualidad, nos puedes dar alguna pista? Y con la editorial Ida y Vuelta… ¿piensas editar algo que vaya más allá de tus creaciones?

-En la actualidad trabajo en un proyecto también de Libros de Ida y vuelta. Se trata de un cuento ilustrado muy bonito en colaboración con el escritor José Maria Tamparillas, en el que la mirada infantil sobre lo diferente es el eje principal. Sobre las publicaciones de Ida y vuelta puedo decir que estoy abierto a proyectos que puedan resultar estimulantes siempre en el terreno de los libros ilustrados para todos los públicos.

 

01/07/2017 21:00 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

ÁNGEL PORTOLÉS ESCRIBE DE 'EL TANGO DE DOROTEO' DE CASTRO & HERNÁNDEZ

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[El buen amigo Ángel Portolés Navarro escribe de ’El tango de Doroteo’, publicado por el sello Libros de Ida y Vuelta. Javier Hernández es el responsable de las ilustraciones; el texto es de Antón Castro.]

 

Se acercaba el final de la feria del libro de Zaragoza, con nueva ubicación (en la Plaza del Pilar), las predicciones meteorológicas no eran nada halagüeñas y el esperado reencuentro por la presentación de “El Tango de Doroteo”, no restaba nada el nerviosismo que en mí crecía, más bien, todo lo contrario,
Ese nerviosismo se fue transformando en insomne desasosiego, una nerviosa danza entre el estruendo desgarrador y el deslumbrante rayo.
A las cinco, harto de dar vueltas y adoptar mil posturas, intenté refrescar la inquietud bajo la ducha, desayuné, leí un poco y repasé mentalmente el camino que une Estercuel con Zaragoza, que sin ser largo, lo auguraba como una carrera de obstáculos entre tormenta y soledad.
Quizá, mi más o menos silencioso trasiego con los preparativos de la marcha, como no olvidar la cámara fotográfica, el olor a café recién hecho o el estruendo de la tormenta, acabó rompiendo el sueño reparador de Ana,
Así, café, compañía y charla, nos acercó veloz la hora de mi marcha.

Momentáneamente la lluvia amaina y ya en el Museo Pablo Serrano el ascensor nos deja en la cuarta planta abriéndose a un espacio amplio, antesala del luminoso salón donde va a celebrarse el evento.
Javi Hernandez se afana retocando los últimos detalles y con su habitual afecto nos abraza en saludos, igual que Antón Castro tan familiar y cercano como siempre.
Poco a poco vamos ocupando los asientos, he de añadir que dicho salón, además de luminoso, el asomarse a las cristaleras casi produce vértigo dando una sensación de vuelo en el vacío.
Y allí, gente de la cultura, escritores como María Dubón, pintores ilustradores como Juan Tudela, actores como Luis Rabanaque, músicos o simplemente admiradores como Luis Martinez y yo mismo, en definitiva, amigos ansiosos por disfrutar del “tango de Dorotéo” y sus autores, 
Si como he dicho antes el marco escogido para la presentación del libro era luminoso y bello, no menos acogedor y bello fueron el libro, el acto y sus autores protagonistas, como siempre, no defraudaron, afectuosos y cercanos, excelentes oradores de los que sus palabras detienen el tiempo y afables, te envuelven en un abrazo, un extraordinario tándem cultural que funde relatos e ilustraciones a la perfección.
Para culminar este viaje de ida y vuelta Javi Hernández tenía preparado un excepcional colofón, Raquel Sobrino al violín y Fernando Salinas al bandoneón nos deleitaron con su música, tangos que cerraban el círculo de belleza, amor y nostalgia.
Y tras estas delicias llegó la tarde,
la feria del libro llegaba a su fin,
la nueva ubicación para las casetas se me antojó más acogedora y aunque el tiempo seguía desapacible, no restó ilusión ni consiguió frenar los reencuentros llenos de amistad, consejos y nuevos descubrimientos.

El botín de pesca había llenado mis redes de nuevas vidas, amistad y sueños.

Gracias a todos escritores, editores y libreros por creer y crear cultura. Y por supuesto a Ana Muñoz Lahoz, mi esposa y compañera por cubrir mis obligaciones y dejarme sueltas las alas, en estos vuelos de cultura y ensueño

11/06/2017 19:00 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

DAVID LÓPEZ: UN DIÁLOGO DE TEBEOS

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David López (Las Palmas de Gran Canaria, 1975. Vive en Zaragoza desde hace años) aparece con su hija Marcela, de dos años y medio, y dice: “Antes trabajaba diez horas los siete días de la semana; desde que nació la niña eso ha cambiado”. Se emociona y sonríe cuando la niña reconoce las letras, la m, la p, la r, cuando dice alguna palabra en italiano (David acaba de volver de Milán), o entona alguna canción. De fondo, en las paredes de El Armadillo Ilustrado, cuelgan sus ilustraciones de su nuevo proyecto: ‘Black Hand. Iron Head’, del que es autor del guión, del dibujo y del coloreado, en dos tintas.

-¿Por qué se ha dedicado a esto?

-Todos cuando somos críos dibujamos. A medida que nos vamos haciendo mayores, algunos lo dejan. Y yo nunca lo dejé… Tuve la suerte de que allá por 1991 o 1992 conocí a la gente de Estudio Camaleón -Samuel Aznar, Manuel Estradera, Isidro Ferrer, Luis Royo…- y vi que uno se podía dedicar a dibujar, que ese era un trabajo. Y la verdad es que con 14 años saber que quieres ser dibujante y que puedes serlo dibujante es una ventaja. Pasé la adolescencia bastante tranquilo.

-¿Cómo fue su evolución?

-Iba a Camaleón a mirar. Ellos hacían diseño gráfico, ilustración, y ahí estaba Luis Royo con sus mujeres espectaculares, sus guerreras, sus episodios fantásticos, y a la mejor mi vocación viene de ahí. Vista con perspectiva mi evolución fue muy rápida. Empecé a hacer ilustración tipo Luis Royo, muy elaborada, perfeccionista, llena detalles, fantástica, pero vi que eran muchas horas con el mismo trabajo y que la obra se me moría.

-¿Se le moría?

-Sí. Me aburría antes de haber terminado. Son procesos muy laboriosos. Y a partir de ahí empecé a modular mi estilo, más bien sueltecito, de prueba y error. Mi familia se mudó a Dueñas (Palencia), y un poco con el aislamientos del pueblo dibujé mucho. Hice más fancines de fotocopias, que titulé ‘Espiral’, y las mandé a las editoriales. Serían la serie con la que debutaría…

-¿En el sello La Cúpula?

-Empecé ‘Espiral’ en 1996 y el primer cómic impreso apareció ahí en 1998, que es mi debut profesional.

-¿Cómo se pasó a los superhéroes?

-Me he formado con ellos. Y luego he jugado mucho a rol con los amigos y en los manuales te hacen mucho hincapié en que es un juego narrativo. Ahí estaban las bases de lo que es la narrativa en sí. Narradores somos los escritores, los fotógrafos, los dibujantes, los ilustradores, los cineastas. Y yo cuento historias con imágenes y palabras.

-Hay un momento en que dio el salto a Estados Unidos… ¿Cómo fue?

-Mi primer trabajo fue en el 2000. Me pagaron por un proyecto, titulado ‘Niki y June’, que no llegó a publicarse. Gracias a un agente que empezaba me contrataron para hacer una historia de dos amigas que compartían piso en Nueva York, que se parecía mucho a mi historia de ‘Espiral’: dos amigas que compartían piso en Barcelona… Como ya había trabajado todo fue más fácil. Me han seguido contratando hasta ahora… Ahora, con ‘Black Hand’ han cambiado las cosas. Hasta ahora había sido un salvaje. La primera vez que he empezado a ver cómo se escribe un guion ha sido ahora. ¡Qué manera de sudar sangre, qué duro es! Es un ejercicio constante de humildad.

-Había hecho guiones hasta el 2007 y había estado diez años sin hacerlos. ¿Por qué?.

-He trabajado para Marvel (Spiderman, La Patrulla X, Los Invasores ) y luego pasé a DC (Siupermán y Batman), Me di cuenta de que al haber trabajado con tantos guionistas talentosos, no había nada mío. Sentí como un vacío. Y he querido hacer cosas. Este es un cómic digital que subiré a la re d a finales de marzo. Ahora yo quiero contar mis historias y quiero serlo todo: guionista, dibujante, dar color.

-Uno puede vivir de este trabajo.

-Otros no lo sé, pero yo sí, tengo la suerte de que trabajo con los mejores pagadores de cómic del mundo.

-¿Por qué, qué les da?

-Es una serie de factores. Creo que entiendo cómo funciona la narrativa de superhéroes, específica, llevo años demostrando que soy una persona de confianza, que cumplo los plazos en fecha y forma, que entiendo la industria, y hay una serie de relaciones de confianza que ya están ahí… Y digo yo que algo de talento habrá…

-¿Está de moda el tebeo?

-Se le vuelve a dar voz. Se están haciendo cosas que solo se pueden hacer en cómic y los hábitos de lectura de la gente son más compatibles con el cómic.

-¿Está pasando algo especial en Aragón?

-No sé si hay una generación, pero hay buena salud en cuanto a autores y editoriales. Aparte, en Zaragoza el apoyo institucional está siendo clave. El Salón del cómic de Zaragoza es de los más demandados por autores, los autores y las editoriales quieren venir aquí y esto es por que los libreros se están moviendo. Hay un clima especial de apoyo al cómic.

-¿Tres cómics que le hayan impresionado?

- ‘Murderabilia’ de Álvaro Ortiz, que me tiene fascinado, es el equivalente de Paul Auster en la literatura; ‘Los surcos del azar’ de Paco Roca y ‘El almanaque de mi padre’ de Jiro Taniguchi. No he llorado más con una obra de ficción nunca. 

21/03/2017 14:17 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

CEBRIÁN Y OCTAVIO, EN CONCIERTO

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[Nota de Octavio Gómez Milián) El próximo miércoles 28 de diciembre, mañana, a las 21:30 en el Poeta Eléctrico de Zaragoza Cebrián&GómezMilián presentan Sé lo que significa la noche (palabras y canciones) con textos y canciones de Félix Romeo, Aloma Rodríguez, Leonard Cohen, Julio Antonio Gómez, Franco Battiato o Sr. Chinarro (y de Octavio y Luis, claro), con invitados como Raúl Baquedano, Rodolfo Notivol, Gon (de Levy Pants) y Fominder. Además las 20 primeras entradas tendrá como regalo una copia limitada y numerada del primer EP de SANTO adelanto de su primer LP La última balada de Félix Lambán. (Solo los 20 primeros)

 gracias a Jaime Oriz y Arcade Producciones por el diseño de la cartelería

a Antílope (como siempre) y a Sergio Duce por el arte. 

 

27/12/2016 17:36 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

'EL FANTASMA DE GAUDÍ'

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La vida y la obra de un arquitecto visionario

 

El Torres y Jesús Alonso Iglesias publican en Dib-Buks el cómic de intriga ‘El fantasma de Gaudí’

 

Antón CASTRO

Antoni Gaudí (Reus, 1852-Barcelona, 1926) dijo: “La belleza es el resplandor de la verdad, y como que el arte es belleza, sin verdad no hay arte”. Es uno de los arquitectos más misteriosos del siglo XIX y XX. En su obra, acusada de barroca y fantasiosa, se perciben diversas huellas: el arte oriental, el arte nazarí y el mudéjar, el arte gótico (para algunos él realiza un peculiar arte neogótico) y el Mediterráneo, con su luz, su colorido, su sensualidad y la hermosura continua de las formas. Fue un solitario, un místico y un innovador, amó y no fue correspondido, y dejó en su obra un sinfín de elementos simbólicos, religiosos y esotéricos que hacen de él un personaje complejo e insondable. Falleció tras ser arrollado por un tranvía el 7 de junio de 1926: vestía como un pordiosero, iba sin identificación y pensaron que era un mendigo. Para entonces ya había concebido algunos de los mejores edificios de la Barcelona contemporánea: la Casa Calvet, la Casa Figueras o Bellesguard, el Parque Güell (contó durante años con el mecenazgo de Eusebio Güell), la Casa Batlló, la Casa Milà; el gran proyecto de su vida, desengañado de otras apetencias mundanas, fue la Sagrada Familia, a la que él llamaba “El Templo”, sin más.

A Ricardo Esteban Plaza, editor de Dib-Buks, sello especializado en cómic, no le había pasado inadvertido este ermitaño y sabio de la arquitectura. E invitó al  guionista El Torres y al dibujante y colorista Jesús Alonso Iglesias a realizar una novela gráfica. El Torres aceptó de inmediato, aunque con una objeción: él no se sentía cómodo en el género de la biografía y optaría por la ficción. “Ficción sobre Gaudí, sobre su obra (…) Y de repente surgió. Un asesino que odia y ama a Gaudí al mismo tiempo. Que se sentía tan confundido y abrumado como yo. De toda esa confusión de sentimientos surgió el tebeo”, dice El Torres, y avanza algunas claves de su mirada: “Aquí está todo, la necesidad de comprender y la capacidad de fascinarse, y la rabia por no poder comprenderlo todo”.

Así nació ‘El fantasma de Gaudí’ (Dib-Buks, Madrid, 2015), donde fue decisiva la presencia de Jesús Alonso Torres. El propio El Torres define así la aportación del dibujante: “Si yo creo que soy minucioso y obsesivo cuando escribo, Jesús lo es más. Hace mi tarea más fácil. Estudia minuciosamente todos los ángulos posibles de la narración, se documenta no solo con las cuatro fotos que le envía el guionista, sino que busca y rebusca más allá. Y luego dibuja. Dibuja como los ángeles”,

En esta novela de intriga y suspense se produce una cadena de asesinatos en edificios de Gaudí: en Casa Vicens y en los Pabellones Güell, en la Casa Calvet, en la Casa Batlló y La Pedrera. Son crímenes un tanto rituales que provocan desconcierto. Está claro que la arquitectura de Gaudí es uno de los protagonistas fundamentales de este cómic, algo más que un escenario. El constructor Montull dice: “En cierto modo, Gaudí es Barcelona. Su visión, su genio conformaron el ánima de esta ciudad”.

Se lo dice a Jaime Calvo, un inspector intuitivo que ha fracasado en otros casos y que regresa a este, quizá para limpiar su conciencia. Lo acompañan la jueza Montaner, un poco enamoriscada del policía, y una mujer, Antonia, que tiene un trabajo inestable y que salva a alguien de morir arrollado y que pronto se sentirá abducida por la leyenda de Gaudí. Quizá el gran otro personaje, no se sabe si real o soñado, tal vez sea una especie de fantasma que habita en los edificios del arquitecto. Y por supuesto hay, al menos, un asesino inesperado, al que le oímos decir: “A veces soy Gaudí. A veces soy otra persona. Soy alguien roto. Soy mil pedazos unidos”. Curiosamente, en el tebeo hay una palabra que explica muy bien la poética gaudiniana: ‘trencadís’, que significa troceado o picadillo, y es una aplicación decorativa del mosaico a partir de trozos de cerámica, sobre todo azulejos, técnica que desarrollaron Gaudí y el modernismo catalán. 

‘El fantasma de Gaudí’ es un cómic que aborda la peripecia de una obsesión. A la vez que se cuenta una historia sangrienta, de auténticos planos cinematográficos, poderosa y que se sigue muy bien, invita a recorrer una Barcelona mágica. El Torres y Jesús Alonso ofrecen muchas claves de interpretación de la obra de Antoni Gaudí. Encarna al arquitecto visionario y extraño, de impronta personal, apasionado de la geometría y del volumen y de la estructura, que poseía una gran sensibilidad para desarrollar en sus edificios los elementos decorativos y la fuerza de los símbolos. El libro lleva un prólogo del turolense Javier Sierra, que dice: “Gaudí quedó atrapado a principios del siglo XX en una visión del mundo que iba mucho más allá de los convencionalismos, y justo es este espíritu el que ahora ha sido comprendido y recuperado con acierto por los autores en este cómic”.

 

LIBROS

 

Palabras mayores

Emilio Gancedo

Durante seis meses, Emilio Gancedo (León, 1977) recorrió España. El resultado es este ‘viaje por la memoria rural’, en Pepitas de Calabaza. Visita tierras, se adentra en los pueblos y oye historias increíbles. En Aragón se va a Sobrepuerto y sigue a José María Satué y al niño Pedro Gimeno…

 

267 vidas en dos o tres gestos

Eugenio Baroncelli

Este es un libro de Periférica, para los letraheridos, de textos breves, cuentos, perfiles, detalles insólitos de escritores y seres famosos y menos famosos, esencialmente gestos, rarezas, obsesiones. Es un formidable inventario de historias, de magia, de demonios, de suicidios y de puros delirios.

 

*De la serie diaria de 'Heraldo de Aragón', Letras Estivales.

 

31/07/2016 14:14 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

MIGUEL Á. PÉREZ ARTEAGA, EN ANTÍGONA

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El próximo sábado, 27 de febrero a las 13 h. presentaremos EL REY QUE NO QUERÍA SER REY, escrito e ilustrado por Miguel Ángel Pérez Arteaga y publicado por la editorial Milrazones. El autor estará acompañado por la ilustradora Elisa Arguilé y el editor Jesús Ortiz. Os esperamos.

 

EL AUTOR

Miguel Angel Pérez Arteaga. Zaragoza (España), 1965. Diseñador gráfico, socio del estudio Batidora de Ideas; pintor e ilustrador. 

Seleccionado para la exposición colectiva ‘Ilustrísimos. Panorama de la ilustración infantil y juvenil en España’ en la feria del libro de Bolonia 2005. Esa exposición ha dado y da la vuelta al mundo: yo la vi recientemente en Moscú, en una muestra organizada por el Instituto Cervantes y el Ministerio de Cultura.

 

EL AUTOR HABLA DE SÍ

«Cuando me enfrento a un nuevo proyecto de ilustración entro en una crisis que me dura tres días.

- El primer día disimulo.

Me compro un nuevo cuaderno, mejor si es cuadrado; busco papeles especiales, reciclados y de texturas interesantes; y compro pinturas. Ya tengo una caja metálica con seis pinturas japonesas, un pequeño rodillo para extender tintas y plumillas con diferentes puntas.

- El segundo día miro el cuaderno durante unos minutos, y lo cierro.

Salgo a la calle, veo alguna exposición, miro revistas, busco grafitis… y decido dejar de ilustrar.

- El tercer día reviso todos los cuentos que tengo de mis ilustradores de cabecera.

¿Cómo lo haría Isidro Ferrer?, ¿y Arnal Ballester?, ¿y Javier Pagola?, ¿y Jesús Cisneros?, ¿y Alejandro Magallanes?... Me reafirmo en dejar de ilustrar.

- El cuarto día vuelvo a mi cuaderno de siempre, que no es cuadrado. 

Vuelvo a mis acuarelas y mis pinturas de palo, y me pongo a dibujar».

 

BIBLIOGRAFÍA DE PÉREZ ARTEAGA

 

A soñar con los angelitos    (2004) Batidora de Ideas

Seleccionado para participar en la exposición Ready to Read. Book design from spain. Selección de los mejores libros editados en España. Que ha podido verse en los Institutos Cervantes de Nueva York, Ciudad de México, Sao Paolo... y en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Y finalista de los premios Daniel Gil.

 

-Caballero Sanjorge y princesa Cleolinda    (2006), Gobierno de Aragón.

 

-De nada tenemos tres      (2007) Batidora de Ideas. 

                                            (2009) Ediciones el Naranjo, México.

Seleccionado por el programa nacional de lectura de México, y por el Banco del libro de Venezuela.

 

-El mundo desde mi cometa    (2009) Ediciones el Naranjo, México (escrito por Fernando Lasheras)

 

-Historia del hombre bobo    (2010), Batidora de Ideas.

 

-El árbol tan poco árbol    (2012), Oqo Editora

 

-Veo, veo en el aire    (2012) Ediciones el Naranjo, México.

 

 

EL AUTOR HABLA DE SU LIBRO / Y 2

«El rey que no quería ser rey es ante todo una historia divertida, un juego iniciático y contagioso, una broma infantil y mínima.
  

Nos asoma a un lejano reino, y parece que lo vemos a través de las imágenes hipnóticas de los primeros fotógrafos, del espíritu naif del cine mudo o del teatro de marionetas.
  

Los habrá que vean en él una burla republicana, claro, o una parábola sobre la influencia del hábito y de las apariencias, sobre la envidia, sobre el azar, o sobre la personalidad necesaria para ir a contracorriente, también sobre la importancia de las tecnologías basadas en el electromagnetismo...
  

Y todos podrían tener un poco de razón.
  

Lo que en mi cabeza comenzó siendo la historia de un arzobispo de
Constantinopla que quería desarzobispoconstantinopolizarse con la ayuda de unos magos, de repente se convirtió en la de un rey que no quería ser rey.
  

Nunca sabes como suceden las cosas. De pronto a una capa se le suma una corona y a los magos les aparecen serruchos, varitas mágicas e imanes gigantes.
  

Y los iniciales dibujos pintados directamente sobre pequeñas cajitas
terminan siendo fotografiados por medio de un teléfono móvil y una tablet, colgados en la nube, modificados mediante los filtros de una red social e incorporados directamente a la maqueta del cuento. Por eso es cuadrado, por eso tiene esos colores, y por eso puede que sea el primer cuento republicano del mundo realizado en Instagram.
  

Pero para mí, lo único importante es que sea una divertida historia,
iniciática y contagiosa».


https://vimeo.com/145242849

24/02/2016 23:55 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

ANAPURNA: 'CHUCRUT' Y SUS SOMBRAS

Anapurna es el seudónimo de Ana Sainz Quesada (Palma de Mallorca, 1990), licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona. Acaba de publicar ‘Chucrut’, una novela gráfica –ganadora de la VII edición del Premio Internacional Fnac-Salamandra Graphic de novelva gráfica 2015- que cuenta la historia de la joven Sara, que arrastra algunas sombras como la muerte de su padre, y decide ampliar estudios de grabado en Alemania. Se alojará en la casa de una mujer madura, que parece amable. Sara está un tanto desconcertada: recuerda a su progenitor, evoca a su familia, no domina la lengua alemana como desearía, aunque no tardará en hacer amigos.

Sin embargo, a sus zozobras se une otra inesperada: la de su propia y rara casera. ¿Por qué es tan rara, qué tiene en su sótano, por qué se oyen tantos ruidos de noche? A estas preguntas no se puede responder aquí, ni se debe: hay que zambullirse en este cómic ameno, intimista, que aborda la incertidumbre, el miedo a la desconocido, la capacidad de fabulación incontenible de nuestra imaginación y nuestros miedos. Lo siniestro, al menos en apariencia, siempre está a la vuelta de la esquina o en nuestro propio cerebro. Anapurna utiliza muy bien el blanco y negro, los distintos ámbitos del relato, posee sutileza y eficacia en sus trazos, y en su relato hay una atmósfera de inquietud que convive con la necesidad de tener un espacio, un cuarto propio, casi a la manera de Virginia Woolf. Su historia, en el fondo, bien podría ser la de muchos jóvenes que se ven obligados a buscar proyectos fuera, a crecer en un ámbito extraño al que se suma un enigma inquietante. Y también, por qué no decirlo, se suma la amistad. Inesperadas amistades. La sociología y la crítica están ahí, pero no son lo esencial de la propuesta que tiene un final inesperado y emocionante y que, tal vez, en ocasiones roce la paranoia, la sospecha, ciertas atmósferas de pesadilla.

El libro lo publica Salamandra Graphic. Anapurna, que ha ilustrado el volumen ‘Aquí viven leones’ de Fernando Savater y Sara Torres con animadas historias de escritores, tiene una interesante página web  anapurna.es

19/01/2016 02:21 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

'ÉRANSE MUCHAS COSAS' DE KÓKINOS

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UN LIBRO CADA DÍA / 9. 'ÉRANSE MUCHAS COSAS' (KÓKINOS)


A finales de año, Julia Millán de Librería Antígona recomendaba este libro en su sección 'La gran literatura' de Artes & Letras: ‘Éranse muchas cosas’ (Kókinos) de Lupe Estévez y Maribel Manso. Unos días después también me lo recomendaba Eva Cosculluela de Los Portadores de Sueños. Me lo regalé para Reyes. Es, en efecto, un álbum muy sugerente, al que apetece volver una y otra vez, por la calidad de su propuesta, por la imaginación del texto, por la expresividad, el ingenio, la fantasía.

Lupe es la autora de un poema sencillo y polisémico, en verso libre, y ambas , Margarita y ella, lo son de las cuidadas ilustraciones que, en técnica mixta, incorporan el rostro de una niña. El cuento arranca así: “Era una niña que era muchas cosas. Era una niña y era un gigante. Era el viento. Era una acrobacia. Era un salto mortal. Era una velocidad sobrehumana. Y era una pluma que cae muy despacio cuando sopla.” La puesta en página es equilibrada y original. Muy meditada. Hay multitudes, un solo elemento en medio de un fondo negro a doble página, pìezas de ecos interestelares, metamorfosis, pequeños bestiarios, un punto de acción, sueños; en fín, un excelente dominio de las posibilidades de la ilustración (con tantos ecos del arte contemporáneo) y de un texto muy abierto.


La editorial define muy bien la propuesta. “Las personas somos por naturaleza un compendio de contradicciones y puntos opuestos, una mezcla de sentimientos, ideas concretas y conceptos abstractos. Somos un fantástico collage. De esta evidencia surge esta historia cargada de imágenes y palabras inspiradas en el mundo de la infancia”. Por desgracia no hay imágenes en la red, o no he sabido encontrarlas, salvo la portada, pero el libro es muy recomendable para niños a partir de tres o cuatro años... Para niños y para cualquier edad. Los que sepan leer lo pasarán pipa. Y lo bueno, como casi siempre, es leerlo y releerlo en voz alta.

09/01/2016 09:56 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

UNA FIESTA DE LETRAS EN MONZÓN

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Una fiesta de letras en Monzón*

 

Autores, editoriales y títulos para una Feria que celebra dos décadas de existencia. Martínez de Pisón será el pregonero

 

 

Monzón vuelve a ser la capital de las letras de Aragón y lo hace con una edición muy especial: se cumplen dos décadas desde su puesta en marcha bajo la dirección de Chorche Paniello en la Azucarera del recinto ferial. Desde entonces han pasado muchas cosas, y han pasado por la localidad donde nació Joaquín Costa editoriales, autores, distribuidores, artistas, grupos musicales, lectores, un sinfín de niños. La edición de este 2014 supone, también, la primera vez que la visita Ignacio Martínez de Pisón, uno de los escritores aragoneses más reconocidos en España y en Europa; lo hace en condición de pregonero y con su reciente novedad: ‘La buena reputación’ (Seix Barral), la historia de una familia con vínculos aragoneses que vivió en Melilla, Marruecos, Madrid y Zaragoza. Además, entre otros invitados, estarán Luz Gabás, que acaba de publicar su segunda novela, ‘Regreso a tu piel’ (Planeta), donde cuenta una historia de brujería, que supuso el ajusticiamiento de muchas mujeres, denunciadas, que se mezcla con una historia contemporánea. Y José Luis Corral, que presentará y firmará su última novela, ‘El trono maldito’ (Planeta), escrita al alimón con el historiador Antonio Pipero, una historia del cristianismo y sus primeras convulsiones.

Hay muchas novedades. Dicen los organizadores que acuden 35 editoriales y que se realizarán 70 presentaciones. Habrá muchos autores firmando en las casetas de las dos plantas y cenas literarias, talleres, exposiciones y conciertos; clausurará La Ronda de Boltaña. Uno de los títulos más esperados es la versión contemporánea, que publica Olifante y que ha coordinado Manuel Martínez Forega, de ‘Los Borbones en pelota’, basada en el libro atribuido a los hermanos Bécquer, Valeriano y Gustavo Adolfo, que constituye una sátira política, erótica e irónica de la corte de Isabel II, una soberana bastante veleidosa. Y otro título muy sugerente, repleto de novedades y reportajes y evocaciones, es el ‘Almanaque de los Pirineos de 2015’ (Pirineum. Coordinación de Sergio Sánchez), que abarca la década 1925-1935, y habla de montañeros, de pianistas como Pilar Bayona, del boxeador Ignacio Ara, del escultor Felipe Coscolla o de la muerte de Luis López Allué, entre otros asuntos.

Xordica también cumple veinte años y presenta algunas novedades en la FLA: Ismael Grasa vuelve a la ficción con ‘El jardín’, cinco cuentos de la vida cotidiana, de sus recodos sombríos y de sus fugas, vidas minúsculas que transcurren entre Huesca y Zaragoza. Y, además, publica ‘Cerca de casa’ de Luis Alegre, una recopilación de sus artículos de prensa, sobre todo de HERALDO: retratos, perfiles, cuentos y reportajes, escritos con esa fluidez e ingenio que él posee. Por ahí desfilan los Magníficos, Labordeta, Javier Tomeo, Félix Romeo y un buen puñado de mujeres de su vida: de la infancia y de anteayer, famosas y no tan famosas. Contraseña mantiene como una de sus novedades más recientes ‘El bandido adolescente’ de Ramón J. Sender, un hermoso rescate de la novela de Billy el Niño del escritor de Chalamera, impregnada aquí de ecos mexicanos. Tropo, entre otros títulos, acaba de publicar la nueva novela de Miguel Mena: ‘Alcohol de quemar’, que narra un crimen que sucedió en Cervera de la Cañada en clave de ficción, aunque también hay elementos de reportaje. Y ‘Rayos X’ de Carlos Salem, cuyo argumento arranca así: de los poderes de Supermán, “Nicolás quisiera tener la visión de rayos X para ver la ropa interior de las chicas y saber lo que oculta su padre en los cajones de la cómoda que cierra con llave”. 

El sello Pregunta tiene un puñado de novedades: ‘Litiasis’, un poema en prosa, de carácter fragmentario, de Manuel Forega; el libro colectivo de jóvenes cuentistas, ‘Buscando los orígenes de aquello’; los cuentos y microcuentos de Fernando Aínsa, ‘Desde el otro lado. Prosas concisas’, y un volumen de aforismos y pensamientos de William Blake, traducido por David de Francisco.

Salvador Trallero editor presentará su última obra: ‘Miguel Servet. Soplo efímero de libertad’ de Sergio Baches, quien define a su personaje como “estrella fugaz en un firmamento que siglo tras siglo ha empujado al ser humano a la desesperación y al desconsuelo”. Las ilustraciones, muy elaboradas, son de César Calavera.

Nalvay presenta otro libro juvenil: ‘La leyenda de la ciudad sumergida’, ilustrado por el altoaragonés de adopción Javier Hernández, el autor de ‘Haberlas haylas’, que también es cuentacuentos. Delsán acaba de publicar un espléndido trabajo de Juan Domínguez Lasierra, ‘Viajeros por Aragón. Trotamundos, curioso, impertinentes, plumíferos y zaurines en general’, que abarca desde los romanos hasta George Borrow, Benet, Virginia Woolf o Someret Maugham, pongamos por caso. En Prames, Francisco Lázaro Polo recoge sus cuentos y leyendas turolenses ‘El bardo de la memoria. Mitos, leyendas y narraciones de Teruel’, con ilustraciones de R. R. Polo Cutando. Jekill & Jill aún tiene reciente un hermoso y variado libro de Ferrer Lerín: ‘Mansa chatarra’, con textos ya conocidos y otros inéditos; quizá sea el volumen más redondo e imaginativo, rico en invención y tradición, del escritor barcelonés afincado en Jaca. Reciente está también, en Anorak, la novela de Paula Figols: ‘El refugio de las golondrinas’.

Mira, entre otros asuntos, acaba de publicar una novela de Juan Herranz, ‘Real Zaragoza 2.0’, donde el autor de Ejea viaja al futuro, a 2050, e imagina el sueño más hermoso: el Real Zaragoza juega la final de la Champions League y tiene a un auténtico portento, Diego Zoco. El sello Doce Robles lleva nuevos títulos a Monzón: la monografía ‘El don de la risa. Paco Martínez Soria’ de Javier Lafuente y, como novedad absoluta, ‘Jardiel. La risa inteligente’ de Enrique Gallud Jardiel, repleto de fotografías y novedades, entre ellas su intensa vida amorosa. Corral presentará en el recinto ferial su exitoso trabajo: ‘La Corona de Aragón. Manipulación, mito e historia’ (Doce Robles).

Libros del Innombrable ofrece, entre sus últimas novedades, ‘Hojas de una historia’, una antología de poesía sueca del siglo XX que ha preparado Paco Uriz, con ilustraciones de Natalio Bayo. STI mostrará dos novedades: ‘Dramatis Personae’ de su propio editor Javier Cinca, perfiles, retratos y artículos de fondo de literatura, y la antología de la poesía beat ‘Los otros aullidos’, preparada por Daniel García Arana. El sello Aladrada del Rolde de Estudios Aragoneses (que siempre tiene puesto en Monzón) ha publicado ‘Somontano en Alto. Escritos 81949-1959) e inéditos’ de Pedro Arnal Cavero, en edición de Alberto Gracia Trell. Por otra parte, acaba de aparecer el número 151 de la revista ‘Rolde’: habla del fotógrafo Lucas Cepero, del poeta Miguel Agustín Príncipe, del viajero Pedro Cubero, del dibujante Cabrero Arnal, del escritor Fernando Sanmartín, etc. Prensas Universitarias de Zaragoza, en su colección Larumbe, acaba de publicar el primer volumen de los ‘Cuentos’ de Ana María Navales, en edición de Isabel Carabantes. En el Instituto de Estudios Altoaragoneses, Fernando Alvira Banzo aborda la figura de ‘León Abadías. Pintor, escritor y didacta’.

En literatura infantil y juvenil, APILA edita ‘El nuevo traje del emperador’, con el texto de Hans Christian Andersen, adaptado por Raquel Garrido, ilustrado por Dàlia Adillón, y ‘Run run’, un proyecto de Ana Seixas.

Dentro de unos días se celebrará el XIII Salón del Cómic de Zaragoza, materia que también llega a Monzón. José Antonio Bernal ironiza sobre los excesos del deporte en ‘Jano’, (GP Ediciones) en un cómic desternillante; Daniel Viñuales y José Antonio Ávila publican ‘Tierra negra’, (GP Ediciones), una historia conmovedora de las minas de Utrillas, en concreto en la mina de Santiago, en los años 20; el tono granate es adecuado para esta historia de resistencia, de esfuerzo y de peligros constantes. Y Daniel García-Nieto recoge una selección de los cuentos de terror de Poe y Lovecraft y otros en su álbum ‘Necromicón’. Juanfer Briones presentará ‘El renegado II’. Entre otras novedades, en aragonés, se presentarán ‘Entreautos’ de Ana Giménez Beltrán y ‘Arribo en Chistau’ de Santiago Román.

Otra de las novedades es el libro ‘Aragón, de la ilusión a la decepción’ del periodista Conrad Blásquiz. Explica el autor a HERALDO.ES: “He querido hacer una radiografía periodística de los 30 años de autonomía de Aragón. Recoger todas aquellas cuestiones que para bien o para mal han influido en el proceso autonómico de Aragón. La principal conclusión que saco es el gran salto que Aragón ha dado gracias a la autonomía. En estas tres décadas, ha habido luces y sombras, pero es innegable que la autonomía ha supuesto un revulsivo enorme. Los momentos más emotivos, por diferentes razones, fueron las manifestaciones autonomistas, la moción de censura de José Marco Marco y el asesinato de Manuel Giménez Abad”, señala.

 

*La fotografía de Blanca Bk es de Vicente Almazán. Este texto aparecía ayer en portada de Heraldo.es

07/12/2014 13:56 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

MORATHA Y MAJARENA EN LA MINA

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A PLENO SOL. El ilustrador Moratha y el guionista e historiador Luis Majarena, ambos darocenses, publican un curioso tebeo: ‘Mina romana. Cueva del Hierro’, que constituye un viaje en el tiempo y un elogio de ese personaje tan veraniego como el guía turístico

 

Viaje al corazón de la mina

 

Antón CASTRO

El cómic vive un buen momento. Casi todo se asimila mejor con dibujos, dinámicos y divertidos, y textos breves en un tebeo. Eso parecen pensar Luis Majarena, guionista y documentalista, y Moratha, dibujante, ambos darocenses. Majarena ha pasado de escribir artículos sesudos de divulgación histórica a realizar guiones de novela gráfica. Moratha, que ha creado personajes como el Porrero medieval, que ha hecho trabajos sobre Goya o Van Gogh o el tebeo ‘El Compromiso de Caspe’, «lleva más de veinte años dibujado mañana, tarde y noche», como le gusta decir. Ahora se han vuelto a reunir, no solo en las tertulias de su villa medieval, sino alrededor de un proyecto: ‘Mina romana. Cueva del Hierro’, que propone un viaje al corazón de esa gruta que está ubicada en el pequeño pueblo conquense de apenas 50 habitantes.

El cómic tiene algo de viaje en el tiempo y es un homenaje, lleno de guiños de humor y picardía, a los guías turísticos. El de aquí, Martín, posee un don: sabe fabular, enriquece sus historias con una atmósfera de cuento y cierra sus ficciones con un desenlace inesperado o sencillamente con una pregunta. Así, los turistas o viajeros, que pueden llevar un perro llamado Tigretón o estar inmersos en una relación de noviazgo o coqueteo amoroso, se quedan un tanto perplejos. Ese es el ardid que usa el guía turístico de este cómic, que les presenta a los espeleólogos, les muestra las estalactitas, mientras desgrana múltiples historias en el interior de una gruta de más de 200 metros, por la que han pasado 200.000 personas en los últimos años.

El dibujante y humorista Moratha señala: «La idea salió del alcalde del pueblo que también es uno de los promotores que hicieron de esa mina un lugar turístico. Estuvo en Soria y compró un cómic anterior nuestro: el de ‘Thurrakos’. Le gustó, le pareció que este método era una buena manera de promover la mina y nos encargó nuestro tebeo». ‘Thurrakos’  (Cornoque, 2012) era una historia de celtíberos que firmaron Morata y Majarena tras visitar Mara y Numancia y trabajar a lo largo de seis meses. El investigador Alex Hernaiz dice, a modo de prólogo, que la idea les rondaba por la cabeza desde que en el año 2000 «visitamos el Museo de la Minería de la Unión y allí nos hicimos como un ejemplar de un pequeño tebeo de cuatro páginas que resumía por orden cronológico la historia del pueblo y sus minas». Moratha ha hecho muchas más páginas que cuatro con su chispeante sentido del humor y su buen gusto por el color. Una pareja de turistas, más seria, exclama poco antes de entrar en la cueva: «Ahí tengo apuntadas más de mil preguntas para hacerle al guía».

El historiador y guionista Luis Majarena señala: «El guion lo hicimos después de visitar la Cueva del Hierro, en la que el guía explica las características generales. Esa explotación tiene una continuidad en el tiempo y nos planteamos imaginar los personajes que a lo largo de las distintas épocas pasaron por allí». Cuenta Majarena que los niños y los adultos del tebeo son inventados, pero los personajes y los sucesos históricos son reales. Agrega: «En todas las épocas hemos intentado reflejar la sociedad en la que se vivía, así que históricamente todos los sucesos están documentados –dice-. Pongo algunos ejemplos: el yerno del novelista Miguel de Cervantes tuvo una ferrería, el marqués de Urquijo obtuvo la explotación de los Altos Hornos de Beteta... Dicho eso, evidentemente las aventuras que pasan son noveladas y todo ello con un hilo conductor: ese pico que pasa generación tras generación». Y que aparece y reaparece en las distintas historias del tebeo.

Los autores, en páginas muy narrativas y con muchas viñetas, abordan la vida de los celtíberos y romanos, en términos de esclavitud y producción; la Edad Media, donde se cruza una historia de amor con el arte de fabricar espadas y con una batalla a punto de comenzar; la caída de la nobleza en la edad moderna, donde se incorpora una visita a la ferrería de Santa Cristina; hay alusiones al fuero de Cuenca, a los vagones, a la electrificación... «Todo eso está documentado y reflejado en el cómic. Tuvimos cuidado de los más pequeños detalles. He aquí un caso. Unos niños se van a bañar a la balsa de la ferrería porque tienen fiesta. No se podrían ir a bañar si las fiestas fueran en invierno, evidentemente», dice Majarena.

El libro ofrece muchos datos útiles: «Los mineros dejaban las rocas de cuarzo y caliza como pilastras naturales», apuntan los autores. Concluye Mejarana: «Por lo que respecta a los visitantes y los guías, cogimos arquetipos y los hemos ido actualizando. Durante años enseñé Daroca a bastantes grupos y gentes y me he inspirado en mi propia experiencia».

Cuando acaba la visita, una joven atractiva y moderna resume: «¡Qué hermosa ha sido la visita!».

el anecdotario

La ferrería. Era una antigua instalación siderúrgica o un pequeño horno donde se transformaba el mineral de hierro en metal. Su existencia se remonta a la prehistoria, como se dice en el cómic; la ferrería muere con los altos hornos a principios del siglo XX. En Aragón hubo siderurgias de monte e hidráulicas en Sierra Menera y Ojos Negros, en el Moncayo, en Albarracín, en Bielsa, por citar algunas localidades. Los autores explican, en cada secuencia histórica, el vínculo de la mina con la vida: «Este es el otro que chupa del hierro», dice un personaje en los tiempos de los romanos, poco antes de que se produzca un crimen. «Fui a por agua como cada mañana y me encontré al encargado muerto. Tenía clavado este pico», revela otro.

 

 

18/08/2014 20:06 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

ANA JUAN: DIÁLOGO DE ARTE Y VIDA

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ANA JUAN. Ilustradora. Nacida en Valencia en 1961, obtuvo el Premio Nacional de Ilustración. El pasado firmaba en Antígona 'Amantes’ (Contempla /Edelvives) y ‘Otra vuelta de tuerca’ (Galaxia Gutenberg), entre otros títulos. [El retrato de arriba es de Vicente Almazán.] 

 

“Cada historia de amor es única

e irrepetible como la creación”

 

-¿Qué se siente más, pintora o ilustradora?

 Soy ilustradora, podríamos decir que pinto cuando ilustro e ilustro cuando pinto.


-¿Cómo le ha marcado el expresionismo y en particular la obra de Marc Chagall?

Todo aquello que he amado y amo me ha marcado en un momento u otro de vida y lo llevo cargado en la mochila de la inspiración. De alguna forma u otra aparece en mi trabajo de forma consciente u inconscientemente. Chagall puede emocionarme como Brueghel, los Prerrafaelitas o las pinturas de Pompeya... No es más referente que muchos otros.

-¿Cómo se logra un estilo propio, reconocible, cómo lo ha hecho usted?

Teniendo sinceridad con uno mismo, con la honestidad de aceptar lo que uno es y como quiere ver el mundo.

-Uno de sus libros que tiene algo de hito es ‘Frida’. ¿Qué supuso para usted?

Frida fue mi primer álbum ilustrado, algo inesperado y que supuso el abrir las puertas hacia la ilustración infantil. No fue fácil, tuve que dar un largo rodeo hasta que encontré la clave que relacionase mi trabajo con el mundo infantil-juvenil pero el proceso fue gratificante y aprendí mucho durante la realización de este álbum.



-Vayamos con ‘Amantes’, que acaba de rescatar Edelvives. ¿Cómo nació, que buscaba?

En 1993 mientras vivía en París, recibí del editor japonés, de la editorial Kodansha, en Tokyo, la propuesta de realizar un libro que contuviese once historias de amor, narradas con solo ocho imágenes. El proceso fue largo, lleno de altibajos y duró hasta 1997. En ese momento la editorial Kodansha decidió no editarlo. Años después, Amantes se editó por primera vez en España con 1000Editions y se agotó la edición. Luego Logos lo reeditó en Italia. Mi vida y mis libros suelen transcurrir por caminos inusuales...


-¿Cómo veía el amor entonces, cómo lo ve ahora?
Mi forma de ver el amor sigue igual y, aunque más realista, sigo siendo la misma soñadora romántica de siempre. En el amor hay que arriesgarse por lo que en cada historia hay que lanzarse sin red. Es una maravillosa aventura de donde no se sale indemne, un camino difícil pero enriquecedor.

-¿Es ‘Amantes’ un libro especial, abierto, sobre la libertad de amar?

El amor no se puede medir por su duración si no por su intensidad, puede durar cinco minutos o cincuenta años, lo importante es como se viva y el recuerdo que deja. Cada historia de amor es única e irrepetible como toda creación artística.

-¿Qué le atrajo de ‘Otra vuelta de tuerca’ (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores) de Henry James?

Esta pieza se conoce como una de las mejores historias de fantasmas y  las historias espectrales siempre están asociadas a la oscuridad y la noche, pero creo que esta historia se desarrolla entre las brumas, las nieblas que invaden la imaginación y nos hacen ver a nuestros propios espectros. De hecho las ilustraciones no son, como sería de suponer, en claroscuros, hay color, colores que se asocian a la campiña inglesa y sus nieblas donde todo es posible.


¿Se había acercado antes a un texto tan inquietante como ese, de terror claramente?

Sí, en varias ocasiones como en Deméter basado en un pasaje de ‘Drácula’ de Bram Stoker o en ‘Carmilla’ de Le Fanu, la que se supone es la primera historia de vampiros. Aquí el miedo es “gótico”, lleno de oscuridades, de claroscuros. En el libro de James es un miedo psicológico, hay color y no oscuridad. No se pueden abrir puertas, hay que mirar a través de las cerraduras. Nos preguntamos sobre el misterio que se esconderá detrás.


¿Le obsesiona la belleza, el libro objeto, el libro como algo único?

Un libro bien editado es una experiencia sensorial para los ojos que admiran las imágenes, la tipografía la caja incluso el cuerpo de letra. Para el tacto, un papel que nos produzca sensaciones en las yemas de nuestros dedos al pasar las páginas o pasar la mano por la cubierta. El olfato nos llega el olor del papel y la tinta...


¿Qué autores sigue, en qué se inspira?
Me inspira todo lo que me rodea y, como confesó Henry James, ‘Otro vuelta de tuerca’ fue inspirado por el dinero un gran estimulador de la creación. Vivimos de nuestro trabajo, no hay que olvidarlo.

 

 

ENTRADILLA

Ana Juan es una ilustradora de culto. Posee una amplia bibliografía y es tan conocida fuera de España como aquí. A modo de autorretrato de artista, resume sus claves de trabajo.

 

Un trabajo solitario de introspección

 

Poética. “Siempre intento que tanto texto como imágenes vayan de la mano complementándose y engrandeciéndose mutuamente”, dice.

La técnica. “La técnica que suelo utilizar es sencilla y sin secretos, colores acrílicos sobre papel o carbón también sobre papel para las imágenes en blanco y negro. Cada técnica se adapta a lo que quieras decir. Hay libros que necesitan un trabajo en color otros a los que el blanco y negro les da el tono justo”.

 

El álbum ilustrado. “A un álbum ilustrado le pido una calidad de impresión inmejorable, una edición que cuide todos y cada unos de los detalles y además que vaya en concordancia con la obra. Además, no debemos de olvidar que, sin una promoción y difusión por parte de la editorial, todo el esfuerzo del ilustrador se queda en nada al no ser difundido su trabajo”.

 

Arte digital y libro ilustrado. “En este mundo digital el libro ilustrado tiene poca cabida. Esto hace que el editor apueste por un libro cuidado hasta el último detalle donde lo sensorial sea la gran ventaja frente al libro digital. Este es el verdadero reino del libro ilustrado”.


Autorretrato. “El trabajo de un ilustrador es solitario en su mayor medida, un trabajo de introspección. No creo ser misteriosa, ni pretendo serlo. Siempre se me pregunta por qué no me prodigo más en eventos relacionados con la ilustración, pero si no doy conferencias, máster-class o talleres, no es por timidez, es porque no me considero capacitada para ello”.

 

*La primera foto es de

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*La segunda la tomo de aquí

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*La tercera foto la tomo de aquí

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DAVID VELA FIRMA HOY EN LA FERIA

Ilustración de David Vela

Ilustración de David Vela

Ilustración de David Vela

Ilustración de David Vela

Ilustración de David Vela

Ilustración de David Vela

Portada de 'Ninfas y calaveras' en gallego

Portada de 'Ninfas y calaveras' en gallego

 

 

ENTREVISTA CON EL ILUSTRADOR DAVID VELA

 

-¿Cómo nace su pasión por Gómez de la Serna? 
-De Ramón me gustó desde muy joven 'El incongruente' y la incongruencia como actitud vital. Y después me interesaron mucho sus ensayos 'Lo cursi', 'Gravedad e importancia del Humorismo' o los incluidos en Ismos. El gusto por las greguerías y los caprichos ramonianos fue bastante posterior, a partir del ejercicio de interpretarlos a través del dibujo. Buscando ilustraciones de Salvador Bartolozzi, a quien le he dedicado mi tesis doctoral, en las revistas de época, me topé con una serie de artículos de la segunda mitad de los años veinte con una estética que sorprendía por su modernidad. Estaban firmados por distintos dibujantes como Bon, Climent, Almada Negreiros o Beberide; pero en todos los casos ilustraban textos de Ramón. Desde esos días, hace ya veinte años, me quedó el interés por aquellos artistas así como por otros que pasaron por Pombo, pero también el propósito envidioso de ilustrar yo mismo a Ramón.

-¿Cómo define su obra, qué es lo que le llama la atención?
-Modernidad y humorismo son tal vez las cualidades más llamativas de Gómez de la Serna y las que le convierten en un autor de plena actualidad. Pero como ilustrador me atrae la inmensa capacidad de Ramón, casi infinita, de crear imágenes poéticas. Se tiende a banalizar la greguería y a subrayar los aspectos más irrelevantes del autor; sin embargo, como afirmaba Umbral, el 27 nace primero de Juan Ramón, pero también en gran medida de la metaforización audaz de Gómez de la Serna.

-Le ha dedicado al menos dos exposiciones...
-En realidad son tres exposiciones y en los tres casos son proyectos de iniciativa personal previos al libro. Comencé con una selección de greguerías dedicadas a los animales como un primer ensayo a la hora afrontar gráficamente el género; primer ensayo con aciertos y algunos errores que se pudo ver hace diez años en el Café la Esfera. Después, un editor madrileño, José Rodríguez, de ACVF, se interesó por la colección y lo publicó en 2007 como Bestiario de Greguerías.

-¿Y luego?
-El segundo proyecto se basa en uno de mis libros preferidos de Ramón, el ensayo 'Los muertos y las muertas', que inexplicablemente todavía no tiene edición moderna. La colección completa de originales fue adquirida por el Programa de Humor Gráfico de la Fundación General Universidad de Alcalá y se puede ver como exposición itinerante. Finalmente preparé una exposición sobre lo femenino en Ramón, aunque en esta ocasión con la compañía del excelente pintor y escultor Ángel Laín. Ambos presentamos las ‘Ninfas y sirenas’ ramonianas en la librería La Pantera Rossa de Zaragoza hace un par de años. Y de estas dos últimas exposiciones y algunos dibujos inéditos más surge el presente libro de El Patito Editorial, ‘Ninfas y calaveras’, como homenaje al autor en el cincuentenario de su muerte.

-¿Qué importancia ocupa el humor y la sátira en su propia obra?
-Siento el humor como una actitud muy cómoda de distanciamiento, de relativización, de descreimiento frente a lo establecido -a derecha e izquierda- más que de comicidad. Por eso muchos de mis trabajos de humor gráfico no suelen ser inmediatamente graciosos, sino más bien reflexivos. Eso genera detractores, pero también un estilo de humor muy exportable que me va generando año a año premios en los certámenes internacionales. En abril conseguí el premio del Ministerio de Cultura de Bulgaria, en el certamen de Gabrovo, uno de los de mayor tradición de la Europa del Este.

-Creo que también hay una dimensión onírica, fantástica, próxima al realismo mágico, ¿no?
-Yo soy un lector perezoso y por eso mi género preferido es el cuento fantástico, desde Hoffmann a Nodier, Machen, Lovecraft, Quiroga, Hodgson, etc. Así que el realismo me conmueve poco. Me interesa por eso explorar la obra de algunos dibujantes que se movían en ese ámbito de lo fantástico, como los simbolistas europeos o en España Romero Calvet o su coetáneo el excelente ilustrador gallego Max Ramos.

-¿Cómo quiere que sean sus dibujos: narrativos, sugerentes, transgresores, inquietantes?
-En el caso de ‘Ninfas y calaveras’ sería magnífico que se le pudieran aplicar todos los adjetivos que indicas. Pero también el de “teatrales”. No comparto la idea de que la ilustración no pueda ser redundante con el texto y en ocasiones formularse como un subrayado o una escenificación. En realidad no creo que haya reglas cerradas para la ilustración, más allá del trabajo bien hecho y el respeto al texto y al autor. En ‘Ninfas y calaveras’ muchos de los dibujos están concebidos como una puesta en escena, como una teatralización de las greguerías o de los textos del ensayo ‘Los muertos y las muertas’.

-¿Qué le debe a Salvador Bartolozzi? Dice el profesor Jesús Rubio que es uno de los grandes especialistas sobre él...
-Jesús Rubio, que amablemente prologa ‘Ninfas y calaveras’, fue el director de mi tesis sobre Bartolozzi y siempre ha apoyado aquella investigación que se presentó en 1996. Se publicó después en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y durante algún tiempo tuvo nula difusión. Pero es cierto que últimamente se ha convertido en uno de los trabajos de referencia sobre el artista, al menos para especialistas como Juan Manuel Bonet o Felipe Hernández Cava; y recientemente me envió un correo muy alentador Antonio Martín. Queda mucho por hacer, ya que el campo de acción de Bartolozzi era amplísimo incluyendo ilustración gráfica, muñequería humorística, historieta y literatura infantil, títeres, teatro para niños y escenografía.

-¿Quiénes serían sus referentes?
-Yo soy rata de hemeroteca digital y ahora mismo es fácil descubrir cada día dibujantes fantásticos. En este momento me estoy recorriendo la versión digital de la revista ‘Simplicissimus’ donde hay nombres extraordinarios como Kubin u Olaf Gulbransson. En las hemerotecas españolas puede verse toda la generación excelente de La Esfera, con artistas como el propio Bartolozzi o sus coetáneos, Max Ramos, Ribas, Zamora, Ochoa, etc., o humoristas de la talla de K-Hito, Bagaría, Sirio o Mihura. De los más modernos admiro mucho a nombres como Ceesepe o Ana Juan; y de última hora me quedo con dos monstruos como nuestro Oscar Sanmartín y Jack Mircala.

-¿Qué técnica utiliza?
-Soy muy fiel a la témpera y el pincel. El ordenador solo para el retoque último.

-¿Por qué se ha publicado en gallego y en castellano?
-El Patito Editorial es una editorial gallega, especializada en cómic y libro ilustrado, con sede en Santiago de Compostela. Sus responsables, Gemma Sesar y el dibujante Fausto Isorna, publican parte de su producción en lengua gallega. Así que quisieron publicar una versión del libro en gallego, con distinta cubierta y traducción de Isabel Soto. A mí esta versión titulada ‘Ninfas e caveiras’ me encanta, y recomiendo para el lector de cualquier parte esta inédita manera de leer a Ramón.

09/06/2013 09:59 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

IGNACIO OCHOA PUBLICA 'EL BATISCAFO'

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Me ha llegado el nuevo libro de Ignacio Ochoa, ‘El batiscafo’ (Proteus), que cuenta la historia del joven Nemo que vive  bajo el fondo del mar y que tiene miedo en salir a tierra. Un día mira por su periscopio y ve un mundo distinto, en movimiento, sugerente, un mundo que le ofrece la visión de una joven, Cristina, que ama las cajas de música. Un día se conocerán... Ignacio Ochoa hace los dibujos y el texto y rinde un homenaje a Julio Verne, a su libro ‘20.000 leguas de viaje submarino’, a la imaginación, al amor y a la amistad, y aborda, desde la poesía, la superación de la agorafobia. El libro está ilustrado con la fuerza, la sutileza y el expresionismo de Ignacio Ochoa, que trabaja con Míchel Supén en la serie de ‘Gigantes y cabezudos’ para Delsan. El libro es realmente sugerente: capta de inmediato el interés del lector.

28/05/2013 11:17 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

GUIRAO, MALO Y MATEOS EN NALVAY

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DAVID GUIRAO Y OTROS: NUEVO LIBRO EN NALVAY

Me escribe uno de los espléndidos ilustradores con que cuenta Aragón, David Guirao. Anuncia la publicación en Nalvay del cuento ilustrado ‘El príncipe que cruzó allende los mares’. Dice: “Se trata de una obra escrita por Roberto Malo y Francisco Javier Mateos, autores de los magníficos ‘Tanga y el leopardo’ y ‘La madre del héroe’.He tenido la suerte de poder ilustrar este divertido y loco cuento de reyes, princesas y príncipes”. He aquí una ilustración a todo color, la primera en los tres años de existencia de Nalvay, donde David había publicado otro libro realmente sugerente: ‘Oriana’, con texto de Nacho Escuín Borao.

24/09/2012 10:16 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

CLARA USÓN POR GRAÑENA

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Luis Grañena es un ilustrador, caricaturista y pintor muy especial. Un poeta del trazo, del color y del daguerrotipo. Así retrata hoy, en la contraportada de ‘Artes & Letras’, a la escritora Clara Usón, una novelista barcelonesa de origen aragonés. Clara ha publicado un libro magnífico, ‘La hija del Este’, un relato sobre la revelación, la relación padre e hija, los demonios de los Balcanes, los demonios de la política y la violencia, la convivencia imposible y los mitos, entre ellos el nacionalismo. El libro lo reseña Eva Cosculluela.

28/06/2012 08:55 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

GRAÑENA EN EL M. JUAN CABRÉ

LUIS GRAÑENA. CARICATURAS

 

 

Museo Juan Cabré. Calaceite (Teruel) del 19 de mayo al 22 de julio de 2012. Inauguración: 19 de mayo a las 20,00 h.

 

La exposición se compone de unas 30 caricaturas realizadas por Luis Grañena a personajes pertenecientes a diferentes ámbitos culturales, políticos o de la actualidad como: Goya, Buñuel, E. Punset, Zapatero, Vargas Llosa o Alaska, entre otras. Todas ellas han sido publicadas en diferentes medios de comunicación escritos, ahora, en esta muestra, se podrán admirar y apreciar como lo que son, obras de arte elaboradas con gran pericia y maestría.

 

Escribe Pedro Zapater sobre el trabajo de Luis Grañena en el catálogo de la exposición: “..Resulta imposible escribir las palabras precisas para describir sus creaciones, algo que sí consigue este autor en su obra. Grañena refleja a sus personajes con certeza, encuentra el trazo preciso, sin ambages, nada se crea al azar en sus caricaturas. Son líneas, colores, texturas, tramas, pequeños rasgos que componen un estilo inconfundible.

El proceso de creación de Luis Grañena es rápido: sus demonios se liberan en cada trazo sin perder por ello el más mínimo detalle. Como un escultor, cincela, convierte las líneas en gestos que evocan y construyen cada uno de sus personajes..”

 

Luis Grañena (Zaragoza, 1968) está considerado como uno de los mejores ilustradores de la prensa escrita y del sector editorial, tanto a nivel nacional como internacional. Junto al también dibujante, Alberto Aragón, montaron su taller hace más de dos años Local Estudio en Zaragoza, actualmente reside en Valderrobres (Teruel), desde donde elabora sus trabajos para diarios y revistas nacionales y de todo el mundo.

 

Inicia su andadura profesional y artística en la revista El Pollo Urbano, más tarde se incorporará al diario Heraldo de Aragón trabajando en su departamento de diseño y colaborando en los suplementos Artes y Letras, Muévete y Hoy Domingo.

Además de en el Heraldo de Aragón, La Vanguardia o Tiempo en España, colabora habitualmente en publicaciones europeas e internacionales como: The New Yorker y Vanity Fair (EE.UU.); Libération (Francia); Sabado y Expresso (Portugal); Financial Times y The Independent (Reino Unido); La Tercera (Chile); Berliner Morgenpost (Alemania), entre otras.

Ha sido premiado en varias ocasiones por la Society of News Desing (SND), organización internacional de profesionales del periodismo y responsables de los galardones de diseño periodístico más importantes del mundo.

En el ámbito editorial ha ilustrado libros como Mercado Central de José Antonio Labordeta o Mujeres del reino  de Alfonso Ussía y portadas de libro como El testamento de amor de Patricio Julve de Antón Castro o ¡Viva Félix Romeo! de varios autores.

 

14/05/2012 11:24 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

PREMIOS PARA CARLOS GRASSA TORO E ISIDRO FERRER

[Recibo esta carta de la editora de A buen paso y escritora Arianna Squilonni: “Te escribo para informarte de que el Banco del Libro de Venezuela jueves 26 de abril reveló los ganadores del concurso Los Mejores del Banco del Libro 2012. En la categoría de las mejores obras originales para jóvenes ha sido elegida la obra escrita por Grassa Toro: ‘Fábulas morales de una vez para siempre para el aprendizaje virtuoso en la feliz juventud’. Se trata de uno de los reconocimientos más importantes en el mundo de la literatura infantil y juvenil para una obra publicada en español".

Leo también esta nota referida a 'Sueños de Helena' de Isidro Ferrer y Eduardo Galeano: "El renglón de originales en la literatura juvenil sólo tuvo tres reconocimientos: Fábulas morales de una vez para siempre para el aprendizaje virtuoso en la feliz juventud (de Grassa Toro; publicado en España), La muda (de Francisco Montaña Ibáñez; publicado en Colombia) y Los sueños de Helena (de Eduardo Galeano; publicado en España). Los otros dos cupos quedaron desiertos. Igual ocurrió entre las traducciones".




En el siguiente link podrá encontrar mayores informaciones:

http://www.facebook.com/bdellibro?ref=ts
http://www.eluniversal.com/arte-y-entretenimiento/120427/el-banco-del-libro-premio-a-los-mejores]

 

DANIEL FERMÍN / El Universal

La literatura infantil también tiene sus galardones en el país. El Banco del Libro, una institución que desde 1960 promociona la lectura entre los más pequeños, inauguró anoche la exposición Los mejores libros para niños y jóvenes 2012, que ya llegó a su edición 32.

La muestra, que tuvo 124 obras postuladas de distintos países de hispanoamérica, abrió con el veredicto que reconoció a 27 libros en diferentes categorías. Infantiles, juveniles, originales, traducciones, clásicos. Un conjunto que refleja la calidad de la literatura infantil en la región (y en el mundo editorial).

El jurado premió a dos venezolanos. El libro ABCirco (escrito e ilustrado por Gerald Espinoza, publicado por Camelia Ediciones) fue galardonado en el renglón de originales infantiles. Ahí también quedó Un abuelo, sí (escrito por Nelson Ramos Castro, ilustrado por Ramón París, publicado por Ediciones Ekaré). Dos obras nacionales en una lista de cinco, que completan La bella Griselda (México) Bola de agua (Colombia) y El hermano secreto de Caperucita Erre (España).

El resultado satisfizo a Maité Dautant, gerente de Investigación, Documentación y Estudios de la institución que tiene su sede en Altamira. Indica que, en Venezuela, la literatura dedicada a niños y jóvenes tiene su espacio. "Queda claro que hay un porcentaje interesante del libro venezolano. Que tiene una posición importante, que demuestra que la editoriales venezolanas hacen libros de calidad, a pesar de que haya dificultades con materiales", explicó la licenciada en Letras.

El renglón de originales en la literatura juvenil sólo tuvo tres reconocimientos: Fábulas morales de una vez para siempre para el aprendizaje virtuoso en la feliz juventud (de Grassa Toro; publicado en España), La muda (de Francisco Montaña Ibáñez; publicado en Colombia) y Los sueños de Helena (de Eduardo Galeano; publicado en España). Los otros dos cupos quedaron desiertos. Igual ocurrió entre las traducciones.

Los bibliotecarios, además, eligieron los suyos. La categoría Los tres imprescindibles de la biblioteca incluyó Santiago (de Federico García Lorca, editado por El Zorro Rojo), En casa de los abuelos (de Arianna Squillon, editado por Ekaré) y Un abuelo, sí. "El jurado fue interdisciplinario: profesores, libreros, ilustradores, personas de distintos lugares del mundo del libro que ofrecieron varias visiones", agregó Dautant.

Viajes interiores

La edición 2012 de Los mejores libros para niños y jóvenes también ofreció una temática diferente. Años atrás, por ejemplo, predominaba el realismo social. Ahora lo hicieron las obras que ofrecen una experiencia de lo íntimo. "Hubo muchos libros inclinados a lo reflexivo, una indagación hacia el interior. Y eso es positivo: al ser humano le gusta interiorizar sus emociones, mientras más temprano se le ponga el tema al lector, agudizará su sensibilidad. Se verá a sí mismo, comprenderá al otro a través del libro", dijo Dautant, que es autora de libros infantiles.

La exposición también incluye cómics, poesía, relatos realistas. "Hubo una cantidad grande de libros álbum, de libros complejos en su estructura, tanto en texto como en imagen. Aquí se evalúa el trabajo de ilustración, el producto editorial en su conjunto. Desde el punto de vista de la imagen, del diseño, de la estética, de la historia, que todo esté perfectamente acabado. Nosotros vemos el libro como objeto. Y aquí hay algunos extraordinarios", concluyó Dautant, que informó que la exposición estará abierta al público hasta el 30 de junio. Los más pequeños lo agradecen. Los adultos también.

dfermin@eluniversal.com

 

03/05/2012 18:54 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

ÓPERA PRIMA DE ILUSTRACIÓN

Ópera Prima es la versión española del concurso para ilustradores noveles Premier Livre. La revista francesa Hors Cadre[s] viene convocándolo desde su primer número en el año 2007. Su objetivo es apoyar desde la revista el valor de los artistas por descubrir. Cada convocatoria propone un tema distinto en consonancia con el tema del número al que corresponde. En el último número de la revista (nº 10) se edita el trabajo de Chloé Perarnau ¿Cuánto tiempo?, última ganadora del concurso. Las imágenes que acompañan pertenecen a esta obra.

Ópera Prima y Premier Livre se ponen de acuerdo para convocar esta vez un concurso franco-español. La fórmula no cambia: la obra ganadora se editará en el próximo número de la revista (nº 11). Los lectores de ambos idiomas podrán recortar las tres últimas hojas de la revista plegándolas dos veces, para formar un mini-libro de veinticuatro páginas. En este minilibro aparecerá también una presentación del ilustrador con su contacto. La revista semestral distribuirá dos mil ejemplares de la versión francesa y mil de la española.

 

El tema del 11º concurso será Historia sin palabras.

Detalles técnicos: 

- 24 páginas (12 dobles páginas), incluida la portada, formato 10 × 15 cm. (doble página 20 x 15 cm.)

 

- Los proyectos deben ser inéditos y los autores no pueden haber publicado nunca ninguna obra.

 

- El jurado franco-español seleccionará al ganador en función de la originalidad del proyecto y de su dominio de la narración gráfica.

 

- El premio de 200 euros implica la cesión de los derechos de autor para la mencionada edición de 3.000 ejemplares.

 

- Los trabajos se enviarán para su evaluación en formato de doble página (20 x 15 cm.) en baja definición, archivo jpg a 72 ppi.

 

- El trabajo seleccionado como ganador se enviará posteriormente en alta definición: archivo tiff a 300 ppi.

 

Los ilustradores residentes en España que deseen enviar sus trabajos a Ópera Prima deberán hacerlo antes del 11 junio 2012 a la dirección fuerademargen@pantalia.es

 

Los trabajos se enviarán en formato digital de doble página. Para entender bien lo que se pretende, nada mejor que hacerse con una de nuestras revistas, recortar las tres últimas páginas y montarlas como se indica. 

 

 

 

*La información ha sido remitida por Pantalia. Las ilustraciones son de Chloe Perarnau.

17/04/2012 00:42 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

MINGOTE, UN CHICO DE TERUEL

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[El domingo, en el suplemento de ‘Hoy domingo’ de Heraldo de Aragón, que coordina Picos Laguna, Luis Alegre publicó este espléndido artículo sobre Antonio Mingote, a quien conoció en 2008 para una entrevista en ‘El reservado’. Cuelgo aquí el texto, lleno de calidez, de cercanía, de secretos y con una sorpresa final llena de humanidad. La ilustración es de Luis Grañena, a quien vi este fin de semana en Valderrobres con el librero Octavi Serret.]

 

 

Antonio Mingote, marqués de Daroca, fue un genio del humor suave. Hasta los 25 años vivió en Aragón y sentía un profundo amor por esta tierra.

 

ANTONIO MINGOTE, UN CHICO DE TERUEL

Por Luis ALEGRE. Heraldo de Aragón.

 

Antonio Mingote ha muerto a los 93 años. Yo le conocí cuando tenía 90. Nunca tardé tanto en conocer a alguien que admirara tanto.

 

Pertenezco a una de las muchas generaciones de españoles que han crecido con Mingote alrededor. Tal vez lo primero que vi de él, muy de niño, fueron los decorados de “Historias para no dormir”, la serie de Chicho Ibáñez Serrador en la tele de finales de los 60. Mingote tenía entonces menos de 50 años y ya formaba parte del paisaje.

 

Antonio Mingote había llegado a Madrid a mediados de los 40 como teniente del Ejército. Hacía tiempo que había descubierto que la vida militar no era lo que le iba a hacer feliz. Sus mayores pasiones eran el dibujo y el humor y desde los años 50 pudo ganarse muy bien la vida con ellas. Su gracia fue convertir en una obra de arte su mirada aparentemente naif sobre la realidad. Uno de sus grandes amigos de la época era el escritor zaragozano Carlos Clarimón. Los dos pasaban muchas horas en el Café Varela. Allí Clarimón le presentó al entonces poeta Rafael Azcona. El flechazo entre Antonio y Rafael fue inmediato. Durante muchos años fueron inseparables. Antonio llevó a Rafael a “La Codorniz”, la mítica revista de humor de la época, y Rafael comenzó a ser alguien. Rafael evocaba siempre a Mingote con enorme afecto. Era una de sus obsesiones más agradables. Era muy rara la tarde con Rafael en la que Mingote no saliera en la conversación.

 

A mí me daba mucha rabia no conocer a Mingote y decidí hacer algo al respecto. Hace tres años le escribí un email a Isabel Vigiola, su amor, su mujer, su mano derecha y su mano izquierda. Mi intención era entrevistar a Antonio para Aragón TV. En mi carta subrayé tres cosas: mi amistad con Azcona, el que yo fuera de Lechago, Teruel, y el que la entrevista estuviera destinada a la tele aragonesa. Antonio había nacido en Sitges pero se sentía muy aragonés. No era para menos. Hasta los 25 años vivió en Aragón: en Daroca - el pueblo de su padre músico y de su íntimo Ildefonso Manuel Gil - en Calatayud, en Teruel y en Zaragoza. Yo sabía que lo de Aragón le iba a llegar al alma. Isabel tardó muy poco en responderme: aunque Antonio, con 90 años, dosificaba mucho su tiempo y sus energías y apenas concedía entrevistas, en este caso la aceptaba. La razón principal estaba clara: yo, como él, era un chico de Teruel. Y a un chico de Teruel no le podía decir que no.

 

En la entrevista Antonio estuvo delicioso. Me habló de sus padres, de Daroca y Calatayud -los lugares donde estaban sus primeros recuerdos- y, sobre todo, de Teruel, una ciudad a la que llegó con ocho años y que le marcó de arriba abajo. En 1932 envió un dibujo del conejo “Roenueces” al suplemento Gente Menuda de la revista Blanco y Negro y se llevó la alegría del siglo cuando lo vio publicado. En la parte inferior del dibujo firmo así: “Angel A. Mingote. Trece años. Teruel”. En Teruel le pasaron algunas otras cosas decisivas. Allí tuvo su primera novia, o lo más parecido a una novia, y me llegó a decir que creía haber sido el primero de Teruel en atreverse a coger a su novia del brazo por la calle. Y, allí, con 17 años, sufrió el estallido de la Guerra Civil, una experiencia atroz para un chaval que se había pasado la adolescencia devorando la poesía de la generación del 27. Pero todos sus abuelos eran carlistas y él se alistó en la guerra como requeté. “Qué iba a hacer”, me dijo. Antonio nunca olvidó una escena espantosa. Mientras le estaban cortando el pelo en una peluquería de la Plaza el Torico vio cómo unos pistoleros falangistas tiroteaban a un grupo de republicanos. “Luego me di cuenta que en el otro bando las cosas eran iguales. Perdí toda esperanza”. También rememoró en la entrevista cómo hacia el final de la guerra caminó en la noche, bajo la lluvia, durante 40 kilómetros, para llegar desde Barcelona a Sitges, donde estaba su madre, a la que no veía desde hacía tres años. Al llegar a Sitges se enteró de que esa misma mañana su abuelo Esteban había muerto y luego pudo abrazarse con su madre, emocionada y rota. Al acabar la guerra vino a Zaragoza y se matriculó en Filosofía y Letras. Se recordaba como un mal estudiante al que le gustaba mucho ir al Plata: “Después de lo de la guerra, para estudiar estaba yo”.

 

En el verano de 2010 volví a llamar a casa de Antonio Mingote. Su mensaje de voz en el contestador automático era muy suyo: “Si tiene usted algo que decir, que no me extrañaría, hágalo después del pitido”. Mingote era el rey de la ironía suave. Mi intención era ésta: encargarle un cuadro que un grupo de amigos queríamos que fuera nuestro regalo de boda para Javier Bardem y Penélope Cruz. A Antonio le entusiasmó el encargo y pintó un cuadro magnífico alusivo a la pareja. Su gran amiga Pilar Bardem llegó a verse con él para contarle detalles que le pudieran servir de inspiración. Un sábado de septiembre fui a su casa a recoger el cuadro. Isabel me había anticipado el precio que Antonio solía cobrar por este tipo de trabajos y entre bastantes amigos logramos reunir la cantidad pactada. Pero Antonio se negó a cobrarnos un solo euro. Dijo que ese iba a ser su regalo de boda a una pareja que él admiraba profundamente. Pero él nunca presumió de ello y se empeñó en que no lo fuéramos contando por ahí. Ahora creo que es un estupendo momento para traicionarle: ese gesto retrata con mucha precisión su extrema elegancia. Discúlpame Antonio, pero lo tenía que contar. Ya sé que tú dirías que lo hago porque ya no me puedes regañar.

GAMÓN: ARTE, MÚSICA Y KLIMT

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Alberto Gamón mezcla la música

con Klimt y los cinco sentidos

 

El ilustrador publica su álbum más ambicioso, ‘Cinco músicos en el quinto pino’, para celebrar el primer lustro del sello aragonés APILA. La presentación será el viernes 13, en la Escuela de Artes.

 

 

Alberto Gamón (Alcañiz, 1974) es uno de los grandes ilustradores aragoneses de los últimos años: figura en la exposición colectiva ‘Iluminar la palabra. Ilustradores aragoneses en el siglo XXI’, que coordina Carlos Grassa Toro, y ha pintado, con peces, uno de los proyectos ‘Esto no es un solar’. Uno de sus últimos libros se publicó en México, ‘Seis leones’, con texto de Daniel Nesquens, y ahora acaba de llegar a las librerías su trabajo más ambicioso: ‘Cinco músicos en el quinto pino’ (APILA), donde combina sus ilustraciones y un texto propio. Un álbum que sale en vísperas del Día Internacional de la Literatura Infantil y Juvenil.

Dice el artista: “Cuando los editores de APILA me hicieron la propuesta de hacer ambas cosas, texto y dibujo, me pareció arriesgado, pero al final acepté. Querían que este libro coincidiese con la celebración del quinto aniversario de la editorial, por lo que me pidieron que tuviera presencia el número cinco. Una cosa me llevó a otra: cinco, cinco músicos, cinco músicos austriacos, y pensé que el mejor contexto era la Viena de principios del siglo XX con todo el movimiento cultural que allí se dio”. Y casi de un modo natural apareció el pintor Gustav Klimt, del cual se cumplen en julio 150 años de su nacimiento. El relato mezcla la música y los cinco intérpretes austriacos con los cinco sentidos.

Explica el ilustrador. “El de los cinco sentidos es un tema que me gusta trabajar en los talleres escolares. Aunque este libro más que de los sentidos habla de su ausencia y de la intolerancia hacia las personas que los van perdiendo: uno de los protagonistas del libro no oye bien, a otro le tiembla el pulso…” Otro no acierta al escoger la ropa, o ese cree la multitud que lo escucha en el teatro; otro presiente que el concierto va un poco mal y que alguien le está “tocando las narices”.

Asegura Alberto Gamón que durante la elaboración del álbum ha tenido que convivir con “la inseguridad que me provocaba escribir. Soy un ilustrador al que le propusieron contar una historia y aceptó el reto”. Los editores de APILA, el sello zaragozano que nació hace un lustro en la Escuela de Artes, le habían pedido un libro con mucho colorido, que fuera más exuberante que su libro anterior, ‘Seis leones’, “de un cromatismo muy limitado –indica-. Al final decidí aplicar el color por gamas. Me pareció que podía quedar más potente”. Alberto Gamón, que ha trabajado varios años en artes gráficas, advierte al final que ha utilizado “aplicaciones informáticas”, y confiesa: “Estuve una jornada entera en la imprenta, literalmente a pie de máquina, controlando cómo quedaban los colores y poniendo a prueba la paciencia del impresor. Me pareció que merecía la pena hilar fino con esto”.

El resultado está a la vista: ‘Cinco músicos en el quinto pino’ es un libro muy especial, sugerente, lleno de evocación y de sorpresas, divertido, todo un torrente visual de composición, de elementos y de atmósferas, dentro de ese tono suyo tan geométrico y limpio, que se aproxima al constructivismo y al neocubismo. “Me gusta sintetizar, simplificar las formas y qué mejor modo de hacerlo que desde la geometría. Pretendo contar las cosas de una manera sencilla, quitar todo lo superfluo. El mensaje siempre será más claro”. Una señora que pasa -y que parece salida de un cuadro lujoso de Gustav Klimt, que anda por ahí con sus pinceles y su gato- tiene un deseo: le gustaría oír la quinta sinfonía de Mahler. ¿Se atreverán a tocarla estos cinco músicos de Viena? 

07/04/2012 15:40 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

MINGOTE, VISTO POR GRAÑENA

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[Este artículo apareció ayer miércoles en la edición de papel de ‘heraldo de Aragón’ con esta maravillosa caricatura de Luis Grañena]

 

 

Antonio Mingote, el Picasso del humor gráfico,

ha dejado de sonreír para siempre

 

 

-El dibujante, que vivió su infancia y adolescencia en Calatayud, Daroca y Teruel, era uno de los renovadores del humorismo gráfico español desde ‘La Codorniz’ y ‘ABC’, donde ha permanecido desde 1953 hasta su muerte

 

-Era académico de la Lengua desde 1987, y había sido todo un artista multimedia de la prensa, del teatro, de la radio, la televisión y el cine

 

Antón CASTRO / Zaragoza. Heraldo de Aragón, 4.04.2012.

Antonio Mingote solía decir que el humor consiste en ver la vida y sus circunstancias con claridad. Y él, que no era fanático de casi nada y que era más bien pesimista (es decir “un optimista bien informado”), tenía ese don: descubría de inmediato las paradojas, los vicios, las pasiones, las debilidades o el sentido de fatalidad de los seres humanos. Quizá por ello, Mingote era, ante todo, un periodista incansable de la estirpe del “trabaja idiota y no pares”: un artesano del trazo y un pensador que encerraba la vida en una viñeta o en un diálogo. Mingote acaba de fallecer a los 93 años en Madrid. En uno de sus últimos chistes advierte que si la cordura no lo remedia, y la política tampoco, acabaremos todos en el vertedero.

En el fondo, a su modo, así como quien no quiere la cosa, Mingote fue un moralista que no se sentía ni divertido ni ingenioso: el hombre está solo, parecía pensar, radicalmente desamparado, y él, el observador cotidiano desde su mesa de dibujo, era un ciudadano atónito que cantaba y contaba, con ternura seca, la existencia de los “don nadie”. Eso sí: provocaba la risa como pocos.

Antonio Mingote nació en Sitges en 1919. Su niñez, llena de hechizos y de secuencias que glosó con feliz memoria, transcurrió en Calatayud, en Daroca, la villa encantada y medieval de su padre, el músico Ángel Mingote, y de su amigo del alma, Ildefonso-Manuel Gil, y en Teruel. Allí descubrió la intimidad de la plaza del Torico, que recordaría inundada de tanquetas, el sexo y el primer amor, el teatro y su condición como tiple solista. Y por descubrir hasta descubrió la rigidez de la religión, que le llevaría a decir: “¿Cómo vas a hacer caso al infierno cuando eres joven y tienes a tu lado a una preciosidad de mujer? ¡Además, eso del infierno es un invento perverso!”. En Teruel también leyó a la generación del 27 y del 98, y nació el dibujante autodidacta. En 1932, mandó un dibujo del conejo ‘Roenueces’ al suplemento ‘Gente menuda’ de ‘Blanco y negro’ y se lo publicaron, igual que le publicarían otro en ‘ABC’ en 1936. Fue casi una premonición: ingresaría en el diario madrileño en 1953 y permanecería en él hasta su último adiós. Sería su mayor cronista visual de la actualidad, un editorialista lúcido de humor gráfico.

Antes de instalarse en Madrid, Mingote vivió dos años en Zaragoza y aquí hizo dos cursos de Filosofía y Letras sin demasiada afición. En cambio escribió novelas policíacas como ‘Ojos de esmeralda’, firmada por Anthony Mask, y novelas del oeste. Cuando llegó a la capital de España, fue acogido por los humoristas de ‘La Codorniz’, con Álvaro de la Iglesia al frente, y estableció una complicidad particular con Rafael Azcona y con el aragonés Carlos Clarimón. Y con otros artistas como Tono, Mihura o Edgar Neville, con cuya secretaria viviría, Isabel Vigiola, la pasión de su existencia. Dirigió revistas como ‘San José’ y firmó la novela ‘Las palmeras de cartón’ (1947), que ilustró uno de sus maestros: Goñi.

Antonio Mingote iría convirtiéndose en un auténtico hombre multimedia: redactó guiones de radio y de cine, trabajó mano a mano con el productor José Luis Dibildos, firmó comedias musicales, fue figurinista, portadista, cartelista (su último cartel fue para la película de José Luis García Sánchez, basada en la obra de Azcona, ‘Los muertos no se tocan, nene’), condujo programas radiofónicos con Luis del Olmo, intervino en televisión, y nunca dejó de  publicar sus viñetas en libros: ahí están proyectos inquietantes como ‘El hombre solo’ (1970), ‘El hombre atónito’ o, entre otros, los 600 dibujos que hizo de ‘El Quijote’ de Cervantes, que para él era “el padre de todo el humor español”.

Antonio Mingote era clásico y moderno, delicado y bronco, irónico, satírico y lírico, tenía un trazo suelto y sencillo, era un narrador y un filósofo perplejo, y afirmaba que El Prado era su mejor banco de imágenes. Rindió homenaje una y otra vez a Picasso, a Velázquez y sus ‘Meninas’, rindió homenaje a Goya y sus ‘Caprichos’ y ‘Disparates’. Con el artista de Fuendetodos compartía el lema “Aún aprendo”, aunque Mingote lo decía de otro modo: “Yo no sé nada. Soy un aficionado hambriento de actualidad”. Jamás renunció a la modernidad: asumió la llegada del fax, de internet y de Photoshop.

José Luis Cano, dibujante de HERALDO, valora así su magisterio: “Creo que mi carácter se forjó con la siniestra o romántica pareja que dibujaba Mingote en ‘La Codorniz’. Y mi manera de mezclar el humor con la estética, también”. El catedrático de literatura Jesús Rubio Jiménez señala: “Era un buen dibujante y tenía puntos de vista agudos y personales a la hora de juzgar la realidad, llenos de sentido común. Poseía gran cantidad de registros en sus viñetas, y casi nada le era ajeno. Lo mismo analizaba las costumbres que el mundo político o el mundo de la cultura”. Eso sí, este liberal enamorado de los animales, el académico de la risa desde 1987, el husmeador incansable del alma humana, decía que lo que había dado sentido a su vida era el amor. Ese fue el mejor premio de un hombre que los obtuvo casi todos, incluido el fervor de los lectores.

05/04/2012 23:50 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

ANTONIO MINGOTE HA MUERTO

Mingote o el amor a los ‘don nadie’

 

Antonio Mingote tenía algo de gamberro y de aventurero en su infancia. Y un inequívoco sentido del humor. Nació en Sitges en 1919, pero sus primeros años los pasó en Aragón: primero en Calatayud, donde conoció el embrujo del castillo, la fuerza del paisaje y el enigma de la nieve. Luego residió en Daroca: era la villa de su padre, Ángel Mingote, compositor y pianista, y en ella descubrió los misterios de la Edad Medieval y de una ciudad llena de pasadizos y murallas. Un día, al atravesar una puerta, se dio un golpe en una piedra y le quedó una marca para siempre en la cabeza.

Daroca era un paraíso inefable, también lo fue de su gran amigo Ildefonso-Manuel Gil. Y en cierto modo también lo fue Teruel: allí se descubrió dibujante y pecador (se confesó, largamente, por desacato al sexto mandamiento), y descubrió que la fuerza de la sangre y la naturaleza son incontenibles. Ante la belleza de una mujer no hay espíritu religioso que valga. Al final de sus días, recordando la falta de la libertad y los rigores eclesiásticos tal vez, diría: “No soy religioso”.

Desde la ciudad mudéjar, en 1932, remitió un dibujo del conejo ‘Roenueces’ a la revista ‘Blanco y Negro’ y se lo publicaron; y años más tarde, en 1936, también le publicarían otro dibujo en ‘ABC’. Durante la Guerra Civil conoció diversos frentes, y luego volvió a Zaragoza, donde trampeó con dos cursos de Filosofía y Letras. Aquí, con seudónimo, firmó novelas policíacas y del oeste.

En 1944 se trasladó a Madrid, que sería la ciudad de su vida. De la bohemia inicial, a la sombra de la revista ‘La codorniz’ y de las amistades de Carlos Clarimón y Rafael Azcona, pasaría a ser un activo hombre de orden de vida más bien desordenada. El futuro humorista también tenía madera de escritor, y en 1947, con ilustraciones de Goñi, “a quien tanto admiraba”, publicó su novela ‘Las palmeras de cartón’.

En Madrid, con Mihura, Álvaro de la Iglesia, Tono y tantos y tantos otros, forjaría un carácter, un punto de vista, una mirada sobre el mundo. Le interesaban los ciudadanos corrientes, las mujeres exuberantes y algo pijillas, las burguesas próximas a escandalizarse, el hombre escindido, el trabajador, le interesaban las voces de la calle y de la taberna, etc. A partir de su ingreso en ABC en 1953, apenas pararía: hizo alrededor de 25.000 ilustraciones. Aunque, en realidad, Mingote, irónico y metafísico, goyesco y velazqueño a la vez, encarnó al artista multimedia: escribió para el cine y la televisión, hizo radio, publicó libros de ilustraciones como ‘El hombre solo’, por ejemplo, ilustró ‘El Quijote’ con 600 dibujos, fue figurinista, cartelista y decorador, y solía decir que, en el fondo, era un copista del Museo del Prado: en sus viñetas, variadas casi siempre y a la vez muy personales, en sus dibujos, rendía homenaje a Velázquez y a Goya y a la gran pintura española con su trazo enérgico y sutil a la vez, con el bocadillo-chiste que descubría las paradojas y la rebeldía de los “don nadie”.

Fue un observador (“Yo no sé de nada. Son un aficionado”, decía) y un editorialista, alguien que miraba la realidad y la concentraba en unos cuantos rasgos y en un diálogo, más irónico que desabrido, más elemental que político, aunque no hay nada tan elemental como la política. Su estética consistía en “razonar hasta más allá de lo razonable”, con ingenio y un poco de mala. Pesimista y vitalista a la vez (“yo no soy divertido”, repetía), cronista de vidas y sentires con un gran sentido común, trabajador incansable (solía repetir que pertenecía al gremio de “trabaja idiota y no pares”), al final de sus días decía que lo más determinante de su vida había sido el amor. El amor a su mujer Isabel, a los suyos, a un periódico, a la necesidad de comunicar y, sobre todo, a tantos y tantos seres anónimos que pueblan sus viñetas y que a veces estaban tan amenazados por un sistema injusto que, tal como pintaba y decía Mingote, no tenía escrúpulos en arrojarlos al vertedero o en convertirlos en esclavos.

*Este artículo lo he escrito hoy para la edición de heraldo.es.

03/04/2012 20:39 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

ALBERTO GAMÓN, KLIMT Y LA MÚSICA

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ALBERTO GAMÓN, KLIMT Y LA MÚSICA.

APILA CUMPLE CINCO AÑOS

Alberto Gamón. Retrato de Vicente Almazán.

 

Ayer, tras la presentación de ‘El reencuentro’ (Chiado, 2011) de Bosco Esteruelas (Zaragoza, 1951), lo conocí ayer en ‘La Reserva’ y comimos juntos, vi el nuevo libro de Alberto Gamón en Los Portadores de Sueños: ‘Cinco músicos en el quinto pino’ (APILA, 2012). Me lo llevé. Y esta noche lo he mirado dos veces: antes de acostarme y a la hora de levantarme. Es, con mucha diferencia, el mejor libro de Gamón: ha dado un salto de calidad impresionante y es de las pocas veces en las que él asume la autoría del texto. El libro es muchas cosas: es un homenaje al número cinco, a los cinco sentidos, a la música, a Gustav Klimt, que es un personaje recurrente, con su gato, y es un homenaje al color, y al delirio de la imaginación. Es un libro sugerente, imaginativo, de un concepto muy libre, donde todo ha sido muy pensado: la historia, el humor, la distribución del texto, los elementos musicales, la escenografía que envuelve todo, la capacidad de síntesis (pienso en la escena del teatro y esas cabezas), la sensación de movimiento y el empleo de frases hechas.

Alberto Gamón (Alcañiz, 1974) es un ilustrador personalísimo: trabaja la geometría, un neocubismo visual, la estructura y el colorido. Y en este trabajo logra una obra obra redonda. ‘Cinco músicos...’ desarrolla los cinco sentidos y todas sus derivaciones, resueltas con ingenio y con un feliz dominio de la armonía, la tensión y el cromatismo. También tiene ese aire mágico y quizá naïf: la ilustración en sí misma constituye una poderosa alegoría, una vigorosa narración. Si no lo han visto, si les gustan los álbumes ilustrados, si quieren ver, al modo aragonés, a Klimt (también hay un homenaje a uno de sus retratos femeninos), este es su libro. Una auténtica maravilla: una de las primeras sensaciones de plenitud de la nueva primavera. Gamón, además, aquí explora sus propias posibilidades con el arte digital y la informática. Es un libro inolvidable, que parece haber sido concebido en estado de felicidad creativa.

 

*Veo en la página de APILA que el volumen se presenta el día 13, viernes y trece de abril, en la Escuela de Artes. APILA ( y son Raquel Garrido, Ramón Aguirre y Edu Flores) cumple cinco años.

ILUSTRAR EN LA ERA DIGITAL

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MAX, ARNAL BALLESTER Y ISIDRO FERRER

DEBATEN EN EL JOAQUÍN RONCAL


Tertulias Gráficas y FADIP lanzan una nueva convocatoria para hoy
jueves, 16 de febrero, en el Centro Joaquín Roncal, Sala 1 a las 19:30.


Os proponemos una mesa de debate a la que no podéis faltar. (Este espléndido retrato del Diseñador Isidro Ferrer es de A Photo Agency y Colectivo Anguila).
FADIP organiza, esta vez en Zaragoza, y con la colaboración de Tertulias Gráficas, la mesa redonda “LOS RETOS DE LA ILUSTRACIÓN EN LA ERA DIGITAL”, mesa de debate centrada en las nuevas perspectivas que se abren ante los ilustradores, con el fin de aclarar, de arrojar un poco de luz sobre el desconocimiento, la incertidumbre, los nuevos problemas que traen consigo los medios y los soportes digitales. Para ello reúne a tres grandes profesionales del sector. Max, Arnal Ballester e Isidro Ferrer nos transmitirán las conclusiones que se redactaron en el último informe del Observatorio de la Ilustración, informe que se editó con el fin de “crear una herramienta para situarnos profesionalmente en el siglo XXI, una base para la reflexión sobre los problemas que tenemos que resolver ante los nuevos retos”.
Max, Arnal Ballester e Isidro Ferrer son tres de los ilustradores más significativos del panorama nacional e internacional. Referencia indiscutible para ilustradores de generaciones posteriores no sólo por la calidad de sus obras sino también por su compromiso con la profesión. Moderará la mesa Carlos Velázquez, profesor de Diseño e Ilustración de la Escuela de Artes de Zaragoza.

 

16/02/2012 11:28 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

PELIGRA EL SALÓN DEL CÓMIC DE ZARAGOZA

Recibo esta carta de Carlos Pérez, XCAR de la Asociación Cultural Malavida.

 

Peligra el Salón

del Cómic de Zaragoza


Ayer se celebró una reunión con los actuales responsables del Salón del cómic de Zaragoza en la que estuvimos presentes miembros de varios colectivos relacionados con el cómic.
Tristemente se nos comunicó que este año el Ayuntamiento (y más concretamente el vice alcalde Fernando Gimeno y el consejero de cultura Jerónimo Blasco) ha decidido cancelar el Salón del Cómic de Zaragoza.

El salón del cómic de Zaragoza iba a celebrar su 10ª edición. El presupuesto que tradicionalmente se destinaba a su celebración era muy escueto, y en esta ocasión, debido a la crisis, se iba a recortar inicialmente en más de un 60%. Aún así, las asociaciones y colectivos relacionados con el mundo del cómic, estábamos más que dispuestos a trabajar aún más si cabe para que siguiera adelante. No en vano llevamos trabajando gratis o por un precio más que simbólico todos estos años, animados por la gran pasión que sentimos, y compensados de sobras por el apoyo de la ciudadanía.

Es triste que se decida su cancelación precisamente este año en que iba a cumplir su décimo aniversario. Estamos en el mejor momento para los autores de cómic aragonesés (la gran cosecha de premios recibidos en Barcelona o la avalancha de novedades de gran calidad que nos esperan antes de fin de año -porque todas las editoriales aragonesas tenían previsto publicar en las fechas del Salón, con el daño económico que conlleva su no celebración- son dos simples muestra de ello). La cantera aragonesa es una de las más destacadas del estado, sin contar además con apoyos económicos de ningún tipo, a diferencia de lo que ocurre en otros municipios y comunidades (salvo el salón, que ahora parece que quieren que desparezca también).

 

El año pasado acudieron al salón más de 16.000 personas, muchas de ellas aficionadas a los tebeos, pero también familias, amigos, y gente de cualquier tipo y condición que se acercaban por el hecho de que se había convertido en una cita de referencia, una forma divertida y distinta de pasar un fin de semana, y con actividades para todo tipo de público. Todo eso se va a borrar de un plumazo a pesar de la disposición de todos los colectivos que tradicionalmente apostamos por él con nuestro trabajo, dedicación, tiempo y sobre todo cariño.

Recientemente acabábamos de hacer público el cartel de esta décima edición, y afrontábamos con mucha ilusión el reto de conseguir que el público asistente disfrutara lo mismo o más si cabe de él, a pesar de los drásticos recortes que nos habían impuesto.

Todavía estamos a tiempo de pedir a nuestro dirigentes que rectifiquen, por favor no destruyáis de un plumazo lo que durante 10 años muchas personas han disfrutado y seguirán disfrutando, que es la pasión por los tebeos y el placer de compartirla. Si finalmente decidieran apoyar este evento, aún estaríamos a tiempo de levantarlo, la ilusión que durante tantos años nos ha acompañado a los autores, editores y aficionados en general no nos la van a quitar tan fácilmente.

 -Asociación cultural Malavida, de amigos del tebeo.

Carlos Pérez XCAR

SARA MORANTE EN ZARAGOZA

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AUTORRETRATOS DE SARA MORANTE

Sara Morante (Torrelavega, 1976) vive en Hendaya desde hace algún tiempo. Siempre dibujó, siempre ha ilustrado poemas, libros, temas en el colegio. En 2009 un profesor le recomendó que se dedicase a la ilustración y desde entonces parece haber caído de pie con su trazo negro, heredero de su pasión por la litografía, y por su ilustración tan narrativa. Ha tenido un gran éxito con ‘Diccionario de literatura para esnobs’ (Impedimenta) de Fabrice Gaignault, que está prendado de su trabajo y acaba de pedirle que le haga un retrato para su próximo libro en Francia, y está trabajando en el cuento ‘Las zapatillas’ de Hans Christian Andersen. Sara Morante se hace también muchos autorretratos, disfrazada de mapache o, como aquí, de Matriushka. Ayer estuvo en Zaragoza, en Los Portadores y la entrevistamos para ‘Borradores’.

DAVID GUIRAO: UN ILUSTRADOR EN ALZA

 

Aragón vive un momento especialmente fértil en el campo de la ilustración. Eso es indiscutible: si hubiese un campeonato mundial como ocurre con el fútbol y en tantos otros deportes podríamos presentar 25 artistas de elevado nivel y quizá hubiese alguna que otra discusión a propósito de los descartados. ¿Quién debe estar antes: Eva Garcés, Silvia Bautista Ayats, Ana Lóbez, Jose Herrera, Víctor Gomollón, Anuska Allepuz, Juan Bauty, Blanca BK, Verónica Casas, Diego Fermín, David Laguens o deberían estar todos a la vez? ¿El ‘diez’ de los elegidos le correspondería a Cano, a Isidro Ferrer, a Sáez Castán, a Tàssies, a Jesús Cisneros, a Grañena, a Luis Royo o a Elisa Arguilé?

¿Serían compatibles en ese elenco Alberto Gamón, Beatriz Gimeno y Antonio Santos, Ana González Lartitegui, Alberto Aragón y Miguel Ángel Pérez Arteaga, David Maynar y David Vela? ¿Qué lugar debiera ocupar la leyenda Meléndez? En cualquier caso entre el combinado estaría, sin duda, David Guirao (Zaragoza, 1973) que lleva más de una década centrado en la ilustración y el diseño gráfico. Ya posee una bibliografía muy amplia, y es uno de los protagonistas de la Feria del Libro de Zaragoza por varias razones.

Una de ellas es que es el diseñador del cartel, para el que ha utilizado algunos personajes clásicos y otros que pertenecen a sus ilustraciones. De un libro abierto, la gruta de los tesoros, salen las criaturas de ficción (Don Quijote, Alicia, una princesa de Pedro Alfonso…), y afuera, en otro contexto, se perciben los personajes de cada día, la gente que lee, la gente que pasea.


Otra razón importante es que David Guirao ha hecho su mejor obra ilustrada, con formatos panorámicos y un sentido épico que incorpora el fuego, la sombra y la sangre, con ‘San Jorge y el dragón’ (APILA), el libro cuyo texto firma Daniel Nesquens. Esta es una historia una y mil veces contada y recreada, pero tanto Nesquens como Guirao han apostado por el gran formato, por la grandeza, por los detalles. Guirao dialoga con Ribera, con Rembrandt, con Caravaggio y con el cine de aventuras (abraza desde la tradición del cinemascope a ‘El señor de los anillos’), y logra uno de sus proyectos más atractivos.

En esa línea, David Guirao aborda el universo de Gustavo Adolfo Bécquer en ‘Leyendas’ (Anaya. Clásicos a medida), donde dibuja el rostro puntiagudo del poeta y periodista sevillano, aquel señor que sentía una gran debilidades por las señoritas de burdel y por las mujeres elegantes que se asomaban a la ventana y dejaban escapar un suspiro y una nota de piano. Y dibuja siete cuentos, entre ellos ‘Maese Pérez, el organista’, que formó parte de la educación sentimental de este país hace más de tres décadas, ‘El rayo de luna’, quizá la pieza más onírica y poética, o ‘El beso’. A Guirao le gusta la ambientación histórica, el lujo de los ropajes y sus pliegues, la fuerza de las miradas (pienso en los ojos azules, de agua marina, de Beatriz: la prima del galán Alonso en ‘El monte de las Ánimas’) y los ambientes exuberantes, y así logra una propuesta muy sugerente. Da gusto releer a Bécquer, dará mucho placer descubrirlo, en compañía de las ilustraciones de Guirao, interesado también por la historieta gráfica.


Quizá el libro más divertido de todos en los que interviene Guirao, en este 2011, sea ‘La perdición fucsia’ El Imperio del Tecnopreboste I’ (Nalvay) de Fermín Moreno, que inicia una serie y transcurre en el planeta Gonadín en un tiempo futuro. Desarrolla algunos de los vicios y de los disparates de la sociedad actual, eso sí, con mucha ironía, mucho humor y despiporre. En realidad, Fermín Moreno cuenta la historia de tres señores, Clomch, Liver y Viriato, que son tres supervivientes y, quizá, tres nuevos modelos de pícaros, empeñados en salvar al planeta de una extraña amenaza. Guirao hace convivir el realismo mágico, los paisajes y los héroes con el mundo de los extraterrestres y sus pistolas.

David Guirao también es un protagonista de la Feria del Libro por su libro ‘El increíble niño invisible’, que publica en el sello aragonés Edelvives, cuyo texto redacta Ana Requena Maza. Se trata de la historia de un niño que sueña con vivir aventuras con Los 4 Fantásticos. Se encuentra con unas botas que tienen la facultad de volverlo invisible. Son unas botas especiales: rojas, brillantes, capaces de desternillarse de risa, capaces de «hacerle guiños burlones con sus ojos saltones». Las ilustraciones de David son aquí más cotidianas, e iguales que las de ‘La perdición fucsia’ son en blanco y negro. No se olviden de este nombre: David Guirao. Un trabajador, un soñador de luces y sombras, un creador de atmósferas, uno de los escogidos para la selección aragonesa de grandes ilustradores.

05/06/2011 11:25 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

EL MUNDO VISUAL DE CARLOS BRIBIÁN

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Dentro del buen momento que vive el cómic en España, y también en Aragón, destaca la personalidad y el talento de Carlos Bribián, un autor joven y ya de recorrido que ha firmado proyectos tan sugestivos como ‘Pinocho blues’ (Glenat): su particular visión del texto de Carlo Collodi. Ha dicho el autor al ‘Diario del Altoaragón’ (por cierto, acaba de despedirse ese caballero de la prensa que ha sido y será Antonio Angulo): “Con el original solo comparte el inicio, un señor mayor que pierde a su hijo, crea un muñeco y éste cobra vida. El personaje emprende un viaje hacia un bosque para conseguir dinero para su padre, que es pobre. Y allí se enfrenta a un sinfín de enemigos. Me apetecía mucho, y más con este formato de 350 páginas, que te permite desarrollar bastante la trama. Es una historia pensada para todos los públicos, pero dirigida especialmente a un público juvenil. Mezcla diversos estilos como el manga, que transmite más potencia, más velocidad, y el cómic más americano, que es más pausado, con más detalle en el dibujo. Quería que fuera en blanco y negro, entre otros motivos, porque tenía muchas referencias de cómics que me gustan en blanco y negro".

 

15/03/2011 10:23 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

DAVID VELA: UN GALARDÓN VALIOSO

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David Vela gana la Bienal

de Dibujo Humorístico de Tenerife

 

El ilustrador zaragozano venció con la obra ‘Tus amigos no te olvidan’, inspirado en el tema general de las redes sociales

 

El dibujante e ilustrador David Vela (Zaragoza, 1967) ha ganado, con la obra ‘Tus amigos no te olvidan’, el premio Bienal Internacional de Dibujo Humorístico 2010 que se convoca en Santa Cruz de Tenerife. Es el premio mejor dotado de España, con sus 10.000 euros, y el segundo de Europa. David Vela recuerda que en esta edición el tema del concurso eran “las redes sociales” y ha dibujado, “con ironía, humor negro y mucho color”, un entierro con el difunto y el sacerdote solos, esperando a los 74.224 amigos de facebook y a los 21.704 de twitter. “En el fondo, a pesar de las redes sociales, a pesar de internet, muchas veces estamos completamente solos –agrega-. Con todo, yo no soy tan pesimista como mi dibujo. Uso y me beneficio de facebook, que me aporta muchas cosas buenas. A mí me gusta. Y por otra parte puedo decir que vivo de mi trabajo gracias a internet: muchos de mis clientes proceden de ahí”.

David Vela colabora con distintas compañías teatrales, especialmente con Los Titiriteros de Binéfar, a quienes les ha hecho la campaña de Navidad, y con Che y Moche. “Estoy muy contento. Había empezado vacío el año 2011, sin encargos, y este galardón es un estímulo y un colchón para seguir trabajando con libertad”. David Vela ha realizado carteles, ha sido galardonado con diversos premios y, en los últimos tiempos, se había especializado en la obra de Ramón Gómez de la Serna. Ha realizado un ‘Bestiario de greguerías’ (ACVF), y también el proyecto ‘Los muertos y las muertas’ del vanguardista madrileño, una colección de 43 goauches que le compró la Fundación Universidad de Alcalá para incorporarla a su Programa de Humor Gráfico.

“Sueño que algún día pueda exponerse en Zaragoza. Ahora estoy trabajando un nuevo proyecto, más ambicioso y más general, de las greguerías –agrega-. Con el paso del tiempo, me he ido inclinando cada vez más hacia el ‘cartoon’ o humor mudo, el humor sin palabras, y también hacia la pintura humorística, que es más difícil de colocar”. David Vela, que ha recogido algunas de sus ilustraciones en ‘Universo mundo’ (ACVF), dice que le interesan mucho los dibujantes del premio tercio del siglo XX, como K-ito, Tono o Sirio, vinculados muchos de ellos a los periódicos y revistas de Prensa Española, como se puede ver en un publicación que elogia: ‘El efecto iceberg. Dibujo e ilustración españoles entre dos fines de siglo’ (Museo ABC / Fundación Banco Santander, 2010). “Los he vuelto a ver y son espléndidos, muy modernos”. También ha estudiado en profundidad a Salvador Bartolozzi y a Luis Bagaría. David Vela posee una personalidad especial, matizada por la fuerza de sus historias y de su cromatismo. Por otra parte, Luis Fabián Gaspardo fue el ganador en la modalidad de caricatura.

 

*PD. Gracias Julio: tienes razón, busqué como se escribía y puse Caíto en vez de K-ito [K-ito (1890-1984), que empezó como torero con el nombre de guerra de «Caito de Jaén»]. Muy amable por la interrogación. Un abrazo. 

BAYO MARÍN, POR EDUARDO LABORDA

Eduardo Laborda (Zaragoza, 1952) cree en la realidad oculta de las cosas. Confiesa que no es religioso, pero en ocasiones ha percibido mensajes extraños, casualidades o la energía en marcha de los objetos. Como una llamada. Todo ello explicaría, en cierto modo, cómo llegó a la figura del pintor, ilustrador y publicista Manuel Bayo Marín (Teruel, 1908-Zaragoza, 1953), al que acaba de dedicar una monografía lujosa, ‘Bayo Marín entre luces y sombras’ (Instituto de Estudios Turolenses), que consta de 500 imágenes, 292 de ellas del artista. Casi antes de saber si era aragonés o no, Eduardo había adquirido un cartel suyo de una Feria de Muestras de Zaragoza, de 1943. Después, “porque me atrajo el asunto más que la identidad del pintor”, compró dos carteles del Pilar, de 1944 y 1945.



Algo más tarde, entró en movimiento una corriente de casualidades y enigmas. Dice Eduardo: “Cuando falleció el padre del pintor Joaquín Ferrer Millán, se supo que él había conservado siempre una maleta. Al principio pensábamos que era una maleta con sus secretillos: cartas, tal vez, o alguna imagen pornográfica. Yo no he llegado a ver la maleta, pero cuando la abrieron Joaquín y sus familiares descubrieron que dentro había una colección de caricaturas y dibujos de la revista ‘La Crónica’, de mujeres desnudas, de actrices de Hollywood, etc.” Laborda, intrigado por aquel Bayo Marín que firmaba los dibujos, “que rivalizaban en calidad y modernidad con los del gran Federico Ribas”, empezó a preguntar, y poco más tarde el cinéfilo Ramón Perdiguer redactaría una nota breve sobre el pintor en la revista ‘Pasarela’, que dirigía el propio Eduardo Laborda. Nadie sabía demasiadas cosas del personaje. Aquel número llevaba en portada y en interiores un homenaje a Francisco Pradilla, y se presentó en Villanueva de Gállego. Ejerció de anfitrión y charlista el historiador y apasionado de los toros Enrique Asín, y de repente le dijo a Eduardo: “Bayo Marín, hombre, ¡tu vecino!”.


Recuerda el pintor: “Ahí ya me quedé helado. Luego sabría que murió de un tumor cerebral en su casa de Manifestación 44, próxima a la mía, que hace chaflán con Alfonso. Empecé a preguntar a periodistas y pintores más veteranos: al cartelista Guillermo Pérez Baylo, que no sabía mucho. Finalmente di con la persona correcta: el pintor Luis Esteban, que lo definió como ‘amigo mío y mi maestro’. Y con otros como Luis Germán, que había sido discípulo suyo, o Pedro Beltrán. Ahí empezó una labor auténticamente detectivesca que me llevó a Madrid. La familia de la mujer de Bayo, Carmen González, había tenido una farmacia en la calle Recoletos y, preguntando por doña Carmen, logré dar con la familia y con sus hijas, Carmen y Cristina”.

Inmerso ya en esa espiral de descubrimientos, un día Eduardo Laborda recibió una llamada de un chamarilero y anticuario que le dijo que tenía un paquete de revistas para ofrecerle. “Eran revistas alemanas y norteamericanas de cartelismo y de la publicidad de los años 20 que quizá hubiesen vendido algunos discípulos de Bayo. Esas revistas, que conservo como oro en paño, me dieron muchas claves del trabajo de Manuel Bayo Marín”. Eduardo hallaría un trabajo como ‘La Eva Moderna’, a todo color, con influjo norteamericano. Y llegaría a documentar hasta más de mil obras; ahora tiene en su colección una treintena.

Parecía que la sombra de Bayo buscaba un biógrafo, un estudioso, un coleccionista: al pintor Eduardo Laborda le llegaban indicios. Organizó una muestra sobre Bayo Marín y realizó un documental ‘Bayo Marín, trazos de aire’; y un día, el catedrático de Historia del Arte Manuel García Guatas sugirió que hiciese un libro definitivo, que edita el Instituto de Estudios Turolenses.


Manuel Bayo Marín, hijo de herrero, nació en Teruel en 1908 y se trasladó a Zaragoza en 1919. Trabajó en un ultramarinos, porque su padre había muerto, y poco a poco iría inclinándose hacia el dibujo. Debutó en HERALDO como viñetista gráfico, como humorista, pero pronto se pasó al dibujo y a la caricatura. Entró a trabajar en la fábrica de muebles Loscertales como dibujante, llegaría a trasladarse a Vigo para trabajar en la sucursal de allí, y a la vez colaboraría intensamente con ‘La Voz de Aragón’. Fernando Castán Palomar le dio responsabilidad de periodista, publicista, dibujante y diseñador que frecuentaba los talleres.


“Bayo Marín después se trasladó a Madrid. Haría de todo: publicidad y diseño gráfico, caricaturas, ilustraciones de novelas y cuentos, portadas, en publicaciones como ‘Crónica’, ‘Cinegramas’, ‘Mundo Gráfico’. Yo creo que es un creador irrepetible. Puede considerarse el primer publicista aragonés en el sentido moderno y el primer diseñador gráfico”, resume Laborda.

 

Bayo Marín entre luces y sombras. Eduardo Laborda. Prólogo de Manuel García Guatas. Instituto de Estudios Turolenses. Zaragoza, 2010. 220 páginas. El retrato de Eduardo Laborda pertenece a Vicente Almazán.

 

[Este libro se presenta el próximo lunes a las 19.30 en la sala Ámbito de El Corte Inglés con la presencia del autor, de Montserrat Martínez y Javier Sáenz, directora y secretario del IET, y Manuel García Guatas, catedrático de historia del Arte especializado en Ramón Acín, los dibujantes del siglo XX, González Bernal, etc.]

 

NOVELA GRÁFICA: ALGUNOS TÍTULOS

La vida y la historia en viñetas

El mercado vive una auténtica avalancha de novedades de novela gráfica de ciudades, de músicos, de dibujantes, de aventuras y de sexo

  

La portada de 'El arte de volar' de Altarriba y Kim.

La historieta ilustrada o novela gráfica ha vuelto a ponerse de moda. Irrumpe en los escaparates y en los catálogos con una fuerza inusitada y con una periodicidad constante, como se vio, de nuevo, en el Salón del Cómic de Zaragoza. Algunos como el Premio Nacional de Cómic de 2010, el zaragozano Antonio Altarriba, dicen que la designación de “novela gráfica es una manera un tanto afectada y grandilocuente de denominar a los tebeos de toda la vida”, aunque su libro ‘El arte de volar’ (reeditado por De Ponent con nuevas aportaciones) ha sido definido como “una perfecta y compleja novela gráfica”: Altarriba y Kim han condensado toda una vida -la del propio padre de Altarriba, que se arrojó al vacío cuando rebasaba ya los 90 años-, y lo hacen con procedimientos muy literarios o cinematográficos como el ‘flash back’, el sueño o la alegoría.

En otra dirección, Jorge Asín y Moratha también emplean la vuelta atrás en su tebeo ‘Pilar ultimate’ (Editorial Cornoque); narran la inquietante historia de las bombas arrojadas al Pilar durante la Guerra Civil, que han sido activadas misteriosamente y que están a punto, ahora sí, de levantar por los aires la basílica. Y en ese lapso de terror y prisas entran en acción monstruos y seres de otras galaxias. El cómic ofrece, por tanto, un paseo futurista por la Zaragoza del 2030.

Una página de '...Imperio Americano'.

Y si de paseos hablamos, no podemos olvidarnos de otro paseo fascinante y mudo (es decir, sin texto) como el que se propone en ‘Nueva York. Trazo a trazo’ (Electa), que firma Robinson y que es un inventario, línea a línea, de calles, parques, espacios, museos, edificios y personajes de la gran urbe moderna con un estilo minucioso y realista, pleno de detalles y multitudes, que constituyen una invitación a trasladarse a “la ciudad que nunca duerme”. Matteo Pericoli dice que “la obra de Robinson es un valeroso acto de amor”. Howard Zinn, Mike Konopacki y Paul Buhle firman la adaptación gráfica de ‘Una historia popular del Imperio Americano’ (Sins Entido), un libro que recorre la historia del país desde sus orígenes hasta los años 80, en que se publicó por vez primera ‘La otra historia de los Estados Unidos’ de Howard Zinn, que colabora en este tebeo deslumbrante que mezcla un sinfín de técnicas y de documentos gráficos. Norteamericano, de Chicago, también es Daniel Clowes que publica su primera novela gráfica con el nombre de ‘Wilson’ (Mondadori), que tiene algo de la historia de un idiota, de un vago, de un friqui y de un inconsciente contada por sí mismo de manera fragmentaria, en capítulos de una página, donde lo toca todo: el amor, la amistad, el dinero, la cárcel, la paternidad... Wilson, en el fondo, parece un extranjero en el mundo: “un sociópata”.

Otra novela gráfica muy recomendable, y muy galardonada, es ‘Dios en persona’ (Sins Entido), de Marc-Antoine Mathieu, en el que un hombre modesto e indocumentado dice que es Dios, y de golpe se desencadena una auténtica conmoción, desarrollada con humor negro, parodia y sátira, prodigios, procesos y varios fenómenos literarios. El sujeto en realidad “no solo estaba perfectamente bien de la cabeza, sino que además poseía un cociente intelectual muy superior a la media”.

Secuencia de 'Chico y Rita' de Mariscal & Trueba.

La música también llega a través de tres estupendas novelas gráficas: ‘Chico & Rita’ (Sins Entido) de Fernando Trueba y Javier Mariscal, que han contado con un guión de Ignacio Martínez de Pisón. Es el cómic de la película homónima que se estrenará en febrero y que narra una peripecia de amor tempestuoso y de música, que arranca en 1948, entre un pianista de jazz y una cantante cautivadora.

Escena de 'Rebétiko'.

‘Rebétiko. La mala hierba’ (Sins Entido) de David Prudhomme es una historia coral de los intérpretes de la música popular griega y de un músico en concreto y de su azarosa vida, de noche en noche, de garito en garito. Muñoz y Sampayo firman ‘Carlos Gardel’ (Libros del Zorro Rojo), la recreación mediante “un acto artístico” de la vida de un hombre del que dijo el artista argentino Carlos Zárate: “Gardel es el país. Yo le daría voz al país a través de Gardel. Es la República Argentina la que habla. Es su voz. Es Miss Argentina que se transformará en Miss Universo”. El libro lleva un prólogo de Julio Cortázar. De carácter festivo y sentimental es ‘1 Euro’ (El Jinete Azul) de Francisco Delicado, la historia sin palabras de dos niños embrujados por la presencia de un tiovivo al que desearían subirse.

Una de las primeras páginas de 'El invierno del dibujante'.

No podemos olvidarnos de tres libros sobre el arte de dibujar, o de metahistorieta, si puede decirse así. Son ‘El invierno del dibujante’ (Astiberri) de Paco Roca, que contiene la vida, los afanes y las protestas de un colectivo de dibujantes que, hacia 1957, trabajan en penosas condiciones y que anhelan tener sus propias publicaciones. Y ‘¡Pintor!’ (Sins Entido) gira en torno a un personaje tan pintoresco como Rodrigo Celestino, que trabajó como pintor de brocha gorda y que, tras pintar en algunos baños, acabó siendo un gran muralista. En Zaragoza estuvo en Zaragoza Juanjo Sáez, autor de ‘Arroz pasado’ (Reservoir Books, 2010) donde cuenta las aventuras y desventuras del diseñador Xavi Masdeu, enamorado con locura de Sonia, que tiene la sensación que pierde el tiempo y por tanto desearía no crecer ni envejecer.

No nos caben aquí todos los títulos, pero querríamos sugerir el  transgresor ‘Total Over Fuck’ (Reino de Cordelia) de Miguel Ángel Martín, que contiene cinco álbumes de prácticas sexuales poco habituales. El autor, próximo a Robert Crumb a veces, dice que “el porno sobrevivirá al arte, porque es hermoso de la manera más pura”. Por si acaso, el editor ha añadido una coletilla: “Prohibida la venta a menores de 18 años”.

 

*Este artículo apareció en Heraldo de Aragón hace unos días.

 

24/12/2010 14:59 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

IGNACIO OCHOA Y SUS DESEOS

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El ilustrador Ignacio Ochoa me envía esta felicitación de Navidad.

 

Entre otros trabajos, Ignacio Ochoa es el ilustrador de 'El Morico', que firmó para el sello Delsan con Míchel Suñén.

19/12/2010 20:39 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

ENRIQUE FLORES, PREMIO LAZARILLO

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Ese tipo estupendo, vitalista y simpático, viajero pertinaz y dibujante incansable en cualquier sitio –en la acera, en el café, en los autobuses, en las terrazas o en los cafetales-, Enrique Flores, acaba de ganar el Premio Lazarillo de Ilustración.

 

Enrique, escueto y humilde, pone esta nota en su blog:

La OEPLI ha tenido a bien concederme el Premio Lazarillo de Ilustración por un libro aún sin publicar.

Me entregarán el premio hoy sábado a las 12 en el Centro Cultural Galileo (C/ Galileo, 39 – 28015 Madrid), donde se celebra estos días el XXXIV Salón del Libro Infantil y Juvenil.

Decir que estoy contento es poco.

 

11/12/2010 11:43 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

ANTONIO ALTARRIBA EN BORRADORES

 

En el blog de Borradores, el programa de Aragón Televisión que se emite los martes y los sábados, hemos colgado –lo colgaron ayer las dos realizadoras del programa: Teresa Lázaro y Yolanda Liesa- la entrevista de 12.30 con Antonio Altarriba, coautor con Kim del tebeo o novela gráfica ‘El arte de volar’ (Edicions de Ponent), que acaba de recibir el Premio Nacional de Cómic. Creo que es una entrevista muy serena donde Antonio Altarriba está extraordinario y cuenta casi todos los secretos de esa obra. Esa obra maestra que es tantas cosas: la memoria del padre, la mirada al siglo XX, la exaltación de la literatura y del tebeo, la simbiosis perfecta entre dos creadores que se adivinan…

 

http://borradores.blogia.com

Esta imagen de Antonio Altarriba y Kim la he tomado del blog pepoperez.blogspot.com.

18/11/2010 09:01 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

MORATHA & ASÍN EN EL PILAR

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Hola, soy Moratha: os escribo para informaros de mi próximo álbum que esta a puntico de salir.



PILAR ULTIMATE
Guioón: Jorge Asín
Dibujos: Moratha
Prólogo: Javier Coronas

Publicado por Editorial Cornoque
68 páginas/color
Lanzamiento en Diciembre de 2010



En el año 2030 el mundo se conmociona al descubrir que las bombas que se guardan desde la guerra civil en la Basílica del Pilar de Zaragoza, se han activado misteriosamente.

A partir de ese momento comienza una auténtica odisea contrarreloj, en la que se descubrirá que la Historia no es como nos la contaron, entrando en juego otras galaxias, monstruos y alienígenas de los que sólo nos puede salvar un policía con muy pocas luces… o un milagro.



Mas información en www.asociacionmalavida.com

10/11/2010 08:08 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.