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Antón Castro

LA CRÓNICA DEL SÁBADO / 1

LA CRÓNICA DEL SÁBADO / 1

Cadetes: Utebo-Stadium Venecia: 7-1
Juveniles. Garrapinillos-Stadium Venecia: 2-2  

El Utebo de cadetes lleva cinco partidos y cinco victorias. Jorge no entró al principio en el equipo inicial, pero ya lleva dos partidos de titular, muy integrado y pegado al ala izquierda. En un equipo que juega con el sistema 4-4-2, él sería el mediocampista de la izquierda, aunque su inclinación natural a proyectarse al ataque lo sitúa en muchas ocasiones de extremo izquierdo puro. El equipo base, con algunas modificaciones, está formado por Iván “Gato”; Rafa, De Sola, Mario o Quílez, Joni; Claudio, Héctor, Ángel, Jorge; Javi y Poley. 

El pasado sábado, el Utebo realizó un espléndido partido ante el Montecarlo y venció a domicilio por 1-8. Y hoy, a las doce y media pasadas, se enfrentaba al Stadium Venecia. Los dos equipos mandaban en lo alto de la clasificación, aunque el Utebo tenía más goles a favor. Desde el principio, se vio que iba a ser un partido apasionante, intenso, de dos buenos combinados. A ambos les gusta el balón: lo miman, lo buscan, se estiran con garbo y energía. El Stadium fabricó su primera ocasión de gol de inmediato, pero poco después se produjo una jugada fatídica: penalti y expulsión. Disparó Claudio y el Utebo se puso por delante.  

Los azules tomaron ventaja de nuevo, y a partir de ahí todo fue coser y cantar. Claudio mandaba en la medular con autoridad, visión de juego, robo constante de balones y proyección ofensiva. Recuerda mucho a Vicente Engonga (se le parece mucho), aunque parece tener más dinamismo, más fantasía y más gol. Angel marcaba el gol de su vida  tras sortear hasta a cinco rivales en una aventura que hubiese firmado Messi, los delanteros brillaron a un gran nivel, y en la retaguardia todos rayaron a gran altura. Rafa estuvo espléndido, igual que De Sola o Joni. Jorge marcó dos goles, uno en cada parte, y jugó un estupendo partido hasta que lo sustituyeron avanzada la segunda parte. Necesita adquirir más confianza en sí mismo y pensar que puede hacer más cosas, que debe hacer más cosas. El Stadium Venecia es un excelente equipo que se encontró con un castigo excesivo para esta categoría: de no haberse quedado con uno menos, hubiera habido más tensión, más igualdad. Al final, el Utebo venció por 7-1 y sigue ahí, en lo más alto de la tabla. Lo que más me sorprendió es que desarrolla un fútbol de toque, de posesión, de combinaciones entre los jugadores. Rara vez, salvo en defensa, se maltrata un balón y eso da mucho gusto. 

Por la tarde, Diego Rodríguez Gascón (hermano de Jorge y Daniel y Aloma y Sara: 17 años recién cumplidos), con el Garrapinillos Juvenil, se enfrentaba al Stadium Venecia también. El partido se jugó de poder a poder. Los visitantes se adelantaron en dos ocasiones, pero al final las faltas lanzadas magistralmente por Mario Calvera y rematadas por Serna y Rodrigo permitieron nivelar el choque. Gayoso estuvo muy bien en el arco, igual que Marcos y Pirri en la zaga; Alejandro, el más joven, también respondió. Diego volvió a realizar un partido impresionante: no paró de correr de arriba a abajo, no dejó de mover a su equipo y de enviar magníficos pases. Está en un espléndido momento de juego y de entrega: hace kilómetros y kilómetros, corre sin conocimiento. Hoy, sin ir más lejos, se le subieron los gemelos. Luisito Salas también jugó bien en los terrenos del mediapunta.

Este Garrapinillos tiene un equipo bisoño, poco trabajado, sin demasiado gol, y tendrá que mejorar mucho. Se nota la ausencia del gran Mario Martín; se nota que Adrián Serna no aguanta más que medio tiempo, entre otras cosas porque fuma en exceso y no acude a las sesiones de los martes y los jueves, lo cual es una lástima porque es un jugador que puede dar mucho de sí. El Garrapinillos entrena poco, tiene débil condición física y a sus jugadores les quema en exceso el balón en el pie. Pese a ello, el partido entre Garrapinillos y Stadium fue muy bonito, con tensión, con ambición, con sed de victoria por ambas partes. El Stadium tenía a tres chicos de color que parecían profesionales: les iba la vida y el futuro y la gloria en este partido.

*La foto no tiene nada que  ver con el fútbol, pero sí con uno de mis fotógrafos más amados: Edward Steichen. Sofisticación, magia y elegancia.

1 comentario

Blanca -

A pesar de que la foto no va con el articulo me gusta mucho. Comparto la opinión, jejeje. ;)