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HISTORIA DE ROCKY GRACIANO Y PIER ANGELI

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Una de las cosas que más me gustan es sentarme en el sofá y ver películas clásicas con mis hijos. Eso lo hacía mucho con Daniel y Aloma, y de vez en cuando vuelvo a hacerlo con Diegoy Jorge, 17 y 15 años. También lo hacemos, de cuando en cuando, ante un partido de fútbol: lo haremos, al menos con Jorge, ante el Zaragoza-Depor. Ayer, a media tarde, ponían una de esas películas que siempre me han impactado: “Marcado por el odio” (1956), de Robert Wise, interpretada por Paul Newman y Pier Angeli, y también, entre otros, por un jovencísimo Sal Mineo, un adolescente enfermo del arroyo de mirada melancólica.

Es la durísima historia de Rocky Graciano, el campeón mundial de los pesos medios, que fue un niño de la calle, acabó en la cárcel, y luego fue un desertor del ejército. Finalmente, en medio de constantes desventuras, logró algo que parecía imposible: ganó el campeonato del mundo de los medios ante Tony Zale, en la segunda pelea de las tres que llegaron a disputar. En la primera y en la tercera ganó Zale. Nacido en 1922 y fallecido en 1990, Thomas Rocco Barbella, hijo de un estibador italiano que quiso ser boxeador y acabó vencido por el alcohol, llegó a pelear con quien consideró el mejor boxeador de todos los tiempos: Sugar Ray Robinson. Perdió y no tardaría en retirarse. Acabó sus días como actor.

 

La película cuenta todo eso. Y el drama personal del padre: quiso ser púgil, pero su mujer le recomendó lo contrario y se convirtió en un hombre frustrado. Pier Angeli, que fue la enamorada de James Dean, hace un gran papel. Y Paul Newman, que había debutado en 1954 también con Pier Angeli, está impresionante. Hay momentos en que recuerda al propio Dean y hace pensar en el Robert de Niro de “Toro salvaje”, la película de Martin Scorsese. Ambos héroes (o antihéroes) se parecen bastante: físicamente, en su carácter, en su forma de boxear, en el odio que sienten por el mundo porque en el fondo no se soportan a sí mismos. Los dos son películas de grandes demoliciones: relatos de la destrucción de dos hombres. Todo iba  bien hasta que Diego, el más enigmático de la casa, se levantó y nos dejó a Jorge y a mí ante el televisor. Jorge, al ver al actor que encarnaba a Tony Zale: “Pero, hombre, ¿quién se va a creer que ése sea el campeón? Si parece un abuelo”

 

Les conté que esa película parecía tener algún maleficio. Sal Mineo no tardaría en morir de manera violenta y Pier Angeli, tras casarse y separarse y perder a su famoso novio Dean, falleció a los 39 años de una sobredosis de barbitúricos.

*La foto es de Pier Angeli.

02/05/2008 10:18 Antón Castro Enlace permanente. sin tema

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