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Antón Castro

GARCÍA BARCOS Y STEVE GIBSON: 'EL FLAUTISTA DE HAMELIN'

GARCÍA BARCOS Y STEVE GIBSON: 'EL FLAUTISTA DE HAMELIN'

[Hasta el próximo 20 de abril, en la galería A del Arte, Paco García Barcos y Steve Gibson presentan una exposición en torno a ‘El flautista de Hamelin’, el cuento que recogieron y llevaron al papel los hermanos Grimm. Me han pedido un texto y este es el que les he enviado tras ver con ellos la muestra. Aquí una foto de Steve Gibson.]

 

 

LA MELODÍA DE LOS NIÑOS PERDIDOS

 

Paco García Barcos y Steve Gibson, Steve Gibson y Paco García Barcos, se han acercado, desde órbitas distintas pero complementarias, a un cuento de hadas tan famoso como ‘El flautista de Hamelin’, recogido y divulgado por los hermanos Grimm, y basado en un hecho más o menos legendario que había sucedido hacia 1284. Paco y Steve han sumado obsesiones y propuestas para realizar un proyecto marcado por la originalidad y la hondura, e inscrito claramente en su mundo creativo que se presenta por vez primera en la galería A del Arte: Paco abunda en el collage, en la técnica mixta, en el libro de artista y esa poética suya tan peculiar, donde se mezcla la acumulación y la fábula, la conseja y el misterio. Steve opta por algo que maneja muy bien: la escultura en cartón, el retrato de perfil enérgico y cierta atmósfera de sueño turbulento.

Steve siempre ha estado muy interesado en el destino de los niños, en sus soledades y en sus intuiciones, en su desamparo súbito y en la afirmación de su personalidad. Suele decir, a propósito de esta fábula: “En esta pieza me había interesado meditar acerca de cómo los niños son víctimas de una serie de eventos de los cuales ellos no eran conscientes ni participes. Sufren en el cuento por las transacciones mercantiles de los burgueses del pueblo, la duplicidad de los adultos”. Esta meditación del escultor y dibujante arranca de lejos: quizá de su condición de padre que se asoma muchos fines de semana a los campos de fútbol y comprueba, con más estupor que otra cosa, la reacción de otros progenitores padres, la ira y el desconcierto de los adultos: “Para mí, hoy los adultos venden la niñez y el candor de sus hijos día tras día”. De ahí que Steve establezca una conexión directa entre este texto con temas que le preocupan en relación con la infancia como los abusos sexuales y psicológicos. Dentro de ese tipo de abusos, o de esclavitud mental moderna, podrían estar algunas nuevas tecnologías o las consolas: hay niños que “se llegan a sentir más cómodos teniendo una consola en la mano que la mano de una madre o de un padre”.

Si Steve tiene en este cuento una referencia personal vinculada también a la pesadilla, al miedo y a lo inexplicable, ya a finales de los años 90, Paco García Barcos, que tiene alma de alquimista de los objetos, realizó un trabajo basado en un bufón o payaso, donde había una figura que tocaba la flauta. Ahí había una clara alusión, un tanto encriptada todavía, al cuento ’El flautista de Hamelin’. Había una alusión también a un posterior Pedro de Hamelin, que se extravió en el bosque, en una umbría cercana al territorio de los lobos, y que fue enviado hacia 1726 a la corte del rey alemán Jorge I. Ese interés por el personaje, enigmático, capaz de entretener a los cortesanos, a los ociosos y al vulgo, le condujo hasta José Moreno Villa, poeta y pintor, químico y experto en artes gráficas, tanto que llegó a confeccionar vocabularios y firmó un delicioso trabajo: ’Locos, enanos, negros y niños palaciegos. Gente de placer que tuvieron los Austrias en la Corte Española desde 1563 a 1700’. Esas criaturas eran, por decirlo así, los pares de Pedro.

En cierto modo, todo este universo de incitaciones y fábulas quedó en la cabeza de García Barcos; en su cabeza, en sus cuadernos de artista, en sus bocetos y en una obra, muy apaisada, que es la primera que el espectador ve al entrar en la galería A del Arte. Una pieza en blanco y negro, en ciertos tonos marrones y grises, que resulta fascinante y que es el umbral o el punto de arranque de su interpretación de ’El flautista de Hamelín’.

Paco ha desarrollado ese cuento de la música, de la aparición y de la desaparición a su modo: con dos libros de artista, tan particulares de él. Uno invoca las teorías de Bruno Bettelheim y sus cuatro palabras claves: deseo, superación, huida y alivio; el otro propone una ciudad con todos sus edificios, bancos y comercios, donde Paco ha metido una fábula sobre la bolsa y una teoría sobre el capital y las hipotecas, por decirlo así. Además, ha creado climas: cuadros collages, cuadros en técnica mixta, formas exuberantes de color y forma, de materia y criaturas y estados de ánimo, que tienen algo de selvas encantadas, con profundidad y misterio.

Si uno cierra los ojos y aplica los oídos, puede oír pasos clandestinos, voces desgarradoras a lo lejos, el aullar de los lobos y el temblor de un niño extraviado en el corazón del bosque. A Paco García Barcos le gusta hablar, en esta muestra, de cultura de lobo. Hay cultura de lobo, hay cultura de fábula, hay invención, hay escalofrío y hay miedo. Y hay, no podía ser de otro modo, letras de colores, un amasijo de palabras, un torbellino de cuentos visuales. En esta obra, límpida y muy rica en contenido y en metáforas, está Paco García Barcos en toda su plenitud: el creador de simbologías y de estructuras, el hombre que tiene alma de novelista que pastorea y alimenta a un sinfín de personajes; uno de ellos, por cierto, es un payaso. Un payaso cabezón que reaparece en los cuadros y entre la paleta de colores de las distintas letras.

Steve Gibson es un artista del hombre. Un artista del cuerpo. Un creador que explora la piel del alma, la piel desollada, como si fuera Lucian Freud o un expresionista como Otto Dix. Es un artista del desgarro y a la vez de las suavidades. Desde hace unos años, trabaja la figura a tamaño natural y logra una obra impactante, tan precisa como bravía. Trabaja con el cutter: levanta la última víscera del cartón, el resquicio definitivo, y con él logra verdad, emoción, pálpito y estremecimiento. Aquí vuelve a suceder igual.

A Steve Gibson siempre le había perturbado la historia de ’El flautista de Hamelín’. Y al surgir esta muestra le dio una vuelta a todo: pensó en el cuento, en ese pueblo asediado por columnas y columnas de ratas, pensó en el joven flautista que llega, habla con los moradores de Hamelin y ajusta un precio para que haga desaparecer a los roedores. Lo logra: los lleva hacia al río Weser donde se ahogarán para siempre, algo que hace sin contemplaciones. Es la tarea del héroe. De golpe, aparece la codicia de los adultos: no cumplen lo pactado con el forastero. Esa decisión tendrá un efecto indeseado: el flautista vuelve a hacer sonar su instrumento y los niños, inocentes, siguen su son hasta la espesura de la selva. Los niños son engullidos por las montañas, desaparecen, salvo que uno que se extravía. ¿Es bueno o malo el flautista? ¿Quién es en realidad esa misteriosa figura que aparece como virtuoso de la música, como salvador y luego como vengador? Señala el escultor: “El flautista es la mano dura de la justicia que no da opción a cambio alguno. Una vez que se decide, actúa sin piedad”. En la desaparición, insiste Steve, “está el cruel castigo para los adultos: perder un niño por la muerte es doloroso, pero la incertidumbre de no saber, los años de espera, la esperanza, eso es tortura añadida al dolor”.

A Steve Gibson le llaman poderosamente la atención dos matices: la inocencia de los niños, vapuleada y agredida por los adultos, y ese niño extraviado, solo, sin destino. Esta doble percepción explica su intervención plástica y sus figuras: los niños perdidos, ensimismados, inclinados hacia la región del sueño como seres de Marcel Schwob, avanzan a ciegas, como muñecos mecánicos, como criaturas sonámbulas. Avanzan hacia ninguna parte. Avanzan hacia la región del enigma y de la desesperación. Y en dirección opuesta, traspuesto también, va uno de sus compañeros: el niño perdido y solo. Las piezas tienen magia, por supuesto, sensación de autenticidad, energía; parecen los actores de una representación sombría, la escena de un espejismo. Son las criaturas de un cuento de hadas de esos que a veces, en la soledad de la noche, te dejan sin aliento al recordarlo: para Steve, como sucede con ‘Hansel y Gretel’, la fábula está contigua al pánico. El cuento tiene resonancia en la oscuridad de la noche, cuando el lector cierra los ojos y busca el sueño reparador.

Las obras de Paco García Barcos y Steve Gibson se enriquecen mutuamente. Se ensanchan, se adensan. Convergen. Este es, claramente, un proyecto polisémico de aliento universal: literario y mítico a la vez, vinculado a los cuentos de encantamientos, a las narraciones fantásticas, pero es ante todo un ejercicio plástico. Rotundo, hermoso y envolvente.

No se preocupen: también aquí se deslíe una melodía inefable. ¡Déjense llevar hacia el claro del bosque!

 

 

MARCUELLO ESTRENA NUEVO ESPACIO EN 'ESCÚCHATE' DE ARAGÓN RADIO

MARCUELLO ESTRENA NUEVO ESPACIO EN 'ESCÚCHATE' DE ARAGÓN RADIO

ENTREVISTA A JOSÉ RAMÓN MARCUELLO

[Del gabinete de prensa y comunicación de Aragón Radio. La foto también es suya. ’Escúchate’ es el programa de Javier Vázquez y Rafa Moyano.]

 

“Abordaremos aspectos del agua relacionados con el estado actual del recurso, el léxico del regadío y el secano o la arqueología hidráulica”

 

 

El periodista estrena el lunes en Aragón Radio un nuevo espacio dedicado a una de las principales señas de identidad de Aragón

 El periodista José Ramón Marcuello (Jaca, 1947) estrena el lunes (19:30 horas), dentro del programa Escúchate de Aragón Radio, que dirige Javier Vázquez, un espacio dedicado al agua. Marcuello, uno de los principales expertos de temas hidráulicos de Aragón, tratará diferentes aspectos que orbitan en torno a una de las principales y más antiguas señas de identidad de la Comunidad.

 

-El próximo lunes estrena en el programa Escúchate un espacio dedicado al agua. ¿En qué va a consistir?

 

-El nuevo programa va a tratar de interesar al oyente de Aragón Radio por todos los muchos y variados aspectos que orbitan en torno al agua, sin duda una de las principales y más antiguas señas de identidad de Aragón y de todos los aragoneses. Y todo ello contado, a poder ser, de la forma más amena, didáctica y rigurosa y positiva posible.

 

-¿A quién va dirigido?

 

-Por su propia filosofía, el programa va dirigido a toda una amplísima audiencia, dado que vamos a abordar el agua desde ópticas muy diferentes, desde el estado actual del recurso (reservas, caudales, dotaciones, etc.) hasta todo lo relacionado con el léxico de regadío o de secano (increíblemente rico en Aragón), pasado por la arqueología hidráulica (molinos, fuentes, lavaderos, acequias, puentes, etc.) o la etnografía (como las rogativas de agua, el folclore, etc.).

 

-¿Tiene algo en común con Somos, su otro espacio en Aragón Radio?

 

-Es probable que el nuevo programa tenga algún punto de tangencia con nuestro programa matinal Somos, pero quizá gire tan solo al interés, en ambos casos, por ser útiles a nuestro Comunidad, informando o reflexionando sobre temas que son esenciales para nuestro presente pero, sobre todo, para nuestro futuro como Comunidad.

 

-¿Qué personajes, lugares o historias vamos a conocer en los primeros programas?

 

-Trataremos siempre y en todo momento de no olvidarnos nunca de los grandes aragoneses relacionados con el agua (desde Joaquín Costa o Lucas Mallada a Francisco de los Ríos o Manuel Lorenzo Pardo), pero sin dejar en el olvido las grandes realizaciones del pasado como Riegos del Alto Aragón, Plan de Monegros, Canal Imperial o Canal de Aragón y Cataluña. Al tiempo, trataremos de recalar de vez en cuando en el Derecho Aragonés en torno al agua.

 

-¿Tenemos cultura del agua en Aragón?

 

- Claro que tenemos cultura del agua en Aragón, quizás como en ninguna otra Comunidad del estado español. El problema es el “uso” que hacemos de esa cultura en una sociedad de se ha ido “desrruralizando” poco a poco para irse haciendo cada vez más urbana y estandarizada.

 

-¿Hemos sabido articular nuestra vida en torno a los ríos?

 

-Como consecuencia de lo comentado antes, los ciudadanos han ido perdiendo poco a poco su sentido de “comunión” con “su” río. Pero interpreto que la Expo 2008 ha cambiado notablemente esa dinámica, al menos en lo que a Zaragoza se refiere.

 

-¿Hemos sido respetuosos con el agua en esta Comunidad?

 

- No siempre hemos sentido el debido respeto por el agua, sobre todo por los ríos, aunque creo, como digo, que las cosas están cambiando poco a poco. Otra cosa es que algunas comunidades de regantes sean respetuosas con el agua en cuanto al consumo y uso se refiere, dado que mientras algunas comunidades son claramente deficitarias, otras se aproximan a veces a los límites del “derroche”, pero no es lo más habitual en Aragón.

 

-¿Enseñamos bien a nuestros hijos la importancia del agua? ¿Debería incidirse más en las escuelas?

 

- Creo que también en la educación de nuestros hijos y de los hombres del mañana en general se ha avanzado notablemente. Comienza a percibirse una nueva cultura del agua, tanto en la administración autonómica, como en los hogares particulares. Pero sin duda la escuela está haciendo una gran labor didáctica… ¡Como vamos a intentar hacerla nosotros también en el programa que arranca el lunes día 2 de abril!

 

 

JOSÉ RAMÓN MARCUELLO

 

El periodista José Ramón Marcuello (Jaca, 1947) ha sido corresponsal del Diario de Barcelona y El País en la capital aragonesa, subdirector de El Día de Aragón, director de los Servicios Informativos de Radio Zaragoza-Cadena SER o editor y director de la revista aragonesa de análisis, opinión y cultura Trébede. Tiene en su haber numerosas publicaciones relacionadas con el agua como biografías de significados hidraulistas como Manuel Lorenzo Pardo y Francisco de los Ríos y es autor de colecciones y libros como Los ríos de Aragón, Nueva Guía de Aragón, El Ebro, de punta a punta, Mitos, leyendas y tradiciones del Ebro o El Ebro, tierras y gentes.

 

Por su trayectoria profesional,  fue galardonado con el Premio Pignatelli del Gobierno de Aragón por su divulgación hidrológica y el Ayuntamiento de Zaragoza le concedió la Medalla de Oro de la Ciudad con motivo de las Fiestas del Pilar del año 2001.

 

Marcuello dirige un programa de etnografía aragonesa, Somos, los sábados en Aragón Radio y también participa de lunes a viernes en el programa Despierta Aragón y colabora en diferentes espacios de Aragón TV como ¡Bien dicho! o Sin ir más lejos.

 

JOSÉ MARÍA JURADO: CUATRO POEMAS

JOSÉ MARÍA JURADO: CUATRO POEMAS

No he contado mucho lo que pasó en Sevilla, los buenos amigos que encontré, al final me da un poco de pudor, pero lo ha hecho maravillosamente esa cronista incansable que es Olga Bernad, que presentará su libro ‘El mar del otro lado’ el día 24 de mayo en la FNAC; yo hablaré de su libro. Una de las personas que conocí fue José María Jurado, poeta e ingeniero, escritor apasionado de los toros, y autor del primer título del sello Inklings, de Isla de Siltolá, de Javier Sánchez Menéndez, un tipo extraordinario, un editor entusiasta y caballeroso hasta lo indecible: hablo de ‘Tablero de sueños’, un libro de una poesía elegante y rica, de una belleza intensa, refinada en todos sus matices. José María me manda estos cuatro poemas.

 

 

 

 

 

EMILY DICKINSON

 

Ella tenía abejas en los ojos,

pisaba un silencio de palabras completas.

Si decía la Flor, el Pájaro o la Nube,

un encaje temblaba en las manos del cielo.

Imágenes y voces en un cuenco de almendras,

semillas que volaron más allá del sendero,

por el cielo del bosque y la cabaña perdida

en busca de la tierra y de su negro alabastro

donde crece el jacinto y palpita la oruga.

Cuando llama la esquila al oficio divino

y las niñas son ángeles de Nueva Inglaterra

hay una sombra blanca que susurra en la casa

los nombres azules de todas las estrellas

para cribar las arenas de las playas lejanas.

Un viento ajeno roza las copas de los árboles,

borda un dibujo nuevo sobre el cristal del mundo.

En el cuarto solitario nos aguardan -Ellos-

los ha llamado –Ella–.

 

 

JOSEF SUDEK

Ha llegado la noche a tu ventana: sobre la superficie turbia del cristal pasan luces errantes como sueños, resplandores mojados de tristeza, flores de vidrio y bruma abiertas en los tranvías. ¿De qué lado del alma está la rosa?  Para la hiedra vacilante de la luz y los espejos velados por la escarcha arde en blanco y negro la memoria. Ha llegado la noche a tu ventana, por las ramas retorcidas de la nieve y los arbustos salvajes y erizados, a través de las lámparas difusas y del hermético puente de piedra sin sonido. Pero más allá del objeto y de su sombra, ¿de qué lado del alma está la rosa? El alma, ¿de qué lado de la luz?

 

Chopin por Delacroix.

 

CHOPIN

 

(Balada No. 1 en sol menor)

 

El piano es una góndola sin luna

que boga por canales de silencio

bajo las sombras mansas de la noche

y la belleza de Varsovia herida.

 

Los dedos de cristal sobre las aguas,

las estrellas mojadas por la música,

diez cisnes irisados de tristeza

y la blancura de París nevada

 

cuando la muerte ostenta por las calles

la diadema de plata de los daguerrotipos.

 

 

JOSÉ TOMÁS

 

Has abierto las puertas de la Muerte toreando en el vértice del miedo. Y detrás de las puertas había luz, la deslumbrante luz de la pureza. Entrabas y salías de la muerte como el buzo entra y sale del abismo, sumergido en campanas de silencio, en solares silencios espectrales donde el aire vacío se completa con el lance y el trance tan reunidos que suspenden la razón y la despeñan al borde mismo del espanto. Nos hemos vuelto locos: las ménades se arrancan los vestidos y se arañan los rostros suplicantes, los guerreros golpean los escudos y el toro es un enigma reventado, una fuerza bestial hipnotizada por la suave quietud de los telares. Gira y gira la plaza como un astro, vibrante catedral de una liturgia cósmica que a la danza del héroe se ha rendido, funesta y primitiva. [Foto de la agencia EFE, hallada en internet.]

 

 

BIBLIOGRAFÍA

José María Jurado (Sevilla, 1974) es un ingeniero de telecomunicaciones y escritor español. Es autor de los libros de poemas La Memoria Frágil (Diputación de Cáceres, 2009), Plaza de Toros (Isla de Siltolá, Sevilla, 2010, obra ilustrada por el artista gráfico Pablo Pámpano), y Tablero de Sueños (Isla de Siltolá, 2011). En 2011 publicó una colección de relatos, artículos y reflexiones bajo el título Cúpulas y Capiteles (Isla de Siltolá). Es coautor de la antología Poesía para niños de 4 a 120 años en colaboración con los poetas Jesús Cotta y Javier Sánchez Menéndez, Isla de Siltolá, 2009.

ALBERTO GAMÓN, KLIMT Y LA MÚSICA

ALBERTO GAMÓN, KLIMT Y LA MÚSICA

ALBERTO GAMÓN, KLIMT Y LA MÚSICA.

APILA CUMPLE CINCO AÑOS

Alberto Gamón. Retrato de Vicente Almazán.

 

Ayer, tras la presentación de ‘El reencuentro’ (Chiado, 2011) de Bosco Esteruelas (Zaragoza, 1951), lo conocí ayer en ‘La Reserva’ y comimos juntos, vi el nuevo libro de Alberto Gamón en Los Portadores de Sueños: ‘Cinco músicos en el quinto pino’ (APILA, 2012). Me lo llevé. Y esta noche lo he mirado dos veces: antes de acostarme y a la hora de levantarme. Es, con mucha diferencia, el mejor libro de Gamón: ha dado un salto de calidad impresionante y es de las pocas veces en las que él asume la autoría del texto. El libro es muchas cosas: es un homenaje al número cinco, a los cinco sentidos, a la música, a Gustav Klimt, que es un personaje recurrente, con su gato, y es un homenaje al color, y al delirio de la imaginación. Es un libro sugerente, imaginativo, de un concepto muy libre, donde todo ha sido muy pensado: la historia, el humor, la distribución del texto, los elementos musicales, la escenografía que envuelve todo, la capacidad de síntesis (pienso en la escena del teatro y esas cabezas), la sensación de movimiento y el empleo de frases hechas.

Alberto Gamón (Alcañiz, 1974) es un ilustrador personalísimo: trabaja la geometría, un neocubismo visual, la estructura y el colorido. Y en este trabajo logra una obra obra redonda. ‘Cinco músicos...’ desarrolla los cinco sentidos y todas sus derivaciones, resueltas con ingenio y con un feliz dominio de la armonía, la tensión y el cromatismo. También tiene ese aire mágico y quizá naïf: la ilustración en sí misma constituye una poderosa alegoría, una vigorosa narración. Si no lo han visto, si les gustan los álbumes ilustrados, si quieren ver, al modo aragonés, a Klimt (también hay un homenaje a uno de sus retratos femeninos), este es su libro. Una auténtica maravilla: una de las primeras sensaciones de plenitud de la nueva primavera. Gamón, además, aquí explora sus propias posibilidades con el arte digital y la informática. Es un libro inolvidable, que parece haber sido concebido en estado de felicidad creativa.

 

*Veo en la página de APILA que el volumen se presenta el día 13, viernes y trece de abril, en la Escuela de Artes. APILA ( y son Raquel Garrido, Ramón Aguirre y Edu Flores) cumple cinco años.

SERGIO DEL MOLINO, HOY, EN FNAC

SERGIO DEL MOLINO, HOY, EN FNAC

Sergio del Molino presenta esta tarde, a las 20.00, en la FNAC, su novela ’No habrá más enemigo’ (Tropo). Estará acompañado por el traductor, poeta y narrador Miguel Serrano. Pongo aquí la entrevista que le publiqué hace unos días en ’Heraldo’. A la misma, presento en Los Portadores de Sueños la novela ’El reencuentro’ del escritor y periodista aragonés Bosco Esteruelas. La foto es de Pedro Hernández del Colectivo Anguila, un espléndido artista y casi tan buena persona.

 

 

FICHA DEL LIBRO

No habrá más enemigo. Sergio del Molino. Tropo Editores. Zaragoza, 2012. 278 páginas.

El diseño y la portada son de Óscar Sanmartín Vargas. El libro fue finalista del premio Francisco Casavella. Martínez de Pisón dijo de él que “era poderoso, torrencial, sin más límites que los de la imaginación”. ‘No habrá más enemigo’ también tendrá una edición argentina que se presentará en la próxima feria del libro de Buenos Aires.

 

Sergio del Molino narra

la rabia y el caos de vivir

en una novela delirante

 

 

[El escritor y periodista publica en Tropo ‘No habrá más enemigo’, una narración vertiginosa de amor, sexo, locura y atmósfera de intriga, protagonizada por tres personajes  que viajan, huyen y aman desde la ambigüedad y el miedo]

 

 

[Este texto apareció hace unos días en Heraldo de Aragón]

Sergio del Molino (Madrid, 1979) es un ejemplo claro de letraherido, de escritor por vocación que siente cómodo en diversos géneros: en el artículo literario o de actualidad, como se veía en el reciente volumen ‘El restaurante favorito de Nina Hagen’ (Anorak, 2011), en el reportaje de investigación, ‘Soldados en el jardín de la paz’ (Prames, 2009), en la narrativa corta, ‘Malas influencias’ (Tropo, 2009), y en la novela, a la que acaba de dar el salto con su libro más ambicioso y complejo en voces, estructura, escenarios y secuencias: ‘No habrá más enemigo’ (Tropo, 2012), que se presentaba recientemente en Huesca y se presentará el 28 de marzo en la FNAC, de Zaragoza.

El libro, dividido en tres partes, ‘Lo de Lenín’, ‘Lo de León’ y ‘Lo de Herbert’, está vinculado a una experiencia inolvidable: el nacimiento, el crecimiento, la enfermedad, la lucha y la esperanza, y la muerte de su hijo Pablo. La redacción de la novela fue una obsesión, una válvula de escape, un homenaje y a la vez un acto vertiginoso en el interior de un hospital. Dice Sergio: “Al principio, intentaba hacer una novela policíaca, a mi manera, y puede decirse que empecé el libro por la última parte: la historia de ese personaje Herbert, vinculado a Nabokov y a su novela ‘Lolita’, y también al mago de Oz, la narración de un crimen, de una pistola y de dos personajes que andaban por ahí. Luego me di cuenta de que no iba a un sitio concreto y he ido reconstruyendo el libro”. En esa reconstrucción, Sergio del Molino ha hecho una novela que tiene mucho de relato de aprendizaje, de intriga, de novela collage de tránsito psicológico hacia la madurez.

Explica el escritor que ‘No habrá enemigo’ surgió durante una visita a la laguna Bacalar, en México: le fascinó la luz, el clima opresivo, “pensé que ese laguna era el ambiente ideal para un crimen, me imaginé un cadáver flotando en una piscina y también a un personaje turbio, como Herbert”.

En la trabajosa redacción del libro, Sergio del Molino –ese escritor joven que “nada sabía de la paternidad ni de la muerte”- tomó distintas direcciones que fueron redondeando otras ideas básicas de la novela. “Siempre tenido muy claro que yo quería escribir un libro sobre las relaciones entre padres e hijos, desde la perspectiva de los hijos, y cómo influía en ese vínculo tan determinante una forma de ser más bien gélida –señala el escritor-. Eso le sucede a dos de los personajes: Lenín y León, que tienen una relación especial con sus padres y son fríos”. El autor revela otra clave del libro: todos los personajes llevan nombres de revolucionarios rusos; los ya citados Lenín y León, por Trotski, pero también Nadejda, la mujer de Lenín, y Alejandra, inspirada en Alexandra Kollontai, que fue asistente de Lenín y probablemente su amante...

“A mí me fascinan los héroes de la revolución rusa. He intentado darle una vuelta de tuerca a la realidad. La relación de Lenín con su esposa Nadejda fue más bien fría, sin pasión, ella era como una monja de la revolución y él como un robot. Y en cambio, las cosas con Alexandra debieron ser muy diferentes: me intrigaba ver a un Lenín apasionado, humano. Y en ese contexto transcurre la primera parte del libro”. La narración juega con esos nombres como un correlato simbólico de la realidad, pero la acción transcurre en la primera década del siglo XXI y tiene como banda sonora, en ese tramo, la música de Bob Dylan.

Ahí se cuenta la historia de un hombre, Lenín, al que las circunstancias llevan de aquí para allá, que conoce a una joven en Madrid y vive varias aventuras con ella: aventuras de sexo, de viaje, de dominación. Ella es Lola, una ‘femme fatale’ de cine negro. “Esa parte es la más violenta, la más salvaje y a la vez la más pornográfica. Lenín no sabe muy bien quién es esa mujer que le arrastra hacia una relación de esclavitud sexual. También me quería medir como escritor en una narración casi pornográfica, aunque luego la novela explora otros caminos”.

La acción empieza en Madrid y el protagonista se traslada a Zaragoza para ver a su padre; ahí, por puro azar, ante unas casas de militares, se encuentra con Alejandra, otra joven enigmática que será determinante en la segunda parte del libro, protagonizada por León y por ella, pero también por otros personajes como el francés Bragattion, el general José Moscardó, el músico Woodie Guthrie o Rita Hayworth, sombras y fantasmas que se mueven la ciudad horizontal que es Zaragoza, a las que se suma otro personaje como Herzen. Subraya Del Molino: “A mí me gusta mucho la pintura de Pepe Cerdá, especialmente los arrabales, las afueras, y este Herzen está muy emparentado con él. Es el pintor que está en los márgenes,  es el pintor de los detritos industriales donde también fluye la vida”.

Por otra parte, Lenín y León son dos personajes complementarios, casi como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Explica el narrador: “Lenín carece de voluntad, se deja llevar, es un observador, asume lo que le viene y no toma parte. Y León es un inconformista y un buscador: su vida es más anodina e intenta modificar el rumbo de sus días”. La novela se cierra con una tercera parque donde todo confluye, donde adquiere gran importancia, de nuevo, Alejandra, “un personaje que se ha ido forjando un carácter que intimida. En un principio no era tan importante,  pero yo mismo me he ido enamorando de ella”.

‘No habrá más enemigo’ es una historia de amor y locura, de naipes y póquer, de la hija adorada de un Coronel, de ciudades y países diferentes, y es una historia de miedo y de continuos escalofríos: “Yo intento que los personajes se parezcan un poco a la vida que es un caos muy difícil de asimilar cuyo sentido te lo impones tú mismo a la fuerza”, matiza el autor. El texto posee la atmósfera de una película de David Lynch o de ‘El tercer hombre’ de Carol Reed, “el ritmo es, en muchos pasajes, de cine negro con ecos surrealistas”, pero también es una novela con muchas capas, con un poso culturalista.

Concluye el escritor y colaborador de HERALDO: “La realidad es incomprensible y dolorosa, y esta novela ha sido escrita desde la rabia, la incomprensión y desde un dolor insoportable. ‘No habrá más enemigo’ transmite una sensación de desasosiego. El nihilismo es una condición de nuestro tiempo: estamos aquí, intentamos sobrevivir con la máxima dignidad posible, no creemos en ningún paraíso y tampoco creo que seamos mancos emocionales. Pero a veces sobrevivir es ya una tarea en sí misma”. Lenín y Lola, León y Alejandra, Herzen y Herbert son supervivientes en los márgenes de la ciudad horizontal.

 

MAPI RIVERA EN LA CAI-LUZAN

MAPI RIVERA EN LA CAI-LUZAN

 

 

MAPI RIVERA EN LA CAI-LUZ:

DESNUDOS DE LUZ, DE SOL Y NIEVE

Caja Inmaculada inaugurará mañana miércoles, a las 20 h en la Sala CAI Luzán, la exposición 'Heliosis' de Mapi Rivera (Huesca, 1976). La artista oscense prepara actualmente su tesis doctoral sobre 'El sentido numinoso de la luz. Aproximaciones entre creación y experiencia visionaria', en cuyo contexto se incluye la exposición que ahora presenta en Zaragoza. 'Heliosis' reúne las series de fotografías más recientes de la producción de Mapi Rivera, exhibidas en soportes opacos, en cajas de luz y en proyecciones, en las que se representa a sí misma en medio de entornos naturales de una intensa luminosidad. De hecho, el tema de la exposición es la relación entre el cuerpo de la artista y esas manifestaciones de la luz solar. El resultado es de una gran belleza y espiritualidad. [Nota de Juan Castiella y su equipo.]

BOSCO ESTERUELAS, UN FRAGMENTO

BOSCO ESTERUELAS: URSULA ANDRESS

EN BIKINI O AL DESNUDO...

Mañana, a las 20.00 horas, en Los Portadores de Sueños, en un día con mucha actividad cultural, presento la novela de saga, la novela familia ‘El reencuentro’ del escritor y periodista zaragozano Bosco Esteruelas. En las primeras páginas del libro, publicado por el sello Chiado, se habla de la complicidad entre los dos hijos menores de Norberto Bárcena, Ricardo y Diego. Dice Bosco Esteruelas: “Ricardo y Diego fueron íntimos a su manera. A su manera, porque la diferencia de años, cinco a favor del primero, marcó bastante. Pero en aquellos tiempos, la ignorancia, la paletez, los miedos igualaban a todos. ‘Dicen que Ursula Andress sale en la última película desnuda con solo una malla transparente’, le confesaba Ricardo a su hermano pequeño. ‘¿Pero se le ve todo, todo? ¿El pecho y lo de abajo también?’, le interrogaba incrédulo y asustadizo Diego”.

DIEZ NARRADORES DEL VINO

DIEZ NARRADORES DEL VINO

40 MICRORRELATOS PARA

LOS VINOS DE TORRELONGARES


Este miércoles, a las 12.00, en la FNAC, hay una rueda de prensa donde se presentará el proyecto “Torrelongares con los jóvenes escritores”, en el que 10 jóvenes escritores han escrito 4 microrrelatos cada uno para sumar los 40 que estarán reproducidos en las contraetiquetas de una nueva presentación de los vinos jóvenes. Torrelongares ha editado un libro con los micorrelatos.

Los escritores son: Miguel Serrano, Daniel Gascón, Eva Puyó, Christian Peribáñez, Ana Muñoz, Octavio Gómez Milián, Carmen Ruiz Fleta, Sergio del Molino, Juan Luis Saldaña y Víctor Guiu. [La foto me la ha enviado Octavio Gómez Milián.]