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Antón Castro

PEDRO BOSQUED: CUENTO DE CIRCO

Pedro Bosqued, escritor, farmacéutico y apasionado del Real Zaragoza, acaba de ser finalista del concurso FAES Farma con este texto ‘El circo de los mejillones’. Me lo envía gentilmente y aquí está para los lectores y visitantes del blog.

 

 

 

EL CIRCO DE LOS MEJILLONES

 

Por Pedro BOSQUED 

 

 

    La segunda tarde consecutiva en la que no fue al circo tiró las entradas a la papelera. No estaba segura de que le gustasen los leopardos, ni sabía con qué saciaban su sed. La primera tarde que no fue al circo estuvo en un tris de coger las entradas del cajón, pero al abrirlo y ver la caja de Bondenza, recordó que aún no había tomada la pastilla. Se imaginó cómo tragaban los leones, sonrío y dejó a los leopardos para el día siguiente.

 

   La tarde siguiente, su nieta se había comido una fuente bien honda de mejillones hervidos al vapor como si nada, solo cuando quedaba uno le preguntó a su abuela si a los leopardos les gustaban los mejillones. Antes de traer el postre, la abuela le contó que no lo sabía, que podía ser que comieran de todo, pero que como no se recomienda comer mejillones cebra era probable que los leopardos prefiriesen no comerlos.

    La nieta se imaginó un parque inmenso con un paseo en sombra en  el que los leopardos y los mejillones cebra se cruzaban miradas intencionadas con la excusa de tirar las entradas para ir al museo en la papelera. Preferían pasear un rato más por el parque que ir al museo de cera a ver domadores de cartón piedra con sombrero alto. Aunque el domador fuese todo de negro, a los mejillones cebra lo que les chiflaba eran las manchas amarillas de los leopardos.

 

  La abuela le preguntó a la nieta si le apetecía echarse una pequeña siesta. La nieta le dijo que mejor pintaría un poco. No quería que se le olvidaran el parque y sus paseantes. Le deseó a su abuela sueños de todos los colores y, cuando se subió a acostar, la nieta cogió una lámina A4 blanca sin marco y empezó a dibujar árboles descendentes, después un camino ascendente y una montaña a la inversa, como si fuera una papelera con forma de embudo llena de colores. Cuando dibujó a los leopardos paseando por el camino estuvo a punto de tirar la lámina a la papelera, pero al no verla a primera vista volvió al dibujo. Empezó a pintar mejillones como si fueran gotas de lluvia negra y los leopardos abrieron la boca para calmar su sed. A los tres minutos la lámina A4 estaba llena de gotas negras con forma de mejillón cebra, antes de que pasaran cinco la lámina estaba a punto de empaparse. La nieta encendió la lámpara y puso el dibujo junto a la bombilla. Cuando la lámina estaba casi seca, vio que el dibujo ya no era el mismo. Los árboles habían crecido en sentido ascendente y la montaña había perdido todos los colores menos el amarillo y el negro. Pero lo que se quedó mirando fijamente fue el camino.  Subía y bajaba como un tobogán a lo largo de la lámina, pero no quedaba ni rastro de los leopardos una vez saciada su sed. La niña se preguntó si se habrían evaporado al ponerlos al calor de la bombilla. 

 

   Cuando bajó la abuela de la siesta, le preguntó si quería ir esa tarde al circo. La nieta le dijo que mejor que no, que prefería seguir dibujando. Entonces la abuela cogió las entradas para el circo y las echó a la papelera. Sobre la lámina A4 sin leopardos. Preguntó a su nieta si podía apagar la luz y antes de que respondiese, la abuela le dio al botón de la lámpara negra. La nieta esperó a que estuviese su abuela en la cocina. Se acercó a la lámpara y vio, pegado como un imán, un diminuto mejillón cebra negro a punto de secarse del todo. Se lo metió en el bolsillo amarillo del chándal negro justo antes de que volviese su abuela para preguntarle qué quería para merendar. 

—Nada, abuela. He comido muchos mejillones; bueno, sí, ¿me puedes traer un vaso pequeño de agua?

De los que caben en cualquier papelera.

*Todas las fotos son de Mary Ellen Mark.

LUCÍA CAMÓN: ARTE, MÚSICA Y POESÍA

LUCÍA CAMÓN: ARTE, MÚSICA Y POESÍA

LUCÍA CAMÓN: POESÍA Y VIDEOCREACIÓN

EN LA FNAC Y EN EVE'S BAYOU

 

Hoy miércoles, 16 de noviembre en la FNAC Plaza España de Zaragoza (C/ Coso, 25) a las 19,30 horas, Lucía Camón presentará su primer libro de poemas titulado ‘Siete veces sí’. Luego, a las 22 horas, podremos verla en una actuación en directo en la sala Eve's Bayou. La actuación será un adelanto de su último espectáculo ‘Lulu on the Bridge’, una colaboración con el artista Alfonso Kint (www.alfonsokint.com) realizador de los videoartes de Lucía y compositor de las bases electrónicas del espectáculo. Se trata de una combinación de poesía, guitarra eléctrica en directo y música electrónica.

Todo ello dentro con motivo de la celebración del Festival Proyecta Aragón al que Lucía Camón ha sido invitada como Videoartista por su directora Vicky Calavia. Dice Lucía Camón: “Este libro de poesía nace de una forma natural y a petición del público. Durante los últimos dos años he compartido muchos de estos poemas en el escenario y a menudo, al finalizar, la pregunta era ‘¿Dónde podemos comprar el libro?’. Así que después de escucharlo muchas veces, pensé que había llegado el momento de llevarlo a cabo. ‘Siete veces sí’ viene de una necesidad vital que tengo de transformar lo que pasa en algo escrito. De este modo puedo evolucionar y continuar. Este libro trata de la parte más salvaje de lo cotidiano. Para mí, la muerte puede estar presente en la taza del desayuno, el éxtasis en el viento que se cuela por debajo la falda o el dolor en el recuerdo repentino de un patio de colegio”.

Lucía Camón es actriz, poeta, videocreadora. Conversará con Antón Castro en la FNAC.

He aquí algunos poemas de Lucía Camón:

 

Lulu on the bridge

Quiero que nadie

tenga miedo

de acercarse,

que nadie

se detenga

antes del beso,

ni yo, ni nadie...

 

 

La reina de la pista

Me voy deslizando

por la parte fina

de la baranda

y aunque apenas recuerdo

cómo era mi cuerpo de niña,

mantengo el equilibrio

mientras camino

entre cuchillos

y elefantes amarillos.

 

 

 

A flor de piel

Fácilmente me desprendo

de un vestido

y me pongo otro,

no te enfades

si no me reconoces,

tal vez es que no me conoces.

 

'ESPECIAL FÉLIX ROMEO': ESTA MEDIANOCHE EN 'BORRADORES'

‘ESPECIAL FÉLIX ROMEO’ EN ‘BORRADORES’

El escritor Félix Romeo Pescador (Zaragoza, 1968-Madrid 2011) es objeto de un monográfico del programa ‘Borradores’, en el que se repasa su trayectoria, su producción literaria, su pasión por Zaragoza, por el mundo y por el conocimiento, su curiosidad infinita y esa vocación indesmayable de hacer felices a los demás.

El programa analiza las distintas facetas de Félix Romeo mediante testimonios y reportajes de escritores, músicos, diseñadores, bibliófilos o libreros que han estado muy cerca de él. Acuden al plató dos de sus mejores amigos: Ismael Grasa, escritor y profesor de filosofía, y Daniel Gascón, escritor y traductor, que analizan diversos aspectos de Félix Romeo, como los autores que más le han interesado, su faceta intelectual, su condición de escritor intergeneracional, su inclinación a la polémica, su presencia en la prensa (en ‘Heraldo’, en Aragón Televisión, en ‘Letras Libres’, en RNE) la traducción o su pensamiento.

Se ofrecen distintos reportajes y entrevistas: Julia Millán y José Fernández, de Librería Antígona, describen al escritor en uno de sus refugios favoritos –entre libros- y comentan las materias que le interesaban especialmente: la novela, la poesía, el cómic, el arte. La escritora Aloma Rodríguez recuerda su apoyo a los autores jóvenes y evoca la última noche en Madrid. La diseñadora y fotógrafa Ana Bendicho recrea al Félix Romeo apasionado por los viajes, el diseño, el arte y la amistad. Octavio Gómez Milián glosa su pasión por la música y por grupos muy diferentes, desde Franco Battiato a Bunbury y Amaral, entre otros muchos. José Luis Melero se traslada al Estadio de La Romareda y desde allí recuerda al Félix aficionado del Real Zaragoza y al hombre que frecuentaba los rastros. Y la librera y crítica literaria Eva Cosculluela, de Los Portadores de Sueños, evoca al lector desaforado y al crítico literario.

La actuación musical corre a cargo de un grupo que al autor aragonés le interesaba mucho: Louisiana. Luis Cebrián y Ana Muñoz interpretan dos temas. La caricatura que Luis Grañena le hizo para el volumen ‘Mercado Central’ (Xordica) de José Antonio Labordeta, es uno de los motivos gráficos de un programa en el que se oyen los testimonios del escritor y se ven muchas fotos e imágenes.

‘Borradores’ de Aragón Televisión se emite a las 0.55 de esta noche. Esta foto es de Esther Casas.

TRES POEMAS DE ÁNGEL PETISME

TRES POEMAS DE ÁNGEL PETISME

TRES POEMAS DE ÁNGEL PETISME

 

De ‘La noche 351’ (Hiperión)

 

 

VELAS SOBRE EL TIGRIS

 

El día de Zacarías en Bagdad

encendemos velas y las colocamos

flotando sobre el Tigris,

pensamos un deseo.

No tenemos nada

salvo la guerra sobre nuestros hombros,

es cierto Ahmed, 

como abejas sin néctar.

Pero volverán días buenos,  

te casarás, tocarás la belleza,                   

y acunarás otra vida en tus brazos

con las promesas de la felicidad.      

 

Los puentes del río, las nubes

del Caspio que venían

untando el mar y recogían velas.

Había peces y amor en su profundidad,

era tan hermoso,

las mujeres arrojaban pescado a las gaviotas.

 

Y ahora este sudario de humo,                         

el insomnio de los escorpiones.

Ahmed, el mundo que da miedo acabará.

Los tanques, los disparos,

las hélices siempre allá arriba.

Sé lo que piensas:

Si no luchas por tus sueños

es que no los mereces.

 

Vendrán días mejores,

pase lo que pase, no pierdas tu inocencia, le digo.

¿Quién sabe si un día volverá a sonreír?

 

LA BOLSA

  

Esto haría llorar hasta a una piedra.

Aida preguntaba aquella noche

a todo el que veía por el barrio

por su hijo Luay.

Durante el día siguiente llamó a las casas

de sus vecinos por ver si alguien

le daba señales de su hijo querido.

Un niño había visto

que dos encapuchados lo empujaban

dentro de un coche,

apretaron el acelerador entre los baches

y se perdieron en el polvo.

 

Hoy llamaron a la puerta,

Aida abrió y unos niños 

le entregaron una bolsa de plástico.

Al abrirla…estaba la cabeza de su hijo.

 

Llevamos en el barrio treinta años

pero nos han amenazado también.

Le cortaron la cabeza a su hijo

y se la entregaron en una bolsa de plástico.

Mañana haremos las maletas.

El viaje será peligroso.

Nos vamos de Bagdad.

  

LEJOS DEL KURDISTÁN

 

 

Sólo algunas noches cuando sueña conmigo

soy el hombre que fui.

Doy la vuelta al mundo

y vuelvo a ser el juez de la energía

con una canción, cinco minutos.

Regreso para beberle el corazón.

 

 

Del libro La noche 351 de Ángel Petisme (XXVII Premio Jaén de poesía). Ediciones Hiperión, 2011. La foto de Ángel Petisme es de Maurilio de Miguel y está realizada en Babilonia.

CHAVES NOGALES: EL PERIODISTA

[Esta mañana y esta tarde se presentan en Ibercaja dos libros: ‘Chaves Nogales. El oficio de contar’ de María Isabel Cintas, y ‘Cervantes en los infiernos’ de Ignacio Padilla, volúmenes publicados por la Fundación Lara e Ibercaja. He leído buena parte del libro de Chaves Nogales y es una investigación apasionada y exhaustiva sobre un personaje increíble que sentía una gran pasión por el periodismo. Y que fue pionero en un modo diferente de contar la vida y a pie de calle. Además, fue muy generoso con los escritores. Creo que era Unamuno quien decía que con los libros se podía comer; pero si se quería cenar había que escribir en los periódicos. Hace algún tiempo, con motivo de la recuperación de Libros del Asteroide de su biografía de Juan Belmonte, publiqué esta nota sobre Chaves Nogales, que murió en Londres en 1944 y que está enterrado en el suelo y sin nombre entre dos tumbas.]

 

 

 

No es exacto decir que Manuel Chaves Nogales (Sevilla, 1897-Londres, 1944) sea un olvidado. Ha sido glosado y reivindicado por autores tan diferentes como César González-Ruano, Félix de Azúa, Javier Marías y Andrés Trapiello. O por el zaragozano Ignacio Martínez de Pisón, que lo ha incorporado con dos textos a los relatos de la antología 'Partes de guerra' (RBA, 2009). Desde hace algunos años, se suele decir que su biografía 'Juan Belmonte, matador de toros' (1935), que rescata ahora Libros del Asteroide, 17 años después de la reedición de Alianza Editorial, es una de las mejores que se han escrito en las letras españolas en todo el siglo XX. Ese libro nació de una sugerente experiencia: Chaves Nogales era un formidable reportero, hijo de periodista, y en los años 30 quiso realizar para 'Ahora' un conjunto de textos que arrancaban de esta pregunta: "¿Recuerda usted cómo era la vida en España en los principios de siglo?".

Una de las celebridades a las que consultó fue al gran matador Juan Belmonte (1892-1962), un hombre que se había hecho a sí mismo, y se quedó hechizado por la riqueza pintoresca de sus recuerdos. Manuel Chaves Nogales publicó a lo largo de 25 entregas, entre junio y diciembre de 1935, en 'Estampa', el fruto de sus conversaciones, el recuento de un sinfín de experiencias, en las que Belmonte, en primera persona, narraba su vida. Su vida, sus pensamientos, sus zozobras, y contaba, como si fuera un pícaro o superviviente del hambre, del miedo y de la muerte, una auténtica novela de la realidad, una falsa autobiografía, un texto brillante que posee hondura, rasgos de ficción, ritmo, un texto que rezuma modernidad. La pieza, de poderosa escritura, es una confesión, es una biografía novelada, sin duda, y es un autorretrato donde conviven el periodismo y la penetración psicológica propia de la novela.

El libro es pródigo en anécdotas, en detalles chocantes, en revelaciones, pero Chaves huye de lo sensacional y de lo episódico, y construye un poderoso friso de vida y de humanidad.

Manuel Chaves Nogales, que aspiró la fragancia de las prensas y las linotipias desde que tenía catorce años, dijo que su oficio consistía en "andar y contar la vida". Entre él y Belmonte se produjo ese milagro químico de la comunicación y la confianza. Y así, el periodista y novelista adoptó la voz del matador. Belmonte cuenta la hambruna familiar, la diversa y miserable suerte de sus hermanos, evoca a su padre quincallero, y cuenta cómo, desoyendo los ruegos familiares, se fue inclinando hacia las capeas y jugándose la vida a la luz de la luna en el campo. Dentro de esa existencia rebosante de patetismo, en la que ni siquiera resalta su valor taurino, siempre controvertido por otra parte, cobra especial importancia su amigo Calderón, que es como el hombre que siempre le estimula, que cree en él, que le empuja y le busca corridas. La narración, digna de la mejor picaresca, insiste en la forja de un destino ante un sinfín de adversidades.

Llanto por Joselito el Gallo

Nadie confiaba en exceso en él. Viajaba de tren en tren, y anduvo de aquí para allá, zascandileando, para convertirse en matador. Antes de tomar la alternativa de torero, vivió una importante pasión con una mujer casada, a la que le dedica hermosas y románticas páginas, y luego triunfó ya en Valencia y Sevilla. Poco después, este lector voraz sería saludado en las tertulias de grandes personajes como Sebastián Miranda, Pérez de Ayala, Julio Antonio, Romero de Torres o Ramón M. del Valle-Inclán. Este, cuando empezaron a llegar sus primeros éxitos de novillero, le dijo: "Juanito, no te hace falta más que morir en la plaza". Belmonte respondió con humor: "Se hará lo que se pueda". Encauzado hacia el triunfo, pasó por distintos períodos: en 1915 sintió la tentación de suicidarse y tenía una pistola encima de la mesilla de noche, vivió una rivalidad dura con Joselito el Gallo, a quien le tenía un enorme cariño y respeto, y cuando le dijeron que lo había matado un toro, en 1920, no se lo podía creer. "Lloré como no he llorado nunca en la vida", dice.

Antes ya había escrito: "El Juan Belmonte de aquel tiempo era una creación mítica de sus paisanos". Participó en giras, se casó en México, eludió y asumió la fama como pudo, con entereza y dignidad, y ganó mucho dinero que le sirvió para mejorar la situación de sus hermanos y para adquirir un cortijo con parrales, 'La Capitana', con el que pudo cumplir un viejo sueño: convertirse en ganadero. Cuando llegó la II República, padeció en carne propia la revuelta y las amenazas contra sus propiedades, que tenían algo de rasgo decisivo en la construcción de su personalidad: eran la modesta ostentación de alguien que se había hecho a sí mismo, que quiso callejear, montar a caballo y huir del pánico a la muerte.

En 1962, 18 años después de la muerte de Manuel Chaves Nogales en Londres en 1944 a consecuencia de una peritonitis, se suicidó de un disparo de pistola, probablemente herido de angustia por un amor tardío, otro "avasallador enamoramiento". Pero esa es otra historia.

 

 

EL 'SENDER' DE LACHÉN Y LEYVA

Me escribe Vicente Lachén a propósito de un proyecto fotográfico sobre Ramón José Sender: “La exposición  ‘Visiones de Mr. Witt’, se expuso en septiembre y octubre en Pla-Za. Ahora en noviembre está en Abizanda y en diciembre llegará a Tardienta. Es la primera muestra que hicimos relativa a a Ramón J. Sender basándonos en sus textos y que surgió a partir de una beca del IEA”. 

.

EL PROYECTO

'Visiones de Mr. Witt: la imaginación

de Ramón J. Sender en fotografía',

de Vicente Lachén y Dominique Leyva

 

La muestra, compuesta por 50 fotografías de los dos autores, es un itinerario por la narrativa de Sender, en la que el público no sólo podrá contemplar una sucesión de imágenes, sino que cada una de ellas irá acompañada por el texto y el ejemplar de la novela que ha servido de punto de partida.

 

`Visiones de Mr. Witt: la imaginación de Ramón J. Sender en fotografías´, de Vicente Lachén y Dominique Leyva, está compuesta de 50 fotografías en las que los autores han seleccionado textos de las novelas de Sender y han buscado los lugares geográficos que le inspiraron, el primero en territorio aragonés y Leyva en Alburquerque. Estos dos lugares geográficos dividen el recorrido en dos partes e invitan también a establecer las diferencias entre dos periodos de una de las figuras más destacadas del panorama novelístico español del siglo XX.

Esta exposición se presenta como un itinerario por la narrativa de Sender en la que el público no sólo podrá contemplar una sucesión de imágenes, sino que cada una de ellas irá acompañada por el texto y el ejemplar de la novela que ha servido de punto de partida. A través de las fotografías, Vicente Lachén y Dominique Leyva se trasladan a obras como `Crónica del alba´, `El lugar de un hombre´ o `Imán´, entre más de una docena.

Por ello, decidieron centrar su trabajo en dos etapas, que se repartieron entre los dos fotógrafos. La primera debía abarcar la época de juventud del escritor, que discrurrió en la provincia de Huesca y correspondió explorar a Vicente Lachén, cuya familia paterna procede, precisamente, de Alcolea de Cinca, pueblo donde pasó su niñez el pequeño Sender. Su trabajo también incluye instantáneas de la localidad natal del escritor, Chalamera. 


Por su parte, Dominique Leyva se ocupó de la penúltima etapa de la vida del autor, que transcurrió durante 16 años en Alburquerque (Nuevo México). Allí nació Leyva, y Sender fue profesor en el Departamento de español de la misma universidad donde algún tiempo después estudiaría el fotógrafo mexicano.

Para realizar el trabajo, Lachén y Leyva se leyeron un buen número de obras de Sender, como "Crónica del alba", "El lugar de un hombre", "Relatos fronterizos", "Billy el niño" o "Imán", entre otras muchas, y luego interpretaron con la cámara algunos de los pasajes referidos. Por eso, en la exposición, el público puede contemplar hasta 50 imágenes a color, acompañadas cada una de ellas de un texto en el que se ha basado el fotógrafo para tomarla y el título del libro del que se ha extraído el fragmento.

Además, con las frases de las fotografías se traza una línea narrativa, como si de un relato de Sender se tratara, con Mr Witt (protagonista de uno de sus libros) como particular observador de la historia.

 

*Las dos fotos son de los autores. Y abajo, una foto de Lachén y Leyva de la FNAC.

REDIFUSIÓN DE BORRADORES: BIBLIOTECAS DE ESCRITORES, AIDA RAMAZANOVA, NATALIO BAYO...

REDIFUSIÓN DE BORRADORES: BIBLIOTECAS DE ESCRITORES, AIDA RAMAZANOVA, NATALIO BAYO...

RAMAZANOVA, MARCHAMALO, GINO RUBERT, BAYO,

ESTELA ALCAY, EL GOL DE NAYIM... EN ‘BORRADORES’

 

Aida Ramazanova, realizadora tártara afincada en Zaragoza desde hace una década y ganadora de varios premios en la SCIFE, es una de las invitadas al plató de ‘Borradores’ esta mañana, a las doce, para hablar de película ‘Les’ (El bosque), que narra la relación de una joven con un soldado de la División Azul, en una atmósfera de silencio, de naturaleza y de terrores ocultos. La película ha sido galardonada en Toulouse y ha recibido varios premios en la SCIFE. El otro invitado es el escritor y periodista Jesús Marchamalo, que acaba de publicar ‘Donde se guardan los libros. Bibliotecas de escritores’ (Siruela), en el que describe las bibliotecas de autores tan distintos como Javier Marías, Pérez-Reverte, Luis Alberto de Cuenca, Mario Vargas Llosa, Juan Manuel de Prada, Jesús Ferrero, Luis Mateo Díez, Antonio Gamoneda, Clara Janés o Soledad Puértolas, entre otros.

Además, el programa visita la exposición ‘Recuento’ de Natalio Bayo en A del Arte: el artista hace balance de más de cuarenta años de pintura con un homenaje a sus temas, a Aragón, al color y a su propia memoria de joven nacido en el campo. Gino Rubert, pintor y escritor, habla de su novela ‘Apio’ (Errata Naturae), donde el protagonistas establece un vínculo curioso con su perro, con diversas mujeres y con la creación, todo ello en una atmósfera de humor negro y cierta indolencia: el pintor no decide, son las cosas y las personas próximas las que deciden por él. Y recuerda cómo surgieron sus tres portadas para ‘Millenium’ de Stieg Larsson. Y la narradora aragonesa Estela Alcay habla de su libro de cuentos ‘Mujeres de trapo’ (Certeza), historias de mujeres cotidianas, legendarias, soñadas, que se enfrenta a la  vida con energía y a la vez con algunas sombras como el maltrato o el desamor.

La actuación  musical corre a cargo del grupo El gol de Nayim, que ofrecen dos temas en versión acústica con Francho Pastor Algora y Adrián León: ‘Misericordia SQ’ y ‘Cierzo’.

 

*En la foto, Soledad Puértolas en su estudio.

VICENTE SIMÓN: TRES POEMAS

VICENTE SIMÓN: TRES POEMAS

Vicente Simón es un joven poeta que acaba de publicar ‘El guapo’ en la editorial Vitruvio. Él mismo ha seleccionado tres poemas; toda su poesía tiene un aire un tanto desafiante, como sucede especialmente con el poema segundo y el tercero. Creo que nunca había leído algo así sobre la Virgen del Pilar, ni podría imaginarme que un joven poeta, de perfil transgresor y a la vez clásico, se detuviese en la imagen y en el mito.

 

FEA

 

Las cien baldosas sueltas de tu cuerpo,

tu carne trenzada con baratas mortadelas,

la libreta rayada de tu piel.

 

 

Tus gafas macizas

reflejan mi vida

vasta, honda, ancha,

la vida grande que debiera arder.

 

Debe de estar ahora toda la luz

en tus ojos.

 

 

Cuando esta noche desmaquille su mentira

contra tu mirada marrón vulgar,

más allá de los sábados feroces,

brindaré por ti

                     con Cocacola.

 

 

 

 

 

LA MUERTE

 

Quisiera enamorarla.

 

Cuando estalle una explosión demográfica de trapecistas y toreros,

cuando los ríos pierdan su apetito voraz

y los fusiles escupan hortalizas,

quisiera enamorarla.

 

Quisiera enamorarla con diario íntimo.

Quisiera enamorarla entrechocando valsones tristes bajo una parra moscatel.

Quisiera enamorarla vertiendo en su copa drogas ingobernables.

 

En los cafés melancólicos

y en pueblos con discoteca,

junto a un fuego de sarmientos

o en los recodos de un chat

quisiera enamorarla.

 

Y si así me lo permite,

quisiera hablar con usted

despacio,

corrompidos por antiguas lentitudes,

y conocer si es cierto su perfil pálido de mujer sola

con olor a tabaco

negro en el vestido,

que cuando la vida parece renovarse,

desnuda el cuerpo de toscas geometrías y se deja

chupar los costurones

en el sepulcro indistinto y comunal

del Deseo.

 

La he conocido —revestida con tus ropas de gobierno,

confianzuda, casi casquivana con los camareros del vagón restaurante—

por un vago aire de desánimo en la sonrisa

y por su grueso cuaderno de contabilidad.

 

 

BEATA CON BESO ( o La Virgen del Pilar)

 

Me besas,

 pero mal,

con besos tropezados

de niños que no saben darse besos

y te pones tonta después de besar

y tu boca me sabe

—acaba sabiéndome—

a vino manso y sin sed.

 

Los buenos besos

—déjame guiar tu saliva inhabitada, tu saliva nueva—

se fraguan,

casi sin empujarlos,

en cafés asediados por la lluvia.

 

Besaré tu saliva inhabitada

fuerte y lento

como besan los últimos artesanos.             

 

Déjame mudar tu amor para toda la vida

en un roce de mujer urgente y usadera.

 

Déjame arrancarte al socavón de los domingos,

susurrar

la pedrada irreverente del Deseo

bajo la tiritona estéril de los cirios.

 

 

Yo seré el Mesías de camisa negra que te pinte los labios.

El individuo cruel y hermoso que te acerque a los barrios junto al río y,

a pesar de la muda protesta en tus ojos,

te bese la boca,

dejando en tu conciencia

un suelo de escombros

que se confunda

con la felicidad.

 

Yo seré el galán de viudas que te enseñe a besar durante los oficios de la tarde,

el Señor que revele orgulloso sus estigmas

a unos besos empachados de carcoma.

 

Yo seré el Redentor al margen de la ley que tutele tus malos pasos,

la bicha que te muestre prodigios

en la última bancada de la catedral barroca.

 

 

 

Para desalojar tus últimas trincheras,

para desahuciar tu hornacina de pureza, necesito

solamente estas manos

que conocen los caminos,

las angosturas,

las escaleras incógnitas.

 

Te daré la paz

durante los desórdenes de la comunión y volveré al mundo

con el traje bien compuesto,

un carraspeo de decoro

y una flor

salvada del mar entre los dedos.

 

 

Yo seré tu Dios. Un Dios enojadizo

de voz tormentosa y exhortaciones inapelables

que violente las reglas de tu Biblia sobada

y te envíe sueños reveladores:

 

Un vestido rojo abrazando tu cuerpo.

Toneladas de azul en los ojos.

La noche narcótica de tu primer aquelarre

sintiendo crecer el cuerpo abierto.

 

*Todas las fotos son de Steven Meisel. Nacido en Nueva York en 1954, se ha hecho muy famoso por sus fotos de moda para 'Vogue' y para la casa Versace, sobre todo, pero también es un espectacular fotógrafo de desnudos y de mujeres que parecen atrevidas, dueñas de su mundo.