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Antón Castro

Artistas

PAUL NEWMAN: ELEGÍA Y RECUENTO

PAUL NEWMAN: ELEGÍA Y RECUENTO

Vuelvo  a casa del fútbol y compruebo que ha muerto Paul Newman.

Siempre ha sido uno de mis actores favoritos:

Me parecía intenso, atormentado, bello,

De una terquedad invencible, contumaz como un potro.

Recuerdo el primer viaje a Madrid en tren, cuando era adolescente:

Acababa de ver Hombre de Martin Ritt, donde Newman

Hacía uno de esos personajes desmesurados,

Incomodados con todo el mundo, rabiosos, de ésos

Que provocarían catástrofes, arrasarían fincas, destrozarían

Los edificios y harían desplomarse los aviones con su arrebato de ira.

Dije a una joven de León que acababa de ver esa película

Y que no había entendido sus excesos, su bestialidad.

Y ella dijo que era un hombre de veras, un tipo duro

que peleaba a brazo partido por lo que amaba

y que lo hacía desesperadamente, “como lo hacen los hombres

que aman demasiado y que tiemblan en el amor y en la vida”.

Agregó que ella se acostaba algunas noches con un tipo

Así, rotundo, fogoso como el mar, pero no tan guapo.

Me gustaron sus frases y sus imágenes, y su picardía.

Siempre que veía una película de Paul Newman pensaba que era así. Como un vendaval. O un volcán. O un ser humano

Que se busca en el aire, en el cielo, en el turbio sabor del bourbon.

Siempre me gustó Paul Newman, quizá más que ningún actor,

Al menos en la adolescencia, al menos hasta los 30 años.

Miraba como nadie, miraba como mira una fierecilla enjaulada

O un hurón acosado por un incendio incontenible.

O un escorpión a punto de suicidarse ante los peligros del mundo

Con una frase en los labios: “Por favor, no te mueras”.

He visto muchas de sus películas: El zurdo, El buscavidas,

Cortina rasgada, El largo y cálido verano, que quizá sea una de mis

Favoritas, como lo es Marcado por el odio,

La historia del boxeador y delincuente Rocky Graciano.

El odio, a todos y a sí mismo o el dolor de vivir,

caracterizaba a sus personajes, incluso cuando era dulce.

Siempre me ha gustado saber que luego, en la vida real,

Era solidario, abogado de causas perdidas, feliz enamorado

De Joanne Woodward, que tenía algo de golondrina angelical y rubia,

Campeón de las carreras e incluso algo más que director

Accidental. Siempre me ha gustado verlo, quererlo, admirarlo

Y constatar, película a película, que era un actor increíble,

Un actor indomable, un seductor sin ganas, un buscavidas

Que tenía la penetrante mirada de los que se transforman

En dioses, en leyenda, en el rostro de un corazón vulnerable.

 

*Paul Newman (Ohio, 1925-Conneticut, 2008) falleció el pasado viernes a consecuencia de un cáncer. Estuvo casado con Jacky White y durante 50 años con Joanne Woodward. Con ambas tuvo tres hijos, uno de los seis murió a consecuencia de las drogas, y eso le marcó y le amargó muchíismo. Ganó el Oscar por El color del dinero, un remake de El buscavidas que realizó Martin Scorsese, y también un Oscar honorífico por su carrera. Fue nueve veces candidato a la estatuilla. Formó un dúo inolvidable con Robert Redford, y había estudiado interpretación en la Universidad de Yale y en Actor’s Studio de Lee Strasberg, junto a James Dean, Lee Remick, Geraldine Page o Steve McQueen.

VICENTE PASCUAL ESCRIBIÓ SOBRE RICARDO CALERO

VICENTE PASCUAL ESCRIBIÓ SOBRE RICARDO CALERO

[Alejandro Ratia me ha escrito esta mañana y me recuerda su amistad con Vicente Pascual, la emotividad de su entierro ayer en Jarque (me fue imposible acudir: tenía un compromiso en Mequinenza), y me recuerda que Vicente escribió un bello texto para la exposición de las Estancias Creativas de Ricardo Calero en Albarracín, donde realizará exposiciones en varios espacios; el proyecto se inaugura este viernes, y ésta es una de las imágenes que me ha enviado el propio Ricardo. Cuelgo aquí el bello texto de Vicente Pascual Rodrigo, que se sentía un pensador, un poeta, un pintor.]

 

 

Dicen que los antiguos iranios gustaban de representar el espíritu del agua haciendo uso del color plateado. Nada les atraía más del agua que su ser no-color, ese ofrecimiento de su sustancia para que la belleza se reflejara en ella. Se dio el caso de que el tiempo envidioso quiso negar en aquellas miniaturas esta expresión de vida y, aprovechando la oxidación de la plata, transformó aquellas superficies sinuosas en el negro de la noche. No apreció que en ésta, en su misterioso vacío, todo cabe.

A veces intuyo en el no-ser del agua el modelo del sabio, el modelo de aquél que no quiere llegar a ser, sino dejar de ser lo que en él se opone al Ser. Carece el agua de olor o tacto, de forma o voz, pero no hay vida sin ella.

Sabe bien nuestro anciano y joven amigo Calero del silencio del vacío y del ruido de la nada; le escribo estas líneas:

 

Pasa el agua entre los sabios.
Siempre distinta

Y no se cansa.

 

 

 

Vicente Pascual, 30 de julio de 2008

 

HA FALLECIDO VICENTE PASCUAL RODRIGO

HA FALLECIDO  VICENTE PASCUAL RODRIGO

 

 

 [Ayer estuve en Teruel, en el Museo, en esa cita de escritores españoles y latinoamericanos que ha organizado Nacho Escuín y el Instituto de Estudios Turolenses, con la gran Montserrat Martínez en la dirección. Por allá andaba cuando a las ocho recibía una llamada de Javier Delgado. Me anunció algo que todos esperábamos hace algunos días: hacia las cinco durante el sueño falleció el pintor y poeta Vicente Pascual. Estuve con él, antes de que se complicase más, mucho más, su dolencia, en su casa con Ana Marquina, su musa y compañera, en una tarde inolvidable. Reímos mucho los tres, contamos historias sin parar y recuerdo como cosa curiosa que Vicente, que había recorrido medio mundo, nunca aprendió a nadar. Lo dijo Ana, lo reconoció él y se reía. Descubrí que Vicente, con quien he pasado momentos estupendos (incluso en el fútbol), poseía un gran sentido del humor, una pasión absoluta por la vida.  Desde aquí un abrazo infinito para Ana y su para hija y para sus familiares. Copio uno de los textos que redacté tras una visita.]

 

Vicente Pascual Rodrigo, el pintor místico, ha recorrido medio mundo y ha vivido en el otro medio: Japón, la India, Turquía, Washington. E incluso se ha asentado en Tarazona, donde recibía los aires del Moncayo y los mudos aromas del mudéjar. Desde hace unos meses, se ha trasladado a Utebo, cerca de la esbelta torre con pasadizos y estancias secretas. Desde el balcón de su casa, atisba una cordillera de montañas que le hacen pensar en El Cairo: son como colinas menudas de cuarzo, acaso de páramo lunar, vueltas hacia la luz cambiante del día. Vicente las mira y sueña. Vicente las mira e imagina poemas. Vicente no es un pintor del natural: interioriza sensaciones, pensamientos, ráfagas de luminosidad, y luego los traslada a su obra, severa, espiritual, reconcentrada. Suele pintar en una nave que le ha dejado el ayuntamiento de Utebo o en un pequeño estudio, donde reposan sus apuntes, sus recuerdos y su portátil Dell. Ha ido ordenando las carpetas de su ordenador con una paciencia infinita: aquí están las fotos de los pueblos donde ha vivido; allá, sus cuadros de todas las épocas; allá, sus notas, sus entrevistas, sus fotos de familia, sus proyectos. Quizá lo que más impresione de él sea su lentitud poblada, su emotividad poética: ha escrito poemas, aforismos, y en casi todos habla de la belleza, del sueño, de la trascendencia, del amor y de la amada, y de la muerte, que le ronda en forma de una enfermedad terrible. Conversar con él es un regalo de otoño, un dulce don de los dioses: camina poseído por la serenidad de los que esperan sin ansiedad y sin fatalismo un nuevo milagro de la vida.

  Vicente había escrito este pequeño texto:

Y cuando venga la muerte
me dirá: ya está.
Le diré: ¿ya está?
Y me dirá: ya está.

ESTA MEDIANOCHE, BORRADORES

ESTA MEDIANOCHE, BORRADORES

DIRECTO: COPI ESTRENA “DESCONOCIDO”

PLATÓ: COPI, CARLOS CASTÁN Y CECILIA DE VAL

REPORTAJES: JAVIER JOVEN, VILA-MATAS, ROBERTO BOLAÑO Y PETISME

 

El cantante Copi, que estrena su álbum “Desconocido”, canta dos temas en Borradores: “A ti, compañera” y “Mi pequeño amor”. El compositor e intérprete, que ha acompañado a Carmen París, Enrique Bunbury y Eva Amaral durante años, entre otros, reside actualmente en Argentina y toca con una banda de músicos de ese país.

 

Visitan el plató de Borradores el escritor Carlos Castán, que acaba de publicar “Sólo de lo perdido” (Destino) y dos relatos en “Vivo o muerto. Cuentos del Spaghetti-Western” (Tropo) y la antología de literatura fantástica, “La realidad oculta” (Menoscuarto). Castán habla de los amores de la infancia y juventud, de películas como “Verano del 42”, de actrices como Ellen Barkin y de Cuba, a través de Silvio Rodríguez y Antonio Gades. También visita Borradores la fotógrafa Cecilia de Val, cuya obra tiene un inequívoco parentesco literario con la obra de Borges, Poe y Kafka, y con la búsqueda de su propia identidad. Ella misma suele ser la protagonista de sus fotografías. De Val ha ganado el premio Isabel de Portugal de Fotografía y se ofrece un montaje con todas sus series que tienen algo de cuentos de hadas.

 

Además, Borradores visita el estudio del pintor Javi Joven, que vuelve de trabajar en Asunción, Paraguay. Manuel Hidalgo recomienda “Madame Bovary” de Gustave Flaubert en la sección “Libros para la vida”, y se ofrecen recomendaciones e imágenes, en el nuevo apartado “Los elegidos de Borradores” de la “Guía turística de Zaragoza” (Prames), de los monografías sobre Vila-Matas y Roberto Bolaño, con sendas películas, y el disco “AguaCero” de Ángel Petisme.

*Cartel de "Verano del 42", con Jennifer O’Neill.

Borradores. Aragón Televisión. Esta medianoche, a la 0.30, tras Oregón Televisión, Aquí un amigo y El rincón de los artistas. Canal Satélite Digital 97.

MAURICE MAETERLINCK, VISTO POR EDWARD STEICHEN

MAURICE MAETERLINCK, VISTO POR EDWARD STEICHEN

[Acabo de encontrar este retrato del escritor Maurice Maeterlinck, al que leía mucho de joven cuando quería ser dramaturgo y escribía dramas poéticos. Siempre me cayó muy bien un tipo al que le interesaban también las abejas y las hormigas, me resultaba algo más fascinante que Jean Giraudoux. Copio la entrada sobre él de Wikipedia, con algunas pinceladas mías, casi invisibles, para acompañar esta bella foto. Esta foto de Edward Steichen, siguiendo la línea pictorialista, está fechada en 1906.]

Maurice Maeterlinck (Gante, Bélgica, 29 de agosto 1862 - Niza, Francia, 5 de mayo 1949) fue un dramaturgo y ensayista belga de lengua francesa, principal exponente del teatro simbolista.

Inició sus estudios en un colegio de Jesuitas y estudió leyes en la Universidad de Gante.

En 1885 publica sus primeros poemas de inspiración parnasiana en la revista literaria y artística: Jeune Belgique . En 1886, abandona su profesión y se traslada a París donde entablará relación con los escritores que más van a influir en él: Stéphane Mallarmé y Villiers De L’Isle-Adam. Frecuentaría los salones literarios, a los que acudían Saint-Saens, Oscar Wilde, Rodin, etc. Villiers De L’Isle Adman le hará conocer toda la profundidad del idealismo alemán (Hegel, Schopenhauer). En esa misma época Maeterlinck estudia a Ruysbroeck el Admirable, un místico flamenco del siglo XIV del que tradujo en 1891, "Ornement des noces spirituelles", que le llevaron a descubrir las riquezas intuitivas del mundo germánico muy alejadas del racionalismo predominante en la literatura francesa. Con este espíritu, y notablemente influido por Novalis (George Philipp Friedrich von Hardenber) entra en contacto con el romanticismo de Jena (Alemania 1787-1831), autor de "August et Friedrich von Schlegel" y de la revista "l’Atthenäum", precursor, en línea directa, del simbolismo. En las obras que Maeterlinck publica entre 1889 y 1896, se refleja esta influencia germánica.

En 1890, se vuelve muy famoso gracias al escritor Octave Mirbeau. En 1902 escribe "Monna Vanna" obra teatral que interpretará Georgette Leblanc, actriz a la que conoció en 1895 y que será su compañera hasta 1919, año en el que contrae matrimonio con la joven Renée Dahon.

En 1921 impartió clases en Estados Unidos y, en este país, pasó la II Guerra Mundial. Durante una corta estancia en Portugal, en 1937, escribió el prefacio del discurso político de Salazar: Une revolution dans la paix.

Maeterlinck tiene una cierta influencia, a través de su teatro poético sobre algunos autores españoles como Federico García Lorca en sus obras teatrales tempranas. Es autor de La vida de las abejas, La vida de las hormigas, La vida de las termitas, y obtuvo el premio Nobel en 1911. En teatro, una de sus piezas más conocidas es El pájaro azul, que trasladó a la escena el gran Constantin Stanislavski, y algunas de sus obras han sido trasladadas a la ópera como Peleas y Melisenda, con música de Claude Debussy. Poco antes de morir escribió sus memorias: Bulles bleues, fechadas en 1948, un año antes de su muerte.

 

 

BRANCUSI, VISTO POR EDWARD STEICHEN, HACIA 1925

BRANCUSI, VISTO POR EDWARD STEICHEN, HACIA 1925

Edward Steichen es un fotógrafo increíblemente bueno, capaz de hacerlo todo. Combinaba como pocos la fuerza de su toma –originalidad, atmósfera, composición, clasicismo, etc.- con la personalidad de su retratado. He aquí un ejemplo: Constantin Brancusi en su estudio y con sus materiales, hacia 1925. Toda una obra maestra que acusa la estética pictorialista en la que se movió Steichen, siempre tan refinado, y los integrantes de “Camera Work”.

RAMÓN ACÍN PEDAGOGO. EVOCACIÓN EN SEPTIEMBRE

RAMÓN ACÍN PEDAGOGO. EVOCACIÓN EN SEPTIEMBRE

[Nos escribe la Fundación Ramón y Katia Acín:

 

 

Dado que estamos en septiembre, y que en todos los ámbitos se inicia el nuevo año escolar, os invitamos a leer unos fragmentos sobre Ramón Acín Pedagogo, incluidos en “La línea sentida”.

Un cordial saludo.

 

www.fundacionacin.org]

 

 

Ramón Acín pedagogo

 

La preocupación de Ramón Acín por renovar el sistema pedagógico vigente ocupó todos sus empeños. Ejerció el magisterio con estricta fidelidad a la actitud que había aprendido de su “amado maestro” –como él mismo definió a Félix Lafuente-. Los testimonios y referencias que constan de su labor docente son unánimes. Acín abrió una academia ubicada en una estancia de su casa, adonde acudían principiantes de la pintura, escolares y aprendices para formarse en dibujo artístico o técnico y, como es de suponer, aprehender del mismo Acín, de su concepción del mundo y de las cosas. Sobran también las manifestaciones de admiración y agradecimiento de quienes pasaron por esa casa, algunos de ellos de forma gratuita.

Consideraba Acín nefasta la educación impartida en las escuelas y colegios de aquellos años. La escuela oscurantista, discriminadora, memorística y cruel en sus injustos correctivos era el polo opuesto de la aspiración por una educación iluminadora, integradora, capaz de imprimir un espíritu cultivado y libre mediante la exposición razonada y cercana al alumno y en la que primara el contacto directo con las materias estudiadas.

Se ha hablado muy poco por ejemplo, de sus relevantes dotes pedagógicas, cuando en realidad, su posición a este respecto se sitúa a la vanguardia de las innovaciones de su época. Habiendo captado muy pronto que en materia de educación la libertad juega un papel decisivo, tuvo el acierto y la valentía de romper viejos moldes dando la palabra a sus alumnos y ofreciéndoles la oportunidad de practicar la participación responsable y la cooperación solidaria. (Félix Carrasquer. “Recordando a un oscense ejemplar”. Catálogo Exposición de Ramón Acín (1888-1936), pgs. 33-39, 1988)

Así traducía nuestro profesor algunos ejemplos de lo que debía ser la renovación pedagógica.

Ramón Acín pedagogo, 1

... El que dijo que al niño con el juguete debía entregársele el martillo para destrozarlo, estaba bien lejos de ser tonto. Un martillo en manos infantiles es algo más noble que un martillo: es reactivo, escalpelo, piedra de toque, balanza. Los padres muchas veces, santa simplicitas, castigan el ansia de saber. Los niños, no saben por qué canta y corre un gallo de carne y plumas y por qué no corre ni canta un gallo de plumas y cartón, mientras no rajan los dos y ven arrastrar al primero el tirabuzón de las tripas y contemplan la panza vacía del segundo. Miguel Servet, sabiondo, buscó en la sangre la vida: un niño, ingenuamente, la adivina en los intestinos. (Ramón Acín. “Juguetes y martillos”. El Diario de Huesca, 6-1-1917)

Repite incansablemente las consignas “alegría, educación, salud y limpieza”, como tablas de la ley de la nueva escuela. No es publicidad gratuita. Hablamos de los años en que ciudadanos puros de los que hablábamos al principio, y en este caso arquitectos, confeccionaban planos para que los obreros pudiesen construirse una vivienda: una toma de luz, una de agua...

En sus colaboraciones para el periódico de la CNT, “Solidaridad Obrera”, tituladas genéricamente “Florecicas”, deja estos pensamientos sobre la enseñanza:

Cuando busquéis un maestro, camaradas, no busquéis un título; buscad un cerebro pleno, buscad un corazón bueno y una voluntad firme.

*

A la máxima de la vieja escuela clerical de la letra con sangre entra, hay que oponer esta otra máxima de nuestra escuela nueva y laica: “no pegarás al niño ni con una flor”.

*

Ha dicho un escritor francés que el canto de la libertad no es la Marsellesa; es lo que cantan los niños al salir de la escuela. Hay que sacar la escuela al bosque, al jardín, al huerto. Hay que pegar fuego a esas escuelas pocilgas memoristas y rutinarias de los mapas con sus océanos colgados en la pared y su Cristo difunto. Hay que llevar a la escuela belleza, alegría y salud.

*

Dicen que Aristóteles dijo: “Verdad no existe en la inteligencia que antes no haya pasado por los sentidos”. Por eso, el niño no es humano antes de conocer la naturaleza, ponerle un dios en la cabeza como se le ponen un par de zapatos en los pies. Que conozca la vida; que viva la vida y luego, allá él, escogiendo entre la Santa Trinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo o la Santísima Trinidad de la eterna materia, la eterna energía y el eterno tiempo.

No creemos pedagógico enseñar al niño una ristra de misterios sin haber aprendido antes una cadena de verdades. (Ramón Acín. “Florecicas (de colaboración)”. Solidaridad Obrera, Barcelona. 20-4-1923)

Ramón Acín, ateo, no prohíbe la comunicación de los humanos con los dioses. Abomina de la esclavización del niño a creencias que no puede juzgar.

Ramón Acín pedagogo, 2

Promueve el deporte-ejercicio frente al deporte-espectáculo. Denuncia la situación de inhumano abandono que padecen las inclusas. Realiza propuestas urbanas como la colocación de empalizadas en los parques para seguridad de los niños, diseña espacios infantiles. Proyecta juegos pedagógicos, pergeña y construye un mueble de dibujo…

Abraza con entusiasmo las novedosas técnicas del francés Célestin Freinet que le transmite, en 1932, su amigo Herminio Almendros y que tan buen resultado van a obtener en las manos de otro colega comprometido con la renovación pedagógica, Simeón Omella, maestro en el municipio oscense de Plasencia del Monte. Acín aplaudirá la implantación de la imprenta en la escuela como motor educativo eficaz y creativo. En 1935 se celebra en Huesca el II Congreso de la Técnica de la Imprenta en la Escuela.

...Porque, ¡oh, paradoja de la civilización! estas máquinas de imprimir que trae esta gente con tanta algazara y que recibimos todos con tanta algarabía, tienen la misma sencillez y son tan por igual ingenuas y calmosas —en estos tiempos de las trafagosas rotativas— como el tórculo de la primera imprenta que el citado impresor Larumbe estableció aneja a nuestra añeja Universidad.

Y en verdad que estos trabajos de niños salidos de estas máquinas como de juguete, tienen un poco la emoción de los incunables.

Y este Freinet, creador y animador de la imprenta escolar, tiene un mucho como de reencarnación del Gutemberg de cinco siglos atrás.

(Freinet es Mahoma en esto de la imprenta escolar, y Almendros, capitán de esta expedición, es su profeta aquí en España.)

...

...las escuelas, esas escuelas con imprentilla a lo Freinet, sin libros de texto, caros y pretenciosos, donde se dibujará en las paredes como antes en las cuevas y se contará con piedrecitas y se intuirá en los deditos el sistema decimal; en esas escuelas, cuando las gentes todas se desplacen en aviones a quinientos por hora, se dará como premio a la aplicación las viejas cometas fabricadas con dos palmos de percalina y cuatro cañas; dos cañas en forma de aspa y dos en forma de cruz.

Porque la civilización es una complejidad al servicio de una simplificación.

Decía Francisco Giner que nunca se había podido explicar cómo siendo los niños tan inteligentes son los hombres tan necios.

Ramón Acín pedagogo, 3

Ante estos maestros congresistas y los métodos de estos maestros, he llegado a concebir alguna esperanza de que algún día la inteligencia de los niños no tenga que perderse por caminos de necedad; día llegará, en que no se juzgue el valer de un niño por h más o menos, por una coma en decimales, a la altura del último tendero en ocho días de práctica o por un pretérito pluscuamperfecto que toda la gente de alto saber ha tenido pronto el buen gusto de olvidar. (Ramón Acín. “Un Congreso y unos congresistas”. El Diario de Huesca, 21-07-1935)

“Porque la civilización es una complejidad al servicio de una simplificación”.

Ese Acín que abogaba por la nueva escuela y censuraba el sistema vigente, optó por una vía educativa para sus dos hijas, Katia y Sol, que debió escandalizar a no pocos y provocar la envidia de otros tantos. La escuela de las dos niñas transcurrió, en los primeros años, en casa de los Acín. Conchita Monrás, mujer culta, deportista, con buenas dotes para el piano, esperantista y madre que compartía los planteamientos de su esposo hasta sus últimas consecuencias, daba clases a las niñas junto a su marido y otros profesores amigos que acudían periódicamente a ese oasis, remedo doméstico de Institución Libre de Enseñanza, cuyos resultados educativos no pudieron resultar más óptimos.

RICARDO CONSTANTE. DIÁLOGO CON EL MÚSICO OSCENSE

RICARDO CONSTANTE. DIÁLOGO CON EL MÚSICO OSCENSE

[CANCIÓN DE AUTOR. El cantante oscense Ricardo Constante publica su segundo álbum, con trece temas: “Año de Bienes”, arropado por Jorge Marsó a la batería, Lorenzo Montull al bajo, Jorge Ramón al clarinete y saxo, Alberto Pueyo “Tolo” a la guitarra. La dirección musical es de Manuel Franco.]

 

¿Cuál es la idea, el punto de partida de este segundo disco? 

 

El punto de partida de Año de Bienes ha sido la continuidad. Una vez acabado Constante y sonante, mi primer trabajo me parecía casi imposible realizar otro y mucho menos superarlo, porque en ese primer trabajo hubo mucha sinceridad, espontaneidad. El segundo disco siempre es mucho más duro, porque el primero tuvo una gran acogida y la gente siempre espera más. El segundo disco es el más difícil siempre. Hay que confirmar que el primero no fue un azar ni una casualidad. Este disco parte de lo mejor del primero intentando conseguir una línea de continuidad, de compromiso, de fidelidad a unos sentimientos que hoy creo sinceramente que se han perdido.

El tema general, por decirlo así, podría ser Aragón: el paisaje, sobre todo. El paisaje del hombre y el hombre en el paisaje. ¿Qué significa Aragón para ti, cómo lo ves, y en qué medida esa idea básica de Aragón es el tema esencial de tu música?

Hoy día la música es casi toda igual estés en dónde estés. Nuestra labor es diferencial, hablamos de lo nuestro, con música atractiva y arreglos actuales, como me dijo una vez Matías Uribe somos gente de gorra pero con la visera levantada. Aragón sigue presente porque su paisaje, sus gentes, sus problemas me llegan de cerca. Han desaparecido los años que luchábamos por las cosas, que pedíamos lo que era nuestro… recuerdo tantos conciertos. Es que ahora no hay nada por lo que luchar en esta tierra? El conformismo me mata, y la indiferencia más.

 

Siempre hay como una elegía, un canto a lo que se pierde, una suerte de añoranza por el Aragón idílico o por el Aragón de ayer, vinculado a tus raíces y parece que a tu infancia. ¿Lo vives así o es una impresión engañosa mía?

Yo nací en mi casa, en mi calle de jugar, aquella infancia perdida, el primer amor, tu vieja escuela, las historias que nos contaban los abuelos, los viejos juguetes que nosotros mismos construíamos, aquellas vacaciones en el pueblo con los tíos de la montaña…Me conmueve pensar como en mi infancia éramos tan felices y no teníamos nada. La gente de nuestra época hemos vivido un cambio tan radical, tan determinante que me gusta muchísimo volver a mi infancia, recordarla, revivirla en canciones porque fuimos muy felices. Yo fui un niño feliz.

 

-Hablemos de las letras: tocas dos temas candentes y casi eternos: los bienes artísticos, que se han ido a Cataluña y cuyo retorno se ha convertido en una pesadilla, y el agua, en “No llega el agua”.

Los Bienes me ha dado la oportunidad de jugar con el título del disco y darle un doble sentido. Por un lado como dices nuestra pesadilla de Años de Bienes…que no vienen y por otro el deseo de regalar un Año de Bienes, de felicidad, de buenos propósitos para todos.

El agua…es un tema especial, se ha jugado y aprovechado mucho estos últimos años y más ahora con la celebración de la Expo, pero sigue sin haber conciencia del verdadero problema que representa. Dependemos del agua más que del petróleo y no nos damos cuenta. Canto al agua como algo que nos pertenece, como patrimonio de belleza natural. Tenemos la inmensa suerte de vivir en un territorio de agua, agua para vivir, agua para jugar, agua para disfrutar.  El agua representa la belleza y forma parte de nuestros sentimientos.

 

Uno de los temas más conmovedores del disco es “Mi vieja escuela”. Un llanto por las escuelas que desaparecen. ¿Cuál es la historia de la canción y por qué te ha interesado?

Un amigo, Rafael Jiménez, alma mater del Museo Pedagógico, me habló de un poema que tenía sobre una escuela, sobre su vieja escuela de Tiermas, en la que él aprendió de niño y  que quizás podría ser interesante para hacer una canción. Me gustó y empezamos a desarrollar la idea y la verdad que es una de las canciones que más personalidad dan al disco.

Hay homenajes concretos: uno de la Ronda de Boltaña y otro a los Titiriteros de Binéfar. ¿Por qué a ellos y no a otros, por decirlo a la brava?

Nos invitaron un día de agosto Paco y Pilar a ir a su casa de los títeres en Abizanda a hacer un concierto. Con tal motivo les escribí un soneto para regalárselo en el concierto, siempre me gusta regalar detalles de estos entre canción y canción. Al acabar el concierto me ofrecieron su libro de firmas que allí tienen para sus invitados y les dejé escrito este soneto que más tarde acabaría convirtiéndose en una canción. Son gente que se lo merecen, que llevan alegría a los pueblos, que cuentan historias, que juegan con los niños…Tenía que ser una canción divertida y alegre que le vendría bien a nuestro disco y así fue. Y entonces, pensé en la Ronda que de otro modo hacen lo mismo de la manera más auténtica que conozco y también sería una canción alegre de ronda que añadiría alegría y frescura al disco.

Estas dos canciones son un homenaje hacia ellos, dos grupos con un simbolismo especial y diferente al resto.

 

Quizá uno de las canciones más espectaculares es “Sueño rasante”. Un mirada, a vista de pájaro más bien surrealista, de un sinfín de temas y paisajes aragoneses. Hasta te has atrevido a separar a los amantes…

Es una balada jota que me encanta. Es una de las canciones que mejor sabor de boca me dejan, para mí una de las mejores canciones del disco. Es una canción siempre inacabada, podríamos seguir volando y volando, pero las canciones tienen un tiempo y un espacio. Es una canción imaginativa y llena de contrastes, para cerrar los ojos y dejarse llevar sobrevolando paisajes, tradiciones, leyendas y mitos de Aragón.

 

He hablado de tono elegíaco, pero hay por lo menos cuatro o cinco canciones que son claramente festivas. ¿Combinan bien la elegía y la fiesta?

La cosecha y el barbecho, el día y la noche, la lluvia y la sequía, las penas y las alegrías, la vida y la muerte. Nada es nada por sí sólo y unas dependen de las otras siempre. Es necesario que combinen como en la vida misma. Y en un Año de Bienes hay de todo optimismo, alegría, y muchos deseos por cumplir.

 

Eres el letrista de la mayoría de los temas, y todos ellos están impregnados de imágenes. ¿Cómo defines tus letras, qué pretendes?

 Sin una letra no puede nacer una canción. Mis canciones nacen de la letra siempre, siempre algo que decir y adornarlo, embellecerlo con música. Mis letras son sencillas creo, cada vez me siento mejor encontrando referencias sonoras, imágenes, contrastes. Me gusta hacerlo y lograr en tan poquito espacio expresar un sentimiento, algo que después pueda tocar la fibra sensible que todos llevamos dentro. El éxito de una letra está en llegar a emocionar a alguien cuando la escuche, pero sin duda primero tiene que emocionarme a mí.

Hablemos de la música: hay todo: música popular, habaneras, vals… ¿Qué has pretendido, cómo defina la parte musical?

Letras y música van unidas en cada una de las canciones reforzando la idea que desean plasmar. La música se ha construido para cada una de las letras de las canciones y no por eso es parte secundaria de este trabajo. La música enriquece de una manera singular cada uno de los temas y el resultado final, sobre todo en un concierto en directo es sorprendente.

¿Cuál es la importancia de Manuel Franco en este disco?

Constante y Sonante, Ricardo y Manuel. Esta frase podría resumir lo que es Manuel en este proyecto. Manolo y yo nos conocimos en Hato de Foces, donde coincidimos unos años. Yo le iba enseñando mis canciones y él enseguida me sorprendió mostrándome arreglos que iba haciendo con ellas. Poco a poco fuimos dando forma al primer trabajo y en este segundo hemos logrado mantener el espíritu del primero que tan buena repercusión tuvo. Manuel ha sido el director musical de los dos discos, se ha ocupado de todos los arreglos y ha sabido encontrar los arreglos precisos para cada una de las canciones respetando siempre la temática y mostrando una gran sensibilidad hacia la idea. Es un trabajador incansable, le gusta la perfección y con él hemos conseguido la complicidad precisa para crear la musicalidad y el estilo de “Ricardo Constante”. Es una suerte haberle conocido y estoy muy feliz de tenerlo como compañero de viaje.

¿Sigue siendo la palabra cantautor la que mejor define a Ricardo Constante? ¿Volverá a ser alguna vez el tiempo de los cantautores?

Quizás la palabra cantautor esté trasnochada, personalmente no me gusta porque clasifica demasiado y además de forma equivocada. Es cierto que llevo la iniciativa de los trabajos, la idea matriz, represento la idea de lo que hacemos, pero es cierto que sin Manuel y sin la complicidad y apoyo de todos mis amigos y compañeros del grupo, nada de esto sería posible. Yo siempre intento hablar en plural, lo cual desmitifica la idea personal de cantautor, pero es verdad que represento la idea por la fuerza que puedan tener mis canciones, sobre todo mis letras.

Compromiso. ¿Tiene esta palabra algún significado en tu música y en este disco en concreto?

Me gusta el compromiso. Me gusta que me identifiquen con ese significado. Cada canción, cada letra que escribo nace de un compromiso, primero personal y después colectivo. El compromiso es lo que hace que las canciones sean creíbles, tengan más fuerza, y pueda poner todo mi sentimiento al cantarlas. Sin ese compromiso no me gustarían tanto. No me gusta hacer nada que no tenga una justificación y además creo que la gente lo nota, y llega más al sentimiento del que escucha. Creo que necesitamos más de este tipo de música, aunque a veces se puede caer en el oportunismo, que espero que no sea este nunca mi caso.

 [La Ficha:

Año de Bienes. Ricardo Constante. Letras: Ricardo Constante, Rafael Jiménez y José Antonio Rey del Corral. Música: Ricardo Constante y Manuel Franco. Músicos: Ricardo Constante, voz; Manuel Franco (acordeón, teclados y percusiones); Alberto Pueyo “Tolo” (guitarra acústica y eléctrica), Lorenzo Montull (bajo), Jorge Marsó (batería) y Jorge Ramón (saxo y clarinete). Colaboraciones: Juan Blas (laúd),Luis Miguel Bajén (voz, chiflo y pandereta), Joge Berges (guitarra flamenca), Eduardo González y María José Moreno.]