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Antón Castro

Artistas

NACHO FORTÚN, HACIA 1980

NACHO FORTÚN, HACIA 1980

NACHO FORTÚN: RETRATO DE ROGELIO ALLEPUZ

Conozco a Nacho Fortún desde mediados los años 80, cuando trabajaba en la General Motors y era un pintor figurativo, narrativo, un pintor de historias con humor, ternura y sátira. Rogelio Allepuz, por entonces, le hizo esta fotografía que ha rescatado de su fondo de armario visual infinito y que ha difundido en la red, según leo, el gran pintor Ángel Aransay. Ayer Pepito de Librería Antígona, en la fiesta de homenaje y recuerdo a Félix Romeo, decía que le apasiona la pintura de Ángel: su pintura y su conocimiento del arte, de los libros, su sabiduría. La sabiduría de Nacho Fortún le ha llevado a otros lugares: hacia una pintura más concentrada e íntima, sin apenas anécdota, de paisajes urbanos y rurales en chapa de zinc. Domingo Moreno le ha dedicado un cuidado y poético documental.

LA MUSA Y MODELO DINA VIERNY

LA MUSA Y MODELO DINA VIERNY

DINA VIERNY: LA MUSA DE ARÍSTIDES MAILLOL

Ayer Fernando Trueba y Aida Folch llenaron el Paraninfo para presentar la película ‘El artista y la modelo’. Hace años, en su bonita casa de Madrid, Fernando Trueba me habló de la fascinación que sentía por Arístides Maillol. Este, nacido en 1861 y fallecido en 1944 tras un accidente de coche, tuvo en sus últimos años una musa muy especial: Dina Vierny. Era una joven moldava y judía que estableció con él una hermosa complicidad y encarnó, en cierto modo, su modelo de mujer mediterránea, la gran obsesión de su escultura. He aquí un retrato de juventud de Dina Vierny, que combatió al nazismo y posó, entre otros, para Henri Matisse y Pierre Bonnard. Luego tendría una galería. Hació en 1919 y murió en 2009.

 

*Uno de los grandes fotógrafos de Dina Vierny fue Pierre Jamet.

DINO VALLS: UN CUADRO DE 1978

DINO VALLS: UN CUADRO DE 1978

 

Dino Valls (Zaragoza, 1959) me escribe desde Madrid, donde vive y trabaja desde finales de los años 80 con motivo de mi novela ‘Cariñena’, que transcurre en diez días de octubre de 1978. Y me envía uno de sus primeros cuadros, precisamente de ese año. Dice Dino: “El 78, una cosecha en la que también yo maduré, a mitad de mis estudios de medicina, y en los fascinantes momentos en los que empezaba a andorrear ambientes artísticos de Zaragoza, mis primeros contactos con pintores, mis primeros cuadros colgados en la Lonja, todos jóvenes inquietos llenos de ilusiones y melenas. El primer cuadro que pinté después de ese octubre, fue ya mi primera obra su(i)rreal, dejé paisajes, pueblos, naturalezas muertas, y comencé a deambular por pasadizos mentales, menos acierzados pero más fangosos. Todo nuestro porvenir que iba aquellos días encaminándose tan inciertamente, era el de toda una generación, el de una democracia que, dando traspiés, fue medrando por nosotros, junto a nosotros o a pesar de nosotros, vete a saber, pero se iba avanzando con avidez, huyendo de pasados embotados y carpetovetónicos”.

TRECE AL SOL... MARISOL AZNAR

[Hoy domingo, con todas las entradas vendidas ya, se ofrece la quinta y última función de 'Tiempos modorros' de Jorge Asín y Marisol Aznar. El pasado agosto publiqué en heraldo.es esta entrevista con la guionista, cantante y actriz. Abajo he colocado una nota sobre el espectáculo, que está derrochando risas y risas. Un vendaval de carcajadas.]

TRECE AL SOL DE... MARISOL AZNAR

 

Marisol Aznar (Zaragoza, 1972) es actriz, cantante y guionista de teatro y de televisión. Tiene compañía teatral propia: los Mc Clown. Participa, con un gran sentido del humor, en ‘Oregón Televisión’.

 

 

“Con la crisis, el verano se tiñe de oscuridad”

 

“Habría que reivindicar la alegría y la belleza más que nunca” 

 

Antón CASTRO / Zaragoza

-1. ¿Qué hace una actriz y guionista en verano?

En un verano normal descanso un poco y recupero fuerzas, el año es durísimo, sobre todo como guionista. Ahora mismo estábamos haciendo el ‘Oregón Televisión’ solos Jorge Asín y yo, y acabamos agotados. Así que lo dicho: descanso unos días y en agosto a volver a pensar y a escribir como loca para tener la nueva temporada para septiembre. Este año es atípico: no sabemos el futuro que nos espera en la tele; es bastante incierto por no decir otra cosa. Así que este año como guionista de la tele quieta en la mata. Trabajamos juntos Jorge y yo en nuevos textos teatrales, mejorando nuestra obra de teatro y pensando ideas nuevas con mucha gente para movernos y sobrevivir. Como actriz tampoco me quejo, no nos va mal de bolos con nuestra obra ‘Tiempos Modorros’. Así que lo dicho: nuevos tiempos, nuevos movimientos.



-2. ¿Dónde suele descansar?

He veraneado en muchos sitios. Ha habido años de hábitos fijos; cuando era pequeña en el pueblo de mi madre, Ambel, y también en Benasque, donde iba a unos campamentos maravillosos. De jovencita subía a Jaca todos los veranos a trabajar de monitora. Ahora he variado más: alguna escapada al extranjero para ver mundos diferentes cuando se ha podido, sigo subiendo mucho al Pirineo, me hace falta de vez en cuando, y también elijo playita. Desde que soy madre, más. A mi niña le encanta el mar y vamos a un apartamento que tiene mi hermana.

 

3. ¿Es usted de todo, no?

Ah, se me olvidaba: también vamos a Fréscano. Tenemos una casa entre un montón de amigos y, como nos ha dado por reproducirnos, allí que nos juntamos todos con nuestros churumbeles, a comer, a jugar y a reír.

 

 

4.  Nos va a dar envidia...

Ya digo que no elijo nada. Según las circunstancias, las pelas y los que los bolos nos permiten, vamos a un sitio o a otro.


-5. ¿Cuál son el viaje de verano y la ciudad de su vida?  

Tengo varios veranos de mi vida. Cada momento de la vida tuvo su verano y me lo pasé genial en casi todos. En cuanto a la ciudad, me quedo con Florencia, me impresionó. Es la belleza.

 

-6. El verano está asociado a la infancia y a la adolescencia. ¿Cómo fue esa época?

Fueron épocas estupendas, momentos únicos y felices. Cada cosa que te pasaba era increíble, toda una aventura.



-7. ¿Cuál sería su mejor recuerdo de entonces?

Me acuerdo mucho de las excursiones que hacíamos en Ambel, nos íbamos a merendar con un bocadillo de chorizo de Pamplona y recorríamos, andando, una acequia, un canal de riego, con el agua hasta las rodillas. Era para nosotros la selva amazónica por lo menos. ¡Qué felicidad!




-8. ¿Qué tipo de lecturas u otras actividades realiza estos días?

8. Buah, leo todo lo que cae en mis manos. Acabo de terminar la última novela de Almudena Grandes ‘El lector de Julio Verne’, también ‘Por qué somos como somos’ de Eduardo Punset, y ahora estoy con ‘Danza de Dragones’, el último de ‘Juego de tronos’ que salió a la venta ¡Por fin!

-9. ¿Cuál sería un fetiche o un instante especial de un verano inolvidable?

Me acuerdo mucho del Museo d’Orsay en París. Fue un viaje muy bonito: la pintura impresionista me encanta.



-10. ¿Cuál ha sido el gran personaje de sus veranos?

No sé, no se me ocurre uno solo. Han sido muchos en libros, en películas, en teatro, personajes que me ha tocado representar muchos veranos. Ahora en estos momentos me quedo con Mari Ramona, la chica del Conchito, que me está tocando representarla alguna que otra vez.



-11. ¿En qué ha cambiado el verano con internet y con la crisis?

De entrada, el verano ha cambiado sobre todo desde que soy madre. Ahora busco cosas que hagan feliz a mi hija Inés. Con internet ha habido una revolución, pero creo que en todas las estaciones, verano, invierno, primavera, otoño... Quizá en el verano se note más porque es un tiempo de desconectar, e internet te mantiene conectado mucho más que antes. Yo lo veo positivo: te acerca más a mucha información. Es como todo. Hay que hacer un uso racional, procurar no engancharse ni depender de nada. ¿La crisis? Con la crisis el verano se tiñe de oscuridad; las noticias, los periódicos nos van minando el ánimo. Solo se oye hablar de la dichosa crisis. Creo de verdad que hay que aparcar un rato el tema y disfrutar un poco, lo que se pueda. La realidad es dura, pero el machaque mental al que nos están sometiendo está siendo insoportable. Habría que reivindicar la alegría, el optimismo, la belleza más que nunca... Me encanta el verano. Yo soy feliz en verano.



12. Si tuviese que resumir el espíritu del verano en un ‘tuit’, ¿qué diría?

El espíritu del verano son la calle, la gente, la despreocupación, las noches de charradas a la fresca, la alegría, y tanta luz: los días largos, las puestas de sol.




-13. ¿Cuál es la mejor, la más extraña o sorprendente anécdota veraniega vinculada a su profesión?

Recuerdo un bolo con el grupo de Teatro Hécate, mi grupo de teatro de toda la vida, hacíamos teatro en el instituto, después en la Universidad, etc. Era un bolo en una plaza de un pueblo (no diré cual) y hacíamos un ‘Shakespeare’. Fue un desastre absoluto, sonaba la música de un pub a tope, no habían cortado la circulación y pasaban coches por delante del escenario. La gente no escuchaba, se iban, venían... podíamos habernos deprimido mucho, pero nos lo tomamos con humor y nos dio por reír y reír... Pocas veces en mi vida recuerdo haberme reído tanto. Impresionante. Aun me da la risa. También con el grupo Mc Clown, actuando y en la furgoneta, hemos vivido grandes momentazos de risas y de buen rollo.

CRÍTICA DE TEATRO

 

La crisis, según Conchito y Mari Ramona

 

Antón CASTRO. Zaragoza

Marisol Aznar y Jorge Asín son dos actores en estado de gracia. En el doble sentido del término: están inspirados, conectan bien como intérpretes y como guionistas y, además, poseen un sentido del humor muy notable en muchas direcciones: son capaces de ser paródicos, esperpénticos y candorosos. Y por supuesto costumbristas, desde la desmesura controlada del baturrismo. ‘Tiempos modorros’ concentra todos estos elementos y quiere ser, por la vía de la simplificación satírica, un retrato de la crisis. Lo quiere ser y lo es. En primer lugar, la obra –de gags y sketches muy felices, con voluntad de unidad- es la síntesis de muchos de los males actuales: las mudanzas y la tiranía de la banca, los conflictos sociales, concentrados aquí en el copago, el retrato de los gobernantes en la intimidad y la crisis de la televisión.

‘Tiempos modorros’ es una comedia bufa, a la manera de Darío Fo, y es una sátira de hábitos, mucho más medido de lo que pudiera parecer, y es también una obra esperpéntica. El guión es ingenioso, con constantes destellos humorísticos, avanza y retrocede por el filo de la navaja sin inclinarse en exceso hacia la demagogia, pero tampoco sin eludirla. La caricatura exige la estilización y el énfasis de los defectos. Quizá la concesión más importante sea la aparición del alcalde Conchito y su hija Mari Ramona, que es una de las mejores creaciones del dúo Asín-Aznar: es casi un homenaje al público y pone el broche a un espectáculo de más de una hora donde el espectador no deja de troncharse. ‘Tiempos modorros’ encarna la terapia de la risa incontenible forjada con lucidez, con crítica y con mucho sentido común. La realidad puede ser así de surrealista y de absurda.

La obra está organizada mediante un sencillo pretexto: un conferenciante sueco, un tal Larsen (el nombre y los apellidos son un poco más extensos) va a dar una conferencia de remedios contra la crisis. Y pronto, entre su atento auditorio, aparece una mujer que le interpela. Una mujer que quiere saber. Una mujer peculiar: cuando el profesor está a punto de explicarle qué sucede con los bancos -que han pasado de conceder créditos hasta a los canarios y a los chinos indigentes no dárselos a nadie y a apropiarse de lo que sea mediante la estrategia del llanto: los banqueros también lloran y expolian- tiene que irse con urgencia al baño.

Así, con ese hilo conductor, se organiza la obra, que tiene uno de sus momentos culminantes en la relación de Mariano Rajoy con su madre. Una de esas madres que le reprocha que haya engañado a todos los españoles o incluso a su propio padre, al que no ha querido hacer ministro. Otro momento culminante, en este caso de crítica más feroz y descarnada, es en la mirada sobre la televisión: en ‘Aragoneses por el mundo’, la conductora de Calatayud encuentra a un baturro, con su cachirulo y todo, en un lugar llamado Mierda. Y para desternillarse es la escena en que Marisol Aznar imita a Eva Perón: al fin y al cabo ella sueña con que su padre sea el alcalde del mundo.

‘Tiempos modorros’ no deja títere con cabeza y demuestra que en esta sociedad hay demasiados descabezados. Y prueba el gran éxito popular de ‘Oregón televisión’: el espectáculo reivindica esa forma de hacer humor y los logros del proyecto, y es la constatación de cómo dos actores –y todo el equipo que hay detrás- habían calado en la sociedad aragonesa. Jorge Asín y Marisol Aznar están espléndidos. Son graciosos a su pesar. Son divertidos con intención: divertidos, entrañables, próximos. Tienen el don de la comunicación. Suscitan empatía, poseen un inmenso carisma y conocen a la perfección su oficio. El sonido puede ser mejorado en el espectáculo, pero lo que es insuperable es la autenticidad, la entrega, la rabia, el deseo de conmover y de hacer reír. Hacía tiempo que no se vivía algo semejante en la escena aragonesa: dos actores que son la prolongación de los deseos, de las fantasías y de las quejas del público.

 

Tiempos modorros. Guión, reparto y dirección: Marisol Aznar y Jorge Asín. Teatro Principal. Hasta el domingo, 23.



 

 

LABORDETA, CASI UN RETRATO

LABORDETA, CASI UN RETRATO

 

 

José Antonio Labordeta ha sido probablemente el aragonés más popular y más querido del último medio siglo. Falleció hace dos años y más de 50.000 personas desfilaron ante su féretro en el Palacio de la Aljafería, la nueva Casa del Pueblo. Labordeta se sentía un ciudadano del mundo y un aragonés de las tres provincias: de Zaragoza, donde nació y donde vivió, donde paseó con el fantasma de San Lamberto y donde compuso sus canciones, sus poemas, y conversó con sus amigos. Era un aragonés de Huesca: solía refugiarse en Villanúa y en Canfranc, lugares en los que buscaba la belleza deslumbrante del paisaje. Labordeta se sintió un aragonés de Teruel: allí vivió años inolvidables. Los vivió en la capital mudéjar, pero también en el Maestrazgo, en el Javalambre o en Albarracín. Y contemplando la serranía y la soledad de las masadas dio con la vieja, con los leñeros o los masoveros que le inspiraron poemas y canciones.

Labordeta llegó a ser un aragonés universal casi sin proponérselo. Poseía el código secreto de la empatía y la comunicación. Era llano y rudo a la vez, humanísimo y tierno, visceral y levantisco. Solía decir que, en el fondo, más que escritor, periodista, cantante, historiador, político de izquierdas o compañero de viaje de industrias culturales, era un ser que dudaba. Aquellas 50.000 personas y tantas y tantas otras sintieron su adiós y le rindieron homenaje a él y a su legado infinito.

Fue, sin pretenderlo, un Costa de nuestro tiempo que nos llegó al corazón de múltiples formas: por su actitud y su rebeldía, por su nobleza y sus contradicciones, por su sencillez y por su constante batallar con la música, con la literatura o en el Congreso de los Diputados. Era fácil percibir: “Labordeta es como nosotros y uno de los nuestros”.

Labordeta compuso ‘Somos’, ‘Aragón’, ‘Regresaré a la casa de mi padre’, ‘La albada’ o ‘Mar de amor’. Y dejó temblando en el aire y en las sienes su grito que nunca deja de ser utópico: ‘El Canto a la libertad’. El himno sentimental de su país de polvo, viento, niebla y sol. Hay seres tocados por el cariño unánime: Labordeta fue uno de ellos. Dio y recibió afecto. Cantó con todos y para todos, incluso para aquellos que quisieron desoír su canción.

 

*Labordeta en un retrato de Cano.

TRECE AL SOL... BASILIO TOBÍAS

Basilio Tobías, zaragozano, es arquitecto y profesor de arquitectura. Ha realizado proyectos como la Sala Multiusos, el Hotel Ciudad de Zaragoza y el Edificio Expo, entre otros. 

 

“En verano, y casi siempre, soy de mar porque me relaja”

 

Antón CASTRO / Zaragoza

-1. ¿Qué hace un arquitecto en verano?

Vaya por delante que prefiero el otoño. En verano varían un poco los ritmos. Todo se ralentiza. En el estudio aprovecho parte de las tardes, más ahora, para leer u hojear libros y revistas de arquitectura acumulados. No se produce un corte prolongado con el resto del año. No suelo estar más de dos semanas fuera.

 

-2. ¿Dónde suele veranear?

Hay bastante fidelidad al norte, tal vez asociada a las estancias en San Sebastián con mis padres. Después Asturias y desde hace ya tiempo Cantabria. También ha habido estancias en la Costa Brava, Menorca o Madeira. En los últimos años hemos hecho viajes familiares por Berlín, Portugal, Suiza o por Finlandia, el verano pasado. Suelo encargarme de prepararlos.

 

-3. ¿Es de playa, de montaña, de ciudad o de pueblo?

Me gusta la montaña, los Pirineos. Solemos subir a Canfranc –tuve le placer de acabar una obra allí el año pasado– y al Balneario de Panticosa, pero en estancias cortas. Se podría decir que, en verano y casi siempre, soy de mar.

 

-4. ¿Por qué?

Elijo el mar porque es donde más me relajo. Pasear junto al mar a primera hora o al atardecer por una playa vacía o por los cantiles siempre es una grata experiencia y todavía más si no es en verano y el tiempo es dudoso.

 

-5. ¿Cuáles han sido el viaje de verano de su vida y la ciudad que más le ha impactado?

Es difícil decir. El año pasado, sin ir más lejos, estuvo bien. Volver a visitar Villa Mairea (Noormarkku, Finlandia; fue creada por el arquitecto Alvar Aalto entre 1937 y 1940) permite descubrir nuevos matices, y Helsinki es una ciudad hermosa en verano y, siempre, equilibrada, elegante, bien trazada y relacionada con la naturaleza con gran naturalidad, con piezas espléndidas de arquitectura moderna.

 

-6. El verano está asociado a la infancia y a la adolescencia. A la revelación, a los amigos, al amor. ¿Cómo fue esa época?

No la tengo especialmente idealizada. En general creo que ha sido un tiempo en espera y más en soledad de lo que hubiera querido. Habitualmente se producía una cierta dispersión de los amigos. Creo que casi desde siempre he deseado la ‘rentrée’.

 

-7. ¿Podría rescatar algún recuerdo?

De esa época recuerdo especialmente alguna tarde por el Paseo Nuevo de San Sebastián. De más adelante acude el recuerdo de un verano en Ibiza, hace ya tiempo, en un barco alquilado, más bien antiguo: los amaneceres eran espléndidos. Mi hijo mayor no tenía un año, lo recuerdo en la cubierta.

 

-8. ¿Qué tipo de lecturas u otras actividades suele hacer en estos días?

Cuando estoy fuera suelo alternar alguna buena novela policiaca, con libros que tengo pendientes y algún texto sobre arquitectura que me apetezca especialmente.

 

-9. ¿Qué museo está asociado a un verano inolvidable?

Me acuerdo gratamente del Museo de Louisiana en Dinamarca, en una tarde durante un buen viaje de verano. Es un museo apoyado en los recorridos, que ha ido creciendo a lo largo de los años –desde finales de los cincuenta– con una armoniosa naturalidad, rodeado por un paisaje hermoso. La sala dedicada a Giacometti, la mejor, se abre hacia un pequeño lago.

-10. ¿Cuál ha sido el gran personaje de sus vacaciones?

No sé si ha sido el gran personaje de ficción, pero he pasado bastantes buenos ratos en verano, junto al mar, con el Jack Aubrey de Patrick O’Brian, especialmente con el primer libro de la serie, creo que lo empecé en Mahón.

 

-11. ¿En qué han cambiado los veranos?

De la lentitud asociada al verano puede que se haya ido pasando a considerarlo el periodo en que realizar los anhelos o las cuestiones pendientes del resto del año. Últimamente prefiero recuperar la parsimonia. Al menos por unos días.

 

-12. Si tuviera que resumir el espíritu estival en un ‘tuit’, ¿qué diría?

Tiempo de expectativas. Tiempo de evitar el calor. De cambio de traje. Tiempo de viajar, de sentirse extranjero. Finalmente, el mar.

 

-13. ¿Cuál es la mejor anécdota o aventura estival vinculada a su profesión de arquitecto?

Tengo un recuerdo especial del final del verano de hace ocho años en Venecia. Había un par de proyectos míos formando parte de la exposición en el Pabellón de España de la Bienal, ‘Corredores de fondo’. Pasamos allí unos días inolvidables compartiendo paseos, visitas y sobremesas con algunos buenos amigos de entre los restantes participantes.

 

*La foto de Basilio la tomo del diario aragonés.

De aquí: https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-c0ea0fe28b00d138a5ebb3c2c29d994e.jpg

ARTURO ELENA, EL 26 EN LA CAI

La Sala Luzán de Caja Inmaculada presenta una antológica

del prestigioso ilustrador de moda aragonés Arturo Elena  

 

El público podrá ver los dibujos originales de las ilustraciones realizadas entre 2004 y 2012 para grandes firmas y revistas especializadas

 

Se inaugura el próximo miércoles, día 26, y permanecerá abierta hasta el 25 de octubre, con entrada libre

 

Zaragoza, septiembre de 2012. Juan CASTIELLA y equipo- La Sala Luzán de Caja Inmaculada, en Zaragoza, (Paseo de la Independecia, 10) acogerá del 26 de septiembre al 25 de octubre una exposición antológica del artista aragonés Arturo Elena, considerado uno de los mejores ilustradores de moda del mundo. La muestra presenta los dibujos originales de las ilustraciones realizadas entre 2004 y 2012 para las campañas de grandes firmas e importantes revistas especializadas.

 

Nacido en Teruel, tras finalizar sus estudios de bachillerato en Toledo, Valencia y Zaragoza, Arturo Elena comienza a trabajar a principio de los años 80 como asistente de diseño en Barcelona, diseñando colecciones de ropa para firmas como Bambú y Daniel G. Continúa su trabajo en Sevilla, y es allí donde recibe de Victorio & Lucchino su primer encargo como ilustrador de moda. Estos mismos diseñadores le solicitan luego ilustraciones para las carpetas de prensa de su primer desfile en la Pasarela de Moda Cibeles de Madrid y para la presentación de su primer perfume.

 

Desde este momento abandona su trabajo como diseñador para dedicarse exclusivamente a la ilustración y comienza su colaboración con firmas como Loewe, Chanel España, Roberto Verino, Lemoniez, L’Oreal París, Carrera y Carrera, Audemars Piguet (España y América), The Extrème Collection, Tejidos Rafael Matías o Custo Barcelona, entre otras. Y fuera del circuito de la moda, Citröen, Lucky Strike, Reynolds, Drambuie, Bodegas Viñas del Vero o Moët Hennessy España (Grupo LVMH).

 

Sus trabajos han aparecido en revistas españolas (Elle, Telva, Mujer Hoy, Yo Dona) y de otros países como Portugal, Francia, Ucrania, Noruega, China, Taiwán, México, Colombia, Vietnam… Entre 1992 y 2009 sus ilustraciones han sido publicadas mensualmente por la revista Cosmopolitan España.

 

Arturo Elena ha alcanzado una maestría en sus dibujos que le lleva a representar como nadie personajes, vestidos, peinados, complementos, maquillajes…, tratados de forma minuciosa, con un estilo característico, fácilmente reconocible, que ha hecho escuela, convirtiéndole en un referente ineludible en el panorama español e internacional.

 

 

La personalidad del autor aflora en todos sus dibujos. A partir de una formación autodidacta ha alcanzado una técnica personal, perfeccionista y rigurosa. Llama la atención en sus trabajos el realismo, la atención a los menores detalles, las texturas, el movimiento y la riqueza del colorido y un espectacular dominio del claroscuro y la composición.

 

Ha participado en exposiciones colectivas dedicadas a los artífices de la moda española (“Tras el espejo”, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía) y a los ilustradores de moda (“Paper Chic”, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, 2003). Y entre sus exposiciones individuales destaca la realizada en 2009 en el Museo del Traje de Madrid con el título de “Arturo Elena. 25 años de ilustración”.

 

Paralelamente ha impartido clases  como profesor de ilustración en el Instituto Europeo di Design en sus sedes de Madrid y Barcelona y en otros centros y universidades españolas.

 

La muestra podrá visitarse todos los días de la semana, de 19 a 21 h, excepto festivos. La entrada es libre. 

 

CARTELES DE LA HERMANDAD PICTÓRICA

CARTELES DE LA HERMANDAD PICTÓRICA

Recibo esta carta del pintor Ángel Pascual Rodrigo:

[Os envío con tiempo la primicia de esta celebración para que le hagáis un hueco en la agenda si estáis por Zaragoza.

Algunos de vosotros os veréis mencionados directa o indirectamente en el texto que he escrito. Podéis leerlo abajo, o en el espacio web que he preparado, o clicando aquí para descargar el pdf de la hoja de sala (observar que es una primicia que comparto con vosotros porque aún es un borrador).

En fin, estos son los datos:]

 

EXPOSICIÓN EN
Aula de la Naturaleza

Av. San Sebastián s/n - Parque Grande José Antonio Labordeta- Zaragoza

 

LOS CARTELES Y POSTERS DE
LOS HERMANOS P. RODRIGO

A los 40 años de aquel crucial 1972 y con el recuerdo de José Antonio Labordeta

 

Inauguración:

Miércoles 19 de septiembre de 2012 a las 19:00 h

La exposición permanecerá abierta hasta el 22 de octubre

Horarios:

Lunes a Jueves de 10:30 h a 14:00 h

Viernes y Sábado de 10:30 h a 14:00 h y 17:30 h a 21:00 h

Domingo de 10:30 a 14:00 h

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NOTAS Y RECUERDOS

Ángel Pascual Rodrigo - Agosto de 2012

Esta exposición muestra el vídeo y una selección de 38 carteles y posters originales. Viene a recordar buena parte lo que ocurría en el entorno cultural aragonés hace 40 años, apuntando al mismo tiempo precedentes y continuidades. El vídeo —realizado a partir de material en super8 de entonces— visualiza y celebra nuestra primera individual, que montamos en septiembre de 1972, dentro los actos que organizó Anchel Conte en l’Ainsa para presentar el primer número de Andalán.

El espacio —fuera de los circuitos comunes— y el diseño del montaje son acordes con el «espíritu» de los primeros 70 y de las exposiciones de «la hermandad» a partir del 75, que se centraron en los lenguajes de la Naturaleza. Hemos optado por una muestra directa y saturada, como en una calle o en nuestros dormitorios de entonces, sin marcos ni ambages expositivos.

Cuatro de los posters recién editados redondean la conmemoración: El de J. A. Labordeta, el de Buster Keaton y dos de 1970 que quedaron entonces en capilla sin llegar a ser editados.

La inauguración coincide con el aniversario del día en que J. Antonio Labordeta se nos fue.

La exposición está dedicada en primer lugar a él, como gestor, partícipe o espectador en buena parte de lo que estas obras rememoran. Fue él quien nos encargó el poster de su hermano Miguel… fue él quien nos puso en contacto con Eloy Fernández Clemente para que nos encargáramos del diseño y maquetación de los primeros números de Andalán… y con José Batlló para las cubiertas de LosLibrosDeLaFrontera… fue uno de nuestros primeros coleccionistas… promovió la compra para su familia de nuestra pintura «heterodoxos aragoneses» —a la que espero llegue un día el turno de ser posterizada—… etc. etc.

No es casual el lugar central del poster de Andalán en la exposición. Evoca momentos y gentes. A los ya mencionados se suman Luis Marquina, Pepe Robles, Lola Albiac, J. C. Mainer, los Fatás —Guillermo tiene buena parte de «culpa» en el germen de esta exposición promovida por J. Luis Alonso—, los Gastón, Juanjo Vázquez, C. Royo-Villanova, Luis Granell, Luis Germán… para terminar llevándonos a Casa Emilio.

Los carteles de exposiciones nos vuelven a traer a Ángel Gari —con su «1ª muestra de pintura aragonesa actual» en el CMU Cerbuna— y a Federico Torralba —con su creación aquel mismo 72 de la Galería Atenas, donde montaríamos en noviembre nuestra primera individual de pintura—. Y a Rafael Navarro, Pedro Avellaned, Julia Dorado o Hanton… a quienes «cartelizamos» más tarde y figuran en el vídeo. El recuerdo tácito nos trae aquel Bohemio-1 de Moncasi, donde colgaríamos recortables al finalizar aquel año…

Los carteles de eventos cinematográficos nos devuelven implícitamente a Manuel Rotellar —con sus libros sobre cine aragonés a los que poníamos cubiertas— y especialmente al inolvidable Alberto Sánchez Millán y a su también entrañable hermano Julio —con su memorable Cineclub Saracosta y los magníficos festivales, jornadas y ciclos que organizaban—. Ahí están algunas muestras de ello junto al poster de Eisenstein de entonces y al de Keaton, editado ahora, que evocan dos de los ciclos organizados en el 72.

En lo musical sumamos a Plácido Serrano, Joaquín Carbonell, Pilar Garzón, la Bullonera, Tomás Bosque, Juegos Reunidos… y el hálito extraordinario de Javier Más… y del Chicotén que vendría… y…

No queda ahí la cosa. Aquel año Antonio Angulo nos encargó por segunda vez el cartel de su Semana Cultural de Graus. Ideamos y realizamos para el paso de ecuador de los alumnos de Letras aquel cartel de Picasso con la cita al Guernica, rigurosamente prohibida entonces, del que vendieron 4.000 ejemplares. El PCE nos encargó desde la clandestinidad aquel calendario para 1973 con el que nos divertimos haciendo buscar claves que aún no quiero confesar si existían. Aquel fue también el año en que propusimos públicamente con José Manuel Broto pintar las fachadas del "El Tubo" por iniciativa de Manuel Pérez Lizano. Redecoramos el Café de Levante previo al de ahora… Compartíamos tertulias en él y en los Espumosos, y creamos una particular con J. A. Labordeta y J. L. Lasala a la que acudíamos los miércoles de todo aquel año —era en los bajos del Roma, si mal no recuerdo, y más tarde en el Windsor del Coso Bajo…

Recién acabada mi carrera de Publicidad en el 71, había comenzado con Vicente a pintar sobre lienzos y tablas lo que hasta entonces estampábamos o pintábamos sobre papel. Nuestro estudio junto al Puente de Hierro y el piso de los hermanos Lorén en Mola se habían convertido en lugares de referencia. Por allí o desde allí uno se podía encontrar con un Adolfo Escuder, un Mario Sasot, un «primitivo» Bernad, un Herminio Lafoz, un J. I. Lorenzo, un Larroy, un delgadísimo Romero… con los Hormigón, los Anós, los Morales… o una María Fernanda Lafiguera —entonces pieza clave en la mítica Galería Vandrés de Madrid…

También en 1972 comenzamos a compartir nuestras vidas con Elvira Ascaso y Ana Marquina. Y con los años llegarían nuestras hijas Cira, Ananda y Paula… Cris, Simón y Omar… y siguió la vida.

La verdad es que me cuesta entender cómo llegaron a confluir tantas cosas en un año.