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Antón Castro

Artistas

PACO LAFARGA EN EL TORREÓN FORTEA

PACO LAFARGA EN EL TORREÓN FORTEA

PACO LAFARGA, LA PINTURA EN ESTADO PURO

 

El pintor zaragozano presenta una ambiciosa y deslumbrante exposición, de piscinas, retratos, interiores y desnudos, en el Torreón Fortea: ‘Instante-alambre’.

 

Algunos anunciaron ya hace tiempo, e insisten en ello, la muerte de la pintura. La pintura sucumbía a un nuevo arte mestizo, hecho de muchas cosas: de fotografía, de collage, de infografía, de arte digital, de instalaciones. Sin embargo, la pintura posee una cualidad muy especial, un bruñido, una textura, un aroma casi inefable e intemporal. Es una disciplina eterna que pelea con la materia y con la lentitud y con la capacidad de transformar la luz en una imagen indeleble. Querer ser pintor es una actitud, una vocación, un empeño, una búsqueda. Paco Lafarga (Zaragoza, 1977) quiere ser pintor por encima de todo, y eso se percibe en la muestra ‘Instante-alambre’ que exhibe en el Torreón Fortea.

Se afana, indaga, persigue sombras, trabaja sin descanso, busca la hondonada y la hondura de un rostro, uno de esos rostros que reflejan tantas y tantas cosas. Vean ‘Mujeres en el estudio’ (2009), un retrato de dos hermanas, Sheila y Ana Pilar Herrero: cuánto dicen esas caras, qué decepción, que impresión de derrota o desengaño la actitud de Sheila, que introspección onírica la de Ana Pilar, qué intimidad desgajada y cortante. Son como dos bailarinas un tanto abatidas en el centro de un glaciar.

Paco Lafarga pinta lo que ve y lo que adivina. Pintar es adivinar. Pintar es salir a cazar emociones, estados de ánimo, la piel al desnudo. Y eso se percibe en ‘Hueco-drama’, el desnudo de una mujer madura que ha perdido un pecho: conmueve ese rostro sereno, de una asombrosa dignidad, el pálpito dulce de esos ojos. En cierto modo, una actitud pareja de tensa serenidad la hallamos en ‘P’: esa mujer desnuda, entrada en años, que lleva una media puesta y la otra no, que sobresale de un fondo lila, un tanto despintado. Y conmueve en la muestra la libertad del pintor: mezcla el óleo con el carbón y el lápiz, mezcla estilos diversos dentro de una poética general, mezcla planos medios o largos con primeros planos y, sobre todo, compone muy bien. En Paco Lafarga se percibe la huella de Lucian Freud, de Antonio López (en algunos paisajes y en la perfección del dibujo. Confiesa: “Su pintura me emociona. Me estremece”), esa desolación de los estancias de Hopper, como sucede en ‘Interior’, y también la intensidad cromática de David Hockney en una serie espléndida que ha agrupado en una única sala: la de las ‘Piscinas’; son cuadros de formato medio en los que pinta a su mujer y a su hijo, sobre todo. En ese apartado, se percibe el talento y la seguridad del pintor: sus cualidades como dibujante, el modo de diluir el color en forma de arañazos, la estructura misma de los lienzos. Reparen en ‘Escena’ (2011) y en ‘Piscina’ (2010).

Quizá la exposición no sea redonda del todo: el propio artista lo señala. La unidad más precisa está en la serie de piscinas. En las restantes dos salas, ha colgado obras diversas de gran impacto visual como ‘Tatas’, la serie de las mujeres en el paisaje y ‘Mundos paralelos’, donde logra un raro equilibrio entre la figura y los fondos, o el retrato ‘La giganta’, una mujer sobre fondo oscuro vestida con el traje de baturra. Paco Lafarga es exigente consigo mismo, es parsimonioso, y se atreve a despintar. Sabe extraerle las heridas a un cuadro, a una escena, a los seres humanos.

Esta exposición, aunque parezca modesta, es un auténtico acontecimiento artístico en una Zaragoza en fiestas. He aquí algo más que un pintor: alguien que ha tomado el camino para ser un gran pintor. Osado y penetrante, Lafarga se atreve a mirar y a hurgar hasta que descubre la soledad, el dolor y una belleza nada complaciente.

 

Paco Lafarga. ‘Instante-alambre’. Catálogo: Pepe Cerdá y José Luis Ara. Torreón Fortea. Hasta el 27 de noviembre.

PACO RALLO ABRE UN BLOG

PACO RALLO ABRE UN BLOG

El pintor y diseñador gráfico Paco Rallo ha creado un blog, que se centra en el mundo de la creación artística y en su propia actividad. Rallo, un clásico joven (nació en 1955 y es hijo del escultor Francisco Rallo) de las artes plásticas en Aragón, ha colaborado con muchos diseñadores y fotógrafos, especialmente con Antonio Ceruelo, con quien hizo este cartel: ‘El sol sale para todos’, de 2009. Actualmente expone en Remolinos, en los proyectos y espacios que dirige David Jiménez, y a él le corresponde el nuevo nombre del Centro de Historias. Su blog es: http://pacorallo.blogspot.com/

LUIS RETRATA A LAURA

LUIS RETRATA A LAURA

LUIS RABANAQUE RETRATA A LAURA GÓMEZ-LACUEVA

Luis Rabanaque, actor y fotógrafo, me envía otra de sus estupendas fotos con esta nota: “Esta es Laura Gómez-Lacueva, compañera del Oregón (cuantos bofetones me habrá llegado a dar esta mujer) y buena amiga ya desde muchos años atrás. Es una actriz que se empeña día a día en mejorar en su oficio. Una currante de la interpretación que continuamente sale de su tierra para recibir formación. Es un gusto trabajar con ella y yo la quiero muchísimo”.

DAB Y EL CIRCO, EN BORRADORES

Pedro Andreu y Luis Sancho, de DAB.

 

DAB, EL CIRCO, ANA MARÍA SHUA, 

A. GRANADOS, Y LABORDETA, EN BORRADORES

Pedro Andreu, batería de Héroes del Silencio, y Luis Sancho, los líderes de la banda DAB (Digital Analog Band), son dos de los invitados a ‘Borradores’, esta noche a las 0.55. Interpretan, con la cantante Elena Rubio y el guitarrista Nacho Estévez ‘Niño’, uno de los temas de su nuevo disco: ‘The best 3’, que acaba de aparecer y que se presenta este viernes 30 en la sala Oasis. Los dos reconstruyen la historia musical del grupo y explican sus líneas de trabajo, y sus colaboraciones con vocalistas y compositores como Susan North, Elena Rubio, Clara Téllez y otros muchos. Su presencia en el plató se completa con un vídeoclip del tema ‘I promise’, que ha realizado Jorge Nebra.

Borradores también ofrece una noche muy circense: recibe a Miguel Ollés, director del Festival Animahu, y a Noche Diéguez, vicepresidenta de la Asociación de Malabaristas de Zaragoza, que explicarán el ciclo ‘Circo de la Trashumancia’, que se realizará en Jaca entre el 28 de septiembre y el dos de octubre. Además, la escritora Ana María Shua explica las claves de su libro ‘Fenómenos de circo’ (Páginas de Espuma), de microrrelatos, donde el circo es una metáfora de la vida y un lugar que inspira ficciones fantásticas, de terror gótico, poéticas, sobre los enigmas de la identidad, etc. Borradores ofrece un reportaje con el escritor y periodista Alberto Granados, autor de la novela ‘Los vigilantes de los días’ (Espasa), que transcurre en México en un clima apocalíptico en 2012, y que tiene la factura de una intriga donde convive el ritual, la investigación y personajes sombríos.

Borradores se traslada a Calaceite, al Museo Juan Cabré, para ver la exposición de Rubén Enciso, ‘La brecha en el muro’, donde realiza una pintura acrílica llena de color y de reivindicaciones. El programa se cierra con un homenaje a Labordeta en el primer aniversario de su muerte.

PACO RALLO EXPONE EN REMOLINOS

PACO RALLO EXPONE EN REMOLINOS

Me escribe Paco Rallo y me dice que expone a partir de hoy en Remolinos. Paco Rallo es pintor y diseñador gráfico y un animador constante de iniciativas artísticas como los Premios de Artes Visuales. Ahora, con Manuel Estradera, Strader, dirige el estudio de diseño Camaleón. He aquí el texto de Paco Rallo: 

 

Considero que el proyecto enLATAmus es una de las iniciativas privadas más interesantes de las puestas en marcha estos últimos años en el campo de las artes visuales. Cuando, para asistir a un evento gastronómico que allí se desarrollaba, visité por vez primera el bello contenedor de barco pintado de color rosa que sirve de acogedor ámbito a sus proyectos, me entusiasmó la forma en que sus gestores desarrollan las actividades programadas y, enseguida, comencé a concebir esta muestra que ahora presento, compuesta por obras objetuales seleccionadas especialmente con el fin de ser instaladas en su fértil seno.

Objetos retenidos a través del tiempo dentro de frascos de cristal, o en cajas de madera... Todos ellos tienen en común el haber convivido conmigo durante muchos años, en diferentes espacios vitales o de trabajo que ya han desaparecido de mi vida, que ya pertenecen a mi pasado, que son pasado. Objetos humildes, procedentes de diversas épocas, de carácter heterogéneo y múltiples orígenes que, al conectar con mi memoria, se cargan de un sutil simbolismo que todo lo unifica, permitiéndome revivir mágicamente esa extraña mezcla de dolor, tristeza y alegría que es la esencia de mi vida.

 

Ciertamente, los objetos tienen el poder de retener el tiempo de la vida, que pulsa su aliento en momentos de placer y de sufrimiento. Su presencia se completa con algunas ideas o reflexiones íntimas, sobre imanes dispuestas en las paredes del contenedor en torno a los objetos. Como ofrendas o exvotos con vocación profiláctica, estos que ahora presento son parte de mí, retazos de mi evolución formativa y profesional; esencias también de mis sentimientos y vivencias compartidas con aquellos seres a los que he querido.

 

 Paco Rallo

Zaragoza, 20 de agosto de 2011

 

*La foto de esta pieza de Paco Rallo la realizó Antonio Ceruelo.

 

 

LUIS ALEGRE EVOCA A LABORDETA

LUIS ALEGRE EVOCA A LABORDETA

 

EL ABUELO NUNCA MUERE

 

*Por Luis ALEGRE. Texto de 'Heraldo Domingo'*

 

Mañana lunes, 19 de septiembre, se cumplirá un año de la muerte de José Antonio Labordeta. Se nos ha pasado volando. El tiempo siempre se pasa volando cuando lo empleas en recordar a las personas que quieres. Aragón no ha dejado de recordar al aragonés de mayor calado popular de la historia. Ha sido –está siendo- la historia de un amor muy correspondido. José Antonio amó profundamente Aragón y la inmensa mayoría de la gente de esta tierra ha sabido estar a la altura de ese amor. Si alguien se entretuviera en contar los homenajes que se le han rendido al Abuelo desde que se extendió el runrún de su enfermedad hasta hoy mismo, la cifra que nos daría sería espectacular. Tan abrumadora como las 50.000 personas que desfilaron por la capilla ardiente instalada en el Palacio de la Aljafería o las 25.000 que firmaron para procurar que el “Canto a la libertad” fuera declarado por las Cortes como el Himno oficial de Aragón.

 

Absurdamente, esas firmas no han provocado que nuestros representantes consideraran siquiera la posibilidad de debatir el asunto. El PAR y el PP han pasado totalmente del clamor de la calle y lo han hecho imposible. A mí, cómo no, me hubiera gustado que la iniciativa popular hubiera salido adelante. Pero, ahora, ya solo encuentro ventajas a que no haya salido. En Aragón podemos presumir de tener dos himnos y ninguno sobra. Uno, el oficial –creado, por cierto, por gente de tanta categoría como Ángel Guinda, Rosendo Tello, Manuel Vilas, Ildefonso Manuel Gil y Antón García Abril- y otro, el “Canto a la libertad”, que es el que la gente siente como suyo. El himno oficial se compuso hace ya 22 años y, aunque a mí me gusta, me huelo que me voy a morir sin aprendérmelo. Pero no me molesta, sino todo lo contrario, que siga ahí. El Abuelo tiene otras tres canciones entre las que se podía haber elegido un himno muy bonito, muy popular y muy aragonés – “Aragón”, “La Albada” y, sobre todo, “Somos”, que era el favorito del propio Abuelo- pero, como él mismo decía, el “Canto a la libertad” tiene la cosa de que al menos la gente se sabe el estribillo. Cuando en algún acto o lugar se cante el Himno de Aragón parece claro que la gente va a entonar, espontáneamente, el “Canto a la libertad”. Por dos razones: porque le encanta y porque no se sabe otro. La campaña que culminó con la recogida de las 25.00 firmas no ha sido ni mucho menos inútil: ha servido para que todo Aragón se haya enterado de que existen dos himnos y para dejar claro cuál es el que se va a cantar cuando toque. A mí también me parece bien que el “Canto a la libertad” no haya recibido la bendición oficial por otro motivo: a esa canción le sienta de maravilla un cierto perfume clandestino. Resulta muy coherente con su espíritu, con la personalidad de su creador y con todo lo que representa. Le añade, digamos, pedigrí, glamour, encanto. Las Cortes le han rendido al Abuelo, sin saberlo ni mucho menos pretenderlo, un homenaje totalmente insospechado.

 

Este ha sido el homenaje más raro y a contracorriente pero, en el último año, los tributos al Abuelo han sido –están siendo- de todos los colores, en todos los lugares, impulsados por todo tipo de gente. Algunos de ellos van a quedar ahí para siempre. Uno de los seres que mejor le quiso, Antonio Pérez Lasheras, ha escrito y editado -con Nacho Escuín (Eclipsados)- dos volúmenes para coleccionar: el primero –“Setenta y cinco veces uno”- reúne toda la poesía conocida de José Antonio; en el segundo, “La duda del paisaje”, Pérez Lasheras indaga en su vida y obra con mucha erudición y cariño. En realidad, los que, al margen de su familia, formaban el círculo afectivo más íntimo de José Antonio, sus albaceas sentimentales – Emilio Gastón, Eloy Fernández Clemente, Joaquín Carbonell, Félix Romeo, José Luis Melero…- se han volcado en celebrar su memoria y en arropar cualquier iniciativa que contribuya a que el Abuelo no se acabe de ir nunca de nuestro lado. José Luis Melero, por ejemplo, ha instituido una cena anual que se va a celebrar en el salón Labordeta de Casa Emilio todos los 19 de septiembre. Así que la próxima semana habrá dos cenas en las que sobrevolará José Antonio: una, la de Casa Emilio; la otra, la del viernes 23, el día en el que Ismael Grasa presentará en Antígona “La flecha del aire”, el típico libro –el diario de Ismael como profesor de filosofía- que hubiera devorado José Antonio.

 

Este verano he asistido a dos homenajes muy especiales. Uno, invitado por Jennifer Marín, fue la cena organizada en honor de Labordeta por la asociación gastronómica ”Slow food”. El otro fue el que le dedicó Carme Chacón en Cariñena, el sábado 27 de agosto. Este tiene su pequeña historia. El abuelo de la ministra de Defensa era un monegrino de Alcubierre, Piqueras, al que Labordeta apreció mucho. José Antonio se dirigía a Carme como “la nieta del Piqueras” y Carme adoraba a Labordeta. Cuando José Antonio se encontraba ya muy delicado, Carme acompañó al ministro Ángel Gabilondo a su casa de Zaragoza para imponerle La Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. Al despedirse, el Abuelo les regaló una botella del “Gran Reserva José Antonio Labordeta”, el vino que creó la Denominación de Origen Cariñena. Luego, cuando el Abuelo murió, Carme Chacón acudió a Zaragoza y se presentó en la capilla ardiente, muy emocionada. Esa imagen impactó enormemente a José Luis Campos, el director de Marketing y Comunicación de la Denominación de Origen y, por cierto, el autor de la idea de crear el Gran Reserva con el hombre del Abuelo. José Luis estaba buscando una figura de altura para inaugurar la Fiesta de la Vendimia y encender la Fuente de la Mora, un rito que habían protagonizado en las dos ediciones anteriores Los Reyes de España y Vicente del Bosque, nada menos. Al ver a Carme, José Luis pensó que ella era una candidata perfecta: por sus raíces aragonesas, por su gesto hacia Labordeta y por haber revolucionado, como mujer, la imagen del Ejército, una de las instituciones más respetadas por los españoles. José Luis Campos y yo somos amigos desde que éramos niños en Calamocha y conozco muy bien su capacidad para concretar ideas felices, liderar toda clase de iniciativas y seducir a todo dios. Carme aceptó de inmediato la propuesta. Por eso, el 27 de agosto, estaba en Cariñena, acompañada por su hijo, por su suegra zaragozana y su grupo más estrecho de colaboradores. En la plaza de Cariñena, en un discurso conmovedor, Carme homenajeó a sus dos abuelos, al de Alcubierre, a su avi, y a José Antonio, y los señaló como los responsables de que ella estuviera allí esa noche. Luego le escuché algo que me dejó tocado: “José Antonio hubiese sido el único político que no hubiera sido abucheado en la Puerta del Sol el 15 M”. Esa frase retrata con mucha precisión a Labordeta pero también la retrata a ella.

 

Y mañana, 19 de septiembre, hará un año que decidí que de la agenda de mi móvil nunca borraría el nombre del Abuelo.

 

*Este texto aparecía ayer en la sección de 'Heraldo Domingo' que coordina Picos Laguna.

MUJERES DE PASARELA Y CINE

MUJERES DE PASARELA Y CINE

MANUEL OUTUMURO: LAS ESPAÑOLAS DE HOLLYWOOD

Judit Mascó emula a Sharon Stone en ‘Instinto Básico’, en una serie del fotógrafo Manuel Outumuro. Además de Mascó, que recrea la famosa escena del interrogatorio de Sharon, en el que la actriz realizó aquel inolvidable cruce de piernas, otras modelos como Martina Klein (que encarna a Verónica Lake), Nieves Álvarez (como Ava Gardner) o Eva González (que se transmuta en la Rita Hayworth de ‘Gilda’) son protagonistas de un exclusivo y cinéfilo reportaje de la revista Marie Claire que se inaugura hoy como exposición en la 59 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

 

YOLANDA LIESA Y SU CINE

YOLANDA LIESA Y SU CINE

“Para nosotras Yolanda Liesa, Yoli, es una chica segura, laboriosa, profesional, perfeccionista, inteligente, discreta, creativa, tímida pero siempre con una sonrisa y, sobre todo, buena persona. En una palabra: es muy Yolita. Y no sabe mentir”.

Así definen Teresa Lázaro y Ana Catalá Roca a Yolanda Liesa. Las tres son esencialmente el núcleo de Borradores; y ahora también Arantxa Melero (y antes Anchela Rubio y Mamen Delpón y Natalia Chicón, enamorada en Huesca). Los ojos de Borradores. Conozco a Yolanda desde mayo de 2006 y la definición es precisa.

Yolanda tiene aura, un karma particular: donde ella está reina la calma, la placidez, el buen clima. Parece que tuviese el don de apaciguar los terremotos y de expulsar los malos aires. Rara vez se ríe a carcajadas, pero siempre tiene una sonrisa dulce, franca, luminosa, de alguien que es vitalista, creadora, de alguien que pugna todos los días, y de modo casi inadvertido, para que el mundo sea menos dramático y oscuro. En el fondo, Yolanda Liesa es como una abeja que fabrica felicidad.

Luego, cuando se pone a trabajar, percibes que tiene algo especial. Lentitud, sensibilidad, cadencia, pasión por la perfección: todo está medido, todo busca la armonía, un orden íntimo. Y cuando trabajas con ella –aquí en Huesca, en cualquier otro sitio...- no se impacienta jamás: no le ves un mal gesto ni un mohín de fastidio. Y eso lo percibe también el entrevistado.

 

Digo todo esto por varias razones. Porque Yolanda Liesa sabe crear equipo cuando es la reina, es decir cuando dirige, y sabe formar parte del equipo, cuando es la secundaria o actriz de reparto en el montaje de una película, y todos sabemos que es la mano derecha de Maxi Campo. Yolanda Liesa controla los detalles, las atmósferas, las relaciones: está y no está, es visible e invisible cuando el guión lo exige, tiene determinación y a la vez está abierta a la sugerencia. Sabe escuchar y sabe muy bien que el cine, y también la televisión, son un trabajo de equipo. Y todo eso se percibe en esta pieza: ‘Lo que creas tú’, que ella dice que es un corto que ha escrito y dirigido para darle gusto a su sobrina Lucía Martínez, que es nuestra Ana Torrent, la niña de ojos deslumbrantes e hipnóticos de ‘El espíritu de la colmena’ de Víctor Erice. Después de haber aparecido en la película sobre Alicia de Carlos Naya, Lucía se quedó con ganas de repetir. Y Yolanda, se dijo: ¿y quién mejor que yo para hacer un corto para mi sobrina?

Y así nació ‘Lo que creas tú’. Que es una pieza deliciosa, exacta en sus matices, primorosa en su concepción y en su puesta en escena. Un cuento cotidiano y a la vez con un desvío hacia lo fantástico: Lucía habla con su muñeco Babu y es tan audaz que se atreve a indagar cómo con instrumentos modernos se puede probar la mentira de algunas convenciones sociales o de algunos cuentos que nos cuentan como los Reyes Magos, el pajarito Pinzón o el Ratoncito Pérez. No les voy a contar nada sobre el argumento de este corto: es una pieza sobre la pérdida de la inocencia. En el fondo, Lucía, Julia en la obra, había tenido barruntos, intuiciones, sospechas de las cosas no eran tal como se las habían contado. Y que a lo mejor se parecían mucho a lo que le ha dicho su amiga Candela Campo, no Candela Casanovas. Por averiguarlo, Julia se convertirá en una niña detective.

Cierro con Lucía: parece que no hubiera hecho otra cosa en la vida más que actuar. Lo hace con naturalidad, con fuerza y con gracia, y está muy bien arropada por todo el equipo, por Elba Mairal y por Alfonso Palomares, y por todos los demás.

 

La película es toda una exhibición de belleza y de gracia, de hondura y de puesta en escena. Todo ha sido mirado y remirado desde la dirección artística: Yolanda y su equipo crean un poema visual elegante, con la precisión de un soneto y con la alegría matizada de un cuadro resuelto en ocres y en rojos. Y todo encaja a la perfección: la escritura del guión, los silencios, las elipsis narrativas (que las hay y están impecables), la factura interior de la pieza, la tensión y, cómo no, el sentido del humor: aquí está, de nuevo, la Yolanda Liesa de la media sonrisa. E incluso de la sonrisa enigmática.

Me gustaría resaltar algunas otras cosas: la calidad del sonido de Juan Palacios, la estupenda fotografía de David Asensio y la banda sonora de Marko Zaragoza, a quien habíamos oído ya en ‘Figura’ de Maxi Campo.

Hay muchas cosas singulares en ‘Lo que creas tú’: como ocurría en ‘Figura’ o ‘Runner’ del citado Campo o con ‘Los chicos de provincias somos así’ de Orencio Boix, este corto también es una confirmación de que aquí, en esta ciudad, se vive el cine con intensidad, con energía, con sensibilidad y se sabe crear en equipo.

 

Yolanda Liesa es una realizadora muy especial. Perfeccionista. Imaginativa. Precisa. Una mujer de luz que busca la belleza y la emoción con sensibilidad y una mirada que emerge no solo de los ojos, sino del fondo del corazón y de la vocación por contar las cosas a su modo.

 

*Este es el texto de la presentación de ’Lo que creas tú’ del corto de Yolanda Liesa, que leí el pasado jueves en el Teatro Olimpia de Huesca, ante más de 400 personas.