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Antón Castro

Artistas

LEO FUCHS: FOTOS DE HOLLYWOOD

Gina Lollobrigida.

Gregory Peck.

Joanne Woodward y Paul Newman.

Rock Hudson en un set de rodaje.

Maria Perschy.

Joanne Woodward, actriz y esposa de Paul Newman.

Leslie Caron.

Dos fotos de Audrey Hepburn. 

Brigitte Bardot.

Shirley McLaine, jovencísima, misteriosa y bella, en 1963, en el rodaje de 'Irma la dulce'.

 

LEO FUCHS

Leo Fuchs, austriaco de nacimiento que emigró a Estados Unidos cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, se dedicó durante veinte años de su vida a captar imágenes de los actores icónicos de los años cincuenta y sesenta del siglo XX en Hollywood. Fue de los pocos que entabló amistad con ellos, quienes le invitaban a los rodajes. Trabajó con Rock Hudson, Sean Connery, Shirley MacLaine, Cary Grant, Marlon Brando y Gregory Peck, quien se convirtió en el padrino de su hijo Alexandre. Con Frank Sinatra compartió apuestas en el casino de Montecarlo y con Audrey Hepburn pasó noches en el Congo escuchando a Beethoven.

 

«Mi padre tenía una personalidad gregaria y hacía amigos con facilidad», recuerda ahora su hijo, también fotógrafo, que explica el talento que tenía su progenitor para hacer que las estrellas se sintiesen cómodas; confiaban en él además porque les enseñaba las imágenes antes de publicarlas. Murió hace unos meses a los 79 años en su casa de París, donde vivió durante cuarenta años, pero había dejado antes un tesoro que encontró Alexandre hace diez: las fotografías de Paul Newman que ahora se exhiben estaban guardadas en una caja de cartón, muchas de ellas aún en el negativo, y no habían visto la luz del día en tres décadas.

 

CALVOMOÑACOS, DE NUEVO

CALVOMOÑACOS, DE NUEVO

Muchos días después de no saber nada de él, me llama y me escribe Alberto Calvo Supermaño, que sigue trabajando mucho en su nueva casa. Enamorado y animoso, me envía esta ilustración. Y me pone al teléfono a la poeta Kiki Járboles. Poeta y actriz.

LA BICICLETA DE BEATRIZ DE CHILE

LA BICICLETA DE BEATRIZ DE CHILE

Beatriz Rodríguez Fernández, una gallega de Coruxo y alrededores en Chile, profesora de inglés y enamorada de la memoria, de la pintura y de la poesía, me envía este poema de la bicicleta de Miguel Arteche. Ya estaba colgado en el blog, pero me hace ilusión el envío, la pintura de un artista ruso y el cariño de Beatriz, en tierras del fin del mundo, impregnada por la nostalgia del mar gallego. 

Feliz 2011 Beatriz. La mujer que tenía una bicicleta que pasea por las nubes y un hontanar de melodías en su página web. Por ejemplo, ahora suena Leonard Cohen.

 

LA BICICLETA

 

 

En rueda está el silencio detenido,
y en freno congelado la distancia.
Qué lejano está el pie, cómo se ha ido
la infancia del pedal sobre la infancia.

El reino del volante sometido
se borra con la sed que hay en la llanta.
La mano que no está tiene un sonido
de tanta ausencia y cercanía tanta.

Cuán remota la edad que en ti palpita
con las velocidades de tu cita,
y qué rápida estás con ser tan quieta,

tan inmóvil pedal dormido ahora
por la lluvia de ayer que te evapora
tu perdida niñez de bicicleta.


Miguel Arteche

 

'OPUS MAGNA' DE DINO VALLS

'OPUS MAGNA' DE DINO VALLS

El pasado miércoles estuve con Dino Valls, que reside y trabaja en Madrid, volcado en un mundo de inquietud, belleza y sombra. Una de sus últimas obras es ‘Opus Magna’, de 2010, que resume sus obsesiones y que muestra de nuevo el tamaño de su ambición. Dino Valls prepara proyectos para Italia, Alemania y Grecia. Y trabaja despaciosamente, sin prisa, con una elevada voluntad de perfección.

RICARDO CALERO EN LA GALERÍA RAQUEL PONCE DE MADRID

RICARDO CALERO EN LA GALERÍA RAQUEL PONCE DE MADRID

 

RICARDO CALERO EXPONE EN GALERÍA RAQUEL PONCE 

18 de diciembre 2010 – 29 de enero 2011

 

 

 

DEL TIEMPO NECESARIO…                                                

 

Luz, tiempo, silencio y naturaleza son conceptos fundamentales en la obra de Ricardo Calero. Es un autor que trabaja con una concepción abierta del arte. En función de los proyectos, interviene a través de acciones e intervenciones que fundamentalmente se desarrollan en torno a dos conceptos claves que unifican su trabajo: natural exterior y natural interior.

 

La realidad está constituida, a la vez, por presencias y ausencias, por elementos que se muestran y otros que se esconden, pero la realidad no es sólo lo que se ve. Invisible es todo aquello que no podemos percibir a través del sentido de la vista, pero también aquello que escapa a la acción de la mirada. Hay que aprender a mirar. Calero abre caminos para saber mirar lo que no se ve hasta convertirse en una especie de guía en el paisaje invisible de nuestra sociedad. Su exposición actual en la Galería Raquel Ponce, presenta tres series de los proyectos en los que ha estado trabajando durante los últimos años: Bautismal (Albarracín) 2008. Sueños en el mar (Cabo de Gata) 2001-2008, y Gotas de Vida 2007-2009, trabajos separados por el tiempo, pero unidos por un discurso revelador que argumentan sus acciones, unas series que resumen su práctica y su poética. En ellas el artista traza un nexo entre artificio y naturaleza, y más allá de una obra o de una serie, se trata de la destilación de un método que ilumina su proceso de creación artística.

  

Bautismal

Las piezas de la serie “Bautismal” se crearon en Albarracín, Teruel, con la ayuda del río Guadalaviar que desciende de los Montes Universales. Se trata de un excelente ejemplo de “natural exterior”. Calero introduce en el agua sus lienzos y deja que el río –las plantas que en él se agitan o los sedimentos que transporta– los trabaje sin prisa. El aflorar de letras y palabras, marcará el tiempo de rescatar el lienzo de las aguas. Las palabras claves en el universo de Calero son esenciales, como los primeros pasos del lenguaje –NADA, DESEOS, SIEMPRE…–, siendo necesario despertarlas para descubrir su sentido. El “Bautismo” representa un segundo nacimiento, mediación entre lo existente (oculto) y las palabras (reveladoras). Los lienzos resultantes son, a la vez, puro proceso y su representación.

 

 

Gotas de Vida

Cuando Calero maneja las imágenes de las gotas (producidas en cristal) y de las manos, alude a la historia privada de la humanidad (sudor o lágrimas), y alude a un quantum de energía significante, que permite, con su evaporación, lubricar la paradoja de la existencia. En este caso, el agua nos conduce al concepto de “natural interior”. Esta serie debe vincularse a las acciones del Cabo de Gata. Gotas de agua, gotas de vida pescadas con anzuelos…

Lagrimas perdidas en el mar…

 

 

 

Sueños en el Mar

Se presenta por primera vez el trabajo inédito “Sueños en el mar”. Calero muestra el resultado de acciones realizadas a lo largo de ocho años, 2001-2008, en distintos lugares entre el mar y la costa del Cabo de Gata (Almería): La acción se materializa “inundando el mar de pasaportes”, cada año 365 pasaportes fueron lanzados al mar desde una barca para hacer después un seguimiento del viaje, de su travesía a la deriva entre las aguas, para finalmente rescatar aquellos pasaportes o fragmentos que llegan milagrosamente y quedan varados entre calas o rocas, marcados por las heridas del viaje. Nuevamente lugares invisibles, imágenes que revelan paisajes emocionales generados por el extrañamiento del que no pertenece a ningún sitio, por la despersonalización en el mar, lugar de tránsito hacia un espacio, en este caso el parque natural de Cabo de Gata, donde todas las especies están protegidas, todas menos el ser humano que llega a ellas sin papeles…

 

Las tres series, Bautismal, Gotas de Vida y Sueños en el mar están estrechamente relacionadas, no sólo en su gestación, sino también en sus propios procedimientos, del mismo modo que lo están los mundos del “natural exterior” e “interior”.

 

Estos últimos años han sido trascendentales para el reconocimiento de la obra de Ricardo Calero, consolidando su trayectoria sobre la base de un trabajo personal, comprometido y meditado. Sus últimas exposiciones, instalaciones e intervenciones han sido realizadas en Galerías y Museos de España, Alemania, Bélgica, Italia, Portugal, República Checa, EEUU y Canadá. 

  

[Del 18 de diciembre y hasta el 29 de enero, la exposición permanecerá abierta en horario de 11 a 20`30 horas, de martes a sábado.]

 

LA FOTOGENIA DE JACQUELINE BISSET

LA FOTOGENIA DE JACQUELINE BISSET

El pasado lunes, durante la fiesta de cumpleaños de Ignacio Martínez de Pisón, Eloy Fernández Clemente y yo hablamos de miles de cosas: de sus memorias, que saldrán inmediatamente en Rolde, de libros, de cultura, de periodismo, de amigos, de todo, de viejos profesores, eso sobre todo con Emilio Lacambra y con Ángel Artal. Y también hubo tiempo para hablar de cine y de musas del cine que nos gustan a ambos. Eloy me dijo que tenía una espléndida colección de fotos de Jacqueline Bisset. Recordé entonces un artículo delicioso que le dedicó hace años Luis Alegre en ’El Periódico de Aragón’. Eloy y yo habíamos estado en unas jornadas en Teruel, por la mañana compramos la prensa y ya en el viaje leímos el texto. Era una pieza espléndida, de esas que Luis redacta tan bien.

P. D. Después de haber colgado esta serie, Eloy Fernández me envía una nueva foto. La que está arriba del todo. Jacqueline Bisset fumando un cigarrillo con sus ojos de agua.

JULIE CHRISTIE PARA MITÓMANOS

Estos días he estado repasando la nueva versión de ‘El Doctor Zhivago’ de Boris Pasternak, que acaba de publicar Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores. Al pensar en Larisa, he pensado en la película y en una bellísima y misteriosa mujer: Julie Christie.

Cuelgo aquí algunas de sus fotos.

LA VOZ Y EL ARTE DE UN SIGLO: MALENA O IMPERIO ARGENTINA

Ayer se cumplieron cien años del nacimiento de Imperio Argentina (1910-2003), cantante, actriz y bailarina que fue esposa de Florián Rey, con quien hizo películas de éxito como ‘Nobleza baturra’, y que rodó en Riglos ‘Tata mía’ con José Luis Borau

 

-1. Imperio Argentina publicó sus memorias en 2001 con el título ‘Malena Clara’

                                                                                             

-2. La actriz y cantante solía decir: “Estar en un escenario es la más hermosa vanidad. Y yo sigo enamorada de mi profesión”.

 

Magdalena Nile del Río aunó belleza y talento y “una elegancia elemental” (como dijo Falla) que la convirtieron en una auténtica estrella de su época a lo largo de veintidós películas y de unos cuantos discos donde mezclaba el tango y la copla. Tal como día como ayer, hace cien años, nació en el barrio de San Telmo, Buenos Aires. Era hija de un guitarrista gibraltareño y de una bailarina sevillana. A los cuatro años, la niña debutó en la escena y pronto fue bautizada como ‘La Petite Imperio’. Algunos años después, la conoció el Premio Nobel Jacinto Benavente en Perú y dijo: “Canta tan bien como Pastora Imperio y baila tan bien como Antonio Mercé, ‘La Argentina”, y fue él quien le sugirió un cambio de nombre: Imperio Argentina.

La niña había tomado clases de baile, en el Teatro Colón, con Anna Pavlova: “Estaba entonces ella en plena forma, y la recuerdo como una pluma en el escenario, bailando ‘El lago de los cisnes”, le diría a Vicente Molina Foix para el libro ‘La edad de oro’ (El País Aguilar, 1997). Algo más tarde, la familia Nile del Río se trasladó a España, y el realizador aragonés Florián Rey la contrató para ‘La hermana San Sulpicio’ (1928). Rodaron poco después ‘Los claves de la Virgen’, pero el reencuentro decisivo entre los dos se produjo en París, en los estudios de Joinville: allí Imperio Argentina rodaba en castellano algunos éxitos de Hollywood. La propia esposa del cineasta le dijo a la joven: “¿No te has dado cuenta de que está loco por ti?”. Imperio Argentina realizaría dos películas con Carlos Gardel, ‘La casa es seria’ y ‘Melodía de arrabal’, ambas de 1932. El año anterior había aparecido en un corto con Maurice Chevalier: ‘El cliente seductor’.

“Florián Rey fue mi Pigmalión. Todo lo que yo sé de cine se lo debo a él, que era tan exigente, tan artista. Yo creo que no ha habido ningún director en España, e incluyo a Buñuel, de su talento, de su preparación. Aunque era muy violento trabajando”, dijo. Después de grabar ‘La hermana San Sulpicio’ en versión sonora, harían dos películas de enorme éxito: ‘Nobleza baturra’ (1935) y ‘Morena Clara’ (1936). ‘Nobleza Baturra’ –tal como recuerda Agustín Sánchez Vidal en su libro ‘El cine de Florián Rey’ (CAI, 1991)- se rodó en un pequeño caserío de Bisimbre, “en un ambiente de total fidelidad, sin ningún asomo de pintoresquismo”, y fue todo un acontecimiento. La película contó con un presupuesto de 450.000 pesetas de la época (2.700 euros), se estrenó en 35 ciudades españolas coincidiendo con la festividad del Pilar. Era una pieza de atmósfera campesina y musical que utilizaba como tema central la jota de la ‘Olivarera’ o ‘Magallonera’. La actriz y cantante, ya casada con el cineasta, vivió dos meses por la zona y ese tema se lo enseñaron el cura del pueblo Manuel Pardo, “que tenía una espléndida voz”, y Guadalupe Martínez, la hermana de Florián. Al año siguiente, ensancharon los triunfos con ‘Morena Clara’ (1936), que narra la historia de dos briboncillos gitanos que roban unos jamones y son llevados a juicio.

Poco después, el propio Hitler y su ministro Goebbels la llamaron para que rodase en Berlín. El líder nazi la saludó al grito de “Mi artista, me encantas”. Florián e Imperio rodaron allí ‘Carmen la de Triana’ (1939), “con más medios que nunca”, y ‘La canción de Aixa’ (1939). Para entonces, el matrimonio hacía aguas. Imperio grabó ‘Tosca’ (1940) con Renoir y Visconti, que fueron sustituidos por Carl Roch, se reencontraría con Florián Rey en ‘La cigarra’ (1948), pero su carrera iría perdiendo fuerza hasta que fue redescubierta por la crítica en 1962 en San Sebastián en una retrospectiva del cineasta de la Almunia. En 1986, José Luis Borau la recuperó para su película ‘Tata mía’, que se rodó en Riglos. No aplaudió ‘La niña de tus ojos’ de Fernando Trueba, que recreaba parte de su historia. Escribió, con Pedro Manuel Vílllora, sus memorias, ‘Malena Clara’ (Temas de Hoy, 2001) y falleció en Benalmádena en 2003.

 

 

El nazismo y los amores difíciles

 

Imperio Argentina fue un auténtico ídolo de masas, pero no le favorecieron en absoluto sus coqueteos con el nazismo ni su proximidad al franquismo. Durante algunas de sus actuaciones en Buenos Aires, en México D. F. o en Nueva York fue objeto de protestas y de insultos, hasta el punto de que la mujer del presidente Roosevelt o el dramaturgo Tennessee Williams salieron en su defensa. Tuvo una vida sentimental compleja: se casó con Florián Rey (“de un empujón me tiró al suelo”, dijo en una ocasión), se le insinuó Marlene Dietrich, “vestida de tío, con corbata, muy antipática”, amó durante una década a Rafael Rivelles y, entre otras relaciones, vivió una historia de amor con el dibujante y poeta Rafael de Penagos. En Aragón recibió varios homenajes antes del adiós, en Zaragoza y en La Almunia de doña Godina, y solía cantar a dúo con Luis Alegre.