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Antón Castro

Deportistas

MUNDIAL DE BERLÍN.3 / USAIN BOLT VOLÓ

MUNDIAL DE BERLÍN.3 / USAIN BOLT VOLÓ

Escribí esta mañana que Usain Bolt no parecía estar en su mejor momento. Nada más lejos de la realidad. Es un gran actor, simpático, seguro de sí mismo, un poco histriónico. Si al principio parecía no aplicarse demasiado a la faena, en el momento de la verdad estuvo inmenso: fue tan veloz y potente como el  viento. Él sí es el hijo oscuro del viento, el atleta vertiginoso que desconoce los límites. Poseía el récord del mundo con 9.69; en el hectómetro más impresionante de todos los tiempos rebajó esa marca en once centésimas y lo dejó en 9.58, lo cual se dice pronto, en el lugar donde triunfó Jesse Owens en 1936.

Usain Bolt hizo un amago de boxear con Asafa Powell, bromeó con la cámara, jugó a hacer caritas, ora serio, ora simpático, mientras el serio y tímido Tyson Gay parecía reconcentrado y sediento. Apuró do so tres veces su botellín de agua, y lo dejó sobre el tartán. Y en esto comenzó la carrera: Usain Bolt desde prácticamente la salida, salió como una centella, con las rodillas alzadas, la vista al frente, armoniosos los abrazos y con una seguridad apabullante. Lo quería todo: el récord, la gloria, la inmortalidad, la victoria más maravillosa. Tyson Gay corría como un loco, con los tendones convulsos, con el rostro a punto de quebrarse, y otro tanto hacía Asafa Powell. Usain Bolt pulverizó la marca y culminó una carrera increíble, bellísima, explosiva y rítmica a la vez, pura elegancia de selva. La exaltación de la intensidad y del cuerpo. Y Tyson Gay estuvo fenomenal: hizo una marca maravillosa, 9.71, que hubiera sido la segunda mejor de todos los tiempos, y el propio Asafa Powell estuvo realmente bien con sus 9.84.

 

Esta carrera del Mundial de Berlín ya será un hito. Eso sí, y no es fanfarronería, se vio que Bolt aún puede sostener algo más su elevadísima velocidad en los dos o tres últimos metros. Es decir, tarde o temprano, este atleta excepcional, la gran figura del atletismo mundial, podría fijar su marca en 9.50. Y si no al tiempo. Él, aglutina y supera a Valery Borzov, Carl Lewis, Mo Greene, Donovan Bailey, Linford Christie, Ben Johnson y el propio Gay, y se coloca a la cabeza de todos ellos.

 

Ha nacido el viento de Jamaica hecho atleta, Usain Bolt, el hombre más rápido de la tierra.

 

*La foto es de AP, de Michael Sohn.

 

MUNDIAL DE BERLÍN.2

MUNDIAL DE BERLÍN.2

La corredora rusa Olga Kaniskina ganó con absoluta autoridad la medalla de oro de 20 kilómetros marcha, por delante de la rival irlandesa Olive Loughnane y la china Liu. María, a las que sacó alrededor de un minuto. María Vasco hubo de retirarse y Beatriz Pascual acabó haciendo una excelente carrera: fue de menos a más, hasta tal punto que les pasó inadvertidos a los comentaristas, y se clasificó en el sexto puesto, lo cual no deja de ser un magnífico puesto.

 

Maite Martínez, a su modo, corriendo con auténtico frenesí en los últimos 30 metros, entró tercera en su serie de 800 y pasó a semifinales. La que vuelve a estar radiante, concentrada y con esa ligereza deslumbrante, es Pamela Jelimo. Ella es la gran favorita: es una corredora, campeona olímpica en Pekín a los 18 años, que no parece tener rival: es leve y poderosa, posee fluidez, energía, cambios ocultos y una potencia increíble. No corre: vuela, se eleva, huye y deja una estela de oscura y estilizaba belleza en sus huellas. Ella, si no hay alguna sorpresa inesperada, será la campeona de 800 metros. Parece muy superior a todas sus rivales.

MUNDIAL DE BERLÍN.1

MUNDIAL DE BERLÍN.1

1. USAIN BOLT BUSCA EL ORO ANTE TYSON GAY

2. PAQUILLO ABANDONA Y GANA EL RUSO VALERY BORCHIN

3. CANTWELL GANA AL POLACO MAJEWSKI EN PESO

4. ISINBAYEVA SE CLASIFICA SIN ESFUERZO

Ayer apareció Usain Bolt y demostró que viene a ganar, a pesar de la amenaza de Tyson Gay, que parece algo más tenso.  Usain Bolt, en una de sus carreras, incluso dejó ganar a un rival, tal como se aprecia en esta foto: son como dos colegas. Uno le dice al otro: “Venga, gana tú. Ahora. Mañana lo haré yo”. Esta tarde, a las 21.35 Usain Bolt.

 

Ayer fue preciosa, y de resultado un tanto inesperado, la final de 10.000 metros: ganó la keniata Linet Masai de 19 años. Meselech Melkamu y Meseret Defar, ante la ausencia de la  bella y menuda Tirunesh Dibaba, se jugaron en la última vuelta el título: Defar parecía con fuerza, Melkamu se acercaba peligrosamente, y al final, en un esprint agónico y suficiente, Masai ganó en los últimos tres o cuatro metros. Según la foto finish, venció por una décima a Melkamu y por algo más a la campeona olímpica en Atenas 2004 (en 5.000 metros), Meseret Defar, una de las grandes del medio fondo. Diez años después, Kenia vence a Etiopía.

 

Por otra parte, en una estupenda y emocionante final de peso, el norteamericano Christian Cantwell venció, prácticamente en el último tiro, al polaco Tomasz Majewski, que acusó la derrota. Fue una prueba muy reñida y por escasos centímetros; 21.91 había logrado Majewski y ya acariciaba el oro; Cantwell se fue hasta los 22.03. Manuel Martínez no estuvo en la final. Sus mejores días ya han pasado, pero ahí queda su magnífica trayectoria. Igual le ocurrió a Paquillo: decepcionó por completo en los 20 km marcha; ya lo había anunciado, que no estaba bien, y Valery Borchin, el campeón olímpico ruso, demostró a todos que es el sustituto natural de Jefferson Pérez. Paquillo, pronto, muy pronto, dará el salto a los 50 kilómetros marcha. La suya parecía una medalla segura. Su abandono en kilómetro once ha sido algo más que un leve batacazo.

 

En pértiga, vimos fugazmente a Yelena Isinbayeva, que no parece en el mejor momento de su carrera, o al menos no parece con una puesta a punto demasiado fina. Y también vimos a la bella Ana Battkee, la esperanza alemana. Otra mujer realmente hermosa que pasó a la final.

*La foto es de Reuters.

SANYA RICHARDS: REINA DEL GOLDEN LEAGUE DE ROMA

SANYA RICHARDS: REINA DEL GOLDEN LEAGUE DE ROMA

Ya ha vuelto el atletismo al verano. Iba a ir mañana a Arteixo-A Coruña a buscar a mi madre, pero al final, por un enfriamiento y otras cosas incómodas, he decidido dejarlo para la semana que viene. Tenía mucho trabajo para el fin de semana, pero así he podido aplazarlo suavemente: estoy preparando un artículo sobre Ricardo del Arco y la fotografía para el lunes.

 

Me he tomado un instante de relax y me asomé a la Golden League de Roma: he visto fallar en Yelena Isinbayeva en 4.95, he visto fallar a Irving Saladino (campeón del mundo y campeón olímpico) ante Dwight Phillips, un clásico, en una bonita prueba de salto de longitud (por ahora no hay recambio de Carl Lewis, Mike Powell e Iván Pedroso), y me he quedado con una preciosa carrera de 400 metros, donde Sanya Richards, probablemente una de las mejores corredoras de la categoría (lleva 36 carreras invicta en esas pruebas de la Golden League), venció a Allyson Felix, desconocida como en Pekín, y a la esperanzadora Libania Grenot, una espectacular italiana, por ahora más hermosa que buena atleta. Al menos, hoy, se desfondó. Los últimos cien metros de Sanya fueron realmente preciosos: parecían un huracán o la hermana mayor de Usain Bolt.

 

En 1500, Higuero y Casado estuvieron bien, entre el sexto y el décimo, y Mayte Martínez volvió por sus fueros: pareció que iba a ganar en 800, pero al final quedó tercera. Los comentaristas recordaron una y otra vez que no estaban las seis mejores del mundo: con todo, Mayte es una maravillosa competidora que se ha resucitado a sí misma, tras diversas lesiones. Posee un gran sentido competitivo, se coloca estupendamente, y en ejecuta unos últimos 50 metros estupendos. La carrera de 800 es, por lo regular, bellísima.

VENCIÓ ROGER FEDERER, UN TENISTA PARA LA LEYENDA

VENCIÓ ROGER FEDERER, UN TENISTA PARA LA LEYENDA

Por palmarés, el suizo Roger Federer se convierte en el mejor jugador de tenis de todos los tiempos. Ha ganado en cinco sets a un correoso y peleón Andy Roddick, que probablemente haya hecho el mejor partido de su vida, en el estadio Wimbledon, y obtiene así quince títulos de Grand Slam y el sexto de Wimbledon. Pete Sampras, con gafas negras, asistía en primera línea a esa gesta: con el título de esta tarde, Federer, que igualó su marca de catorce grandes en Roland Garros, le supera por uno, con una importante diferencia: Sampras nunca logró ganar en Francia y Federer, aprovechando un bajón y una lesión de Rafael Nadal, su verdugo el pasado año en Wimbledon, conquistó el torneo de tierra batida semanas atrás y ahora culmina su gran sueño. Ser el mejor de los mejores.

 

No fue el partido más brillante de Federer, pero obtuvo casi 50 aces y mostró golpes maravillosos, excepcionales, propios de un tenista de su elegancia, de su virtuosismo y de su asombroso juego de muñeca. A veces, en algunos gestos, Federer recuerda al gran Ilia Nastasse, que también estaba en primera línea, igual que John McEnroe, que realizó tareas de comentarista y parecía desesperado por momentos, o Bjorn Borg. Federer, que pareció vulnerable, se defendió como nadie con su servicio, y aprovechó un instante de flaqueza y de cansancio de Roddick para tumbarlo. Su único ‘break’ le sirvió para conquistar el título. Roddick tuvo su oportunidad pero malbarató un 15-40. Luego, con obstinación, magníficos impactos y un primer servicio apabullante, siguió oponiéndose y plantó cara al campeón, que temblequeó, sin duda, y mostró lagunas. Con todo, en un choque a cinco sets, el último inacabable, puede ocurrir cualquier cosa y sucedió lo previsible.

 

Esta vez, el que lloró de amargura fue Roddick. Nunca antes había mostrado tanta alma de campeón.

FEDERER: CAMPEÓN ENTRE LÁGRIMAS EN ROLAND GARROS

FEDERER: CAMPEÓN ENTRE LÁGRIMAS EN ROLAND GARROS

Francia ya tiene el campeón de Roland Garros que siempre había soñado: Roger Federer.

 

El público del torneo nunca tuvo la clase necesaria para reconocerle a Rafael Nadal sus inmensos méritos, ni siquiera cuando le venció Soderling; sin embargo, como ha recordado hasta Santoro, y soñaba con la victoria del suizo, más que con la de ninguno de los suyos, Monfils incluido.

 

Al final, el suizo ganó con cierta facilidad y lo celebró como más le gusta: con abundantes lágrimas. Mirando al cielo con los ojos empañados. Es el hombre sensible y sensual en la victoria y en la derrota. Y eso a Francia le encanta. Ahora, este maravilloso jugador ha igualado el récord de Pete Sampras, que nunca logró ganar en París, y es en muchos años, después de Agassi, el primer jugador que logra todos los torneos de Grand Slam.

 

Soderling no estuvo a la altura de la tarde que venció a Nadal, hace ahora una semana. Al fin y al cabo, en cierto modo él ya había cumplido su cometido: eliminar a Nadal. Una nueva final Nadal-Federer habría sido otra cosa. Y a lo mejor, por una vez en la arcilla roja de París, hasta hubiera ganado el gran Federer, que, dicho sea de paso, es un jugador prodigioso. Todo lo hace bien.

RAFA NADAL SE DESPIDE DE ROLAND GARROS

RAFA NADAL SE DESPIDE DE ROLAND GARROS

Me ha dado mucha pena. Soy fan de Rafael Nadal desde hace algunos años, pero hoy no pudo hacer nada: Robin Soderling le ganó con absoluta claridad. El número uno del mundo cayó ante el 23, tras 31 victorias consecutivas sobre la tierra batida y cuatro títulos de campeón: 2005, 2006, 2007 y 2008.

 

Rafael Nadal se enfrentó a un sueco en estado de gracia: el gigantón Soderling sacó más rápido, tuvo golpes más demoledores, creyó más en sí mismo y se vio, pese a su altura, más rápido de piernas. A Nadal le faltó rapidez y contundencia, le faltó visión y aquella gama de passing shot que desarbolaban, sobre la red, a Roger Federer. Nadal ganó el segundo set en el tie break, y eso fue todo: perdió el segundo tie break en el cuarto set y se fue a casa, antes de tiempo, del que era su gran torneo. Había algo muy claro hasta ahora: Nadal era el mejor jugador sobre tierra batida, era prácticamente invencible. Caídos Novak Djokovic y él, el torneo inicia una nueva andadura. Federer tampoco anda sobrado: parece solvente, es cierto, más que nunca, y ahora habrá recibido una inyección de moral. Con un poco de suerte, y la colaboración de Murray (otro gran tenista: dará mucho que hablar y ganará importantísimos torneos, seguro), está en condiciones de igualar el récord de Pete Sampras: conquistar catorce títulos de Gran Slam y obtener el primero sobre tierra batida. Algo que no lograron, por poner algunos ejemplos, ni John McEnroe ni Pete Sampras.

 

Esta vez, desde Mallorca o desde una pista de entrenamiento, Nadal no estará en la final en el primer domingo de junio. Quizá deba reflexionar, tomárselo con un poco más de calma, y mejorar su servicio, sobre todo. No le favorece mucho ser el rival a batir; con todo, salvo la derrota ante Federer hace unos días, había ganado casi todos los torneos sobre tierra.

ADIÓS A LAS TARDES DE FÚTBOL EN SAN LORENZO

ADIÓS A LAS TARDES DE FÚTBOL EN SAN LORENZO

GARRAPINILLOS 1- MARIANISTAS 2

El pasado sábado, en el campo del Amistad, nos quedó un terrible sabor de boca. Perdimos claramente y realizamos un partido lamentable. Nadie se salvó de la quema. Nadie. Hoy nos visitaba el líder y campeón Marianistas. El equipo de blanco. Llegaron con los jugadores justos; nosotros teníamos hasta cuatro cambios. Intentamos jugar con un equipo sólido; salvo Gayoso, estábamos todos, con Diego mermado. La alineación fue: Stalin; Jaime, Alfredo, Marcos, Aitor; Diego Cali, Diego Rodríguez, Mario, Adrián Serna; Jorge Rodríguez y Pirri. Entraron luego Alex Velilla, Alex Fernández, Diogo y Miguel Garcés.

Desde el primer instante, con mucho orden y ambición, el Garrapinillos se adueñó del partido y creó las mejores ocasiones. Fue un toma y daca constante. Nuestra mejor jugada fue un avance de Jorge, con varios desbordes y un disparo espléndido que se fue fuera por poco, por encima de la escuadra. Los dos equipos se respetaban al máximo: ellos tenían un magnífico central, un estupendo mediocentro y un extremo derecho que jugaba a pie cambiado: era zurdo. En una excelente jugada, de convicción y desborde, sorteó a Aitor desde de la derecha y preparó un balón que superó a Stalin. En la segunda parte, en un remate de cabeza, el Marianistas volvió a marcar. Pareció que el choque estaba sentenciado.

 

Nada más lejos. El Garrapinillos seguía llevando la brújula del choque. Adrián Serna marcó un gol estupendo, poco después fue objeto de un clarísimo penalti (nos arbitró un colegiado con tan escaso talento como interés por el fútbol y ausencia total de respeto hacia los jugadores: con todo fue tan noble el choque que tampoco fue determinante su ineptitud, hecha la salvedad del penalti) y tuvimos varias ocasiones. El equipo trabajaba para empatar, pero la igualada no llegó. Acabamos perdiendo por 1-2, pero el Garrapinillos volvió a jugar ante Marianistas un partido serio, intenso, emocionante, y se atrevió a llevar la iniciativa y a mandar. Fue un partido serio, solvente. En una tarde como ésta, mientras el Real Zaragoza apuntillaba por 3-0 al Celta, no hay nada que reprochar a ningún jugador. La defensa estuvo muy bien; mejoramos por la banda izquierda con la incorporación de Alex Velilla, más entonado defensivamente, y perdimos a Pirri por agotamiento.

 

Este partido ha sido el de nuestra despedida del campo de San Lorenzo, que esta vez, sobre todo por la parte central, fue nuestro enemigo. Una de las mejores noticias ha sido la recuperación de Diego Rodríguez: no tiene la fuerza que en él es habitual, juega con algún miedo o inseguridad, pero volvió a darse una inmensa paliza y equilibró el centro del campo, donde estuvieron a buen nivel Diego Cali, Mario y Adrián Serna, que acabó de delantero centro. Quizá nuestro jugador más peligroso, sin fortuna en el gol, fuese Jorge, que volvió a firmar un gran partido, aunque a veces le sobrase algún regate y le faltase algún pase.

 

El próximo fin de semana despedimos la Liga en el campo del Zuera. En San Lorenzo, jugamos un partido emocionante: en el último suspiro empatamos de penalti. Hoy se demostró que con todos los jugadores, sin las expulsiones y la inoportuna lesión de Diego, habríamos estado arriba, en los puestos de ascenso. Marianistas no fue, en ninguno de los dos partidos, aunque los ganase, superior a nosotros. O sí fue superior porque marcó un gol más y luego fue más regular ante los demás. Nos parece un justo campeón.

 

A punto de decir adiós al fútbol como entrenador, pese a algunos sinsabores, ha sido una hermosa experiencia. (Hoy hemos vuelto a ver correr y desbordar a Diego como en la foto. La instantánea es de José Antonio Melendo y corresponde al partido de la primera vuelta).