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Antón Castro

Fotógrafos

ADIÓS A LA GRAN EVE ARNOLD

Acaba de fallecer a los 99 años, en una residencia de ancianos, Eve Arnold, la fotógrafa norteamericana que se incorporó en 1951 a Magnum, la primera mujer que lo hizo. Eve Arnold ha retratado a las gentes humildes de Estados Unidos, a los negros y el mundo del jazz, estuvo en Rusia, captó a Joan Crawford en la intimidad, a Marlene Dietrich, y en 1952 conoció a Marilyn, a quien le hizo fotos durante una década, hasta su última película: ‘The Misfits’. Fueron fotos de mujer a mujer: fotos íntimas, hondas, fotos que ahondaron en la rica personalidad de Marilyn, que se buscó a sí misma siempre: en los libros, en el amor, en el cine, en sus diarios y en sus poemas. Eve Arnold fue una mujer sensible, discreta e intensa que colaboró en diversas revistas: sus fotos respiran hondura, humanidad, responden a una respetuosa forma de mirar. A ella le apasionaban los seres humanos: la fotografía intentaba captar la vida, la verdad, el temblor del alma. Al parecer, en sus últimos, días a Thomas Mann. [Aquí se incorporan fotos de Marilyn, de Cuba, de Silvana Mangano, de Liz Taylor o de Jacqueline Kennedy, entre otros.] 

 

GERED MANKOWITZ: FOTOS DE MÚSICA

 

El fotógrafo británico Gered Mankowitz, nacido en 1946, ha retratado a muchos de los más importantes músicos de los 60, 70, 80 y 90. Aquí vemos a Jimi Hendrix, Marianne Faithfull, Los Rollings, Mick Jagger, Arrows o Kate Bush. Espléndidos y variados retratos de un auténtico maestro de la fotografía musical.

2011: EL GRAN AÑO DE GERVASIO

[Recibo esta carta de Gervasio Sánchez, un amigo de la fotografía y del periodismo. Este tipo de cartas también matizan y explican el éxito de Gervasio: siempre hace públicos sus sentimientos y sus gratitudes y manda sus cosas a muchos amigos. Es un periodista comprometido entre amigos. Actualmente, Gervasio Sánchez expone en el ‘Centro de Historias’ de Zaragoza]

 

Queridas amigas y queridos amigos:

 Por Gervasio SÁNCHEZ

Cuando falta unos pocos días para acabar el año me gustaría contaros que 2011 ha sido muy especial. Por fin he podido presentar mi proyecto Desaparecidos que rondaba por mi cabeza desde que era un joven estudiante universitario y que empecé hace 13 años en un viaje a Chile de finales de diciembre de 1997, pocos meses antes de que naciera mi hijo Diego.

 He tenido la suerte de presentarlo en el Musac de León, La Casa Encendida de Madrid y el CCCB de Barcelona y ahora mismo está en el Centro de Historias de Zaragoza. Sus directores, los actuales, alguno de los cuales como Josep Ramoneda está a punto de dejar su puesto, y los anteriores, apoyaron este proyecto desde el primer día.

  Los equipos de estas instituciones se volcaron en la producción y la realización. La comisaria, Sandra Balsells, trabajó intensamente para que Desaparecidos tuviera la relevancia que ha tenido. Mi editor, Leopoldo Blume, luchó para que los libros fuesen de gran calidad a un precio asequible.

  Pero proyectos bellos y duros como Desaparecidos suelen quedarse en los cajones olvidados o, como máximo, se mantienen en la despensa anímica de los autores por los siglos de los siglos si no son apoyados por personas capaces de arriesgarse.

  Desaparecidos podría haber formado parte del baúl de los olvidos, pero tuvo la gran suerte de contar con el apoyo incondicional de Rafael Doctor cuando apenas era un embrión en mi cabeza.

  Rafael Doctor batalló por él en La Casa de América cuando era su jefe de exposiciones, lo que le acarreó más de un disgusto y decidió ponerlo en marcha un mes después de inaugurar como director el Musac de León en abril de 2005.

 Tengo que decir que me dio total libertad para realizar el proyecto como yo quisiese e, incluso, en un acto de generosidad pocas veces visto, aceptó la fecha de presentación que yo le propuse a sabiendas de que quizá él ya no sería el director del Musac.  

  Además, en otro gesto inusitado en los salones del poder artístico, convenció al director de La Casa Encendida de la importancia de compartir el proyecto y posteriormente, ya como ex director del Musac, fue clave para convencer al CCCB de que se sumase a él.

   Durante los años de realización de Desaparecidos mis encuentros con Rafael Doctor en León sirvieron para recibir múltiples consejos que enriquecieron con creces el resultado final. Estoy seguro que Desaparecidos hubiera cojeado sin sus recomendaciones.

  A poco de que se cumpla un año de la presentación de Desaparecidos no me queda una sola duda de que el apoyo y la generosidad de Rafael Doctor fueron imprescindibles para llevar a buen puerto el proyecto más ambicioso, difícil y arriesgado de mi vida profesional.

  También quiero que sepáis que fue Rafael Doctor quien me presentó al Premio Nacional de Fotografía en 2009 y defendió mi candidatura con tanta pasión que consiguió la unanimidad del jurado, algo verdaderamente muy difícil cuando se trata de valorar la obra de un autor.

Por eso quiero darle las gracias públicamente cuando está a punto de finalizar 2011.

Muchas gracias por vuestra atención

Espero que tengáis un Feliz Año Nuevo

Un abrazo

Gervasio Sánchez

 

VIRXILIO VIEITEZ O EL NIÑO QUE FUI

VIRXILIO VIEITEZ O EL NIÑO QUE FUI

VIRXILIO VIEITEZ, EL HERMANO GALLEGO DE AUGUST SANDER ,

Y EL NIÑO QUE FUI

Ya lo he contado alguna vez: solo tenía una foto de niño. Me la mandó mi hermana o mi madre, no recuerdo cuál de las dos, no me di cuenta de que venía con otras cosas en un sobre grande y la perdí para siempre. La arrojé, supongo, al papel y a la basura. A veces veo esta foto de Virxilio Vieitez y me acuerdo del niño que fui, de las humildes Navidades con mis padres en Castelo, en Lañas, y luego en Arteixo. Y me acuerdo de muchos amigos, de aquellos días, y los comparo con estos: de estos días en que te encuentras con tus hijos,con tus sobrinos, con la gran familia Gascón Brumós. Y os dejo aquí esta foto: este chaval de aldea que no se sabe bien si está orgulloso de sí mismo o si se encuentra asustado... Virxilio Vieitez, el fotógrafo gallego que se parecía a August Sander... Felices Navidades a todos. Feliz 2012.

PEDRO ANGUILA RETRATA A SAURA

PEDRO ANGUILA RETRATA A SAURA

RETRATO DE UN SEÑOR QUE MIRA: CARLOS SAURA

He escrito mucho, muchísimo, sobre Carlos Saura. He estado en su casa en Collado Mediano, y nos hemos encontrado en varias ciudades: Zaragoza, Huesca, Madrid, Barcelona. En el fondo, me gusta mucho más su fotografía que su cine, que ya es decir, y me gusta su vitalidad indesmayable, su pasión por crear. Escribe (novelas, guiones, recuerdos, reflexiones sobre su trabajo), pinta, hace fotos, hace cine, ópera, es un enamorado del amor y de las mujeres, fue un fotógrafo que retrató a los artistas flamencos, y hay en él algo de bailarín aplazado. Pedro Anguila le tomó esta foto; me parece que resume lo que es Saura: un mirón, un galanteador de la hermosura y la paradoja, un insaciable curioso de los colores de la alegría. La foto es de Pedro Anguila, antes Pedro Hernández, y antes y ahora un espléndido fotógrafo y una estupenda persona.

Recomiendo aquí su estupenda página web: www.pedroanguila.com

 

STANLEY KUBRICK, FOTÓGRAFO

STANLEY KUBRICK, FOTÓGRAFO

AUTORRETRATO, CON ARTISTA DE CABARÉ, DEL JOVEN STANLEY KUBRICK

Antes de ser el gran cineasta que fue, Stanley Kubrick se ganó la vida como fotógrafo. Era excelente. Su caso es parecido, en cierta forma, al de Carlos Saura. Hace algunos años Akal publicó casi su obra fotográfica completa. Ese libro-catálogo me lo regaló Jorge Gay. Fue un regalo maravilloso, sin duda. Hoy, dando vueltas, encuentro esta foto suya, este autorretrato con bailarina o artista de cabaré.

LA BELLEZA DE LEE MILLER

Lee Miller (Estados Unidos, 1907-1977) fue modelo para su padre, bailarina, modelo para Vogue y otras revistas, y posó para Edward Steichen. Se trasladó a París y aprendió fotografía con Man Ray, con quien colaboró durante tres años. Cuando ella lo abandonó, él juró que se suicidaría. Luego, Lee Miller siguió haciendo fotos: fue amante de Picasso y se inclinaría hacia el fotoperiodismo: captó los campos de concentración, se bañó en la bañera de Hitler, durmió en la cama de Eva Braun, captó ejecuciones. Se casó con Roland Penrose, pintor e historiador del surrealismo, y poco a poco se fue diluyendo. En cierto modo, por diversas circunstancias, entre ellas la deslealtad, se inclinó hacia el alcohol, el aislamiento y otras formas de dolor y soledad. Estas dos fotos son de Edward Steichen; la de abajo es de 1931.

BRIGITTE GRIGNET Y SUS FOTOS

 

 

Todas las fotos son de Brigitte Grignet, una fotógrafa belga instalada en Nueva York desde 1996 que se dedica sobre todo al fotoperiodismo. Ha recorrido muchos países del mundo y documento la vida en Colombia, Guatemala, Estados Unidos, etc.