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Antón Castro

Temas aragoneses

HOY BORRADORES: GUERRA CIVIL, LABORDETA, PREMIOS DE LA MÚSICA, EL SIGLO XVIII, JESÚS GIL VILDA...

Labordeta visto, al modo cubista, por Cano.

La fotógrafa Vicky Méndiz y el cineasta Víctor Forniés acuden al programa Borradores para hablar de una emocionante publicación: ‘Silencio enterrado’ (DGA: Amarga Memoria), la investigación en torno a unos 80 asesinados en la Guerra Civil en 19 pueblos de la comarca de Borja y el Moncayo cuyos restos estaban en la fosa común del cementerio de Magallón. Méndiz y Forniés, entre otros, han hablado con familiares de las víctimas y reconstruyen sus biografías. Además, Forniés, autor de ‘La voz del viento’, explica cómo se hizo ese documental sobre el cierzo, del que se proyecta un fragmento. El otro invitado al plató es el escritor, guionista de cine y químico Jesús Gil Vilda, nacido en Zaragoza y residente en Barcelona, que acaba de publicar su primer libro: ‘Crisis de gran mal’ (El Aleph), donde cuenta la historia de un hombre que debe cerrar una empresa, trasladarse a Nueva York para empezar de nuevo y a la vez arreglar sus problemas personales y aliviar la enfermedad que le azota: la epilepsia.

Sergio Vinadé.

Esta también es la noche de José Antonio Labordeta: el cantautor y su tema ‘El canto a la libertad’ son objeto de un gran homenaje en el Paraninfo, 94 artistas aragoneses han pintado diversas letras de la canción como forma de apoyo para que se convierta en el himno de Aragón. Y Labordeta también fue un premiado, con carácter póstumo, de la noche de los Premios de la Música Aragonesa: distintos protagonistas –Antílope de Volador, Chelis, David Chapin o Servio Vinadé, de Tachenko, entre otros, o la presentadora Virginia Martínez- hablan de los galardones. Además Borradores ofrece un reportaje Aurora Egido y José Enrique Laplana, que son los coordinadores del libro ‘La luz de la razón. Literatura y cultura del Siglo XVIII. En la memoria de Ernest Lluch’, que ha publicado la Institución Fernando el Católico, un volumen que analiza las claves de la Ilustración española y aragonesa, y que ofrece, entre otros textos y estudios, la recuperación de poemas de Luzán o de la biografía de Josefa Amar y Borbón. Borradores se completa con un reportaje sobre la exposición itinerante ‘Entre los sueños y los recuerdos’ de la pintora Ana Maorad, que se trasladará del Patio de Infanta, en Ibercaja, a Logroño.

Aurora Egido, retratada por Víctor Lax.

La actuación musical corre a cargo del grupo Inaceptable, una formación jovencísima de rock clásico, fundada en el verano de 2009, que toca dos temas: ‘De vuelta a la ciudad’ y ‘Mi chica favorita’.

Borradores. Aragón Televisión. A las 0.30 de la noche. Equipo: Realización: Yolanda Liesa y Mar Marqueta (Teresa Lázaro está al frente estos días de 'Unidad móvil'). Redacción: Ana Catalá. Producción: Arantxa Melero. Dirección y presentación: Antón Castro. Productora: CHIP.

XAVIER MISERACHS AL MACBA

 

La familia de Xavier Miserachs

cede 80.000 obras suyas al Macba

 

LA VANGUARDIA

Barcelona. (Redacción). - La familia del fotógrafo Xavier Miserachs ha cedido al MACBA 80.000 imágenes fotográficas: unas 60.000 en tiras de negativos y unas 20.000 en diapositivas o transparencias, así como 2.500 hojas de contacto, documentación administrativa y algunos cuadernos de notas.

Se trata de un acervo que recoge 44 años de actividad (de 1954 a 1998) y está estructurado en series que han dado lugar a algunos de los fotolibros más importantes de la historia de la fotografía en nuestro país: Barcelona blanc i negre, Costa Brava Show y Los cachorros, además de numerosos reportajes de viajes.

Con el objetivo de conservar, catalogar e investigar tan ingente cantidad de material, la familia Miserachs depositó el pasado 3 de febrero en el Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA) el archivo personal de Xavier Miserachs (Barcelona, 1937-1998), que es sin lugar a dudas uno de los grandes maestros de la fotografía española.

Todo ello se complementa con las hojas de contacto originales de Barcelona blanc i negre, que el fotógrafo regaló a la historiadora Maria Dolors Tapias en 1991 en agradecimiento a su colaboración en la ordenación de los negativos del archivo y que ella ha querido depositar también en el Museo a fin de que se integren en el resto de los materiales.

El depósito del Archivo Miserachs responde a uno de los objetivos del Centro de Estudios y Documentación del MACBA: conservar el patrimonio artístico del periodo de los años cincuenta y sesenta del siglo XX, época en que surgieron diversos focos de la vanguardia fotográfica en Catalunya y España.

El primer paso en esta labor lo constituyó la integración en sus fondos de los documentos personales del crítico de fotografía Josep Maria Casademont (Barcelona, 1928-1994), que fue precisamente el más destacado animador de la escena fotográfica barcelonesa de la época.

Casademont acuñó el concepto de «nueva vanguardia» en la fotografía española y dirigió la Sala Aixelà, que en 1959 dedicó una señalada exposición a Xavier Miserachs, Ricard Terré y Ramón Masats.

 

Xavier Miserach


Xavier Miserachs (Barcelona, 1937-1998) nació en Barcelona el 12 de julio de 1937. Hijo de Manuel Miserachs, médico hematólogo, y de Montserrat Ribalta, bibliotecaria, durante su adolescencia entró en contacto con la fotografía en el Institut Tècnic Eulàlia, junto a sus compañeros de estudios, los hermanos Ramon y Antoni Fabregat. En 1952 se hizo miembro de la Agrupació Fotogràfica de Catalunya, donde conoció a Oriol Maspons, con quien inició una amistad que duraría de por vida. En 1954, a la edad de diecisiete años, ganó el I Trofeu Luis Navarro, otorgado por el II Saló Nacional de Fotografia Moderna de la Agrupació Fotogràfica de Catalunya. Este mismo año inició los estudios de medicina, que abandonaría en el último curso para dedicarse plenamente a la fotografía.

En 1957 tuvo lugar la primera de las dos exposiciones —ya clásicas— que reunieron fotografías de Xavier Miserachs, Ricard Terré y Ramón Masats, que pudo verse en la Agrupació Fotogràfica de Catalunya en Barcelona, en la sede de AFAL en Almería y en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid, espacios que articulaban los núcleos principales de la vanguardia fotográfica española de la época. Aquella primera exposición marcó el inicio de lo que el crítico barcelonés Josep Maria Casademont denominó la «nueva vanguardia» en la fotografía española. Dos años más tarde, en 1959, se presentaría la segunda exposición del trío Terré-Miserachs-Masats, en la recién inaugurada Sala Aixelà de Barcelona, dirigida por Casademont.

En 1961, tras finalizar el servicio militar, Miserachs creó su estudio profesional, desde el que alternó encargos como fotógrafo profesional con la realización de las fotografías que posteriormente darían lugar a sus emblemáticos fotolibros de la década de 1960: Barcelona blanc i negre (Aymà, 1964), Costa Brava Show (Kairós, 1966) y Los cachorros (Lumen, 1967), obras fundamentales de la vanguardia fotográfica española de la época.

Entre las influencias que mayor impacto tuvieron en su trabajo destacan la obra del fotógrafo William Klein y sus libros de ciudades, en particular el primero de ellos, dedicado a Nueva York y publicado en 1955. Asimismo, la exposición The Family of Man (1955) causó en Miserachs, al igual que en sus compañeros de generación, una honda impresión que resultaría determinante en la articulación de una poética neorrealista que representaba el tránsito de las clases populares hacia el nuevo entorno metropolitano.

Desde finales de los años sesenta del siglo XX, Miserachs fue ampliando su actividad como fotógrafo para incluir la publicidad, el reportaje y, en numerosas ocasiones, la fotografía editorial. A partir de 1966 empezó a viajar de forma constante, gracias a su trabajo como corresponsal para las publicaciones La Actualidad Española, Gaceta Ilustrada, La Vanguardia, Interviú y Triunfo. Con esta última firmó en 1968 un contrato anual de disponibilidad exclusiva, y en ella publicó reportajes como «París se pregunta: ¿es una revolución?», «De Nanterre a las barricadas», «La primavera en Praga», etcétera.

En 1969 fue cofundador y primer profesor de fotografía de la escuela Eina, y en 1970 su actividad se extendió puntualmente al cine: fue realizador y director de fotografía de dos películas underground, dirigidas por Enrique Vila-Matas y Emma Cohen, y ese mismo año dirigió y produjo el cortometraje Amén, historieta muda.

En los últimos años de su vida, Miserachs se interesó por la escritura y por dejar testimonio de su concepción de la fotografía, una concepción beligerante hacia lo que él entendía como la cultura fotográfica dominante y sus instituciones. En este sentido, destacan sus dos últimos libros, Fulls de contactes. Memòries (Edicions 62, 1998) y Criterio fotográfico (Omega, 1998), aparecidos el año de su muerte.

Xavier Miserachs falleció el 14 de agosto de 1998, a los 61 años, poco después de haber recibido, ese mismo año, la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya.

 

*Soy un incondicional desde hace años de Xavier Miserachs. Veo esta noticia en ‘La Vanguardia’ y la traigo a mi blog. Me encanta ver las fotos de este artista, igual que me sucede con Maspons, Terre, Colom, Pomés, Forcano, Branguli, etc., que son grandes reporteros, grandes artistas.

UN BORRADORES DE CINE, ARTE Y MÚSICA: TAPIA & CUELLO, SORIA, MAXI CAMPO...

El pianista Miguel Ángel Tapia y la soprano Estrella Cuello son los músicos invitados al programa Borradores de esta noche a las 0.30 en Aragón Televisión. Tapia alterna la interpretación con la dirección y gerencia del Auditorio de Zaragoza, y Estrella Cuello realiza conciertos, audiciones en Alemania e Italia y ha participado en numerosas óperas: interpretan fragmentos de ‘La Boheme’ de Puccini, ‘Summertime’ de Gerswhin y de la zarzuela ‘La revoltosa’.

 

Los otros invitados al plató son la realizadora Isabel Soria, que acaba de estrenar un corto, ‘La orquesta de las mariposas’, donde crea un cuento de hadas que tiene como protagonista a un director de orquesta encarnado por Paco Algora. Y también acuden al plató el realizador Maxi Campo y el escultor, pintor y ceramista Pedro Fuertes, para presentar otro corto, ‘Figura’, que cuenta la historia de dos hermanos que adoptan posturas diferentes en relación con la muerte de su abuelo, un artista importante, inspirado en el propio Fuertes. La película se ha rodado en 25 localizaciones diferentes, con una veintena de actores aragoneses; la música es de Marko Zaragoza que integró la banda Escorial Oriental.

 

Además, Borradores se completa con otros temas: emite un reportaje sobre el grupo de música antigua Los Músicos de su Alteza, que acaban de grabar a José de Nebra bajo la dirección de Luis Antonio González Marín; el joven artista Patricio García habla de su mural ‘Bosques oníricos’ que ha pintado en el espacio Tránsito del Centro de Historia, y el escritor Francisco López Serrano aborda dos de sus últimos títulos: los relatos de ‘Los hábitos del azar’ (Renacimiento. Premio Setenil 2010 al mejor libro de relatos del año) y el poemario ‘El último hombre sobre la tierra’ (Devenir. Premio Blas de Otero 2010).

HOY, BORRADORES DEDICA UN ESPECIAL A MIGUEL HERNÁNDEZ

El programa Borradores de Aragón Televisión dedica, esta medianoche, a las 0.30, un monográfico a la vida y obra de Miguel Hernández (1910-1942) con motivo de su reciente centenario y de la exposición ‘Hijo de la luz y de la sombra. Imágenes para un poeta’ que se exhibe en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.

Joan Manuel Serrat, retratado en el Gran Hotel por Esther Casas.

 

Borradores ofrece una extensa entrevista con Joan Manuel Serrat, donde el cantante explica su pasión por el poeta alicantino, por qué le dedicó dos discos, uno en 1972 y otro en 2010, y cómo solicitó la colaboración de un puñado de cineastas para que animasen sus canciones y la poesía del escritor.

El caballito que aparece en el poema visual de Agustín Sánchez Vidal: ’Las abarcas desiertas’.

Agustín Sánchez Vidal, uno de los grandes expertos hernandianos, acude al plató y analiza la exposición, en la que se rinde un homenaje al cine, y repasa los hitos de la creación del autor ‘El rayo que no cesa’: su aprendizaje, su condición de poeta pastor, su paso por el catolicismo, bajo el influjo de Ramón Sijé, y su transformación en un poeta de exaltado amor y erotismo, y finalmente en un poeta de ideología comunista que aborda temas universales: el hambre, la muerte, la falta de libertad, la pérdida, la paternidad…

El caballito de la muestra, ante el mural de Arantza Pérez de Mezquía.

Además, Ana Marquesán, Arantza Pérez de Mezquía y Paco Simón explican cómo se ha concebido la exposición. Y José Luis García Sánchez, coordinador del trabajo de los cineastas, analiza la aportación cinematográfica y valora la actualidad del poeta que se arrastró por las cárceles del mundo hasta su fallecimiento en 1942, a los 31 años.

La actuación musical corre a cargo de El Silbo Vulnerado, formado por Carmen Orte y Luis Felipe Alegre, que realizaron varios montajes sobre la obra de Miguel Hernández, especialmente ‘Rayo, viento y ausencia’, que recoge tres aspectos claves como el amor y el erotismo, la guerra y la vecindad de la muerte. Luis y Carmen interpretan ‘Aceituneros’ (Andaluces de Jaén) y ‘Sepultura de la imaginación’.

El Silbo Vulnerado en ’Viento, rayo y ausencia’.

A LAS DOCE, COSTA EN BORRADORES

A LAS DOCE, COSTA EN BORRADORES

Esta mañana a las doce de la mañana, en Aragón Televisión, se redifunde el programa ‘Borradores’ dedicado a Joaquín Costa. Invitados al plató: Ignacio Peiró, historiador y comisario de ‘Costa. El fabricante de ideas’; Juan Carlos Ara, profesor de literatura y editor de ‘Diarios’ de Costa; José Luis Cano, dibujante y escritor, autor de ‘Costa, el pundonoroso’, y Rafael Bardají, periodista y profesor, comisario de ‘Costa. El fabricante de ideas’. Vídeos: Eloy Fernández Clemente, Agustín Sánchez Vidal y evocación de Cheyne. Actuación musical de O’Carolan: tocan ‘Nota de paso’, ‘La taberna del holandés’ y ‘Rosariera’. El programa en su emisión el martes más allá de la medianoche tuvo un 5.5 de audiencia.

 

*Así vio Cano a Joaquín Costa para el libro 'Aragoneses ilustres, ilustrados e iluminados'. El nuevo libro de Cano ya está en las librerías. Ha quedado realmente bonito.

COSTA POR ENRIQUE FLORES

COSTA POR ENRIQUE FLORES

Enrique Flores, dibujante e ilustrador y viajero constante, ilustraba ayer el artículo de Marcelino Iglesias sobre Joaquín Costa en ‘El País’ a página entera. Iglesias lo definía como “un agitador social en un territorio atrasado”. Enrique Flores, autor de numerosos libros, frecuenta mucho Zaragoza y Aragón. Es un trabajador incansable: ve una ciudad y la desnuda de inmediato en anécdotas, en trazos, en perspectivas, accede a sus secretos y a su vida cotidiana.

JOAQUÍN COSTA EN SU NUEVO SIGLO

JOAQUÍN COSTA EN SU NUEVO SIGLO

Joaquín Costa produce sentimientos encontrados. Para algunos es un señor adusto, con un barniz antipático y volcado hacia la queja y una idea del suicidio, como si fuese quien inspiró las teorías de Cioran. Un moderno que no es lo suficiente moderno, un intelectual que se disuelve en la oratoria, en un quiero y no puedo. Parece un hombre trágico: sueña, se incomoda, se rebela, pelea, y siempre está ahí, como si fuera a ahogarse en su grito oceánico en medio del desierto. Y luego hay otro Costa, como el envés o una prolongación, que tiene una dimensión más humana: no se conforma con su destino, es un arrebato continuo de voluntad y de trabajo, es alguien que siempre está en el camino del conocimiento, del aprendizaje, de la curiosidad. Alguien que busca el amor, la amistad, algo de paz; alguien que se esfuerza en ser coherente, pero al que la vida y la política le tienden siempre emboscadas. Y en el fracaso íntimo y en la derrota pública se encuentran los dos Costas. Se encuentran y colisionan y a la vez se funden, y salta por los aires un magma de grandeza, de ansia de perfección, de anhelos domésticos. Suele decir uno de sus especialistas, Eloy Fernández Clemente, que si Costa solo se hubiera dedicado a una cosa específica –y no al cultivo de la enciclopedia que fue en sí mismo-, ahora estaríamos hablando de una gloria universal. El auténtico magisterio de Costa empieza en su condición de soñador que amaba y no siempre era amado, temido y admirado por sus convicciones, que era ensalzado por su teorías, que soñó la libertad para los estudiantes, que trajo la bicicleta, que redactó una gramática francesa, que salió a pasear por el campo con los paisanos. El Costa que celebramos es frágil y fuerte, de carne y hueso, aragonés hasta la médula y, unamuniamente, nada menos que todo un hombre.

 

*Mañana exactamente se cumple un siglo de la muerte del polígrafo en Graus.

 

JOAQUÍN COSTA O EL ALBAÑIL QUE DESCUBRIÓ LA BICICLETA EN PARÍS

Joaquín Costa (Monzón, 1846-Graus, 1911) era un hombre impredecible, dotado de una curiosidad insaciable y de una infinita voluntad de saber. Y eso le llevó a ser el introductor de la bicicleta en España. O, como mínimo, uno de sus principales precursores. Costa era curioso, inteligente y trabajador. En 1867 cumplió uno de sus primeros sueños: gracias a la intercesión del cacique oscense Manuel Camo, que lo recomendó, acudió a la Exposición Universal de París como uno de los doce «artesanos discípulos observadores» invitados por el Gobierno de España; fue como albañil con 25 pesetas para el viaje y 150 para toda la estancia.

El joven de poco más de 20 años vivió nueve meses en la capital del Sena: según señala George Cheyne en ’Joaquín Costa, el gran desconocido’ (Ariel, 2011) salió de Madrid el primero de marzo y regresó a España a finales de noviembre. Costa escribiría en 1868 en su ’Diarios’: «El año de 1867 ha sido el año del despertar de mi entendimiento (?). En Francia he concluido de aprender lo que son grandes obras y grandes empresas; he aprendido lo que son y lo que saben los franceses; he visto emperadores y he alternado con sabios; he ’conocido’ a los españoles y hablado con extranjeros de todas las naciones». Cheyne cita a Ramiro de Maeztu, que afirma que este viaje a Francia le llevó a trabajar «como un cíclope desde 1867 a 1898», porque «le reveló la distancia en riqueza y en cultura que separaba nuestra patria del mundo europeo».

Un hiperactivo en París

Joaquín Costa añadía detalles sobre las escasas horas que dormía, sus dolencias y el afán de hallar el afecto y la compañía de una mujer. Pensaba en Pilar, su novia altoaragonesa, a quien le había comprado unos pendientes, y evocaba «un dulce recuerdo de mi amor puro». Allí hizo muchas cosas: leyó, frecuentó conferencias, asistió a cursos de mecánica aplicada, agricultura, química, ingeniería rural, coleccionó semillas y habló con especialistas de casi todo.

Pero quizá uno de sus grandes descubrimientos en su estancia parisina fue que en la Exposición Universal de 1867 vio las nuevas transformaciones de la bicicleta. Buen dibujante, se dice que sacó un papel de fumar y que copió el aparato que había creado Ernest Michaux en 1860, la primera bicicleta a pedales, la ’michaulina’. Nada más regresar, en 1868, en la imprenta Arizón, publicó las ’Ideas apuntadas en la Exposición Universal de 1867 para España y para Huesca’.

Agustín Sánchez Vidal, estudioso de la obra literaria de Costa, dice: «La noticia del diseño del velocípedo (antecedente de la bicicleta), que Costa envió a unos amigos oscenses, la recoge Vicente Cajal, en su libro ’Un oscense’ (Imprenta Provincial, Huesca, 1967). Según él, la primera bicicleta de España, con el nombre de ’velocífero’, la habría construido el mecánico oscense Mariano Catalán, basándose en el diseño que Costa había hecho sobre un papel de fumar, tomándolo del natural en la exposición parisina». En este extremo han coincidido diversos especialistas y estudiosos oscenses: Julio Brioso, Luis Gracia Vicién, Juan Carlos Ara (que prepara la edición de sus ’Diarios’), Bizén d’o Río... El propio José Antonio Llanas, ex alcalde de la ciudad de Huesca y erudito local, escribiría en un artículo publicado en ’Nueva España’ de Huesca en 1978 que el padre de un costista célebre como ’Silvio Kossti’, llamado Francisco Bescós, manejó uno de estos velocípedos, con el que arrolló a un peatón oscense de nombre ’el Miñón’», en el Paseo de la Estación, causándole la muerte. Añade Sánchez Vidal: «La víctima está enterrada en el antiguo cementerio de ’Las Mártires’ de Huesca, y en la lápida pone: Tomás Félix ’El Miñón’. Pepín y Antonio Bello contaban que su padre y Silvio Kossti (el seudónimo era un homenaje a Costa: su verdadero nombre era Manuel Bescós Almudévar) habían fabricado una bicicleta con el diseño de Costa». El experto en ciclismo Ángel Giner afirma que Huesca es la pionera en la construcción de bicicletas en España, a raíz del dibujo de Joaquín Costa, y ha precisado que el mecánico «y herrador» Mariano Catalán, con sus hermanos Nicomedes y José, reprodujo tres bicicletas «y fueron una gran novedad».

Una excursión histórica

La estudiosa María José Calvo Salillas, en su texto ’El Círculo oscense y el modernismo. La historia de un siglo’, registra una curiosa anécdota: cita a Gregorio Barrio Crespo, secretario oficial de ayuntamiento y compañero de aventuras de Mariano Catalán, y dice que ambos emprendieron una expedición ciclista «histórica» el 20 de marzo de 1868: «A las cuatro de la madrugada parten hacia Zaragoza en la primera excursión de un velocípedo registrada, siendo despedidos por su amigo y futuro cuñado Domingo del Cacho. Los excursionistas llegan hasta la plaza de Santa Engracia, regresando a las cinco de la tarde».

Aquellos croquis de Joaquín Costa iban a recorrer kilómetros de realidad y de leyenda. Eso sí, Huesca contó con el Club Velocipedista Oscense al menos desde 1889, presidido por Juan Antonio Palá, y en 1896 empezó a editarse la revista ’El pedal’, que publicó la correspondencia de Costa con los ciclistas de Huesca y Barbastro.

 

*Costa visto por Pablo Calahorra. Vista del palacio de la Exposición Universal de París de 1867 y la bicicleta de Michaux.