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Antón Castro

Temas aragoneses

LOS VERÓN, CASANOVA & GIL, CLAU & GISTAÍN, YUSTA, COMPAIRE... EN 'BORRADORES'

LOS VERÓN, CASANOVA & GIL, CLAU & GISTAÍN, YUSTA, COMPAIRE... EN 'BORRADORES'

MÚSICA: Juan Verón presenta el álbum ‘Itinerario’

PLATÓ: Juan Verón y José Verón, y Mariano Gistaín y María Pilar Clau.

REPORTAJES: Julián Casanova y Carlos Gil Andrés y la Historia de España del siglo XX; Mercedes Yusta y las ‘Madres coraje contra Franco’; Ricardo Compairé y sus fotos; los cuadros coloristas de Federico Contín y los cuentos y novelas del venezolano Ednodio Quintero.

 

Los hermanos Juan y José Verón acuden de invitados a ‘Borradores’. Juan Verón actúa con su grupo para presentar dos temas de su nuevo álbum: ‘Itinerario’ (Discos Locos), que consta de 21 temas, cinco de ellos instrumentales. Las canciones son temas del poeta y fotógrafo José Verón. Juan Verón y su banda interpretan ‘La escapada’ y ‘La condición varada’. En una entrevista conjunta, los hermanos Verón hablan de su colaboración en distintos proyectos musicales, de influjos de los grupos de los 60 y 70 como King Crimson o Pink Floyd, entre otros. José Verón comenta sus fotografías y dos libros suyos: ‘Aragón imágenes’ (DGA / Prames), que recopila 400 instantáneas que expuso en la Expo-2008, y una monografía sobre el grabador bilbilitano Mariano Rubio.

Además, también visitan el plató los periodistas y escritores Mariano Gistaín y María Pilar Clau, autores de ‘Lo mejor de Zaragoza’ (Zaragoza Global), un volumen donde afirman que “Zaragoza es la capital del amor” y donde realizan un viaje por los principales espacios, barrios y monumentos de la ciudad, así como por diversos ‘símbolos’: desde el Pilar, el gol de Nayim o el cuadro ‘Los placeres del Ebro’ de Marín Bagüés. El volumen cuenta con la participación de 50 mujeres y 50 hombres que definen y explican las bondades de la ciudad.

 

‘Borradores’ ofrece cinco reportajes más: Julián Casanova y Carlos Gil Andrés realizan un viaje por la historia del siglo XX en España, objeto de una monografía en el sello Ariel, desde Alfonso XIII hasta nuestros días, pasando por la dictadura de Primo de Rivera, la II República, la guerra Civil, la posguerra, la Transición o los años de Felipe González. Casanova señala, en un reportaje de siete minutos grabado en el Paraninfo, que se trata de un volumen que mezcla “narración, interpretación y sosiego historiográfico”. Mercedes Yusta, profesora zaragozana en la Universidad de París, comenta otro libro de historia: ‘Madres coraje contra Franco’ (Cátedra); Yusta explica la importancia de un núcleo de mujeres de la resistencia, que vivían en Francia, colaboraban con el maquis y los presos de Franco, y desplegaban una intensa actividad. Entre otras figuras, aborda la de la guerrillera Manuela Sánchez.

‘Borradores’ también se traslada a las salas de la Diputación de Huesca para contemplar la exposición de Ricardo Compairé, una antológica espléndida que presenta algunas novedades como esos reportajes que hizo en la Barceloneta y el puerto de Barcelona, el de la aventadora Buil y el de los ceramistas de Huesca. A todo ello se suma una mirada documental y artística sobre el universo de los Pirineos: pueblos y gentes, paisajes, contrabandistas y pastores, mujeres, rincones, etc. El comisario de la muestra, Enrique Carbó, explica la estética de Compairé.

Federico Contín, periodista y artista, muestra su exposición ‘Generación Pop 2.0’ en la sala Calvo i Mayayo, donde propone, en su línea de intenso color y de gran capacidad de sugerencia, una revisión del arte pop. Y el programa se completa, desde el palacio de la Aljafería, con el escritor venezolano Ednodio Quintero, del cual Candaya está publicando sus relatos, como sucede con ‘Combates’. Quintero, traductor del japonés y formidable narrador en corto, se proclama admirador de Francisco de Goya, Luis Buñuel y Philip West, aquel pintor inglés que se afincó en Zaragoza y que falleció aquí.

 

Borradores. Aragón Televisión, noche del martes al miércoles, a las 0.45 horas. Redifusión el sábado a las 9.15 de la mañana. En la foto, una toma de reportaje sobre la aventadora Buil de Ricardo Compairé.

'MUDÉJAR' LLEGARÁ EN OCTUBRE DE 2010

'MUDÉJAR' LLEGARÁ EN OCTUBRE DE 2010

 

El Paraninfo de la Universidad de Zaragoza prepara una gran muestra sobre el legado cultural del mudéjar 

Gonzalo Borrás Gualis (Valdealgorfa, 1940) define la palabra mudéjar como “el que se queda, el que permanece, aquel al que se le autoriza a quedarse mediante un pacto, un vasallo tributario”. Los mudéjares eran, por lo regular, moros vencidos de origen aragonés, aunque también había árabes de diversas procedencias. “Básicamente, era una población autóctona la que se expulsó del país, cuya historia se remontaba al año 710, incrementada con población bereber y de otras etnias”. El período mudéjar, precisa Borrás, se iniciaría entre 1085, cuando se produjo en Toledo la capitulación islámica ante Alfonso VI, y concluiría en 1610, el año de la expulsión de los moriscos. Cinco siglos después del final de ese fenómeno cultural, la Universidad de Zaragoza, el Gobierno de Aragón y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, el Centro de Estudios Mudéjares de Teruel, el Instituto de Estudios Islámicos y otras instituciones preparan, tal vez, el proyecto más ambicioso sobre el legado del Islam: ‘Mudéjar’, una gran exposición que se celebrará en el Paraninfo desde el ocho de octubre de 2010 al ocho de enero de 2011.

“Esa muestra en España solo se verá en Zaragoza y estamos intentando que viaje luego a otros territorios; de entrada, ya existen contactos con Rabat. Será algo más que una muestra: se ocuparán las salas de arriba y las de abajo del Paraninfo, se editará un libro-catálogo totalizador y pensado para el gran público, todo y cuanto se sabe sobre el universo mudéjar, redactado por más de una veintena de especialistas; se realizarán numerosas actividades complementarias: música en el Teatro Principal, proyección de cine de ficción y documental todos los días, y nos gustaría recuperar, en colaboración con Horeca, las tapas mudéjares. No es una exposición sobre el mudéjar en Aragón, sino sobre el mudéjar en España, y ahí Aragón, sí, tendrá una importancia decisiva”.

 

EL SER DE ESPAÑA

La exposición intenta responder a una cuestión: ¿cuál es el legado cultural del Islam en la Península Ibérica, “en qué medida eso que se ha dado en llamar ‘el ser de España’ está permeado e influido por la tradición islámica a lo largo del tiempo”? Y ahí aparece con toda su pujanza la cultura mudéjar, la convivencia de judíos, moros y cristianos. Borrás dice que se intentará contestar desde “todos los puntos de vista, incluidas las fuentes árabes y arabistas, porque hasta ahora la historia se había hecho desde las fuentes cristianas, desde las reminiscencias del romanismo y el visigotismo”. Uno de los grandes impactos es, sin duda, la arquitectura mudéjar y el sistema de cantería que ellos utilizaban. Borrás recuerda que la Sevilla cristiana solo pudo hacer la catedral y que todas las iglesias son mudéjares, igual que sucede en Granada con las iglesias del Albaicín o en Toledo. Ofrece algunos datos de esta eficacia: las torres gemelas de Teruel se levantaron en un año; la Torre Nueva de Zaragoza, en 18 meses.

“Se trata de un legado de calado y amplitud. Hasta ahora se había despreciado lo más importante: la decoración. El arte mudéjar es decoración. En el arte mudéjar todo está revestido, sobre cualquier material y a cualquier escala, con inscripciones (el árabe es la forma de la palabra divina), con decoración geométrica, y ahí abundan los lazos, las estrellas, las formas vegetales, siempre estilizadas. El ciudadano, ante esta representación, no tiene que pensar ni discurrir: disfruta, se emociona”. La primera sala de arriba está dedicada a este apartado. Y en la segunda sala, se instalarán las Estructuras Arquitectónicas, donde aparecerán las torres con estructura de alminar, a los que se les añade un cuerpo de campana, aparecerán tipologías de iglesias, las armaduras de las techumbres, que se han hecho tanto en Castilla, se presentará “la arquitectura mudéjar desaparecida y restaurada, como la Torre Nueva, y también contaremos con los cuadros del siglo XIX de Pablo Gonzalvo, lo cual es una primicia. Ahí habrá maquetas, secciones, alzados y plantas, planos...”

 

LA FASCINACIÓN DE LOS OBJETOS

En las salas de abajo, mediante un montaje en expansión con celosías, se instalará “el mundo de las artes decorativas, el de las grandes fascinaciones –agrega Borrás-, el de los objetos. Habrá alfombras, telas, cerámica vidriada, loza dorada, muebles, arquetas, objetos, libros bellamente encuadernados…. Y no solo eso: habrá siempre que sea posible algunas piezas islámicas anteriores porque la cerámica mudéjar, por ejemplo, es una continuación de la cerámica islámica”. ‘Mudéjar’ presentará de más de 300 piezas que proceden de distintos lugares de Aragón, de Extremadura, Castilla-León, Madrid, Valencia, etc., que ya han sido pedidas o se está en ello. Gonzalo Borrás, catedrático e historiador del arte, es el comisario general y artístico del proyecto, cuenta con un equipo de siete personas en distintas comunidades que trabaja desde hace un año (Pilar Mogollón en Cáceres; Rafael López Guzmán en Granada; Alfredo Morales en Sevilla; Teresa Pérez Higuera en Madrid; Pedro Lavado en el Ministerio de Cultura, Manuel Valdés en León y María Isabel Álvaro en Zaragoza), y la vicerrectora Concha Lomba será la coordinadora de presupuestos y organización. El presupuesto no está confirmado todavía. Resume Gonzalo Borrás: “Queremos ofrecer un producto cultural completo e inolvidable”.

*Me ha gustado mucho esta foto de RAF del palacio de la Aljafería, la he tomado de este dominio: http://www.canonistas.com/galerias/data/504/medium/Palacio_de_la_Aljaferia_Zaragoza.jpg. Este texto aparecía el lunes en la sección de Cultura de 'Heraldo de Aragón'.

 

 

VÍCTOR PARDO, HOY EN LA FNAC

VÍCTOR PARDO, HOY EN LA FNAC

Esta tarde, a las 20.00 horas en la FNAC, se presenta el libro ‘Tiempo destruido’ de Víctor Pardo Lancina. El historiador y periodista oscense estará acompañado de dos grandes amigos, la historiadora Ángela Cenarro, que acaba de publicar ‘Los niños del Auxilio Social’ (Espasa) y José Giménez Corbatón, narrador, traductor de francés y especialista en el universo de la Guerra Civil. Hace unos días publicaba un avance del libro de Víctor, que ya va por la segunda edición. Repito ese fragmento por si es del interés del visitante del blog, al que se le haya pasado inadvertido, y por si hoy quiere y puede asistir a la presentación. La pasada semana José Domingo Dueñas hacía la reseña del volumen en ‘Artes & Letras’, y el jueves anterior la había hecho en ‘El Periódico de Aragón’ ese estupendo lector y cronista cultural que es Roberto Miranda.

 

UN FRAGMENTO DE ‘TIEMPO DESTRUIDO’

DE VÍCTOR PARDO LANCINA

 

Por Víctor PARDO LANCINA

Pasaban algunos minutos de las doce de la noche cuando Manuel Vicente, de uniforme, entró en el café, donde, a pesar de que la puerta y las ventanas permanecían abiertas, el humo era todavía denso y el ambiente estaba cargado. La verbena, en la primera planta, había concluido y los parroquianos se iban retirando, puesto que la amanecida estaba próxima y los trabajos del campo, el ordeño de las vacas y la tiranía del horario marcado por el sol no perdonaban. En la primera mesa, en la entrada del local, a la derecha, charlando animadamente se encontraban el secretario del ayuntamiento, José Senz Buil, y Ezequiel Gazo. Sobre la raída madera, varias tazas con restos de café enmarcaban una botella de coñac recién empezada, y las copas, próximas a las manos, daban cuenta de una velada placentera que se podía prolongar un buen rato. Hacía calor y el cabo, instintivamente, se llevó la mano al duro cuello de la camisa y la desabotonó con cierta fatiga. Senz lo invitó a sentarse y él aceptó saludando con una especie de mueca de agradecimiento.

Encarnación Garanto, solícita, acudió al punto con un café humeante y una copa de grueso cristal que dejó sobre la mesa mientras sonreía con agrado al guardia, habitual del establecimiento. Las miradas de complicidad se cruzaron en ese momento, ya que Encarnación, joven viuda de 31 años, era una mujer resuelta, de buen carácter y muy atractiva. José Senz pidió una jarra de agua, quizá para hacer volver a la mujer hasta la mesa y verla nuevamente de cerca. Gazo sonrió y miró al cabo al tiempo que con un leve gesto subrayaba la picardía del secretario… «Es guapa Encarnación», dijo el médico. Pero el ruido apagó el murmullo de asentimiento con que respondió un punto circunspecto Manuel Vicente.

Hablaron sin prisas de muchas cosas y cada poco la charla se interrumpía para despedir o tener unas palabras con los que abandonaban el local y que indefectiblemente pasaban junto a esta tertulia de hombres principales próxima a la puerta. Hablaron del largo día de feria, del buen tiempo que disfrutaban, de los inescrutables negocios de los tratantes o de cómo animaba el pueblo la presencia de forasteros. El guardia lamentó que llegaran algunos gitanos a embarullar a los incautos vendiendo animales de dudosa calidad. Vicente no era muy amigo de los gitanos, y ellos, que lo conocían, procuraban evitarlo. Por el contrario, a Gazo los gitanos le parecían gente divertida y despreocupada. «Además —dijo mirando al guardia—, no hacen daño a nadie».

Se incorporó a la conversación Ambrosio Miranda, propietario del local que Encarnación regentaba en arriendo. La mujer, en aquel momento, aguantaba al fondo de la barra la pastosa conversación de dos vecinos algo más que achispados, aunque comedidos ante la presencia de la severa autoridad. Las copas se llenaban y se vaciaban con prontitud. El café, sobre la una de la madrugada, estaba casi vacío.

José Naval, noctámbulo sin prisas, despidió a un compadre con el que había pegado la hebra tras la verbena y se incorporó a la concurrida reunión que presidía una botella ya a punto de acabarse. Ezequiel Gazo, en ese momento, sin atenerse a ninguna prevención y ajeno al veneno de sus pensamientos, quiso hablar del curso de la guerra mundial, y lo hizo con parsimonia, como si hubiera ensayado la puesta en escena de su discurso con gestos suaves y un tono de voz apasionado pero sereno. Dijo que las cosas iban bien y que Túnez, al parecer, había sido liberado, que la marcha de los acontecimientos decantaba el final a favor de los aliados, que de eso no había duda y que era lo mejor que le podía pasar a España… Se hizo un silencio pesado, un silencio árido que nadie deseaba y en el que por ello parecieron resonar muy lejos los ecos de todas las conversaciones que habían rebotado en las paredes del Café del Centro a lo largo del día. El calor, los efectos del coñac, el cansancio del final de la jornada, la tensión sorda que comenzaba a golpear en las sienes, el miedo a escuchar aquello que estaba prohibido componían un decorado trágico que la mortecina luz resaltaba en las sombras de las caras.

Pero Ezequiel continuó desgranando sus impresiones sobre la gran guerra, las poderosas razones que asistían a los aliados frente a las potencias del Eje, la necesidad de acabar con el nazismo y la posibilidad de que finalmente ingleses, franceses y americanos ayudaran a la República y se reinstaurara la legalidad, de que los presos pudieran abandonar las cárceles y se acabara el terror, los fusilamientos…

«¿Qué es esto…?», acertó a señalar el guardia, sin poder evitar un temblor de ira en sus labios. Pero Ezequiel, ausente, proseguía con su monólogo, «… y con el triunfo de los aliados también en España, podrán regresar los exiliados, mis antiguos compañeros con los que viví momentos tan difíciles…».

Manuel Vicente, congestionado, con los ojos desorbitados, fuera de sí, golpeó con furia la mesa haciendo saltar tazas y copas, que a punto estuvieron de derramar la menguada cantidad de coñac que acunaban en el fondo. ¿Cómo es posible?, debía de preguntarse el guardia, incrédulo a pesar de todo. ¿Cómo era posible que alguien se atreviera a hablar así, y en su presencia? Había que cortar con aquello de inmediato. «Usted, Gazo, no está en sus cabales» dijo iracundo, desafiante.

Manuel Vicente sudaba a pesar de tener la guerrera abierta y la camisa medio desabotonada. «Tendrá que responder por lo que está diciendo», dijo señalándole con el dedo, marcando un compás amenazante que infundía algo más que respeto. «Ustedes no deben tener cuidado —prosiguió Gazo con un aplomo inaudito en medio de la situación que se estaba desarrollando, como si no hubiera escuchado al colérico guardia civil—, ustedes son mis amigos y no tienen nada que temer. Cuando retorne el Gobierno legítimo yo responderé por todos».

El secretario municipal, Ambrosio Miranda, José Naval, los escasos rezagados que apuraban la última copa en el Café del Centro, todos contenían la respiración sin mover un músculo, como electrizados. Encarnación, que conocía el temperamento del guardia y la insolencia agresiva con que se había empleado en resolver en otros momentos algún conato de gresca en el bar, prefirió mantenerse al margen y dejar que los hombres arreglaran sus asuntos. Pero nadie se atrevía a decir una sola palabra.

Finalmente, Vicente sentenció: «Se lo advierto, Gazo, por mucho que usted sea el médico yo no tengo ningún inconveniente en llevarlo detenido al cuartel». «No hay motivo alguno para detenerme —soltó al fin el médico como volviendo a la realidad, en un tono que no ocultaba determinación y sonaba a desafío—, pero si lo quiere hacer, aquí estoy, no voy a escapar. Además, no tengo ningún miedo; bastante tengo ya vivido con ustedes…». La tensión se hacía insoportable.

«Mire, Gazo, arreglemos esto, porque aquí no hay ingleses, ni americanos, aquí solo hay España y vamos a terminar brindando por España». El guardia, que elevaba enfático el tono de voz a medida que sus sentimientos desatados venían a subrayar las palabras, poniéndose en pie cogió la copa con un gesto rápido que provocó que parte del líquido se desparramara por la mano manchando la bocamanga y el raído puño de la camisa. Dio un paso atrás para hacer partícipes de la irrenunciable invitación al brindis a los atónitos espectadores de la discusión. «¿Aún quiere usted brindar más por España? ¿No ha brindado ya bastante?…». El médico no se arredraba, a pesar del feo cariz que añadía a la situación su actitud nada contemporizadora. «Usted brindará por España, y quiero oírle decir ¡Viva España! —gritó el guardia, desaforado—, tiene que brindar por España o le juro que le pego un tiro». Manuel Vicente escenificó la amenaza sin vacilar, echando mano a la pistola.

Ezequiel Gazo se puso en pie mirando a los ojos al decidido agente de la autoridad, se llevó las manos al pecho, agarró las solapas de su americana y, mostrando el blanco inmaculado de su camisa, apremió con gesto grave, altivo: «¡Aquí me tiene! ¡Tire!».

En una milésima de segundo, en medio de una agitación trágica, se sustanció el crimen intuido. El secretario, José Senz, quiso intervenir para evitar lo que ya no podía pararse, al igual que Ambrosio Miranda, quien al ponerse en pie hizo que la silla cayera al suelo con estrépito. Gazo volvía a sentarse cuando el guardia, al otro lado de la mesa, desenfundó su pistola y disparó un solo tiro.

Ezequiel quedó sentado, los brazos yertos colgando a ambos lados de la silla, la cabeza ladeada sobre el pecho, hacia el lado derecho. Una mancha de sangre teñía progresivamente la camisa que había ofrecido al guardia como blanco. La bala había entrado por la cara, a la altura del pómulo derecho. Sus ojos permanecían definitivamente cerrados.

Todos habían salido despavoridos del café. Manuel Vicente Vicente estaba solo frente a su víctima, el médico Ezequiel Gazo Borruel, de 42 años. Tomó conciencia inmediata de la situación, guardó la pistola —una Star de 9 milímetros— en la cartuchera y se abrochó la camisa y la guerrera para después calarse el tricornio y salir a la calle, donde una suave brisa le hizo saber cómo el sudor empapaba su cuerpo. Dos perros famélicos acudieron al olor de la sangre y lamían con fruición el suelo del Café del Centro. Gazo ya era solo un problema administrativo, quizá de justicia militar, aunque ganaran los aliados la maldita guerra europea.

 

 

 

 

NOTA DEL EDITOR

*Tiempo destruido, de Víctor Pardo Lancina, recrea siete historias reales ocurridas entre julio de 1936 y el mes de marzo de 1958. Historias trágicas en las que la Guerra Civil y sus consecuencias impregnan la vida y la muerte de sus protagonistas, dejando además una huella indeleble en la memoria colectiva de los lugares donde se desarrollan los distintos dramas.

El golpe de Estado del 18 de julio y el terror desatado en la ciudad de Huesca en las primeras semanas de la contienda por los militares sublevados constituye el argumento de «Huesca, verano de 1936», relato que abre el libro. Los fusilamientos de republicanos en Santa Eulalia de Gállego —o Santolaria, como también se conoce este lugar de la Galliguera— o la muerte alevosa del cura de Loscorrales son reconstruidos con precisión por el autor, que no ahorra detalles de las biografías de los más caracterizados ejecutores al servicio del nuevo régimen. El linchamiento en Abiego de un ex preso anarquista o las circunstancias que rodearon en 1943 la muerte del médico Ezequiel Gazo a manos del jefe de puesto de la Guardia Civil de La Puebla de Roda abundan en el interés de la crónica negra recogida en las páginas de Tiempo destruido. Cierran el volumen dos sucesos ocurridos en Tardienta: el asesinato múltiple consumado por el aparejador José Espada Royo y la misteriosa muerte en el cuartel de la Guardia Civil de un minero asturiano que interrumpió su viaje a Barcelona en la estación de esta localidad.

Entrevistas, diarios personales, correspondencia, documentos guardados en archivos públicos o privados, prensa y una ingente bibliografía, así como obras inéditas, conforman el soporte documental de este enorme trabajo de investigación que participa tanto del género periodístico del reportaje como del ensayo histórico y la narración literaria. Esta foto está tomada por Agustí Centelles.

 

NACE EL BLOG WWW.ANDALAN.ES

NACE EL BLOG WWW.ANDALAN.ES

Queridos amigos:

 

Un grupo de personas vinculadas en su día al periódico “Andalán”, presididas por José Antonio Labordeta, nos hemos animado a utilizar las posibilidades que ofrece hoy la informática y la telemática para poner en marcha un blog colectivo (www.andalan.es) que pueda incluir artículos, documentos y opiniones sobre temas de interés general, con especial referencia a Aragón.

 

Queremos ofrecer un nuevo cauce de información y comunicación independiente que permita opinar, informar y debatir a todas aquellas personas que deseen hacerlo y que consideren que este lugar les resulta próximo a sus ideas e inquietudes. Las nuevas posibilidades técnicas permiten hacerlo con escaso coste y sin depender de ingresos externos.

 

El proyecto consiste en ofrecer periódicamente textos y artículos de diversos autores. Los interesados en publicar un artículo deberán dirigirse a andalan@andalan.es identificándose y adjuntando el contenido para que sea insertado en la página web.

 

También se pretende fomentar la participación mediante comentarios a los diversos temas que vayan apareciendo. Para ello bastará con solicitar una clave de acceso, que nos permita conocer la identidad del autor y facilitarle la escritura directa. Es obvio que nos reservamos el derecho de, incluso si se han insertado ya automáticamente, suprimir aquellos textos que atenten contra principios constitucionales o sean muy maleducados. Esos son nuestros únicos límites.

 

Ni que decir tiene que esta nueva andadura sólo será fructífera si muchos de los antiguos miembros, colaboradores y lectores amigos de “Andalán” se animan a acompañarnos de nuevo. Lo mismo, como ya ocurrió entonces, a cuantos, viven lejos, aunque ahora están mucho mejor comunicados: este medio ahora nos permitirá llegar y recibir mensajes desde cualquier lugar del planeta. Y si los que no tenían entonces (la edición de papel cesó hace justamente 23 años) edad para formar parte de aquella hornada, nos ven con simpatía y colaboran.

 

Un cordial saludo a todos,

 

El grupo promotor de andalan.es

*Este juego de imágenes lo firmó Edward Steichen.

 

ESTA MEDIANOCHE, 'BORRADORES'

ESTA MEDIANOCHE, 'BORRADORES'

Actuación musical: TATE’S EMOTIONS. Entrevista con Inma y Chiti Puicercús.

Entrevistas en plató: EDUARDO VIÑUALES, escritor naturalista, y ÓSCAR BRIBIÁN, narrador.

Reportajes: FERNANDO TRUEBA, cineasta, ENRIQUE FLORES, ilustrador y viajero, EVA ARMISÉN Y MARC PARROT, ilustradora y músico, y AL AYRE ESPAÑOL, orquesta

Eduardo Viñuales es uno de los invitados al plató esta semana en ‘Borradores’ para hablar del libro ‘Los bosques de Aragón’ (Prames) y de otro libro, repleto de fotografías, sobre el ‘Parque de Ordesa’ (Prames / DGA). Viñuales, naturalista y escritor, recuerda que en ese proyecto han participado una cincuentena de autores, más de treinta fotógrafos, y efectúa un recorrido por los bosques de montañas, los bosques de montes y sierra, los bosques de ribera y los bosques mixtos. Se proyecta un vídeo con espectaculares fotografías. Y el narrador Óscar Bribián habla del clima de terror de su primer libro: ‘Mentes perversas’ (Mira editores), compuesto por trece relatos de miedo, de locura, de criaturas espectrales y de sexo, que transcurren en regiones inhóspitas, en los Pirineos, en Huesca o en algunas noches de una desapacible Zaragoza de rondas policíacas y de bandas callejeras.

 

Fernando Trueba habla de su película ‘El baile de la Victoria’, inspirada en la novela homónima de Antonio Skármeta. Explica que es una película que contiene muchos géneros, la atracción que experimentó por la novela; habla de sus actores, Ricardo Darín y Abel Ayala especialmente, y comenta qué fácil ha sido trabajar con su hijo Jonás Trueba, con quien redactó el guión. De Chile, donde transcurre esta cinta que representa a España en los Oscars, ‘Borradores’ viaja a Cuba de la mano del pintor, viajero e ilustrador Enrique Flores, que acaba de publicar en Libros de Ponent ‘Cuba. Cuaderno de viaje’, la crónica gráfica y visual de varias visitas a la isla, marcada por la lentitud del dibujante y por el vértigo de la vida. Eva Armisén y Marc Parrot hablan de un libro infantil, ‘Que me está pasando’ (Lumen), donde analizan sentimientos como la vergüenza, el amor, la rabia, el egoísmo o la nostalgia. Marc Parrot ha compuesto los textos y los ha cantado, y Eva Armisén ha realizado sus dibujos característicos, que se mueven entre el deliberado trazo primitivo del niño, un gesto expresionista y una mirada naïf. Además, se ofrece un reportaje con la orquesta durante los preparativos del montaje de ‘Las siete palabras’ de Haydn, que se interpretó recientemente en el Auditorio de Zaragoza. Su director Eduardo López Banzo, el percusionista Marc Cross y la intérprete de viola Farranh James analizan las constantes de la compañía, que ha pasado de la Música Antigua y del Barroco al Clasicismo.

 

La actuación musical corre a cargo del grupo Tates Emotions, liderado por Inma y Chiti Puicercús. Acompañados de su banda, interpretan dos temas: ‘Rotos los zapatos’ y ‘Pon que pon’.

 

Borradores. Emisión: martes, a las 0.45. Aragón Televisión. Redifusión: sábado, a las 9.15. Redacción: Ana Catalá Roca. Ayudante de realización: Yolanda Liesa. Realización: Teresa Lázaro. Producción: Óscar Racero. La foto, tan sugerente y veraniega, es de Al Fenn.

 

 

BORRADORES, MAÑANA SÁBADO A LAS 9.15

BORRADORES, MAÑANA SÁBADO A LAS 9.15

Mañana sábado por la mañana, a las 9.15, se redifunde uno de los ‘Borradores’ más vistos de los 175 emitidos hasta ahora. En el regreso de ‘Borradores’, tras las vacaciones navideñas, actuará el grupo Facunda, con Nieves Arilla y Egoitz Uriarte, una formación de pop poético que se alzó con el premio de Grupos Emergentes de Aragón Radio.

En el primer ‘Borradores’ de 2010, que constituye el programa 175, se hablará mucho de cómic y de humor. Visitan el plató Nacho Simal, Rubén Pedro Escalona y Gonzalo Rueda, que forman el colectivo ET (Estudiosos del Tema), dedicado al arte, a la ilustración, al cómic y a los cuadernos de viajes. Este trío -formado por un zaragozano, un oscense y un riojano catalán, trabaja en Barcelona-, posee una revista propia ‘La cruda’ y una galería de exposiciones. También visita el plató el dibujante zaragozano de tebeos Íñigo Aguirre, autor de ‘Ibéroes’, centrados en héroes hispánicos, alguno de ellos procedente del monasterio de Piedra y otro un trasunto de Valle-Inclán. Ibéroes ha sido todo un acontecimiento que ha conectado de inmediato con el público y nace con la vocación de que sus protagonistas sigan viviendo más aventuras.

Además, se emiten reportajes de Javier Coronas & José Antonio Videgaín a propósito del libro ‘Entrevistas Post-Mortem’ (Temas de Hoy) en el que los dos humoristas reflexionan sobre el destino y el futuro del oregonés; Moratha, dibujante vinculado al colectivo Malavida, presenta ‘Mariano, el porrero medieval’; Clara Santafé habla de su libro de poesía y erotismo, ‘Ángel París’ (Resurrección), en el que rinde homenaje a una actriz del cine porno. También se emite un reportaje sobre los quince años de Grabaciones en el mar, que se resumen en una exposición que se puede ver en el Centro de Historia, y se cierra con una visita a la exposición de José Beulas en el CDAN de Huesca, donde el artista repasa su trayectoria, desvela sus claves de trabajo y analiza lo importante que ha sido la fotografía en su trayectoria, sobre todo en sus inicios.

 

Borradores. Redifusión, sábados a las 9.15 de la mañana.

 

'EL TATO' VUELVE AL RUEDO

'EL TATO' VUELVE AL RUEDO

Ayer, en el  Tabernillas, con Carlos Moncín, Ángel Solís y el detective y rapsoda Fernando González, me encontré con Raúl Gracia ‘el Tato’. Alto como siempre, delgadísimo, con un inmejorable aspecto de nadador: finísimo de cintura y anchote de hombros. “No te dejas engañar: son las hombreras”, me dijo.

 

Raúl Gracia ‘el Tato’ está a punto de cumplir 38 años. Y tiene entre ceja y ceja un sueño: volver a los toros. Volver al ruedo. Volver a salir por la Puerta del Príncipe, volver a ser “alguien importante en el mundo de los toros”, como suelen decir los entendidos. La fiesta, no solo por el conflicto de Cataluña, vive una época de crisis: por ahí anda José Tomás como el profeta solitario de una fiesta a la deriva, como un desharrapado artista, con vocación de suicida, que hace de cada corrida una ceremonia de dobles sangres: la suya, abundosa por lo regular, y la del astado. Y por ahí siguen Castiella y más  y más.

 

Raúl Gracia vuelve a torear. Y lo hará pronto. Se está preparando en Extremadura, se ha preparado en Sanlúcar de Barrameda, donde sigue viviendo, bajo la dirección de Miguel Báez ‘Litri’. La decisión ya no tiene vuelta atrás: el matador aragonés, uno de los grandes de la comunidad  –con Nicanor Villalta, Fermín Murillo, Raúl Aranda…, y algunos más, desde luego-, volverá pronto y lo hará precisamente en corridas, al parecer y si no he entendido mal, con José Tomás. Raúl era, y es, un torero de fuerza, de lances directos, peleador y con una clase indiscutible. No era un artista: componía bien su faena, era estiloso sin ser virtuoso  exactamente y triunfaba porque se arrimaba, era brioso y tenía una capacidad de terquedad, de trabajo, constancia y oficio. Y volverá con todo eso y con su furia y su pundonor.

*Esta foto es de 'El Periódico de Aragón'. No he conseguido una de mayor tamaño.

HOY, BORRADORES CON HUMOR Y CÓMIC

HOY, BORRADORES CON HUMOR Y CÓMIC

En el regreso de ‘Borradores’, tras las vacaciones navideñas, actuará el grupo Facunda, con Nieves Arilla y Egoitz Uriarte, una formación de pop poético que se alzó con el premio de Grupos Emergentes de Aragón Radio.

En el primer ‘Borradores’ de 2010, que constituye el programa 175, se hablará mucho de cómic y de humor. Visitan el plató Nacho Simal, Rubén Pedro Escalona y Gonzalo Rueda, que forman el colectivo ET (Estudiosos del Tema), dedicado al arte, a la ilustración, al cómic y a los cuadernos de viajes. Este trío -formado por un zaragozano, un oscense y un riojano catalán-, trabaja en Barcelona, posee una revista propia ‘La cruda’ y una galería de exposiciones. También visita el plató el dibujante zaragozano de tebeos Íñigo Aguirre, autor de ‘Ibéroes’, centrados en héroes hispánicos, alguno de ellos procedente del monasterio de Piedra y otro un trasunto de Valle-Inclán. Ibéroes ha sido todo un acontecimiento que ha conectado de inmediato con el público y nace con la vocación de que sus protagonistas sigan viviendo más aventuras.

Además, se emiten reportajes de Javier Coronas & José Antonio Videgaín a propósito del libro ‘Entrevistas Post-Mortem’ (Temas de Hoy) en el que los dos humoristas reflexionan sobre el destino y el futuro del oregonés; Moratha, dibujante vinculado al colectivo Malavida, presenta ‘Mariano, el porrero medieval’; Clara Santafé habla de su libro de poesía y erotismo, ‘Ángel París’ (Resurrección), en el que rinde homenaje a una actriz del cine porno.

También se emite un reportaje sobre los quince años de Grabaciones en el mar, que se resumen en una exposición que se puede ver en el Centro de Historia (ver el blog de Vicente Almazán, que rinde homenaje a Pedro Vizcaíno), y se cierra con una visita a la exposición de José Beulas en el CDAN de Huesca, donde el artista repasa su trayectoria, desvela sus claves de trabajo y analiza lo importante que ha sido la fotografía en su trayectoria, sobre todo en sus inicios.

 

‘Borradores’ cambia de día de emisión y de hora. Pasa del domingo habitual durante las dos últimas temporadas, al martes.

Borradores. Programa cultural. Aragón Televisión. Martes, a las 0.45 horas. La redifusión del programa será, a partir de ahora, los domingos por la mañana tras ‘Bobinas’, hacia las 9.30 de la mañana. Así que este domingo 17, podrá volver a verse este programa. (Esta foto, 'Kayla', es de Brooks Ayola).