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Antón Castro

CON ROLANDO MIX Y PEPE GASTÓN

CON ROLANDO MIX Y PEPE GASTÓN

 

HOMENAJE A ROLANDO MIX Y PEPE GASTÓN

‘Recuerdo a Rolando Mix y Pepe Gastón’. ¡La poesía canta!

El concierto-homenaje tendrá lugar en el Salón de Actos de la Biblioteca de Aragón (c/ Doctor Cerrada, 22, Zaragoza), el  lunes 24 de septiembre de 2012, a las 19:30 horas.


[Me escribe Juanita López, compañera de Rolando Mix Toro:] “La mayor parte de los poemas de Rolando que he preparado son del libro inédito ‘Las palabras cantan’, son inéditos. En cuanto a la obra de Pepe Gastón, tendremos un vídeo con alguna canción de Monte Solo y la última ‘Orilla contra orilla’, que relaciona a Rolando y Pepe, por esa proximidad de la lengua, las orillas del Atlántico...”

 

 

Mi do

 

Tú a mi

me diste

un do de pecho.

Nota aguda

e incisiva

como pocas.

Tú a mi

me besas sostenido

en re

que no es ni fu

ni fa

nada de baladí,

sí un sol

que no deja

el grave la,

baja a do bemol

de musa tonal.

Tu aliento oxigena el pulmón

aguza y prolonga tu lengua.

Acojo tu sonido como beso

a mi dirigido,

lo esparces desde el escenario

ampliando plural

tu complacencia.

 

 

La guitarra

 

La sangre

llega al corazón por la vena cava.

Luego corre por la arteria pulmonar

a limpiarse en los pulmones.

Purificada fluye a la aurícula izquierda

con un abrillantado tono rojo,

rojo de libertad vibrante,

sale por la aorta

a recorrernos de arriba abajo

todo el cuerpo.

Pero hay otras arterias

portadoras de alimentos

que están fuera del cuerpo

y repercuten dentro:

son seis cuerdas

que al ser bien pulsadas

alimentan los vasos sensibles

de donde bebe la conciencia.

La esencia de este cordaje de arterias

son los sonidos,

lenguaje universal que al lamer música

nos purifica,

nos acerca a la gente,

nos hace hermanos,

nos lleva a recorrer en sus sonidos

las ondas que unen a las personas.

La guitarra cava, ahonda, penetra,

accede al corazón y lo desnuda,

lo muestra descarnado, a pecho abierto

en el espejo de los ojos y los oídos.

Entonces

las clavijas tensan nuestros nervios,

convertidas en nervios, las cuerdas

recorren el diapasón hasta la boca.

Los dedos presionan los espacios.

Un puente firme mantiene la cordura

del cordial encordado guiado por los trastes

a cumplir con el sonido deseado

que la caja hace resonar

al chocar con la cubierta

y el costado de noble madera.

El corazón de dentro y el de afuera

nutren la identidad de lo que somos.

El corazón y la guitarra,

símbolo de pasión y

raíz de nuestros pueblos.

 

 

 

El canto

 

Para saber que se vive

se canta.

Para situarse sobre la cresta de la ola

levantada en la borrasca del acontecer,

se canta.

Para volar

en las alas del recuerdo.

Para desclavar de nuevo las extremidades

de la memoria,

se canta.

Para volver a vivir aquel momento.

Para llamarlo a que exista.

Para regarlo de lágrimas.

Para insuflarle perspectivas.

Para cazarlo otra vez

con la red de la mañana

de emociones contrapuestas

anudadas sin concierto,

así,

irrumpe de lo profundo a la superficie

como una mano de náufrago, el canto,

mi canto.

 

 

Tus ojos

 

En tus ojos permanece

un resabio de música.

Tu niña es pentagrama

creciendo, decreciendo,

con brío o en alegría

pianísima.

En tu pupila se recuesta

el calderón cansado

de tu sonatina.

Tus párpados mecieron

sus persianas con un compás

de metrónomo preciso.

 

De “Las palabras cantan” (Inédito). Publico aquí estos poemas por cortesía de Juanita, la compañera de Rolando. todas las fotografías son de Hans Mauli.

 

1 comentario

Juana Lopez -

Muchísimas gracias por esta hermosa entrada en tu blog y a todas las amigas y amigos de Monte solo y, los que sin conocer personalmente a Rolando y Pepe, se han "enrolado" en este hermoso barco de la mamoria.
Un fuerte abrazo. Juanita.