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ESTHER TUSQUETS: HASTA SIEMPRE

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Acaba de fallecer Esther Tusquets, en Barcelona, a los 75 años, aquejada de Parkinson e ingresada por una pulmonía. Esther había sido una de las grandes editoras españolas de los últimos 40 años: perteneció a una familia burguesa, vivió muchas aventuras de todo tipo, intelectuales y amorosas, en el grupo de la Gauche Divine de Barcelona, y luego se encontró con algunos éxitos maravillosos y un poco azarosos al frente del sello Lumen, que su padre Magin Tusquets adquirió para ella: editó a Quino y su ‘Mafalda’, editó a Umberto Eco, muchos de sus libro, en particular su gran éxito ‘El nombre de la rosa’ o, más tarde, ‘El péndulo de Foucault’, pero también la obra de Virginia Woolf, James Joyce, Samuel Beckett, Celine o Gustavo Martín Garzo, entre otros. Otro detalle fundamental fue que también publicó mucha poesía.

Fue una valiosa escritora que firmó libros como ‘El mismo mar de todos los veranos’, ‘Varada tras el último naufragio’, ‘El amor es un juego solitario’, novelas que escrutaban el laberinto de las relaciones, o ‘Bingo’, donde contaba su pasión y su adicción al juego (estuvo en dos ocasiones en ‘Borradores’), y fue memorialista en libros como ‘Confesiones de una editora poco mentirosa’, ‘Habíamos ganado la guerra’ o ‘Confesiones de una vieja indigna’. Este mismo año había publicado, con su hermano el arquitecto Óscar Tusquets, el libro ‘Tiempos que fueron’. Estuve con ella, y con algunos amigos más, hace algún tiempo en un encuentro de editores en Barcelona. Recuerdo que cuando caía la noche la dejamos, con Ignacio Martínez de Pisón, al pie de un taxi.

 

*La foto pertenece al archivo de la agencia EFE. Esther Tusquets fue la editora durante de Javier Delgado Echevarría.

 

 

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