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'LEER JUNTOS' CUMPLE 20 AÑOS

Hace 20 años nacía el proyecto 'Leer juntos', reconocido, galardonado y exportado. Carmen carramiñana -con la profesora Mercedes Caballu y la bibliotecaria rosa Berniza- es una de sus coordinadoras. Aquí cuenta la historia pública y secreta de este proyecto.

 

¿Qué es ‘Leer juntos’?

 Es un programa de educación literaria dirigido a las personas adultas que están alrededor de los niños y niñas en distintos ámbitos: familias, profesorado y bibliotecarios. Y por lo tanto, también va dirigido a los pequeños y  jóvenes, porque hay Leer juntos tanto en centros de infantil y primaria como en secundaria.

¿Cómo nació esa la experiencia?

 Nació de una propuesta que Mercedes CAballud realizó a un grupo de maestros y maestras que formábamos parte de un grupo de trabajo de la EVA (Escuela de Verano del Alto Aragón) en Fraga. En el curso 1992-1993 pedimos su colaboración para trabajar la literatura infantil como herramienta para el aprendizaje de la lectura y la escritura. En ese contexto ella planteó que sería probable hacer más y mejores lectores entre el alumnado a aquellos niños y niñas que tuvieran a su alrededor lectores: sus padres  y madres, sus profesores, las bibliotecarias (son la mayoría mujeres, al menos en esta zona) de sus bibliotecas públicas de referencia. Yo estaba en ese grupo y planteé la propuesta en el Claustro del CEIP Francisco Galiay Sarañana de Ballobar y fue aceptada inmediatamente. Pedimos a Merche que nos ayudara a hacer el plan de trabajo y lo lanzamos a las familias y a Rosa Bérniz, la bibliotecaria. En la primera convocatoria nos juntamos algo más de 80 personas. 

¿Qué quería ser y que ha acabado siendo?

 Quería ser un taller dirigido que durara un curso, en el que se analizaban las propuestas de lectura que había para niños y niñas en la prensa y otros medios audiovisuales, porque se entendía la lectura dentro de un contexto de cultura amplio; y sobre todo se entraba en el mundo editorial de Literatura infantil y juvenil, la organización y el fondo de una buena biblioteca y la lectura y tertulia en torno a títulos seleccionados de LIJ. Las personas que participábamos nos llevábamos a casa revistas, suplementos dominicales, prensa variada, libros... lo leíamos y analizábamos siguiendo las pautas que en el claustro habíamos preparado con Merche, y después volvíamos con las conclusiones a la tertulia. En ese primer año nos separábamos en grupos pequeños dada la cantidad de gente que había y luego poníamos en común. Al terminar el curso 1993-1994 y revisar lo realizado la conclusión fue que queríamos saber más, que aquello se había quedado corto, así que continuamos creciendo en iniciativas, aunque el grupo se redujo. Y hasta ahora. 

La lectura es una de las experiencias más bellas, iniciáticas, de la vida. ¿Cómo se ha vivido, cuál ha sido la implicación de la gente?

 Hay personas que estamos en el grupo desde el principio, unas 12. Otras personas se han ido incorporando con el paso del tiempo. Muchas han dejado las tertulias pero siguen siendo lectores. Después de cinco años se creó otro grupo, el que llamamos Leer juntos infantil. Este se reúne un día a la semana, en la escuela, por las tardes, aquí se van incorporando madres jóvenes, que con el paso del tiempo suelen pasar al Leer juntos (original), a las tertulias de la noche. También podemos hablar de las personas que sin acudir a las tertulias porque su tiempo se lo impide, leen los libros que proponemos. Y por último está la gente que acude a los encuentros con autores, a los cuenta cuentos, que recibe las maletas lectoras confeccionadas con materiales de la biblioteca pública y escolar, que participa en actividades del colegio y de la biblioteca municipal de animación lectora. Es decir, hay distintos niveles de implicación, porque Leer juntos es diverso y libre. Pero hay expresiones tan interesantes como estas: "Yo leo desde que empecé en Leer juntos, antes no leía nada", "La lectura y las tertulias nos han hecho bien, nos han dado capacidad para dialogar, hemos hablado de cosas que en la relación del pueblo no hubiéramos hablado. Los libros como intermediarios han resultado ser buenos para relacionarnos", "He aprendido con los libros, cada lectura me ha aportado conocimiento", "Estar en Leer juntos me ha permitido estudiar otras cosas que antes no hubiera imaginado", "Hemos aprendido mucho, mucho más que cuando fuimos a la escuela (en época no democrática) donde sólo teníamos las enciclopedias, a Leer juntos venimos porque queremos y nadie nos impone nada, aprendemos porque queremos"..... con muchos libros, con muchos personajes, nos hemos sentido identificadas, como mujeres y como personas, han servido para hablar de nuestra condición personal y social.

 

En un plano personal, Carmen, ¿Qué es para ti la lectura, qué te ha aportado, qué has visto que ha aportado a los demás?

 La lectura ha formado parte de mi vida, no la entiendo sin ella. Incluso recordando que en mi casa o mis escuelas no había apenas libros en mi infancia. Pero en mi familia ha habido contadores (mi hermana, mi madre, mis hermanos son estupendos contadores) y lectores, y con el paso de los años, al llegar al instituto, la biblioteca se convirtió ya en un espacio imprescindible. Luego vinieron las bibliotecas públicas que crecieron en los barrios de Zaragoza y que democratizaron el acceso a la literatura y a la lectura en general. Los estudios universitarios, sobre todo el encuentro con determinados profes -igual que había pasado en el instituto- hicieron que se abrieran nuevas puertas a la lectura. En mi camino personal y profesional posterior, en el que estoy ahora, las bibliotecas y la lectura han sido mi pasión. Y Leer juntos, el encuentro con Merche y el trabajo continuado con ella, ha sido decisivo. Las lecturas, porque no hay una sola, conforman la vida. No sabría contar mi vida sin las lecturas, incluso aunque no recuerde muchas de ellas ni sus argumentos, cada una se ha quedado en algún lugar de mi historia personal. Pero cuando la lectura se comparte, y eso ha pasado durante 20 años, el poso es mayor, porque como decía la otra noche una de las amigas lectoras, cuando comentamos un libro, es otro libro diferente al que cada uno ha leído. Crece con las aportaciones de todas, porque cada una lo lee desde su situación personal. Así que el paso de la lectura personal a la social es muy importante.

 

Explícame el método de una sesión, de un libro: el antes, el durante y el instante decisivo del encuentro...

 En cada sesión decidimos qué libro se leerá para comentarlo en la siguiente. Si son libros de LIJ tenemos uno o dos ejemplares en el caso de los álbumes, o 10-12 en el caso de narrativa, lo mismo que para lecturas de adultos. Estos libros pasan por las casas y se leen individualmente. En el caso de la LIJ, las madres suelen leerlos con sus hijos e hijas. Cuando llegamos a la tertulia primero leemos un poema o un cuento corto o un texto breve que suele hablar sobre la lectura o algo similar y lo comentamos in situ. Después pasamos a hacer la tertulia del libro leído, esto es lo que más tiempo lleva y el "instante decisivo del encuentro" hay mucha pasión en las aportaciones, sobre todo con aquellos libros que generan discusión porque hay opiniones diversas. Alguna persona del grupo prepara datos sobre el autor o sobre comentarios del libro que aparecen en blogs, revistas, etc. También llevamos otros libros del autor, o libros que pueden tener relación, para que quien quiera los lea particularmente. En las tertulias también preparamos otras actividades: viajes literarios, jornadas de animación a la lectura, actividades conjuntas con la escuela o la biblioteca, encuentros con autores, cine... 

¿Cómo se fue expandiendo la experiencia, cómo fue traspasando un poco las fronteras locales?

Empezó en Ballobar, a los dos años comenzó el Leer juntos- Ies Ramón Sender de Fraga (Merche trabajaba allí y yo tenía a mis hijas como alumnas). A los cinco años comenzó Leer juntos Infantil en Ballobar. Nos llamaban de muchos lugares para que contáramos la experiencia pero costaba que la pusieran en marcha. El momento de crecer fue cuando comenzó el programa de bibliotecas escolares en la provincia de Huesca que coordinábamos Merche y yo, hacia el año 2002. Conseguimos que hubiera unos 26 grupos en la provincia. Y en ese momento había también grupos en Navarra, Extremadura y Castilla La Mancha (en este momento creo que estos grupos han desaparecido). Y el crecimiento total fue cuando el programa de Bibliotecas escolares pasó a ser autonómico (lo coordinaba yo) y el departamento sacó una convocatoria -con dotación económica y con formación para los coordinadores de los grupos- para la creación de grupos de lectura con familia. No todos siguieron el modelo de Leer juntos, pero sí la mayoría. En el curso 2010-2011 había 210 grupos de Leer juntos en Aragón. Además se había presentado la experiencia en muchísimos lugares, desde Belver de Cinca a Miami (Florida), desde Granada hasta Burdeos, desde Galicia hasta Oslo (Noruega)....  Se han recibido varios premios, entre otros el BUHO en Aragón, o el Nacional de Fomento de la Lectura del Ministerio de Cultura en 2005.

 

Hablemos  libros y autores. Recuérdanos dos o tres libros que hayan impactado y  por qué...

Tres libros son pocos, pero voy a intentarlo recogiendo las aportaciones que se han hecho al Cuestionario de favoritos de Leer juntos que nos ha preparado Merche. Te pongo tres lecturas de adultos y tres de infantil-juvenil.

- El pentateuco de Isaac. Angel Wagenstein. En Asteroide...

Narrado en primera persona comienza con un tono de humor que va cambiando a medida que avanza la novela y el drama por el que pasa el protagonista, su familia y toda la gente que sufre las guerras, los destierros, las invasiones. Y pese a todo queda un halo de esperanza en sus palabras.

- De los últimos leídos destacamos las novelas de Milena Agus: Mal de piedras o La imperfección del amor. NOs gusta su estilo amable al tratar a los personajes, sus mujeres, una cierta relación con el realismo mágico... 

- Camino de sirga. De Jesús Moncada. Lo leímos traducido al castellano, pero nos sorprendió su prosa nada complaciente con la frase simple. Su socarronería, su humor cínico y mordaz. El viaje a Mequinenza, cercano a Ballobar, la presencia en la tertulia de personas emparentadas con gente del pueblo, enriquecieron las tertulias, tanto de esta obra como de los libros de cuentos. Uno de nuestros favoritos: "La plaga de la ribera".

LIJ: El guardián entre el centro. Salinger; Palabras de Caramelo. G. Moure; Una habitación en babel, de Eliacer Cansino.  

Álbumes y libros de más pequeños hay muchos, muchos... El arenque rojo, de Gonzalo Moure nos impresionó mucho el curso pasado.

¿Y autores? Algunos que no se hayan podido olvidar porque se produjo magia, identificación, porque la gente estuvo muy feliz...

El número uno es Gonzalo Moure. Se ha creado una relación muy especial desde que llegó por primera vez a Ballobar. Ha vuelto en numerosas ocasiones. Nos gustan sus libros y nos gusta él como persona. Otra persona muy querida y muy generosa con Leer juntos, con quien hemos hecho tertulias, talleres de escritura, encuentros con editores, ha sido Samuel Alonso.

Y son muchos los nombres con quienes hemos tenido encuentros inolvidables y por esa razón han repetido en Ballobar: Desde los amigos de Aragón, Elisa Arguilé, Daniel Nesquens, Alberto Gamón (Alberto hizo en Ballobar su primer encuentro con niños y niñas en una escuela), Sergio Lairla, Ana G. Lartitegui... hasta José María Merino, Ana María Machado que vino desde Brasil, Michèle Petit, Daniel Goldin, Agustín Fernández Paz, Víctor Moreno, Gustavo Martín Garzo, Ana Cristina Herreros (Ana Griott), Pep Bruno, Miguel Mena, Ricardo Gómez, Blanca Calvo, Paco Bailo, etc.... Entre estas personas hay bibliotecarias, ilustradores, escritores, críticos, profesores, editores. 

No sé si sabes que casi todas las personas que han pasado por Ballobar han estado con los niños y niñas en el cole o en la biblioteca municipal, y con las personas adultas.

Se dice que la lectura es, cada vez más, un fenómeno de mujeres. ¿También se puede decir eso de Ballobar? ¿Cuántos hombres hay?

Ese fue uno de los debe en otros momentos. Ahora ya no lo planteamos, el grupo está abierto a mujeres y a hombres, si los hombres no quieren venir es su prejuicio. Hubo al principio y hasta hace cinco o seis años. Así que podemos decir que la lectura compartida, la tertulia, es de mujeres. La lectura es de unos y otros. Si pasas por la biblioteca de Ballobar verás cómo pasan los hombres a buscar libros, o como va alguien de su familia a cambiarles el libro, hay hombres muy lectores, pero no pasan por la tertulia.

Nada es del todo inocente. Imagino que aquí también habrá ocurrido: ¿ha transformado ‘leer juntos’ la vida cotidiana de algunas personas?

 Sí. Ya te lo decía en otro apartado, Leer juntos ha sido un proceso de formación y educación, que nadie crea que la lectura y la tertulia son un pasatiempo. Además ha supuesto, en palabras de varias mujeres, un espacio de libertad. "Cuando empezamos no era costumbre que las mujeres salieran por la noche en el pueblo", Leer juntos abrió puertas para otras muchas cosas. Otra mujer decía: "Hemos aprendido a hablar en público. Hasta hemos hablado en universidades y lo hacíamos bien". 

¿Suscribís ahí un viejo adagio: “La lectura os hará libres”?

 Es mucho adagiar (eso lo digo yo). La lectura abre la mente, y muchas cosas más, pero sólo la lectura no nos hace libres. Cuando las condiciones de vida son difíciles, como dice Michèle Petit, la lectura, las bibliotecas, pueden ser espacios que nos ayuden a sobrevivir, que sean curativas, pero deben darse también otros condicionantes.

Estamos en la era digital... ¿Ya os habéis asomado a ese universo?

Pues ahora nos comunicamos por un grupo de correo electrónico; está el fb de la biblioteca y muchas de las personas de Leer juntos tienen el suyo; varias lectoras tienen ya lectores digitales de libros... así que sí, vamos entrando. Pero todavía nos gustan muchos los libros en papel, y sobre todo nos gusta compartir los álbumes ilustrados con los niños y niñas.

¿Cómo os planteáis el futuro?

 Ese es uno de los temas que se van a debatir en las jornadas de celebración. Hay que ver cómo se establecen los cauces para la tertulia, para la lectura compartida y enriquecedora, porque hay muchas personas que leen, pero luego es difícil encontrar el tiempo en el que todas pueden encontrase. Los trabajos a turnos son una dificultad, por ejemplo.

También hay que plantearse la presencia de familias extranjeras. Esto ya se lo han planteado en varios Leer juntos, pero hay que profundizar más para darle el cauce adecuado.

Hay que romper el esquema de que las tertulias son de mujeres. 

Y hay que ver cómo adaptar los libros electrónicos al proceso. O ver cómo la tecnología puede suplir las dificultades de relación personal directa.

Además otro problema es que el profesorado cada vez vive menos en los pueblos y se implica poco en las acciones fuera de horario lectivo, por lo tanto hay que conseguir una buena coordinación entre familias, profesorado y bibliotecas porque en muchas ocasiones estas abren después que cierra el centro educativo.

Muchos retos.

Si tuvierais que aconsejar a alguien que quiere emprender una aventura así, ¿qué le dirías, qué habéis aprendido?

 Que no lo duden. Que lean y que hagan tertulias, que se junten profes, familias, bibliotecarias, amigos por doquier de la lectura, que llamen a escritores, ilustradores.... que van a disfrutar, y sólo disfrutando se aprende de verdad. Y que no tengan miedo, hay muchos grupos que pueden ayudarles a emprender el camino: por cercanía geográfica, porque hay muchas guías de lectura, porque se pueden encontrar recursos en la red, etc. 

Cualquier otro detalle que te parezca oportuno, estupendo. Abrazos. Enhorabuena por esos veinte. Estuve una vez con vosotros, casi cuando empezaba, a principios o mediados de los años 90, y conservo un magnífico recuerdo. Felicidades para todos.  

Varios detalles: la lectura literaria nos ha llevado a otra muchas lecturas: la lectura en general, la música, el arte plástico, la arquitectura... la lectura en un contexto de cultura amplio y variado. Y fíjate que vivimos en una población de menos de 1000 habitantes, hay que hacer esfuerzos para que la cultura llegue, hay que ir a buscarla fuera muchas veces.

Leer juntos ha conseguido que Ballobar suene en muchos pueblos y ciudades.

Leer juntos ha generado criterio entre las lectoras: a la hora de ir a una librería, o de pedir por internet libros. A la hora de seleccionar autores, o personas que puedan acudir a las jornadas de animación lectora, o culturales. 

Y también se ha generado compromiso democrático con el pueblo. La gente de Leer juntos participa en otras asociaciones. A veces este ha sido un proceso de ida y vuelta.

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