TRES POEMAS DE JOSÉ GABARRE
I
Aprendimos a rezar antes que a desnudarnos
a que nos devuelva su imagen la concavidad de los del espejos
mientas observo como la lluvia se agota frente a los mismos charcos,
en un intento por encerrar la inexistencia bajo el anonimato de algunas palabras,
a cultivar la espera como algo doloroso
pues si no existe el vacío tampoco las geometrías que lo acompañan;
quizá por eso el vuelo de las aves siga fragmentándose al otro lado de la frontera-partido el péndulo en dos mitades-
a un tiempo que yo vacío el espejo de sus sombrasy un alud de sílabas siga haciendo el amor un momento antes
de haber nacido
*
Si sabemos de la transparencia es por haber estado en contacto con la herida.
II
Escondida entre los imanes de la nevera
una niña se arranca trozos de madera azul
de su pelo
y le presta sus manos a los árbolessalvajes
ahora que las varices se han convertido en el color preferido de los suicidas
Tal vez el amor consistía en eso, en ir adelgazando
tan lentamente
¿me ayudarás a sacar el perdón de debajo de mis uñas?
y ya sabes en como sonreían las palomas,
para negar la lluvia primero hay que tener
una infancia inverosímil
*
¿Habrá encontrado ahí Dios su refugio,
en la periferia?
III
Hay gente en el espejo.Algunos beben hasta dejar que les maten
[estoy pensando en el silencioque queda entre dos canciones]
juegan a hacerse el muertoen el centro de la pista de baile
cerca de las 12.00 de la nochesu peinado empieza a sangrar.
el vigilante evita tomarles el pulso:
el amor existe,pero no se encuentra entre nosotros.
*De ’La velocidad de los mapas’ (Olifante). José Gabarre retratado el pasado sábado en la alameda de Soria.
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