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Antón Castro

CONGRESO DEL LIBRO ELECTRÓNICO

El Congreso del Libro Electrónico abordará los temas de mayor interés para el sector editorial Barbastro será el lugar de encuentro de los especialistas del ebook los días 24 y 25 de octubre

Alrededor de 40 ponentes analizarán en el Congreso del Libro Electrónico, que se celebrará en Barbastro los días 24 y 25 de octubre, los principales retos a los que se enfrenta el sector editorial. El libro electrónico propicia un cambio en el ecosistema de la edición y hace que los profesionales precisen un foro donde puedan compartir experiencias y conocer de primera mano las experiencias e innovaciones que se están llevando a cabo.
En la primera mesa de debate del congreso, Entre dos tierras: inmersos en la transición, conducida por el escritor y traductor Daniel Gascón, Donatella Lanuzzi  (editora de Gallo Nero), Jorge Carrión (escritor) y Carlos García Santa Cecilia (periodista y escritor), serán los encargados de explicar cómo afrontan los profesionales la convivencia de la edición electrónica con la tradicional.
Roger Domingo, director editorial de los sellos de empresa de Planeta, será el encargado de moderar la conversación entre Ernest Folch (Ediciones B) y Luis Solano (Ediciones del Asteroide) sobre Fijación de precios, uno de los aspectos fundamentales para la industria editorial. Mientras los lectores consideran que deben ser mucho más baratos porque desaparecen casi en su totalidad los gastos de impresión y distribución, algunos editores mantienen que el sector editorial no se puede mantener con precios inferiores a 10 euros.
La popularización de la edición electrónica y las plataformas de distribución en Internet han favorecido que los autores publiquen directamente sus obras. Para algunos, estamos viviendo la edad de oro de la autoedición. Para muchos autores, la autoedición es el camino para conseguir que sus obras lleguen a los lectores. Juan Gómez Jurado, Gabriel Rodenas y Manel Loureiro serán los encargados de analizar el boom de la autoedición en ¿Autor o editor? La autoedición como alternativa.
En la era de las pantallas, el libro electrónico se convierte en un recurso imprescindible en las aulas.  El ebook irrumpe en un panorama de cambio donde las nuevas tecnologías transforman el proceso de enseñanza-aprendizaje y los nativos digitales comienzan a formar parte de todas las enseñanzas del sistema educativo en España. Por otra parte, como señala un reciente estudio sobre el ecosistema del libro electrónico universitario, publicado por UNED, “aunque los libros electrónicos no son completamente nuevos en el ámbito académico, la aparición de modelos de negocio y sistemas de publicación vinculados con innovaciones recientes han propiciado una reestructuración de los eslabones clásicos de la cadena de valor editorial”. Los encargados de analizar la situación de El ebook en las aulas serán Daniel Torres Mancera, director del CSEV (Centro Superior para la Enseñanza Virtual), Luis González Martín (director general adjunto de la Fundación Sánchez Ruipérez), Herminia Calero Egido (directora Editorial UNED) y Pedro Rújula (director de Prensas de la Universidad de Zaragoza). Carlos Gómez, director del Centro de la UNED de Barbastro, realizará la introducción y moderará la mesa de debate.
¿Qué estrategias siguen las editoriales para comunicarse con los lectores a través de Twitter y Facebook? Para analizar la Mercadotecnia editorial en las redes sociales, Jaime Armengol, director de El Periódico de Aragón, conversará con Carlos Yter (responsable desarrollo digital de Planetadelibros.com), Arantxa Mellado (Actualidad Editorial) e Iría Álvarez (responsable de desarrollo digital de Prisa Ediciones/Santillana).
Juan Manuel Cruz, presidente de CEGAL, la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, que reúne a más de 1.600 librerías en toda España; la escritora y analista digital Neus Arqués, y Miguel Aguilar, editor de Debate, intervendrán en la ponencia La nueva cadena de valor para el sector editorial, que moderará la periodista Paula Corroto (EnCubierta y ElDiario.es). La irrupción de los ebooks en el mercado editorial ha producido un proceso de transformación y ajuste en el que hoy está inmerso el sector. En esta ponencia, se analizarán esos cambios sustanciales y se intentará vislumbrar aquellos que están por llegar; desde la perspectiva de los diferentes actores de la cadena: los libreros, las editoriales y los escritores y creadores de contenido.
El día 25, la mesa de trabajo sobre Tecnología para la edición de libros electrónicos reunirá a creadores de ebooks como Pablo Barrio (editor de Ganso y Pulpo), Jaume Balmes (editor y grafista), Valentín Pérez (servicios editoriales y editor de Minobitia) y Emiliano Molina (Cuadratin, diseño editorial). Darío Pescador, consultor y blogger, realizará la introducción y conducirá el debate.
El periodista especializado en tecnología Albert Cuesta (Canal PDA, Diari Ara, La Vanguardia) realizará la introducción a El papel de las tabletas, donde Luis Collado (Google), Koro Castellano (Amazon) y Xavier Sola (Tagus, Casa del Libro) presentarán los últimos dispositivos de lectura. Hablarán sobre las innovaciones que se esperan en los próximos ‘readers’ y en las plataformas de distribución.
El escritor y periodista Antón Castro participará junto a Diego Moreno (editor de Nórdica), Jordi Pérez Colomé (periodista y escritor) y Manuel Vilas (escritor), en la tertulia sobre El futuro del libro.
Antes de la clausura, Javier Celaya (escritor, conferenciante y fundador de Dosdoce.com, un portal especializado en detectar y analizar tendencias relacionadas con el mundo de la comunicación y las nuevas tecnologías) impartirá la conferencia Visión 20/20: Tendencias digitales en el mundo del libro.
Inscripciones
Las inscripciones al congreso se pueden realizar a través de la página http://congresoebook.dphuesca.es. El precio de la inscripción es de 30 euros y tienen una reducción del 50% los desempleados, estudiantes universitarios y socios de la Asociación Provincial de Librerías de Huesca y de CEGAL.
Editoriales, escritores, nuevas empresas de edición, autoeditores, plataformas de venta de ebooks, correctores, traductores, fabricantes de dispositivos, emprendimientos innovadores para comercialización, librerías, bibliotecas y, especialmente, el mundo de la educación, son algunos de los públicos a los que se dirigirá el primer congreso nacional de ebooks que se realiza en España. Este foro propiciará especialmente el conocimiento personal y el contacto entre los profesionales del  sector.
El primer Congreso del Libro Electrónico se celebrará en Barbastro, Huesca, los días 24 y 25 de octubre. Organizado por la Diputación Provincial de Huesca, cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Barbastro, la Asociación Provincial de Librerías de Huesca, la Universidad de Zaragoza, Viajes Barceló, Gran Hotel de Barbastro y Veintiocho Estudio Creativo, Casadellibro.es y UNE (Unión de Editoriales Universitarias Españolas).

Para ampliar información o concertar entrevistas: congresoebook@dph.es

 

*Fernando García Mongay, director del Congreso de Libro Electrónico.

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SINÉAD O'CONNOR EN ZARAGOZA

[Recibo este correo de Sergio Casado: “Te mando el artículo que apareció hoy en el fanzine SOYUZ sobre Sinéad O´Connor, por si quieres reproducirlo en tu blog a propósito del concierto de este miércoles en Zaragoza.
Va en documento adjunto. Y un video donde se plasma la categoría de la irlandesa: http://www.youtube.com/watch?v=9kMO97yA1xU
Un abrazo, Sergio Casado”. ]


Sinéad O´Connor, voz curativa


Por Sergio CASADO


 “El sistema golpea a las mujeres que alzan su voz”.
(Sinéad O´Connor)


De nuevo me pongo a buscar datos, información sobre lo que representa Sinéad O´Connor para mí, lo que significó. La irlandesa ladronzuela que se escapaba, que vagabundeaba por las calles escapando de un hogar que no lo era, tuvo la suerte de que un ángel de la guarda le regalara una guitarra, y su piel mutó de ladrozuela a camarera que además de serlo ya piensa en mutar de nuevo y convertirse en cantante por pubs y pequeños garitos.
 
Y Sinéad O´Connor, mientras, bebe de pop, reggae, standards, folk, rock, protesta, y cuando las cosas no funcionan, con sus auriculares, se da cuenta que escuchando música se calma, se encuentra mejor cuando sus terrores, sus fantasmas, la rodean y la maltratan. Poco a poco busca el propósito fundamental, ser una mujer libre, autodidacta, que duda de todo. La mujer libre se despelleja, de nuevo, muta continuamente, porque la vieja piel no le satisface, no la complace, no la completa. No le gusta lo que ve y lo denuncia y como odia las mentiras, los mentirosos la odian a ella.
 
Pero a veces la Irlanda sucia y esquzofrénica, la ataca con ferocidad y ella no puede con ello, y la música curativa, la suya propia, la que ella crea, y también la que escucha, no es suficiente para salvarla y los fantasmas la acercan al precipicio. Pero no consiguen, no consiguieron, en esas varias ocasiones, en que el Absurdo se manifestó abiertamente, arrojarla al precipicio y que desapareciera.
 
Siguió mutando en múltiples formas, la Sinéad feroz de “Troy”, la colaboradora constante con músicos de todos los ámbitos, la Sinéad mística, la Sinéad bisexual, la Sinéad de los standards en “Am I not your girl?”, la Sinéad poseída de “You made me the thief of your heart”, la Sinéad rasta y jamaicana o la Sinéad folkie de “Oro se do bheatha ´bhaile”: “ Esta canción refleja cómo recobra cada mujer su poder, tras haberlo perdido ante una fuerza invasora. Hace honor al espíritu guerrero, feminino y al derecho que tienen las mujeres de ser honestas y sinceras consigo mismas a pesar de lo que el mundo dictamina que deban ser”.
 
Sinéad seguirá mutando, recortará de nuevo el pelo o lo dejará largo, desvalida, enfadada, serena, rota, suicida, reconstruida, sufridora, compasiva, y la pequeña ladronzuela seguirá cambiando su piel hasta que ella misma desaparezca y sólo quede su música curativa.
 
Sinéad O´Connor actúa en Zaragoza el 9 de Octubre de 2013.

 

Tomo las fotos de aquí:

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GABINO DIEGO, POR LUIS ALEGRE

 

GABINO DIEGO, UNO DE LOS GRANDES CÓMICOS ESPAÑOLES, SIGUE DE GIRA CON ‘UNA NOCHE CON GABINO (DIEZ AÑOS DESPUÉS)’,  SU DELIRANTE AUTOBIOGRAFÍA AHORA REINVENTADA.

 

Había una vez un circo

 

Por Luis ALEGRE. Heraldo de Aragón. Heraldo Domingo.

 

Leonor Watling improvisó una noche algo con lo que resulta sencillo identificarse: “En esta vida, cada uno es lo que fue en el patio del colegio”. Es una de las citas que más repito. Me parece una bonita manera de sintetizar muchas cosas relacionadas con lo más esencial de la personalidad y con la poderosa influencia de la infancia. Hay excepciones a lo que sugiere esa frase. Pero Gabino Diego no es una de ellas. Gabino ya era el más gracioso en el patio del colegio. Antes de los seis años Gabino ya hacía imitaciones descacharrantes de todo lo que se movía. Su madre fue su primera espectadora: se moría de risa al ver a su hijo imitando a su marido mientras leía el periódico. También imitaba a los maestros del colegio. Un día, un profesor uruguayo con intenso acento, mientras toda la clase se encanaba con la parodia de Gabino, le soltó: “Gabino, usté, pal circo”. El hombre lo clavó: Gabino tiene un circo dentro, con todas sus atracciones.

 

En la vida de Gabino las cosas fueron muy poco convencionales desde el principio. Cuando Gabino nació en Madrid, en 1966, hacía pocos años que su familia había venido de Cuba. Su madre Ana María nació en La Habana y su padre Gabino en Camaguey. Su madre era cubana de segunda generación y su padre era hijo de un indiano asturiano. Al ser expropiadas sus propiedades por el castrismo, su familia huyó de la isla y ya no volvió. Seguro que eso tiene que ver con la alergia que a Gabino le provocan todo tipo de totalitarismos.

 

Gabino fue uno de los peores de la clase. Sufría dislexia e iba de un colegio a otro: de algunos le expulsaban y de otros le “invitaban” a marcharse. De uno tuvo que salir porque descubrieron que lideraba el grupo de estudiantes que había sustraído el enunciado de los exámenes finales. Gabino vivía la época de los exámenes como un infierno. Aún hoy, cuando se acerca la primavera, no puede evitar un pinchazo al evocar las primaveras de su infancia llenas de exámenes por todas partes.

 

A Gabino enseguida le encantó viajar, incluso dando tumbos. Su padre trabajó durante un tiempo en Londres y allí iba a verle con su madre y hermanos. Su padre tenía un Seat 1500 con el que llevaba a su familia de un lugar a otro de Europa. En esos viajes Gabino aprendió inglés y descubrió a los hippies y a los músicos callejeros. La música fue una de sus primeras pasiones. Comenzó a tocar la guitarra y a cantar. Con 13 años actuaba en la puerta del Corte Inglés o en la estación del metro de Ópera, al lado de un vendedor de collares. Elvis Presley era su gran ídolo y cantaba sus canciones. La gente le echaba dinero. Su madre iba a verle con sus amigas y también le echaban dinero, ante la estupefacción de Gabino, que le rogaba a su madre que se fueran de allí cuanto antes.

 

A los 16 años, hace ahora 30, le llegó el típico momento crucial: el aire de Gabino recordaba tanto al de Fernando Fernán-Gómez adolescente que Jaime Chávarri, al verle en un cásting, sintió que era el Luisito de “Las bicicletas son para el verano”, la adaptación de la joya de Fernán-Gómez. En la noche del estreno de la película, Gabino evitó encontrarse a Fernán-Gómez, aterrorizado ante la posibilidad de que no aprobara su trabajo. “Las bicicletas son para el verano” fue un éxito pero Gabino recibió críticas feroces. Tiempo después, como un curioso modo de superar el trauma, Gabino haría algo insólito: memorizar muchas de esas críticas y recitarlas delante de los amigos, como un número cómico. Pero, en ese momento, se hundió en una crisis de autoestima, se convenció de que no servía para la actuación y decidió marcharse lo más lejos posible: a Australia. Allí conoció a un comunista español muy particular: el hombre vendía en ese país el “Mundo Obrero” y, - ojo, en el año 1985- aún hacía manifestaciones contra Franco. A Gabino siempre le han cautivado los seres al margen, aquellos que le hacen pensar que la vida puede ser un disparate excitante e inesperado.

 

Una llamada de teléfono le hizo volver de Australia: Fernán-Gómez, alguien decisivo también para él, quería que fuera Carlitos, el “zangolotino” de “El viaje a ninguna parte”. Gabino se empapó de Fernando y realizó un trabajo que marcaría su carrera: nadie volvió a dudar de su talento. Gabino fue desde entonces una presencia muy frecuente en el cine español más destacado: “Amanece que no es poco”, “Ay, Carmela”, “El rey pasmado”, “Belle Époque”, “Los peores años de nuestra vida”, “El amor perjudica seriamente la salud”, o “Torrente 2”. Ese momento de Cuco, el lacayo yonkie de Torrente, cuando dice “Franco ha muerto” –refiriéndose al perro del detective- se lo recuerdan todo el rato.

 

Conocí a Gabino en diciembre de 1986, en la noche del estreno en Madrid de “El año de las luces”, la película de Fernando Trueba. Me lo reencontré en Zaragoza cuando vino a presentar “El rey pasmado” y compartí en Portugal el increíble rodaje de “Belle Époque”. Para dar una idea de cómo evolucionó nuestra relación, durante años, cuando iba a Madrid, su casa era mía y él, si venía a Zaragoza, mi casa era suya. Vi, casi nada más nacer, a su hija Sara, otro vendaval: a los ocho años se puso imitar a Borges al verle en un documental de la tele y ahora quiere ser actriz. El circo nunca desaparece de Gabino y sus obsesiones tampoco. Uno de sus mayores placeres consiste en concretar sus obsesiones en algo creativo: su obsesión por la música le convirtió en un gran erudito y en productor musical y su obsesión por la fotografía le ha hecho tener una de las mejores colecciones de España.

 

Hacia 1999 comenzó a rumiar otra obsesión: montar un monólogo teatral que, a partir de la recreación de su propia vida, le permitiera actuar, imitar, rendir tributos a personas fundamentales para él, tocar la guitarra, cantar, resucitar a Elvis y, básicamente, hacer llorar de risa. Antón Castro y yo fuimos testigos de cómo le surgió a Gabino la chispa de ese espectáculo: en una charla que compartimos en Alcorisa, Gabino percibió que el público se entregaba totalmente a la gracia del relato de su vida. Luego, en su casa de Madrid, seguí la creación cotidiana del espectáculo: cada mañana Gabino ensayaba los números delante de mí y el subidón me duraba ya todo el día. En 2003 Gabino estrenó el resultado de su obsesión: “Una noche con Gabino”. Ahora, diez años después, vuelve a recorrer España con el espectáculo madurado, enriquecido, matizado. Durante estas fiestas del Pilar, en el Teatro de las Esquinas de Zaragoza, Gabino, dentro de más de 50 personajes, saldrá al escenario con su obsesión de siempre: hacer feliz a la gente, como hacía en el patio del colegio.

 

BEN CLARK: ALGUNOS POEMAS

[Hace algo más de un par de semanas conocí en Formentor aljoven poeta Ben Clark. Ingenioso, simpático, con un gran sentido del humor. Le pedí unos poemas y aquí están. Las fotos pertenecen al archivo Shorpy.]

Ben Clark nació en Ibiza en 1984. Poeta y traductor, ha recibido distintos reconocimientos entre los que destacan el XXI Premio de Poesía Hiperión, ex aequo con David Leo García, por su libro Los hijos de los hijos de la ira, y el IV Premio de Poesía Joven RNE por el libro Mantener la cadena de frío, escrito con Andrés Catalán. Ha sido becario de creación literaria en la Fundación Antonio Gala (2004-2005); en The Hawthornden Castle International Retreat for Writers, (Escocia); y en The Château de Lavigny International Writers’ Residence (Suiza). Ha traducido los Poemas de amor de Anne Sexton, la Poesía Completa de Edward Thomas y el último libro de George Saunders, Diez de diciembre (Alfabia, 2013).

Blog personal: www.delversoyloadverso.com

 

Libros destacables:

 

  • Hijos de la bonanza (2006 -2012) (Antología en e-book. Precio 1 euro)

 

http://www.sigueleyendo.es/products-page/poesia-2/hijos-de-la-bonanza-2006-2012/

 

 

  • Basura (Editorial Delirio, 2011)

 

Es el libro que más me gusta, pequeñito, más o menos conseguible.

 

QUIERO QUE ME DEVUELVAN MI BASURA 

Quiero que me devuelvan mi basura.
La rechacé en un tiempo muy distinto:
yo no sabía entonces –no explicaron–
que pronto embargarían cada cuenta,
que sólo los residuos eran nuestros.

 

de Basura.

Editorial Delirio, 2011

 

 

CAMPUS

 

Algo funciona bien en este campus.
Es la hierba.
No son los cuerpos tersos, tan perdidos
en la mañana obtusa del deseo.
No son estas palabras; no es el agua
de esta fuente maltrecha y ponzoñosa.

Es la hierba.

Crece sin esperanza y crece verde,
constante, compasiva.
Y hay veces que se eleva
y viaja entre carpetas y entre apuntes estériles
de asignaturas muertas. Es la hierba.
Dolorosa y paciente. Su embajada y su lecho.
La hierba verde y triste.
Oda a la juventud recién cortada.

 

 

de La mezcla confusa.

UP José Hierro, 2011

 

 

NEVERA VACÍA 

 

El ahorro es un lujo.
F. SCOTT FITZGERALD


Nuestra nevera nunca estuvo llena.
Se congelaba, hacía ruidos raros
como diciendo «mira, no me usáis,
vendedme a alguien del barrio, no será muy difícil»
–todo esto, claro está, en un lenguaje
propio de las neveras;
un idioma sintético, volátil,
una lengua compleja, cargada de freón–.
Con todo éramos pobres para poder tener
la nevera vacía,
debíamos llenarla de algún modo.
Fue mi mujer quien dio la idea de los libros.

 

Andrés Catalán & Ben Clark
Mantener la cadena de frío 
Pre-textos, 2012

 

POEMAS DE ESTELA PUYUELO

Estela Puyuelo, periodista y escritora, ha iniciado su carrera literaria con fuerza. Hoy tiene la gentileza de enviarme algunos poemas. Aquí están. Mil gracias. Estela. Las fotos son de Anne Brigman.

 

SELECCIÓN DE POEMAS

 

Estela PUYUELO

 

 

 

CARTONES CANÍBALES

¡Cuidado con las cajas vacías,

esas perfectamente bronceadas que hablan de fragilidad!

Observa los entornados párpados de sus ojos esquivos

en su letargo de digestión lenta

que evitan mirar de frente y mostrar su interior.

Despliegan su cuerpo ahora tridimensional,

abren la boca y devoran la inutilidad del mundo.

Tienen hambre de ropa vieja, desfasada, incómoda o inconveniente,

de vestidos de novia.

Se alimentan de aparatos aniquilados por la era tecnológica y

tragan con ansia viejas cajitas

que fueron úteros fértiles garantizados

siempre a la espera de mejorar el parto.

Pero su manjar predilecto, presa fácil,

son los manuales de instrucciones,

ingenuos, ignorados, impotentes

como docentes sin autoridad.

Amordaza esas cajas con cinta adhesiva,

cierra sus fauces hambrientas

antes de que te engullan

una tarde de aburrimiento, soledad o angustia.

Para mí ya es tarde.

La caja marrón estira sus solapas,

me estrangula con su garganta áspera,

deposita mi cuerpo en el interior de su estómago

y se cierra tras un raspazo.

Antes de ser digerido,

vislumbro entre las rendijas

las palabras que se grabarán en mi epitafio:

“¡Otra caja al trastero!”.

 

LA NOCHE ÚLTIMA

En la noche última los relojes acechan con ojos brillantes de lobos hambrientos,

los semáforos escupen luces naranjas en las aceras húmedas

y las palabras huyen calle abajo como jóvenes a punto de ser violadas.

 

En la noche última las motos son fieras en celo que rugen roncas del deseo,

los bares quedan presos tras las rejas metálicas de la culpabilidad

y los borrachos caminan despacio maldiciendo la libertad condicional que los lleva a casa.

 

En la noche última el silencio devora el cuerpo muerto de la ciudad,

la prensa yace en la antesala de los comercios entre dolores de un parto yermo

y las gasolineras amamantan zombis errantes sin derecho a dormir.

 

En la noche última no existe el mañana,

las promesas están caducadas,

y ningún amigo puede esparcir las cenizas

de esperanzas calcinadas.

No hay proyectos que estimulen la longevidad,

los recuerdos se miran en el espejo por última vez

y los fantasmas agitan las sábanas de la eternidad.

 

En la noche última, la primera luz imagina el amanecer

con la inocencia de una niña seducida por un don Juan

y tropieza al ascender el edificio inexpugnable del día.

 

Muerta ya la noche última la blanca tela que me cubre me permite espiar el barrio

que despierta sobrecogido por el asesinato de una mujer en un portal.

 

MI CASA

Levanté mi casa con el esfuerzo de un insecto que intuye el invierno.

Amueblé las habitaciones de experiencias.

Las pinté de cordura.

Monté armarios en el salón para almacenar los sueños

y guardé la locura en el canapé del dormitorio.

Llené la despensa de sopas de letras

y el baño de nostalgias marinas de una caracola ambulante

y de jabones de tomillo y albahaca.

Planté flores en el jardín de la lluvia

para no olvidarme de regarlas.

Y arranqué las puertas para conocer el viento.

Si alguien sopla no derribará mi casa.

 

 

ABIERTO EL CIELO

Buscando un paisaje distinto.

Sin maletas, ni rumbo, ni mapas.

Sin billete de vuelta a casa.

El cielo se abre.

Solo estoy yo.

Sin plan de aterrizaje.

Desde aquí,

desde cualquier lugar,

volaré con fuerza

hasta quedar suspendida

en ningún sitio.

 

 

ORNITOFOBIA

Pájaros de suaves alas te atormentan con su vuelo.

Solo quieres que se vayan pero, hambrientos,

buscan las migas de pan que echaste en el suelo

olvidando que rozarían tu pelo al aterrizar.

Y sigues comiendo.

Y ellos nunca se van.

 

¿PRINCESA EN APUROS?    

La princesa en apuros corre el pestillo

ya no teme más fieras que su castillo.

Con un arma sin filo marcha a la guerra

los príncipes valientes firman la tregua.

No consiente que nadie escale sus trenzas,

ni hacerse la dormida, ni ir de bella.

Ya no compra manzanas sin conocerlas,

a los lobos persigue si hay luna llena,

los guisantes le sirven de adormidera,

y a las doce en punto se desmelena.

Desde que la princesa en apuros se hizo guerrera

hay sapos encantados que un beso esperan.

 

Por todo ello…

 

Si me ves en apuros no me defiendas

que pretendes librarme y me encadenas.

Si me ves solitaria no me acompañes

que si te echo de menos corro a buscarte.

Si me ves silenciosa no hables por mí

que en palabras ajenas jamás viví.

Si me ves llorar no me consueles

que las penas son agua que adentro duele.

Y si me ves dormida no me desveles

¡que una vez despierta hay sueños que mueren!

 

 

*Las fotos las he tomado de aquí:

-https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-d44cfff5403bb27e3e426ef81e61345f.jpg

-https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-40e248b0ac68650faeb0046cb71f1a09.jpg

-https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-b17b7c428cb43ea92956912cb7615c94.jpg

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ADIÓS A ÁNGELES SANTOS TORROELLA

Ángeles Santos avanzaba hacia los 102 años cuando falleció el pasado miércoles en Pozuelo, en la casa de su hijo Julián Grau Santos. Nació en Portbou en 1911. Hija de funcionario de aduanas, se formó en Valladolid con Cellino Perotti y deslumbró con su arte a creadores tan distintos como Francisco Pino, los hermanos Cossío, Juan Ramón Jiménez, Gómez de la Serna y García Lorca, que se quedaba fascinado ante sus lienzos. En 1929 firmó sus dos obras maestras: ‘Tertulia’ y ‘Un mundo’, uno de los cuadros más enigmáticos y bellos, con sus sombras y atormentadas figuras, de la pintura española de vanguardia. Ambas piezas están en el Museo Reina Sofía. Aquí está... Ángeles Santos se casó en 1936 con Emili Grau Sala; él se fue al exilio algún tiempo después y vivió en Francia otras vidas, otros amores. Regresó en los años 60 y reanudaron su convivencia y su amor en París, más sereno. Ángeles Santos, Angelita para Lorca y Juan Ramón, había vivido con sus padres y al parecer vivió en Canfranc y en Huesca un tiempo. En Canfranc, en 1937, nació su hijo el artista Julián Grau Santos.

JOAQUÍN COSTA DESDE EL SIGLO XXI

 

JOAQUÍN COSTA: UNA VISIÓN PLURAL DESDE EL SIGLO XXI

Acabo de descubrir que la monografía que coordinó Rafael Bardají sobre Joaquín Costa, en la que participamos escritores, historiadores y periodistas, puede encontrarse aquí.

http://www.heraldo.es/uploads/documentos/documentos_librojoaqucosta_a5e8b514.pdf

 

 

*Hace algún tiempo publiqué este texto en 'Heraldo' y en mi blog.

JOAQUÍN COSTA O EL ALBAÑIL

QUE DESCUBRIÓ LA BICICLETA EN PARÍS

Joaquín Costa (Monzón, 1846-Graus, 1911) era un hombre impredecible, dotado de una curiosidad insaciable y de una infinita voluntad de saber. Y eso le llevó a ser el introductor de la bicicleta en España. O, como mínimo, uno de sus principales precursores. Costa era curioso, inteligente y trabajador. En 1867 cumplió uno de sus primeros sueños: gracias a la intercesión del cacique oscense Manuel Camo, que lo recomendó, acudió a la Exposición Universal de París como uno de los doce «artesanos discípulos observadores» invitados por el Gobierno de España; fue como albañil con 25 pesetas para el viaje y 150 para toda la estancia.

El joven de poco más de 20 años vivió nueve meses en la capital del Sena: según señala George Cheyne en ’Joaquín Costa, el gran desconocido’ (Ariel, 2011) salió de Madrid el primero de marzo y regresó a España a finales de noviembre. Costa escribiría en 1868 en su ’Diarios’: «El año de 1867 ha sido el año del despertar de mi entendimiento (?). En Francia he concluido de aprender lo que son grandes obras y grandes empresas; he aprendido lo que son y lo que saben los franceses; he visto emperadores y he alternado con sabios; he ’conocido’ a los españoles y hablado con extranjeros de todas las naciones». Cheyne cita a Ramiro de Maeztu, que afirma que este viaje a Francia le llevó a trabajar «como un cíclope desde 1867 a 1898», porque «le reveló la distancia en riqueza y en cultura que separaba nuestra patria del mundo europeo».

Un hiperactivo en París

Joaquín Costa añadía detalles sobre las escasas horas que dormía, sus dolencias y el afán de hallar el afecto y la compañía de una mujer. Pensaba en Pilar, su novia altoaragonesa, a quien le había comprado unos pendientes, y evocaba «un dulce recuerdo de mi amor puro». Allí hizo muchas cosas: leyó, frecuentó conferencias, asistió a cursos de mecánica aplicada, agricultura, química, ingeniería rural, coleccionó semillas y habló con especialistas de casi todo.

Pero quizá uno de sus grandes descubrimientos en su estancia parisina fue que en la Exposición Universal de 1867 vio las nuevas transformaciones de la bicicleta. Buen dibujante, se dice que sacó un papel de fumar y que copió el aparato que había creado Ernest Michaux en 1860, la primera bicicleta a pedales, la ’michaulina’. Nada más regresar, en 1868, en la imprenta Arizón, publicó las ’Ideas apuntadas en la Exposición Universal de 1867 para España y para Huesca’.

Agustín Sánchez Vidal, estudioso de la obra literaria de Costa, dice: «La noticia del diseño del velocípedo (antecedente de la bicicleta), que Costa envió a unos amigos oscenses, la recoge Vicente Cajal, en su libro ’Un oscense’ (Imprenta Provincial, Huesca, 1967). Según él, la primera bicicleta de España, con el nombre de ’velocífero’, la habría construido el mecánico oscense Mariano Catalán, basándose en el diseño que Costa había hecho sobre un papel de fumar, tomándolo del natural en la exposición parisina». En este extremo han coincidido diversos especialistas y estudiosos oscenses: Julio Brioso, Luis Gracia Vicién, Juan Carlos Ara (que prepara la edición de sus ’Diarios’), Bizén d’o Río... El propio José Antonio Llanas, ex alcalde de la ciudad de Huesca y erudito local, escribiría en un artículo publicado en ’Nueva España’ de Huesca en 1978 que el padre de un costista célebre como ’Silvio Kossti’, llamado Francisco Bescós, manejó uno de estos velocípedos, con el que arrolló a un peatón oscense de nombre ’el Miñón’», en el Paseo de la Estación, causándole la muerte. Añade Sánchez Vidal: «La víctima está enterrada en el antiguo cementerio de ’Las Mártires’ de Huesca, y en la lápida pone: Tomás Félix ’El Miñón’. Pepín y Antonio Bello contaban que su padre y Silvio Kossti (el seudónimo era un homenaje a Costa: su verdadero nombre era Manuel Bescós Almudévar) habían fabricado una bicicleta con el diseño de Costa». El experto en ciclismo Ángel Giner afirma que Huesca es la pionera en la construcción de bicicletas en España, a raíz del dibujo de Joaquín Costa, y ha precisado que el mecánico «y herrador» Mariano Catalán, con sus hermanos Nicomedes y José, reprodujo tres bicicletas «y fueron una gran novedad».

Una excursión histórica

La estudiosa María José Calvo Salillas, en su texto ’El Círculo oscense y el modernismo. La historia de un siglo’, registra una curiosa anécdota: cita a Gregorio Barrio Crespo, secretario oficial de ayuntamiento y compañero de aventuras de Mariano Catalán, y dice que ambos emprendieron una expedición ciclista «histórica» el 20 de marzo de 1868: «A las cuatro de la madrugada parten hacia Zaragoza en la primera excursión de un velocípedo registrada, siendo despedidos por su amigo y futuro cuñado Domingo del Cacho. Los excursionistas llegan hasta la plaza de Santa Engracia, regresando a las cinco de la tarde».

Aquellos croquis de Joaquín Costa iban a recorrer kilómetros de realidad y de leyenda. Eso sí, Huesca contó con el Club Velocipedista Oscense al menos desde 1889, presidido por Juan Antonio Palá, y en 1896 empezó a editarse la revista ’El pedal’, que publicó la correspondencia de Costa con los ciclistas de Huesca y Barbastro.

 

*Costa visto por Pablo Calahorra. Vista del palacio de la Exposición Universal de París de 1867 y la bicicleta de Michaux.

RAMÓN ACÍN FANLO: UNA ENTREVISTA

RAMÓN ACÍN FANLO: UNA ENTREVISTA

ENTREVISTA. Ramón Acín Fanlo (Piedrafita de Jaca, Huesca, 1962), escritor y profesor y fundador de ‘Invitación a la lectura’ publica un nuevo libro de relatos: ‘Abrir la puerta’ (Traspiés, Granada 2013). Aquí reflexiona sobre su trayectoria.

 

“Escribir es una necesidad

o una enfermedad divertida”

 

En esta treintena de años ha publicado muchos libros: diarios, novelas, cuentos... ¿Dónde se siente más cómodo?

Para mi escribir es un intento de dar forma a las ideas que pululan por mi cabeza. Escribir es una necesidad o una enfermedad divertida que me ayuda a explicarme y a reconocer -o conocer- todo cuanto me rodea. Desde ese punto de vista cualquiera de los territorios en los que me he movido me agradan o, para ser exactos, me sirven. De todos modos, donde mayor comodidad siento es en el campo de relato corto y del micro-relato, a pesar de su enorme dificultad.

¿Cómo nació este libro, ‘Abrir la puerta’ (Traspiés)?

A mí la obras me surgen de repente. Como fogonazos. No soy un creador de plano que todo lo planifica antes del ejercicio de la escritura, sino que soy de brújula: surge la idea y me hundo en ella. Y ‘Abrir la puerta’ surge de un fogonazo así. ¿Qué pasa cuando uno abre una puerta y fisgonea sin que le vean?

Sí, ¿qué pasa?

Que ver e imaginar se funden. Como se funde la realidad objetiva de lo que ve y la realidad subjetiva de lo que piensa sobre lo que ve. No es un juego de palabras, es una realidad. Y eso es lo que me propuse: fusionarlas. Por otra parte la dicotomía realidad/ ficción es algo muy viejo en literatura, insuperable desde el maestro Cervantes. Este es el origen de un total de catorce relatos que luego, por causa de la autocensura personal, quedaron reducidos a los once de ‘Abrir la puerta’, un libro que en aragonés se definiría con el verbo “cucutiar” pues creo que tiene mucho de fisgoneo y de voyeur .

¿Cómo podríamos definir a estos personajes: atrabiliarios, excéntricos, soñadores, raros sin más?

Siempre he tenido una enorme tendencia por los personajes marginales, por  los antihéroes, por  la gente que no es de orden. Y en ‘Abrir la puerta’ reincido. Tal vez se deba a mi impericia por no saber abordar lo plano. De todas formas, mi primer libro de relatos se tituló, con retranca irónica, claro, ‘Manual de héroes’. Creo de verdad que cuando se sale de lo establecido, de lo convencional, del orden… la realidad se hace más visible, más evidente.

¿Cómo aborda la realidad?

Lo cotidiano es como una anteojera que sólo permite mirar de forma unidireccional. Me gustan las aristas, los recovecos, los ángulos muertos. De ahí lo atrabiliario, excéntrico y soñador de mis personajes. La distorsión (Valle-Inclán fue el maestro) es la clave. Distorsión física, mental y espiritual, claro. Formalmente, me interesa el juego de las cajitas dentro de las cajitas, de las historias dentro de la historia es evidente. Busco un continuo cambiar el rumbo de la historia o ensancharla lo máximo mediante el uso de un material mínimo.

¿Tenía en la cabeza libros de Borges, Marcel Schwob, Pierre Michon, o el Carlos Casares de ‘Los oscuros sueños de Clío’?

Claro, siempre he creído que los escritores son hijos de las lecturas que han conformado su humus personal y creativo. O como me dijo Muñoz Molina, Premio Príncipe de Asturias, somos hijos de quienes nos precedieron. Y todos los autores que cita han sido y siguen siendo, con la mayoría de sus libros, básicos para mí. Lo difícil es alcanzar la cima que ellos alcanzaron. Pero sí, están ahí al fondo como lo están los mitos, mis neuras, los temas que siempre me han atraído o la visión personal sobre esta sociedad que, cada vez, está más encanallada.  

Vayamos con algunos relatos. Por ejemplo, esa Cioconda del Altoaragón que era cabaretera. ¿Cómo se le ocurrió?

Hay un poso de realidad basada en una historia que me contaron en el Sobrarbe (Huesca) y que podría ubicarse en los años treinta del siglo pasado. Una chica que va a Barcelona y acaba reinando en el cabaret. Una chica de doble vida, de doble fondo, de doble personalidad que, por ejemplo, disfruta de la vida y de la pintura, que vive lo cotidiano y navega por la historia. ‘La Gioconda’ de Da Vinci, con su doble fondo, me iba al pelo. 

¿Qué anecdotario hay detrás de la historia de los dos amantes de París y la torre Eiffel?

A veces, las noticias de los periódicos son auténticos relatos y novelas. Y ésta es una de ellas. No sucedió en París, pero sí que sucedió de verdad. La ubicación a orillas del Sena y con la Torre Eiffel al fondo es un homenaje literario a un paisaje universal que, en ‘Abrir la puerta’, comparte protagonismo con parajes oscenses desconocidos como Sobrepuerto o Monegros, pongamos por caso. Otra fusión necesaria: lo conocido universalmente junto a lo que también puede ser universal, porque la esencia de la vida y de la literatura va más allá del cosmopolitismo. Por eso, Aragón (además de rendirle homenaje) está tan presente.

En cierto modo, también es un libro de tipos aragoneses que emprenden una aventura en el extranjero, en lugares exóticos.

Sí, son casi siempre personajes aragoneses en diáspora. Algo que es muy propio de esta tierra como todo el mundo sabe, pues su despoblación y despoblados son más que evidentes. Pero, también, por ejemplo, es una tierra donde hubo una guerra que partió su territorio por la mitad y mandó mucha gente al exilio. Esa sensación de castigo, de movimiento obligado junto a la afición por la búsqueda de nuevos mundos o alicientes es histórica y está muy presente en los relatos.

Si tuviera que contarle a alguien que fue ‘Invitación a la lectura’, ¿qué le diría?

Una locura literaria compartida por medio millar de profesores, otros tantos escritores a la busca y captura de los lectores jóvenes para saber de la vida, conocerse y ser más libres. Una locura de muchos para muchos que alguien, sin más, mandó a la basura desde un despacho. Quizás sin saber por qué (o sabiéndolo muy bien). 

Siempre ha sido un divulgador entusiasta de las letras aragonesas... ¿Cuál sería su diagnóstico?

Creo que tienen un momento dulce. Hoy es un territorio literariamente fértil pese al encanallamiento de la sociedad. Aragón puede presumir de tener un buen puñado de escritores que, sin duda, alcanzarán el objetivo merecido por mal que pinten los tiempos. Hay nombres que están ahí, potentes, esperando el salto definitivo. 

 

*La foto de Ramón Acín es de José Miguel Marco, de Heraldo.