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Antón Castro

ALIZIA ROMERO, POR L. RABANAQUE

ALIZIA ROMERO, POR L. RABANAQUE

LUIS RABANAQUE RETRATA A ALIZIA ROMERO

Mi admirado Luis Rabanaque, actor, papá de Malena y fotógrafo, me escribe, me reprocha dulcemente que no fuera a la gran fiesta poética de la Universidad promovida por Gabriel Sopeña (estaba a la misma hora en la SCIFE) y me envía esta preciosa foto: “Poco a poco vuelvo a coger la cámara y haciendo caso de tus invitaciones te hago llegar una foto de uno de mis últimos trabajos. Se trata de unos retratos de Alizia Romero, fantástica cantante y estupenda profesora de canto (entre otros, de buena parte de mis compañeros de profesión teatral) Precisamente acaba de obtener el ‘Certified Master Teacher para Estill Voice International’, una titulación internacional en manos de muy poquita gente. Con este motivo, hicimos hace poquito una sesión de fotos y esta que te hago llegar es una de ellas”. Una foto así ilumina cualquier tarde, cualquiera noche apagada.

LUIS ALEGRE RETRATA A TOMEO

JAVIER TOMEO, EL GRAN ESCRITOR DE QUICENA (HUESCA), ES UN SER HUMANO INCREÍBLE, EN EL SENTIDO LITERAL DEL TÉRMINO. HA CELEBRADO SUS 80 AÑOS CON LA PUBLICACIÓN DE “CUENTOS COMPLETOS” (PÁGINAS DE ESPUMA, 2012)

 

Por Luis ALEGRE* 

 

 

Lunes 22 de octubre. Javier Tomeo presenta en el Teatro Principal “Cuentos completos”. Le acompañan Juan Casamayor –editor de Páginas de Espuma- y Daniel Gascón, encargado de la edición y autor de un prólogo excelente. En 2012 Tomeo ha cumplido 80 años, 49 más que Daniel. Muchos de sus relatos son pinturas en tono de fábula del lado más retorcido –y esencial- de la condición humana. Tomeo insinúa que él siempre ha escrito sobre la dificultad de ser feliz.

 

Javier Tomeo es único. Como escritor y, sobre todo, como ser humano. Tomeo es increíble, en el sentido literal del término: si no lo ves, no lo crees. Su gran literatura se hunde de lleno en el mundo del absurdo, en el humor surrealista y esperpéntico y en el retrato del poderío de los instintos cuando nada los detiene. Pero el Javier de cada día aún va mucho más allá.

 

Una tarde de 1998 viví con él algo asombroso. Javier pasaba unos días en mi piso de Conde de Aranda. En esa época nuestros temas de conversación favoritos eran las mujeres y el Real Zaragoza, por ese orden. Él es muy forofo del Zaragoza pero asegura que no ve sus partidos en directo porque ha comprobado que es gafe: si él lo está viendo, el Zaragoza pierde. Javier sostiene que el Zaragoza ganó la Recopa de 1995 porque él se metió en un cine durante el encuentro. Al salir escuchó los gritos de la gente: Nayim había marcado el gol milagroso en el último suspiro de la prórroga. Javier saltaba de alegría mientras veía la repetición del gol.

 

Esa tarde de 1998, me dijo: “Luisito, estoy triste. Ponme en el vídeo el gol de Nayim a ver si me animo”. Así lo hice. Nos sentamos en el sofá y avancé el vídeo hasta que solo faltaban unos minutos para el gol. A medida que se acercaba el gran momento, Javier se iba excitando y animaba a los jugadores. En el minuto 113 del partido escuchamos a José Ángel de la Casa, el locutor, decir: “Cambio en el Zaragoza. Se va Nayim”. Javier y yo nos miramos, perplejos. Por una décima de segundo me sentí un personaje de sus cuentos. Sin embargo, Javier, furioso, se levantó y comenzó a increpar a Nayim mientras se dirigía a la banda: “¡¡¡ Pero chico, no te vayas, que vas a marcar un gol !!!”. Comprendí que Javier lo decía muy en serio y que él había dejado de encontrar nada extraño en el asunto. De inmediato, el locutor aclaró que el encargado de enseñar el dorsal se había equivocado y que, en realidad, quien tenía que ser sustituido era García Sanjuán. Javier se relajó y regresó al sofá. El partido en el vídeo siguió su curso y Javier volvió a animar al Zaragoza. Cuando Nayim marcó, nos abrazamos, eufóricos. Y Javier soltó esto: “Si no es por mí, este tío no mete el gol”. Esta es una de esas historias de Tomeo que solo me creo porque yo estaba allí.

 

Otro día quiso ver en el vídeo “Él”, una película de Buñuel que él adoraba. Era un espectáculo verla con él: hacía observaciones inauditas sobre cada plano, cada diálogo. Pero, hacia mitad de la película, se vuelve hacia mí y dice: “Pero bueno, ¡ este Buñuel es un canalla¡”. “¿Pero qué me dices, Javier?”, le dije. “¡Buñuel me ha plagiado, esa escena la cuento en un relato¡”. Entonces, le dije: “Eso es imposible. Esta película es de 1952 y tú no publicaste hasta los años 60”. Pero Javier insistió: “¡¡Me da igual, Buñuel me ha plagiado¡¡”.

 

Soy uno de los muchos que podrían contar y no acabar sobre él. Cada uno tenemos nuestro Tomeo. Si alguna vez se publica un libro que recoja todas esas pequeñas historias, habrá que advertir que ese libro no pertenece al género delirante sino al puro documental.

 

Quizá se lo impida su sentido del pudor, pero si Javier fuera capaz de escaparse de sí mismo, observarse y recrear su vida cotidiana, con todos sus detalles y destellos, le saldría una obra maestra. Él sería su mejor relato. Se podría titular “Javier T.” , a la manera de Kafka.

 

Javier es muy inverosímil y muy de verdad. Esa es la gracia: Tomeo es una fusión explosiva de contrarios. No es un rato una cosa y en otro momento otra muy alejada, como lo somos la mayoría. Es las dos cosas a la vez, del mismo modo que el gallitigre -uno de sus personajes- es gallo y tigre en uno solo. Javier es, a la vez, brusco y delicado, instintivo y reflexivo, cándido y desconfiado, tímido y osado, serio y divertido, misántropo y sociable, raro y clásico, correcto e incorrecto, fino y patoso, maduro e inmaduro, impulsivo y sosegado, sencillo y complejo, enigmático y transparente, optimista y cenizo, excéntrico y convencional, dulce y gruñón, romántico y pragmático, secreto y luminoso, iluso y descreído, primario y sofisticado, despistado y atento, previsible y chocante, olvidadizo y memorioso, obtuso y lúcido, desinteresado y culto, conmovedor y brutal, terco y terco, sí y no, brisa, tsunami y cierzo. Javier se deja llevar, se abandona, y, al tiempo, se contiene, se reprime. Sabe todo de lo que no sabe nadie y no sabe nada de lo que saben todos.

 

Mi hermano Salva, en la entrevista que le hizo Antón Castro en Heraldo, leyó que Tomeo había cumplido los 80. “No puede ser”, dijo. Su edad tampoco parece verosímil. Es ese niño cascarrabias y genial que lleva dentro lo que tal vez nos confunde.

 

Desde aquellos años en los que se alojaba en casa, mi familia le guarda un cariño enorme. Mi madre hace años que no le ve. Pero ella, que suele retener de la gente gestos insólitos, se refirió a él ayer como “ese amigo tuyo tan simpático que una vez, como no acertaba a apagar el despertador, le quitó las pilas para que dejara de sonar”.

 

El otro día Javier, en un bar, con los amigos, improvisó esta frase que a lo mejor nunca se ha escrito: “Esa mujer tiene tristeza de madre de torero”. La apunté en una servilleta. Con Javier siempre hay que tener a mano un boli y un trozo de papel. Él no recuerda sus genialidades. Él se olvida a menudo de que es Javier Tomeo.

 

*Este artículo aparece hoy en el suplemento de Heraldo Domingo que coordina Picos Laguna. La ilustración es de Luis Grañena.

 

RAMÓN J. CAMPO: EL ORO NAZI

RAMÓN J. CAMPO: EL ORO NAZI

 

 

Ramón J. Campo reedita y amplía su gran investigación sobre el oro de Canfranc

LA NARRACIÓN FASCINANTE DEL ORO NAZI

La historia del oro de Canfranc y los nazis “dio la vuelta al mundo en casi todo, menos en globo”, escribe Ramón J. Campo, el reportero de HERALDO que, ayudado del hallazgo de unos papeles casi milagrosos por Jonathan Díaz, ha escrito esta fascinante historia donde hay de todo: política, historias humanas, afán de libertad, desesperación, espionaje, muertes por miedo e infarto, camaradería. Y, ya de paso, en este relato real, que parece inverosímil, late al fondo una vindicación de Europa y de la estación de Canfranc como una constante puerta a la esperanza. Esperanza para qie Europa entre en España; esperanza de que España consolide un punto incuestionable de paso hacia Europa, algo que se empezó a pensar en 1853, que se estableció en 1928, y que conoció toda suerte de escaramuzas, clausuras y reaperturas a lo largo del tiempo, para ser cerrado definitivamente en 1970.

Ramón J. Campo (Huesca, 1963) publica por tercera vez esta investigación que se ha hecho leyenda universal (ha interesado en más de medio mundo) con nuevos añadidos: el nombre de los 272 prisioneros que el régimen de Franco encerró en la Torre del Reloj de Jaca entre 1942 y 1945; una foto que vincula a uno de los héroes de Canfranc, Albert Le Lay, con el ‘Schlinder’ español, nacido en Zaragoza, Ángel Sanz Briz; un diccionario onomástico, algo así como un ‘dramatis personae’ muy valioso o el manifiesto que se ha firmado por la reapertura del Canfranc este mismo año, por citar algunos ejemplos.

En esta tercera aparición en Mira, tras haberlo hecho en Ibercaja y en Península, el libro se titula: ‘Canfranc. El oro y los nazis’. De los papeles de Canfranc se hablaba algo, casi como un rumor o como vagos murmullos, hacia 1997, pero sería poco después cuando aparecieron esos papeles, estercolados en las naves o en las vías, con una información fascinante sobre el paso del oro desde Francia hacia España y Portugal; en algún caso también, la Península Ibérica era el lugar de tránsito y de depósito antes de enviar los lingotes a Estados Unidos o a Latinoamérica. Ramón J. Campo ha realizado a partir del hallazgo un minucioso y proceloso trabajo de documentación y de búsqueda: preguntando aquí y allá, buscando testigos, relatos adyacentes, personajes protagonistas o secundarios, realizando una tarea entusiasta que menosprecia la pereza, ha llegado a inesperadas conclusiones. El triunfo del periodismo al servicio de la verdad y la historia.

La espiral de su ‘quest’ ha dado grandes frutos. Entre otras cosas, la Estación Internacional de Canfranc vio pasar, entre 1942 y 1943, 86.6 toneladas de oro en lingotes –un testigo dice, a propósito de una de las cajas, que pesarían alrededor de 60 kilos, nada menos- que se cambiaban por los “materiales estratégicos” para la fabricación de armas como el wolframio, el hierro y por blenda, que llegaba de Teruel, y en concreto de Cella, aunque según reveló Teodoro Cascante ya en 1940 y 1941 pasaban el oro y otras muchas cosas: desde latas de sardinas o materiales de cine.

Escribe Ramón J. Campo: “El tren de Canfranc significó la libertad para cientos de judíos y otros perseguidos por el régimen de Hitler que huyeron por la frontera del Pirineo central. Los viajeros que buscaban la paz se cruzaban en la estación aragonesa con las mercancías que ayudaban a hacer la guerra. Paradojas de la historia”. Canfranc era por tanto un enclave muy especial, controlado por los franceses y por los nazis, que habían sometido a los franceses durante la II Guerra Mundial, y, en la parte española, por carabineros (luego la Guardia Civil), la Policía y el Ejército. Canfranc sería un teatro de operaciones de un complejo calado: por allí huirían los judíos, sobre todo los polacos, los refugiados, los enfermos, sería también un escenario de maquis, de espionaje y de grandes expectativas. En ese caldo de cultivo pasó de todo. Y el periodista, con los instrumentos del reportero e historiador en la mano, hace hablar a sus personajes: al cajero de Aduanas Antonio Galtier, que redactó unas memorias llenas de datos y fue testigo de numerosas tensiones, algunos actos de picaresca y del terrible incendio de Canfranc; Daniel Sánchez y su mujer, que eran “una piña con los suizos. Solo sé que el oro iba muy vigilado”, dirán, ya que el oro era repartido por la península en camiones suizos; José Marraco, padre del expresidente Santiago Marraco; el jefe de carabineros Salvador García, que salvó a más de 200 judíos; el inspector de policía Benito Mutilva o, entre otros muchos, el héroe inadvertido Albert Le Lay, un francés díscolo, que colaboraba con la resistencia, que llegó a Canfranc en 1940 y que sería impulsor de una escuela francesa; al final sería buscado por la Gestapo y se salvó de puro milagro. Hay muchas peripecias; entre las suposiciones, Ramón J. Campo sospecha que Max Ernst y quizá Marc Chagall pasaron por Canfranc para salvarse del horror.

MANUEL RIVAS: EL ORIGEN DE TODO

[Manuel Rivas publica en Alfaguara 'Las voces bajas', una autobiografía en la que rinde homenaje a su mundo familiar, a la complicidad con su hermana María y las palabras y los seres que poblaron sus infancia y adolescencia.]

CARMIÑA O LA LECHERA QUE HABLABA SOLA

Manuel Rivas Barrós (A Coruña, 1957) empezó siendo poeta. Un poeta en el Instituto Mixto de Monelos y un poeta en la redacción del ‘Ideal Gallego’; luego en su carrera literaria, cada vez más asentada y personal, empezó como poeta. Poeta mohicano, como el personaje de Fenimore Cooper, cuya novela tanto le interesó en la niñez. Una infancia llena de sobresaltos y de palabras insinuadas, oídas e intuidas, que poblaban su existencia. Poeta que fue derramándose en otros géneros sin desmandarse del todo: al fin al cabo, Manuel Rivas se ha hecho muy conocido y admirado con libros como ‘¿Qué me quieres amor?’, ‘El lápiz del carpintero’, ‘Los libros arden mal’ o ‘Lo demás es silencio’ (que acaba de adaptar al cine José Luis Cuerda), por citar algunos textos narrativos, pero jamás ha dejado de ser poeta. Ni en la ficción, ni en sus reportajes de prensa, recomiendo con entusiasmo ‘El periodismo es un cuento’, ni en su teatro, ni en sus cuentos infantiles, que también los hay. Ni tampoco en su última entrega, que es un libro de difícil clasificación: ‘Las voces bajas’ (Alfaguara; la traducción es suya). Algo de lo que ya habló en su visita al ciclo ‘Conversaciones en la Aljafería’: allí mezcló el deslumbramiento de la literatura con los petroglifos y sus incisiones en espiral, algo que también hace aquí. ‘Las voces bajas’ es un libro de memorias, es un hontanar de relatos, una interpretación más o menos onírica o fabulosa de Galicia, y es, también, una novela autobiográfica sobre su familia: su hermana María, que siempre iba por delante y fue la primera en despedirse del mundo con entereza; su madre Carmiña, que era lechera (le llevaba la leche a los militares a los soldados y un día le dijo uno: “¡Échale agua sin miedo, que aquí todavía le echan más!”), lectora de vidas de santos y de periódicos, guardadora de los secretos de los desvanes y una mujer que se contaba los cuentos a sí misma: hablaba sola. Le hablaba a la lluvia, al viento, con antigua sabiduría aldeana. ‘Las voces bajas’ también habla de su padre, que era albañil, que conoció la emigración, donde estuvo en un tris de morir mientras oía el canto de un pájaro, que tocaba el saxofón, que admiraba las orquestas de jazz con negros y que era cauteloso, no maldecía jamás y temía la matanza de cerdos. En Galicia, ya se sabe, y así lo recuerda Rivas, uno de los sueños más recurrentes es que ese animal cotidiano y sucio alce el vuelo y se eche a volar. Los padres de Rivas ocupan muchas páginas y, en uno de los fragmentos de sus aquilatados retratos, dice: “La vida tenía voluntad de cuento”, que es casi el resumen global de este libro. Y añade de inmediato a propósito de sus progenitores: “Y ahora, apoyado en la ventana de la noche, me sentía un igual al lado del Hombre que Odia el Fútbol y de la Mujer que Habla Sola. Los dos podían ser muy silenciosos o muy habladores. Aprendí que también el lenguaje tenía estaciones. Días en que las palabras germinaban, días de solaz en las bocas, días en que caían de los labios hojas secas, y marchaban en remolino lejos de la boca, con un rumbo resentido”. Rivas corre y descorre la cortina de todos los secretos y cuenta sus idas y venidas a las casas de sus abuelos: aquel Manuel Rivas que era carpintero y usaba lápiz, aquel otro abuelo, Manuel Barrós, que era labrador y que era capaz de amasar la niebla como se amasa el pan o la tierra. Y también hay, en sus idas y venidas, tías y tíos que le enseñan casi todo. Por ejemplo Pepe Couceiro, “mi padrino, era un apasionado de la mecánica y del progreso científico en general”. Era tan especial que decía frases enigmáticas del tipo: “En los países avanzados todo el campo es paisaje” o, mirando fijamente a su ahijado, a quien llevaba de cuando en cuando en sus viajes, proclamó: “Vale más un kilo de azafrán que un kilo de oro”. Agrega Rivas, en estos episodios de iniciación y asombro: “Un día me llevó en una de sus expediciones como vendedor de especias. Lo recuerdo como el verdadero primer viaje de mi vida. ‘¡Al fin del mundo!’, exclamó con entusiasmo. De niño yo tenía una cierta tendencia a la literalidad”. Hay muchas más cosas en este libro personal, que juega con el tiempo, que va y viene como el aire que da la vuelta en la montaña de Elviña adonde los Rivas Barrós se trasladaron, tras dejar la Marola y el cementerio marino de San Amaro. Es un libro de personajes, de continuas sorpresas, del valor del lenguaje, del aprendizaje, el libro de alguien que mira a los seres con una ternura inefable, sin sátira ni asomo de burla. Con humor, con delectación, con respeto. Con una navaja de candor. No es este probablemente el mejor libro de Rivas, ni falta que hace. Es, sin duda, el más entrañable, el más confidencial, el que resume las claves de su escritura y de su visión panteísta del mundo y el que más lo vincula con sus maestros: Cunqueiro, Fole, Torga y Albert Camus. ¿No habría firmado esto Cunqueiro?: “... para mí, el gran espectáculo era ese de ver la hilera de zapatos, desde la infancia a la vejez, y cómo [Farruco] iba limpiando par a par. Allí estaban las suelas y los tacones de los años de la vida, como los anillos en el tronco del castaño de Souto”. DESPIECE Manuel Rivas es un fabulador. Un creador de personajes. Los ha conocido, le han hablado de su existencia, los encuentra en las calles o, directamente, los sueña. Como aquel Chao, conspirador del silencio, que se cruzaba todos los días con Manuel y María, con un libro en las manos: era ‘Longa noite de pedra’ de Celso Emilio Ferreiro, poeta que tiene calle en Zaragoza. A los dos hermanos, que pleiteaban en lo oscuro con el poder de las sombras y el miedo, les ocurrían cosas especiales: un día, envuelto en una manta de cuadros en la cueva donde se refugiaban, encontraron un “libro de esos que todavía hablan, a medio leer: ‘Los hermanos Karamazov’. Así que aquél era el cuarto de la humanidad, la cueva del refugio. No se lo contamos nunca a nadie. Ni a nuestra madre, que nos enviaría de vuelta con leche y pan para el vagabundo misterioso. ¡Por las barbas de Dostoievski!”.

 

*Este texto se publicó el jueves en 'Arts & Letras' de Heraldo.

'DUELOS POÉTICOS', HOY, EN LA SALA DE MÚSICA DEL PALACIO DE SÁSTAGO

'DUELOS POÉTICOS', HOY, EN LA SALA DE MÚSICA DEL PALACIO DE SÁSTAGO

POESÍA CON J. L. CLEMENTE, M. VILAS Y A. CASTRO EN EL PALACIO DE SÁSTAGO

Esta tarde, a las 18.00, en la sala de Música, la editorial Heptaseven, con sede en Zaragoza y Mallorca, inicia su ciclo de ‘Duelos poéticos’ con la presencia de José Luis Clemente, coordinador del proyecto, poeta, narrador y ensayista, Manuel Vilas, narrador y poeta, y Antón Castro. El acto será conducido por la periodista y escritora Eva Hinojosa, y estará ordenado en cinco partes: poemas de viaje, de ciudades y paisajes; poemas del desencanto; poemas de amor; poemas satíricos y poemas políticos y sociales. El acto durante una hora o una hora y cuarto.

 

*En la foto, Nina Leen.

PAULA GONZALO: QUINCE AÑOS DE CINE DE MUJERES EN ZARAGOZA

PAULA GONZALO: QUINCE AÑOS DE CINE DE MUJERES EN ZARAGOZA

Paula Gonzalo Les, hija del escritor Francisco Gonzalo, fallecido demasiado pronto de un infarto tras participar en ‘Motores de Aragón’ (que fue una experiencia maravillosa para él), pertenecé al comité de la Asociación que dirige la Muestra Internacional de Cine realizado por mujeres. Aquí hace balance de estos quince años, recuerda algunas películas que se proyectaron ayer y las que se proyectan hoy. Paula es historiadora del arte y es la compañera del pintor Javier Joven. Ha escritos catálogos de arte para Lina Vila, entre otros.

 

 

¿Cuál es el balance de estos quince años de la Muestra de Cine realizado por mujeres?

La Muestra Internacional de Cine realizado por Mujeres de Zaragoza nació en 1997, en el seno del Seminario Interdisciplinar de Estudios de la Mujer de la Universidad de Zaragoza (SIEM), cuyas socias siempre han mostrado su apoyo a la Muestra. Después llegaría la constitución de la Asociación Cultural Odeonia, desde la que hemos podido seguir trabajando por la Muestra y por la difusión del cine dirigido por mujeres.

Han sido quince años complejos pero muy fructíferos. Complejos porque, en ocasiones, hemos tenido que lidiar con la incomprensión -siempre fundamentada y alimentada por los prejuicios que aún hoy día siguen existiendo hacia el arte firmado por mujeres- de parte del público y los medios zaragozanos, que no siempre entendían los objetivos de la Muestra. Complejos también, en especial en los últimos años, en lo que se refiere a conseguir fondos públicos con los que organizar la Muestra. Pero fructíferos, y mucho, porque sin duda hemos logrado el objetivo fundamental que ha perseguido todos estos años la Muestra: construir un panorama cultural local que sea reflejo de la sociedad plural de los siglos XX y XXI, una sociedad en la que participan, en pie de igualdad, hombres y mujeres, seres humanos que a través de diferentes prismas cuentan su visión del mundo.

La Muestra puede enorgullecerse, principalmente, de que a los reconocimientos institucionales y privados que ha recibido se suma el privilegio de contar con un público fiel que nos acompaña edición tras edición y al que continúan incorporándose nuevos públicos, algo difícil de conseguir en un panorama cultural tan reducido como es el zaragozano en el que además han proliferado, en los últimos tiempos, diversos festivales audiovisuales.

¿Sigue teniendo sentido un certamen así, qué es lo que hay que reivindicar todavía?

Las cifras siguen hablando por sí mismas. Son el mejor reflejo de que la situación no ha cambiado mucho desde los años setenta, momento en que empezó a despertar el feminismo en nuestro país.

Según datos que publica CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales) en su página web -http://www.cimamujerescineastas.es-, un 8% de las películas producidas en España son dirigidas por mujeres y la participación femenina en guión y producción no alcanza el 20%.  


Estas cifras son algo más alentadoras en Europa y EE.UU., pero no mucho más. Y datos similares encontramos en el ámbito artístico español e internacional.

La reivindicación se centra, ahora y siempre, en alcanzar la igualdad real en todos los ámbitos del desarrollo humano. Todos, hombres y mujeres, tenemos la responsabilidad de construir un mundo de posibilidades y de oportunidades para poder competir con nuestras capacidades en un contexto de representación auténtica de la sociedad actual. Podemos seguir accediendo a la enseñanza reglada, pero si no rompemos el famoso “techo de cristal” las mujeres no podremos entrar a jugar, con las mismas cartas, en este juego que es la vida.

 

¿Qué tiene de especial este festival, por su atmósfera, por el público, por su clima feminista...?

No sé si puede catalogarse la Muestra Internacional de Cine realizado por Mujeres de “especial”, en uno o varios aspectos. En mi opinión, siendo la benjamina y una de de las últimas incorporaciones a la Muestra, creo que la clave reside en que es “única”. Aprendiendo de otras muestras hermanas como la Mostra Internacional de Films de Dones de Barcelona, seguimos siendo una alternativa cinematográfica de primer orden en nuestra ciudad.

La cartelera zaragozana es especialmente ingrata con el cine independiente, de autor, y no digamos con el cine filmado por mujeres, si bien es cierto que hemos empezado a observar un ligero cambio en los últimos tres o cuatro años. Aunque seguimos llorando el cierre del mítico Cine Renoir de Zaragoza…

En la Muestra siempre proyectamos películas recientes que o no han llegado a las carteleras de nuestra ciudad o, si han tenido la suerte de entrar en un circuito cinematográfico local eminentemente comercial, han podido verse durante días, a lo sumo una semana.

En un clima de aprendizaje, de encuentro de viejas conocidas, amigos y amigas, se disfruta de cine de calidad, en versión original subtitulada al español, diversas visiones de la heterogeneidad y la multiculturalidad de nuestros tiempos, y año tras año fidelizamos nuevos y nuevas acompañantes, expertos y aficionados, que con curiosidad y amor por la creación audiovisual deciden apostar por la Muestra.

Mira un momento hacia atrás, aunque eres jovencísima: cuál es el mejor recuerdo: una película, una o dos o tres directoras, actrices, un sueño...

Difícil pregunta… En un momento se agolpan en mi mente la B.S.O. de Ciudad de Dios…, películas como El séptimo sello, El Padrino, La semilla del mal, Rashomon, El ladrón de bicicletas, Muerte de un burócrata..., las actrices Bibi Andersson en Persona, Renée Falconetti en La pasión de Juana de Arco, Giulietta Masina en La Strada y Meryl Streep en Memorias de África. Si pudiera haber visto en mis veintiocho años más cine realizado por mujeres en las salas, sin duda mis referentes serían otros, más ricos.

Y en cuanto a cine realizado por mujeres, en lugar de una lista de películas mejor algunos nombres: Agnès Varda, Leni Riefenstahl, Chantal Akerman, Sofía Coppola, Julie Delpy, Susanne Bier, Naomi Kawase, Marion Hänsel, Kelly Reichardt, Icíar Bollaín, Isabel Coixet y Claudia Llosa.

Y un sueño… lo difícil es mencionar sólo uno… pero, en esta ocasión, siento que debo formular el deseo de que, si algún día tengo una hija, no pueda participar nunca en la organización de  una muestra de cine como ésta que nos ocupa, o asistir una exposición que rescate del olvido o del desconocimiento a mujeres artistas, como las que analizo en mi tesis doctoral, porque eso querrá decir que la igualdad ya es un hecho.

¿Qué ha sido lo más destacado en esta edición, qué géneros conviven?

En esta XV edición hemos intentado ofrecer un panorama variado que refleje las diversas preocupaciones del momento actual. Soberanía alimentaria, inmigración, minorías étnicas, problemas laborales, burbuja inmobiliaria, búsqueda y construcción de la identidad y supervivencia son los temas que recoge la Muestra de este año.

A los géneros habituales del documental social, la ficción y el cortometraje, se une en esta edición el western. Meek’s cutoff (EE.UU., 2010), de Kelly Reichardt, supone una renovación del género del lejano oeste, que no visitó nuestras carteleras zaragozanas. Basada en los diarios de una de las protagonistas, da testimonio de la dura conquista del territorio vista en un segundo plano, universo de la cotidianeidad habitado por mujeres que nunca antes había sido llevado a la gran pantalla.

Para la inauguración proyectamos The imperialists are still alive! (EE.UU., 2010) de Zenia Durra, en colaboración con Sundance, ácido y cómico retrato de la atmósfera cultural de la “cool people” neoyorkina tras los atentados del 11-S.

De nuevo ha visitado la Muestra Naomi Kawase, este año con Hanezu (Japón, 2010), drama actual con tintes mitológicos.

Noir Océan (Bélgica-Francia-Alemania, 2010), de Marion Hänsel, aproximándose a la amistad masculina en el contexto de unas pruebas nucleares.

Y documentales como Mercado de futuros (España, 2011) de Mercedes Álvarez, Entre nos mains (Francia, 2010) de Mariana Otero y Mutantes (Francia, 2009) de Virginie Despentes.

Por ejemplo está Mariana Otero, que era la actriz de la primera película de David Trueba, ‘La buena vida’, creo... Su madre era una pintora muy especial.

Efectivamente, Mariana Otero, la profesora de La buena vida. De padres pintores, estudió cine en París.

Su madre, Clotilde Vautier,  pintora y dibujante que conoció el éxito en Francia en los años sesenta, murió en un aborto clandestino en 1968. Esta tragedia familiar inspiró la película Histoire d’un secret de Mariana Otero.

En pocos rasgos: defíneme lo que tenemos esta tarde y mañana.

Esta tarde contamos con el “Ciclo de cortos y documentales aragoneses”, en el que proyectaremos el vídeo poema Tu alma es un paisaje escogido de Vicky Calavia, el documental sobre el montaje, ensayo y puesta en escena de una ópera de Mozart en el Auditorio de Zaragoza Así se hizo la flauta mágica, de Ana Torrents, y Bajo el mismo techo, un documental social rodado en nuestra ciudad.

A este ciclo le seguirán dos documentales: Entre nos mains de Mariana Otero, sobre el mundo de los conflictos laborales, y Mutantes de Virginie Despentes, que habla de un feminismo que reivindica la libertad sexual total.

Mañana a las 12h se ha programado la “Sesión Nuevos Públicos” en colaboración con la Escuela Un perro andaluz, en la que se proyectarán Cuando todo esto empezó y Ni víctimas ni verdugos, producciones de los alumnos y alumnas adolescentes de esta escuela en el curso 2010-2011.

En la tarde del sábado podremos ver dos documentales: Espelho meu, para el que contaremos con Irene Cardona, una de sus directoras, y Solutions locales pour un désordre global. Y para la clausura, a las 22h, hemos reservado un plato fuerte, Sur la planche.

¿Quién acude a las sesiones, de cuántas horas de cine hablamos, de cuántas películas y directoras, más o menos?

El público de la Muestra es muy variado: personas aficionadas y expertas en cine, jóvenes y veteranas, universitarias, agentes del activismo social en nuestra ciudad e incluso familiares de las organizadoras a quienes tenemos que agradecer su apoyo en esta aventura que esta edición cumple quince años.

Estamos hablando de seis tardes de cine, bien aprovechadas, en el Centro de Historias de Zaragoza, de 17.30h a 00h, aproximadamente. Y este año la mañana del sábado como novedad, intentando ampliar la Muestra al público adolescente.

En esta XV Muestra proyectaremos cinco ficciones de actualidad, nueve documentales, tres creaciones aragonesas, diez cortos en femenino, el vídeo del minuto, dos obras de “Nuevos Públicos” y la obra de teatro Mujeres, así somos, de la compañía soriana La Bo-Eme, lo que supone una lista de casi cuarenta directoras audiovisuales.

¿Cuál es la presencia aragonesa en la sesión?

La creación audiovisual aragonesa está reflejada, en esta XV edición, por los tres trabajos recogidos en el “Ciclo de cortos y documentales aragoneses”, que reúne este año Tu alma es un paisaje escogido de Vicky Calavia, Así se hizo la flauta mágica de Ana Torrents -afincada en Aragón- y Bajo el mismo techo, documental colectivo. También nos acompaña en la XV Muestra Pilar Gutiérrez con su cortometraje Camping.

 

¿Habrá novedades a partir de ahora, sobrevivirá la Muestra?

En la Muestra mantenemos unas secciones básicas: panorama de actualidad, documenta, el vídeo del minuto, los cortos en femenino y un espacio para la creación audiovisual aragonesa. Sin embargo, en cada nueva edición intentamos ofrecer un ciclo que rescate la producción de una mujer imprescindible en la Historia del Cine -como Agnès Varda o Ulrike Ottinger, entre otras-, o que dé testimonio del cine asiático o africano, exposiciones u obras de teatro que complementen nuestra programación, o la Sesión de Nuevos Públicos de este año.

La continuidad de la Muestra Internacional de Cine realizado por Mujeres de Zaragoza dependerá, desgraciadamente, de cuestiones económicas. El equipo organizador trabaja voluntariamente, empleando su tiempo familiar y de ocio para sacar adelante una nueva edición de la Muestra, porque nos apasiona el cine y creemos en la necesidad del activismo feminista. Pero todo sacrificio personal es insuficiente si nos encontramos con dificultades presupuestarias. A pesar de la crisis, seguimos contando con el apoyo de las instituciones y de patrocinadores privados como el Centro Alemán, el Instituto Francés o el Festival de Sundance. Esperamos seguir contando con su confianza el año que viene.

 

 

LA ASOCIACIÓN ARAGONESA DE LA ÓPERA 'MIGUEL FLETA' CUMPLE 3 AÑOS

Isaac Galán, barítono.

La Asociación Aragonesa de la Ópera “Miguel Fleta” cumple su tercer aniversario. El 29  de octubre de 2009 se legalizó con la finalidad de fomentar la ópera y las artes líricas. La Asociación, entendida como una iniciativa cultural sin ánimo de lucro, está orientada a la promoción de la ópera, la zarzuela y el lied en Zaragoza y favorecer su difusión en el resto del territorio aragonés.

Desde su página web www.operaaragon.es, su cuenta de correo info@operaaragon.es, su blog Gigantes y cabezudos (operaaragon.blogspot.com) y sus cuentas en Facebook (http://www.facebook.com/OperaAragon) y Twitter (https://twitter.com/OperaAragon) mantiene activa toda la información lírica y se publican, además, crónicas de funciones y reseñas bibliográficas y discográficas de interés para los aficionados y para los fines de comunicación de la propia Asociación.

            Si la presentación pública de la Asociación tuvo lugar el día 17 de febrero de 2010,  a partir de la primavera de ese mismo año empezó a realizar conferencias como la que llevó a cabo en junio de 2010 Luis Antonio González, director de “Los Músicos de Su Alteza”, sobre Los archivos de música y la recuperación del patrimonio musical o la de conferenciantes de la talla de Roger Alier, quien trazó un panorama de la ópera en Zaragoza desde el siglo XVIII hasta la actualidad.

La Asociación, en octubre y noviembre de 2010, organizó un ciclo de conferencias, bajo el título Ópera y Poder. Al siguiente año, un nuevo ciclo de conferencias Las óperas de Mozart. Un acercamiento,  marzo y  abril de 2011 y, a finales de ese año, un tercero, dedicado a La Zarzuela: cuatro enfoques.

También presentaciones de discos, la ópera Amor aumenta el valor, de José de Nebra (diciembre 2010) o los Oratorios de Rossi y Carissimi (junio 2012).

            Asimismo, la Asociación lleva a cabo, desde septiembre de 2011, unos encuentros abiertos a asociados y conocedores de los géneros líricos. Se han llevado a cabo las Tertulias Líricas desde septiembre de 2011 hasta el presente –excepto los meses de julio y agosto- para debatir, comentar, discutir sobre las temporadas líricas zaragozanas, nacionales e internacionales así como monográficas dedicas a Franz Listz, Gustav Mahler, Jules Massenet y Katheleen Ferrier.

Eugenia Boix, soprano.

 

Y, sobre todo, ha llevado a cabo la programación de cuatro recitales de ópera, lied y zarzuela, en el Teatro Principal de Zaragoza. En 2011, el día 18 de mayo, la soprano Eugenia Enguita con obras de Mozart, Debussy, Haendel y Rossini y el 28 de junio, el barítono Marco Moncloa y Hevila Cardeña, soprano, con obras de Sorozábal, Vives, Pérez Soriano, Penella, Moreno Torroba, Serrano, Chapí, Fernández Caballero, Lleó y Barbieri.

En 2012 dos nuevos recitales, el 19 de abril y 17 de mayo, en el dicho Teatro zaragozano. El primero con Isaac Galán y Eugenia Boix, que interpretaron un programa dedicado a Mozart, Belcanto y Zarzuela. Y al mes siguiente, Aldo Heo y Salvatore Cordela con un programa dedicado a La gran ópera. De Donizetti a Puccini.

Todo ello con las colaboraciones del Centro “Joaquín Roncal”, del Museo Ibercaja “Camón Aznar”, de la Casa de Ganaderos de Zaragoza, del Museo IAACC. “Pablo Serrano, del Teatro Principal de Zaragoza y del Gobierno de Aragón, sin olvidarnos de Heraldo de Aragón, El Periódico de Aragón, Cadena Ser y demás medios radiofónicos que siempre han dado cobertura a nuestros eventos culturales. Hasta el momento ha contado con el patrocinio y colaboración de La Cesta Verde, Sala Rono, Hazen Pianos, Centro Óptico Marqués y Essilor.

Y con motivo de este tercer Aniversario, se ha firmado un Acuerdo de Colaboración entre esta Asociación y la Sociedad Filarmónica de Zaragoza para el mutuo apoyo y difusión y el intercambio de ventajas entre sus socios.

Satisfechos con la labor llevada a cabo durante estos tres años, y decididos a perseverar en el empeño, a comienzos de 2013 la Asociación Aragonesa de la Ópera dará a conocer una intensa propuesta de actividades para ese año, con nuevos recitales, viajes y ciclos conferencias.

 

*El texto es de Sergio Pascual Castillo y sus compañeros.

 

 

 

JORGE FUEMBUENA EN ACCIÓN

JORGE FUEMBUENA EN ACCIÓN

[El fotógrafo Jorge Fuembuena es un trabajador incansable. Estos días tiene muchos proyectos y actividades. Expone en el IAACC Pablo Serrano. Me manda este dossier de actividades. En la foto, Hugo.]

 

JORGE FUEMBUENA, BECA IED INTERNACIONAL DE FOTOGRAFÍA DE AUTOR , MEDALLA DE ORO EN EL PRIX PX3 DE PARIS, MENCIÓN DE HONOR EN LOS LUCIE AWARDS DE NEW YORK, PREMIO MADRID ART PROCESS( EX AEQUO CON ALEJANDRO RAMÍREZ), Y NOMINADO AL PLATTFORM FOTOWINTHERTUR MUSEUM DE SUIZA , EXPONE ESTOS DÍAS UNA INDIVIDUAL EN EL IAACC PABLO SERRANO DE ZARAGOZA. PRESENTA ADEMÁS EN PEKÍN LA MUESTRA LEFT AND RIGHT Y EN PORTUGAL EN EL FESTIVAL INTERNACIONAL ENCONTROS DA IMAGEM.

 

Jorge Fuembuena  ha sido el ganador de la prestigiosa beca IED, valorada en 10.000 euros, que le permitirá trabajar en Madrid en el Instituto Europeo de Diseño durante el año 2013 y 2014 con la tutorización de personalidades como Martin Parr, Jean François Chevrier,  Elger Esser o Beat Streulli, entre otros. El jurado estba formado por el comisario y Premio Bartolomé Ros a la mejor trayectoria profesional en fotografía española en 2006 Alejandro castellote, el comisario Moritz Neümuller y  el Premio nacional de fotografía 1995 Javier Vallhonrat.

 

Jorge Fuembuena, asimsmo ha recibido recientemente la medalla de Oro  en el  Prix PX3  de París en la modalidad de retrato, con una fotografía de la serie Elba y Maya, serie que  ha sido adquirida integramente  por la revista alemana NIDO para publicar en su próximo número. Jorge Fuembuena expone su obra en el Espace Dupon de la capital Francesa y verá su trabajo publicado en un libro que publicará los proyectos galardonados. El jurado ha sido de la talla de  Susan Baraz, curadora de los prestigiosos Lucie Awards de New York o Jesper Thomsen, director de Mews42 Gallery en Londres.

 

Precisamente, en los International Awards de Lucie New York, Jorge Fuembuena ha sido reconocido con una Mención de Honor en el apartado de Paisaje,  con una serie trabajada en Groenlandia.Es tal el alcance de estos premios que la agencia holandesa Schuberg Philis ya ha adquirido los derechos de reproducción de la misma durante los próximos 6 meses.

 

Acaba de recibir hace dos días la noticia que ha sido nominado por el conservador Thomas Seelig al  programa FOTOMUSEUM WINTHERTHUR. Plat(t)form 2013, el programa de visionado de Portfolios  más importante de Europa. Por lo que competirá por estar entre los 42 autores finalistas que tendrán la visibilidad en toda Europa.

  

Asimismo, la comisaria internacional Rui Prata le ha seleccionado para la muestra “Facing Youth”, que se presenta actualmente en Braga en el contexto del reconocido Festival de Fotografía Encontros Da Imagem, en el que han expuesto su obra fotógrafos como Martin Parr. En dicha muestra participan 25 artistas visuales de talla internacional como Raimond Wouda, Julia Peirone o Vesselina Nikolaeva.

 

Esta pasada semana ha inaugurado la exposición Internacional Left and Right, con una publicación del programa Austro Sino Arts Program de Viena. En esa muestra internacional  formada por 45 artistas Fuembuena es el único representante español. Se trata de una instalación por el Espacio público de Beijing, con 20 copias de gran formato por toda la ciudad, y una guía con las coordenadas GPS para encontrar las piezas. El trabajo seleccionado por el comisario Lukas Birk fue Kung Fu Story, una serie de fotografías que reflexionan en torno a la idea de espéctaculo y creencia.

 

Por otro lado, el trabajo que fue presentado este pasado año en la Sala Juana Francés junto con el artista aragonés Alejandro Ramírez , cuyo título fue “ A song for my mother”, y que fue  premiado en la convocatoria de carácter nacional Madrid Art Process, se presenta este mes en el Teatro Arbolé, en el Parque del agua Luis Buñuel.

Precisamente Fuembuena, Ramírez y Ruben Blanco preparan, además, una muestra colectiva junto con artistas nacionales de reconocimiento como Miguel Angel Tornero, Santiago Giralda o Daniel Silvo, o Raúl Hidalgo para la primera planta del Centro de Historias de Zaragoza, y que se inaugurará el 29 de noviembre.

Acaba de inaugurar este miércoles una individual en el IAACC Pablo Serrano de Zaragoza,  The Argonauts,  exposición que itinera directamente del Festival Periferias ( estuvo expuesta en la DPH de Hueca el pasado año). La muestra articula a través del retrato una serie de rostros de usuarios de la Fundación Agustín Serrate, que trabaja para romper barreras en torno a la discapacidad intelectual. Esta exposición se enmarca precisamente en el Congreso Nacional sobre Salud Mental que está teniendo lugar estos días en el Paraninfo de Zaragoza.