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Antón Castro

EL CERAMISTA FERNANDO MALO EN 'TEMPERO'

EL CERAMISTA FERNANDO MALO EN 'TEMPERO'

Escribe el ceramista Fernando Malo, con taller en San Mateo de Gállego, un auténtico estudioso de la cerámica, a la que vincula en su obra con el mudéjar, con admirables logros. Fernando Malo es un clásico joven, con mucho trabajo por delante y con una trayectoria digna de elogio. Próximamente, realizará una exposición en el Torreón Fortea, igual que hicieron Juan Antonio Jiménez o Javier Fanlo, entre otros. La foto de Fernando Malo en su taller con sus compañeras de faena corresponde a Antonio Ceruelo.

 

[Queridos amigos, y colegas.

 

Mañana en el programa "Tempero" de Aragón Televisión {que presenta y dirige el periodista José Luis Ainoza} podréis ver una entrevista y un paseo por mi taller.

Es un programa de una hora de duración donde las imágenes se van intercalando  con otros temas del mundo rural de Aragón.

 

TEMPERO

ARAGÓN TV.

Domingo, 18, a las 11:30 h. de la mañana.]

 

UN RELATO DE MARÍA JOSÉ PAREJO: 'LA INMORTALIDAD'

UN RELATO DE MARÍA JOSÉ PAREJO: 'LA INMORTALIDAD'

[María José Parejo llegó hace algunos años a Aragón para trabajar de realizadora en ZTV. Ahora lo hace, dentro de laproductora Chip, en Aragón Televisión. Escribe relatos tan deliciosos y trabajados como éste. Aquí está ‘Inmortalidad’. La foto es de Fabrizio Ferri.]

 

INMORTALIDAD

 

Me está pareciendo que todos eluden hablar del asunto. Esta mañana he llamado a mi nieta Valeria para contarle lo preocupada que estoy. Luqui está muy mal. Pero ella no estaba en ese momento y se ha puesto la pequeña, Gema.

-Abuela, que es un pez…

Carece por completo de eso a lo que llaman tacto. Es un poco bruta y un poco resabida. Cierto día me dijo que había consultado en Internet y que era imposible que un pececillo de esa especie viviera más de cincuenta años. Qué sabrá ella. A mí, Luqui me ha acompañado durante más de media vida.

-Pues si ves a tu hermana se lo dices, que tú no me haces ni caso.

 

No puedo imaginar qué haría sin él, siempre le he contado lo que me ha preocupado o alegrado a mi alrededor. Me es complicado recordar cuándo fue la primera vez que me senté junto a la pecera y le expliqué mis problemas, pero desde entonces he sentido como cualquier inquietud se diluía suave y lentamente al ritmo de esos paseos acuáticos suyos.

 

Ahora que vivo sola siento que dependo más aún de su compañía. No puede pasarle nada malo, Luqui siempre ha sido muy debilucho pero ha conseguido superar una y otra vez de todas las enfermedades. Entonces ¿por qué  por primera vez en todo este tiempo tengo miedo y no esperanza?

 

Sólo una vez temí por su vida, al poco de regalármelo. Julio y yo habíamos decidido irnos a vivir juntos a pesar de que a nuestros padres no les hacía mucha gracia.  Nos conocíamos hacía unos meses, vivíamos en distintas ciudades y nos veíamos poco, así que  en cuanto él consiguió un trabajo se trasladó y nos fuimos los dos a un piso de alquiler.

La mudanza le sentó fatal a mi pobre pez, que se quedó en el fondo de la pecera casi inmóvil desde que llegamos.

Estuve pendiente de él, le cuidé y le di ánimos, pero una mañana me levanté y lo encontré bastante inflado, con muy mal aspecto. Me dio mucha pena pero me tuve que ir a trabajar pensando que quizá a la vuelta tendría que enfrentarme con su pérdida.

 

Por la tarde, sin embargo, al llegar a casa, Luqui estaba como nuevo. Lo encontré más pequeño, pero más veloz que nunca, contento nadando entre las plantas con gran habilidad. Tan ágil se movía que apenas pude reparar en esas nuevas rayitas blancas que le habían salido debajo de los ojos.

Julio apareció en el salón y observó expectante. Miraba al pez, me miraba a mí, y volvía a mirar a Luqui.

- ¡Es increíble cómo se ha recuperado!- exclamé

Me alegré tanto que no había nada más que hablar.

 

De esa experiencia deduje que las cosas que le contaba le afectaban. Es un ser tan pequeño que quizá mi malestar provocaba en su hábitat unas turbulencias casi imperceptibles nocivas para su frágil salud. Por eso me acostumbré a compartir también las alegrías, y así se restablecía el equilibrio submarino que le ha permitido sobrevivir hasta estos días.

También saqué una segunda conclusión: Luqui siempre se curaba mutando. Enfermaba, encogía, o incluso flotaba prácticamente inerte; y de repente un día reaparecía sano y renovado. Algo diferente, pero sano.

 

Mi hijo mayor tendría unos siete años cuando me quedé en el paro. Fue una etapa complicada para todos, porque estuve buscando trabajo un montón de tiempo sin éxito y empecé a agobiarme en casa. Esa tristeza me impedía disfrutar del tiempo libre, y a esto se unió una grave crisis con Julio, que mantenía mi mente ocupada pero irresolutiva gran parte del día.

 

Una de esas tardes los niños estaban en casa jugando con varios amigos. Aunque armaban un enorme alboroto, yo apenas les oía, hasta que de repente se hizo un silencio sospechoso que me sacó de mis pensamientos. Fui a ver qué estaban haciendo y les encontré sentados hablando tranquilamente, incluida Marta, una niña que normalmente no puede permanecer en el mismo lugar ni diez segundos. Algo malo había ocurrido.

 

Miré a mi alrededor y por fin encontré la solución al misterio. La pecera estaba vacía.

Marta había intentado pescar a Luqui con sus propias manos, y lo consiguió, pero al sacarlo se le resbaló y cayó detrás del mueble, donde no podía alcanzarlo. Los demás no habían presenciado la jugada y ella, consciente hasta cierto punto de la gravedad del accidente, decidió ocultarlo.

Retiré el mueble y rescaté a Luqui, al que metí inmediatamente en el agua ante la atenta mirada de todos los amigos.

Al contemplar las dificultades del pez para desenvolverse de nuevo en su hogar tras el susto, Marta se puso a gimotear y los demás a gritar. Al final se solidarizaron y lloraron todos juntos, demasiada tensión acumulada. Sergio, el pequeño de mis hijos participaba en el drama sólo a medias, pues tenía puesta su atención en otra cosa. Me miraba de reojo preocupado por cómo yo pudiera sentirme, fue emocionante.   

Ya fuera por los gritos, los llantos o la estancia fuera del agua durante no sé cuánto tiempo, Luqui volvió a estar mal. Yo también estaba mal, pero no quería contarle nada, no quería que empeorase con mis problemas.

 

La tarde del día siguiente toda la familia confluyó en el portal. Yo regresaba a casa con los niños y nos encontramos con Julio, que llevaba una bolsa de plástico con un pez.

Él afirmó que no había tenido más remedio que llevar a Luqui al veterinario, allí lo habían reanimado.

-Pero papá, ese no es Luqui, ese pez es negro.

Julio me miró sonriendo nervioso como si mi hijo hubiese dicho una insensatez, pero era normal, ciertamente esta vez el cambio había sido notable en exceso.

 

Ya en casa deambulamos de un lado a otro con la excusa de las tareas domésticas, sin valor para coincidir.  Por la noche, al quedarnos solos, nos miramos a los ojos y decidimos hablar de ello. Demasiados años como para seguir ocultándolo, estaba claro que me había engañado. Yo le conozco y sabía perfectamente que cuando nos encontramos en el portal venía de estar con ella, y también descubrí por su forma de mirarme, que esa era la última vez que la veía, que quería volver a estar conmigo.

 

Hablamos durante horas en la habitación, hasta que todo se hizo reiterativo.

Era imposible poder dormir, así que me fui al salón y me senté junto a la pecera para desahogarme con Luqui.

 

FULVIO ROITER: EL CARTERO.

FULVIO ROITER: EL CARTERO.

Voy a estar casi todo el día fuera. Dejo una fotografía del veneciano Fulvio Roiter, un maestro de la ilusión, de la composición, de la belleza. Inscrito en la corriente neorrealista, su obra respira sensibilidad, curiosidad por la vida y por los seres humanos. Esta pieza se titula 'El cartero'.

UN CARTEL DE MANUEL DEL ARCO PARA EL PILAR-1931

UN CARTEL DE MANUEL DEL ARCO PARA EL PILAR-1931

Javier Castellnou del Arco, nieto del inolvidable Manuel del Arco, de quien se cumple este año el centenario de su nacimiento, me ha enviado el cartel con el que Manuel del Arco concursó al premio de carteles de las fiestas del Pilar de 1931.

 

Javier Castellnou, Xavi, mantiene un blog dedicado a su abuelo: manueldelarco.blogspot.com

 

 

JULIO ESPINOSA IMPARTE UN NUEVO TALLER DE POESÍA

JULIO ESPINOSA IMPARTE UN NUEVO TALLER DE POESÍA

Me escribe Julio Espinosa y anuncia un taller de poesía:

 

Este lunes comienza un taller de poesía en la Escuela de Escritores, más que nada por si conoces a alguien que pueda estar interesado. Lo dicto yo y va de 18:00 a 20:00hrs. Serán seis meses de clases, hasta fines de junio. El valor mensual es de 80 euros más una matrícula de 30.


Los teléfonos de la Escuela son: 976207509 y 653165287, aunque también pueden escribirme al correo: julio@escueladeescritores.com

También te anoto el programa completo:


I: Poesía

1 - Poesía y realidad

2 - La poesía: ¿filosofía, psicología, sociología, autoayuda? ¿qué?

3 - La poesía, una manera de mirar: asombro, originalidad e imagen poética

4 - Forma, fondo y poema: la santísima trinidad

5 - El poema más allá de la técnica: base de toda creación

 

II: Leer

1 - ¿Por qué, para qué y qué leer?

2 - Lectura de las imágenes reales y poéticas

3 - Poetas ejemplares en nuestra lengua: lectura y ejercicios (Vallejo, Huidobro, García Lorca, Neruda)

III: Escribir

1 - ¿Qué escribir? Contar y poetizar; la escritura de las imágenes; la tensión poética

2 - El proceso creativo: La necesidad de escribir: la inspiración: ¿diosa o trabajo?, la idea sobre el papel, tiempo de cura: la lejanía y la corrección, el texto definitivo

3 - La experiencia y la creación poética

4 - Figuras literarias

*La foto es de un magnífico fotógrafo italiano: Fulvio Roiter. Nació en Venecia en 1926, viajó por medio mundo, desde Andalucía y Portugal a México, y ha sido bautizado como "el fotógrafo de las ilusiones". Esta imagen en cierto modo encarna muchos valores poéticos: la belleza, el canal, el puente, la gaviota, la ciudad que se copia en la corriente, el hombre que mira...

 

JAIME I, AJUBEL, MONSTRUOS, BIBLIOFILIA: BORRADORES

JAIME I, AJUBEL, MONSTRUOS, BIBLIOFILIA: BORRADORES

El programa cultural Borradores recibe esta noche, a las 0.20 horas, a los escritores José Damián Dieste y Ángel Delgado, autores de la novela ‘El Rey Conquistador. La crónica oculta de Jaime I’ (Edhasa), donde narran la vida, los amores y la conquista de tierras de este monarca de la Corona de Aragón que fue considerado “el hombre más bello de su tiempo”. Y también recibe al periodista y escritor Miguel Bayón y al pendolista e ilustrador Francisco J. Lázaro. Ambos publican una colección de láminas sobre pergamino, ‘Berola’ (DPZ), y llevan años colaborando en distintos proyectos sobre el Camino de Santiago o los Reyes de Aragón, donde se alían textos muy cuidados, de barniz poético, con deslumbrantes ilustraciones. Francisco J. Lázaro utiliza una técnica medieval de iluminación de libros, mediante el temple al huevo, y colabora con la Casa Real. Ha hecho ediciones de bibliofilia de las Leyes de la Cortes de Aragón o del ‘Vidal Mayor’.

 

Borradores ofrece un reportaje con la escritora y cuentacuentos Ana Cristina Herreros, compiladora de ‘El libro de los monstruos españoles’ (Siruela), que recoge animales fantásticos de tierra, agua, aire y fuego, entre ellos el gigante Silván de la Peña. Ana Cristina Herreros también ha compilado, con Ramón Besora, el volumen '25 cuentos populares de miedo' (Siruela /Aura). Ambos volúmenes están ilustrados por Jesús Gabán, del que reproducimos aquí una pieza. Y el ilustrador cubano Ajubel, Premio Nacional de Ilustración por ‘El pájaro libro’ (SM, 2003), presenta un espectacular proyecto de novela muda: ‘Robinson Crusoe’, basada en la novela homónima de Daniel Defoe. Ajubel revela su trayectoria en España, el regalo que le concedió Media Vaca y su editor Vicente Ferrer con el encargo del libro, y comenta el uso del color y de una técnica cinematográfica en el volumen.

 

Además, Espido Freire, Premio Planeta y Premio Ateneo de Sevilla, recomienda lecturas en la sección ‘Letras para la vida’. Y el editor Luis Miguel Solano, Premio Nacional de Fomento a la Lectura en 2008, analiza las claves de su editorial Libros del Asteroide, recomienda algunos títulos y confiesa que le hubiera gustado publicar al escritor japonés Haruki Murakami.

 

La actuación musical corre a cargo del grupo Nadie, que grabó este verano ‘La venganza de Peter Pan’. Martín Navarro, líder del grupo, y Gabriel Fernández explican la trayectoria y la estética de una banda que canta ‘Nanas de la cebolla’, el poema de Miguel Hernández.

 

Borradores. Aragón Televisión. Jueves, 15. A las o.20 horas. Redacción: Ana Catalá Roca. Producción: Mamen Delpón y Ánchela Rubio. Ayudante de realización: Laura Mediano y Yolanda Blesa. Realización: Teresa Lázaro.

 

HOY SE PRESENTA EL LEGADO MIGUEL LABORDETA

HOY SE PRESENTA EL LEGADO MIGUEL LABORDETA

El legado del poeta Miguel Labordeta (Zaragoza, 1921-1969) llega por fin a la Universidad de Zaragoza. En medio, han pasado años de negociaciones, de desencuentros, de quimeras, e incluso de congresos universitarios en torno a su figura, como el que organizaron en abril de 1994 Túa Blesa y Elena Pallarés. El 1 de agosto de 2009 se cumplen 40 años de la muerte de “aquel orangután celeste” que se vomitaba en la “zaragozana gusanera” y que, hastiado y solo, se marchaba a leer a sus poetas chinos favoritos.

El mundo de un creador

En estos 40 años, Miguel Labordeta ha sido estudiado (Antonio Ibáñez redactó una completa biografía suya), ha sido homenajeado, editado y reeditado. Uno de sus grandes especialistas es el profesor y escritor Clemente Alonso Crespo, que ha custodiado desde 1979 su arsenal de poeta, de lector, de corresponsal de escritores, de líder de una generación de postguerra (la del café Niké) y de coleccionista de revistas, de objetos artísticos y de fotografías, firmadas por Joaquín Alcón, especialmente, por el estudio Lagos o por Julio Antonio Gómez, su último editor, etc. Alonso Crespo realizó su tesis doctoral sobre el autor de ‘Sumido 25’ y editó en El Bardo su ‘Poesía completa’ en tres tomos.


El legado que presenta esta tarde la Universidad, a las 19.00, en el Salón de Actos de la Biblioteca de Humanidades María Moliner, constituye el autorretrato de un escritor crítico e incomodado de posguerra, que asumió la huella del surrealismo y del postismo, la inspiración existencialista y desgarrada, y también un expresionismo lírico que derivaba de autores alemanes y centroeuropeos. Los fondos de Miguel Labordeta se reparten en dos apartados: una colección de 1.850 libros, que estaban en el Colegio Santo Tomás, y particularmente en su despacho, y 13 cajas, que recogen los materiales que había custodiado Alonso Crespo, así como grabados, dibujos, discos, pipas e incluso la mascarilla mortuoria que le hizo el escultor Francisco Rallo.

El epistolario de Miguel Labordeta es muy completo: conservaba cartas con filólogos e historiadores (Camón Aznar, José Manuel Blecua, Francisco Yndurain, Eugenio Frutos, Federico Torralba…), con poetas (desde Blas de Otero, Gabriel Celaya y Vicente Aleixandre hasta Manuel Pinillos, Carlos Edmundo de Ory o Fernández Molina, que fue secretario de redacción su revista), con artistas (Agustín Ibarrola, Fernández Molina o Antonio Mingote, que realizó la portada de su primer libro), o con narradores como Juan Eduardo Zúñiga o Ignacio Aldecoa. También se conservan sus manuscritos de letra enrevesada y diminuta, sus libros autodedicados, sus diarios, y numerosos ejemplares de revistas de su época cono ‘Espadaña, ‘Crótalo’, ‘Doña Endrina’, ‘Palabra’, y todas las zaragozanas, en las que solía colaborar: ‘Ansí’, ‘Papageno’, o la suya propia ‘Despacho literario’…

 Un congreso en el horizonte

Su biblioteca está compuesta por primeras ediciones de poetas contemporáneos, amigos suyos, y de clásicos que le interesaron: desde Pablo Neruda a César Vallejo, que fueron dos de sus dioses. La donación concreta un viejo deseo familiar, un ofrecimiento que se remonta a finales de los 70 y que, finalmente, tras distintas tentativas, se ha consumado coincidiendo con el 40 aniversario del poeta, con la publicación del volumen ‘José Antonio Labordeta: creación, compromiso, memoria’ (Rolde /SGAE, coordinado por Javier Aguirre), donde Miguel es un protagonista fundamental, y con la aparición de una antología traducida al búlgaro, realizada por Rada Panchovska, que lleva un prólogo de dos de sus mejores estudiosos, Antonio Pérez Lasheras y Alfredo Saldaña.

En el acto de presentación del legado del poeta de esta tarde participarán el rector de la Universidad, Manuel López, los hermanos del vate José Antonio y Donato Labordeta, y Antonio Pérez Lasheras, que pronunciará una conferencia en torno a sus poemas capitales. El profesor Jesús Rubio Jiménez, que ha sido el gran valedor de este proyecto, ha anunciado que se van a iniciar los trabajos para organizar un congreso “en reconocimiento al escritor y para poner en valor y mostrar este legado tan interesante”. El legado de Miguel Labordeta quedará instalado en la Biblioteca María Moliner y una parte será expuesta en vitrinas y paneles hasta finales de enero.

*Detalle de una foto de Miguel Labordeta en el parque, realizada por su gran amigo Joaquín Alcón. 

 

MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ EN ANTÍGONA EL DÍA 21

MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ EN ANTÍGONA EL DÍA 21

Julia Millán, de librería Antígona, manda esta nota:

[Estimados amigos y amigas,

El próximo miércoles, 21 de enero, a las 8 de la tarde, presentaremos Cuaderno Boliviano, último libro de MIGUEL SANCHEZ OSTIZ, publicado por la Editorial Alberdania en su colección Alga.


Para hablarnos del libro contaremos con la presencia de Julio José Ordovás, Fernando Sanmartín y el autor.

Os esperamos]




SOBRE EL ‘CUADERNO BOLIVIANO’

"Cuaderno boliviano es la crónica e impresiones de un viaje por una Bolivia convulsa, laberíntica, hecha avispero, donde conviven mal que bien 36 etnias diferentes, en apariencia abocada al enfrentamiento si no tuviera como ritual los tynkus pacificadores. Crónica y cuaderno de campo de un viaje a un país multiétnico, plurirracial y pluricultural a la fuerza, y de la errancia por esa ciudad, La Paz, en la que en una misma mañana te tropiezas con un entierro, una procesión, un desfile militar y una manifestación que huele a pólvora y que puede terminar delante del lujo suculento de una gastronomía "al paso" o en las casas de comidas. Y tras la Paz y el altiplano aymará, Sucre, la ciudad blanca, donde se dio el grito libertador de América Latina, y por cuyas calles van a la deriva los ja’lkas, el grupo étnico más pobre de Bolivia; y el Potosí del Cerro Rico, la ciudad de las casas llanas y de juego, los espadachines, los pícaros y los nobles no menos pícaros, donde se enfrentaron vicuñas y vascongados, y los niños siguen trabajando en minas de plata que matan, y junto a ellas la desolación de las minas de estaño de Llallagua, con el recuerdo de las matanzas de mineros en el tiempo de la guerrilla de Che Guevara, y la Cochabamba de las buganvillas gigantes, las abiertas conspiraciones en los cafés y la muerte al fondo de los enfrentamientos raciales: mercados, casas de comidas, chiflerías y curanderos, carreteras vertiginosas, patios virreinales, cafés de conspiradores y aventureros, tránsfugas y escritores..."

http://culpinak.blogspot.com/2008/05/el-amigo-miguel-snchez-ostiz.html

[Curiosamente, ayer me llamó Fernando Sanmartín para hablarme de este libro, de Miguel Sánchez-Ostiz, a quien entrevisté por extenso en los años de ‘El Día’, y hablamos de sus dedicatorias siempre a Dominique, igual que Conget dedica sus libros a Maribel y Enrique Vila-Matas a Paula de Parma. Buscando, en el blog anterior, encontré esta estupenda dedicatoria de Sánchez-Ostiz.]