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Antón Castro

CASI UN AFORISMO: ARAGONESES Y GALLEGOS

CASI UN AFORISMO: ARAGONESES Y GALLEGOS

El escritor y periodista Guillermo Pardo ha escrito:

 

“Creo que los aragoneses y los gallegos, al menos, nunca se van de su tierra, no del todo. Y cuando lo hacen, se llevan sus costumbres con ellos. Porque son sus raíces”. 

*La foto es del inolvidable Virxilio Vieitez, que empezó a convertirse en fotógrafo en Aragón. En una villa aragonesa, Jaca tal vez, adquirió su primera cámara.

CRÓNICAS OLÍMPICAS. 2 / FEDERICA PELLEGRINI Y OTROS

CRÓNICAS OLÍMPICAS. 2 / FEDERICA PELLEGRINI Y OTROS

Mientras en España celebrábamos la medalla número 100 hace un par de días, Italia ha conquistado más de 500. Y esta mañana, entre otros títulos, la nadadora Federica Pellegrini ha ganado la prueba de 200 metros libre y ha batido el récord del mundo, que estaba en su poder, y lo ha dejado en 1.54.82.

 

Por otra parte, otra de las heroínas de los juegos, la australiana Stephanie Rice, ha vuelto a imponerse en 200 metros estilos, y ya lleva dos medallas de oro.

 

Phelps, el tiburón norteamericano de Baltimore, el campeón que apenas duerme, sigue conquistando medallas: ya lleva cinco de oro. Ha batido el récord del mundo de 200 mariposa, 1.52.03, y se ha proclamado campeón de relevos 4 x 200 metros libres. Solo esta a dos triunfos para igualar a Mark Spitz, y ya se ha colgado 10 medallas de oro en su participación en las Olimpiadas.

 

Alberto Contador y Samuel Sánchez han realizado una buena contrarreloj, pero no han obtenido medallas. Contador, que midió mal sus esfuerzos, empezó maravillosamente bien y se desinfló en el tramo final, perdió el bronce por once segundos. Ganó el suizo Cancellara, que había sido bronce en la prueba de ruta.

MATERIALES DISPERSOS.2 / HILDA DOOLITTLE, H. D.

MATERIALES DISPERSOS.2 / HILDA DOOLITTLE, H. D.

También me ha hecho ilusión encontrar un reportaje de Emma Rodríguez, para El mundo, sobre la poeta y narradora H. D., Hilda Doolittle, la mujer que deslumbró y enamoró a Ezra Pound y a D. H. Lawrence, y que suscitó la curiosidad de Sigmund Freud. Hace pocos meses, Lumen publicaba Trilogía, una experiencia poética nacida de la agria experiencia de la II Guerra Mundial. Trilogía está traducida por Natalia Carballo, que redacta un sugerente prólogo. Se casó con el poeta Richard Alding y amó también a la escritora Annie Winifred Ellerman. Era alta, tímida, de una rara belleza y hablaba varias lenguas.

 

La página de El mundo reproducía un par de poemas de H. D., que ya había sido publicada por Seix Barral y El Cobre Ediciones.

 

1

Hemos recibido demasiados dogmas

y muy pocas garantías,

 

demasiados: mas nos e ha demostrado

lo suficiente que es esto, esto, esto

es herejía: sé, y siento

el significado que ocultan las palabras;

 

Son anagrama, criptogramas,

pequeños estuches, adecuados

 

para incubar mariposas…

 

2

No soy fantasía poética

sino una realidad biológica

 

un hecho; una entidad

como ave, insecto, planta

 

o célula de una alga;

vivo; estoy viva;

 

cuidado: ignoradme, negadme, no me reconozcáis,

 

evitadme; porque esta realidad –éxtasis- es contagiosa.

MATERIALES DISPERSOS. 1 / REM KOOLHAAS

MATERIALES DISPERSOS. 1 / REM KOOLHAAS

Estos días intento poner un poco de orden en mi caótica biblioteca, llena de libros, folletos y revistas, de papeles, de cientos y miles de recortes. Creo que me he pasado casi media vida acumulando recortes, entrevistas, reportajes, perfiles, fotografías, que eran un valioso material para algunos de los libros que iba a escribir alguna vez. O para artículos que había soñado redactar. He guardado cosas de lo más pintoresco (y eso lo vengo haciendo desde adolescente), a menudo veo lo que he guardado y me sorprendo. ¿Para que querría tal o cuál cosa? Por ejemplo, guardada un reportaje reciente de Isabel Ferrer, firmado en La Haya, sobre el arquitecto Rem Koolhaas, que proyecta en Dubai una nueva ciudad sin coches.

 

Ésta es una panorámica del proyecto: el Renacimiento de Dubai.

CRÓNICAS DE LA EXPO / 14. REGALOS DE ARAGÓN

CRÓNICAS DE LA EXPO / 14. REGALOS DE ARAGÓN

El Pabellón de Aragón quiere celebrar con sus visitantes la gran acogida que ha tenido durante los dos primeros meses de la Expo. Durante todo este tiempo ha recibido cerca de un millón de visitas (841.513, lunes 11 incluido), cifra que lo sitúa como uno de los pabellones más visitados. Por este motivo, el Pabellón de Aragón obsequiará desde mañana miércoles a las personas que lo visiten con regalos exclusivos diseñados expresamente para la Muestra Internacional.

 

Así, mañana, día 13, y el jueves, día 14, se repartirán más de 8.000 frutas de Aragón elaboradas en exclusiva para el Pabellón siguiendo la fórmula artesanal de confitar exquisitos trozos de fruta para posteriormente bañarlos en una crujiente capa de chocolate de primera calidad.

 

El viernes, día 15, se obsequiará a los visitantes con 4.000 cajitas metálicas -serigrafiadas con el logotipo del Pabellón de Aragón- con cien caramelillos de sabores y formas variadas.

 

El domingo, día 17, se repartirán 4.000 cuelga-móviles con el logotipo y los colores corporativos del Pabellón de Aragón.

 

Y por ultimo, el lunes, día 18,  entre los visitantes que acudan a ver el Pabellón, se repartirán 3.000 pines alusivos al Pabellón de la Comunidad.  

 

*Nota de redacción del gabinete de prensa, formado, entre otros, por Paco Doblas, Carmen Ruiz Fleta, Helga Martínez, etc. La foto es de José Verón Gormaz, cuyas obras adornan el bosque imaginario de la segunda planta. Al fin, los responsables del Pabellón de Aragón, con Sara Alcázar a la cabeza, ya han reparado una leve injusticia: se recuerda que las fotos son de Pepe Verón de Calatayud.

FOTOS DESDE HUESCA. JOSÉ ANTONIO MELENDO

FOTOS DESDE HUESCA. JOSÉ ANTONIO MELENDO

José Antonio Melendo se ha marchado de fiestas a Huesca, a las noches de San Lorenzo. No sé si ha visto sus lágrimas: esas impetuosas Perseidas que cruzan el cielo y dejan un temblor de oro a su paso, el rastro de un choque de astros que se expanden. José Antonio se ha hecho imprescindible en todos los rincones: es el ojo al acecho, el ojo asombrado que mira con la impaciencia de un niño. Muchos ya se han dado cuenta, y empiezan a hacerle encargos. Después de estar en Huesca (he pensado en San Lorenzo y he pensado en Escriche, que siempre me decía: “Tenemos una cita gastronómica en Huesca, no lo olvides”), me ha mandado algunas fotos. Elijo ésta porque es luminosa, casi dionisiaca, alude a la felicidad y al brillo incesante de la verbena. Gracias, José Antonio.

CONGRESO EN TERUEL: LA PIEDRA EN EL CHARCO

CONGRESO EN TERUEL: LA PIEDRA EN EL CHARCO

ENCUENTRO LITERARIO,  23, 24 Y 25 de Septiembre.

TERUEL

 

Dirección y coordinación: Ignacio Escuín Borao. Editor, escritor y crítico literario.

  

LA PIEDRA EN EL CHARCO

 

 

 

LUNES 22 DE SEPTIEMBRE

 

Llegada de participantes invitados (se espera la llegada de los participantes a lo largo del día 22. Se procederá entonces a la entrega del material y al alojamiento de los mismos).

 

 

MARTES 23 DE SEPTIEMBRE

 

10:00h. Inauguración

12:00h. Mesa 1, “Outsiders (fórmulas de riesgo)”: Mercedes Cebrián, Unai Elorriaga, Miguel Ildefonso y Alejandro Tarrab.

16:30h. Mesa 2, “Literatura en la red (Internet y sus virtudes)”: Miriam Reyes, Aloma Rodríguez y Milena Rodríguez.

17:30h. Mesa 3, “Literatura y compromiso”: Luis Bagué, Laura Giordani, Jorge Volpi.

19h. Mesa 4, “Independientes: escritores y grupos que editan”: Enrique Cabezón, Colectivo Hesperya y Colectivo La Bella Varsovia.

 

 

MIÉRCOLES 24 DE SEPTIEMBRE

 

10:00h. Mesa 5, “El mundo de las antologías”: Timo Berger, David Mayor y Andrés Neuman.

11:30h. Mesa 6, “Literatura y mercado”: Yolanda Castaño, Elena Medel y Francisco Véjar.

12:30h. Mesa 7, “Ellas”: Andrea Cote, Ángela Labordeta, Raquel Lanseros y Mónica A. Ríos.

17:00h. Mesa 8, “Literatura y cine”: Gabriela Alemán, Daniel Gascón y Karla Suárez.

18:30h. Mesa 9, “Universo Bolaño”: Claudia Apablaza, Juan Marqués, Santiago Roncagliolo y Diego Trelles.

 

 

JUEVES 25 DE SEPTIEMBRE

 

10:00h. Mesa10, “Amarga memoria”: Andrés Barba, Julio José Ordovás y Martín Rodríguez Gaona.

11:30h. Mesa 11, “Literatura y canon”: Joaquín Pérez Azaustre, Carlos Labbé, Martín López-Vega y Mariano Peyrou.

16:30h. Mesa 12, “Nuevas propuestas”: Eduardo Halfon, Elvira Navarro y Juan Sorós.

18:30h. Clausura

NACHO ESCUÍN AÑADE:

 

La coordinación del evento parte del Instituto de Estudios Turolenses (Montserrat Martínez es muy responsable de haber conseguido organizar una cosa así) con la colaboración de Eduardo Fariña, Diego Palmath y la mía.


El curso cuenta con créditos de libre elección y de formación del profesorado. Hay más información en la siguiente dirección http://lapiedraenelcharco.blogspot.com/

 

*Gracias, Nacho.



*Esta sugerente foto pertenece a Gregory Crewdson.

 

 

 

LA BRIGADA LINCOLN EN ARAGÓN: HY GREENFIELD

LA BRIGADA LINCOLN EN ARAGÓN: HY GREENFIELD

LEYENDA Y MUERTE DE HY GREENFIELD


El pasado es como un fortín de vivencias y de acontecimientos que de repente se abre y despliega, uno a uno, sus tesoros ante los ojos de los hombres, en su cerebro estremecido por esa agitación de la memoria y del destino. ¿Quién iba a decirle a Tomás Ferreruela que un muchacho joven, de apenas 21 años, norteamericano de Nueva York, brigadista, al que apenas vio pasar moribundo en plena Guerra Civil, iba a reaparecer su vejez y adueñarse de sus recuerdos? ¿Quién le iba a decir que Hy Greenfield “retornaría” casi como un fantasma más de 60 años después? ¿Y cómo iba a imaginarse que sería su propio nieto, Ramón Ferreruela, licenciado en Físicas, el que iba a recordar la historia y escribirla en la revista “Lindazos”? Recuerda Tomás aquel duro día de febrero de 1938: una de los edificios próximos a la Casa del Lugar se había convertido en hospital republicano, donde ejercía de enfermera su hermana Ángela. Los soldados, algunos pertenecientes a la Brigada Abraham Lincoln, como Hy Greenfield, combatían en la afueras, en La Pedregosa y La Cespedilla, monte bajo con pinares, contra los sublevados de Franco. Y de repente, apareció un grupo con tres jóvenes en camilla, pero uno de ellos parecía malherido. “No recuerdo el rostro ni nadie dijo su nombre. Algunos milicianos nos dijeron a los zagales: ‘Venga, venga. Fuera de aquí’. Y tres o cuatro horas después, volvió a salir la camilla con el joven ya muerto en dirección a la fosa común del cementerio. Es casi todo lo que recuerdo”.

En realidad, Tomás Ferreruela, nacido en 1920 en Segura de Baños (Teruel), recuerda más cosas: a sus padres, Ramón y Juliana, que se dedicaban a la labranza y a la ganadería: lo mismo trabajaban el trigo, el centeno, la avena o la cebada que se esforzaban con las ovejas, las cabras, las gallinas y las cebadas. Constituían una familia más bien modesta con otros dos hijos: Ángela, la enfermera ocasional, nacida en 1917, y Patricio, nacido en 1924. Tomás creció jugando en el trinquete a la pelota a mano, a las tabas y a escondecucas. “Fui poco a la escuela. No aprendí a leer hasta que fui al servicio militar. La primera carta me la enseñaron a redactar mis compañeros. Me sentí tan impotente que durante los seis años que estuve en el servicio militar, me llamó Franco hacia abril de 1938, hice lo imposible por asistir a las clases, y al final dejé el ejército con el cargo de cabo”. Cuando llegó la II República en 1931, en Segura de Baños había un casino republicano y una taberna que frecuentaban los de derechas. Había algún que otro amago de enfrentamiento. Y él desde muy pronto se sintió inclinado hacia las ideas republicanas: tenía dos tíos maternos, Juan José y Vicente Martínez Rojo, que le insuflaron los ideales de la libertad y la democracia. “Mis tíos marcharon a Francia y volvieron años después cuando Franco autorizó la vuelta de aquellos que tuviesen las manos manchadas de sangre”. Tomás rememora los desórdenes de la Guerra Civil: hubo muertes por ambas partes, aunque Segura de Baños quedó en el bando republicano hasta la primavera de 1938. “Cuando estalló la guerra yo iba de pastor y a trabajar con los machos. Como tenía más fuerza que mi padre, llevaba la munición, la comida o la cena a los combatientes. Hacíamos lo que nos ordenaban los militares y el alguacil del pueblo. Eso no sólo lo hacíamos nosotros, sino otra mucha gente del pueblo. Yo andaba con nuestras dos caballerías, casi de continuo, y pasaba mucho miedo: las ráfagas del enemigo siempre te soplaban cerca de las orejas. Ésa es la pura verdad. Yo estuve en primera línea de fuego desde el inicio de la guerra hasta el final”. Luego, dos meses después de la muerte de Hy Greenfield, fue llamado a filas: permaneció de guardia en la cárcel Modelo de Barcelona, estuvo en el Alcázar de Toledo, donde se hizo fuerte el general Moscardó, y participó en una embajada de soldados españoles, “fui seleccionado por mi altura”, dice, invitados por Benito Mussolini que fueron recibidos por Pío XII, “al que le di mano”. Y estuvo en San Lázaro y en la Aljafería en Zaragoza, con las Flechas Verdes en Ateca, “con mando italiano”, y, finalmente, en Larache, Tetuán y Melilla, “que fue lo peor de todo: no había más que miseria, mosquitos y calor”.


Luego, de regreso a casa, hacia 1944, recompuso su vida como campesino, al principio, y luego como peón caminero y como gran cazador de perdices. Hace dos años, recibió una visita inesperada: Jay Greenfield, hermano de Hy, el brigadista, vino con su esposa Judy, otro amigo norteamericano instalado en Madrid, Tom (que tiene algo de “buscador” de brigadistas norteamericanos muertos en combate), a rendir el último homenaje al muerto, al que había visto por última vez en la casa familiar de Nueva York cuando tenía cinco años. Tras mucho buscar por aquí y por allá, dio con sus restos. Para el acto, había publicado un opúsculo con poemas de Ben Jonson, William Wordsworth, Langston Hughes, Pablo Neruda y Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”. Le dedicaron un “Kaddish”, una oración fúnebre en hebreo, colocaron una placa en el cementerio y una piedra en la fosa común donde se supone que está enterrado Hy con otros compañeros.


“Es curioso. ¡Cuántas vueltas da la vida! En todos estos años no habíamos hablado para nada de este asunto”, resume Tomás.

 

[Recupero este artículo porque estos días el Centro de Historia de Zaragoza, dentro del amplio programa Amarga memoria, muestra una gran exposición sobre la Brigada Lincoln en Aragón: en Alcañiz, Alcorisa, Belchite, y otros muchos lugares como Segura de Baños.]