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Antón Castro

JESÚS MORENO: INTERIORISTA, ARQUITECTO, EDITOR

JESÚS MORENO: INTERIORISTA, ARQUITECTO, EDITOR

 

“Una exposición tiene ritmo y color, es como querer contar una historia”

 

[Jesús Moreno, editor y galerista de Sins Entido y arquitecto, es el diseñador de exposiciones en Aragón como la de la “Signos”, “Lastanosa” o ahora “Goya e Italia”]

 

Jesús Moreno nació en Madrid en 1959, pero buena parte de su infancia y adolescencia transcurrió en Huesca, que es la ciudad a la que siempre vuelve. Su abarcable ciudad del paraíso donde descubrió el cine, el teatro, el arte, la ciudad que encara el Salto de Roldán, la ciudad de su padre, Jesús Moreno también, empleado de banca. Señala: “Yo soy de Huesca. Allí me encuentro en casa, aunque nací en Madrid. Lo que hago, cómo siento y cómo entiendo mi oficio tienen, en buena parte, un origen oscense a través de dos figuras claves: mi tío Fernando Moreno, que era de Huesca y trabajaba como crítico de cine en periódicos y revistas en Madrid, y el escultor Javier Sauras”.

Fernando Moreno disponía de mucho tiempo que dedicaba, en parte, a su sobrino: le revelaba en los secretos del cine, del teatro o de los musicales, y viajaban juntos cuando había un montaje especial en alguna ciudad europea. “Él me enseñó a leer imágenes, me introdujo el veneno de la afición por lo multidisciplinar. Fue como mi segundo padre. Javier Sauras, que también es familiar, me introdujo en los secretos del arte. Él era y es escultor y un estupendo dibujante. Recuerdo que una vez me sentó sobre sus piernas y se puso a dibujar: yo alucinaba ante sus líneas. Recuerdo que me hizo un barco, que pintó una tempestad, dos figuras, y aquello me fascinó”. Entre las Bellas Artes y la Arquitectura, -“en un periodo en que la disciplina del diseño no se parecía nada a lo que vivimos ahora ni estaba tan definida la evolución de las Artes Aplicadas”, dice-, Jesús Moreno se inclinó hacia la arquitecta, e incluso montó un estudio convencional con el que llegó a realizar algunas viviendas.

Primeras muestras

“A los 28 años dejé todo y empecé a dar clases en la Escuela Oficial de Interiorismo de Madrid y participé en la paulatina transformación de las enseñanzas artísticas. No quería un estudio de arquitectura al uso, sino uno de carácter multidisciplinar que hiciese otras cosas. Así, empecé con estands, realicé trabajos de arquitectura corporativa como la identidad de un banco a través de la carta de colores, y poco después realicé mis primeros montajes de exposiciones”. Proyectos como “Vida y peregrinación en el Camino de Santiago”, que se exhibió en Santo Domingo de la Calzada, y “Momoyama: La Edad de Oro del Arte Japonés”, en el palacio de Velázquez, marcaron un punto de inflexión.

Jesús Moreno se especializó en el montaje y diseño de exposiciones con un amplio equipo que incluía diseñadores gráficos, diseñadores industriales, historiadores del arte, interioristas, documentalistas, “porque me interesa el estudio de las piezas, el discurso del comisario, el trabajo integral, la idea. Soy arquitecto, me dedico al diseño de exposiciones y edito novelas gráficas y libros ilustrados, y todo ello tiene mucho que ver con la comunicación de carácter visual y la esencia narrativa”. Poco más tarde, inició su colaboración con el Museo del Prado a través de dos grandes artistas, Federico de Madrazo, en 1994, y Francisco de Goya, en 1996. 

 

Del cine a “Goya e Italia”

Casi un lustro después empezó a ser requerido en Aragón. La CAI, durante la celebración de su centenario, lo llamó para que montase en el palacio de la Lonja la exposición del Museo Nacional de Escultura de Valladolid. “En realidad, había empezado mucho antes en el Festival de Cine de Huesca. Hice la imagen corporativa, elementos de diseño gráfico, la señalética, algunos carteles, por ejemplo el de la XIII edición. También trabajé en labores de interiorismo en el Lilas Pastia, en el bar del Casino, he colaborado con Isidro Ferrer y Eduardo Cajal, he viajado con mi gran amigo Pepe Escriche a Polonia a ver una exposición de carteles. Pero quizá fue en el espacio de la Lonja donde empezó a conocérsenos mejor aquí: la Lonja es un espacio complejo, muy complejo, y ante él no hay que arrugarse. Hay que respetar los contenidos, desde luego. Creo que entonces hicimos una muestra limpia y elegante, que se leía muy bien, en la que intentábamos definir el espacio y que las piezas quedasen realzadas con potencia y belleza”. Desde entonces, Jesús Moreno ha realizado la exposición de la Guerra Civil en Robres, la museografía del Centro de Arte y Naturaleza de Huesca, en colaboración con Rafael Moneo, las muestras de Signos, Lastanosa y Carlos Saura, entre otras, en la Diputación de Huesca.

“Como diseñador de exposiciones –matiza-, yo soy un traductor de los deseos, el discurso y las ideas del comisario. Debo ser lo más fiel posible, y lo más efectivo, al espíritu del guión del comisario, de lo contrario el resultado es un desastre. Mi trabajo es como el de una buena banda sonora de una película: es un elemento narrativo complementario que debe ser sutil. No se trata de realizar un diseño apabullante ni de asumir un protagonismo innecesario: mi trabajo está en un segundo plano para ensalzar y mostrar mejor al artista y el concepto del comisario”.

El último trabajo de Jesús Moreno es la muestra “Goya e Italia”, que se exhibe en el Museo de Zaragoza. “Resume el aprendizaje de todos estos años: en técnica, en concepto, en pureza de líneas, en la propia respuesta a la idea del comisario Joan Sureda, que es un hombre excepcional y minucioso con ideas sorprendentes y creativas. Aquí está la experiencia en el tratamiento de piezas tan diversas, en la creación de un ritmo, que unas veces es rápido y otras veces más calmado, en el uso del color, el rojo, el azul, el gris neutro. Una exposición no puede ser monótona, tiene subidas y bajadas. Una exposición es narración, es como un hacer un cuento. Una exposición es querer contar una historia”.

         Los grandes proyectos persiguen a Jesús Moreno y a su equipo de 40 personas. El próximo mes de octubre montará en el Prado una muestra de Rembrandt y en enero otra de Francis Bacon. Y en los nuevos espacios de la Fundación Mapfre, realizará otra de Edgar Degas y la colectiva “Entre dos siglos”, sobre las vanguardias históricas.

 

 

DESPIECE JESÚS MORENO

Una casa de citas  con aragoneses

 

A.   C.

La trayectoria de Jesús Moreno se ramifica en varias direcciones: además de montador de exposiciones y de interiorista, es el propietario de una aventura como Sins Sentido, que nació a finales de 1999 y ha publicado ya más de un centenar de libros ilustrados y de novelas gráficas. Sins Entido es editorial, librería y galería de cómic, novela gráfica e ilustración. “Cuando surgimos, o cuando empezamos a barajar la empresa, había un panorama editorial más pobre, no tan fascinante como el que se vive ahora, en el que incluso una editorial como Mondadori puede publicar una novela gráfica. Nosotros nacimos como un proyecto de riesgo, un poco al margen de la industria más convencional, y así empezamos a publicar cosas tan insólitas como el ‘Cuaderno de bocetos’ de Arnal Ballester o el libro ‘Exilios’ de Isidro Ferrer, que nadie le quería publicar”.

Dice Moreno que Sins Entido presenta en torno a 20 libros al año, y que ha apostado por la novela gráfica muy especialmente, un género “cuya consideración cultural ha cambiado: ahora se ha incorporado plenamente al panorama y su repercusión es evidente en suplementos culturales”. Sins Entido ha publicado libros como “Kiki de Montparnasse” o un volumen tan singular y tan poco común como “Una casa para el abuelo” con textos de Grassa Toro e ilustraciones de Isidro Ferrer, que recibió el Premio Nacional de Ilustración. También ha editado recientemente “Una niña” del zaragozano Grassa Toro, con ilustraciones de Pep Carrió.

Paralelo a la editorial, Jesús Moreno ha abierto en Madrid el espacio Sin Entido “que quiere ser un punto de encuentro con editores y libros de otros sellos, con ilustradores y con lectores”. Periódicamente realizan exposiciones individuales y colectivas en las que han participado, entre otros, ilustradores aragoneses como Elisa Arguilé, Antonio Santos, Ana Lóbez, y artistas nacionales como Javier Serrano, Javier Zabala o Elena Odriozola. “Se vende, se reedita a veces, seguiremos adelante. Hemos pasado años muy duros, pero la trayectoria del editor es larga. Es una carrera de fondo. Un editor no se hace en dos días, hacen falta años para madurar y para encontrar el tipo de libros que buscas”. Y uno de esos libros que también busca el editor es “Literatura ilustrada”, de Fernando Vicente, que recoge las viñetas, retratos y caricaturas que ha realizado para “Babelia”.

*[La foto de Jesús Moreno la he tomado de www.entrecomics.com. Este artículo apareció el pasado lunes en Heraldo de Aragón.]

 

CHAMPÁN PARA TODOS

CHAMPÁN PARA TODOS

 

La primera vez que oí su nombre, yo era una adolescente y él iba a publicar en la editorial que entonces dirigía mi padre. Mucho tiempo después me hice camarera y él mi jefe. El mejor jefe del mundo. Un año y unos meses después ha muerto. Durante todo ese tiempo nos hemos cruzado relatos, anécdotas, secretos y complicidades. Pienso en todos los libros que no me descubrirá. En todas las canciones que no pondrá. Echo de menos los libros que no publicará y las canciones que no grabará. Pienso en los libros que no leerá y le hubiera gustado leer. Y lo echo de menos. Pero sobre todo pienso en su risa y en la cantidad de veces que le vi reírse, todas las veces que me hizo reír y las que yo le hice reír a él. Pienso en su generosidad. Y en cómo su felicidad dependía de la de los que le rodeaban. En que quería que todos estuviéramos bien. En su sentido del humor. En su manera de ver el mundo y de tomarse la vida y estoy segura de que nos ha contagiado algo a todos. Él solía bromear: “Sergio Algora ha muerto. Champán para todos”. Esta vez va en serio.

 [Esta mañana, en el homenaje civil, los amigos de Sergio Algora le recordaron, le glosaron, contaron cuánto le habían querido y relataron todo un ramillete de anécdotas, secretos y relaciones inolvidables. Aloma Rodríguez, Aloma Simpé en su blog, leyó este texto. Trabajaba con él, con Enrique, con Maribel, con Almudena, en su  bar  Bacharach. El libro al que alude era Paulus e Irene, la editorial Olifante, fundada por Trinidad Ruiz-Marcellán, que se había tomado algo más de un lustro de descanso. Luego, volvió con Marcelo Reyes y sigue adelante con el proyecto. Sergio con Aloma e Ismael Grasa, en la librería Antígona. La foto es de José Antonio Melendo.]

SERGIO ALGORA: ULTIMO POEMA

SERGIO ALGORA: ULTIMO POEMA

 

 

Poema

02/07/2008

"Hombres pelados con cuchilla,
mujeres en el sacapuntas,
niños en la mina, planetas en el zoo, estrellas en el cortejo."

 

Dejé mi país para ser etíope por un año.
Dejé de dictar para subordinarme.
 
Etiopía estaba bajo la nieve.
La fiebre la había helado.
 
El matadero de la Adis Abeba estaba abandonado.
Los buitres habían construido allí una nueva ciudad.
Los niños, como heraldos, soplaban los cuernos
arrancados de las reses.
Los ancianos se convertían en pergaminos.
 
El ganado se reducía a cenizas.
Los adivinos contemplaban el humo
y las heces.
Los brujos traducían los poemas del premio Loewe.
Nos dábamos por el culo sin cesar,
tiritando en las chozas.
 
Cada nevada exterminaba una tribu.
Nos quedábamos con sus cuerpos y con sus enseres.
 
Parecía que un sueño invernal
iba a terminar con el hambre.
 
Llegaron los renos y Santa Claus
y cargaron en el trineo los leones famélicos
que se exhibían en el palacio presidencial.
Le dimos un león a la uno,
dos a la dos, tres a antena tres, cuatro a la cuatro,
cinco a la cinco, seis a la sexta, una jirafa a la once,
todo el oro de África a todos los santos,
el único clítoris mayor de dieciocho años
al único dios.
 
El entrenador de dios,
colocó el clítoris africano en el centro del campo
de un chochito blanco
y lo hizo debutar en el mundial.

MIGUEL MENA: UN CUARTO DE SIGLO EN LA RADIO

MIGUEL MENA: UN CUARTO DE SIGLO EN LA RADIO

 

Lo que son las cosas, la alegría precedió a la noticia de la tragedia. Esta mañana, tras visitar el médico y acudir a la librería Antígona (saludé a Pepito que había pasado una noche en desvelo, de cama en cama, de la cama al sofá intentando vencer el calor. Pepito y Julia celebran 20 años de su librería y algunos más de amor, quizá 25 por lo menos), recibí un precioso correo de Miguel Mena, un correo colectivo donde el espléndido periodista y escritor recuerda a muchos de sus amigos que precisamente hoy se celebran 25 años desde que empezó a trabajar en la FM en Radio Zaragoza en un programa nocturno, Parafernalia, en el que ponía música, recibía llamadas, escribía espléndidos textos que luego integraron su primer libro, Parafernalia. Muchos años después, Miguel Mena sigue recibiendo correos de estudiantes de entonces que se hallan en diversos lugares del mundo.

 Miguel Mena dirige y presenta ahora el programa Aragón, estos días de verano La ventana de la Expo, en Radio Zaragoza-Cadena Ser, y tiene un extraordinario éxito: es cálido, erudito (esa erudición que nace de la curiosidad, de la lectura y de sus inacabables paseos a lo largo y ancho de Aragón, en bici, en coche y con la cámara el hombro), imaginativo y está siempre a pie de calle. Creo que no hay nada más hermoso que llegar al corazón del oyente, del lector, del telespectador, y lo más curioso es que nunca sabes del todo quien te sigue, para quien eres la compañía ideal del atardecer.

 Enhorabuena, Miguel. Y que tengas por lo menos otros 25 años de éxitos en las ondas de la radio, en el cariño de tanta gente que te oye gozosamente cuando baja el sol. Miguel, además, es un ejemplar zaragozano de adopción y, aunque no le gusta demasiado el fútbol, un zaragocista acérrimo.

 

[Miguel Mena, en Antigona, con  Eva Puyo, Ignacio Martinez de Pison y  Julia Millan. La foto es de Jose Antonio Melendo. PD. No puedo poner acentos aqui.]

SERGIO ALGORA: ADIÓS A LA VIDA EN LA PAZ DEL SUEÑO

SERGIO ALGORA: ADIÓS A LA VIDA EN LA PAZ DEL SUEÑO

 

Esta madrugada ha fallecido el escritor, compositor e intérprete Sergio Algora (Zaragoza, 1969). Su compañera Maribel tenía que ir a leer su examen de oposiciones a Filosofía en Huesca y se levantaba muy pronto: cuando iba a darle un beso de despedida se percató que su compañero no respiraba. Había fallecido en la paz del sueño de un paro cardíaco. Sergio Algora fundó en los años noventa la banda El Niño Gusano con la que grabó discos como Circo luso, El efecto lupa y El escarabajo más grande de Europa . Más tarde se integró en una nueva formación: Muy poca gente, y actualmente integraba otro grupo reconocido en el panorama español: La Costa Brava, con el que grabó seis discos; el último fue Velocidad de crucero, editado en 2007. Sergio Algora, por su personalidad, por su carisma, por su constante creatividad musical, era una figura muy respetada y valorada de la música española. En la música, era tan ecléctico que lo mismo alternaba a Paul Weller que a Beach Boys o Syd Barret, entre otras multitudes de combinaciones.

Sergio Algora era, además, poeta, se inició en la poesía, dramaturgo más bien ocasional y narrador. Entre otros libros, publicó los poemarios Envolver el humo, Paulus e Irene; Otro rey, la misma reina; Cielo ha muerto y Los versos dictados. En Xordica, en 2006, publicó un excelente libro de relatos: A los hombres de buena voluntad, y también era autor de la pieza teatral La lengua del bosque. Sergio Algora era promotor de un sinfín de actividades: colaboraba en Zona de obras y en otras publicaciones. Se reconocía en jóvenes escritores norteamericanos como Chuck Palaniuik, David Forster Wallace, Michael Chabon, etc. Cenamos juntos el pasado viernes, en la plaza de Santa Cruz, con Aloma, Carmen y su novia Maribel, y estaba realmente bien. Feliz, con proyectos. Un instante antes, en su bar El Bacharach, habría bromeado con su novia Maribel: Le dijo que la querría siempre, que se amarían hasta el fin de los tiempos. Fue una preciosa noche de rencuentro y de viejas complicidades. Cuando me llamó esta mañana Aloma para decirme que acababa de morir, no daba crédito. Padecía de corazón, es cierto, pero un golpe así era totalmente inesperado. Recordé nuestra cita en Borradores (Aragón Televisión) en junio de 2006: estuvo divertidísimo contando historias familiares, de barniz surrealista. El pasado viernes descubrí que Sergio era un espléndido narrador oral que poseía un ramillete inagotable de anécdotas, reales e inventadas o reinventadas. Descubrió la poesía con los clásicos, pero pronto le interesaron Vicente Aleixandre, Cernuda, Arthur Rimbaud, al que siempre volvía, Stephane Mallarme, Paul Celan, que era su favorito, y en los últimos tiempos había disfrutado muchísimo con John Ashbery, entre otros autores.

En 1998, cuando dirigía la editorial Olifante, le publiqué el libro Paulus e Irene, del que hablamos el viernes. Sergio me dijo que reconocía ahora que “era un libro inmaduro”. Hallo en ese texto, que jugaba con los apócrifos y con la distorsión del lenguaje, ese breve poema, “Espalda”: “Mis miembros fueron calcados // en la tierra yerma // para dibujar lo que soy yo muerto”. Sergio, tras la publicación de su libro de relatos de Xordica, fue elegido Nuevo Talento FNAC. En el blog que mantenía en la clubcultura se hace este autorretrato en clave de humor:

 

AUTORRETRATO DE SERGIO ALGORA

 [Nazco en Zaragoza (1969 ) y hasta los quince años no me pasa nada reseñable (una chica ocho años mayor que yo me enseña varias cosas fundamentales ). Tras este primer encuentro con la otra dimensión he escrito y  publicado cinco libros de poesía y una obra de teatro. También he grabado diez discos con El Niño Gusano, Muy Poca Gente y La Costa Brava. Actualmente intento dejar de beber todo lo que cae en mis manos en el Bar Bacharach de Zaragoza. Mi psiquiatra dice que no soy alcohólico, que soy dipsómano. Así que todos tranquilos.]

*Esta foto de Sergio Algora, que estaba trabajando en un libro de relatos (se lo había entregado a su editor Chusé Raúl Usón, de Xordica, y éste le llamó el viernes por la mañana para decirle que "No tengo el placer" saldría a principios de 2009), la he tomado de http://metropoleclub.blogspot.com.

OPINIONES Y ESCRITURA DE FERNANDO VALLEJO

OPINIONES Y ESCRITURA DE FERNANDO VALLEJO

 

[La escritora y profesora mexicana Magda Díaz Morales publica esta entrevista con el escritor Fernando Vallejo en su blog. Fernando Vallejo (Medellín, Colombia, 1942) es biólogo, cineasta, escritor, apasionado de la música (fue pianista), y es autor, entre otros libros de La virgen de los sicarios y Mi hermano el alcalde, inspirado en la condición de alcalde de su hermano alcalde. También es experto en la obra de José Asunción Silva y ganó el premio Rómulo Gallego por su novela El desbarrancadero.]

 

Vean lo que opina el siempre polémico, Fernando Vallejo:

Detesta Colombia –de hecho renunció a la nacionalidad –, pero ha venido a Bogotá porque tiene severos problemas en la vista. Y en esta capital, a 2.600 metros sobre el nivel del mar, está la famosa clínica del doctor Barraquer. "Tengo que hacerme un nuevo trasplante de córnea", explica Fernando Vallejo, un hombre afable, educadísimo, de voz suave y modales de lord inglés. Su novelística, en cambio, es feroz, desgarradora, profundamente nihilista. Vive en México desde hace muchos años, y sólo cree en los animales, maltratados por el hombre". Tanto es así que hace tiempo ya declaró que su herencia será legada a una institución que vele por el cuidado de "los animalitos".

¿Cuál es su opinión sobre su compatriota Gabriel García Márquez?

El personaje me interesa muy poco; me parece más bien un cortesano del tirano de Cuba. Es una vileza alcahuetear semejante monstruosidad. Esta es mi opinión sobre García Márquez persona.

¿Y como escritor?

Es un escritor que escribe novelas en tercera persona, con las que ya me peleé. Yo no he escrito ninguna novela en tercera persona, todas son en primera persona. La tercera persona me parece un camino trillado en la literatura, no va para ningún lado. Por lo demás, García Márquez es un escritor correcto que conoce en cierta forma el oficio. No tanto, por supuesto, como tu paisano Manuel Mujica Lainez, o como el español Azorín. De Mujica Lainez te puedo decir que es el prosista más grande del idioma español, con lo cual no te estoy diciendo que es el más grande escritor. Porque una cosa es ser un gran prosista y otra ser un gran escritor. Pero nadie, en los mil años de la lengua española, ha escrito un español con tal riqueza sintáctica y lexicográfica como él, con su ritmo y sonoridad. Es el gran prosista del idioma.



Lástima que esté un poco olvidado.

Sí, es cierto, porque el que han endiosado los jóvenes argentinos es Julio Cortázar.

¿No le gusta Cortázar?

No lo conozco. Lo he ojeado y me da la impresión de que no sabía escribir. No sabía justamente el idioma literario, escribía pobremente. Y los jóvenes hacen este cálculo: si este escritor tan malo es nuestro gran escritor, entonces por qué yo no puedo ser igual a él.

¿Y Borges?

El Aleph es un relato muy hermoso, logrado, espléndido. Ya sólo con eso bastaría para que su nombre quede en la literatura. Pero no pienso que sea tan grande como se dice. Lo han hecho tan grande porque desde el mundo anglosajón y francés lo pueden entender muy fácil: no es un escritor muy propio de la lengua española. El español no era tan importante en su literatura. Por lo demás, usa las palabras impropiamente, y además es afectado. Tiene afectaciones feas.

La literatura latinoamericana no parece interesarle mucho. ¿Le interesa alguna otra?

No, la verdad es que ninguna me interesa. Ni de Latinoamérica ni de España ni de Norteamérica ni de Europa. De niño y adolescente leía muchísimo; me he pasado leyendo gran parte de mi vida. Leí, sobre todo, literatura en tercera persona, que era mi pasión.

Sobre la muerte opina algo que me parece destacable:

¿Le teme a la muerte?

No. Me gustaría que fuera una muerte noble y no una muerte miserable. Además, siempre nos estamos muriendo de a poquito. Porque cuando uno envejece, se le muere la gente que quiere, los papás, los abuelos, los hermanos, los primos, los amigos, y se le mueren las calles de la infancia. Con cada muerto que ha tenido que ver con la vida de uno, uno también se va muriendo. Morirse, en realidad, es acabarse de morir.

Me agrada mucho el amor que siente por los animales.

Entrevista completa.

BORGES Y BIOY CASARES: ANECDOTARIO Y CONFIDENCIAS

BORGES Y BIOY CASARES: ANECDOTARIO Y CONFIDENCIAS

 

ANÉCDOTAS DE BORGES REFERIDAS EN SU LIBRO POR BIOY CASARES

  • Durante el Proceso, alguien le comenta a Borges que el general Galtieri, presidente de la República en ese momento, ha confesado que una de sus mayores ambiciones es seguir el camino de Perón y parecerse a él. "¡Caramba! -interrumpe Borges- es imposible imaginarse una aspiración más modesta".
  • Borges firma ejemplares en una librería del Centro. Un joven se acerca con Ficciones y le dice: "Maestro, usted es inmortal". Borges le contesta: "Vamos, hombre. No hay por qué ser tan pesimista".
  • Roma, 1981. Conferencia de prensa en un hotel de la Vía Véneto. Además de periodistas, están presentes Bernardo Bertolucci y Franco María Ricci. Borges, inspirado, destila ingenio. Llega la última pregunta. "¿A qué atribuye que todavía no le hayan otorgado el Premio Nobel de Literatura?" "A la sabiduría sueca".
  • En una entrevista, en Roma, un periodista trataba de poner en aprietos a Jorge Luis Borges. Como no lo lograba, finalmente probó con algo que le pareció más provocativo: "¿En su país todavía hay caníbales?" -"Ya no -contestó aquél-, nos los comimos a todos."
  • En plena Guerra de las Malvinas, opinó que "la Argentina e Inglaterra parecen dos pelados peleándose por un peine" y que "las islas habría que regalárselas a Bolivia para que tenga salida al mar".
  • Sobre la situación de la literatura argentina, Córdoba Iturburu, que la presidía, inquirió a los gritos: "¿Y qué vamos a hacer por nuestros jóvenes poetas?" Desde el fondo llegó otro grito, éste de Borges: "¡Disuadirlos!"
  • En la pausa de un acto cultural, el novelista Oscar Hermes Villordo acompañó a Borges al baño, situado en un primer piso al que se llegaba por una empinada escalera de madera. Cuando volvían, Villordo notó que Borges descendía los escalones demasiado rápido y, temiendo lo peor, le preguntó:"¿No deberíamos ir más despacio?" "Pero no soy yo - aclaró Borges -, es Newton."
  • Borges charla con Antonio Carrizo, en un bar. Por la radio del local se anuncia un tango con letra de León Benarós, amigo de Borges. El locutor propone escucharlo y el escritor acepta. Cuando el tango termina, Carrizo le pregunta qué le pareció. Borges mueve la cabeza y dictamina, muy preocupado: "Esto le pasa a Benarós por juntarse con peronistas".
  • El poeta Eduardo González Lanuza, uno de los introductores del ultraísmo en la Argentina y gran amigo de Borges, descubre a éste en Florida y Corrientes, solo, con su bastón, esperando para poder cruzar. Lo toca y le dice: "Borges, soy González Lanuza". El vuelve la cabeza y, después de unos segundos, contesta: "Es probable".
  • En Maipú y Tucumán, un grupo de adictos a Isabel Perón descubre a Borges y lo sigue unos metros, insultándolo. Al ingresar en su casa, un periodista le pregunta cómo se siente. "Medio desorientado -manifiesta-. Se me acercó una mujer vociferando: ¡Inculto! ¡Ignorante! "
  • Un joven poeta se acerca a Borges en la calle. Deja en manos del escritor su primer libro. Borges agradece y le pregunta cuál es el título. "Con la patria adentro", responde el joven. -"Pero qué incomodidad, amigo, qué incomodidad", le respondió.
  • El escritor argentino Héctor Bianciotti recuerda una de las tantas salidas elegantes de Borges, cuando le incomodaban los halagos de la gente: Ocurre en París, en un estudio de televisión. -"¿Usted se da cuenta de que es uno de los grandes escritores del siglo?", lo interrogan. -"Es que éste -evalúa Borges- ha sido un siglo muy mediocre".
  • Una mañana de octubre de 1967, Borges está al frente de su clase de literatura inglesa. Un estudiante entra y lo interrumpe para anunciar la muerte del Che Guevara y la inmediata suspensión de las clases para rendirle un homenaje . Borges contesta que el homenaje seguramente puede esperar. Clima tenso. El estudiante insiste: "Tiene que ser ahora y usted se va". Borges no se resigna y grita: "No me voy nada. Y si usted es tan guapo, venga a sacarme del escritorio".
  • El estudiante amenaza con cortar la luz. "He tomado la precaución -retruca Borges- de ser ciego esperando este momento".
  • A principios de la década de los setenta, el escritor y psicoanalista Germán García invita a la Argentina a Daniel Sibony, matemático y psicoanalista francés. Sibony quiere conocer a Borges. Al encontrarse, el francés le pregunta en qué idioma desea hablar. "Hablemos en francés", propone Borges, y justifica: "Dicen que la lengua francesa es tan perfecta que no necesita escritores. A la inversa, dicen que el castellano es una lengua que se desespera de su propia debilidad y necesita producir cada tanto un Góngora, un Quevedo, un Cervantes".
  • Una revista de actualidad reúne a Borges con el director técnico César Luis Menotti. "Qué raro, ¿no? Un hombre inteligente y se empeña en hablar de fútbol todo el tiempo", comenta Borges más tarde.
  • En 1983, un periodista de La Nación pide a Borges su opinión sobre la Guerra de Malvinas. "Absurda", define Borges. "Estoy triste, muy triste. Mandaron a esos pobres muchachos de veinte años a morir al sur. Tener veinte años y pelear contra soldados veteranos es algo atroz, inconcebible. Solamente en el crucero General Belgrano murieron cientos. Claro que los militares dirán que al lado de los desaparecidos esa cifra no es nada, pero no creo que les convenga ese argumento. No, no les va a convenir..."
  • El 10 de marzo de 1978, en la Feria del Libro, Borges se cruza con un escritor al que quiere y respeta: Manuel Mujica Lainez. Se abrazan e inician una conversación que es interrumpida una y otra vez por los cazadores compulsivos de firmas. "A veces -se queja Borges- pienso que cuando me muera mis libros más cotizados serán aquellos que no lleven mi autógrafo."
  • En 1975, a los 99 años, muere Leonor Acevedo de Borges, madre del escritor. En el velorio, una mujer da el pésame a Borges y comenta: "Peeero... pobre Leonorcita, morirse tan poquito antes de cumplir los 100 años. Si hubiera esperado un poquito más..". Borges le dice: "Veo, señora, que es usted devota del sistema decimal".

Borges y un escritor joven debatiendo sobre literatura y otros temas. El escritor joven le dice: "Y bueno, en política no vamos a estar de acuerdo, maestro, porque yo soy peronista". Borges contestò: "Cómo que no? Yo tambièn soy ciego".

*El poeta Antonio Pérez Morte, desde su refugio del Serrablo, me envía esta selección de anécdotas, aforismos y ejercicios de sabiduría del viejo / joven Borges. En foto, Bioy Casares, Victoria Ocampo y el joven Bioy.

INCIDENTE CON UN ESPEJO O EL VUELO DE LA PREMONICIÓN

INCIDENTE CON UN ESPEJO O EL VUELO DE LA PREMONICIÓN

 

Hablo con Eduardo Laborda para contarle que José Antonio Duce me ha pasado una foto de Los Nápoli, y me cuenta un nuevo detalle de la conmovedora historia de su hermana Lola: la vocalista del grupo. Tres meses antes de su terrible muerte, su hermana María (que reside en Carolina del Norte) le regaló un estuche de pintalabios con espejo y toda esa variedad de objetos, pinceles y cartas de color. Al cogerlo y abrirlo, se le cayó el pequeño espejo al suelo. Y Lola se quedó literalmente traspuesta, se le mudó de color la cara. Vio en aquel incidente una nueva premonición: fue un designio de fatalidad a la vista. “Hacía tiempo que sospechaba que iba a acabar mal –me decía Eduardo-. Era muy supersticiosa. Le ocurría como a mi madre. Las dos eran brujitas. A veces soñaban las mismas cosas y ya vivían en casas diferentes”.

*Lola Laborda ensayando con Los Nápoli en la casa familiar de la calle Tarragona.