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Antón Castro

NACE BORRALLEIRA, CADERNOS DE COCIÑA

NACE BORRALLEIRA, CADERNOS DE COCIÑA

[Un amigo galego, magnífico escritor y xornalista, cóntame que acaba de inaugurar un blog. Polo de agora prefire ir deixando pistas ós seus lectores: ¿quén será, meu homiño? Lévome unha grande sorpresa cando só atopo receitas. Entre os seus enlaces figura o do mestre Álvaro Cunquerio, autor dun soberbio libro de cociña, entre outros: La cocina cristiana de Occidente, do que hay edición en Tusquets. É curioso: durante moitos anos, Cunqueiro foi o meu mestre, e lía a súas receitas e artigos e invención sobre o percebe ou a lamprea con auténtica devoción. Nun dos lugares básicas da miña nenez en Arteixo e arredores, en Armentón, viviu durante anos o inolvidable Picadillo. Estiven unha vez no seu pazo e regaláronme o seu libro: Mi historia política. ] 

CARIL DE GAMBAS: RECEITA 

Durante anos, o caril que se preparaba na casa familiar seguiu sempre a mesma receita, con pequenas variantes –polo e tenreira, basicamente– ás que se lles irían engadindo novidades como as fabas, uvas pasas ou coco relado, por exemplo. En realidade, a súa preparación admite numerosos ingredientes como base e unha combinación de especias na que inflúe tanto a xeografìa como o gusto persoal. Por comodidade, en casa empregamos caril en po, que reforzamos co que haxa a man; no caso do caril de gambas co que celebramos o aniversario, coriandro –semente e folla–, cardamomo, pementa negra, xenxibre, chile e comiños.

As especias son, precisamente, o primeiro que preparo: tostamos as sementes de coriandro, cardamomo, comiño e pementa para despois machucalas nun morteiro. Logo fritimos cebola picada ata que acade a transparencia, momento no que se engaden as cabezas das gambas, que tamén se machucan coa maza do morteiro. Déixase cociñar uns cinco minutos e despois engadimos raíz de xenxibre picada e as especias en po, con algo de chile, picado ou moído. Dáselle un par de remexidos. Finalmente, incorporamos un chisco de salsa de tomate e leite de coco para que coza dez ou quince minutos. Sazonamos e colamos por un chino. No prebe cocíñanse as gambas e sérvese con arroz branco –neste caso aromatizado con lemon grass– e folla de coriandro picada. A primeira vez que preparei esta receita deixei as cabezas das gambas ata o final, pero antonte retireinas antes de incorporar o tomate e o coco, para que o sabor do marisco no o dominase todo.

Unha receita aproximada probeina hai un par de anos no Porto, nun restaurante no Largo do Adro (creo), acompañada de rodelas de laranxa, nata –estilo creme fraiche– e piña. Antonte pola mañá, mentres facía a compra, pensaba no moito que me atraen os rituais, xa dende a infancia. As vantaxes da gastronomía son que permiten actualizar facilmente a tradición e convertela en algo diferente ano tras ano: haberá que ir pensando noutro caril para o 2009.

*Retrato de Álvaro Cunqueiro Mora, o señor de Mondoñedo e de Miranda.

LETRAS POR TIERRA, MAR Y AIRE

LETRAS POR TIERRA, MAR Y AIRE

  Algo se mueve en la literatura en Aragón. Por tierra, mar y aire. Vivimos una auténtica Edad de Oro, y no es ésta una opinión interesada o subjetiva. Nunca hubo tantos escritores, tan diferentes entre sí y con tanto eco en nuestro territorio, en España y, con mayor o menor alcance, en el mundo. Anteayer se veía una excelente confirmación con Agustín Sánchez Vidal y con Luis del Val, vencedores del Premio Primavera de novela. Los autores oscenses están contribuyendo notablemente a este gran momento. En poco más de dos o tres meses coinciden un manojo de libros –disparejos, autónomos, con el aroma delicioso de paisajes idílicos y dramáticos…- que no deben pasar inadvertidos al lector. Y lo mejor: hay más. Algunos más de auténtico mérito.

Empezaremos por uno, aún fresco de intención y de tinta: “España” (DVD) de Manuel Vilas, un mosaico híbrido y muy libre, a menudo tan antojadizo como la desbordada imaginación del autor de Barbastro. Por sus páginas desfilan desde Fidel Castro o Juan Carlos I hasta Jesucristo, Patty Smith, Kafka, Lou Reed, su propio editor Sergio Gaspar o una ninfómana. Quizá el fragmento más humano y tierno sea el dedicado al poeta e impresor Luciano Gracia Bailo. Ramón Acín publica “Muerde el silencio” (Algaida), una novela donde narra la vida de los montañeses, la existencia llena de sobresaltos de tres mujeres (abuela, madre e hija) y aborda también el conflicto entre la ciudad y el campo. Oímos el cántico de los ríos, el temblor de aire en las plantas, la resonancia de las montañas, percibimos los amores imposibles, tempestuosos, mudos como un peñasco inabordable.

“Pirineos, tristes montes” (Xordica) de Severino Pallaruelo es la reedición de un puñado de cuentos, de atmósfera real y a la par legendaria. El conjunto se lee como una topografía de hábitos y de temas del Pirineo. Hay historias de tiones, de emigrantes a Barcelona, de embarazos que se ocultan, de grotescas rivalidades, de escolares, de la Guerra Civil. La Guerra Civil, tan inolvidable, es el tema de un deslumbrante estudio, conmovedor e intenso, de José María Azpíroz: “La voz del olvido” (Diputación de Huesca, 2007). Conversó con más de 200 personas, indagó en los archivos, recuperó procesos, halló fotografías, contó con ayuda de familias, y así ha logrado armar un trabajo definitivo lleno de detalles, de violencia, de injusticias, de puro terror, de fusilados que fueron ejecutados hasta dos veces o acarreados hacia las tapias del cementerio con nocturnidad, silencio sepulcral y alevosía, como el escultor y pedagogo Ramón Acín.

No podemos olvidar otros libros: “Leyendario. Criaturas de agua” (Tropo) de Óscar Sipán, un escritor que elabora fantásticas y delirantes ficciones, matizadas por un hilillo de ironía, de desmesura y erudición. “El perfume de las higueras” (Prames, 2007. Premio  Ínsula del Ebro) es una nueva aportación de Damián Torrijos, una historia que transcurre en Zaidín y que aborda la llegada de nuevos emigrantes a esa zona y también se hace eco de una vida tan arrolladora como salvaje a orillas del Cinca.

Carlos Castán recuperaba “Museo de la soledad” hace unas semanas en Tropo, y ahora publica “Sólo de lo perdido” (Destino, 2008), 18 piezas que retratan a criaturas erráticas, sin norte, pero que avanzan, con dolor y espanto, en la expedición de la vida. Castán evoca películas como “Verano del 42” sobre la revelación del amor y el sexo, mira hacia Cuba y hacia unos años de sueños y de pasión cuando se muere Antonio Gades, cuenta amores desolados y extravíos de taberna, como “La buena suerte”, un microrrelato magistral. El resultado es un libro equilibrado de matices y repleto de cicatrices y de jirones.

Entre otros, ya comentados por extenso semanas atrás, tampoco aquí podemos olvidar a Javier Tomeo y su novela “Los amantes de silicona” (Anagrama, 2008), y “Trescientos días de sol” (Xordica, 2007), los cuentos de Ismael Grasa que han recibido el Premio Ojo Crítico de RNE.
 

*Este artículo apareció ayer en la edición de Huesca de Heraldo de Aragón, en cuyas páginas me acogen amablemente, casi todos los viernes, Mariano Gállego y María José Villanueva y su equipo. La foto es de Ramón Acín y su esposa Conchita Monrás, fusilados en su ciudad de Huesca en 1936.

DA VID TRUEBA, EL LUNES, EN LOS PORTADORES DE SUEÑOS

DA VID TRUEBA, EL LUNES, EN LOS PORTADORES DE SUEÑOS

[El próximo lunes, a las ocho de la tarde, David Trueba presentará su nueva y  voluminosa novela: Saber perder (Anagrama. 520 páginas) en la librería Los Portadores de Sueños. Actuarán de maestros de ceremonias Luis Alegre, que trazará un retrato de David, polifacético, trabajador incansable y genial la mayoría de las veces; Pep Guardiola, centrocampista de tiralíneas en sus mejores días de fútbol y ahora entrenador, y Daniel Gascón, que publicaba el pasado jueves en “Artes & Letras”, el suplemento literario de Heraldo de Aragón, una de las primeras reseñas de la novela, y ése es el texto que yo cuelgo aquí. David Trueba acudirá el mismo lunes, hacia las 19.15, al programa Aragón, que dirige y conduce con elegancia y cariño Miguel Mena en Radio Zaragoza / Cadena Ser.]  

FRÁGILES, CULPABLES Y HERMOSOS 

David Trueba (Madrid, 1969) es escritor y cineasta. Ha dirigido las películas “La buena vida” (1996), “Obra maestra” (2000), “Soldados de Salamina” (2002), “Bienvenido a casa” (2006), y “La silla de Fernando”, que codirigió junto a Luis Alegre en 2006. Ha publicado las novelas “Abierto toda la noche” (Anagrama, 1995) y “Cuatro amigos” (Anagrama, 1999). Son obras que mezclan el humor y la melancolía, que hablan de la familia y la soledad, de los conflictos del amor y el deseo, de la frustración profesional y emocional y la pasión por aprender.

Esos temas aparecen en la más ambiciosa y redonda de sus novelas, “Saber perder” (Anagrama, 2008), que transcurre a lo largo de un curso académico o una temporada futbolística, y cuenta la historia de cuatro personajes. Sylvia es una adolescente tímida que siente la pulsión del deseo y entra por accidente en la vida adulta. Su padre, Lorenzo, acaba de separarse: cree que la vida y un antiguo socio le deben algo, y se enamora de Daniela, una ecuatoriana muy religiosa que cuida a un niño en el piso de arriba. La abuela de Sylvia enferma, y su marido, Leandro, combina las atenciones a su mujer y la pena por no haber sabido hacerla más feliz con las visitas a una prostituta. Sylvia conoce a Ariel, un futbolista argentino que ha venido a España a triunfar y se encuentra perdido entre el lujo, el furor de los medios y la corrupción de los despachos. Son personajes que intentan resistir los ataques del azar, de los demás o de sus propios errores, y deben aprender a convivir con sus derrotas.

“Saber perder” alterna las peripecias de estos protagonistas, que tienen un mundo rico y consistente, en el que habitan numerosos personajes secundarios. Habla del instituto de Sylvia y de su hermosa relación clandestina con Ariel; de la casa de Leandro, sus clases de piano y su resentimiento hacia un amigo de infancia que ha triunfado, y de la culpa y los gastos que le producen sus visitas al prostíbulo; de la relación de Lorenzo y su socio, que en lugar de convertir a Lorenzo en un triunfador lo llevó a cometer un crimen, de su desamparo y su nuevo trabajo en una empresa al borde de la legalidad; de los compañeros de Ariel, de su mentor y las fiestas de los jugadores, y de la desorientación que siente en el campo y en Madrid tras la partida de su hermano.

“Saber perder” es una novela muy bien estructurada, que juega con las cuatro líneas narrativas con maestría: las entrecruza, las usa para aumentar el suspense o incrementar el ritmo y establece paralelismos entre ellas. A veces, presenta una escena desde el punto de vista de dos personajes, y eso sirve para registrar los cambios en sus sentimientos, o la distancia que imponen entre ellos la traición, el secreto o el paso del tiempo.

Trueba utiliza con brillantez detalles de la vida cotidiana y elementos que están en la realidad y no siempre encuentran hueco en las novelas: aparecen inmigrantes millonarios y sin papeles; reflexiones futbolísticas y circunvalaciones; operaciones inmobiliarias, mudanzas y accidentes domésticos; adolescentes que envían mensajes de móvil, ancianos enfermos que necesitan que alguien les cuide y sienten deseo. La novela posee momentos bellos y muy divertidos, muchas veces tiene un tono de tristeza e incluye episodios de sordidez y violencia. Los personajes están a merced de su necesidad de sexo, amor o compañía y dan una sensación de indefensión: buscan la felicidad en un lugar en el que saben que no van a encontrarla, e ignoran desde dónde les va a llegar el próximo golpe. Y eso hace que nos resulten próximos. “Saber perder” es una novela estupenda, que combina una poderosa arquitectura narrativa y la confianza en el poder de la ficción para retratar la vida con una mirada perspicaz y compasiva sobre unos seres frágiles, culpables y hermosos.

 Saber perder. David Trueba. Anagrama: Narrativas Hispánicas. Barcelona, 2008. 520 páginas. 

FERNANDO SARRÍA PUBLICARÁ EN ECLIPSADOS

FERNANDO SARRÍA PUBLICARÁ EN ECLIPSADOS

[¿Quién no conoce todavía a Fernando Sarría? Es el poeta del amor y de la sensualidad, el mensajero de las emociones íntimas, el enamorado del amor y sus pliegues y sudores. Acaba de escribirme y así, como quien no quiere la cosa, me dice que el sello Eclipsados de Ignacio Escuín Borao va a publicarle su primer poemario, El error de las hormigas, un volumen que ya tiene fecha de presentación: será el cinco de mayo. Nada menos. Fernando ya le ha abierto un blog al libro inexistente, quizá se empecine en quitarle misterio antes de nacer ya y de empezar a enviar oleadas de placer, pasión y lascivia al mundo. A la vez, para solaz de sus lectores voluptuosos, me envía este poema.]  

Nada hay que me haga héroe.
Todavía está tibia la cama
y la noche fue un rincón de palabras
escritas a fuego lento en nuestra piel.
Podría llamarte de nuevo,
quizás es lo que estás esperando,
quizás es lo que debería hacer
en lugar de soportarme
en la calma de este silencio. 

Sé de ti tantas cosas
como las que he podido descifrar
en cada encuentro con tu cuerpo,
aquellas que guardabas en tu respiración,
las que tu boca dejó sin querer en mí,
desde ese misterio de peregrinación que es tu corazón,
el bosque, donde apenas
los pájaros de la noche
dejan oír su voz.
Sé de todos los percances,
de todos los olvidos que te habitan,
y aún así eres un océano donde mis dedos se pierden,
el milagro donde amanecer es sólo cuestión de tiempo.     

*La foto es de Bruce Davidson.

AMA NCIO PRADA VISITA EL VIERNES ZARAGOZA

AMA NCIO PRADA VISITA EL VIERNES ZARAGOZA

[El próximo viernes, en Ámbito Cultural, Amancio Prada presenta dos nuevos discos: “Concierto de amor vivo”, grabado en la iglesia de los Jerónimos de Madrid, y esta “Vida de artista”, un homenaje personal a Leo Ferré. Entro en su página web, www.amancioprada.com, y encuentro este bello texto del cantante del Bierzo sobre este proyecto. El cantante y apasionado de la música Rafael Castillejo presentará a Amancio Prada. Por cierto, en esta foto, Amancio se parece mucho a Leo Ferré.] 

Este disco es una pequeña ventana por la que asomarse a la obra inmensa de Léo Ferré, la estrella más rebelde del firmamento de la canción francesa, cuya andadura seguí con admiración, aunque de lejos,  durante los años que viví en Francia. Sin haber conocido hasta ahora a fondo su obra, con cuánta emoción y cuántas veces  recuerdo haber oído “Avec le temps”, una de esas canciones que justifica la vida de un artista. Poeta y cantor de poetas, Léo Ferré fue siempre para mí un astro distinto, desconcertante, enorme, lejano…

Pero, tiempo al tiempo. Las deudas con la admiración terminan siempre por cumplirse.
Este disco que tienes en las manos es una idea original de Norbert Kalfon, a quien agradeceré siempre que pensara en mí para llevarla a cabo. Cuando me mostró el material original de las canciones previstas, me pareció un proyecto tan atractivo como lleno de dificultades. La mayor, entre todas, guardaba relación con la letra. Los textos originales de las canciones eran excelentes, desde luego, pero ¿cómo traducirlos al español sin que perdieran la intensidad de su belleza poética, y que además pudieran ser cantadas sin alterar su melodía original? La verdad, me parecía, una tarea casi imposible. Pero Norbert insistía. Y la insistencia artística siempre, también, llama a la puerta de la imaginación. Consulté el repertorio de traducciones que circulan sobre la obra de Ferré, excesivamente literales unas, incantables en castellano la mayoría. Si ya es difícil traducir un poema, aún es mayor el desafío si se trata de la letra de una canción, acoplar sus acentos, mantener las rimas...

Entonces opté por hacer una versión, más que una traducción, una lectura personal, pero dialogante e implicada con el espíritu que anima todo el trabajo de Ferré. No me importaría alejarme del pie de la letra, siempre que respetara el sentido esencial, tratando de conservar el ritmo y la visión cómplice de su amigable cabeza. Me tomaba así la libertad de escoger  otras referencias, otras imágenes y  otro contexto. Yo en él, y en él, conmigo. Cada nueva canción que así resultara debería tener valor y gracia por si misma, sin la necesidad del aval de un autor consagrado, ni la disculpa menor de no alcanzar el milagro por provenir de otra lengua.  Entre pitos y flautas, estuve entretenido un año en ese ejercicio, tanto de desdoblamiento como de identificación, con mi otro, con mi respetado Ferré.
No pocas veces acudí a mi amigo y poeta Juan Carlos Mestre para que con su candil me ayudara a alumbrar algún recodo del camino… Y acudí también a Agustín García Calvo para pedirle que se ocupara él de la “Canción de Otoño” de Verlaine, pues era  cuestión de Inter pares. Y se las ingenió muy bien, como era de esperar. Por otro lado, Lola la Titiritera, me animaba, como siempre, y me señaló alguna canción que no estaba en la lista inicial. En fin, tal ha sido el empeño, y aquí está el resultado de la pasión y la búsqueda. En cualquier caso, he disfrutado haciendo este trabajo, que me ha servido para conocer definitivamente a un poeta y cantante extraordinario, para reconocer en él a un verdadero maestro.

Cuando se compara la obra y la trayectoria de artistas como Léo Ferré con la cantinela de tanta pajarería como nos rodea, la miseria actual hiere al oído y las entendederas. La suya, desde luego, es otra historia, otra memoria, otro mar.
Agradecimientos: cantar con Agnès Jaoui ha sido un regalo precioso; apareció como por encanto, sin esperarla, por puro entusiasmo, con total generosidad. José Luis Ordóñez, “Josete”, sin darse importancia, me fue poniendo en bandeja cada tema, estimulando el canto con su guitarra flamenca y sus arreglos. A todos los músicos que aquí suenan: Cuco Pérez, evocando cantinas y ríos con su acordeón;  Pablo Martín, trenzando y marcando percusiones; Carlos Ibañez, fundamental al contrabajo; Eva Durán, con el pellizco y quejío de su garganta, y Chano Domínguez, que saca sonidos negros hasta de las teclas blancas. A los hermanos Pedro y Pablo Baselga, de Infinity, responsables de casi toda la grabación e implicados emocionalmente en el proyecto. Fernando Deleyto, riguroso en la grabación y mezclas, atento hasta la edición final. Un equipo excelente, sí señor. Así da gusto trabajar.

Ojalá que el gusto también sea vuestro al escucharlo, amigos. Salud.

Amancio Prada

 

PREMIOS PARA JOSÉ LUIS BORAU Y LUIS ALEGRE EN CÁCERES

PREMIOS PARA JOSÉ LUIS BORAU  Y LUIS ALEGRE EN CÁCERES

XV FESTIVAL SOLIDARIO

CINE ESPAÑOL DE CÁCERES

Premios para José Luis Borau, Luis Alegre y Antonio Gasset

El Premio a la Trayectoria Cinematográfica Cáceres 2016 será para José Luís Borau, un premio que quiere ser un reconocimiento de todo el cine español por dedicar su vida al séptimo arte, desde la crítica hasta la producción, y desde la dirección hasta la presidencia de la Academia de Cine, Borau pasará a la historia de nuestro cine por haber realizado películas fundamentales para la cultura española como es el caso de Furtivos, Río abajo, Leo, Hay que matar a B…

El presentador del veterano espacio de TVE Días de Cine, Antonio Gasset, recibirá un premio especial por su implicación con el Festival de Cáceres desde sus inicios. Otro profesional de los medios, el también aragonés Luis Alegre, será distinguido por la pasión por el cine que expresa en sus múltiples facetas, desde la dirección del Festival de Tudela, a la presentación de programas televisivos o la docencia.

*La foto de Luis Alegre la tomó Javier Pardos, reportero gráfico y hombre de bien de Heraldo de Aragón

 

BALTHUS CUMPLE HOY CIEN AÑOS

BALTHUS CUMPLE HOY CIEN AÑOS

Tal como día, un 29 de febrero de 1908, en París, en el seno de una familia de origen polaco, nació Baltasar Klosowski de Nola, que ha pasado a la historia del arte como Balthus. Pintor de interiores, pintor de niñas, pintor de gremios, pintor de luces y atmósferas vaporosas, librescas y oníricas, ha desarrollado una obra muy personal, bajo el influjo casi morboso de esa criatura sensual que empieza a hacerse mujer. También abordó en diversas ocasiones el tema del pintor y la modelo. Este cuadro de 193e, “La rue”, es uno de mis favoritos. Para muchos, Balthus es un pintor místico o religioso que está ahí siempre, a punto de pecar. Su gran amigo durante años fue Antonin Artaud.

RETRATO DE AGUSTÍN SÁNCHEZ VIDAL*

RETRATO DE AGUSTÍN SÁNCHEZ VIDAL*

Ese reportero incansable a pie de calle que es Mariano Gistaín vio ayer a Agustín Sánchez Vidal y lo fotografió así en la calle, con una copa de champán. Agustín acaba de ganar con su segunda novela, “Nudo de sangre”, el premio Primavera de Novela. Se trata de una narración en dos tiempos, que transcurre en el Perú Colonial, que reivindica la cultura de la civilización inca. Entre otros personajes claves, figuran el marino e ingeniero militar Sebastián de Fonseca (inspirado vagamente en Jorge Juan y Cadalso) y la indígena y mestiza Umina, que desciende del linaje real de los incas. El libro gira en torno a la búsqueda del tesoro espiritual y material de los incas. Luis del Val ha sido el finalista con su novela de espías en un paquebote: "Crucero de otoño".

Cuando estuvo en Borradores, Agustín Sánchez Vidal me dijo que había escrito “una novela preciosa”.

*La foto es de Mariano Gistaín, quizá el mejor cronista visual de la Zaragoza de cada día.