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Antón Castro

RUTH MIRÓ, GALVE, BERGANZA, NAIRI GRIGORIAN: BORRADORES

RUTH MIRÓ, GALVE, BERGANZA, NAIRI GRIGORIAN: BORRADORES

NAIRI GRIGORIAN, RUTH MIRÓ Y VÍCTOR JIMÉNEZ, LUIS GALVE, TERESA BERGANZA, LOS PREMIOS CÁLAMO… / Hoy EN BORRADORES  

La gran pianista Nairi Grigorian, que actuó recientemente en el ciclo de Grandes Solistas del Auditorio, visita Borradores: interpreta, con gran expresividad y pasión, dos temas de Alexander Scriabin y de Robert Schumann. En una extensa entrevista cuenta sus inicios en Bakú, la localidad de Azerbaján donde nacieron Gasparov y Rostropovich, su traslado a Zaragoza en 1992; también comenta la fundación de una Escuela de Música y elogia a dos de sus discípulos: Iñigo Muñoz y Fernando Huelin. Ruth Miró y Víctor Jiménez, que presentan mañana en el Teatro Principal la obra “El trovador”, explican su trayectoria, sus comienzos con Emilia Baila (ella) y con Víctor Ullate (ambos), y sus años en la compañía Maurice Béjart, y abordan este nuevo proyecto, que significa el retorno de la gran bailarina a Zaragoza tantos años después. 

Además, Borradores ofrece un extenso reportaje sobre la vida y la obra de Luis Galve, de la mano de su viuda Georgina Jelicié, del cual se cumple ahora en marzo el centenario de su nacimiento. Ese día, en el Auditorio de Zaragoza, Krystian Zimmerman ofrecerá un concierto en su honor. Borradores también conversa con Teresa Berganza, en el Teatro Olimpia de Huesca. La mezzosoprano, que ha encarnado Carmen como nadie, recuerda sus inicios, sus estancias en Panticosa, su amistad con María Callas, los secretos de la voz, elogia la carrera del bajo aragonés Isaac Galán y revela una emocionante experiencia con una adolescente que oía ópera por primera vez. 

También se ofrece un doble reportaje sobre los premios Cálamo, que recayeron en José Luis Peixoto, Rafael Chirbes y el aragonés Antonio Ansón, por sus novelas “Crematorio” (Anagrama), “El cementerio de pianos” (El Aleph) y “Llamando a las puertas del cielo” (Artemisa). Francisco Goyanes y sus respectivos editores realizan una presentación previa de los galardonados. Y María Dubón, la escritora zaragozana afincada en Gerona, invita a pasearse por sus blogs. Posee varios (de actualidad, de literatura, de filosofía, de sexo, de fotografía…) y ha publicado una novela por entregas en la red. 

*Ruth Miró y Víctor Jiménez.



Borradores. Aragón Televisión [Canal Satélite Digital, 97]. 0.30 de la madrugada. Redacción: Ana Catalá Roca. Producción: Mamen Delpón y César Quílez. Ayudante de realización: Yolanda Liesa. Realización: Teresa Lázaro Chicharro. Presentación y dirección: Antón Castro.

ERNESTO PÉREZ ZÚÑIGA: UN POEMA DE AMOR...

ERNESTO PÉREZ ZÚÑIGA: UN POEMA DE AMOR...

Los editores de Candaya, Olga y Fernando, pasaron hace unos días por Borradores en compañía de Quim Aranda, autor de una mangífica novela, “El avión de madera...", y me han enviado un espléndido poemario: “Cuadernos del hábito oscuro” de Ernesto Pérez Zúñiga, poeta y narrador, que arranca aquí de la idea del manuscrito encontrado para componer un hermoso e inquietante libro, de matiz casi sonámbulo y en ocasiones terrible, especialmente cuando imagina la sangre fría, la posesión y la locura de algunos violadores, maltratadotes o amantes asesinos. El volumen, de entrada, propone una mirada distinta: la poesía ilumina y denuncia aquellos rincones más siniestros o más tiernos de la vida, la poesía –por la vía de la elipsis y de la depuración- sale al encuentro del ornitólogo, del oculista, del hombre bonsái. El amor es otro de los componentes esenciales, y también destaca la presencia de la muerte y sus alrededores: las tinieblas, los espectros, los tanatorios, los cementerios, etc.

El libro lleva un cedé con algunos poemas recitados por el autor. Son muchos los poemas que me han gustado. Copio aquí éste: 

CUERPO A CUERPO 

Yo recibí a mi amor cuando empezó tu guerra 

Yo destapé las sábanas para mi amada cuando
ladró vuestra ciudad                           
                             
con una bomba a punto
de explotarle en la boca 

Yo
-pura invención de su regreso-
por fin mordí su cuello
y pesqué pezones con mis dientes
mientras huías

entre ruinas de muertos que alzan alguna sola vez los brazos 
para atrapar la vida 

Yo entrecerré los ojos cerré los ojoscuando         
ella cerró los ojos entrecerró los ojos
 

Vibraban sus caderas y sus senos
Y vibraba la tierra y rincones del aire y el mismo fuego
vibraba dentro de las pieles como un tambor
cuando un disparo reventó tu cráneo.

*Esta foto fue tomada en México por el gran Bernard Plossu, que está estos días en Huesca.

UN LIBRO CONMOVEDOR, EN LA FNAC*

UN LIBRO CONMOVEDOR, EN LA FNAC*

Fnac Plaza de España
Jueves, 28 de febrero. 19:30 h. 

CHARO GARCÍA VELILLA. "El hada de las estrellas" (Rolde, AECC y Gobierno de Aragón). Ilustraciones de María Felices.
 Presentación del libro con Daniel Viñuales, José Antonio Méndez Gil, presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer en Zaragoza. 

Este cuento lo escribió la autora  Charo García Vellilla, que falleció en diciembre de 2006, para explicarle a Víctor, su hijo de tres años, por qué no iba a poder estar con él. El relato se quedó en un cajón, en secreto; al final, con un brazo inmovilizado, Charo ya no podía escribir. El ilustrador y dibujante Daniel Viñuales, padre de Víctor y esposo de Charo, iba a encuadernarlo forma artesanal como un recuerdo de su madre para el niño, pero al ver al ver los espléndidos y luminosos dibujos de María Felices, Daniel Viñuales, decidió publicarlo y donar los beneficios del libro a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). El libro ha sido editado también con el apoyo del Rolde de Estudios Aragoneses y del Gobierno.
 

El cuento es emocionante, estremecedor. Una despedida con esperanza y con un dolor infinito, mitigado por el propio clima amoroso y onírico del relato. Narra una historia relacionada con la desaparición inminente de la propia Charo, que padecía cáncer de mama. Pero ella, con un gran sentido poético y una gran dosis de esperanza, le da una vuelta de tuerca al relato con el afán de que a su hijo, el Hada de las Estrellas, o cualquier amigo después, venza al Hombre Oscuro y le pueda seguir contando historias. El relato también propone un lugar de encuentro en el sueño y en la ficción para Charo, Daniel y Víctor.  

El trabajo de María Felices, realizado con procedimientos digitales, es estupendo, rico en cromatismo, sugerencia, fantasía y atmósfera onírica y poética.

MARIANO GISTAÍN ANALIZA EL DEBATE

MARIANO GISTAÍN ANALIZA EL DEBATE

[Mariano Gistaín, a su peculiar modo, valora hoy el debate de anoche. Zapatero carece de punch y parecía sondormido; cuando tenía razón y argumentaba bien le faltaba énfasis y convicción en la voz y en los ojos; Rajoy, que pareció algo más irónico (por la presonrisa, claro), se pasó la noche llamando mentiroso al contrincante y le acusó de haber agredido a las víctimas del terrorismo. Lo cual no deja de ser curioso: esto de las víctimas cado uno las maneja a su antojo. Las víctimas para alguno son como los jerseis de quita y pon. Si la víctima es Pilar Manjón, pongamos por caso, alguien del PP le escupe, sin duelo alguno: ‘Puedes meterte a tus muertos por el culo’. La frase creo que es literal. Con todo, con sus marrullerías, Rajoy se entregó al cuerpo a cuerpo, al clinch y forzó un combate nulo o cedió a los puntos con división de opiniones. 

Bueno, a lo que iba. El maravilloso texto de Mariano Gistaín, el hijo del sastre inolvidable de Barbastro Mariano Gistaín, el amor inolvidable de Josefina, es éste:]  

EL DEBATE ELECTORAL ZAPATERO-RAJOY 

Evidenció la falta de sueño del presidente.
¿De qué hablaban?
De cosas extrañísimas.
Abstracciones.
¿A quién se le ocurrió esa idea de enseñar folios con estadísticas?
¿Lo sabía el realizador?
¿No les enseñaron cómo se muestra un folio a la cámara?
Estaban demasiado tensos, tampoco es para tanto.
Tan tensos que no comunicaban más que ansiedad.
Rajoy conseguía presonreír a veces, pero estaba como dopado.
No hubieran pasado el control antidoping.
Una cosa sin interés.
La tele exige naturalidad, un poco de relajación.
El debate fue el clímax de la antitele.
¿Lo que más preocupa a los españoles es el terrorismo?
¿Y el amor?
¿y el transporte público?
¿y el no saber inglés?
¿y que la vida media del pan sea de una hora?
¿y que los tomates sepan a gasolina?
¿y que no se pueda respirar por la calle?
Rajoy estaba totalmente flipado
ZP parecía un Drácula sin desayunar

Agobiados por las cifras
se olvidaron de ser ellos mismos.

*Esta foto de mujer con perro en camas separadas es del gran Elliott Erwitt. Intenta responder a la pregunta:  "¿Lo que más preocupa a los españoles es el terrorismo? ¿Y el amor?". Lo que más le importa a los españoles, después del amor, es su perro.
 

RETRATOS DE ESCRITORES.4 / ANTONIN ARTAUD

RETRATOS DE ESCRITORES.4 / ANTONIN ARTAUD

Esta mañana he comprado “La Vanguardia”, como todos los lunes (soy un seguidor de las contras y de la sección “Vidas contadas” de Joseph Massot), y me encuentro con nuevas notas necrológicas sobre Josep Palau i Fabre. Rosa María Piñol selecciona algunas notas autobiográficas y hallo este retrato de Antonin Artaud:   

“Cuando llegué a París, yo ya había leído a Breton, Éluard, Tzara y a todos los surrealistas. Y también a Sastre y a Camus. Pero nunca había leído a Artaud. Cuando lo descubrí, me di cuenta de que era el más grande. Me pareció injusta la marginación a que se le había sometido. Su obra es inmensa y aún se puede estudiar. Pero requiere un determinado estado de espíritu, ya que es un escritor duro”.

*La foto es del fotógrafo surrealista Man Ray y está tomada en 1926.

UNA HISTORIA DEL CIERZO

UNA HISTORIA DEL CIERZO

 

Un día me llamó el joven realizador Víctor Forniés para preguntarme por el cierzo. Y por gente que le pudiese hablar de ese viento brutal que puede enloquecer a alguien. Y moldear un rostro y el corazón de las rocas. Y peinar las aguas del Ebro y manosear con furia antigua las ramas de los árboles. Me pareció una idea preciosa: ese aire veloz es una de las características de Aragón. Es un aire que golpea en las esquinas, que empuja las capitanas y las engorda a su paso, con sus torbellinos de polvo. Produce un vértigo inmediato. Obliga a alzar las solapas y a guarecerte en tu propio abrigo. Además, es un viento incontenible y caprichoso que tiene su propia música, su silbo de sierpe. El cierzo está asociado a Aragón y, especialmente, a Zaragoza. Eugenio D’Ors llamó a la ciudad “la novia del viento”. En realidad, debió decir “la novia del cierzo”. Ángel Petisme tiene un disco y una canción que se titulan “Cierzo”. Hay un bar que se llama “El rincón del cierzo”. Pero el cierzo -o “la voz del viento”, como dice Víctor Forniés en su documental- también trae animales de fantasía: el potro del cierzo, la mula del cierzo, el monstruo invisible del cierzo que ha sido arrojado de las nubes en un relámpago o en un rayo. Hace más de un cuarto de siglo, cuando llegué a estas tierras, trabajé en la vendimia en Cariñena. Nos levantábamos a las cinco de la mañana, al clarear; al sexto día, ya no podía moverme. Un atroz lumbago me había inmovilizado en la litera de una nave industrial de Alfamén. Uno de los compañeros me dijo: “Hay que protegerse del cierzo, que es muy traicionero. Te ha dado una gran paliza”.

*Esta foto de refugiados es de Sebastiao Salgado.

OTROS DOS CUENTOS CORTOS DE GEMMA PELLICER

OTROS DOS CUENTOS CORTOS DE GEMMA PELLICER

EL DESMEMORIADO / 1

Para José María Merino


Aquel hombre andaba por la calle con las manos en los bolsillos; el gesto contrariado y algo pesaroso, la tarde entera por delante sin tener nada que hacer. Pensó que, tal vez, si iba al bar de la plaza, se toparía con su buen amigo de la infancia, que acaso podrían charlar un rato juntos. Pero de pronto cayó en la cuenta de que no recordaba el nombre de aquel amigo tan leal. A decir verdad, tampoco lograba acordarse de cómo se llamaba el bar. A punto estaba de sufrir un ataque de angustia cuando se percató de que ni siquiera recordaba su propio nombre. Lo libró del síncope el hecho de olvidar enseguida el comportamiento natural de quienes padecen un acceso agudo de angustia. Antes bien, era la viva estampa de la felicidad. Tranquilo al fin por sentir un peso tan ligero sobre los hombros, en realidad no sabría decir qué clase de carga sobrellevaba, se dirigió, el paso decidido, hacia el lugar donde creía que estaba su casa.
 

EL DESMEMORIADO / 2

En aquel pueblecito costero vivía un señor que un día se había levantado sin recordar apenas nada de su anterior existencia. Pese a todo, cada tarde solía ir al bar de la esquina para reunirse con sus amigos y charlar un rato. Lo más probable es que se acordara del camino porque había celebrado esos encuentros infinidad de veces, casi a diario, desde que fuera un simple muchacho. De joven había viajado a la capital en un par de ocasiones, sin tener jamás verdadera necesidad ni ambición de abandonar su pueblo natal, ni siquiera por motivos de trabajo. Al no tener familia ni parientes cercanos, vivía solo desde hacía algún tiempo, en compañía de sus fantasmas y gatos.

Los médicos le aseguraron que se trataba de un caso insólito de amnesia, muy parecido al que solían experimentar ciertos aventureros y exploradores del XIX en sus largas travesías por el desierto, hecho de olvidos caprichosos e intermitentes, de alucinaciones intensas. Los días en que vislumbraba el contenido volátil de su desmemoria, eran festejados en el bar por sus amigos entre grandes risotadas.


Por extraño que parezca, los frecuentes olvidos no le impedían llevar una existencia de lo más corriente. Además de cocinar y ocuparse de la casa, era capaz de cumplir con sus obligaciones con absoluta normalidad. Huelga decir que solía emprender todas esas actividades de buen grado, incluso con un deje de entusiasmo. Si en cierta ocasión algún malicioso se había atrevido a preguntarle por qué parecía siempre tan contento y relajado, él se encogía de hombros por toda respuesta. De costumbres fijas, cada atardecer podía vérsele en el cenador cruzando inmensas dunas de arena finísima, los ojos soñadores; otras veces recogiendo el desorden de la casa para poner a salvo algunos enseres que habían quedado desperdigados durante la última tormenta.

 

*La fotografía es de Inge Morath. Fue tomada en Toledo en los años 50.  

MAPI RIVERA.3

MAPI RIVERA.3