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Antón Castro

"EL PLACER" DE ÁNGEL GUINDA

"EL PLACER" DE ÁNGEL GUINDA

EL PLACER

   Cuando la noche enciende
las estrellas de cera de nuestra habitación,
impaciente, desnudo, recostado, te espero,
abandonado al rito del placer.


Y apareces triunfal, como el deseo:
con chaqueta, con guantes,
falda y suéter ceñidos a tu respiración;
con tacones de aguja,
medias negras de malla,
un pañuelo de seda que rodea tu cuello,
un sombrero de sombras que ilumina tu pelo. 

Embriagada de música bailas ante el espejo.
Giras, muy suavemente, gustándote, gustándome.
Miras cómo te miro tu cuerpo de guitarra:
los ojos como un agua violenta pero frágil,
la boca fuego húmedo, los brazos casi alas, la cintura,
el peligro frutal de las caderas,
los incesantes pies. 

Sin dejar de moverte,
muy lentamente vas quitándote
la ropa
hasta mostrar las dunas de los hombros, del vientre,
las rodillas, los pechos pequeños y turgentes,
las nalgas y los muslos, el pubis y la espalda,
hasta quedar vestida toda con tu belleza. 

Y todo
-las palabras obscenas,
los espasmos en cruz de la lujuria,
los flujos y jadeos, el éxtasis carnal-
nos transparenta el alma feliz como un milagro:
la muerte de la muerte.

*El poema pertence al libro Claro interior que acaba de publicar Olifante, la editorial de Trinidad Ruiz-Marcellán y Marcelo Reyes. La foto es de Frantisek Dritkol, otro fotógrafo al que puede verse en el Círculo de Bellas Artes cuya especialidad eran los desnudos.

 

"EL MAR" DE ÁNGEL GUINDA

"EL MAR" DE ÁNGEL GUINDA

[No he tenido la suerte aún de recibir el nuevo libro de Ángel Guinda (Zaragoza, 1948), Claro interior, que ha publicado en su editorial de siempre: Olifante, Ediciones de Poesía. Sin embargo, el poeta de la luz y las tinieblas, me envía el libro por email, que es el fruto de siete años de  trabajo. Es su libro más luminoso, un libro de amor y deseo, un libro que rezuma voluptuosidad, ironía y denuncia. Ángel, una de las voces más intensas de la lírica española, también se acerca a los juegos de palabras, a la poesía visual. He aquí tres poemas de Claro interior.]

EL MAR

Mi cabeza es un mar rodeado de montañas
donde ruge el silencio y las nubes reposan como gaviotas muertas.
Mi cabeza es un mar entre andamios de niebla,
o la gran polvareda de las demoliciones.
Mi cabeza es un mar.
Un mar cuyas ventanas tiemblan como relámpagos
y en sus olas retumba el eco de los soles.
Mi cabeza es un mar de enrona y laberintos
donde agitan sus crines los caballos del aire.
Mi cabeza es un mar.
Y en sus puertos en llamas
atracan los volcanes, los recuerdos zozobran.
Mi cabeza es el mar de las detonaciones,
los tambores de humo del adiós y sus ruinas.
Mi cabeza es un mar o el libro de registro de los derrumbamientos,
los escombros del cielo, los tesoros perdidos.
Mi cabeza es un mar.
Mi cabeza es un mar sobre el que las estrellas
fugaces desparraman tormentas de placer.
Mi cabeza es un mar de emboscadas y túneles,
avalanchas de luz y sed resquebrajada.
Conmoción de lo inmóvil, mi cabeza es un mar.
Mi cabeza es un mar en cuyo fondo claman
los suicidas del agua, los barcos y aviones
acribillados por el horizonte.
Mi cabeza es un mar y, en su fondo, los niños
juegan a ver caer caramelos de fuego
de las guerras de un mundo donde no está mi mundo.
Mi cabeza es el mar donde yo he naufragado.

*Esta foto de la cabeza pensante de Susan Sontag pertenece a Peter Hujar. Y está tomada en 1975.

CASÍ UN DÍA EN MADRID

CASÍ UN DÍA EN MADRID

El pasado jueves estuve en Madrid. Llegué a las 8.30 y esperé a José Ovejero en Atocha. Íbamos a ir a Cercedilla al estudio de grabación de Andrés, padre de dos niñas y compañero de Elena, a la cual no vimos, para leer un cuento. Funambulista prepara una antología de cuentistas españoles, en la que participarán, entre otros autores, Fernando Aramburu, Rosa Montero, Cristina Grande, Enrique Vila-Matas, etc., y entre ellos también José Machado, que nos llevó a la población en su Audi 4. La casa se veía estupenda y romántica bajo un sol espléndido: Andrés se mostró de inmediato como un gran anfitrión, nos invitó a café, cerveza y vino, y luego mostró una paciencia infinita ante cualquiera de nuestros errores de lectura.

José Ovejero, que se maneja en cinco idiomas, ha sido intérprete y vocaliza especialmente bien. José Machado leyó un relato sobre inmigrantes chinos con una dicción especialmente cautivadora. Yo leí el relato “Cartas de invierno al más allá”, el que cierra el libro Golpes de mar (Destino, 2006). Apareció un fotógrafo, Guillermo, con un Nikon D-70, y nos hizo algunas fotos individuales. Aproveché para decirle que había inventado varios fotógrafos: Patricio Julve, Manuel Martín Mormeneo y Manuel Seara de Castro. Él me confesó que seguía prefiriendo la fotografía analógica.
 Antes de despedirnos de Andrés, nos invitó a probar sus higos morados. Los había recogido el día anterior: eran compactos, dulces sin exagerar y pequeños. La casa estaba poblada de libros en todos los idiomas, me llamaron la atención los volúmenes de recetas de cocina, había un piano, y me pareció muy enternecedor ver los zapatitos de las niñas que estaban en el colegio.  

Comimos en el Círculo de Bellas Artes. Y anduvimos por aquí y por allá, sesteando incluso, hasta la presentación de Las palabras justas, el estupendo libro de Ignacio Martínez de Pisón. Esa noche, arropado por Beatriz Pécker (probablemente la mujer de radio que mejor ríe en antena), Pisón era el primer invitado de la librería La Buena Vida (C. Vergara, 10) de Jesús Trueba, que contará con un fondo de 7.000 volúmenes y será, a la vez, sede del sello Plot, donde también trabaja uno de mis tres o cuatro guionistas preferidos: Jonás Trueba. Por allí aparecieron, entre otros, el editor Malcom Otero Barral, que vive un periodo exultante en RBA (ha cambiado de vida, ha consolidado un nuevo amor, practica deporte e incluso ha dejado de fumar) y Andrés Trapiello, que ha diseñado con Alfonso Meléndez el álbum de Neruda que acaba de publicar la Residencia de Estudiantes.

 Y además había muchos otros amigos de Pisón: Félix Romeo, Antonio Pérez, Marina Heredia, el editor Chusé Raúl Usón, el historiador Carlos Fonseca... A muchos otros no los llegué a ver... 

Tuve que ir hacia el AVE. Había comprado la revista del Círculo de Bellas Artes. Leí el diálogo de Félix Romeo y Gonzalo M. Tavares, y recordé que había pasado un par de deliciosas horas de la tarde en el Círculo de Bellas Artes, donde vi la exposición sobre el pintor y escritor Bruno Schulz, una exposición estupenda aunque iluminada con descuido, sin afición, y la extraordinaria de los “Momentos estelares de la fotografía”, donde estaban multitud de autores y de libros que asoman constantemente a este blog. Había mucho donde elegir: allí estaban los grandes maestros, los grandes clásicos, una auténtica galería visual de imprescindibles.

*En el Círculo de Bellas Artes se expone la obra maestra de Alfred Stieglitz: "El entrepuente".

LA CRÓNICA DEL SÁBADO / 1

LA CRÓNICA DEL SÁBADO / 1

Cadetes: Utebo-Stadium Venecia: 7-1
Juveniles. Garrapinillos-Stadium Venecia: 2-2  

El Utebo de cadetes lleva cinco partidos y cinco victorias. Jorge no entró al principio en el equipo inicial, pero ya lleva dos partidos de titular, muy integrado y pegado al ala izquierda. En un equipo que juega con el sistema 4-4-2, él sería el mediocampista de la izquierda, aunque su inclinación natural a proyectarse al ataque lo sitúa en muchas ocasiones de extremo izquierdo puro. El equipo base, con algunas modificaciones, está formado por Iván “Gato”; Rafa, De Sola, Mario o Quílez, Joni; Claudio, Héctor, Ángel, Jorge; Javi y Poley. 

El pasado sábado, el Utebo realizó un espléndido partido ante el Montecarlo y venció a domicilio por 1-8. Y hoy, a las doce y media pasadas, se enfrentaba al Stadium Venecia. Los dos equipos mandaban en lo alto de la clasificación, aunque el Utebo tenía más goles a favor. Desde el principio, se vio que iba a ser un partido apasionante, intenso, de dos buenos combinados. A ambos les gusta el balón: lo miman, lo buscan, se estiran con garbo y energía. El Stadium fabricó su primera ocasión de gol de inmediato, pero poco después se produjo una jugada fatídica: penalti y expulsión. Disparó Claudio y el Utebo se puso por delante.  

Los azules tomaron ventaja de nuevo, y a partir de ahí todo fue coser y cantar. Claudio mandaba en la medular con autoridad, visión de juego, robo constante de balones y proyección ofensiva. Recuerda mucho a Vicente Engonga (se le parece mucho), aunque parece tener más dinamismo, más fantasía y más gol. Angel marcaba el gol de su vida  tras sortear hasta a cinco rivales en una aventura que hubiese firmado Messi, los delanteros brillaron a un gran nivel, y en la retaguardia todos rayaron a gran altura. Rafa estuvo espléndido, igual que De Sola o Joni. Jorge marcó dos goles, uno en cada parte, y jugó un estupendo partido hasta que lo sustituyeron avanzada la segunda parte. Necesita adquirir más confianza en sí mismo y pensar que puede hacer más cosas, que debe hacer más cosas. El Stadium Venecia es un excelente equipo que se encontró con un castigo excesivo para esta categoría: de no haberse quedado con uno menos, hubiera habido más tensión, más igualdad. Al final, el Utebo venció por 7-1 y sigue ahí, en lo más alto de la tabla. Lo que más me sorprendió es que desarrolla un fútbol de toque, de posesión, de combinaciones entre los jugadores. Rara vez, salvo en defensa, se maltrata un balón y eso da mucho gusto. 

Por la tarde, Diego Rodríguez Gascón (hermano de Jorge y Daniel y Aloma y Sara: 17 años recién cumplidos), con el Garrapinillos Juvenil, se enfrentaba al Stadium Venecia también. El partido se jugó de poder a poder. Los visitantes se adelantaron en dos ocasiones, pero al final las faltas lanzadas magistralmente por Mario Calvera y rematadas por Serna y Rodrigo permitieron nivelar el choque. Gayoso estuvo muy bien en el arco, igual que Marcos y Pirri en la zaga; Alejandro, el más joven, también respondió. Diego volvió a realizar un partido impresionante: no paró de correr de arriba a abajo, no dejó de mover a su equipo y de enviar magníficos pases. Está en un espléndido momento de juego y de entrega: hace kilómetros y kilómetros, corre sin conocimiento. Hoy, sin ir más lejos, se le subieron los gemelos. Luisito Salas también jugó bien en los terrenos del mediapunta.

Este Garrapinillos tiene un equipo bisoño, poco trabajado, sin demasiado gol, y tendrá que mejorar mucho. Se nota la ausencia del gran Mario Martín; se nota que Adrián Serna no aguanta más que medio tiempo, entre otras cosas porque fuma en exceso y no acude a las sesiones de los martes y los jueves, lo cual es una lástima porque es un jugador que puede dar mucho de sí. El Garrapinillos entrena poco, tiene débil condición física y a sus jugadores les quema en exceso el balón en el pie. Pese a ello, el partido entre Garrapinillos y Stadium fue muy bonito, con tensión, con ambición, con sed de victoria por ambas partes. El Stadium tenía a tres chicos de color que parecían profesionales: les iba la vida y el futuro y la gloria en este partido.

*La foto no tiene nada que  ver con el fútbol, pero sí con uno de mis fotógrafos más amados: Edward Steichen. Sofisticación, magia y elegancia.

GRAN BOB CONVERSA CON JUAKO MALAVIRGEN

GRAN BOB CONVERSA CON JUAKO MALAVIRGEN

Bob Art es el primer trabajo de GranBob, seudónimo tras el cual se esconde Roberto Artigas, músico, pintor, poeta... propietario de la taberna Vinos Chueca, entrañable rincón del barrio de Casetas. Es un trabajo autoeditado, grabado en Estudios Primarios, bajo la batuta de Pepe Vázquez, y recoge un puñado de creaciones de este veterano de bandas como Bandera blanca, Tela de araña, Se abre la veda y Seaphones.

Canciones sobre la vida y el amor que huyen de los tópicos, que cuentan historias con las que cualquiera puede identificarse, con una poesía que despista unas veces y rebosa sencillez en otras. Y todo ello envuelto en pop de calidad, tanto en la partitura como en la ejecución, con regusto urbano y cierto poso de ese que te hace pensar, pero sin amargor. Una premeditada huida del vulgarismo que predomina en el estilo.

Hasta su propio garito nos dirigimos para que sea el propio Bob quien nos explique canción a canción, entre vasos de vermú con sifón, de que va su nueva aventura.

Las cosas que me quitan el sueño

“...y tú hecha un ovillo a mi lado”

No me di cuenta de que duraba seis minutos hasta que estuvo grabada. Cuando hago canciones no pienso en la comercialidad, simplemente surge y no puedes parar de escribir... La letra es muy enumerativa, salió de un tirón con cosas que se me fueron ocurriendo. Igual que los arreglos y las distintas partes... de pronto la canción cambia, no de tonalidad, pero sí de estilo, le damos un aire brasileño, como de bossa. En la maqueta el arreglo sonaba muy jazzero, pero surgió lo de la flauta; en todos mis proyectos siempre suele aparecer Francisco Sebastián. Y a partir de ahí el cambio a bossa vino solo.

 

Tú mejor que nadie

"Me toca por necio pedir perdón mil veces"

Esta también salió de un tirón, se la tenía que componer a mi mujer y tenía cuatro días para grabarla. Me puse a escribir en el mismo estudio y me salió en un momento. Me quedé alucinado de lo bien que había quedado; creo que las mejores canciones son las que surgen así, por eso las he puesto las primeras. En la maqueta sonaba más cañera, en el estudio la hemos suavizado. Esto no ha sido un disco de banda, sino un disco de estudio, de producción.

 

Mi novia es shopaholic

“... y que mal rato paso a final de mes cuando llega el extracto del Corte Inglés”

Aquí hay algo de Vinos Chueca, la banda de Fernando Bastos, donde soy bajista. Lo digo por el tono irónico y sarcástico de la letra. La canción nace con una guitarra acústica, pero en la maqueta que le pasé a Pepe Vázquez ya había unos arreglos de armónica. En estudio añadimos el acordeón (Alfonso Casasnovas, de El Bosque, E.B.A. y ahora en Raspa de gato) que hace de colchón, e intentamos conseguir un aire un poco country con el violín (Israel Paños) haciendo guiños al mundo del cine (mezcla melodías de “La conquista del oeste” y “Desayuno con diamantes” en la introducción, y al final se escucha el “Baby Elephant walk” de Mancini.


Libra de ciudad

“Embarullada y peculiar, borracha de ansiedad”

Esta se la escribí a mi hermana Pilar como regalo en un amigo invisible; nos gusta regalarnos cosas artesanales. La canción habla de sus rarezas y sus historias. El ritmo es bastante bailable, es lo que yo llamo un “ritmo Manchester”. Siempre pasado por el filtro de Pepe, en la producción he preferido ceder y darle cancha. Estaba por esos meses grabando también a Zancocho, que es quien metió el diggeridoo al principio.

 

Reflejado en tus ojos

“Sabes hacer de una mentira un cuento, de un mal día un sueño que olvidar”


Es un tema pop, comercial incluso. Pero digno. Lo que me interesa de las canciones es que entren fáciles, que sean agradables al oído, pero sin caer en la chabacanería, ni en la letra, ni en la música, ni en el estribillo. Creo que podría sonar en cualquier emisora y en cuanto a dignidad creo que esta muy por encima de lo que se escucha ahora. Es una historia de enfado con la pareja, una canción de pedir perdón. Joaquín Carbonell siempre dice que no hay que pedir perdón en las canciones, aunque yo no hago otra cosa...

 

Brutal como el mar

“El amor es el humo que escapa de un fuego buscando otra hoguera”

Esta es una de esas miles de letras de Fernando Bastos (La Magra Humana, Vinos Chueca) que había desechado ya. No tenía estructura ni nada, así que me puse a trabajar con ella, la fui adaptando... La idea de comenzar lento y doblar luego el tempo es un recurso muy del hard rock de los ochenta, que quieras que no lo he mamado y tocado mucho. Luego coincide que venía escuchando el disco “Friends of mine” de Adam Green, donde mezcla una base de guitarra, bajo y batería con un cuarteto de cuerda. Se lo llevé a Pepe y le dije “así quiero que suene” y ya empezamos a meter arreglos de cuerda. La verdad es que hasta que empezó a sonar a canción, fácil que pasase un año. Yo digo que este disco es como un vino o un jamón, es un disco “muy curado”.

 

Sin civilización

“Mi corazón está pidiendo una revolución a gritos”

Esta canción, aunque está grabada ahora tiene ya unos cuantos años. Por eso digo que es un disco muy curado. Hay temas que tendrán ocho años. A veces una canción te gusta, te deja de gustar, y al tiempo vuelve a gustarte. Esta en concreto está influenciada por el Brit Pop, más concretamente por Oasis; me gusta mucho la guitarra de Oasis. Sin embargo, cuando lo grabamos estábamos escuchando mucho a Ben Harper y al entrar al estudio tiramos por ahí.

 

Al mercado de Carabanchel

“Todavía recuerdo los viejos tiempos... todavía te dejas la piel arriba”

Aquí he querido rendir homenaje a Rosendo Mercado, sobre todo a la etapa de los Leño. En la letra hay encriptadas un montón de referencias a ese grupo. Yo en los ochenta no escuchaba pop, yo escuchaba rock, heavy... Led Zeppelin, Rainbow, Bad Company... a los bluesmen... y de aquí a los Leño. Aunque Matías Uribe me comparaba la voz con Antonio Vega, yo la chica de ayer la conocí el otro día, el pop español la verdad es que nunca lo he seguido. Esta canción la tocábamos ya con los Seaphones, también tiene unos cuantos años...

 

Estoy dispuesto a destrozar mi vida

“Entre las balas cubriré tu espalda y adonde llegue yo, tú llegarás”

Es una canción muy lenta y además dura siete minutos. Reconozco la influencia de Neil Young y del nuevo country de grupos como Mojave 3, cualquiera que los haya escuchado se dará cuenta. Surge sin saber cual será su sonido, y poco a poco fui metiendo las armónicas y el resto de arreglos... me gusta mucho el punteo que compuse, esas guitarras gemelas, un poco a lo Thin Lizzy. De esta canción grabamos un videoclip con Pablo Hijar, en blanco y negro, algo inspirados en el “Nothing compares to you” de Sinnead O’Connor. Contrasta con el colorido del disco, cuyo diseño también es cosa mía, pero al tener pocos medios pensamos que así saldría algo más digno.

 

Golpes que lo curan todo

“Al final la olvidaré de todos modos...”

Esta canción era la más hard-rock del disco, estaba pensada más pesada, casi sonido Stoner. Pero Pepe decidió que un sonido tan duro no encajaba en el disco, así que la suavizamos bastante. La letra es un poco macarrilla, habla de una de esas situaciones en que pierdes a tu chica y sales a la calle a que te rompan la cara... y mañana estaré más preocupado de encontrar mis dientes que de esa tía. La verdad es que la mayoría de mis canciones hablan de amor, pero yo no las veo como tales. Más bien representan situaciones que intento que sean reconocibles para cualquiera.

 

Texto: Juako Malavirgen
Fotos: Vanesa Revuelto

LOS MILANOS, POR ANTONIO PÉREZ MORTE

LOS MILANOS, POR ANTONIO PÉREZ MORTE

[Antonio Pérez Morte, nuestro embajador de la poesía en las altas tierras de Sabiñánigo,  publica este texto, Los milanos, y tiene el detalle de dedicármelo. Mil gracias, Antonio. Ánimo con esa salud, seguro que encuentras diario las palabras necesarias para curarte, para soñar. Un abrazo.]

 Últimamente me levanto de noche para ver amanecer  y contemplar a los milanos que sobrevuelan mi casa. Luego se alejan despacio, alcanzan el horizonte... Pienso en  ese maravilloso rito cotidiano que me ayuda a madrugar: Verlos planear y planear, quizá como yo, al comienzo del día.  Esperar desde la oscuridad impacientemente la luz, sin perderse en su búsqueda.  

Antonio Pérez Morte    

TERTULIA CON VIOLETA, CANARIO Y RICARDO LAPETRA

TERTULIA CON VIOLETA, CANARIO Y RICARDO LAPETRA

Dentro del ciclo de tertulias que organiza el Real Zaragoza, en el contexto de la exposición “Los años magníficos” en el palacio de Sástago, hoy Rafael Rojas conduce la primera sesión con “Los Magníficos”: Ricardo Lapetra, José Luis Violeta y Canario. El acto tendrá lugar a las 19.00 en la Sala de Música, a la que se accede por la sala 2. 

El ciclo se inauguró el pasado miércoles con la presencia de Ángel Vallés, Luis Belló, Pedro Lasheras, Avelino Chaves y Julio Bernad.

RETRATOS: YEATS POR STEICHEN

RETRATOS: YEATS POR STEICHEN

Edward Steichen, el promotor de una exposición mítica, "La Familia del hombre", es uno de los artistas que ha sido elegido en la antológica que se exhibe en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Selecciono de él una foto que me gusta mucho: la del poeta, narrador y dramaturgo William Butler Yeats.