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Antón Castro

RETRATO DE PAREJA CON SOFÁ Y LIBROS

RETRATO  DE PAREJA CON SOFÁ Y LIBROS

El famoso chaise longue que apareció en “El País”: Eva y Félix posan como la pareja de moda en vísperas de la Expo.

Si esto no es amor y coquetería...

LOS PORTADORES DE SUEÑOS: ARTE Y LIBROS

LOS PORTADORES DE SUEÑOS: ARTE Y LIBROS

Por uno de esos despistes  mayúsculos e injustificados no aparece aquí una de mis  páginas favoritas de libros: la de Eva y Félix, los libreros de Los Portadores de Sueños: www.losportadoresdesueños.com.

En su preciosa y mínima galería del chaise longue, que ya se ha vuelto famoso, exhiben estos días al poeta, dramaturgo y artista Miguel Ángel Ortiz Albero.

JOAQUÍN CARBONELL EN LA NACIÓN DE BUENOS AIRES

JOAQUÍN CARBONELL EN LA NACIÓN DE BUENOS AIRES

De mujeres, política, fútbol, usos y costumbres hablan las canciones del aragonés Joaquín Carbonell. Será por eso que, años atrás, al tomar contacto con su obra, Adrián Korol (conductor y humorista, el de los hermanos Korol, claro) le dijo, tajante: "Tu público natural está en Buenos Aires". El, claro, le hizo caso y fue amor a primera vista. En su primera visita a Buenos Aires compuso un tema ("Ven al Tortoni"); en la segunda, la discográfica Random le editó su álbum más reciente, "La tos del trompetista", y en ésta, la tercera, aborda una minigira: hoy, en Chacarerean Theatre, mañana en el Teatro Argentino de La Plata y pasado mañana en Rosario.

Amigo y compañero de juergas de otro Joaquín, Sabina, aragonés hasta la médula, fanático del Zaragoza, periodista y amante de la obra de Georges Brassens, Carbonell se distingue por sus historias cantadas provistas de buen humor e ironía. ¿Cantautor? "Me defino como

cantautor porque no encuentro otra palabra -aduce Carbonell-. Cantautor no es solamente el que hace sus canciones, sino también el que tiene cierta actitud ante la sociedad".

La muy difundida caricatura del cantautor enojado, siempre con el dedo en alto, no es la que se ajusta a Carbonell. "En los años 70 el cantautor tenía una actitud muy belicosa porque estábamos luchando contra una dictadura, pero no tiene sentido seguir en ese carro. Hay muchas fórmulas, pero, sobre todo, creo que hay que tener una actitud diferente de la de los que se dedican a la música comercial."

Desacartonada, la actitud del músico, escritor y periodista aragonés se permite, entre otras cosas, disentir con Ismael Serrano y Pedro Guerra. "Los veo muy serios, con poco sentido del humor. Creo que el humor, la ironía y el sarcasmo son armas fantásticas. Lo quiero mucho a Ismael, pero le diría que se relaje un poco. Lo mismo a Pedro. ¡Parecen mis padres!"

La tos del trompetista , su único disco editado en la Argentina, es el álbum más reciente de la segunda etapa musical del cantante y compositor, que se presentará aquí con el guitarrista francés Philippe Charlot y con el trío local Voladores. Es que hay un primer período que finalizó a comienzos de los 80 y un segundo que nació más de diez años después. "Con la llegada de la democracia a España la gente salió de ese oscuro túnel y se lo quería pasar bien, entonces los cantautores no teníamos sitio adónde ir. Y en esta actividad nunca hay que ser patético e imponerle nada a la gente. Entonces decidí dedicarme más al periodismo. En 1993 me invitaron a cantar en varios bares y tres años más tarde tuve la oportunidad de grabar un disco dedicado a Brassens, en el que canta Sabina. Y bueno, el panorama había cambiado para mí, en el sentido de que ya no se consumía un solo tipo de música."

-Cantás canciones de Brassens en castellano y buena parte de tu música está influida por él.
-Se puede decir que soy el más francés de los cantantes españoles, junto con Javier Crae [Krahe]. Brassens es un compositor muy desconocido en España y en general todos los franceses son bastante desconocidos por la globalización que nos ha traído la colonización norteamericana. De lo francés me gustan el ritmo y el swing, que no están metidos en nuestros genes. Es algo que nos une a Sabina, por eso grabé "El gorila" con él.

 -Jacques Brel tiene mejor prensa. ¿No?
-¡Claro! A Georges Brassens lo citan todos los intelectuales, pero ninguno lo escucha.
Por Sebastián Espósito
De la Redacción de LA NACION

 *La foto del cantante de Alloza esde Miguel Acevedo Riu.

ANGEL PETISME PROPONE UN HIMNO DE ESPAÑA

ANGEL PETISME PROPONE UN HIMNO DE ESPAÑA

HIMNO DE ESPAÑA

CAPRICHO  ESPAÑOL (Himno oficioso de exaltación de la amistad y buen rollito, ¿vale?)

Visca Espanya, alcemos los cubatas
cara y culo al sol
que hace musha caló.
Gloria a la patria de Otegui y Carod,
si nos quedan dos polvos como dice Al Gore.

Gora España, charanga y pandereta,
reserva cañí
que hiela el corazón.
¡Ole tus tetas y tu sexo en flor,
que vaya Labordeta a Eurovisión!

¡Cheers Spain!, playas y chiringuito,
paella mental
y siesta de orinal.
Gloria al esfuerzo de Alonso, Gasol,
Nadal, Lorenzo y Alberto Contador…

Hurra España, patria de Mortadelo
y de Filemón,
reino del maletín,
toros de Osborne en el horizonte,
¡mandad a Paquirrín a isla Perejil!

Ea España, tierra de cayucos
y de promisión,
con más FAES que fe.
Viva el futuro, Solbes, Zetapé
que llegan con mil euros a final de mes.

Arsa España, burbuja inmobiliaria,
los lunes al sol,
el jueves aprehensión.
Gloria al soborno y a la corrupción,
si nos quedan dos polvos, let’s fuck now, my love.

Una España, vuelva usted mañana
o pasado mejor,
ladrillo, circo y pan.
Dios, patria bárbara y Rey,
la banca gana siempre y Murphy es la ley.

Grande España, de fútbol y de cañas,
web en construcción,
tres días de apagón.
Riego tu piel de oro y carmín
con Cariñeña y esperma andalusí.

Libre España, folletín por entregas
de guerra y amor,
suspiro de alcanfor.
Balsa de piedra, capricho español,
emoción sin letra, patriotas sin voz.

Arriba España, al centro y pa dentro,
hijos del botellón,
del Viagra y del reloj.
Volarán peces y saldrá el sol
la noche que acordemos ser una nación.

ANGEL PETISME
(Publicado en el semanario Tiempo el 24 de agosto de 2007)

BREVAS

BREVAS

Sé que voy a tener un día especialmente agitado. Luis Grañena ha terminado el cuento del Real Zaragoza para chicos, cuyo texto ha escrito Daniel Nesquens. Entrará de inmediato en la imprenta. Conversaré hoy con el pintor Miguel Torrubia. Iniciamos la edición de una baraja del Real Zaragoza con cuatro equipos, diseñada por cuatro estudiantes de la Escuela Superior de Diseño de Aragón, de especialidad Diseño Gráfico, José Antonio Pérez, David Mazagatos, Ana Mestre y Jorge López Chocarro, bajo la coordinación de Isabel Biscarri. 

Me  he levantado a las siete, releí el cuento “La Modestia” de Enrique Vila-Matas, di de  comer a los gatos (Cati, Rufus y Laki, creo que éstos son sus nombres) y a la perra Noa, descolgué la ropa del tendedor y me acerqué a la higuera. Primero cogí tres brevas, luego otras tres. Me las he comido con auténtico placer. Y así empiezo el día. Con brevas.

JAN VAN EDEN: EL OBSERVADOR ANTE EL CAOS

JAN VAN EDEN: EL OBSERVADOR ANTE EL CAOS


Jan van Eden se ha empeñado en no perder el paraíso. Quizá porque en el fondo lo lleva dentro, en su propio apellido, en ese Eden o edén que le confiere carácter. Desde muy joven, desde los tiempos en que estudiaba Matemáticas, Ciencias Naturales y Geología, Jan van Eden ya se sentía pintor, y ya garabateaba papeles y lienzos en secreto, en los tiempos muertos que a uno le dispensa a la vida. Antes de iniciar su particular vuelta al mundo, Jan Van Eden viajó a Galicia, a Asturias y a los Pirineos aragoneses. En Huesca, cuando quería ser un pájaro libre con un verso de enamorar en los labios, conoció a Pepa Santolaria. Y con ella iba a recorrer África, América Latina, Oriente Próximo, distintos lugares del mundo, e iba a fortalecer su vocación de pintor. Del amor, de la convivencia y de los viajes, nació una forma de vivir desde la pintura. Las casas siempre estaban presididas por cuadros; en las mudanzas, río arriba o monte abajo, siempre había un rollo de óleos: el diario de la creación, las imágenes alucinadas de la pasión de pintar en cualquier lugar de la tierra, la urgencia de expresarse mientras rugen los tigres o se agitan las lianas en la noche.

Jan van Eden se educó, en el tramo inicial de su formación autodidacta, a la sombra de los grandes maestros expresionistas como Kirchner, Baselitz, Grosz, Max Beckmann, Otto Dix y Oscar Kokoschka, entre otros. Todos ellos tenían como característica el expresionismo figurativo, la realidad atrapada de forma grotesca, con la lucidez desesperada de quien mira y ve dolor, miseria, espanto y muerte. De esa atracción le sale a Jan van Eden una obra turbadora, llena de desgarro y de demonios interiores. Y de ahí, podría decirse que pasa a un periodo de rebeldía y compromiso social que presenta una iconografía semejante, e igualmente tempestuosa, a la de Antonio Saura. El pintor reside en Amsterdam y en Sabayés; en esa morada-paraíso que se abre a una infinita vaguada de La Hoya de Huesca tiene cuadros suyos de gran personalidad, cuadros de sesgo brutal en negros y gris, pero el visitante poco advertido puede pensar que son de Saura. Son las afinidades electivas del creador holandés, y acaso sus bromas.

Jan van Eden, aunque no se dedicase solo a pintar, era un virtuoso: exploraba técnicas y formas, se acercaba al informalismo y al arrebato gestual, usaba el color como quien usa un latigazo o una detonación. Afinando aún más su coherencia, apuntó hacia otro asunto: la crítica del poder, la sátira y la denuncia de su fatuidad. De ahí que los cuadros ofreciesen rostros levemente desfigurados, borrosos, quizá despersonalizados. Sin duda, ése es el periodo en que Jans se aproxima más al mundo de Francis Bacon: en la cara de sus personajes parece haber un único ojo, un ojo de cíclope, que domina la escena, y parece existir un ser atormentado y agresivo que tiene algo de depredador o de monstruo que nos vigila y que nos desafía.
La pintura de van Eden ha destacado siempre por su versatilidad. Por su sentido del color. Por la facilidad del dibujo. Cuando quiere ser temperamental o avasallador, lo es. Cuando quiere emplear el esquematismo, esas heridas cromáticas que alancean el cuadro, la superposición de planos, lo hace. Cuando quiere ser constructivista o cubista, desarrolla esas estéticas con enorme inventiva. Todo ello se percibe en un repaso a su obra, a su mundo variado y a la vez sugerente que ofrece desnudos de mujer, elaboradas formas monstruosas, líderes o ejecutivos en interiores desapacibles, bestiarios (panteras, tigres, Evas modernas) o criaturas más o menos voluptuosas que están inscritas entre moles de edificios con su inquietante perfil de pájaro...

La evolución de Jan van Eden es incesante. Disfruta con su trabajo. No se conforma. Y se compromete con la actitud de un cronista desde el lienzo, de un observador ante el caos. Sus últimos trabajos son una interpretación sobre aspectos de la realidad: la moda, las relaciones entre los seres humanos, el poder de la belleza y del erotismo, la injusticia, el capitalismo y, sobre todo, las guerras, y algunos de sus derivados, espeluznantes antes y después de cualquier contienda, como el terrorismo. Jan Van Eden siempre fue un pintor de denuncia: de denuncias íntimas, de torturas del alma, de llanto y desubicación existencial. Y de denuncias externas, de toma de posición, alguien que agita conciencias con la pintura, con la mancha, con la artesanía del trazo.

Esta muestra es una evidencia. Y tal vez puede interpretarse como otra toma de postura desde el realismo y desde otro tratamiento del color. En estas piezas, las figuras, no precisamente felices, surgen desde una especie de masa homogénea cromática, desde planos de color casi lisos, y a veces, premeditadamente indefinidas, apenas se ven. Exigen ser miradas, piden ser vistas, reclaman ser adivinadas. Cabría decir también que en este trabajo, Jan van Eden es más narrativo: una vez vistos, podemos seguir a sus personajes, podemos verlos avanzar, imaginarnos a donde van, imaginarnos a quién van a ofrecer su desnudo y sus senos esas mujeres que pasan. El uso del tríptico muestra esta intención, esta necesidad de contar desde la untuosidad del lienzo.

El pintor considera que no vivimos en el mejor de los mundos posibles, y que por aquí y por allá hay ciudadanos en naufragio, heridos por la ira, por la sinrazón, por el estupor. Pensemos en sus series sobre el atentado de las Torres Gemelas y sus posteriores y terribles consecuencias; quizá dé a entender el pintor que no debemos descartar una relación entre los diversos polvorines de Oriente (podría colegirse de algunos cuadros una vindicación de los palestinos) y la intervención de fuerzas extranjeras con esa abominable reacción que ha despertado al mundo con una brutalidad inconcebible. El observador ante el caos que es Jan van Eden se sirve de dos elementos fundamentales: la fotografía, que en algún caso es el soporte o la matriz de sus figuras, la realidad transfigurada, y el dibujo, persistente y muy logrado.

Jan van Eden es un artista maduro, reflexivo, que cree en el arte como vehículo de transformación del mundo. Como clamor contra los desmanes y los atropellos. Y es un artista de pulsiones que trabaja con constancia y deleite. Quizá por ello, cuando las luces se suavizan en el crepúsculo de las montañas, se asoma al precipicio y respira. Respira. Mira los vencejos. Sabe que para encontrar un paraíso fuera, tan exultante como ése, hay que alimentar un paraíso dentro: en el nombre, en la sangre, en la intención.

El observador ante el caos. Texto del Catálogo. Mañana, a las 19:30 horas, en la Fundación Alcort de Binéfar se inaugura la exposición de este artista holandés, casado con la galerista Pepa Santolaria y vinculado con Aragón desde los años 60.

MÚSICA ZÍNGARA Y POESÍA DEL MUNDO, EN BORRADORES MAÑANA

MÚSICA ZÍNGARA Y POESÍA DEL MUNDO, EN BORRADORES MAÑANA

El programa Borradores recibe mañana al grupo Che y Moche, que cumple diez años y participa este fin de semana en la Feria de Teatro de Tárrega. Intervienen el director de la compañía, actor y músico Joaquín Murillo, y los intérpretes Teresa Polyvka (violín), Eugenio Arnao (percusión) y Kike Lera (guitarra y voz); tocan dos piezas, una danza zíngara y otra ucraniana, muy festivas, de su espectáculo Oua Umplute (Huevo relleno), con el que acuden a Tárrega. Murillo y Polyvka cuentan la trayectoria de la compañía que prepara una nueva versión de “Metrópolis”, en colaboración con la orquesta Enigma del Auditorio. Además, acuden al plató los fotógrafos Ángel Carrera, comisario de la muestra “Nudos”, que se expone en las salas del IV Espacio, y Filomena Moreno. Y el periodista y escritor Ricardo Vázquez-Prada habla de su último libro: “Cuarto y mitad y otros cuentos” (Huerga & Fierro), en el que relata algunos sueños terribles, un inventario de pesadillas. A Vázquez-Prada, cronista taurino de Heraldo de Aragón durante años, le acaban de traducir al francés su novela La cuadrilla. 

Además, se ofrece  un reportaje  del Festival Internacional de Poesía de Veruela, que se celebró el pasado fin de semana en homenaje a Antonio Machado y su llegada al Moncayo hace un siglo; distintos poetas del mundo recitan en castellano (Forega, Miguel ángel Ortiz), gallego (Juan Abeleira), catalán (David Castillo), turco (Alime Hume), esloveno (Brane Mozetic), italiano (Alessandro Agostinelli), francés (André Riviere) poemas del  poeta sevillano y poemas propios... Y hablan, entre otros, Amalia Iglesias y Hermindo Medal  Se inaugura una nueva sección sobre la lectura y las actividades en las Bibliotecas Públicas: se ofrece un reportaje de la Biblioteca “Lázaro Carreter” de Torrero; la bibliotecaria Eva Puyó recomienda algunos libros y también los lectores habituales del centro, y el programa se completa con un homenaje al escritor Paco Umbral, cronista de la Transición, escritor fundamental de las letras españolas, que acaba de fallecer.

*Che y Moche en "Oua Umplute": Eugenio Arnao, Teresa Polyvka, Joaquín Murillo y Kike Lera.

MARIA CALLAS EN VENECIA

MARIA CALLAS EN VENECIA

[Estuve sólo una vez en Venecia, en 1990, y me perdí bajo la lluvia camino de Maestre. No fue lluvia, fue un auténtico vendaval. Entré en varios bares, la noche se había puesto imposible. En una de las librerías de viejo acababa de comprar un espléndido libro de Maria Callas. Tres años antes, había ganado el premio de Periodismo Álvaro Cunqueiro de  “El Correo Gallego” con un artículo que se titulaba: “María Callas: aquella voz que estremeció el siglo”. Luego me enteré de que la maestra de canto de Callas era Elvira de Hidalgo, una aragonesa de Valderrobres. Sonia R. Fides, poeta y viajera, ha visitado Venecia y ha dejado este texto en su blog.] 

Volver a Venecia ha sido guay, sobre todo porque de manera inesperada me encontré con una retrospectiva que el Casino le hacía a mi venerada María Callas bajo el nombre "L'incontro, la magia: María Callas e Venezia". Fue fascinante sentir la cercanía de algunos de sus trajes, sus joyas, sus partituras y una carta que le envió al execrable Onassis y que yo a pesar de estar expuesta no leí por respeto a María. Trajes como el de "Tosca", "El Barbero de Sevilla", y el traje rojo que se apoderó de su voz en Tokio o el chic de sus turbantes y su letra, con cuerpo y con dolor, nos saludaron amablemente desde las vitrinas que las contenían. Fue estupendo recordarla viva ahora que el día 16 de septiembre se cumplirán 30 años de su muerte. Este año, si Dios quiere, ese mismo día pasaré por delante de su casa de París y pensaré que sigue viva y que habla con la ciudad, como tantas otras veces, abrigada por la solidaridad de sus visillos blancos de seda. Este año será, afortunadamente, un continuo homenaje a la DIVA y una suerte para los que la admiramos, discos imposible de encontrar volverán a pisar las calles, Dvd's con sus mejores actuaciones volverán a impresionarnos, etc... Este 2007 será una fiesta, porque María Callas, no se acabará nunca.