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Antón Castro

Artistas

SUSANA VACAS: UN PROYECTO DE ARTISTAS Y POETAS

SUSANA VACAS: UN PROYECTO DE ARTISTAS Y POETAS

Escribe Susana Vacas:

 

Rolde de Estudios Aragoneses le invita a la presentación del libro “Cuadro Natural”, coordinado por Susana Vacas

 

Será en Zaragoza, en la Librería Los Portadores de Sueños, el viernes 20 de marzo de 2009 a las 20.30 horas, con la presencia del ilustrador, pintor y diseñador Isidro Ferrer.

 

Cuadro natural es un libro-objeto coordinado por Susana Vacas con la colaboración de Dani Rabanaque, David de Libros, Sagrario Manrique, David Mayor, Sergio Falces + Puritani, Daniel Nesquens, Esther Andaluz, Sergio Algora, Miriam Reyes, Cristina Jorge, Rubén Vicente, Montse Grao, Pierre d. la

 

Cuadro natural forma parte de un proyecto que pone en valor el intercambio entre creadores y entre formas de expresar lo volátil y lo duradero. Se concreta en una “conversación” entre escritores y artistas, que se proveen recíprocamente de diferentes soportes en los que plasmar sus ideas. Este libro documenta un diálogo artístico-literario lleno de matices y de sensibilidades múltiples.

*Esta obra no es de Susana Vacas, es de Mert y Marcus.

MARCELO FUENTES DESDE LA CIUDAD SIGILOSA

MARCELO FUENTES DESDE LA CIUDAD SIGILOSA

 Marcelo Fuentes podría ser el paseante solitario que anda de aquí para allá con un cuaderno secreto y algunos lápices en busca de un rincón propicio. Anda y desanda las calles, se detiene en una esquina, contempla la inmensa mole de un edificio varado en el centro de la ciudad: como si fuera un faro, un estandarte o un refugio de multitudes que rara vez asoman a las ventanas. En cuanto encuentra la posición del pintor, Marcelo Fuentes extrae sus cuadernos y mira. Se fija en la atmósfera de luz y extrañamiento, en la porosa geometría de las cosas, en la impresión de soledad que lo invade todo. No sabe con certeza si sueña la ciudad o si la ciudad lo sueña a él entre el aire, la soledad y sus muros.

Ahí, plantado, con los ojos del alma y los del cuerpo bien abiertos, araña líneas, esparce manchas, alza viviendas y añoranzas. La suya es una pintura de sensaciones, hechizada y ceñida a la claridad última del crepúsculo, una pintura de paisajes de inefable añoranza, composiciones de la melancolía. Marcelo Fuentes es un poeta-pintor: esculpe el silencio y la soledad, labra línea a línea los cartílagos de una ciudad metafísica.

Marcelo Fuentes es un excepcional y parsimonioso dibujante que halla en la arquitectura la materia central de sus obsesiones. La materia central, la calma trascendida y sus arabescos. En cierto modo, podría decirse que es un heredero de Boccioni, Carrà y Hopper, que se mueve en ese campo visual de afinidades cromáticas y de desamparo, y que posee la sutileza de Morandi: otro maestro del arte de observar, de penetrar en la esencia de los objetos y de sentir, otro paciente artesano de la forma y su caligrafía espiritual. El mundo de Marcelo Fuentes es evocador y a la vez sigiloso: nadie mira desde las terrazas, no se oye un grito, los besos se esconden igual que las mujeres hermosas que van de paseo, pero siempre hay una aureola de recogimiento y de inquietud. Las suyas son ciudades otoñales, o invernales, con sus oleajes de sombra, ciudades que tienen algo de escenario de un exilio o de desarraigo al que no resulta fácil ponerle razones ni palabras. Su obra, ya sean los dibujos, los óleos o los grabados, retrata a un artista reconcentrado, a un artesano de pulso y de perplejidad, que habita volúmenes y precipicios con la doliente serenidad de la pureza.

A Marcelo le apasionan la arquitectura, la fotografía y la literatura. Ha trabajado con distintos creadores como el fotógrafo Bernard Plossu, con otro fotógrafo como Juan Peiró, con el escritor Carlos Pérez. En cada una de estas colaboraciones se percibe una extensión de su mundo más íntimo y de su cuidadosa técnica. Es otra forma de asomarse al exterior. Marcelo Fuentes es un artista coherente y apacible, de una rara intensidad, incluso cromática, que se enfrenta a la ciudad como se enfrentaría al mar: sin volverle la cara, dispuesto al cuerpo a cuerpo, seguro de arrebatarle la humanidad, la belleza, todo el silencio de un canto.

 

 

*Marcelo Fuentes expone estos días en la galería Finestra de Ana y Mamen Gil, que está en la calle Zumalacárregui. Este es el texto para ese catálogo.

JANE BIRKIN: UN RETRATO DE ALOMA RODRÍGUEZ

JANE BIRKIN: UN RETRATO DE ALOMA RODRÍGUEZ

Estuve el pasado miércoles en el espléndido concierto de Jane Birkin. Me pareció una maravilla de ritmo, de encanto, de belleza, de elegancia y de dominio de la voz, con atmósferas de serena melancolía que evocaban a Serge Gainsbourg. Aloma Rodríguez la retrató así en el hotel La Romareda.

EL MUSEO JUAN CABRÉ CELEBRA SUS DIEZ AÑOS

EL MUSEO JUAN CABRÉ CELEBRA SUS DIEZ AÑOS

“DÍA DE LA MUJER. 10 AÑOS EN EL MUSEO JUAN CABRÉ (1998-2008)”

Del 7 al 29 de marzo de 2009

Inauguración: 7 de marzo a las 20,00 h. en la Sala de Exposiciones

(A Gema Noguera y Elsa Arana, in memoriam)

Desde 1998 el Museo Juan Cabré de Calaceite (Teruel) comienza su temporada de exposiciones hacia el 8 de marzo cuando celebra el “Día Internacional de la Mujer” con una exposición en colaboración con la Asociación de Mujeres y Consumidores “Kalat-Zeyd”. Siempre han expuesto artistas vinculados a las Comarcas del Matarraña y Bajo Aragón. Hemos cumplido 10 años desarrollando esta actividad, cuyo objetivo es implicar en el desarrollo y promoción de este centro al colectivo artístico de la zona y a la vez, darles a conocer en su propio ámbito natural. A lo largo de esta década y gracias a la generosidad y altruismo de estos artistas este Museo ha recopilado obra de cada uno de ellos, por lo que en 2009 este centro quiere agradecer y reconocer el apoyo que nos han prestado durante este tiempo y creemos que  la mejor manera es montando una exposición colectiva con obra de todos ellos.

La exposición reúne las obras donadas en su día por cada artista junto a otra obra más actual a elección de cada uno de ellos. Los artistas representados por orden cronológico de exposición realizada son: Gema Noguera (recientemente fallecida), Dominique Goffard, Esther Galdon, Maite Samperi, Miguel Ángel Laguéns, Marian Tijm, David Catalán, Merche Zagalá, Tomás Saura y Laia Vaquer. Con todos ellos y a lo largo del tiempo además de la relación profesional nos han unido la amistad y la ilusión por trabajar para acercar y dar a conocer el arte contemporáneo que se realiza en nuestro territorio al público en general.

Con esta exposición queremos agradecer a tod@s su esfuerzo y colaboración.

*La nota está remitida por el Museo Juan Cabré de Calaceite. Ayer mismo me ocurrió algo muy bonito y emocionante: Ana y Mamen Gil me regalaron un cuadro de Gema Noguera, un óleo precioso que tiene mucho que ver con el Árbol de la Vida que se ramifica y se esparce por el mundo con sus mensajes: en palabras, en fronda, en los labios del viento. Este es un cuadro de Gema Noguera, no el mío. Me emociona pensar en esta mujer que trabajó tanto por sí misma, por sus hijos, por su relación familiar, por la comarca y por su pintura. Construyó un paraíso entre nosotros, pero nunca le pareció lo suficientemente acogedor.

 

ISABEL F. FERNÁNDEZ: LA CALIGRAFÍA DEL MISTERIO

ISABEL F. FERNÁNDEZ: LA CALIGRAFÍA DEL MISTERIO

Siempre me había interesado la pintura y los sueños de Isabel F. Echeverría. Las lunas, los peces, los árboles, el ámbito transido de misterio y de irrealidad de un bosque de fábulas donde todo es posible: la música del agua y del aire, el canto del urogallo oculto, la aparición de todos los fantasmas o de las mujeres de seda y sombra que regresan del trasmundo. Veía sus cuadros y pensaba cuentos para ellos. Los contemplaba en algunos bares, en los catálogos, en colectivas, en muestras individuales, y pensaba siempre que me gustaría ver un libro ilustrado por ella. Un manual de lunas: el relato del cierzo que peina las ramas de un roble en un plenilunio de asombros. O que me gustaría ponerles palabras a esas atmósferas tamizadas de ángeles invisibles o de espectros que acaban de pasar sin ser vistos.

Isabel F. Echeverría tiene un parentesco con la imaginación incontenible de su padre, el poeta y artista Antonio Fernández Molina, y es hermana de dos creadoras casi sigilosas pero constantes como Ester y Elena. El arte ha sido para ella como el viento que desordena los rosales. El arte le llegaba como la lluvia, el olor de los trigos o la brisa del mar, y le llegaba del mismo modo, como algo inadvertido, en forma de artistas que iban y venían con sus dibujos y sus lienzos, de poetas que traían un verso en los labios o un puñado de folios en el alma, de soñadores, de noctámbulos, de desasosegados, de navegantes que retornaban de ultramar con un baúl de delirios. El arte era un estado de ánimo, una presencia y un contexto. Ésa ha sido la envoltura permanente de su existencia. Poco a poco, aquella muchacha que construyó una casa de cuento con ventanas a la medianoche y que intuía el temblor de las sombras, fue creando su propio universo que podría resumirse así, tal vez: Isabel F. Echeverría pinta la alucinación sin drama. Como Alicia y el Reverendo Dogson, Lewis Carroll, ha traspasado el umbral de la realidad: ha visto el envés de las cosas y ha merodeado a sus anchas por el laberinto de la imaginación. Como Remedios Varo o Leonora Carrington se ha atrevido a descorrer los visillos de lo inmediato, y se ha internado por una región de maravillas, herida de color y de embeleso, donde germinan las imágenes, las narraciones fabulosas, las aves sonámbulas, las inquietantes presencias y los espejismos del atardecer.

         Ahí ha fijado su residencia en la tierra. Ahí ha fijado su laboratorio de experiencias y de tentativas. Y esa forma de hacer cotidiano lo extraordinario se percibe en su taller. En los cuadros de las paredes. En los cuadros amontonados, en todas partes, pende un orbe mágico: alienta el flujo incontenible del delirio, se estremece el corazón del misterio. Reposan las imágenes de un Paraíso particular que es ajeno a la violencia, al espanto, al odio o a las turbulencias del azar. Ese Paraíso se ha construido retal a retal, pieza a pieza, con hermosura, poesía y una inefable añoranza. ¿Qué ha perdido Isabel en todos esos años en su nomadeo de sueños? ¿Qué territorios ha conquistado a lomos de su cabeza invadida de quimeras?

         Para Isabel F. Echeverría la pintura es un cuento. O quizá al revés: los cuentos, con su esponjosa anécdota y su vergel de pájaros extáticos, se adueñan de su pensamiento, le brotan por todas partes y solo puede fijarlos en pintura. En grabado. En dibujo. Isabel F. Echeverría sí es una pintora literaria. Una pintora pintora de letras no escritas. Una pintora pintora que oye la narración del silencio y sus monstruos apacibles. Una pintora pintora que cuenta historias hasta que llega el alba como Scherezade, y esas historias están pobladas de sombreros y vestidos, de objetos, de símbolos, de gestos, de la sustancia alquímica de la ficción. Son historias que mezclan el desenfado, la magia y una incesante metamorfosis de formas y criaturas.

         Isabel F. Echeverría tiene su propio estilo. También sucede con esta exposición que consta de óleos, técnicas mixtas y de collages. Aquí vuelve a estar la meticulosa ordenación de un mundo de hechizos, la caligrafía del misterio. A Isabel le obsesionan la luna, los celajes, el aire azulenco del edén, los orígenes de la vida, los pájaros que van y vienen de las secretas frondas de las montañas. A Isabel le fascina ese inverosímil mundo del circo: los contorsionistas, los payasos, los saltimbanquis, esas mujeres frágiles de cristal y emoción que atraviesan el aire o que se columpian entre nubes viajeras con la armonía exacta de la luz. A Isabel le atraen los fuegos secretos, los peces-maletas que esconden enigmas o cartas de amor para nadie, las cabezas preñadas de imaginación que parecen huir del papel, los extraños viajes hacia no sé sabe bien dónde, y ahí, en esa pieza titulada ‘El extraño viaje’, rinde homenaje a uno de sus personajes predilectos: el escritor y hombre-espectáculo Ramón Gómez de la Serna, domador de palabras. Detrás de la obra de Isabel F. Echeverría hay mucha literatura: el ya citado Gómez de la Serna, Georges Perec, Bécquer y los románticos europeos (Nerval, Lamartine, Byron, Goethe mismo), los vanguardistas, el postismo, el acerbo tradicional de los cuentos de siempre y de los cuentos que hemos interiorizado de ‘Las mil y una noches’. En la superficie misma de la obra de Isabel F. Echeverría hay mucha pintura y mucha ilustración: los renacentistas, Durero y sus deslumbrantes flores y plantas, que son puros milagros del trazo, el colorido oceánico de Matisse y de Gauguin, el aura metafísica de Hopper, los ecos del surrealismo y su teoría de los objetos, el gusto por el trazo de Joan Miró y esa inagotable y descarada libertad de Marc Chagall, cuyos personajes vuelan, sueñan, se zafan de los límites y convierten su vida y sus gestos en una libérrima prolongación de su voluntad.

         La pintura de Isabel F. Echeverría es amable, lírica, intimista, poderosa en sensualidad y en mitología de ensoñación. Una greguería visual que desborda la convención de la realidad y funda un territorio soñado que también es metafísico e inquietante: los rostros están despintados, a veces no tienen ojos; los pájaros y las mujeres se asoman a los balcones del mar y al espejo de los lagos con desconcierto, con un estupor creciente, o absortos como el monje que se quedó embrujado, siglos y siglos, con el canto del pájaro.

         La pintura de Isabel F. Echeverría resplandece con la luna y sus hogueras.

 

El extraño viaje de Isabel F. Echeverría se expone en el Torreón Fortea, que permanecerá abierta hasta el 15 de marzo. Ha quedado una exposición muy bonita. Éste es el texto que le he escrito para su catálogo.

 

 

RHONDA FLEMING: EL AMOR DE RAFAEL CASTILLEJO

RHONDA FLEMING: EL AMOR DE RAFAEL CASTILLEJO

Rafael Castillejo entra a comentar una nota sobre Jane Birkin. A modo de regalo, aquí le ofrezco una bella foto de Rhonda Fleming. Abrazos, señor Castillejo.

 

Bailar en aquel tiempo ‘Je t’aime moi non plus’ en un guateque con poca luz, tenía mucho más morbo que dedicarse al porno hoy en día. Lo que no podíamos entender era cómo se había casado con un tío tan feo. Encima, los chavales que devorábamos películas de romanos en cines de reestreno, conocíamos bien a Serge Gainsbourg por su papel de malo en ‘La rebelión de los esclavos’, donde la actriz principal era la bellísima Rhonda Fleming, una de mis primeras novias de la gran pantalla.

LUIS GRAÑENA ENTRE LOS BRAZOS DE PILAR RUBIO

LUIS GRAÑENA ENTRE LOS BRAZOS DE PILAR RUBIO

Escribe Alberto Aragón en su blog:

 

Rodeado por un nutrido grupo de amigos, entre ellos Luis Grañena, el autor de las caricaturas que aparecen en el libro, Marta Robles o Irene Villa, y por algunas de las protagonistas de su historia es como presentó ayer Alfonso Ussía su último libro, "Las mujeres del reino", en un céntrico hotel de la capital. Arropado en esta presentación por Esperanza Aguirre, Alfonso Ussía ha hecho un repaso pormenorizado de las mujeres más destacadas del panorama nacional, entre las que se encuentran Carme Chacón, Ágatha Ruíz de la Prada, la Duquesa de Alba, la reina Sofía o Arantxa Sánchez Vicario. La presentación fue cubierta por Pilar Rubio del programa "Se lo que hicisteis…”

 

A Luis Grañena ni lo invitaron al acto, como si las caricaturas se hubieran hecho solas. Debió ser un olvido. Se atrevió a ir y le ocurrió eso: Pilar Rubio, ojos de gata marina, abrazó el libro y las caricaturas a su cuerpo neumático. Grañena, que andaba estos días algo alicaído y maquinando nuevos proyectos, ha cogido una grandiosa inyección de moral.

UN EQUINOCIO DE CREACIÓN EN FARASDUÉS

UN EQUINOCIO DE CREACIÓN EN FARASDUÉS

El pintor y fotógrafo Alejandro Cortés anuncia la creación de una jornada de creación en Farasdués, el pueblo de sus padres y de la periodista y concejala Lola Campos, entre otros. Dice Cortés:

 

Estimados compañeros,

 

Me pongo en contacto con vosotros para informaros del Certamen de Creación Equiart. Equinoccios de Creación, que tendrá lugar el sábado 21 de marzo, comienzo de la primavera, en Farasdués (Zaragoza).

 

El primer Certamen de Creación en Farasdués con todas las disciplinas artísticas y creativas como protagonistas del comienzo de la primavera en el pueblo. Más de 100 destacados artistas, escritores, músicos, actores de todas las edades con todo el pueblo como escenario para crear. Cultura, arte, literatura y música en un programa lleno de actividades para todos!!!! El comienzo de la futura Colección de Arte Contemoráneo de Farasdués (CACF), el primer gran paso para consolidar un programa cultural Equiart en el pueblo que cada año apueste por la calidad y la innovación en diversas áreas creativas.

 

Os invitamos a compartir con nosotros este día para la creatividad en todas las disciplinas con un pueblo entero del prepirineo (50 habitantes viven en él en invierno) como escenario y taller de creación. Como creo que compartimos el espíritu de este proyecto, os adjunto toda la información del proyecto para que podáis difundirla si así lo creéis conveniente. 

 

Adjunto además las bases para participar en el Certamen de Creación (4 premios de 1000 €), el concurso de pintura infantil y los concursos de pintura rápida y microrelatos juveniles con diversos premios. El plazo de inscripción finaliza el 2 de marzo!!!

 

Los interesados deben enviar: resumen biográfico, una muestra de la obra personal del participante (archivo, fotografía o extracto de texto), datos personales y fotocopia del DNI.

 

Más información en: www.equiart.es

 

Un fuerte abrazo

 

Alejandro Cortés 

Director de Equiart. Equinoccios de Creación

*Esta preciosa foto de Eva Amaral, que acaba de recibir con Juan Aguirre el premio al mejor álbum del año, la realizó Toni Galán. Me parece una hermosa alusión a la creación.