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Antón Castro

Artistas

DIÁLOGO CON PILAR PALOMERO

Un diálogo con Pilar Palomero, directora de 'Las niñas'.

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/08/31/pilar-palomero-soy-una-contadora-de-historias-en-imagenes-que-estan-al-servicio-de-la-emocion-1393212.html

MIGUEL ÁNGEL ARTIGAS: EVOCACIÓN DE JOSÉ MIGUEL IRANZO

Un estupendo artículo de Miguel Ángel Artigas sobre el cineasta José Miguel Iranzo, fallecido de cáncer el pasado lunes, y enterrado en su pueblo de Villarquemado, donde se había retirado con absoluta discreción. José Miguel tenía 63 años y entre otros títulos había hecho cortos como 'Mayumea' y 'Témpora violetas', y documentales, con Joaquín Carbonell de guionista, sobre José Antonio Labordeta y el Pastor de Andorra, José Iranzo.

 

https://www.diariodeteruel.es/noticia.asp?notid=1026495&secid=6&fbclid=IwAR1bhwf6KK0ADUtpp-rY1vFCJRVR1gaUmOApfQPk83uiDCYM7hawk6NZ11c

'PAISAJES PASAJEROS' DE SANTIAGO ARRANZ

Santiago Arranz: Paisajes pasajeros*

Pinturas recientes 2019/2020

Estudio Las Maigüalas - Castejón de Sos– Huesca

Agosto - Septiembre 2020

 

¿Qué cosa pretendemos al decir que un paisaje pintado nos parece fascinante? ¿Lo decimos sólo por el placer? No, es porque queremos hallar una explicación a algo, pero a algo, que sin duda, será siempre inexplicable.

Robert Walser, los hermanos Tanner.

Paisajes Pasajeros es mi más reciente proyecto artístico y el primero que se va a exponer al público en mi taller de Las Maigüalas, en Castejón de Sos.

Con este proyecto piloto pretendemos, junto a un grupo de profesionales del arte, intelectuales y galeristas afines, consolidar un ciclo de exposiciones monográficas dedicadas a otros artistas, durante los meses de verano, que se irán sucediendo a lo largo del tiempo. Prestaremos especial atención a aquellos creadores con más de 30 años de actividad artística y cuya sensibilidad sea capaz de proyectarse sentimentalmente en la naturaleza, haciendo de ésta la inspiración de un ciclo de exposiciones y libros que se irán presentando.

Paisajes Pasajeros es un recorrido por las 4 estaciones del alma y resume en 100 cuadros el trabajo que me impuse a lo largo de un año: la observación del territorio en el recorrido que va desde mi vivienda en Castejón, a la finca Las Maigüalas, donde se encuentra mi taller.

Durante este periodo de tiempo, he ido observando y pintando las transformaciones de la naturaleza a la que la pandemia ha regalado momentos estelares, alcanzando, este año en particular, un esplendor de belleza inusual, si bien la idea germinal que me animó fue anterior a estos acontecimientos, siendo el primero de estos cuadros pintado ya en el verano de 2019, justo después de concluir mi anterior exposición dedicada a Lorca y a su obra Poeta en Nueva York*.

Con este nuevo proyecto, me planteo el reto contrario a mi manera de proceder habitual, al alejarme de la literatura, que ha marcado buena parte de mis trabajos y sustituir las cualidades simbólicas de ésta por el mero placer de la contemplación, a la vez que recupero un medio sencillo de expresión, muy querido para mí como es la pintura.

El paisaje, visto desde el alma, se eterniza en la repetida caducidad de las estaciones y mientras las convicciones de todo tipo parecen desvanecerse engullidas por la naturaleza, mi posición es la de aferrarme a ella en la necesidad de ser dos y lo mismo - paisaje y contemplador.

El proyecto, tal y como se ha concebido para este espacio, consta de 100 cuadros de pequeño formato, el mayor de los cuales no excede los 30 cm y se desarrolla en un montaje perimetral que recorre todo el estudio, un cubo blanco en el que se distribuyen las obras en una secuencia, en torno a cuadro central que representa un árbol, el primero que pinté, y el único de gran formato. Metafóricamente nosotros somos las hojas, los cuadros pequeños, que desfilan en torno a este árbol totémico que se queda y permanece, para renovar la vida desde la pintura, en este discurso sin fin de lo efímero. Pintura que surge de los sentimientos, antes que de los pensamientos, cuando nosotros también formamos parte de esa naturaleza, sin ningún propósito, subrayando ésta vez, desde el lado salvaje, la certeza de que no hay filosofía ni literatura que no provenga del corazón.



Santiago Arranz

Castejón de Sos, julio 2020



* Trabajo que se expuso en la Fundación Pons de Madrid a finales del año pasado y de la que ha quedado un hermoso libro publicado en Barcelona por Ámbit: Santiago Arranz, tras Lorca por Nueva York. Obras 2017-2019.

(No hay inauguración. Visitas concertadas llamando al Tel. 600716129).

 

 

 

UN DIÁLOGO CON LITA CABELLUT

UN DIÁLOGO CON LITA CABELLUT

Un diálogo con Lita Cabellut, desde Holanda.

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/07/26/lita-cabellut-la-covid-me-ha-dado-la-certeza-de-que-me-sobran-muchas-cosas-1387948.html

SYLVIA PENNINGS EN LA CASA AMARILLA

SYLVIA PENNINGS EN LA CASA AMARILLA

Sylvia Pennings|Emboscarse

 

Exposición: 7 de julio - 30 de septiembre, 2020

Inauguración: 7 de julio, a las 19 h

 

Emboscarse: ser bosque, activar la mirada crítica, nunca ocultarse. Hay bosques allí donde somos bosques, allí donde somos ingobernables: hay bosques en cualquier lugar donde sea posible oponer resistencia. Los bosques pintados o dibujados en blanco y negro de Sylvia Pennings convierten a La Casa Amarilla en un bosque, en un escenario de reflexión y de crítica.

 Sylvia Pennings | Emboscarse 

Una de las preocupaciones de Sylvia Pennings, a lo largo de su trayectoria, ha sido la de abordar en su trabajo la progresiva falta de atención en la actual sociedad de la información a conceptos tales como intuición, reflexión o sabiduría; conceptos ya en desuso ante las posibilidades que brindan los dispositivos de conocimiento inmediato más avanzados. Por eso Sylvia Pennings decidió regresar a los bosques, lugares sagrados y escenarios de narraciones y relatos que cuentan nuestra historia olvidada, refugios que permiten la desconexión, e invitan a regresar al origen y ser partícipes del vínculo que nos une a lo natural.

 

Sylvia Pennings pinta y dibuja bosques de árboles que dejan al descubierto las raíces profundas que los mantienen unidos a la Tierra, y alzan sus ramas hasta lo más alto, en una compleja red de interconexiones que los activan en un continuo y apenas visible movimiento. Urge aprender a sentir la inteligencia vegetal, el rumor de la memoria compartida entre los árboles del bosque de la que forman parte quienes deciden encaminarse con ritmo lento por entre sus claros y umbrías. La fotógrafa checa Jitka Hanzlová utilizó una expresión especialmente afortunada al referirse a su proyecto Forest, que encaja muy bien con las obras de Sylvia Pennings: "silencio orgánico", en alusión al extrañamiento que provoca reconocerse en un lugar de sonidos y voces nunca escuchados. El sentimiento puede ser tan grande que llegue a provocar miedo. Un miedo ancestral. El tiempo se enreda cuando penetramos en el bosque; el presente remite al pasado que nos anuncia lo que está por llegar. "Camino hacia atrás para ver el futuro", escribió Hanzlová. Sylvia Pennings pinta y dibuja senderos que se bifurcan en el interior del bosque, siempre a la espera de ser paseados. [Chus Tudelilla, julio 2020]

 

'CUENTOS DE TEMPORADA': E. NAVARRO

'CUENTOS DE TEMPORADA': E. NAVARRO

Ernesto Navarro escribe y pinta sus ‘Cuentos de temporada’

 

El autor distribuye 22 cuentos a lo largo de los doce meses del año y hay de todo: amor, vampiros, viajes y veranos

 

En las guardas de respeto del libro ilustrado, de formato gigante, ‘Cuentos de temporada’, Ernesto Navarro, escritor e ilustrador, y editor de Pintacoda, ha colocado los doce meses del año y escribe en rojo un título que alude a uno de los 22 textos que forman este libro, divertido, fresco, lleno de guiños (del tipo, ‘Mies y Zaha decidieron irse a vivir juntos’, y así arranca ‘La Casa’), de bromas, de emociones y de risas.

El polivalente Ernesto Navarro ya había publicado ‘Laszlo’, la historia de un artista callejero que se movía en un mundo variado y marginal, y ‘Cuentos de Navidad para niños y padres’, ambos en el sello Pintacoda, en los que medía su capacidad de creación y su tendencia a los juegos literarios y a la referencias más o menos cultas, sin que eso aleje al lector.

‘Cuentos de temporada’ continúa su línea de sorpresa y paradoja. En el primer texto, ‘El día del libro’, dice en la frase incial: “Aquel veintitrés de abril, por primera vez, mi tío Aldo no trajo un libro”. Y a partir de ahí crea una narración donde rinde homenaje a Gutenberg y al mismo volumen que el lector empieza a leer. Luego se sumerge en otras historias: la del vampiro panadero, llamado Olegario, que debe enfrentarse a la noche de San Juan; el relato de la niña Gracia, que se zambulle en la piscina y se convierte en un pez.

Hay cuentos humorísticos, incluso crueles, pero también miradas casi costumbristas a lo que podría ser un día largo en un pueblo. O en la fiesta de la vendimia. Aborda un cumpleaños, se narra un embarazo con misterio, se cuenta el primer día de clase en la Escuela Robótica Infantil Y un viaje de Navidad por Manhattan. También anima, casi con microcuentos, el relato ‘La gran nevada’; el más corto dice: “Diana construyó un muñeco de nieve con paja, vino el lobo y lo sopló”.

Si Ernesto Navarro es imaginativo y juguetón en sus relatos, si piensa en sorprender y cautivar al niño, en la parte gráfica es, cuando menos, versátil. Se maneja en varios registros: es capaz de aproximarse al cartel, al retrato, a la ilustración pura y dura, a la viñeta, como en el citado ‘La gran nevada’, y maneja por igual el retrato en solitario, como pasa en ‘Las golondrinas’ y con el moscardón Romeo en ‘San Valentín’, y las multitudes, como sucede en ‘Rompida de la hora’, donde plantea un ritual de tambores y bombos y túnicas violetas. Ernesto es un ilustrador claro y variado, puede ser clásico y moderno, transgresor y tradicional, y tiene sentido del color, de la composición y, por supuesto, de la ironía.

Parece que siempre esté dispuesto a dar otra vuelta de tuerca a todas las cosas. Hasta a su propio libro. Anota en un guiño de metaliteratura: “De esta manera, reuní 22 historias que encuaderné con la ayuda de mi madre. Cosimos las páginas en pliegos y añadimos unas bonitas cubiertas de cartón forradas en tela”.

 

'LA MUERTE DE OFELIA', POR CONCHA MAYORDOMO

Con el título "La muerte de Ofelia" he publicado mi último artículo. Trata sobre la vida de una de las caras más visibles del movimiento Prerrafaelita, pero que es prácticamente una desconocida como artista y poeta.
Elizabett Siddal, tuvo una vida y un final tan triste como el de la Ofelia de Hamlet.

https://lahoradigital.com/noticia/28465/la-muerte-de-ofelia.html

Por otra parte, continúo actualizando mi blog ‘Mujeres en el Arte’ e incluyo 4 pequeñas biografías de artistas que considero muy interesantes. Es una selección que obedece a muy diferentes motivos. En primer lugar Ende, la miniaturista medieval, que fue la primera artista de la historia que firmó su obra. Tania Bruguera de plena actualidad por haber sido nuevamente detenida por el gobierno cubano. Incluyo también a la franco-mexicana Bridget Bate Tichenor y el realismo mágico de sus obras y finalizo con la turca afincada en Alemania Nezaket Ekici con sus performances minimalistas.

 

'LA MUERTE DE OFELIA', POR CONCHA MAYORDOMO

Con el título "La muerte de Ofelia" he publicado mi último artículo. Trata sobre la vida de una de las caras más visibles del movimiento Prerrafaelita, pero que es prácticamente una desconocida como artista y poeta.
Elizabett Siddal, tuvo una vida y un final tan triste como el de la Ofelia de Hamlet.

https://lahoradigital.com/noticia/28465/la-muerte-de-ofelia.html

Por otra parte, continúo actualizando mi blog ‘Mujeres en el Arte’ e incluyo 4 pequeñas biografías de artistas que considero muy interesantes. Es una selección que obedece a muy diferentes motivos. En primer lugar Ende, la miniaturista medieval, que fue la primera artista de la historia que firmó su obra. Tania Bruguera de plena actualidad por haber sido nuevamente detenida por el gobierno cubano. Incluyo también a la franco-mexicana Bridget Bate Tichenor y el realismo mágico de sus obras y finalizo con la turca afincada en Alemania Nezaket Ekici con sus performances minimalistas.