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Antón Castro

Artistas

DE FELLINI Y JOSÉ LUIS VILALLONGA

DE FELLINI Y JOSÉ LUIS VILALLONGA

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/06/18/federico-fellini-y-jose-de-luis-villalonga-un-dialogo-cuento-de-dos-hipnotizadores-1381061.html?fbclid=IwAR2MvrXuTr5XRe1Q492p2mArDiCd4wawTR6dhZX6IsrCptY4bISrWKBVtzI

 

Federico Fellini y José de Luis Villalonga: un diálogo-cuento de dos fabuladores / hipnotizadores de la palabra

 

Elba publica una larga conversación del periodista, actor y aristócrata con el cineasta alrededor de la infancia, el mar, el cine, el amor

 

 

El pasado 20 de enero se cumplía un siglo del nacimiento de uno de los grandes magos del cine: Federico Fellini (Rímini, 1920- Roma, 1993), autor de películas tan diferentes como ‘Il Vitelloni’, ‘La dolce vita’, ‘La strada’, ‘Casanova’, ‘Ocho y medio’ o ‘Amarcord’. En 1972, José Luis de Vilallonga (1920-2007), y también estamos en su centenario, publicó en francés un libro de entrevistas, ‘Gold Gotha’, que se tradujo en España en Barral editores en 1974. Entre los textos figuraba una pieza excepcional: ‘Los espíritus de Fellini’, una entrevista-relato que acaba de reeditar en solitario el exquisito sello Elba, que dirige desde Barcelona Clara Pastor.

El prologuista Ernesto Hernandez-Busto define el texto como una entrevista-relato. Y lo es, desde el principio al final. Es como un cuento de ese formidable narrador que es Fellini, que explica muchas cosas de su vida, de su cine antes de que se dedicase al cine, de su forma de ver el mundo: la infancia, los padres, la ciudades (Rímini y Nápoles, Florencia y Roma), los primeros amores, la fascinación por los culos de las mujeres y ese mito privado de La Saraghina, tan vivo en ‘Amarcord’ (dice Fellini: “Después de la Saraghina, solo he amado de manera serena a mujeres de gran trasero”), los cementerios y la muerte, el fascismo, el cómic, la caricatura o Giuletta Massina, la mujer de su vida.

¿Cómo se hizo esta diálogo de cuento, este reportaje fascinante? Parece una minuciosa elaboración que quizá el propio Fellini revisase. A Villalonga, un gran memorialista, también era aristócrata y actor (aparecía en ‘Giuletta de los espíritus’), Fellini lo llamaba Luigini y debían citarse a cualquier hora y en cualquier circunstancia: en medio de un rodaje, en un bar, en un paseo, pero también el cineasta lo llamaba a horas intempestivas para acotar un recuerdo, una imagen o unas cuantas ideas.

Fellini dice que no inventa nada, pero se maneja a las mil maravillas en “la trampa del cuento fabuloso”, como apunta José Luis. Casi resulta difícil creerlo. Envuelve su vida en hechizo permanente, en puro deslumbramiento. Su existencia resulta tan excepcional como un cuento de hadas o de puro pánico, especialmente en relación con los sacerdotes y la iglesia. “Federico Fellini cuenta como se contaba antaño. Pausadamente. Maravillado. Tiene gestos que sirven para abrazar el mundo y miradas secretas que le sirven para ocultar su corazón. Son los gestos y miradas de un mago hipnotizador, o los de un trágico desiluisonado que se burlara con gracia de la verdadera trascendencia de su relato”. Agrega: “Cuenta salmodiando. Como una plañidera árabe o un bufón turcomano. ¿Sueña con los ojos abiertos? ¿Miente con toda su alma? ¿O tiene, sin más, reminiscencias, viejos sueños encantados de esos que se guardan toda la vida en algún cajón secreto de uno mismo”.

Rímini está vinculada a Ariosto y a Dante. Y a los nombres de los aristócratas italianos, que el niño repetía por las esquinas como un poema. Habla de la fascinación que sentía por el mar, el “mar-mujer. Más fuerte que los hombres que lo surcan. Más fuerte que su desconfianza”, ese espacio que será el territorio de acogida de “mujeres muy altas, con ojos de porcelana, rubias cabelleras al viento, muslos dorados, vientres planos y pechos firmes ya se bañan de mañana en el mar glacial”. Explica su fascinación por el ‘vitellone’, “indolente, pesimista por naturaleza, desilusionado, soñador en cierto modo, un sabio que desprecia la filosofía"-, es un producto típicamente italiano”, que sería el equivalente al señorito español; le dedica varias páginas y dice que eran sus “amigos de infancia”, una infancia dominada por tres elementos: “el Mar, el Circo y la Iglesia”.

Narra sus sueños (soñó durante una época con una “diosa enigmática” y años después llegó a su vida: era Anita Ekberg), describe la vida licenciosa de los turistas, la relación con su padre, que al final de su vida se convirtió “en un ferviente admirador de mis películas”, o la figura de su tío Alboino, interesado por el ocultismo.

Las páginas dedicadas a la misteriosa Saraghina, que era un espectáculo para los niños, son extraordinarias. Un cuento fantástico donde se alían el despertar, el asombro, la desmesura y la curiosidad del erotismo. La mujer del culo más grande del mundo, que lo exhibía ante los chicos, también cosía y descosía redes, y tenía “una voz de niña. Un hilo de voz. Muy puro, muy claro, muy tierno. Por un instante amé a la Saraghina”. Con ella, confiesa, descubrió el pecado a los ocho años. Fellini, consciente tal vez de que su copioso anecdotario no es fácil de asimilar, dice a su interlocutor: “¡Te juro que soy absolutamente incapaz de inventar!”.

Otro de los episodios que conmueven es cuando cuenta el entierro de su abuela y recorre la paz del cementerio. Allí descubrió “un mundo donde todo es posible, digno, fácil y tranquilizador. El mundo de los muertos”. Agrega: “Para mí, la Muerte debe suponer un nuevo comienzo. ¿Cuál sería, de lo contrario, el significado de nuestra vida? Volví muy a menudo al cementerio de mi abuela. Continúa siendo el mismo oasis de paz y de olvido. El lugar ideal para meditar y soñar. Quizás, también, el único lugar sobre la tierra donde conocía instantes que rozaron la perfección”.

Su historia de amor con Bianchina, su primera novia, es conmovedora. Es embrujo, pasión y desilusión, una auténtica película de las ilusiones de la adolescencia. Dice: “A Bianchina le gustaban los cuentos con locura. Descubrí con éxtasis que la vida es más real cuando se cuenta que cuando se sufre. Así que yo contaba y contaba… Bianchina me escuchaba, asombrada”. Y una conclusión que extrae de aquella experiencia a los quince años, que incluye fuga de casa y un viaje en tren: “Comprendí, de manera misteriosa, que el amor que se siente hacia una mujer es directamente proporcional a la fascinación que ella siente por nosotros. Si la admiración mata al amor, porque es fruto de la razón, la fascinación lo exacerba, porque procede del alma”.

Los espíritus de Fellini’ avanza y avanza con una atmósfera mediterránea de ‘Las mil y una noches’. Y se cierra sin que casi aparezca el cine. Antes hubo muchas más cosas: el dibujo, la caricatura, la publicidad, el periodismo, Mussolini, y una inesperada aparición femenina: Giulietta Masina, a la que amó de inmediato tras escucharla en la radio.

Una última confesión que es en sí misma un poema: “Me gusta tanto la noche. La noche es la parada definitiva de las inquietudes de la vida. Imagino la muerte parecido a esto, con estrellas, árboles, una luna siempre redonda y casas habitadas por espectros discretos”. En este libro, breve y magistral, esos espectros hablan todos en la voz de Fellini y de Villalonga, que es, por lo menos, un testigo muy activo, “contradictorio, esteta, vividor”, y unholgazán que trabajaba mucho”, tal como lo definió el poeta y crítico literario Luis Antonio de Villena.

 

LA FICHA

Los espíritus de Fellini. Un café en Piazza Navona’. José Luis de Vilallonga. Traducción de Eduardo Gudiño Kieffer. Prólogo de Ernesto Hernández Busto. Elba. Colección Minor. Barcelona, 2020. 117 páginas.

 

'BLANCO, NEGRO Y MAGENTA', NÚMERO 7

Tras un breve paréntesis, codirigida por Concha Mayordomo y Dora Román, con Rebeka Elizegi en el diseño gráfico y la maquetación, la revista de la Asociación de mujeres artistas Blanco, Negro y Magenta reaparece con un número 7 dedicado a ‘Las Collagistas’ y mantiene sus secciones habituales en los diferentes capítulos o Salas, siempre dedicados a cuestiones de artistas mujeres y desde la perspectiva de género.

 

Además de la entrevista a Esther Ferrer, realizada por Concha Mayordomo, y con firmas tan interesantes como Susana Blas y Esther Tauroni, esta edición revisa las últimas actividades de Blanco, Negro y Magenta, nos invita a conocer el taller de Rebeka Elizegi y descubre a Mara Sancho, una de las artistas más jóvenes de la BNM, al tiempo que incluye un homenaje a Mabel Martínez en el que colabora Miguel Ángel Hernández.

 

 

Pueden consultarla en el enlace https://issuu.com/magentasweb/docs/bnm_la_revista_7

MUERE FERNANDO S. M. FÉLEZ

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/06/08/muere-el-pintor-fernando-s-m-felez-retratista-personal-de-fernando-arrabal-1379266.html

Mi padre era navarro y mi madre, aragonesa. Mi padre era comisario de policía, y yo me fui de aquí, con año y medio, a Barcelona, donde viví hasta los 25 años. Entonces, gané una beca artística de los castillos del Loira, y me quedé enamorado de París. Estuve a punto de regresar a Zaragoza, pero seguí allí. Ahora, ya es tarde”, decía en el otoño de 2007 el pintor Fernnado San Martín Félez, nacido en Zaragoza en 1930 y fallecido esta misma semana. Exponía entonces una selección de su obra en el Torreón Fortea. Era un pintor muy peculiar, de estirpe surrealista y ‘pánica’, gran admirador de Salvador Dalí, de quien fue amigo, y durante años el pintor personal de Fernando Arrabal: le hizo al menos quince cuadros donde el dramaturgo coprotagonizaba cuadros clásicos, reelaborados por Fernando San Martín Félez, o puramente inventados con una caracterización mágica o alegórica, donde ejercía de director de cine, de ángel o de criatura más o menos mitológica.

A San Martín le gustaba decir que esa dedicación empezó tras una cita en París: “Fui pintor abstracto durante unos diez años. Veía que con varios amigos abstractos hacíamos cosas muy parecidas, en la estética del tachismo, que estaba de moda. Pero Fernando Arrabal me desafió. Vio una exposición mía, comentó que mis cuadros no estaban mal, y me dijo en 1958 que yo no sería capaz de hacer una obra figurativa. “¿Quieres un hacer un retrato mío?”. Cuando volvimos a vernos yo ya tenía un retrato suyo, y le gustó mucho. Me sugirió que como en la abstracción me conocían como Sanmartín que cambiase el nombre por S. M. Félez, “Su Majestad Félez”, dijo Arrabal con su habitual humor. Dicho y hecho”.

Trabajó con y para él durante bastantes años, entre otras cosas porque siempre ha defendido la obra de encargo. Y apostó por una línea figurativa, un tanto hiperralista, en la que abunda la paradoja, el desnudo, el diálogo de la modernidad y el clasicismo, dentro siempre de una pintura narrativa, con excelente mano para el dibujo y el retrato. Y conectó, por igual con el movimiento ‘pánico’ -protagonizado por Arrabal, Topor y Jodorowsky- que con un surrealismo personal. Decía S. M. Félez: “Me interesó mucho esa estética, pero la parte surrealista y sensual, el humor y la alegoría, la crítica de la sociedad, no la escatología ni el horror ni la sangre. A mí me interesa más el universo de la mujer y la parte social o de compromiso de la pintura”.

Hacia 1993 regresó definitivamente a España y se instaló en el Ampurdán, donde acaba de fallecer. En 2007 decía: “Me inspiro en la realidad y en ella me afirmo, aunque creo elementos de ficción. Doy importancia a la técnica porque yo explico situaciones un poco absurdas, poco claras, como los sueños. E intento plasmar la contradicción entre la vida urbana y la belleza clásica. Sigo siendo inconformista”

Uno de sus grandes especialistas es el poeta y editor Raúl Herrero, que le publicó en 2008 en Libros del Innombrable la monografía ‘SM Félez. Pinturas, grabados, dibujos’. Fueron, además, grandes amigos. “S. M. Félez fue un pintor precoz. Recuerdo un bodegón que había pintado de muy niňo con una perfecta factura formal. En su juventud se inclinó por la abstracción. Su relación con Arrabal, que le encargó varios cuadros figurativos, le hizo derivar hacia su estilo más representativo: un arte figurativo impulsado por una técnica sobresaliente en unos ambientes mágicos”.

Herrero lo visitó varias veces en su casa. “Sí. Me contó anécdotas de su vida intensa y siempre centrada en el arte. Tuvo ocasión de conversar con Dalí de igual a igual, de cenar con Orson Welles, de jugar al billar con Joan Ponç todas las tardes durante aňos... Era una persona generosa, brillante, un artista que conservaba una parte de artesano, de alquimista que trabaja con los colores. Fui muy feliz en su compañía, aprendí mucho y en su presencia siempre me sentí en casa. Recuerdo que Arrabal me dijo que Félez era incapaz de mentir y que admiraba la franqueza con la que siempre se expresaba”.



 

DAVID ANGULO Y MARISOL AZNAR EN 'DIÁLOGOS EN CAUTIVIDAD'

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/06/07/david-angulo-y-marisol-aznar-los-ninos-nos-han-dado-una-leccion-a-los-adultos-1379162.html

DIÁLOGOS EN CAUTIVIDAD CON GAIZKA URRESTI

DIÁLOGOS EN CAUTIVIDAD CON GAIZKA URRESTI

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/05/31/gaizka-urresti-una-pelicula-es-un-viaje-de-aprendizaje-y-crecimiento-personal-1377892.html

 

Gaika Urresti (Bilbao, 1967, pero es de Portugalete) es guionista, productor y director de cine. Ha dirigido, entre otros títulos, los cortos ‘Un dios que ya no ampara’, ‘Abstenerse agencias’ (Premio Goya) y ‘El trastero’, el largometraje ‘Bendita calamidad’ y varios documentales, entre ellosArizmendiarrieta, el hombre cooperativo’ y ‘Aute Retrato’, que ha sido el último.

Como ciudadano, ¿cómo define estos casi 80 días de confinamiento? ¿Cómo los ha vivido?

No quiero quejarme porque hay mucha gente que lo ha pasado mal. Yo me siento un afortunado porque nadie de mi entorno ha sufrido la enfermedad, he estado con mi mujer y nuestro hijo en una casa suficientemente amplia y tenemos trabajos que hemos podido seguir desarrollando. Como todos, si tengo incertidumbre sobre los efectos de esta crisis en los próximos años pero, si algo bueno tiene la edad, es haber pasado por otros momentos de dificultades y la lección es que siempre se sale. Nos iremos enfrentando a cada situación en su momento. Más que preocuparnos creo que debemos ocuparnos.

Si no se paró el mundo, se ralentizó todo y apareció un miedo colectivo y no sé si irracional. ¿Qué pensó, qué teorías o reflexiones se le pasaron por la cabeza?

La verdad es que no sé si por inconsciencia o por optimismo nunca he sufrido ese miedo colectivo. Si es cierto que las primeras veces que salí a la calle para ir a correos en Independencia tras 20 días, las sensaciones físicas eran extrañas, de cierta irrealidad. No obstante, la reflexión que me surge después de estos 80 días ya la sabía; que hay tantas cosas que hacer y de las que disfrutar que harían falta muchas vidas para poder hacerlas todas.

Por otra parte, ¿qué puede hacer un hombre tan público y activo como usted, enclaustrado?

Pues la verdad que no he parado. Al principio era muy optimista con el tiempo de ocio para poder disfrutar de lecturas y películas pendientes pero no he tenido tanto tiempo como me hubiera gustado. He estado montando el documental sobre Labordeta, colaborando con otras Federaciones de productores en propuestas para Hacienda y Cultura para salir de la crisis, con entrevistas con las instituciones aragonesas para que se convoquen las distintas líneas de apoyo que estaban previstas, poniendo mis películas en Amazón Prime, vendiendo por Internet la película sobre Aute y a las televisiones públicas de México y Argentina, registrando mis obras pendientes en la SGAE y EGEDA incluso he estado mirando cómo producir contenidos on line desde casa, y lo que más me ha ocupado han sido las clases de mi hijo Jon de 8 años. Tener que ejercer de profesores de nuestro hijo compaginándolo con el teletrabajo ha sido muy estresante.

¿Cómo se ha proyectado en las redes? Daba la sensación de que no ha tenido descanso…

No tengo yo esa percepción. Frente a la presencia en las redes he potenciado el contacto a distancia con Skype o teléfono de amigos y seres queridos. Por ejemplo he procurado conectarnos todos los días con mi madre en Portugalete porque ella estaba sola. Las redes solo las he utilizado para informar de actividades profesionales y sobre todo he intervenido en medios de comunicación con motivo del fallecimiento de Luis Eduardo Aute y del estreno en televisión de Aute Retrato por ese motivo.

El cuatro de abril, en plena crisis ya, moría Luis Eduardo Aute. ¿Cómo lo despedió?

Pues fue muy triste el que se nos haya ido definitivamente en estas circunstancias tan ‘apocalípticas’, sobre todo porque no ha habido la ocasión de despedirle públicamente como se merece. No obstante, las muestras de cariño y de respeto en las redes sociales fueron espectaculares. Yo aproveché la página de Facebook de la película y los medios que me ofrecieron colaborar para agradecerle a nivel personal haberle conocido y en nombre de todos por la poesía que nos ha regalado.

¿Qué le ha dado ese proyecto? ¿De qué modo entiende mejor la complejidad de España, de la creación y no sé si de la Transición?

Muchas cosas. Fue muy gratificante que muchas personas, gracias al pase de la película en Cuatro al día siguiente de su muerte, me comentaran que había sido un bálsamo al dolor por su pérdida. La película, a parte de la acogida en términos numéricos de espectadores en salas (mas de 10.000 espectadores siendo el documental español con más espectadores del año y en televisión más de 670.000 en España y 265.000 en México), en múltiples espectadores ha ocasionado muchas muestras de cariño y más que felicitarme por la película me lo han agradecido personalmente. Para mí, una película siempre es un viaje de aprendizaje y crecimiento personal. En mi documental anterior ‘El hombre cooperativo’ repasaba el viaje desde la Euskadi rural de 1915 hasta la llegada de la democracia en 1975 a través de la vida de Jose María Arizmendiarrieta. Con Aute se abordan también el tardofranquismo, los años 70 y los 80.

¿Le dolió no recibir ni el Forqué ni el Goya?

Pues si, pero especialmente el Goya por Aute. Luis Eduardo siempre quiso pertenecer al mundo del cine desde su juventud. Era académico. Estuvo nominado con “Un perro llamado dolor”, ha hecho unas películas poéticas muy personales que yo creo que no han sido suficientemente valoradas y nos ha regalado un himno como Cine, Cine, Cine. Creo que era la última oportunidad de sus compañeros de agradecérselo en vida. Yo espero tener nuevas oportunidades de estar ahí nominado pero él ya no las va a tener.-¿Qué es lo más fascinante de hacer un documental o una película? ¿La documentación, el repaso a una épcoca, el contexto?

Todo el proceso no exento, parafraseando a Almodóvar, del dolor y la gloria. Hay muchos momentos de trabajo en soledad, de dudas, de riesgo tanto económico como emocional y también de luz, de descubrimiento. En esta ocasión he podido acercarme a personas a los que en cuando era un adolescente en mi villa natal, jamás hubiera soñado conocer. Primero a el propio Aute pero luego, Víctor Manuel y Ana Belén, Sabina, Serrat, Silvio Rodríguez. Jaime Chávarri, Antonio Escohotado, etc…

¿Por qué es tan difícil hacer cine? Uno se pasa años preparando una película, trabaja, busca dinero, ultima guiones, les da cien vueltas, y luego debe rodar a toda pastilla…

El cine es algo que no puedes hacer solo en tu casa. Necesitas del concurso y el talento de mucha otra gente y de mucho tiempo. Por eso es caro y financiarlo, a pesar de las ayudas, no es nada fácil. Hay mucha gente queriendo hacer cine y pocos recursos para todos, por lo que la competencia es brutal. El rodaje es la parte en la que intervienen más personas, la más cara, por eso se debe hacer en menos tiempo. Puede parecer un tanto frustrante que después de tantos años, esa fase tan sociable y estimulante se termine en 6 o 7 semanas. Quizás el documental en ese sentido sí es más autónomo. Con un equipo de personas más pequeño si te puedes permitir estar toda una tarde con un entrevistado mas allá del tiempo de la grabación y eso es muy enriquecedor.

En España se han interrumpido 300 rodajes, dicen las crónicas. ¿Qué va a pasar?

El cine, afortunadamente tiene otras ventanas a parte de las salas de cine. Durante la pandemia la gente ha consumido más historias que nunca sin salir de su casa. Por eso, a pesar del parón en los rodajes y en las salas de cine, puede retomar su actividad con las oportunas medidas sanitarias preventivas desde ya. Si va haber un tapón en los estrenos en salas de cine. Cada fin de semana se estrenan entre ocho o diez títulos cada fin de semana y los cines llevan diez semanas cerrados. Por ello nos encontramos con 200 películas sin estrenar mas las que lleguen en otoño y además con las salas limitadas en el aforo. Esperemos que la gente le quite el miedo al ir al cine y se recupera la pantalla grande como primera ventana.

Estaba con un proyecto importante para Zaragoza, Aragón y probablemente España. ‘Labordeta. Un hombre sin más’. ¿Qué le está dando este rodaje? ¿Qué ha descubierto del personaje y de los aragoneses?

Pues de nuevo un viaje personal de conocimiento. La posibilidad de acercarme a alguien fascinante y admirado ahora que ya no está entre nosotros. Y además hacer este viaje con su familia, con su viuda Juana, sus hijas Ana, Ángela y Paula, y sus nietas Marta y Carmela, es muy emocionante. Conocer al hombre detrás de la leyenda. Yo creo que Labordeta personaliza la identidad de Aragón por su carácter “suave como la arcilla, duro de roquedal” y el humor somarda.

Estamos a punto de celebrar los cien años de Miguel Labordeta, que parece un aragonés que suena mucho y a la vez es el aragonés tapado, y que ha salado mucho en sus grabaciones. ¿Qué nos querría decir de él?

No me es tan cercano como su hermano. También por la Zaragoza en la que vivió de los 50 y los 60 que me es ajena. Siempre me ha parecido interesante por ser el referente de Jose Antonio en muchas cosas en la vida, pero, sinceramente, no soy un experto en su poesía.

¿Cómo se llega a influir tanto en una comunidad como lo hace usted? Estás muy bien conectado con el Gobierno de Aragón, con Aragón TV, con los productores ¿Es por su implicación, por su sentido de la autoestima, por pasión, porque Aragón es tierra de acogida?

La verdad que siempre me he sentido muy bien acogido en Aragón. Todos esos contactos son fruto de mi trabajo continuado. Tanto el personal como el colectivo a través de APROAR, la Asociación de Productores Independientes Aragoneses que presido. Sinceramente, creo que el trabajo asociativo y la cooperación son importantes para el desarrollo de un sector, en este caso el audiovisual. En ese sentido sí soy crítico con que Aragón es una tierra de grandes individuales pero el agruparse por un bien común cuesta algo más. Quizás es fruto de la dispersión territorial y la poca población. Por eso fueron tan emocionantes movimientos como la lucha contra el trasvase o ahora contra la despoblación.

¿Ha cumplido y cumple la Televisión Autonómica sus expectativas?

Creo que tardó en llegar pero era necesaria. Ha conseguido vertebrar el territorio, que los de Teruel sepan de los de Huesca, más que muchos departamentos de la administración pública, igual que lo hizo Jose Antonio Labordeta en los años 70 con sus canciones. Tuve la fortuna de ser de los primeros en trabajar en su creación en 2006 y 2007. Fueron años muy emocionantes. La crítica que siempre le he hecho ante todos los directores generales es la falta de cumplimiento de la ley del audiovisual por la que debería invertir el 6% de su presupuesto en producción cinematográfica. Esperemos que con la transposición de la directiva europea que se va a hacer en estos meses, el propio Estado sea mejor cumplidor de sus propias leyes.

¿Cómo se llevan el productor y el director, en qué coinciden y en qué se pelean?

El hecho de ser productor de mis propias películas permite que pueda dirigirlas por lo que, a pesar del enorme trabajo que supone producir, le tengo que estar muy agradecido a mi yo productor.

Si tuviera que mirar el sector del audiovisual en Aragón. ¿En qué vamos bien, cómo somos, de qué se puede presumir? -¿Qué nos falta y qué es apremiante resolver?

En el audiovisual aragonés somos pocos y muy pequeños pero también nos conocemos todos y creo que hay una voluntad de las administraciones y de los cineastas de remar juntos en la misma dirección de forma honesta. Quizás nos falta algo de ambición para encarar proyectos más grandes. A veces que el tema sea aragonés pesa excesivamente frente a que sea una película hecha desde Aragón. A mí me pasó con ‘Aute Retrato’ que me costó un par de años conseguir ayudas del Ayuntamiento, DGA y Aragón TV a pesar de que contaba con una televisión nacional y el Ministerio de Cultura. Luego ha sido una película que ha llegado muy lejos en premios y en públicos nacionales e internacionales y ha llevado el nombre de Aragón lejos.

¿Se puede hacer cine sin besos, ni abrazos, sin escenas de sexo?

En Bollywood lo hacen, ja ja. Dependerá de la historia pero el amor y el deseo es un gran tema del cine y hay cineastas en los que sería muy forzado no incluir escenas con contacto físico. Estoy pensando en Almodovar por ejemplo.

¿Cuál es su sueño cinematográfico? ¿Qué querría hacer y cómo desearía avanzar en su carrera?

Pues yo con seguir haciendo películas, a veces de ficción, otras documentales, incluso cortos, me siento realizado. Siempre pienso que mi siguiente película será la mejor. Aspiro a seguir aprendiendo este oficio de contar historias.

¿De qué vive un cineasta en Aragón, sin apenas hay industria?

Es cierto que en Aragón el crecimiento de la industria audiovisual ha comenzado mucho más tarde y de forma menos intensa que en otras Comunidades de nuestro entorno. No obstante, en los últimos años hemos ido dando los pasos entre todos para que sea posible hacer cine desde Aragón. Mis proyectos, además de la financiación autonómica cuentan con otras vías de fuera. Como ejemplo, mi última película ‘Aute Retrato’, antes de las ayudas de DGA y Ayuntamiento de Zaragoza y la colaboración de Aragón TV tenía el apoyo del Ministerio de Cultura y del grupo Mediaset. Gracias a ello, que aúno varios papeles como el de productor, director, guionista y a veces distribuidor, que soy austero y que el público responde a mis películas, puedo vivir de hacer cine desde Aragón.

¿Cómo salimos de aquí del coronavirus, del pesimismo?

Citando a Arizmendiarrieta. Hacer haciendo.

 

*La foto es de Jon Urresti Múgica.





MUERE EL PINTOR XAVIER GRAU (1951-2020)

MUERE EL PINTOR XAVIER GRAU (1951-2020)

 

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/05/30/muere-el-pintor-xavier-grau-que-integro-el-grupo-de-trama-con-broto-tena-rubio-y-jimenez-losantos-1377845.html

 

La noche del viernes al sábado fallecía en Barcelona el pintor Xavier Grau (Barcelona, 1951), que se inició en el arte pintando cuadros impregnados de monocromatismo geométrico. Más tarde, junto a José Manuel Broto, Gonzalo Tena, Javier Rubio y Federico Jiménez Losantos integró un colectivo, ‘Trama’, que protagonizó uno de los períodos más intensos del debate plástico español durante los años 70.

En el marco de una muestra en la galería Maeght en 1976, estos artistas presentaron el número cero de la revista ‘Trama’, que se convirtió en el manifiesto programático de una nueva concepción artística que se decantaba por la práctica pictórica como ejercicio autónomo y por la defensa de la materia y el soporte mismo.

Javier Lacruz, especialista del grupo y autor de una monografía minuciosa de rastreo e interpretación, dijo: “El grupo de ‘Trama’ fue un colectivo de intervención política, artística, literaria y crítica, muy influido por el pensamiento francés del pasado siglo; un grupo activo a mediados de los años setenta, que ejerció de punta de lanza cultural en España, que llegó a ser lo más novedoso y radical de las vanguardias de entonces. En esencia, ‘Trama’ fue un grupo de pintura, pero no solo de pintores. (Su nombre alude a la trama o urdimbre del lienzo, pero también a lo que tramaban contra la dictadura.)”

 

Muere Xavier Grau (Barcelona, 1951-2020).

 

Xavier Grau con su compañera Charo Pradas en el monasterio de Veruela en agosto de 2008.Archivo Miguel Marcos.

Grau se presentó en Madrid en 1979 en la galería Buades. Unió su vida a la de la pintora turolense Charo Pradas, de Hoz de la Vieja. No tardaría en establecer vínculos con el galerista aragonés Miguel Marcos, que lo expondría en varias ocasiones, desde 1983 que lo presentó en Zaragoza. Expuso en la sala de Banco Zaragozano en enero de 1994, y se editó un catálogo que presentaba Miguel Fernández-Cid. En 2008, bajo el comisariado de Juan Manuel Bonet, colgaría ‘Celebración de la pintura’ en el monasterio de Veruela.

Xavier Grau era un maestro de la abstracción lírica. Heredó el carácter distintivo del expresionismo abstracto, una fuente de fuerza expresiva, cargada de emotividad. Se sentía muy cercano a la Escuela de Nueva York, y se reconocía en artistas como Wilhelm De Kooning, Arshile Gorky y Philip Guston.

Su pintura se fue orientando hacia una abstracción que mantiene inalterada la tensión interna entre el color y el dibujo, sin reducir su vivacidad cromática ni el movimiento de sus superficies, que están contenidas por el ritmo de las formas que articulan su estructura interna”, explica su ficha de la galería Miguel Marcos.

Grau era un pintor del color, de la geometría y del movimiento. De la poesía hecha vibración cromática. Solía decir que siempre llevaba un cuaderno para hacer anotaciones y para trasladar intuiciones, arrebatos, ideas. Operaba sin esbozos previos y a partir de lo que se va insinuando proseguía sus piezas. Le gustaba que en sus lienzos, donde a veces asoman sutiles objetos de figuración, hubiese elementos superpuestos, intersecciones de trazos y líneas que sugerían movimiento, vida, ebullición y energía.

 

Muere Xavier Grau (Barcelona, 1951-2020).

 

Vista parcial de uno de sus cuadros, ’Imago II’. chivo Miguel Marcos. 

Uno de sus grandes estudiosos, Juan Manuel Bonet, exdirector del Centro Reina Sofía y del Instituto Cervantes, decía que sus cuadros estaban llenos “de ecos de otras pinturas en las que a veces reina el caos y súbitamente se hace la luz y todo se ordena”.

El escritor y crítico literario de HERALDO Alejandro Ratia dice: "Su pintura muestra cómo se puede llenar la abstracción de contenidos y argumentos, de diversión y misterio. Pude conocer bien su cuidadoso y barroco proceso de trabajo en Albarracín, durante las Estancias Creativas de Charo Pradas, su mujer. Cada obra exigía largo tiempo. Un modo particular de convertir el dibujo en pintura".

José Manuel Broto, compañero de ’Trama’, decía: "Estoy muy triste porque he perdido un buen amigo y un excelente pintor".

Su obra forma parte de museos y colecciones públicas como la Colección Los Bragales (Santander), Colección de Arte Contemporáneo “La Caixa” (Barcelona), MACBA Museu d’Art Contemporani de Barcelona (Barcelona) o MNCARS Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), donde tiene dos obras. En la última edición de Arco presentó dos obras de gran formato.

 

EL IAC SE REÚNE CON VÍCTOR LUCEA

El Instituto de Arte Contemporáneo (IAC) es una asociación independiente de profesionales dedicados al arte actual que, más allá de los intereses gremiales particulares, pretende beneficiar al conjunto de la comunidad artística.

El IAC desarrolla iniciativas con el fin de favorecer la mejora y el perfeccionamiento de nuestra red institucional dedicada al arte contemporáneo, para velar por la progresiva implantación de buenas prácticas e impulsar una nueva percepción social del arte español actual.

Queremos contribuir a generar un clima de diálogo y de análisis, a través de la actividad de los grupos de trabajo sobre educación, museos, transparencia, patrimonio, proyección internacional, derechos y relaciones entre los distintos profesionales del sector (artistas, comisarios, críticos de arte, gestores culturales, educadores, mediadores, galeristas, coleccionistas) y las instituciones.

En estos grupos se procura integrar a representantes de todos los sectores y están abiertos a todos los miembros del IAC.

Las líneas principales de actuación del IAC se centran en los siguientes objetivos:

  • La implantación de buenas prácticas en museos y centros de arte: tanto en su estructura de gestión, la elección de los directores y la contratación del personal, como en las relaciones con los usuarios.

  • La transparencia en la gestión de los museos y centros de arte contemporáneo.

  • El diálogo con las autoridades políticas locales, autonómicas y estatales, en materia de arte contemporáneo. El IAC promueve propuestas políticas para la optimización de los recursos públicos e interpela a los responsables políticos, cuando se producen incumplimientos graves de sus obligaciones en esta materia.

  • El impulso a la promoción internacional del arte español contemporáneo, mediante la detección de carencias, la demanda de coordinación entre los diferentes organismos con competencias en este campo y la creación de una plataforma de información y de intercambio, que promueva el debate y favorezca una mayor presencia en los organismos que intervienen en la generación y gestión de programas y políticas culturales, en materia de arte contemporáneo.

  • La reflexión sobre la noción de patrimonio público. Elaboración de propuestas para fomentar el enriquecimiento de las colecciones públicas, mediante adquisiciones, daciones y donaciones.

  • El estímulo hacia el patrocinio, que dependerá de la capacidad del arte para generar una conciencia social, una ilusión de futuro, y de la mejora de las condiciones fiscales para ejercerlo.

  • La elaboración de un completo estudio sobre la educación artística, desde la escolar a la universitaria, para señalar sus carencias y reconducir su sentido. El IAC hará frente a la progresiva difusión de la “cultura empresarial” en la educación y en las instituciones artísticas. Nos preocupa la débil relación entre el mundo académico y la comunidad artística de la que debería formar parte, y buscaremos formas de crear
    vínculos.

  • Lograr un acuerdo generalizado sobre las buenas prácticas en las relaciones entre artistas, comisarios, educadores, gestores culturales, mediadores, galeristas, coleccionistas y museos, centros o instituciones.

  • Regular la actividad de todos los profesionales del sector del arte contemporáneo, para lograr que sus condiciones de trabajo sean dignas, transparentes y acordes con las buenas prácticas.

  • Abrir un debate sobre el tratamiento de la información en materia de arte contemporáneo y sobre su presencia en los medios de comunicación, para lograr un mayor acercamiento entre los profesionales y el público.

  • Por último, el IAC promueve desde su fundación políticas de actuación conjunta con las otras asociaciones de profesionales del sector que favorezcan la racionalidad y la transparencia en la gestión de los recursos públicos dedicados al arte contemporáneo, y la visibilización, nacional e internacional, del arte español contemporáneo.

Financiación

El IAC se ha financiado hasta el momento exclusivamente con las cuotas de sus socios. La gestión económica ha sido acorde con los ingresos, de manera que la asociación carece de deudas o compromisos de pago que no pueda cumplir. Ni los miembros de la Junta Directiva ni las personas que forman parte de los grupos de trabajo perciben ninguna remuneración.



LA NOTICIA

Ayer, 20 de mayo, la presidenta del Instituto de Arte Contemporáneo (IAC), Marta Pérez Ibáñez y los profesionales Alejandro Ratia (crítico de arte y comisario), Joseba Acha (galerista), Enrique Carbó (artista) y Juan Guardiola (gestor cultural), en representación del IAC Aragón, se reunieron con el director general de Cultura, D. Víctor Manuel Lucea Ayala.

 

En esta reunión preliminar, los representantes del IAC expusieron en detalle los graves problemas del sector recogidos en el  documento El arte contemporáneo aragonés ante la crisis del COVID” elaborado por el Grupo Territorial del IAC en Aragón con la adhesión de AACA (Asociación Aragonesa de Críticos de Arte) y de la GACA (Galerías de Arte de Aragón) y que se había hecho llegar previamente al  director general de Cultura.

 

El IAC reclamó una actuación urgente de los poderes públicos clave para decidir el incierto futuro de un sector que es considerado estratégico por el gobierno autonómico, así como que se mantenga el compromiso con el Documento de Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte, firmado por el Gobierno de Aragón y el Instituto de Arte Contemporáneo.

 

Medidas:

 

  1. Necesidad de un diagnóstico del impacto de la crisis en el sector de las artes visuales

  2. Mantenimiento y cumplimiento de los presupuestos autonómicos de las direcciones generales de Cultura y Patrimonio Cultural

  3. Mantenimiento de las ayudas, determinantes en medio de la crisis para la supervivencia de buena parte del tejido profesional y empresarial del territorio.

  4. Mantenimiento de la actividad cultural

  5. Actividades de mediación y didácticas

  6. Contratación de actividades virtuales y elaboración de un censo Web de profesionales, como vías de acceso a la cultura, así como de mantenimiento de la actividad para profesionales del sector

  7. Plan de compras de obra, tal como se ha hecho ya desde otras comunidades autónomas que han habilitado ya partidas específicas y urgentes para la compra de obras de arte

  8. Adecuación del desconfinamiento a los distintos subsectores culturales

  9. Elaboración de un plan estratégico para fomentar la estabilidad en el sector a medio plazo

El arte contemporáneo aragonés debe tener un papel en los grandes proyectos estratégicos de la región.

 

El IAC Aragón pide a las instituciones una reflexión acerca de la desproporción sangrante entre la valía, en número y calidad de los creadores y profesionales aragoneses y la implicación de las instituciones.

 

No hay futuro por delante para al arte contemporáneo aragonés sin ese reconocimiento.

 

 




 

ISABEL COIXET, PREMIO LUIS BUÑUEL DEL FESTIVAL DE CINE DE HUESCA

ISABEL COIXET, PREMIO LUIS BUÑUEL DEL FESTIVAL DE CINE DE HUESCA

ISABEL COIXET, PREMIO LUIS BUÑUEL DEL 48º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE HUESCA 

 

 

LA CITA ALTOARAGONESA HOMENAJEA A “UNA DE LAS CINEASTAS ESPAÑOLAS MÁS DESTACADAS DENTRO Y FUERA DE NUESTRAS FRONTERAS”

 

EL TRIBUTO A LA TRAYECTORIA DE ESTA DIRECTORA CONTARÁ CON LA PROGRAMACIÓN DE SU LARGOMETRAJE APRENDIENDO A CONDUCIR QUE SE PROYECTARÁ EN UNA DE LAS SESIONES DE AUTOCINE QUE PREPARA EL CERTAMEN

 

 

[Nota de prensa oficial] La directora, guionista y productora Isabel Coixet será el Premio Luis Buñuel de la 48ª edición del Festival Internacional de Cine de Huesca. El galardón reconoce la extensa trayectoria de “una de las cineastas españolas más destacadas dentro y fuera de nuestras fronteras”, en palabras de Rubén Moreno, director del certamen altoaragonés. La ganadora de ocho premios Goya y autora de obras tan destacadas como Mi vida sin míLa vida secreta de las palabrasNadie quiere la noche La librería recogerá de forma virtual este galardón. El tributo a esta cineasta habitual de las grandes citas cinematográficas como Berlín, Cannes o Venecia se completará con la proyección de su largometraje Aprendiendo a conducir dentro del ciclo de autocine; una novedad dentro del festival altoaragonés que busca aunar el séptimo arte en pantalla grande y las recomendaciones sanitarias de distanciamiento social.

 

El 48º Festival Internacional de Cine de Huesca concede en esta edición su Premio Luis Buñuel a la directora, guionista y productora Isabel Coixet. Una cineasta con un talento indiscutible que le ha llevado a convertirse en la mujer con mayor número de Premios Goya de la historia (ocho en total) y un nombre habitual en las grandes citas cinematográficas como Berlín, Cannes o Venecia. Autora de grandes obras como Cosas que nunca te dije, Mi vida sin míLa vida secreta de las palabrasNadie quiere la noche o La librería; Isabel “cuenta con un lenguaje propio, una forma de hacer cine que la han convertido en una de las cineastas españolas más destacadas dentro y fuera de nuestras fronteras”, afirma Rubén Moreno, director de la cita oscense.

 

El Premio Luis Buñuel de este año destaca a una figura clave para el cine español y un claro referente para las generaciones venideras, una mujer que además de directora y guionista es también productora, apoyando a jóvenes realizadoras para que tengan su propia voz dentro de la industria. La cineasta catalana se une así al elenco de personalidades que han recibido este galardón y donde aparecen nombres tan destacados como Bertrand Tavernier, Marisa Paredes, Stephen Frears, Carlos Saura, Ángela Molina, Jean-Claude Carrière, Costa-Gavras, Álex de la Iglesia o los hermanos Taviani entre muchos otros.

 

El tributo contará con un coloquio en exclusiva que la galardonada concederá al Festival y donde se le hará entrega del reconocimiento de forma virtual, una entrevista que se publicará en las redes oficiales del certamen. El público oscense podrá también disfrutar de su filmografía en una de las sesiones de autocine que se llevarán a cabo, será con el largometraje Aprendiendo a conducir. La cinta que se estrenó en el Festival de Toronto está protagonizada por la nominada a un Premio Oscar, Patricia Clarkson y el ganador de un Oscar, Ben Kingsley; una comedia dramática sobre la vida de Wendy, una escritora de Manhattan que decide sacarse el carné de conducir de la mano de un refugiado político hindú.

 

MUJER DE CINE

 

Isabel Coixet (Barcelona, 1960) es una de las cineastas españolas más laureadas. Su pasión por el cine despertó cuando tan solo era una niña y gracias a una cámara de 8mm que recibió como regalo de su primera comunión. Licenciada en Historia por la Universidad de Barcelona, sus inicios profesionales fueron en el mundo de la publicidad donde obtuvo múltiples reconocimientos.

 

El mundo del cine llegaría un poco más tarde y tras realizar el cortometraje Mira y verás (1984), llevaría a cabo su opera prima Demasiado viejo para morir joven (1989); una cinta que además de dirigir se encargaría también de su guión y le supuso su primera nominación a los Premios Goya en la categoría de Mejor director novel. A está le seguirían Cosas que nunca te dije en 1996 (Things I never told you), que fue su primera película en inglés, y dos años más tarde A los que aman.

 

En el 2000 funda su propia productora, Miss Wasabi Films, para tres años después estrenar Mi vida sin mí, gracias a la cual alcanzó el éxito internacional. Posteriormente llegaron otros títulos como La vida secreta de las palabras (2005), premiada con cuatro Goyas; Elegy (2008); Mapa de los sonidos de Tokio (2009); Aral. El mar perdido (2010); Escuchando al Juez Garzón (2011), que ganó el Goya al Mejor documental; Marea blanca (2012); Ayer no termina nunca (2013), premiada con cuatro Biznagas de plata en el Festival de Málaga; Another me (2013) y Learning Drive (2014).

 

El 2015 se convierte en otro año importante en su carrera, su cinta Nadie quiere la noche protagonizada por Juliette Binoche y ganadora de nuevo de cuatro Goyas, inaugura la 65º edición del Festival de Berlín, siendo la segunda mujer en la historia del certamen en realizarlo. Además, ese mismo año recibe la Medalla Chevalier des arts et des lettres por parte del Ministerio de Cultura Francés. Con un lenguaje cinematográfica que se adapta igualmente al cortometraje y al largometraje, a la ficción y al documental; Isabel sigue cosechando éxitos con títulos como Talking about rose. Prisoner of Hissène Habré (2015); Spain in a Day (2016); La librería (2017) que se alza con los Premios Goya a Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Guión, sumando ocho en total de forma directa para la cineasta, lo que la convierten en la mujer más laureada de la historia de estos galardones.

 

En la actualidad y tras el estreno en el Festival de Berlín de su último largometraje Elisa y Marcela (2019), la cineasta se atrevió con su primera serie, Foodie Love (2019), logrando un gran éxito de crítica y audiencia. En estos momentos se encuentra en fase de post-producción de su nuevo trabajo: Nieva en Benidorm.

 

El Festival Internacional de Cine de Huesca está patrocinado por Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Gobierno de Aragón, Diputación Provincial de Huesca, Ayuntamiento de Huesca, Fundación Anselmo Pié y con la colaboración de Obra Social "la Caixa", TUHUESCA y el Instituto Aragonés de la Mujer.

 

*Fotografía de Zoe Sala Coixet.