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Antón Castro

Artistas

PILAR PALOMERO, TRAS LOS FEROZ

¿Cómo vivió los premios Feroz?

Con mucha felicidad… Todo esto no me lo creo. Lo dije en la gala porque lo siento así. Por el hecho de estar nominada, ya era una maravilla. Y subir a recoger los premios, es un sueño cumplido.

-Que estuviera allí, ese desafío a la pandemia, también sería emocionante…

Fuimos todos supercuidados, hubo un respeto absoluto a los protocolos de la covid. Pero si soy sincera… apenas pude hablar más que con la gente que tenía a los lados, y detrás, porque nos iban sacando por filas. No hubo tiempo de interacción social. Estaba todo muy bien preparado, aunque pareciera que la sala estaba llena, en realidad no hubo ningún contacto. Se fue muy cuidadoso. Pude hablar con la productora Valerie Delpierre, que la tenía al lado, con el actor Juan Diego Botto, y con un par de periodistas que tenía detrás.

¿Qué le dijo Juan Diego Botto?

Bueno. Me hizo muchísima ilusión. Me dio la enhorabuena y me dijo que había visto la película con su hija y que les había gustado mucho a los dos. Espero que no le moleste que lo diga. Fue muy bonito que me diera la enhorabuena un referente como él, el actor de dos películas que me han marcaron tanto como son ‘Historias del Kronen’ y ‘Martín Hache’.

-De alguna manera, imagino que los tres premios Feroz le predisponen muy positivamente hacia los Goya ¿no? ¿Qué está pensando, qué lleva en su cabeza?

De los Goya estoy pensando, sinceramente, que no quiero pensar en ellos. Es maravilloso estar ahí, esto es un sueño, y ya llegados a este punto nos sentimos súper premiados, súper acompañados, súper cuidados. Ahora mismo estoy disfrutando de lo que sucedió anoche. No voy con expectativas ni con nada semejante: solo tengo ganas de que se celebre; siento curiosidad por ver cómo va, por cómo va a ser porque nadie lo sabemos muy bien. Y básicamente eso: tratando de no pensar y disfrutando de los tres premios Feroz y los Forqué, y las medallas, y el premio en Málaga, de todo lo que hemos conseguido hasta ahora. Ha sido todo tan bonito…

¿En el mejor de los sueños se había imaginado algo así?

En modo alguno, pero ya no son solo los premios, las nominaciones, y todo ello es maravilloso; lo que tampoco podía llegar a soñar es que tanta gente haya visto la película porque realmente se han hecho unas cifras que no esperábamos incluso y mucho menos con la pandemia… Rebasamos de largo las previsiones que se habían hecho antes de la pandemia.

¿De ayer, le hizo especial ilusión recibir el premio al guión? Ha trabajado muchísimo, ha contado con mucha gente, le dio muchas vueltas, usted se ha definido como contadora de historia.…

Me han hecho ilusión todos, porque tampoco puedo disociarlo mucho porque para mí el guión también está en la dirección y viceversa… El guión nunca fue un documento cerrado que no se pudiera modificar, sino que era susceptible de ser modificado por la dirección de actores, la interpretación de las chicas.

 

JAVIER ESPADA CULMINA 'BUÑUEL, UN CINEASTA SURREALISTA'

Javier Espada, cineasta y exdirector del CBC de Calanda, está ultimando un nuevo documental: ‘Buñuel, un cineasta surrealista’, que se prolonga hasta los 82 minutos. La película nació, poco antes de la pandemia, en México. Así lo explica: “Coincidiendo con la exposición que le dedicó la Cineteca de México al director aragonés, me invitaron a dar una conferencia en una de las salas. Hablé sobre ‘Buñuel, un surrealista en México’, con muchas imágenes y fragmentos de películas. La conferencia gustó, y fueron muchas las personas que me animaron a realizar un documental”. En ese momento, inmerso en otros proyectos, entre ellos una película sobre la Generación del 27, no lo consideró. Con la aparición de la covid-19, “que tantos planes y vidas ha tergiversado, los otros proyectos se quedaron en pausa, y acepté el reto, confinado en mi casa, de convertir una conferencia en el guion de una película documental”.

El nuevo proyecto empezó con una premisa: cerrar el círculo que se había abierto con ‘El último guión’, el documental que codirigió con Gaizka Urresti, “gracias a la generosidad de Jean-Claude Carrière y Juan Luis Buñuel, donde el argumento giraba en torno a la vida y los lugares los protagonistas de la película. Y ahora debería tratar, sobre todo, su cine”.

Javier España parte de su infancia, de Calanda y Zaragoza, de las influencias que van a modular su mirada y su sensibilidad, “muy próximas a lo que luego se conocerá como Surrealismo. Creo que la relación de Buñuel con el Surrealismo es anterior a 1924 del Manifiesto del surrealismo por Breton. Es decir, Buñuel ya compartía el ideario surrealista antes de que fuera formulado por André Breton”.

En el documental, Javier Espada constante algunas obsesiones del director ‘Un perro andaluz’ o ‘Él’ como la muerte, constante en toda su carrera, “una obsesión en su vida y una presencia en su cine, desde su primera película hasta la última”,y por supueso el mundo de los sueños. Y otros aspectos como la poética de los objetos y el erotismo.

“Luis Buñuel mantuvo con el surrealismo una elación inevitable. Lo abandona tras el polémico éxito de ‘La edad de oro’, y sin embargo su siguiente película, pese a tratarse de un documental realista, ‘Las Hurdes. Tierra sin pan’, mantiene rasgos de una profundidad que tiene que ver con los sueños, con el instinto, con la mirada de alguien que comparte el universo creativo de los surrealistas”, sostiene Javier Espada.

¿Como evolucionó el surrealismo en Buñuel, fue igual el de antes de la Guerra Civil al de las películas mexicanas, con Julio Alejandro y Luis Alcoriza,y de las películas francesas con Jean-Claude Carrière? Espada explica: “El cine fue cambiando conforme lo hacía la técnica cinematográfica pero también conforme a las transformaciones de su propio lenguaje, y esa evolución es patente en Buñuel. Pese a esos cambios, la presencia de los sueños transita todas sus etapas creativas. Sus películas se van transformando, dependiendo también de la posibilidad de trabajar con mayor libertad que le concedieron algunos productores, y que en mi opinión le permite crear sus grandes películas, como Los Olvidados y Viridiana, obras que sin ser surrealistas no dejan de estar dirigidas por un director que lo era”. ‘Los olvidados’ (1950), como se sabe, está considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

De Luis Buñuel (Calanda, 1900-Ciudad de México, 1983) parece estar todo dicho y estudiado, pero siempre surgen sorpresas. También las hubo aquí: “Por ejemplo, los descartes de una de sus primeras películas, que para mí constituye un material increíble. Pero también la estrecha relación entre su cine y el mundo del arte, mucho más rica de lo que él mismo aceptaba reconocer, tal como me contaba el hijo del camarógrafo Gabriel Figueroa. Su particular ética que siempre le llevó a ser fiel a sus principios, a su forma de ver el mundo, incluso a sus obsesiones, sus dudas y sus recuerdos”. En la película, ya talonada en inglés y enviada a varios festivales, se oye una alusión a la frase de Alfred Hitchcock que le decía, pensando en ‘Tristana’: “Esa pierta cortada, esa pierna cortada”. “El surrealismo estaba en la vida cotidiana de Buñuel. Si no estuviera en la vida tampoco podría estar en su cine, porque su cine es fiel a sus recuerdos e incluso a sus sueños recurrentes. Esa es la raíz más íntima de sus procesos creativos. Pero también de la imposibilidad de imitar su obra”, concluye.

‘Buñuel, un cineasta surrealista’ cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, Aragón TV y del Ayuntamiento de Calanda. En México con los de TV UNAM, Secretaría de Cultura (equivalente a nuestro Ministerio de Cultura), Fundación Televisa,  Filmoteca de la UNAM y  Cineteca Nacional. Y también con el apoyo del Luis Buñuel Film Institute de Los Ángeles, Filmoteca Española, Cinemateca Francesa. La producción es de Tolocha, la empresa de Javier Espada.

 

 

 

 

ADIÓS A LUIS CALVO



Ha fallecido el pintor Luis Calvo Díez (Zaragoza, 1935-2021) a los 85 años de edad. Solía definirse como “artista, viajero y campesino”. Era un pintor versátil, en temas y técnicas, apasionado por la luz y los reflejos. Solía recordar que era sobrino nieto de Miguel Burro Fleta, al que le hizo varios retratos. Más de una vez recordaba que uno de los grandes amigos del tenor había sido su padre Ricardo Calvo.

De estirpe campesina, Luis Calvo descubrió su pasión por el arte, algo que no gustó mucho en su casa, y estudió la técnica en el estudio de Alejandro Cañada y en la Escuela de Artes y Oficios, donde tuvo como profesores a Virgilio Albiac y a Albareda. Siempre alternó las labores en el campo con la pintura; le gustaba recordar que gracias a una conocida entró en contacto con la Base Americana y allí vendió muchos cuadros de variados formatos. Realizó una producción figurativa de retratos, desnudos, bodegones, paisajes (especialmente de los Monegros, a los que les dedicó muchos óleos, y del entorno de Cogullada, donde tenía sus tierras), viajes y flores, que para él era una devoción. Igual pintaba crisantemos que peonías u orquídeas.

Hizo varios viajes por África, especialmente Marruecos y Egipto, y realizó muchos cuadros de zocos, grupos, calles y casas, escenas costumbristas con su característico estilo clasicista, etc. Hizo muchos retratos: pintó a una joven Virginia Woolf, a la actriz Sandra Mozarowsky, a la que conoció en Torremolinos poco antes de su muerte, o su admirado Miguel Fleta, obra que publicó en Heraldo de Aragón.

Una de sus últimas exposiciones fue en la sala de exposiciones de la Caja de Teruel en 2013, donde se veían otros temas: su pasión por Zaragoza: pintó en muchas ocasiones las torres de San Pablo o de La Seo, diversos rincones de la ciudad. Su casa, en el Casco Histórico, estaba atestada de obras de todos los formatos. “Zaragoza es mi ciudad y siempre me gusta por su luz. Aragón posee una luz excepcional. Tiene muchos rincones para ser pintada. Me encuentro más cómodo en el realismo, muy trabajado, que en la abstracción”, solía decir. A lo largo de su carrera, recibió distintos premios y expuso no solo en Zaragoza sino en Huesca, Sitges, Burdeos, St. Feliu de Llobregat. Ocupó varias veces la portada de ‘Artes & Letras’, el suplemento de los jueves de este diario. Luis Calvo era un hombre amable y cercano, enamorado del arte y de la amistad, que amaba profundamente la vida y que deja un vasto legado.

 

VI EDICIÓN DE LOS PREMIOS 'ARTES & LETRAS'

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/12/07/pison-conget-armisen-y-palomero-ganan-la-vi-edicion-de-los-premios-artes-letras-1409021.html

EL RETRATO DE PILAR BAYONA QUE PINTÓ ALFONSO BUÑUEL EN 1935

EL RETRATO DE PILAR BAYONA QUE PINTÓ ALFONSO BUÑUEL EN 1935

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/12/06/cultura-compra-un-retrato-desconocido-de-pilar-bayona-de-alfonso-bunuel-de-1935-1408905.html

 

El Ministerio de Cultura compra un ‘Retrato de

Pilar Bayona’ de Alfonso Buñuel, datado en 1935



El cuadro, de 28.5 x 25.5, era desconocido hasta para la familia de la gran pianista y se vendió en subasta por 1.900 euros



El Ministerio de Cultura adquiría el pasado 24 de noviembre en Subastas Segre el óleo sobre cartón ‘Retrato de Pilar Bayona’ de Alfonso Buñuel, fechado en 1935, para instalarlo en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Se trata de uno de los escasos cuadros pictóricos del hermano menor de Luis Buñuel, arquitecto y artista, que destacó especialmente en la técnica del collage. Alfonso Buñuel fue, igual que el poeta, profesor y pintor Luis García-Abrines, uno de los grandes amigos de la pianista zaragozana, nacida en 1897 y fallecida en 1979, tras ser arrollada por un coche en el paseo de la Constitución. Los tres hicieron en los años 40 un viaje a Sevilla, tal como han recordado los biógrafos de la intérprete, Antonio Bayona y Julián Gómez.

Este cuadro ha sido una sorpresa para ambos. Antonio Bayona y Julián Gómez estaban muy sorprendidos con la aparición de esta pieza de 28.5 por 25.5 centímetros. Antonio es sobrino de la artista y durante años conservó en su casa el Archivo de Pilar Bayona con fotografías, dibujos, pinturas, libros dedicados, pentagramas, discos, cartas, etc. A ese proyecto de ordenar y catalogar esos fondos se sumó Julián Gómez, y los presentarían en una exposición en la capilla de San Martín, en la Aljafería, que coordinó la comisaria e historiadora del arte Dolores Durán. Hace alrededor de tres años, donaron todo el Archivo al museo Pablo Serrano.

Julián Gómez explica: “Yo había visto el cuadro anunciado en Todocolección.net y me llamó la atención porque no sabía nada de él. Ni yo ni Antonio. Me pareció que tenía un precio de 300 euros. Poco después apareció en los catálogos de octubre de subastas Segre, y finalmente nos hemos enterado de que había sido adquirido por 1.900 euros por el Ministerio de Cultura”. Antonio Bayona, por su parte, dice: “Nos sorprendió a los dos porque no sabíamos nada de la pieza. Lleva la firma de Alfonso y alguien ha debido estudiarlo y verificar que es un retrato de la tía Pilar”.

El cuadro está pintado al óleo sobre cartón, con abundante materia. Se perciben muy bien los relieves del trazo, ese rostro pensativo y en escorzo, tocado de sombrero, que hace pensar en otras piezas de la pintura de vanguardia española.

Que el cuadro acabe en la Residencia de Estudiantes tiene su sentido: Pilar Bayona, que bien podía pertenecer al grupo de las llamadas ‘sinsombrero’, las mujeres de la generación del 27, frecuentó en varias ocasiones la Residencia, en la calle Pinar, donde estudió y residió Luis Buñuel (quien confesó en sus memorias que había estado enamorado de ella y estuvo a punto de declarársele en un balcón), y donde ella iba con cierta frecuencia y tocaba con sus amigos Gerardo Diego y Federico García Lorca, que también dominaban el piano. Pilar Bayona, como es sabido, también está en la foto mítica del 13 de mayo de 1936, en la Hostería Cervantes, en el homenaje al pintor Hernando Viñes.

Años después, Max Aub, cuando preparaba su ‘novela’ sobre Luis Buñuel, vino a España desde su exilio mexicano y conversó con Margarita Buñuel; esta le dijo:“Luis se enamoró de ella (Pilar Bayona) de un modo muy platónico, por su música. Y lo curioso es que, luego, mi hermano Alfonso, que tenía dieciséis años menos que Luis, también fue profesor de matemáticas y también se enamoró de Pilar Bayona. Yo creo que con más fuerza que Luis”. Alfonso fue un gran admirador de Pilar Bayona, se autodenominaba “su lugarteniente”. 

Antonio y Julián han recordado que “uno de los muebles diseñados por Alfonso, un diván, presidió siempre la zona de estar de las sucesivas viviendas de Pilar Bayona”. Si tenemos en cuenta que Alfonso Buñuel nació en 1915 (moriría en 1961), y que el cuadro está firmado en 1935, es fácil deducir que lo pintó con 20 años o menos. Seguro que algún día se sabrá toda la historia del lienzo. ¿Dónde habrá estado todos estos años?




 

DANI ROVIRA RECIBIRÁ UN AUGUSTO EN ZARAGOZA

EL FESTIVAL DE CINE DE ZARAGOZA LLEGA AL ECUADOR DE SU PROGRAMACIÓN CON UNA GRAN ACOGIDA INTERNACIONAL

 

 

Este año, el FCZ cuenta con siete Certámenes Internacionales que agrupan a más de cien producciones y a ocho candidatos al Premio aragonés

 

Este viernes, 27 de noviembre, tiene lugar la última proyección “presencial” en el Auditorio de Zaragoza donde habrá un estreno especial gracias a la colaboración entre el Festival Cine Málaga y ANCINE - Asociación Andaluza de Productoras de Cine y del FCZ

 

El sábado durante la clausura del FCZ se concluirá la entrega de los Premios Augusto, en el que se realizará un reconocimiento especial al actor Dani Rovira con un Augusto Ciudad de Zaragoza

 

 

Zaragoza, 24 de noviembre de 2020.- El Festival de Cine de Zaragoza continúa con su programación, alcanzando el ecuador de su 25ª edición. El pasado viernes levantó el telón un acto presencial en el que se estrenó “Vampus Horror Tales”. Tras un año atípico en el que el mundo se ha tenido que adaptar a una nueva forma de vida marcada por la aparición de la Covid-19, el FCZ también ha sabido reinventarse para ofrecer toda su programación de forma online a través de su página de YouTube y de la web de FESTHOME en las que ha tenido una gran acogida por parte del público internacional.

 

Este año las sesiones online se han dividido en siete certámenes internacionales que agrupan a más de cien producciones: el Certamen Internacional “Otras Miradas”, “Visiones de la Historia, largometrajes, documentales, cortometrajes y centros de formación profesional. En esta edición, el Festival de Cine de Zaragoza ha buscado fomentar el pensamiento crítico de los espectadores en un momento en el que las desigualdades sociales se han magnificado. Por ello, en la sección “Otras Miradas” se les ha ofrecido filmes con temáticas sociales como el acoso escolar, la discapacidad, las enfermedades mentales, la inmigración, la indigencia, la violencia de género, el suicidio, etc. Y en “Visiones de la Historia” se presentará contenido sobre la Guerra Civil española, la Dictadura argentina o la carrera espacial.

 

A lo largo de esta semana, la agenda de festival contará con la reproducción de ocho candidatos a Premio aragonés que se encontrarán repartidos en la programación. El primero de ellos se estrenó ayer lunes en la plataforma FESTHOME, se trata de “Gusi. Pídele Perdón” una idea original de Jesús Salvo Rodríguez. Por otro lado, a partir de este martes, estará disponible un cortometraje de animación grabado en stop-motion, producido por Cristina Vilches y Paloma Canónica, titulado “Souvenir”. A este le seguirá otro cortometraje de 17 minutos de género dramático titulado “En Racha”, y producido por Ignacio Estaregui. El jueves será el broche de oro con el que sonarán la campadas de “Sí Quiero”, un corto de María Isabel Lahuerta Bellido que transcurre en aquellos años 60 en los que las mujeres debían guardar las apariencias; seguido de “Solo” una proye

SOBRE CRISTÓBAL BALENCIAGA

LOS HILOS SECRETOS QUE LLEVAN A BALENCIAGA

 

Antón CASTRO

 

La vida está llena de meandros ocultos, de hilos secretos que trazan historias que, a menudo, esperan una mano o una voz que las revele. O ellas mismas, de golpe, se rebelan: son historias con corazón, con sorpresa, con protagonistas inesperados, con paisajes, con un arsenal de documentos. Algo así le ha sucedido a Pedro Usabiaga, fotógrafo, enamorado del arte y la moda, y admirador y estudioso de ese creador de moda y de belleza que fue Cristóbal Balenciaga Eizaguirre (Guetaria, Guipúzcoa, 1895-Jávea, Alicante, 1972), la perfección hecha sutileza, armonía de líneas y de color, torbellino de telas, hilvanado con refinamiento y sensualidad.

En uno de los regates del azar, Pedro Usabiaga descubrió que su tío José Luis Usabiaga, pintor y decorador, diseñador gráfico y escaparatista, poseía en sus archivos numerosos documentos, folletos, fotos y recortes de prensa sobre el modisto, centrados especialmente en actos sociales en San Sebastián , así como algunas piezas de tela y botones de su taller Eisa en la ciudad. De él y de uno de sus más cercanos colaboradores y compañeros, como Ramón Esparza .Así , entre recuerdos y descubrimientos familiares se gestó el núcleo o el arranque de una espiral que sigue expandiéndose. Balenciaga falleció el 23 de marzo de 1972, y cinco meses después , el 26 de agosto se le organizó una cena y desfile homenaje en la ciudad donostiarra cuya invitación diseñó el propio Usabiaga . Esa pieza, sofisticada y etérea, y unas fotos inéditas del acto están presentes en esta muestra, El siglo de Balenciaga, que se fundamenta en algunos otros polos: la presentación pública de la colección privada de Pedro Usabiaga, comisario como recordarán de una muestra anterior en el Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos ‘Pablo Serrano’ (IAACC) sobre Balenciaga y el cine. Y el hecho de que, en este gozoso laberinto de coincidencias, su propia abuela, Cristina Azarlosa (madre, por cierto, de José Luis Usabiaga), trabajase de modista en Les Grands Magasins du Louvre, en San Sebastián, donde también se empleó un joven y ya talentoso Balenciaga en 1911, encargado al poco tiempo de adquirir modelos parisinos para la tienda. Se dice que Cristina adquirió allí la habilidad de coser botones de un modo muy peculiar , el mismo que el joven Cristóbal transmitiría posteriormente en sus talleres.

Hay algunas cosas más que decir y subrayar de este proyecto, que se ampara en algunos otros nombres propios: los dos grandes colaboradores y amigos del modisto, Ladislas “Wladzio” Jaworowski d’Attainville ( Paris 1899 , Madrid 1948 ) , cuya relación abarca el período de 1927 a 1948, y el ya citado Ramón Esparza Viela (Lesaca, Navarra, 1923-1997), su compañero desde 1949/50 hasta su muerte. Wladzio era un joven de sangre franco-polaca , hijo de una gran dama con linaje de los duques de Rivoli y príncipes d´Essling , y sería capital en su éxito y en su estabilidad emocional como tantas veces han contado los biógrafos y especialistas del modista de Guetaria. Con Wladzio, Balenciaga viajó a menudo por Biarritz y Bayona. En Biarritz, Balenciaga conoció a una de las grandes figuras de la Alta Costura : Gabrielle ‘Coco’ Chanel; allí visitaba su tienda y el Hôtel du Palais , otrora residencia de verano de la Emperatriz Eugenia donde le acompañaba Anne Debelle ,su Grande-Maîtresse y tatarabuela de Wladzio. En Bayona, les gustaba ir a los grandes almacenes Aux Dames de France y al Musée Bonnat, donde se deleitaban ante las obras de Jean-Auguste-Dominique Ingres y de Hippolyte Flandrin, especialmente. Quizá por todo ello, la muestra de El siglo de Balenciaga también viajará a Bayona, al Musée Didam, que participará en la producción con el Gobierno de Aragón y el IAACC ‘Pablo Serrano’.

Dentro de ese río de relatos ocultos, de casualidades que no lo son tanto, otro investigador de la moda y creador él mismo como Enrique Lafuente ha descubierto que Balenciaga tuvo bastantes conexiones con Aragón. Ramón Esparza, que era navarro, hizo algunos cursos de Derecho como alumno libre en la Universidad de Zaragoza, y él le presentó a una de las modelos de su vida: la zaragozana María Nieves ‘Meyes’ Hernández Ortiz (Zaragoza, 1924-París, 1962), que trabajó en la  célebre Maison Balenciaga del 10 Avenue George V de Paris, como maniquí de cabina, entre 1950 y 1956. Meyes está muy presente en la muestra: hay fotos extraordinarias de ella con varios modelos, y una curiosa primicia: un retrato suyo ejecutado por el pintor Mariano Gaspar Gracián, datado en 1950, que pertenece a la colección personal de Marta Navarro, nieta del arquitecto Félix Navarro, creador del Mercado Central de Zaragoza.

Balenciaga fue siempre un hombre sensible y muy conectado con las artes plásticas. Goya era uno de sus dioses y una de sus influencias, si puede decirse eso de un pintor sobre un modisto. En la muestra podrá verse la obra Dama con Mantilla, del pintor de Fuendetodos, que pertenece al Gobierno de Aragón ya que fundamenta maravillosamente esta recurrente fuente de inspiración, en particular para los modelos con encaje. Un vestido con esos matices y esos velos lo hizo para Adela Quijano, la esposa del  embajador zaragozano Ángel Sanz Briz, “el ángel de Budapest” reconocido como “ Justo entre las Naciones “ por salvar la vida a miles de judíos.

Amigo de los paralelismos y de los guiños, Pedro Usabiaga, que ya había participado en un homenaje al maestro en Niza en 1996, recuerda que justo 45 años antes, un 20 de febrero de 1974, se inauguró en Madrid la gran exposición “El mundo de Balenciaga”, de cuya muestra quedó un excepcional catálogo con portada de Miró y donde había  piezas cedidas también por Adela Quijano Sra de Sanz Briz y por Pilar Mompeón y de Nó  Sra de Yarza , como su vestido de novia en moiré de octubre de 1939 que estará presente en Zaragoza y en Bayona. Como detalle curioso, en esta muestra se exhibe un vestido negro de encaje  de S.A.R la princesa María de la Esperanza de Borbón, hermana del monarca emérito Juan Carlos I. En la serie Lo que escondían sus ojos, lo lució la actriz Blanca Suárez en el papel de la marquesa de Llanzol , Sonsoles de Icaza, musa del modisto y enamorada secreta de Ramón Serrano Suñer, el poderoso ministro y cuñado de Franco que estuvo destinado como abogado del Estado en Zaragoza entre 1924 y 1936.

Por otra parte, las pesquisas de Enrique Lafuente confirman un hecho muy novedoso: Balenciaga y Esparza eran buenos amigos del industrial vasco Jesús Azcárate Larrañaga, quien adquirió en 1971 Textil Tarazona S.A tras la muerte en accidente de José Gutiérrez Tapia , uno de sus antiguos propietarios. Unieron sus empeños e intentaron crear una línea de ‘prêt à porter’ que no cuajó, entre otras cosas porque Balenciaga murió pronto, intentando a la vez otro proyecto de estampación en tejido de seda en la fábrica Subijana & cia de Villabona (Guipúzcoa) para producir pañuelos con la rúbrica del modisto. Al parecer, Balenciaga, que tenía severos dolores en los huesos , fue aconsejado por los médicos que buscase el clima seco del entorno del Moncayo , pasando jornadas de reposo en los baños de Fitero  , visitando Cascante y viviendo algunas semanas en Tarazona aprovechando la supervisión junto a Esparza y Azcárate de esa última aventura empresarial en nuestra tierra aragonesa .

En la muestra El siglo de Balenciaga, claro está, hay muchas cosas: Iniciando con un depurado vestido largo en crêpe de Chine y escote en corazón , creado en 1933 en el recién abierto taller Eisa de la calle Caballero de Gracia 42  de Madrid, en plena Segunda República Española y que fue enviado a Londres seguramente a la esposa de un diplomático. Hay complementos, fotos, reconstrucción de su taller con un busto de costura original proveniente de la colección Iribarren, obras de arte; además de los cuadros y dibujos citados, estará el retrato de María Elena de Arizmendi, pintada por Enrique Albisu; el de la artista Annabel Schwob, de 1959, pintada por su marido Bernard Buffet y que Balenciaga tenía en el despacho de su domicilio parisino del 28 Avenue Marceau, el de Herminia Laborde, realizado por Nelly Ellen Harvey  , varios grabados de Jan Mara o dos cuadros del pintor tolosarra Miguel Ángel Alvarez

No podían faltar las conexiones de Balenciaga con otros creadores. Colaboró con muchos modistos y por eso hay obras de Pedro Rodríguez, de Hubert de Givenchy, que lo sentía como un padre aunque no llegasen a trabajar juntos, de Emanuel Ungaro, de André Courrèges, de Elio Berhanyer, de Asunción Bastida, de Carmen Mir, del turolense Manuel Pertegaz y del zaragozano Pedro Esteban, que reconoció al creador vasco como uno de sus maestros al trabajar durante años en sus talleres de Barcelona y Paris.

Diana de Vreeland, directora de Vogue, definió así a Cristóbal Balenciaga: “Siempre me dicen que la moda nace en la calle, pero siempre la veo primero en Balenciaga”. El creador de Guetaria fue un visionario, un artista del volumen , un apasionado del equilibrio de Palladio o de la “ komata “ de las geishas , un modista único que destiló toda su vida la dosis precisa de elegancia, sugerencia y hermosura en cada uno de sus actos, en cada una de sus prendas.

 

NUEVA NOVELA DE ÁNGELA LABORDETA: EVOCACIÓN DE KATHLEEN LÓPEZ KILCOYNE

 

Ángela Labordeta publica 'Equilibrista'.

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/10/25/angela-labordeta-publica-equilibrista-la-memoria-vital-y-doliente-de-kathleen-lopez-1401911.html?fbclid=IwAR1blpfmEwjJPoSUPTTI3x3KAJ-wShaEooMedT3YHskkBknUWTEqo80T98A