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Antón Castro

Deportistas

LAS OLIMPIADAS / 5 BIS. YELENA ISINBAYEVA Y EL RÉCORD

LAS OLIMPIADAS / 5 BIS. YELENA ISINBAYEVA Y EL RÉCORD

Yelena Isinbayeva sigue deslumbrando al mundo desde lo alto de la pértiga. Ayer, en Mónaco, tras un intenso concurso –empezó con 4.71 y tuvo dificultades en todos sus saltos-, batió por un céntimo su propio record del mundo: se elevó hasta 5.04, un centímetro más que la marca que obtuvo en Roma hace 18 días. Isinbayeva quiere parecerse a Bubka, quiere forjar una leyenda: ya ha batido 23 veces la mejor marca del mundo. Le ha salido una importante rival, hay que decirlo, y por ahora no es la bella Allison Stokke ni su enemiga Svetlana Feofanova, sino una norteamericana de Nueva York, nacida como ella en 1982, que ya ha superado los 4.92: hablo de Jennifer Stuczynski, de origen polaco. Quizá nunca nadie la ha amenazado tan en serio. A pesar de sus éxitos, de su ascenso centímetro a centímetro, euro a euro, Isinbayeva se siente presionada y quiere obtener su segunda medalla olímpica. Sabe que deberá esforzarse más que nunca. Jennifer Suczynski no se anda por las ramas: hace pocos días pidió que le pusieran el listón un centímetro superior al récord del mundo. Exactamente en 5.04. Isibanyeva dijo: “Demostró que estaba muy confiada y que no tenía miedo de mí. Es muy interesante. Soy muy orgullosa. Me gusta estar en la cima".

 

 

Stefka Kostadinova, en altura, y el propio Bubka han mordido el polvo en las Olimpiadas, a pesar de ser los grandes favoritos y de poseer, de largo, la mejor marca. Se avecina otro apasionante duelo.

LAS OLIMPIADAS / 6. STEFKA KOSTADINOVA

LAS OLIMPIADAS / 6. STEFKA KOSTADINOVA

Una de las mejores saltadoras de altura de la historia, aunque no siempre la más regular, fue la búlgara Stefka Kostadinova (Plovdiv, Bulgaria, 25.03.1965), que se convirtió en la mejor del mundo ya en 1985, algo que ratificó en 1987: en Roma, un 30 de agosto, batió el récord del mundo, lo dejó en 2.09, y ganó la medalla de oro en los campeonatos del mundo. En Seúl fue plata con 2.06, igualada con la sorprendente norteamericana Louise Ritter, que saltó la misma altura pero con menos intentos, y el bronce fue para Tamara Bykova. En Barcelona fracasó estrepitosamente, ni siquiera logró medalla alguna. Venció la alemana Heike Henkel. Y a partir de ahí, pasó por una época llena de decepciones. Decidió casarse, fue madre de su hijo Nikolai, y en 1995 consiguió el oro en los campeonatos del mundo de Goteborg. Y en Atlanta-1996, por fin, logró el título que se le escapaba en una olimpiada.

 Posteriormente, debido a distintas lesiones, decidió retirarse. Era una saltadora elegante y esbelta, de una altura inacabable, que poseía una técnica exquisita y una ejecución rebosante de belleza, tersura y armonía. El récord del mundo sigue en su poder, más de veinte años más tarde, y ahora la amenaza seriamente otra extraordinaria saltadora: Blanka Vasic, que ha tomado la senda de otra extraordinaria campeona como Kajsa Bergqvist (campeona del mundoen Helsinki 2005 y solo bronce en Sydney 2000, y dos veces campeona de Europa), que se ha despedido de la competición con una inequívoca maldición: fue la mejor durante varios años y sin embargo nunca pudo vencer en una Olimpiada.

 

En los últimos años, entre otras, las ganadoras del salto de altura en las Olimpiadas han sido Rosemarie Ackerman (1976, usaba el rodillo ventral), Ulrike Meyfarth (ganó en 1972 y en 1984), Sara Simeoni (1980), Heike Henkel (1992), Louise Ritter (1988) y Yelena Slesarenko (2004).

ALLISON STOKE / Y 2

ALLISON STOKE / Y 2

Me escribe Ángel Valero, secretario de ayuntamiento y viejo/joven amigo desde hace más de una década, la siguiente nota, sobre la saltadora de pértiga Allison Stokke, nacida en 1989:

 

[Hola Antón. Seguramente todos estamos de acuerdo con tus comentarios, pero hay mucha gente que opina que la saltadora de pértiga más bella de la historia es Allison Stokke. Esta chica no ha hecho todavía nada destacable en la disciplina, pero tiene innumerables fans en la red. Busca en google y verás por qué. Un abrazo.]

ALLISON STOKE: BELLEZAS DEL DEPORTE SIN TÍTULO

ALLISON STOKE: BELLEZAS DEL DEPORTE SIN TÍTULO

 

NOTA DE “EL PAÍS” SOBRE LA PERTIGUISTA ALLISON STOKE

 

Un día después de que el diario The Washington Post revelase el pequeño calvario por el que pasa una estadounidense de 18 años, Allison Stokke, que se ha hecho famosa simplemente por su belleza, esa información parece haber multiplicado el efecto que Stokke intenta evitar: la fama. Y es que fueron decenas de medios de comunicación los que se hicieron eco de las palabras de la joven: "Puede que todo esto no sea ilegal, pero resulta humillante".

En apenas unas horas su nombre se convirtió en uno de los 10 términos más buscados en Google (a la hora de elaborar esta información ocupaba el sexto puesto), y pese a que allisonstokke.com, una de las páginas más visitadas sobre la joven, cuyos autores se autoproclamaban miembros del Club de Fans no-oficial de la saltadora de pértiga, ha dejado de prestar servicio ("perdón por haber contribuido a tu fama no buscada", decían hoy), lo cierto es que la Red se ha llenado de referencias a ella.

Fotos, videos de sus competiciones, y su nombre por todas partes. Ese es el rastro que ha dejado tras de sí en 24 horas un fenómeno que, si tenía cierta importancia residual en la blogosfera estadounidense, ha provocado que los admiradores (de la clase que sean) de Allison no dejen de aumentar. Y todo, gracias precisamente al diario que denunciaba la situación de desamparo por la que pasaba.

 

BIOGRAFÍA DE WIKIPEDIA

Allison Stokke es una atleta estadounidense de 18 años, que se convirtió en un fenómeno del Internet cuándo su imagen apareció en un blog, recibiendo entonces mucha atención debido a sus atributos físicos.

En mayo de 2007, Matt Ufford, un blogger del sitio Web WithLeather.com, puso un imagen de Stokke en su blog. Poco después, un video de Stokke fue puesto en YouTube.[3] Después, Stokke recibió miles de mensajes por correo electrónico y por MySpace de sus admiradores.

Stokke no tuvo una reacción positiva a su fama. Dijo: "Puede que todo esto no sea ilegal, pero resulta humillante".

Stokke vive con su familia en Newport Beach, California.

Su caso ha sido muy controvertido en los medios, llegando incluso a aparecer en publicaciones en España, Alemania, Australia y otros países. El 31 de mayo de 2007 Stokke hizo una entrevista con la canal de television CBS.

*Querido Ángel: Nunca había oído hablar de esta señorita. Bien se ve que no estoy en el mundo. Gracias por tu amable corrección. ¿No sabrás también cuál es su mejor marca en pértiga? Un abrazo.

LAS OLIMPIADAS / 5. YELENA ISINBAYEVA

LAS OLIMPIADAS / 5. YELENA ISINBAYEVA

Quizá sea un poco pronto traer a esta serie a Yelena Isinbayeva (3.06.1982), la gran campeona de salto de pértiga nacida en Volvogrado, Rusia. Desde 2004, no ha perdido una competición importante y es el equivalente, sin rivales y con idéntica ambición, a Serguei Bubka. Isinbayeva es una atleta prodigiosa: leve y fuerte a la vez, elástica y poderosa. Posee una técnica prodigiosa y un deseo de vencer constante: ha batido el récord del antiguo salto de garrocha una veintena de veces. Ha sido campeona de Europa, dos veces campeona del mundo, en 2005 y 2007, al aire libre, tres veces campeona del mundo bajo techo, y campeona olímpica en Atenas en 2004. Se pasa la vida mejorando sus propios récords, una vez que ha fulminado a casi todas sus rivales, entre ellas su compatriota y enemiga feroz Svetlana Feofanova, que fue campeona del mundo en 2003, subcampeona olímpica en Atenas y récord del mundo bajo techo con 4.80. Hace pocos días, en la Golden League de Roma, Isinbayeva voló más alto que nunca: rebasó los 5.03 con un salto limpio y bellísimo, tejido con gracia, elegancia y potencia.

 

Además, probablemente sea la saltadora de pértiga más bella de la historia. En las Olimpiadas de Pekín, salvo que se pase de lista, algo que también le ocurría a Serguei Bubka, es la favorita, la gran favorita, la favorita prácticamente invencible.

Copio aquí, de nuevo, un poema de Nacho Tajahuerce, que se titula “Saltador de pértiga”, que viene muy bien para Yelena Isinbayeva.

 

SALTADOR DE PÉRTIGA*

Nadie me pregunta qué es lo que pasa por
mi cabeza
desde que sujeto la pértiga
con las manos escuchando los ánimos del público
hasta que la apoyo en el cemento y
tomo impulso
para volar por los aires y
acercarme a Dios. 

Nadie se lo pregunta,
tan solo esperan que supere
el listón. 

*De Manual de oficios (Aqua, 2008) de Nacho Tajahuerce (Zaragoza, 1980). II Accésit del Premio de Poesía Delegación de Gobierno de Aragón.

 

 

PAQUILLO, SASTRE, NADAL, SARA EN LA PISCINA...

PAQUILLO, SASTRE, NADAL, SARA EN LA PISCINA...

-Ha sido un domingo, en cuanto a deportes, casi tan brillante como otros recientes. El sábado vi algunas pruebas de los campeonatos nacionales de atletismo (siempre está ahí Ruth Beitia, que ganó altura con 1.98 y alejó a Marta Mencía a 1.86, aunque anda muy lejos de la maravillosa y rara Blanca Vlasic), pero las de hoy han sido mejores. Paquillo Fernández ha rebajado la plusmarca mundial de 10 kilómetros marcha, que poseía el campeón olímpico Ivano Brugnetti, casi en cinco segundos. La ha fijado en 37.53.09, ahí es nada, récord que lo coloca como gran favorito en la prueba en Pekín. Fue apasionante el 1.500, que ganó limpiamente Arturo Casado, bien situado por la cuerda, y con un poderoso final. Higuero nunca se sintió cómodo; casi sobre la línea fue rebasado por un rejuvenecido Reyes Estévez. En 110 metros vallas, Josephine Onya ganó con claridad a Gloria Alozie, con increíble superioridad incluso. Y en 5.000 metros, se lució con comodidad Jesús España por delante de Alberto García y de su propio hermano. Manuel Olmedo ganó con claridad en 800, igual que Margarita Fuentes-Pila, que batió limpiamente a Isabel Macías, tan feliz de ser segunda que alzó los brazos al cielo de alegría cuando rebasaba la línea de meta. El otro gran competidor fue Mario Pestano: lanzó 69.50 en un tiro bajo y largo, sorprendente para todos, que supone un nuevo récord de España. Otra de las bonitas noticias de los campeonatos ha sido el resultado de Eliseo Martín: ganó en 3.000 metros obstáculos y obtuvo la mínima para Pekín. Creo que acudirá a su tercera Olimpiada; en las dos anteriores fue finalista olímpico.

-Carlos Sastre triunfó en el Tour. Es un trabajador del ciclismo, un hombre de montaña, regular, que se desfonda, que pelea, que tiene sentido de la estrategia y un corazón de león. Es leal que con sus líderes y siempre está ahí, pugnando por lo más alto del podio. Este año demarró desde muy abajo en Alpe d’Huez e hizo una etapa prodigiosa: venció en la cima, tras las 21 curvas casi suicidas (que visité hace poco en coche con mi cuñado Paco Gascón) y volteó casi por completo la clasificación. El sábado enfrentó la contrarreloj con algunos datos en contra: Cadel Evans tenía muchas posibilidades de sacarle un par de minutos. Sin embargo, Sastre realizó una carrera espléndida y se presentaba ayer en París para ser coronado, el tercer español consecutivo en los últimos tres años, tras Pereiro y Contador. Sastre tuvo algunos gestos muy deportivos y emocionantes: reconoció la labor de su equipo y de sus técnicos y mecánicos, y recordó a esa figura imposible que era el Chaba Jiménez, un hombre que le enseñó mucho, que le dio mucho, porque además era su cuñado (Sastre está casado con su hermana Piedad Jiménez) y fue, intentó ser un gran escalador, un maestro un tanto alucinado e imprevisible del demarraje. En eso, curiosamente, se parecían: la etapa de Alpe d’Huez es el mejor homenaje a José María “Chaba” Jiménez.

-Rafael Nadal ganó su séptimo torneo del año en Toronto ante Nicholas Kiefer, un buen tenista que tiende a despistarse y a fallar en exceso. Apenas hubo partido, salvo en el quinto juego del segundo set. Se jugadon hasta seis o siete “deuce”, y al final venció, a favor de saque, Nadal. A partir de ahí puso la directa y ganó con comodidad. Fue un partido extraño y errático, de esos que no hacen demasiada afición. Si no estuviera el manacorí pasaría inadvertido. Nadal ganó casi sin despeinarse, sin demasiada concentración, y Kiefer decepcionó por completo. Aunque mucho más decepcionó, en esta ocasión, Roger Federer que había caído ante una promesa como Gilles Simon. Por cierto, acaso el mejor partido del torneo fuese el de Nadal ante Gasquet, un formidable jugador galo al que le falta algo más de constancia, resistencia y concentración, pero tiene golpes de auténtico genio.

-Hacia las diez y media, en plena oscuridad, mi hija Sara se tiró a la piscina. Me encanta verla ahí, como una sirena, en medio del agua transparente y azulenca, más bien fría. De vez en cuando los pinos tiemblan entre el pequeño oleaje y oigo su rumor igual que cuando era un niño allá en Galicia, cuando tenía miedo de los bosques y de su extraña y sibilante música.

*Esta foto corresponde a Sally Gall.

LAS OLIMPIADAS / 4. NADIA COMANECI

LAS OLIMPIADAS / 4. NADIA COMANECI

 

 

 Quizá la mejor gimnasta de todos los tiempos sea Nadia Comaneci (Onesti, Rumanía, 12-11.1961). Sus padres se inspiraron en una película rusa, Nadezhda, que significa Esperanza, para su nombre. Entrenada por Bela Karolyi y su esposa Marta, deslumbró desde muy niña y mostró siempre un carácter muy especial. Su gran momento, ya conocida en Europa, coincidió con la Olimpiada de Montreal: allí conquistó cinco medallas, tres de oro –la absoluta, en barra de equilibrios y en paralelas asimétricas-, una de plata por equipos y una de bronce en suelo. Todo el mundo la recuerda porque parecía un ángel o una diosa saltimbanqui: menuda y hermosa, con una elasticidad increíble, pura elegancia, belleza y armonía. Parecía volarse, doblarse, saltar sin estridencia, con un vértigo exacto y deslumbrante. Logró siete veces la máxima nota y quizá jamás fue tan hermosa y apasionante la competición de gimnasia. Cuatro años después, en Moscú-1980, Nadia Comaneci, con 18 años ya, arrastraba distintas lesiones y enfermedades. Pese a todo, cedió apuradamente el título individual a Yelena Davidova por poco, y ganó el oro en barra de equilibrio y en suelo. Y aún obtuvo una cuarta medalla, de plata de nuevo, con Rumanía en la competición por equipos. Un año después, en los Campeonatos Mundiales Universitarios, que se celebraron en Bucarest, logró cinco medallas de oro; los especialistas consideraron excesivos tantos triunfos porque se acusó a los jueces de parcialidad. Posteriormente, tras ejercer de entrenadora del equipo de su gimnasia de su país, se fugó a Estados Unidos. Desde 1994 al menos vive con Bart Connert, gimnasta norteamericano, con quien se casó en 2006. A los 45 años fue madre de su primer hijo y es autora de un libro que mezcla la autobiografía con una serie de consejos y confidencias: Cartas a una joven gimnasta. Por ejemplo, es ahí donde revela que en las Olimpiadas de Moscú-1980, Yelena Davidova fue mejor que ella.

Ahora, sigue promocionando la gimnasia, publica distintos libros y artículos, y se realiza numerosos gestos de solidaridad.

LAS OLIMPIADAS / 3. PAAVO NURMI

LAS OLIMPIADAS / 3. PAAVO NURMI

Uno de los atletas más grandes de todos los tiempos fue Paavo Nurmi (Turku, 1897-Helsinki, 1973). Siempre deseó ser corredor. Tras la muerte de su padre, cuando él contaba trece años, inició su sueño, aunque hubo de trabajar muy duro para ayudar a su madre y a sus hermanos. Pronto destacó en la pruebas de medio fondo y fondo, y con 17 años ganaba a corredores mayores que él. Su ídolo, casi desde sus comienzos, fue Hannes Kolehmainen, que ganó tres medallas de oro en Estocolmo en 1912 y una, en maratón, en las Olimpiadas de Amberes. Ahí, precisamente, empezó a destacar Paavo Nurmi: ganó la medalla de oro de 10.000 metros, y otras dos más por equipos, y fue plata en 5.000. En las Olimpiadas de París sucedió un auténtico milagro: ganó cinco medallas de oro, en 1.500, 3.000 por equipos, 5.000, y 5.000 cross county, individual y por equipos. Su capacidad era prodigiosa: por ejemplo corrió las carreras de 1.500 y 3.000 con un intervalo de 29 minutos. En 1928, ganó la medalla de oro en 10.000, y las de plata en 3.000 vallas y 5.000 lisos. Su sueño era presentarse en 1932, con 35 años, a correr la maratón, pero el Comité Olímpico consideró que había cobrado en algunas carreras y ya no pudo volver a competir. Con nueve medallas de oro y tres de platas es uno de los corredores más laureados de todos tiempos y uno de los mediofondistas realmente legendarios.