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Antón Castro

Escritores

TRES CUENTOS DE RAÚL ARIZA

Publico aquí, gracias a la cortesía del escritor, tres textos estupendos de Raúl Ariza, autor de 'Elefantiasis' (Editores Policarbonados, Madrid, 2010), un libro de relatos -con prólogo de Francisco Machuca- que presentó en Zaragoza el pasado mes de mayo, en El pequeño Teatro de los Libros, y que ha recibido merecidos elogios. Son tres historias de amor y desamor, muy diferentes, marcadas por la contundencia, el misterio y el secreto, elaboradas con una prosa precisa y elegante que domina el arte de la elipsis y de la contención. Raúl Ariza posee un excelente blog: El alma difusa. http://elalmadifusa.blogspot.com. Las dos primeras fotos son de Frank Boots; la última es del holandés Henri Senders.

 

Hermanas

 

 

Partido en oblicuo por un claroscuro, el crucifijo que preside la estancia es hoy una pura metáfora. Apenas se adivina el día por la escasa luz que entra por las troneras de la capilla. Postrada frente a la talla de la Virgen, Lucía, cuya rotunda feminidad se amaga baja la tosca y blanca saya que la viste, reza llorosa esperando que el eco de unos pasos precipitados no llegue hasta ella para anunciarle la fatal noticia de que el cáncer se ha llevado ya a la hermana Gloria.

 

Hasta no hace más de un mes, la vida que de normal explota extramuros en un sinfín de colores y en una catarsis de matices, se colaba también juguetona a través de las rendijas de los postigos, las grietas de las maderas, e incluso los poros de las paredes de mampostería de este edificio. Lo hacía para alumbrar y bendecir los besos y los roces del pecado. Para guiar en un haz inequívoco el camino que debían de seguir los dedos de Lucía sobre el contorno de su amada, y el trecho de piel que cada noche su lengua adolescente tenía que acabar humedeciendo en su descenso a los infiernos del amor.

 

El cuerpo de Gloria yace ahora sobre el improvisado altar que se ha erigido en el centro de la sala capitular. Una incesante letanía borda la penumbra, cerrando en negro sus ya de por sí pequeñas costuras. Toda la congregación reza a la difunta. Como marca la regla, primero las hermanas y luego las novicias, hacen cola para acercarse al cadáver de la que se ha ido y besar en actitud sumisa sus pies. Lucía aguarda obediente su turno. Todas las demás saben de la fraternal relación que le unía a Gloria, de las horas de estudio que la abnegada veterana, mujer de ánimo tímido y trato delicado, compartió con la inquieta novicia. De ahí que intuyan el esfuerzo que está haciendo la joven para no romper en llanto.

 

Cuando Lucía llega frente al cuerpo que tantas veces amó a escondidas, se detiene unos segundos. Todas aquellas almas esperan emocionadas el respetuoso beso, pero ella, entornando en éxtasis los ojos y esbozando una gozosa sonrisa, lame con fruición y descaro los dedos de su amada. Te amo, parece susurrar mientras tres monjas la apartan a empellones del cadáver.

 

 

De lo fugaz

 

 

Un segundo. Un instante es suficiente para que la vida de un giro inesperado. Algo así, algo tan socorrido como esto, ha debido de pensar Suárez en el momento mismo en el que esta mañana ha percibido que se le precipitaban los acontecimientos. Porque eso a veces se percibe.

 

Al escaparse hoy un par de horas del trabajo, como solía hacer cada primera semana de mes, para disfrutar de esa necesaria debilidad que convertía su anodina existencia en algo más o menos soportable, se ha visto envuelto en una riña familiar y ha acabado, sin comerlo ni beberlo, tirado por el suelo y desangrándose como un marrano. Suárez no era un tipo deleznable, de esos a los que uno espera que la providencia acabe por hacerle llegar su San Martín. Ni tampoco hoy es un día especialmente señalado para la tragedia por la extraña conjunción de ningún astro.

 

Pero el caso es que la habitación, parca y mísera, ha quedado hecha un sin dios. Puro desorden. La bella Helena, vestida de negro brillante, yace sobre la cama con los ojos abiertos, y todavía boquea el estertor de los últimos instantes de una vida que poco se parece con la que en algún momento pudo soñar que tendría. Suárez ha caído de rodillas, amordazado, con las manos atadas a la espalda y con el consolador introducido en su culo. En una de las sillas, justo en la que Helena disponía el cilicio y un par de dildos más, se ve su maletín y su ropa colgada. Todo salpicado de sangre.

 

Pasan unos minutos del mediodía. Junto a la puerta, todavía nervioso y palpitante, Constantin, marido y chulo de la chica, sujeta sudoroso un pequeño revolver del treinta y ocho. El pobre parece arrepentido.

 

  

La palabra redundante

 

 

La casa ya no le da miedo. Ha tardado un tiempo en conseguirlo, pero ya se ha hecho a sus enormes dimensiones, a su espeso silencio, y a su vida ausente. Va para tres meses desde aquella primera cita pactada por teléfono. Dos veces por semana apeándose en una parada de metro, en pleno corazón de la ciudad. Martes y viernes.

 

El dueño de la casa es un hombre de una envergadura abusiva. De una corpulencia casi mórbida. Es débil y flojo, y sus movimientos son apacibles y sin gracia. Vive solo, cubierto de un oropel rancio y tristón que dice muchas cosas de esa soledad suya.

 

La joven suele llegar a media tarde. Nadie sale a recibirla. Desde la segunda visita dispone de llave propia. Apenas llega, se guarda el dinero que encuentra sobre la cómoda y se desnuda. Es bella sin subrayados. Tiene los cabellos de un rubio lejano, sus piernas son atléticas y sus nalgas estrechas y firmes. Descalza y en cueros, de puntillas sobre el frío gres, se dirige a preparar el baño. Enciende el calefactor para caldear la estancia, deja al alcance las toallas y el albornoz y calienta el agua. Suele esperar al hombre arrodillada en el suelo, jugando a sumergir los dedos en la enorme bañera, y musitando una canción, que se diría infantil, en lengua extraña. Mientras, todo se va llenando de un vapor cómplice.

El hombre, hasta entonces invisible, entra en el baño. Sin dejar de mirarla ni un instante, se deja desnudar por la chica. Es parte del precio. La observa como siempre, con una mezcla de admiración y perplejidad. Al principio, a la joven le incomodaba aquella extraña insistencia en el mirar. Hoy se ha acostumbrado a ella, como también se ha acostumbrado a la decimonónica y desabrida arquitectura de la casa.

 

Sin mediar más que alguna leve sonrisa, la chica extranjera baña al hombre con el tacto de quien no quiere hacer daño. Lo baña con un mimo similar al que recuerda haber recibido de su madre, siendo ella una niña menuda y algo delicada. Le acaricia sus carnes magras, le amasa con suavidad su sexo mísero y, con una enorme paciencia, deja que el hombre alcance el orgasmo por el que ha pagado.

 

No hablan. Ni hay lengua en común, ni tampoco mucha necesidad de esforzarse en decir palabras que quizá resulten redundantes.

 

EMILIO PEDRO GÓMEZ: OTRO POEMA

 

 

 

OTRO POEMA DE EMILIO PEDRO GÓMEZ

 

Amo la geometría de esta casa.

Triángulos abiertos por un vértice

polígonos sin centro que no saben buscar

cavidades insólitas

                        para guardar la nada,

su gran rectángulo de luz

una piscina de infinito

donde arrojar el miedo a ya no ser...

y la red de fractales invisibles

con que afina el silencio.

 

La ley de la claridad

mora aquí dentro

da a luz la calma más incógnita

toma tierra el espíritu

presenta la contabilidad de los sucesos

sin que –a salvo de la coacción

de no durar- ninguno falte.

 

Furia de estar

                        sin la obligación de hacer .

 

El lenguaje agridulce del baúl

vuelve la vista a un recuerdo:

el papel plateado de las chocolatinas.

El espliego respira por su nombre

las madreñas desparejadas

con sus ojos llenándose de ciegos

sopesa la mecedora sus abismos...

Y siempre hay un cristal

 o un fuego

espía extremo del color.

 

Al habitar en estas piedras

convierto los objetos en paisaje

y aprendo de qué hogar es una casa.

 

            San Martín de Veri, 5-agosto-2010

 

 

Las dos fotos pertenecen a Sergio Larrain.

DAVID FRANCISCO: ÁNGEL GUINDA

DAVID FRANCISCO: ÁNGEL GUINDA

POEMA DE ÁNGEL GUINDA 

 

 

Soy un claro interior, el porvenir
de una puerta que siempre está atrancada.
La trampa de vivir y ver morir.

Contra la destrucción de la conciencia
bramo, reviento, clavo en Dios los codos.
Soy un zarpazo roto de paciencia.

Una luz que, arañando los escombros,
borra la niebla y sigue hacia adelante.
Un hombre con la sombra hasta los hombros.

Como hambre y bebo sed con todos
los condenados a escarbar la nada.
Esto no es un poema, es un desplante.

Profundamente grito un no rotundo.
Yo no quiero vivir en este mundo.

HOY, CHARLA Y FIRMA DE 'VIVIR DEL AIRE' EN JACA

DÍA 13, Viernes

 

 

11’00-13’00 h: Taller de Caligrafía SCRIPTORIUM: Ricardo Vicente Placed:

Las escrituras de la época de AL-ANDALUS: caligrafía hebrea sefardí

    [Público de 9 a 99 años]

 

12’00-14’00 h.: Actuación del guitarrista JOAN Mª SOLÉ

 

11’00- 13’00 h.: En el Quiosco del Paseo:

Encuentro con LUISA VILLAR LIÉBANA, escritora de literatura infantil y juvenil. Para niños de todas las edades. Lectura de sus libros.

Posteriormente firmará ejemplares de sus obras

 

12’00- 14’00 h.: En la caseta de la Biblioteca: Firma de libros:

 

PATRICIA ESTEBAN ERLÉS: “Azul ruso

JOSÉ LUIS GALAR: “La isla de los pelícanos”, “La frontera dormida

 

18’00-20’00 h: Taller de Caligrafía SCRIPTORIUM: Ricardo Vicente Placed:

Las escrituras de los siglos XVIII-XX: caligrafía bâtarde e inglesa

    [Público de 9 a 99 años]

 

18’00- 20’00 h.: En la caseta de la Biblioteca: Firma de libros:

 

RAMÓN GUIRAO LARRAÑAGA: “Jaca y la Jacetania durante la Guerra de la Independencia Española, 1808-1814”

PEDRO JUANÍN ESTEBAN: “Jaca y la Jacetania antes y después de la ocupación napoleónica, 1808-1823 (200 Aniversario)”

 

18’30-20’00 h.: Actuación del guitarrista JOAN Mª SOLÉ

 

19’00 h: En el Quiosco del Paseo: Club de Lectura: lecturas de Poetas de la Generación del 50 y del libro: “La Mujer del Poeta”, de Olga Lucas.

Con el Club de Lectura de Jaca  

 

20’30 h., En el Salón de Ciento del Ayuntamiento:

Conferencia: “La pasión por la poesía: nombres, libros, poemas”,

 por ANTÓN CASTRO

Hablará también de su último libro “Vivir del aire”. Al finalizar, firmará ejemplares de sus obras, que se podrán adquirir previamente en las casetas de la Feria

 

DAVID FRANCISCO: SUBHRO-BANDHOPADHYAY

DAVID FRANCISCO: SUBHRO-BANDHOPADHYAY

Así vio David Francisco, Panda de tolos, al poeta Subhro-Bandhopadhyay

DOS POEMAS DE SUBHRO-BANDHOPADHYAY

 

Sobre la soledad

Se podían decir muchas cosas, pero de momento sólo cae nieve sobre un montón de piedras y se ve un camino lejano como una raya de ojos. Hay un hombre paseando por allí con su perro. No se oye nada, sólo el perro está arañando y rascando el aire frío con su pata.


El infierno de las letras

Traspasa el agua la tierra. Queda inseparable el golpe, la fuerza de los movimientos y en medio de todo esto si se quiere gritar se ve la herida brillante como un río en la garganta. Escapan todas las palabras. Me agarro con una piedra a este viento parecido al vapor. Justo antes de morirme siento que hay letras todavía en mis palmas y mi muerte ya está decidida con ellas, en estas piedras sin agujeros...

 

COMIENZA LA FERIA DEL LIBRO DE JACA

Hoy comienza la Feria de Jaca con el siguiente programa:

 

  Ana Aínsa, escritora y periodista.

 

11’00-13’00 h: Taller de Caligrafía SCRIPTORIUM: Ricardo Vicente Placed:

Las escrituras de la época de AL-ANDALUS: caligrafía nasji y cúfica

    [Público de 9 a 99 años]

 Retrato de Juan Domínguez Lasierra, de Vicente Almazán.

12’00-14’00 h.: Actuación del guitarrista JOAN Mª SOLÉ

 

12’00- 14’00 h.: En la caseta de la Biblioteca:  

Presentación del libro: “Rincón escondido”, de JAVIER GRACIA GIMENO. Intervendrán Concha Tovar y el autor.

Posteriormente firmará ejemplares junto con:

JUAN DOMÍNGUEZ LASIERRA: “Aragón legendario

 

18’00-20’00 h: Taller de Caligrafía SCRIPTORIUM: Ricardo Vicente Placed. Las escrituras de los siglos XVIII-XX: Caligrafía ronde-coulée y redondilla

    [Público de 9 a 99 años]

 

18’00-20’00 h: Caseta de la Biblioteca:

Presentación del libro: “Ruta de estrellas: El Camino de Santiago en Aragón”, de ANA AINSA y PABLO MURILLO. Intervendrán: Francisco Rapún, Presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Jaca, y los autores.

 

Posteriormente firmarán ejemplares junto con:

JUAN LATORRE: “Piedras humanizadas”. Asociación Sancho Ramírez

 

18’30-20’00 h.: Actuación del guitarrista JOAN Mª SOLÉ

 

19’00 h. en el Quiosco del Paseo: Cuentacuentos:  

CUENTOSCONARTE: LAS AVENTURAS DE JACOBO EN EL AÑO JACOBEO, por Mónica Pasamón

Para niños a partir de 5 años

 

20’30 h: Salón de Ciento del Ayuntamiento:

Conferencia inaugural:

Entre libros“, por JOSÉ CARLOS MAINER, Catedrático de la Universidad de Zaragoza

 

 

 

 

DANIEL RABANAQUE: CUATRO POEMAS

DANIEL RABANAQUE: CUATRO POEMAS

Me encuentro con el poeta y rapsoda Dani Rabanaque en la Casa del Libro, donde trabaja. Hablamos de sus poemas, de sus proyectos (recita en solitario el próximo 9 de septiembre en el Zorro; ahora se ha separado por motivos laborales y de cambio de ciudad el grupo Rabanaque, Don Nadie y Zombra) y de sus poemas inéditos. Le pido que me envíe algunos y aquí están estos cuatro, tan personales como siempre. Tan suyos. Tan desapacibles.

 

 i

a medio pasillo

se apaga la luz

de este hotel desconocido

 

caigo

por una escalera sin pasos en falso

sin iluminar

 

          ii

esta vez

tengo la voz

pendiente de un hilo

  

          iii

tan tenso que ya no sé

si acudir al masajista

o hacerme la taxidermia

 

           iv

que en un acto salvaje de canibalismo

me he comido a mi propio amigo invisible

 

 

La foto inicial es de dott. Dulcamara; las dos de abajo son de la actriz y modelo Chloë Sevigny.

 

DAVID FRANCISCO: PACO SEVILLA

DAVID FRANCISCO: PACO SEVILLA

David Francisco, conocido también por su seudónimo o alter ego gallego Panda de Tolos, es un fotógrafo y realizador de vídeo incansable. El documentalista de la poesía. Ha realizado una serie de retratos de poetas. Aquí está Paco Sevilla.

 

Me manda también este poema suyo, de Paco Sevilla, quiero decir. Fue Premio Ojo Crítico de Poesía en 2008 por su libro 120 páginas sin lluvia. David Francisco es así: vale para un roto y para un descosido, y además es un fabuloso y afable vendedor de libros. Él y Reyes lograron vender más de un centenar de ejemplares de ‘Vivir del aire’ (Olifante) en cuatro o cinco horas.

Piso de 2 dormitorios

 

Vivir especulados y capullos

en feos y caros pisos con rencillas,

a plazo fijo hipotecar chanchullos

y porvenir de niños sin tortillas,

 

habitar una casa y dar la vida

para pagar la antena con la tele,

la suegra cena en vídeo recocida,

los niños que no hay madre que los vele,

 

hipanco vacas locas en la sopa

la nómina hace cámaras de popa,

míster carajo el padre de familia,

 

quincallas del ajuar fregar con mopa,

meneante vecindario como tropa,

ser familia es cosa de zoofilia...