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Antón Castro

Fotógrafos

SUSAN BURNSTINE: FOTOS DE LA INQUIETUD

 

He estado un día y medio fuera de casa: en Veruela, en Beceite, en tierras del Matarraña, y en Ejulve. Al llegar me encuentro con la obra de la fotógrafa Susan Burnstine, a la que venía siguiendo desde hace algún tiempo. Me ha hecho pensar en ella el taller de Gema Noguera. Susan es una fotógrafa nacida en Chicago que reside en Los Angeles y que trabaja para distintos lugares. Ha ganado muchos premios de mérito. Practica una fotografía que está en el límite del sueño, de la duermevela o el insomnio. Es una fotografía que tiene algo de cuento de hadas, inquietante y poética a la vez, borrosa, una fotografía que parece surgir de un mundo de nieblas, de un lugar donde los seres humanos son un tanto fantasmagóricos. Sus fotos, en realidad, parecen el documento de una alucinación o de un viaje a un extraño lugar donde todo está desdibujado y resulta demasiado fugaz. Las fotos a veces parece surrealistas, a veces metafísicas...

Como detalle importante, Susan construye sus propias cámaras -de plásticos, de cartón, de paple...- y no emplea para nada el photoshop.

 

'CÓMPLICES' DE PEYROTAU & SEDILES

La turbulenta belleza de Peyrotau & Sediles

 

El dúo de fotógrafos presenta una veintena de fotos de sus diez años de historia y una selección de sus vídeos en el Museo Camón Aznar en ‘Cómplices’, marcadas por la impacto visual y la ambigüedad

 

 

Peyrotau & Sediles son Aránzazu Peyrotau (Barcelona, 1975) y Antonio Sediles (Zaragoza, 1975) y trabajan en equipo, en busca de una imagen propia y de sus conceptos, desde hace una década. Desde 2000, proyecto a proyecto, siempre les ha interesado mucho la energía visual: la elaboración de una imagen poderosa y ambigua que puede ser observada desde distintos prismas. La fotografía de Peyrotau & Sediles es y no es narrativa, es clásica y moderna a la vez, es emocionante y turbadora, remite a la pintura y a la propia fotografía, y está vinculada a la exaltación de la sublime y a ciertas esferas de la marginalidad.

En un principio, podría decirse que han estado muy interesados en lo que se llamaría fotos de tribus urbanas, a la manera de Miguel Trillo, en cierto modo, como se ve en piezas como ‘Aura’ (2001) y ‘None’ (2001), que integran la exposición de fotos y de videoinstalaciones que ahora se expone en el MICAZ bajo el título de ‘Cómplices’. A esta serie, algo más evolucionada, podrían pertenecer ‘Zatu’ (2004) y ‘Frank T’ (2004), que parece dialogar en cierto modo con la obra del norteamericano Andrés Serrano.

Poco a poco, fueron evolucionando hacia una fotografía de sustrato barroco, vinculada al mundo del piercing, del rocanrol y del desnudo, de un retrato directo y a la vez complejo, como sucede con dos obras tan poderosas como ‘Anita’ (2007) y ‘Muriel’ (2007). La primera remite a un mundo de tatuajes y cadenas, y la segunda ofrece una compleja psicología, acaso una herida psicológica, de una mujer que es retratada con una serpiente. Y ahí, en ese universo de demoliciones y de sueños, parecen encontrarse con Alberto García-Alix.

En el camino de búsqueda de la depuración expresiva apostaron por la serie ‘Enmascarado’: esos rostros y máscaras de lucha libre esculpidos por la luz sobre un fondo negro. Peyrotau & Sediles fijaban el foco en la sombra de los ojos, casi ojos acuosos y alucinados, y en el brillo de las caretas: creaban una atmósfera de soledad y turbación, de concentración y vigilancia. Esos rostros plantean un interrogante para el espectador: le preguntan sobre el vacío, el combate, el arte de mirar. Más que preguntarle, le muestran el estupor de existir peligrosamente.

Ese desarrollo tenebrista, vinculado a Ribera y Caravaggio, y tal vez al fotógrafo francés Pierre Gonnord, alcanza su máxima expresividad y elocuencia visual en piezas como ‘Delatus’ (200), que tiene mucho de ‘vanitas’ barroca’, como ‘Obumbrata’, esa mujer embarazada con sombrero que muestra el perfil de su barriga, y con ‘Lux’ (2009), que quizá sea una de las imágenes más puras y sugerentes que ha realizado hasta ahora el dúo. ‘Lux’ es una obra de de aroma veneciano, casi carnavalesco, con dos fogonazos de luz en medio de la noche y del negro: los ojos azules y el óvalo de la frente y la cara. Y otra obra muy medida, casi una lección del equilibro de la fotografía en color, es ‘Kiss me… Kill me’ (2008), que subraya cualidades constantes de la producción de estos fotógrafos: la ambigüedad, el amor y la muerte, la delicadeza y la agresividad, la sugestión y la turbulencia.

Ahora, trabajan en una nueva serie temática: ‘La leyenda de Ausare’, de la que ofrecen tres piezas de sesgo minimalista que recrea una leyenda china extendida en Japón. La muestra se completa con varios videocreaciones que tienen un hilo conductor: el ojo que mira, el ojo que nos ve, el ojo que se abre casi sin parpadear y que muestra una especie de corazón delator dentro. El ojo del cíclope. Es el ojo de Luis Buñuel, el ojo que mira los rascacielos (alguna imagen hace pensar en Berenice Abbott), es el ojo que atemoriza y palidece. ‘Cómplices’ también deja flotando en el aire: ¿cómo serán las nuevas imágenes de Peyrotau y Sediles? ¿Qué caminos buscarán estos artistas, intensos, melancólicos en ocasiones, que conviven con el miedo, con la belleza, con la rabia, con el claroscuro y con los gritos del silencio?

 

Cómplices. Peyrotau & Sediles. Museo Ibercaja Camón Aznar. MICAZ. Hasta el 31 de agosto.

ADELINO LYON DE CASTRO Y SU MUNDO

Adelino Lyon de Castro nació en Lisboa en 1910 y falleció en 1953, a los 43 años. Fue una figura importante en la cultura portuguesa; fundó, con su hermano Francisco, las Publicaciones Europa-América. Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial se volcó con la fotografía, dentro de una estética claramente humanista, que retomaba el neorrealismo y la preocupación por los marginados y la justicia social. Hace poco fue objeto de una gran exposición en Lisboa, centrada en sus últimos ocho años de vida. Ha dejado un legado de más de 3.500 fotos.

MIROSLAV TICHÝ EN VALLADOLID

 

 

Mañana jueves día 14 de julio se inaugura en la Sala Municipal de Exposiciones San Benito de Valladolid de Valladolid la exposición “MIROSLAV TICHÝ. Retrospectiva”, formada por más de un centenar de obras este gran creador fallecido en el pasado mes de abril. Las exposiciones de Miroslav Tichý han llegado a centros prestigiosos como el Georges Pompidou de París, el Museo de Arte Moderno de Frankfurt, International Center of Photography de Nueva York,  o el Kunsthaus de Zurich. La exposición se presenta con la colaboración de la fundación Tichý Ocean, cuyo presidente Roman Buxbaum, asistirá a la presentación

Tichý es un fotógrafo que ha permanecido toda su vida en el más absoluto anonimato, y no por ignorancia del mundo hacia su obra, sino porque él mismo ha ignorado al mundo. Tichý es una leyenda de otro tiempo, un hombre que ha renunciado a cualquier aspecto consumista del arte e incluso al consumismo en general. Este afán por mantenerse al margen ha llevado al artista a fabricar él mismo su material fotográfico a base de objetos reciclados de la calle y la basura. Estas cámaras – que también podrán verse en la exposición- realizadas con botellas, cajas de cartón, latas y otras piezas similares, captan imágenes imprecisas, sobreexpuestas o con falta de exposición. Un detalle definitivo que forma parte de su obra y del que podemos ver muestras en la exposición.

Nunca antes como en el  caso de Miroslav Tichy había sido tan difícil definir al hombre y al artista. Un personaje complejo, sobre todo inaccesible, que refleja en su poética la complejidad de su ser. Tichy irrumpe en los altares de la historia de la fotografía recientemente; antes había sido sólo una simple atracción local en el pequeño pueblo de Kyjov (Moravia), su pueblo natal, hasta que, en 2004, el eminente comisario Harald Szeemann decidiera exponer una selección de sus fotografías en el contexto de la Bienal de Sevilla. La recuperación de gran parte de su archivo personal se debe a Roman Buxbaum, nieto de sus vecinos de casa y amigos, que se refugió en Suiza durante el periodo de las purgas soviéticas, después de la Primavera de Praga.

El trabajo de Tichy es fruto de un ritual obsesivo y mecánico que, en los años en los que escoge la fotografía como su medio de expresión privilegiado - entre los años ‘60 y ‘80-, se repetía diariamente: el artista recorría las calles Kyjov por el mismo periodo de tiempo, disparando siempre tres rollos cada día realizando un total de 108 imágenes. Tichy no tenía un itinerario preciso: vagaba por la ciudad y sus encuentros eran totalmente imprevistos y casuales.

Mirando sus fotos se tiene la impresión de asistir a la proyección de una película muda de principios del siglo pasado. Las escenas están siempre tomadas en las calles de Kyjov e indagan en algunos espacios en particular –la piscina municipal, el parque público, las tiendas del centro– y las protagonistas indiscutidas son las mujeres, retratadas durante el desarrollo de sus tareas cotidianas o en momentos de diversión. El director es Tichy que, con sus cámaras construidas con materiales de reciclaje (cajas de zapatos, latas, elásticos de vestidos, rollos de papel higiénico y paquetes de cigarrillos), imprime sobre película momentos de cotidianidad.

Tichy fotografiaba sus sujetos sin que se dieran cuenta, disparando a la altura de la cintura, sin mirar nunca por el visor y evitando el contacto visual directo con las mujeres a las que retrataba; además a menudo aparecen en sus fotografías elementos que señalan la distancia entre el observador y el sujeto retratado (una malla de hierro, las ramas de un árbol), y por último sucedía que quien se daba cuenta que estaba realizando fotografías, le dejaba hacer porqué nunca podía imaginar que una cámara de aquel tipo pudiese funcionar de verdad!

Tichý busca la belleza más cercana mediante un cierto erotismo casi inocente y una óptica erosionada que le ofrecen sus cámaras elaboradas con desperdicios. La técnica de Tichý no es la de un retratista al uso. Sus imágenes están formadas por figuras borrosas que en ocasiones parecen salir de los delirios de un sueño, más cercanas a una pintura -su verdadera vocación que no pudo ejercer con libertad- que a la fotografía.

 

MIROSLAV TICHÝ

 

Miroslav Tichy nació en 1926 en un pequeño pueblo de Moravia (República Checa), región en la que ha vivido la mayor parte de su vida. Demostrando ya desde niño un interés por las artes y un talento visual especial, era natural que en 1945 se inscribiera en la Academia de Bellas artes de Praga. Después de que el Partido Comunista de Checoslovaquia llegara al poder, en la Academia tuvieron lugar cambios dramáticos; Tichy abandonó los estudios y realizó el servicio militar obligatorio hasta 1950. Parece que fue en este momento que comenzó a tener problemas con las autoridades debido a su carácter rebelde y desafiante.

A finales de los años 50 abandonó la pintura y desde finales de los ‘60 comenzó a realizar fotografías principalmente a mujeres locales, algunas realizadas con cámaras hechas a mano. En estos mismos años, debido a su estilo de vida, su pelo largo y su abrigo, fue acusado de ser un disidente político y se convirtió en un objetivo prioritario de la policía: fue arrestado en 1966 y después fue trasladado a una clínica.

La primera exposición de Tichy tuvo lugar en 1956 en el hospital Kyjov, pero el paso desde el espacio de su estudio semi-privado a un espacio de exhibición pública fue traumático para él. Por tanto, Tichy decidió que no quería tener nada más que ver con las exposiciones (la siguiente tuvo lugar en 2006) y que habría vivido y trabajado sólo para sí mismo. Cesó de viajar y empezó a ir a todas partes a pie; gran parte de su enorme obra fue creada a poca distancia de su casa. Tichy murió el 12 de abril de 2011 en Kyjov.

La exposición permanecerá abierta hasta el 28 de agosto. [Este texto de la promoción de prensa de la propia muestra.]

HERBERT LIST: DOS BICICLETAS

HERBERT LIST: DOS BICICLETAS

Julio José Ordovás, a quien me encontré el otro día en la presentación de Juan Villoro, me acaba de mandar la fotografía de unas bicicletas de Herbert List, uno de los grandes fotógrafos del desnudo. Sigo a lomos de la bicicleta (tras la aparición del poemario ‘El paseo en bicicleta’, Olifante, del que firmaré ejemplares en la Feria del Libro de Jaca el doce de agosto), ahora en un proyecto más narrativo. O novelesco. Los fotógrafos van a ocupar un espacio muy importante.

PREMIO PARA EL FOTÓGRAFO DIEGO IBARRA

[Diego Ibarra, joven fotógrafo zaragozano al que entrevisté hace pocas semanas en ‘Artes & Letras’ de Heraldo de Aragón, acaba de recibir un importante premio, el segundo, de Fotografía Humanitaria Juan Bartolomé. El ganador fue Musuk Nolte Maldonado. Diego me envía esta información de agencia, de Europa Press en concreto]

 

Una foto de Diego Ibarra. Y arriba otra.

El fotógrafo peruano Musuk Nolte Maldonado ha obtenido el máximo galardón en el Concurso de Fotografía Humanitaria Juan Bartolomé, que este año ha vivido su primera edición, ha anunciado este miércoles la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

   Nolte Maldonado recibirá 2.000 euros por su serie de diez fotografías 'Shawis', etnia que habita en la selva peruana y con la que trabaja la AECID para, entre otras cosas, preservar su idioma nativo. En palabras del autor, los 'shawis', que viven "a dos días de cualquier ciudad del departamento de Loreto por vía fluvial, son el símbolo de la lucha de las comunidades indígenas por enriquecer su identidad equilibrando sus tradiciones con la modernidad".

   El zaragozano Diego Ibarra Sánchez ha obtenido el segundo premio del concurso, dotado con 1.500 euros, por su fotografía 'Thatta' de la serie 'Pakistán a la deriva: el monzón'. La imagen se tomó tras las inundaciones que en julio de 2010 afectaron a más de 20 millones de personas en este país. La AECID intervino en la catástrofe con diferentes envíos de material y de equipos médicos.

  El tercer premio, de 1.000 euros, ha ido a parar a la serie de cinco fotos 'Soñando Haití' del autor guipuzcoano Eduardo Arrillaga Sánchez, que narra el desastre que sufrió el país en enero de 2010 tras el terremoto, informa la AECID en un comunicado.

   España, a través de la AECID, desplegó uno de los mayores operativos de emergencia de su historia y la sociedad española mostró también una solidaridad sin precedentes ante la magnitud de la catástrofe, añade la agencia dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

   El jurado que ha fallado los premios lo componían los fotógrafos
Alfredo Cáliz Bricio, Sofía Moro Valentín-Gamazo y Susana Vera Pascual, que han valorado la calidad de las imágenes presentadas así como su capacidad narrativa y descriptiva de la realidad de las acciones de cooperación para el desarrollo presentadas al concurso.

   Las series y fotografías premiadas, así como una selección de las 713 obras presentadas al concurso por 86 participantes de todo el mundo, podrán verse en una exposición que se organizará en septiembre en torno a la Semana de la Cooperación.

   La I Edición del Premio de Fotografía Juan Bartolomé, dirigido a fotógrafos profesionales o amateurs sobre la temática de imágenes tomadas en el marco de algún proyecto que aborde y refleje el esfuerzo de la cooperación para el desarrollo, lleva el nombre del recientemente fallecido Juan Bartolomé por su dedicación al mundo de la cooperación y su amor a la fotografía.

   Juan Bartolomé, uno de los grandes exponentes de la solidaridad en España, fue durante más de 10 años, en su última etapa al servicio de la Administración Pública, jefe de Acción Humanitaria de la AECID, aunque siguió más allá de su jubilación entregado a causas y expediciones solidarias.

 

LARTIGUE EN LA LONJA

 

LA ALEGRÍA, LA POESÍA VITAL DE LARTIGUE EN LA LONJA

«Ser fotógrafo es atrapar el propio asombro». Durante toda su vida, Jacques Henri Lartigue (1894-1986) fue fiel a esa inquietud. Desde su más tierna infancia fotografió todo aquello que le conmovía, que le hacía feliz, que le parecía bello y que le servía para luchar contra el paso del tiempo y el olvido. Reconocido hoy de forma unánime como uno de los grandes nombres de la fotografía del siglo XX, su obra constituye un documento único de una época y una forma de vivir.

Un mundo flotante. Fotografías de Jacques Henri Lartigue (1894-1986) es la primera gran exposición antológica del fotógrafo que se realiza en España. Ha estado en Madrid, en Barcelona y ahora llega a Zaragoza. Reúne alrededor de doscientas piezas procedentes de la Donation Jacques Henri Lartigue de París, entre copias modernas e instantáneas originales tomadas y reveladas por él mismo -algunas de ellas con la técnica estereoscópica-, así como cámaras y cuadernos. La muestra hace especial hincapié en los temas que resultaron una constante durante toda su carrera: la fotografía como instrumento de la memoria, una herramienta para capturar la fragilidad de la existencia y la brevedad de la felicidad. También refleja su particular visión de las mujeres y de un mundo que cambiaba velozmente. Todo ello permitirá descubrir al visitante el retrato de una época ya desaparecida a partir de las imágenes inconfundibles de Lartigue, un maestro que durante sus casi 90 años de trayectoria nunca dejó de considerarse un aficionado.


La exposición Un mundo flotante. Fotografías de Jacques Henri Lartigue (1894-1986) ha sido comisariada por Florian Rodari y Martine d'Astier de la Vigerie, directora de la Donation Jacques Henri Lartigue, con la asistencia de Maryam Ansari. La muestra podrá verse del 30 de junio al 31 de agosto de 2011 en La Lonja de Zaragoza (Plaza del Pilar, s/n). [Este texto pertenece a la promoción de prensa de la propia Caixa]

 

OTRA OPINIÓN SOBRE EL TEMA BELLOCH

[El fotógrafo Alberto Rodrigálvarez intentó hacer un comentario a las opiniones de Emilio Casanova en mi blog, pero no le dejó el sistema. A mí tampoco me deja. Y traigo aquí el texto. Alberto me decía lo siguiente: “No conozco de nada a Emilio, ni a Belloch, ni pertenezco a ningún partido políticio, ni soy ningún representante de la cultura, pero como veo que firma como un ciudadano, a mí también me gustaría escribir como otro ciudadano…”]

 

LA CAPITALIDAD CULTURAL, DONOSTIA Y EL ALCALDE BELLOCH

Por Alberto Rodrigálvarez

Creo que Belloch erró en las formas pero técnicamente tiene razón.  Cuando se es ’jurado’ no sólo hay que ser objetivo, sino además aparentarlo. Salir ante la opinión pública y hacer comentarios fuera de lo que sería estrictamente ’objetivo’ es una barbaridad. Emocionalmente uno puede pensar lo que quiera, pero su ’deber’ como jurado es ser estrictamente objetivo y no dejarte llevar emocionalmente y mucho menos en público. No he oído todos los comentarios pero estoy totalmente de acuerdo cuando Belloch dijo que en condiciones normales al ganar San Sebastián sólo habría habido un problema político, pero con las declaraciones que ha hecho como jurado ahora existe un problema jurídico.

El hecho de que me pueda parecer a mí por ejemplo sacar un video con unos niños de diferentes etnias con la palabra ’paz’ y que el jurado diga que está ’emocionado’  y se convierta ahora en el ’salvador divino’ que ayuda en el camino a la paz no sólo está totalmente trasnochado sino que además conduce a pensar que tiene un total desconocimiento de la realidad. El nacionalismo es un ’sentimiento’, pero no es ’cultura’. La cultura está más allá del nacionalismo y cuando éste la emplea, es sólo en su beneficio. Al margen de esto y lo que más imprudente me ha parecido a pesar de los errores que ha cometido Belloch, es el hecho de que Emilio aluda a la condición de Ministro que tuvo Belloch. Por eso mismo, puedo entender que una persona que si no me equivoco estuvo muchos años de ’juez’ en el País Vasco y ha asumido los ministerios de Interior y Justicia(combatiendo el terrorismo)  ahora al presentar un proyecto ’cultural’ se encuentre que el jurado hable de otras cosas que no son las estrictamente técnicas y encima sepa que al frente del proyecto, el  que es el encargado de desarrollarlo haya gente que más que representar la capitalidad europea de una ciudad de España, lo haga en beneficio propio, ya que en realidad ellos creen en su autodeterminación y en la consideración de un estado propio.

No digo que este resultado no sirva para construir, ni que un proyecto sea mejor ni peor,  lo que digo es que la ’motivación’ empleada en el discurso del jurado es un insulto y una falta de respeto  para la gente que trabajan en los proyectos porque deja de lado lo ’importante’. Creo que obligatoriamente debería haber una rectificación por parte del jurado, ya que si no demuestra su influenciabilidad por otros factores que no deben afectar a  su decisión. Puestos a hacer memoria también podríamos recordar palabras como las de Arzalluz en su día: ’Para nosotros las bombas y para los españoles la cultura’, en relación a la petición que hacían del cuadro del Guernica. Creo que las palabras fueron similares a estas.... Ni siquiera se respeta el hecho de que creo recordar que el deseo  de Picasso hubiese sido que el cuadro estuviese en El Prado. Otra manipulación más de la cultura por parte nacionalista.

Otro asunto que comenta Emilio es el relacionado con la democracia y lo demócrata que dice que es él y lo poco que deben ser otros.... Pero bueno, vamos a ver, en España debido al sistema que existe se prima la territorialidad, eso significa que a día de hoy muchos partidos nacionalistas y otros minoritarios tienen la posibilidad de estar en el parlamento. De otro modo habría sólo bipartidismo como en otros paises. Por ello, debido a este sistema hay partidos que tienen llaves de gobernabilidad y hacer valer sus opiniones cuando los partidos mayoritarios no obtienen mayoría absoluta. Esto es la democracia, hay gente que estará o no de acuerdo y que dirá se debería cambiar el sistema. Todo esto puede debatirse e incluso cambiarse, pero no se puede utilizar como piedra arrojadiza para decir que por ejemplo Belloch no sea alcalde. La soledad de Eloy ha quedado patente al no poder conseguir un sólo apoyo. La gente ha votado así. Probablemente tiene razón por haber sido la fuerza más votada, pero la realidad es que con el actual sistema democrático su situación en soledad sería de ingobernabilidad. 

Respecto al virus que dice que inocula, el peor es el de la ignorancia. Creo que en el fondo Belloch, al margen de la decepción personal y profesional que haya podido acarrear esta decisión, lo que pide es Justicia y creo que en eso todos los partidos deberían estar de acuerdo. El virus que se ha inoculado es en realidad la de la ’ANESTESIA LOCAL’ en la que estamos sumidos para no poder ver que no es de recibo la argumentación del jurado. Repito, lo que se pone en cuestión viene como consecuencia de los errores cometidos por el jurado al emitir el fallo, no la democracia, ni otras cosas. Lo que se pone en cuestión no es si ahora parecemos malos perdedores o si no somos representados por este alcalde, etc. El debate no es de tozudez, es de justicia. El otro día en la radio se volvió a hablar en alusión a un titular de un periódico de la Corona Catalana. Se excusó a un medio porque se había limitado a transcribir lo que el articulista de prensa había escrito y que no se podía echar más leña al fuego sobre el tema. NO es echar leña al fuego, es JUSTICIA. NO se trata de cuestiones a debatir sino de ser fieles a la realidad.

En fin, esto podría ser mucho más largo, pero creo que el debate real a pesar del error de comunicación que tuvo Belloch no debe trasladarse a otras cosas y debemos ver que la realidad del asunto es consecuencia de unas declaraciones muy desafortunadas de un jurado que ha cometido un grave error SEGURO ’EN LA FORMA’  , en el ’FONDO’ sería una cuestión ya de tipo político.

Un abrazo. Alberto Rodrigálvarez. Fotógrafo. [Tomo aquí dos fotos de Alberto: una de Elia Lozano y otra de la compañía La Mov en el montaje ’El trovador’]